Impactos de la CIDH en Derechos Humanos
Impactos de la CIDH en Derechos Humanos
COMPENDIO DE
AR TÍCULOS ACADÉMICOS
Impactos
COMPENDIO DE
AR TÍCULOS ACADÉMICOS
COMISIÓN INTERAMERICANA DE DERECHOS HUMANOS
Miembros
Margarette May Macaulay
Esmeralda Arosemena de Troitiño
Roberta Clarke
Joel Hernández García
Julissa Mantilla Falcón
Edgar Stuardo Ralón Orellana
Carlos Bernal Pulido
Secretaria Ejecutiva
Tania Reneaum Panszi
Jefa de Gabinete
Patricia Colchero
Relatora Especial sobre los Derechos Económicos, Sociales, Culturales y Ambientales Soledad
Garcia Muñoz
ISBN 978-0-8270-7685-3
6 IMPACTOS DE LA CIDH
LA PROTECCIÓN JURISDICCIONAL DE LOS DERECHOS DE LAS PERSONAS
MIGRANTES EN MÉXICO DESDE LA PERSPECTIVA INTERAMERICANA.......... 101
Introducción................................................................................................................................ 101
1. Estructura y ámbito de competencia del poder judicial en México........................................ 102
2. Innovación jurisprudencial y protección de los derechos de las personas migrantes desde
los tribunales............................................................................................................................... 104
A. Sentencia de fecha 10 de febrero de 2021, dictada en el Juicio de Amparo 98/2020 por el Juzgado
sexto de distrito en el estado de Oaxaca............................................................................... 104
B. Sentencia de 29 de abril de 2021, dictada en el Juicio de Amparo 828/2020-I por el Juzgado
octavo de distrito en materia administrativa en la Ciudad de México......................................... 106
C. Sentencia de 12 de agosto de 2021, dictada en el Juicio de Amparo 570/2020 por el Juzgado
Segundo de Distrito en el estado de Chihuahua................................................................... 108
D. Sentencia de 19 de diciembre de 2020, dictada en la Acción de Inconstitucionalidad 6/2020
por el Tribunal Constitucional del Estado de Coahuila de Zaragoza......................................... 111
E. Protocolo para juzgar casos que involucren personas migrantes y sujetas de protección
internacional............................................................................................................................... 113
Consideraciones finales.............................................................................................................. 115
Fuentes de consulta................................................................................................................... 117
8 IMPACTOS DE LA CIDH
INTRODUCCIÓN
Durante los últimos años, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) ha dado pasos
importantes para desarrollar y perfeccionar las metodologías de seguimiento de sus recomendaciones,
así como para verificar el grado de cumplimiento e internalización de los compromisos asumidos por
los Estados miembros de la Organización de los Estados Americanos (OEA) en materia de derechos
humanos. A la par de esta estrategia de consolidación interna, la agenda de seguimiento e implementación
impulsada por la CIDH ha ganado el apoyo y respaldo de gran parte de los Estados Americanos,
contribuyendo a incrementar la utilidad y efectividad de sus mandatos en el fomento del debido respeto
de los derechos humanos.
En el marco del 60° aniversario de su creación, la CIDH consideró oportuno poner en valor el trabajo
desarrollado durante las décadas de su funcionamiento, y difundir sus impactos en la vida de las víctimas
de violaciones a los derechos humanos y en la protección de estos derechos en las Américas. Sobre
la base de lo anterior, el 22 de septiembre de 2019, en el marco de su 173° Período de Sesiones, la
CIDH aprobó la Resolución No. 2/2019 que crea su Observatorio de Impacto, como una plataforma
colaborativa que tiene por objeto reflexionar, sistematizar y visibilizar el impacto de su actuación en la
defensa y la protección de los derechos humanos en el hemisferio.
Al respecto, el Observatorio de Impacto de la CIDH reconoce que los derechos humanos representan
un fenómeno complejo cuyo análisis y comprensión no puede recaer en un solo enfoque. Por el
contrario, un abordaje integral que permita comprender no solo las causas que originan la vulneración
de los derechos humanos, sino también la posibilidad de generar mayores y mejores esquemas para el
aseguramiento requiere, necesariamente, de la intervención de una perspectiva interdisciplinaria. De la
mano de este enfoque, el Observatorio de Impacto de la CIDH parte de la necesidad de democratizar
Además, el Compendio – Impactos de la CIDH hace parte de las líneas editoriales del Observatorio
de Impacto de la CIDH. En este contexto, busca brindar aportes para el diseño y construcción de
metodologías para la medición del cumplimiento e impacto de las medidas ordenadas por la CIDH y, de
esta forma, estimular sinergias y promover herramientas y recursos que incentiven el cumplimiento y el
mayor impacto de las funciones de la CIDH en el debido respeto de los derechos humanos en la región.
La Comisión agradece a las y los participantes su interés en aportar a esta iniciativa en fase de
consolidación. Además, extiende la invitación al público en general para que participe en futuras
convocatorias en el marco del Observatorio de Impacto y en otros espacios colaborativos sobre la reflexión,
sistematización, visibilización y evaluación metodológica del impacto de la Comisión Interamericana en
la defensa y protección de los derechos humanos en el hemisferio.
1 CIDH, Convocatoria para presentar trabajos académicos sobre el análisis del impacto de las actividades y resoluciones de la CIDH, 19
de octubre de 2021.
10 IMPACTOS DE LA CIDH
El contenido y las opiniones expresadas en los artículos que componen esta edición del Compendio
– Impactos de la CIDH son responsabilidad exclusiva de sus autores y no necesariamente reflejan el
punto de vista de la CIDH.
Este trabajo fue realizado para el Observatorio de Impacto de la Comisión Interamericana de Derechos
Humanos, en el marco de la investigación desarrollada por el Laboratorio de Cumplimiento y Diseño
de Reparaciones de la Universidad de Notre Dame. Estamos en deuda con Gisela de León, Daniel
García y Jorge Meza por sus valiosos conocimientos sobre el uso de los acuerdos de cumplimiento.
Mariana Brocca agradece también al Instituto Max Planck de Derecho Público Comparado y Derecho
Internacional su estancia doctoral durante 2021.
1. Introducción
En este trabajo identificamos y evaluamos un instrumento legal tradicionalmente ignorado en
los análisis del Sistema Interamericano de Derechos Humanos: los acuerdos de cumplimiento.
Estos acuerdos emergieron como una herramienta para negociar la implementación de
las recomendaciones realizadas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos
(CIDH) en los casos individuales. Recientemente, la CIDH ha destacado estos acuerdos
como una de las “buenas prácticas” recomendables en la implementación de decisiones de
la Comisión1.
1 CIDH, Guía de Buenas Prácticas y Orientaciones Básicas para la Implementación de Decisiones de la Comisión Interamericana de
Derechos Humanos. Serie Transformaciones (2021), pp. 10-11.
En las próximas páginas, documentamos el rol – hasta ahora casi invisible – de los acuerdos de
cumplimiento dentro del marco institucional del Sistema Interamericano de Derechos Humanos. La
sección siguiente encuadra este instrumento en el sistema de peticiones individuales. En la tercera
sección caracterizamos los acuerdos de cumplimiento por contraste con las soluciones amistosas y
con los informes de fondo. La cuarta sección ofrece una evaluación estadística de la efectividad de los
acuerdos para promover un mayor cumplimiento.
Nuestros resultados indican que los acuerdos de cumplimiento incrementan la probabilidad anual
de cumplimiento en 10 puntos porcentuales, acortando el tiempo esperado de cumplimiento a la mitad.
Este resultado se mantiene incluso luego de controlar por otras posibles explicaciones. No obstante, los
acuerdos no garantizan un cumplimiento total con las recomendaciones de la CIDH. Las conclusiones
destacan la importancia de este instrumento, pero también enfatizan que la futura investigación sobre
este tema requerirá fuentes de datos más extensas.
3 Búzás, Z. I. Y Graham, E. R. (2020) ‹Emergent Flexibility in Institutional Development: How International Rules Really Change›,
International Studies Quarterly, 64(4), pp. 821-833.
14 IMPACTOS DE LA CIDH
la Comisión4. Ésta, como órgano de la Organización de Estados Americanos (OEA), tiene la facultad de
monitorear el cumplimiento de la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre y de
la Convención Americana sobre Derechos Humanos (CADH), entre otros instrumentos regionales. El
sistema de peticiones individuales está diseñado para proteger las vulneraciones a derechos, tanto por
parte de Estados que han ratificado la CADH (y, en su caso, aceptado la competencia contenciosa de la
Corte), como de aquéllos que no lo han hecho pero que sí han firmado la Declaración Americana5. Así, de
acuerdo con la CADH: “Cualquier persona o grupo de personas o entidad no gubernamental legalmente
reconocida en uno o más Estados Miembros de la Organización, puede presentar la Comisión peticiones
que contengan denuncias o quejas de violación de esta Convención por un Estado Parte” (artículo 44).
Una vez que la CIDH ha recibido la petición individual (y en caso de que determine que los hechos
esgrimidos pueden ser considerados prima facie como vulneraciones a derechos humanos, conforme
artículos 27 y 34(a) y (b) del Reglamento), debe determinar si el caso es admisible o no, a la luz del
artículo 46 de la CADH. Si el caso es admisible, éste procede a la etapa de fondo, asignándosele un
número de caso a la petición. Allí es cuando la CIDH analiza, propiamente, las alegadas violaciones a
derechos humanos.
Al final de esta etapa (siempre y cuando no exista una solución amistosa6), la CIDH emite un informe
de fondo una vez concluida su investigación. En dicho informe, la Comisión puede concluir que existen o
no violaciones a derechos humanos. En caso de que no encuentre violaciones, notificará esta decisión
al Estado y a la parte peticionaria, incluyendo el documento en el Informe Anual frente a la Asamblea
General de la OEA. En cambio, si determina la existencia de violaciones a derechos humanos, la CIDH
enunciará las recomendaciones destinadas a reparar el daño ocasionado por parte del Estado. Este
procedimiento posee su regulación en el artículo 50 de la CADH, el cual reza lo siguiente:
1. De no llegarse a una solución, y dentro del plazo que fije el Estatuto de la Comisión, ésta redactará
un informe en el que expondrá los hechos y sus conclusiones. Si el informe no representa, en todo
o en parte, la opinión unánime de los miembros de la Comisión, cualquiera de ellos podrá agregar
a dicho informe su opinión por separado. También se agregarán al informe las exposiciones
verbales o escritas que hayan hecho los interesados en virtud del inciso 1.e. del artículo 48.
2. El informe será transmitido a los Estados interesados, quienes no estarán facultados para publicarlo.
4 Medina Quiroga, Cecilia & Nash Rojas, Claudio. (2007) Sistema Interamericano de Derechos Humanos: Introducción a sus
Mecanismos de Protección. Santiago: Centro de Derechos Humanos, Facultad de Derecho, Universidad de Chile, p. 50.
5 Medina Quiroga, Cecilia & Nash Rojas, Claudio. (2007) Sistema Interamericano de Derechos Humanos: Introducción a sus
Mecanismos de Protección. Santiago: Centro de Derechos Humanos, Facultad de Derecho, Universidad de Chile.
6 Expertos en el tema debaten el momento procesal oportuno en el cual se puede celebrar una solución amistosa ante la CIDH. Por
ejemplo, Hector Faúndez Ledesma considera que debe ser durante la etapa de fondo, mientras que Karlos Castilla y Andrés Rousset
Siri entienden que puede celebrarse durante la etapa de admisibilidad y la de fondo. Véase: Faúndez Ledesma, Héctor. (2008) The Inter-
American System for the Protection of Human Rights: Institutional and Procedural Aspects. San José: Instituto Interamericano de Derechos
Humanos; Castilla, Karlos. (2007). “Ideas respecto a la solución amistosa en el Sistema Interamericano de Derechos Humanos”, Revista
CEJIL, Número 3. San José: CEJIL, 121-149; Rousset Siri, Andrés. (2015) “Aspectos centrales del procedimiento de solución amistosa ante
la Comisión Interamericana de Derechos Humanos: análisis casuístico”, Revista Internacional de Derechos Humanos, Número 5. Mendoza:
Centro Latinoamericano de Derechos Humanos.
Es justamente a partir de este momento procesal que las partes pueden firmar un acuerdo de
cumplimiento para implementar las “propuestas y recomendaciones” del informe de fondo. Este proceso
incluye una negociación entre el Estado y la parte peticionaria para especificar las medidas reparatorias
y cómo serán garantizadas.
Ahora bien, si el Estado en última instancia no cumple con las recomendaciones de la CIDH, la
Comisión podrá elevar el caso ante la Corte IDH (siempre y cuando, claro está, el Estado haya ratificado
la CADH y aceptado la competencia contenciosa del tribunal). Si la CIDH decide no someter el caso ante
la Corte, o si el Estado no ha aceptado la competencia del tribunal, la Comisión publicará un informe de
fondo final con base a lo dispuesto en el artículo 51 de la CADH7:
1. Si en el plazo de tres meses, a partir de la remisión a los Estados interesados del informe
de la Comisión, el asunto no ha sido solucionado o sometido a la decisión de la Corte por la
Comisión o por el Estado interesado, aceptando su competencia, la Comisión podrá emitir,
por mayoría absoluta de votos de sus miembros, su opinión y conclusiones sobre la cuestión
sometida a su consideración.
7 El artículo 45 del Reglamento de la CIDH también especifica esta etapa del proceso: Artículo 45. 1. Si dentro del plazo de tres meses
a partir de la transmisión del informe preliminar al Estado en cuestión, el asunto no ha sido solucionado o, en el caso de los Estados que
hubieran aceptado la jurisdicción de la Corte Interamericana, no ha sido sometido a la decisión de ésta por la Comisión o por el propio
Estado, la Comisión podrá emitir, por mayoría absoluta de votos, un informe definitivo que contenga su opinión y conclusiones finales y
recomendaciones. 2. El informe definitivo será transmitido a las partes, quienes presentarán, en el plazo fijado por la Comisión, información
sobre el cumplimiento de las recomendaciones. 3. La Comisión evaluará el cumplimiento de sus recomendaciones con base en la
información disponible y decidirá, por mayoría absoluta de votos de sus miembros, sobre la publicación del informe definitivo. La Comisión
decidirá asimismo sobre su inclusión en el Informe Anual a la Asamblea General de la OEA o su publicación en cualquier otro medio que
considere apropiado.
16 IMPACTOS DE LA CIDH
Figura 1. Etapas en el sistema individual de peticiones ante la CIDH
2. La Comisión hará las recomendaciones pertinentes y fijará un plazo dentro del cual el Estado
debe tomar las medidas que le competan para remediar la situación examinada.
3. Transcurrido el período fijado, la Comisión decidirá, por la mayoría absoluta de votos de sus
miembros, si el Estado ha tomado o no medidas adecuadas y si publica o no su informe.
Si bien la reforma de 2001 amplió la demanda de soluciones amistosas, dejó un interrogante sin
resolver: ¿eran los Estados capaces de llegar a una solución negociada después de la conclusión de la
etapa de fondo? Los acuerdos de cumplimiento surgieron para llenar este vacío procesal. Contrariamente
a las soluciones amistosas, los acuerdos se buscan entre las partes luego de que la CIDH haya emitido un
informe de fondo declarando al Estado responsable por violaciones a los derechos humanos. Ello obliga
a las partes a negociar dentro de los parámetros impuestos por las recomendaciones de la CIDH. Así,
los signatarios enmarcan los acuerdos de cumplimiento como instrumentos para aclarar el alcance de
las recomendaciones de la Comisión, estableciendo procedimientos y plazos para su implementación. Al
igual que las soluciones amistosas, los acuerdos aún ofrecen a los signatarios un margen considerable
para definir las reparaciones (por ejemplo, montos de indemnización) y el consentimiento entre las partes
sigue siendo esencial.
Los acuerdos de cumplimiento no tienen una base legal específica; por el contrario, surgieron en el
siglo XXI como una práctica de facto durante la etapa transicional que prosigue al informe de fondo del
artículo 50. Los acuerdos son documentos legales sujetos a la supervisión de la CIDH, la cual monitorea
su implementación invocando el artículo 48 de su Reglamento:
1. Una vez publicado un informe sobre solución amistosa o sobre el fondo en los cuales haya
formulado recomendaciones, la Comisión podrá tomar las medidas de seguimiento que considere
oportunas, tales como solicitar información a las partes y celebrar audiencias, con el fin de
verificar el cumplimiento con los acuerdos de solución amistosa y recomendaciones.
2. La Comisión informará de la manera que considere pertinente sobre los avances en el cumplimiento
de dichos acuerdos y recomendaciones.
8 Saltalamacchia Ziccardi, Natalia et al. (2019). “Friendly Settlements in the Inter-American Human Rights System: Efficiency,
Effectiveness and Scope”, Engstron, Par (ed.), The Inter-American Human Rights System. Impact Beyond Compliance. Londres: Palgrave
Macmillan, 59-88, p. 69.
9 Parente, Francesca. (2022) “Settle or litigate? Consequences on institutional design in the Inter-American system of human rights
protection”, The Review of International Organizations, 17, pp. 39–61.
18 IMPACTOS DE LA CIDH
De hecho, el surgimiento de acuerdos de cumplimiento fue facilitado por las mismas modificaciones
al Reglamento que provocaron un aumento de las soluciones amistosas a partir de 2001. Las enmiendas
posteriores en 2009 y 2013 crearon una mayor flexibilidad para negociar acuerdos. Luego de dichas reformas,
se permitió explícitamente a la CIDH extender el período de transición de tres meses para la remisión de
casos a la Corte IDH en caso de “que el Estado haya demostrado su voluntad y capacidad de implementar
las recomendaciones contenidas en el informe sobre el fondo, mediante la adopción de acciones concretas
e idóneas orientadas a su cumplimiento. A tal efecto, la Comisión podrá tomar en cuenta la existencia de
leyes internas que establezcan un mecanismo de cumplimiento de sus recomendaciones10”.
Según esta práctica, una vez que la CIDH ha emitido el informe privado a que se refiere el artículo 50
de la CADH, el Estado y las víctimas pueden negociar un acuerdo de cumplimiento durante un período
inicial de tres meses11. Una negociación exitosa suspenderá, al menos en el corto plazo, la remisión del
caso a la Corte IDH.
La flexibilidad de este procedimiento ofrece ventajas considerables. Por ejemplo, la mayoría de los
acuerdos incluyen cláusulas por las cuales el Estado renuncia al plazo otorgado a la Comisión para
remitir el caso a la Corte Interamericana. De esta manera, el caso puede pasar a la etapa contenciosa
si el Estado no cumple con los términos del acuerdo. Además, aunque la mayoría de los acuerdos de
cumplimiento se firman antes de la publicación del informe de fondo, más de un tercio de los acuerdos
de nuestra muestra se firmaron después de la publicación del informe. Así, incluso si el Estado no
cumple con las recomendaciones iniciales de la Comisión y la CIDH decide no someter el caso a la
Corte, las partes aún pueden firmar un acuerdo una vez que cambien las circunstancias internas.
Los acuerdos de cumplimiento pueden incluso complementar una solución amistosa. Por ejemplo,
en el caso Maciel, la Comisión aprobó un informe de fondo de conformidad con el artículo 50 de la
CADH en 2005 pero Paraguay solicitó una extensión del plazo para firmar una solución amistosa,
lograda en 2006. Sin embargo, para 2009 Paraguay había incumplido con algunos términos de la
transacción y la CIDH hizo público el informe. Para salir del punto muerto, el informe publicado incorporó
un nuevo acuerdo de cumplimiento12.
12 CIDH, Víctor Hugo Maciel v. Paraguay, Caso 11.607, Informe Nº 85/09, 2009
13 Véase: IACHR, Valentín Basto Calderón y otros v. Colombia, Caso 10.455, Informe Nº 45/17, OEA/Ser.L/V/II.162, Doc. 57, 2017, para.
199.
14 Véase: CIDH, Víctor Hugo Maciel v. Paraguay, Caso 11.607, Informe Nº 85/09, 2009, y Jorge Odir Miranda Cortez et al. v. El Salvador,
Caso 12.249, Informe Nº 27/09, 2009.
Hasta donde sabemos, el primer acuerdo de cumplimiento se adoptó en el caso Carmelo Soria
Espinoza vs. Chile18. Este caso se refería a la falta de investigación por parte del Estado del secuestro
y asesinato de Carmelo Soria Espinoza, jefe de la sección editorial de una agencia de las Naciones
Unidas, en 1976. En 1999, la Comisión encontró a Chile responsable por violaciones a los artículos 1, 2,
8, y 25 de la CADH, y formuló recomendaciones19. Cuatro años después, en 2003, la Comisión recibió un
acuerdo firmado por el Estado y las peticionarias para implementar las recomendaciones. Para refrendar
los términos del acuerdo, la CIDH publicó el acuerdo en su Informe Anual20.
Luego de Soria Espinoza, la CIDH reconoció al menos otros quince acuerdos de cumplimiento. La
Tabla 1 enumera los Estados firmantes, los años del acuerdo y las víctimas en los casos.
15 Véase: CIDH, Adriana Beatriz Gallo, Ana María Careaga, y Silvia Maluf de Christin v. Argentina, Caso 12.632, Informe Nº 43/15, OEA/
Ser.L/V/II.155, Doc. 23, 28 de julio 2015, para. 292.
16 CIDH, Paloma Angélica Escobar Ledezma et al v. México, Caso 12.551, Informe Nº 51/13, 2013, para. 162.
17 CIDH, Miguel Angel Millar Silva et al. (Radio Estrella del Mar de Melinka) v. Chile, Caso 12.799, Informe Nº 48/16, 2016, para. 108
18 CIDH, Carmelo Soria Espinoza v. Chile, Acuerdo de cumplimiento, Informe No. 19/03, Caso 11/725, 6 de marzo de 2003.
19 CIDH, Carmelo Soria Espinoza v. Chile, Caso 11.725, Informe Nº 133/99, OEA/Ser.L/V/II.106, Doc. 3 rev., 1999.
20 CIDH, Informe Anual 2003, OEA/Ser.L/V/II.118 doc. 5 rev. 2, 29 de diciembre de 2003.
20 IMPACTOS DE LA CIDH
Tabla 1. Acuerdos de cumplimiento reportados por la CIDH
Guatemala 2007 Ileana del Rosario Solares Castillo, María Ana López
Rodríguez
y Luz Leticia Hernández
Nicaragua 2007 Milton García Fajardo y otros
Chile 2015 Miguel Ángel Millar Silva, Narciso Nahuelquín Lepío, Patricia
Cocq, Luis Jerez, Carolina Leyton, Soledad Lorca, Vanesa
Mancisidor, Marcia Paredes, Alejandra Venegas, Genaro
Barría, Eduardo Carimoney, Mabel Chiguay Carimoney,
Rodrigo Levicoy, Palmenia Saldivia, Marcos Silva
Fuente: Follow-up factsheets publicadas por la CIDH, [Link] up/[Link] [junio 20, 2021]
Así las cosas, para comprender de manera específica las características propias de los acuerdos de
cumplimiento, resulta conveniente diferenciarlos de otros dos instrumentos con los que se encuentran
estrechamente ligados: (a) las soluciones amistosas; y (b) los informes de fondo.
Sumado a ello y, de acuerdo a lo que surge de la tabla del apartado anterior, todos los acuerdos
hasta la fecha han sido firmados por Estados que aceptan la jurisdicción de la Corte Interamericana.
Lo mismo sucede con las soluciones amistosas – sobre todo desde la modificación del Reglamento
que incrementó la probabilidad de que los casos sean elevados ante la Corte IDH –. En efecto, no hay
Estados que hayan firmado soluciones amistosas y no hayan aceptado la competencia contenciosa del
tribunal. En palabras de Parente, “no todos los Estados negocian bajo la sombra de la Corte21”.
No obstante, y más allá de dichas similitudes, los acuerdos de cumplimiento y las soluciones amistosas
pueden diferenciarse por dos cuestiones principales: la base legal y el momento procesal en el que
pueden celebrarse. En primer lugar, en lo que se refiere a la base legal, las soluciones amistosas tienen
una regulación específica tanto en el Reglamento de la CIDH como en la CADH. Incluso, la Comisión
tiene la facultad de incentivar a las partes a llegar a una solución amistosa durante el procedimiento ante
ella (de acuerdo con el artículo 40 del Reglamento y el 48(f) de la CADH). En cambio, los acuerdos de
cumplimiento fueron creados con la práctica, ante el vacío legal generado con la reforma al Reglamento
de la CIDH.
En segundo lugar, en lo referente al momento procesal, las soluciones amistosas pueden tener
lugar desde la etapa de admisibilidad hasta la emisión del informe del artículo 50, mientras que los
acuerdos de cumplimiento sólo pueden firmarse en el momento procesal posterior. Como muestra la
Figura 1, estos acuerdos pueden llevarse a cabo recién a partir el informe de fondo confidencial de
la CIDH, toda vez que las bases para la negociación son las recomendaciones establecidas por la
Comisión en su escrito. Las soluciones amistosas están conformadas por cláusulas independientes
de todo pronunciamiento de la CIDH; en cambio, las cláusulas de los acuerdos de cumplimiento están
delimitadas por las recomendaciones establecidas por la Comisión en su informe. Mientras que en el
primer caso el Estado todavía no ha sido hallado responsable de las violaciones a derechos humanos,
en el segundo ya existe un pronunciamiento de la CIDH que determina su responsabilidad.
21 Parente, Francesca. (2021) “Settle or litigate? Consequences on institutional design in the Inter-American system of human rights
protection”, The Review of International Organizations.
22 IMPACTOS DE LA CIDH
3.2 Los acuerdos de cumplimiento y los informes de fondo
Tal como sucede con las soluciones amistosas, los acuerdos de cumplimiento también comparten
una afinidad particular con los informes de fondo. Ambos establecen reparaciones en favor de las
víctimas. Asimismo, ambos instrumentos coexisten durante el procedimiento, dado que los acuerdos
de cumplimiento requieren ser antecedidos por la emisión de un informe de fondo, ya sea el referido
en el artículo 50 o en el artículo 51 de la Convención. El acuerdo de cumplimiento efectivamente
interpreta las recomendaciones previstas el informe de fondo con el fin de especificar las condiciones
de su implementación.
No obstante esta afinidad, los acuerdos de cumplimiento se distinguen de los informes de fondo
en su base legal, la etapa del procedimiento en la cual pueden ser adoptados y en su flexibilidad
para determinar si el caso continuará a la etapa contenciosa. En relación a la base legal, mientras los
informes de fondo se encuentran explícitamente regulados por los artículos 50 y 51 de la CADH, los
acuerdos de cumplimiento – conforme fue señalado previamente – no tienen regulación normativa y su
implementación está ligada a las facultades de supervisión de la CADH (conforme al artículo 48 de las
Regla de Procedimiento de la CIDH).
Estos acuerdos también pueden ser diferenciados de los informes de fondo a la luz de la etapa de
procedimiento en la cual pueden ser adoptados. De acuerdo con la normativa que los regula, el informe
de fondo confidencial del artículo 50 es redactado por la CIDH cuando ha encontrado violaciones a
derechos humanos y es enviado a los Estados de manera confidencial para que cumplan, en el plazo de
tres meses, con las recomendaciones. Por su parte, el informe de fondo del artículo 51 es redactado y
publicado por la CIDH cuando ese plazo de tres meses ha expirado y el caso no ha sido sometido ante
la Corte IDH. Como indica la Figura 1, el período para adoptar un acuerdo de cumplimiento se superpone
con ambos momentos procesales, dado que su adopción ofrece la posibilidad de negociar el alcance e
implementación de las recomendaciones establecidas tanto en el informe del artículo 50 como del 51.
Asimismo, mientras que la adopción y publicación del informe de fondo del artículo 51 cierra toda
posibilidad de elevar el caso ante la Corte, la adopción del acuerdo de cumplimiento – antes de la
publicación del informe del artículo 51 – permite extender el plazo para la implementación de las medidas
del informe del artículo 50 sin por ello imposibilitar la etapa contenciosa. Esto ocurre cuando las partes
incluyen una cláusula en la que se determina que el caso puede ser sometido ante la Corte IDH si el
Estado falla en cumplir con los términos del acuerdo.
Cumplimiento. Al momento de procesar nuestros datos, a mediados de 2021, las fichas técnicas
de la Comisión Interamericana abarcaban 115 informes de fondo publicados entre 1999 y 2019. Estos
informes ofrecían un total de 493 recomendaciones, de las cuales 171 (35%) habían experimentado un
cumplimiento parcial y 109 (22%) un cumplimiento total a finales de 2020. Codificamos como cumplimiento
parcial todos los casos en los que la CIDH documentó “cumplimiento parcial” o “cumplimiento parcial
sustancial”, y como cumplimiento total los casos en los que la Comisión documentó “cumplimiento total”.
Además, empleamos las narrativas cualitativas que ofrecen las fichas técnicas para registrar el año en
que el Estado implementó esas medidas. Aunque los acuerdos de cumplimiento suelen perfeccionar o
aclarar el alcance de las recomendaciones específicas, en aras de la comparabilidad con los informes
de fondo sin acuerdos, codificamos el cumplimiento en referencia a las recomendaciones originales tal
y como las emitió la Comisión.
24 IMPACTOS DE LA CIDH
La Tabla 2 muestra los índices de cumplimiento (parcial y total) de las 493 recomendaciones de
nuestra base de datos, distinguiendo entre los casos con y sin acuerdo. Los datos sugieren que los
acuerdos entre las partes inducen tasas de cumplimiento significativamente mayores. Los casos sin
acuerdos presentan tasas de cumplimiento parcial cercanas al 33%, mientras que los casos con acuerdos
tienen tasas en torno al 48%. Del mismo modo, los casos sin acuerdos presentan tasas de cumplimiento
total cercanas al 21%, mientras que los casos con acuerdos muestran tasas superiores al 31%. La tasa
de cumplimiento de las recomendaciones aumenta entre 10 y 15 puntos en presencia de un acuerdo.
Para abordar estos problemas, estimamos modelos de duración en los que las unidades de análisis
son los años-recomendación23. Documentamos la primera forma de cumplimiento, ya sea parcial o total.
Nuestro análisis estima la probabilidad de cumplimiento de las recomendaciones sobre una base anual,
lo que nos permite captar los cambios en la probabilidad de cumplimiento a lo largo del tiempo. Dado
que no todos los Estados tienen la misma propensión a firmar acuerdos, el análisis incluye también un
grupo de variables de control, mencionadas en la sección siguiente24.
23 Pérez-Liñán, Aníbal, Luis Schenoni, y Kelly Morrison (2019) “Time and Compliance with International Rulings: The Case of the Inter-
American Court of Human Rights”. Max Planck Institute for Comparative Public Law & International Law (MPIL) Research Paper No. 2019-
17: [Link]
24 Para más detalles sobre el análisis estadístico, véase: Pérez-Liñán, Aníbal, Mariana Brocca, e Isabel Anayanssi Orizaga (2021)
“Compliance Agreements in the Inter-American Human Rights System”. Max Planck Institute for Comparative Public Law & International
Law (MPIL) Research Paper No. 2021-26: [Link] or [Link]
Aunque las variables de control no son el centro de nuestro análisis, algunos resultados sobre el
efecto de estas variables sugieren importantes vías para futuras investigaciones.
Nuestras estimaciones sugieren que las medidas de Verdad y Justicia tienen la menor probabilidad
de cumplimiento (en torno al 3% anual de media), en línea con la literatura existente. Sin embargo, las
medidas de Compensación presentan tasas de cumplimiento similares a las medidas estructurales de
No Repetición (alrededor del 10% en ambos casos). Este resultado desafía el sentido común que afirma
que los Estados tienden a cumplir rápidamente con las reparaciones monetarias. En el contexto de la
Comisión Interamericana, parece que los Estados son más proclives a cumplir las recomendaciones de
Restitución (15%) y Satisfacción (13%), esperando a que la Corte ordene cantidades explícitas antes de
ofrecer indemnizaciones.
Como señalamos anteriormente, solamente los Estados que aceptan la jurisdicción de la Corte
Interamericana han firmado acuerdos de cumplimiento. Pero incluso cuando no firman acuerdos,
estos Estados tienen una probabilidad significativamente mayor de cumplir las recomendaciones de la
Comisión. La probabilidad esperada de cumplimiento para los Estados que no han firmado la Convención
Americana de Derechos Humanos es de aproximadamente un 4% por año de media, mientras que la
26 IMPACTOS DE LA CIDH
probabilidad esperada de cumplimiento entre los signatarios de la Convención es de aproximadamente
un 12%. Esta diferencia se traduce en un tiempo esperado de cumplimiento de unos 23 años para los no
firmantes frente a 9 años para los firmantes.
Los datos sugieren además que la publicación del informe induce el cumplimiento parcial. La
probabilidad estimada de cumplimiento parcial es de aproximadamente un 2% al año durante el periodo
de transición, y aumenta al 6% tras la publicación del informe. Sin embargo, este efecto de “vergüenza”
promueve el cumplimiento parcial, no el pleno.
Por último, observamos que más de la mitad de las acciones de cumplimiento parcial, y más de dos
tercios de todos las acciones de cumplimiento total, tienen lugar en los primeros cinco años después de
la realización del informe del artículo 50.
5. Conclusiones
Nuestro análisis ha evidenciado la importancia de un instrumento legal previamente ignorado por las
investigaciones sobre el Sistema Interamericano de Derechos Humanos. Los acuerdos de cumplimiento
emergieron como una alternativa a las soluciones amistosas entre los Estados y las víctimas, una vez
reconocida la existencia de violaciones a los derechos humanos por la CIDH. La adopción de este
instrumento, en 2003, es un ejemplo de la emergente flexibilidad en el sistema individual de peticiones. Si
bien los diseñadores del sistema no consideraron la posibilidad de negociaciones luego de que realizado
el informe de fondo, la interpretación pragmática de la CADH creó una nueva instancia para negociar
soluciones a la par de su creciente demanda en el siglo XXI.
Esta evidencia ofrece esperanza de que los acuerdos de cumplimiento contribuyan a una
solución a la crisis de cumplimiento percibida en el Sistema Interamericano de Derechos Humanos.
Luego de importantes reformas procesales en 2001, la CIDH comenzó a transferir un mayor número
de casos a la Corte Interamericana, ampliando el número de medidas de reparación pendientes de
cumplimiento bajo supervisión. Los acuerdos de cumplimiento aprovechan la amenaza de remitir el
caso a la Corte, donde los Estados incurren en mayores costos y no tienen la capacidad de negociar
los términos de implementación, para brindar reparaciones a las víctimas antes de que el caso
llegue a la etapa contenciosa. Al igual que las soluciones amistosas, los acuerdos de cumplimiento
Sin embargo, más allá de nuestros resultados, un análisis definitivo de los acuerdos de cumplimiento
requerirá una recopilación de datos adicional. Debido a que los registros de la Comisión Interamericana
sólo nos permiten analizar los informes de fondo publicados, no podemos observar los informes de
casos que la Comisión finalmente remitió a la Corte IDH. En dichos casos, el procedimiento de la
CIDH determina que los informes iniciales permanecen confidenciales. Sabemos cuántos casos fueron
elevados a la Corte durante el período bajo estudio, pero no sabemos cuántas recomendaciones se
incluyeron en los informes de la Comisión y en qué medida los Estados las habían cumplido antes de
que los casos fueran transferidos. Más importante aún, no podemos precisar cuántos de esos casos
involucraron acuerdos de cumplimiento, aunque las notas de remisión hacen referencias ocasionales
a ellos. Si los casos elevados a la Corte IDH consistentemente carecían de acuerdos de cumplimiento,
probablemente estemos subestimando el verdadero efecto de los acuerdos. No obstante, es posible
que algunos estados firmen acuerdos para retrasar la remisión a la Corte, pero nunca cumplan con los
términos. Si esta estrategia es común, nuestro análisis podría estar sobreestimando la contribución de
los acuerdos de cumplimiento.
Por lo tanto, concluimos este artículo con un llamado a la colaboración: la próxima generación de
estudios que evalúen el cumplimiento de las recomendaciones de la CIDH requerirá un nuevo tipo de
base de datos, capaz de rastrear la trayectoria de todas las peticiones individuales desde la etapa de
admisibilidad hasta el día en que se remite un caso a la Corte Interamericana. Las/los futuras analistas se
beneficiarán del acceso a registros completos de recomendaciones e información sobre el cumplimiento
de los informes en todas las etapas (incluidos los informes del artículo 50). Este es un espacio potencial
de colaboración entre la CIDH, las/los juristas y los científicos/as de datos que será necesario para una
evaluación precisa de las condiciones que llevan a los Estados a cumplir con sus obligaciones.
