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EPQ-R Manual

evaluación de la personalidad

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evaluación de la personalidad

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H.J. EYSENCK
S.B.G. EYSENCK

tea
EPQ-R
Cuestionario revisado de Personalidad de Eysenck
Versiones completa (EPQ-R) y abreviada (EPQ-RS)

Hans J. Eysenck y Sybil B.G. Eysenck

Adaptación al español: Generós Ortet i Fabregat, Manuel Ignacio lbáñez Ribes,


Micaela Moro lpola (Universitat Jaume I de Castelló) y Fernando Silva
Moreno (Universidad Complutense de Madrid). ·

Adaptación al catalán: Generós Ortet i Fabregat, Rosa Maria Rogla i Recatala i


Manuel Ignacio lbáñez Ribes (Universitat Jaume I de Castelló).

MANUAL
(3. ª edición, revisada)

MADRID 2008
Publicación original

. , Revlsed (EPO·R) and Short Sea/e


Eysenck PersonalitY Quesdt,on~aH,roed·der (EOP-RS)
& Stoughton, 1985
Lon res.
~ t lán• Ge nerós Ortet i Fabregat y colabo
Adaptación en espan~I Y_en ªded~s
Revisión técnica: N1colas e1s
i~ radores
Cubero, l+D+i, TEA Ediciones, S.A.U.

Copyright original© 1985 by Hodder and Stou


ghton, London. Quedan rigurosamente prohibidas, sin la auto
Copyright edición española © 1997, 2001, 2008 rización escritade
by los titulares del "Copyright", bajo tas sancione
TEA Ediciones, S.A.U., Madrid, España. s establecidas enlas
leyes, la reproducción total oparcial de esta obra
por cualquier ~edio
1.S.B.N.: 978-84-7174·905·5. o procedimiento, comprendidos la reprograf
ia y el tratamie~to
Depósito legal: M-4957-2008. informático, y la distribución de ejemplares de
ella mediante alquiler
o préstamo públicos.

Edita: TEA Ediciones, S.A.U.; Fray Bemardin


o Sahagún, 24. 28036 Madrid, España.
ÍNDICE
Prólogo a la 2ª edición ........................................................................ ' ....................................... 5
1. DESCRIPCIÓN GENERAL .................................................................................................... 7
1.1 . Ficha técnica 7
...·····························. . . . . ............................................... ·-·························· ... ······
1.2. Introducción ..................................................... ............................................................. 7
1.3. La teoría de la personalidad de H.J. Eysenck.............................................................. 8
1.3.1. Introducción 8
······································································································
1.3.2. Descripción de la personalidad .. .... .... .... .. ...... ......... ....... .. ... .. .. .. ... ...... .. ..... ...... . 12
1.3.3. Explicación de la personalidad .......................................................................... 15
1.4. El desarrollo del EPQ ........................................................................................... ....... 21
1.5. Ámbitos de aplicación . .......... ................. ..... .... .. ....... ............................................... .... . 22
1.6. Material para la aplicación... ......................................................................................... 22
2. NORMAS PARA LA APLICACIÓN .... ....... .......... ... ...................... ................ ............ .............. 23
2.1. Instrucciones generales................................................................................................ 23
2.2. Normas para la corrección y puntuación...................................................................... 23
3. JUSTIFICACIÓN ESTADÍSTICA DE LA ADAPTACIÓN EN ESPAÑOL ...... ........................ 24
3.1 . Proceso de adaptación .. ..... .. ...... ...... .. ... .... ... ... ......... ... .... .. .... .. .. .. ..... .. .... .. ... ... .. ... .. .... .. 24
3.2. El EPQ-R (Versión completa) .. .. .... .. ... .. ....... .. .. ..... ............. .... ...... .......... ......... ........ ..... 27
3.2.1. Muestra y método.............................................................................................. 27
3.2.2. Resultados .... ... ..... ... ........ .......... ..... .... .... .... .. ... ............ ... .................................. 28
3.2.3. Comentarios...................................................................................................... 31
3.2.4. Estudios de validez............................................................................................ 32
3.3. EPQ-RS (Versión abreviada)........................................................................................ 34
3.4. El EPQ-R en procesos de selección de personal ............................................. ........... 36
3.5. Conclusiones ................................................................................................ ... ... .......... 39
4. NORMAS.., DE INTERPRETACIÓN........................................................................................ 40
4.1. Aspectos generales ............ ......... ... ................... ...................... ..... ......................... ... .... 40
4.2. Muestras normativas .............. .......... .............................. .............................................. 40
4.3. Elaboración de un perfil gráfico.................................................................................... 41
4.4. Informe de resultados .................................................................................................. 43
4.5 Escalas del EPQ-R ........................................ .............................................................. 43
4.5.1. Escala L (Disimulo/conformidad) ...................................................................... 43
4.5.2. Escalas E (Extraversión) y N (Emotividad) ...................................................... 45
4.5.3. Escala P (Dureza) ............................................................................................ 47
4.6. Elaboración de los baremos .................................................. ................. .... ......... ........ 49

5. BAREMOS, tablas ................................................................................................................ 51


5.1. Baremos del EPQ-R, versión en español VARONES .................................................. 56
5.2. Baremos del EPQ-R, versión en español MUJERES .................................................. 57
5.3. Baremos del EPQ-R, versión en español VARONES+ MUJERES ............................ 58

BIBLIOGRAFÍA ............. ............................ ............................................................ ...... ....... ..... ... 59

ANEXO, adaptación al catalán .................................................................................................. 65


PRÓLOGO A LA 2ª EDICIÓN

. Han pasad~ u~os pocos años y el que, hasta hace poco, nos parecía un novedoso instrumento ha
temdo una ampliación colateral. Se trataba de las versiones completa y abreviada del EPQ Revisado,
Yahora se presenta con dos instrumentos paralelos en catalán. Al ver los resultados de estos dos nue-
vos cu~stionarios, un avezado investigador podría considerar que la estructura y características psi-
cométncas del EPQ-R, que entró con buen pie en nuestro país, se han validado de nuevo en otra len-
gua española unos años después.

El párrafo anterior viene a señalar que ahora el profesional tiene dos nuevos instrumentos; tie-
nen una fiabilidad, validez y tipificación similares a las existentes en los cuestionarios ya probados,
. y puede resultar muy útil para aquellos casos en que es necesario emplear el catalán para adecuarse
a las características idiomáticas de los examinandos.

Ante esta nueva "presentación en sociedad" del EPQ-R, hemos considerado conveniente poner-
·le un "traje" (su estructura, contenido y formato) que se adecuara a lo novedoso que ahora .aporta.

En primer lugar, y en relación con la nueva versión en catalán, el contenido de esta adaptación
se presenta independientemente en el Anexo de este Manual, redactado en catalán por los autores de
la misma (G. Ortet y cols.). El usuario de esta versión podrá adquirir el resto del material (Ejemplar,
Hoja de respuestas y Plantilla de corrección) presentados en catalán, tal como se indica en el apar-
lado 1.6.

En segundo lugar, no se ha modificado el contenido de la adaptación en español de la edición


anterior, pero se ha incorporado una muestra de más de un millar de casos que han contestado al
EPQ-R en procesos de selección. Los análisis de esta nueva muestra se han resumido en el aparta-
do, el 3.4, y los resultados aportan interesantes observaciones sobre el uso del instrumento en ese
tipo de aplicaciones prácticas.

Dada la asimetría que hao presentado algunas de las variables del Cuestionario, lo que provo-
caba poca discriminación en las puntuaciones T que ofrecían los baremos en los polos alto o bajo,
se ha aprovechado la ocasión de esta nueva edición del Manual para rehacer los baremos y presen-
tarlos (tanto los de la versión en español como los de la versión en catalán), en puntuaciones centi-
les y puntuaciones T; su elaboración se ha realizado mediante una normalización empírica (más ajus-
tada a las distribuciones observadas en las variables). Esta nueva tipificación ha atendido diferen-
cialmente a la variable sexo (y no a la edad, de la que, no obstante, se ofrecen los estadísticos bási-
cos), y se presentan tablas de baremos de cada sexo y del total de la muestra normativa.

Finalmente, si, como deGimos al principio, "se han validado de nuevo en otra lengua española
las características psicométricas" del EPQ-R, en las páginas siguientes a los baremos se presenta
información gráfica de la similitud de las dos adaptaciones, tanto de su versión completa como de la
versión abreviada.
Como es usual en otros Manuales al introducir un nuevo instrumento, queremos agradecer la
aportación futura de observaciones y críticas sobre el uso de los instrumentos en una labor práctica,
así como la cesión de muestras y análisis que permitan el enriquecimiento de este Manual en próxi-
mas ediciones.
N. SEISDEDOS, JUNIO DE 2001

5
l. DESCRIPCIÓN GENERAL
1.1. FICHA TÉCNICA

Nombre original: Eysenck Personality Questionnaire-Revised (EPQ-R) and


Short Sea/e (EPQ-RS).

Autores: Hans J. Eysenck y Sybil B.G. Eysenck (1991).

Procedencia: Hodder & Stoughton.

Adaptación en español: Generós Ortet i Fabregat, Manuel Ignacio lbáflez


Ribes, Micaela Moro lpola (Universitat Jaume I de Castelló) y
Femando Silva Moreno (Universidad Complutense de Madrid).

Adaptación en catalán: Generós Ortet i Fabregat, Rosa Maria Rogla i


Recatala_y Manuel Ignacio lbáiiez Ribes (Universitat Jaume I de
Castelló).

Aplicación: Individual y colectiva, a partir de los 16 años; tiempo: entre 15


y 30 minutos.

Finalidad: Evaluación de tres dimensiones básicas de la personalidad


(Extraversión, escala E; Emotividad, escala de Neuroticismo o
N y Dureza, escala de Psicoticismo o P) y una escala de
Disimulo/conformidad (escala L).

Material: Manual y Ejemplar autocorregible (en español y en catalán).

Tipificación: Baremos en centiles y puntuaciones Ten cada sexo y total.

1.2. INTRODUCCIÓN

Los cuestionarios de personalidad de (véanse Eysenck, 1990a; Eysenck y Eysenck,


Eysenck son el resultado de más de cuarenta 1985, para una revisión de los mismos).
años de de~arrQllo y cientos, si no miles, de
estudios psie0métricos y experimentales lleva- Los principales factores que se miden con
dos a cabo en muchos países distintos. Estos estas escalas han alcanzado el consenso más
cuestionario.s pretenden medir las dimensiones amplio en el campo de la personalidad, cono-
principales de la personalidad tal y como han cién4ose más sobre su significado psicológi-
surgido de autoevaluaciones, heteroevaluacio- co y su importancia en los ámbitos educativo,
nes cle amigos y conocidos, estudios de obser- clínico, industrial y en otros campos aplica-
vación, investigaciones experimentales, estu- dos, 4e lo que se pueda decir sobre!cualquier
dios psicofisiológicos y análisis bioquímicos otro factor. ·

7
1.3. LA TEORÍA DE LA PERSONALIDAD DE H. J. EYSENCK
1.3.1. Introducción

La teoría de Eysen ck (Eyse nck, 1990a; duela afectiva (emoción); el intelecto, su sis-
Eysenck y Eysenck, 1985, Eysenck, 1997) tema más o menos estable y duradero de con-
considera a los rasgos y las dimensiones ducta cognitiva (inteligencia); el ftsico, su
como elementos básicos de la estructura de la sistema más o menos estable y duradero de la
personalidad. Estas variables son, esencial- configuración corporal y de la dotación neu-
mente, «factores disposicionales que determi- roendocrina.» (p. 9).
nan nuestra conducta regular y persistente-
La concepción eysenckiana de la personali-
mente en muchos tipos de situaciones dife-
rentes» (Eysenck y Eysenck, 1985, p. 17). Así dad hace hincapié en el nivel de las dimensio-
pues, los rasgos representan patrones amplios nes, que se definen como agrupaciones de
rasgos relacionados entre sí. De este modo,
de tendencias de conducta que dan consisten-
como veremos más adelante en este mismo
cia y estabilidad a las acciones, las reacciones
apartado, el concepto de dimensión, como
emocionales y los estilos cognitivos de las
extrav ersión -intro versió n o neuroticismo-
personas. Desde esta perspectiva, las perso-
estabilidad emocional, se postula porque en
nas con un alto rasgo de sociabilidad tenderán
cada caso existen una serie de rasgos correla-
a mostr ar condu ctas sociables (p. ej., hablar
cionados que dan lugar a la dimensión corres-
mucho, tomar la iniciativa, procurar ser el
pondiente. Asimismo, este autor entiende que
centro de atención) en muchas situaciones de
los rasgos y dimensiones son relativamente
interacción social (p. ej., reuniones de ami-
estables y duraderos, características éstas de
gos, fiestas, cuand o van de vacaciones en
las teorías disposicionales. Además, conside-
grupo). Si tomam os como ejemplo el rasgo de
ra que las dimensiones de personalidad han
ansiedad, las perso nas que se caractericen por
de estar ligadas a mecanismos biológicos sub-
ser poco ansiosas será más probable que ante
yacentes, lo que convierte a esta teoría tam-
diferentes situaciones estresantes o amenaza-
bién en un modelo biológ ico (Carv er y
doras (p. ej., exám enes, habla r con figuras de
Scheier, 1992).
· autoridad o del otro sexo, afront ar situaciones
de emergencia donde se tenga que actuar rápi- Jerarquía de la personalidad
dame nte) muest ren un nivel de ansiedad
menor que las personas con un alto rasgo de El modelo de personalidad que propone
ansiedad. Eysenck tiene una estructura jerárquica. En el
nivel básico de la misma están las acciones,
Eysenck (Eysenck y Eysenck, 1985) define
reacciones emocionales o cogniciones especí-
la personalidad del siguiente modo:
ficas. En un segundo nivel se encuentran los
«Una organización más o menos estable y actos, emociones o cogniciones habituales.
duradera del carácter, temperamento, inte- Estas condu ctas interc orrela ciona das dan
lecto y fisico de una persona que determina lugar al tercer nivel, el de los rasgos (tenden-
su adaptación única al ambiente. El carácter cias de conducta). Finalmente, en el cuarto
denota el sistema más o menos estable y nivel, tenemos las dimensiones, las cuales
duradero de conducta conativa (voluntad) de vendrían definidas por las intercorrelaciones
una persona; el temperanJento, su sistema entre rasgos (Eysenck, 1990a). La figura 1.1
más o menos estable y duradero de la con- representa gráficamente esta jerarquía.

8
EXTRAVERSIÓN NEUROTICISMO Dimensiones
PSICOTICISMO

Rasgos

Respuestas habituales

Respuestas específicas

p. 47)
Figura 1.1. Modelo jerárqui co de la personalidad (adaptado de Eysenck, 1982,

De acuerdo con el modelo, una persona que nes existentes entre ellos. A su vez, se rela-
conversa animadamente en un detenninado cionan con las conductas habituales y especí-
momento y contexto está emitiendo una con- ficas, así como sus intercorrelaciones. Sin
ducta específica. Cuand o habla animadamen- embargo, a medida que se va descendiendo en
te en diferentes situaciones nos indica que la jerarquía, la influencia de las situaciones o
está realizando una conducta habitual. En contextos va aumentando y el ambiente va
otras palabras, la correlación entre las dife- adquiriendo un mayor protagonismo. Deter-
rentes conductas específicas da lugar a las minadas situaciones tienen una gran inciden-
conductas habituales. Si además de conversar cia en las conductas específicas, pero clara-
habitualmente en el trabajo, conversa en las mente una menor influencia en las conductas
fiestas y habitualmente prefiere la compañía habituales, que es todavía menor en los rasgos
de los demás a estar solo (conductas habitua- y dimensiones. Por tanto, a partir de estas
les), podríamos hablar de que la persona en intercorrelaciones y con la ayuda del análisis
cuestión es sociable (nivel de los rasgos). Es factorial, se han establecido las dimensiones
decir, la correlación de las conductas habi- básicas de la personalidad (nivel descriptivo).
tuales da lugar a los rasgos. Finalmente, la
sociabilidad, vivacidad, actividad, búsqueda Dimensionalidad
de sensaciones, dominancia y toda una serie
de rasgos que correlacionan entre sí dan lugar El concepto de dimensionalidad implica,
a la-extraversión (nivel de las dimensiones). fundamentalmente dos aspectos básicos: por
una parte se refiere a la existencia de un limi-
Acabamos de ver una aproximación a la tado número de tipos o dimensiones que con-
·personalidad de abajo hacia arriba, del nivel
forman la estruc tura de la person alidad
de las respuestas específicas al de las dimen-
(Eysenck, 1991 ); por otra parte implica que
siones resultando ser éste un buen. método .
' estas dimensiones se distribuyen de una
para la descripción de los rasgos y d1mens10-
manera normal, formando un continuo en el
nes de la personalidad. Sin embargo, desde un
que cualquier persona puede ser asignada
punto de vista causal, ésta no sería la aproxi-
(Eysenck, 1990a). Con el propósito de enten-
mación más correcta. La explicación de la
der más claramente a qué se refiere Eysenck
conducta funciona de maner a inversa, de arri-
cuando habla de dimensiones de personali-
ba hacia abajo. Las dimensiones de personali-
. dad, ejemplificaremos el concepto con la
dad son las que determinan el nivel de los r~s-
dimensión psicoticismo (P) (figura 1.2).
gos y son los causantes de las intercorrelac10-

9
BAJA P ALTA P
Altruista Hostil
Empático Impulsivo
Responsable Egocéntrico
Socializado Creativo
Convencional Poco empático

PROMEDIO

Figura 1.2. Distribución dimensional del psicoticismo (P)

De acuerdo con la figura 1.2, la dirriensión Además del psicoticismo, el modelo de


P es entendida como un continuo que va Eysenck considera que la personalidad puede
desde el polo más bajo de psicoticismo hasta definirse por otras dos dimensiones más del
el polo más alto. Las personas se distribuyen temperamento y el carácter: la extraversión (E)
normalmente a lo largo de este continuo en y el neuroticismo (N) (Eysenck y Eysenck,
función de su grado o nivel de P, de modo que 1985). Por tanto, todas las personas pueden ser
una gran mayoría de las personas se encontra- descritas en función del grado o nivel de extra-
ría en tomo a la media. Conforme el nivel de versión, neuroticismo y psicoticismo y, así, se
P se va acercando a los polos alto o bajo, el ubican en algún punto del espacio tridimensio-
numero de personas con características extre- nal definido por estas tres dimensiones básicas
mas, como el ser muy altruista o muy antiso- evaluadas por el EPQ-R, tal y como se repre-
cial, irá disminuyendo. senta en la figura 1.3.

Figura 1.3. Espacio tridimensional definido por las dimensiones eysenckianas E, N y p

10
La teoría de Eysenck incluye una cuarta de subjetividad. Por ello, algunos autores
.dimensión de personalidad, la inteligencia (Costa y McCrae, 1992b; Eysenck, 1991;
general o factor g. Esta dimensión de las habi- Zuckerman, 1992) han especificado toda una
lidades cognitivas, que tiene características serie de criterios o líneas de evidencia orien-
especiales y distintivas respecto a las tres tados a la determinación objetiva de las
dimensiones qel temperamento y el carácter dimensiones básicas de la personalidad.
(Neisser et al., 1996), completa la estructura
de la personalidad según este autor. Eysenck utiliz.a el análisis factorial como
un instrumento más, aunque muy importante
Análisis factorial y básico, de investigación científica al servi-
cio de una teoría~ pero no como determinante
Si observamos el esquema de la organiza- último de ésta en lo que se refiere a su parte
ción jerárquica de la personalidad (figura descriptiva. Y es que, como el autor nos
1.1 ), podremos concluir que es necesario recuerda, el análisis factorial «es un buen ser-
observar múltiples intercorrelaciones entre un vidor pero un mal amo» (Eysenck, 1992b, p.
gran número de variables para llegar a los fac- 867).
tores o dimensiones en lo alto de la jerarquía.
Precisamente el análisis factorial es un méto- Bases biológicas
do estadístico que tiene la función de resumir
o agrupar en factores una serie de datos en La teoría de Eysenck considera que los fac-
función de sus intercorrelaciones. Siguiendo tores biológicos juegan un papel básico en la
la metodología utilizada en el estudio facto- determinación de la personalidad (Eysenck,
rial de la inteligencia, Eysenck (1952) adop- 1990a). La importancia dada a las bases bio-
·tará el análisis factorial para intentar determi- lógicas viene avalada, siguiendo a este autor,
nar las dimensiones subyacentes a las con- por los resultados obtenidos en estudios trans-
~uctas específicas y habituales, principalmen- culturales en distintos países (p.ej., Barren y
te a partir de las respuestas a preguntas con- Eysenck, 1984; Eysenck y Eysenc~ 1986;
cretas mediante cuestionarios. Un gran núme- Eysenck, Barrett y Barnes, 1993; Eysenck.
ro de diferentes estudios realizados no sólo García-Sevilla, Torrubia, Ávila y Ortet, 1992;
con sus escalas, sino también con otros ins- Eysenck y Seisdedos, 1978; Hanin, Eysenck,
trumentos de evaluación de la personalidad, Eysenck y Barren, 1991; Wilson y Doolabh,
muestran una estructura de tres dimensiones 1992), por las investigaciones sobre genética-
independientes que Eysenck identifica como ambiente de la personalidad (Cloninger,
E, N y P (Eysenck y Eysenck, 1985). Sin Adolfsson, y Svrakic, 1996; Eysenck, l 990b~
embargo, otros autores, a partir de metodolo- Jorm, Henderson, Jacomb, Croft y Easteal~
gías parecidas, han identificado cinco dimen- 1997; Loehlin y Rowe, 1992; Pedersen, 1994;
siones básicas (Caprara, Barbaranelli y Plomin y Daniels, 1987), y por los estudios en
Borgogni, 1995; Costa y McCrae, 1992a; animales de características de conducta que
Goldberg, 1993; Russell y Karol, 1995). se consideran análogas a los rasgos de perso-
Como reconoce el propio Eysenck (1992a), el nalidad humanos (Chamove, Eysenck y
número de factores a extraer, la rotación utili- Harlow, 1972; Dellu, Mayo, Piazza, Le Müal
z.ada y la nomenclatura de los factores resul- y Simon, 1993; Dellu, Piazza, Mayo, Le Moal
tantes son tareas que implican un alto grado y Simon, 1996; García-Sevilla, 1984).

