Manual 1 - Alumno
Manual 1 - Alumno
Manual Uno
Escrito por:
Phil Long, R.J. Koerper and Susan Kerr
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ISBN: Pendiente
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FUNDAMENTOS
Contenido Página
Bibliografía
Notas de Pie
Lucas 24:44
Para Comenzar
Es por esto, que es apropiado iniciar este curso con un vistazo a la continua
revelación de Cristo en el Antiguo Testamento, ya que es fundamental para el estudio de
la vida, ministerio y la singularidad de Jesús. Se dice que El Salvador del Mundo fue
anticipado en el Antiguo Testamento y llevado a la realización en el Nuevo; fue
encubierto en el Antiguo Testamento y revelado en el Nuevo; fue envuelto en el Antiguo
Testamento y fue desplegado en el Nuevo Testamento. El Hijo de Dios vino, en la plenitud
1
del tiempo de Dios, dentro y a través de una matriz cultural, en una historia sagrada y en
el linaje genético de los judíos.
Profundicemos
En el principio ya existía el Verbo, y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios. Él
estaba con Dios en el principio. Por medio de él todas las cosas fueron creadas; sin él,
nada de lo creado llegó a existir. Juan 1:1-3
y dijo: ‘Hagamos al ser humano nuestra imagen y semejanza. Que tenga dominio
sobre los peces del mar, y sobre las aves del cielo; sobre los animales domésticos, sobre
los animales salvajes, y sobre todos los reptiles que se arrastran por el suelo’. Génesis
1:26
2
gente a través de la historia, y lo llamó a asumir responsabilidad por lo que había hecho.
En Génesis 3:21, Dios proveyó pieles de animales para cubrir la desnudez de ellos (la
primera muerte sacrificial por el pecado). Pero como parte de las consecuencias de su
pecado, Dios hizo esta promesa oculta de la continua batalla entre Dios y Satanás, entre
el bien y el mal:
Este versículo proyecta hacia delante, a Jesucristo y su victoria final sobre Satanás
y el pecado, la cual ganaría por Su muerte y resurrección (Romanos 16:20). El tema
predominante de la Biblia se puede resumir en una palabra, redención – la redención
final de la humanidad a través de una persona: Jesucristo, el Hijo.
“En la sociedad tribal de Israel, la redención era el acto de un patriarca (para nosotros,
este es Dios el Padre), quien ponía sus propios recursos para rescatar a un miembro de la
familia quien había sido llevado al margen de la sociedad por la pobreza, quien había sido
tomado por un enemigo, en contra del cual no tenía defensa, o que se encontraba a sí
mismo esclavizado como consecuencia de una vida desleal. La redención era la manera
como un miembro perdido de la familia era restaurado a un lugar de seguridad dentro
del círculo familiar.
Esta era una responsabilidad patriarcal, esto fue la red de seguridad de la sociedad
israelita y esta es el trasfondo para la saga del Edén en la cual nosotros los creyentes del
Nuevo Testamento nos encontramos… Yahveh se presenta a sí mismo como el patriarca
del clan quien ha anunciado su intento de redimir a los miembros perdidos de su familia.
No solamente ha acordado pagar el rescate, cuanto sea requerido, sino que él ha enviado
al miembro más querido de su casa a cumplir con su cometido – su primer Hijo. Y no sólo
es el primer hijo que viene a buscar y salvar lo que estaba perdido, sino que viene a
compartir su herencia con aquellos que han despilfarrado todo lo que se les había dado.
¿Su meta? Restaurar a los miembros perdidos de la familia a su casa donde está él, porque
donde está el Padre, ellos también deben estar.”1
3
Con estos conceptos claves en mente, veremos cómo estos hilos se entretejen a través
de todo el Antiguo Testamento – a través del pueblo, las promesas y los requerimientos
de esta historia de redención. Nos enfocaremos primeramente en el Pentateuco.
3. Levítico – Santidad: Levítico describe el por qué los sacrificios son tan
importantes para que el pueblo se relacione con Dios y el rol que los sacerdotes
tenían como mediadores entre un pueblo pecador y el Santo Dios. Todos los
sacrificios y ofrendas apuntan hacia el sacrificio final que Jesús hizo para expiar
nuestros pecados. Él es ahora nuestro Sumo Sacerdote quien intercede por
nosotros.
4. Números: El libro de Números registra las luchas del pueblo de Israel camino
hacia la Tierra Prometida. Existen muchas imágenes (o tipos) y símbolos
proféticos que señalan a Cristo. Aquí hay algunos:
a) La Roca – el agua viva (Lea Éxodo 17:6 junto con Juan 4:10-14)
b) El Maná – el pan que vino del cielo (Lea Éxodo 16:4 junto con Juan 6:35).
c) La serpiente levantada – “… cuando yo sea levantado…” (Lea Números 21:
8-9 junto con Juan 12:3).
5. Deuteronomio: Este libro provee el plano original para el remanente del Antiguo
Testamento por dos razones: primero, resalta la declaración profética de Moisés
del Mesías venidero (Lea Deuteronomio 18:15; Juan 5:6 y Hechos 7:37), y
segundo, Moisés expone las bendiciones que vienen por obedecer a Dios y las
maldiciones que vienen por la desobediencia (capítulo 28-29, llamado el Código
de Deuteronomio).
Israel no vivió de acuerdo a los requerimientos de Dios para ellos y, como se predijo
en Deuteronomio 29, fueron conquistados y exilados a una tierra extranjera. Lo que Dios
le había dicho a Su pueblo que sucedería, eventualmente sucedió. Obrando a través de
todos los fracasos de Israel, el plan de Dios procedió, preparándolos para la venida del
Mesías.
4
La Preparación para recibir a Cristo Jesús
Eventos
Repasaremos los eventos para preparar a Israel y al mundo para la venida del
Mesías con más detalles en nuestro curso del Antiguo Testamento más adelante, pero
por ahora haremos un resumen.
Después que la generación incrédula de israelitas murió en el desierto, una nueva
generación creció y estaban listos para creer lo que Dios les había prometido a través de
su nuevo líder Josué, quien fue el sucesor de Moisés. El libro de Josué registra la
obediencia de Israel y la fidelidad de Dios al derrotar a sus enemigos y tomar posesión
de la Tierra Prometida. Pero la bendición prometida no duraría mucho.
El libro de Jueces registra los continuos fracasos de Israel a no ser obedientes a los
mandatos de Dios, a pesar de las repetidas liberaciones a través de héroes locales,
llamados jueces.
Ruth, una mujer gentil, fue un ejemplo raro durante este período, de alguien que
amaba y obedecía al Dios de Israel, luego se convertiría en la bisabuela de David, el
segundo rey de Israel.
Los Libros Históricos nos cuentan de la unidad nacional bajo tres reyes, Saúl, David
y Salomón. Después del reinado de Salomón, la nación se dividió en dos – Israel el Reino
del Norte y Judá el Reino del Sur. Las historias de sus reyes también son contadas. Pero
ninguno de los reinos perduró debido a la repetitiva desobediencia del pueblo y sus
líderes. Ambas naciones cayeron ante poderes extranjeros – Israel ante Asiria en año
722 a.C., y Judá ante Babilonia en el 586 a.C.
A través de la historia de Israel, Dios levantó profetas, cuyos mensajes de juicio y
esperanza (si Israel dejaba atrás su desobediencia y seguía a Dios), los podemos
encontrar en los Libros de los Profetas. Había una fuente más profunda de esperanza,
ya que los profetas predecían: el Mesías vendría, Él liberaría a su pueblo y los salvaría de
sus pecados.
Personas que son tipo: Adán, Caín, Abel, Melquisedec, Abraham, Isaac, José, Moisés,
Josué, David, Jonás.
Eventos que son prototipos: el Diluvio, las Plagas en Egipto, la Pascua, la Serpiente de
Bronce, el Cruce del Jordán, las Ciudades de Refugio.
Ceremonias que son prototipos: las Ofrendas, la Ceremonia de Limpieza, las Fiestas, el
Año del Jubileo, el Día de Expiación.
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La mayoría de los prototipos se nombran en el Nuevo Testamento como tal. Algunos
ejemplos son:
3. Profecías Mesiánicas: Jesús dijo que todo lo que estaba escrito sobre Él en la Ley
de Moisés, los profetas y en los Salmos tenía que cumplirse (Lucas 24:44). Pedro
nos dice en Hechos 10:43, que todos los profetas dieron testimonio de Cristo. El
Antiguo Testamento tiene más de 300 referencias del Mesías que se cumplieron
en Cristo. A continuación, hay unas cuantas profecías dramáticas sobre Jesús;
todas ellas hechas cientos de años antes de Cristo. Vale la pena verlas con más
detalle.
Profecía Cumplimiento
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Nació de una Virgen
Profecía Cumplimiento
Por eso, el Señor mismo les dará una El nacimiento de Jesús, el Cristo, fue
señal: La doncella concebirá y dará a así: Su madre, María estaba
luz un hijo, y lo llamará Emanuel. comprometida para casarse con José,
pero antes de unirse a él, resultó que
Isaías 7:14 estaba encinta por obra del Espíritu
Santo… Pero no tuvo relaciones
conyugales con ella hasta que dio a
luz un hijo, a quien le puso por nombre
Jesús.
Mateo 1:18, 25
Nació en Belén
Profecía Cumplimiento
Pero de ti, Belén Efrata, pequeña entre Después de que Jesús nació Belén de
los clanes de Judá, saldrá el que Judea…
gobernará a Israel; sus orígenes se
remontan hasta la antigüedad, hasta Mateo 2:1
tiempos inmemoriales.
Miqueas 5:2
La Expectativa de Jesucristo
Mucha de la expectativa de Israel en cuanto al Mesías se centró alrededor de la
siguiente promesa hecha al Rey David. 2 Samuel 7 registra el deseo del Rey David de
construir un templo para Dios. Pero Dios tenía otros planes y el descendiente de David
7
(su hijo Salomón) construyó el templo después de la muerte de David. Dios le hizo esta
promesa a David en aquel tiempo, la cual predecía que el Mesías vendría de su linaje:
… Pero ahora el Señor te hace saber que será él quien te construya una casa. Cuando
tu vida llegue a su fin y vayas a descansar entre tus antepasados, yo pondré en el trono
a uno de tus propios descendientes, y afirmaré su reino. Será él quien construya una casa
en mi honor, y yo afirmaré su trono real para siempre. Yo seré su padre, y él será mi hijo.
Así que cuando hagas lo malo, lo castigaré con varas y azotes, como lo haría un padre.
Sin embargo, no le negaré mi amor, como se lo negué a Saúl, a quien abandoné para
abrirte paso. Tu casa y tu reino durarán para siempre delante de mí; tu trono quedará
establecido para siempre’. 2 Samuel 7:11b-16
Dios advirtió que aquellos que eran del linaje de David debían seguir la Ley como lo
hizo David. Recuerde, en 1 Samuel 8, los israelitas querían un rey como las otras
naciones. El libro de Jueces narra a los jueces y los ejércitos de voluntarios fallaron en
proveer la paz permanente. El pueblo pensó que al tener un rey y un ejército profesional
harían el trabajo.
Dos de los tres reyes del Reino Unido, Saúl y Salomón fallaron. Sólo David, tan
imperfecto como fue, guardó el Pacto. La historia demuestra que, de los 20 reyes del
Reino del Sur de Judá, quienes eran del linaje de David, sólo ocho guardaron el pacto,
como lo hizo David durante su reinado. Como Dios lo prometió, ellos fueron
disciplinados “lo castigaré con vara y azotes, como lo haría un padre”, finalmente por
los babilonios. Cuando Judá fue arrasado a cautividad, en el año 586 a.C., la promesa de
Dios se mantuvo. Ningún rey humano pecador podía cumplir la promesa que Dios le hizo
a David.
Integración
Aun un estudio superficial del Antiguo Testamento da el testimonio de la verdad de
que Cristo, el Hijo de Dios, siempre ha sido la figura central de la Escritura y de la historia
del pueblo hebreo. Él es el que ha venido y ha cumplido lo que ningún otro podía
cumplir. Él es el Redentor que salvaría a Su pueblo de sus pecados por Su muerte
sacrificial en la cruz.
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Preguntas:
1. ¿Cómo cambia tu manera de ver a Jesús esta información del Antiguo
Testamento?
2. ¿Qué aspecto de Cristo en el Antiguo Testamento ha sido más significativo
para ti?
3. El carácter de Dios es revelado en la historia de Redención del Antiguo
Testamento y en los preparativos de Dios para la venida de Jesús; su venida
es contada en el Nuevo Testamento. ¿Cómo te ha hablado Dios de su
fidelidad? ¿De Su gracia? ¿De Su soberanía en los eventos de la historia? ¿La
verdad de Su palabra? ¿Su santidad?
4. ¿Cómo cambió su perspectiva del Antiguo Testamento debido a este primer
capítulo?
Oración
Señor, tus caminos son maravillosos. A través de los tiempos Tú has trabajado para
nuestro bien de maneras complejas, comprensibles, sorpresivas y tan hermosas. Estamos
asombrados por Tu dominio soberano sobre todas las cosas y muy agradecidos. Te
agradecemos por enviar a tu Hijo para salvarnos. Por favor danos sabiduría y
entendimiento al ir más allá en nuestro estudio de Ti. Bendito sea el nombre del Señor.
Amén.
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Capítulo 2
El Contexto de Cristo
El Mundo al que Vino el Hijo de Dios
Pero cuando se cumplió el plazo, Dios envió a su Hijo, nacido de una mujer…, a
fin de que fuéramos adoptados como hijos.
Gálatas 4:4
• Tendrá una idea más clara de la tierra, los lugares, la vida y ministerio de Jesús.
• Tendrá un sentido de la historia y los eventos que prepararon el escenario para
Jesús.
• Asimilará lo que significa que Jesús vino en el “cumplimiento del tiempo.”
• Será sorprendido por Dios y su orquestación y ordenamiento de todas las cosas,
y pueda confiarle más sus vidas y ministerios a Dios.
• Descansará en la certeza que, a pesar de toda la oposición, Dios todavía continúa
preparando los corazones para recibirlo.
• Se convertirá en mejores maestros para Cristo al estar más informados y más
apasionados por él.
• Tendrá un mayor interés en el estudio de la historia bíblica.
Comencemos
Cuando pensamos en cómo podríamos lidiar con los problemas del mundo,
entendemos mejor el plan de Dios y que el escogido de Dios para llevar a cabo la tarea
no era tal como Israel lo esperaba. Pero, como veremos en la Escritura, el tiempo de
Dios fue perfecto e igualmente lo fue Su plan.
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y las enseñanzas de Jesús en su propio contexto podemos entender e interpretar mejor
el mensaje del Evangelio, y compartirlo con otros.
Mientras estudiamos la vida de Jesús, es bueno recordar que, aunque los tiempos
han cambiado, de alguna manera no tan son diferentes. A pesar de las bien armadas
legiones de fuerzas de maldad, la influencia pagana, los imperios malvados, el orgullo
religioso y los sofisticados argumentos apilados contra Él, Dios había preparado
corazones para recibir a Su Hijo. Las historias del Evangelio están llenas de gente que
amaba a Jesús, que dejaron todo para seguirlo, de aquellos que se postraron a Sus pies
en desesperación y adoración, de quienes reconocieron quien era Él y creyeron – toda
clase de gente impresionante.
