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Sed de Dios: Más que Religión

El documento describe la religiosidad vacía de los hijos de Elí y el pueblo de Israel en contraste con la relación viva que Samuel tenía con Dios. A pesar de crecer en la casa de Dios, los hijos de Elí no conocían a Dios y cometían pecados. En cambio, Samuel buscaba la presencia de Dios y Dios se le reveló. El documento enfatiza la necesidad de una relación real con Dios más que la mera religión.
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Sed de Dios: Más que Religión

El documento describe la religiosidad vacía de los hijos de Elí y el pueblo de Israel en contraste con la relación viva que Samuel tenía con Dios. A pesar de crecer en la casa de Dios, los hijos de Elí no conocían a Dios y cometían pecados. En cambio, Samuel buscaba la presencia de Dios y Dios se le reveló. El documento enfatiza la necesidad de una relación real con Dios más que la mera religión.
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INTRODUCCIÓN

CADA FIN DE AÑO DURANTE MI ADOLESCENCIA, acostumbraba a asistir al


campamento de jóvenes de mi región. Cientos muchachos de diferentes ciudades acudían
con mucho entusiasmo. Era un tiempo de búsqueda muy sincera para recibir más de Dios.

Si no lográbamos llegar temprano, (y casi nunca lo hacíamos) teníamos que dormir en


lugares incomodos donde podías usar de almohada los pies olorosos de alguien.
El calor era excesivo, los insectos insaciables, la fila para comer era larga, el agua era
escaza agua y la fila para bañarse era interminable y los baños… mejor dicho las letrinas…
indescriptibles
A pesar de todo esto, la bendición espiritual era fabulosa. Pasábamos noche enteras en
vigilia. Las reuniones estaban saturadas de la Palabra y visitación de Dios. Puedo decir
sin lugar a dudas, que esos fueron algunos de los mejores momentos de mi vida cristiano.
El camino de regreso también era buenísimo. El autobús se llenaba de incansables
alabanzas, oraciones, risas y lágrimas. ¡Íbamos rebosantes!
Pero… la euforia no duraría mucho. Pocas semanas después, estaríamos enfrentando la
misma indiferencia que antes en las reuniones. ¿Qué estaba mal? ¿Por qué razón
parecía ser tan difícil sostener las vivencias espirituales? ¿Por qué nos era tan fácil
salir de la Presencia de Dios?

D4
Para afectar nuestra generación necesitamos basar nuestras vidas en una relación
de amistad real con Dios.
Pero hay enemigos en el corazón que desean interferir en esa relación con Él, uno de
ellos es la religiosidad.
Una consulta popular arrojo que el 42% de la población es Honduras responde que es
cristiano evangélico y la gran pregunta es ¿Por qué Honduras es tan violento? ¿Por qué
tanta corrupción? Etc.
D5
Esta generación hedonista cree conocer a Dios y cree poder llegar a Él por sus propios
medios siendo víctima del síndrome de Babel
“cada quien busca a Dios como quiera” / “es el mismo Dios” (buda, meditación zen)
Personas dicen que esta generación no es espiritual, pero anda amuletos y símbolos en
todas partes”
Tal sistema de pensamiento también ha llegado a la iglesia cuando hemos creído poder
subir a las alturas de Dios por nuestros propios medios, hemos ignorado un principio
fundamental: para tener una relación real con Dios necesitamos conocerlo. Pero sólo
podemos conocerlo en la medida en que Él se nos revele.
(NO SE TRATA DE NOSOTROS)
D9
FRUTOS DE LA RELIGIOSIDAD (1 Sa. 2:12, 17, 22 / 3:1 / 4:1-2)
Falta de conocimiento de Dios (v12)
Elí fue sumo sacerdote de esa nación. Sus hijos también eran sacerdotes de la casa de
Dios, en la ciudad de Silo. Ellos ocupaban el puesto de servicio a Dios más importante en
el culto de Israel. Sin embargo, el reconocimiento público sólo ocultó la terrible manera en
que manejaban sus asuntos privados.