11
1.3.2. Descripción de la personalidad

Como afirman los autores (Eysenck y tra de soldados con trastornos neuróticos, c?n
Eysenck, 1985) «ningún estudio científico de el propósito de verificar esta ~ipóte~is reflcJa-
ningún campo resulta posible sin cierto grado ban, efectivamente, las dos d1mens1ones pro-
previo de clasificación» (p. 4). Por tanto, en el puestas, una que podía ente~derse_ com~ E y
estado de desarrollo en que se encuentra otra como N, así como su h1potet1zada mde-
actualmente el estudio de la personalidad es pendencia (Eysenck, 1952).
necesario un método sistemático de descrip-
ción de la misma. El propio Eysenck, a lo Éste es el punto de partida de E, dimensión
largo de más de cincuenta afios de investiga- que era la responsable del tipo de trastorno
ción científica, intentó ofrecer y desarrollar el que la persona sufría cuando padecía ~lg~~a
espacio adecuado para la correcta_ descripc!ón crisis neurótica. Sin embargo, la descnpc1on
de la personalidad. Estos trabaJos han 1?0 de E ha variado a lo largo del desarrollo de la
acompafiados de la búsqueda de los mecams- teoría. Así, encontramos diferencias en la
mos causales de las dimensiones por él des- definición de la dimensión antes y después de
critas, de modo que ambos aspectos de la 1976, año en que aparece el libro de los espo-
investigación se han influido mutuamente. sos Eysenck «Psychoticism as a dimension of
Aquí, sin embargo, van a presentars~, por personality». La publicación del libro sup~ne
separado para una mejor estructurac1on y la presentación «oficial» (la no «oficial»
comprensión del modelo. había tenido lugar 25 años antes, aproximada-
mente) de la dimensión psicoticismo en su
Extraversión (E) modelo. Esto supone un cambio en relación al
concepto de extraversión que hace referencia
Esta dimensión, junto con N, son las que al componente de impulsividad. Este rasgo,
más estudios y evidencia empírica han recibi- hasta entonces integrante de E junto a la
do, no sólo por parte del propio Eysenck, sino sociabilidad, pasa a formar parte de la nueva
de otros investigadores en personalidad. Ya dimensión P (Claridge, 1981; Eysenck y
en los años cuarenta Eysenck ( 1947) iniciaba Eysenck, 1985). Si bien esto es admitido por
una serie de inv~stigaciones basadas en la el propio autor, el problema de la impulsivi-
concepción que Jung tenía acerca de la extra- dad es más complejo que la misma asignación
versión y la introversión, en especial en casos a E o P, ya que la propia impulsividad no
de crisis neuróticas. Así, los introvertidos parece ser un constructo simple y unitario,
padecerían trastornos distímicos, trastornos sino formado por subfactores que se relacio-
de ansiedad y del estado de ánimo, según el nan en mayor o menor medida con las tres
DSM-IV (APA, 1994) en el caso de padecer dimensiones. Sin embargo, para Eysenck
alguna neurosis, mientras que los extraverti- (Eysenck y Eysenck, 1985) la impulsividad es
dos padecerían trastornos de tipo histérico, sobre todo un rasgo de P.
trastornos somatomorfos y disociativos,
según el DSM-IV (APA, 1994). Eysenck con- Se afirma (Eysenck y Eysenck, 1985) que
cebía la existencia de dos dimensiones de per- ante la incorporación de una dimensión de
sonalidad normal independientes, E y N, la personalidad, y la elaboración de escalas ade-
combinación de las cuales determinaría el cuadas para su medida, es esperable que el
tipo de trastorno neurótico. Los primeros aná- modelo teórico se vea afectado por ligeras
lisis factoriales realizados, usando una mues- modificaciones, las cuales en todo caso no
suponen un cambio sustancial en el mismo.

12
En este sentido, la correlación entre la escala es de alrededor de 0,80, lo que las hace prác-
E del EPI (antes de la incorporación de P) y la ticamente idénticas. La figura 1.4 representa
escala E del EPQ ( que incorpora la escala P) los rasgos de la dimensión E.

BUSCADOR DE
SENSACIONES

DESPREOCUPADO DOMINANTE ESPONTÁNEO AVENTURERO

Figura 1.4. Rasgos que forman parte de la dimensión E (adaptado de Eysenck, 1990a, p. 246)

Neuroticismo (N) de trastorno dependerá de las puntuaciones en


las otras dimensiones de la personalidad. Es
Como ya hemos visto, N aparece como una decir, Eysenck intenta conjugar la personali-
dimensión relacionada con la predisposición dad normal con las neurosis clásicas, postu-
a padecer trastornos neuróticos, tanto histéri-
lando un modelo de diátesis-estrés en psico-
cos como distímicos. Las personas con altas
puntuaciones en esta dimensión son más vul- patología (Eysenck y Eysenck, 1985). Los
nerables a los trastornos denominados tradi- componentes de N vienen descritos por los
cionalmente neuróticos, mientras que el tipo rasgos presentados en la figura 1.5.

TENSO IRRACIONAL TÍMIDO TRISTE EMOTIVO


Figura 1.5. Rasgos que forman parte de la dimensión N (adaptado de Eysenck, 1990a, p. 246)

Psicoticismo (P) tud entre dos tipos de psicosis como la esqui-


zofrenia y la psicosis maníaco-depresiva. Con
Ésta es la dimensión que más tarde se la publicación del EPQ (Eysenck y Eysenck,
incorpora al modelo eysenckiano. Eysenck 1975) y de su libro sobre la dimensión P
( 1952) apunta la idea de la existencia de un (Eysenck y Eysenck, 1976), estas ideas toman
continuo entre la normalidad y las psicosis al cuerpo en forma de una escala de medida y
estilo de su dimensión N, así como la simili- una nueva dimensión teórica en su modelo

13
de personalidad. Así, P es concebida por formales de la escala P, como a cuestiones
Eysenck como una dimensión de la personali- teóricas de la dimensión. Por lo que se refiere
dad normal que, en puntuaciones extremas, a las críticas a la escala P del EPQ, la contes-
predispone tanto a los trastornos psicóticos, tación de los Eysenck es la publicación
como el trastorno bipolar o la esquizofrenia, (Eysenck, Eysenck y Barrett, 1985) de una
como a la conducta antisocial y la psicopatía versión revisada del EPQ (EPQ-R), de cu-
(Eysenck, 1992c). ya versión española se ocupa el presente
Manual, intentando superar las carencias psi-
La aparición de esta tercera dimensión ha cométricas de la escala puestas de manifiesto
ido acompañada por una serie de críticas por los críticos. Asimismo, irán apareciendo
(p. ej., Bishop, 1977; Block, 1977a, b; Davis, una serie de artículos que intentarán replicar
1974; Claridge, 1981; Costa y McCrae, los ataques que la dimensión P irá recibiendo
1992b, c; Chapman, Chapman y Kwapil, (p. ej., Eysenck, 1992a, b, e; 1995a). Los ras-
1994; Van Kampen, 1993, I996; Zuckerman, gos de la dimensión P están representados en
1989), que hacen referencia tanto a aspectos la figura 1.6.

ANTISOCIAL BAJA EMPATÍA CREATIVO RÍGIDO


Figura 1.6. Rasgos que forman parte de la dimensión P (adaptado de Eysenck, 1990a, p. 246)

Estudios factoriales sobre E, N y P Hathaway-McKinley), han dado como resul-


tado factores similares o idénticos a los de
En este apartado vamos a hacer una breve extraversión, neuroticismo y psicoticismo
revisión de la investigación en una de las líne- (Eysenck y Eysen.ck, 1985).
as de trabajo más relevantes en la descripción
de la personalidad, la tradición factorial. Los Royce y Powel (1983) realizan un exhaus-
estudios factoriales del EPQ han arrojado tivo metaanálisis de los estudios factoriales
consistentemente las tres dimensiones sobre personalidad, y encuentran tres dimen-
eysenckianas (Corulla, I 987; Eysenck y siones de orden superior denominadas intro-
Eysenck, I991; McKennzie, 1988), al igual versión-extraversión, estabilidad emocional e
que cuando se han usado diferentes versiones, independencia emocional. Las dos primeras
en varias lenguas, de este cuestionario (véase dimensiones corresponden claramente a la E
Barrett y Eysenck, 1984). Además, nume- y N eysenckianas, mientras que la tercera
rosos análisis estadísticos de varios de los dimensión, independencia emocional, carac-
cuestionarios más usados en la evaluación terizada por los autores con rasgos tales como
de la personalidad (p. ej., l 6PF de Cattell, autonomía, desconfianza, individualismo (no
escalas de Guilford-Zimmerman, MMPI de cooperación), realismo, dominancia, rigidez,

14
poca afectividad y poca ingenuidad, posee siones básicas de la personalidad. Las postu-
características comunes a la tercera dimen- ras de los defensores del modelo de los Cinco
sión P. Eysenck ( 1991) concluye, por tanto, Factores y el modelo eysenckiano (de tres
que este metaanálisis ofrece un claro apoyo dimensiones) vienen expresadas en una serie
a las dimensiones por él propuestas. de argumentaciones, réplicas y contrarrépli-
cas (Costa y McCrae, 1992b, 1992c; Eysenck,
Otra línea de trabajo a destacar es la de 1992a, b). Así, el modelo de los Cinco facto-
Tellegen y Waller (en prensa). Estos autores res de Costa y McCrae (1992a) postula la
describen tres factores principales denomina- existencia de cinco dimensiones independien-
dos emotividad positiva, emotividad negativa tes de la personalidad: neuroticismo (N),
y control de impulsos, factores claramente extraversión (E), apertura a la experiencia,
identificables con E, N y P respectivamente amabilidad y responsabilidad. N y E parecen
(Eysenck, 1992b). equivalentes a dos de las tres dimensiones de
Eysenck, mientras que P correla~iona mode-
En los últimos años, una de las taxonomías rada y negativamente con A y C. Aunque la
de personalidad que ha surgido con más fuer- cuestión de cuáles son las dimensiones bási-
za es el modelo de los Cinco Factores cas de la personalidad no está resuelta (hay
(Digman, 1990; Goldberg, 1993; McCrae y datos a favor de las tres y cinco dimensiones),
Costa, 1995; Zuckerman, Kuhlman, Joire- el modelo de Eysenck continúa siendo muy
man, Teta y Kraft, 1993). Esta situación ha relevante en la teoría y evaluación de la per-
propiciado una de las polémicas científicas sonalidad (Avía, Sanz, Sánchez-Bernardos,
más interesantes de las últimas décadas en Martínez-Arias, Silva y Graña, 1995; Dray-
cuanto al número y naturaleza de las dimen- cott y Kline, 1995).

1.3.3. Explicación de la personalidad

Una vez realizada la tarea de describir la que dicha teoría no podía explicar. Pasemos,
personalidad según el modelo de Eysenck, el pues, a describir los mecanismos biológicos
siguiente paso es el de exponer las teorías bio- subyacentes a la dimensión de extraversión-
lógicas subyacentes a sus dimensiones. introversión.

La estructura fundamental que pretende


Extraversión
explicar las diferencias individuales en la
A lo largo del desarrollo de su modelo, dimensión de extraversión es el sistema acti-
Eysenck ha propuesto dos teorías explicativas vador reticular ascendente (SARA). Se trata
relacionadas pero diferentes (Eysenck y de una estructura neuronal en forma de red
Eysenck, 1985). Así, en 1957 propone su pri- que opera básicamente como una unidad
mera teoría, denominada teoría de la inhibi- encargada de provocar la activación generali-
ción. Sin embargo, las pruebas empíricas a las zada de las regiones del diencéfalo y del cere-
que la teoría fue sometida hicieron que en bro (Guyton, 1990). Las diferencias indivi-
algunos aspectos resultara inadecuada. En duales en la actividad de este sistema son las
l 9(f/, Eysenck la modifica y propone la deno- encargadas de determinar las diferencias indi-
minada teoría del arousal, la cual era capaz de viduales en extraversión. Así, según Eysenck
manejar los resultados que la teoría de la inhi- (1982), los introvertidos se caracterizan por
bición explicaba y también los muchos otros tener niveles altos de actividad en el circuito

15
retículo-cortical, mientras los extravertidos se Eysenck y Eysenck (1985) y Zuckerm a11
caracterizan por tener niveles bajos en este (1991).
circuito. Por tanto, los extravertidos, que
están menos activados, necesitan de más esti- ~-pesar de las di~c.~ltade~ metodológicas y
teoncas en la med1c10n e mterpretación del
mulación para llegar al nivel óptimo de arou-
sal (NOA), por lo que la conducta extraverti-
nivel de arousal (Eysenck, 1990a; Zucker-
da sería consecuencia de esta búsqueda de man, 1991) se considera que la medida más
activación mediante el contacto social, la bús- directa de arousal cortical es el electroencefa-
queda de nuevas sensaciones o la actividad. lograma (EEG), aunque también se han utili-
Los introvertidos, por otro lado, al estar más zado en su estudio potenciales evocados (PE),
activados, necesitarían menor estimulación tomografía por emisión de positrones (TEP) 0
exterior para llegar al NOA, por lo que sus medidas del flujo sanguíneo cerebral (FSC).
conductas estarían orientadas hacia situacio- También se han usado algunas medidas fisio-
nes de poca estimulación o que produjeran lógicas de actividad periférica, como la acti-
poca activación, siendo más reservados en las vidad electrodermal (AE), la secreción salivar
situaciones sociales o prefiriendo situaciones (SS) o la pupilometría, como índices indirec-
poco estimuladoras. Recordemos que el con- tos del grado de activación del sistema ner-
cepto de NOA no implica una relación lineal vioso central.
~ntre la ejecución o el afecto y el arousal,
Los resultados de los distintos estudios
sino que se trata de una curva en forma de U
revisados con el uso de EEG tienden, en
invertida. Esto implica que se es eficaz y se
general, a apoyar la hipótesis de Eysenck más
experimenta una sensación positiva en nive-
que a rechazarla, es decir que los extraverti-
les intermedios de arousal, mientras que la
dos muestran un nivel más bajo de arousal
eficacia disminuye y la sensación va tomán-
dose negativa en niveles de arousal excesiva- que los introvertidos. Los resultados negati-
mente bajos o altos (Zuckerman, 1991 ). vos se refieren más al fracaso en encontrar las
diferencias esperadas, que en hallar resulta-
Sin embargo, la concepción de un arousal dos en la dirección opuesta a lo predicho
psicológico general no puede ser actualmente (Eysenck, 1990a).
mantenida tal cual (véase Strelau y Eysenck,
1987 para una discusión más detallada). El Posiblemente el arousal cortical general
sistema retículo-cortical actualmente se con- esté definido de una forma demasiado amplia.
sidera únicamente como uno de los varios sis- Quizás el arousal cortical medido mediante
temas de arousal. Probablemente, éstos inclu- PE sea un concepto má~ útil debido a que los
yen el sistema límbico de arousal, el sistema estímulos están definidos ae forma más preci-
de la monoamino oxidasa (MAO), el sistema sa (Zuckerman, 1991 ). La revisión de trabajos
difuso tálamo-cortical y el sistema pituitario- realizada por Stelmack (1990) que relaciona-
a~ren~cortical. Sin embargo, esta aparente ban EP con las dimensiones de personalidad
d1vers1dad no ex~luye que los sistemas ope- eysenckianas, tanto con estímulos visuales
ren de forma relativamente unitaria (Eysenck como auditivos, ha mostrado que los resulta-
1990a). ' dos son complejos de interpretar en términos
de la teoría del arousal, ya que existen ciertos
Para inte~tar precisar cuál es el estado variaciones en función de la edad y caracte-
actual
. en la mvestiga
., ción en tomo a Ia d'1men- rísticas estimulares empleadas. Resultados
s1 6n extravers1on de Eysenck vamos a seguir, .
más claros parecen aportar los estudios de PE
· fundamentalmen te, las revisiones que con
, . aumentadores y reductores. Los aumentado-
este propostto han realizado Eysenck ( 1990a), res son aquellas personas en las que el incn>

16
mento de estimulación produce un incremen-
entre SS y E. Los autores concluyen que se da
to en la amplitud en componentes concretos
una correlación inversa, tanto en varones
de los PE, mientras que en los reductores
como en mujeres, entre la salivación produci-
el incremento de estimulación produce un
da ante la estimulación de gotas de zumo de
decremento en la amplitud. Zuckerman limón y la dimensión E, tal y como predice la
(1990) concluye que los estudios indican una teoría del arousal (Eysenck, 1982).
clara relación entre el rasgo búsqueda de sen-
·saciones, en especial el componente de desin- Una de las medidas que más claramente
hibicién, y los sujetos aumentadores, tanto parece estar asociada con la dimensión E es la
con estímulos visuales como con estímulos dilatación pupilar. Stelmack ( 1990) ha encon-
auditivos. Para Eysenck (1990a) la búsqueda trado que los sujetos introvertidos tienen
de sensaciones es un componente de la extra- pupilas más grandes que los extravertidos en
versión, por lo que considera que estos datos ausencia de estimulación específica y, ade-
suponen un aceptable apoyo a la teoría del más, los introvertidos muestran mayor dila-
arousal. tación pupilar ante estímulos auditivos que
los extravertidos, de acuerdo con la teoría
La medida del FSC es un indicador de la propuesta por Eysenck (1982).
actividad cortical y, por tanto, de su nivel de
arousal. Sin embargo, lo costoso del procedi- A pesar de las dificultades conceptuales
miento, así como la relativa novedad del en tomo a la teoría del arousal, los estu-
mismo, hace que existan escasos trabajos que dios parecen apoyar, en general, la teoría.
relacionen esta variable fisiológica con carac- Los resultados negativos, más que ir en
terísticas de personalidad. Los pocos estudios la dirección opuesta a la predicha, simple-
indican cierto apoyo a la teoría del arousal mente no encuentran relaciones significativas
(Zuckerman, 1991 ). (Eysenck, 1990a).

Wilson ( 1990) encontró que los introverti- Neuroticismo


dos mostraban más AE que los extravertidos.
Otros trabajos, sin embargo, no encuentran Eysenck considera que la actividad del
diferencias en la actividad electrodermal en cerebro visceral (o sistema Iímbico), el cual
runción de .E (Zuckerman, 1990). Así, Zuc- está compuesto por estructuras como el área
kerrnan (1991) considera que la investigación septal, hipocampo, amígdala, cíngulo e hipo-
en AE sugiere que las diferencias en E inte- tálamo, es la responsable de· la dimensión N.
ractúan con diferencias en la significación y Es decir, que el diferente grado de actividad
características de la situación y de los estímu- del sistema que tradicionalmente ha sido con-
los usados, pero la naturaleza de la interac- siderado como el responsable neuroanatómi-
ción no siempre se comporta de acuerdo con co de las emociones, determina el que las per-
las predicciones que de la teoría se derivan. sonas sean más o menos emotivas.
Eysenck (1990a), por su parte, resalta la com-
plejidad inherente a estos estudios, tanto en su Eysenck (1990a) ha utilizado el término
interpretación teórica como en la metodología activación para referirse a la activación emo-
utilizada y sugiere profundizar en estos cional y distinguirla claramente de la activa-
aspectos para llegar a resultados más claros e ción del SARA, que denomina arousal.
interpretables. Teóricamente, el funcionamiento de los dos
sistemas, el sistema límbico y el SARA, son
Deary, Ramsay, Wilson y Riad (1988) revi- independientes. Sin embargo, situaciones
san diversos estudios referentes a la relación altamente activadoras hacen que se incremen-

17
te el arousa/. Aunque este tipo de situaciones por Eysenck en relación a la fa lta de situacio .
de extrema activación son relativamente raras nes estresantes en estos estudios (Zuckerman
en la vida cotidiana, esto indica que la inde- 1991 ). '
pendencia de los dos sistemas es sólo relativa .
Como el propio Eysenck (1990a) admite,
Como hemos visto, Eysenck afirma que las el estado actual de la dimensión N y sus
diferencias entre las personas en la dimensión correlatos biológicos es claramente insatis-
neuroticismo pueden ser interpretadas en fun- factorio. Así, la hipótesis de que la mayor
ción de la sensibilidad o umbral diferencial de actividad autónoma es la base biológica del
la actividad límbica. Sin embargo, estas dife- neuroticismo sólo es encontrada en algunos
rencias es probable que sólo aparezcan en estudios de pacientes con trastornos de ansie-
condiciones relativamente estresantes, condi- dad. Sin embargo, existen algunos resultados
ción que muchos de los estudios orientados a que parecen apoyar una relación entre medi-
investigar las relaciones entre variables psico- das psicofisiológicas y la dimensión de sensi-
fisiológicas con diferencias en neuroticismo
bilidad a las señales de castigo o ansiedad
no cumplen, es decir, la mayor parte de estos
(SC), según la teoría de Gray ( 1991 ), dimen-
trabajos no han utilizado condiciones adecua-
sión próxima al neuroticismo eysenckiano.
damente estresantes (Eysenck y Eysenck,
Gray y sus colaboradores han realizado un
1985). Además de esta importante deficiencia
amplio esfuerzo experimental para detenni-
metodológica apuntada por Eysenck, el nú-
nar las estructuras implicadas y los procesos
mero de trabajos al respecto es menor que los
trabajos en relación con E. intervinientes en la SC. Diferentes estudios
correlacionales sitúan la SC muy próxima a
En la revisión de Eysenck y Eysenck N. De esta manera, podríamos aventurar que
( 1985) se llega a la conclusión de que los ambas concepciones están muy relacionadas
datos obtenidos por diversos trabajos son y que las estructuras estudiadas por Gray y
decepcionantes, ya que las relaciones entre otros (p. ej. LeDoux, 1995) en relación a la
diversas medidas psicofisiológicas y la ansiedad coinciden en gran parte con las pro-
dimensión neuroticismo han sido lo suficien- puestas por Eysenck, las cuales serían las res-
temente inconsistentes para poder inferir las ponsables de la dimensión N. En resumen,
estructuras biológicas subyacentes. Como ya podemos considerar que la concepción taxo-
hemos mencionado, Eysenck apunta a la no nómica de Eysenck está mucho más elabora-
utilización de estímulos y situaciones lo sufi- da a la vez que sustentada en una amplia
cientemente activadoras emocionalmente investigación factorial, mientras que el sustra-
para explicar la falta de resultados. Sin to y los procesos psicobiológicos subyace ntes
embargo, trabajos posteriores en los cuales se a la dimensión estarían mejor descritos por
realizaron diversas medidas psicotisiológicas Gray ( l 982, 1993).
(p. ej., actividad electrodermal, electrocardio-
grama, presión sanguínea, frecuencia y
Psicoticismo
amplitud del pulso, temperatura de la piel,
neumograma, electromiograma, movimiento As( como Eysenck desarrolla una teoría
ocular, movimiento parpebral y electro ence- biológica que especilica las bases neurobioló·
falograma) en situación basal y diversas con-
gicas subyacentes a las dimens iones de extra-
diciones estresantes, no aportaron relación
versión y neuroti cismo, la dimensión dt: psi-
alguna con la dimensión neuroticismo. Esta
coticism o no cuenta con una tcorí:.1 con i:l
carencia de relaciones no puede ser atribuid a
mismo nivel de desarro llo (Zuckc-nnan. 19g 9;
a los deficiencias metodológicas apuntadas
Van Knmpen, 1996).

