FACULTAD DE DERECHO Y CIENCIAS
HUMANAS
CARRERA PROFESIONAL DE DERECHO Y CIENCIAS
POLÍTICAS.
DERECHOS REALES
TAREA ACADÉMICA N° 1
ALUMNA:
LEÓN ROQUE, LIZETH ROSARIO
DOCENTE:
ISMENIA JACQUELINE SEGURA NARVAEZ
LIMA - 2022
ÍNDICE
1. INTRODUCCION
2. MARCO TEORICO.
2.1 EL AGUA COMO RECURSO NATURAL.
2.2 EL DERECHO AL AGUA.
2.1.1. Ley de Reforma Constitucional que Reconoce el Derecho al acceso
al agua como Derecho Constitucional.
3. NATURALEZA JURÍDICA DEL AGUA.
4. LEGISLACIÓN.
4.1. REGULACIÓN EN EL CÓDIGO CIVIL COMO BIEN INMUEBLE.
4.3. LEY DE RECURSOS HÍDRICOS
5. JURISPRUDENCIA
6. CONCLUSIONES
7. BIBLIOGRAFIA.
INTRODUCCIÓN
En el Perú el derecho al agua esta comprendido en su Carta Magna, que tiene
concordancia con normas internacionales de derechos humanos que comprenden
obligaciones específicas en relación con el acceso al agua potable.
Dentro de estas obligaciones y deberes, se le exige al Estado garantizar que se
cumpla con facilitar el acceso del agua potable a todas las personas para su uso
personal y doméstico. Esto comprende el consumo, el saneamiento, el lavado de ropa,
la preparación de alimentos y la higiene personal y doméstica. También les exigen que
aseguren progresivamente el acceso a servicios de saneamiento adecuados, como
elemento fundamental de la dignidad humana y la vida privada, pero también que
protejan la calidad de los suministros y los recursos de agua potable.
El acceso al agua potable y el saneamiento se han ido reconociendo a medida
creciente y favorecedora en los principales tratados de derechos humanos,
principalmente como parte del derecho a un nivel de vida adecuado y del derecho a la
salud y se derivan de las obligaciones de promover y proteger otros derechos
humanos, como el derecho a la vida, a una vivienda adecuada, a la educación, a la
alimentación, a la salud, al trabajo y a la vida cultural.
Por lo tanto, debemos reconocer que el acceso al agua es necesaria para mantener la
vida y la salud y para satisfacer las necesidades básicas y evitar la mayor parte de los
problemas de salud.
2.- MARCO TEÓRICO.
2.1.- EL AGUA COMO RECURSO NATURAL.
Como recurso natural, las aguas en sus diversas tipologías: superficiales,
subterráneas, atmosféricas, marinas, oceánicas, desaladas, etcétera, integran el
patrimonio material y ecológico de un país. El ciclo hidrológico es destacado por
Catalan en los siguientes términos:
“No sólo el hombre la utiliza para la bebida y alimentación, para el cultivo y como
materia prima o vehículo de numerosos procesos industriales o vinculados a la salud
público, sino que en determinadas condiciones constituyen una fuente inagotable de
energía, forma el gran hábitat en que se desarrolla la fauna ictiológica que constituye
una de las principales fuentes de alimentos a la humanidad y sirve de vía de
comunicación para estrechar las relaciones espirituales y comerciales entre los
pueblos, y de escenarios para la vida creativa. Pocos recursos naturales ofrecen una
utilidad tan variada como los recursos acuíferos.”
El agua como recurso natural puede ser renovable o no renovable. Así, la explotación
de un acuífero o de una fuente superficial, se puede realizar observando una norma de
derecho económico que fija una tasa de equilibrio entre su utilización y la recarga
material. En dicha situación, el agua es un recurso renovable; en cambio, cuando la
tasa de explotación del acuífero o de la fuente de superficie es superior a la recarga
natural, estamos ante un recurso natural no renovable, como los hidrocarburos y
minerales.2 El derecho de aguas lo visualizamos, entonces, como la norma que regula
con eficiencia y equidad la distribución, aprovechamiento, control y preservación del
agua continental, en equilibrio con los ecosistemas y dentro de un desarrollo integral
sustentable del recurso. La vinculación de este derecho con el derecho económico es
evidente, ya que las políticas públicas deben enfrentar los tres grandes problemas
fundamentales que impactan nuestros recursos hídricos. Ellos son escasez,
sobreexplotación y contaminación.