28 IMPACTOS DE LA CIDH
COMPENDIO DE ARTÍCULOS ACADÉMICOS 29
A R T I G O
Abstract
This paper discusses how Resolution n. 1/2020, approved by the Inter-American Commission on
Human Rights (IACHR) in the context of the Covid-19 pandemic, was received by the Brazilian Superior
Court of Justice (STJ) in the analysis of the situation of poor precautionary prisoners. To achieve the
proposed objective, the article initially presents a discussion about the increasing use of foreign and
transnational law elements in judicial decisions taken by national Courts. Then, the context and main
points of Resolution n. 1/2020 will be pointed, with special emphasis on the concern expressed by the
IACHR regarding the situation of persons deprived of their liberty in the American States during the
pandemic. Finally, an analysis will be made of the decision rendered by the STJ in the judgment of
1 Doutorando em Direito pela Universidade de Brasília (UnB). Analista Judiciário no Superior Tribunal de Justiça (STJ). Membro do Grupo
de Pesquisa Retórica, Argumentação e Juridicidades (GPRAJ/UnB).
2 Doutora em Direito pela Universidade de São Paulo (USP). Professora Associada na Universidade de Brasília (UnB). Coordenadora do
Grupo de Pesquisa Retórica, Argumentação e Juridicidades (GPRAJ/UnB). Bolsista de produtividade em pesquisa do CNPq.
Introdução
O emprego de elementos de direito estrangeiro e transnacional não constitui uma novidade na
argumentação dos juristas3. Ao longo da construção da cultura ocidental, as grandes compilações de
estudos jurídicos sempre colocaram lado a lado, em perspectiva comparativa, os institutos jurídicos
do presente e do passado, dos sistemas romano- germânico e anglo-saxão, do comércio interno e
exterior etc. O que se percebe como fenômeno marcante no contexto do segundo pós-guerra é a notória
proliferação deste tipo de argumento em todos os âmbitos da prática jurídica, em especial nos litígios
travados perante Cortes nacionais, impulsionado pelo igualmente expressivo aumento no material
disponível para sustentar esse tipo de estratégia argumentativa.
É possível apontar ao menos duas importantes transformações, entre diversas outras cujos limites
deste trabalho não nos permitirão explorar, que possibilitaram a expansão do acervo de lugares comuns
para a argumentação a partir de elementos de direito não exclusivamente interno. Em primeiro lugar, a
revolução tecnológica e comunicacional operada nas últimas décadas, que tornou possível o acesso em
maior extensão e velocidade a elementos do direito estrangeiro, como legislações, decisões judiciais e
comentários doutrinários.
Em segundo lugar, houve uma explosão de textos jurídicos internacionais, normativos ou não, e de
organismos internacionais durante a restruturação das forças geopolíticas após o fim da segunda guerra
mundial, notadamente em matéria de direitos humanos, campo cuja abrangência foi se alargando até
alcançar temas como acesso à internet e meio ambiente. De fato, aos diversos tratados produzidos pelos
Estados na segunda metade do século XX vão se somando com frequência novos acordos em temas cada
vez mais específicos e as deliberações, vinculantes ou não, dos órgãos internacionais encarregados da
supervisão desses tratados. Há, assim, um material argumentativo no campo do direito transnacional que
pode alcançar níveis de especificidade bastante acentuados em determinados temas e que permanece em
constante expansão, especialmente pela permanente atuação dos organismos internacionais.
3 Em razão da variedade de nomenclaturas atualmente existentes para nomear os mesmos fenômenos, optamos por uma divisão
tripartida, na qual consideramos: 1. Direito interno: elementos de direito produzidos exclusivamente por órgãos/agentes nacionais ou que
a estas se refiram; 2. Direito estrangeiro: elementos de direito produzidos exclusivamente por órgãos/agentes estrangeiros ou que a estas
se refiram; 3. Direito transnacional/internacional/supranacional: elementos de direito produzidos com a participação de órgãos/agentes de
nacionalidades diversas ou por órgãos/agentes internacionais ou que a estas se refiram.
32 IMPACTOS DE LA CIDH
Entre os organismos internacionais ora referidos, destacam-se os órgãos que integram os sistemas
de proteção dos direitos humanos, cuja atuação próxima aos Estados-partes, seja por seus mecanismos
de monitoramento permanente seja pela análise das petições individuais que lhes são apresentadas,
tem contribuído sobremaneira para alimentar o repertório daqueles que buscam fontes de argumentos
no direito transnacional.
No âmbito do sistema americano de proteção, essa função é desempenhada pela Corte Interamericana
de Direitos Humanos (Corte IDH) e pela Comissão Interamericana de Direitos Humanos (CIDH), sendo
a atividade desenvolvida pela última no contexto da pandemia da Covid-19 o objeto central deste artigo.
Na primeira seção deste trabalho, discutiremos, a partir da perspectiva das teorias da argumentação
jurídica, alguns aspectos gerais em torno da argumentação com o uso de elementos do direito estrangeiro/
transnacional. Nesse ponto, abordaremos como este fenômeno tem sido lido contemporaneamente, a
estrutura analítica deste tipo de argumento e os problemas que ele traz consigo quando é empregado
nas decisões proferidas pelas cortes nacionais.
Por fim, ao concluir este artigo, identificamos a abertura do Superior Tribunal de Justiça brasileiro ao
emprego de argumentos do direito supranacional como indicativo que milita em favor das perspectivas
teóricas que defendem um crescente diálogo institucional interamericano em matéria de direitos
humanos. E, nesse contexto, apontamos a necessidade de pensar quais critérios são utilizados pelas
Cortes nacionais para incorporar estes argumentos em suas decisões, tendo em vista que a presença
ou não de força vinculante no elemento de direito transnacional que se pretenda utilizar não é o único
critério para justificar sua aceitação.
Certamente há diversos ângulos pelos quais podemos enfocar o uso desses elementos. Neste
artigo, já que nossa finalidade é compreender como a decisão do STJ foi justificada, optamos por uma
perspectiva normativa, ou seja, nos interessa diretamente verificar se a justificação existiu e quais são
os fundamentos. Para tornar mais claro o que desejamos dizer, podemos usar uma distinção de teoria
do direito, cunhada por Herbert Hart5, entre o ponto de vista interno e o ponto de vista externo. Nesse
cenário, a perspectiva normativa nos chama a assumir o ponto de vista interno, do participante do
sistema jurídico, voltado para a justificação adequada das decisões. A percepção, portanto, se desloca
da pergunta sobre a maior ou menor ocorrência de tais usos para a de que existem usos corretos e
incorretos e eles devem poder ser identificados, sob pena de a decisão não se tornar justificada e,
assim, não atender aos parâmetros do Estado Democrático de Direito tal como abordado pelas teorias
contemporâneas da argumentação6.
Para compreender as especificidades desse uso, além de olharmos como quem pede uma
justificação adequada, é importante lembrar que o uso de elementos de direito estrangeiro ou de
direito transnacional, ainda que se tenha tornado comum, não é adequadamente abrigado pelas teorias
tradicionais das fontes do direito já que, na maioria das vezes, não é claramente autoritativo e poderia
ser chamado de “meramente persuasivo”. A dificuldade que salta aos olhos nessa distinção entre uso
autoritativo e persuasivo é, como se pode rapidamente verificar, que a realidade das justificações nas
decisões judiciais é muito mais complexa do que a distinção pressupõe7.
4 Para um tratamento mais detalhado, veja-se ROESLER, Claudia. O uso de elementos de direito estrangeiro nas decisões judiciais: um
esboço de modelos de análise. Revista Brasileira de Direito, 2021, v. 17, n.3.
5 Veja-se, a esse respeito, HART, Herbert. The concept of Law. Oxford: Oxford University Press, 2012, p. 56 e ss.). Veja-se também
ANDRADE NETO, João. A normatividade dos empréstimos judiciais: um ponto cego nos estudos das decisões jurídicas. Revista Direito e
Práxis, Rio de Janeiro, v. 7, n, 3, p. 113-149, jul./set. 2016. Esse autor a utiliza para marcar a sua perspectiva e mostrar ao seu leitor como
uma consideração normativa requer que se discuta se o uso de um elemento de direito estrangeiro é permitido, proibido ou obrigatório em
um determinado ordenamento jurídico e, por consequência, se o uso foi corretamente realizado. Veja-se, nesse sentido, especialmente o
item 3.3 do texto, p. 123-125.
6 Para uma apresentação das principais ideias que constituem as teorias contemporâneas da argumentação, pode-se consultar,
dentre outros, ROESLER, Claudia Rosane. A análise da argumentação judicial em perspectiva crítica: o que fazemos quando analisamos
decisões judiciais? In: ROESLER, C. R.; PEIXOTO, F. H.; REIS, I. (Orgs.). Retórica e Argumentação Jurídica: modelos em análise. Curitiba:
Alteridade, 2018, p. 21-44.
7 Veja-se SAUNDERS, Cheryl. Judicial engagement with comparative law. In: GINSBURG, Tom; DIXON, Rosalind (Eds.). Comparative
Constitutional Law: Research Handbooks in Comparative Law. United Kingdom: MPG Books Group, 2011, p. 572 e também LUPI, André
Lipp Pinto Bastos. O transjudicialismo e as cortes brasileiras: sinalizações dogmáticas e preocupações zetéticas. Revista Eletrônica
Direito e Política, Itajaí, v. 4, n. 3, p. 293-314, set./dez. 2009. O autor discute a posição brasileira no que diz respeito ao modo pelo qual
são utilizados os elementos de direito internacional e a relação com cortes internacionais das quais o Brasil aceita a jurisdição. Em sua
opinião: “Numa avaliação subjetiva, é possível sustentar que há ambiguidade na atitude dos juristas brasileiros – não somente juízes – em
relação ao estrangeiro e ao internacional. Por um lado, a referência ao elemento alienígena confere sofisticação e erudição bem aceitas no
meio acadêmico e entre os especialistas de forma geral. De outra parte, subjazem a muitas decisões concepções de resistência à menor
afetação à soberania nacional. Conforme sustentado em outro trabalho, o Brasil alinha-se ao dualismo, mais do que ao monismo. Nenhum
34 IMPACTOS DE LA CIDH
As dificuldades, no entanto, não terminam aí. Ainda que decidamos considerar como “meramente
persuasivos” alguns tipos de usos e plenamente autoritativos outros, a cultura institucional de cada
país, como bem lembra Saunders8, faz com que algumas cortes se sintam mais confortáveis em usar
direito estrangeiro enquanto outras fazem maior número de referências a normas de direito internacional/
transnacional e vice-versa. O problema real, aqui, surge quando observarmos que pode haver, e
frequentemente há, uma espécie de compartilhamento de conteúdo entre ordens nacionais e inter ou
transnacionais, especialmente em temas de direitos humanos.
A distinção, portanto, poderia ser menos útil do que parece, especialmente nos casos em que caminhos
mais sutis são feitos para referenciar conteúdos comuns entre direito interno e transnacional9. Como
ressalta Saunders, a distinção entre autoritativo/persuasivo que leva a uma classificação dos usos como
constituindo parte das razões de decidir ou como obiter dictum de modo mais ou menos automático, pode
nos impedir de enxergar aspectos importantes das práticas argumentativas contemporâneas. Se é certo
que análises empíricas mostram que é pouco frequente um uso exclusivo de argumentos amparados
em direito estrangeiro ou transnacional10, constando com frequência como uma “razão secundária ou de
reforço”, o crescimento reportado do uso e as discussões sobre formas de constitucionalismo para além
das fronteiras nacionais parecem indicar que esse uso persuasivo pode ser visto como determinante
pelas próprias cortes.
Para suprir a lacuna de discussão do tema que encontramos na teoria da argumentação jurídica
contemporânea, bem apontada por Clericó (2017), podemos seguir os passos da autora, de RobertAlexy11
dos dois rótulos, porém, dá conta de explicar adequadamente a complexidade das interações entre o ordenamento jurídico brasileiro e o
internacional” (p. 299-300).
8 SAUNDERS, Cheryl. Judicial engagement with comparative law. In: GINSBURG, Tom; DIXON, Rosalind (Eds.). Comparative
Constitutional Law: Research Handbooks in Comparative Law. United Kingdom: MPG Books Group, 2011, p. 572-573.
9 De acordo com Saunders, os problemas pertinentes às cortes internacionais dizem respeito ainda a: “It should be noted in passing
that these courts also are of interest from the standpoint of judicial engagement in comparative constitutional law in at least two other
ways, although neither is pursued further here. The first is that a supra-national court may itself engage in comparative constitutional law
in order to resolve the questions before it. The second is that courts that accept the authority of a supra-national court but not themselves
refer to foreign law may nevertheless be influenced by foreign law, filtered through decisions of the supra-national court (POIRIER, 2008).”
(SAUNDERS, Cheryl. Judicial engagement with comparative law. In: GINSBURG, Tom; DIXON, Rosalind (Eds.). Comparative Constitutional
Law: Research Handbooks in Comparative Law. United Kingdom: MPG Books Group, 2011, p. 572.)
10 Veja-se, por exemplo, Signoretti, que em dissertação de mestrado defendida em 2013, selecionou verificar como os precedentes
estrangeiros são usados pelo STF em um conjunto de decisões, tendo elegido cinco delas para uma análise detalhada segundo um
conjunto de critérios organizados pelo autor a partir de uma extensa revisão bibliográfica, separando usos “desejáveis” e “indesejáveis”.10
Os casos analisados por ele foram: Ellwanger (HC 82.424), o do aborto do feto com anencefalia (ADPF 54), da Lei de Imprensa (ADPF
130), da Lei da Ficha Limpa (ADI 4.578), o das cotas (reservas de vagas) para as universidades públicas (ADPF 186). De todos os votos
dos ministros nos cinco casos analisados, apenas um voto realizou as etapas consideradas pelo autor do estudo como necessárias para
uma utilização justificada. Em todos os demais casos, há algum déficit de argumentação e um uso meramente ornamental do precedente
estrangeiro. (SIGNORETTI, Diogo Brandau. A utilização de precedentes estrangeiros pelo Supremo Tribunal Federal: fundamentos e
critérios. Dissertação - Faculdade de Direito, Universidade de São Paulo, São Paulo, 2013).
11 Um dos autores que dedicou algumas linhas ao tema, do ponto de vista da teoria da argumentação, é Alexy, ao equiparar o argumento
de direito comparado ao argumento histórico, sem maiores aprofundamentos. Veja-se, ALEXY, Robert. Teoría de la argumentación jurídica.
Trad. de Manuel Atienza e Isabel Espejo. 2. ed. Madrid: Centro de Estudios Jurídicos e Constitucionales, 2007. Especialmente p. 230-231 e
286-287.
Para Clericó (2017) é importante distinguir dois usos possíveis desse tipo de argumento, por ela
denominado de “argumento de direito comparado”. O primeiro é descritivo de uma dada situação na qual
os decisores encontram similaridade para com aquela sobre a qual precisam se manifestar. O normativo,
como já discutimos, seria aquele em que o elemento funciona propriamente como um fundamento da
decisão. A autora distingue, ainda, dois sentidos, um consenso internacional sobre a matéria e um
consenso regional sobre a matéria, normalmente em sistemas como o europeu ou o interamericano como
fundamentos justificatórios desse uso14. Seguindo o seu propósito inicial, propõe que se considere esse
tipo de argumento como um “argumento incompleto”, utilizável quando estamos diante de uma colisão
de direitos ou para nos auxiliar a escolher a melhor interpretação para uma norma de direitos humanos.
Salienta, ainda, a importância da justificação abranger não apenas a descrição da similaridade, mas,
sobretudo, ingressar propriamente nas razões pelas quais tal solução, adotada no direito estrangeiro ou
transnacional, deve ser adotada para a decisão em questão, de direito interno.
Manuel Atienza15, ao comentar o modelo concebido por Clericó prefere dispensar a distinção entre
uso descritivo e uso normativo, compreendendo que ambos fazem parte de um mesmo argumento e,
assim, oferece um esquema de justificação interna deste tipo de argumento16 do seguinte modo:
12 Veja-se, nesse sentido, ATIENZA, Manuel. Curso de Argumentação Jurídica. 1. ed. Curitiba: Alteridade, 2017, especialmente os
capítulos II, III, IV e V.
13 Procuramos enfrentar essa discussão em ROESLER, Claudia. O uso de elementos de direito estrangeiro nas decisões judiciais: um
esboço de modelos de análise. Revista Brasileira de Direito, 2021, v. 17, n.3, local do qual retiramos várias das ideias que aqui retomamos.
14 CLERICÓ, Laura. Sobre el argumento de derecho comparado y la argumentación jurídica. In: REGLA, Josep Aguiló; CASTRO, Pedro
P. Grández (Eds.). Sobre el razonamiento judicial: una discusión con Manuel Atienza. Lima: Palestra Editores, 2017, p. 127-153. Para uma
análise mais voltada para a corte europeia, veja-se REPETTO, Giorgio. Argomenti comparativi e diritti fondamentali in Europa: teoria
dell’interpretazione e giurisprudenza sovranazionale. Nápoles: Jovene, 2011.
15 ATIENZA, Manuel. Algunas tesis sobre el razonamiento judicial. In: REGLA, Josep Aguiló; CASTRO, Pedro P. Grández (Eds.). Sobre el
razonamiento judicial: una discusión con Manuel Atienza. Lima: Palestra Editores, 2017, p. 431-433.
16 A distinção entre justificação interna e externa é utilizada na teoria da argumentação contemporânea para designar a diferença entre
o momento final do raciocínio, no qual são articuladas as premissas normativa e fática e se afirma a conclusão. A justificação externa,
por seu turno, seria a toda a argumentação se usa para reconstruir cada premissa, a fática e a normativa. Sobre isso, pode-se consultar
ATIENZA, Manuel. Curso de Argumentação Jurídica. Curitiba: Alteridade, 2017.
36 IMPACTOS DE LA CIDH
4. Portanto, existe uma razão (com um peso vinculante P) para atribuir ao caso aqui em exame a
solução S17.
Se esse seria o formato da justificação interna do argumento, a externa tocaria em questões mais
espinhosas: quando se justifica usar tal argumento? Por que esse ordenamento estrangeiro ao invés
de outro? Podemos qualificar a razão decorrente do uso do argumento como formal, por causa da
autoridade que a garante, ou como substancial, por conta de seu conteúdo?
Considerando essa complexidade e a possibilidade do uso ainda quando não haja uma razão formal
que o requeira, Atienza propõe que se considere a premissa 3 (É justificado reconhecer ao Direito
comparado um peso vinculante nos casos de tipo C) como uma razão não conclusiva e, portanto, não
como uma fonte de direito vinculante como outras existentes nos Estados de Direito contemporâneos. Por
essa mesma razão, na opinião do autor, o argumento é revisável e costuma ser usado em combinação
com outros18.
Como esquema básico e ilustrativo de um bom ponto de partida, parece razoável aceitarmos o modelo
proposto por Atienza. Contudo, uma discussão mais pormenorizada das questões implicadas tanto na
justificação interna quanto externa é necessária para dar conta não apenas do crescimento do uso desse tipo
de argumentação como também das polêmicas metodológicas e de legitimidade sobre a sua utilização19. É
preciso, portanto, fazer algumas especificações quando tratamos da premissa 3 (É justificado reconhecer ao
Direito comparado um peso vinculante nos casos de tipo C), assim como quando nos debruçamos sobre
a sua reconstrução por intermédio da justificação externa.
17 ATIENZA, Manuel. Algunas tesis sobre el razonamiento judicial. In: REGLA, Josep Aguiló; CASTRO, Pedro P. Grández (Eds.). Sobre el
razonamiento judicial: una discusión con Manuel Atienza. Lima: Palestra Editores, 2017, p. 433.
18 ATIENZA, Manuel. Algunas tesis sobre el razonamiento judicial. In: REGLA, Josep Aguiló; CASTRO, Pedro P. Grández (Eds.). Sobre el
razonamiento judicial: una discusión con Manuel Atienza. Lima: Palestra Editores, 2017, p. 433, tradução nossa.
19 Um bom resumo delas pode ser encontrada em SAUNDERS, Cheryl. Judicial engagement with comparative law. In: GINSBURG, Tom;
DIXON, Rosalind (Eds.). Comparative Constitutional Law: Research Handbooks in Comparative Law. United Kingdom: MPG Books Group,
2011, p. 583 e ss. Uma abordagem desses aspectos, sob uma perspectiva menos descritiva e mais normativa pode ser encontrada em
ANDRADE NETO, João. A normatividade dos empréstimos judiciais: um ponto cego nos estudos das decisões jurídicas. Revista Direito e
Práxis, Rio de Janeiro, v. 7, n, 3, p. 113-149, jul./set. 2016.
20 Uma separação similar, com consequências normativas importantes, é também sugerida por ANDRADE NETO, João. A
normatividade dos empréstimos judiciais: um ponto cego nos estudos das decisões jurídicas. Revista Direito e Práxis, Rio de Janeiro, v. 7,
n, 3, p. 113-149, jul./set. 2016.
Assim, embora revisável e normalmente combinado com outros, o argumento de direito comparado
teria maior ou menor grau de revisabilidade ou de compatibilidade com outros argumentos, a depender
dessas quatro questões apontadas.
Um argumento de direito comparado que invocasse uma norma presente em um tratado aceito e
incorporado pelo país, requereria um esforço justificativo menor do que uma opinião doutrinária colhida
em um autor estrangeiro. Uma corte nacional de um país participante de um sistema regional teria
obrigação de prestar maior deferência ao decidido em uma corte internacional do mesmo sistema do
que a elementos advindos de sistemas diversos do seu.
O esquema da justificação interna poderia ser, então, reconfigurado exemplificativamente (mas não
exaustivamente) do seguinte modo:
3. É justificado reconhecer ao Direito comparado um peso vinculante nos casos de tipo C, já que:
3.1 Se trata de uma norma de direito transnacional do mesmo sistema, advinda de um tratado
plenamente incorporado, portanto contando com o consenso regional; ou
3.4 Se trata de uma norma de direito estrangeiro cujo conteúdo expressa o consenso universal; ou
21 Veja-se, por exemplo, para uma análise da prática brasileira, CARVALHO, Angelo Gamba Prata de; ROESLER, Claudia Rosane. O
argumento de autoridade no Supremo Tribunal Federal: uma análise retórica em perspectiva histórica. Direito, Estado e Sociedade, Rio de
Janeiro, n. 55, p. 42-68, 2019. Para uma discussão normativa, veja-se SHECAIRA, Fábio Perin. Legal arguments from scholarly authority.
Ratio Juris, v. 30, n. 3, p. 305-321, set. 2017.
38 IMPACTOS DE LA CIDH
3.5 Se trata de uma opinião doutrinária que expressa o consenso regional do sistema no qual o
estado se insere; ou
3.6 Se trata de uma opinião doutrinária que expressa o consenso universal e é aceita em
outros sistemas;
4. Portanto, existe uma razão (com um peso vinculante P, decrescente de 3.1 a 3.6) para atribuir ao
caso aqui em exame a solução S22.
Note-se que, em relação à premissa 3, esta poderia ser decomposta de muitas outras formas a
depender do elemento de direito estrangeiro/transnacional a ser empregado e do contexto em que ele
está sendo aplicado.
Quanto ao modo pelo qual pode ser realizada a justificativa externa, parece ser imprescindível
aprofundar as reflexões para que elas abranjam os aspectos comumente denominados persuasivos,
tentando compreender como e quando os tribunais entendem necessário invocar elementos de direito
estrangeiro ou transnacional. Assim, é necessário partir da observação do contexto no qual o tribunal
se encontrava para determinar o peso relativo ou importância da invocação deste elemento. Isso
poderia auxiliar a compreender o motivo de os participantes de uma ordem jurídica aceitarem usá-lo
como fonte, ainda que em uma fundamentação não exclusivamente baseada no elemento de direito
estrangeiro ou transnacional.
Seja para compreender o papel dos auditórios nesse tipo de uso – uma preocupação eminentemente
retórica – seja para especificar o potencial justificatório de cada elemento – uma preocupação normativa –
parece-nos fundamental investigar e propor modelos que possam levar em conta a tópica jurídica, como,
aliás, propõe Repetto23. Em uma ordem multinível e plena de nuances, um bom caminho poderia ser
partir dos topoi invocados e da sua incidência para daí mapear as autoridades primárias e secundárias
mais comumente referenciadas.
22 ATIENZA, Manuel. Algunas tesis sobre el razonamiento judicial. In: REGLA, Josep Aguiló; CASTRO, Pedro P. Grández (Eds.). Sobre
el razonamiento judicial: una discusión con Manuel Atienza. Lima: Palestra Editores, 2017, p. 433.
23 REPETTO, Giorgio. Argomenti comparativi e diritti fondamentali in Europa: teoria dell’interpretazione e giurisprudenza sovranazionale.
Nápoles: Jovene, 2011.
Organizada como verdadeira constituição para a observância dos direitos humanos no tempo
da pandemia, a Resolução aponta 85 recomendações, que podem ser organizadas em quatro eixos
temáticos. Inicialmente, são tratados os riscos que a COVID- 19, em si, representa para os direitos
humanos, considerados tanto os direitos humanos clássicos à vida e à integridade física, como também
os direitos humanos de caráter econômico, social, cultural e ambiental, cuja proteção é declarada
condição essencial para a democracia, o Estado de Direito e o desenvolvimento sustentável29.
Em seguida, são tratados os reflexos da COVID-19 sobre o funcionamento do Estado, tendo em vista
a adoção de estados de exceção, emergência ou similares em diversos países integrantes do sistema
regional. Nesse aspecto, a resolução acentua que as limitações impostas pelos Estados em decorrência
da crise sanitária devem observar um juízo de proporcionalidade e adequação, demandando justificativa
adequada quanto à sua intensidade, duração e caráter não discriminatório, observando-se sempre o
respeito ao trabalho de jornalistas e defensores de direitos humanos30.
24 Acerca da população privada de liberdade, entre outros, remetemos à Resolução n. 41/20 da CIDH, que deferiu medidas cautelares
contra os Estados Unidos da América no caso “Centro de Detención del Noroeste de Tacoma”, disponível em: <[Link]
cidh/decisiones/pdf/2020/41-20mc265-20- [Link].>. Acesso em 02/02/2022.
25 Acerca das pessoas com deficiência, entre outros, remetemos ao Comunicado n. 71/20 da CIDH, que recomendou aos Estados
a adoção de uma série de medidas destinadas à proteção deste grupo, disponível em: < [Link]
comunicados/2020/[Link]>. Acesso em 02/02/2022.
26 Acerca dos povos indígenas, entre outros, remetemos à Resolução n. 94/20 da CIDH, que deferiu medidas cautelares contra o Brasil
no caso “Povo Indígena Munduruku”, disponível em: < [Link]
Acesso em 02/02/2022
27 Acerca das pessoas com deficiência, entre outros, remetemos ao Comunicado n. 81/20 da CIDH, que recomendou aos Estados
a adoção de uma série de medidas destinadas à proteção deste grupo, disponível em: < [Link]
comunicados/2020/[Link]>. Acesso em 02/02/2022.
28 CIDH. Resolução n. 1/2020: Pandemia e Direitos Humanos nas Américas. 2020. Disponível em: <[Link]
decisiones/pdf/[Link]>. Acesso em 02/02/2022.
40 IMPACTOS DE LA CIDH
Na sequência, a Resolução trata particularmente dos grupos especialmente vulneráveis no contexto
da pandemia, parte do documento que concentra praticamente metade do total das recomendações31.
Por fim, conclama os Estados a se engajarem em mecanismos de cooperação internacional e intercâmbio
de boas práticas, propiciando o compartilhamento de estratégias e políticas públicas bem-sucedidas e
fomentando a cooperação técnica entre os Estados no combate à pandemia32.
Nas duas primeiras recomendações acerca das pessoas privadas de liberdade, a Resolução aponta
o desencarceramento como medida importante para evitar aglomeração dentro das unidades prisionais,
reduzindo-se, assim, os riscos de exposição e contaminação pelo vírus nos sistemas carcerários. Para
isso, é incentivada a reanálise das prisões cautelares, a fim de que seja avaliada a possibilidade de sua
substituição por outras restrições que não impliquem a privação da liberdade, e indicada a necessidade
de especial atenção, no caso dos presos definitivos, à análise dos pedidos de benefícios carcerários que
possam viabilizar a sua colocação em liberdade33.
Nas duas recomendações finais quanto às pessoas privadas de liberdade, a Resolução chama a
atenção dos Estados acerca de sua responsabilidade em oferecer condições sanitárias adequadas às
pessoas sob sua custódia. Nesse aspecto, é apontado, de um lado, a necessidade de viabilizar serviços
médicos, medidas de saneamento e protocolos de quarentena adequados dentro dos estabelecimentos
prisionais e, de outro lado, enfatizado que medidas que impliquem em suspensão dos direitos das
pessoas presas, tais como limitações de contato, visitas, atividades educativas e ofertas de trabalho,
devem ser aplicadas com especial cuidado e mediante um justificado juízo de proporcionalidade34.
31 São, ao todo, 42 recomendações acerca dos grupos especialmente vulneráveis. CIDH, 2020, p. 13-18.
35 SANTOS, P. R. F.; LIMA, I. R. G.; SANTOS, M. S. Sistema Prisional Brasileiro: Covid-19 e os reflexos em um ambiente de “pandemia
estrutural”. Revista de Políticas Públicas. Volume 5, n. 1, jan-jun/2021, p. 245-262.
Portanto, antes do advento da Covid-19 já havia grave preocupação com a situação das pessoas
privadas de liberdade no Brasil, o que inclusive levou a Corte Suprema brasileira a implementar, no
território nacional, a audiência de apresentação dos presos ao juiz prevista no art. 7.4 da Convenção
Americana de Direitos Humanos38. Com a superveniência da crise sanitária, a abordagem do tema
tornou-se ainda mais crítica.
Nesse contexto, o Conselho Nacional de Justiça brasileiro (CNJ), órgão administrativo de cúpula do
Poder Judiciário, através da Recomendação n. 62, instituiu diversas orientações aos juízes brasileiros
alinhadas com as propostas de desencarceramento e adaptações das unidades prisionais previstas
na Recomendação n. 1/2020 da CIDH. A iniciativa daquele órgão do Poder Judiciário nacional foi
publicamente elogiada pela CIDH, que conclamou os Poderes Judiciários e outros atores de justiça
dos países da região a adotarem medidas similares, focadas na redução do risco epidemiológico da
COVID-19 com uma perspectiva de direitos humanos39.
Não obstante a relevância da Recomendação do CNJ, que, contudo, possui caráter administrativo e
não vinculante, houve razoável resistência dos juízes em aplicá-la, especialmente quanto à adoção dos
critérios mais flexíveis para a liberação de presos sem julgamento definitivo que foram sugeridos. Essa
resistência fez com que chegasse ao Superior Tribunal de Justiça brasileiro (STJ) a questão referente
36 STF. Medida Cautelar na Arguição de Descumprimento de Preceito Fundamental n. 347/DF. Julgado em 9/9/2015. Disponível em:
<[Link] Acesso em 2/2/2022.
37 CORTE IDH. Resolução de 22 de novembro de 2018. Medidas provisórias a respeito do Brasil no Assunto Instituto Plácido de Sá
carvalho. Disponível em: <[Link] Acesso em m 2/2/2022.
39 CIDH pede que países adotem recomendação do CNJ sobre coronavírus. Publicado em 26/03/2020. Disponível em: <[Link]
[Link]/2020-mar-26/cidh-aprova-recomendacao-cnj-prisoes- durante-pandemia). Acesso em m 2/2/2022.
42 IMPACTOS DE LA CIDH
à manutenção de prisões provisórias, em meio à pandemia da COVID-19, exclusivamente em razão do
não pagamento de valores arbitrados à título de fiança nos processos penais.
No sistema processual penal brasileiro, a regra geral é que as pessoas acusadas sejam processadas
em liberdade, estando a prisão condicionada à superveniência da sentença definitiva40. Todavia, quando
presentes determinados requisitos exigidos pela lei processual, é possível ao juiz determinar a prisão
cautelar do réu ainda no curso do processo ou aplicar-lhe outras medidas de cautela diversas da prisão,
entre elas o condicionamento de sua liberdade ao pagamento de uma fiança41.
Desse modo, ao impor uma fiança penal, o juiz reconhece implicitamente que não estão presentes
os requisitos processualmente exigidos para que o réu seja mantido em prisão cautelar, porém entende
que a sua liberdade somente pode ser restituída ou mantida mediante o pagamento de uma prestação
pecuniária que sirva como garantia real de sua vinculação ao processo42.
Por seu próprio conteúdo econômico, a fiança é uma medida cautelar que afeta desproporcionalmente
as pessoas mais pobres, que terão maiores dificuldades para pagar a quantia exigida pelo Estado
para assegurar sua liberdade. No contexto da pandemia da COVID-19, isso implicou a possibilidade
de que pessoas que não preenchiam os requisitos da prisão cautelar permanecessem recolhidas em
estabelecimentos prisionais exclusivamente pelo fato de não possuírem condições financeiras de arcar
com a fiança. Esse problema foi levado à discussão no STJ em um pedido de habeas corpus coletivo.
O pedido de habeas corpus coletivo foi inicialmente apresentado pela Defensoria Pública do Estado
do Espírito Santo, em favor das pessoas que permaneciam presas em razão do não pagamento de
fiança naquele estado da federação. Posteriormente, ingressou na ação a Defensoria Pública da União,
que pleiteou a extensão do pedido a todas as pessoas em idêntica situação no todo território nacional43.
As Defensorias pediram ao STJ que, em razão da pandemia da COVID-19, determinasse a imediata
soltura de todos aqueles cuja liberdade estivesse condicionada ao pagamento de fiança.
A pedido apresentado pelas Defensorias ao STJ suscitou dois problemas principais. Em primeiro
lugar, o fato de a ação de habeas corpus ser normalmente individual e de não haver, no ordenamento
jurídico brasileiro, previsão legal de uma ação coletiva penal com a abrangência e a eficácia do habeas
corpus coletivo proposto. Em segundo lugar, porque não há nenhuma regra expressa que autorize a
dispensa da fiança em casos de crise sanitária ou similares, como é o caso da pandemia da COVID-19.
40 Embora a prisão ao final do processo seja a regra, diversos trabalhos apontam uma inversão dessa premissa na prática, em razão da
larga utilização de prisões cautelares no Brasil e do grande número de presos provisórios que compõem a população carcerária. Sobre o
tema, ver: SILVEIRA, F. L. A banalização da prisão preventiva para a garantia da ordem pública. Rev. Fac. Direito UFMG, Belo Horizonte, n.
67, pp. 213 - 244, jul./dez. 2015.
41 NUCCI, G. de S. Manual de Processo Penal. 2. ed. Rio de Janeiro: Forense, 2021, p. 395-399.
43 A Defensoria Pública, no Brasil, é um órgão federalizado, havendo um corpo de defensores atuantes em cada estado da federação e
um corpo de defensores atuante no âmbito federal.
Quanto ao primeiro problema, o STJ destacou elementos do direito interno em favor da admissão
da ação de habeas corpus coletivo, como anteriores decisões do Corte Suprema admitindo este tipo de
ação e a compatibilidade de análise do pedido coletivo com a previsão legal geral de que compete aos
Tribunais sanar quaisquer ilegalidades, sejam elas individuais ou coletivas, por meio do habeas corpus,
inclusive agindo de ofício45. Juntamente com essas previsões internas, a Corte invocou o art. 25.1 da
CADH, que impõe o dever de o Estado assegurar um recurso simples e rápido para sanar violações a
direitos fundamentais, bem como a decisão da Suprema Corte da argentina, proferida no Caso Verbitsky,
no qual foi admitido tipo similar de ação.46
Quanto ao segundo problema, o STJ igualmente utilizou elementos do direito interno, como a
declaração do estado de coisas inconstitucional pela Corte Suprema brasileira e a Recomendação n. 62
do CNJ. Contudo, em paralelo com estas disposições, citou textualmente as recomendações n. 45 e 46
da Resolução n. 1/2020 da CIDH, que tratam da necessidade de promover o desencarceramento como
forma de evitar desnecessárias aglomerações no sistema prisional. Com fundamento neste conjunto de
argumentos, o STJ concedeu a ordem de habeas corpus para determinar a soltura, independentemente
do pagamento de fiança, em favor de todos aqueles cuja liberdade estivesse sendo obstado apenas pelo
seu não pagamento47.
Assim, observa-se que, em decisões complexas como a proferida pelo STJ, a distinção entre os
elementos empregados na decisão para justificar a sua correção e para persuadir seus destinatários
fica bastante ofuscada. O conjunto dos elementos reunidos pelo Corte na decisão desempenha
44 As referências à decisão da Corte são retiradas do voto do Ministro Relator da ação, único a apresentar fundamentação escrita, pois
todos os demais julgadores aderiram às suas razões em votação unânime.
45 Nos termos do art. 654, § 2.º, do Código Penal brasileiro: “Os juízes e os tribunais têm competência para expedir de ofício ordem de
habeas corpus, quando no curso de processo verificarem que alguém sofre ou está na iminência de sofrer coação ilegal.”