18
Algunos trabajos, sin embargo, han encon- HLA-B27, marcador biológico relacionado
trado correlatos biológicos relacionados con con el sistema inmunológico. Cuando se com-
la tercera dimensión eysenckiana, pero estas paran pacientes esquizofrénicos con sujetos
relaciones carecen aún de una base teórica normales no psicóticos, así como cuando se
lo suficientemente sólida. Autores como comparan altos P y bajos P en población
Claridge (1985), Cloninger (Cloninger, general, se encuentran relaciones claras entre
Svrakic y Przybeck, 1993), Gray (1991), el HLA-B27, la esquizofrenia y Psicoticismo
Gray, Pickering y Gray (1994) o Zuckerman (Eysenck, 1992c).
( 1989), sin embargo, han realizado intentos
explicativos causales de variables de persona- Claridge ( 1981, 1985) sugiere que uno de
lidad conceptualmente muy próximas al psi- los mecanismos fisiológicos básicos implica-
coticismo. dos en la esquizofrenia es la disociación de la
actividad del sistema nervioso central (SNC).
La agresividad, que es uno de los rasgos del Concretamente, el autor considera que el pro-
psicoticismo, podría venir determinada por la ceso central principalmente implicado es el
acción de las hormonas sexuales masculinas desacoplamiento entre la activación emocio-
(andrógenos) en el cerebro. Esta acción nal y la regulación de las entradas sensoriales.
androgénica, en concreto de la testosterona, Por tanto, y de acuerdo con la teoría de
parece incidir en el desarrollo del hipotálamo Eysenck, las personas con un alto nivel en la
(especialmente del área preóptica y en la dimensión de P tendrían que mostrar este tipo
región del núcleo ventromedial) y de la amíg- de alteración del SNC. Efectivamente, diver-
dala, regiones hipotetizadas como integrantes sos trabajos realizados por el grupo de
del sistema de lucha/huida de Gray (1971, Claridge (Claridge, 1985) han encontrado que
1991 ), las cuales son propuestas como la base los sujetos que puntuaban alto en P mostraban
biológica del Psicoticismo (Corr, Pickering y un patrón fisiológico disociado semejante al
Gray, 1995). descrito anteriormente, lo que sugería un esti-
lo de organización de SNC similar al encon-
Olweus (1986) realizó una revisión exhaus- trado en los esquizofrénicos.
tiva de los trabajos que relacionan la agresivi-
dad y la testosterona. Este autor concluye que Robinson y Zahn (1985) también han infor-
los estudios recientes que relacionan niveles mado de patrones similares a los referidos por
plasmáticos de testosterona, agresividad y Claridge en personas con altas puntuaciones
conducta antisocial en humanos parecen indi- en P. Sin embargo, el estudio es especialmen-
car una relación positiva entre niveles de tes- te relevante ya que los autores encontraron
tosterona y algunos aspectos de la conducta similitudes entre los sujetos altos en P y una
agresiva, impulsiva y antisocial. En los estu- muestra de psicópatas. De acuerdo con la teo-
dios análogos con animales, además, la tes- ría (Eysenck, 1992c; Eysenck y Eysenck,
tosterona parece ser un factor causal en algu- 1976), la psicopatía sería un estado interme-
nas formas de comportamientos agresivos. El dio en el continuo que va desde la normalidad
autor puntualiza finalmente que estos resulta- a las psicosis, por lo que las relaciones encon-
dos no significan que los niveles de testoste- tradas entre altos en P, psicopatía y esquizo-
rona no puedan estar afectados por factores frenia parece apoyar esta conceptualización
situacionales o experienciales. del psicoticismo.

Un ejemplo de correlato biológico determi- Zuckerman (1989) realiza una revisión de


nado genéticamente, y que parece estar firme- los neurotransmisores, enzimas y metabolitos
mente relacionado con la dimensión P, es el cerebrales en relación con la tercera dimen-

19
normal P con trastornos psicóticos, entre ellos
sión de personalidad (la P para Eysenck, la
la esquizofrenia, por lo que este neurotrans-
dimensión «búsqueda de sensaciones no
misor, congruentemente con su teoría, tam-
socializada e impulsiva» para Zuckerman).
bién tendría que mostrar relación con la
Niveles bajos del metabolito de la serotonina
dimensión P. Gray et al. (1994), utilizando la
5-HIAA están asociados a la comisión de ase-
tomografia por emisión de positrones, han
sinatos y suicidios, así como a conductas
agresivas. Además, algunos estudios han encontrado correlaciones inversas (-0,75)
encontrado correlaciones negativas entre entre la escala de psicoticismo y la actividad
niveles de 5-HIAA y la escala P, mientras que dopaminérgica en el cuerpo estriado de
E y N no correlacionaban con este metaboli- ambos hemisferios. Los últimos avances en
to. Sin embargo, es la MAO, enzima que genética molecular muestran una cierta rela-
regula todo el sistema de los neurotransmiso- ción entre el rasgo búsqueda de la novedad
res monoaminérgicos, la que parece presentar (dimensión de la teoría de Cloninger concep-
una mayor relación con la dimensión P. tualmente próxima a P) y un alelo del gen del
Niveles bajos de MAO parecen relacionarse receptor de la dopamina D4, el gen D4DR
con consumo de alcohol, tabaco y drogas ile- (Cloninger et al., 1996).
gales, así como con la búsqueda de sensacio-
El estudio de diferencias individuales en
nes, estrechamente relacionada tanto con E
como con P (Zuckerman et al., 1993). animales también parece aportar información
Además de relacionarse con actividades relevante sobre las bases biológicas del rasgo
como abuso de drogas o conducta antisocial, búsqueda de sensaciones, muy relacionado
se han encontrado relaciones con algunos con P. Concretamente, Dellu, Piazza, Mayo,
trastornos psicopatológicos .como los trastor- Le Moal y Simon ( 1996) han encontrado que
nos bipolares o algunos subtipos de la esqui- aquellas ratas que mostraban una mayor acti-
zofrenia con síntomas positivos como las alu- vidad locomotora ante situaciones novedosas
cinaciones o la paranoia. Es decir, niveles (lo que es interpretado por los autores como
bajos de MAO se relacionan tanto con con- un homólogo del rasgo búsqueda de sensacio-
ductas psicopáticas como psicóticas, de nes) presentaban una mayor actividad dopa-
acuerdo con la concepción que Eysenck man- minérgica en el núcleo acumbens que las ratas
tiene de la dimensión Psicoticismo (Eysenck, poco reactivas a la novedad.
1992c; Eysenck y Eysenck, 1976).
Como hemos visto, existen ya numerosos
Asimismo, el neurotransmisor dopamina datos que sugieren que la dopamina se re-
parece tomar un papel relevante en los últi- laciona con el psicoticismo. Asimismo, este
mos aflos en relación con la personalidad. Su neurotransmisor parece tener un papel rele-
relación con la esquizofrenia ya había sido vante en la esquizofrenia, lo que podría repre-
firmemente establecida aflos atrás (Gray, sentar una propuesta adecuada de base bioló-
Feldon, Rawlins, Hemsley y Smith 1991; gica de P y, al mismo tiempo, estaría en la
Rosenzweig y Leiman, 1992) al descubrirse línea de la concepción eysenckiana de P como
que la acción de los neurolépticos era ejerci- una dimensión de predisposición no sólo a la
da al actuar en los receptores dopaminérgicos psicopatía y la conducta antisocial, sino tam-
o en sistemas relacionados. Eysenck había bién a las psicosis, al menos a algunos tipos
relacionado la dimensión de personalidad de esquizofrenia.

20
t.4. EL DESARROLLO DEL EPQ

El cuestionario de personalidad de Eysenck


En 1975 aparece publicado el Eysenck
(EPQ), ahora en su fonna revisada, ha sido el
Personality Questionnaire (EPQ, Eysenck Y
resultado del desarrollo de varias escalas de
Eysenck, 1975; 1986) que contiene cuatro
personalidad anteriores. El primer cuestiona-
escalas: dos que miden las ya clásicas dimen-
rio elaborado por Eysenck es el Maudsley
siones E y N, la escala L, y presenta una
Medica{ Questionnaire (MMQ) (Eysenck,
1952). Este pretendía ser una medida de neu- nueva escala que pretende medir la dimensión
roticismo, para lo cual utilizaba 22 ítems que P, tanto en adultos como en niños (EPQ-A Y
se referían tanto a conductas específicas, EPQ-J).
como a rasgos o situaciones sociolaborales. A
Como ya hemos mencionado anteriormen-
éstos se le sumaban 18 ítems de la escala de
te, en 1985 los Eysenck publican una versión
mentiras del MMPI. Si bien el cuestionario
revisada del EPQ (EPQ-R), de la que se
resultó de utilidad para la discriminación
entre personas normales y neuróticas, resulta- ocupa el presente Manual, en la que se pre-
ba poco adecuado para medir la dimensión E, tende subsanar las principales deficiencias
ya que únicamente era capaz de distinguir que presentaba la anterior escala P.
entre sujetos histéricos y distímicos (Labra- Básicamente eran éstas: una baja fiabilidad, el
dor, 1984). bajo rango de puntuaciones y la forma de la
distribución de las puntuaciones, ya que se
A este cuestionario le siguió el Maudsley asemeja más a una distribución de Poisson
Personality lnventory (MPI, Eysenck, 1959). que a una distribución normal. La nueva esca-
Este nuevo inventario estaba compuesto por la P británica ofrece índices de fiabilidad
algunos ítems del MMQ, pero esencialmente superiores, así como unas puntuaciones
estaba influido por el cuestionario de medias notablemente más altas que 'fas de la
Guilford-Zimmerman, del cual tomó ítems de escala P no revisada y, finalmente, la asime-
algunas de sus escalas. El MPI fue creado tría .de..la distribución, aunque todavía existe,
para evaluar las dimensiones N y E, pero pre- se ve considerablemente reducida (Eysenck y
sentaba el inconveniente de que éstas mostra- Eysenck, 1991; Eysenck et al., 1985).
ban cierto grado- de correlación negativa, algo
que iba en contra de la ortogonalidad que Para distintos propósitos prácticos y, es-
hipotetizaba el modelo de Eysenck. pecialmente a la hora de dar a conocer los
resultados del cuestionario a personas sin
Con el propósito de dar solución a este conocimientos de psicología, sería útil omitir
importante problema, los Eysenck elaboran
términos psiquiátricos como «neuroticismo»
un nuevo cuestionario, el Eysenck Personality
y «psicoticismo» y usar «emotividad» y
lnventory (EPI, Eysenck y Eysenck, 1964,
1987). En éste, las dimensiones de extraver- «dureza». En este sentido, es importante tener
sión y neuroticismo no presentan ya ninguna en cuenta las consideraciones que hace
intercorrelación significativa, ofreciendo, Messick ( 1989) respecto a las implicaciones
además, algunas ventajas psicométricas con de los nombres de las variables, un aspecto
respecto al MPI, como un aumento de la fia- que, para él, formaría parte de la validez del
bilidad en las escalas. También se incluye una instrumento. En el presente Manual, los tér-
nueva escala de mentiras (L) para medir el minos emotividad y dureza, que se consideran
disimulo. El EPI cuenta, asimismo, con dos más aceptables, se usarán como sinónimos de
fonnas paralelas (A y B) para evaluaciones N y _P, tal y como subrayaremos más adelan-
repetidas con la misma población. te.

21
1.5. Ál\fflITOS DE APLICACIÓN

La personalidad juega un papel de swna extraversión, emotividad o dureza de una per-


importancia en muchos ámbitos prácticos, sona no fuero de una gran ayuda.
pudiendo el EPQ-R ser de utilidad en todos
ellos. Aunque no está específicamente diseña- Lo que acabamos de decir es especialmen-
do para diagnosticar trastornos psiquiátricos, te pertinente en el campo de los experimento
el señalar las predisposiciones neuróticas o de laboratorio en psicología, donde es cos~
psicóticas particulares de las personas puede tumbre considerar las diferencias individuales
resultar de gran ayuda a la hora de rratar áreas como parte del error, inflándolo excesiva-
problemáticas, una tarea quizás más impor- mente. Una gran cantidad de estudios sobre
tante que la del encasillamiento psiquiátrico memoria, aprendizaje, condicionamiento
(Eysenck, 1970). En el ámbito educativo percepción, vigilancia y prácticamente cual~
existe una clara evidencia empírica que indi- quier otro tema de la psicología experimental
ca que las diferencias en personalidad interac- han mostrado que el error puede reducirse
túan de una forma relevante con las asignatu- drásticamente combinando las diferencias
ras y estudios preferidos, métodos de aprendi- individuales con los efectos principales a par-
zaje óptimos, actitudes hacia el estudio o la tir de su interacción. Esto también ayuda de
mejor manera de motivar a los estudiantes, una manera importante a mejorar la interpre-
entre otros (Eysenck, 1996). tación teórica de los resultados experimenta-
les (Eysenck, 1982).
En el ámbito del trabajo, las diferencias de
personalidad se relacionan estrechamente La personalidad como concepto explicativo
tanto con la orientación vocacional como con resulta de igual importancia al de las aptitu-
la selección ocupacional (Furnham, 1995). En des cognitivas, ya que ambos juegan µn papel
la delincuencia, la personalidad también esencial en la explicación y predicción de la
juega un papel importante (Eysenck y conducta humana. El mejorar nuestra capaci-
Gudjonsson, 1989). Resultaría dificil pensar dad de tratar adecuadamente los problemas
en cualquier área de las ambiciones y empe- sociales apremiantes depende en gran medida
ños humanos en la que las diferencias indivi- del uso mucho más amplio de los instrumen-
duales de personalidad resultasen poco rele- tos que la psicología moderna ha puesto a
vantes y en la que el conocer el grado de nuestro alcance.

1.6. MATERIAL PARA LA APLICACIÓN

Junto con este Manual, en el que se presen- • Ejemplar autocorregible del EPQ-R con
tan tanto la teoría de la personalidad de Eysenck, los ítems en español y las alternativas de
como la descripción de las dimensiones y esca- respuesta, que contiene también el perfil
las que se evalúan y las nonnas de aplicación, resultante.
corrección e interpretación (con la tipificación
de la versión en español y la de la versión en • Ejemplar autocorregible del EPQ-R con l?
catalán), es necesario el siguiente material: adaptación en catalán.

22
2
· NORMAS PARA LA APLICACIÓN
2.1. INSTRUCCIONES GENERALES
el _
Las instruccion
, . para responder a los e
es
las respuestas. El evaluador no cambiará las
mentos estan escntas en la portada del ejem- instrucciones en ningún caso, ni dará consejos
plar autocorregible de la prueba. Éstas deben
a los evaluados de cómo contestar a los ítems.
leerse en voz alta en las aplicaciones colectivas
0 leídas p~r !~ propias personas en las apli- En el caso de ciertos grupos de personas,
caciones md1v1duales. Las instrucciones no como pacientes, puede ser aconsejable el dar
deben ampliarse o cambiarse de ningún modo. instrucciones adicionales a la hora de respon-
der a los cuestionarios, como el responder tal
Cuando, una vez respondidos, se recojan los
cuestionarios hay que comprobar que se han y como son y se sienten ahora o tal y como
contestado todos los elementos. Cuando haya eran y se sentían antes de su enfermedad,
respuestas en blanco o doble respuesta, se debe especialmente cuando los cuestionarios se
procurar que sean contestadas adecuadamente. usen para fines de investigación. La alternati-
va a escoger depende de las características de
Cuando los cuestionarios se apliquen a per- la evaluación específica, pero se recomienda
sonas con dificultades de lectura o de visión, se mantener, en uno u otro caso, las instruccio-
pueden leer en voz alta los elementos y registrar nes a lo largo de todo el estudio.

2.2. NORMAS PARA LA CORRECCIÓN Y PUNTUACIÓN

El ejemplar autocorregible está formado por dientes a las puntuaciones directas (PD) que
dos hojas. La primera de ellas es el cuestionario encontrará en la misma copia.
que responde el sujeto y la segunda hoja o copia
contiene las instrucciones y espacios necesarios Para obtener la puntuación T correspon-
para realizar la corrección. El primer paso para diente deberá consultar las tablas de baremos
obtener las puntuaciones directas es retirar el que encontrará en este manual, buscar la PD
borde inferior del ejemplar autocorregible por obtenida por el sujeto en cada una de las esca-
el trepado y separar las dos hojas. las y buscar en esa misma fila la puntuación T
correspondiente, que anotará en las casillas
En la copia aparecerán las respuestas dadas correspondientes a las puntuaciones T que
por el sujeto a cada elemento. Tal y como se encontrará en la copia. Si lo desea, las tablas
indica en las normas de corrección de esta hoja, de baremos también le permiten convertir las
traslade las marcas que están dentro de los puntuaciones directas de los sujetos en per-
recuadros de las columnas Sí y No a los recua- centiles.
dros tramados de las columnas E, N, P y L.
Por último, traslade las PD y las puntuacio-
A continuación sume las marcas de las nes T de cada una de las cuatro escalas a la tabla
casillas situadas en cada una de las cuatro inferior de la misma hoja. Esto le permitirá tra-
"columnas. Traslade el total de cada una de zar un perfil gráfico a partir de las puntuaciones
estas cuatro sumas a las casillas correspon- T del sujeto en cada una de las escalas.

23
3. JUSTIFICACIÓN ESTADÍST!CA DE LA ADAPTACIÓN
ENESPANOL
3.1. PROCESO DE ADAPTACIÓN

cultades en la adaptación de los cuestionarios


A partir de los años 50, y conforme la teo-
a otros contextos culturales (Lynn, 1981 ), 1
ría de Eysenck comenzaba a ser reconocida
estructura tridimensional propuesta po;
internacionalmente, los cuestionarios desa-
Eysenck parece replicarse satisfactoriamente
rrollados a partir de su teoría comenzaron a
en una gran diversidad de países.
ser adaptados a otros países y lenguas (Lynn,
1981). Estos estudios tenían, y siguen tenien- En la mencionada revisión de 1984 se
do, una especial significación teórica debido
incluía la adaptación al español del EPQ para
al modelo biológico propuesto. Si la teoría es
adultos (Eysenck, Escolar, Lobo y Seva-Díaz
adecuada, los estudios realizados en otros paí- '
1982). Los análisis factoriales efectuados en
ses, lenguas y contextos culturales deben
una muestra de 435 varones y 595 mujeres
mostrar diferencias en la manifestación de las
confirmaban la solución trifactorial postulada
dimensiones (diferencias en las medias y
varianzas) pero sistemáticamente tiene que por Eysenck en la muestra española. Los
ser posible la replicación de la estructura tri- autores concluían, pues, que la versión espa-
factorial. Los esposos Eysenck realizan una ñola del EPQ resultaba un instrumento fiable
serie de estudios transculturales con este pro- y válido para su utilización en nuestro país.
pósito. Así, se intentó adaptar el EPQ lo más Además, los altos índices de comparación de
fielmente posible a los idiomas y característi- factores obtenidos sugieren que las dimensio-
cas culturales concretas de los diferentes paí- nes E, N y P eran prácticamente idénticas en
ses. Con el fin de homogeneizar las adapta- España y otros países. Por último, los varones
ciones, se recomendó la realización de tra- obtenían puntuaciones significativamente
ducciones inversas y su posterior aplicación a mayores en la dimensión P, y significativa-
muestras de alrededor de 500 mujeres y 500 mente menores en la N, en concordancia con
varones, con el propósito de realizar análisis lo encontrado en prácticamente todos los paí-
factoriales para cada sexo. ses estudiados.

Barrett y Eysenck (1984) hacen una revi- Sin embargo, el análisis factorial de la ver-
sión de estos estudios transculturales en 25 sión española del EPQ presentaba algunas
países. Los resultados obtenidos parecen con- dificultades respecto a la escala P. Así, entre
firmar la idea de que, efectivamente, la es- los 24 ítems que componían la escala, 6 pre-
tructura trifactorial se encuentra en países tan sentaban saturaciones muy bajas. Las fiabili-
heterogéneos culturalmente como Bangla- dades eran de 0,71 en varones y 0,70 en muje-
desh, China, España, Bulgaria, Nigeria, res, por debajo de las de E y N. Por último las
Uganda, Puerto Rico, Brasil o Australia. A puntuaciones medias en varones y mujeres
pesar de que las diferencias culturales entre eran de 2,51 Y 2,24 respectivamente, lo cual
países pueda influir en la manifestación de las s~ponía un claro sesgo hacia el bajo psicoti-
dimensiones de la personalidad, y de las difi- c1smo.

