Convenio Multilateral
Convenio Multilateral
Convenios multilaterales
Organismos de aplicación
Referencias
LECCIÓN 1 de 5
Convenios multilaterales
El primer convenio multilateral fue celebrado el 24 de agosto de 1953, siendo reemplazado por el convenio del 14 de abril de 1980, por el del 23 de octubre de 1964 y
por el del 18 de agosto de 1977.
Los convenios están destinados a delimitar el alcance del poder tributario de las partes intervinientes en el caso de que una actividad sea ejercida en más de una
jurisdicción. Se considera que sucede esto cuando los ingresos brutos provenientes de un proceso único, comercialmente inseparable, son atribuidos a más de
una jurisdicción, ya sea que las actividades las ejerza el contribuyente por sí o por terceras personas, incluyendo las efectuadas por intermediarios, corredores,
comisionistas, mandatarios, viajantes o consignatarios, con o sin relación de dependencia.
1 que ese sujeto industrialice sus productos en una jurisdicción y los comercialice total o parcialmente en otra;
2 que el mismo sujeto cuente con la dirección o administración de sus actividades en una o más jurisdicciones y la comercialización o
industrialización se efectúen en otra u otras jurisdicciones;
3 cuando el asiento principal de una actividad esté en una jurisdicción y las ventas o compras se concreten en otra u otras jurisdicciones, como
sucede con las sucursales, agencias, representantes;
4 cuando el asiento principal de las actividades esté en una jurisdicción y se efectúen operaciones o prestaciones de servicios con respecto a
personas, bienes o cosas radicados o utilizados en otras jurisdicciones.
Los convenios multilaterales tratan no sólo de subsanar el problema de superposición, sino que tienden a armonizar y coordinar el ejercicio de los poderes fiscales
autónomos, tratando sobre todo de que el solo hecho de ejercer actividades en varias jurisdicciones no acarree al contribuyente mayores gravámenes que los que
soportaría si desarrollara toda su actividad en una sola jurisdicción. Para lograr este objetivo, el poder impositivo de las respectivas jurisdicciones se reparte según
la importancia y la envergadura de la actividad ejercida en cada una de ellas; mientras más importante sea la actividad que se ejerza en una jurisdicción, más
derecho tendrá a gravar que aquella donde se ejerza la actividad menos importante.
El Convenio Multilateral (suscripto el 18/8/1977 y que rige desde el 1/1/1978) es un acuerdo entre las Provincias y el Gobierno Autónomo de la Ciudad de Buenos
Aires para distribuir la base imponible del impuesto sobre los ingresos brutos, con el propósito de evitar la múltiple imposición que se produciría si los Fiscos
locales gravaran con la misma base de medida la actividad que realice un contribuyente en forma indivisible en dos o más jurisdicciones.
Salvo casos especiales, los ingresos brutos del contribuyente originados por actividades objeto del convenio, se distribuyen entre las jurisdicciones, de la siguiente
forma:
1 50% en proporción a los gastos efectivamente soportados por el contribuyente en cada jurisdicción como consecuencia del ejercicio de las
actividades respectivas (Ej. gastos en sueldos, combustibles, reparaciones, alquileres, primas de seguros), salvo las erogaciones que el
convenio prohíbe computar (costo de materia prima, propaganda, tributos, intereses);
2 50% en proporción a los ingresos brutos provenientes de cada jurisdicción cuando las operaciones se hicieron por medio de sucursales,
agencias, corredores, comisionistas, mandatarios, viajantes o consignatarios.
A los efectos de la asignación, los ingresos provenientes de las operaciones formalizadas por correspondencia, télex, teléfono, y otros medios, deberán ser
atribuidos a la jurisdicción correspondiente al domicilio del adquirente de los bienes, obras o servicios.
A su vez, el convenio multilateral prevé el funcionamiento de una Comisión Plenaria y de una Comisión Arbitral, que tienen por objeto dirimir y prevenir todos los
conflictos que puedan surgir con motivo de la interpretación de las normas de este convenio.