2.2. EL DERECHO AL AGUA
Es importante conocer que en el Perú, entre 7 y 8 millones de peruanos/as aún no
tienen agua potable, siendo Lima la ciudad más vulnerable: es la segunda capital en el
mundo asentada en un desierto y solo llueve 9 milímetros al año. El río Rímac es el
principal proveedor de luz y agua para la población de Lima y Callao, (74.5% de agua)
y, al mismo tiempo, es la cuenca más deteriorada en términos ambientales.
En el ordenamiento jurídico peruano se ha reconocido el derecho al agua potable
como un derecho fundamental, al considerar que el agua es el principal recurso natural
por ser imprescindible para la vida y la salud. Sin embargo, se mantiene la discusión
de si podría reconocerse como un derecho autónomo, y si su reconocimiento se debe
sus-tentar en la cláusula de los derechos no enumerados o en instrumentos
internacionales ratificados por el Perú.
Era necesario la incorporación del derecho de acceso al agua potable en la
Constitución Política del Perú, pues esto crea para el Estado la obligación de
garantizar el acceso, la calidad y la suficiencia.
2.2.1. Ley de Reforma Constitucional que Reconoce el Derecho al acceso al agua
como Derecho Constitucional.
El 8 de junio del año 2017 se aprobó el proyecto de ley que incorpora el derecho al
acceso al agua potable en nuestra Constitución Política, dicho proyecto de ley fue
aprobado por el pleno del Congreso de la república.
I. LEY DE REFORMA CONSTITUCIONAL
El texto final de la «Ley de Reforma Constitucional que reconoce el Derecho de
acceso al agua como derecho constitucional», dispone lo siguiente:
Artículo Único.- Incorporación del artículo 7-A a la Constitución Política del Perú.
Incorpórese el artículo 7-A a la Constitución Política del Perú, conforme al texto
siguiente:
“Artículo 7-A.- El Estado reconoce el derecho universal y progresivo de toda persona
de acceder al agua potable. Garantiza este derecho priorizando el consumo humano
sobre otros usos. El Estado promueve el manejo sostenible del agua, el cual se
reconoce como un recurso natural esencial y como tal, constituye un bien público y
patrimonio de la Nación. Su dominio es inalienable e imprescriptible”
Acerca de este tema el Tribunal Constitucional ha señalado:
«… se reconoce en los ciudadanos el derecho al agua, que impone en los estados los
deberes de respetar, proteger y realizar tal derecho. El deber de respeto supone que
los estados aseguren que las actividades de sus instituciones, agencias y
representantes no interfieran con el acceso de las personas al agua; el deber de
protección frente a terceros manifiesta la implementación de medidas a fin de evitar la
contaminación y que aseguren el abastecimiento, la seguridad y la accesibilidad del
agua para la población; y el deber de realizar implica implementar políticas que
posibiliten progresivamente el acceso de la población al agua potable segura y a
instalaciones de saneamiento… »
3.- NATURALEZA JURÍDICA DEL AGUA.
Podemos decir que la naturaleza jurídica del agua es la de un recurso natural, que se
regula por un régimen especial y que es distinto al de los bienes de propiedad del
Estado. De acuerdo con este régimen el Estado sin tener título de propietario , es el
que ejerce la facultad de regular, administrar y de hacer extensivo su poder de
imponer normas sobre el agua, la cual finalmente termina siendo un bien común que le
pertenece a toda la nación.