“Los hijos de Elí eran hombres impíos, y no tenían conocimiento de Jehová” v12
Estos dos muchachos habían crecido en la casa de Dios, manejaban con soltura los
manuales de operación del tabernáculo, eran expertos en adoración. Pero cuando Dios
tiene que dar testimonio de sus ministros en tierra, se escucha decir algo como: “Estos
no me conocen y no tienen nada santo en ellos”
¿Será posible que haya en la casa de Dios sacerdotes que no le conozcan?
Los hijos de Elí habían sido educados junto al sumo sacerdote, pero no tenían vida
espiritual. Tenían una religión, pero no tenían una relación. Tenían la costumbre,
pero no tenían la vivencia. Los que habían sido escogidos y ungidos con aceite
santo sufrían en su interior de ignorancia espiritual.
Los hijos de Elí son el ejemplo de una generación que nació en la iglesia, pero que nunca
ha nacido de nuevo. Son el prototipo de una generación que ama a su denominación, pero
no viven en devoción a Dios. Esa generación que practica los ritos, pero no disfruta de la
“vida” en Dios.
D10
Insensibilidad a su presencia (v17)
Cuando cada israelita ofrecía sacrificios a Dios con temor santo, los sacerdotes
presenciaban esa ofrenda. Ellos mandaban a sus criados a que se pusieran al lado del
israelita que ofrecía sacrificios. Mientras la carne se estaba asando y pedían perdón por
sus pecados, los criados tomaban la mejor parte de la carne y se iban. Antes de que la
carne fuera presentada en sacrificio, como manda la ley, ellos casi la arrebataban de la
mano del ofrendante.
Los hijos de Elí se aprovecharon de su posición para satisfacer sus propios deseos. El
desprecio y la arrogancia que manifestaron hacia el pueblo y el culto minaron la integridad
de todo el sacerdocio. Tan grande era la ignorancia de estos sacerdotes que habían
perdido todo temor de Dios. El altar carecía de valor para ellos, y por causa de su pecado
el pueblo mismo comenzó a desestimar el culto a Dios.

“Era, pues, muy grande delante de Jehová el pecado de los jóvenes; porque los hombres
menospreciaban las ofrendas de Jehová” v17
En el templo de Israel había sacerdotes, pero no eran personas que hablaran de parte de
Dios. Estaban ocupados en las cosas de la religión, pero no se ocupaban de guiar al
pueblo a la presencia de Dios. Manejaban el rito religioso, pero no podían ayudar a los
israelitas a discernir la voluntad de Dios en su vida.
“La palabra de Jehová escaseaba en aquellos días; no había visión con frecuencia” v3:1

D11
Ofni y Finees, los hijos de Elí, habían traspasado el límite del respeto al punto tal que
fornicaban con las mujeres que cuidaban las puertas de la casa de Dios. La vida de estos
sacerdotes apestaba al igual que la religiosidad que pretendemos conservar como una
muestra de nuestro cristianismo.
La religión esconde inmundicia bajo las vestiduras.
Por esa razón es que el orgullo religioso nos hace errar. Nos hace creer que somos
mejores que otros porque no hacemos ciertas cosas y porque sí hacemos nuestras
“tareas” cristianas. Ignoramos que lo único que hace de la vida de un cristiano algo
maravilloso, es la presencia de Dios.
Si ignoramos esa presencia, apagamos la llama, enterramos ese santo altar y estaremos
hundidos en la suciedad del pecado.
D12
Ni los hijos de Elí, ni el pueblo supieron cuán alejados estaban de su fe hasta que
enfrentaron una batalla.
Por aquel tiempo salió Israel a encontrar en batalla a los filisteos, y acampó junto a Eben-
ezer, y los filisteos acamparon en Afec. Y los filisteos presentaron la batalla a Israel; y
trabándose el combate, Israel fue vencido…” v4:1-2
En su angustiosa derrota, los israelitas recurrieron a Dios. Por lo menos eso fue lo que
creyeron, pues mandaron a traer el arca del pacto. El arca era el utensilio más sagrado
del culto a Dios (v 3) llevaron el arca del pacto al campamento. Esto animó a los israelitas
que la recibieron entre voces de júbilo. Pero nada detuvo el fatídico desenlace: ni el arca,
ni los gritos de alabanza de Israel, ni el temor de los filisteos. Miles murieron, incluidos los
dos hijos de Elí, y, además, el arca fue robada (v11).
El arca ya no representaba la santidad de la presencia de Dios en ellos. Un símbolo de
Dios no garantiza Su presencia y poder.