24
Estas deficiencias eran muy similares a las
La versión revisada del EPQ empieza a ser
que presenta la _escala P del cuestionario ori-
uno de los instrumentos más utilizados en
ginal (véanse B1shop, 1977; Block, 1977a, b). los estudios relacionados con variables de
como ya hemos señalado, el cuestionario personalidad (Lodhi y Thakur, 1993; Lolas,
EPQ había recibido numerosas críticas tanto Gómez, y Suárez, 1991; Merten y Ruch,
en los aspectos psicométricos como en los 1996; Strelau y Zawadki, 1995; Yeung Y
conceptuales en tomo a la nueva dimensión P. Hemsley, 1996). Al mismo tiempo, empie-
zan a publicarse diferentes adaptaciones del
Eysenck et al. (1985), con el fin de mejorar EPQ-R en diversos países y lenguas, como
estas deficiencias, desarrollan una nueva ver- por ejemplo Países Bajos (Sanderman,
sión revisada de la antigua escala P, escala Eysenck y Arrindell, 1991 ), Zimbawe
que junto a las de extraversión, neuroticismo (Wilson y Doolabh, 1992), Italia (Galeazzi,
y la escala L, que prácticamente no se modi- Goti y Vidotto, 1992) o Canadá (Eysenck et
fican, va a conformar el EPQ-R (Eysenck y al., 1993).
Eysenck, 1991). Así, la consistencia interna
, El estudio realizado en España por Aguilar,
de la escala P, en varones y mujeres, pasa de Tous y Andrés-Pueyo (1990), con una mues-
0,74 y 0,68 en el EPQ a fiabilidades de 0,78 y tra de estudiantes de psicología, presenta
0,76 en el EPQ-R respectivamente. Las algunos resultados que discrepan de los es-
medias en varones y mujeres también incre- tudios originales sobre el EPQ-R. Fun-
mentan sus valores de 3,78 y 2,63 respectiva- damentalmente, el resultado más destacado
mente (en una escala de 25 ítems) a 7,63 en del trabajo es la no replicación de la escala P
varones y 6,18 en mujeres (en una escala de tal y como es entendida por Eysenck. La solu-
32 ítems) en la nueva escala P. Por último, la ción factorial que obtienen los investigadores
distribución de las puntuaciones en la escala es de cuatro dimensiones, con la extraversión
revisada presenta una curva mejorada respec- y neuroticismo prácticamente idénticos a la E
to a la escala P del EPQ, pero que dista aún de y N originales, mientras que la P y la L se
asemejarse a una distribución normal. Por entremezclan formando dos factores denomi-
tanto, se puede concluir que los intentos de nados por los autores psicoticismo y rigidez
social. El primer factor (psicoticismo) estaría
mejora de la escala P consiguieron su propó-
formado por ítems de L, de P y algunos de E,
sito inicial, aunque sólo hasta cierto punto. A
y vendría descrito en función de componentes
pesar de que las medias, las fiabilidades y la como hostilidad, crueldad, falta de empatía,
distribución mejoran, no alcanzan el nivel de paranoia, búsqueda de sensaciones, sinceri-
E y N. Por lo que se refiere a la fiabilidad, dad, egoísmo o asertividad. El segundo factor
Eysenck (1992c) nos recuerda que la escala P (rigidez social) estaría formado por ítems de
está compuesta por diferentes rasgos relativa- las escalas P y L, y estaría compuesto por ele-
mente poco relacionados, por lo que es hasta mentos que indican precaución, cumplimien-
cierto punto aceptable que la fiabilidad, medi- to de reglas sociales, respeto por la ley, empa-
da mediante la consistencia interna, ofrezca tía o preocupación, entre otros. Además de
índices que reflejen la naturaleza heterogénea esta solución factorial, el trabajo también pre-
de esta dimensión. En cuanto a la distribución senta correlaciones altas o moderadas entre
en la escala desconocemos si el sesgo es debi- los nuevos factores psicoticismo y rigidez
do a problemas de la propia escala, de la social, y las dimensiones tradicionales E y N
muestra o de la naturaleza de P. (N y psicoticismo, r= 0,42; N y rigidez social,

25
r=0,27; E y psicoticismo, r= 0,30; E y rigidez cumpl1en. do el servicio militar, así como dís-
.
social, r= 0,23; correlaciones en la muestra . .
tmguir en tre presos encarcelados por delitos
conjunta de varones y mujeres). Por último, el violentos frente a los no violentos. Los resul-
psicoticismo de esta versión correlaciona 0,41 tados presentan una media de p superior en
con la escala P del EPQ en español, lo cual va los delincuentes que en los soldados. Esta
en contra de otros estudios que presentan diferencia, sin embargo, era mucho más mar-
correlaciones entre la escala original P y la P cada cuando se subdividía la muestra de pre-
revisada de 0,88 para varones y 0,81 para sos en violentos y no violentos. En este caso,
mujeres (Eysenck y Eysenck, 1991 ). También las medias de p eran claramente superiores en
Torrubia y Muntaner ( 1987) ofrecen correla- los delincuentes violentos y, de hecho, los
ciones semejantes a las originales inglesas presos no violentos presentaban puntuaciones
entre P y P revisada (0,86 en varones y O,79 de p semejantes a las obtenidas por los solda-
en mujeres) utilizando una versión no publi- dos. Por otra parte, si la P es considerada
cada en catalán de la nueva escala P. como una dimensión continua, el análisis
dimensional debería mostrar la misma estruc-
Por tanto, los resultados obtenidos por tura en las dos muestras criterio. Los resulta-
Aguilar et al. (1990) indican que: a) los ítems dos obtenidos parecen confirmar este aspecto
de la escala P y de la escala L se mezclan for- de la investigación, mostrando una estructura
mando nuevos factores que no se-ajustan a los factorial de la escala P semejante en ambas
conceptos de psicoticismo y disimulo/confor- muestras. Cabe destacar, además, que este tra-
midad de Eysenck; b) las dimensiones de per- bajo presenta resultados similares a los obte-
sonalidad aparecen claramente relacionadas nidos en el estudio original en cuanto a la
entre sí, contrariamente a lo propuesto por la estructura unidimensional de P, contrariamen-
teoría y avalado por diversos trabajos con el te a lo que ocurre en el estudio de Aguilar et
EPQ-R (Eysenck y Eysenck, 1991; Eysenck al. (1990).
et al., 1993; Wilson y Doolabh, 1992) y el
EPQ (Eysenck y Eysenck, 1975; Eysenck et Nuestro objetivo ha sido realizar una adap-
·al, 1982; Eysenck et al. 1992; Hanin et al., tación al español del cuestionario revisado de
1991); e) la escala P propuesta por estos auto- personalidad de Eysenck en sus versiones
res presenta correlaciones muy bajas con la completa (EPQ-R) y abreviada (EPQ-RS),
escala P del EPQ, en comparación con los intentando superar algunos de los problemas
índices de correlación obtenidos en otros presentados en otras adaptaciones. Para ello,
estudios (Eysenck y Eysenck, 1991; Torrubia se ha elaborado un cuestionario que se ajuste
y Muntaner, 1987). conceptual y psicométricamente lo más posi-
ble a la versión original y que, a su vez, tenga
Chico y Ferrando (1995) han investigado en cuenta las características lingüísticas y
ciertas cuestiones conceptuales y psicométri- sociales de nuestro entorno cultural. Con-
cas referentes a la P usando la adaptación de siderando, además, que algunos de los resul-
Aguilar et al. (1990), pero trabajando con la tados poco satisfactorios encontrados en otras
·traducción de los ítems que conforman la versiones pueden ser debidos a la muestra uti-
escala P original (no la resultante en esta ver- lizada, esta adaptación será aplicada a una
sión española). Por una parte, la escala P muestra de la población que abarque un rango
debía reflejar diferencias significativas entre de edades y profesiones lo más amplio y
una muestra de delincuentes y una de jóvenes representativo posible.

26
3.2. EPQ-R (VERSIÓN
COMPLETA)
En su trabajo original (Eysenck et 1
l985; Eysenck y Eysenck, 1991), los auto:¡~ ta del EPQ revisado que cuenta con 83 pre-
del EPQ-R pres_entan dos versiones del guntas. La mayoría de los ítems son una tra-
mismo, una versión completa (EPQ-R) de ducción de las preguntas originales, pero
100 ítems y una versión abreviada (EPQ-RS) incluye unos pocos ítems pensados específi-
de 48 ítems (12 por cada una de las cuatro camente para esta adaptación y que resultaron
·escalas que lo forman). A continuación vamos más adecuados para evaluar las dimensiones
eysenckianas en España, especialmente en lo
a presentar las características y resultados de
que hace referencia a la escala de psicotismo
la adaptación españqla de la versión comple-
(Ortet, Ibáñez, Moro, Silva y Boyle, 1999).

3.2.1. Muestra y método

Una versión experimental en español de


En un estudio piloto previo al aquí presen-
116 ítems del EPQ-R fue aplicada a 527
tado (Ortet, Moro, Ibáñez y Silva, 1994), una
varones y 583 mujeres. El rango de edad en
primera versión que consistía en la traducción
los varones fue de 16 a 73 años, y la media de
de los 100 ítems originales del EPQ-R se apli-
27,23 ± 11,80. En las mujeres, el rango de
có a 152 varones y 219 mujeres. El análisis
edad fue de 16 a 77 años, y la media de 26,49
factorial de componentes principales con
± 12,13. La muestra representaba a un rango
rotación oblimín directa de estos ítems fue el
relativamente amplio de profesiones (para
primer índice de adecuación de nuestra tra-
una descripción más detallada de la muestra
ducción. Así, 19 ítems de los 23 originales de
utilizada véase lbáñez, 1996).
E, 17 de los 24 originales de N, 14 de los 32
Esta versión experimental de 116 ítems originales de P y 19 de los 21 originales de L,
estaba formada por la traducción y adaptación pasaron directamente a nuestra versión piloto
de los 100 ítems de la versión original del del EPQ-R. Estos ítems cumplían el doble cri-
EPQ-R (después de realizar un estudio piloto terio de saturar 0,30 o más en su propio factor
que detallamos a continuación), a los que se y menos de 0,30 en el resto. Los demás ítems
añadió la traducción de 6 ítems de las escalas fueron redactados de nuevo. Como señala
de adicción y delincuencia del Manual origi- Lynn (1981) existen algunos problemas en la
nal (Eysenck y Eysenck, 1991). Además, traducción de cuestionarios y uno de ellos es,
desarrollamos e incluimos 10 nuevas pregun- precisamente, la existencia de diferencias cul-
tas que se ajustasen al concepto de psicoticis- turales entre los países. Algunas preguntas de
mo, pero formuladas pensando en las caracte- la escala original que en el estudio piloto,
rísticas del contexto sociocultural español. como acabamos de ver, presentaban satura-
Por tanto, el cuestionario aplicado de 116 ciones factoriales inadecuadas tuvieron que
ítems consistía en la traducción de los 100 ser adaptados a nuestras propias característi-
ítems del EPQ-R original, más 6 ítems de la cas lingüísticas y costumbres (para más deta-
escala de adicción y delincuencia, además de lles véase Ibáñez, 1996). Nuestros esfuerzos
los 1Oítems nuevos, pensados sobre todo para fueron encaminados, por tanto, a intentar ser
la escala P. precisos en el significado de los ítems, pero

27
adaptándolos a nuestro entorno lingüístico y los cuatro primeros factores. Recordemos que
cultural. uno de los criterios de Zuckennan (1992) para
Una vez hecha esta reformulación de algu- considerar como básicas las dimensiones de
nas preguntas, especialmente de la escala P, personalidad es, precisamente, que éstas se
los 116 ítems de la versión experimental del confirmen en ambos sexos.
EPQ-R fueron traducidos al inglés (traduc-
Para la selección de ítems tuvimos en
ción inversa). Ésta fue realizada por personas
cuenta varios criterios. Por una parte toma-
que conocían las dos lenguas y que tenían
mos en consideración que la saturación de los
como lengua materna o bien el inglés, o bien
el español. Sybil Eysenck (coautora del EPQ- ítems fuera adecuada (de alrededor o mayo-
R) analizó dicha traducción inversa y nos res de 0,30 sólo en su factor). Otro de los cri-
sugirió cambios para que los ítems en español terios utilizados fue el de los porcentajes de
se ajustaran al significado original (para más respuesta y las medias de los ítems. Kline
detalles véase lbáñez, 1996). (1993) indica que aquellos ítems en los que
una de las opciones es respondida por menos
Una de las formas más potentes de validar del 20% y por más del 80% no discriminan
la estructura de un determinado constructo es entre los participantes. Por tanto, escogimo
la confirmación de ésta mediante el análisis s
los ítems que presentaban una mejor media y
factorial (Messick, 1989; Santisteban, 1990). eliminamos los que habían sido contestado
El número de factores, así como los compo- s
mayoritariamente en un solo sentido. Un últi
nentes que la integran, pueden obtener un -
mo criterio de selección fue el de eliminar los
gran apoyo empírico mediante la utilización
ítems que disminuían la fiabilidad de consis-
de este análisis estadístico (Eysenc~ 1952;
tencia interna de su escala. De este modo, los
1992a, b). La versión experimental de 116
ítems seleccionados saturaban en su escala,
ítems fue sometida a un análisis factorial de
contribuían a la fiabilidad de la misma y tení
componentes principales, tanto para la mues- -
an medias y porcentajes de respuesta discri-
tra de varones como de mujeres, aplicándose
ª continuación una rotación oblimín directa a minativos, tanto en mujeres como en varo-
nes.

3.2.2. Resultados

Las saturaciones factoriales en E, N, P y L,


respectivamente, de los ítems que forman la de la escala original, si bien incorpora 4 de los
versión castellana del EPQ-R se han presenta- nuevos, además de uno de la escala de delin-
do en Ortet et al. (1999). Así, atendiendo a los cuencia y adicción y de un ítem que en la ver-
criterios de selección de ítems que acabamos sión original pertenecía a E. Por último la
de detallar, en la adaptación española del escala L pierde 3 ítems respecto del original
EPQ-R la escala E pierde 5 ítems en relación inglés (para más detalles, Ortet et. al., 1999).
con la escala original, aunque se le añade uno
de los nuevos. Por su parte, en la escala N A partir de estos resultados, el número total
sólo se ha excluido un ítem del original. En la de ítems que fonnan la versión castellana del
escala P se han tenido que eliminar ítems EPQ-R es de 83. La tabla 3.1 muestra la clav
15 e
de corrección de la adaptación española.

28
Tabla 3.1. Clave de corrección del EPO-R
- e (19 items)
SÍ: 3 6 16 22 27 28 31 39 46 47 49 53 58 69 70 77
NO: 12 25 57
- N (23 ílems)
si: 2 4 8 13 18 19 20 24 32
72 73 75 76 35 41 42 52 54 62 64
78 81
- p (23 ítems) 83

sí: 9 15 17 23 26 29 34 37
40 55 59 61 63 80
NO: 1 44 48 50 51 66 67 71 74
L (18 items)
SÍ: 7 11 43 60 68 82
NO: 5 10 14 21 30 33 36 38 45 56 65 79

A partir de la clave de corrección se calcu- una muestra de 155 varones y mujeres, se pre-
ló Iá fiabilidad de las escalas E, N, p y L sentan en la tabla 3.4.
mediante el coeficiente de consistencia inter-
na (alfa de Cronbach). Los índices se presen- Tabla 3.4. Fiabilidad test-retest de E, N, P y L
tan en la tabla 3.2 y la tabla 3.3 muestra las
intercorrelaciones de las escalas. Como E N p L
vemos, los índices obtenidos van de O,71 a
0.86 y las correlaciones entre escalas no supe- 0,86 0,82 0,72 0,86
ran el 0,20.

Tabla 3.2. Fiabilidad de E, N, P y L Los estadísticos básicos (datos normativos)


de las escalas en la muestra española se pre-
Escalas Varones Mujeres sentan en la tabla 3.5. Las medias (M) y des-
viaciones típicas (Dt) de E, N, P y L en dife-
E 0,82 0,80
N 0,86 0,86 rentes grupos de edad se muestran en la tabla
p 0,73 0,71 3.6. Las diferencias obtenidas entre sexos son
L 0,76 0,77 las mismas que se obtienen habitualmente:
los varones puntúan más alto en P que las
mujeres y más bajo en N y L, sin que haya
Tabla 3.3. lntercorrelaciones de las escalas
E, N. Py L prácticamente diferencias entre sexos en E.

Escalas Varones Mujeres


Tabla 3.5. Estadísticos básicos de E, N, P y L
EN -0,19 -0,12
EP 0,03 0,02 Varones (N::527) Mujeres (N=583)
EL -0,10 0,20
M Dt M Dt
NP 0,15 0,15
NL -0,12 -0,10
-0,17 E 12,74 4,13 12,61 3,93
PL -0,20
N 12,20 5,42 14,51 5,20
p 6,10 3,58 5,38 3,30
Las fiabilidad test-retest con un mes de L 8,02 3,71 8,83 3,76
Edad 27,23 11,80 26,49 12,13
intervalo entre aplicaciones obtenidas con

29
Tabla 3.6. Estadísticos básicos de E, N, P y L en diferentes grupos de edad

p L
-
E N
Dt M Dt M Dt
Edad N M Dt M

Varones 3,57 6,84 3,10


3,78 13,25 5,17 6,68
16-20 194 13,34 7,71
11,48 5,69 5,66 3,55 3,51
21-30 209 13,30 4,07
12,65 5,58 5,76 3,53 11,05 3,79
+ de 30 174 11,32 4,05

Mujeres
15,28 4,91 5,50 3,31 7 ,59 3,39
16-20 313 13,37 3,52
13,58 5,14 5,08 3,43 8,79 3,31
21-30 118 12,64 4,31
12,51 5,53 5,54 3,45 11,45 3,52
+ de 30 186 11,05 4,04

Las figuras 3.1 y 3.2 representan las distribuciones de las puntuaciones P en varones y mujeres
respectivamente, así como los índices de asimetría y kurtosis.

Frecuencia
80 -------============------,
Asimetrfa Kurtosls

60 0'75 0155

40

20

o,00!'-~-=---------.---------~---~--~;;,,,=!
3,00 6,00 9,00 12,00 15,00 21,00
p

Figura 3.1. Distribución de las puntuaciones de la escala P en varones

Frecuencia
100 , - - - - - - - - - - - - - -
Asimetría Kurtosi~
80
0 149
60

40

20

o :--:-:::-~---.----------.-=:::=d
,00 3,00 6,00 9,00 12,00 15,00 21,00
p

Figura 3.2. Distribución de las puntuaciones de la escala p en mujern!-

30
3•2•3• Comentarios

De acuerdo con los resultados obtenidos,


jantes a los de la escala original, al igual que
podemos afirmar que la adaptación al español
los índices de test-retest (Eysenck y Eysenck,
del cuestionario revisado de personalidad de
1991). Respecto a las correlaciones entre las
Eysenck es satisfactoria. Aunque la escala p
escalas destacaríamos la ortogonalidad de
es la que sufre una mayor pérdida de ítems E, N YP, tanto en varones como en mujeres.
con respecto a la versión inglesa, hemos de
Estos resultados apoyan la teoría de Eysenck,
indicar que el propio trabajo original en el que la cual sostiene la independencia de las
se presenta la P revisada (Eysenck et al, 1985) dimensiones de personalidad (Eysenck,
ofrece saturaciones de ítems que nos hubieran 1990a).
hecho plantearnos la conveniencia de su
inclusión en dicha escala. Así, de acuerdo con En relación a los datos normativos, pode-
nuestros criterios, 7 ítems de la escala p revi- mos destacar la existencia de diferencias
sada original presentaban serias dudas.acerca esperables en función del sexo. Así, las muje-
de su adecuación, al menos en alguno de los res puntúan significativamente más alto en N
sexos. Además, dos ítems del EPQ-R original Y L que los varones, pero más bajo en P. Por
presentaban la misma saturación en más de un lo que se refiere a la escala P, en nuestra
factor. Si a los 32 ítems de la escala original muestra se obtienen puntuaciones medias cla-
le restarnos estos 9 ítems problemáticos, la ramente superiores a las habitualmente
escala P se vería reducida a 23, al igual que encontradas con el EPQ (Eysenck y Eysenck,
nuestra escala P. 1975; Eysenck y Eysenck, 1982; Eysenck et
al. 1992) y semejantes a la de la P revisada
En este sentido, ya hemos mencionado el original (Ortet et. al., 1999).
estudio de Chico y Ferrando ( 1995), que tam-
bién parece apoyar nuestros resultados. Los Los valores de asimetría (índice del sesgo
autores realizaron sendos análisis Armónicos de las puntuaciones en la escala) y kurtosis
en dos grupos criterio (soldados y presos), (índice del apuntamiento de la distribución)
análisis que los autores consideran superior al de la escala P obtenidos en nuestro trabajo
tradicional análisis factorial pero que, en todo son similares a los obtenidos en el estudio
caso, ofrece resultados muy similares. La original británico. Al igual que la P revisada
estructura factorial de la escala P, escala original, la escala española, si bien no se
extraída de la adaptación de Aguilar et al. ajusta a una distribución normal, presenta
índices de asimetría y kurtosis mucho más
(1990), mostraba que 7 ítems no saturaban en
adecuados que los presentados por la escala P
P en una u otra de las dos muestras. De este
del EPQ (Eysenck et al. 1985). Si compara-
modo, una escala de 25 ítems parecía la más
mos nuestros resultados con otros estudios
adecuada para ambas. Estos datos tienden a
que presentan datos sobre la distribución de
confirmar que una escala de en torno a 23
la P revisada, comprobamos cómo la nueva P
ítems sería la más adecuada para evaluar la
de la versión española obtiene índices de asi-
dimensión P.
metría y kurtosis claramente superiores
Con respecto a los datos británicos, nues- (Wilson y Doolabh, 1992; Chico y Ferrando,
tros índices de consistencia interna son seme- 1995).

31
3.2.4. Estudios de validez

El EPQ-R mide los factores posiblemente Desde la publicación de la última edición


mejor validados en psicometría de la pe~ona- de los Standa rdsfior educational and. psycho-
. l testing (APA 1985) se admite que la
logzca
lidad, tanto a nivel de estructura factonal, en ' .
estudios fisiológicos y de herencia, así como 'd
vah ez es un concep to único, considerándose
de criterios externos en psicología clínica, de . 6
sm mm . o de la validez de constructo.
la educación o del trabajo, además de presen-
tar datos normativos adecuados en diferentes A pesar de que aceptemos , . la. existen. cia de
· países y lenguas (Kline, 1995). Asimismo, un so1o t.tp 0 de validez' es ut1l. d1ferenc1arla
. . en
evalúa las dimensiones propuestas por una de facetas y asp ectos para orgam.zar los d1stmtos,
.
tipos de evidencias de que disponemos. As1,
las teorías de la personalídad que ha genera- .
Messick (1989) distingue dos aspectos mte-
do, y continúa produciendo, más investiga-
ción en el ámbito de las diferencias indivi- rrelacionados: la interpretación de las puntua-
duales en personalidad y, no menos importan- ciones y el empleo del test (o instrumento de
te, es uno de los instrumentos más usados evaluación). A su vez, estos dos aspectos pue-
(junto con sus versiones anteriores, EPI Y den estar apoyados O bien en las evidencias
EPQ) en psicología aplicada y, sobre todo, en empíricas O bien en las consecuencias prácti-
el estudio científico de la personalidad. cas. Combinando estos dos niveles, obtene-
mos lo que el autor denomina las cuatro face-
En el presente estudio de adaptación del tas de la validez de constructo:
cuestionario EPQ-R se ha seguido el plan-
teamiento sobre la validez propuesto por t. La interpretación basada en evidencias,
Messick (1989, 1980). que nos permite responder a la pregunta
¿qué combinación de evidencias apoya la
La validez se puede definir de forma senci- interpretación o significado otorgado a las
lla como la interpretación de unas puntuacio- puntuaciones del test en cuestión?
nes apoyada en las evidencias empíricas
(Messick, 1995). Se trata de un proceso con- 2. El empleo basado en evidencias, que nos
tinuo y creativo, mediante el cual el construc- permite responder a la pregunta ¿qué evi-
tor del test y otros investigadores intentan dencia justifica tanto el significado de las
desarrollar una interpretación y persuadir al puntuaciones como su eficacia para alcan-
resto de la comunidad científica de su solidez zar los objetivos aplicados pretendidos?
y reformularla si se reconoce que es inade-
cuada (Cronbach, 1990). Messick incluye en 3. La interpretación basada en sus conse-
el proceso de validación, además de la inves- cuencias, que nos permite responder a la
tigación sobre el significado de las puntuacio- pregunta ¿qué connotaciones de valor tie-
nes, el de las consecuencias del empleo de los nen tanto la interpretación de las puntua-
instrumentos de evaluación. Así, la validez es ciones como sus posibles aplicaciones?
un juicio de valor global acerca del grado en
4. El empleo basado en las consecuencias,
que la evidencia empírica y los fundamentos
que permite responder a la pregunta ¿cómo
racionales justifican las inferencias y las
se valoran las consecuencias de la evalua-
acciones basadas en las puntuaciones de un
ción, tanto las pretendidas como las colate-
test.
rales?