46 STJ. Habeas Corpus n. 568.693/ES. Julgado em 14/10/2020. Disponível em: <[Link]
GetInteiroTeorDoAcordao?num_registro=202000745230&dt_publicacao= 16/10/2020>. Acesso em m 2/2/2022.
44 IMPACTOS DE LA CIDH
simultaneamente estas duas funções, de modo que dividir seus itens entre essas duas dimensões, ainda
que para fins teóricos, apresentaria um resultado bastante artificial e provavelmente inútil.
De outra parte, se retomarmos os modelos de justificação interna propostos na primeira seção deste
artigo, o argumento apresentado pelo STJ a partir da Resolução n. 1/2020 poderia ser, em resumo,
assim apresentado:
4. Portanto, existe uma razão para atribuir ao caso aqui em exame a solução do desencarceramento.
A partir desta estrutura interna, observa-se algumas importantes omissões no modo como o STJ
emprega a Resolução n. 1/2020 em sua decisão.
Inicialmente, na construção da premissa 3, o STJ não esclarece com precisão qual o peso que está
sendo atribuído à Resolução n. 1/2020, seja para o resultado do julgamento, seja em comparação com
os demais argumentos invocados. Essa omissão reforça a já constatada dificuldade em se definir com
exatidão, dentre os argumentos invocados, quais seriam os mais relevantes, uma vez que a justificação
parece retirar sua força do conjunto dos elementos empregados, e não de cada um deles isoladamente.
De outra parte, também há uma omissão, intencional ou não, em se dizer por qual razão deve ser
atribuído algum peso às recomendações não vinculantes da CIDH. Diante dessa omissão, é possível
pensar, de um lado, que a legitimidade e a autoridade da CIDH estão plenamente reconhecidas na
comunidade jurídica em que foi proferida a decisão, de modo a dispensar maiores considerações sobre
o tema; ou, de outro lado, que a Corte apenas colacionou nominalmente estas recomendações na
decisão, sem se preocupar em compreender sua força no ordenamento interno. Em todo caso, uma
justificação explícita quanto o tema seria interessante para inibir a possibilidade de as Cortes nacionais
estarem simplesmente escolhendo aleatoriamente os elementos de direito estrangeiro e transnacional
que convenham aos resultados que se almejam no momento.
A decisão do STJ instiga, ainda, a se repensar duas distinções bastante presentes na teoria jurídica:
a) a distinção entre ratio decidendi e obiter dictum da justificação da decisão; e b) a distinção entre o uso
de elementos de direito internacional vinculantes e não vinculantes, como já discutimos em outro item
desse artigo.
Assim, a depender do conceito de ratio decidendi que se adote, é possível que o uso da Recomendação
n. 1/2020 pelo STJ não seja considerada como parte integrante dela. Todavia, não há dúvidas de que
ela desempenhou um papel essencial na justificação da decisão, conferindo maior força persuasiva e
legitimidade para o tribunal proferir a ordem de liberação sem que houvesse uma normal legal expressa
para a situação.
Quanto à segunda distinção, é comum a ideia de que somente possuiria efetivo peso decisório no
âmbito interno aqueles elementos do direito estrangeiro/internacional que tivessem se tornado vinculantes
na ordem nacional. Todavia, como se percebeu pela decisão do STJ analisada neste artigo, quando se
discutem matérias jurídicas que exijam elevada carga argumentativa, sobretudo diante da ausência de
soluções legais explícitas, os elementos de direito internacional não vinculantes podem desempenhar
destacada importância na argumentação dos tribunais nacionais.
A esse respeito, é interessante notar que os principais fundamentos empregados pelo STJ para
justificar a dispensa da fiança – a Recomendação n. 62/CNJ e Resolução n. 1/2020 da CIDH – são
desprovidas de efeito formalmente vinculante. Desse modo, seja diante de elementos do direito interno,
seja diante de elementos do direito estrangeiro/internacional, a ausência de efeito vinculante não mitiga
necessariamente o peso decisório do argumento em termos de justificação e persuasão.
Desse modo, é possível perceber que atuação da CIDH durante a pandemia da COVID-19, através
da Resolução n. 1/2020, impactou positivamente a experiência brasileira no que tange ao manejo do
sistema carcerário durante a crise sanitária. De fato, as recomendações da CIDH compuseram o conjunto
de argumentos utilizados pelo STJ para sustentar uma decisão que, de maneira inédita, possibilitou a
imediata soltura de um incontável número de pessoas que permaneciam privadas de liberdade apenas
por razões econômicas em meio à pandemia. Com efeito, embora desprovida de vinculatividade formal,
as recomendações expedidas pela CIDH foram consideradas e prestigiadas por um tribunal de cúpula
do judiciário brasileiro em um julgado de alta relevância.
46 IMPACTOS DE LA CIDH
Conclusões
Ao longo deste artigo, abordamos o problema da argumentação a partir de elementos do direito
estrangeiro ou internacional, demonstrando a necessidade de desenvolver melhores instrumentos
teóricos no âmbito das teorias da argumentação jurídica para tratar deste crescente fenômeno.
Após uma discussão geral sobre o tema, realizamos o estudo do caso de uma decisão do STJ
que empregou recomendações da CIDH para fundamentar uma decisão em favor de presos cautelares
hipossuficientes no Brasil durante a pandemia da COVID- 19, o que lançou luz sobre aspectos relacionados
tanto à argumentação empregada quanto ao impacto da atuação da CIDH em meio à crise sanitária.
Sob o ponto de vista argumentativo, concluímos que, ao contrastar os fundamentos da decisão tomada
pelo STJ com o modelo de análise que reconstruímos ao longo do item 1 deste trabalho, a justificação
oferecida pela corte brasileira exemplifica bem algumas das dificuldades apontadas quando expusemos
os aspectos gerais da questão a partir do ponto de vista da teoria da argumentação contemporânea.
De outra parte, sob o ponto de vista da atuação da CIDH, foi possível perceber que suas recomendações
foram efetivamente consideradas pelo STJ, indicando uma abertura do sistema jurisdicional brasileiro ao
diálogo com os órgãos internacionais integrantes do sistema regional de proteção aos direitos humanos.
O fato de órgãos de cúpula do sistema de justiça estarem atentos às considerações da CIDH demonstra
o impacto de sua atuação e a possibilidade de que este órgão dê visibilidade a grupos que sejam
negligenciados, no contexto nacional, pelas instituições públicas majoritárias, como a população privada
de liberdade.
É necessário destacar, ainda, que a atuação preventiva da CIDH, com a emissão de recomendações
prévias não vinculantes orientativas aos Estados, estimula a reflexão dos órgãos nacionais na criação
de soluções próprias em seus ornamentos jurídicos e tem o potencial de evitar que, no futuro,
instrumentos mais radicais do direito transnacional, como uma sentença da Corte IDH, tenham que
ser adotados. Desse modo, há um duplo ganho para o sistema regional, pois, de um lado, estimula-se
que sejam evitadas as violações de direitos humanos e, de outro lado, as relações entre o Estado e o
sistema regional se tornam mais dialógicas e menos impositivas.
48 IMPACTOS DE LA CIDH
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ii) o caso de Ovelário Tames vs. Brasil; iii) o caso do Povo Indígena Xucuru e seus membros vs.
Brasil; iv) o caso da Comunidade Ananás vs. Brasil; e v) o caso dos povos indígenas de Raposa Serra
do Sol vs. Brasil.
Para alcançar esse objetivo, mapearemos as recomendações da CIDH em matéria dos direitos dos
povos originários, cujos dados serão extraídos, principalmente, por meio do SIMORE Interamericano3.
Os dados serão agrupados em quatro categorias: admissibilidade, medida cautelar, decisão de mérito e
solução amigável.
Após a análise dos casos, procederemos à avaliação dos impactos, o quais serão distribuídos em
quatro áreas: I) Executivo; II) Legislativo; III) Judiciário; IV) mídia e movimentos sociais. Nesse sentido,
para cada caso serão observados os desdobramentos da intervenção da CIDH tanto nas áreas e
estruturas centrais do Estado, quanto também a sua repercussão na imprensa e nos movimentos sociais.
A pesquisa se vale, portanto, do método indutivo, visto que as proposições gerais serão extraídas dos
diversos casos analisados, bem como da técnica de pesquisa documental. Busca-se agregar também
pesquisa bibliográfica sobre a atuação da CIDH, com intuito de aliar técnicas quantitativas e qualitativas.
1 Professor de Direito Constitucional da Universidade Candido Mendes. Professor Substituto de Direito Constitucional da Faculdade
Nacional de Direito da UFRJ. Doutor em Teoria e Filosofia do Direito pelo PPGD- UERJ. Mestre em Direito Constitucional pelo PPGDC-
UFF. Coordenador do Observatório dos Direitos dos Originários da UCAM (ODO-UCAM). E-mail: [Link]@[Link].
2 Advogada. Mestranda em Sociologia e Antropologia no PPGSA/UFRJ. DRE 120075953. E-mail: buendia.law16@[Link].
A CIDH concedeu medida cautelar no caso do Povo Xucuru e de Raposa Serra do Sol, a fim de evitar
danos irreparáveis a seus integrantes.
4 Segundo a Convenção Americana, no artigo 44, a Comissão Interamericana de Direitos Humanos é competente para receber queixas
e denúncias sobre casos de violações dos direitos humanos por parte de qualquer pessoa ou grupo de pessoas, ou organizações não
governamentais (ONGs) reconhecidas por qualquer Estado membro da OEA.
5 Os Relatórios de Admissibilidade identificam o cumprimento dos requisitos formais da admissibilidade da petição corroborando
a existência de evidências de fatos que deveriam constituir violações dos direitos protegidos no sistema interamericano. Segundo a
Convenção Americana, no artigo 46, para que uma petição seja admitida tem que cumprir certos requisitos estabelecidos conforme o
procedimento de admissibilidade consagrado no artigo 30 a 36 do Regulamento da Comissão.
6 O regulamento da CIDH, nesse período, não determinava a publicação obrigatória dos relatórios de admissibilidade, mas é possível
verificar que houve resposta do Estado brasileiro a respeito deste caso pelo menos a partir de 13 de maio de 1981.
52 IMPACTOS DE LA CIDH
2.1 Caso Povo Yanomami
O caso do Povo Yanomami chegou à CIDH por meio de uma petição, apresentada em 15 de
dezembro de 1980, subscrita pela Indian Law Resource Center, American Anthropological Association,
Survival International, Anthropology Resource Center, e outros. A denúncia interposta contra o Estado
brasileiro foi pela violação dos direitos consagrados nos artigos I, II, III, XI, XII, XVII, XXIII da Declaração
Americana de Direitos e Deveres do Homem, em detrimento do Povo Yanomami, entre as décadas de
1960 e início de 1980.
Por fim, a CIDH recomendou ao Estado brasileiro: I) continuar adotando medidas sanitárias
preventivas e curativas para proteger a vida e a saúde dos índios expostos a adquirir doenças
infectocontagiosas; II) através da FUNAI e de acordo com sua legislação, proceder à delimitação e
demarcação do Parque Yanomami, conforme a FUNAI o propôs ao grupo de trabalho interministerial
em 12 de setembro de 1984; III) consultar a população indígena afetada e com o aconselhamento
de pessoal científico, médico e antropológico competente, a respeito da execução de programas de
educação, proteção médica e integração social; IV) informar à Comissão das medidas adotadas para
implementar essas recomendações.
Em 19 de novembro de 1996, a Comissão se colocou à disposição das partes a fim de chegar a uma
solução amigável do caso, mas nenhuma resposta definitiva das partes foi obtida até o momento.
Em 19 de abril de 1999, a Comissão IDH, por meio do Relatório de Mérito n. 60/9910, concluiu a
responsabilidade do Estado brasileiro pela violação dos direitos à vida, à liberdade, à segurança e à
integridade física (art. I), do direito à justiça (art. XVIII), do direito à proteção contra detenção arbitrária
(art. XXV) da Declaração Americana, bem como ao direito à garantia e proteção judicial (art. 8 e 25) e à
obrigação do Estado de garantir e respeitar os direitos (art. 1.1) da Convenção Americana.
1. Que el Estado brasileño lleve a cabo una investigación seria, imparcial y eficaz de los hechos y
circunstancias en que se produjo la muerte de Ovelário Tames, procese a los responsables y los
sancione debidamente.
3. Que se tomen las medidas necesarias para concluir, a la mayor brevedad posible y en la más
absoluta legalidad, los procesos judiciales y administrativos referentes a todas las personas
involucradas en las violaciones indicadas en las conclusiones anteriormente descritas.
4. Que el Estado brasileño repare las consecuencias de las violaciones de los derechos a los
familiares o a quienes tengan derecho, que hayan sufrido perjuicios a raíz de las violaciones
de los derechos antes mencionadas, reparación que debe basarse en el concepto de familia
establecido por la Corte Interamericana de Derechos Humanos.
9 CIDH. Ovelário Tames v. Brasil, Caso 11.516, Relatório Nº 19/98, Inter-Am. C.H.R Disponível em: <[Link]/cases/1997/
[Link]>. Acesso em 25 fevereiro. 2022.
10 CIDH. Informe N. 60/1999. Costa Rica. Disponível em: <[Link] Acesso
em 25 fevereiro. 2022.
54 IMPACTOS DE LA CIDH
2.3 Caso Comunidade Indígena de Ananás e outros
Em 20 de janeiro de 2002, a Comissão Interamericana de Direitos Humanos (CIDH), por meio do
Relatório de Admissibilidade n. 80/2006, declarou a admissibilidade da petição apresentada em 30 de
janeiro de 2002 pelo Conselho Indígena de Roraima (CIR), a Comissão de Direitos Humanos da Dioceses
de Roraima, o Conselho Indigenista Missioneiro (CIMI) e o Centro pela Justiça e o Direito Internacional
(CEJIL), a respeito de uma série de violações aos direitos humanos fundamentais da Comunidade
Indígena Ananás, e outros indígenas, situada na região de Amajari, a noroeste da cidade de Boa Vista/
RO, decorrentes de conflito entre proprietários de terras e a referida comunidade indígena, deflagrado
após o início do processo de demarcação das suas terras.
Os peticionários alegaram a violação por parte do Estado brasileiro a respeito aos artigos 5, 21, 22,
24, 8, 25 e 1.1 da Convenção Americana sobre Direitos Humanos, bem como dos artigos 13, 3 e 1 do
Protocolo Adicional de San Salvador, em detrimento da Comunidade Indígena Ananas, outros povos
indígenas e duas freiras identificadas como Sirley Weber e Edna Pitarelli.
A CIDH, por meio do Relatório de Admissibilidade n. 80/200611, admitiu a petição declarando que
o caso é admissível em relação aos fatos denunciados e os art. 5, 8.1, 21, 22, 24 e 25 da Convenção
Americana, conforme aos arts. 1.1 e 2 do referido instrumento, assim como do art. 13 do Protocolo
Adicional, conforme aos arts. 1, 2 e 3 do mesmo.
O caso se refere à sucessivas invasões do território indígena por proprietários de terras ao redor da
terra indígena Ananas. O processo de demarcação foi iniciado em 1980, logo após a conclusão de um
laudo antropológico, que estabeleceu uma área de 3.000 hectares. Contudo, o território foi homologado,
em 1981, com apenas 1.769 hectares, por meio do Decreto n. 86.920, de 16 de fevereiro de 1982, o
qual apenas veio a ser registrado na Secretaria de Patrimônio da União em 1995, ou seja, 13 anos
depois do decreto homologatório. Nessa região havia cerca de 20 famílias Macuxi, contudo, durante
o procedimento de demarcação, muitas famílias foram forçadas a deixar o local devido à violência
decorrente das invasões, permanecendo apenas o total de cinco família. A razão do conflito, aduzem os
peticionários, se deve que o território indígena se encontra cercado por cinco latifúndios, sendo que três
desses latifundiários invadiram o referido território.
Não foi possível, no entanto, localizar qualquer decisão de mérito da CIDH a respeito do referido caso.
11 CIDH. Informe n. 80/2006. Costa Rica. Disponível em: [Link] Acesso em: 20
fev. 2022.
12 CIDH. Relatório N° 98/09, P4355-02, Admissibilidade, Povo Indígena Xucuru, Brasil, 29 outubro de 2009.
Os peticionários alegaram que o Estado brasileiro não garantiu o direito à propriedade coletiva do
povo indígena Xucuru e seus membros, em virtude da demora no processo de demarcação de seu
território ancestral e da ineficácia da proteção judicial destinada a garantir esse direito, assim como da
falta de recursos judiciais eficazes e rápidos.
A CIDH concluiu declarar admissível a petição em relação às presumidas violações dos artigos 8,
21 e 25 da Convenção Americana sobre Direitos Humanos (CADH) em relação aos artigos 1.1 e 2 do
mesmo instrumento, assim como nos artigos XVIII e XXIII da Declaração Americana.
fatos similares, implementando um recurso viável que tutele o direito dos povos indígenas do Brasil a fim
de reivindicar seus territórios ancestrais e de exercer pacificamente sua propriedade coletiva.
13 CIDH. Relatório N° 44/15, Mérito, Povo Indígena Xucuru, Brasil, 28 julho de 2015. Disponível em: <[Link]
decisiones/corte/2016/[Link]>. Acessado em: 27 janeiro. 2022.
14 Na etapa de mérito, os peticionários incluíram alegações vinculadas à violação dos direitos à vida e integridade pessoal reconhecidos
nos artigos 4.1 e 5.1 da Convenção Americana pelo descumprimento das medidas cautelares outorgadas a favor do Cacique Marquinhos
e de Zenilda Maria Araújo. Em particular, mencionaram a tentativa de homicídio sofrida pelo Cacique Marquinhos em fevereiro de 2003.
Além disso, apresentaram argumentos sobre supostas violações relativas ao contexto de tensão e insegurança que maculou todo o
processo de demarcação, assim como as dificuldades na implementação das medidas cautelares.
56 IMPACTOS DE LA CIDH
Em 16 de março de 2016, o caso Xucuru foi apresentado à Corte Interamericana, “ante la necesidad de
obtención de justicia”, los hechos y violaciones de derechos humanos descritos en el Informe de Fondo.
Específicamente, la Comisión sometió a la Corte las acciones y omisiones estatales que ocurrieron,
o continuaron ocurriendo, con posterioridad al 10 de diciembre de 1998, fecha de aceptación de la
competencia de la Corte por parte del Estado. Todo ello sin perjuicio de que el Estado pudiera aceptar
la competencia de la Corte para conocer la totalidad del caso, de conformidad con lo estipulado en el
artículo 62.2 de la Convención.
Con base en lo anterior, la Comisión Interamericana solicitó a este Tribunal que declarara la
responsabilidad internacional de Brasil por las violaciones contenidas en el Informe de Fondo y que se
ordenara al Estado, como medidas de reparación, las recomendaciones incluidas en dicho Informe.
8.1 da Convenção Americana, bem como pela violação dos direitos de proteção judicial e à
propriedade coletiva, conforme os arts. 25 e 21 do mesmo instrumento, em detrimento do povo Xucuru e
seus membros. Além disso, a Corte considerou que o Estado não é responsável pela violação do dever
de adotar disposições de direito interno, previsto no artigo 2º da Convenção, nem pela violação do direito
à integridade pessoal, previsto no artigo 5.1 do mesmo instrumento15.
A Corte IDH decidiu, por unanimidade, que o Estado só é responsável a respeito dos fatos ocorridos
após o reconhecimento por parte do Brasil da jurisdição da Corte (a partir de 10 de dezembro de 1998).
Nesse sentido, é responsável pela violação do direito à garantia judicial de prazo razoável e à proteção
judicial e propriedade coletiva do povo Xucuru; mas não pela violação do dever de adotar disposições de
direito interno (art. 2 da Convenção Americana), nem pela violação do direito à integridade pessoal (art.
5.1 da Convenção Americana).
Além disso, a Corte IDH dispõe que: a sentença constitui uma forma de reparação; o Estado deve
garantir o direito de propriedade do povo Xucuru, de maneira que estes não sofram interferências de
terceiros sobre seu território; o Estado deve concluir o processo de desintrusão e pagar àqueles que
se encontram no território para receber indenizações por benfeitorias de boa-fé; o Estado deve pagar
o montante de US$1.000.000,00 para a criação de um fundo de desenvolvimento comunitário ao povo
Xucuru, bem como US$10.000,00 pelas custas do processo para os representantes do povo indígena; o
Estado deve, dentro do prazo de um ano, apresentar ao Tribunal um relatório sobre as medidas adotadas
para seu cumprimento.
15 Corte IDH. Caso do Povo Indígena Xucuru e seus membros vs. Brasil. Sentença de 5 de fevereiro de 2018. Costa Rica. Disponível em:
[Link]
de pessoas não indígenas no referido território, causando degradação ambiental e eventos que afetaram
a vida das vítimas.
16 CIDH. Informe N. 125/2010. Costa Rica. Disponível em: <[Link] Acesso
em 23 fevereiro. 2022.
58 IMPACTOS DE LA CIDH
3. Impacto Das Decisões Da Cidh
3.1 Impacto no Executivo (políticas públicas)
Se o Poder Legislativo não apresentou muitas novidades após a Constituição de 1988, o mesmo não
se pode falar a respeito do Poder Executivo, onde o impacto das decisões da CIDH é significativo, visto
que se trata do poder estatal que, em geral, é competente para aplicar as recomendações estabelecidas.
Nesse sentido, podemos afirmar que os casos sobre direitos indígenas na CIDH, em maior ou menor
medida, impactam o Poder Executivo.
No caso Povo Yanomami vs. Brasil, de 1985, a CIDH recomendou a demarcação do território
indígena para uma efetiva proteção de seus bens e da vida dos habitantes, visto que se encontravam
em constante ameaça com o avanço da atividade garimpeira no território. O processo de demarcação
foi finalmente concluído em 1992, com a homologação e registro no Serviço de Patrimônio da União
(SPU) e no RGI da comarca. Ademais, as recomendações da resolução de 1985 foram implementadas,
com a construção de postos de saúde e vigilância do território, bem como a atuação eficiente da Política
Federal, naquele momento, contra o garimpo clandestino17.
No entanto, já em 1996, a CIDH teve conhecimentos do desmonte contínuo dos órgãos federais de
proteção do território, especialmente da FUNAI e da Política Federal. A vigilância por helicóptero foi
suspensa, o que permitiu a retomada da atividade garimpeira na região18. Problema que permanece
até os dias atuais, inclusive com o registro de contaminação dos originários por mercúrio19, substância
utilizada no garimpo e altamente tóxica.
O caso Ovelário Tames vs. Brasil, sua vez, marcou a implementação de algumas políticas públicas
voltadas ao fortalecimento da defesa dos povos indígenas em Roraima, como a instalação da Defensoria
Pública da União no referido Estado, bem como o apoio ao projeto “Balcão de Direitos”, por meio da
então Secretaria Especial de Direitos Humanos, que se presta à capacitação dos originários quanto aos
seus direitos, bem como orientação jurídica e obtenção de documentos básicos. Ademais, houve uma
homenagem simbólica em memória de Ovelário Tames, bem como a indenização dos familiares no valor
de 90 mil reais e o reconhecimento da responsabilidade internacional do Brasil20.
No caso Comunidade Indígena Ananás, no entanto, não foi possível localizar relatório de mérito da
CIDH, motivo pelo qual não é possível analisar impactos no Poder Executivo.
17 CIDH. Informe sobre la situación de los derechos humanos en Brasil. Capitulo VI – Los derechos de los pueblos indígenas em Brasil,
29 sep. 1997. Disponível em: <[Link] Acesso em: 6 set. 2022.
18 Idem.
19 GREENPEACE BRASIL. A tragédia dos Munduruku, 30 set. 2019. Disponível em: <[Link]
dos-munduruku/>. Acesso em: 6 set. 2022.
20 IPEA. Direitos humanos, justiça e cidadania. Políticas sociais: acompanhamento e análise, Brasília, n. 14, 2007, p. 198. Disponível em:
<[Link] Acesso em: 6 fev. 2022.
A constituinte de 1987/1988 contou com a importante participação da UNI (União das Nações
Indígenas), criada em 1979, para representar os interesses os originários em todo território nacional,
com o apoio de outras organizações, como, por exemplo, o Conselho Indigenista Missionário (CIMI),
vinculado à Igreja Católica, e a Associação Brasileira de Antropologia (ABA)22.
Importante mencionar que, durante o processo constituinte, a causa indígena foi alvo de calúnias
a respeito de suposta conspiração internacional para impedir a lavra de minérios em terras indígenas,
inclusive mencionavam a possível existência de cassiterita em terras yanomamis, em Roraima23. Um
dos motivos que originaram o caso Yanomami vs. Brasil, na CIDH, foi a permanência de garimpeiros no
território em busca de riquezas minerais. Rapidamente se espalhou a ideia falsa de que haveria uma
articulação entre os originários e organismos internacionais para impedir o “progresso” brasileiro, no
que hoje se chamaria facilmente de fake news, Somado isso à reivindicação dos originários em serem
reconhecidos como nações, gerou-se o ambiente propício para atacar as justas pautas dos originários.
21 CIMI. Povo Xukuru recebe indenização do governo após sentença da CIDH que condenou o Estado por violações de direitos
humanos, 11fev. 20220. Diponível em: <[Link] indenizacao-do-governo-federal-como-sentenca-
da-cidh-que-condenou-o-estado-por-violacoes-de-direitos- humanos/>. Acesso em: 6 fev. 2022.
22 LOPES, Danielle Bastos. A presença do invisível na Assembleia Nacional Constituinte: um estudo sobre a participação indígena
(1987-1988). Hist. R., Goiânia, v. 22, n. 1, p. 71-87, jan.-abr. 2017, DOI: HR.V22I1.45253, p. 77.
23 CUNHA, Manuela Carneiro da. Índios na constituição. Novos estud. CEBRAP, São Paulo, vol. 37, n. 3, set.- dec., 2018. Disponível em:
<[Link] 33002018000300429>. Acesso em: 4 fev. 2022.
60 IMPACTOS DE LA CIDH
Graças à mobilização indígena, a Constituição ganhou o art. 231, que estabelece o dever do Estado
em reconhecer a organização social, costumes, línguas, crenças e tradições, bem como os direitos
originários sobre as terras tradicionalmente ocupadas e que sejam utilizadas de acordo com seus usos
e costumes, competindo à União demarcá-las e zelar pela sua proteção. Importante mencionar que a
referida previsão constitucional antecipa os instrumentos internacionais mais recentes sobre o tema. A
Convenção n. 169 da Organização Internacional do Trabalho (OIT) foi realizada no ano seguinte, em
1989, e a Declaração Universal das Nações Unidas sobre os Direito dos Povos Indígenas é de 2007. O
parâmetro, em termos de normas internacionais, até então, era a Convenção n. 107, de 1957, que ainda
fazia uma divisão entre povos tribais e semitribais, isto é, em um viés de progressiva integração nacional
como marco civilizatório ideal.
A respeito dos demais casos é possível dizer que pouco se avançou, em matéria legislativa, na
proteção dos direitos fundamentais de indígenas vítimas de crimes. O Estatuto das Sociedades Indígenas,
que visa substituir o defasado Estatuto do Índio (Lei n. 6.001/1973), encontra-se paralisado no Congresso
Nacional desde 199424, sem sinais políticos de que possa voltar a tramitar.
Embora a tese possa apenas ser aplicado ao caso referido, o parecer n. 1/2017 da Advocacia Geral
da União, de 20 de julho de 2017, homologado pelo então presidente Michel Temer, estabeleceu que
todos os órgãos da administração pública federal deveriam observar os parâmetros da Pet. n. 3.388/RR,
inclusive a FUNAI.
Em visita ao Brasil, a CIDH foi informada que processos demarcatórios em curso foram anulados em
virtude da aplicação do marco temporal25, tese que deve ser criticada por contrariar o texto do art. 231
da Constituição de 1988, a qual estabelece os direitos originários dos indígenas sobre as suas terras,
independentemente da outorga do Estado, cabendo apenas à União estabelecer a demarcação destas
terras para cumprir com a sua competência de proteger os territórios.
25 CIDH. Observações preliminares da visita in loco da CIDH ao Brasil. Disponível em: <[Link]
comunicados/2018/[Link]>. Acesso em: 4 fev. 2022.
Outra importante organização da sociedade civil é a Indian Law Resource Center, uma das coautoras
da petição encaminhada à CIDH. Sua atuação no Brasil se iniciou em 1979, levando, pela primeira vez,
um caso de direitos dos povos indígenas à CIDH. Sua atuação seguiu posteriormente denunciando
casos de invasão ilegal de garimpeiros no território yanomami29.
Ademais, o caso Yanomami também envolveu outras organizações sociais internacionais, como a
American Anthropological Association, Survival International e a Cultural Survival. Todas atuantes até
hoje e vigilantes a respeito dos problemas na região, especialmente em relação ao mais grave, que é
a invasão constante de garimpeiros.
A nível internacional, a situação dos Yanomami começou a atrair atenção, e se realizaram várias
manifestações ao redor do mundo. Em 1988, a Survival International organizou um processo em frente às
embaixadas de todos os países, em Londres e, simultaneamente, em frente às embaixadas brasileiras de
20 países diferentes. No mesmo ano, religiosos da Missão Consolata entregaram à ONU um documento
com 150.000 assinaturas, no qual denunciaram a situação dos Yanomami.
A repercussão no caso yanomami na mídia brasileira, por sua vez, não é fácil de ser analisada.
Em primeiro lugar, era um momento de distensão da ditadura militar e os militares sempre estiveram
vigilantes e controlaram todo o processo de passagem do poder aos civis. Em segundo lugar, a mídia
26 SOUZA FILHO, Carlos Frederico Marés de. O renascer dos povos indígenas para o direito. Curitiba: Juruá, 1998, p. 149.
28 CCPY. A Comissão Pró-Yanomami e suas ações. Disponível em: <[Link] Acesso em: 8 fev.
2022.
29 INDIAN LAW RESOURCE CENTER. International Advocacy. Disponível em: <[Link]
Acesso em: 26 janeiro. 2022.
62 IMPACTOS DE LA CIDH
acabou orquestrando a divulgação de informações inverídicas sobre suposto complô internacional contra
o desenvolvimento do país e que estariam utilizando os yanomamis como instrumento deste intuito.
Em estudo realizado a respeito do discurso sobre o índio na imprensa escrita, foi possível identificar
inúmeras notícias difamatórias a respeito dos yanomamis entre meados da década de 1980 e início da
década de 1990, que apresentam dados contraditórios e uma linguagem propositalmente forjada para
impactar negativamente o leitor30.
Em relação aos peticionários, o Conselho Indígena de Roraima (CIR) é uma organização indígena,
criada nos anos 90s, que luta pela defesa dos direitos dos povos indígenas no estado de Roraima; sua
participação no sistema interamericano foi importante para denunciar a omissão do Estado brasileiro na
morte do jovem Ovelário Tames. Da mesma forma, Human Rights Watch, fundada em 1978, desempenhou
um papel importante para dar a conhecer os abusos policiais cometidos contra à alegada vítima. Por
sua vez, o Centro de Justiça e Direito Internacional (CEJIL), criada em 1991, tem como missão contribuir
ao goce de direitos humanos mediante a defesa das populações indígenas no sistema interamericano e
outros mecanismos de proteção internacional.
Sobre a Comunidade Indígena Ananás, os representantes que apresentaram a denúncia diante a CIDH
foram o Conselho Indígena de Roraima (CIR), a Comissão de Direitos Humanos da Dioceses de Roraima,
o Conselho Indigenista Missioneiro (CIMI) e o Centro pela Justiça e o Direito Internacional (CEJIL).
No caso Raposa Serra do Sol, a fim de ampliar e consolidar sua luta pelo reconhecimento de sua terra
indígena, e sua demarcação e homologação, se constituiu um novo espaço de debate para a articulação do
movimento indígena no país Acampamento Terra Livre (precedido de um acampamento dos povos
30 DEL VIGNA, Dalva. O índio no discurso da imprensa escrita. Cadernos de Linguagem e Sociedade, v. 1, n. 1, p. 9, 1995. Disponível
em: <[Link] Acesso em: 11 mar. 2022.
31 CIMI. Memorial presta homenagem a indígena morto pela polícia. Disponível em: <[Link] Acesso em:
26 janeiro. 2022.
4. Considerações Finais
No presente trabalho, se apresentaram os cinco casos sobre povos indígenas no Brasil apresentados
diante da Comissão Interamericana de Direitos Humanos (CIDH): o Povo Yanomami vs. Brasil, Ovelário
Tames vs. Brasil, o Povo Indígena Xucuru e seus membros vs. Brasil, a Comunidade Ananás vs. Brasil
e o os Povos Indígenas de Raposa Serra do Sol vs. Brasil.
O caso do Povo Yanomami foi o primeiro caso, no âmbito de direitos indígenas, levado à CIDH
contra o Brasil, em 1985. Os yanomanis denunciaram a construção de uma estrada em seu território que
permitiu a penetração de estrangeiros e à exploração mineira. O Estado brasileiro não garantiu, nesse
contexto, a segurança e a saúde das comunidades indígenas. O caso não chegou até a Corte, mas em
1992 o Parque Yanomani foi finalmente demarcado.
O caso Ovelário Tames foi levado à CIDH, em 1999. A denúncia consistiu em que o Sr. Tames foi
preso pela polícia civil do Estado de Roraima na madrugada de 23 de outubro de 1988 e que no dia
seguinte ele acordou morto dentro de uma cela na delegacia do município da Normandia. Dois dias
depois, foi realizado um inquérito civil no lugar dos fatos, que estabeleceu que seis policiais civis estavam
presentes na delegacia desde o momento da admissão do Sr. Ovelário até sua morte. A investigação
policial foi concluída com a acusação de dois policiais.
O caso do Povo Indígena Xucuru apresentou uma denúncia submetida à CIDH, em relação ao
processo de delimitação, demarcação, titulação e, principalmente, a retirada dos não indígenas da
Terra Indígena Xucuru, no município de Pesqueira. A CIDH emitiu um Relatório de Mérito que analisou
legalmente a questão e expediu recomendações, que o Brasil não atendeu. Nesse sentido, o caso foi
levado à Corte IDH, em 16 de março de 2016, quem condenou ao Brasil internacionalmente.
O caso da Comunidade Ananás contra o Brasil, foi levado à CIDH no ano 2002, e foi declarado
admissível no ano 2006. A denúncia consistiu no processo de demarcação da Terra Indígena Ananás,
32 CIMI. Povos da Raposa Serra do Sol reivindicam respeito e cumprimento de direitos constitucionais. Disponível em: <[Link]
br/2019/01/povos-da-raposa-serra-do-sol-reivindicam-respeito-e-cumprimento-de- direitos-constitucionais/>. Acesso em: 6 fev. 2022.
64 IMPACTOS DE LA CIDH
que iniciou em 1980, após a realização de um laudo antropológico que demarcou 3 mil hectares
da área que correspondia à Comunidade. Diante disso, atos intimidatórios passaram a impedir a
demarcação, que ocasionou a redução de vinte famílias Macuxi para cinco, permanecendo na região
um total de trinta e dois integrantes da comunidade originária.
O caso dos Povos Indígenas de Raposa Serra do Sol foi levado à CIDH, em 2010. A petição denuncia
um atraso injustificado, desde 1977, sobre a demarcação, delimitação e titulação do território indígena
da Raposa Serra do Sol. Além disso, se denunciou a violência exercida por pessoas não indígenas que
teriam afetado a vida e a integridade pessoal das supostas vítimas. Nesse sentido, o Estado brasileiro
não garantiu o devido processo legal, a proteção dos direitos territoriais indígenas e a igualdade perante
a lei dos povos indígenas.
Finalmente, os referidos casos permitiram visibilizar as demandas dos povos indígenas em relação
à demarcação de suas terras ancestrais. Nesse sentido, a falta de reconhecimento dos territórios
ancestrais é um fator importante que reforça a situação de vulnerabilidade dos povos originários e
impede a preservação de sua identidade cultural.
Portanto, a CIDH, em relação ao sistema de casos, tem apresentado uma crescente influência no
âmbito do Estado brasileiro, bem como na imprensa, que confere destaque aos casos que chegam à
Comissão, bem como nos movimentos sociais, cujas decisões os animam a seguir se mobilizando.
Contudo, a limitação do acesso às decisões de mérito da CIDH, as quais, muitas vezes, não
são publicadas – dos cinco casos apresentados, dois não possuem decisão de mérito publicada –,
dificultam duplamente: a fata de acesso aos dados pelos pesquisadores, que poderiam contribuir
para otimizar o funcionamento da Comissão; bem como a divulgação das decisões da Comissão, que
poderiam ter maior atenção da imprensa e, assim, da sociedade, caso as decisões de mérito fossem
largamente publicadas.
