T. A. Carmen Xochitl Sánchez R.
Para encender nuestras velitas de los arcángeles como instrumento para materializar
nuestras peticiones, primeramente, haremos la oración de invocación y posteriormente la
correspondiente a cada ser de luz. Plática con ellos, acerca de todo lo que te sucede y
preocupa, bueno o malo. Ellos no te enjuiciaran ni castigaran nunca, ellos estarán
encantados que les pidas su ayuda y los hagas parte de tu vida en el día a día.
Invocación:
Yo (Nombre Completo), te invoco a ti (Nombre del arcángel) para mi bien y el bien de toda la
humanidad. Te pido que me concedas el privilegio de manifestarte de forma inequívoca para
Gloria de Dios y para testimonio de mi fe en los Ángeles. Gracias por lo que me acabas de
concederme.
Arcángel Jofiel
“Belleza de Dios ó Luz de Dios”
Encendemos nuestra vela ( con cerillos de madera preferentemente) y decimos: Amado Arcangel Jofiel, te
pido sabiduría y verdad que me ayude a entender, crecer y aprender sobre mi YO SUPERIOR, Desde lo
profundo de mi ser y existencia, te pido que me hagas consciente de mi plan divino, guíame y ayúdame.
Enciende la llama de la iluminación a través de mí. Te pido humilde y encarecidamente que (aquí se hace la
petición en particular que necesitas) y que disuelvas y elimines todas las energías mas bajas de mi ser. Dame
entendimiento para que logre resolver acertadamente los conflictos que vayan presentándose en mi vida;
Gracias arcángel Jofiel por todo lo que me has concedido y por ayudarme a conectar con mi Yo Superior.
Amén, Amén y Amén.
Dejamos unos 10 minutos más encendida la velita y el incienso respirando profundo y tranquilo, apagamos la
velita con una cucharita y el incienso.
Aroma Incienso: naranja
Arcángel Rafael
“Medicina de Dios”
Encendemos nuestra vela ( con cerillos de madera preferentemente) y decimos: Glorioso Arcángel Rafael,
medicina de Dios, guíame en este viaje aprendizaje y purificación, ayúdame a reconocer las lecciones que me
liberen de todas mis culpas, sentimientos, preocupaciones y pensamientos negativos. Me dirijo a ti,
misericordioso San Rafael Arcángel, implorando tu auxilio divino en mi necesidad actual - mencionar aquí la
petición - Si es la voluntad de Dios, dígnate a sanar mi enfermedad, o al menos, concédeme la gracia y la
fuerza que necesito para poder soportarla con paciencia, ofreciéndola por el perdón de mis pecados y por la
salvación de mi alma. Rodéame con la luz de sanación y esperanza de tu rayo verde rubí, y derrama tu
medicina milagrosa sobre todo mi ser. Gracias, amado Arcángel Rafael por tu amor sanador, y compañía
curativa, según la voluntad Divina de manera perfecta para el bien de toda la humanidad y bajo la gracia de
dios. Amén, Amén y Amén.
Dejamos unos 10 minutos más encendida la velita y el incienso respirando profundo y tranquilo, apagamos la
velita con una cucharita y el incienso.
Aroma de Incienso: Sándalo o Eucalipto.
Arcángel Zadquiel
“Justicia de Dios”
Encendemos nuestra vela ( con cerillos de madera preferentemente) y decimos: Divino Arcángel Zadquiel,
poderoso Arcángel del Rayo Violeta, te pido con toda humildad que transmutes en mi vida todo lo negativo,
todo aquello que no pertenezca a la luz de Dios y a su plan divino. Que mi alma se sienta liberada de toda
carga. Que mis pensamientos y sentimientos sean profundos y emitidos con conciencia. Que la luz de tu llama
violeta me haga mas consciente y mejor ser humano cada día. En especial, aquí y ahora te pido me ayudes a
transmutas (aquí hacemos nuestra petición particular) . Gracias amado Arcángel Zadquiel por que esto lo veo
manifestarse de manera perfecta y bajo la gracia Divina. Amén, Amén y Amén.
Dejamos unos 10 minutos más encendida la velita y el incienso respirando profundo y tranquilo, apagamos la
velita con una cucharita y el incienso.
Aroma de Incienso: Lavanda o Mirra
Para cualquier duda o comentario, quedo a sus órdenes. Gracias por su confianza.