32
La primera faceta, o interpretación basada
escala L del instrumento original, en ambos
en evidencias, incluy e los estudios dedicados
sexos. La saturación factorial de los ítems fue
al contenido y los componentes sustancial, el último de los criterios para la conservación
estn1ctural y extern o de la valide z (que de éstos, una vez superadas las cribas anterio-
corresponden a los "tipos " tradicionales de res (componente sustancial).
validez). Respecto al contenido, en la adapta-
ción española del EPQ-R se llevó a cabo, En cuanto al componente externo, se reali-
como se ha señalado anteriormente, una tra- zó un estudio mediante el que se aplicó el
ducción, así como la redacc ión original de 10 EPQ-R a una muestra de pacientes con diag-
ítems diseñados para la evaluación de la nóstico de fobia social (simple y generaliza-
dimensión P o dureza. La primera redacción da). La muestra estaba forma da por 44
se sometió a análisis factorial, lo que supuso pacientes (23 mujeres y 21 varones) que acu-
la eliminación de alguno s ítems. A continua- dieron al Servicio de Asistencia Psicológica
ción se procedió a la traducción inversa y la de la Universitat Jaume I (Moro, Botella y
modificación de la redacc ión de algunos Ballester, 1997). Los pacientes con fobia
ítems (juicio de expertos). Tras la eliminación social resultaron ser significativamente (p <
y reformulación de los ítems pertinentes, se 0,05) más introvertidos que la población
llevaron a cabo los estudi os asociados al com- general (muestra normativa de la versión
ponente sustancial de la validez de construc- española del EPQ-R). Además, los pacientes
to. Así se eliminaron los ítems poco discrimi- ansiosos obtuvieron una media en N superior
nativos y los que disminuían la consistencia en casi 2 desviaciones típicas a la de la pobla-
interna de la escala a la que pertenecían. ción (p < 0,05). Por último, ni en P ni en la
escala L se obtuvieron diferencias significati-
En la validación de un instrumento destina- vas entre los dos grupos (figura 3.3). Estos
do a la evaluación de una teoría fuerte, como resultados aportan una prueba positiva (con-
es el caso de la teoría de la personalidad de currente) de las escalas N (significativamente
Eysenck, el componente estructural supone la más alta en personas con diagnóstico de un
replicación de la estructura del constructo. Se trastorno de ansiedad) y E (significativamen-
trata, según Messick ( 1989), de una "valida- te más baja en personas con problemas espe-
ción de constructo fuerte". Esto fue lo que cialmente en las relaciones interpersonales).
realizamos media nte un anális is factorial En cuanto a P, la ausencia de diferencias sig-
(rotación oblimín directa), que replicó las tres nificativas también es una prueba a favor de
su validez (Eysenck y Eysenck, 1975).
escalas E, N y P (predichas por la teoría) y la

20-------------,

• Grupo fobia social


D Grupo normativo

E
Figura 3.3. Comparación entre un grupo con fobia social y el grupo normativo del EPQ-R

33
Otros estudios de validez, relacionada con -0,31 y -0,34 con la dimensión conducta pro-
el componente externo, se realizaron usando social frente a conducta antisocial.
el EPQ-R en su primera versión piloto (apar-
tado 3.2.1.). Las escalas E y N de esta versión En cuanto a la segunda faceta, pertinente a
son prácticamente idénticas a las del EPQ-R. las evidencias que justifican el empleo del
La escala Pes la que presenta más diferencias test, ya se ha señalado la utilidad del EPQ-R
en cuanto al número de ítems, pero su corre- en psicología aplicada, como en psicología
lación con la P de la versión final es de 0,74. clínica, de las organizaciones y educativa,
Así podemos considerar que los resultados (véase apartado 1.5) Asimismo remitimos al
obtenidos con la versión piloto se pueden lector al apartado 4.5.1, especialmente el
generalizar al EPQ-R. Tal y como era de espe- ejemplo de simulación.
rar, en un primer estudio (Ortet et al., 1993)
obtuvimos una correlación de 0,33 entre la Hasta la fecha no conocemos estudios
escala P y una escala de conducta antisocial. empíricos sobre las connotaciones de valor de
Asimismo, en otro estudio (Silva, Martínez- la etiquetas o nombres de los constructos, que
Arias y Ortet, 1997) encontramos las correla- sería el aspecto de validez perteneciente a la
ciones esperables entre el EPQ-R y la versión tercera faceta, según el esquema de Messick
autoaplicada para adultos del instrumento ( 1989). Sin embargo, ya se ha mencionado la
Dimensiones de Orientación Interpersonal conveniencia del empleo de términos como
(DO1) (Silva, Martínez-Arias, Moro y Ortet, emotividad y dureza en lugar de neuroticismo
1996). Estas correlaciones en cuanto a E fue- y psicoticismo.
ron 0,30 y 0,52 con la escala de liderazgo,
0,49 y 0,59 con la escala de sociabilidad fren- Por último, para la prevención de posibles
te a retraimiento y 0,48 y 0,67 con la dimen- efectos indeseados del empleo de este instru-
sión sociabilidad frente a insociabilidad; con mento (cuarto y último aspecto de la validez),
respecto a N fueron 0,47 y 0,44 con la escala nos remitimos a las normas sobre aplicación
de ansiedad social-timidez; finalmente, para P de instrumentos de evaluación del Código
fueron de -0,23 y -0,28 con la escala de res- Deontólogico del Colegio de Psicólogos así
peto-autocontrol social, 0,32 y 0,37 con la como a los Standards for Psychological and
escala de agresividad-conducta antisocial y Educational Testing.

3.3. EPQ-RS (VERSIÓN ABREVIADA)

Al igual que en el caso del EPQ-R original, (1996). Con el fin de evitar la producción de
también se desarrolló una versión abreviada, documentos diferentes que pudiesen dificul-
para ser usada cuando el tiempo de aplicación tar la labor de los examinadores, en la edición
sea muy limitado o bien cuando, en ciertas española se han editado las dos revisiones
investigaciones, se use este instrumento junto (EPQ-R y EPQ-RS) en un único ejemplar.
a un gran número de escalas. Se escogieron
Los 48 ítems de la versión abreviada figuran
12 ítems para cada escala, dando lugar a la
en primer término y los 35 restantes de la ver-
versión castellana de 48 ítems del EPQ-RS
(tabla 3.7). sión completa a continuación. De esta forma,
el examinador podrá indicar a los examinado-
Las saturaciones factoriales de los ítems de res que respondan al cuestionario completo o
)a versión española del EPQ-RS en cada una que se detengan al llegar a la pregunta 48.
de las escalas E, N, P y L, tanto en varones Asimismo, la misma plantilla sirve para la
como en mujeres se encuentran en Ibáñez corrección de las dos versiones. La fiabilidad

34
Tabla 3.7. Clave de corrección del EPQ-RS

E (12 ítems) SÍ: 3 6 16 22 27 28 31 39 46 47


NO: 12 25

N (12 ítems) SÍ: 2 4 8 13 18 19 20 24 32 35 41 42

P (12 ítems) SÍ: 9 15 17 23 26 29 34 37


NO: 1 40 44 48

L (12 ítems) SÍ: 7 11 43


NO: 5 10 14 21 30 33 36 38 45

de consistencia interna y las intercorrelacio- Tabla 3.9. Estadísticos básicos de E, N, P y L


nes de las escalas aparecen reflejadas en la del EPQ-RS
tabla 3.8; los estadísticos básicos de la mues-
Varones (N=527) Mujeres (N=583)
tra española son expuestos en la tabla 3.9 y
los datos normativos en diferentes grupos de M Dt M Dt
edad se encuentran en la tabla 3.10. 8,21 2,94
E 8,00 3,04
N 5,47 3,34 6,63 3,39
Tabla 3.8. Fiabilidad e intercorrelaciones de p 4,04 2,48 3,78 2,48
E, N, P y L del EPQ-R-RS L 5,35 2,78 6,14 2,82
Edad 27,23 11,80 26,49 12,13
Fiabilidad
Escalas Varones Mujeres
En cuanto a la fiabilidad obtenida con la
E 0,80 0,79 versión abreviada, podemos afirmar que las
N 0,82 0,82
p cuatro escalas muestran una consistencia
0,65 0,67
L 0,71 0,73 interna bastante aceptable, tratándose de esca-
las de tan sólo 12 ítems, siendo prácticamen-
lntercorrelaclones (escalas)
te iguales a los obtenidos con la versión origi-
Escalas Varones Mujeres nal inglesa (Eysenck y Eysenck, 1991 ).
EN -0,21 -0,16 Asimismo, tanto las correlaciones entre esca-
EP 0,03 0,02 las, como los datos normativos y los índices
EL -0,09 -0,22
de asimetría y kurtosis obtenidos con el EPQ-
NP 0,16 0,16
-0,05 RS en español presentan un patrón similar a
NL -0,09
PL -0,16 -0,10 los de la versión completa.

Tabla 3.1 O. Estadísticos básicos de E, N, P y L del EPQ-RS en diferentes grupos de edad

. p L
E N
M Dt M Dt M Dt
Grupo Edad N M Dt
3,28 4,44 2,58 4,56 2,44
Varones 194 8,31 2,85 6,02
16-20 2,45 5,10 2,65
8,44 2,97 5,06 3,46 3,76
21-30 209 7,59 2,73
7,13 3,00 5,80 3,42 3,81 2,25
+de30 174
3,25 3,83 2,53 5,27 2,63
313 8,73 2,65 7,03
Mujeres 16-20 6,07 2,57
8,40 3,23 5,96 3,36 3,67 2,62
21-30 118 7,89 2,55
6,94 3,02 5,75 3,48 3,79 2,30
L + de 30 186

35
lbáñez, Ortet, Moro, Ávil a y Parcet ( 1999) su vez, mantengan un nivel adecuado en sus
han desarrollado una versión reducida del propiedades psicométricas. Sin embargo, en
EPQ-R (EPQ-RA) que consta de 6 ítems por ámbitos aplicados, como el diagnóstico clíni-
cada una de las cuatro escalas del cuestiona- co, la evaluación en centros escolares o la
rio. El EPQ-RA, con sólo 24 ítems, resulta selección de personal, es recomendable usar
una opción a considerar cuando las necesida- únicamente la versión completa (83 ítems) o,
des de investigación aconsejan instrumentos en algunos casos, la abreviada (48 ítems).
sencillos y de rápida aplicación, pero que, a

3.4. El EPQ-R en procesos de selección de personal


Además de la muestra experimental utiliza- sujetos modifican sus respuestas para "adap-
da para llevar a cabo las fases de la adapta- tarse" a una situación de selección.
ción en español, para esta 2ª edición del
Manual se ha dispuesto de una muestra con Sin embargo, para comprobar esto y poder
1.392 candidatos que contestaron al EPQ-R ofrecer a los usuarios que empleen el instru-
en un proceso de selección; en el grupo hay mento en otros procesos de selección, se han
1.113 varones (con una edad media de 27,70 analizado sus puntuaciones directas y los
años, una Dt de 6,52 años), y 276 mujeres estadísticos básicos se resumen en la tabla
3.11. En la primera fila de cada grupo se
(cuyos estadísticos básicos en edad son 27 ,88
incluyen las medias (M), en la segunda las
y 5,44). Esta muestra, por las características
desviaciones típicas (Dt) y en la tercera los
especiales de la situación en que se cumpli-
valores típicos T de las medias cuando se
menta el Cuestionario, no ha sido incorporada comparan con los estadísticos básicos de la
a la muestra normativa para la elaboración de tipificación (incluidos en la base de los bare-
los baremos, puesto que es conocido que los mos, capítulo 6).

Tabla 3.11. Estadísticos básicos de la muestra de candidatos en procesos de selección

Versión completa Versión abreviada


Grupo Est. E N p L E N p L
Total M 14,01 5,84 1,96 10,33 9,11 1,90 1,15 6,58
Dt 3,64 4,08 1,98 4,54 2,66 2,09 1,45 3,25
T 53 36 39 55 53 38 39 53
Varones M 13,95 5,79 2,0~ 10,08 9,03 1,90 1, 16 6,32
Dt 3,66 4,10 2,02 4,57 2,69 2,11 1,45 3,28
T 53 38 39 56 53 39 38 53
Mujeres M 14,18 6,02 1,78 11,30 9,39 1,99 1,15 7,42
Dt 3,63 4,01 1,77 4,32 2,56 1,92 1,42 3,05
T 54 34 39 57 54 36 39 55

Si se atiende a los valores T, el examen del 1. Se detecta una elevación del perfil en las
contenido de la tabla 3.10 ha permitido sacar escala E y L, y la elevación es ligera-
unas conclusiones que pueden ser útiles a los mente mayor entre las mujeres en E y L.
profesionales que empleen el Cuestionario en Parece claro que esto puede ser debido a
situaciones similares: que en estos procesos de selección los

36
candidatos quieren mostrar la imagen de bles sea más pobre en el polo bajo de las
unas personas más sociables y sinceras mismas, más de lo que se aprecia al exa-
que los participantes que contestan al minar los baremos del Cuestionario en su
Cuestionario en situaciones de anonima- versión abreviada.·
to o cuando no se 'juegan" algo impor-
tante y parece intervenir la deseabilidad Quizás esto pueda apreciarse mejor con la
social. figura 3.4 donde se presentan los perfiles en
puntuaciones T de los tres grupos (T=total,
2. Se aprecia un descenso sustancial en las V=varones y M=mujeres), en las cuatro varia-
escalas N y P, y el descenso es más sig- bles de las versiones completa y abreviada del
nificativo en las mujeres en relación con EPQ en español. Si se atiende al valor prome-
el grupo de su sexo en la muestra nonna- dio de las puntuaciones (en el valor 50), la
tiva de tipificación. En ambas variables figura 3.4 muestra claramente las crestas y los
(N y P), los dos sexos se alejan más de valles comentados en los párrafos anteriores.
una desviación típica por debajo de la
Otro aspecto que se ha analizado en esta
media de la muestra normativa, un aleja-
muestra es el de las intercorrelaciones de las
miento muy significativo y que parece
escalas en cada versión (completa y abrevia-
estar muy relacionado con la deseabili- da) y las de la completa con las de la abrevia-
dad social propia de los procesos de da. En la tabla 3.12 se recogen todos los índi-
selección, "exagerado" un poco más por ces, expresados en centésimas (sin el cero ni
las mujeres que tienen que competir con la coma decimales) para mayor claridad. En
los varones por un puesto de trabajo. la mitad superior derecha de la tabla (a la
derecha de la diagonal de asteriscos) están los
3. Las distribuciones de las variables N y P resultados del grupo de varones (N= 1.113), y
son muy asimétricas positivas, lo cual en la mitad inferior izquierda los del grupo de
hace que la discriminación de la varia- mujeres (N=276).

60 . . - - - - -- - - -- - - - - -,...-_-_-_-_-_-_-_ -_-_-_-_-_-_-_-_-_-_-_-_--i,

50 4----+-- ------/J~ ----+---- --~,-,-- ,

35 -l----~~- - - - - - - - - - - - - - - - - - 7

E1calu

Figura 3.4. Perfiles de lns versiones completa (R) y abreviada (RS)

37
Tabla 3.12. Matriz de intercorrelaciones de las escalas de ambas versiones (en cada sexo)

Versión completa Versión abreviada


Escalas E N p L E N p L

EPQ-R-E • -17 -10 9 90 -19 -8 6


EPQ-R-N -17 • 31 -23 -19 84 21 -19
EPQ-R-P -10 26 • -18 -14 34 85 -12
EPQ-R-L 19 -22 -21 • 4 -23 -11 93

EPQ-RS-E 88 -16 -6 16 • -22 -12 2


EPQ-RS-N -13 79 31 -25 -13 • 26 -20
EPQ-RS-P -2 24 81 -11 -5 23 • -9
EPQ-RS-L 17 -20 -19 93 16 -26 -10 •

El examen de la tabla 3.12 permite apreciar tes en la muestra que se viene analizando es
las intercorrelaciones de las escalas dentro este apartado. En la batería selectiva aplicada
cada instrumento y las que se dan entre ellos. a esos l .392 candidatos a puestos de nivel
En el primer cuadrante (superior izquierda, bajo había, además del EPQ-R, otros tests: el
referido al EPQ-R) se observan índices signi- Doblado de Papel (DP), una Apreciación de la
ficativos (como el 0,3 l entre los varones y Capacidad Intelectual (ACI) y otra de Inte-
0,26 entre las mujeres que presenta la pareja ligencia General Factorial nivel Medio (IGF-
N y P, y le sigue en importancia la relación M), que permite una medida general (IGFM),
que se da en la pareja N-L). El esquema es la inteligencia no verbal (INV), la inteligencia
similar, aunque de menor intensidad en el verbal (IV) y las aptitudes específicas de
último cuadrante (inferior derecha, referido al razonamiento (Raz), espacial (Esp), verbal
EPQ-RS). (Ver) y numérica (Num). En la tabla 3.13 se
resumen los índices de correlación expresa-
El lector no debe olvidar que las correla- dos en centésimas (sin el cero ni la coma deci-
ciones entre las puntuaciones de ambos ins- males).
trumentos tienen una fuerte sobrecarga de
correlación espuria, pues todos los elementos Tabla 3.13. Correlaciones con variables
del EPQ-RS están y puntúan en el EPQ-R. No aptitudinales
obstante, las matrices de la tabla 3.12 reflejan p
Var E N L
el comportamiento de las escalas en un proce-
so de selección y de modo diferencial en DP 7 -11 -11 1
cuanto al sexo. ACI 4 -13 -13 -7
IGF-M 6 -15 -12 -11
Otro aspecto a tener en cuenta cuando se INV 5 -11 -8 -7
aplica un cuestionario de personalidad en un IV 5 -16 -14 -13
proceso de selección es el de las relaciones Raz 4 -10 -8 -8
Esp 6 -9 -6 -3
que pueden existir entre los rasgos de perso- Ver 2 -15 -14 -14
nalidad y otras variables impHcadas en ese Num 7 -14 -11 -10
-
proceso, como son las aptitudinales. Normal-
mente, se trata de dos áreas bastante indepen- A primera vista, la tabla 3.13 muestra una
dientes de la estructura de la conducta huma- relativa independencia entre los rasgos de
na. Para conocer la veracidad de este aserto, personalidad y los aptitudinales. Sin embar-
se ha aprovechado la matriz de datos existen- go, dado el tamaño de la muestra (con más de

38
un millar de casos), todo índice que alcance o bién a la pequeña cuantía de los índices; cuan-
supere el valor 0,10 es muy significativo do éstos se expresan en términos de varianza
desde un enfoque estadístico, y si se hace común entre las variables implicadas el valor
caso de este enfoque, parece claro que la desciende drásticamente; p. ej., cuando la
emotividad (N) o inestabilidad emocional relación 0,16 (entre el rasgo N y la inteligen-
afecta negativamente al funcionamiento de cia verbal, IV) viene a sugerir que hay un
las aptitudes sobre todos a los aspectos verba- 2,56% de varianza común entre ambos aspec-
tos de la conducta, la inestabilidad emocional
les. Aunque de menor intensidad, esta in-
y lo verbal.
fluencia negativa aparece también cuando se
considera la dureza mental (P), pero no está Todo esto puede ser tenido en cuenta por el
claro en la medida del disimulo o la extraver- profesional que emplee el EPQ-R en procesos
sión. Sin embargo, a pesar de lo atractivo de de selección y acuda a los baremos elabora-
estos resultados en personas con nivel medio dos con la muestra normativa (obtenida ésta
o bajo (como eran los candidatos que se vie- en una situación distinta de la que ocurre en
nen analizando), el lector debe atender tam- un proceso de selección).

3.5. CONCLUSIONES

_ En su conjunto, los resultados obtenidos como en la escala de disimulo/conformidad


nos permiten concluir que la adaptación espa- (escala L). De este modo, el EPQ-RS tiene las
ñola del cuestionario revisado de personalidad garantías psicométricas necesarias que le acre-
de Eysenck, tanto en su versión completa ditan como uno de los instrumentos de medi-
(EPQ-R) como abreviada (EPQ-RS), resulta da de la personalidad a 'escoger, tanto en ámbi-
un instrumento fiable y válido en la medida de tos aplicados (clínico, escolar, de las organiza-
las dimensiones básicas de la personalidad ciones y de la salud, entre otros), como de
extraversión, neuroticismo y psicoticismo, así investigación o de selección de personal.

39
,,
4. NORMAS DE INTERPRETACION
4.1. ASPECTOS GENERALES

La interpretación de las puntuaciones la ordinal que se extiende de l a 99 y expresa


directas en las cuatro escalas del EPQ-R y del la posición relativa del sujeto en relación con
EPQ-RS se puede realizar a partir de la com- la muestra normativa.
paración de las mismas con las medias y des-
viaciones típicas correspondientes a cada Habitualmente se recomienda que, en pri-
dimensión. Los datos nonnativos generales mer lugar, se interprete la puntuación obteni-
. están en las tablas 3.5 y 3.9, los correspon- da en la escala L, ya que dará información
dientes a los grupos de edad se encuentran en relevante sobre el nivel de deseabilidad
las tablas 3.6 y 3.10. No obstante, el uso de social. A continuación se interpretarán las
los cuestionarios en diferentes ámbitos apli- puntuaciones en E, N y P. No se debe olvidar
cados hace recomendable, para hacer más que, en general, cuando se interpreten los
fácil la interpretación y comunicación de los resultados o el perfil de un cuestionario de
resultados , transformar las puntuaciones personalidad hay que tener presente las con-
directas a escalas transformadas (típicas u diciones en las que se aplicó, las instrucciones
ordinales) de valor universal. Las puntuacio- que realmente se dieron u otras características
nes típicas T (media de SO y desviación típica de las personas evaluadas . Así, puede que los
de 1O) suelen ser las escogidas en algunos de resultados varíen si el que contesta tiene ele-
los cuestionarios desarrollados más reciente- mentos motivacionales para falsear (p. ej., si
mente (Caprara et al., 1995; Costa y McCrae, se trata de una situación de selección de per-
1992a). Las puntuaciones típicas se obtienen sonal en la que se esperan beneficios a partir
a partir de los datos nonnativos, en este c~o de las puntuaciones), -si se trata de parte del
de la población española, con la ventajá de proceso de psicodiagnóstico de una persona
que permite la elaboración de perfiles. que busca la ayuda de un terapeuta, o bien se
trata de parte de una evaluación colectiva
Otra de las escalas transformadas más
obligatoria, en un centro de enseñanza secun-
usuales para interpretar resultados de los tests
daria, para realizar informes de orientación
es la de las puntuaciones centiles; es una esca-
profesional.