No hay diferencia hoy en día. A pesar de fuerzas monumentales trabajando en su
contra alrededor del mundo, Dios ha preparado el terreno del corazón humano para
recibirlo. Él todavía se acerca a un mundo herido con absoluta capacidad de redimirlo,
una preciosa alma a la vez.
Profundizando
Geografía
Palestina es una región del Medio Oriente, no es un país. Palestina se sitúa en la
intersección de tres continentes; es el cruce de caminos del mundo. Siempre ha sido un
área atravesada de ejércitos y todavía disputada hostilmente. En 1947, después de los
eventos de la Segunda Guerra Mundial, la tradicional tierra de los judíos, una vez más
volvió a ser la Nación de Israel.
Galilea: es una región al norte de Palestina. Fue una jurisdicción política en los tiempos
de Cristo. Es una preciosa tierra ondulada, con el Mar de Galilea dentro de ella. El clima
es templado y temperado, menos árido que Judea en el sur.
Esta es la tierra natal de Jesús. Él creció en Nazaret, la cual era una pequeña aldea
rural y más tarde, durante su ministerio, Él hizo de Capernaum su hogar, un pueblo
pesquero más grande, en la costa norte del Mar de Galilea. La distancia entre Nazaret y
Capernaum es de 20 millas o 32 Kilómetros, dos días de viaje a pie; la distancia de
Nazaret a Jerusalén es de 65 millas o 93 kilómetros, cinco días de viaje en aquel tiempo.
Galilea estaba bien conectada con otros pueblos por caminos y rutas marítimas.
Algunos lugares importantes como Damasco, el Mediterráneo y Capernaum estaban
conectados por un camino que atravesaba la parte inferior de Galilea. En esa carretera,
Leví acostumbraba sentarse y cobrar los impuestos y fue ahí donde Jesús se encontró
con él y llamó a Leví para que lo siguiera (Marcos 2:14). Hacia el noreste, encontramos
un pueblo donde Jesús a menudo ministraba, llamada Betsaida (Marcos 6:45), que
significa “pueblo de pescadores”. Cerca de Betsaida estaba un “lugar desierto”, donde
Jesús alimentó a las multitudes (Marcos 6:35).
Samaria: es una región entre Galilea y Judea. Los samaritanos llegaron a ser una mezcla
entre judíos, asirios y otros importantes pueblos, después de la captura del Reino del
Norte por Asiria. Su religión fue una mezcla del judaísmo con otras. Ellos se habían
opuesto abiertamente a los judíos y en el pasado se aliaron con sus enemigos. Existían
muchas heridas entre ellos. Los judíos evitaban Samaria y preferían pasar por el área
11
este del Río Jordán, viajar al norte, y devolverse a Galilea para evitar la “contaminación”
de viajar a través de Samaria.
En Juan 4:4, se nos cuenta que Jesús “tenía que pasar por Samaria” (no rodearla).
Él tenía una cita divina con la mujer en el pozo, que luego evangelizó al poblado donde
vivía (Juan 4:39). El ministerio de Jesús a menudo lo llevó a lugares que fueron evitados
o aún despreciados por los judíos ya que Él vino a alcanzar a todas las personas.
Examinaremos esto en capítulos siguientes.
Jerusalén en aquel tiempo era descrita como un templo con una ciudad a su
alrededor. Era el centro del judaísmo. Decenas de miles de judíos de muchas naciones
venía a la ciudad tres veces al año para observar las fiestas establecidas por Dios en la
Ley de Moisés. Herodes el Grande hizo de Jerusalén el foco de sus masivos proyectos de
construcción, restauró el Templo y añadió lujosos palacios, una pista de carreras,
anfiteatro, nuevas murallas, etc., todo a grandes expensas del pueblo judío. Jerusalén
fue una ciudad renovada y bulliciosa durante la época de Jesús. Los romanos
mantuvieron una fuerte presencia ahí con una gran fortaleza con vista a los jardines del
Templo. La tensión siempre estaba presente.
12
Contexto Político
¿Cuáles son algunas de las fuerzas que se juntaron en este momento histórico?
13
Un imperio de este tamaño necesitaba buenos caminos para su milicia y para
comerciar. Los romanos fueron hábiles ingenieros y excelentes constructores de
caminos. Muchos de sus caminos sobreviven hasta hoy. La gente viajaba a través del
imperio desde Britania, a través de Europa y el Medio Oriente y alrededor del
Mediterráneo. Esto fue el tiempo perfecto para que las buenas noticias sobre el Salvador
del mundo se esparcieran por todo el mundo conocido.
En el tiempo preciso, César Augusto convocó a un censo que llevó a una humilde
pareja de Nazaret a la ciudad de sus ancestros, Belén. “Pocos antes de que Jesús naciera,
Augusto, emperador de Roma, mandó hacer un censo, es decir, una lista de toda la gente
que vivía en el Imperio Romano.” Lucas 2:1
14
La memoria de la gran victoria macabea se mantiene viva a través de la celebración
del Festival de las Luces (Hanukkah).
Muchos judíos creían que el Mesías los rescataría de la dominación romana y traería
el dominio judío nuevamente. Con la aparición de Juan el Bautista, el escenario se
establecía con esperanza y mucha expectativa.
El Señor Todopoderoso responde: ‘Yo estoy por enviar a mi mensajero para que
prepare el camino delante de mí. De pronto vendrá a su templo el Señor a quien
ustedes buscan… Malaquías 3:1a
Y Dios vino a Su templo. Jesús vino como un bebé para ser presentado de acuerdo
con la ley; regresó como adolescente a debatir con los líderes religiosos y Él hizo el viaje
de Nazaret (como 104 Km.) a Jerusalén para dar culto muchas veces en su vida. Decenas
de miles de judíos de alrededor del mundo venían al Templo tres veces al año para
guardar las fiestas y los días sagrados ordenados por Dios. Jerusalén y el Templo fue el
lugar de muchos de las más grandes enseñanzas de Jesús, así como profundas
emociones, ya que fue ahí donde sucedieron los eventos de la última semana de su vida.
El primer templo fue construido en ese sitio por Salomón cerca del año 1,050 a.C.
Se mantuvo por 470 años hasta que fue destruido por el ejército de Nabucodonosor en
el 587 a.C. Setenta años más tarde, Esdras regresó de la cautividad babilónica con
muchos de los exilados judíos y reconstruyeron la ciudad y el templo. Ese templo estaba
todavía de pie y en uso en el tiempo en que Roma conquistó Judea en el 63 a.C. Los
romanos lo respetaron, en ese entonces, y permitieron que continuara funcionando.
En el 36 o 37 a.C., Herodes el Grande fue proclamado “Rey de los Judíos” por el
Senado Romano. Él gobernó Judea como “rey” por aproximadamente 37 años y fue un
maestro político, hizo un balance entre los intereses romanos con el desasosiego general
judío, lo que le ganó un muy merecido disgusto contra él. Él fue el mismo Herodes que
visitaron los Sabios, y el que sacrificó a los niños en Belén, tratando de matar al
verdadero “Rey de los Judíos”. Sus descendientes también gobernaron Judea y otras
jurisdicciones en Palestina por las siguientes tres generaciones. Su hijo, Herodes Antipas,
hizo que decapitaran a Juan el Bautista y Jesús fue enviado a él la noche de su juicio
(Lucas 23:6-12).
La construcción del Templo fue iniciada el 20 a.C. pero no fue hasta el 63 d.C. que
finalmente se terminó. El templo que Jesús visitaba fue magnífico en todo sentido, a
15
pesar de que todavía estaba bajo construcción. La edificación del Templo y otros
proyectos de Herodes, empobrecieron severamente al pueblo. La jerarquía del Templo
extraía dinero adicional de los judíos para el mantenimiento de este enorme complejo.
Indudablemente ellos estaban rentando espacios a los mercaderes que Jesús sacó
de ahí. Pero, a pesar de toda su impresionante majestad, sus días estaban contados.
Jesús sabía eso. Todo lo que este tabernáculo representaba llegaría a su fin.
Cuando salía Jesús del templo, le dijo uno de sus discípulos: - ¡Mira, Maestro! ¡Qué
piedras! ¡Qué edificios! ¿Ves todos estos grandiosos edificios? – contestó Jesús – No
quedará piedra sobre piedra; todo será derribado. Marcos 13:1-2
Sin embargo, había un último mensaje que Dios daría a través del templo: “Jesús
lanzó un fuerte grito y murió. En aquel momento, la cortina del templo se partió en dos
pedazos de arriba abajo (Marcos 15:37-38). En ese momento, el rol del Templo finalizó.
Un nuevo Pacto había iniciado. Cuarenta años más tarde, en el año 70 d.C., los romanos
hicieron exactamente lo que Jesús había predicho y derribaron piedra por piedra.
Contexto Religioso
Es importante entender el ambiente religioso complejo en el tiempo de Jesús. Él
había nacido en un hogar judío piadoso, fue criado con las historias y las ricas tradiciones
de la fe y estaba profundamente familiarizado con las Escrituras Hebreas. Cerca de 1.5
millones de judíos vivían en Judea, y un millón más venían cada año a Jerusalén de otras
partes. Ellos se aferraban fuertemente su religión y costumbres, hacían grandes
esfuerzos para evitar la “contaminación” del mundo gentil.
Los judíos creían en un solo Dios. Los judíos constantemente recitaban: “Oye, Israel:
Jehová nuestro Dios, Jehová uno es”. La creencia monoteísta del judaísmo los apartaba
de las otras religiones de la época. El pueblo judío correctamente se consideraba a sí
mismos el pueblo escogido por Dios.
16
Pero es aquí, en la religión propia de Jesús donde Él se encuentra con mayor
conflicto y peligro. Muchas tradiciones humanas han sido puestas como capas encima
de la Ley de Moisés, enmascarando el intento original y haciéndola aún más difícil de
llevar. Jesús “se inclinó hacia el lado de la misericordia” cuando tenía que guardar la
tradición judía referente al día de reposo y el ritual de limpieza, prontamente condenó
la hipocresía. Él sanó personas muchas veces en el Día de Reposo, tocó leprosos, comió
con pecadores y lo más ofensivo de todo, decía que podía perdonar pecados, haciéndose
a Sí Mismo uno con Dios.
Mucho del judaísmo se había convertido en un sistema vacío de prácticas religiosas
– el pueblo era ovejas sin pastor (Mateo 9:36-38), y el corazón de los líderes estaba lejos
de Dios (Mateo 14:7-9). El odre del judaísmo se había vuelto muy rígido como para
soportar el vino fresco y nuevo del Salvador (Mateo 9:17), y “empezaron a buscar la
forma de matarlo” (Marcos 11:18a).
En el período del Exilio, cuando no había templo, los judíos iniciaron la práctica de
reunirse en sinagogas locales. Estas llegaron a ser el lugar donde las familias judías se
reunían para rendir culto, escuchar la enseñanza y a discutir la ley. El crecimiento de las
sinagogas en las comunidades del país contribuyó a descentralizar la religión judía del
Templo. Jesús enseñó, realizó milagros y se involucró en algunos de los debates más
intensos con los fariseos en las sinagogas (Marcos 6:2; Lucas 4:15).
En la época del exilio, dos grupos importantes del liderazgo judío emergieron, los
Fariseos y los Saduceos. Otros grupos judíos significativos también son mencionados a
continuación.
Ellos se volvieron el enemigo principal de Jesús. En Mateo 23:27 leemos las palabras
más duras de Jesús registradas, las cuales fueron directamente en contra de la
hipocresía de los Fariseos. En Lucas 18:11, la oración del fariseo es dada como ejemplo
de la actitud santurrona de ellos.
Saduceos - Este grupo religioso vivía en y alrededor del Templo de Jerusalén. Eran
descendientes de los Hasmoneos del período de los Macabeos. Ellos venían de la familia
de los sacerdotes y eran aristócratas, y gente adinerada. Los saduceos estaban
comprometidos en preservar su posición social y aprendieron a utilizar la ocupación
romana para su beneficio. Ellos creían sólo en los cinco primeros libros del Antiguo
Testamento.
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las observancias y formalidades, así que los fariseos los odiaban. Tanto los fariseos como
los saduceos, odiaban a Jesús y querían que fuera eliminado.
Escribas: Estos eran los profesionales quienes podían leer, escribir e interpretar la ley.
Los escribas eran devotos de la Escritura y eran los custodios de la tradición judía.
Muchos de los escribas eran fariseos, pero no todos los fariseos eran escribas. Ellos eran
llamados maestros o rabís muy a menudo (Mateo 23:7-8).
Esenios: Esta pequeña secta judía (como 4,000) creían que la mejor manera de lidiar con
el paganismo y la corrupción política en Jerusalén era vivir aislados, separarse para vivir
una pureza religiosa. Ellos vivían en pequeñas comunidades alrededor del país. Muchos
de los eruditos creen que la comunidad de Qumran que produjeron los rollos del Mar
Muerto, fue una rama de los esenios.
Zelotes: Estos eran la parte rebelde que de tiempo en tiempo se iban en contra de la
influencia griega o el dominio romano. Su filosofía era opuesta a la de los esenios:
quédense y peleen y derroquemos al opresor extranjero. De tiempo en tiempo, había
una pequeña revuelta, pero siempre era aplastada por los Romanos. Simón, uno de los
discípulos de Jesús, había sido zelote.
Contexto Socio/Económico
La mayoría de las personas que vivían en Palestina en la época de Cristo eran muy
pobres, vivían a nivel de subsistencia o bajo. El principal ingreso económico era a través
la agricultura, la pesca, mano de obra para algún terrateniente o trabajando como un
jornalero diario. Un salario diario decente era un denario, que proveía al trabajador y a
su familia apenas lo suficiente para vivir. Sembríos fallidos y desastres naturales podían
extinguir a las familias. En desesperación, algunos se vendían a sí mismos como esclavos
para pagar sus deudas.
Los de la clase pudiente eran mercaderes, grandes terratenientes, recolectores de
impuestos, banqueros y familias que heredaron riquezas. La pequeña clase media
consistía de vendedores y comerciantes, artesanos (albañiles, canteros, escultores) y
artífices (metal, madera, teñidos). Los fariseos, escribas y maestros eran típicamente
parte de la clase media también.
Existía una gran disparidad entre los ricos y los pobres. Impuestos gravosos, primero
de los romanos y luego de los líderes religiosos en forma de diezmo e incontables
ofrendas, creaban una abrumadora carga financiera para la mayoría. No es de
asombrarse que aproximadamente el 15% de las enseñanzas de Jesús trataron sobre el
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dinero y las posesiones. La gente en Palestina estaba dividida entre los que tenían y los
que no, y la brecha entre ellos era enorme.
Roles de Género
Un breve vistazo al Antiguo Testamento revela que, generalmente, las mujeres
estaban en alta estima. Pero la condición social de las mujeres en el primer siglo en
Palestina era marcadamente diferente a la de sus hermanas del Antiguo Testamento. En
tiempos antiguos, las mujeres participaban en cada uno de los aspectos de la vida de la
comunidad, con excepción del sacerdocio del Templo. Las mujeres se enrolaban
libremente en el comercio y en bienes raíces (Proverbios 31), así como en el trabajo
manual (Éxodo 35:25; Ruth 2:7; 1 Samuel 8:13). Ellas no estaban excluidas de la
adoración en el Templo. Las mujeres tocaban música en el santuario (Salmo 68:25),
oraban (1 Samuel 1:12), cantaban y danzaban con los hombres en procesiones religiosas
(2 Samuel 6:19, 22) y participaban en la música y festividades de las bodas (Cantares 2:7;
3:11).