Para la politóloga Elinor Ostrom, quien es una de las principales exponentes de los
estudios sobre los bienes comunes y organizaciones colectivas, hace alusión a los
bienes procomunes, los cuales son definidos como aquellos bienes que se producen,
se heredan o se transmiten en una situación de comunidad, dentro de los cuales se
encuentra el agua.
4. LEGISLACIÓN
El derecho al agua se ha reconocido también en declaraciones regionales. El Consejo
de Europa ha afirmado que toda persona tiene derecho a una cantidad suficiente de
agua para satisfacer sus necesidades básicas.
En 2007, los dirigentes de Asia y el Pacífico convinieron en reconocer que el derecho
de las personas a disponer de agua potable y de servicios básicos de saneamiento es
un derecho humano básico y un aspecto fundamental de la seguridad humana. En la
Declaración de Abuja, aprobada en la Primera Cumbre América del Sur-África, en
2006, los jefes de Estado y de Gobierno declararon que promoverían el derecho de
sus ciudadanos al acceso al agua potable y a la sanidad dentro de sus respectivas
jurisdicciones. Aunque esas declaraciones no son jurídicamente vinculantes, reflejan
un consenso y una declaración política de intenciones sobre la importancia de
reconocer y hacer realidad el derecho al agua.
En noviembre de 2002, el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales
aprobó su Observación general Nº 15 sobre el derecho al agua, definido como el
derecho de todos a disponer de agua suficiente, salubre, aceptable, accesible y
asequible para el uso personal y doméstico. Aunque en el Pacto Internacional de
Derechos Económicos, Sociales y Culturales no se menciona expresamente el
derecho al agua, el Comité subrayó que este derecho forma parte del derecho a un
nivel de vida adecuado, al igual que los derechos a disponer de alimentación, de una
vivienda y de vestido adecuados. El Comité también subrayó que el derecho al agua
está indisolublemente asociado al derecho a la salud y a una vivienda y una
alimentación adecuadas.
En 2006, la Subcomisión de Promoción y Protección de los Derechos Humanos
aprobó las directrices para la realización del derecho al agua potable y al saneamiento.
En ellas se utiliza la definición del derecho al agua elaborada por el Comité, y el
derecho al saneamiento se define como el derecho de toda persona a acceder a un
servicio de saneamiento adecuado y seguro que proteja la salud pública y el medio
ambiente.
En 2007, el ACNUDH, a petición del Consejo de Derechos Humanos, llevó a cabo un
estudio sobre el alcance y el contenido de las obligaciones pertinentes en materia de
derechos humanos relacionadas con el acceso equitativo al agua potable y el
saneamiento (A/HRC/6/3). En él, la Alta Comisionada para los Derechos Humanos
concluyó que había llegado el momento de considerar el acceso al agua potable y al
saneamiento como un derecho humano.
Tratados internacionales de derechos humanos que entrañan obligaciones
específicas en relación con el acceso al agua potable y el saneamiento
• La Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la
mujer, aprobada en 1979 (art. 14 2));
• El Convenio Nº 161 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT)
sobre los servicios de salud en el trabajo, aprobado en 1985 (art. 5);
• La Convención sobre los Derechos del Niño, aprobada en 1989 (arts.
24 y 27 3));
• La Convención sobre los derechos de las personas con discapacidad,
aprobada en 2006 (art. 28).
4.1 REGULACIÓN EL CÓDIGO CIVIL COMO BIEN INMUEBLE.
En el Código civil del Perú ya existía un artículo con el cuál se considera al agua ocmo
un bien inmueble protegido por el Estado. Dicho bien se encuentra regulada en
nuestro código, específicamente en el Título I – Clases de Bienes, del libro V de
Derecho Reales en el numeral 2 del artículo 885.
Son inmuebles:
2.- El mar, los lagos, los ríos, los manantiales, las corrientes de agua y las aguas vivas
o estanciales.
Siendo así que se comprende que es el Estado el que debe tutelar por que este bien
sea provechoso para el uso de todas las personas. Aunque en el Perú existe una gran
cantidad de habitantes que todavía no cuentan con este recurso.