66 IMPACTOS DE LA CIDH
COMPENDIO DE ARTÍCULOS ACADÉMICOS 67
A R T Í C U L O
Una pregunta que casos como el de Linda Loaiza nos plantean es ¿qué buscan obtener las víctimas
de violaciones graves a derechos humanos al acudir a cortes internacionales? Llevar un caso ante el
Sistema Interamericano no es sencillo, ni veloz, y tiene costos de oportunidad importantes en la vida de
las víctimas. Para cada caso que llega al Sistema Interamericano, las víctimas ya han acudido a todas
las instancias dentro de su país sin obtener la respuesta deseada, lo cual a su vez generalmente demoró
años. Entonces, ¿por qué llevar al Sistema Interamericano estos casos? ¿Por qué acudir a pesar del
riesgo y desgaste emocional que participar en un proceso internacional supone? Una respuesta posible
se esconde en la voz de las víctimas y lo que piden durante las audiencias.
Este artículo analiza estas preguntas a partir de un análisis cualitativo de lo dicho por las víctimas y sus
representantes en las audiencias en casos de violencia de género ante la CIDH en los últimos diez años
(2011-2021). Los resultados de este artículo indican que las audiencias ante la CIDH cumplen múltiples
propósitos que exceden la simple presentación de evidencia o relatoría de hechos. Las víctimas y sus
representantes utilizan este espacio para cuando menos tres funciones adicionales. Primero, durante la
audiencia se busca pronunciar la verdad de los hechos y de esta manera confrontar la verdad oficial creada
por el Estado. En segundo lugar, la audiencia también es un espacio en el que se presenta información
contextual y se hace referencia contextos más amplios de violaciones sistemáticas de derechos humanos
con la finalidad de que al resolver sus casos se obtengan garantías de no repetición. Finalmente, las
1 Patricia Cruz Marín es licenciada en derecho por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), licenciada en Ciencia Política
por el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), maestra en derecho por Yale Law School y candidata a doctora en derecho
por Yale Law School. Se ha desempeñado en la representación de víctimas de violaciones graves a derechos humanos en México
como Coordinadora Legal de la Clínica contra la Trata de personas del Instituto Tecnológico Autónomo de México y ante el Sistema
Interamericano de Protección a los Derechos Humanos como Bernstein Fellow en el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional
(CEJIL). Agradezco a Alice Miller, Oona Hathaway, James Cavallaro, Tom Tyler, Adi Gal, Andrés Caro y Chinmayi Arun por sus comentarios
en la elaboración de este artículo. También agradezco a Viviana Krsticevic, Francisco Quintana, Gisela de León, Florencia Reggiardo,
Alejandra MacAnarney y Jessica Ramírez quienes me aportaron experiencias y discusiones cruciales para la elaboración de este artículo
durante mi paso por CEJIL. Las opiniones expresadas son mi responsabilidad.
2 CIDH, Caso 12.797 – Linda Loaiza López Soto y otros v. Venezuela, 17 de marzo de 2015 (consultado el 22 de noviembre del 2021).
3 Kislinger, Luisa y Linda Loaiza, Doble Crimen. Tortura, esclavitud sexual e impunidad en la historia de Linda Loaiza, Editorial Dahbar,
Primera Edición, 2021, pág. 26.
Por otra parte, el artículo también hace una contribución en la creciente literatura sobre impacto de
las cortes regionales de derechos humanos. Las publicaciones académicas de las últimas décadas
han enfocado su atención en el cumplimiento de decisiones internacionales y los problemas de
cumplimiento, dando lugar a toda un área de investigación sobre incumplimiento de decisiones
internacionales. No obstante, recientemente se ha hecho notar que la relevancia del Sistema
Interamericano no debe ser valorado exclusivamente a partir de la métrica de cumplimiento, sino
también a partir de la métrica de impacto. Este artículo, al especificar el impacto que se busca por
las víctimas durante la audiencia, muestra una dimensión de justicia procedimental de relevancia
para un análisis de impacto del Sistema Interamericano.
El artículo se divide en cuatro apartados. En una primera sección se realiza una revisión de la literatura
sobre los dos debates principales en los que los resultados de este artículo tienen relevancia: el rol de
las audiencias en la construcción de verdad y justicia y las audiencias como un vértice de impacto más
allá del cumplimiento. En el segundo apartado, se explica la metodología utilizada para la elaboración
de este artículo, especificando los criterios para la selección de las audiencias y las variables utilizadas
para su análisis. En el tercer apartado, se desarrollan los resultados de la investigación. Finalmente, el
último apartado concluye.
Revisión de literatura
El rol de las audiencias en la construcción de verdad y justicia
La literatura sobre justicia transicional ha aportado importantes elementos para analizar si las
audiencias pueden constituirse como un espacio de construcción de verdad y justicia. Los juicios son
una de múltiples maneras y mecanismos disponibles para lograr este fin “entre la venganza y el perdón”5.
Uno de los dilemas clásicos de la literatura sobre justicia transicional es que las sanciones a las personas
responsables pueden impedir la construcción de una paz duradera. Mientras que los juicios privilegian
la “justicia” al sancionar a los perpetradores de las violaciones, las comisiones de verdad privilegian
5 Martha Minow, Between Vengeance and Forgiveness: Facing History After Genocide and Mass Violence 26 (1998).
70 IMPACTOS DE LA CIDH
“la verdad” al construir una relatoría de los hechos, sacrificando la posibilidad de investigar todas las
violaciones y sancionar a los responsables.
Un análisis más detallado sobre la función de las cortes en procesos de justicia transicional muestra
que esta aparente dicotomía entre “verdad” y “justicia” no es exacta6. Los juicios también pueden contribuir
a la construcción de verdad al visibilizar ciertos hechos representativos y reconocerlos mediante sus
sentencias. En ese sentido, Martha Minow argumenta que “el proceso de buscar reparaciones y de crear
comunidades de apoyo mientras se difunde conocimiento sobre violaciones y su significado en la vida
de las personas, puede ser más valioso, ultimadamente, que cualquier victoria específica u ofrecimiento
de un remedio7.” Asimismo, Koskeniemmi argumenta que la importancia de encontrar la “verdad” en
un proceso penal es importante, no para lograr la sanción de la persona responsable, sino porque
permite “iniciar un proceso de sanación en la víctima: sólo cuando la injusticia a la que una persona ha
sido sujeta es públicamente reconocida, las condiciones para recuperar del trauma se presentan y la
dignidad de la víctima puede ser restaurada8”.
Dentro del Sistema Interamericano, exiten estudios que han apuntado que las audiencias tienen la
capacidad de facilitar el diálogo entre las partes e impulsar el cumplimiento de decisiones al incorporar
a las víctimas en la supervisión de cumplimiento9. Un siguiente paso lógico en la investigación sobre
este tema que se toma en este artículo es analizar si las audiencias en sí mismas pueden cumplir una
función de construcción de verdad como lo anuncian algunos estudios en la línea de justicia transicional.
Este artículo explora la función de las audiencias como espacios de construcción de verdad al tomar la
participación de las víctimas y sus representantes durante las audiencias en la CIDH como una ventana
para escuchar el impacto que se buscan tener al acudir al Sistema Interamericano.
6 Geoff Dancy et al., Behind Bars and Bargains: New Findings on Transitional Justice in Emerging Democracies, 63 INT. STUD. Q.
99–110 (2019).
8 Martti Koskenniemi, Between impunity and show trials, 6 MAX PLANCK YEARB. U. N. LAW 1–32, 4 (2002).
9 Clara Sandoval, The Power of Hearings: Unleashing Compliance with Judgments at the Inter-American Court of Human Rights, in
IMPLEMENTING HUMAN RIGHTS DECISIONS: REFLECTIONS, SUCCESSES, AND NEW DIRECTIONS (Open Society Justice Initiative
ed. 2021).
10 Para una revisión de literatura exhaustiva sobre los argumentos principales de cada una de estas teorías y sus implicaciones en el
área de derechos humanos, ver: Oona Hathaway, Do Human Rights Treaties Make a Difference?, 111 YALE LAW J. (2002); Harold Hongju
Koh, Why Do Nations Obey International Law?, 106 YALE LAW J. 2599– 2659 (1997); William Bradford, International Legal Compliance: An
Annotated Bibliography, 30 N. C. J. INT. LAW COMMER. REGUL. 379–428 (2004).
Recientemente, una nueva etapa en la investigación académica ha argumentado que reducir el efecto
de las cortes internacionales al “cumplimiento” de decisiones internacionales simplifica y distorsiona
la interacciones entre el derecho y la política. Autores que impulsan este argumento sostienen que
el Derecho Internacional tiene efectos distintos al cumplimiento14. Por ejemplo, las obligaciones
internacionales pueden “afectar la interpretación de normas domésticas” o incluso llevar al fenónemo
de “extracompliance (extracumplimiento)”15. El extracumplimiento se da cuando se produce “un efecto
normativo mayor, más poderoso, o diferente que el inicialmente deseado que es consistente con los
valores o la intencionalidad que se puede atribuir plausiblemente a los ‘creadores’ de la norma”16.
Este artículo se inserta dentro de esta la literatura que cuestiona la capacidad del concepto de
“cumplimiento” para evaluar la utilidad del Sistema Interamericano y propone complementar los resultados
de un análisis de cumplimiento con la perspectiva de “impacto”17. Mientras que desde una perspectiva
de cumplimiento, el efecto del Sistema Interamericano se reduce a cumplir con cada una de las medidas
de reparación ordenadas en una sentencia o resolución, la perspectiva de impacto admite el análisis de
distintas etapas del procedimiento y cómo cada una de ellas puede producir un impacto. Si bien pueden
existir distintos niveles de impacto, este artículo se concentra específicamente en el impacto que las
víctimas buscan tener con su participación en las audiencias ante la CIDH en casos de violencia de género.
11 Hathaway, supra note 11; BETH A. SIMMONS, MOBILIZING FOR HUMAN RIGHTS: INTERNATIONAL LAW IN DOMESTIC POLITICS
(2009)
12Fernando Felipe Basch, The Doctrine of the Inter-American Court of Human Rights regarding States’ Duty to Punish Human Rights
Violations and Its Dangers, 23 AM. UNIV. INT. LAW REV. 195 (2007); Sergio Iván Anzola, Beatriz Eugenia Sánchez & René Urueña,
Después del fallo: el cumplimiento de las decisiones del Sistema Interamericano de Derechos Humanos. Una propuesta de metodología,
COLECCIÓN 121 (2017); Aníbal Pérez Liñán, Luis Schenoni &Kelly Morrison, Time and Compliance with International Rulings: The Case of
the Inter-American Court of Human Rights, MAX PLANCK INST. COMP. PUBLIC LAW INT. LAW MPIL RES. PAP. (2019).
13 Cumplimiento e impacto de las sentencias de la Corte Interamericana y el Tribunal Europeo de DERECHOS HUMANOS.
TRANSFORMANDO REALIDADES, (Armin Von Bogdandy et al. eds., 2019); Id.; Ruth Rubio- Martin & Clara Sandoval, Engendering the
Reparations Jurisprudence of the Inter-American Court of Human Rights: The Promise of the Cotton Field Judgment, 33 HUM. RIGHTS
Q. 1062 (2011); VIVIANA KRSTICEVIC, Implementación de las decisiones del Sistema Interamericano de Derechos Humanos. Aportes
para los procesos legislativos., (2009). 14 Robert Howse & Ruti Teitel, Beyond compliance: rethinking Why International law really matters,
1 GLOB. POLICY 127–136 (2010); THE INTER-AMERICAN HUMAN RIGHTS SYSTEM: IMPACT BEYOND COMPLIANCE, (Par Engstrom
ed., 2019); Cumplimiento e impacto de las sentencias de la Corte Interamericana y el Tribunal Europeo de DERECHOS HUMANOS.
TRANSFORMANDO REALIDADES, supra note 14; Patricia Palacios Zuloaga, Judging Inter- American Human Rights: The Riddle of
Compliance with the Inter-American Court of Human Rights, 42 HUM. RIGHTS Q. 392–433 (2020).
14 XXX
17 Ver, por ejemplo, Cumplimiento e impacto de las sentencias de la Corte Interamericana y el Tribunal EUROPEO DE DERECHOS
HUMANOS. TRANSFORMANDO REALIDADES, supra note 14; Armin von Bogdandy & René Urueña, International Transformative
Constitutionalism in Latin America, 114 AM. J. INT. LAW 403–442 (2020).
72 IMPACTOS DE LA CIDH
Demostrar que las audiencias pueden ser un vértice de impacto más allá del cumplimiento tiene
consecuencias relevantes y consistentes con las teorías de justicia procedimental. La literatura sobre
justicia procedimental argumenta que las personas pueden estar fuertemente influenciadas por la
percepción de haber sido tratadas de manera “justa” dentro de un proceso jurisdiccional18. Desde esta
perspectiva, un proceso se percibe como justo cuando se nos da la oportunidad de participar, cuando
se recibe un trato digno y respetuoso, cuando las autoridades actúan de manera neutral y cuando las
autoridades se perciben como confiables19. Por tanto, una visión de justicia procedimental reconoce
la importancia y el poder de momentos previos a la emisión y cumplimiento de una sentencia – como
las audiencias ante la CIDH – como una oportunidad valiosa para crear en las víctimas que acuden
al Sistema Interamericano al ser escuchadas por autoridades que consideran imparciales de manera
respetuosa y digna.
Teoría y metodología
El artículo sostiene que las audiencias en casos de violencia de género ante la CIDH son utilizadas por
las víctimas y sus representantes de múltiples maneras que trascienden la simple presentación de una
relatoría de hechos sobre el caso para obtener una sentencia o resolución que ordene la investigación y
sanción de las personas responsables de la violación a derechos humanos. Como se desarrolla a detalle
en este apartado, las audiencias son un momento procesal relevante para la justicia procedimental, son
un espacio donde se confrontan narrativas sobre la verdad, se habla de un contexto más amplio de
violaciones a derechos humanos y se pide el acceso a la justicia para víctimas de casos similares. Los
resultados obtenidos del análisis de audiencia destaca y comprueba el uso multifacético que las víctimas
y sus representantes dan a las audiencias al tomar la palabra. El objetivo del artículo es desentrañar
y describir esos usos alternativos y posibles caminos de impactos solicitados en las audiencias, por lo
que no entra dentro del alcance de este artículo determinar si este impacto sí se traduce en resultados
concretos o identificables.
Para realizar el análisis propuesto, se contruyó una base de datos que incluye todas las audiencias
sobre violencia de género realizadas ante la CIDH en los últimos 10 años (2011-2021). Para su elaboración,
se analizó el contenido temático de los períodos de sesiones 141-182 revisando los comunicados de
prensa y anexos técnicos publicados por la CIDH al finalizar cada uno de éstos 41 periodos de sesiones.
18 Tom R Tyler & Justin Sevier, How do the Courts Create Popular Legitimacy?: The Role of Establishing the Truth, Punishing Justly, And/
Or Acting through Just Procedures, 77 ALBANY LAW REV. 43, 1100.
Para los efectos de esta investigación, se analizaron todo tipo de audiencia realizada ante la CIDH
sin importar su propósito siempre y cuando el caso tratara sobre violencia de género21. Múltiples de las
audiencias estudiados se refieren a casos que eventualmente llegaron a la Corte IDH. Las audiencias de
estos casos ante la Corte IDH no conforman parte de la base de datos. No obstante, las declaraciones
de las víctimas durante las audiencias en la Corte IDH sí se tomaron en cuenta para contrastar sus
intervenciones iniciales ante la CIDH e identificar si se referían al proceso vivido en la CIDH y el impacto
que perciben que la audiencia tuvo.
20 Organización de Estados Americanos, Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer
(“Convención Belém do Pará”), Ciudad de Belem do Para, Brasil, 9 de junio de 1994.
21 Las audiencias ante la CIDH no son el único ni el principal espacio de confrontación entre las víctimas y la representación estatal.
La CIDH realiza también audiencias privadas y reuniones de trabajo. Asimismo, la Corte IDH realiza audiencias, con distintos propósitos
(análisis de excepciones preliminares, fondo, reparaciones o supervisión de cumplimiento) y modalidades (públicas o privadas, ordinarias y
extraordinarias, en sede o en sitio).
74 IMPACTOS DE LA CIDH
Resultados: las audiencias como espacios de construcción de verdad, incidencia y justicia
La principal expectativa empírica que se confirma en los resultados del estudio es que los discursos
de las víctimas y sus representantes durante las audiencias en la CIDH muestran que las audiencias
se utilizan no sólo como una etapa intermedia cuyo fin es la eventual emisión de una sentencia y su
cumplimiento, sino también un espacio de construcción de verdad, un espacio para visibilizar patrones
sistemáticos y un espacio para pedir justicia para todas las víctimas de patrones de violencia similares
a sus casos (ver Gráfica 1).
Una premisa que hace posible el uso de las audiencias como este espacio de construcción de verdad,
incidencia y justicia es que las víctimas identifiquen la posibilidad de hablar ante la CIDH como un fin en
sí mismo antes de obtener una sentencia o resolución favorable. Es decir, de manera consistente con las
22 La Corte IDH no ha definido la obligación de impartir justicia. No obstante, el alcance de esta obligación se ha establecido a partir
de su jurisprudencia sobre combate a la impunidad. Ver, por ejemplo, Corte IDH. Caso del Penal Miguel Castro Castro Vs. Perú. Fondo,
Reparaciones y Costas. Sentencia de 25 de noviembre de 2006. Serie C No. 160., párr. 405 y Caso Rodríguez Vera y otros (Desaparecidos
del Palacio de Justicia) Vs. Colombia. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 14 de noviembre de 2014.
Serie C No. 287, párr. 488.
Del análisis de las audiencias, se desprende que las víctimas reconocen cierto valor en emitir su
testimonio frente a un grupo de personas consideradas con autoridad e imparcialidad. Las víctimas
comúnmente mencionan durante sus intervenciones que la razón por la que acuden a la audiencia es
porque representa la primer oportunidad de poder pronunciarse y decir su versión de los hechos frente
a una autoridad que las escuche, que sea imparcial y pueda reconocer el daño sufrido. Por ejemplo,
Linda Loaiza, víctima de esclavitud sexual a manos del hijo de un decano de una universidad importante
en Venezuela, cierra su testimonio ante la CIDH señando que “[A]ún persiste en mi caso la impunidad
en relación al delito de violencia sexual. Es por ello que he acudido hasta esta instancia y valoro que
ustedes hayan admitido este caso y que ahora estén conociendo porque sé que en este lugar no esperan
ningún tipo de privilegios ni sociales económicos o políticos23.
Múltiples víctimas contrastan su experiencia con el proceso judicial en su país con su experiencia
en el litigio internacional, puntualizando que en el Sistema Interamericano encontraron un espacio
que consideran confiable. El caso de Lilia García Andrade vs. México ejemplifica este punto. Norma
Andrade se pronunica después de relatar sobre los dos atentados contra su vida al perseguir a las
personas responsables del feminicidio de su hija “No confío en las autoridades mexicanas, pero sí
confío en ustedes, comisionadas, comisionado, yo espero que ustedes nos ayuden a acercarnos a tan
anhelada justicia24.”
Por tanto, este reconocimiento explícito que se hace por parte de las víctimas en sus testimonios
de reconocimiento de la CIDH como un espacio donde autoridades objetivas e imparciales escuchan su
testimonio, apunta que existe una dimesión procesal de relevancia dentro del Sistema Interamericano en el
que no sólo importan los resultados producidos de un litigio internacional, sino también el proceso capaz de
llevar a esos resultados. Esta dimensión procesal se expresa en cuando los distintos usos que las víctimas
y sus representantes le dan a las audiencias ante la CIDH, desarrollados en los siguientes apartados.
23 CIDH. Caso Linda Loaiza López Soto y otros vs. Venezuela, Audiencia Pública del 154 Período de Sesiones de la CIDH, minuto 12:49-
13:48 (consultado el 1 de marzo de 2022).
24 CIDH. Caso Lilia García Andrade vs. México, 168 Periodo de Sesiones en la República Dominicana, minuto 26:25- 25:40 (consultado
el 23 de febrero de 2022).
76 IMPACTOS DE LA CIDH
Una manera de utilizar la audiencia como un espacio de construcción de una verdad diferente a la
verdad legal a nivel nacional es al tratar de modificar la reputación de la víctima. El caso Mariana Selvas
y otras vs. México (Mujeres Víctimas de Tortura Sexual en Atenco) es un ejemplo de lo anterior. El caso
se refiere a la responsabilidad internacional del Estado por la violencia sexual y violación de 11 mujeres
detenidas en el marco de las protestas en San Salvador Atenco. Tres de las víctimas de Atenco durante
distintas audiencias expresaron que no aceptaron el acuerdo de solución amistosa propuesta por el
Estado porque no permitía esclarecer la verdad.
Bárbara Italia, una de las víctimas que presentó su testimonio durante la audiencia en la CIDH señala
que el Estado Mexicano “[H]a demostrado en estos más de seis años no sólo una incapacidad para
responder a nuestras demandas de verdad y justicia máxime porque sus únicas acciones han estado
relacionadas con la denuncia que hemos levantado a nivel interamericano e internacional sino también
sigue difundiendo información falsa sobre lo ocurrido en Atenco y sobre la búsqueda de justicia25.
Además, Italia señala respecto al estigma creado por el Estado al ser víctimas en el caso: “Nosotros
dejamos de tener nombre: Italia, Mariana, Norma. Nos convertimos en las violadas de Atenco y eso es
muy difícil de superar [..] es lo que parece ser que quieren que nos definan ahora26”.
Este forma de utilizar las audiencias como mecanismo de construcción de verdad también se
presenta en casos también cuando las víctimas de la violencia de género no pueden ser las que usan
su voz para modificar su reputación, sus familiares (quienes también son víctimas pero de afectaciones
a su integridad y a derechos asociados al acceso a la justicia), sus representantes y los peritos
participan en esta lucha por establecer la verdad y rectificar su reputación. Un ejemplo ilustrativo de
lo anterior es el caso Guzmán Albarracín. Este caso se refiere a la violencia sexual sufrida por Paola
Guzmán Albarracín en el ámbito escolar a manos del vicerrector del colegio estatal al que ella acudía.
Ella se suicidió como consecuencia de una intoxicación con fósforo blanco voluntariamente ingerido
por “tantas cosas que sufría”27. Durante la audiencia, la representación de las víctimas presenta un
peritaje psicológico que explica que las cartas de suicidio de Paola y que el acto de suicidio “se
constituyen en un modo de denuncia28”. Es decir, el peritaje busca resignificar las cartas de suicidio de
Paola, ya no como evidencia de un suicidio, sino como un acto de denuncia de la violencia de género
que vivió y de la cual no fue protegida.
Por último, las audiencias también son un momento de confrontación y desafío a las autoridades
estatales que acuden a la audiencia. Dos ejemplos ilustrativos, y de ninguna manera exhaustivos son los
casos de Jessica Lenahan vs. Estados Unidos y Jineth Bedoya vs. Colombia.
25 CIDH. Mariana Selvas y otras vs. México, Audiencia Pública del 147 Periodo de Sesiones de la CIDH (consultado el 7 de marzo de
2011), min. [Link]-[Link].
26 CIDH. Mariana Selvas y otras vs. México, Audiencia Pública del 147 Periodo de Sesiones de la CIDH (consultado el 7 de marzo de
2011), min. 22:42-23:19.
27 Carta que dejó Paola Guzmán Albarracín ante su suicidio. Parte policial de 13 de diciembre de 2002 (expediente de prueba, anexo
7 al escrito de contestación, fs. 6991 a 6993) citado en Corte IDH. Caso Guzmán Albarracín y otras Vs. Ecuador. Fondo, Reparaciones y
Costas. Sentencia de 24 de junio de 2020. Serie C No. 405.
28 CIDH. Caso Paola Guzmán y familiares, Audiencia Pública del 1567 Periodo de Sesiones de la CIDH (consultado el 1 de marzo de
2011), min. 31:18-31:23.
En 15 años mi familia ha hecho tres simples preguntas: quién mató a mis hijas, cuándo y cómo, y
si Simon fue responsible o ellas quedaron atrapadas en el fuego cruzado con la policía. ¿Cómo
es que estas preguntas siguen abiertas? ¿Cómo es que una madre no tiene el derecho a conocer
lo que sucedió con sus hijas? (Traducción propia)29
Este impulso de confrontación y desafío también se ilustra en el caso de la periodista Jineth Bedoya.
Ella fue víctima de violencia de género y tortura sexual durante diez horas como retaliación por su trabajo
periodístico en Colombia. Durante su intervención a la audiencia ella dirige su mensaje a las autoridades
estatales presentes:
Ustedes están hablando frente a una mujer que tiene el cuerpo marcado por las torturas que
vivió el 25 de mayo del 2000. Es vergonzoso escuchar lo que acabo de escuchar. Quiero decir
aquí que es revictimizante completamente porque están faltando a la verdad. No pueden hablar
de una acción efectiva del Estado buscarme ocho horas después de mi secuestro cuando
tuvieron un año para impedirlo. No pueden hablar de una acción efectiva del Estado diciendo
que no hubo una respuesta oportuna de parte mía cuando tengo la carta sellada en el DAZ
donde respondí que yo necesitaba un esquema de seguridad que me protegiera. No pueden
responder eso. No pueden faltar a la verdad. Les repito que está hablando una mujer que tiene
su cuerpo marcado y su vida destruida no puede ser una acción efectiva buscar una mujer
después de que la mataron en vida. A mí me mataron en vida. (Énfasis añadido)30
Esta serie de ejemplos, muestran un mecanismo que opera en todas las audiencias. Las víctimas
y sus representantes acuden a la CIDH para confrontar la versión oficial de los hechos creada por la
narrativa estatal y presentar una versión propia ante una autoridad percibida como imparcial y con la
capacidad de escuchar y reescribir esa historia.
29 CIDH. Caso Jessica Lenahan vs. Estados Unidos, Audiencia Pública del 153 Periodo de Sesiones de la CIDH (consultado el 2 de
marzo de 2022), min. 12:44-13:16.
30 CIDH. Caso Jineth Bedoya vs. Colombia, Audiencia Pública del 157 Período de Sesiones de la CIDH (consultado el 28 de febrero de
2022), min. [Link] – [Link].
78 IMPACTOS DE LA CIDH
Las audiencias como un espacio para visibilizar patrones sistemáticos de violaciones a
derechos humanos
De las audiencias analizadas, en el 93% se solicitó explícitamente por parte de las víctimas o sus
representantes garantías de no repetición para evitar la repetición de violaciones similares a futuro. La
única audiencia en la que no se solicitó fue una audiencia de admisibilidad en la que la participación de
la representación de las víctimas se concentró en clarificar que el caso cumplía con los requisitos de
admisibilidad31. En el resto de las audiencias se hizo referencia a patrones sistemáticos de violaciones
a derechos humanos, ya sea en los testimonios de las víctimas, los alegatos de sus representantes,
o en la presentación de testigos expertos en el contexto en específico. Incluso, cuando los elementos
contextuales son incorporados por los testimonios de las víctimas, éstas indican explícitamente que el
hecho de poder difundir y dar a conocer su caso es en sí mismo un mecanismo para evitar la repetición
de los hechos.
En otras ocasiones, las víctimas le dan a su testimonio un valor como magnificador de la voz de otras
personas también víctimas de violencia de género cuyos casos nunca llegarán al Sistema Interamericano y
tampoco han encontrado justicia. Por ejemplo, Linda Loaiza inicia su declaración ante la CIDH señalando:
“estoy aquí para brindar mi testimonio y alzar la voz en nombre de las miles de mujeres venezolanas que
hoy están siendo víctimas de violencia sexual y violencia de género33” Este punto también se revela con
claridad en el caso de Ernestina Ascensio, una mujer indígena náhuatl que fue violada y agredida por
integrantes del Ejército mexicano34. Ernestina falleció derivado de las graves lesiones sufridas. Durante la
audiencia, sus representantes destacan la violencia estructural de la que Ernestina fue víctima dentro de
un contexto de desigualdad y racismo hacia las mujeres indígenas en México:
31 CIDH. Caso Digna Ochoa y otros vs. México (Admisibilidad), Audiencia Pública del 14 de marzo del 2013 (consultado el 2 de marzo
del 2022).
32 Corte IDH. Caso Velásquez Paiz y otros vs. Guatemala. Parte 1, Audiencia Pública del 52 Período Extraordinario de Sesiones del 20
de abril al 24 de abril de 2015 (consultado el 8 de marzo de 2022), min. 26:05-26:27.
33 CIDH. Caso Linda Loaiza López Soto y otros vs. Venezuela, Audiencia Pública del 154 Período de Sesiones de la CIDH (consultado el
1 de marzo de 2022), minuto 3:45-3:55.
34 Ver CIDH. Informe No. 144/17, Petición 49-12. Informe de admisibilidad. Ernestina Ascensio Rosario y otras vs. México. OEA/Ser.L/V/
II.165, Doc. 170, 26 de octubre de 2017.
Esta referencia a elementos contextuales también se hace patente en los peritajes que se presentan
durante las audiencias. Por ejemplo, la perito Jimena Cortés Castillo en la audiencia del caso Guzmán
Albarracín se refiere no sólo al daño a la madre de Paola, sino también al daño colectivo generado
dado que la impunidad del caso de Paola crea un “ mensaje implícito en donde se normaliza el acoso
sexual. […] Entonces esto promueve y contribuye a la normalización del delito y a la discriminación
contra la mujer adolescente36.” Similarmente, en el caso de Jessica Lenahan, la Relatora Especial
de Naciones Unidas sobre la violencia contra la mujer, Rashida Manjoo, participó en la audiencia y
retomó un reporte sobre las medidas que es posible tomar para eliminar la violencia contra las mujeres.
Su peritaje se dedicó a enmarcar el caso de Jessica Lenahan como paradigmático de una situación
de preocupación mundial y especificar medidas estructurales para evitar la violencia contra las
mujeres. Ella retoma las conclusions de su reporte sobre adoptar “una aproximación holística a los remedios
que incluye una comprensión interseccional y multiple de las distintas formas de discriminación y sus”
(traducción propia)37.
Los elementos contextuales en los que se enmarca el caso también son destacados por los
y las representantes de las víctimas durante sus alegatos. En el caso de Jessica Lenahan sobre el
incumplimiento del Estado en prevenir situaciones de violencia doméstica, sus representantes señalaron
la existencia de “siete asuntos sistemáticos relacionados con la respuesta policial en el Estado, incluyendo
el inadecuado entrenamiento para atender a violencia doméstica y la deficiente aplicación de las leyes
de control de armas en Colorado […] Un problema emblematizado con el caso de Jessica Lenahan38.”
De la misma manera, la representante de Mariana Selvas y otras señala cómo este caso es indicativo de
un contexto más amplio de violencia de género:
El trato diferenciado incluyendo las agresiones de tipo sexual padecido por las peticionarias es
indicativo de la situación de discriminación y misoginia que enfrentan las mujeres en México.
35 CIDH, Audiencia Ernestina Ascecio Rosario y Otras vs. México, 4 de diciembre de 2020, minutos 17:53 a 19:14.
36 CIDH. Caso Paola Guzmán y familiares, Audiencia Pública del 15X Periodo de Sesiones de la CIDH (consultado el 1 de marzo de
2022), min. 41:17-41:46.
37 CIDH. Caso Jessica Lenahan vs. Estados Unidos, Audiencia Pública del 153 Periodo de Sesiones de la CIDH (consultado el 2 de
marzo de 2022), min. 22:19-22:29.
38 CIDH. Caso Jessica Lenahan vs. Estados Unidos, Audiencia Pública del 153 Periodo de Sesiones de la CIDH (consultado el 2 de
marzo de 2022), min. 7:04-7:22.
80 IMPACTOS DE LA CIDH
El tipo de violencia que sufrieron que fue acompañada en todo momento de calificativos
degradantes y humillante refleja una forma inadmisible pero cotidiana de ejercer el poder sobre
la mujer y de los grandes retos del estado mexicano para sancionar y erradicar la violencia de
género en México39.
En suma, de los ejemplos anteriores y el análisis de la base de datos indica que durante las
audiencias se dedica una parte importante del tiempo en los testimonios de las víctimas, los alegatos
de sus representantes y en la elección de expertos o expertas para clarificar los patrones sistemáticos
de violaciones a derechos humanos dentro de los cuales se enmarca el caso porque la audiencia es un
foro más de incidencia en donde se puede reforzar la importancia de encontrar soluciones estructurales
y garantías de no repetición que trasciendan el caso específico.
Las audiencias como un espacio para pedir justicia para todas las víctimas en casos dentro
de un mismo patrón de violaciones a derechos humanos
Finalmente, las víctimas también buscan justicia. Todas las audiencias apelan a la búsqueda de
justicia de múltiples maneras. No obstante, esta apelación para obtener justicia, siempre se hace
especificando que hacer justicia en el caso en concreto también es una forma de hacer justicia a más
personas, ya sea al enviar un mensaje de que ese tipo de violencia no será tolerada o al visibilizar una
violación a derechos humanos vivida por múltiples personas que nunca podrán acceder a la justicia en
su país o a nivel internacional.
La mayoría de las víctimas consideran a la audiencia en el caso como una oportunidad para evitar
que violaciones similares al visibilizar un contexto sistemático de violaciones en las que su caso se
enmarca. Por ejemplo, la madre de Paola Guzmán Albarracín señala durante la audiencia: “[L]a muerte
de mi de mi Paola fue este fue bendición. La muerte de mi Paula fue lo que deramó el vaso para que se
sepa toda la corrupción grande que en el colegio Martínez Serrano40” De igual manera, Jineth Bedoya,
después de detallar la violación y tortura sexual que sobrevivió en Colombia dice:
Yo opté por sobrevivir. Opté por luchar por mi caso y seguir haciendo periodismo. Opté por
visibilizar miles de casos de mujeres, que como yo, quedamos cercenadas por la inoperancia
de la justicia y por su impunidad. […] La impunidad en ningún lugar del mundo puede ser
negociable. Hay algo que vale más que todos los cheques que pueda girar un Estado y eso es
la dignidad. Les aseguro que si algo me sobra es dignidad. (Énfasis añadido)41
39 CIDH. Mariana Selvas y otras vs. México, Audiencia Pública del 147 Periodo de Sesiones de la CIDH (consultado el 7 de marzo de
2011), min. 40:21-40:32.
40 CIDH. Caso Paola Guzmán y familiares, Audiencia Pública del 156 Período de Sesiones de la CIDH (consultado el 28 de febrero de
2022), min. 17:18
41 CIDH. Caso Jineth Bedoya vs. Colombia, Audiencia Pública del 157 Período de Sesiones de la CIDH (consultado el 28 de febrero de
2022), min. 4:02-4:23 y 6:22-6:50.
Narrar los hechos ante una audiencia se plantea como un acto de denuncia que se acepta como una
segunda opción -si no deseada, cuando menos aceptable- frente a la impunidad. Como concluye Paula
Flores, madre de una de las seis víctimas de feminicidio en el caso Silvia Elena Rivera: “Yo creo que la
única fuerza que nos ha dado [el feminicidio de su hija] es seguir para seguir pintando esas cruces de
justicia43.” Asimismo, Norma Andrade durante la audiencia declara que después de los atentados contra
su vida por buscar justicia en el caso del feminicidio de su hija:
[L]a única forma de que nuestros corazones lastimados encuentren paz es que haga justicia.
Cuando me enteré que el mismo grupo de sujetos que asesinó a Alejandra también había
asesinado otras niñas y al ver sus expedientes me di cuenta que sus casos están olvidados decidí
que a pesar del riesgo no puedo renunciar creo firmemente en que la única forma de alcanzar
justicia para mi hija y para esas otras niñas y mujeres asesinadas es con la intervención de la
Comisión Interamericana que puede obligar al gobierno a detener a los feminicidas que como
el propio gobierno mexicano ha reconocido continúan secuestrando torturando y asesinando a
otras niñas y mujeres […]44.
En suma, el análisis de las audiencias en casos de violencia de género ante la CIDH nos muestra
cómo este espacio se ha utiliza como una plataforma para la investigación y sanción de las personas
responsables de las violaciones a derechos humanos en todos los casos que compartan patrones similares
de violencia, pero también para hacer justicia desde el discurso y el testimonio de las víctimas que no se
silencian ante la impunidad.
Conclusión
Si bien en América Latina, el Sistema Interamericano se ha convertido en un espacio de denuncia
de graves violaciones a derechos humanos, hasta la fecha poco se ha investigado qué es lo que las
víctimas de violencia de género que acuden ante el Sistema Interamericano buscan obtener y en qué
medida el Sistema Interamericano es capaz o está configurado para cumplir estas necesidades. Este
42 CIDH. Caso Celia Edith Ramos Durand y Familia vs. Perú, Audiencia Pública del 179 Período de Sesiones Virtual, marzo de 2021
(consultado el 21 de febrero del 2022), min. 25:24-25:33
44 CIDH. Caso Lilia García Andrade vs. México, 168 Periodo de Sesiones en la República Dominicana, minuto 26:25- 25:40 (consultado
el 23 de febrero de 2022).