1 Teoría de la Unicidad Jurídica: el régimen general se aplica (salvo los casos comprendidos en los regímenes especiales) para toda la actividad
global que desarrolle el contribuyente, entendiéndose que la misma constituye por sí un proceso económico complejo e inescindible. En tal
sentido, si el proceso es único porque lo realiza un mismo sujeto de derecho, dicha unicidad jurídica obsta la escindibilidad económica.
Corresponde el tratamiento unificado cuando las operaciones interjurisdiccionales sean inescindibles, guardando una relación de inherencia
entre sí, siempre que el conjunto de actos y acciones del sujeto guarden una unidad de fin.
2 Teoría de la Unicidad Económica: si un contribuyente realizara actividades en una sola jurisdicción y además otras actividades
interjurisdiccionales económicamente inescindibles, sólo éstas estarían alcanzadas por el Convenio. Ello encuentra sustento en que la
realidad económica subyacente en el artículo 1, Convenio Multilateral, implica un tratamiento de unicidad sólo cuando las actividades estén
ligadas por un proceso único económicamente inseparable y sean ejercidas por un mismo contribuyente con sustento territorial en dos o más
jurisdicciones. Por otra parte, se sostuvo que una actividad debe considerarse independiente cuando tanto los ingresos como los gastos
propios de la misma sean escindibles o apropiables en forma directa o a través de mecanismos que permitan su verificación simple e
inmediata.
Gran parte de la doctrina especializada participa de la teoría de la "unicidad económica"; esto es si las actividades interjurisdiccionales provienen de un proceso
único económicamente inseparable, las mismas quedan comprendidas en el ámbito de aplicación del Convenio; en cambio, las actividades locales independientes
y económicamente inescindibles de aquéllas, deberían considerarse exclusivas de la jurisdicción en la que se desarrollan.
LECCIÓN 2 de 5
Para otorgar sustento territorial, los gastos deben tener vinculación con las actividades inter- jurisdiccionales. Ese grado de esa vinculación, se manifiesta
mediante la aptitud suficiente que tengan para exteriorizar la magnitud o el volumen de la actividad cumplida en cada jurisdicción.
El requisito del sustento territorial se verifica cuando el contribuyente realiza en la jurisdicción del adquirente alguna actividad concreta y efectiva, tendiente a
obtener ingresos, aunque fuere mediante asentamientos no permanentes:
Si existen clientes en una jurisdicción distinta de la del contribuyente, y se realizaron gastos por el ejercicio de la actividad en ella, dichas erogaciones importan un
desplazamiento del vendedor (exterioriza la voluntad de captar una parte de la riqueza de la jurisdicción donde está situado el comprador), que da derecho a esa
jurisdicción a cobrar parte del ingreso obtenido por aquél.
Asimismo, la mera entrega de los bienes en otra jurisdicción, otorga sustento territorial para la atribución de gastos a ella (aún los de escasa significación);
tornando aplicable el Convenio siempre que tales erogaciones existan, y por más que el ingreso no se atribuya a la misma.
Los gastos a computar para la determinación del sustento territorial son aquellos que tienen una relación directa y vinculante con la actividad cuyo ejercicio
habitual origina la obligación tributaria. Si en una jurisdicción se desarrolla íntegramente la actividad y sólo se efectuaron compras (no comprendidas en el régimen
especial del artículo 13 del Convenio Multilateral) de algunos bienes y realizaron actos administrativos en otra, no existe sujeción al ámbito de aplicación del
Convenio, pues se trata de una actividad exclusivamente local.
Quien realice una actividad puramente local dentro de una sola jurisdicción no queda obligado por las disposiciones del Convenio. Asimismo, cuando un
contribuyente realice actividades interjurisdiccionales inescindibles, y además otra u otras estrictamente locales independientes y económicamente separables,
quedará solamente obligado a distribuir según el Convenio los ingresos que deriven de aquéllas, pero no los de las actividades locales que sean exclusivas de la
jurisdicción. Por último, el criterio para establecer la separabilidad e independencia se apreciará teniendo en cuenta la realidad de cada situación, la relación de
inherencia de las actividades y la diversidad de fin de cada proceso.