4.2. MUESTRAS NORMATIVAS

Como las puntuaciones directas no son


de esos baremos.
interpretables en sí mismas y esto debe hacer-
se a través de unos baremos, es necesario En el EPQ-R, se ha decidido considerar
definir y conocer las características las mues- normativas las muestras que se presentan a
continuación, con la especificación de los
traS nonnativas utilizadas para la elaboración
subgrupos de cada sexo.
.
Muestra Total -·
Varones Mujeres
.
Versión en español 1.110
Versión en catalán 527 583
573 185 387

40
En el capítulo 3 y en el anexo se describen Además, y para esta 2º edición del EPQ-R ,
las muestras empleadas en la adaptación en se ha dispuesto de una muestra con 1.392 can-
español y en catalán, y sus puntuaciones didatos que contestaron al EPQ-R (versión en
directas han sido empleadas para la elabora- español) en un proceso de selección; ha sido
ción de los baremos, tal como se describe en descrita en el apartado 3.4.
el apartado final de este capítulo 4.

4.3. ELABORACIÓN DE UN PERFIL GRÁFICO

Los perfiles gráficos son una ayuda impor- correspondan a E, N y P y se obtiene el perfil
tante en la interpretación y comunicación de del EPQ-R o del EPQ-RS, junto con la esca-
resultados. El perfil que aparece en el ejem- la L.
plar autocorregible común del EPQ-R y del
El perfil está dividido en cinco partes que
EPQ-RS, elaborado a partir de puntuaciones T,
representan categorías de clasificación de las
permite obtener una visión de conjunto de los
puntuaciones T. La figura 4.1 representa la
resultados de la persona en este cuestionario.
correspondencia entre las puntuaciones direc-
Después de corregir la prueba, hay que tas y los valores T en función de su ubicación
anotar las puntuaciones directas en la colum- en la curva normal. Estas cinco categorías
na correspondiente. Seguidamente hay que son:
transformar cada una de las cuatro puntua-
ciones directas a sus valores T equivalentes a ValorT Curva normal
partir de los baremos presentados en el capí-
tulo 5 (cuya elaboración se comenta en el 1-35 Muy bajo
1,
Bajo
último apartado del presente capítulo 4). Las 36-45
46-55 Promedio
puntuaciones T se anotan en su columna y se 56-65 Alto
1

marcan en el propio perfil. A continuación, 66-99 Muy alto


deben unirse las puntuaciones marcadas que

1 1

:Promedio·
1

Bajo Alto
Muy bajd !Muy alto
1

-2 D.t. j -1 D.t. M +1 D.t. 1 +2 D.t. PD

30 3536 40 4S46 50 ss:ss 60 sJ66 70 T

Figura 4.1. Correspondencia entre las puntuaciones directas y T según su ubicación en la curva normal

41
.;:..
N

@~~□~
yse~
PERFIL

E N p L
PD I 1
D D D
T 1 69 I 1 47 1 1 31 1
ffiJ
INSTRUCCIO NES PARA RELLENAR EL PERFIL
Marque la puntuación T correspondient e a cada escala
y luego una los puntos de las escalas E, N y P

DIMENSIONES PUNTUACIONES BAJAS CARACTERIZAN PUNTUACIONES ALTAS CARACTERIZAN


PO T 30 40 50 60 70
A UNA PERSONA COMO.• , A UNA PERSONA COMO•••

Extraversión Reservada, discreta,


69 socialmente inhibida .... o . ... . . . . o • . . . .. . . o ... • . . . . o .. ..
~º···· Sociable, activa, animada E
Emotividad Relajada, poco preocupada ......
47 . ... o .. . . . . . . o .... . .. . o ... . Aprensiva, ansiosa y
(Neuroticismo) y estable ~ .... o .• . . ---- N
~ con humor deprimido
Dureza Altruista, empática y Impulsiva, creativa y
(Psicoticismo) 34 .. .. o . .. .
. ··· º·· .x ~ ... . o .. .. . . . . o .. • . .. • . o . . .. p
convencional poco socializada
Escala L 31 Sincera, inconformista ... . ox . . . . . . . o . .. . . . . . o . . .. . . .. o •. . . . . . . o •... Poco sincera, conformista L
30 40 50 60 70

Figura 4.2. Perfil de un caso ilustrativo


Como ejemplo, la figura 4.2 representa el caso ilustrativo de un perfil del EPQ-R (E· T=69· N·
T=47; P: T=34; L: T=31). . ' .

4.4. INFORME DE RESULTADOS

Frecuentemente resulta conveniente, en ción de la personalidad (apartados 1.3. y 4.5.)


distintos ámbitos aplicados, la elaboración de podríamos decir:
un informe de los resultados a partir del perfil
que la persona evaluada haya obtenido en el La persona ha contestado al cuestionario
EPQ-R. En la misma línea de lo que proponen de una manera muy sincera, sin falsear o
Caprara et al. (1995), consideramos que se manipular su manera de ser, ni contestar
pueden usar, a modo de guía, los siguientes marcando las alternativas de respuesta
adjetivos según la ubicación de la puntuación socialmente más deseables.
T en la curva normal para calificar las pun- Es una persona muy extravertida, modera-
tuaciones en las cuatro escalas del EPQ-R: damente emotiva y muy blanda de carácter.
Su perfil de personalidad indica que tiende a
Curva normal Adjetivos ser sociable, ·simpático, hablador, amigable,
I

acomodadizo, animado, despreocupado,


Muy bajo muy poco
Bajo poco dominante y buscador de sensaciones. así
Promedio moderadamente como amable, altruista, responsable y empá-
Alto bastante tico. Sus reacciones emotivas y de ansiedad,
Muy alto muy alto los cambios de humor Y. su nivel de autoesti-
ma serán las esperables de acuerdo con las
De este modo, de la persona cuyo perfil distintas experie_ncias que. tenga, adaptándo-
está representado como ejemplo en la figura se sin demasiada dificultad a las diferentes
4.2 y teniendo en cuenta además la descrip- situaciones conflictivas.

4.5. ESCALAS DEL EPQ-R

En este apartado vamos a realizar una des- (completa o abreviada) del cuestionario. En el
cripción de cada una de las escalas del EPQ- apartado 1.3. del presente Manual se expone
R; puede resultar de ayuda a la hora de inter- de una manera más amplia la naturaleza de las
pretar el perfil resultante de cualquier versión dimensiones eysenckianas de la personalidad.

4.5.1. Escala L (Disimulo/conformidad)

trabajo). Se han realizado una serie de estu-


Esta escala, que se incorporó por primera
vez en el EPI, uno de los cuestionarios ante- dios factoriales y experimentales para investi-
cesores del EPQ, pretende medir la tendencia gar en más detalle la naturaleza de esta esca-
de algunas personas al falseamiento positivo, la (Eysenck y Eysenck, 1970; Michaelis y
tendencia que es especialmente marcada Eysenck, 1971; Eysenck, Nias y Eysenck,
cuando el cuestionario se aplica bajo condi- 1971; Seisdedos, 1988; Fernando, Chico y
ciones en las que el disimulo parecería apro- Lorenzo, 1997). Resulta claro que la escala
piado (p. ej., como parte de una entrevista de posee un grado considerable de unidad facto-

43
rial, los ítems de la misma tienen saturaciones que al mismo tiempo plantea un probl_ei:na
en este factor y en ningún otro. Sin embargo, experimental importante. En estas con~1c10-
resulta algo difícil interpretar las puntuacio- nes no cabe intentar corregir las puntuaciones
nes como simples indicadores de disimulo. La por disimulo, por lo que la escala no debería
principal dificultad parece ser el que, además usarse con este propósito.
de medir disimulo, la escala L también mide
algún factor estable de personalidad que posi- En condiciones de alta motivación para
.blemente puede denotar algún grado de inge- disimular, la escala L puede usarse de manera
. nuidad social o conformidad. Michaelis y conveniente para detectar a los disimuladores,
Eysenck (1971) han demostrado que es posi- por ejemplo el 5 por ciento de las puntuacio-
ble manipular las puntuaciones de la escala L nes L más altas. No se sugiere un punto de
variando las condiciones experimentales de corte definitivo más allá del cual el perfil del
·alta a baja motivación para disimular, lo que EPQ-R debe considerarse falseado positiva-
indica que la escala L mide realmente disimu- mente, ya que ello depende del nivel general
lo. No obstante, si el disimulo fuera el único de las puntuaciones de la población, así como
factor que afecta la varianza de estas puntua- de su edad, pues las puntuaciones de L dismi-
ciones, entonces la fiabilidad de las mismas nuyen con la edad en los niños y aumentan
debería estar en función de cómo son las pun- con los años en los adultos.
tuaciones. Así, cuando las puntuaciones son
Tal vez, el mejor consejo que se pueda dar
bajas, indicando que las personas no están
a los evaluadores a este respecto, en investi-
disimulando, la escala debería tener una baja
gación o en aplicaciones colectivas, es el de
fiabilidad. Éste no parece ser el caso desde un
analizar los datos primero sin eliminar ningún
punto de vista empírico, ya que no se encuen-
sujeto en función de las altas puntuaciones L,
tran fiabilidades más bajas en la escala L en
pero correlacionarlas con todas las variables
condiciones de bajo disimulo, ni tampoco un
de personalidad y experimentales relevantes.
aumento de la fiabilidad en condiciones de
A continuación se debería eliminar el 5 por
alto disimulo. Por tanto, la escala tiene que
ciento de los que puntúan más alto en L, repi-
medir alguna característica estable de perso-
tiendo el proceso de realizar las correlaciones.
nalidad.
Este proceso de eliminación de los que puntú-
Michaelis y Eysenck han mostrado que las an alto en L se puede repetir con un número
condiciones de motivación para disimular se de sujetos progresivamente más alto, hasta
pueden distinguir de fonna bastante adecuada que resulte claro de la regresión de los resul-
de las condiciones de motivación para no tados si L tiene alguna influencia en los resul-
disimular prestando atención a la correlación tados y en qué dirección. En circunstancias
entre N y L. Cuando las condiciones favore- especiales es posible realizar las correlacio-
cen la motivación para disimular, la correla- nes entre las variables experimentales que se
ción entre N y Les relativamente alta (apro- investiguen y las dimensiones N, E y P divi-
ximándose o incluso sobrepasando -0,50). diendo a los sujetos según tengan altas o bajas
Cuando las condiciones son poco motivado- puntuaciones en L. También pueden corregir-
ras para disimular, la correlación entre N y L se las puntuaciones obtenidas en las variables
de personalidad teniendo en cuenta las pun-
es muy baja o nula. De este modo, en condi-
tuaciones en L. Estas decisiones deberían
ciones de poca motivación para disimular, la
tomarse en cada caso siguiendo criterios psi-
puntuación en la escala L puede usarse como
cométricos y dependiendo de las circunstan-
una medida de cualquiera que sea la caracte-
cias. Cabe la posibilidad, además, de hacer
rística de personaJidad evaluada por ésta, lo
uso de instrucciones especiales para eliminar

44
en parte la tendencia a disimular (Eysenck, La figura 4.3 representa el típico perfil disi-
Eysenck y Shaw, 1974). mulador obtenido con la versión española del
Cuando la media de la puntuación L en un EPQ-R en circunstancias de motivación para
grupo parece alta, nonnalmente se recomien- disimular. Las personas, a partir de las cuales
da dividir el grupo en caso~ltos y bajos en L se ha elaborado este perfil disimulador, res-
Y analizar cada subgrupo por separado. Si las pondían al cuestionario pensando en que se
medias y las correlaciones de L c~n N y p son encontraban en una situación de selección de
parecidas en ambos, los datos pueden tratarse personal para ocupar un lugar de trabajo.
como pertenecientes a un mismo grupo. (Hay Como puede verse, la puntuación en la escala
grupos de personas que obtienen altas puntua- L es muy alta (T=70), mientras que las pun-
ciones en L, pero no alteran sus respuestas en tuaciones en N y P son bajas (T=37 y T=35,
las otras escalas como sería esperable. Esto respectivamente). Por su parte, en la escala E
daría lugar a correlaciones NL y PL bajas a
las personas obtienen puntuaciones más va-
pesar de la alta media en L y nos permitiría
riables, pero que tienden a ser altas (T=60).
confiar en las puntuaciones en E, N y P del
grupo). Si, por otro lado, las correlaciones de En resumen, en situaciones en las que se
L con N y P son más altas en el grupo de la puede suponer alta motivación para presen-
media alta en L que en el grupo de baja media tarse a sí mismo con características de perso-
en esta escala, el grupo fiable es obviamente nalidad socialmente deseables, se esperaría
el segundo, mientras que el primero debe con- un perfil con un alto disimulo, baja emotivi-
siderarse aparte para posterior análisis e inter- dad y baja dureza, además de una tendencia a
pretación. la extraversión.

4.5.2. Escalas E (Extraversión) y N (Emotividad)

Descriptivamente, los estudios factoriales preocupado, condescendiente, optimista y le


de E han dado lugar a una imagen que se gusta reír y divertirse. Prefiere permanecer
parece, aunque ciertamente no es exactamen- ocupado y tiende a perder los nervios rápida-
te igual, a la dada por Jung. A continuación se mente. En conjunto sus sentimientos no están
hace una breve descripción del "típico" bajo un fuerte control y no siempre es una
extravertido y del "típico" introvertido: éstos persona fiable.
han de considerarse como extremos idealiza-
dos de un continuo al que las personas reales El típico introvertido es tranquilo, retraído,
pueden aproximarse en mayor o menor medi- introspectivo, aficionado a los libros más que
da. a las personas. Es reservado y distante excep-
to con los amigos íntimos. Tiende a planifi-
El típico extravertido es sociable, le gustan carlo todo, se lo piensa dos veces antes de
las fiestas, tiene muchos amigos, necesita actuar y desconfía de los impulsos momentá-
hablar con la gente y no le gusta leer o estu- neos. No le gusta la animación, se toma las
diar solo. Anhela la animación, es arriesgado, cosas de cada día con seriedad y le gusta un
actúa improvisadamente y generalmente es modo de vida ordenado. Mantiene sus senti-
una persona impulsiva. Es aficionado a las mientos bajo control y no pierde los nervios
bromas, siempre tiene una respuesta a punto y fácilmente. Es fiable, algo pesimista y otorga
generalmente le gustan los cambios. Es des- gran valor a las nonnas éticas.

45
~

°' 1

@~ ~□~
ysen~
PERFIL

E N . p L
PO D D D D
T [fil Q?J [fil ~

INSTRUCCIO NES PARA RELLENAR EL PERFIL


Marque la puntuación T correspondiente a cada escala
y luego una los puntos de las escalas E, N y P

PUlllllACIOIIES SAJAS CARACTERIZAN PUNTUACIONES ALTAS CARACTERIZAN


DIMEHSIONES PD T 30 40 50 60 70 A UNA PERSONA COMO •••
A UNA PERSONA COUO•••
Reservada, discreta, Sociable, activa, animada E
Extraversión 60 socialmente inhibida
. .. . o . .. . . . . . o .. . . . . . . o .. . . ~ - · · · . . . . o . . ..

Relajada, poco preocupada Aprensiva, ansiosa y


Emotividad .. . . o . .. .
- . . .. o . . .. . .• . o . ... . • . . o .. . .
---- N
(Neurotlcismo)
37 y estable ~ con humor deprimido
I
Altruista, empática y Impulsiva, creativa y p
Dureza ... . o . . . .) .. .. o . . .. . . . . o . .. . . . . . o .. . . . • . • o . . ..
(Psicotícisnx>)
35 convencional poco socializada

Escala L Sincera, inconformista .• . . o . . .. . . . . o . . • . . . . . o . . . . . • . • o . . . . . .. .~ .. . . Poco sincera, conformista L


70
30 40 50 60 70

Figura 4.3. Perfil característico de la alta disimulación


Por lo que se refiere a N, la descripción es suave y generalmente débil y vuel ve a su
muy similar a las realizadas por muchos otros línea base rápidamente después de una acti va-
autores desde que Woodworth publicara su ción emocional. Habitualmente es calmada,
Hoja de Datos Personales y Taylor su Escala emocionalmente equilibrada, controlada y
de Ansiedad Manifiesta. El típico alto N es poco aprensiva.
ansioso, preocupado, tiene tendencia a los
Tenemos que hacer énfasis en que estos
cambios de humor bruscos y frecuentemente
patrones descriptivos hacen referencia al
se siente deprimido. Probablemente duerme
aspecto fenotípico del temperamento y carác-
mal y sufre de varios trastornos psicosomáti-
ter, el cual se relaciona con la personalidad
cos. Es muy emotivo, reacciona de forma genotípica o constitucional. La personalidad
excesiva a todo tipo de estímulos y encuentra genotípica se evalúa mediante tests experi-
dificultades para volver a su nivel emocional mentales (pruebas genéticas, psicofisiológi-
normal después de cada experiencia activado- cas o de laboratorio). Así, por ejemplo, la
ra a nivel emotivo. Sus fuertes reacciones interacción entre la extraversión e introver-
emocionales interfieren la realización de con- sión genotípica (predisposiciones constitucio-
ductas apropiadas y le hacen actuar de forma nales) y el ambiente da lugar a diferencias
irracional y, a veces, rígida. Cuando se com- descriptivas, fenotípicas en extraversión e
bina con extraversión, la persona es probable introversión, las cuales pueden ser medidas
que sea susceptible e inquieta, puede llegar a adecuadamente mediante cuestionarios como
·sentirse exaltada e incluso agresiva. Si a la el EPQ-R. Esta diferenciación entre tests de
persona alta en N hay que describirla con una laboratorio y cuestionarios más relacionados
sola palabra, se podría decir que es aprensiva, con los aspectos genotípicos y fenotípicos de
·su principal característica es una constante la personalidad respectivamente no es, por
preocupación porque las cosas podrían ir mal supuesto, absoluta, pero puede resultar útil
y una fuerte reacción de ansiedad a estos pen- cuando se considere el significado de los
samientos. resultados conseguidos mediante el uso de
diferentes tipos de instrumentos de medida
· La persona estable, por otro lado, tiende a
(Eaves, Eysenck y Martín, 1988).
responder emotivamente sólo de una forma

4.5.3. Escala P (Dureza)

el propio EPQ. Las escalas se construyeron


Las escalas E, N y P que se usan en este
para su uso con adultos y también con niños.
cuestionario se desarrollaron a través de una
Los pequeños cambios que se realizaron con-
larga serie de unos veinte estudios factoriales,
sistieron principalmente en la sustitución de
empleando en cada caso ítems ligeramente
algunos ítems que resultaban inadecuados por
diferentes seleccionados en parte sobre la
otros mejores, así como cambios en la redac-
base de consideraciones teóricas. En varias
ción de alguna de las preguntas. Los cambios
etapas, los cuestionarios se completaron con
se realizaron atendiendo a varias razones psi-
.el fin de realizar diferentes estudios de vali-
cométricas, y las principales fueron: (1) eli-
dación y experimentales. Los dos inventarios
minar o reducir las correlaciones entre facto-
principales que han sido ampliamente usados,
res, (2) eliminar ítems con saturaciones en
y que en la mayoría de aspectos son muy
más de un factor y (3) aumentar las fiabilida-
similares al EPQ-R, fueron los cuestionarios
des de las escalas en cuestión. La revisión de
PI (Inventario de Personalidad), el PEN
la escala P (Eysenck et al. 1985) del EPQ
(Psicoticismo-Extra versión-Neuroticismo) y

47
(apartados 1.3 y 1.4) ha dado lugar a las dos Esta descripción global sólo hace referen-
versiones revisadas de dicho cuestionario cia, por supuesto, a ejemplos extremos. Las
(EPQ-R y EPQ-RS). Con todo, la escala P personas que quizás puntúen relativamente
revisada continúa presentando una fiabilidad alto, pero que estén más cerca de las puntua-
de consistencia interna más baja que las otras ciones medias, son mucho más frecuentes que
escalas del Cuestionario. Una razón impor- los extremos y muestran los patrones de con-
tante que podría explicar este resultado es la ducta asociados a la alta P a un nivel mucho
mayor heterogeneidad, o menor relación, menos desarrollado. Los términos psiquiátri-
entre los rasgos integrantes del constructo cos que parecerían asimilar este tipo de patrón
psicoticismo cuando se comparan con los de conducta de P alta son esquizoide y psicó-
componentes más homogéneos de la extra- pata, así como «problemas de conducta».
versión y el neuroticismo (Ibáñez, Ortet y Nuestro concepto de psicoticismo se relacio-
Moro, 2000). na con estos tres términos diagnósticos.

En la actualidad, la naturaleza de la varia- Uno de los rasgos posiblemente más sor-


ble P sólo se puede conjeturar a partir del con- prendentes de esta dimensión es la creativi-
tenido de los ítems de la escala y de los estu- dad, uno de los pocos rasgos «positivos» de la
dios experimentales que se han realizado. P alta. Existe cierta evidencia empírica que
También resulta útil tener en cuenta que los muestra la relación entre P y creatividad
grupos criterio (psicóticos y delincuentes) (Eysenck, 1995b).
puntúan especialmente alto en la escala P.
Una descripción de la persona alta en P, simi- A pesar de la naturaleza psiquiátrica de los
lar a la dada para los altos en E y N, puede ser vocablos usados y su semejanza con otros
conceptos psiquiátricos, se debe poner énfasis
de ayuda para intentar comunicar las caracte-
en que nuestra escala difiere profundamente
rísticas peculiares de este tipo de personali-
de escalas de medida de patología como el
dad. Dicha persona es solitaria, le tiene sin
MMPI. El EPQ-R se ocupa únicamente de
cuidado la gente. A menudo es problemá~ca y
conductas normales, no de síntomas. Al igual
no encaja en ningún sitio. Puede ser cruel e
que en el caso del neuroticismo, se interesa
inhumana y carece de sentimientos y empatía,
por variables de personalidad que determinan
siendo en general insensible. Es hostil con
conductas que llegan a ser patológicas sólo en
otros, incluso con su propia familia, y agresi-
casos extremos. Por esta razón, esta escala
va, incluso con los que la quieren. Le gustan
resulta apropiada para ser usada con muestras
las cosas inusuales y extrañas y no le preocu-
de la población normal, no patológica.
pa el peligro. Le gusta ridiculizar a otras per-
Además, por eso también hemos propuesto
sonas y contrariarlas. Socialización es un con-
que, para facilitar la comunicación con los
cepto relativamente ajeno a los altos en P. La usuarios no familiarizados con los aspectos
empatía, los sentimiento de culpa o la sensi-
teóricos básicos, no deben usarse los términos
bilidad hacia las otras personas son nociones neuroticismo y psicoticismo, que deben ser
extrañas y nada familiares para ellos. Estas sustituidos por emotividad y dureza. Esta sus-
personas también acostumbran a resaltar por titución resulta también útil para aliviar los
su alta creatividad.
miedos que en muchas personas provoca el
tratar con escalas en las que uno de los extre-
Por otro lado, una persona con un bajo psi-
mos es claramente socialmente más deseable
coticismo se caracteriza por ser altruista, alta-
que el otro. Se ha demostrado repetidamente
mente socializada, empática, convencional,
que la deseabilidad social dificulta el respon-
reflexiva, cálida, amable, responsable y poco
der sinceramente a las preguntas de los inven-
agresiva. tarios de personalidad.