82 IMPACTOS DE LA CIDH
artículo toma un primer paso para poder realizar esta evaluación, tomando a las audiencias de la CIDH
como una ventana para escuchar el impacto que las víctimas buscan al acudir al Sistema Interamericano.
La conclusión más significativa de este artículo es que las audiencias ante la CIDH son un espacio
complejo y multifacético que se usa de cuando menos tres maneras adicionales a la presentación de
evidencia. Primero, la audiencia es un espacio de construcción de la verdad. Segundo, la audiencia es
un espacio contextualizar el caso dentro de patrones más amplios de violaciones a derechos humanos
que se buscan visibilizar y modificar a partir del litigio de estos casos. Tercero, la audiencia es un espacio
para exigir y hacer justicia, no sólo para las partes peticionarias, sino también en nombre de otras víctimas
cuyos casos nunca llegarán al Sistema Interamericano.
Por tanto, las audiencias ante la Comisión Interamericano son un vértice de impacto distinto al
cumplimiento de sentencias o resoluciones favorables a las víctimas. Distintas etapas del procedimiento
ante el Sistema Interamericano, como las audiencias en la CIDH, pueden producir y se tiene la
expectativa por parte de las víctimas y sus representantes, que produzcan un impacto. Las víctimas
y sus representantes desean una resolución favorable, pero no sólo eso. También están utilizando las
audiencias como una plataforma para visibilizar patrones específicos de violaciones a derechos humanos
y sus mensajes deben ser replicados y difundidos para que este fin se cumpla. Las implicaciones de
esta conclusión son relevantes para la práctica de la CIDH. Para la evaluación de la buena gestión de la
CIDH, no sólo importa la producción de resultados mediante resoluciones o el desarrollo de estándares.
También importa, que la experiencia dentro del proceso internacional logre generar oportunidades para
la construcción de la verdad, la visibilización de contextos y la solicitud de justicia para grupos amplios
de víctimas. En la medida que estos objetivos se cumplan, es posible que el proceso internacional ante
la CIDH tenga un efecto reparador y restaurativo para las víctimas mucho antes de la emisión de una
sentencia o resolución.
Introdução
O Sistema Interamericano de proteção dos Direitos Humanos é composto pela Comissão
Interamericana de Direitos Humanos e pela Corte Interamericana de Direitos Humanos, integrando um
sistema regional aplicável ao Estado Brasileiro. Esses dois órgãos foram especialmente instituídos para
investigar e processar as denúncias de violação de Direitos Humanos.
Não se pode ignorar que esses dois aspectos já constituem, por si sós, verdadeiros impactos
decorrentes da instituição do Sistema Interamericano de Direitos Humanos e de sua ingerência sobre o
Brasil. Com efeito, dar-se-á no presente artigo, um enfoque especial ao impacto que as decisões da Corte
Interamericana de Direitos Humanos provocaram na seara legislativa, social e política do nosso país.
Em primeiro lugar, será feita uma análise panorâmica acerca da evolução e consequente consolidação
da temática dos Direitos Humanos no Brasil, passando pelo cenário histórico ditatorial e a fase posterior
ao estabelecimento democrático e a consequente utilização dos instrumentos disponíveis para a defesa
desses direitos.
Nesse aspecto, é relevante destacar o Caso de Gilson Nogueira de Carvalho, ocorrido no Estado do
Rio Grande do Norte, relativo a um grupo de extermínio que ficou conhecido como “meninos de ouro”,
porque supostamente contava com a figura de um delegado de polícia civil, conhecido por ‘Xerife’, e um
policial civil, conhecido como “Jorge Abafador”.
O caso é emblemático porque evidencia um dos grandes problemas estruturais enfrentados pelo
Brasil, a corrupção estrutural e sistêmica, bem como revela como esses problemas influenciam de
forma determinante na persecução penal dos delitos, materializando-se como obstáculos, por vezes
intransponíveis, à defesa dos direitos humanos e também como ameaça aos indivíduos e profissionais
que se dispõem a militar nessa temática.
O caso de Gilson Nogueira de Carvalho, que será mais adiante detalhado, foi levado ao conhecimento
da Corte Interamericana de Direitos Humanos, mas teve seu arquivamento determinado por insuficiência
de provas a demonstrar que o Brasil tivesse violado os direitos às garantias judiciais e à proteção judicial,
consubstanciados nos artigos 8 e 25 da Convenção Americana sobre Direitos Humanos.
A despeito do destaque desfavorável do caso acima citado, o percurso de análise dos demais casos
brasileiros submetidos à análise e julgamento da Corte Interamericana revelará diversos impactos
positivos nas diferentes searas (legislativa, social e política) da democracia brasileira, demonstrando
a evolução da defesa dos Direitos Humanos. Por outro lado, também serão evidenciados os grandes
86 IMPACTOS DE LA CIDH
desafios enfrentados no que se refere à implementação das decisões da Corte e como tais desafios são,
em grande parte, concentrados nos problemas estruturais enfrentados pelo Brasil e já identificado pela
Corte em uma de suas sentenças.
Por fim, é de se concluir que o Sistema Interamericano de proteção aos Direitos Humanos oferece
importantes estratégias de ação, potencialmente capazes de contribuir para o reforço da promoção de
Direitos Humanos no Brasil e, especialmente, a Comissão Interamericana de Direitos Humanos (CIDH)
pode ser considerada um relevante sistema de alerta em situações de risco de retrocesso democrático1.
A partir desse processo de democratização do Brasil pós ditadura, foi possível ao Estado aderir
a importantes instrumentos internacionais de direitos humanos, acatar a competência de órgãos
internacionais e abrir espaço para o diálogo internacional acerca de avanços legislativos, de políticas
públicas nacionais e ainda no que toca ao cumprimento de obrigações internacionalmente assumidas.
Como se vê, a mudança de postura do Brasil perante o sistema de proteção internacional dos
Direitos Humanos decorre, invariavelmente, da interdependência que existe entre a democracia, o
desenvolvimento e os direitos humanos. É necessário destacar, mais uma vez, por sua relevância, que o
processo de democratização acarretou um expressivo aumento na apresentação de casos à Comissão e
à Corte Internacional, sendo perceptível uma diversificação na qualidade dos autores das representações
que, na fase ditatorial era composta, em grande parte, por indivíduos ou grupo de indivíduos e, após
o processo democrático e o advento da Constituição Federal, foram capitaneados também pelas
1 Segundo Patrícia Perrone Campos Mello, Danuta Rafaela de Souza Calazans, Renata Helena Souza Batista de Azevedo Rudolf,
a Comissão Interamericana de Direitos Humanos (CIDH) é um relevante ‘watchdog democrático’, podendo deflagrar um “sistema de
alerta precoce” em situações de risco de retrocesso democrático. Esclarecem que, nos tempos atuais, os retrocessos democráticos se
expressam por meio de processos de erosão progressiva da democracia, empreendendo um ataque sistêmico às suas condições de
funcionamento. (MELLO, Patrícia Perrone Campos; CALAZANS, Danuta Rafaela de Souza; RUDOLF, Renata Helena Souza Batista de
Azevedo. A comissão interamericana de direitos humanos como watchdog democrático: desenvolvendo um sistema de alerta precoce
contra-ataques sistêmicos. Revista Brasileira de Políticas Públicas, Brasília, v. 11, n. 2. p.168-194, 2021.)
O Caso de Nogueira de Carvalho e outro vs Brasil, bem como o Caso Trabalhadores da Fazenda
Brasil Verde vs. Brasil revelaram como esses graves desafios estruturais existentes no Brasil podem
levar à impunidade dos autores das violações, a exemplo do primeiro caso. E conforme destacado no
segundo caso, ao próprio reconhecimento pela Corte Interamericana de Direitos Humanos de que as
violações submetidas a sua apreciação se deram dentro de um quadro de discriminação estrutural
histórica, derivada da posição econômica das vítimas, em razão da situação de pobreza.
O processo de democratização pelo qual passou o Brasil também impactou na tipologia de casos
levados à Comissão Interamericana de Direitos Humanos. No período da ditadura, os casos se
resumiam a violações decorrentes de tortura, homicídio e detenção arbitrária, enquanto que após o
reconhecimento dos valores democráticos, surgiram diversas outras tipologias de casos, como povos
indígenas, violência rural, violência policial, violência contra as crianças e adolescentes, violência contra
2 A crítica que se faz é quanto a ampliação do rol de legitimados a suscitar o Incidente de Deslocamento de Competência que hoje conta
na disposição da Constituição Federal somente com a figura do Procurador-Geral da República.
88 IMPACTOS DE LA CIDH
as mulheres, discriminação racial, violência contra defensores dos Direitos Humanos, violência contra
outros grupos vulneráveis, violações de direitos sociais, dentre outros.
Verifica-se também uma mudança na qualidade das vítimas dessas violações de Direitos Humanos.
Houve uma mudança no critério de qualidade dessas pessoas, que no período da ditadura era
exclusivamente político (as vítimas eram estudantes, professores universitários, líderes sindicais e líderes
políticos) e após a democratização, passa-se a um critério ‘econômico-sócio-político’.
Muito embora o Brasil tem avançado bastante no tema dos Direitos Humanos ainda existem muitos
instrumentos internacionais a serem ratificados pelo país como forma de ampliar a efetividade da defesa
desses direitos humanos. Conforme bem pontuado pela ilustre professora Flávia Piovesan3, também
revela-se necessária a revisão das reservas e declarações restritivas formuladas pelo Estado Brasileiro
em relação a determinados tratados internacionais já ratificados, bem como a reavaliação da posição do
Brasil quanto às cláusulas e procedimentos facultativos que estabelecem o sistema de petição individual
e de comunicação interestatal no âmbito internacional.
Como exemplos de impactos específicos, temos: a edição da Lei 9.299/96, que acabou incentivando
a inclusão do artigo 125, §4o, na Constituição Federal e alterou a competência da Justiça Militar para
a Justiça Comum dos crimes dolosos contra a vida cometidos por militares contra civis; a edição da
EC 35/2001, que restringiu a imunidade parlamentar, decorrente de um caso de feminicídio ocorrido
na Paraíba, tendo como autor um deputado estadual que tentou se valer de suas prerrogativas para
se furtar à persecução penal; a edição da Lei 1.042/02 – extensão da licença-maternidade às mães
3 PIOVESAN, Flávia. Direitos Humanos e o Direito Constitucional Internacional, 19ª ed., São Paulo, ed. Saraiva, 2021, pg. 431-494.
O Caso Ximenes Lopes versus Brasil, cuja sentença foi publicada em 04 de julho de 2006, foi a
primeira condenação do Brasil por violações de direitos humanos pela Corte Interamericana de Direitos
e também o primeiro caso em que a Corte se pronunciou sobre violações de direitos humanos de
portadores de sofrimento mental.
A vítima foi submetida a intenso sofrimento antes de chegar a óbito, o que se tornou perceptível
pelas lesões no seu cadáver, quando da análise do Instituto Médico Legal. Ainda, o caso torna-se
mais crítico em razão da morte ter se dado apenas três dias após a entrada da vítima na instituição
psiquiátrica, situada no interior do Ceará. A investigação acerca dos detalhes que envolveram a morte de
Ximenes Lopes acabou revelando atrocidades cometidas na instituição psiquiátrica cearense, bem como
comprovou que o cenário era uma realidade em grande parte das instituições brasileiras dessa natureza.
O despreparo dos profissionais, aliado à negligência estatal no seu papel de ‘garante’ e protetor dos
Direitos Humanos desses portadores de deficiência mental, acabou viabilizando a ocorrência de abusos
e levando a vítima à morte.
Foram constatadas violações dos direitos à vida, à integridade pessoal, às garantias judiciais, à
proteção judicial (artigos 4, 5, 8 e 25 da Convenção Americana) e a sentença prolatada pela Corte
determinou que o Estado deveria: garantir, em prazo razoável, a investigação e sanção dos responsáveis
pelo fato; publicar no DOU ou em jornal de ampla circulação nacional a sentença; desenvolver programa
90 IMPACTOS DE LA CIDH
de formação e capacitação para profissionais de saúde vinculados ao atendimento da saúde mental e
indenizar os familiares.
O maior impacto decorrente desse caso no âmbito interno tomou lugar no processo legislativo de
tramitação do Projeto de Lei da Reforma Psiquiátrica. Foi possível perceber uma relação de influência
do Caso Damião Ximenes Lopes na aceleração e aprovação da Lei Federal n° 10.216 de 06 de abril de
2001, conhecida como Lei da Reforma Psiquiátrica.
O caso também trouxe ênfase e importância ao tratamento humanitário e proteção dos vulneráveis
portadores de doenças mentais, realçou a qualidade de “garante” do Estado e a centralidade do
sofrimento das vítimas no Direito Internacional dos Direitos Humanos, bem como definiu como prioridade
a formação e capacitação dos profissionais de saúde vinculados ao atendimento da saúde mental. O
destaque dessas questões se dá especialmente no voto separado do juiz A.A. CANÇADO TRINDAD.
Em novembro de 2006, foi publicada a sentença do Caso Nogueira de Carvalho e outro vs. Brasil.
Gilson Nogueira de Carvalho era um advogado defensor de direitos humanos que dedicou parte de seu
trabalho profissional a denunciar os crimes cometidos pelos “meninos de ouro”, um grupo de extermínio
do qual, supostamente, fariam parte policiais civis e outros servidores públicos. Gilson foi assassinado
em 20 de outubro de 1996, na cidade de Macaíba, no Estado do Rio Grande do Norte e, em razão do seu
intenso trabalho em favor da persecução penal dos integrantes da milícia, houve uma forte repercussão
de sua morte.
O caso Nogueira de Carvalho e outro vs. Brasil foi levado à Corte, mas a morte de Gilson Nogueira
de Carvalho se constituía em um fato anterior ao reconhecimento da competência contenciosa da Corte
pelo Estado Brasileiro, motivo pelo qual o Tribunal apenas se pronunciou acerca da falta de devida
diligência no processo de investigação dos fatos e a falta de punição dos responsáveis, fatos estes
posteriores ao reconhecimento estatal da Corte, decidindo pelo arquivamento dos autos por insuficiência
de provas a demonstrar que o Estado houvesse violado os Direitos Humanos da vítima.
Esse caso, embora não conte com decisão formal da Corte Interamericana nos adverte acerca da
negligência e morosidade estatal nas investigações e desídia na condução da ação penal. A corte,
embora tenha determinado o arquivamento, não se esquivou em fazer diversas considerações acerca
da atuação das autoridades investigativas, do Ministério Público, do trâmite da ação penal e também em
relação a omissões da autoridade judiciária.
O Caso Escher e outros vs. Brasil, com sentença publicada em 06 de julho de 2009, provocou
a condenação do Brasil pela Corte Interamericana de Direitos Humanos em razão de interceptações
telefônicas ilegais de cooperativas de trabalhadores ligadas ao MST. Foram identificadas, nesse caso,
violações materiais e procedimentais (o Estado violou os direitos à vida privada, à honra, à reputação,
à liberdade de associação reconhecidos nos artigos 11 e 16 da Convenção Americana) e a sentença
condenatória determinou o pagamento de indenização às vítimas, a publicação da sentença em veículos
de ampla circulação e a investigação dos fatos denunciados.
O Estado foi condenado por violar os direitos às garantias judiciais e à proteção judicial, reconhecidos
nos artigos 8.1 e 25.1 da Convenção Americana, sendo determinada a publicação da sentença no DOU
ou em jornal de ampla circulação, a condução, dentro de um prazo razoável, do Inquérito para identificar,
julgar e, eventualmente, sancionar os autores da morte do senhor Garibaldi e indenizar os familiares.
O Caso Gomes Lund y outros (“Guerrilha do Araguaia”) vs. Brasil, julgado em 2010, dizia respeito
ao desaparecimento de pessoas na Guerrilha do Araguaia. A representação dos fatos foi feita à Corte
pelo Centro pela Justiça e Direito Internacional (CEJIL) e pela Human Rights Watch, tendo o Estado
Brasileiro sido condenado pela violação dos direitos ao reconhecimento da personalidade jurídica, à
vida, à integridade pessoal, à liberdade pessoal, às garantias judiciais, à proteção judicial, à liberdade
de pensamento e de expressão, pela afetação do direito a buscar e a receber informação, bem como do
direito de conhecer a verdade sobre o ocorrido, estabelecidos nos artigos 1.1, 3, 4, 5, 7, 8.1, 13 e 25.1 da
Convenção Americana sobre Direitos Humanos.
A sentença determinou que o Estado deveria publicar seu inteiro teor no Diário Oficial da União
ou em jornal de ampla circulação nacional, deveria conduzir a investigação dos fatos, a determinação
do paradeiro das vítimas, conceder tratamento psicológico e psiquiátricoàs vítimas, organizar um ato
público ou de reconhecimento de responsabilidade internacional a respeito dos fatos e, ainda, indenizar
os familiares.
92 IMPACTOS DE LA CIDH
O impacto desse caso foi emblemático, pois a Comissão Internacional entendeu que a submissão
do caso à Corte representaria uma grande oportunidade importante de impulsionar uma decisão
judicial internacional sobre as leis de anistia em relação aos desaparecimentos forçados e às
execuções extrajudiciais.
Nesse sentido, por ocasião da sentença, a Corte destacou que as leis de anistia brasileiras violavam o
dever internacional do Estado de investigar e punir graves violações de Direitos Humanos, determinando
que o Estado deveria continuar com as ações desenvolvidas em matéria de capacitação e implementar,
em um prazo razoável, um programa ou curso permanente e obrigatório sobre direitos humanos, dirigido
a todos os níveis hierárquicos das Forças Armadas.
O Caso Trabalhadores da Fazenda Brasil Verde vs. Brasil, com decisão de outubro de 2016, constituiu
um marco de comprovação histórica internacional acerca dos graves problemas estruturais que assolam
o Brasil. A Corte, por ocasião da análise dos fatos, constatou uma situação de permanente discriminação
estrutural histórica que submetia pessoas economicamente desfavorecidas.
O Brasil foi condenado por ter conhecimento, desde 1989, que trabalhadores eram submetidos
a condições semelhantes à de escravo, sendo coagidos mediante ameaças de morte e restrição de
liberdade, não dispunham de salário, tampouco de condições básicas de sobrevivência. A denúncia dos
fatos perante a Corte deu-se em 1998, com sentença prolatada em 2016, todavia, até a presente data
consta que o Brasil não cumpriu integralmente as medidas reparatórias determinadas.
O caso tem grande importância para a análise da discriminação estrutural existente no Brasil, pois
tem como vítimas os chamados hipervulneráveis, isto é, pessoas que, em razão da posição econômica,
gozam de extrema vulnerabilidade.
A condenação deu-se por violação do direito a não ser submetido à escravidão e ao tráfico de
pessoas, estabelecido no artigo 6.1 da Convenção Americana sobre Direitos Humanos, e também
relação aos artigos 1.1, 3, 5, 7, 8.1, 11, 22 e 25 do mesmo instrumento.
A seguir, Sá e Loureiro4 fazem uma breve análise dos efeitos da decisão da Corte Interamericana
para a definição de trabalho escravo e direito de propriedade no âmbito brasileiro:
1. É no contexto desse segundo caso que a pesquisa se dedicou, na parte seguinte, ao estudo da
atualização conceitual de escravidão, empreendido pela Corte IDH com base no arcabouço do
corpus juris internacional sobre o tema. Para o Tribunal Interamericano, configuram elementos
fundamentais para se definir uma situação como escravidão o estado ou condição de um
indivíduo e o exercício de algum dos atributos do direito de propriedade. Estes elementos passam
a fazer parte do Ius Constitutionale Commune latino-americano, por força da norma convencional
interpretada. Destacou-se, ainda, o diálogo entre a Corte Interamericana e a jurisprudência
nacional, em particular do Supremo Tribunal Federal, para a aplicação da norma mais favorável
à proteção do ser humano.
3. A esse respeito, conclui-se que a redução do espectro protetivo das vítimas efetivas e potenciais
da exploração da escravidão contemporânea significaria um retrocesso quanto à noção legislativa
de vanguarda desenvolvida no Brasil nas últimas décadas, e retiraria do âmbito de incidência
a prática de jornada exaustiva, além da condição degradante de trabalho, que corresponde à
principal conduta configuradora identificada pelo órgão de fiscalização.
Prosseguindo, o Caso Cosme Rosa Genoveva, julgado em fevereiro de 2017, referiu-se a chacinas
ocorridas em operações policiais na comunidade de Nova Brasília (Complexo do Alemão - Rio de
Janeiro), nos anos de 94 e 95, quando morreram vinte e seis pessoas e três mulheres foram vítimas de
violência sexual.
4 SÁ, Emerson Victor Hugo Costa de; LOUREIRO, Sílvia Maria da Silveira; SILVA, Jamilly Izabela de Brito. Trabalho escravo
contemporâneo: as contribuições do diálogo entre o Sistema Interamericano de Direitos Humanos e o Brasil para o fortalecimento da
dignidade do trabalhador. Revista Brasileira de Políticas Públicas, Brasília, v. 11, n. 2. p.801-822, 2021.
94 IMPACTOS DE LA CIDH
pessoal, previstos nos artigos 25, 5.1 e 8.1, da Convenção Americana sobre Direitos Humanos. O caso
escancarou as omissões e falhas na investigação a demonstrar a negligência estatal e conivência com a
prática recorrente de algumas autoridades policiais de justificar mortes por meio de autos de resistência
à prisão inverídicos.
Na sentença, foi determinada a realização pelo Estado Brasileiro de ato público de reconhecimento
de responsabilidade internacional em relação aos fatos, ainda tendo a obrigação de publicar, anualmente,
um relatório oficial com dados relativos às mortes ocasionadas durante operações policiais.
O destaque, nesse caso, decorre da falta de impacto da decisão da Corte Internacional em relação
ao Brasil, pois um ano após a prolação da sentença, nenhuma determinação havia sido cumprida pelo
Estado, inclusive, muito embora os fatos datem de 1994 e 1995, estes resultaram apenas em uma
denúncia, oferecida em 2019, em face de dois policiais.
Em fevereiro de 2018, o Estado Brasileiro foi condenado no Caso do Povo Indígena Xucuru e seus
membros vs. Brasil por violação do direito à garantia judicial de prazo razoável, à proteção judicial, bem
como do direito à propriedade coletiva, previstos nos artigos 8.1, 21 e 25 da Convenção Americana sobre
Direitos Humanos.
O caso diz respeito à violação do direito à propriedade coletiva e à integridade pessoal do Povo
Indígena Xucuru e a demora na resolução das controvérsias sobre as terras em processo administrativo
e em ações civis que impediram o livre exercício do direito de propriedade de territórios ancestrais pelos
indígenas Xucuru.
O Brasil foi condenado, dentre outras determinações, a concluir o processo de desintrusão do território
indígena Xucuru e remover qualquer tipo de obstáculo ou interferência sobre o território em questão.
Segundo a análise das pesquisadoras Flavianne Fernanda Bitencourt Nóbrega, Maria Eduarda
Matos de Paffer e Anne Heloise Barbosa do Nascimento5, apesar da condenação do Brasil, a
jurisprudência brasileira ainda não está consolidada quanto ao tema, não havendo um impacto
transformador no ponto em relação aos tribunais.
Apesar da constatação negativa, o caso teve um impacto positivo quando à captação de recursos à
FUNAI em rezão do precedente internacional, sacramentou o conceito de propriedade coletiva, ratificou
a importância do processo demarcatório dos territórios originários e, ainda, representa um ponto de
partida para uma cultura de direitos humanos dos indígenas no Brasil.
5 NÓBREGA, Flavianne Fernanda Bitencourt; PAFFER, Maria Eduarda Matos de; NASCIMENTO, Anne Heloise Barbosa do. Ius
Constitutionale Commune e o direito indígena brasileiro: os impactos da decisão do caso Povo Xukuru versus Brasil na jurisprudência e na
administração pública nacional. Revista Brasileira de Políticas Públicas, Brasília, v. 11, n. 2. p.621-646, 2021.
O Estado Brasileiro foi condenado pela falta de investigação, julgamento e punição dos responsáveis
pela tortuta e assassinato da vítima, bem como por violação dos direitos à verdade e à integridade
pessoal em prejuízo dos familiares de Herzog.
Nesse caso, repita-se, houve o destaque de que novamente as leis de anistia brasileiras violavam
o dever internacional do Estado de investigar e punir graves violações de Direitos humanos, mas
o impacto extremamente relevante deu-se a partir da classificação dos fatos como crime contra a
humanidade. Essa classificação, por determinação expressa da Corte Interamericana, impediu o
Brasil de utilizar a prescrição ou qualquer disposição similar à Lei de anistia para excluir ou isentar o
seu dever de investigar e punir os respnsáveis pelos fatos criminosos.
Por fim, o Caso Empregados da Fábrica de Fogos de Santo Antônio de Jesus e seus familiares
vs. Brasil levou o Brasil a ser condenado, em 15 de julho de 2020, por violação dos direitos à vida à
integridade pessoal e da criança, à igual proteção da lei, à proibição de discriminação e ao trabalho, às
garantias judiciais e à proteção judicial, constantes dos artigos 4.1, 5.1, 8, 19, 24, 25 e 26 da Convenção
Americana sobre Direitos Humanos.
O caso tomou lugar na cidade de Santo Antônio de Jesus, no interior da Bahia, quando, em 11 de
dezembro de 1998, uma explosão numa fábrica de fogos de artifício vitimou 60 pessoas, dentre elas 20
crianças e 4 mulheres gestantes. As características das vítimas, à semelhança dos Trabalhadores da
Fazenda Brasil Verde, evidenciou a hipervulnerabilidade das vítimas (crianças, mulheres e idosos em sua
grande maioria) que trabalhavam em regime precário, sem direitos trabalhistas, mediante remuneração
ínfima e sem qualquer tipo de proteção individual.
O caso tem diversos impactos importantes para a consolidação dos Direitos Humanos no Brasil. Além
de viabilizar a justiciabilidade direta dos DESCA (direitos econômicos, sociais, culturais e ambientais),
por intermédio do artigo 26, da Convenção Americana, a condenação do Brasil nesse caso deu
visibilidade a essas vítimas decorrentes da vulnerabilidade econômica, social e de gênero, afirmando a
interseccionalidade da discriminação estrutural existente no nosso país.
96 IMPACTOS DE LA CIDH
O Brasil foi condenado também por não regulamentar e fiscalizar a prática de atividades perigosas
como as realizadas em fábrica de fogos de artifício, por violar os direitos à vida e à integridade física e
o direito ao trabalho em condições equitativas e satisfatórias que garantam a segurança, dentre outras
violações. O caso serve de paradigma para discussões acerca de marcos e limites sobre condições
salubres e democráticas de trabalho.
A Corte Internacional, por ocasião da condenação, ainda determinou que o Estado adotasse medidas
para assegurar a responsabilidade penal dos responsáveis, realizasse um ato público de reconhecimento
de responsabilidade internacional e elaborasse um programa de desenvolvimento socioeconômico para
inclusão de trabalhadores dedicados à fabricação de fogos de artifício em outros mercados de trabalho.
Um destaque extremamente negativo vinculado a esse caso e expressamente reconhecido pela Corte
na sentença, foi o transcurso de dezessete anos entre a apresentação da petição inicial à Comissão e a
apresentação do caso à Corte, evidenciando a morosidade e ineficiência no trâmite do caso.
Com efeito, um estudo6 da Comissão Interamericana de Direitos Humanos acerca dos efeitos do
cumprimento de suas recomendações estruturais concluiu que, apesar das dificuldades e morosidade
apresentadas na execução de suas determinações, cerca de 40% (quarenta por cento) de tais comandos
são efetivamente cumpridas.
6 COMISIÓN INTERAMERICANA DE DERECHOS HUMANOS. Efectos del Cumplimiento Total de Recomendaciones Estructurales:
Casos con Informes de Fondo Publicados. Serie Diálogos. Cuadernillo de seguimiento 01. Disponível em: <[Link]
Publicaciones/2021/01_cuadernillo_seguimiento_ES.pdf>. Acessado em 10.12.21
“A lei é tanto mais eficaz quanto mais se projeta no meio social, em que deve atuar; quanto mais
seus termos abstratos se enriquecem de conteúdo social, do Direito”. Cultural, mais eficaz ela é. Sem
um mínimo de eficácia, a lei não passará de mera construção teórica7”.
Diante desse panorama, é salutar identificar que, muito embora de forma lenta, o Brasil se insere
no bloco de convencionalidade estatuído pelo Sistema Interamericano. Percebe-se que até mesmo o
Supremo Tribunal Federal tem incorporado interpretações e paradigmas fixados pela Corte Interamericana
de Direitos Humanos8.
Essas inserções são identificadas, de forma mais clara, quando os casos se vinculam a grupos
vulneráveis, tais como pessoas da comunidade LGBTQI+, trabalhadores reduzidos a condições análogas
a de escravo, crianças e adolescentes e vítimas do abuso de autoridade policial. Nesse último caso,
pode-se destacar, em razão da recenticidade o quanto decidido na ADPF 635, cujo teor consistiu em
vedar as operações policiais em favelas durante a pandemia de Covid-19, fundamentando a decisão na
determinação proferida pela Corte IDH ao Brasil no Caso Favela Nova Brasília de reduzir a letalidade
policial em operações realizadas em favelas.
Os desafios encontrados nas questões estruturais brasileiras podem ser minados, paulatinamente, pela
absorção dos paradigmas instituídos pelo Sistema Interamericano na atuação dos agentes domésticos
de defesa dos direitos humanos, bem como pelo exercício contínuo do controle de convencionalidade ao
lado do controle de constitucionalidade pelos juízes e tribunais brasileiros.
7 SILVA, José Afonso da. Princípios do Processo de Formação das Leis no Direito Constitucional. São Paulo: Revista dos Tribunais,
1964. p. 236.
8 Pode-se ainda citar os seguintes casos, cujos julgamentos tomaram por base pronunciamentos da Corte IDH: diploma de jornalista,
Justiça Militar, ADPF letalidade de operações policiais o RJ, liberdade de expressão e crime de desacato e superlotação em instituição
sócio-educativa.
9 “Conclui-se que, em razão da vinculação da ratio decidendi, ou seja, mesmo os países que não foram parte na demanda deverão
seguir os preceitos e a interpretação apresentada pela Corte IDH em sua decisão, a qual produz efeito erga omnes oponíveis a todos os
que estão sujeitos à sua jurisdição, é imprescindível que os Estados parte do Sistema Interamericano atentem-se à questão de violações
de direitos humanos por empresas, de maneira a aplicar os Princípios Orientadores em seu âmbito interno, por meio de legislações e
políticas, ou mesmo utilizando-se o controle de convencionalidade, uma vez que a Corte já os incluiu em sua jurisprudência. Assim, a
temática de direitos humanos e empresas não pode mais ser ignorada diante da atual realidade da região e das recentes manifestações
do Sistema Interamericano de Direitos Humanos, pois formam o parâmetro de interpretação do corpus iuris interamericano.” (MORAES,
Patricia Almeida de; BRITTO, Marcella Oldenburg Almeida. O envolvimento de empresas em violações de direitos humanos e os impactos
das decisões da Corte Interamericana. Revista Brasileira de Políticas Públicas, Brasília, v. 11, n. 2. p.855-870, 2021.)
98 IMPACTOS DE LA CIDH
Conclusões
Diante das considerações feitas, percebe-se facilmente a importância do sistema Interamericano na
construção de uma nova mentalidade sobre Direitos Humanos, no aperfeiçoamento dos ordenamentos
jurídicos americanos, bem como na fiscalização, regulamentação e defesa desses direitos, despertando
a atenção e a vigilância tanto dos agentes domésticos quando dos cidadãos em geral.
Com efeito, no âmbito brasileiro, é possível identificar uma maior celeridade no cumprimento das
obrigações impostas pela Corte IDH quando se referem ao universo individual, o que não se reproduz
com tanta facilidade quando se tratam de políticas públicas, obrigações que se refiram a direitos coletivos
ou a implementação de obrigação por Poderes e instituições públicas.
Ainda existem grandes desafios estruturais a serem superados para a constituição de um ius
constitucionale commune na América Latina, Segundo Flávia Piovesan e Julia Cruz10, os mais prioritários
na agenda da ICCAL seriam as fragilidades do Estado de Direito e a elevada desigualdade que impede,
diuturnamente, que pessoas localizadas nas classes economicamente mais baixas da população tenham
acesso à plenitude de seus direitos humanos. As autoras prosseguem listando os objetivos a serem
alcançados na defesa desses direitos no âmbito da América Latina:
1. Para contrapor estes fenômenos, três desafios emergem como forma de avançar os ovjetivos
do ICCAL e efetivar as romessas do constitucionalismo transformador latino-americano. O
10 PIOVESAN, Flávia; CRUZ, Júlia Cunha. Curso de Direitos Humanos: Sistema Interamericano. Rio de Janeiro: Forense, 2021, p.
231-232.
Por fim, também não se pode descartar a esperança de formalizar um Tratado Internacional de
Direito Humanos com disposições cogentes, fomentando a educação sobre direitos humanos em seus
diversos níveis, sempre buscando plantar sementes com o objetivo de cultivar grandes árvores, muito
embora não se usufrua de seus frutos e de suas sombras tão brevemente.
De acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Migración1 en 2021 se tuvo registro de más de 25
millones de eventos de entrada al territorio nacional, dando cuenta del restablecimiento del intenso
tráfico internacional de personas que entre los años 2017 a 2019 se constituía por un promedio de 40
millones de eventos de entrada al año y que en virtud de la pandemia por coronavirus descendió hasta
16 millones en 20202.
Actualmente resulta ocioso argumentar a favor de concebir a México como un país de origen, destino,
tránsito y retorno de importantes flujos migratorios, pero es importante resaltar que tales flujos dinamizan
la actividad de los tres poderes a nivel tanto federal como local.
Esta evolución denota la influencia que el sistema interamericano de protección de derechos humanos
ejerce sobre las jurisdicciones nacionales; por ello, el objetivo de este artículo es evidenciar que los
estándares y principios desarrollados por la CIDH a través de los diferentes informes y resoluciones
emitidos durante las últimas décadas, han alentado dentro del Poder Judicial del Estado mexicano un
desarrollo hermenéutico sin precedentes a favor de los derechos de las personas migrantes.
A fin de cumplir con el objetivo, en un primer término se esboza la estructura, competencia y funciones
del poder judicial mexicano a fin de sopesar la relevancia y conocer el alcance de las resoluciones que
emite; más adelante se analizan las sentencias que reflejan la innovación observada y se relacionarán con
las figuras, estándares y criterios interamericanos que las inspiraron; por último, se comparten algunas
reflexiones en prospectiva sobre la posible trayectoria que esta influencia pueda desarrollar en el futuro.
1 Unidad de Política Migratoria, Boletín Mensual de Estadísticas Migratorias, Secretaría de Gobernación, disponible en
[Link]
2 Idem
SUMARIO: 1.- Estructura y ámbito de competencia del poder judicial en México; 2. Innovación
jurisprudencial y protección de los derechos de las personas migrantes desde los tribunales; 3.
Reflexiones finales; 4. Fuentes de consulta.
Ahora bien, debido a la naturaleza federal del Estado mexicano, los poderes Ejecutivo, Legislativo y
Judicial se ejercen a nivel federal, estatal y municipal; así, en el caso del PJ coexiste en nuestro país el
poder judicial de la federación con el poder judicial de cada entidad federativa; las atribuciones de uno y
otros están previstas en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos (en adelante CPEUM)
y en las respectivas constituciones locales o estatales.
3 Suprema Corte de Justicia de la Nación, Extracto de la Contradicción de Tesis 293/2011, Dirección General de Derechos Humanos,
México. [Link] humanos/sites/default/files/sentencias-emblematicas/resumen/2020-12/Resumen%20CT293-
2011%[Link] Según la interpretación sostenida por la Suprema Corte de Justicia de la Nación “es posible concluir que las normas
de derechos humanos, independientemente de su fuente, no se relacionan entre sí en términos jerárquicos pues, una vez que un tratado
es incorporado al orden jurídico, las normas de derechos humanos que aquel contenga se integran al catálogo de derechos que funciona
como parámetro de control de regularidad constitucional y, por tanto, forman parte del conjunto normativo que goza de supremacía
constitucional.”
Estos tribunales federales resolverán toda controversia que se suscite por normas generales, actos
u omisiones de la autoridad que violen los derechos humanos reconocidos y las garantías otorgadas
para su protección por la propia Constitución y los tratados internacionales de los que hace parte el país
(artículo 103).
En el orden subnacional, el artículo 116 de la CPEUM prevé que el poder público se dividirá para su
ejercicio en Ejecutivo, Legislativo y Judicial cuya organización deberá ajustarse a lo que la propia constitución
de cada estado disponga siempre que se sujete a las normas que este numeral dispone. Concretamente la
fracción III del referido artículo 116 establece provisiones para asegurar la independencia de las juzgadoras
y juzgadores estatales; los requisitos mínimos que deben cumplir para poder ser designados como tales y
la referencia a una remuneración adecuada e irrenunciable por su labor.