Las mujeres fueron incluidas cuando Dios instituyó el Pacto Mosaico (Deuteronomio
29:11) y estuvieron presentes cuando Josué leyó la Torá ante Israel. La presencia de ellas
no era sólo una opción; su presencia era requerida para la lectura pública de las
Escrituras en la Fiesta de los Tabernáculos (Deuteronomio 31:12).
No se limitaba a las mujeres de ningún rol privado. Algunas fueron líderes de Israel.
Miriam dirigió a Israel en adoración (Éxodo 15:20-21); Débora fue juez y profetiza
(Jueces 4:4); Huldá también fue profetiza, a quien el Rey Josías consultó en lugar de
Jeremías, su contemporáneo (2 Reyes 22:14-20).
En Génesis 21:12 leemos que Dios le dijo a Abraham que escuchara a su esposa.
Proverbios 18:22 nos cuenta que aquel que encuentra esposa encuentra algo bueno, y
Proverbios 19:14 dice que una esposa inteligente es un regalo de Dios. Las mujeres
sabias encuentran su lugar en las páginas de la Biblia: la sabiduría y valor de Abigail tocó
mucho al Rey David que luego llegó a ser su esposa (1 Samuel 25:23-42); y la mujer sabia
de Tecoa fue enviada a persuadir a David para levantar la prohibición sobre su hijo
Absalón (2 Samuel 14).2
Para los inicios del primer siglo, sin embargo, el lugar de las mujeres había sido
reducido dramáticamente y limitado primordialmente a la casa. Ellas eran consideradas
ciudadanas de segunda categoría, como lo es en muchos países de hoy. Ellas estaban
limitadas a los recintos de las mujeres en el área del templo, el cual no existía en el
Templo de Salomón. La mayoría eran analfabetas, los rabís no consideraron enseñar la
ley a las mujeres como algo necesario. Ellas estaban veladas en público y no se les
permitía participar de la oración pública en el templo, aunque si se les animaba a orar
en casa en privado. (Glasser 1988)
Preguntas:
19
Integración
Intencionalmente nos hemos tomado el tiempo en este capítulo para describir la
geografía y la política, lo económico, lo social y el ambiente religioso durante la época
de Jesús. Para resumir, regresemos al versículo de Gálatas 4, que cuando el tiempo fue
apropiado para que viniera Jesús a esta tierra, el dónde y cuándo lo hizo.
Pregunta de Discusión:
¿Por qué era el tiempo perfecto para que Jesús viniera a esta tierra?
¿Desde la perspectiva política?
¿Desde la perspectiva religiosa?
¿Desde la perspectiva socio/económica?
Ahora considere su propio país relacionándolo con estas tres áreas
Una de nuestras metas en este capítulo es comunicar que Dios está soberanamente
en control, preparando el camino para la venida del Mesías.
¿Dónde en su propio ministerio Él está dirigiéndolo para que confíe en Él en un nivel
más alto?
Oración
Te agradecemos también de que Tu mirada está sobre cada gorrión, que cuidas de
nosotros y estas consciente de los detalles de nuestras vidas y ministerio. Permite que
descansemos en la certeza de tus bondades y que confiemos en Ti y en la tarea que nos
has dado para hacer. Amén
20
Capítulo 3
Comencemos
Por cientos de años, el pueblo de Dios esperó la llegada del Mesías. Como
aprendimos antes, la nación de Dios en la tierra, Israel, anhelaba ansiosamente escuchar
de Dios. Ellos comenzaron a cuestionar el por qué el Dios de justicia, el Dios que había
salvado su nación repetitivamente años antes, estaba ahora en silencio. Los profetas
habían hablado del Mesías venidero que los salvaría de nuevo. Pero esperaron por
muchos años y nada. Pero Dios no había olvidado Su promesa y en el tiempo propicio, a
través de Jesús, la respuesta llegaría, pero no de la manera que ellos habían esperado.
Ellos tenían la esperanza de un rey conquistador, pero Él vino como un humilde siervo.
Nosotros también estamos esperando. Él va a regresar, y nosotros debemos esperar
con expectativa y esperanza, debemos estar listos para nuestro Rey. No conocemos el
día ni la hora, pero la mejor postura espiritual de cada día es la de estar preparados,
atentos a Él, lámparas llenas de aceite, corazones llenos de anhelo, como una novia
esperando a su prometido (Mateo 25:1-13)
21
Profundizando
Jesús fue un personaje histórico. La evidencia de que Él vivió y ministró aquí en la
tierra es fidedigna y está bien sustentada. Él fue, y continúa siendo, un maestro
reconocido, respetado por muchos, incluyendo religiones diferentes al cristianismo.
Jesús, sin embargo, fue diferente a muchos otros maestros de la historia. No sólo cambió
lo que la gente pensaba; Él cambió lo que eran y aún lo hace.
No es la filosofía o la doctrina de Jesús lo que ha atraído y mantiene la atención de
muchos a través de los tiempos. Es Su persona la que nos atrae y compela. El cristianismo
se basa en una relación experimentada entre Cristo y Sus seguidores, no una filosofía.
Jesús era Dios en persona. Estudiaremos la vida de Cristo enfocándonos en Su vida
personal y en los eventos que ocurrieron durante su ministerio terrenal. Todo lo que
Cristo dijo e hizo está conectado a Su identidad como el eterno Hijo de Dios y Salvador
del mundo.
Dios hizo un pacto con Su pueblo de proveer un Salvador para el mundo. Aunque
los judíos pudieron haberse sentido olvidados y abandonados, Dios no había olvidado
Su promesa (Génesis 12). En preparación para la venida de Cristo, Dios envió a un
precursor en la persona de Juan. Es interesante que hasta los nombres de los padres de
Juan fueran significativos – Zacarías significa “Dios recuerda” y Elizabeth significa “el
pacto de Dios”. El plan de Dios era minucioso. (Lucas 1:5-25).
La Genealogía de Jesús
“Esta es la genealogía de Jesús el Mesías hijo de David, hijo de Abraham.”
Mateo 1:1
22
Es importante notar que ambos Mateo y Lucas dan el linaje humano de Jesús.
Mateo, escribió a los judíos, une a Abraham con David y este con Jesús. Esto valida tanto
el pacto Davídico; estableciendo el trono de David, como el pacto hecho a Abraham,
bendiciendo a las familias de la tierra (la etnia escogida). Lucas escribió a los griegos (los
gentiles) y su genealogía une a Adán con David y este con Jesús. Esto expone el plan de
Dios desde el principio de la humanidad (de toda la raza humana).
El libro de Juan explica el linaje divino de Jesús. “En el principio ya existía el Verbo,
y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios.” Juan 1:1. El libro de Marcos también
cuenta la historia de Jesús, pero no contiene la genealogía, porque seguramente Marcos
estaba escribiendo a una audiencia romana y los romanos tenían poco interés en
genealogías.
Las genealogías buscan probar que Jesús es el rey verdadero – divino, legal y de
sangre. Los cuatro Evangelios explican las otras funciones que Jesús tuvo en la Tierra
como parte de Su monarquía. Él fue Rey (Mateo), siervo (Marcos), hombre (Lucas) y fue
Dios (Juan).
23
necesidad y venía a Él no se iba defraudado. Él lloró por Jerusalén e invitó a los
abatidos a venir a Él a descansar.
• Dios se hizo hombre para expiar los pecados de la humanidad.
Expiar o hacer expiación, es hacer una compensación, hacer algo bueno de lo
malo. Todos somos pecadores, por lo tanto, todos necesitamos la expiación de
nuestros pecados. Pero el pecador no puede expiar sus propios pecados. Se
necesita una persona sin pecado para hacerlo. Nada de lo que un pecador pueda
presentar como expiación por el pecado, es aceptable ante Dios. Así que, ya que
la expiación es necesaria, sólo Jesús, quien escogió hacerse humano y vivir una
vida perfecta sin pecado, fue capaz, por Su soberana gracia y propósito, expiar
los pecados de todos. Estudiaremos esto más adelante en el capítulo 9. Este
principio es clave para entender lo que Jesús hizo a nuestro favor.
24
modo se cumplió lo que el Señor había dicho por medio del profeta: ‘De Egipto llamé a
mi hijo’.” Mateo 2:13-15, ref. Oseas 11:1
Regreso a Nazaret: Dios no deja que nada se interponga en el camino de la
redención de la humanidad por medio de Jesús. “… un ángel del Señor se le apareció en
sueños a José en Egipto y le dijo: ‘Levántate, toma al niño y a su madre, y vete a la tierra
de Israel, … Advertido por Dios en sueños, se retiró al distrito de Galilea, y fue a vivir en
un pueblo llamado Nazaret. Con eso se cumplió lo dicho por los profetas: ‘Lo llamarán
nazareno’.” Mateo 19-23
Como niño en el templo: Como niño, Jesús habló con autoridad sobre la Palabra de
Dios. “Todos los que lo oían se asombraban de su inteligencia y de sus respuestas.
Cuando lo vieron sus padres, se quedaron admirados” Lucas 2:41-52
El Bautismo de Jesús
Yo los he bautizado a ustedes con agua, pero él los bautizará con el Espíritu Santo.
Marcos 1:8
25
y aunque estaba inconforme y humillado, no permitió que su admiración al estar frente
al Cristo lo desviara del plan de Dios.
El uso del agua que representa las intenciones de Dios a través de Jesús fue
significativo. Dios no es aleatorio ni caprichoso en nada. En la Ley Mosaica, cualquiera
que estaba impuro (contaminado o con pecado de alguna manera) no podía ser incluido
en eventos sagrados. El agua era el medio más común para limpiar lo sucio. Esto también
lo vimos en gran manera en el diluvio, cuando Dios limpió la Tierra con agua.
Nuevamente, cuando los israelitas cruzaron el Mar Rojo, cuando ellos escapaban de los
egipcios en el sendero de agua donde el ejército egipcio se ahogó. El agua denota un
comienzo nuevo y puro.
Ya que Jesús no necesitaba limpieza de pecado, porque no tenía pecado, existen
tres razones del por qué fue bautizado:
1. Promesa de Dios: Juan el Bautista fue enviado para preparar a la gente para la
venida de Cristo a salvarnos de nuestros pecados. La entrada de Cristo al
ministerio necesitaba empezar ahí, validando lo que Juan había estado
predicando (Marcos 1:8). Al ser bautizado, como otros lo habían hecho, Jesús se
identificó con la promesa de Dios y con la gente que habían estado esperando la
venida del Mesías.
2. Obediencia de Jesús: El bautismo de Jesús demostró Su sumisión al plan de Su
Padre, para la salvación de aquellos que creían en Él. Dios tenía un plan y Jesús
obedeció a Su Padre, de la misma manera que el bautismo es un acto de
obediencia para nosotros. Dios reconoció dramáticamente la importancia de
este evento hablando audiblemente, declarando a Jesús como Su Hijo y enviando
al Espíritu Santo cuando Él salía del agua. Jesús reconoce Su propósito en la Tierra
a través del bautismo (Mateo 3:16).
3. La Salvación Humana: Jesús vino a pagar el precio máximo (la muerte) para
redimirnos de nuestros pecados. Él cargó nuestros pecados en la cruz, murió y
conquistó la muerte al resucitar de nuevo. Su bautismo demuestra
simbólicamente este proceso. Su bautismo mostró que Él se identifica con los
pecadores. Su bautismo simboliza el bautismo de los pecadores en la justicia de
Cristo, muriendo con Él y levantándose libres del pecado y capaces de caminar
en la nueva vida. Su justicia perfecta cumple con todos los requisitos de la Ley
para los pecadores quienes no tenía esperanza alguna para hacerlo por sí
mismos.
La Tentación de Cristo
Luego el Espíritu llevó a Jesús al desierto para que el diablo lo sometiera a
tentación. Mateo 4:1
26
Pregunta: ¿Por qué crees que Jesús fue tentado?
Adán, el primer hombre, también fue tentado, pero falló en la prueba. Jesús, el
último Adán (1 Corintios 15:45), también fue tentado, pero no falló.
27
Tercera Prueba – Sumisión Absoluta
Todo esto te daré si te postras y me adoras. ¡Vete, Satanás! le dijo Jesús. Porque
escrito está: ‘Adorarás al Señor tu Dios y sírvele solamente a él’. Mateo 4:9-10
En la tercera prueba, Satanás utiliza la propia promesa de Dios del reinado de Jesús
como un intento para desviarlo. Satanás le ofrece un camino más rápido a la gloria, no
sometiéndose al tiempo perfecto de Dios. Satanás también le ofrece ignorar la Cruz.
Pero Jesús sirve sólo a Dios y Él sabía que el plan de Dios siempre es perfecto. Por lo
tanto, Su respuesta fue citar la Palabra de Dios y continuar haciendo la voluntad de Dios
(Mateo 10).
Adán también fue tentado por Satanás a buscar gloria haciéndose “como Dios” en
lugar de someterse a la voluntad de Dios. Otra vez, Adán estaba buscando su propio
interés. Él no entendió que la voluntad de Dios es también el plan perfecto para Él
(Génesis 3:5).
He aquí algunos principios claves que se muestran en la tentación de Jesús y Su
encuentro con Satanás que son importantes para nosotros, tanto en lo personal como
en para el ministerio.
Pero hay momentos, no importa que tanto estamos civilizados, cuando somos
sumergidos en el desierto – no un desierto geográfico sino al que voy a llamar un desierto
circunstancial. Todo está caminando bien: hemos aprendido el lenguaje del país,
tenemos un trabajo, hay un horario que impone algo de orden en el caos del momento,
se aceptaron responsabilidades que definen nuestro significado, escuchamos a la gente
decir nuestro nombre y determina que somos identificables.
Y de pronto estamos fuera de nosotros mismos: no identificamos lo que está
sucediendo dentro de nosotros o en otro que es importante para nosotros; las emociones
afloran en nosotros, emociones que nos hacen cuestionar cosas que nunca antes nos
cuestionamos. Hay un cambio radical en nuestros cuerpos, o en nuestras emociones, en
nuestra manera de pensar o en nuestros seres queridos o nuestro trabajo. Estamos fuera
de control. Estamos en el desierto. (Peterson 1997)
28
y permitirle gobernar al mundo, sin la cruz, si tan sólo Jesús se sometía a lo que Satanás
le ofrecía. Él rechazó los caminos de Satanás. Esos no eran y no son los caminos de Jesús.
Jesús atendió las necesidades (dio de comer a 5,000), realizó milagros (sanó al enfermo
y hasta levantó muertos) y Él gobernará al mundo por toda la eternidad cuando Satanás
y el mal sean finalmente conquistados, como nos dice Apocalipsis.
Sus caminos fueron muy diferentes. El camino de Jesús trabaja en silencio en las
personas, ganando corazones a través del amor, no por la fuerza ni manipulación o con
un espectáculo. Satanás quiso usar a Jesús para alcanzar sus propósitos, pero Jesús no
se dejó usar.
Este es un importante principio para nosotros en nuestros ministerios. Podemos ser
culpables de “usar” a Jesús cuando hacemos promesas que no podemos cumplir para
hacer que la gente venga a nuestras iglesias. Algunos prometen riqueza material a la
gente si ellos apoyan a la congregación o sanar a las personas si ellos dan dinero. Cuando
un pastor hace esto, está usando a Jesús para alcanzar sus propios propósitos, no los de
Dios. Jesús nunca fue rico. Murió sin nada y aun a su túnica rifada.
