Dios está Esperando que Plantes una Semilla
JUNIO 20, 2023
“Ciertamente les aseguro que, si el grano de trigo no cae en tierra y
muere, se queda solo. Pero, si muere, produce mucho fruto”. Juan 12:24
(NVI)
¿Qué hace un agricultor cuando tiene un campo estéril que no produce
ganancias? No se queja de él. ¡No tiene ni siquiera que orar por él! Él
simplemente sale y comienza a plantar semillas, porque nada ocurrirá hasta que
plante las semillas. Puede orar todo lo que quiera, pero eso no producirá una
cosecha. Tiene que plantar semillas.
Tal vez piensas que estás esperando en Dios. Crees que lo estás esperando por
ese trabajo. Piensas que estás esperando en Dios por una reconciliación
matrimonial, Piensas que esperas en Dios por tiempos de bonanza, Dios dice,
“¿Crees que esperas en mí? ¡Yo te estoy esperando en ti! Estoy esperando que
plantes una semilla”.
Todas las cosas en la vida comienzan como una semilla: una relación, un
matrimonio, un negocio, una iglesia. Y nada sucede hasta que se planta la
semilla.
¿Por qué Dios requiere que plantemos una semilla? Por qué plantar es un acto
de fe. Tomas lo que tienes y lo das. ¡Eso requiere fe! Y da gloria a Dios.
Jesús describe ese principio de la siembra y la cosecha cuando trataba de
explicar porque había venido a la tierra a morir en la cruz. En Juan 12:24 Jesús
dice, “Ciertamente les aseguro que, si el grano de trigo no cae en tierra y muere,
se queda solo. Pero, si muere, produce mucho fruto” (NVI). Jesús estaba
diciendo, “Las personas se salvarán e irán al cielo por mi muerte y resurrección.
Yo plantaré una semilla, y la semilla será mi vida”.
Aquí está la ley de la siembra y la cosecha: Cuando tienes una necesidad, planta
una semilla. Cualquiera que sea tu necesidad —más tiempo, más energía, más
dinero, más apoyo, más y mejores relaciones, más sabiduría— sólo planta una
semilla. Si necesitas más atención, dales más atención a tus hijos. Si necesitas
más dinero, invierte tu tiempo y dale algo a alguien en necesidad. Si necesitas
más sabiduría, comparte de la sabiduría que tengas con los demás. ¡Date a ti
mismo!
Puede no hacerte sentido que des algo de lo que necesitas más. Pero esa es
exactamente la clase de actitud que Dios quiere bendecir y que producirá fruto
en tu vida. Cuando tengas una necesidad, no te quejes de ello, no desees sobre
ello, ni siquiera tienes que orar por ello —¡Solamente planta una semilla!
Reflexiona sobre esto:
Hechos 20:35Reina-Valera 1960
En todo os he enseñado que, trabajando así, se debe ayudar a los necesitados,
y recordar las palabras del Señor Jesús, que dijo: Más bienaventurado es dar
que recibir.
Gálatas 6:7-9 RVR1960
No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre
sembrare, eso también segará. Porque el que siembra para su carne, de la
carne segará corrupción; más el que siembra para el Espíritu, del Espíritu
segará vida eterna. No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo
segaremos, si no desmayamos.