La cuarta sentencia que se analizará fue pronunciada por el Tribunal Constitucional del Estado de
Coahuila de Zaragoza, estado parte de la Federación (artículo 43 CPEUM) cuya competencia se prevé
en el artículo 7º.Y de la constitución política de dicho estado, artículo que literalmente le otorga la facultad
de emitir decisiones obligatorias acerca de la interpretación de esa misma constitución, de las cartas de
derechos y de sus protocolos adicionales.
En esta entidad federativa se concibe a la Justicia Constitucional Local como un medio de control para
mantener la eficacia y actualización democrática de su norma fundante, bajo el principio de supremacía
constitucional (artículo 158 de la constitución local). Adicionalmente, el párrafo tercero del artículo 158
que se comenta, establece que “Cuando la Autoridad Jurisdiccional considere en su resolución que una
norma, es contraria a esta Constitución, con base en lo establecido por el artículo 133 de la Constitución
Política de los Estados Unidos Mexicanos, deberá declarar de oficio su inaplicabilidad para el caso
concreto.” Esta cláusula se refiere al ejercicio del control de convencionalidad al que toda autoridad
judicial en el país se encuentra obligada.
Una vez precisados los distintos niveles en que el PJ se ejerce en México, en el siguiente punto
presentamos cuatro sentencias emitidas recientemente que sin ser las únicas, sí representan desde mi
Sin soslayar los esfuerzos que desde los poderes ejecutivo y legislativo se han emprendido en el
tema que nos ocupa, en esta ocasión nos abocamos al PJ pues es la rama del Estado que en todos
los ámbitos ha emprendido con mayor ahínco la materialización de la reforma constitucional en materia
de derechos humanos y que al mandato del control de convencionalidad posee amplias facultades
para dotar de efecto útil sus normas; adicionalmente, las propias decisiones analizadas son útiles para
identificar áreas de oportunidad que los otros dos poderes podrían aprovechar en beneficio de las
personas migrantes.
Los agravios de que se dolieron las quejosas consistieron esencialmente en haber sido objeto de
detención por más de las 36 horas legalmente establecidas; la omisión de otorgarles la condición de
visitante por razones humanitarias; la incomunicación durante la detención; la comisión de establecer
medidas alternativas a la detención migratoria y la omisión de dar trámite a la solicitud de reconocimiento
de la condición de refugiado.
El aspecto de mayor relevancia para este trabajo radica en el estudio que el juez de amparo realizó
sobre el fundamento de la detención migratoria que resintieron las quejosas. Dicho estudio desembocó
en la declaratoria de inconstitucionalidad de la fracción V del artículo 111 de la Ley de Migración, alestimar
que esta disposición permite que las personas migrantes que interpongan un recurso administrativo o
judicial a través del cual reclamen cuestiones inherentes a su situación migratoria, puedan estar privadas
Expresamente, el juzgador federal aseveró que la referida fracción V constituye una restricción
indirecta a la tutela judicial efectiva al constituir una medida “inhibidora”, “disuasiva” u “obstaculizadora”,
que en el derecho comparado y la doctrina se conoce como chilling effect. La sentencia va más allá
enunciando que incluso esta disposición podría interpretarse en el sentido de que la detención es un
requisito, una medida necesaria para la sustanciación del procedimiento administrativo migratorio.
Tal comprensión de la disposición legal, contradice los estándares internacionales derivados del informe
No. 51/01 de la Comisión fechado en 4 de abril de 2001, respecto del caso Rafael Ferrer-Mazorra y los Estados
Encima, la Ley de Migración en los diversos artículos 68 y 69 prevé que el alojamiento o aseguramiento
de una persona migrante debe ser una medida excepcional, debe ser asistencial para protección y apoyo
a la persona migrante, así como para evitar que se sustraigan de sus procedimientos administrativos
migratorios, de ahí que si la medida se prolonga indefinidamente, es dable catalogarla como una
restricción ilegal de la libertad personal, que para efectos de la medida cautelar provoca perjuicios
irreparables a la persona.
4 CIDH, Informe No. 51/01, Caso 9903, Rafael Ferrer-Mazorra y otros, Estados Unidos de América, 4 de abril de 2001. Disponible en
[Link]
Este medio de control constitucional fue promovido en contra de la omisión en que incurrió el Congreso
de la Unión al no expedir la ley general que homologue y regule el funcionamiento de los registros
civiles conforme a lo ordenado en el artículo segundo transitorio del decreto de reforma constitucional
publicado el 5 de febrero de 20175.
Para acreditar el interés legítimo que asistió a las actoras, el juzgado de distrito analizó la naturaleza
y función del IFDP, específicamente de la ULE, cuyo objetivo es “detectar los casos relevantes o litigios
estratégicos que ameriten su atracción para ser directamente representados por esta unidad. Dichos litigios
podrán consistir en la denuncia de contradicciones de tesis, amparos directos en revisión y los demás
que sean necesarios para obtener un criterio relevante o un pronunciamiento sobre constitucionalidad de
la SCJN” de acuerdo con las Bases Generales de Organización y funcionamiento del IFDP aprobadas
por la Junta Directiva del Instituto en sesión ordinaria de 30 de octubre de 20196.
Del mismo modo, dio cuenta de que las hijas e hijos de personas migrantes que se encuentran en
territorio nacional constituyen un grupo vulnerable que debe ser protegido y representado: El Estado
mexicano se encuentra obligado a llevar a cabo las acciones necesarias de protección especial, con el
fin de garantizar principalmente, la efectividad de los derechos de los menores, como son el derecho a
la identidad y el derecho al registro inmediato después de su nacimiento.
A través de una interpretación conjunta del Caso Masacre de Mapiripán Vs. Colombia, el caso Bulacio
Vs. Argentina y la Opinión Consultiva OC-17/02 sobre las Condición Jurídica y Derechos Humanos del
Niño, arribó a la conclusión de que los casos en que las víctimas son niños y niñas resultan de especial
gravedad; el juez invoca también la marginación jurídica derivada de un sub registro de personas que
carecen de documentos oficiales con datos fidedignos y que dificulta al Estado la protección de manera
eficiente y certera del derecho a la identidad de la población; dicha marginación jurídica deriva de la
heterogeneidad de la regulación de registros civiles en las entidades federativas.
5 DECRETO por el que se declaran reformadas y adicionadas diversas disposiciones de la CPEUM, en materia de Mecanismos
Alternativos de Solución de Controversias, Mejora Regulatoria, Justicia Cívica e Itinerante y Registros Civiles, Diario Oficial de la
Federación, 05 de febrero de 2017, disponible en: [Link]
Por ello, es que el juzgado resolvió que con base en que los menores de edad conforman un grupo
vulnerable, principalmente si se trata de menores migrantes, deben de tener una atención y protección
reforzada por parte del estado, y el Estado incluye al IFDP.
Apoya dicha conclusión en la afirmación de que es un “hecho notorio de fácil apreciación… que las
familias conformadas por personas migrantes sufren diversas carencias en nuestro país, ente las que se
encuentra la discriminación y la falta de atención y asesoramiento para su desarrollo en sociedad, lo que
incluye el registro de su nacimiento”
Esta decisión judicial representa un importante aporte a la protección del derecho de estas personas
pues la propia Comisión ha manifestado que el “reconocimiento de los derechos… al registro civil para
los migrantes y sus familiares independientemente de su estatus migratorio” representa un gran avance;
no obstante, también ha recibido desde hace varios años información respecto de casos en los que se
ha negado el registro de nacimiento a los hijos de migrantes en situación irregular nacidos en México
e incluso de que en algunos casos las personas migrantes omiten solicitar el registro de sus hijos por
temor a ser detenidos y posteriormente deportados7.
Se observa que el Senado de la República, como parte del Congreso de la Unión a quien se atribuye
la omisión legislativa que da origen a este procedimiento, se opuso al reconocimiento del interés del
instituto defensor para promoverlo, intentando acogerse a la noción de interés jurídico que derivaría
de haber acreditado fehacientemente una afectación directa recibida por una persona de la cual el
multicitado instituto fuere representante.
De ahí, que la importancia de esta sentencia radica en trascender las nociones acotadas de interés
jurídico, valiéndose para ello de los pronunciamientos interamericanos y con ello ampliar la posibilidad
de defensa de las personas migrantes afectadas, en este caso hacer asequible el derecho a la identidad
y a la certeza jurídica mediante un registro de nacimiento oportuno. Algo similar quedó establecido en la
sentencia que a continuación se comenta.
7 CIDH, Derechos humanos de los migrantes y otras personas en el contexto de la movilidad humana en México, 2013.
8 Se refiere a las personas que retornan a México producto de la deportación; a la expulsión de personas que los Estados Unidos de
América ordenaba al amparo del título 42 del US Code al considerárselas una amenaza a la salud pública y a las personas que eran
obligadas a permanecer en territorio mexicano bajo la vigencia del programa Remain in Mexico avaladas por los Protocolos de Protección
al Migrante que fueron creados para regresar a algunos migrantes a México, en tanto esperan sus audiencias migratorias después de
haber sido detenidos.
En este punto, la sentencia hace referencia a que la omisión en que incurren las autoridades
contraviene el criterio de la Corte Interamericana de Derechos Humanos vertido en el caso Ximenes
López contra Brasil, de garantizar acciones especiales y concretas en beneficio de la población en
estado de vulnerabilidad, como lo es la población migrante.
Ahora bien, el juzgador de amparo tuvo por acreditado el interés legítimo de las accionantes al haber
constatado la vocación de defensa de protección de los derechos de la población migrante, tomando
en cuenta su propio objeto social y la situación de especial vulnerabilidad de la población migrante,
exacerbada por la emergencia sanitaria.
Esto es, el juez validó la actividad de las organizaciones civiles como actos de interlocución con la
autoridad estatal y como actos de representación de este grupo de personas sumidos en un contexto de
profunda vulnerabilidad y con ello amplió la capacidad de reclamar la protección, promoción, respeto y
defensa de derechos fundamentales de las personas migrantes.
La relevancia que el fallo reviste para este trabajo, se centra en el hecho de que un factor determinante
en la convicción del tribunal, consistió en la participación activa que las actoras han tenido en la
promoción y defensa de los derechos humanos de las personas migrantes, teniendo como guía los
criterios y estándares emitidos por la Comisión; resultando especialmente importante el hallazgo que el
juez obtuvo al inspeccionar las páginas electrónicas de las accionantes y encontrar su especial interés
y estrecha colaboración durante la visita a México del Relator Especial de Trabajadores Migratorios y
Miembros de sus Familias de la Comisión que quedaron plasmadas en las Observaciones preliminares
de dicha relatoría del 2 de agosto de 2011 y en el informe sobre la situación general de los derechos de
las personas migrantes y sus familias de julio de 2011.
Ahora bien, la figura del interés legítimo está prevista en la Ley de Amparo desde 2011; sin embargo,
este par de sentencias, al reconocer dicho interés a los actores, permite ampliar la capacidad estatal de
garantizar el acceso a la justicia que corresponde a todas las personas, al otorgarle, según el artículo 5
de dicha Ley, el carácter de quejoso a quien resienta una afectación real y actual a su esfera jurídica en
virtud de su especial situación frente al orden jurídico. En otras palabras, torna innecesario que dicha
afectación se resienta de forma directa y con ello admitir que las vulneraciones a los derechos humanos
generan afectaciones indirectas que deben prevenirse, investigarse, sancionarse y repararse al igual
que las afectaciones directas.
Ha sido complicado que instancias de promoción y defensa de los derechos de las personas
migrantes obtengan de los tribunales el reconocimiento de la titularidad de este tipo de interés, lo que
refleja la evolución en los criterios judiciales en México.
Baste considerar que en 2016, la Suprema Corte de Justicia de la Nación al sentenciar en definitiva el
amparo en revisión 382/2015, resolvió reconocer el carácter de víctima indirecta a dos mujeres de origen
centroamericano que alegaban ser hermana y madre respectivamente, de dos hombres que fueron
ultimados en la masacre de San Fernando, Tamaulipas; empero, la Asociación Civil que acompañaba a
estas mujeres no logró el reconocimiento de las cortes como titular de un interés legítimo al considerar
que no se ajustaba a lo previsto en la Ley de Amparo y en la interpretación de la misma realizada por la
propia Suprema Corte al resolver la Contradicción de Tesis 111/20139.
Los motivos esgrimidos por las promoventes consistieron esencialmente en que la legislación
local atacada viola el derecho a la igualdad ante la ley de las personas migrantes, desplazadas y sus
defensoras en virtud de que la norma no establece tratos diferenciados, razonables, solidarios o más
favorables en razón de su situación de movilidad vulnerable, para el efecto de garantizar el acceso al
agua potable de forma gratuita como sí lo hace respecto de otros grupos vulnerables y que la población
migrante se encuentra condiciones agudas de vulnerabilidad.
Lo anterior porque en diciembre de 2019, el organismo Aguas de Saltillo (ciudad capital del Estado)
requirió el pago del servicio de agua potable a la Casa del Migrante por un adeudo de casi medio millón
de pesos; y porque esta Casa del Migrante constituye en los hechos un oasis donde las personas
migrantes encuentran hospedaje seguro, alimentación, agua, atención médica y psicológica además de
orientación en cuanto a procedimientos relacionados con la migración.
Aunado a la precisión del estado de vulnerabilidad, el parámetro normativo que integró el TCLCZ en
la resolución comentada, incluyó fundamentalmente el derecho humano a la igualdad y al nivel de vida
adecuado del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales; el derecho al agua de
la Observación General No. 15 del Comité de Derechos Económicos Sociales y Culturales; el derecho
humano al agua y al saneamiento de la resolución 64/292 de la Asamblea General de la ONU del 28 de
julio de 2020; el derecho humano a la igualdad, prohibición de la discriminación y desarrollo progresivo
del Pacto de San José; además de derechos contenidos en la Convención para la eliminación de todas
las formas de Discriminación contra las mujeres y de la Convención sobre los Derechos del Niño y
algunos casos que al ser resueltos por la Corte Interamericana de Derechos Humanos, desarrollaron las
normas contenidas en los tratados citados.
Este nutrido grupo normativo que fundamentó la decisión acusa la influencia evidente que los
sistemas internacionales de protección de derechos humanos ha ejercido, específicamente la actuación
de la Comisión como principal órgano de promoción de los derechos ha sido determinante; la sentencia
explícitamente adopta como fundamento “los mejores estándares interamericanos de los derechos de los
migrantes, refugiados, desplazados, apátridas u otras personas en situación de movilidad vulnerable12”
contenidos en los informes “Movilidad humana: estándares internacionales” y “Debido procesos en los
procedimientos para la determinación de la condición de persona refugiada apátrida y el otorgamiento de
protección complementaria13” y para establecer la relevancia primordial del derecho al agua, el tribunal
retoma literalmente en el párrafo 126 lo establecido por la Comisión14 al señalar que “el acceso al agua
se encuentra estrechamente vinculado al respeto y garantía de varios derechos humanos, tales como el
derecho a la vida, a la integridad personal y al principio de igualdad y no discriminación, entre otros… la
falta de acceso al agua afecta a los grupos, personas y colectividades históricamente discriminados…”
Con base en lo anterior, la sentencia pretende que la migración internacional irregular o indocumentada
sea concebida como movilidad libre, segura y humanitaria, presentando una concepción diametralmente
opuesta a la noción global dela Migración Segura, Ordena y Regular, pues se basa en la vida, sentimientos
y experiencias de las personas, de los individuos y además priorizando sus intereses sobre los intereses
estatales como sería la recaudación de contribuciones que son necesarias para el buen funcionamiento
de los servicios estatales.
12 Comisión Estatal de Derechos Humanos y Frontera con Justicia v. Poder Legislativo del Estado [AIL-6/2020], Tribunal Constitucional
Local del Estado de Coahuila de Zaragoza, disponible en red: [«[Link]
14 CIDH, Informe anual 2015, Capítulo IV. A. Acceso al agua en las Américas. Una aproximaciónal derecho humano al agua en el
Sistema Interamericano, párrafo 7.
E. Protocolo para juzgar casos que involucren personas migrantes y sujetas de protección
internacional
Por último, el Protocolo para juzgar casos que involucren personas migrantes y sujetas de protección
internacional (en adelante el Protocolo) es una herramienta elaborada por la Suprema Corte de Justica
de la Nación en su función de principal tribunal del país, “con la finalidad de orientar a quienes imparten
justicia sobre las particularidades, principios y estándares que deben observar cuando resuelvan
casos en que se ven involucradas personas de determinados colectivos sociales15” específicamente a
personas migrantes y sujetas de protección internacional que se encuentran en un especial contexto de
vulnerabilidad, por lo que les resulta complejo o imposible ejercer el derecho de acceso a la justicia como
resultado de la discriminación histórica y estructural que han sufrido.
Estos protocolos se refieren a temáticas específicas que por su importancia, la SCJN los somete a
un proceso de actualización al reconocer que “los criterios jurídicos que contienen se basan en normas y
estándares que cambian de forma constante, debido a los avances en la interpretación de los derechos
humanos, así como en la consolidación de mecanismo para su protección y garantía16.”
Indiscutiblemente los cambios que hacen necesaria la actualización de estas herramientas derivan
del trabajo de instancias internacionales entre las que destacan tanto a la Corte como la Comisión
Interamericanas de Derechos Humanos, y no podría ser de otra manera al integrar orgánicamente el
sistema regional de protección de derechos humanos en la región. En ese tenor el Protocolo fue actualizado
recientemente, pues su primera edición fue publicada en 2013, una segunda edición de éste se publicó en
2015 aunque su contenido guardaba identidad con el de la primera edición y en 2021 apareció la tercera
edición que es la que se analiza en esta oportunidad.
Para iniciar, es necesario puntualizar que en el documento se admite que su emisión obedeció al
incremento de personas en movilidad en el país, sobre todo la de aquéllas que huyen de situaciones que
amenazan su vida, libertad, seguridad y otros bienes fundamentales en su país de origen o residencia,
lo que agrava la situación de los derechos de que son titulares17. Según la SCJN la protección judicial de
las personas migrantes es un pilar importante para el respeto de sus derechos; empero, muchas veces
los casos que les afectan no consiguen llegar a sede judicial por diversos factores como el temor o la
16 Ibidem
17 SCJN, Protocolo para juzgar casos que involucren personas migrantes y sujetas a protección internacional, México, 2021 disponible
en
[Link] casos-que-involucren-personas-migrantes-y-sujetas-de-
proteccion
Este protocolo fue elaborado de forma participativa entre personas de distintos ámbitos: juzgadoras,
litigantes, representantes de organismos internacionales, integrantes de la sociedad civil organizada
defensora y promotora de derechos humanos así como académicas. De este modo, intenta contener
una mirada plural que advierta las particularidades del fenómeno desde variadas aristas y por ello es
que sirve de consulta y orientación no sólo a los tribunales, sino también a quien se aboca al litigio, a la
investigación y a la docencia, a la consultoría, a la promoción y defensa de derechos humanos e incluso
a quienes integran los poderes ejecutivo y legislativo.
• Interseccionalidad
• Principios y derechos relevantes en los casos que involucran a personas migrantes y sujetas de
protección internacional
• El juicio de amparo como recurso efectivo para la defensa de los derechos de las personas
migrantes y sujetas de protección internacional
• Guía para juzgar casos en los que están involucradas las personas migrantes y sujetas de
protección internacional
De los acápites que lo componen, se advierte el esfuerzo de abordar el fenómeno de forma integral
pues dan cuenta de la situación que guarda la movilidad; de los derechos y principios relevantes; de
los diversos procedimientos relativos a la materia; y por último provee una guía concreta para juzgar los
casos relativos.
El primer punto, describe el contexto en el que se desenvuelven las personas migrantes y que
modelan los desafíos que enfrentan los derechos de las personas migrantes, ahí encontramos una amplia
referencia a documentos interamericanos publicados por la Comisión que aglutinan información precisa
sobre el estado que guardan la situación que nos ocupa: Derechos humanos de los migrantes y otras
personas en el contexto de la movilidad humana en México, 2013; Situación de los derechos humanos
en Guatemala, 2017; Situación de derechos humanos en Honduras, 2019; y, Principios interamericanos
Dentro del tercer apartado, la SCJN ha elaborado un listado de los derechos más relevantes pero que
no pretende ser taxativa, estos derechos son: Igualdad y no discriminación, acceso a la justicia, debido
proceso, notificación, comunicación y asistencia consular, trato digno, libertad personal, de circulación y
residencia, preservación de la unidad familiar, incentivo a la regularidad migratoria, beneficio de la duda y
no devolución; en este apartado la jurisprudencia nacional e interamericana constituye la principal fuente
de información y contenido, pero encontramos referencias también a informes emitidos por la Comisión.
El cuarto y quinto apartados se refieren a procedimientos normados legalmente en nuestro país, por
ello es que se fundamenta ampliamente en leyes, reglamentos y códigos, así como en jurisprudencia e
informes y resoluciones de la Comisión; para finalizar, el sexto apartado es de naturaleza práctica al ser
en esencia una guía de actuación para jueces y juezas en conocimiento de este tipo de casos.
A lo largo del protocolo son reiteradamente consultados catorce documentos emitidos por la Comisión
a lo largo de dos décadas, siendo junto con los emitidos por la Corte Interamericana de Derechos
Humanos y por el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados las principales y
más numerosas fuentes documentales que soportan el protocolo. Al tener este protocolo la finalidad de
sugerir las directrices o lineamientos a seguir por quienes imparten justicia en México y sistematizar los
principios de carácter general que deben ser considerados modelos referentes al momento de solventar
y fallar en procedimientos judiciales que involucren a las personas migrantes, es previsible aseverar que
la influencia del dinámico trabajo de la Comisión se acrecentará y fortalecerá en el futuro próximo.
Consideraciones finales
Los criterios judiciales comentados acusan aún una preeminencia de los criterios contenidos en
las resoluciones de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, lo cual podría explicarse por la
vinculatoriedad que los fallos judiciales tienen sobre los Estados; no obstante, indudablemente, el trabajo
que la Comisión ha desarrollado en torno a la materia que nos ocupa, ha ido influyendo paulatinamente en
los criterios judiciales del país. Pareciera que es escasa la influencia que ha ejercido, pero si consideramos
que históricamente los tribunales ordinarios han fundamentado sus decisiones únicamente en preceptos
18 SCJN, Protocolo para juzgar casos que involucren Personas Migrantes y sujetas de protección internacional, p. 23
Como ha quedado mostrado en los fallos expuestos, la inclusión de los criterios interamericanos no
se debe únicamente las y los jueces, sino que fueron introducidos por quienes litigaron los asuntos e
incluso fueron elementos de convicción para el dictado de las sentencias.
Adicionalmente, el protocolo como herramienta práctica para las personas juzgadoras acrecentará
el conocimiento y comprensión de los instrumentos y optimistamente, podrá también ser utilizado por las
facultades de derecho para expandir ese mismo conocimiento. No ignoramos que aun amplios sectores
del gremio consideran de forma anacrónica, que las construcciones internacionales cumplen una función
meramente ilustrativa pero que queda fuera del control legal que se sigue pensando como único.
1 Professora Associada de Direito Penal da Faculdade de Direito da Universidade de São Paulo – USP. Mestre (2003), Doutora (2007)
e Livre-Docente (2012) em Direito Penal pela USP. Pesquisadora visitante na Universidade de Florença (Itália) e na Universidade de
Coimbra (Portugal). Presidente do Instituto Brasileiro de Ciências Criminais – IBCCRIM (2013–2014). Vice-Presidente do Grupo Brasileiro
da Associação Internacional de Direito Penal – AIDP (2015–2019). Coordenadora-Chefe da Revista Brasileira de Ciências Criminais
(2017– 2018). Líder do Grupo de Pesquisas “Direito Penal e Estado Democrático de Direito”, da Faculdade de Direito da USP (dgp.
[Link]/dgp/espelhogrupo/3084155006208080). E-mail: mariangela@[Link]. Celular: +55 11 99603-7605. Lattes: [Link]
br/3947343031940789.
2 Mestrando em Direito Penal na Faculdade de Direito da Universidade de São Paulo – USP, sob orientação da Professora Associada
Doutora Mariângela Gama de Magalhães Gomes. Pós-graduando (lato sensu) em Direito Processual Civil pela USP em parceria
com a Associação dos Advogados de São Paulo – AASP. Intercambista na Faculdade de Direito da Universidade de Bolonha (Itália).
Coordenador-adjunto do Grupo de Diálogo Universidade-Cárcere-Comunidade (GDUCC) da Faculdade de Direito da USP. Membro
pesquisador do Grupo de Pesquisas “Direito Penal e Estado Democrático de Direito”, da Faculdade de Direito da USP ([Link]/dgp/
espelhogrupo/3084155006208080). Monitor da pós-graduação (lato sensu) de Direito Penal Econômico da Fundação Getúlio Vargas –
FGV. E-mail: delucialucas@[Link]. Celular: +55 13 99787-0626. Lattes: [Link]
Introdução
O caso Maria da Penha – objeto de análise pela Comissão Interamericana de Direitos Humanos
(CIDH) por meio do Relatório nº 54/01 (Relatório), emitido em 4 de abril de 20013 – é um dos grandes
marcos, em âmbito nacional e internacional, em relação ao tema da violência doméstica e de gênero.
Nesse caso, é evidenciado o caráter sistemático das opressões às mulheres no Brasil – seja por parte de
seus agressores diretos, seja pelo Estado, que adota uma conduta que beira à tolerância para com tais
atos – e são apresentadas relevantes recomendações ao Brasil para que seja superado esse cenário de
violências de gênero e de impunidade.
Diante disso, ao longo desses últimos anos, foram adotadas relevantes iniciativas por parte dos três
Poderes do Estado, as quais são frutos dos impactos proporcionados pelo caso Maria da Penha e pelo
Relatório da CIDH.
No que tange ao Poder Legislativo, houve a proposição de alterações às leis já existentes e a criação
de inéditos instrumentos normativos para assegurar uma maior proteção às mulheres em situação de
violência doméstica.
Em relação ao Poder Judiciário, destaca-se o progresso obtido junto ao Supremo Tribunal Federal,
que acabou por reconhecer a inconstitucionalidade da tese de legítima defesa da honra, recorrentemente
evocada em sede do rito do Tribunal do Júri para tentar justificar as práticas de feminicídio, a depender
do passado e comportamento da vítima.
Por fim, em respeito ao Poder Executivo, sobressaem-se as políticas públicas que foram criadas,
aperfeiçoadas e/ou expandidas desde então, as quais, em caráter preventivo, visam a promover uma
conscientização à coletividade sobre os direitos fundamentais das mulheres e, quando já diante de casos
de violências perpetradas contra as mulheres, têm como finalidade desde a concessão de um suporte
psicossocial e jurídico, até a preservação da integridade física da mulher sob ameaça e de seus filhos.
Entretanto, a despeito desses notórios avanços, frisa-se que, até o momento atual, em razão da
vigência de uma ideologia estrutural misógina e machista na sociedade brasileira, tais iniciativas, em
que pese revolucionárias e indispensáveis, ainda não foram capazes de superar o quadro sistêmico de
violência doméstica e de gênero presente no Brasil.
3 Comissão Interamericana de Direitos Humanos/Organização dos Estados Americanos. Caso Maria da Penha Maia Fernandes vs.
Brasil. Relatório nº 54/01 (Caso 12.051) de 4 de abril de 2001. Disponível em: <[Link]
Acesso em: 25 fev. 2022.
Em que pese, no início, Marco Antonio aparentar ser uma pessoa amável, tão logo eles se mudaram
para Fortaleza/CE e o seu ex-marido adquiriu a cidadania brasileira e conquistou sua estabilidade
financeira, o relacionamento do casal passou a ser permeado por um nítido ciclo de violência5.
Marco Antonio apresentava comportamentos explosivos e praticava atos violentos contra sua esposa
e filhas, arrependendo-se depois, quando passava a ser carinhoso, o que, porém, durava pouco tempo,
até o ciclo reiniciar. Com efeito, justamente por estar ciente de que se inseria em um contexto de violência
doméstica, Maria da Penha “não se atrevia, por temor, a tomar a iniciativa de separar-se6”.
Em 1983, porém, as agressões atingiram seu ápice, e Maria da Penha foi vítima de dupla tentativa
de feminicídio (homicídio perpetrado contra a vítima por ser do gênero feminino) – figura penal que, à
época, não existia no código penal brasileiro.
A primeira tentativa se deu em 29 de maio de 1983, enquanto Maria da Penha dormia e culminou em
sua paraplegia. Seu ex-marido disparou um tiro de espingarda contra as costas da sua então esposa, o
que lhe gerou lesões irreversíveis7.
A segunda tentativa ocorreu quando do retorno de Maria da Penha à sua casa, após sua internação
para a recuperação do tiro sofrido. Marco Antonio manteve a vítima em cárcere privado por quinze dias
e, quando ela tomava banho, tentou eletrocutá-la8.
Diante disso, Maria da Penha, com o auxílio de sua família, conseguiu fugir de casa e solicitar a
separação judicial, sem que isso pudesse ser reconhecido como abandono de lar – interpretação muito
4 QUEM é Maria da Penha? Instituto Maria da Penha, Brasil, Fortaleza [S.I.]. Disponível em: <[Link]
[Link]>. Acesso em: 25. fev. 2022.
5 Ibidem.
6 Comissão Interamericana de Direitos Humanos/Organização dos Estados Americanos. Caso Maria da Penha Maia Fernandes vs.
Brasil. Relatório nº 54/01 (Caso 12.051) de 4 de abril de 2001. Disponível em: <[Link]
Acesso em: 25 fev. 2022. § 9.
7 Ibidem. § 8
8 Ibidem. § 9
Embora ter saído de casa tenha possibilitado que Maria da Penha não fosse mais agredida por
Marco Antonio, a partir de então tiveram início diversas outras violências de gênero praticadas, agora,
pelo Estado.
A despeito das duas tentativas de feminicídio terem ocorrido em 1983, foi só em 4 de maio de 1991
que foi prolatada a primeira sentença por parte do Tribunal do Júri, que condenou Marco Antonio a 10
anos de prisão10.
Todavia, em razão da interposição de uma apelação extemporânea, a referida sentença foi anulada
pelo Tribunal de Justiça em maio de 1995, determinando-se novo julgamento. O segundo julgamento
deu-se apenas em 15 de março de 1996, condenando o agressor a 10 anos e 6 meses de prisão11.
Contra a referida decisão foi interposta nova apelação e, diante disso, impediu- se o trânsito em
julgado da sentença e o consequente início do cumprimento da pena privativa de liberdade por parte de
Marco Antonio, que se mantinha em liberdade durante todo esse interregno temporal12.
Inclusive, as questões ganharam ainda mais destaque porque, não bastasse a desarrazoada e
injustificada demora para o trânsito em julgado do feito, havia uma grande probabilidade de que fosse
reconhecida a prescrição do jus puniendi, prevista após o transcurso de 20 anos a contar da data do fato.
Caso ocorresse a extinção de punibilidade, a impunidade de Marco Antonio transmitiria a mensagem de
conivência e tolerância para com tais práticas pelo Brasil14.
9 QUEM é Maria da Penha? Instituto Maria da Penha, Brasil, Fortaleza [S.I.]. Disponível em: <[Link]
[Link]>. Acesso em: 25. fev. 2022.
10 Comissão Interamericana de Direitos Humanos/Organização dos Estados Americanos. opus citatum. § 13.
11 Comissão Interamericana de Direitos Humanos/Organização dos Estados Americanos. Caso Maria da Penha Maia Fernandes vs.
Brasil. Relatório nº 54/01 (Caso 12.051) de 4 de abril de 2001. Disponível em: <[Link]
Acesso em: 25 fev. 2022. §§ 15 e 17.
No mérito, inicialmente, a CIDH se debruçou sobre a alegação de afronta por parte do Brasil ao
direito à justiça, previsto no artigo XVIII da Declaração Americana dos Direitos e Deveres do Homem
(Declaração); às garantias judiciais, dispostas no artigo 8º da Convenção Americana sobre Direitos
Humanos (Convenção); e à proteção judicial, elencada no artigo 25 da Convenção – todos eles vinculados
com o dever de respeito aos direitos dos cidadãos, conforme artigo 1.1 da Convenção.
Ao verificar que há quase 18 anos, a contar da data da primeira tentativa de feminicídio, não havia
ainda uma sentença definitiva sobre o caso – e, consequentemente, Marco Antonio não havia sido
responsabilizado penalmente nem Maria da Penha civilmente ressarcida pelos danos sofridos –, a CIDH
reconheceu a violação aos supracitados dispositivos pelo Brasil – ou seja, a afronta ao dever de ofertar
aos cidadãos um recurso rápido e efetivo, de forma “que o Estado não foi capaz de organizar sua
estrutura para garantir esses direitos17”.
Isto porque não se poderia considerar, no caso concreto, que o deslinde do feito teria se dado
em um prazo razoável, haja vista que não haveria qualquer justificativa para essa morosidade estatal.
Muito pelo contrário, tratar-se-ia de um processo criminal com conjunto probatório robusto, que indicava,
veementemente, a materialidade e autoria dos crimes. Tanto é assim que a CIDH ratificou que o retardo
no prosseguimento da demanda se deu “por longos adiamentos das decisões, pela aceitação de recursos
extemporâneos e por demoras injustificadas18”.
16 Comissão Interamericana de Direitos Humanos/Organização dos Estados Americanos. Caso Maria da Penha Maia Fernandes vs.
Brasil. Relatório nº 54/01 (Caso 12.051) de 4 de abril de 2001. Disponível em: <[Link]
Acesso em: 25 fev. 2022. § 36.
Com efeito, a fim de apreciar a suscitada alegação, a CIDH inclusive se valeu de trechos de seu
Relatório Especial sobre a situação dos direitos humanos no Brasil, datado de 1997 (Relatório Especial).
Dentre eles, destacam-se os seguintes20:
Por lei, as mulheres devem apresentar suas queixas a uma delegacia e explicar o que ocorreu
para que o delegado possa redigir a “denúncia de incidente”. Os delegados que não tenham recebido
suficiente treinamento podem não ser capazes de prestar os serviços solicitados, e alguns deles, segundo
se informa, continuam a responder às vítimas de maneira a fazer com que se sintam envergonhadas e
humilhadas [...] quando as mulheres tomam as medidas necessárias para denunciar a prática de delitos
violentos, não há garantia de que estes serão investigados e processados [...] Em algumas áreas do país,
o uso da “defesa da honra” persiste e, em algumas áreas, a conduta da vítima continua a ser um ponto
central no processo judicial de um delito sexual. Em vez de se centrarem na existência dos elementos
jurídicos do delito, as práticas de alguns advogados defensores – toleradas por alguns tribunais – têm o
efeito de requerer que a mulher demonstre a santidade de sua reputação e sua inculpabilidade moral a
fim de poder utilizar os meios judiciais legais à sua disposição.
Logo, a partir desses materiais, a CIDH concluiu que o caráter sistemático dessa ideologia
discriminatória se faz presente, inclusive, na atuação dos funcionários do Estado que estão vinculados
à investigação, acusação e deliberação sobre os crimes cometidos contra as mulheres. Era comum
o desprezo pelas informações prestadas pelas mulheres, a displicência na condução das diligências,
o desinteresse em dar prosseguimento às denúncias, o recurso a estereótipos e à reputação ou
comportamento da vítima para avaliar os casos.
19 Comissão Interamericana de Direitos Humanos/Organização dos Estados Americanos. Caso Maria da Penha Maia Fernandes vs.
Brasil. Relatório nº 54/01 (Caso 12.051) de 4 de abril de 2001. Disponível em: <[Link]
Acesso em: 25 fev. 2022. §§ 45-58.
É por isso, então, que a CIDH concluiu pela existência de violências doméstica e institucional
sistemáticas contra as mulheres no Brasil – ilustradas pelo caso Maria da Penha –, indicando que os
dispositivos convencionais apontados na denúncia foram violados pelo Estado brasileiro.
Desta feita, a CIDH apresentou as seguintes recomendações ao Brasil: (i) completar de forma célere e
eficaz o julgamento do caso Maria da Penha; (ii) apurar o motivo da morosidade no deslinde do caso Maria
da Penha, bem como adotar as medidas cabíveis contra os responsáveis por esse desarrazoado atraso;
(iii) reparar material e simbolicamente a vítima Maria da Penha, por não ter oferecido um recurso rápido
e efetivo, pela impunidade de Marco Antonio e por ter impedido, em razão do retardo, que ela pudesse
ser ressarcida na seara cível pelos danos sofridos; e (iv) adotar um processo de reforma, para que (iv.a)
capacite os funcionários estatais para atender de forma adequada as vítimas de violência doméstica;
(iv.b) simplifique o procedimento judicial penal, para assegurar uma tramitação mais célere – sem que
isso culmine na supressão das garantias constitucionais do acusado; (iv.c) crie formas alternativas às
judiciais para resolução dos conflitos intrafamiliares; (iv.d) multiplique o número de delegacias policias da
mulheres; e (iv.e) preveja no currículo pedagógico matérias destinadas à compreensão da imperiosidade
do respeito às mulheres e aos seus direitos e ao manejo dos conflitos intrafamiliares22.