Cuando vemos lo que sucedió después de dar de comer a los 5,000, en Juan 6,
vemos que el milagro por sí solo no creó un compromiso duradero para seguir a Cristo.
La muchedumbre quería usar a Jesús para obtener más pan, pero cuando Jesús les dijo
lo que realmente era seguirlo, la gente se dispersó y muchos lo abandonaron (Juan 6:66).
Las tres tentaciones de Satanás no eran malas cosas en sí mismas: satisfacer
necesidades, realizar milagros, ser gobernante, pero eran cosas hechas de la manera
incorrecta. Como pastor, la pregunta que me debo hacerme es esta: ¿Mientras busco
pastorear a mi congregación bien, lo estoy haciendo a la manera de Jesús o estoy usando
a Jesús para hacerlo a mi manera? Esta es una pregunta difícil como crítica para
responder.
En el capítulo que sigue, veremos cómo Jesús ministró a la gente, a quienes llamó
para que fueran Sus discípulos y cómo los capacitó, y los medios que usó para alcanzar
la voluntad de Su Padre.
Integración
1. En el último año, ¿qué desierto y tentaciones has enfrentado que te han retado
a ti o a tu ministerio significativamente?
2. ¿En qué áreas personales o ministeriales necesitas que otros oren?
3. ¿De qué manera observando la tentación de Satanás a Jesús y Su respuesta te
muestra cómo tratar tu propia tentación?
Oración
Señor Jesús, tu bajaste de la gloria para estar con nosotros. Nos mostraste tanto. Te
humillaste a ti mismo, te sometiste al nacimiento y al bautismo, a la tentación y a
problemas, sufrimiento y muerte. Estamos tan agradecidos de tener tan buen ejemplo
de una confianza perfecta al Padre. Tú estás con nosotros, a nuestro lado en el camino y
lo caminaste también. Ayúdanos a aprender de Ti a caminar en Tus firmes y sometidos
pasos. Amén.
29
Capítulo 4
Comencemos
Piensa en una persona que haya tenido profunda influencia en su vida. ¿Qué
tiene esa persona que te afectó tanto? ¿Qué fue lo que hizo? ¿Cómo era? Cuando
recuerdas como se relacionaron contigo como persona, ¿qué características se
alineaban a la manera como Jesús se relacionó con otros en el Nuevo Testamento?
Profundizando
… Yo he venido para que tengan vida, y la tengan en abundancia. (Juan 10:10)
La misión de Jesús fue atraer a toda la gente (hombre y mujeres, pobres y ricos,
poderosos e impotentes, iletrados y letrados) a Él. Vino por los judíos y por los gentiles,
por los puros y los impuros, los religiosos y los no religiosos, y por aquellos que tienen
fe y los que no. Él estaba lleno de gracia hacia la prostituta, la mujer en el pozo, el joven
rico, el recolector de impuestos, y por el criminal en la cruz a la par de Él. En los próximos
30
pocos capítulos, estaremos estudiando aspectos del ministerio de Jesús, Sus
enseñanzas y Su misión, y haremos aplicaciones para nuestras vidas y ministerios.
Bosquejo
La vida de Jesús puede ser dividida en tres grandes fases:
1. Nacimiento y niñez – Mateo 1:1-3:17; Marcos 1:1-11; Lucas 1:1-3:7; Juan 1:1-42
2. Ministerio – Mateo 4:1-20:34; Marcos 1:12-10:52; Lucas 4:1-19:28; Juan 1:35-
11:54
3. Semana de Pasión hasta la Ascensión – Mateo 21-28; Marcos 11-16; Lucas
19:29-24:53; Juan 11:55-21:25
31
4. El Retiro a regiones fuera de Galilea – seis meses
Mateo 14:13-18:5; Marcos 6:30-9:50; Lucas 9:10-62; Juan 6:1-7:9
A. Alimentación de los 5,000 – Marcos 6
B. Cristo y Pedro caminan sobre las aguas – Mateo 14
C. Jesús es rechazado en Galilea porque se niega a ser un Mesías de pan con
mantequilla – Juan 6
D. Va a Tiro y Sidón y se encuentra con la mujer cananea – Mateo 15
E. Pasa de Fenicia a Decápolis, alimenta a los 4,000 (gentiles) – Marcos 8
F. Anuncia a Sus discípulos Su muerte, Pedro lo reprende – Marcos 8
G. La transfiguración de Jesús en el monte (¿Monte Hermón? – Mateo 17
H. Discusión de los 12 de quién es el más grande entre ellos – Marcos 9
I. Regreso a Jerusalén para ministrar en Judea – Juan 7
5. Ministerio tardío en Judea – Más o menos tres meses
Lucas 10:1-13:21; Juan 7:10-10:39
A. Su llegada a Jerusalén intensifica el debate mesiánico judío – Juan 7
B. Serie de intensos debates entre Jesús y los fariseos – Juan 7-10
C. Discurso sobre el Buen Pastor – Juan 10
D. Jesús envía a los 70 – Lucas 10 (“La cosecha es grande…”
E. La parábola del Buen Samaritano – Lucas 10
F. Jesús en la casa de María y Marta en Betania – Lucas 10
G. Viaje alrededor de Judea y Jerusalén – Lucas 10
H. Los judíos intentan apedrear a Jesús – Juan 10
6. Ministerio en Perea – cuatro meses, dirigiéndose hacia su última Pascua
Mateo 19-20; Marcos 10; Lucas 13:22-19:28; Juan 10:40-11:54
A. De Jerusalén a Betania cruzando el Jordán – Juan 10:40-42
B. Enseñanza en Perea – Lucas 14
C. Aumenta la multitud, y Jesús enseña sobre el costo del discipulado – Lucas 4
D. Jesús es acusado de aceptar pecadores – Lucas 15
E. Parábolas de la Oveja Perdida, la Moneda Perdida, el Hijo Perdido – Lucas 15
F. Lázaro es levantado de los muertos – Juan 11 (última “señal”)
G. Inicia el viaje final a Jerusalén – Lucas 17
H. Jesús bendice a los niños (en Judea) – Marcos 10
I. El joven rico (en Perea) – Marcos 10
J. Jesús anuncia de nuevo Su muerte a Sus discípulos – Marcos 10
K. Visita a la casa de Zaqueo – Lucas 19 (Koerper 2011)
32
Jesús se fue de Caná a Capernaum una villa pesquera en el Mar de Galilea. Este
pueblo fue su casa durante Su ministerio. De ahí fue a Jerusalén para la Pascua, y un
tiempo de ministración en Judea. Muchas personas creyeron en Él porque vieron las
señales o milagros que Él hacía (Juan 2:23; 3:2). La Palabra se expandía rápidamente.
Las primeras palabras que Jesús expresó cuando inició Su ministerio público fueron:
“… Arrepiéntanse, porque el reino de los cielos está cerca” (Mateo 4:17). Muchos
eruditos bíblicos entienden que Jesús utiliza el termino Reino de Dios o Reino de los
Cielos indistintamente. El Reino de Dios es el Gobierno de Dios – Su accionar soberano
actuando en el mundo, redimiendo y liberando a la gente y entonces, en el tiempo
futuro, terminará el trabajo y transformará a su pueblo y al universo por completo [John
Piper, Episodio 1091, Desiring God (El Dios Anhelado).] (Piper 2006) El concepto del Reino
de Dios se cubrirá con más detalles en el Capítulo 6, Las Enseñanzas de Jesús.
Jesús vino a la tierra a establecer un reino espiritual, no uno político y Él fue enviado
a traer salvación/vida eterna a TODA la humanidad, no sólo a los judíos. Ni la herencia
espiritual, la posición, ni la nacionalidad, tiene algo que ver con el Reino de Dios. La
fórmula espiritual que Jesús enseñó es tan simple que muchos no la entienden: “…, para
33
que todo el que crea en él (el Hijo Único de Dios) no se pierda, sino que tenga vida
eterna” (Juan 3:16).
Pero, Jesús amaba y ministraba en otro nivel. Con esto pudo haber comprometido
Su reputación, Jesús ignoró las barreras, alcanzó a la mujer pecadora y la convirtió en
evangelista de toda una aldea. Muchos samaritanos vinieron a Cristo durante ese corto
tiempo (Juan 4:39-42).
Preguntas de Discusión: ¿Qué cree usted que los discípulos de Jesús estaban
pensando? ¿Qué pasaría si usted encuentra a su pastor o mentor en una esquina de la
calle conversando con una prostituta, cuál sería su primera reacción? ¿Quiénes son “los
samaritanos” en tu parte del mundo? ¿Cómo podrías alcanzarlas para Cristo, así como
Jesús alcanzó a esta mujer samaritana? ¿Cuáles son algunas maneras en las que nos
podemos involucrar en las vidas de las personas perdidas sin comprometer nuestros
estándares cristianos? ¿Cómo podemos compartir el Agua Viva con aquellos en
necesidad?
Aunque es nuestro deseo ver a la gente venir a Jesús, nuestro motivo debería ser
siempre amarlos y tener compasión de ellos. Si tienes tiempo lee el pasaje de Lucas
15:1-7 – la oveja pérdida.
34
Jesús mostró un Profundo conocimiento de la Ley
… ¿No se dan cuenta de que nada de lo que entra en una persona puede contaminarla?
Porque no entra a su corazón, sino en su estómago, y después va a dar a la letrina. Con
esto Jesús declaraba limpios todos los alimentos. Luego añadió: lo que sale de la persona
es lo que la contamina. Porque de adentro, del corazón humano, salen los malos
pensamiento, la inmoralidad sexual, los robos, los homicidios, los adulterios, la avaricia,
la maldad, el engaño, el libertinaje, la envidia, la calumnia, la arrogancia y la necedad.
(Marcos 7:18b-22)
Los fariseos tenían muchas reglas y regulaciones fundadas en la Ley de Moisés, pero
ellos habían agregado mucho de su propia interpretación a la ley, y actuaban como si
ellos fueran la fuerza policiaca de Dios. Para ellos, agradar a Dios era un asunto de su
propia justicia, no de la justicia de Dios, y un asunto de obras, no un asunto del corazón.
A menudo, durante Su ministerio, Jesús señaló que los actos externos de las
personas no son lo más importante, sino lo que hay en sus corazones. En Marcos 2,
Jesús y Sus discípulos estaban viajando en el Día de Reposo y estaban hambrientos. Era
pecado trabajar el día de reposo, pero ellos tomaron algunos granos para comer.
Cuando los fariseos vieron eso, fueron rápidos en condenar a los discípulos. Pero Jesús
les dijo: “El sábado se hizo para el bien de los seres humanos, y no los seres humanos
para el bien del sábado.”
El asunto de guardar el Día de Reposo fue un punto importante de contienda entre
Jesús y los líderes religiosos. Existen varias ocasiones mencionadas en los evangelios
donde Jesús violó la ley del Sabbat y “trabajó” (Mateo 12:1-14; Marcos 2:23-28; 3:1-6;
Juan 5:1-18, para nombrar algunos).
Además, Jesús era poco exigente en cuanto a las leyes de purificación de los judíos.
Marcos 7:1-4 describe la preocupación de los fariseos en lavarse, y la crítica que les
hicieron a los discípulos de Jesús por fallar en seguir la tradición de los ancianos al comer
con las manos contaminadas. En Marcos 7:15 y 19, Jesús declara limpia toda la comida,
de este modo ignora las leyes de comida de Israel (kosher versus no kosher). Las leyes
dietéticas y guardar el día de reposo eran tradiciones religiosas muy fuertes en el
judaísmo, las cuales separaban a los judíos de los gentiles. Jesús reinterpretó esto.
Existen muchas reglas en la Iglesia, aun cuando pueden ser buenas o beneficiosas,
no nos hacen santos. Es posible mantener una buena postura externa, pero
internamente ser impuros. Aunque debemos practicar buenas obras, ellas no nos
salvan, no nos ponen en una correcta posición ante Dios. Como los fariseos, algunas
veces nosotros aumentamos nuestras interpretaciones a las reglas. La Biblia es clara en
la mayoría de los asuntos, pero Dios no nos pone el “no harás” para restringirnos de la
felicidad; Él lo hace para informarnos, animarnos y protegernos. Él sabe que vivir una
vida como la de Cristo nos lleva a la justicia, a la paz verdadera y al gozo del Espíritu
Santo.
35
Fue en ese momento cuando acordaron encontrar la manera de matar a Jesús (Marcos
3:6).
Pregunta: ¿Por qué cree usted que ellos estaban tan enojados con Jesús?
Barra Lateral: Los celos son algo con lo que todos tenemos que luchar. Los celos
fueron una de las razones principales por las que los fariseos querían destruir a Jesús y
Su reputación. Ellos estaban celosos porque Jesús tenía muchos seguidores, y ellos
habían perdido autoridad y control sobre su gente.
Aun cuando sabemos que deberíamos, no siempre nos alegramos cuando un
compañero ministro y su iglesia tienen éxito. Debemos recordar, no estamos en una
competencia con nuestros compañeros cristianos, aun con aquellos que no son parte
de nuestra congregación específica. La unidad entre la familia de Cristo es importante.
Jesús dijo que el mundo conocería a los cristianos por la forma que ellos se aman unos
a otros – tanto los cristianos como los que no son cristianos. (Hablaremos de esto en el
Capítulo 6, “Las enseñanzas de Jesús”).
“Cuando los setenta y dos regresaron, dijeron contentos: Señor, hasta los demonios se
nos someten en tu nombre. Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo, respondió él.
Sí, les he dado autoridad a ustedes para pisotear serpientes y escorpiones y vencer todo
poder del enemigo; nada les podrá hacer daño. Sin embargo, no se alegren de que
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pueden someter a los espíritus, sino alégrense de que sus nombres están escritos en el
cielo.” (Lucas 10:17-20)
Hemos visto a través de los años muchos ministerios que se enfocan en “echar
fuera demonios”. Jesús dijo que cuando nos encontramos con fuerzas demoniacas,
tenemos la autoridad en Su nombre. Sin embargo, esto no debe llegar a ser el foco.
Tratamos con el asunto y seguimos adelante. Nuestras vidas deben enfocarse en seguir
a Cristo y ayudar a otros a hacer lo mismo.
Debemos recordar, Jesús vino a liberar a los cautivos. Esto incluye libertad de la
opresión y posesión demoniaca. Nunca debemos hacerlo como un “show”. A pesar de
que aquellos poseídos por demonios algunas veces tienen poderes y conocimiento
sobrenaturales, como en la historia de Hechos 16:16-19, nunca debemos tener temor o
permitir que la atención se desvíe de Cristo y vaya a parar en los demonios o en nosotros
mismos.
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Jesús Tuvo Poder Sobre la Deshonra
“Un hombre que tenía lepra se le acercó y se arrodilló delante de él. – Señor, si quieres,
puedes limpiarme – le dijo. Jesús extendió la mano y tocó al hombre. - Si quiero – le dijo
–¡Queda limpio! Y al instante quedó sano de la lepra.” (Mateo 8:2-3)
En el Antiguo Testamento, la lepra era vista como impureza causada por el pecado.