La comercialización minorista no constituye una actividad en sí misma que pueda ser escindida de la actividad del contribuyente, sino que integra el proceso único
y económicamente inseparable enunciado en el artículo 1 del Convenio.
En el artículo 2 del Convenio Multilateral, se tipifican enunciativamente las situaciones encuadradas en el régimen general; en tanto que en los artículos 6 a 13 del
Convenio Multilateral, se definen taxativamente los regímenes especiales de reparto de la base imponible del impuesto sobre los ingresos brutos. A modo de
introito, se destaca que mientras en el régimen general los porcentajes de reparto se basan en los índices "ingresos brutos" y "gastos" del ejercicio comercial (o en
su defecto, año calendario) inmediato anterior al período fiscal que se liquida, en los regímenes especiales la atribución de los ingresos se realiza en función de
diversos parámetros (en los que prevalece la asignación a la jurisdicción en que se generan los ingresos provenientes de la actividad) referidos al período fiscal en
curso.
Atribución de ingresos:
A los efectos de la localización de los ingresos, deben primar los conceptos de "razonabilidad" y "realidad económica". Asimismo, los ingresos a atribuir deben
resultar de la actividad cumplida en la jurisdicción y en la medida en que tengan una relación de causalidad con la misma.
Es oportuno mencionar las pautas adoptadas en el proyecto de Convenio no aprobado, habida cuenta de que en algunos casos podrían considerarse como guía
interpretativa para la apropiación de la base imponible. Al respecto, se establecen los siguientes parámetros de atribución de ingresos:
1 en caso de venta de bienes, en forma excluyente y de acuerdo a la siguiente prelación, siempre y cuando el vendedor hubiere ejercido actividad
en la jurisdicción:
2 el mismo proceder se aplica para licitaciones, salvo que la compra sea efectuada en forma directa por medio de una oficina de compra del
adquirente en jurisdicción del vendedor, en cuyo caso la asignación debe hacerse al domicilio de éste;
4 si las operaciones son efectuadas por medio de sucursales, agencias u otros establecimientos permanentes similares, se entenderán
provenientes de la jurisdicción en que éstos estén situados;
5 cuando las operaciones se efectúen por intermedio de corredores, comisionistas, mandatarios, consignatarios, concesionarios, viajantes,
demostradores u otro tipo de representación, con o sin relación de dependencia, serán atribuidos a la jurisdicción de toma del pedido o
domicilio del adquirente;
6 en el caso de operaciones entre ausentes (ventas por correspondencia), serán atribuidos a la jurisdicción del domicilio del adquirente de los
bienes, obras o servicios. Se entenderá por domicilio del adquirente al de su sede central, salvo que la operación sea concertada por medio de
sucursal, agencia u otro establecimiento de radicación permanente, en cuyo caso se considerará que lo es en el de éste.
El artículo 27 del Convenio Multilateral establece que en la atribución de ingresos y gastos se atenderá a la "realidad económica" de los hechos, actos y situaciones
que efectivamente se realicen.
Ingresos computables:
Los ingresos que permiten medir la actividad cumplida en cada jurisdicción son los que constituyen una contraprestación por el ejercicio de la misma. Se considera
que todos los ingresos son computables, salvo aquellos taxativamente enumerados como no computables.
El artículo 33 del Convenio Multilateral establece que en los casos en que los contribuyentes desarrollaran simultáneamente actividades en jurisdicciones
adheridas y no adheridas, la distribución de ingresos brutos se efectuará atribuyendo a los Fiscos adheridos y a los que no lo están, las sumas que les
correspondan con arreglo al régimen general o a los especiales que prevé dicho convenio, pudiendo aquéllos gravar solamente la parte de los ingresos brutos que
les haya correspondido.