Diante disso, faz-se imperioso analisar quais foram, nesses últimos 20 anos, as mudanças ocorridas
na sociedade e no ordenamento jurídico brasileiro em razão do Relatório e das recomendações por
ele apresentadas.
21 Comissão Interamericana de Direitos Humanos/Organização dos Estados Americanos. Caso Maria da Penha Maia Fernandes vs.
Brasil. Relatório nº 54/01 (Caso 12.051) de 4 de abril de 2001. Disponível em: <[Link]
Acesso em: 25 fev. 2022. § 55.
A lei em comento foi desenvolvida por um grupo de juristas e acadêmicas feministas, ao lado
de organizações não governamentais feministas – Centro Feminista de Estudos e Assessoria
(CFEMEA), Advocacia Cidadã pelos Direitos Humanos (ADVOCACI), Ações em Gênero, Cidadania
e Desenvolvimento (AGENDE), Cidadania, Estudo, Pesquisa, Informação e Ação (CEPIA), Comitê
Latino-americano e do Caribe para a Defesa dos Direitos da Mulher (CLADEM/BR) e Assessoria
Jurídica e Estudos de Gênero (THEMIS)24 –, que se inspiraram em tratados internacionais que haviam
sido ratificados pelo Brasil, como a Convenção de Belém do Pará, a Convenção sobre a Eliminação
de Todas as Formas de Discriminação contra a Mulher (CEDAW), a Declaração e Plataforma de Ação
da IV Conferência Mundial sobre a Mulher, a Convenção Americana sobre os Direitos Humanos (Pacto
de San José da Costa Rica) e outros documentos25.
Trata-se a Lei Maria da Penha de uma revolução estrutural à proteção à mulher, uma vez que “pela
primeira vez no ordenamento jurídico brasileiro o legislador preocupou-se em conferir, de forma expressa,
proteção às mulheres frente a agressões baseadas no gênero, e o fez discriminando as diferentes
maneiras como a violência doméstica pode se apresentar26”. Afinal, por meio desta, reconhece-se,
expressamente, que as violências domésticas são manifestas violações aos direitos humanos (artigo 6º,
da Lei Maria da Penha) e que tais podem se dar de forma física, psicológica, sexual, patrimonial e moral
(artigo 7º, da Lei Maria da Penha), desde que sejam realizadas no âmbito da unidade doméstica, familiar
ou em uma relação íntima de afeto (artigo 5º, da Lei Maria da Penha).
E, justamente por isso, ela é compreendida como um marco no ordenamento pátrio, pois passou
a prever um sistema integrado que rompia com a realidade até então vigente. Isto porque, antes de
2006, a maior parte das denúncias reportadas pelas mulheres inseridas nesse contexto de agressões
domésticas – lesões corporais tidas como “leves”, cuja pena, à época, era de no máximo um ano de
detenção – eram de competência dos Juizados Especiais Criminais. Assim, havia a possibilidade de
realização de acordo civil ou transação penal, o que impedia a propositura da ação penal contra o
agressor e transmitia a mensagem pelo Estado de conivência para com tais atitudes. Isso desestimulava
23 ONU MULHERES. Progress of The Wolrd’s Women 2011-2012: in pursuit of justice. Disponível em: <[Link]
wp-content/uploads/2016/04/[Link]>. Acesso em: 25. fev. 2022.
24 QUEM é Maria da Penha? Instituto Maria da Penha, Brasil, Fortaleza [S.I.]. Disponível em: <[Link]
[Link]>. Acesso em: 25. fev. 2022.
25 LEI Maria da Penha na íntegra e comentada. Instituto Maria da Penha, Brasil, Fortaleza [S.I.]. Disponível em: <[Link]
[Link]/[Link]>. Acesso em: 25. fev. 2022.
26 GOMES, Mariângela Gama de Magalhães. Duas décadas de relevantes mudanças na proteção dada à mulher pelo direito penal
brasileiro. Revista da Faculdade de Direito da Universidade de São Paulo, v. 115 (jan/dez 2020), p. 141-163. p. 156.
Com o advento da Lei Maria da Penha, essa conjuntura processual se alterou drasticamente28,
uma vez que: (i) foram criados os Juizados de Violência Doméstica e Familiar, que passaram a ser
os competentes para deliberar sobre tais matérias, seja para demandas penais, seja para demandas
cíveis (artigo 14); (ii) vedou-se o julgamento dos casos de violência doméstica e familiar pelos Juizados
Especiais Criminais e a realização de transação penal nesses casos (artigo 41) –; (iii) determinou que,
nos casos em que cabe renúncia à representação por parte da vítima, esta ocorra diante do magistrado,
em audiência específica (artigo 16); (iv) proibiu a aplicação exclusiva de pena pecuniária, como multa e
cestas básicas, em casos de condenação por violência doméstica (artigo 17a); (v) previu a hipótese de
decretação de prisão preventiva (artigo 20); e (vi) criou a possibilidade de adoção de medidas protetivas
de urgência, para resguardar a integridade da vítima e de seus filhos, antes mesmo do julgamento final
do agressor (artigos 22 a 26).
Outrossim, a Lei Maria da Penha incluiu, no Código Penal, a agravante genérica para a hipótese de
qualquer crime praticado no contexto de violência doméstica (artigo 61, II, “f”) e aumentou a pena do
crime de lesão corporal perpetrado no âmbito de violência doméstica (artigo 129, § 9º). Na execução
penal, possibilitou ao juiz impor o comparecimento obrigatório do agressor a programas de recuperação
e reeducação aos condenados por violência doméstica (artigo 152, § único, da Lei nº 7.210/84).
2.2 Alterações ao Código Penal: análise das Leis nº 11.106/05, 12.015/09 e 13.104/15
Quando o caso Maria da Penha foi submetido à CIDH, poucas modificações haviam sido feitas ao
Código Penal brasileiro, criado em 1940 e cujos valores patriarcais não mais se justificavam. Nesse
sentido, os impactos do caso Maria da Penha foram fundamentais para que significativos avanços na
legislação penal brasileira fossem debatidos e aprovados, aproximando a importância da mulher na
sociedade e, consequentemente, conferindo-lhe mais proteção.
A primeira dessas modificações se deu pela Lei nº 11.106/05. Uma das mais simbólicas alterações
realizadas por ela foi a eliminação da figura da “mulher honesta” como circunstância elementar de alguns
crimes sexuais contra as mulheres, e que permanecia no direito brasileiro desde o século XVI29. Com
isso, autorizava-se uma espécie de valoração das vítimas dos crimes contra a dignidade sexual, como
se apenas um determinado grupo de mulheres fosse digno da proteção estatal30.
29 GOMES, Mariângela Gama de Magalhães. Duas décadas de relevantes mudanças na proteção dada à mulher pelo direito penal
brasileiro. Revista da Faculdade de Direito da Universidade de São Paulo, v. 115 (jan/dez 2020), p. 141-163. p. 150.
A mesma lei, ainda, extirpou do Código Penal a causa extintiva da punibilidade específica dos crimes
contra a dignidade sexual, caracterizada pelo posterior casamento da vítima (artigo 107, VII e VIII). De
acordo com lógica misógina dos legisladores, não haveria mais justificativa para se prosseguir com a
ação penal se a mulher foi capaz de se casar, pois a despeito de ter perdido a virgindade, não teria
havido um efetivo prejuízo para sua família, em especial o seu pai, pois teria que arcar com o “fardo” de
ter uma filha que não se casaria.
Outra importante mudança se deu com a Lei nº 12.015/09, que deixou de denominar os crimes contra
a dignidade sexual como “crimes contra os costumes”. Suprimiu- se, portanto, a ideia de que crimes
como estupro, assédio sexual, rufianismo, entre outros, caracterizavam mera afronta aos costumes da
sociedade e aos valores da família, e não à própria integridade sexual das vítimas – que, na maioria,
eram mulheres. A mesma lei, ainda, descriminalizou comportamentos cuja criminalização não mais se
justificava numa sociedade que reconhece a autonomia e a liberdade sexual das mulheres, tais como o
rapto e a sedução.
Na esteira das mudanças legislativas proporcionadas pelo impacto social e jurídico do Relatório nº
54/01 da CIDH, foi aprovada, em 2015, a Lei nº 13.104, cuja elaboração está diretamente relacionada ao
Relatório Final da Comissão Parlamentar Mista de Inquérito (Relatório Final), criado “com a finalidade de
investigar a situação da violência contra a mulher no Brasil e apurar denúncias de omissão por parte do
poder público com relação à aplicação de instrumentos instituídos em lei para proteger as mulheres em
situação de violência”. Nesse relatório, constatou-se o elevado número de mortes de mulheres no Brasil
e, por isso, sugeriu- se a criação do crime de feminicídio, como uma nova circunstância qualificadora do
crime de homicídio.
É importante destacar que tanto esse Relatório Final como a consequente inserção do feminicídio no
direito brasileiro estão também intrinsecamente relacionados à repercussão do caso Gonzáles e outras
(“Campo Algodoeiro”) vs. México, que reforçou a necessidade de maior proteção das mulheres para
conter os índices alarmantes de violências constatados.
O feminicídio (artigo 121, § 2º, VI, do Código Penal) apresenta um parâmetro de pena-base mais
elevado (12 a 30 anos de reclusão) que o homicídio simples (6 a 20 anos de reclusão) e se caracteriza
quando o assassinato é realizado contra a mulher por razões da condição de sexo feminino, ou seja, se
envolve violência doméstica e familiar ou menosprezo ou discriminação à condição de mulher (artigo 121,
§ 2º-A. Desta feita, casos semelhantes ao de Maria da Penha e Marco Antonio passam a caracterizar
tentativas de feminicídio, e não meras modalidades de tentativa de homicídio.
Essa tese foi criada no Tribunal do Júri (competente para julgar crimes dolosos contra a vida) e
certamente foi favorecida pelo fato dos casos ali serem julgados por “jurados”, ou seja, pessoas leigas
escolhidas na comunidade. No entanto, aos poucos foi sendo sustentada por alguns doutrinadores32
e, também, passou a ser considerada em julgamentos de outras espécies de crime, e reconhecida por
magistrados togados33. Não por acaso, no próprio Relatório nº 54/01 da CIDH há censura expressa ao
frequente uso da tese da “defesa da honra” para justificar a conduta do agressor a partir do comportamento
“reprovável” da vítima34.
Apesar de poderem ser identificadas diversas decisões rejeitando o recurso à tese da “legítima
defesa da honra”, proferida por diversos tribunais brasileiros, é possível identificar, igualmente, que
não se trata de argumento superado pela jurisprudência, de modo que continuam sendo frequentes
as defesas baseadas em tal argumentação. Diante disso, a fim de cessar esse contexto sistemático de
impunidade, foi ajuizada perante o Supremo Tribunal Federal (STF) a arguição de descumprimento de
preceito fundamental nº 799/DF (ADPF 779/DF), que veio a ser apreciada em 15 de março de 2021.
31 Ressalte-se que, apesar de não constar no Código Penal de 1940, essa hipótese estava prevista nas Ordenações Filipinas que
vigoraram no Brasil entre 1603 e 1830 (no Título XXXVIII, constava que, caso o marido encontrasse sua esposa com outro homem, ele
estaria autorizado – sempre – a matar a sua esposa e – a depender da situação – a matar, também, o amante) e no Código Penal de
República, de 1890 (não era considerado crime o homicídio praticado sob um estado total de perturbação dos sentidos e da inteligência,
hipótese em que se encaixava a legítima defesa da honra).
32 MERÉJE, J. Rodrigues. A legítima defesa, São Paulo, Linográfica Editora, s/d, p. 38; ALVES, Roque de Brito. “Homicídio por
adultério”. Tese apresentada à Faculdade de Direito da Universidade do Recife no concurso para a Cátedra de Direito Penal, Recife: União
Gráfica S.A., 1958, p. 118.
33 GOMES, Mariângela Gama de Magalhães. Legítima Defesa da Honra, in REALE JÚNIOR, Miguel e PASCHOAL, Janaína (orgs.),
Mulher e Direito Penal, Rio de Janeiro: Forense, 2007, p. 267-287.
34 Comissão Interamericana de Direitos Humanos/Organização dos Estados Americanos. Caso Maria da Penha Maia Fernandes vs.
Brasil. Relatório nº 54/01 (Caso 12.051) de 4 de abril de 2001. Disponível em: <[Link]
Acesso em: 25 fev. 2022. § 47.
35 BRASIL. Supremo Tribunal Federal (Plenário). Arguição de Descumprimento de Preceito Fundamental n. 799/DF. Min. Rel. Dias
Toffoli. Julgado em 15 de março de [Link]ível em: <[Link]
Acesso em: 25 fev. 2022.
Embora tenha demorado 20 anos para que essa decisão fosse tomada, deve ser registrada a
importante influência do caso Maria da Penha e do SIDH para a formação do entendimento exarado pelo
STF. A Lei Maria da Penha e seu simbolismo foram expressamente mencionados nos votos dos ministros
Alexandre de Moraes, Cármen Lúcia e Edson Fachin como um nítido avanço que deve continuar a ser
consagrado pelo Brasil. No voto do ministro relator Dias Toffoli, foram trazidos dados coletados pela CIDH
para ressaltar a alarmante realidade brasileira de violência contra as mulheres, e a Convenção de Belém
do Pará foi evocada pela ministra Cármen Lúcia para demonstrar que, a despeito do Brasil ser signatário
deste relevante instrumento, o país é ainda tolerante com práticas de violência de gênero contra a mulher,
o que se evidencia pela até então aceitação de argumentos como a “legítima defesa da honra”.
Outrossim, por meio da Lei Maria da Penha (artigo 3º, § 1º, e artigo 8º e seguintes), no intuito de trazer
uma reforma não só ao processo judicial, mas, também, à realidade das mulheres vítimas de violência
doméstica, determinou-se ao Poder Executivo a implantação de políticas públicas de prevenção – como
programas educacionais – e medidas de assistência, que visem ao acolhimento social, psicológico e
médico da vítima de violência doméstica e de seus filhos.
Em primeiro lugar, foi criado, em 2005, um canal próprio para o recebimento de denúncias relacionadas
a violências domésticas – que até então inexistia –, o que acabou por facilitar, acelerar e desburocratizar
36 Ibidem.
37 Comissão Interamericana de Direitos Humanos/Organização dos Estados Americanos. Caso Maria da Penha Maia Fernandes vs.
Brasil. Relatório nº 54/01 (Caso 12.051) de 4 de abril de 2001. Disponível em: <[Link]
Acesso em: 25 fev. 2022. § 61.
Além disso, foram desenvolvidos setores especializados para tratar da questão da violência
doméstica nos órgãos atrelados ao Poder Judiciário – como o Juizado de Violência Doméstica e as
subdivisões especializadas dentro do Ministério Público e da Defensoria Pública39 – e, assim como eles,
os órgãos de medicina legal e a respectiva rede hospitalar também foram capacitados para realizar um
atendimento humanizado, no intuito de evitar a revitimização da mulher, conforme determina o artigo 35,
III, da Lei Maria da Penha.
Ainda, em 2005/2006, foi emitida uma Norma Técnica de Padronização das Delegacias Especializadas
de Atendimento à Mulher para uniformizar e estabelecer a estrutura mínima desses locais. Embora,
ao longo dos anos, o número dessas delegacias tenha aumentado, a quantidade atual ainda não é
satisfatória, uma vez que, até 2019, só 7% das cidades tinham uma delegacia especializada para esse
tipo de violência40.
Em razão dessa insuficiência numérica, foram criadas unidades móveis – como ônibus e barcos –
para atendimento a mulheres em situação de violência que se encontrem em regiões mais distantes
do centro urbano e que, por isso, não possuem fácil acesso às capitais, como as que residem no
campo e na floresta. Trata-se de instalações preparadas para oferecer desde medidas preventivas
de assistência até o auxílio em investigações e persecuções penais. Ainda, as referidas unidades
também promovem palestras, a fim de conscientizar a população sobre os direitos das mulheres e
sobre a Lei Maria da Penha41.
Embora desde a década de 1980 já tivessem sido criadas as primeiras casas- abrigo destinadas a
assegurar a integridade física das mulheres em violência doméstica, foi após o advento da Lei Maria
da Penha, que faz expressa menção a elas (artigo 35, II), que houve um considerável aumento da
quantidade desses locais pelo país. Trata-se de ambientes que visam a acolher e abrigar as vítimas de
violência doméstica enquanto não puderem retornar ao seu lar ou não encontrarem uma nova residência
38 MARIA, Giovanna; BITTAR, Paula. Ligue 180 é o mais importante projeto de enfrentamento à violência contra a mulher,
diz secretária. Câmara Legislativa, [S.I.], 13 ago. 2018. Disponível em: <[Link]
mais-importante-projeto-de-enfrentamento-a- violencia-contra-a-mulher-diz- secretaria/#:~:text=O%20servi%C3%A7o%20foi%20
implementado%20pelo,viol%C3%AAncia%20mais%20im portante%20da%20Secretaria>. Acesso em: 25 fev. 2022.
39 REDE de Atendimento a Mulheres em Situação de Violência. Compromisso e Atitude, [S.I.]. Disponível em: <[Link]
[Link]/rede-de-atendimento-as-mulheres-em-situacao-de-violencia/>. Acesso em: 25 fev. 2022.
40 AMOROZO, Marcos; MAZZA, Luigi; BUONO, Renata. No Brasil, só 7% das cidades têm delegacias de atendimento à mulher.
Revista Piauí, Brasil, [S.I.], 30 dez. 2020. Disponível em: <[Link]
atendimento- mulher/#:~:text=E%20esse%20n%C3%BAmero%20vem%20diminuindo,passou%20a%20haver%20apenas%20 417>.
Acesso em 25 fev. 2022.
41 UNIDADES Móveis para atendimento a mulheres em situação de violência no campo e na floresta. Governo Federal, [S.I.], 27 jan.
2015. Disponível em: <[Link]
mulher-viver-sem-violencia/unidades-moveis-para-atendimento- a-mulheres-em-situacao-de-violencia-no-campo-e-na-floresta>. Acesso
em 25 fev. 2022.
Ademais, salienta-se que foram construídas as chamadas “Casa da Mulher Brasileira”, isto é, um
local, aberto todos os dias, por 24 horas, que concentra todas as principais necessidades das vítimas de
violência doméstica em um único espaço, tendo em vista que dentro dela estão inseridas a Delegacia
de Defesa da Mulher, o Juizado de Violência Doméstica e Familiar contra a Mulher, Ministério Público
e a Defensoria Pública. Assim que chega à “Casa da Mulher Brasileira”, a mulher é submetida a um
acolhimento, escuta qualificada, triagem e atendimento psicossocial, para, em sequência, ser direcionada
aos órgãos competentes, para que possa denunciar o agressor. Ainda, no suscitado local são oferecidos
cursos de capacitação profissional, para auxiliar a mulher na sua independência econômica, e são
ofertadas alternativas de abrigamento temporário – alguns dos estabelecimentos também contam com
brinquedotecas para as crianças. Apesar da sua extrema relevância, até 2021, só existiam oito unidades
no país, que estavam espalhadas nas seguintes cidades: Brasília (DF), Curitiba (PR), São Luís (MA),
Campo Grande (MS), Fortaleza (CE), São Paulo (SP) e Boa Vista (RR)44.
Por fim, outra questão digna de nota foi a criação de grupos que visam a reeducar e reabilitar os
agressores, por meio da realização de encontros em que é reforçada a necessidade de respeito aos
direitos das mulheres – os quais podem ser frequentados por imposição de decisões judiciais, como
parte da pena a ser cumprida em razão da violência perpetrada, ou por livre vontade do agressor45, vide
artigos 22, VI e VII, e 35, V, da Lei Maria da Penha.
42 CASAS Abrigo: comum funcionam os refúgios para mulheres vítimas de violência doméstica. Justificando, [S.I.], 19 nov. 2018.
Disponível em: <[Link] refugios-para-mulheres-vitimas-de-violencia-
domestica/>. Acesso em 25 fev. 2022.
43 CRAM - Centro de Referência de Atendimento à Mulher. Governo Federal, [S.I.], 28 jul. 2019. Disponível em: <[Link]
servicos-estaduais/cram-centro-de-referencia-de-atendimento-a-mulher>. Acesso em 25 fev. 2022.
44 INAUGURADA mais uma Casa da Mulher Brasileira no país. Governo Federal, [S.I.], 23 abr. 2021. Disponível em: <[Link]
pt-br/noticias/justica-e-seguranca/2021/04/inaugurada-mais-uma-casa-da-mulher- brasileira-no-pais>. Acesso em 25 fev. 2022.
45 PAÍS tem 312 grupos de reeducação de autores de violência doméstica. Revista Isto É, [S.I.], 14 fev. 2022. Disponível em: <https://
[Link]/pais-tem-312-grupos-de-reeducacao-de-autores-de-violencia- domestica/>. Acesso em 25 fev. 2022.
No âmbito legislativo, a principal alteração se deu por meio da criação da Lei Maria da Penha,
instrumento que não só serviu como reparação simbólica à vítima de violência que empresta seu
nome à lei, mas como a precursora do processo de reforma expressamente solicitado pelo Relatório,
tendo em vista que criou os Juizados de Violência Doméstica e Familiar e trouxe mecanismos que
facilitaram a efetiva proteção de mulheres submetidas à violência doméstica. Acompanhado dela, outras
alterações legislativas também modernizaram o direito brasileiro, tornando-o mais adequado ao papel
desempenhado pelas mulheres na sociedade.
Por fim, no que tange ao Poder Executivo, foram e continuam sendo implementadas valiosas iniciativas
como forma de combate à opressão de gênero, que eram voltadas não só para conter as agressões já
perpetradas, como para evitar que se instaurasse o ciclo de violência contra a mulher. Os exemplos citados
nesse artigo constituem apenas uma amostragem de diversas iniciativas implementadas, sem o intuito de
exauri-las. De todo modo, o que resta evidente a partir dessas referências é a paulatina mudança cultural
que começou a ser operada na sociedade brasileira como um todo, aqui especialmente evidenciadas por
iniciativas do Poder Executivo no sentido de estruturar aparelhos estatais e programas sociais voltados
ao acolhimento e ao abrigo de mulheres vulnerabilizadas pela violência, ao seu empoderamento e à
criação de oportunidades para que elas possam usufruir de toda a sua potencialidade como seres
humanos livres de violência.
I. Introducción
La Declaración sobre el derecho y el deber de los individuos, los grupos y las instituciones de
promover y proteger los derechos humanos y las libertades fundamentales universalmente reconocidas
(en adelante la Declaración sobre Defensores) que fue aprobada por la Asamblea General de las
Naciones Unidas mediante la resolución A/RES/53/144 en su preámbulo ha considerado que las personas
defensoras de derechos humanos contribuyen a la eliminación efectiva de todas las violaciones de los
derechos humanos y las libertades fundamentales de los pueblos y los individuos, incluso en relación
con violaciones masivas, flagrantes o sistemáticas2.
Por tanto, la Declaración constituye la fuente primaria de análisis para el reconocimiento y protección
de las personas defensoras de derechos humanos (en adelante las personas defensoras) toda vez que en
su artículo primero establece que toda persona tiene el derecho, individual o colectivamente, a promover
y procurar la protección y realización de los derechos humanos y libertades fundamentales en los planos
nacional e internacional. De esta manera las personas defensoras y el derecho humano a defender
derechos humanos representan un tema de vital importancia y trascendencia en materia de derechos
humanos. Como parte del contexto histórico se ha evidenciado como su labor ha sido fundamental para
el derrocamiento de las dictaduras y la conquista de los derechos humanos en Estados autoritarios.
Por otro lado en contextos de Estados democráticos su labor va de la mano de la consolidación de
las democracias y el fortalecimiento institucional para el reconocimiento, protección y garantía de los
derechos humanos de las personas bajo su jurisdicción.
1 Licenciado en Derecho y Mtro. en Derechos Humanos por la Universidad Autónoma de Chihuahua. Capacitador de la Comisión Estatal
de los Derechos Humanos de Chihuahua. Correo electrónico: saul_cd@[Link]
2 Asamblea General de Naciones Unidas, A/RES/53/144 Declaración sobre el derecho y el deber de los individuos, los grupos y las
instituciones de promover y proteger los derechos humanos y las libertades universalmente reconocidas, 8 de marzo de 1999.
Sin embargo, hoy observamos que la situación que enfrentan las personas defensoras en la entidad
no es la más favorable con motivo del ejercicio de la defensa de los derechos humanos, situación que
se agrava ante la ausencia de un reconocimiento formal y material, así como de las debidas garantías
para su ejercicio y protección.
Es por ello que en este trabajo de investigación pretendemos abordar el impacto de los estándares
desarrollados por el Sistema Interamericano de Derechos Humanos (en adelante el Sistema Interamericano
o SIDH) en particular por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (en adelante la Comisión
Interamericana o la CIDH) en el proceso de reconocimiento, protección y garantía de las personas
defensoras en Chihuahua, México.
En este proceso genealógico las personas defensoras han destacado por su activismo individual,
colectivo e institucional para la promoción y defensa de los derechos y libertades fundamentales. Sus
esfuerzos han tenido como resultado el reconocimiento, disfrute, garantía y protección de los derechos
humanos que hoy ejercitamos. Por tanto, es indispensable hacer un abordaje conceptual sobre el término
persona defensora de derechos humanos.
3 Comisión Estatal de los Derechos Humanos, Informa Anual 2018, Chihuahua, Febrero de 2019.
La Corte Interamericana de Derechos Humanos (en adelante la Corte IDH o la Corte Interamericana)
por su parte señalo que “las personas defensoras son aquellas que “promueven y procuran la protección y
realización de los derechos humanos y las libertades fundamentales, en el plano nacional e internacional,
hecho de manera pacífica, y no necesariamente permanente6”.
Derivado de lo anterior es posible advertir que las personas defensoras cuentan con los
siguientes elementos:
• Sujetos titulares son todas las personas actuando en individual, colectivo o institucional
Las personas defensoras son aquellas que actúan de manera individual, colectiva o institucional
en la promoción y defensa de los derechos humanos. Como defensores y defensoras son portavoces
de los derechos civiles, políticos, económicos, sociales, culturales. Son personas líderes que hacen
frente a situaciones específicas que ponen en riesgo los derechos humanos como en el caso de las
ejecuciones sumarias, desapariciones forzadas tortura, detenciones arbitrarias, medio ambiente, libertad
de expresión y que además a través de sus acciones se fortalece el estado de derecho, al igual que el
reconocimiento, protección y garantía de los derechos de personas o grupos específicos como mujeres,
niños niñas y adolescentes, personas mayores, refugiados, desplazados personas indígenas y cuya
actuación puede darse en el ámbito local, nacional e internacional.
De esta manera se observa que el término personas defensoras es muy amplio. No se requiere
pertenecer a una organización civil o no gubernamental, ni ser autoridad o pertenecer a un organismo
público derecho humanista, incluso la Oficina del Alto Comisionado de Derechos Humanos de Naciones
Unidas ha señalado que tampoco se puede supeditar dicha acción con una prestación económica ni
se requiere de una certificación o que su labor sea de carácter permanente sino que esta puede ser
incluso eventual. De tal suerte que un estudiante que vela por combatir y prevenir el acoso escolar por
este simple hecho se convierte en defensor de derechos humanos ya que a través de sus acciones se
desprende un esfuerzo y compromiso por la promoción y defensa de los derechos humanos.
5 Comisión Interamericana de Derechos Humanos, informe sobre la Situación de las Personas Defensoras de Derechos Humanos,
Washington D.C, EUA, 2006.
6 Corte Interamericana de Derechos Humanos. Caso Defensor de Derechos Humanos y Otros vs Guatemala. Excepciones Preliminares,
Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 28 de agosto de 2014. Serie Cn°.283
Por su parte la Comisión Interamericana ha expresado que las personas defensoras tienen un papel
protagónico en el proceso para el logro pleno del estado de derecho y el fortalecimiento de la democracia
toda vez que la labor de las defensoras y defensores…los convierten en una pieza irremplazable para la
construcción de una sociedad democrática sólida y duradera8.
Las personas defensoras son un aliado del Estado toda vez que las actividades de promoción
y defensa que realizan las personas defensoras fortalecen la vigencia del estado democrático de
derecho y el respeto a los derechos humanos y libertades fundamentales mediante distintas acciones
que pueden llegar a emprender en investigación y recopilación de información, apoyo y seguimiento a
grupos en situación de vulnerabilidad y víctimas de violaciones a los derechos humanos, fortalecimiento
y adopción de políticas públicas en la materia creación de instituciones de atención y protección por
mencionar algunos.
Derivado de lo anterior es menester hacer un recorrido a los datos que han sido recopilados
organismos de protección de derechos humanos en los planos internacional, nacional y local a efecto de
contar con insumos que nos acerquen a la realidad social.
A pesar de reconocer a las personas defensoras, el SIDH, a través de sus diferentes órganos como
son la Asamblea General, la Comisión Interamericana y la Corte Interamericana, ha señalado que los
Estados parte deben: adoptar medidas necesarias para la protección de la vida e integridad personal
de las personas defensoras, así como apoyar las tareas que desarrollan de promoción y defensa.
Para fortalecer este pronunciamiento se creó en el año 2001 la Unidad de Defensoras y Defensores
de Derechos Humanos en la Comisión Interamericana misma que en el 2011 se modificó y amplió sus
funciones al convertirse en Relatoría de Defensoras y Defensores de Derechos Humanos.
Con estas bases estructurales, el SIDH, por medio de la Comisión Interamericana, ha monitoreado
la situación de las personas defensoras, mediante solicitudes de información, recopilación, recepción
y análisis de comunicaciones, peticiones y casos lo que le ha permitido obtener insumos suficientes
para evidenciar la situación que enfrentan las personas defensoras en las Américas. De esta forma la
Comisión Interamericana ha elaborado y publicado los siguientes informes temáticos:
De esta forma en el Informe sobre la Situación de las defensoras y defensores de Derechos Humanos
en las Américas de 2006 tuvo por objeto identificar los patrones de violencia y especial situación de
riesgo que enfrentan las personas defensoras, las medidas de protección emitidas, reafirmar el marco
de protección del Sistema Interamericano y observar la respuesta de los Estados miembros ante estos
del informe de 2006, actualizar los estándares internacionales previamente establecidos; abordar el
tema de la independencia e imparcialidad de los operadores de judiciales como garantía de acceso a la
justicia y los mecanismos de protección a nivel nacional e internacional10.
La Comisión Interamericana al seguir preocupado por la especial situación de riesgo que enfrentan
las personas defensoras en las américas y tomando en consideración la importancia de su trabajo para
el fortalecimiento de la democracia, decide en el año 2017 publicar su Informe sobre políticas públicas de
protección de personas defensoras el cual tiene por objeto referirse a una política integral de protección
a las personas defensoras que deba ser adoptado12 por los estados miembros que garantice el derecho
a defender derechos, así como para la protección a la integridad personal y a la vida de las personas
defensoras13. El Informe denominado Personas defensoras de derechos humanos y líderes sociales en
Colombia, tiene la característica de que, además de ser un informe temático, es un informe geográfico y
de país. En este informe, al Comisión Interamericana abordó la situación de las personas defensoras en
el contexto del Acuerdo de Paz signado entrega Colombia y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de
Colombia-Ejército del Pueblo con el propósito de establecer medidas de fortalecimiento que garanticen
el derecho a defender derechos.
9 Ídem.
10 Comisión Interamericana de Derechos Humanos, Segundo Informe sobre la Situación de las Defensoras y los Defensores de
Derechos Humanos en las Américas, Washington D.C. EUA. 31 diciembre 2011.
11 Comisión Interamericana de Derechos Humanos, Criminalización de la labor de las defensoras y los defensores de derechos
humanos, Washington D.C. 31 diciembre 2015
12 Comisión Interamericana de Derechos Humanos, informe sobre la situación de personas defensoras de derechos humanos y líderes
sociales en Colombia, Washington D.C. EUA, 6 de diciembre de 2019.
13 Comisión Interamericana de Derechos Humanos, Políticas Integrales de protección de Personas Defensoras, Washington D.C. EUA,
29 de diciembre de 2017
Las Directrices Básicas para la investigación de delitos contra personas defensoras de derechos
humanos en el Triángulo Norte comprenden a los Estados de Guatemala, Honduras y El Salvador.
En este informe la Comisión Interamericana busca brindar al funcionariado público una herramienta
práctica que asegure el ejercicio de defender derechos, mejorar el sistema de protección y combate a
la impunidad15.
Con estos informes elaborados por la Comisión Interamericana se ve una evolución en el abordaje
de la situación de las personas defensoras y las recomendaciones destinadas para asegurar el derecho
a defender derechos así como para la protección a la integridad personal y a la vida de estas. En este
mismo proceso, la Comisión Interamericana también ha tenido la oportunidad de abordar situaciones
concretas en algunos Estados miembros como Colombia, Guatemala, Honduras y El Salvador.
No obstante estos informes son importantes en virtud de que visibiliza la especial situación de riesgo
y amenaza que enfrentan las personas defensoras. En estos informes se pudo identificar los diversos
patrones, modalidades y contextos en que se presentan las agresiones y violaciones hacia las personas
defensoras señalando que las principales formas de violencia son:
14 Comisión Interamericana de Derechos Humanos, Guía Práctica sobre lineamientos y recomendaciones para la elaboración de planes
de mitigación de riesgos de personas defensoras de derechos humanos, Washington D.C. EUA, 2021.
15 Comisión Interamericana de Derechos Humanos, Directrices básicas para la investigación de delitos contra personas defensoras en
el Triángulo Norte, Washington D.C. EUA, 1 de junio de 2021.
Esta preocupación adicional se presenta cuando la violencia que sufren las personas defensoras
es tan grave y extrema que aun y cuando se han dictado medidas de protección cautelar por parte de
la Comisión Interamericana o medidas provisionales por parte de la Corte Interamericana o incluso las
medidas de protección emitiditas por los mecanismos nacionales o locales estas no han surtidos los
efectos esperados ya que no son idóneas ni efectivas. De tal suerte que preocupa que los asesinatos,
las agresiones y desapariciones sigan presentándose aún y cuando son beneficiarios de las medidas
de protección.
La Comisión Nacional de los Derechos Humanos en México (en adelante CNDH) en su Recomendación
General número 25 de fecha 8 de febrero de 2016 analizó la situación de agravios a personas defensoras.
Es importante hacer mención que la Recomendación General es producto de la de la facultad de la
CNDH para investigar hechos sistemáticos y generalizados que constituyen violaciones graves a los
derechos humanos17 cuyos efectos son trascendentales para la sociedad y el estado emitiendo así
una serie de recomendaciones a los poderes del estado con el propósito de realizar modificaciones
normativas o prácticas administrativas que han propiciado la materialización de las violaciones a los
derechos humanos18.
16 Comisión Interamericana de Derechos Humanos, Informe de País México, La situación de los derechos humanos en México,
Washington D.C. EUA, 31 de Diciembre 2015.
17 Cámara de Diputados del H. Congreso de la Unión, Ley de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, 29 de junio de 1992,
Artículo 6.
18 Cámara de Diputados del H. Congreso de la Unión, Reglamento de la Ley de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, 29 de
junio de 1992, Artículo 140
• Amenazas e intimidaciones
• Homicidios
• Desapariciones
• Desprestigio y estigmatización
• Detenciones arbitrarias
Al respecto, la CNDH por medio del Programa de Agravios a Periodistas y Personas Defensoras de
Derechos evidenció que entre los años 2009 y 2017 se habían documentado 34 homicidios en contra
de personas defensoras teniendo los índices más altos en los años 2010 con 6 asesinatos y 2011 con 8
privaciones de la vida19.
De igual forma se evidenció que 27 de estos homicidios se concentran en 5 estados del país,
destacando que Chihuahua es la entidad con el mayor número de incidentes con 12 homicidios
registrados, seguido de Guerrero, Oaxaca, Sinaloa y Veracruz20.
Por su parte la Comisión Estatal de los Derechos Humanos de Chihuahua (en adelante CEDH
Chihuahua) en 2018 observó que de acuerdo al informe de la Red Nacional de Organismos Civiles de
Derechos Humanos para Todas y Todos fueron asesinados 161 activistas en el país siendo los Estados
de Guerrero, Oaxaca y Chihuahua las entidades federativas que encabezan estos ilícitos con 44, 32 y 18
asesinatos respectivamente21.