Había un estigma social tremendo ligado a la lepra, además de un gran sufrimiento:
físico, emocional y mental. En época de Jesús la gente pensaba que la lepra era un
“golpe directo de Dios”, un castigo por pecados especiales. La lepra era altamente
contagiosa, una enfermedad que desfiguraba. De acuerdo con la ley, los leprosos eran
inmundos. Junto con ser la contaminación por tocar un cadáver, la lepra era
considerada el “padre de la inmundicia”. A los leprosos no se les permitía vivir entre los
que no tenían lepra, y si alguien se acercaba a ellos, tenían que comenzar a gritar
fuertemente, “¡inmundo, inmundo!” No se les permitía hablar, ni siquiera regresar un
saludo (Geike, Life and Words (Vida y Palabras), vol. 2, p.13).
El hombre con lepra no debió haber hablado con Jesús, ni siquiera acercársele. Pero
Jesús no sólo le dijo que estaba dispuesto en limpiarlo, sino que extendió su mano y lo
tocó. No hay precedente en el Antiguo Testamento de un leproso que se acercara a
alguien para ser sanado. Esto es una buena evidencia de que Jesús era bien conocido.
La gente podía ver que Él tenía gran poder y autoridad, era alcanzable y que tenía
cuidado de la gente.
Una gran parte del ministerio de Jesús fue sanar a los enfermos. Judíos y gentiles
venían de todas partes para encontrar sanidad para ellos o para sus seres queridos. Sin
embargo, muchas veces después de sanar a alguien, Jesús les pedía que no lo dieran a
conocer. Era bien sabido que Jesús podía sanar, pero Jesús no quería atraer la atención
a Si mismo. Isaías profetizó que el Mesías sería un siervo facultado por el Espíritu Santo,
y ministraría gentil y quietamente (Isaías 42:1-4).
Esté seguro, Dios es el mismo Dios de milagros hoy como lo fue entonces. Sus
milagros en la Biblia y en nuestras vidas hoy, nos ayudan, a ver Su poder y desarrollar la
confianza en que: “… para Dios todo es posible.” (Mateo 19:26)
38
Uno de los milagros de sanidad que Jesús realizó se cuenta en tres de los Evangelios
(Mateo 9; Marcos 5; Lucas 8), “En esto llegó un hombre llamado Jairo, que era un jefe
de la sinagoga. Arrojándose a los pies de Jesús, le suplicaba que fuera a su casa, porque
su única hija, de unos doce años, se estaba muriendo.” (Lucas 8:41-42a). Jairo vino a
Jesús, desesperado porque quería ver a su pequeña hija sanada. Él sabía que Jesús era
su única opción para salvarla. Cristo respondió, y comenzaron a caminar hacia la casa
del hombre. Mientras iba, una mujer con una dolencia incurable, tocó Su vestimenta y
fue sanada instantáneamente.
Debemos estar conscientes de algunas cosas: la mujer estaba ceremonialmente
impura; debido a esto se le prohibía tocar a alguien, especialmente a un hombre
“santo”; ella reconocía la autoridad real de Cristo al decir si tocara el “borde” de Su ropa
(esto se hacía a un rey mostrando lealtad y sumisión y de esa manera eran seguidores
por petición).
Jesús detuvo a la multitud y preguntó: “¿Quién me tocó?” Muchas personas
estaban agrupadas alrededor de Jesús, pero cuando ella lo tocó, Él sintió que el poder
salió de Él. A pesar que Él iba hacia el hogar de Jairo, tomó tiempo para reconocer la fe
de esa mujer y su necesidad de sanidad. Él la envió con una bendición.
Pregunta: ¿Por qué Jesús no estaba en apuro? (Nota: Él hizo lo mismo cuando iba
a orar por Lázaro). ¿Qué les estaba enseñando a Sus discípulos?
Cuando Jesús entró en la casa del dirigente y vio a los flautistas y el alboroto de la gente,
les dijo: Váyanse. La niña no está muerta, sino dormida. Entonces empezaron a burlarse
de él. Mateo 9:23-24
Para la humanidad, la muerte física es irreversible. Para Dios, es sólo un estado del
cual todo individuo eventualmente se despertará, es como dormir. Cuando Jesús entró
en la casa, tocó el cuerpo, que, de acuerdo con la ley, era causa de deshonra. Pero, en
lugar que la persona muerta lo deshonrara, Él le dio vida al cuerpo y le dijo a la pequeña
niña, levántate. Luego, mostró Su cuidado por las necesidades de ella y pidió que se le
diera comida, ahora podía comer.
39
Jesús actuaba en el Poder del Espíritu Santo, y era sensible a las cosas espirituales.
Él podía discernir la voluntad de Dios en cada situación. Nosotros tenemos acceso a ese
mismo poder. Dios desea hacer cosas increíbles a través de usted y su ministerio.
Camine en fe, no en temor. Con Dios a su lado, ¿por qué temer?
Integración:
Hemos visto algunos “imágenes instantáneas” del ministerio de Cristo y muchos temas
sobresalen:
• Su poder y autoridad sobre el mundo natural y en el sobrenatural.
• Su amor por las personas, especialmente aquellos marginados de la sociedad.
• Su conocimiento y enseñanza eran frescos y contrastaban bruscamente con los
de los fariseos y los líderes religiosos.
• Tener fe es de suprema importancia, con Cristo como el objeto de nuestra fe
Jesús se acercaba a la gente con amor, gracia y toque sanador, no se alejó de ellos
porque eran “impuros”. No había intocables para Jesús. Él estuvo dispuesto a ministrar
a través de toda barrera social o religiosa. Jesús visitó las ciudades gentiles de Tiro y
Sidón (Marcos 7:24); respondió a la petición de un centurión romano en Capernaum
(Mateo 8:5); y atendió a los rechazados samaritanos (Juan 4; Lucas 9:32). Jesús fue
incisivamente criticado por los líderes religiosos por las compañías que tenía.
Las mujeres fueron incluidas en Su ministerio, como María de Magdala quién había
sido profundamente problemática (Marcos 16:9), y Juana, quién fue la esposa del
consejero financiero de Herodes (Lucas 8:3). Jesús ministró a aquellos al margen de la
sociedad: los recolectores de impuestos, leprosos, adúlteros y “pecadores”. El Evangelio
de Lucas resalta este aspecto del ministerio de Jesús, “Porque el Hijo del hombre vino a
buscar y a salvar lo que se había perdido” (Lucas 19:10)
Philip Yancey, autor del libro, The Jesus I Never Knew (El Jesús que Nunca Conocí),
hace esta declaración: “Debido a que Dios no ve indeseables, nosotros tampoco
deberíamos. Con su ejemplo, Jesús nos reta a ver el mundo a través de lo que Ireneo
llamó “Ojos sanados por la gracia”. (Yancey 1995)
Oración
Precioso Señor, caminaste entre nosotros con tanta gracia y compasión. Nos enseñaste
como luce el amor hacia otros e igualmente nos mostraste ese mismo amor clemente.
40
Ayúdanos a seguirte muy de cerca y crecer en Tu hermoso ejemplo continuamente.
Ayúdanos a saber que significa amarte con todo nuestro corazón, mente y fuerzas, y amar
a nuestro prójimo como a nosotros mismos, ayúdanos a hacerlo. Amén.
41
Capítulo 5
Empecemos
Profundizando
¿Por qué es importante prestar atención a los milagros de Jesús, tanto para Su
ministerio y como en nuestros ministerios hoy?
Introducción
Los cuatro Evangelios registran gran cantidad de milagros que Jesús hizo. La
mayoría de los días parece que sanaba, enseñaba y echaba fuera demonios. Muchos de
estos milagros también son simbólicamente ricos, desde la conversión del agua en vino
(Juan 2:1-11), hasta el sorprendente clímax del ministerio de Jesús (levantar a Lázaro de
la muerte, Juan 11:1-44). El alcance de las sanidades milagrosas de Jesús se muestra en
Mateo 8:16-17: “Al atardecer, le llevaron muchos endemoniados, y con una sola palabra
expulsó a los espíritus, y sanó a todos los enfermos. Esto sucedió para que se cumpliera
42
lo dicho por el profeta Isaías: ‘Él cargó con nuestras enfermedades y soportó nuestros
dolores’.”
• ¿Los milagros sobrenaturales todavía suceden hoy como ocurrían en los días de
Jesús?
• Si la persona tiene suficiente fe, ¿puede y debe ser sanada de sus dolencias?
• Si la persona no se sana, ¿es porque no tiene suficiente fe o porque hay pecado
en su vida?
• ¿Desea Dios que todos sean sanados de este lado del cielo?
• ¿Qué en cuanto a la posesión demoniaca? (Estaremos tratando más
profundamente con este asunto en el Curso de Liderazgo, desde ambas
perspectivas, la bíblica y la práctica).
43
Supongamos que una persona de su congregación tiene la bacteria de neumonía.
Tienen la opción de ir al hospital, recibir antibióticos y sanarse de la neumonía en menos
de una semana, o puede orar para que Dios haga un “milagro” y la sane
sobrenaturalmente. ¿Qué consejo le daría? ¿Por qué?
Pregunta: ¿Por qué son estos dos milagros mencionados son los dos más grandes en la
Biblia?
Seguidamente hay varias razones y soporte bíblico del por qué estos dos milagros son
cruciales.
44
Sin la Encarnación, y la resurrección, estaríamos sin esperanza, en este mundo y en el
venidero. Fue a través de la venida de Jesús a la tierra, y a través de su muerte y
resurrección que el plan Trinitario de redención fue alcanzado y el plan original de Dios
para la humanidad, arruinado por la caída de Adán, sería completamente restaurado en
Cristo.
La Importancia de la Encarnación
1. Revelar a Dios a la humanidad
“Dios, que muchas veces y de varias maneras habló a nuestros antepasados en
otras épocas por medio de los profetas, en estos días finales nos ha hablado por
medio de su Hijo. A este lo designó heredero de todo, y por medio de él hizo el
universo. El Hijo es el resplandor de la gloria de Dios, la fiel imagen de lo que él
es, y el que sostiene todas las cosas con su palabra poderosa.” Hebreos 1:1-3
“El que me ha visto a mí ha visto al Padre.” (Jesús hablando con Felipe, Juan 14:9
Sin la encarnación, la expiación (el sacrificio requerido para tratar con el pecado y
restaurar la relación rota entre Dios y el ser humano) pierde su significado. Como dice
la Biblia: “De hecho, la ley exige que casi todo sea purificado con sangre, pues sin
derramamiento de sangre no hay perdón” Hebreos 9:22.
Sin la Encarnación, el cristianismo no es diferente a ninguna otra religión.
Rechazar la encarnación es rechazar la autoridad de la Escritura y su mensaje. Jesucristo
vino como un hombre perfecto, para proveer el sacrificio necesario, y pagar la penalidad
necesaria del pecado de la humanidad.
Se dice: “La madera de la cuna y la madera de la cruz son la misma.”
La importancia de la Resurrección:
45
2. La Resurrección de Jesús valida lo que Él dijo sobre Sí Mismo y demuestra la
victoria sobre la muerte y la promesa de la vida eterna.
Nicodemo, en Juan 3:2, reconoció que Dios estaban con Jesús, evidenciado por las
señales que había hecho. Jesús dijo a cerca de Sí Mismo y de los milagros que hacía: “Si
no hago las obras de mi Padre, no me crean. Pero, si las hago, aunque no me crean a
mí, crean a mis obras, para que sepan y entiendan que el Padre está en mí, y que yo
estoy en el Padre” (Juan 10:37-38).
Muchos de los milagros a los que Juan se refirió se vinculan a la revelación y
prefigura del Antiguo Testamento. En la alimentación de los 5,000, Jesús es el maná, el
pan de vida. En la historia de la mujer en el pozo (el pozo de Jacob) se le promete el
agua viva de Isaías 55. El hombre que había nacido ciego es la demostración de tener
ojos para ver la verdadera luz del mundo, contrastando con la ceguera espiritual. Estos
milagros están saturados de significado y cumplimiento.
El autor y pastor Tim Keller, hace esta importante observación sobre los milagros
de Jesús.
“Los milagros no llevan a un simple creer cognitivo, sino a rendir culto, a admirar y
maravillarse. Los milagros de Jesús nunca fueron trucos de magia, diseñados sólo para
impresionar y obligar… al contrario, Él usó el poder milagroso para sanar a los enfermos,
alimentar al hambriento, y levantar de la muerte. ¿Por qué? Nosotros las personas
modernas pensamos en los milagros como la suspensión del orden natural, pero Jesús
los hizo para ser la restauración del orden natural.”
Los milagros fueron señales, señalando un Reino, el cual había venido en la persona
de Jesús, y mostraban hacia adelante a un Reino en el futuro, donde una vez y por todas,
todo sería perfecto: toda enfermedad, muerte y corrupción serán vencidos por siempre.
Después de la muerte y resurrección de Jesús, las señales y maravillas
acompañaron a los Apóstoles para demostrar, como se hizo con los profetas de la
antigüedad, que ellos estaban ungidos por la autoridad de Dios para edificar la Iglesia.
46
Pablo habló sobre este asunto a través de su llamado como verdadero apóstol (2
Corintios 12:12)
Barra lateral: Sin embargo, debemos estar conscientes, que existen milagros
falsificados. Las fuerzas espirituales de oscuridad también son capaces de hacer que
cosas sucedan, o que parece que suceden, sobrenaturalmente. Vemos sus obras a
través de los magos y hechiceros de Faraón (Éxodo 7:10-12). Muchos de los milagros de
Jesús involucraron echar fuera las fuerzas demoniacas. Debemos notar de que los
milagros de Jesús, en todos los ámbitos, fueron para redimir, restaurar, sanar y dar vida.
Jesús mismo dio esta advertencia: “No todo el que me dice: ‘Señor, Señor’, entrará
en el reino de los cielos, sino solo el que hace la voluntad de mi Padre que está en el
cielo. Muchos me dirán en aquel día: ‘Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y
en tu nombre expulsamos demonios e hicimos muchos milagros?’ Entonces les diré
claramente: ‘Jamás los conocí. ¡Aléjense de mí, hacedores de maldad!’” (Mateo 7:21-
23).
Existen ministerios falsos en el mundo, y como pastores de nuestras
congregaciones, necesitamos tener discernimiento en nuestros ministerios, y estar
conscientes de que el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz. ¿Dan estos
ministerios la gloria a Dios y demuestran el fruto del Espíritu, siempre mirando a Jesús,
o se enfocan en ellos mismos y usan los milagros para atraer la atención hacia ellos y
sus ministerios?
Los milagros de Jesús polarizaron a aquellos que los presenciaron. Personas como
Nicodemo (Juan 3) que entendió que la habilidad de Jesús para hacer milagros estaba
conectada a Su relación con Su Padre. Las multitudes eran atraídas a Jesús debido a los
milagros que hacía, pero los milagros por sí solos no producían una fe duradera (Juan
6:66), y los milagros a menudo provocaban el enojo de los líderes religiosos (Juan 9).
Jesús dijo: “Esta generación malvada y adúltera busca una señal milagrosa…” (Mateo
16:4). En otros momentos, los milagros de Jesús provocaban asombro (Lucas 8:25),
miedo (Lucas 8:37), admiración y alabanza (Mateo 9:8).
Integración
Resumiendo, los milagros de Jesús sirvieron varios propósitos. La palabra griega
para milagros en el Nuevo Testamento es samaion, o señal, como Juan la utiliza en el
47
Evangelio. Primero, como señal, autentican la posición del Mesías, el Hijo de Dios, y
como una Deidad en Sí Mismo.
Segundo, los milagros apuntaban hacia Dios, y mostraban Su carácter. Mateo 9:35-
36 comunica el corazón compasivo de Dios por aquellos afligidos por las enfermedades.