Los ingresos encuadrados en el Convenio debieran ser los ingresos netos de las bonificaciones, descuentos y devoluciones admitidos, habida cuenta de que, si se
prescindiera de las deducciones admitidas por las legislaciones locales, se distorsionaría la base de distribución.
Arrendamiento de inmuebles.
Ingresos no computables.
Atribución de Gastos:
Los gastos a atribuir son aquellos que se originan por el ejercicio de la actividad sujeta al impuesto sobre los ingresos brutos.
A los efectos de la distribución entre las distintas jurisdicciones del monto imponible o total, se consideran los gastos que surjan del último balance cerrado en el
año calendario inmediato anterior.
De no practicarse balances comerciales, se atenderán los gastos determinados en el año calendario inmediato anterior.
Son gastos computables: los sueldos, jornales y toda otra remuneración; combustibles y fuerza motriz; reparaciones y conservación; alquileres; primas de seguros;
en general, todo gasto de compra, administración y producción o comercialización, y las amortizaciones ordinarias admitidas por la ley del impuesto a las
ganancias.
Se entenderá que un gasto es efectivamente soportado en una jurisdicción, cuando tenga una relación directa con la actividad que en la misma se desarrolle (por
ejemplo, de dirección, de administración, de fabricación, aun cuando la erogación que él representa se efectúe en otra). De este modo, los sueldos, jornales y otras
remuneraciones se consideran soportados en la jurisdicción en que se prestan los servicios a que dichos gastos se refieren.
Los gastos que no puedan ser atribuidos con certeza, se distribuirán en la misma proporción que los demás, siempre que sean de escasa significación con
respecto a éstos. En caso contrario, el contribuyente deberá distribuirlos mediante estimación razonablemente fundada.
Se distribuyen en la misma proporción que los demás gastos, ya que el efecto que se produce es neutro porque no se alteran los coeficientes de distribución.
Concepto de gastos de escasa significación. (Resolución general (CA) 2/2009, artículo 9): a los efectos del Convenio Multilateral, se entiende por gastos de
escasa significación aquellos que, en su conjunto, no superen el 10% (diez por ciento) del total de gastos computables del período y cada uno individualmente no
represente más del 20% (veinte por ciento) del citado porcentaje.
Gastos de transporte
Los gastos de transporte se atribuirán por partes iguales a las jurisdicciones entre las que se realice el hecho imponible.
LECCIÓN 3 de 5
En los casos de iniciación o cese de actividades, en una o varias jurisdicciones, no se considerarán los ingresos y gastos que surjan del último balance cerrado en
el año anterior o año calendario anterior, según corresponda (Art. 5, CM), sino el siguiente:
1 Iniciación: Inicio de actividades. (Resolución general (CA) 2/2009, artículos 4, 5 y 6): los contribuyentes que inicien actividades asumiendo
desde dicho inicio la condición de contribuyentes del Convenio Multilateral (Régimen General), aplicarán el procedimiento de distribución de
base imponible previsto en el artículo 5 del Convenio cuando, en relación a la actividad desarrollada, en el balance comercial se reflejen
conjuntamente las siguientes condiciones:
La existencia de ingresos y gastos, cualquiera sea la jurisdicción a la que los mismos resulten atribuibles.
El desarrollo de un período de actividad no inferior a noventa días corridos anteriores a la fecha de cierre de ejercicio.
Iguales requisitos a los señalados deberán verificarse en las determinaciones de ingresos y gastos, en el supuesto de contribuyentes que no lleven registraciones
contables que les permitan confeccionar balances.
En caso de iniciación de actividades comprendidas en el régimen general en una, varias o todas las jurisdicciones; la o las jurisdicciones en que se produzca la
iniciación podrán gravar el total de los ingresos obtenidos en cada una de ellas, pudiendo los demás gravar los ingresos restantes con aplicación de los
coeficientes de ingresos y gastos que le correspondan. Este régimen se aplicará hasta que se produzca cualquiera de los supuestos previstos en el artículo 5.
Lo dispuesto en el párrafo anterior no será de aplicación para las actividades comprendidas en los artículos 6 a 12, ambos inclusive.