4.2. LEY DE RECURSOS HÍDRICOS.
La Ley de Recursos Hídricos tiene como finalidad el aprovechamiento sostenible, la
conservación y el incremento de los recursos hídricos, así como equilibrar y armonizar
la oferta y demanda del agua, proteger su cantidad y calidad, propiciar su utilización
eficiente y contribuir con el desarrollo local, regional y nacional.
Esta Ley regula el uso y gestión de los recursos hídricos. Comprende el agua
superficial, subterránea, continental y los bienes asociados a esta. Se extiende al agua
marítima y atmosférica en lo que resulte aplicable.
Principios de la Ley de Recursos Hídricos.
1. Principio de valoración del agua y de gestión integrada del agua.
2. Principio de prioridad en el acceso al agua.
3. Principio de participación de la población y cultura del agua.
4. Principio de seguridad jurídica
5. Principio de respeto de los usos del agua por las comunidades campesinas y
comunidades nativas
6. Principio de sostenibilidad
7. Principio de descentralización de la gestión pública del agua y de autoridad
única
8. Principio precautorio
9. Principio de eficiencia
10. Principio de gestión integrada participativa por cuenca hidrográfica
11. Principio de tutela jurídica
5. JURISPRUDENCIA.
EXP. N. º 00289-2020-PA/TC CALLAO
Demandante: Aquilino Menacho Salas
Demandado: Servicio de Agua Potable y Alcantarillado de Lima (Sedapal)
ASUNTO: Recurso de agravio constitucional interpuesto por don Aquilino Menacho
Salas contra la Resolución 5, de fojas 41, de fecha 23 de agosto de 2019, expedida
por la Primera Sala Civil de la Corte Superior de Justicia del Callao, que declaró
improcedente in limine la demanda de autos.
ANTECEDENTES:
EL19 DE Febrero del 2019 el demandante interpone demanda en contra de
SEDAPAL, con el objetivo que se restituya el servicio de agua potable en su domicilio
ya que esto afectaría sus derechos a la salud, vida y dignidad.
El demandante señala que en Marzo del 2018 le llegaron recibos por parte de la
emplazada con montos exorbitantes, por lo cuál realizó un reclamo objetando el alza
irrazonable del servicio de agua. Ante dichos reclamos, acota que la emplazada
encargó a la empresa Hidrantal SRL con el objeto de que proceda a retirar el medidor
para la ejecución de pruebas; sin embargo, pese al transcurso del tiempo, asegura que
no han cumplido con devolver el medidor, razón por la que se encuentra sin el servicio
de agua.
6. CONCLUSIONES.
El agua es un elemento natural de vital importancia para los seres humanos,
como también para el resto de los seres vivos.
Podemos concluir que el derecho al agua significa que los servicios de
abastecimiento de agua deben ser asequibles para todos y que nadie debe
verse privado del acceso a ellos por no tener la capacidad de pagar.
El derecho al saneamiento comprende un conjunto de derechos y obligaciones
de sus diversos actores, es decir, las empresas, los usuarios y los poderes
públicos en relación con la producción y la distribución de agua potable, la
recolección, evacuación y eliminación de las aguas servidas, la higiene, los
baños, para asegurar un nivel de vida adecuado y la salud pública.
7. BIBLIOGRAFIA.
https://tc.gob.pe/jurisprudencia/2022/00289-2020-AA.pdf
[Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de las Naciones
Unidas. ]. (s. f.). ¿Qué es el derecho al agua?
https://www.ana.gob.pe/contenido/que-es-el-derecho-al-agua.
[Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos
Humanos]. (s. f.-a). El derecho al agua.
https://www.ohchr.org/sites/default/files/Documents/Publications/FactSheet35sp
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Ortiz, Y. P. (2021, 22 abril). La Naturaleza Jurídica del Agua en el Perú.
Recuperado 30 de septiembre de 2022, de https://prometheo.pe/la-naturaleza-
juridica-del-agua-en-el-peru/