Jesús mostró el mismo corazón por los 5,000 que habían estado tres días sin comer
(Mateo 15:32,) y con ese milagro Jesús no sólo les dio de comer, sino que les dio de
comer en abundancia, y como evidencia de lo que fue hecho, sobró comida. Esto ilustra
la súper abundancia de gracia y provisión.
Tercero, los milagros de Jesús fueron “imágenes”, las cuales ilustran el propósito
último de Dios de hacer que todo sea bueno y completo de nuevo, como lo fue en el
Edén, antes de que el pecado entrara en el mundo. Pero por ahora, la humanidad y este
mundo están todavía bajo la maldición de la Caída.
Un milagro que ilustra esta tensión fue levantar a Lázaro de entre los muertos en
Juan 11. La intención de Jesús en este milagro y la respuesta a ello vale la pena tratarlo
con más detalle.
Lea sobre Lázaro volviendo a la vida (Juan 11) y conteste las siguientes preguntas:
1. ¿Cómo era la relación de Jesús con Lázaro y sus hermanas?
2. En el versículo 4, Jesús habla sobre el estado de la enfermedad de Lázaro y la
razón para ello. ¿Cuáles fueron las razones?
3. Los versículos 5 y 6 parecen contradictorios. El versículo 5 nos cuenta del amor
de Jesús por Lázaro, Marta y María, pero en el versículo 6, en lugar de ir
inmediatamente donde Lázaro estaba, Jesús se quedó dos días más. ¿Qué diría
usted de eso?
4. En el versículo 33, Jesús se conmueve profundamente cuando ve a María
llorando. En el versículo 37, el mismo Jesús comienza a llorar. Jesús sabía que
Lázaro iba a ser levantado de entre los muertos, aun así, lloró. ¿Por qué?
5. En el versículo 37, algunos de los judíos se quejan de la sincronización de Jesús.
¿En qué se parece las quejas de ellos a las quejas de la gente de hoy día cuando
reclaman el tiempo de Dios para contestar sus oraciones o para realizar un
milagro, en qué son diferentes a de ellos?
6. En el versículo 42, Jesús ora audiblemente para que los otros lo puedan oír. En
Su oración a Su Padre, ¿qué fue lo que dijo en cuanto al propósito para esta
sanidad?
7. En el versículo 48, los líderes religiosos declaran la razón del por qué estaban
enojados con este milagro y querían matar a Jesús. ¿Cuál fue esa razón?
8. Jesús hace una declaración escandalosa en el versículo 25, Él es la Resurrección
y la vida. ¿Cuál es la parte del “ya” que Él dice y cuál es el “todavía no”?
Todos los milagros de Jesús eran señales que comunicaron lo que era importante
sobre Dios. En el caso de Lázaro, se trataba de más que solo restaurar la vida de Su
amado amigo. Jesús reveló Su identidad para que muchos pudieran creer en Él. Él es el
“Yo Soy” de la resurrección y la vida, y da vida y vida eterna a todos aquellos que ponen
su confianza en Él.
48
1. A pesar de todo lo que Dios hace, aun este asombroso milagro de devolver
vida de la muerte, la maldad sigue presente. A pesar de la naturaleza
espectacular de este milagro, los líderes religiosos estaban cegados por el
egocentrismo y el miedo (Juan 11:48; 12:10), que rehusaron creerle, y
avanzaron con su complot para matar a Jesús (y matar a Lázaro también). Los
milagros de Jesús desde ese momento fueron pocos. Él se retrajo y dedicó la
mayoría del tiempo que le quedaba a Sus discípulos (Juan 11:54).
2. El resultado deseado de los milagros es que Dios sea glorificado – Su carácter
e identidad magnificados. Jesús no hacía milagros como un mago o
exhibicionista. Sus milagros siempre servían a un propósito, tanto en el sentido
humano de la práctica, como en la extensa expresión del propósito divino. Ellos
mostraban a Dios y Su carácter, y a la revelación y cumplimiento de Su plan a
través de Su Hijo. Él es el Único digno de alabanza y de toda nuestra confianza.
Él es el Único que completa todas las cosas. Cuando Dios nos usa para orar por
la sanidad de alguien, o llevar la Palabra de Vida a otros, y ellos confían en Jesús
como su Salvador, nunca se trata de nosotros. Siempre es sobre Él y Él es el
Único que recibe la gloria.
3. La historia de Lázaro muestra dramáticamente lo que todo milagro demuestra:
Es Dios quien actúa, y lo hace en Su poder y soberanía sin nuestra ayuda.
Entonces, ¿nuestra fe? ¿No dijo Jesús en varios lugares que la fe es parte del
proceso de sanidad? Absolutamente. Mateo 8:10; Marcos 2:5; y Marcos 9:23-
24, todos citan las declaraciones de Jesús sobre la fe como parte del proceso.
Revise los ejemplos anteriores y note cómo respondió Jesús en cada uno de
ellos. Sin embargo, existe un peligro al enfocarnos en la fe (o la falta de ella)
como la causa primaria para que Dios efectúe un milagro, o no. Una cita del
autor Eric Metaxas en su libro sobre Milagros, explica esta importante
distinción.
“Es lógico que, si Dios siempre contesta nuestras oraciones como anhelamos que lo
haga, esas respuestas a nuestras oraciones a penas se podrían considerar milagros. Sólo
serían parte de un sistema predecible que nosotros podemos manipular, si sólo
supiéramos cómo. Esto en realidad no hace a Dios, Dios, sino un “Dios” o un dios que
podemos controlar por nuestros esfuerzos, ya sea por medio de la oración o por nuestras
acciones ‘morales’ diseñadas para obtener una respuesta favorable.”
Si este es el Dios del que hablamos, nosotros quienes pensamos ser sus devotos no
estamos en realidad adorándole a Él sino, más bien, adoramos la respuesta a la oración
o deseo, noble o no, es realmente indiferente para el Dios detrás de ese resultado, si es
que Él realmente está ahí. Es al resultado en sí mismo al que estamos devotos
apasionadamente. De manera que, en este escenario, estamos en realidad tratando a
Dios como una herramienta para ser usada, que apenas notamos, pero no más como lo
hacemos con un martillo o una sierra. (Metaxas 3014)
Las preguntas permanecen: ¿Qué diferencia hace nuestra fe? ¿Para qué orar?
¿Debemos orar por milagros? Para contestar estas preguntas debemos regresar al
49
consejo de la Escritura. En el Sermón del Monte (Mateo 7:7-11), Jesús instó a Sus
oyentes a orar:
“Pidan, y se les dará; busquen, y encontrarán; llamen, y se les abrirá. Porque todo el que
pide, recibe; el que busca, encuentra; y al que se llama, se le abre. ‘¿Quién de ustedes,
si su hijo le pide un pan, le da una piedra? ¿O si le pide un pescado, le da una serpiente?
Pues si ustedes, aun siendo malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, ¡cuánto más su
Padre que está en el cielo dará cosas buenas a los que le pidan!’”
Una de las claves para entender este pasaje es el contexto en el cual Jesús enmarca
la oración – es en la relación entre nosotros, como hijos, y Dios, como nuestro Padre
celestial. Nuestro Padre sabe lo que es bueno para nosotros. Algunas veces eso es lo
que pedimos y otras no, pero nuestra respuesta apropiada es siempre orar, permanecer
en oración, y confiar en nuestro Padre, sin importar cómo Dios contestará nuestras
oraciones.
Nuestra fe sí importa. Jesús lo dijo en Mateo 17:20 y en otros lugares. Nuestra fe,
operando en el ámbito de la oración, es tanto un misterio y una paradoja. Dios nos llama
a asociarnos a Él en oración. En Santiago 5, nos insta a llamar a los ancianos para que
oren por aquellos que están enfermos, y debemos hacer esto en fe. Pero nosotros no
debemos reducir la expectativa de los milagros o sanidades a una fórmula, o demandar
que Dios cumpla una promesa, que hemos reclamado. Esto no es bíblico y va en contra
de la naturaleza de los milagros en la Palabra de Dios, y su propósito.
Los milagros aun suceden. Decir que Dios ya no hace milagros porque estamos en
otra “época” es desechar dos cosas, el carácter de Dios y el propósito para el que sirven
los milagros. También es extremista decir que Dios hace milagros automáticamente,
como sanidades, y si el milagro no sucede, es porque la persona tiene falta de fe, o
porque hay pecado en su vida.
50
y eventualmente nos salvará cuando pasemos de esta vida a la próxima. Jesús es la
Resurrección y la Vida. Nuestra vida natural viene de Él (Colosenses 1:16); nuestra
nueva vida en Cristo viene por lo que Él ha hecho por nosotros (2 Corintios 5:17).
Para concluir este capítulo, regresemos a donde empezamos nuestra discusión de
los milagros.
51
no se menciona el nombre trajo a su hijo poseído por el demonio a Jesús para ser
sanando y pidió que su fe fuera aumentada (Marcos 9:24); Lázaro no tenía nada de fe
porque estaba muerto, sin embargo, en las tres ocasiones, Jesús realizó los milagros.
Pablo fue usado por Dios para traer sanidad a otros (Hechos 19:11-12), aunque el
mismo tenía “una espina clavada en el cuerpo”. Pablo nos cuenta que había orado tres
veces para que Dios se la quitara. Pero Dios no la quitó. Dios le dijo a Pablo: “Te basta
con mi gracia, pues mi poder se perfecciona en la debilidad” (2 Corintios 12:7-10). Esto
le dio a Pablo una razón para regocijarse en su debilidad, fuera esta lo que fuera, porque
su debilidad llegó a ser el contexto donde el poder de Cristo habitó en Pablo.
Pablo anima a Timoteo a cuidar de su salud debido a sus “frecuentes dolencias” (1
Timoteo 5:23). Epafrodito estaba muy enfermo, como dice Pablo en Filipenses 2, pero
se recuperó, y el texto implica que fue sanado como resultado de la misericordia de
Dios. Pablo no menciona que fuera sanado por un milagro.
Oración
Te agradecemos Señor por el milagro de nuestras vidas, y por nuestro rescate
milagroso del reino de las tinieblas. Te agradecemos por la provisión de cada día que
viene de tu mano. Te agradecemos por las ricas y delicadas bendiciones en Tu compañía.
Te agradecemos por la sanidad interior que sucede cuando somos regenerados y
santificados. Somos tocados por la presencia sobrenatural de Tu Santo Espíritu
conforme avanzamos en la vida. Abre nuestros ojos a lo milagroso, lo cual brilla por
todos lados. Amén.
52
NOTA DEL AUTOR:
Escribir este capítulo fue un reto y una motivación para mí por un par de razones. Durante los
meses pasados, he desarrollado una condición debilitante que afecta mi capacidad de caminar,
correr, lo cual me encanta hacer, sin dolor. He explorado muchas formas para tratar de mejorar
sin resultados hasta el momento. Escribir e investigar sobre los milagros ha sido un buen
recordatorio de que Dios es mi Médico por excelencia, a veces providencialmente a través del
cuidado médico, de las opciones saludables y a veces de manera milagrosa. Pero si he agotado
los medios que tengo disponibles para mejorar, sigo confiando en Él como mi padre celestial.
Sigo viviendo en el “hoy” por fe sabiendo que Él está usando esto para mi bienestar y su gloria.
Su Palabra me dice que debo estar agradecido por todas las cosas. (1 Tes. 5:18); su Palabra me
dice que pida y que siga pidiendo (Mat.7:7-11); su Palabra me dice que espere en Él y renovará
mis fuerzas.
53
Capítulo 6
Comencemos
Preguntas de Discusión:
Piense por un momento en su propia relación con Jesús y en lo Él le ha enseñado a
través de los años, particularmente en los Evangelios, y a través de Sus palabras escritas
allí. ¿Cuál ha sido el mayor impacto en su vida? ¿Por qué? ¿Qué enseñanza específica
de Jesús te impactó más? ¿Cómo ha afectado esa enseñanza la vida de otros (amigos,
familia y colaboradores)?
Barra Lateral: Jesús fue reconocido como un gran maestro, como se muestra en el
relato del Evangelio. La palabra hebrea Rabí era un título para exaltar a los maestros de
la Ley Judía (Mateo 23:8; Juan 1:38), y la gente comenzó a aplicársela a Jesús. Mateo
7:28-29 registra la respuesta común de la gente hacia las enseñanzas de Jesús: “Cuando
Jesús terminó de decir estas cosas, las multitudes se asombraban de sus enseñanzas,
porque les enseñaba como quien tenía autoridad, y no como los maestros de la ley.”
En la cultura judía del tiempo de Jesús, la autoridad de un maestro no estaba ligada
a la personalidad o estudios formales. El rito solemne se realizaba, cuando un rabí, que
transmitía autoridad, ‘apoyado’ en sus discípulos, imponía sus manos en la cabeza del
discípulo. A través de este evento, el Rabí transmitía su autoridad y estatus al discípulo.
Esto era una sagrada ‘corriente de tradición’ que remontaba hasta Moisés, el único
hombre ordenado directamente por Dios. Moisés se apoyó en Josué, y desde ese
54
momento, el manto de liderazgo rabínico se pasaba del Rabí a su discípulo a través de
ese ritual.
Pero ¿de dónde obtuvo Jesús su autoridad? Su autoridad no llegó a través de
ningún Rabí apoyando en Jesús sus manos. Sin embargo, Jesús se comportó como un
Rabí en la manera en que enseñó, en la manera en que interpretó y reinterpretó las
tradiciones (por ejemplo, Su punto de vista sobre el Sabbat). Dicho comportamiento
lleva a una inevitable conclusión: Jesús reclama un ordenamiento no por manos
humanas, sino a manos de Dios, así como Moisés. Esto indignaba a los líderes religiosos.
Estas enseñanzas fueron algunas del “vino nuevo” que Jesús trajo cuando rompió los
viejos odres. Esto implicaba que obedecerlo a Él era lo mismo que obedecer a Dios.
Jesús enseñó sobre muchos temas, pero las ideas más importantes que compartió
fueron sobre quién era Él, lo que vino a cumplir, y sobre Su relación con Su Padre. Él
enseñó que creer en Él era la puerta de salvación y a la vida eterna en Dios.
Jesús SIEMPRE modeló Sus enseñanzas. Él no sólo predicó, Él vivía las cosas que
hablaba. Él enseñó a Sus discípulos, en Juan 15:13, “Nadie tiene amor más grande que
el dar la vida por sus amigos.” Y eso fue lo que Él hizo. Como líderes, nunca debemos
enseñar algo que no estemos practicando nosotros mismos. Nuestro ministerio debe
fluir desde lo que somos, y no desde lo que decimos ser.
Jesús enseñó muchos temas, pero en este capítulo, hemos seleccionado cuatro
mensajes importantes en los cuales nos enfocaremos.
Profundizando
¿Cómo Enseñó Jesús?
Jesús era popular no sólo por Sus sanidades y milagros. Él era un gran comunicador
y un buen maestro también. Docenas de veces los escritores del Evangelio muestran la
respuesta de la multitud cuando Jesús hablaba: “Al oír esto, la gente quedó admirada
de su enseñanza.”
Jesús no habló en un estilo elevado ni teológico, ni utilizó técnicas de la retórica (un
estilo griego de argumentación), como lo hizo Pablo.