En los casos comprendidos en el artículo 13, se aplicarán las normas establecidas por el mismo, salvo en la parte de los ingresos que se distribuye según el
régimen general, en cuyo caso será de aplicación el sistema establecido en el primer párrafo del presente inciso.
2 Cese: Concepto de cese de actividades. (Resolución general (CA) 2/2009, artículo 3): se considera que existe "cese de actividades" cuando,
producido el hecho y no existiendo ingresos atribuibles a la jurisdicción según las normas del Convenio, haya sido comunicado a las
autoridades de aplicación del tributo, cumplimentando los recaudos formales que cada legislación local establece al respecto.
En los casos de cese de actividades en una o varias jurisdicciones, los contribuyentes o responsables deberán determinar nuevos índices de distribución de
ingresos y gastos conforme al régimen general, los que serán de aplicación a partir del día primero del mes calendario inmediato siguiente a aquel en que se
produjere el cese.
Los nuevos índices serán la resultante de no computar para el cálculo, los ingresos y gastos de la jurisdicción en que se produjo el cese.
Regímenes Especiales:
Al contrario del régimen general, los regímenes especiales atribuyen el monto imponible tomando en algunos casos como parámetro, porcentajes preestablecidos
por la norma sobre situaciones presentes, no considerando hechos pasados.
Prevalecencia de la jurisdicción en la que se generan los ingresos: en los regímenes especiales se observa que se prioriza el lugar donde se
generan los ingresos derivados de la actividad.
Atribución de ingresos a la jurisdicción donde se encuentre la sede u oficina: si bien en los regímenes especiales que se reseñarán más
adelante se establecen porcentajes de asignación a la jurisdicción sede, resulta obvio que esa atribución sólo resultará posible si se verifican
actividades con sustento territorial en la misma; caso contrario, la Provincia en que se encuentre la sede, oficina o establecimiento similar
carecería de potestad tributaria, habida cuenta de que en el impuesto sobre los ingresos brutos es requisito liminar el "ejercicio de actividades"
en la jurisdicción local.
1 Construcción:
Para los contribuyentes que tengan su escritorio, oficina, administración o dirección en una jurisdicción y ejecuten obras en otras, se atribuirá
el 10% de los ingresos a la jurisdicción donde esté ubicada la sede indicada precedentemente y corresponderá el 90% de los ingresos a la
jurisdicción en que se realicen las obras. No podrá discriminarse, al considerar los ingresos brutos, importe alguno en concepto de honorarios
a ingenieros, arquitectos, proyectistas u otros profesionales pertenecientes a la empresa.
La asignación del porcentaje citado dependerá de las condiciones de cada obra en particular. De este modo, por ejemplo, si se tratara de la
construcción de un camino, una pauta aceptable podría
estar dada por el monto de inversiones por jurisdicción o algún otro parámetro razonable, fundamentado en la realidad económica de la
operatoria del locador de obra. Obsérvese que la Comisión Arbitral sentó como precedente la asignación en función de los parámetros del
régimen general (ver Jurisprudencia administrativa y judicial).
2 Entidades de seguro, de capitalización y ahorro, de crédito y de ahorro préstamo (excepto entidades financieras):
Cuando la administración o sede central se encuentre en una jurisdicción y se contraten operaciones relativas a bienes o personas situadas o
domiciliadas en otra u otras, se atribuirá a esta o estas jurisdicciones, el 80% de los ingresos provenientes de la operación y se atribuirá el 20%
restante, a la jurisdicción donde se encuentre situada la administración o sede central, tomándose en cuenta el lugar de radicación o domicilio
del asegurado al tiempo de la contratación en los casos de seguros de vida o de accidente.
Tratamiento aplicable a las administradoras de fondos de jubilaciones y pensiones. (Resolución general (CA) 2/2009, artículo 25): se interpreta
que, en el caso en que las administradoras de fondos de jubilaciones y pensiones desarrollen actividades en más de una jurisdicción adherida
al Convenio Multilateral, resultan aplicables las normas contenidas en el artículo 7 de dicha norma legal.