De igual forma durante la forma del Convenio de coordinación y cooperación del mecanismo de
protección de personas defensoras de derechos humanos y periodistas se informó que de 2018 a la
fecha se han registrado 97 asesinatos de personas defensoras22. El Mecanismo de Protección para
Personas defensoras de Derechos Humanos y Periodistas (en adelante el Mecanismo de Protección)
en su informe estadístico de abril 2021 indicó que de 2012 a 2019 se han presentado 470 agresiones
19 Comisión Nacional de los Derechos Humanos, Programa de Agravios a Periodistas y Defensores de Derechos Humanos, [Link]
[Link]/programa/7/agravio-periodistas-y-defensores-civiles visitado el 24 de febrero 2022.
20 Ídem.
22 Gobierno del Estado de Chihuahua, Firma de Convenio de coordinación y cooperación del mecanismo de protección de personas
defensoras de derechos humanos y periodistas [Link] visitado el 18 de marzo 2022.
Es de tomarse en cuenta que estas formas de violencia que enfrentan las personas defensoras se
incrementa y agrava cuando esta se emplea en contra de grupos específicos de como lo son mujeres
activistas y líderes campesinos, comunitarios e indígenas en los que encontramos violencia de género
(incluida la violencia sexual) e inherencias en la familia de las primeras y desplazamientos forzados
internos e incremento de situaciones de marginación para los segundos. De igual forma cuando esta
violencia es producida por agentes del estado tal y como lo indico el Mecanismo de protección o
particulares pertenecientes a organizaciones criminales.
El efecto inmediato de la violencia es que no solo pone en riesgo el derecho a defender los derechos
humanos, sino que pone peligro los derechos humanos de las personas defensoras y los derechos de
las personas que defienden, además de generar una sensación de miedo, inseguridad e impotencia que
censura e impide la consecución de los objetivos que persiguen, creando un ambiente de impunidad en
que no existe persecución, investigación, sanción y reparación de violaciones a derechos y libertades
fundamentales ocasionando la repetición de actos similares.
El respeto por los derechos humanos en un Estado democrático depende en gran parte de
las garantías efectivas y adecuadas de que gocen los defensores de los derechos humanos
para desplegar libremente sus actividades y que es conveniente prestar especial atención a las
acciones que limiten u obstaculicen el trabajo de los defensores de derechos humanos24.
Es así que para garantizar el derecho de las personas defensoras debemos comenzar por identificar
esta obligación. La obligación de garantía es complementaria a las obligaciones de respeto, protección y
promoción. Se encuentra contenida en los principales instrumentos internacionales de derechos humanos.
Esta obligación no sólo tiene la finalidad de mantener el disfrute del derecho, sino también el de
mejorarlo progresivamente y restituirlo en caso de violación. Se trata de una obligación que exige una
23 Mecanismo de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas, Informe Estadístico abril 2021, https://
[Link]/cms/uploads/attachment/file/644669/2021_04_Informe_estadistico.pdf. Visitado el 20 de marzo 2022.
166. La segunda obligación de los Estados Partes es la de “garantizar” el libre y pleno ejercicio
de los derechos reconocidos en la Convención a toda persona sujeta a su jurisdicción. Esta
obligación implica el deber de los Estados Partes de organizar todo el aparato gubernamental
y, en general, todas las estructuras a través de las cuales se manifiesta el ejercicio del poder
público, de manera tal que sean capaces de asegurar jurídicamente el libre y pleno ejercicio
de los derechos humanos. Como consecuencia de esta obligación los Estados deben prevenir,
investigar y sancionar toda violación de los derechos reconocidos por la Convención y procurar,
además, el restablecimiento, si es posible, del derecho conculcado y, en su caso, la reparación
de los daños producidos por la violación de los derechos humanos25.
La obligación de garantizar el libre y pleno ejercicio de los derechos humanos no se agota con la
existencia de un orden normativo dirigido a hacer posible el cumplimiento de esta obligación, sino que
comparta la necesidad de una conducta gubernamental que asegure la existencia, en la realidad, de una
eficaz garantía del libre y pleno ejercicio de los derechos humanos26.
En lo que se refiere a la disponibilidad se pretende que el derecho humano este reconocido dentro del
ordenamiento jurídico y asegurar por cualquier medio la materialización del derecho para toda población.
Por cuanto hace a la calidad se refiere a los requerimientos mínimos indispensable que debe ser
tomado en consideración para que el derecho cumpla con sus objetivos.
25 Corte Interamericana de Derechos Humanos, Caso Velázquez Rodríguez Vs Honduras Sentencia de 29 de julio de 1988 (Fondo) P. 165.
26 Ídem.
Hechas estas precisiones podemos abordar las obligaciones estatales en la materia. De acuerdo a la
Declaración sobre Defensores las obligaciones se encuentran en los artículos 2, 3, 4, 9, 12, 14 y 15 como
obligaciones positivas de dar y hacer lo necesario para la garantía del derecho a defender derechos;
mientras que los artículos 17, 19 y 20 destacan las obligaciones negativas para el estado en cuanto a
prohibiciones específicas que pongan en riesgo este derecho humanos y a las personas defensoras. De
los preceptos señalados podemos identificar las siguientes obligaciones:
• Adoptar las medidas legislativas, administrativas para asegurar sus derechos y las libertades;
De igual forma la Comisión Interamericana en su Informe sobre la Situación de las y los Defensores
de los Derechos Humanos en las Américas de 2006 recomendó que para dar cumplimiento a este deber
los Estados deben contar con una política global de protección para las personas defensoras que incluya:
…a) adoptar políticas públicas, normativas o de cualquier naturaleza para favorecer que
los defensores realicen libremente sus actividades; b) abstenerse de imponer obstáculos
28 Ídem.
Aunado a ello las políticas integrales de protección se vuelven indispensable en este proceso
de cumplimiento de las obligaciones. Una política integral de protección debe incluir el análisis de la
situación de las personas defensoras, identificar patrones de violencia, amenazas y prácticas en su
contra, así como de sus perpetradores, ya sean agentes del estado o particulares y las acciones a seguir
y las instituciones responsables para prevenir, erradicar y combatir la violencia contra las personas
defensoras así como para brindar, la protección, atención y asistencia necesaria.
Otra de las dimensiones que tiene la obligación específica de protección consiste en defender a
las personas defensoras de forma concreta cuando estas se encuentren en situaciones de riesgo con
motivo de sus actividades. Se deben crear las instancias u organismos especializados de protección.
Como se señaló previamente en este estudio, en el derecho internacional de los derechos humanos,
tanto en el Sistema Universal como en el Sistema Interamericano, se han creado instancias adecuadas
de protección. Sin embargo a nivel nacional es indispensable contar un mecanismo adecuado de
protección más allá de un marco normativo o política de protección.
Al respecto el contenido de esta obligación será abordada en el siguiente punto de este estudio,
toda vez que sus parámetros guardan una estrecha relación con la obligación específica consistente
en crear instituciones destinadas a la promoción y protección de los derechos humanos y personas
defensoras y generar acciones tendientes a reducir las situaciones de riesgo, combatir las causas y
generar mecanismos de no repetición de hechos.
A. Impacto Normativo
En primer término se observa que en México, a nivel federal, desde el 25 de junio y 30 de noviembre
ambos del año 2012 se cuenta con una Ley para la Protección de Personas Defensoras de Derechos
Humanos y Periodistas (en adelante Ley Federal sobre Defensores) y su Reglamento que fuese aprobado
por el Congreso de la Unión.
La Ley Federal sobre Defensores cuenta con 67 artículos divididos en 13 capítulos que aborda;
el objeto y fin del Mecanismo; la Junta de Gobierno; Consejo Consultivo; la Coordinación Ejecutiva
Nacional; Las Unidades Auxiliares; las Solicitud de Protección, Evaluación y Determinación de Riesgo;
las Medidas Preventivas, Medidas de protección y Medidas Urgentes de Protección; las Medidas
de Prevención; los Convenios de Colaboración; la Protección de Personas Defensoras de Derechos
Humanos y Periodistas; las Inconformidades; Transparencia y Acceso a la Información; y, las Sanciones.
Esta Ley crea el Mecanismo de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y
Periodistas, para que el Estado atienda su responsabilidad fundamental de proteger, promover
y garantizar los derechos humanos30.
Con esta Ley Federal sobre Defensores México da un paso importante al reconocer legalmente
a las personas defensoras y la importancia de su labor. Al mismo tiempo se observa como el Estado
mexicano, al crear un Mecanismo Nacional de Protección para Personas Defensoras de Derechos
Humanos, responde a la situación de riesgo que enfrentan las personas defensoras y a las principales
preocupaciones que los organismos internacionales habían evidenciado en sus diagnósticos sobre la
situación de derechos humanos y de personas defensoras en el país.
Sin perjuicio de lo anterior es importante mencionar que no todas las entidades federativas cuentan
con una ley sobre personas defensoras.
30 Cámara de Diputados del H. Congreso de la Unión, Ley para la Protección de Personas Defensoras de Derechos Humanos u
Periodistas, 25 de junio de 2012.
Resalta que el 14 de agosto de 2015 el estado de Quintana Roo publicó en el Periódico Oficial del
Estado la Ley para la protección de personas defensoras de derechos humanos y periodistas del estado
de Quintana Roo31, empero, el 27 de diciembre de 2017 mediante Decreto 139 esta Ley fue abrogada32.
Preocupa que Aguascalientes, Baja california, Baja California Sur, Campeche, Chiapas, Chihuahua,
Nuevo León, Oaxaca, Puebla, Querétaro, Sinaloa, Sonora, Tabasco, Tlaxcala, Veracruz, Yucatán y
Zacatecas, no cuentan con una Ley particular de protección de personas defensoras por lo que no es
factible establecer acciones y estrategias adecuadas para garantizar y proteger el derecho a defender,
así como la vida e integridad personal de las personas, tal y como lo señalo la Comisión Nacional de los
Derechos Humanos en su Recomendación General 25 de 2016:
Es importarte resaltar como parte de este estudio que en el estado de Chihuahua se carece de
legislación específica en materia de personas defensoras, siendo esta una deuda pendiente del Estado
en virtud de que Chihuahua es una de las entidades federativas de mayor riesgo para ejercer el derecho
a defender derechos.
B. Impacto Preventivo
La situación de violencia contra las personas defensoras aunado a la falta de una política global
de protección ha hecho que Chihuahua se convierta en el segundo Estado en el país en solicitar e
implementar un Plan de Contingencia de Alerta Temprana para la protección de personas defensoras de
derechos humanos y periodistas.
31 H. Congreso del Estado de Quintana Roo, Ley para la Protección de personas defensoras de derechos humanos y periodistas del
estado de Quintana Roo, 14 agosto de 2015 [Link]
visitado el 2 de diciembre de 2021.
32 Periódico Oficial del Estado de Quintana Roo, Tomo III, Número 146 Extraordinario, Novena Época, Pág. 125 [Link]
[Link]/historial/15_legislatura/micrositios/anticorrupcion/documentos/Perio dicoOficial_EXTRAORDINARIO_2017-[Link]
Visitado el 2 de diciembre de 2021.
33 Comisión Nacional de los Derechos Humanos, Recomendación General No. 25/2016, Ciudad de México, 8 de febrero de. 2016.
El Plan de contingencia cuenta con 52 acciones divididas en 5 grandes temas: estrategias transversales
a los escenarios de riesgo identificado; feminicidios, situación de vulnerabilidad de personas migrantes,
grupos de la diversidad sexual, violencia de género y trabajadoras de maquilas; medio ambiente; situación
de la Sierra Tarahumara; y, Violaciones a la libertad de expresión y periodistas.
De acuerdo con los Informes sobre México derivados de la misión oficial del Relator Especial de la
ONU sobre la situación de los defensores de derechos humanos, Sr. Michel Forts, y de la misión oficial
conjunta del Relator Especial de la ONU sobre la promoción y protección del derecho a la libertad de
opinión y expresión, Sr. David Kaye, y del Relator Especial de la CIDH para la Libertad de Expresión, sr.
Edison Lanza, en 2017 “El Plan de Contingencia de Chihuahua, si se desarrolla correctamente y de un
modo transparente, tiene el potencial para convertirse en una de las mejores prácticas de la región en
materia de medidas de prevención para periodistas y defensores de derechos humanos35”.
En este sentido los estándares internacionales han permitido el desarrollo de un enfoque preventivo
en el Plan de contingencia de alerta temprana en el que podemos observar: la capacitación a actores
clave y campañas de reconocimiento.
En este sentido es importante señalar el ejemplo de la CEDH Chihuahua que en 2018 agregó a su
programa de capacitación el tema de personas defensoras de derechos humanos. Convencidos de que
la capacitación es una herramienta eficaz para la prevención de las violaciones a derechos humanos la
CEDH Chihuahua ha realizado desde entonces diversas actividades de capacitación y formación como
talleres, conferencias, webinars, cursos y seminarios de formación en derechos humanos en particular
sobre la situación de las personas defensoras de derechos humanos.
34 Secretaria General de Gobierno, Plan de Contingencia del Mecanismo para la Protección de Personas Defensoras de Derechos
Humanos y Periodistas, Chihuahua, 2017.
35 Oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas, ONU-DH México, Informes sobre México derivados de la misión
oficial del Relator Especial de la ONU sobre la situación de los defensores de derechos humanos, Sr. Michel Forts, y de la misión oficial
conjunta del Relator Especial de la ONU sobre la promoción y protección del derecho a la libertad de opinión y expresión, Sr. David Kaye,
y del Relator Especial de la CIDH para la Libertad de Expresión, sr. Edison Lanza, México, CDMX, Junio 2018, [Link]
content/themes/hchr/images/doc_pub/InformeDDH_LibEx_WEB.pdf visitado el 31 de marzo de 2022.
C. Impacto Estructural
Una de las bondades de las resoluciones del SIDH es que no solo resuelven una situación individual
de violaciones a derechos humanos, sino que a través de ellas se busca un impacto de largo alcance, un
efecto útil y transformador en las estructuras del estado. Es por ello que sus impactos se pueden traducir
en la adopción de un mecanismo de protección y una Fiscalía Especializada.
36 El Reborujo, Presenta CNDH campaña de protección para personas de derechos humanos en Chihuahua, [Link]
presenta-cndh-campana-de-proteccion-para-personas-defensoras-de-derechos-humanos- en-chihuahua/ Visitado el 31 de marzo de 2022
38 Comisión Estatal de los Derechos Humanos del Estado de Chihuahua [Link]
visitado el 31 de marzo de 2022.
Para lograr este propósito se deben tomar en cuenta los estándares internacionales desarrollados
por el SIDH. Es así que, a pesar de los esfuerzos coordinados entre las autoridades y las organizaciones
de la sociedad civil, las acciones son insuficientes y dado nuestro contexto social, político, económico
y cultural, sumado a los actos de violencia e inseguridad es que en junio de 2017 se integró el Plan de
Contingencia42 de la emisión de la Alerta Temprana decretada en el estado de Chihuahua para atender
la crisis en materia de derechos humanos y de personas defensoras de derechos humanos.
Dicha alerta tiene por objeto fortalecer el mecanismo nacional de protección a personas defensoras
de derechos humanos, así como de generar estrategias y acciones de prevención y protección con
perspectiva en derechos humanos de acuerdo al derecho internacional de los derechos humanos por
parte de los diferentes actores que lo integran tanto de autoridades de los 3 niveles de gobierno como
de la sociedad civil organizada.
De esta manera y más allá de las acciones con las que se trabajan, en dicho Plan de contingencia
se recomienda que desde el ámbito de nuestras actuaciones:
1. Se adopte una ley general que integre los estándares internacionales y las mejores prácticas
para el reconocimiento, protección y garantía de las personas defensoras.
3. Se reconozca que las mujeres defensoras de los derechos humanos, en virtud de sus actuaciones
y necesidades específicas, merecen atención especial que permita asegurar su plena protección
y la eficacia de las importantes actividades que realizan.
8. Que en todos los casos de violaciones contra personas defensoras se realicen investigaciones
completas e imparciales garantizando la transparencia y la publicidad de sus resultados finales,
mediante enfoques de derechos humanos, diferenciados y especializados.
Florencia Montal1
Gino Pauselli2
María José Urzúa Valverde3
1. Introduction
International organizations (IOs) and other like-minded actors rely on media for their messages to
reach mass audiences. Public awareness of and support for the work of international organizations are
critical for their legitimacy and effectiveness (Brutger and Strezhnev 2022; Creamer and Simmons 2019).
While only a very small percentage of the citizens of the Americas will ever come into direct contact with
the Inter-American Commission on Human Rights (IACmHR) by lodging an individual petition or taking
part in a hearing during the Commission’s ordinary sessions, most of them are media consumers to some
extent. Hence, the media constitutes the main link between the IACmHR and the general public. If and
how the Commission is covered by the media can shape the perceptions and convictions of the wider
public. In consequence, the analysis of the IACmHR’s media coverage contributes to our understanding
of its reach and potential impact.
In this paper, we present an original database of stories mentioning the IACmHR in Spanish-language
newspapers from seventeen countries between 2016 and 2020. We use these data to assess whether
the Commission’s protection and promotion activities are related to news coverage. In terms of protection
activities, we consider the actions that mark the end of the adjudicative phase of a case within the
Commission. That is, the adoption of a friendly settlement agreement, the publication of a merits report,
and the referral of a case to the Inter-American Court of Human Rights (IACtHR). On the promotion side,
we focus on the Commission’s practice of issuing press releases regarding human rights developments
in the countries under its supervision. Through statistical analysis we find that news coverage of the
Commission significantly increases in the days following the publication of a press release, but only when
the Commission expresses a negative or critical assessment of a human rights situation. At the same
time, we find that the publication of laudatory press releases and the adoption of decisions through the
individual petitions system do not lead to an increase in news coverage.
The paper is structured as follows. The second section addresses the implications of news coverage
for international organizations. The third section shows some descriptive statistics on the news coverage
of the IACmHR. The fourth section presents the two activities of the IACmHR for which we test the impact
3 Princeton University, mjurzua@[Link]. We would like to thank the research assistance of undergraduate students at Universidad
Torcuato Di Tella working at the Lab on the Inter-American Human Rights System.
2. Why should we care about the news coverage of the Inter-American Commission on
Human Rights?
States have delegated considerable authority to international organizations to monitor compliance with
human rights treaties, allocate state responsibility for their human rights violations, and order governments
to remedy victims. However, international organiza- tions do not have the capacity to directly enforce
compliance with treaties and rulings. For example, Inter-American Commissioners cannot legally and
physically confiscate state property to pay monetary compensation to victims. Hence, IOs rely on their
ability to alter the incentives of sovereign states so that compliance becomes a more attractive option.
There are different ways in which a human rights IO like the IACmHR might do this. It can influence
member state behavior indirectly, by affecting the behavior of domestic and transnational actors. The
Commission’s interventions can be a source of information about the policies or practices of a government
(Chaudoin 2016). For example, a referral to the IACtHR puts the state in a negative spotlight by informing
the public that the Commission thinks the state has violated its human rights obligations and has not
complied with the IACmHR’s recommendations. In some respects, we can think of the IACmHR as the
regional “Shamer-in-Chief” (Dancy and Montal 2016). Yet no all information is negative. A laudatory press
release is also an informative signal that the government is doing its job by, for example, passing a new
law that incorporates international human rights standards.
What function do these informative signals perform? To begin with, individuals might incorporate them
to form opinions about how satisfied they are are with their government. They can also foster domestic
mobilization by framing certain domestic problems in terms of human rights and international law violations,
which in turn can be a more powerful frame for activists (Simmons 2009; Lupu and Wallace 2019).
These informative signals can serve as a focal point for members of transnational advocacy networks to
coordinate around and make consistent demands to states (Keck and Sikkink 1998). Alternatively, they can
provide valuable information to state agents, such as justice operators, that may be inclined to promote
compliance but might otherwise not be aware of what is expected from them, in the case of information
involving their own government, or what are the latest regional human rights standards (Hillebrecht 2011).
In sum, the Commission’s actions, and those of IOs more broadly, can indirectly change state behavior
by providing information to actors with the ability to influence governments more directly.
Finally, the IACmHR own standing in the region is strengthened if its work reaches and is acknowledged
by the general public. Public support of international organizations is necessary in order to enhance their
legitimacy and effectiveness (Brutger and Strezhnev 2022; Creamer and Simmons 2019). Especially in
times of skeptical governments regarding the Commission’s work and value, public awareness of this
institution’s contributions to the region can help avoid backlash against it.
Here we analyze a subset of these data corresponding to the news articles published from 2016 to
2020. We exclude articles in which the country of interest is not a Spanish- speaking country because,
since we are only considering news outlets in the Spanish language, this most likely excludes the majority
of the media coverage of the IACmHR for these countries. We do include articles about Spanish-speaking
countries published in any outlet included in LexisNexis, independently of where the newspaper is based.
That is, we exclude from the analysis a story about Brazil published in the Argentine newspaper La
Nación, but we include an article about Bolivia published in the Spanish edition of the German newspaper
Die Welt. This leaves us with 5333 news articles published in Spanish in 70+ newspapers from Latin
America, the Caribbean, Germany, Spain and the United States.
Figure 1 shows how news coverage of the Commission has evolved through time. Even though the
time span is limited to five years, we observe some variation in news coverage, with coverage increasing
across time.
4 The criteria employed in the LexisNexis search was all stories including the terms “Comisión Inter- americana de Derechos Humanos”
and published in Spanish language news outlets.
Table 1 presents the main news outlet that publishes articles about a given country and the IACmHR.
In all cases except Cuba, Guatemala, Honduras, and Paraguay, it is a domestic news outlet of that
same country, rather than a foreign newspaper. However, these exceptions are explained by the fact that
LexisNexis does not include newspapers from these four countries. We acknowledge that this limits our
ability to analyze these specific cases; however, we consider that this does not imperil our analysis of
regional trends, which are the main focus of this paper.
The fact that the newspaper that most frequently publishes stories about the IACmHR and each
country is a domestic newspaper speaks to the relevance of the Com- mission for domestic audiences.
Thus, the IACmHR appears to function less as a source of information about the region in third countries
than as an authoritative voice in the discussion of domestic affairs.
As mentioned before, news databases such as LexisNexis present some limitations because searches
only produce stories from the sources included in the database and these are only a subset of all existing
news outlets in a given country. For this reason, comparing the absolute number of stories about countries
might not be indicative of which countries tend to be reported alongside the IACmHR more frequently.2
To avoid this problem, we calculated the ratio of the number of news stories about each country published
in local media outlets to the number of media outlets from that country included in LexisNexis.
Figure 2 shows that Mexico and Nicaragua have considerably higher values than other observed
countries. This suggests the high volume of stories about Mexico and Nicaragua is not driven simply by
Just as in Mexico, local newspapers in Nicaragua tend to refer much more to the IACmHR than other
countries’ newspapers. During these years, the Commission played a very active role in documenting the
democratic backsliding and human rights crisis of the country, through a GIEI and the Special Monitoring
Mechanism for Nicaragua (MESENI, per its initials in Spanish). Regarding other countries, it is interesting
to note that Venezuela and Bolivia have a relatively low ratio of stories per number of outlets, even
5 Moreover, it is not clear what drives the number of sources per country that LexisNexis includes. Thus, a higher number of stories about
Mexico might only reflect that LexisNexis database includes a higher number of Mexican sources rather than events related to the role of
the Commission in Mexico being more prominent.
Figure 3: Estimated topic proportions in news articles mentioning the IACmHR (2016- 2020).
We find that the most frequent topic in the news articles that make reference to the IACmHR is the
Ayotzinapa case and its investigation. These account for more than 15% of the articles analyzed. Other
very frequent topics include violence against migrants in Mexico, the constitutional overhaul in Chile,
human rights amidst the coronavirus pandemic, and repression by the Nicaraguan regime. That is, the
news articles tend to focus on current and critical human rights situations.
6 The text corpora include 16,434 terms and 1,075,889 tokens.
The Commission’s promotion activities are less clearly delineated in its statute and, as a result, have
evolved through the years. They have also received considerably less attention by researchers interested
in the Inter-American system. Promotion activ- ities involve a variety of ways in which the IACmHR can
gather information about and publicize its views on the status of human rights in the region. These are the
tools in the Commission’s “praising and shaming” toolbox. These include country visits -generally known
as in loco visits-, thematic or country reports, and press releases. Furthermore, as part of its promotion
efforts and as a way to give priority to certain issues, since 1990 the Commission began creating
rapporteurships that monitor and report on the status of different rights and rights-holding populations7.
The main difference between the protection and promotion activities of the IACmHR is that the former
is more reactive and the latter is more proactive. With regards to protec- tion activities, the Commission
can only intervene in the case of a human rights violation if an individual or civil society organization
presents a petition regarding the case. In contrast, with regards to promotion activities, the Commission
decides when to visit a country, what to write a report on, or what to issue a press release about and
when to do so.
Another important difference is the scope of these activities. While all OAS member states are under
the authority of the Commission in the case of its promotion activities, its quasi-judicial functions are more
limited in the case of the member states that do not recognize the contentious jurisdiction of the Inter-
American Court8.
As mentioned before, the Inter-American Commission, as the “Shamer-in-Chief” in the Americas, is the
main regional source of information about states’ human rights practices and it provides this information
through several activities. In this paper, we assess whether these activities are associated with higher
salience of the IACmHR in the media. We focus on the main protection mechanism of the Commission,
the individual petition system, and one promotion activity, the publication of press releases.
7 Individual commissioners are in charge of the different rapporteurships, except in the case of the two special rapporteurships which
are led by an appointed external individual. Currently, there are eleven regular rapporteurships: those on the Rights of Indigenous Peoples,
Rights of Women, Rights of Migrants, Rights of the Child, Human Rights Defenders, Rights of Persons Deprived of Liberty, Rights of Afro-
Descendants and against Racial Discrimination, Rights of Lesbian, Gay, Trans, Bisexual, and Intersex Persons, Memory, Truth, and Justice,
Rights of Older Persons, Rights of Persons with Disabilities. There are also two special rapporteurships: those on Freedom of Expression
and Economic, Social, Cultural, and Environmental Rights.
8 With regards to these countries, the Commission cannot refer their human rights violations’ cases to the Court, but it can still issue
non-binding recommendations in response to individual petitions. Only 20 countries do recognize the contentious jurisdiction of the Inter-
American Court at the moment: Argentina, Barbados, Bolivia, Brazil, Chile, Colombia, Costa Rica, Dominican Republic, Ecuador, El
Salvador, Guatemala, Haiti, Honduras, Mexico, Nicaragua, Panama, Paraguay, Peru, Suriname, and Uruguay.
The selection of press releases as the promotion activity analyzed in this paper also requires further
explanation. As mentioned above, the IACmHR conducts a wider and less institutionalized variety of
promotion activities, ranging from in loco visits to thematic or country reports, hearings, and webinars.
While our analysis could be replicated for other promotion mechanisms, due to time constraints and
others, we chose to focus on press releases. Given their purpose, we consider them to be the most
interesting and relevant promotion activity to analyze. We assume that press releases are issued in
order to bring the attention of governments, media, and domestic and international audiences to what the
IACmHR considers to be a laudable or reprehensible event or decision related to human rights. Are these
publications indeed having resonance in domestic media outlets and beyond? In contrast, we assume
that other promotion mechanisms are conducted in order to advance priorities that are less dependent
on achieving media attention; for example, the socialization of human rights standards across specialized
actors, through the publication of thematic reports.
The remainder of this section presents some descriptive data on the two activities analyzed: the
actions that mark the end of the adjudicative phase of a case within the IACmHR and the publication of
press releases praising or criticizing the human rights situation in a given country under its supervision.
9 Rules of procedure of the Inter-American Commission of Human Rights, Art. 27: “The Commis- sion shall consider petitions regarding
alleged violations of the human rights enshrined in the American Convention on Human Rights and other applicable instruments, with
respect to the Member States of the OAS...”. OAS member states might be party to different regional human rights treaties. This has
implications for the IACmHR, because it limits the treaties it can employ to evaluate whether human rights violations took place.
In cases involving states that accepted the contentious jurisdiction of the IACtHR, this is the time when
the Commission makes the crucial decision of either publishing the report or referring the case to the
Court. According to the text of the Convention, the Commission has three months to make a decision12.
If the report is published, the Commission starts monitoring compliance with the recommendations
until it certifies that full compliance with each individual order has been achieved13. Most notably, the
Commission gives up its ability to send the case to the Court in the future. If the case is referred to the
Court, a new contentious process begins within the judicial framework of the Inter-American Court.
Figure 4 shows the number of friendly settlement agreements adopted, friendly settlements published,
merits reports published and cases referred to the Court throughout the period under analysis. The
number of friendly settlements adopted appears to be steady while a higher number of agreements have
been published during this period. This might be a product of cases where the parties settled cases in
the previous years but took time to send the agreements to the Commission for final approval. Published
merits reports appear to be the least frequent outcome for petitions, with relatively few cases being
finalized through this mechanism. Conversely, Court referrals are the most frequent outcome for a case.
In terms of media resonance, one expectation could be that interventions that appear more costly for
the state should be more prominent in the media. Hence, it might be expected that Court referrals would
generate more media coverage of the IACmHR, followed by merits reports, and then by friendly settlements.
11 A friendly settlement is a process facilitated by the Commission to enable the petitioners and the state to reach an agreement that
offers a solution to the alleged human rights violations, without resorting to a contentious proceeding.
13 Monitoring means that every year the Commission requests information about implementation from the parties to each case with regards
to recommendations that have not yet been fully complied with. For detailed information about the monitoring procedure, see IACmHR,
Directrices generales de seguimiento de recomendaciones y decisiones de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, 2019.
That is, 41.7% of all press releases issued by the IACmHR are included in our dataset15. Each press
release in our dataset was coded as “praise” if it contained praise, congratulations, or positive comments
related to a specific country. For example, on April 12th, 2017, the Commission issued a press release
titled “IACHR Hails Decision of Chilean Supreme Court” in relation to the conviction of former state agents
14 For example, those that refer to administrative issues like the designation of a new Commissioner.
15 Please note that our press releases dataset includes many more years than those of news articles and the individual petitions system.
This is because we are working on a separate project on press releases and we are here presenting all our descriptive data on the topic.
However, for the purpose of the statistical analysis, we only employ the data on press releases from 2016 to 2020.
Press releases frequently make their way into newspapers18, and they are an in- creasingly common
tool for the Commission to communicate its views. As Figure 5 shows, the number of press releases
published by the IACmHR has increased over time. This increase has been particularly important since
the mid 2000s, reaching a peak in 2019 with 138 press releases.
Figure 5: Evolution of the total number of press releases issued by the IACmHR.
The number of press releases containing criticism or praise has also increased over time. Figure 6
plots the evolution of both critical and positive press releases since 1991 (y axis are different for praising
and criticism). During the 1990s, the total number of positive instances never surpassed 5 per year,
16 [Link]
17 [Link]
18 For example, La CIDH expresa su preocupación por una medida que podría sacar de prisión a ex represores chilenos. (2020, April
23). Publimetro, Mexico; La CIDH pidió el viernes que el Estado boliviano garantice el diálogo; Morales dio su apoyo. (2020, August 8) La
Razon, Bolivia; Organizaciones internacionales cuestionan la destitución de Martín Vizcarra. El Espectador (Colombia).
Figure 6: Evolution of the total number of press releases that praise or criticize.
This increase over time of the number of press releases that evaluate a country’s human rights
performance is also correlated with an increased proportion of critical press releases relative to the
number of positive ones. In other words, as the Commission becomes more vocal, it tends to criticize
states more.
Our final descriptive plot refers to the countries that are criticized and praised the most. Figure 7
shows the total number of press releases that the IACmHR has published by country from 1991 to 2020.
Mexico stands out as the country that has been subject of the largest number of critical press releases
of the Commission, with a total of 140 communications, and is closely followed by Venezuela, with 120.
However, Mexico is also the most praised country in the IACmHR’s press releases, with a total of 31
laudatory communications. Colombia, Brazil and Honduras are the next three countries most referenced
in critical press releases.
This paper’s annex includes some extra plots that explore the content of the press releases, in terms
of both their theme and population.
Since our outcome of interest is a count (of the number of news articles mentioning the IACmHR in a
given day), we run a set of negative binomial regressions with three different outcomes of interest: (1) total
number of news about a given country from any media source in a given day, (2) total number of news
about a given country in local media in a given day, and (3) total number of news about a given country
in foreign media in a given day.
In our statistical models, we include both the total number of press releases crit- icizing and the total
number of press releases praising a given country in a given day between 2016-2020. We also include
the total number of press releases without tone is- sued that day by the IACmHR. As for actions related
to the Commission’s protection tasks, we include the total number of (1) friendly settlement agreements
adopted, (2) friendly settlement reports published, (3) merits reports published, and (4) Court referral
decisions, all of them involving a given country in a given day. For both press releases and protection
activities we include the count of press releases issued and actions performed each day in the 10-days
period before a given day.
Our results indicate that critical press releases from the IACmHR increase the Commission’s presence
in both local and foreign media a day after they are issued. The coefficients of this effect from the models
are plotted in Figure 8. Table 2 in the annex includes the full results from the main model. The effect
of press releases criticizing a country is statistical significant up to 5 days after the press release was
issued in models that group media coverage from both local and foreign sources. Agreeing on a friendly
settlement or its publication, the publication of a merits report, or the decision to refer a state to the Inter-
American Court of Human Rights does not affect the number of news articles published that mention the
IACmHR. We replicate our analysis adding up all these four measures of protection actions into a single
variable. Results are similar regardless of whether protection measures are grouped or not. What appears
from these results is that the media is more interested in current events and press releases are more likely
to reference these, than decisions over individual cases arising from events that took place years ago.
At the same time, the fact that laudatory press releases -also referencing more current events- do not
raise the Commission’s profile in the media suggests shaming resonates more loudly, emphasizing the
Commission’s role as the region’s “Shamer-in- Chief”.
Why is this research relevant for thinking about the Commission’s impact? Very few citizens of the
Americas will ever come into direct contact with the IACmHR, and whether and what they know about
the Inter-American System will depend on news cov- erage, especially by domestic outlets. Thus, the
media constitutes the main link between the IACmHR and the general public. At the same time, the public
perception of the Commission matters for its legitimacy and effectiveness. With regards to legitimacy, IOs
can only survive and thrive if they are backed by political and social actors. An IO that is acknowledged
and respected by the general public is more likely to survive in periods during which political support
wanes. In terms of effectiveness, widespread knowledge about an IO’s decisions and opinions enables
compliance by the state. On the side of civil society, this information can be employed as a tool for
domestic and transnational mobilization. At the same time, information signals are valuable to state
agents that are inclined to promote compliance.
We find that news coverage of the Commission significantly increases in the days following the
publication of a press release criticizing a human rights situation. The publication of laudatory press
releases and the adoption of decisions through the individual petition system do not lead to an increase
in news coverage. We may be tempted to assume that the Commission’s decisions adopted in the
context of the individual petitions system are the most taken up by the media. However, this paper shows
that promotion activities, specifically critical press releases, significantly influence the amount of news
coverage related to the IACmHR.
What do these results tell us about the role of media coverage in enhancing the legitimacy and
effectiveness of the Commission? The fact that news coverage of the or- ganization increases after the
publication of a critical press release matters. It should be interpreted in conjunction with the descriptive
finding that most of the news coverage that makes reference to the IACmHR is about extant human
rights crises, such as the Ay- otzinapa case of disappeared students in Mexico or repression by the
Nicaraguan regime. Critical press releases and the workings of the Commission seem to be taken up
by news coverage in these contexts, possibly contributing to exercising pressure in critical human rights
situations. To the extent that this is in the interest of the IACmHR, it is good news about its effectiveness.
Does it matter that laudatory press releases do not lead to an increase in news coverage of the
Commission? We believe that, in terms of the organization’s effectiveness and legitimacy, it is less relevant.
With regards to effectiveness, transmitting information that may then enable domestic and transnational
audiences seems less important in the case of states’ auspicious behavior. In terms of legitimacy, it is
fair to assume that social support and respect is more likely gained from the presence of the IACmHR
in the media in times of need. Laudatory press releases may prove more important for engaging with
state actors and fostering good will among them, for which media attention is less critical. In contrast, the
fact that the issuance of final decisions by the IACmHR is not related to an increase in news coverage
may be of more concern. As was mentioned, the final decisions of the individual petition system are
most consequential, and ideally the state would comply with its recommendations, when applicable.
Having the IACmHR’s decisions in the public eye may be useful for generating domestic pressure and
achieving compliance. Beyond the cases at hand, this outcome matters for the Commission’s overall
effectiveness and legitimacy. The descriptive data on news articles is in line with the results from the
model. Indeed, the most frequent topics in media coverage are not related to the individual petition
system. If the Commission were to be interested in achieving more news coverage of its final decisions in
the adjudicative process, having a more consistent policy for issuing press releases about these activities
could be a useful starting point.
This paper’s findings suggest that press releases are a tool for gaining media at- tention for the
Commission and its topics of interest, as well as a relevant conveyor belt between the institution and
the general public. In consequence, we think that it is in the interest of the Commission to use this tool
very strategically, both to incentivize com- pliance with human rights standards and to strengthen its own
position in the public arena.
Figure 12: Total number of press releases with tone by generation of rights.