Jesús enseñó de manera simple utilizando formas tradicionales judías contando
historias y ejemplos del diario vivir. A menudo habló de forma poética haciendo que Sus
argumentos fueran conmovedores y fáciles de recordar tal como: “El sábado se hizo
para el hombre, y no el hombre para el sábado” (Marcos 2:27). En muchos momentos
contestó una pregunta con otra pregunta, captando a la audiencia y forzándolos a
pensar más profundamente.
Su simplicidad, sin embargo, estaba empapada de profundo significado y en
muchos momentos dijo cosas que no eran fáciles de entender. Sus discípulos a menudo
se confundían por cosas que Él enseñaba, y tenían que preguntarle lo que significaba.
Jesús tenía autoridad cuando hablaba. Él tenía la mente clara en tiempos de
confrontación y era capaz de silenciar a sus oponentes con Su conocimiento de la
Escritura: “Ustedes andan equivocados porque desconocen las Escrituras y el poder de
Dios.” (Mateo 22:29); Sus brillantes lecciones utilizando objetos: “Muéstrenme la
moneda para el impuesto.” (Mateo 22:19); y Su entendimiento de la conciencia
55
humana: “Aquel de ustedes que esté libre de pecado, que tire la primera piedra.” (Juan
8:7b).
Él también enseñó con ejemplo físico, ya fuera tocando un leproso, volcando mesas
y lanzando las monedas de los cambistas fuera del patio del Templo, o lavando los pies
de Sus discípulos. En contenido y estilo no existe nadie que se le compare a este
Profetas judío itinerante. “¡Nunca nadie ha hablado como este hombre! – declararon
los guardias.” (Juan 7:46).
Jesús ilustró muchas de sus enseñanzas con parábolas. Las parábolas son historias
sucintas o breves, imágenes en palabras claves que marca un punto espiritual por
analogía. Se dice que Jesús creó esta forma que se encuentra en el Nuevo Testamento,
ya que poco se ha encontrado de su uso entre Sus contemporáneos para comparar.
(Burge 2009) Las parábolas cuentan una anécdota, familiar para la mayoría de las
personas, pero con un significado profundo. El significado no es siempre obvio, sin
embargo, como lo explica Jesús que Él no tenía la intensión que todos lo entendieran
(Mateo 13:10-13). Él enseñó en parábolas tanto para revelar Su Reino y como para
ocultarlo.
Preguntas: Al leer las diferentes cosas que Jesús dijo y enseñó, ¿qué te impacta de su
manera de enseñar? ¿Qué tenían las enseñanzas de Jesús que lo diferenciaba de los
maestros de la ley? ¿Qué podemos aprender del estilo de enseñanza de Jesús para que
nosotros seamos más efectivos en la manera en que enseñamos?
¿Por qué era necesario que Jesús orara? Después de todo, Él era Dios.
56
llegar a ser un ritual. Inicia con una relación con Dios. Jesús tuvo una relación con
Su Padre de la misma manera nosotros podemos tenerla. Cuando nosotros oramos
hablamos y escuchamos a Dios. Nosotros no oramos para impresionar a Dios o a la
gente. Jesús advirtió a Sus discípulos:
Cuando oren, no sean como los hipócritas, porque a ellos les encanta orar de pie en
las sinagogas y en las esquinas de las plazas para que la gente los vea. Les aseguro
que ya han obtenido su recompensa. Pero tú, cuando te pongas a orar, entra en tu
cuarto, cierra la puerta y ora a tu Padre, que está en secreto. Así tu Padre, que ve lo
que se hace en secreto, te recompensará. Y al orar, no hablen solo por hablar como
hacen los gentiles, porque ellos se imaginan que serán escuchados por sus muchas
palabras. No sean como ellos, porque su Padre sabe lo que ustedes necesitan antes
de que se lo pidan. Mateo 6:5-8
Reflexión: ¿Es la oración un hábito para mí? ¿Cuál es el reto más grande en mi vida de
oración?
57
• “Perdónanos nuestras deudas, como también nosotros hemos perdonado a
nuestros deudores.”
Jesús nos ensenó a pedir perdón y perdonarnos unos a los otros. Necesitamos
perdonar a otros de la misma manera en la que le pedimos a Dios que nos
perdone a nosotros. Dios perdonó nuestra deuda con Él en la cruz antes de que
lo pidiéramos. Nosotros debemos compartir esa clase de perdón con otros
(Mateo 14-15).
• “Y no nos dejes caer en tentación, sino líbranos del maligno.”
Satanás es como un león rugiente, buscando llevarnos lejos de Dios. Él desea
robarnos, matarnos, y destruir nuestras vidas y ministerios. Dios nos protegerá,
y Él desea que nosotros reconozcamos que podemos depender de Él como
soporte. Luchar con el pecado en nuestras vidas no es un asunto de
autodisciplina; es un asunto de relación con el Único que nos ayuda a vencer.
• “porque tuyos son el reino y el poder y la gloria para siempre.”
Es importante para nosotros reconocer la confianza que podemos tener en el
Dios Todopoderoso. Él tiene todo poder y es el que recibe toda la gloria. Esta es
otra manera de dar alabanza y agradecimiento a Dios.
• “Amén.”
La palabra Amén significa “así sea”. Es una muestra de nuestro deseo de ser
escuchados, y nos recuerda que podemos estar confiados de que Dios escucha
nuestras oraciones.
Mayordomía y Dinero
El mundo pregunta, ¿Qué posee el ser humano? Cristo pregunta, ¿Cómo lo usa?
Andrew Murray, evangelista y autor sudafricano
58
Por eso les digo: No se preocupe por su vida, qué comerán o beberán; ni por su cuerpo,
cómo se vestirán. ¿No tiene la vida más valor que la comida, y el cuerpo más que la
ropa? Fíjense en las aves del cielo: no siembran ni cosechan ni almacenan en graneros;
sin embargo, el Padre celestial las alimenta. ¿No valen ustedes mucho más que ellas?
¿Quién de ustedes, por mucho que se preocupe, puede añadir una sola hora al curso de
su vida?... Más bien, busquen primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas
cosas les serán añadidas. Mateo 6:25-27, 33
… ¿cuánto más su Padre que está en el cielo dará cosas buenas a los que le pidan? Mateo
7:11b
Codiciar significa un gran deseo de tener lo que otros tienen. Esto nos aísla de la
gente y de Dios. Santiago es muy fuerte concerniente a la codicia. “Desean algo y no lo
consiguen. Matan y sienten envidian, y no pueden obtener lo que quieren. Riñen y se
hacen la guerra. No tienen porque no piden.” (Santiago 4:2)
La Avaricia es la fuente de la codicia, y Jesús nos advirtió que la codicia proviene de
adentro del corazón humano y es una de las cosas que hace que el ser humano se
“contamine” (Marcos 7:22). También nos advirtió que debemos estar atentos y en
guardia en contra de la avaricia (Lucas 12:15).
Jesús nos anima (Lucas 12:16-21 y en Mateo 6:19-21) a no acumular riquezas en la
tierra sino acumular tesoros en el cielo. Ser ricos en Dios. “Porque donde esté tu tesoro,
allí estará también tu corazón” (Mateo 6:21). También, “Nadie puede servir a dos
señores, pues menospreciará a uno y amará al otro, o querrá mucho a uno y despreciará
al otro. No se puede servir a Dios y a las riquezas” (Mateo 6:24).
Todo se resume en qué y en quién ponemos nuestra confianza. ¿Está nuestro
enfoque en buscar cosas o en nuestra confianza en Dios? El Dios del universo conoce y
provee todo lo que necesitamos. Debemos mantener nuestro enfoque en nuestro Dios
y Creador.
59
Preguntas de Aplicación: ¿Qué significa para ti “tesoros en el cielo”? ¿Pueden darse
cuenta otros donde está tu tesoro?
Pregunta de Discusión: ¿Qué palabra usarías para describir o definir a un buen siervo?
Dios quiere que seamos buenos mayordomos de las riquezas terrenales que nos ha
dado (dinero, talentos, tiempo, oportunidades, etc.). Nosotros debemos usar nuestro
dinero sabiamente y permitir que el uso de nuestros recursos demuestre a otros lo que
valoramos. Administrar el dinero que se te ha confiado es un importante tema en el
ministerio. Jesús nos advierte a manejar el dinero y las riquezas con integridad.
60
Lucas 16:19-25 nos previene de cómo ve Dios a aquellos que no son generosos. El
hombre rico en esta historia había sido bendecido con muchas posesiones. Todos los
días ignoraba a un pordiosero enfermo en su puerta. Este hombre rico murió y fue al
Hades y el pordiosero murió y se fue al cielo. Sus posesiones no tuvieron ninguna
influencia en cómo pasarían la eternidad. Lo que hace la diferencia es el valor que le
damos a Dios y Sus hijos en nuestros corazones. Esta historia no se trata de cuanto tenía
el hombre rico. Fue sobre su corazón. Dios ama al dador alegre, pero menosprecia al
corazón que le falta generosidad (2 Corintios 9:7).
Jesús nos enseñó el principio de la siembra y la cosecha. “Den, y se les dará: se les
echará en el regazo una medida llena, apretada, sacudida y desbordante. Porque con la
medida que miden a otros, se les medirá a ustedes.” (Lucas 6:38). Él no estaba
enseñando que debemos dar para poder recibir. Esto es dar con una mala motivación.
Un agricultor prepara su terreno y planta la semilla y espera la cosecha en algún
momento. En cierta manera es igual, Jesús quiere que sepamos que cualquier “semilla”
que pongamos en la tierra, podemos esperar que la misma cantidad de “cosecha”
regrese a nosotros.
Pablo también enfatizó este punto en 2 Corintios [Link] “…El que siembra escasamente,
escasamente cosechará, y el que siembra en abundancia, en abundancia cosechará.”
“Nosotros amamos porque él nos amó primero” (1 Juan 4:19). Dios nos amó
primero. Su amor nos da la habilidad de amar. Jesús dedicó Su tiempo en la Tierra
mostrándonos como amar. Doce hombres vivieron con Él por tres años. Jesús les
enseñó a amarse unos a otros y a Él, a través de lo que Él dijo, pero aún más importante,
lo enseñó a través de lo que hizo. Aun, cuando estaba muriendo en la cruz, Él mostró
Su amor a Sus enemigos. Cada cosa que Él hizo involucró el amor por Su Padre Celestial
y por la gente. Él nos mostró lo importantes que son nuestras relaciones. Para hacer la
obra de Dios necesitamos entender cómo pretende Dios que nos relacionemos con
otros. Jesús nos mostró cómo hacerlo.
1. Ama a tu Prójimo
Jesús dijo: “Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con todo tu ser y con toda tu
mente. Este es el primero y el más importante de los mandamientos. El segundo se
parece: Ama a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos dependen toda
la ley y los profetas”. Mateo 22:37-40
Nuestro trato con otros da una imagen clara del control de Dios en nuestra vida.
Dios habló de este asunto con Moisés, como está escrito en Levíticos [Link] “… Ama a
tu prójimo como a ti mismo. Yo soy el Señor.” Si Dios está en control de nuestras vidas,
trataremos a otros de forma diferente a la que lo hace el resto del mundo. Jesús
61
también dijo: “Traten a los demás tal y como quieren que ellos los traten a ustedes.”
(Lucas 6:31; Mateo 7:12).
Es muy simple. Tratar a otros como yo quiero ser tratado, no para beneficio personal
sino porque esto es parecerse a Cristo. Casi siempre quedamos cortos amando a otros
de la manera que Dios nos ama. Jesús vivió el ejemplo perfecto de amar a otros. Jesús
vino para sacrificarse a sí mismo por nosotros hasta el grado de morir a manos de Sus
enemigos. Jesús nos mostró como vivir nuestras vidas.
Nosotros podemos ser una imagen de Jesús a todos los que conocemos,
amándolos, perdonándolos y compartiendo sus cargas, aun cuando sea difícil, y no
entendemos. No se nos pide que juzguemos ni que lo hagamos solos. Sólo Dios puede
juzgar, y la fortaleza de Dios está detrás del amor que debemos dar.
Pregunta: ¿Cuáles son las razones que la gente da para no amar aquellos que están a
su alrededor? ¿Qué les puedes decir? ¿Qué es lo que Jesús quiere que hagamos con la
gente que es difícil de amar o nos ha perjudicado? ¿Existe un momento para ejercitar
el “amor duro”?
Jesús continúa diciendo (Lucas 6:37-38) que de la misma manera que nosotros
tratamos a otros, de esa manera seremos tratados. Jesús lleva la idea de amar a nuestro
prójimo a un nivel más alto. Mientras obedecemos y seguimos a Jesús, Él nos pide que
nos comportemos de manera diferente que aquellos que no lo siguen. Es mucho más
fácil amar a los que nos quieren que a los que se oponen a nosotros. Lo que hace a un
seguidor de Cristo diferente a los demás es la compasión por aquellos que se le oponen,
piensan diferente a nosotros, o se interponen en el camino que anhelamos.
Jesús dijo: “¿Qué mérito tienen ustedes al amar a quienes los aman? Aún los
pecadores lo hacen así.” (Lucas 6:32). Jesús quiere que nos demos cuenta que toda la
gente debe ser considerada nuestro “prójimo”, aún aquellos que son nuestros
62
enemigos, y que debemos responder a todos en amor. Aquí es donde verdaderamente
vemos el amor de Dios en acción – cuando no es ni fácil ni confortable.
Dios le dio a Moisés instrucciones específicas en cuanto a nuestra actitud con otros,
aún aquellos que nos han perjudicado (Levíticos 19:17-18). Debemos amarlos, de lo
contrario, estamos pecando. Sin embargo, a través de los años, algunos judíos torcieron
esto y comenzaron a enseñar a la gente que amaran a sus prójimos y odiaran a sus
enemigos. Jesús pone las cosas claras:
“Ustedes han oído que se dijo: ‘Ama a tu prójimo y odia a tu enemigo’. Pero yo
les digo: ‘Amen a sus enemigos y oren por quienes los persiguen, para que sean hijos de
su Padre que está en el cielo. Él hace que salga el sol sobre malos y buenos, y que llueva
sobre justos e injustos. Si ustedes aman solamente a quienes los aman, ¿qué
recompensa recibirán? ¿Acaso no hacen eso hasta los recaudadores de impuestos? Y, si
saludan a sus hermanos solamente, ¿qué de más hacen ustedes? ¿Acaso no hacen esto
hasta los gentiles? Por tanto, sean perfectos, así como su Padre celestial es perfecto.”
Mateo 5:43-48
Debemos de tratar a todos con el mismo amor y compasión que Dios nos muestra
a nosotros. De esta forma es como el mundo sabrá que nosotros somos discípulos de
Jesús – de la manera en cómo nos amamos unos a otros. Nosotros no debemos amar
sólo a nuestros compañeros creyentes, sino que a todos. Cristo murió porque Dios amó
a todo el mundo. “De este modo todos sabrán que son mis discípulos, si se aman los
unos a los otros.” (Juan 13:35). Jesús nos enseñó a responder de una manera diferente
a como lo hace el mundo a aquellos que nos han herido, se han aprovechado de
nosotros, o nos han ofendido.