En los casos de contribuyentes comprendidos en el régimen de la ley de entidades financieras, cada Fisco podrá gravar la parte de ingresos
que le corresponda en proporción a la sumatoria de los ingresos, intereses pasivos y actualizaciones pasivas de cada jurisdicción en la que la
entidad tuviere casas o filiales habilitadas por la Autoridad de Aplicación, respecto de iguales conceptos de todo el país.
En los casos de empresas de transportes de pasajeros o cargas que desarrollen sus actividades en varias jurisdicciones, se podrá gravar en
cada una la parte de los ingresos brutos correspondientes al precio de los pasajes y fletes percibidos o devengados en el lugar de origen del
viaje, entendiéndose como tal a aquellas en la cual se produce la carga del vehículo.
Cabe destacar, que conforme los artículos 14 y 15 de la resolución general (CA) 2/2009, cuando se trate del servicio de traslado de gas por
gasoductos, éste quedará comprendido dentro de las disposiciones del régimen general del Convenio Multilateral, por lo que corresponderá
distribuir los ingresos brutos totales de los contribuyentes, atento a lo normado por su artículo 2. De este modo, los ingresos se asignarán a la
jurisdicción correspondiente al origen del traslado de gas, en tanto que los gastos se atribuirán a las jurisdicciones donde efectivamente se
soporten.
La resolución (CP) 7/2009 restableció la vigencia de la resolución general (CA) 56/1995, que oportunamente dispuso asignar el 100% de los
ingresos derivados de la prestación de dicho servicio, a la jurisdicción de origen del viaje.
5 Profesiones liberales:
En los casos de profesiones liberales ejercidas por personas que tengan su estudio, consultorio u oficinas o similares en una jurisdicción y
desarrollen actividades profesionales en otras, la jurisdicción en la cual se realiza la actividad podrá gravar el 80% de los honorarios en ella
percibidos o devengados, y la otra jurisdicción el 20% restante. Igual tratamiento se aplicará a las consultorías y empresas consultoras.
En los casos que tengan su oficina central en una jurisdicción y rematen o intervengan en la venta o negociación de bienes situados en otra,
tengan o no sucursales en ésta, la jurisdicción donde están radicados los bienes podrá gravar el 80% de los ingresos brutos originados por
estas operaciones y la otra, el 20% restante.
Lugar de radicación de los bienes: el Convenio prioriza el lugar donde los bienes estén situados físicamente (no jurídicamente), entendiendo
que en el mismo se produce el sustento territorial de la actividad, aunque la venta se concrete en otras jurisdicciones.
En los casos de prestamistas hipotecarios o prendarios que no estén organizados en forma de empresa y tengan su domicilio en una
jurisdicción y la garantía se constituya sobre los bienes inmuebles o muebles situados en otra, la jurisdicción donde se encuentren éstos podrá
gravar el 80% de los ingresos brutos producidos por la operación y la otra jurisdicción el 20% restante.
8 Industrias vitivinícolas y azucareras, y productos agropecuarios, forestales, mineros y/o frutos del país:
En el caso de las industrias vitivinícolas y azucareras, así como en el caso de los productos agropecuarios, forestales, mineros y/o frutos del
país, en bruto, elaborados y/o semielaborados en la jurisdicción de origen, cuando sean despachados por el propio productor sin facturar, para
su venta fuera de la jurisdicción productora, ya sea que los mismos se vendan en el estado en que fueron despachados o luego de ser
sometidos a un proceso de elaboración, enviados a casas centrales, sucursales, depósitos, plantas de fraccionamiento o a terceros, el monto
imponible para dicha jurisdicción será el precio mayorista, oficial o corriente en plaza a la fecha y en el lugar de expedición. Cuando existan
dificultades para establecer el mismo, se considerará que es equivalente al 85% del precio de venta obtenido. Las jurisdicciones en las cuales
se comercialicen las mercaderías podrán gravar la diferencia entre el ingreso bruto total y el referido monto imponible, con arreglo al régimen
general.
