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Sistemas de Irrigacion Incaicos

Los sistemas de represas, amunas, riegos, waru waru, acueductos, almacenamiento y andenerías eran ingeniosos métodos utilizados por los pueblos preinca e inca para almacenar, transportar y distribuir el agua, permitiéndoles desarrollar la agricultura y abastecer sus poblaciones. El documento propone la creación de un programa nacional para recuperar estos sistemas hidráulicos y darlos a conocer, aprovechando su potencial económico, social y turíst

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Sistemas de Irrigacion Incaicos

Los sistemas de represas, amunas, riegos, waru waru, acueductos, almacenamiento y andenerías eran ingeniosos métodos utilizados por los pueblos preinca e inca para almacenar, transportar y distribuir el agua, permitiéndoles desarrollar la agricultura y abastecer sus poblaciones. El documento propone la creación de un programa nacional para recuperar estos sistemas hidráulicos y darlos a conocer, aprovechando su potencial económico, social y turíst

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Propuesta única de valor

Características claves del proyecto

Soluciones del problema y como lo resuelve

Ideas de solución bocetos prototipos

Conclusiones

Avances del documento

presentacion

Sistemas de represas altoandinas: a lo largo de los andes podemos apreciar

una serie de represas que por su ubicación denominamos alto andinas, de

mediana capacidad, cuya función era almacenar las aguas de las lluvias.

Podemos apreciar capacidades desde unos cientos de miles de metros cúbicos

hasta cerca del millón de metros cúbicos; estas represas nunca se posicionaban

de los cauces de los ríos, caso contrario de lo que sucede en la actualidad,

vemos represas de gran capacidad instaladas en el eje del río (Gallito Ciego)

que, por el proceso propio de erosión de la cuenca, están colmatándose y

trabajan con una capacidad de cerca del 50%

Sistema de amunas: Sistemas, de mayor presencia en la serranía de Lima,

constituyen una práctica ancestral de recarga de acuífero, que ahora se muestra

como novedosa, pero que en épocas de los pre incas limeños se hicieron con

excelentes resultados; un ejemplo que ha persistido en el tiempo, es la práctica

que hasta hoy realizan los pobladores de Tupicocha en Huarochiri, Lima. El

sistema funcionaba con zanjas abiertas que siguen las curvas de nivel de las

punas, lo que permitía conducir el agua de lluvia hasta un lugar llamado cochas,

estructuras abiertas para recibir el agua, la misma que luego se filtrara en la

montaña para surgir, aguas abajo, como puquios meses después; exactamente

cuando no hay lluvias y el estiaje es más marcado en la cuenca, pudiendo de


esa manera realizar agricultura y mantener al pueblo provisto de alimentos.

Sistemas de riegos: Son innumerables los vestigios de grandes obras como los

canales de riego que, muchas veces, cruzan los andes llevando las aguas de

una cuenca hacia otra (trasvases), con mejores posibilidades o potencial

agronómico: suelo, clima, adaptación de especies, entre otros aspectos.

Vestigios tenemos en Cajamarca con el canal Cumbemayo y el Sistema de

Riego Huirucatac, en la parte alta de la cuenca del río Nepeña, en Huaylas

(Ancash), donde mediante un sistema de lagunas interconectadas (Coñoc

Ranra, Capado Cocha, Tocanca, entre otras), unidas por el canal Huirucatac de

más de 100 km, se llevan las aguas desde la cuenca del río Nepeña hacia la

cuenca del Río Santa Lacramarca. Este sistema está aún por redescubrirse y

mostrar al mundo su portento y, por tanto, poner de manifiesto, una vez más, el

ingenio de nuestros antepasados hidráulicos.

Sistemas de Producción: waru waru

Nuestros antepasados usaron diferentes formas de producción, que se adecuaban a las difíciles
condiciones de clima, agua y suelo que define la cadena montañosa que llamamos andes. Entre los
3,800 y 4,000 msnm, en las llanuras cercanas al Lago Titicaca en Puno, existen un aproximado de
120,000 hectáreas con vestigios de antiguos sistemas de producción conocidos como waru waru.
Estos son prácticas ancestrales en áreas inundables o inundadas, que consisten en “jalar” tierra
formando una plataforma o “cama” rodeada de agua, donde se realiza la Ilustración 2: Sistemas
Hidráulicos Preincas e Incas siembra. Esta agua alrededor del waru waru crea un microclima que
mitiga el efecto de las heladas, permitiendo el desarrollo de los cultivos

Una vez más la genialidad de nuestros ingenieros Preincas e Incas, superan nuestro conocimiento.
Actualmente sabemos que producir en zonas tan agrestes como las punas es sumamente difícil,
pero no imposible como lo ha demostrado esta gran cultura. Podemos tratar de explicar la
construcción de estas figuras, si comprendemos su cosmovisión, la forma de ver el territorio y de
usar los recursos. Lo usaban de una manera respetuosa y con veneración, y a manera de
reconocimiento construían estas figuras. Ahora podemos decir que no solo Nasca tiene su colibrí
que debe ser visto desde el espacio, sino también Puno
Un claro ejemplo de utilización de sistemas de

producción lo constituyen los waru waru o camellones, son prácticas ancestrales

de uso común en el altiplano, en áreas inundables o inundadas, que consisten

en “jalar” tierra formando una plataforma o “cama” rodeada de agua, donde se

realiza la siembra. Esta agua alrededor del waru waru crea un microclima que

mitiga el efecto de las heladas, permitiendo el desarrollo de los cultivos.