48
4.6. ELABORACIÓN DE LOS BAREMOS

Una vez decidida la composición final de sean ser sociables, amigables y animados; el
las muestras normativas para la presente tipi- hecho se da en mayor medida en la versión en
ficación (especificadas al principio de este catalán, y en ocasiones se extrema en situa-
capítulo), se elaboraron las distribuciones de ciones de procesos de selección. Los pocos
frecuencias para conocer el tipo de curva o elementos que definen la variable en la ver-
gráfico que presentan las puntuaciones direc- sión abreviada (EPQ-RS) hacen que se mues-
tas. Este paso es necesario para decidir el tipo tre más extrema esa asimetría negativa, y un
normalización que se le va a dar a los bare- porcentaje de sujetos obtienen las puntuacio-
mos. Si las distribuciones se ajustaran a la nes más elevadas (11 y 12 puntos), sobre todo
forma de una curva normal, se podría aplicar en la versión en catalán; estos participantes se
una normalización teórica (mediante fórmula) definen en los instrumentos con puntuaciones
y emplear los estadísticos básicos de las mayores que los que contestaron al instru-
muestras normativas. Pero no es el caso pre- mento en su versión en español.
sente.
Lo contrario es aplicable a la variable P,
Las distribuciones de frecuencias de una porque tiene poca "deseabilidad social" y las
variable reflejan la forma que toman las pun- puntuaciones se acumulan en el polo bajo de
tuaciones directas en las muestras empleadas la variable; tiene "mala prensa" ser duro,
en el estudio de esa variables. Es interesante agresivo, problemático y aislado. También en
conocer esa forma, pues esto ayuda a conocer este caso el hecho se da en mayor medida
la capacidad discriminativa del instrumento y entre los participantes que han contestado al
las propiedades psicométricas de las puntua- instrumento en la versión en catalán o en
ciones transformadas que se empleen para la situaciones de selección de personal; resultan
interpretación de los resultados. Por estas menos "duros" que los que han contestado en
razones se han analizado todas las distribu- la versión en español.
ciones que ofrece el EPQ-R y el EPQ-RS en
las adaptaciones española y catalana. En el caso de la variable N, los gráficos son
relativamente simétricos, y lo que es más
En las figuras 4.1 a 4.8 se ofrecen las repre- importante, centrados alrededor el punto
sentaciones gráficas resultantes del análisis medio de la variabilidad de las respectivas
de la muestra total normativa (reunidos los escalas: alrededor de la puntuación 12 en la
casos de ambos sexos) en cada una de las versión completa y alrededor del valor 6 en la
variables. El lector observará que cada una de versión abreviada. Pero en ambos instrumen-
las cuatro variables de la versión revisada tos, la muestra catalana presenta índices
EPQ-R tiene una forma (tanto en la versión en menores de la variable N, parecen menos
español como la versión en catalán). inestables, como así ocurre con los casos en
procesos de selección de personal.
La variable E, tanto en la versión completa
como en la abreviada, y tanto en versión en En la variable L también se observan cur-
español como la versión en catalán, tienen vas simétricas (con muy buena discrimina-
distribuciones con asimetría negativa, porque ción) y centradas alrededor del valor medio
este rasgo de la personalidad tiene bastante de las respectivas escalas. En la versión en
"deseabilidad social" (es decir, "muy buena catalán los participantes aparecen con una L
prensa"), y muchos de los examinandos de- menor, y se definen a sí mismos como más

49
"sinceros", lo cual según una plausible inter- do conveniente atender a las diferencias
pretación de esta variable supone una mayor observadas en relación con la edad (como se
aproximación a los comportamientos social- hacía en la edición anterior de este Manual),
. mente aceptables. para seguir los criterios empleados en la edi-
ción española de otros cuestionarios de perso-
A la vista de todos estos resultados se ha
nalidad (16PF, CEP, MMPI, etc), en los que
decidido una tipificación nonnalizada empíri-
se informa de la existencia de las diferencias
ca. Es decir, se atiende primero a lo empírico
o la influencia de la variable edad pero no se
(las distribuciones de frecuencias que ofrecen
las variables en los grupos nonnativos) para construyen baremos separados. Cuando el
determinar la posición relativa de cada pun- profesional tiene los resultados de personas
tuación directa posible en el instrumento, y con diferente edad, puede encontrar inconve-
luego se normaliza (se pasa a través de la nientes en la interpretación si debe aplicar
curva nonnal) obteniendo la puntuación típi- baremos distintos a sujetos que pertenecen al
ca (T en el presente caso) que le corresponde mismo grupo (p. ej., dentro de un proceso de
a cada puntuación centil. selección), y no le resultará difícil tener en
cuenta la incidencia del efecto de la variable
Por otra parte, como es usual en la medida edad.
de la personalidad, se ha decidido elaborar
baremos separados para cada sexo, y también El resultado de este procesos de tipifica-
para la muestra total de cada grupo (versión ción son las tablas 5.1 a 5.3 que se incluyen
en español o en catalán). No se ha considera- en el capítulo siguiente.

50
EPQR-E en espaf\ol y catalán

12 , - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -
- - - - - - - - - - - -- - - - - ,

10 -r--- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - 1 - - - - - - . , . - -
- l - -- -\------ i

8+------

2+-- -- -----1..,,.'--- -r~- --- -- - --- --- --- --- ---- ----- l

PO P1 P2 P3 P4 P5 P6 P7 PB P9 P1O P11 P12 P13 P14 P15 P16 P17 P18 P19
Puntuaclo n••

Figura 4.1. Curvas de distribución del EPQ-R, extraversión (E)

EPQR-N en espaf\ol y catalán

8,---- --- --- --- --- ---'--- - - .......--- ---- --- -- - ---- --,

6+ - - - - - - - - - - -- - --'- - - - --1--- -1--- ----1-\---'c,-- -----


----- --i

s+-- - - - - - -- ---JL ...~-- l-- -----1 1--r1:: :--l---+- - --=--


-- - - - l

3+-- - - - - / -- --:, ,. 11~ -- - -- - -- -- - - - - -- - - - -T


- - -\--l

2-l--~ t-- ../--~ -- - - - - - - - - -- - - - - - - - - - - -- ---....


..l~-+ --i

PO P1 P2 P3 P4 P5 P6 P7 PB P9 P1O P11 P12 P13 P14 P15 P16 P17 P18 P19 P2O P21 P22 P23
Puntuaclo nos

Figura 4.2. Curvas de distribución del EPQ-R, emotividad (N)

51
EPQR-P en español y catalán

14 . . . - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - .
,------------,

12 +--- - 4 - - J = - - - = \ " - - - 1 - - 4 - - 1 - - \ - - - - = - - - - - -
------ ------------j

• 8 +---l- ---,-- --li'l- ---~- - ...-.:..::...._ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _


_ _ _ _ _ _ _ _-i
~
e
o
eo
~ 6 +-l~- -.,6-- ----- - - - - - - -..J.r t - - --=- - - - - - - -
- -- - - - - - - - - j

2-t-- ---- ---- ---- ---- ---- -~r1 ---- ---- - - - - - --i

PO P1 P2 P3 P4 P5 P6 P7 P8 P9 P1O P11 P12 P13 P14 P15 P16 P17 P18 P19 P2O P21
Puntuaclo nn

Figura 4.3. Curvas de distribución del EPQ-R, dureza (P)

EPQR-L on español y catalán

12 ~--- ---= ---- ---- ---- ---- ---- ---- --- ---- ----- -,

Bt--- ---- ---- l-.~ ---- ---+ -lllc ::--- ---- ---- ----- 7


~
eo~ 6 +--- --+- --- F---- -- - - - - - - + - - J ' - - ~ 1 1 - - - - - - - - - -- --~
~

2-t-O ---- r--- ---- ---- ---- ---- ---- --- -J,,--- --llc-- ---i

PO P1 P2 P3 P4 PS PB P7 PB P9 P1O P11 P12 P13 P14 P15 P16 P17 P18


Puntuacio nes

Figura 4.4. Curvas de distribución del EPQ-R, disimulo (L)

52
EPQRS-E en ospai\ol y catalán

- - -- ---------,
25 . - - - - - - - - - - - - - - - - - - -- -- - - -

20 ¡--- ---- ---- ---- ---- ---- ---- ---- ---- ---1 ---I

- -- - - - - - - l -------- 1
1 5 t - - - - - - - -- - - - -- - - -- - - - - - - - -
o
'E
e
eo
D.

PO P1 P2 P3 P4 P5 P8 P7 P8 PII P10 P11 P12


Puntuaclon os

Figura 4.5. Curvas de distribución del EPQ-RS, extraversión (E)

EPQRS-N en espai\ol y catalán

12 T""'- - - - - - - -- ---- ---- ---- ---- ---- ---- ---- :--- -,

½
; e -l-_.1::::-:::¡_::!!____ ____ ____ _~-- ---- ---- ---- -- -..!::'.-l
t!
o
D.

4-+--,1 ----- -- ---- ---- ---- ---- ---- -- ---- ---- j

2-t-- ---- ---- --- ---- --- ---- ---- ---- ---- --1

P4 P5 PG P7 PIS P9 P10 P11 P12


PO P1 P2 P3
Puntuaclon oa

Figura 4.6. Curvas de distribución del EPQ-RS, emotividad (N)

53
EPQRS-P en espaftol y catal6n

20

18

HI

14

12

I
o
D.
10

..
2

o
PO P1 P2 P3 P4 PS PO P7 P8 PO P10 P11 P12
PuntuaclonH

Figura 4.7. Curvas de distribución del EPQ-RS, dureza (P)

EPQRS-L on ospaftol y catalán

16.---------- ------------ -----------------,


14 - t - - - - - - - - - - - - - - -~ , - - - - - - - - - - - - - - - - - - - ------1

12 - t - - - - - - - - - - - - - - + - -- ---'........ ---- ------------- --4

t 8+------,'-=.,c.,_-- ------------ --~--1\-------- ----l


D.

•r----r------ --------------------Gi.::-~ -----1


2t--11f- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - ~~ -~

PO Pt P2 P3 P4 PS P6 P7 P8 P9 P10 P11 P12


Punluaclolnoa

Figura 4.8. Curvas de distribución del EPQ-RS, disimulación (L)

54
5.BAREMOS

En las páginas siguientes se incluyen los baremos (en centiles y puntuaciones típicas T), tanto
del EPQ-R (versión completa) como del EPQ-RS (versión abreviada), de la adaptación en español.

Para facilitar una búsqueda rápida, a continuación se relacionan dichas tablas y su contenido.

Tabla 5.1. Baremos del EPQ-R,versión en español VARONES


Tabla 5.2. Baremos del EPQ-R,versión en español MUJERES
Tabla 5.3. Baremos del EPQ-R,versión en español VARONES+ MUJERES

55
Tabla 5.1. Baremos del EPQ-R, versión en español

VARONES

Versión completa Versión abreviada

Pe E N p L E N p L T

99 22-23 15-23 17-18 11-12 10-12 12 73


98 19 - - - - 9 - 71
97 - 21 14
-
j
16 - - 11 69
1, 96 - - - - 12 - - - 68
I•
95 - 20 12-13 15 - 10 8 10 66
90 18 19 11 13-14 - 9 7 9 63
85 17 18 10 12 - - - - 60
1
80 - 17 9 11 11 8 6 8 1,
58
11 ' li

75 16 16 8 - - 7 - - 57
70 - 15 - 10 10 - 5 7 11 56
65 15 14 7 9 - 6 - - ¡ 54
60 - - - - - - - 6 1~ 53 '
55 14 13 6 - 9 - 4 - 51
11

50 - 12 - 8 - 5 - - 50
'

45 13 11 - - 8 - - 5 49
40 12 - 5 7 - 4 3 - 47
35 - 10 - - 7 3 - 4 46
30 11 9 4 6 - - - - 44

25 10 8 - - 6 2 2 - 43
20 9 6-7 3 5
,, 5 - - 3 42
15 8 5 -
1
4 4 1 1 2 40
10 6-7 4 2
1,
5
3 3 - - - 37
1, 5 3 1 - - - - 1 34
4 4 2 - 2 2 o o - 32
3 - 1 - - - - 31
2 3 - o 1 '
1 - 29
11
1 0-2 o. o o o 27
N 527 527 527 527 527 527 527 527 N
Media 12,74 12,20 6,09 8,02 8,00 5,47 4,04 5,35 Media
Dt 4,13 5,42 3,58 3,71 3,04 3,34 2,48
.
2,78 Dt

56
Tabla 5.2. Baremos del EPQ-R, versión en español
Q_¡
,o
' _.____ MUJERES
~ ()
:) Q.J
() Versión completa Versión abreviada
ªº
JU>- _,,;
E N p L E N p L

;g¡os;. 19 23 14-23 17-18 12 9-12 12


13 8
12 16
22 12 11
18 11 15 11
17 21 10 14 7 10

20 9 13 10 6
16 19 8 12 11 9

7 9 5

18 11 10 8 8
15
17 10
6 7 4 7
14
16 9 9

6 6
13 15 5

8 3
14
12 13 4 8 5
5
12 7
2 44 -'' '%
7 4
11 ',.
""
'X

6 3 4 14~ 'Í

10 11 3 6
1 , 42
9 10
5 2 3 , 40 .
8 8-9 2 5
4 4 1 2
7 6-7 1
5-6 5 3 3 o ~~~
-~
2 o ,,32 -~
4 4
1 31
3 o 2
29 '
2 ~ 3 2 1
; 1;. 0-2 0-1 0-1 o o 27

,'

583 583 583 583 583


. N 583 583 583
6,63 3,78 6,14 Media -
Media 12,61 14,51 5,38 8,83 8,21
2,94 3,39 2,48 2,82
Dt 3,93 5,20 3,30 3,76

57
Tabla 5.3. Baremos del EPQ-R, versión en espanol
VARONES + MUJERES

' Versión completa Versión abreviada


Pe E N p L E N p L T
99 19 23 15-23 17-18 12 9-12 12 73
98 - 22 14 - . . - 71
'
97 - - 13 16 . 8 11 69
96 - - - - .
12 11 - 68
95 18 21 11-12 15 . . . '
- 66
1,
90 - 20 10 14 . 10 7 10 63
85 17 19 9 13 . . . 9 60
80 . 18 8 12 11 .
9 6 58
'
'
75 16 17 . 11 . 8 . 8 57
70 . - 7 . 10 .
'
1,
5 - 56
65 15 16 . 10 - 7 . 7 54
' 60 . 15 6 9 - . 4 . 53
55 14 14 . - 9 .
6 6 51

50 - . . 8 - - . . 50
¡:, '

45 13 13 5 - .
I!
5 3 - 49
40 12 12 - .
1,
8 - . 5 47
1 35 - 11 4 7 7 4 . . 46
30 11 10 - . . 3 2 4 44

25 10 I!
1: 9 3 6 6 . . . 43
20 9 8 - 5 5 2 . 3 42
15 8 6-7 2 . .
10
1 1 - 40
6-7 5 - 4 4 - . 2 37
5 5 3-4
li 1 3 3 - . - 34
11 4 4 . - - 2 o o 1 32
3 . 2 . 2 . . 31
'" 2 3 1 o 1 1 . 29
1 0-2 o o o o 27
N 1.110 1.110 1.110 1.110 1.110 1.110 1.110 1.11 0 N
Media 12,67 13,41 5,72 8,44 8,11 6,08 3,90 5,76 Media
Dt 4,03 5,42 3,45 3,76 2,99 3,42 2.48 2,83
. Dt

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63
ANNEX

EPQ-R

Qüestionari Revisat de Personalitat d'Eysenck


Versions extensa (EPQ-R) i abreviada (EPQ-RS)

Hans J. Eysenck i Sybil B.G. Eysenck

Adaptació catalana

Generós Ortet i Fabregat


Rosa Maria Rogla i Recatala
Man"uel Ignacio lbáñez Ribes
(Universitat Jaume I de Castelló)
;

INDEX

........ .......... .... .. ...... 69


A.1. FITXA TÉCNICA ....... ........... ... ...... .......... ..... ............... ............... ..........
......... ......... ........... 69
A.2. JUSTIFICACIÓ ESTADÍSTICA............. ............................. ...................
......... ......... .......... 70
A.2.1. ADAPTACIÓ CATALANA DE L'EPQ-R (VERSIÓ COMPLETA)
.. ... ........ ... 70
A.2.1.1. Mostra i métode ....... ... .. .... .. ...... ........ ...... ..... ..... ... .. .. ...... .... ... ..
.......... .. 71
A.2.1 .2. Resultats.... ............. ..... ......... ...... ............................. ... ..... .. ..........
.. ..... ........ 72
A.2.1 .3. Comentaris ... ... ... .... .. .. ...... .... .•.... ........ ..... .. ....... ...... ......... ... ... ...
.... ........ 73
A.2.1.4. Estudis de validesa ...... ......... ......... ..................................... .........
.................. ..... 74
A.2.2. L'EPQ-RS (VERSIÓ ABREVIADA). .......... .......... ............................
.......... ........... 76
A.2.3. CONCLUSIONS .......... ... ........... .................................. ............ .........
....................... 76
A.2.4. NORMES D'INTERPRETACIÓ ......... ........................... .......... .........
............... ... ..... ......... .. 77
BAREMS DE L'EPQ-R....................... ....... ................... ........... ......... .........
'
A.1. FITXA TECNICA
Nom original: Eysenck Personality Questionnaire-Revised (EPQ-R) and
Short Scale (EPQ-RS).
Autors: Hans J. Eysenck i Sybil B.G. Eysenck (1991).
Procedencia: Hodder & Stoughton.
Adaptació: Generós Ortet i Fabregat, Rosa Maria Rogla i Recatala i Manuel
Ignacio lbáñez Ribes (Universitat Jaume I de Castelló).
Aplicaci6: Individual i col·lectiva, a partir deis 16 anys; temps: entre 15 i 30
minuts.
Finalitat: Avaluació de tres dimensions basiques de la personalitat (extra-
versi6, escala E; emotivitat, escala de neuroticisme o N i dure-
sa, escala de psicoticisme o P) y una escala de dissimulació/con-
formitat, escala L.
Material: Manual i Exemplar autocorregible.
Estandardització: Barems en centils i puntuacions T per a cada sexe.

" ,
A.2. JUSTIFICACIO ESTADISTICA DEL'ADAPTACIO, AL CATALA'

La publicació de la versió revisada. de persones altes en P (poc altruistes i poc


l'EPQ, l'EPQ-R, va tenir com a objectiu col.laboradores) rebutgin amb més facilitat,
1

corregir les principals deficiencies que pre- contestar al qtiestionari, pel que en els estudis
sentava 1'escala de psicoticisme (P) (Eysenck, d'estandardització es trebal.la amb mostres
Eysenck i Barrett, 1985; Eysenck i Eysenck, esbiaixades cap a la baixa P; e) l' escala conti-
1991). L'escal P de l'EPQ presentava uns nua sense cobrir adequadament tot el rang de
índexs de fiabilitat massa baixos, un rang de conductes definirles per la dimensió P; i d)
puntuacions molt redu'it i una distribució de existeix una gran dificultat per a trabar pre-
puntuacions que es pareixia més a una distri- guntes relacionarles amb la dimensió P que, al
bució Poisson que a una distribució normal. A mateix temps, siguin socialment acceptables i
partir de l'EPQ-R, la nova escala P mostra que puguin ser contestades en el sentit d' alta
índexs de fiabilitat superiors, puntuacions P sense veure's afectarles per la tendencia de
mitjanes més al tes i, finalment, redueix l' asi- resposta de la desitjabilitat social. Els estudis
metría. Tot i la millora, no s'ha aconseguit realitzats fins ara són encara insuficients per a
arribar als nivells d'adequació psicmp.etrica decantar-se per una explicació o una altra.
de les escales extraversió i neuroticisme. Amb t~t, cal assenyalar que les puntuacions
Possibles explicacions d'aquests resultats de la versió revisada de l' escala P, tot i no dis-
poden ser: a) que les puntuacions reflecteixin tribuir-se d'acord amb la carba normal, pre-
la distribució natural d'aquesta dimensió en la senten índexs d'asimetria i apuntament clara-
població, és a dir, realtl)ent hi hauria més per- ment millors que en l'antiga escala P de
sones amb puntuacions baixes en P; b) que les l'EPQ. ··

69
A.2.1. L'EPQ-R (VERSIÓ COMPLETA)

Seguint la línia encetada pel nostre grup d'Eysenck per tal de mostra~ qu~ _els f~ct~rs
amb l'EPQ-R en castella (Ortet, lbáñez, extraversió, neuroticisme, ps1cot1c1sme ~ d1s-
Moro, Silva, i Boyle, 1999), el nostre objectiu simulaci6/conformitat estan presents t són
·és el de realitzar una adaptació al catala mesurables en el context sociocultural catala-
del Qüestionari Revisat de Personalitat noparlant.

A.2.1.1. Mostra i metode

Una versió experimental en catala de 116 ítems de les escales d' Addicció i Delinqüen-
ítems de l'EPQ-R va ser administrada a 187 cia i els 1Oítems nous de psicoticisme.
homes i 387 dones del Principat de Cata-
lunya, del País Valencia i de les Illes Balears. Els ítems foren sotmesos a una analisi fac-
El qilestionari va ser contestat per estudiants torial de components principals, aplicant-se a
de psicologia. Al mateix temps, aquests l' ad- continuació una rotació oblimin directa als
ministraven a persones que coneixien amb les quatre factors extrets. En funció dels resultats
obtinguts amb l' analisi factorial es va fer la
úniques condicions que tingueren 16 anys o
selecció d'ítems tenint en compte distints cri-
més i que no foren estudiants d'aquesta ca-
teris. En primer lloc, la saturació deis ítems
rrera. Es va obtenir una mostra amb un rang
havia de ser adequada (saturacions al voltant
d' dats i professions relativament ampli. L'in-
o més de 0,30 només en un factor). Un altre
terval d'edat en als homes era de 16 a 78 anys
criteri fou el deis percentatges de resposta i
i la mitjana de 26,92 (De = 11,63). En a les
les mitjanes deis ítems. En aquest sentit,
dones, l'interval d'edat era de 16 a 80 anys i
Kline (1993) indica que aquells ítems en els
la mitjana de 26,66 (De= 11,65).
quals una de les opcions és contestada per
Una submostra de 35 estudiants formada menys del 20% i per més del 80% deis parti-
per 9 homes i 26 dones amb una mitjana d'e- cipants no són discriminatius. Per tant, agafa-
rem els ítems que presentaven una millar mit-
dat de 21,78 (De= 5,31) en els homes i una
jana i eliminarem els que eren contestats
mitjana de 19,27 (De = 1,66) en les dones,
majoritariament en un sentit. També consi-
van tornar a respondre l'EPQ-R al cap d'un
derarem com a criteri eliminar els ítems que
mes per tal de calcular la fiabilitat test-retest.
abaixaven la fiabilitat de consistencia interna
Pera l'adaptació al catala de l'EPQ-R s'u- de la seva escala. Així, els ítems seleccionats
tilitza una adaptació de la versió original en saturaven en la seva escala, contribui'en a la
angles (Eysenck et al., 1985) a la qual es va fiabilitat d'aquesta i els percentatges de res-
afegir la traducció de 6 ftems de les escales posta eren discriminatius.
d'addicció i delinqüencia del Manual original
Després de seleccionar els ítems de cada
britanic (Eysenck i Eysenck, 1991). A més a
escala i elaborada la clau de correcció, es van
'més, es van incloure 1O ftems nous pensats calcular les fiabilitats alfo de consistencia
pera )'escala P queja van ser inclosos en l'a- interna i les interco1Telacions entre les esca-
daptació de l'EPQ-R al castellu (lbáñez, les. També es calcularen les dades norrnatives
1996). Per tant, el qUestionuri administrat de (mitjanu i desviació esti\ndard) en els dos
116 ítems consistia en la traducció i adaptació sexes, així com les ftabilitats test-retcst des-
deis 100 ftems del EPQ-R original, més 6 prés d'un mes.