Cuando las noticias llegaron a oídos de Elí, quien ya había perdido la vista, física y
espiritualmente, cayó de espaldas, y murió.
Ante tal desastre, la mujer de Finees dio a luz antes de tiempo y mientras agonizaba, llamó
a su hijo con un nombre revelador: “Ichabod”, que quiere decir “SIN GLORIA”. Nunca supo
que, al hacerlo, había develado el nombre de una nación sin Dios, una generación sin
victoria ante el enemigo, un pueblo sin Su presencia…
D13
LOS QUE PREFIEREN SU PRESENCIA
GRACIAS A DIOS, LA HISTORIA NO TERMINA ALLÍ. EL Señor tenía en proceso un plan
de restauración. Samuel estaba en la mira de Dios.

Mientras los hijos de Elí menospreciaban la presencia de Dios, Samuel ministraba al Señor
vestido con un efod de lino fino que cada año le traía Ana, su madre (v 2:18)

Samuel se vestía como un sacerdote aun cuando no lo era. En tanto que los hijos de Elí
menospreciaban las ofrendas de Jehová, Samuel aprendía a ministrar con santidad
los quehaceres más sencillos del templo. Mientras ellos ejercían un ministerio
público, Samuel simplemente limpiaba los restos de sangre de los sacrificios, barría
las cenizas, ponía aceite en las lámparas y sacudía los utensilios delante de Dios.
Cuando ellos dormían con mujeres ajenas, Samuel descansaba…cerca del arca de
Dios (v 3:3).

D14
Dios buscó a Samuel en la noche. Mientras Elí dormía el sueño mortal del conformismo y
mientras sus hijos pecaban cerca del altar, Dios volvió a buscar a alguien…que todavía
tuviese interés en Él

Buscó a uno, antes de que Israel se perdiera en la noche de su olvido, antes de que
la situación no tuviese remedio
“… y antes que la lámpara de Dios fuese apagada…” (v3:3)

Y lo encontró dormido en Su presencia…


Aquel niño había tomado su colchoncito y lo había puesto cerca del arca.

¿Qué buscaba allí? ¿Qué pensaría antes de dormir? Quizás se diría:


“¿Dónde está el Dios de esta arca? ¿Qué pasó con la gloria que brillaba sobre ella? ¿Qué
se hizo la luz que espantaba a los enemigos de Israel y hacía temblar de reverencia a sus
hijos?
¿Es que nadie te busca más? ¿Por qué ya no hablas? ¿Por qué no me hablas a mí…?
¡Quiero conocerte! ¡Quiero buscarte! Vendré una y otra vez hasta que algo suceda… Si
los demás dejaron de venir, yo me quedaré aquí hasta que te hagas presente.
Permaneceré aquí cada noche, esperando… aunque me venza el sueño”.
Y entonces sucedió…

“Jehová llamó a Samuel; y él respondió: Heme aquí” (v3:4)

Tomar decisiones que me acerquen a Dios / Éxodo 32:27


Dios nos llama a una relación con Él, donde la iniciativa y los medios han sido provistos
por Dios mismo, pero nosotros respondemos a través de la fe, la entrega y la obediencia

D15
CONCLUSIÓN
Samuel es el símbolo de una generación extraordinaria, una generación que tiene sed de
Dios y que no se detiene hasta que lo encuentra.
Un pueblo que sale de la religiosidad para encontrar lo que la religión ha perdido: ¡la gloria
de Su presencia!

SI VAMOS A AFECTAR NUESTRA GENERACIÓN PRIMERO DEBEMOS CORRER A


SU PRESENCIA Y PERMANECER ALLÍ
La Biblia no dice quién fue el siguiente sumo sacerdote. De hecho, no puede haber sido
Samuel porque no era un descendiente directo de Aarón, pero actuó como sumo
sacerdote en esa época al ofrecer importantes sacrificios por todo Israel.
Samuel fue el último juez de Israel, ungió a David como rey de Israel de quien descendería
CRISTO nuestro Salvador y quien nos ha puesto como lumbreras al mundo.

NEXO
1 pedro 2:9
Pero ustedes son miembros de la familia de Dios, son sacerdotes al servicio del Rey, y
son su pueblo. Dios mismo los sacó de la oscuridad del pecado, y los hizo entrar en su luz
maravillosa. Por eso, anuncien las maravillas que Dios ha hecho.

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