Sistema de acueductos: ejemplos palpables de este tipo de ingeniería son los

acueductos de Nasca, donde se conducen las filtraciones de los ríos, Aija, Tierra

Blancas y Nasca por tramos subterráneos (galerías socavón) y por tramos

descubiertos (galería zanjón.

En los tramos cubiertos construyeron chimeneas de sección helicoidal cada

cierto tramo (50, 100 y 120 m), con el fin de realizar el mantenimiento de las

zanjas y cargar con la presión atmosférica al acueducto y mantener el régimen

de flujo, el mismo que no cause erosión ni sedimentación en el canal. Las

paredes de estas chimeneas están revestidas con piedras canto rodado,

colocados aparentemente sin aglomerante y mantienen su estabilidad a pesar de

los fenómenos naturales ocurridos.

En los tramos cubiertos techaron el canal para lo cual utilizaron lajas de piedra y

listones de Huarango finamente colocados. La construcción de estos tramos

cubiertos hace pensar que conocían técnicas de topografía subterránea, ¿cómo

hacer para seguir la dirección adecuada con la pendiente óptima que mantenga

el flujo necesario, con el fin de garantizar la durabilidad de la estructura?

Sistemas de almacenamiento: con el nivel de previsión y de manejo

adecuado del agua, construyeron toda una red de sistemas de almacenamiento

de las aguas derivadas a través de los canales y acueductos, llamados cochas,

que permitía almacenar las aguas y distribuirlas de mejor manera para la

producción de alimentos y el consumo de la población.


las estructuras hidráulica, que les

permitían abastecerse de agua para su población. Las partes altas de las cuencas y

las áreas cercanas a los ríos (fajas marginales) estaban completamente forestadas o

con presencia de cobertura vegetal, tal como se evidencia en algunos lugares (Distrito

de Huachos – Castovirreyna en Huancavelica) con la presencia de bosques completos

de quinuales o queñua (Polylepis racemosa, Polylepis incana), solo por mencionar

algunas especies específicas, además de una variedad amplia de especies nativas

adaptadas a nuestro medio que ahora simplemente han desaparecido. Las riberas de

los ríos cubiertas con especies forestales, eran sumamente cuidadas es decir, una

defensa ribereña efectiva y práctica que ahora hemos olvidado. Basta, con escuchar

los comentarios de los lugareños de mayor edad de las organizaciones de usuarios de

agua de riego.

La idea de dar a conocer este gran legado hidráulico es con el fin de revalorar estos

saberes y que las personas reconozcan lo grande que fuimos en el manejo del agua

con el fin de que sirva como argumento y aporte en la construcción de lo que

llamamos una nueva cultura del agua, una nueva cultura basada en ese legado pero

utilizando los avances tecnológicos actuales.

La Propuesta:

Se propone la creación del PROGRAMA NACIONAL DE RECUPERACIÓN DE LOS

SISTEMAS DE ANDENERÍAS con visión económica, social y turística.

Este programa deber ser una alternativa productiva de lucha contra la pobreza bajo

un enfoque multidimensional: ingeniería, agro-ecología, ambiente e historia.

Recuperar los hermosos espacios dotándolos de infraestructura para recibir

visitantes que quieran realizar turismo vivencial, donde puedan tener contacto con

la naturaleza, realizar actividades de “mantenimiento” de cultivos y ver la aplicación

del agua a través del riego, el resplandor de los frutos y la belleza paisajística

Sistematizar y consolidar la información existente sobre este importante legado


dejado por nuestros antepasados, que obedezca a datos cuantitativos y no solo

cualitativos, donde se destaque el carácter técnico de la obra y su importancia en el

desarrollo.

Realizar un inventario Nacional de la infraestructura hidráulica pre inca e inca con el

fin de saber con exactitud la ubicación, estado y uso actual de tan grande legado

dejado por nuestros antepasados y su puesta en valor para beneficio de la

humanidad.

Recuperar además los acueductos de Nasca es una obligación de los gobiernos

locales y regionales e incluso del estado, de los más de 50 acueductos existentes

se han evaluado 28, de los cuales 19 urgen un trabajo de mantenimiento, el

crecimiento poblacional pone en peligro estas grandes obras. Es nuestra obligación

como ingenieros agrícolas dar a conocer esta sabia experiencia y trabajar para que

se reconozca como una maravilla de la Ingeniería Civil moderna al igual que Tipón

en el Cusco

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