70
A.2.1.2. Resultats

Les saturacions factorials de]s ítems en xen 4 ítems nous, un de les escales de
extraversió (E), neuroticisme (N), psicoti- DelinqUencia i Addicció í dos que en la ver-
cisme (P) i escala L s'han presentat en Rogla sió original pertanyien a E. Per últim, I'es-
(2000). L'escala E perd 5 ítems en re]ació cala L perd 3 ítems respecte de l'original en
amb I'escala original i s'hi afegeix un ítem angles.
nou que originalment pertanyia a l 'escala P.
En !'escala N s'han exclos dos ítems i s'afe- A partil d'aquests resultats, el nombre total
geix un ítem que originalment era de P. En d' ítems que formen la versió catalana de
l'escala P s'han hagut de llevar 16 ítems de l'EPQ-R és de 83. La taula A. l recull la clau
l' escala original i, al mateix temps, s' afegei- de correcció.

Taula A.1. Clau de correcció de la versió catalana de l'EPQ-R

E (19 ítems)
Si: 3, 6, 9, 15, 19, 23, 27, 30, 37, 44, 46, 51, 66, 70, 72, 80
NO: 26, 54, 56

N (23 ítems)
SÍ: 2, 4, 11 , 13, 17, 18, 20, 25, 32, 38, 40, 41, 49, 52, 59, 64,
68, 71, 74, 75, 78, 82, 83

P (23 ítems)
SÍ: 16, 24, 28, 34, 36, 53, 57, 58, 60, 62, 73, 81
NO: 1, 10, 21, 31, 39, 43, 48, 50, 65, 67, 77

L (18 ítems)
SÍ: 7, 12, 42, 47, 69
NO: 5, 8, 14, 22, 29, 33, 35, 45, 55, 61, 63, 76, 79

A partir de la clau de correcció, es van cal- lacions de les escales. Les fiabilitats obtingu-
cular les fiabilitats de les escales E, N, P i L des van de 0,78 a 0,87 i les correlacions entre
mitjan~ant el coeficient de consistencia inter- les escales no superen el 0,24. La taula A.3
na (alfa de Cronbach) que es presenten en la presenta les fiabilitats test-retest del EPQ-R
taula A.2, on també es mostren les intercorre- amb un mes d'interval entre aplicacions.

Taula A.2. Fiabilitats alfa í intercorrelacions de les escales E, N, P í L (N = 574}

Escales Flabllltat Escales lntercorrelaclons

E 0,87 EN -0,12
N 0,97 EP 0,10
p 0,78 EL -0, 14
L 0,81 NP 0,08
NL -0,07
PL -0,23

71
Taula A.3. Fiabilitats test-retest de l'EPQ-R (N = 35)

E N p L
0,92 0,94 0,86 0,76
1
Les dades normatives de les escales de puntuen més alt en P que les dones i més baix
l'EPQ-R es troben en la taula A.4. Les en Ni L. L'analisi de la distribució de les pun-
diferencies obtingudes entre sexes són les tuacions de l'escala P mostra que aquesta pre-
mateixes que s' obtenen habitualment: no hi senta un índex d'asimetria de 0,98 i un apun-
ha practicament diferencies en E, els homes tament de 0,52.
Taula 4.4. Mitjanes (M) i desviacions estandard (De) de les escales E, N, Pi L

Homes (N=187) Dones (N=387)


Escalas M De M De
E 12,71 4,62 13,07 4,45
N 9,83 5,41 12,23 5,26
p 5,91 4,29 4,84 3,67
L 6,96 4,04 7,80 3,99

A.2.1.3. Comentaris
D'acord amb els resultats obtinguts, podem similars pera les altres escales E, N i L. Quant
afirmar que 1' adaptació al catala del Qilestio- a la comparació deis índexs de fiabilitat d'a-
nari. Revisat de Personalitat d'Eysenck és quest estudi amb els obtinguts en la versió
satisfactoria. L' escala P manté el mateix nom- espanyola podem concloure que els nostres
bre d'ítems que la versió castellana (vegeu resultats són superiors en les quatre escales.
apartat 3.2.2. i Ortet et al., 1999). Si conside- Els resultats sobre la fiabilitat test-retest de
rem els criteris de selecció d'ítems de les ver- l'EPQ-R indiquen que la consistencia tempo-
sions catalana i espanyola, 7 ítems de 1' escala ral de les escales és també satisfactoria.
P revisada original (Eysenck et al., 1985) pre-
senten seriosos dubtes respecte a la seva ade- Quant a les correlacions entre les quatre
·quació. A més a més, dos ítems mostren la escales es destaca l'ortogonalitat d'E, N i P.
mateixa saturació en més d'un factor. Si als Aquests resultats estan d'acord ambla teoria
32 ítems de l'escala original Ji restem aquests d'Eysenck la qual defensa la independencia
9 ítems problematics, l' escala P original es de les dimensions de personalitat. En referen-
veu redu'ida a 23 ítems, igual que la nostra cia a les dades norrnatives, trobem !'existen-
escala P. cia de diferencies en funció del sexe: les
dones puntuen significativament més alt en N
Comparades ambles dades britaniques, les i L que els homes, pero més baix en P. El
nostres fiabilitats de consistencia interna són valors d'asimetria i apuntament obtinguts en
més o menys similars en les quatre escales el nostre treball, que indiquen el biaix de les
(Eysenck i Eysenck, 1991). Si comparem els puntuacions en l' escala P, són prou semblants
nostres índexs de fiabilitat amb els obtinguts als de l' estudi original britanic i als de la ver-
en la mostra caoadenca (Eysenck, Barrett, i sió espanyola. Així, les puntuacions de la
Barnes, 1993) i la mostra de l'estudi realitzat nova escala P, tot i no ajustar-se a la corba
en Zimbabwe (Wilson i Doolabh, 1992), els normal, presenten un la distribució millarada
nos tres són més elevats per a l' escala P i són respecte a l'escala P de l'EPQ.

72
A.2.1.4. Estudis de validesa

Una submostra formada per 80 estudiants premsa). Aquest qüestionari compren 48


de psicologia, 20 homes i 60 dones, amb una ítems de resposta sí/no desenvolupats per
mitjana d'edat de 20,30 (De = 3,79) en als avaluar les dimensions de sensibilitat al
homes i una mitjana d'edat de 19,28 (De = castig/ansietat i sensibilitat a la recom-
1,80) en a les dones, van contestar, a més a pensa/impulsivitat del model de Gray.
més de l'EPQ-R, els següents qtiestionaris:
- L'escala d'ansietat-tret (A-R) de la ver-
- La versió catalana de l'EPQ (Eysenck, sió espanyola del Qüestionari d' Ansietat
Garcia-Sevilla, Torrubia, Ávila, i Ortet, Estat-Tret (STAI, Spielberger, Gorsuch i
1992). Consta de 101 ítems distribu'its en Lushene, 1994). Aquesta escala esta for-
quatre escales per avaluar les dimensions mada per 20 ítems.
d'E, N, Pi L.
- L'escala de Sensibilitat al Castig i Sen- Les mitjanes i desviacions estandard obtin-
sibilitat a la Recompensa (SC-SR) de gudes pels participants en les esmentades
Torrubia, Ávila, Moltó i Caseras (en escales es mostren en la taula A.5.

Taula A.5. Mitjanes {M) i desviacions estandard (De) obtingudes en diferents escales de personalitat

Homes (N=20) Don~s (N=60)


TEST Escale M De M De

EPQ E 14,10 5,27 13,60 4,54


N 8,20 5,43 12,27 4,69
p 5,75 3,48 3,58 2 ,74
L 4,35 3,60 6,80 4,12

SC-SR se 9,55 5,90 13,33 5,48


SR 12,80 4,78 10,87 4,62

STAI A-R 19,80 9,90 26,03 8,88

Nota. EPO: versió catalana de l'EPQ SR: escala de Sensibilitat a la Recompensa.


SC: escala de Senslbilltat al Castig. STAI (A-R}: escala d'Ansietat Tret de l'STAI.

La correlació entre l 'escala P de la nostra transformació, tenint en compte també els


versió completa de l'EPQ-R i ]'escala P de canvis que suposa l'adaptació a un altra cul-
l'EPQ catala fou de 0,73, sent un poc més tura i llengua. L' escala P és la que experimen-
baixa que 1'obtinguda entre les escales P deis ta majors canvis en la versió rev·isada del
qüestionaris originals en angles, que va ser de qüestionari i, tant en angles com en catala, es
0,81 per als homes i 0,88 per a les dones desenvoluparen ítems nous per avaluar el psi-
(Eysenck et al., 1985). Aquest índex més baix coticisme. Malgrat tot, els resultats indiquen
possiblement és degut al fet de que les escales que els dos qüestionaris, EPQ-R catala i brita-
en catala pateixen dues transformacions en el nic, avaluen les mateixes dimensions que
seu desenvolupament. Així, de l'EPQ angles l'EPQ, pero millorant significativament la
mesura de P.
es passa a la versió de l' EPQ en catala i de
l'EPQ-R angles a l'EPQ-R catala. Per contra, Finalment, vam considerar interessant in-
de l'EPQ a l'EPQ-R anglesos només es fa una tercorrelacionar les dimensions proposades

73
per Eysenck amb les proposades pel model de Segons aquests plantejaments derivats de la
Gray. Abans de fer referencia als resultats teoria de Gray, l'SC es relacionaria positiva-
obtinguts considerem convenient esmentar ment amb N i negativament amb E, mentre
els postulats fonamentals de la teoria de Gray que l' SR hauria de relacionar-se positivament
(Pickering i Gray, 1999): amb E i P. Els nostres resultats (vegeu la taula
1. Les dimensions basiques de personalitat 4.6) estan d'acord amb les esmentades pre-
s6n l'ansietat o sensibilitat al castig (Se) diccions: l'SC correlaciona positivament amb
i la impulsivitat o sensibilitat a la recom- N i negativament amb E i, al seu tom, l'SR
pensa (SR). Aquestes sorgeixen d'un correlaciona positivament amb l'escales E i P,
replantejarnent del model d'Eysenck. encara que amb aquesta segona en menor
Originalment, Gray planteja que extra- grau. La taula A.6 també presenta les correla-
versi6 i neuroticisme poden ser rotats cions trobaren entre l'EPQ-R catala i l'escala
aproximadament 30º per a fonnar les d' ansietat tret de l' STAI. Els índexs de corre-
dimensions se i SR. No obstant, en }'ul- laci6 mostren, com és esperable, que el tret
tima revisi6 del model, Pickering i Gray d'ansietat s'associa sobretot amb N, encara
propasen que SR estaria ubicada entre que també correlaciona amb la introversió.
E i P.
2. L' se és una dimensi6 que ocuparia l' es- Taula A.6. Correlacions entre les escales del
pai definit per la introversi6 i un alt neu- EPQ-R catala, !'escales SC-SR i l'escala
d'ansietat tret de I' STAI (N = 80).
roticisme o inestabilitat emocional.
L' se estaria relacionada amb un meca-
SC-SR STAI
nisme biologic d'inhibici6 conductual EPQ-R
que té la funci6 de respondre als senyals se SR A-R
associats al castig.
E -0,56*** 0,44*** -0,44***
3. L'SR quedaria definida en l'espai N 0,62*** -0,06 0,82***
compres entre una alta extraversió i un p -0,20 0,24* -0,06
alt psicoticisme. L' SR dependria del L 0,21 -0,34** 0,21
mecanisme biologic d'activació conduc- •p< 0,05 •• p< 0,01 ... p< 0,001
tual que actua davant deis senyals asso- SC: escala de Sensibilitat al Castig.
SR: escala de Sensibilitat a la Recompensa.
ciats a recompensa. A-R: escala d'Ansietat Tret de I' STAI.

A.2.2. L'EPQ-RS (VERSIÓ ABREVIADA)

eom en la versió original, també es desen- les escales E, N, P i L es presenten en Rogla


volupa una versió abreviada de l'EPQ-R pera (2000). Els 12 ítems triats per a cada escala
ser usada quan el temps d'administració sigui estan representats en la clau de correcci6 de
molt limitat o quan, en algunes investiga- l'EPQ-RS (vegeu la taula A.7). Les fiabilitats
cions, s'usi aquest instrument junt a un gran i intercorrelacions de les escales apareixen
nombre d' escales. Es triaren 12 ítems amb les reflectides en la taula A.8 i indiquen que les
saturacions més altes per a cada una de les quatre escales E, N, P i L mostren una con-
quatre escales, donant lloc a la versió catala- sistencia interna bastant acceptable tractant-
na de 48 ítems de l'EPQ-RS. se d'escales que només tenen 12 ítems, enca-
ra que la consistencia interna de les escales E
Les saturacions factorials deis ítems de la i N és superior a la de les escales P i L. La
versi6 catalana del EPQ-RS en cada una de taula A.9 presenta els índexs, també satisfac-

74
toris de fiabilitat test-retest obtinguts mit- distribució de les puntuacions de l'escala P
jan~ant una submostra de 35 estudiants i amb mostra un índex d'asimetria de 0,82 i un
un mes d'interval entre aplicacions. Les mit- apuntament de 0,06 i són més adequats que
janes i desviacions estandard de la mostra els obtinguts en la versió completa.
catalana són recollides en la taula A. l O. La

Taula A.7. Clau de correcció de la versió catalana de l'EPQ-RS

E (12 ítems)
SÍ: 3, 6, 9, 15, 19, 23, 27, 30, 37, 44, 46
NO: 26 -

N (12 ítems)
si: 2, 4, 11, 13, 17, 18, 20, 25, 32, 38, 40, 41

P (12 ítems)
SÍ: 16, 24, 28, 34, 36
NO: 1, 10, 21, 31, 39, 43, 48

L (1~ ítems)
SI: 7, 12, 42, 47
NO: 5, 8, 14, 22, 29, 33, 35, 45

Taula A.8. Fiabilitats alfa i intercorrelacions de les escales de l'EPQ-RS (N = 574)

Escales Fiabilitat Escales lntercorrelacions

E 0,86 EN -0,14
N 0,86 EP 0,06
p 0,77 EL -0,10
L 0,77 NP 0,04
NL -0,00
PL -0,18
-

Taula A.9. Fiabilitats test-retest de l'EPQ-RS (N = 35).

N p L
E

0,92 0,93 0,78 0,75

Taula A.10. Mitjanes (M) i desviacions estandard (De) de les escales de l'EPQ-RS

Homes (N = 187) Dones (N = 387)


Escalas
M De M De

E 7,87 3,40 8,48 3,31


N 4,75 3,52 6,47 3,42
p 3,43 2,99 2,94 2,49
L 4,81 3,06 5,48 2,91

75
A.2.3. CONCLUSIONS

En el seu conjunt, els resultats obtinguts l' escala de dissimulació/conformitat (escala


ens permeten concloure que l' adaptació cata- L). Per tant, l'EPQ-R té les garanties psi-
lana del Qüestionari Revisat de Personalitat cometriques necessaries que l' acrediten com
d'Eysenck, tant en la seua versió completa a un deis instruments de mesura de la perso-
(EPQ-R) com abreviada (EPQ-RS), resulta un nalitat a escollir, tant en ambits aplicats (clí-
instrument fiable i va.lid en la mesura de les nic, escolar, de les organitzacions, de la salut,
dimensions basiques de personalitat extraver- entre altres), com de recerca en l'ambit lin-
sió, neuroticisme i psicoticisme, així com de güístic catala.

A.2.4. NORMES D'INTERPRETACIÓ

Les instruccions per a l' elaboració del per- les versions catalanes de l'EPQ-R i l'EPQ-RS
fil grafic en puntuacions T i centils a partir de i que permeten transformar les puntuacions
l'EPQ-R i l'EPQ-RS catalans, !'informe de directes en les quatre escales en els valors
resultats o la descripció detallada de les esca- centils i T corresponents es troben en las tau-
les que formen el qüestionari es troben en els las A.11 a A.13.
·apartats 4.3 i 4.4. Els barems corresponents a

76
Taula A.11. Barems de l'EPQ-R, versió en catala
HOMES

Versió completa Versió abreviada

p L E N p L
E N

11-12 11-12 12 .
19 20-23 18-23 17-18
16-17 10 10
15 16 11
19 9

18 18 14 14-15 12 9 10
17 12-13 12-13 8 9

17 15-16 10-11 8 7
14 9 11 11 7 6 8

16 13 10 5 7
12 8 9 6
15 11 7 10 4 6
14 10 8 5
6 9 4 3 5

13 9 7

8 5 6 8 3 4
12
11 4 2
5 7 2 3
10 7
9 6 3 4 6 1

8 5 5 1
2 3 2
e '(,'
7 4
15 5-6 3 4
v'
10 3-4 2 1 2 3 o o 1 37:&

2 34.
~ 5 2 1
, 4 1 1
3 o o o 1 o
,2 29

1 o o 27

182 169 181 179 .183 180 185 N


N 178
9,76 5,92 6,97 7,87 4,75 3,43 4,76 . Mitjana
Mitjana 12,76
5,43 4,29 4,08 3,40 3,52 3,00 3,09 De
De 4,62

77
Taula A.12. Barems de l'EPQ-R, versió en catala

DONES

Versió completa Versió abreviada

E N p L E N p L T

21-23 15-23 17-1 8 11-12 8-12 12 73


13-14 16 71
19 15 11 69
20 12 7 68
11 14 10 66
18 19 10 13 12 10 6 9 63
, 85 18 9 12 9 5 60
80' 17 8 8 "58

75 17 16 7 11 8 4 57
70 ~'
15 10 11 7 7
65 16 14 6
60 13 5 9 3
55 15 12 8 10 6 6

50 14 4 5

45 11 7 9 2 5
40 13 10 3 8 4
35 12 6 4
30 11 9 7 3 1

25 10 8 2 5 6 2 3 43
20 9 7 4 5
15 7-8 6 3 4 0-1 2
10 6 4-5 1 2 3 o 1
5 5 2-3 2
4 1 1
3 4 o o o
2 1
1 0-3 o o 27'
N 376 362 359 377 382 373 374 387 t N
MitjaAa 13, 11 12,31 4,92 7,79 8,48 6,47 2,94 5,38 Mitj: na
De 4,49 5,24 3,66 3,99 3,31 3.42 2.49 2,98 ,De
'

78
Taula A_.13. Barems de l'EPQ-R, versió en catala
HOMES + DONES

Versió completa Versió abreviada


11

Pe E N p L E N p L T

99 21-23 15-23 17-18 11-12 9-1 2 12 73


'
98 - - 16 - 8 - 11
71
97 19 20 14 - - - 11 69
96 ! - - 13 15 - - - 1
68
95 - 19 12 14 10 7 10 66
90 18 18 10-11 13 12 - - 9 ' 63
¡, l.'
85 - 17 9 12 - 9 6 - 60
1:
' 11 - 8 5 8 58
1 80 - 16 8 11

75 ' 17 15 - - - - - - 57
70 - 14 7 10 11 7 4 7
1
56
65 16 13 6 9 - -. - - 54

60 15 12 - - 10 6 3 6 53
55 - - 5 8 - 5 - - 51
.
. 50
'
50 14 11 - - 9 - - 5

1 45 13 10 4 7 - 4 2
I!
- 1
49
1
1
40 - 9 - 6 8 - - 4 i
47
- - : 46
35 12 - 3 - - 3 1

30 -· 11 8 - 5 7 - 1 - 44

25 10 7 2 - 6 2 - 3 43
11
11 20 8-9 6 - 4 5 1 - - 42
15 7 5 - 3 4 - - 2 40
10 6 3-4 1 2 3 o o 1 37
'I 5 5 1-2 - - 2 - 34
1,,
~
4 4 o - 1 - - 32
3 - o - - o 1
1
31
2 1
3 - 1 1
29
1 0-2 o o 27

N 554 544 528 558 561 556 554 572 N


Mitjana 13,00 11 ,46 5,24 7,52 8,29 5,91 3,10 5,18 Mitjana
De 4,53 5,43 3,89 4,03 3,35 3,54 2,67 3,03 De

79
A la vanguardia de la
evaluación psicológica ✓
os cuestionarios de personalidad de
[L Eysenck son el resultado de más de
cuarenta años de desarrollo y cientos,
si no miles, de estudios psicométricos y
experimentales llevados a cabo en muchos
países distintos. Los principales factores que
se miden con estas escalas (Extraversión,
o Neuroticismo y Psicoticismo) han alcanzado
l!t) el consenso más amplio en el campo de la
@) personalidad, conociéndose más sobre su
.s~gnificado psicológico y su importancia
[s en diferentes ámbitos aplicados de lo que
se pueda decir sobre cualquier otro factor.
~ Además, el (3~ 0 W incluye una cuarta
~
escala (L) que permite medir la deseabilidad
~ social.
ct:::l-
. El íl(f@ W 0 puede .utilizarse
~ con objetivos clínicos, educativos,
@) experimentales y también de selección
de personal. En relación con este último,
~ se ha realizado un estudio específice con
@) una muestra de casi 1.400 personas para
proporcionar al examinador información
~ sobre aspectos concretos del funcionamiento
o de la prueba en procesos de selección ..

El (3~ 0 W es un instru~ento de
aplicación breve, entre 15 y 30 minutos.
Se incluye además una versión abreviada
del mismo, el EPQ-RS.

ISBN: 978-84-7174-905-5
i
J
1
¡i
9 788471 7490 55

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