En el caso de la industria tabacalera, cuando los industriales adquieran directamente la materia prima a los productores, se atribuirá en primer
término a la jurisdicción productora un importe igual al respectivo valor de adquisición de dicha materia prima. La diferencia entre el ingreso
bruto total y el referido importe será distribuida entre las distintas jurisdicciones en que se desarrollen las posteriores etapas de la actividad,
conforme al régimen general. Igual criterio se seguirá en el caso de adquisición directa a los productores, acopiadores o intermediarios de
quebracho y de algodón por los respectivos industriales y otros responsables del desmote, y en el caso de adquisición directa a los
productores, acopiadores o intermediarios de arroz, lana y frutas.
Mera compra y momento de asignación del ingreso: la mera compra constituye un hecho imponible especial y por sí sola hace nacer la
obligación tributaria. En contra de esta postura, se ha opinado que la norma bajo estudio busca exclusivamente establecer un sistema especial
de asignación de los ingresos.
Compradores de restantes productos agropecuarios, forestales, mineros y/o frutos del país:
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En el caso de la mera compra, cualquiera fuera la forma en que se realice, de los restantes productos agropecuarios, forestales, mineros y/o
frutos del país, producidos en una jurisdicción para ser industrializados o vendidos fuera de la jurisdicción productora y siempre que ésta no
grave la actividad del productor, se atribuirá en primer término a la jurisdicción productora el 50% del precio oficial o corriente en plaza a la
fecha y en el lugar de adquisición. Cuando existan dificultades para establecer este precio, se considerará que es equivalente al 85% del precio
de venta obtenido. La diferencia entre el ingreso bruto total del adquirente y el importe mencionado será atribuida a las distintas jurisdicciones
en que se comercialicen o industrialicen los productos, conforme al régimen general. En los casos en que la jurisdicción productora grave la
actividad del productor, la atribución se hará con arreglo al régimen general.
LECCIÓN 4 de 5
Organismos de aplicación
La aplicación del Convenio Multilateral estará a cargo de una Comisión Plenaria y de una Comisión Arbitral.
La Comisión Plenaria se constituirá con dos representantes por cada jurisdicción adherida (un titular y un suplente) que deberán ser
especialistas en materia impositiva. Elegirá de entre sus miembros en cada sesión un presidente y funcionará válidamente con la presencia de
la mitad más uno de sus miembros.
Las decisiones se tomarán por mayoría de votos de los miembros presentes, decidiendo el presidente en caso de empate.
La Comisión Arbitral estará integrada por un presidente, un vicepresidente, siete vocales titulares y siete vocales suplentes y tendrá su asiento
en la Secretaría de Estado de Hacienda de la Nación.
Disposiciones Varias:
Principio de la realidad económica: en la atribución de gastos e ingresos a que se refiere el Convenio Multilateral, se atenderá a la realidad económica de los
hechos, actos y situaciones que efectivamente se realicen.
Principio de no discriminación: las jurisdicciones adheridas no podrán aplicar a las actividades comprendidas en el Convenio, alícuotas o recargos que impliquen
un tratamiento diferencial con respecto a iguales actividades que se desarrollen en todas sus etapas, dentro de una misma jurisdicción.
El Convenio Multilateral comenzará a regir desde el 1 de enero inmediato siguiente a su ratificación por todas las jurisdicciones (1/1/1978). Su vigencia será de dos
años y se prorrogará automáticamente por períodos bienales, salvo que 1/3 (un tercio) de las jurisdicciones lo denunciará antes del 1 de mayo del año de su
vencimiento. Las jurisdicciones que denunciaren el presente Convenio sólo podrán separarse al término del período bienal correspondiente.
LECCIÓN 5 de 5
Referencias
Villegas, H. B. (2009). Ciencias de las finanzas y actividad financiera. Curso de finanzas, derechos tributarios y derecho financiero. (9 edición). Buenos Aires: Astrea