“Ustedes han oído que se dijo: ‘Ojo por ojo y diente por diente’. Pero yo les digo:
No resistan al que les haga mal. Si alguien te da una bofetada en la mejilla derecha,
vuélvele también la otra. Si alguien te pone pleito para quitarte la camisa, déjale
también la capa. Si alguien te obliga a llevarle la carga un kilómetro, llévasela dos. Al
que te pida, dale; y al que quiera tomar de ti prestado, no le vuelvas la espalda.” Mateo
5:38-42
63
Una noche, después de exponer sobre este tema, fue alcanzada por un hombre que
había sido guardia donde ella y su hermana fueron prisioneras. El hombre no la
reconoció ni la recordaba, pero ella recordaba su crueldad. Mientras se acercaba,
extendió su mano y expresó cuan bendecido se sentía por haber sido perdonado de los
muchos pecados que había cometido. La primera reacción de Corrie al ver a este
hombre fue de odio y desprecio. Pero, cuando ella tomó su mano, dice ella, sintió una
sensación eléctrica por todo su cuerpo y su odio y desprecio fue remplazado por amor
y perdón para su enemigo.
Preguntas: ¿En algún momento has luchado con esta clase de sentimientos por otra
persona? ¿Estuvo equivocada Corrie en perdonar a su antiguo atormentador? ¿Por qué
crees que ella fue capaz de perdonar a ese hombre que le causó daño a ella y a su
hermana?
64
Porque tuve hambre, y ustedes me dieron de comer, tuve sed, y me dieron de
beber; fui forastero, y me dieron alojamiento; necesité ropa, y me vistieron; estuve
enfermo, y me atendieron; estuve en la cárcel, y me visitaron… El Rey les responderá:
‘Les aseguro que todo lo que hicieron por uno de mis hermanos, aun por el más pequeño,
lo hicieron por mi’. Mateo 25:35-36, 40
Amar a Dios porque Él nos amó primero; nos ayuda a tener compasión ilimitada.
El Reino de Dios
El Reino de Dios es un tema clave de la vida y es el mensaje de Cristo. La frase el
Reino de Dios es usada 61 veces en los Evangelios, más que cualquier otro tema que
Jesús predicó. Desde el comienzo de Su ministerio, Él habló del Reino de Dios: “… El
Reino de Dios está cerca. ¡Arrepiéntanse y crean las buenas nuevas!” (Marcos 1:15). Y
65
al final también hablo sobre el Reino: “… Jesús comenzó a hacer y enseñar hasta el día
en que fue llevado al cielo… y les habló acerca del reino de Dios.” (Hechos 1:1-3).
A través de los años, la Iglesia ha luchado con el asunto de si “el Reino” es presente
o futuro para nosotros, y si la Iglesia, como institución, representa el Reino de Dios. Para
este estudio echaremos un vistazo al contexto de la enseñanza de Jesús en este asunto,
qué fue lo que de verdad dijo, y cómo esto impacta nuestras vidas y ministerios.
66
compartía el Evangelio con gente no alcanzada en América del Sur, dijo: “No es tonto el
que da lo que no puede mantener y gana lo que no puede perder.”
Jesús aclaró que nosotros debemos priorizar nuestras vidas alrededor de Dios,
buscarlo, y estar en Sus negocios.
Como seguidores de Cristo, Jesús quiere que nosotros busquemos primero las
cosas de Dios, antes que las cosas del mundo. Debemos buscar Su salvación, nuestro
punto de entrada a Su Reino, y Su voluntad, nuestro propósito en Su Reino. Esto no
quiere decir que debemos descuidar nuestros deberes de la vida, pero si nos ayuda a
priorizar nuestras actividades, pensamientos, y energía. Nosotros cuidamos los
negocios de Dios y Él tiene cuidado de nosotros. “…, busquen primeramente el reino de
Dios y su justicia, y todas estas cosas les serán añadidas.” (Mateo 6:33).
4. Jesús Enseñó que la Gente del Reino camina en la Autoridad del Rey
… ¿Señor es ahora cuando vas a restablecer el reino de Israel? No les toca a ustedes
conocer la hora ni el momento determinado por la autoridad misma del Padre – les
contestó Jesús – Pero, cuando venga el Espíritu Santo sobre ustedes, recibirán poder y
serán mis testigos tanto en Jerusalén como en toda Judea y Samaria, y hasta los confines
de la tierra. Hechos 1:6-8
Aun después de la resurrección, los discípulos esperaban que Jesús estableciera un
reino físico en Israel. Parecía que las palabras de Jesús habían caído en oídos sordos, de
manera que Él sólo dijo: “Con el poder de mi Espíritu, vayan y sean Mis testigos.”
(Hechos 1:8, parafraseado).
Jesús les explicó a Sus discípulos antes de morir, que Él no siempre estaría con ellos
físicamente. Les prometió enviar un Ayudador, el Espíritu Santo, para estar con ellos y
en ellos por siempre. Él no los iba a dejar solos, como huérfanos (Juan 14:16-18).
También les dio autoridad y poder para ser Sus testigos haciendo lo que Él había hecho.
“Ciertamente les aseguro que el que cree en mí las obras que yo hago también él las
hará, y aun las hará mayores, porque yo vuelvo al Padre.” (Juan 14:12).
67
Jesús exhibió muchas veces Su autoridad divina sobre las enfermedades, las
dolencias, y los demonios.
• “Jesús recorría toda Galilea, enseñando en las sinagogas, anunciado las buenas
nuevas del reino, y sanando toda enfermedad y dolencia entre la gente.” (Mateo
4:23)
• “Jesús sanó a muchos que padecían de diversas enfermedades. También expulsó
a muchos demonios…” (Marcos 1:34)
• “así que toda la gente procuraba tocarlo, porque de él salía poder que sanaba a
todos” (Lucas 6:19)
• “Al instante aquel hombre quedó sano, así que tomó su camilla y echó a andar…”
(Juan 5:9)
Jesús dio a Sus discípulos la misma autoridad: “Reunió a sus doce discípulos y les dio
autoridad para expulsar a los espíritus malignos y sanar toda enfermedad y toda
dolencia.” (Mateo 10:1).
Después de Su resurrección, preparó a Sus discípulos para Su partida física. Reunió
a los once discípulos y les dio su nuevo propósito e identidad (Mateo 28:16-20), pero
primero proclamó Su autoridad en el Cielo y la tierra. Bajo esa autoridad, dijo: “¡Vayan!”
Igualmente, como gente del Reino, caminando en la autoridad de nuestro Rey,
podemos ir confiadamente y hacer lo que Jesús nos ha facultado para hacer.
Preguntas:
1. ¿Qué tan importante es la oración en nuestra vida? ¿El tiempo dedicado en
oración es una prioridad?
2. ¿Qué tan generoso soy con mi tiempo, tesoro y talento para ser usado por
nuestro Salvador?
3. ¿Qué tan bien amo a otros, empezando con Dios, mi familia, y otros cercanos a
mí?
4. ¿Qué tan importante es edificar el Reino de Dios para mí? ¿Es Jesús el Rey de mi
vida y de mi mundo?
68
Piense en su congregación por un momento. Toda congregación tiene una cultura,
la cual significa “la suma de actitudes, costumbres, y creencias que distinguen a un
grupo de personas de otro.” La cultura describe lo que su congregación es cuando están
juntos.
¿Cómo podemos hacer crecer una cultura fuerte en las siguientes áreas?
- Desarrollar un ministerio de oración expectante y efectivo.
- Cultivar un corazón dadivoso, y que sea buen administrador del tiempo, de sus
tesoros y talentos.
- Crear un fuerte sentido de comunidad para cada uno en la iglesia y amar a otros
a través de servir en nuestra congregación.
- Construir una mentalidad de Reino, ser capaces de apoyar a otras congregaciones
para alcanzar a la comunidad para Cristo (en lugar de tener todo nuestro
ministerio enfocado en nuestra congregación o denominación)
Oración Final
Señor, te damos gracias porque nos muestras el camino correcto. Tu nos has traído
a la vida, y Tu no nos has dejado solos. Nos diste Tu Espíritu para que estuviera a nuestro
lado y nos ayudara, además dejaste Tus enseñanzas y Tu ejemplo de cómo vivir nuestra
nueva vida en Ti. Estamos agradecidos porque eres un gran Maestro y Señor.
Todo lo que hemos necesitado Tu mano lo ha provisto. Amén.
Pasajes Claves:
69
Capítulo 7
Comencemos
Ponte en los zapatos de los discípulos mientras lees este capítulo. Has estado con
Jesús por más de tres años. Has dejado tu vida normal para seguir a Jesús. Has visto a
Jesús realizar maravillosos milagros, lo has oído hablar sobre el Reino que no es de este
mundo, y enseñar un mensaje que ningún otro rabí jamás había enseñado. Aunque
hubo momentos en que Él habló palabras perturbadoras y difíciles de entender.
Ahora notas una resolución en Jesús. Él ha puesto su mirada en Jerusalén (Lucas
9:51). En tres ocasiones diferentes, primero en Cesarea de Filipo (Marcos 8:31-33),
después en Galilea central cerca de Capernaum (9:30-33), y finalmente cerca de Jericó
(Marcos 10:32-34), Jesús expresa, compartiendo detalles, sobre el sufrimiento que
tenía por delante, incluyendo Su muerte y resurrección.
Al principio le llamaste la atención a Jesús, pero con esta última declaración
respondiste con miedo. Los otros y tu están luchando con entender de lo que está
hablando. ¿Por qué tu querido Maestro, este gran profeta y el Mesías enviado por Dios,
quiere ir a Jerusalén donde su vida, y la tuya, está en peligro de muerte? ¿Por qué está
hablando de morir?
Preguntas: ¿Qué tipo de emociones cree usted que los discípulos estaban
experimentando durante la última semana de Jesús? ¿Qué podían estar sintiendo sobre
Él? ¿Podrían compartir algo de lo que piensa?
70
El ministerio privado – martes de tarde hasta el jueves al anochecer
Profundicemos
La Entrada Triunfal
“Mientras se acercaban a Jerusalén viniendo de Betfagué en el Monte de los
Olivos, Jesús envió a dos discípulos, diciéndoles: “Vayan a la aldea que tienen al frente,
y ahí mismo encontrarán una burra atada, y un burrito con ella. Desátenlo y
tráiganmelos. Si alguien les dice algo, respóndanle que el Señor lo necesita, pero que ya
lo devolverá. Esto sucedió para que se cumpliera lo dicho por el profeta” Mateo 21:1-4
Todo estaba preparado para cumplir la profecía (Mateo 21:5 citando a Zacarías
9:9). Algunas cosas habían sido preparadas con anticipación – aun el burrito. Jesús no
71
llegó montado en un caballo, como los guerreros, sino en un burro, lo cual es un gesto
de paz. Aun en este último momento, Jesús estaba ofreciendo una ofrenda de paz a la
nación.
Mientras Jesús entraba en la ciudad, la multitud reconoció que esto era el
cumplimiento de la profecía Mesiánica y respondieron gritando: “¡Bendito el Rey que
viene en el nombre del Señor! (Lucas 19:38). Las multitudes sabían que Él se estaba
presentado a sí mismo como Mesías, y ellos cantaban las alabanzas del gran himno
mesiánico, Salmo 118. Debido a esto, los fariseos se ofendieron y le pidieron a Jesús
que los detuviera, a lo que Jesús contestó: “Les aseguro que, si ellos se callan, gritarán
las piedras.” (Lucas 19:40).
Jesús entró a la ciudad a través de la Puerta de las Ovejas. Las ovejas que iban a ser
sacrificadas eran pasadas por esa específica puerta. Cada detalle, de la entrada de Jesús,
cada punto, hablaba del plan de Dios. Jesús era el cordero para ser sacrificado por los
pecados del mundo.
Jesús entró a Jerusalén en una celebración triunfante. Pero luego, Él lloró sobre la
ciudad porque muchos estaban ciegos, no lo reconocían ni a Él, ni a Su propósito.
Aunque, éste fue un día de paz, Él sabía, que, en un futuro no muy lejano, la ciudad sería
arrasada por la violencia por haber rechazado al Rey. Ojalá no seamos ignorantes. Ojalá
reconozcamos al Rey cuando esté frente a nosotros.
El lunes, Jesús fue al área del Templo y la “limpio”. Él sacó a aquellos que lo habían
contaminado, quienes habían convertido la “casa de oración” de Su Padre en “cueva de
ladrones” (Mateo 21:13). Los líderes del Templo habían profanado el lugar santo de
Dios y lo habían convertido en un mercado. Indudablemente, las autoridades del
Templo rentaban espacios ahí para cubrir el enorme costo complejo de mantenimiento,
y llegó a ser un gran negocio.
En el patio de los gentiles, cambistas cobraban precios exorbitantes por cambiar
dinero extranjero a monedas judías. El Señor no estaba en contra de hacer dinero, pero
claramente Jesús se indignó por el uso secularizado del Templo, y por el ruido del
comercio que hacía imposible que las personas oraran.
Preguntas: ¿Conoce usted casos donde la gente ha usado el edificio de la iglesia como
una aventura para hacer dinero? ¿Cuáles son las razones por las que debemos tener
mucho cuidado de no usar el ministerio para lucrar? ¿Cuáles son otras situaciones,
aparte de producir dinero, en que la gente usa el edificio de la iglesia con propósitos
equivocados?
Este era el comienzo del fin. Los líderes religiosos estaban indignados y
demandaban de Jesús: “¿Con qué autoridad haces esto?... ¿Quién te dio esta
autoridad?” Mateo 21:23b. Mientras muchos recibieron a Jesús y le dieron la
bienvenida a la ciudad con sinceridad, las autoridades religiosas no lo hicieron. Ellos
72
desafiaron la autoridad de Jesús por limpiar el Templo, sanar enfermos y enseñar a la
gente. Los líderes religiosos le hicieron una pregunta, no para entender quién era, sino
para exponerlo y rechazarlo. Como respuesta, Jesús les hizo una pregunta, que revelaba
el engaño de ellos (Mateo 21:24-27). A pesar del ataque de las autoridades a Jesús, su
corazón estaba lleno de compasión. Muchos vinieron al Templo para ser sanados y Jesús
los sanó.
Lee los siete “ayes” en Mateo 23: 13-29. ¿Qué fue lo que Jesús condenó en cada ay?
Estos “Ay” describen los temas por los que Jesús se enojaba con los líderes religiosos y
a donde habían llevado al judaísmo.
Preguntas:
1. ¿Qué características tenían los líderes religiosos que tal vez, de la misma
manera, nosotros tenemos?
2. ¿Por qué algunos líderes desarrollan un estilo de liderazgo “hagan lo que digo y
no lo que hago”, como el de los fariseos?
3. ¿Cómo podemos evitar algunos de los errores que cometieron los fariseos?
73
Jesús Celebra la Pascua con Sus Discípulos
“El primer día de la fiesta de los Panes sin levadura, se acercaron los discípulos a
Jesús y le preguntaron: ¿Dónde quieres que hagamos los preparativos para que comas
la Pascua? Él les respondió que fueran a la ciudad, a la casa de cierto hombre, y le
dijeran: El Maestro dice: ‘Mi tiempo está cerca. Voy a celebrar la Pascua en tu casa con
mis discípulos.” Mateo 26:17-18
Jesús les pide a Sus discípulos que preparen la cena para poder celebrar esta fiesta
con ellos, y darle un nuevo significado. La Pascua era una de las fiestas determinada por
Dios (Levíticos 23:4-8), que recordaba la fidelidad de Dios al pueblo judío, y la liberación
de Dios para ellos de las ataduras de Egipto (símbolo de pecado).
Jesús estaba estableciendo un nuevo pacto, uno prometido por Dios (Jeremías
31:31-34). Dios salvó a Israel de la esclavitud y estableció Su pacto con Moisés. Ahora
Dios salvaría a la humanidad del pecado a través de un nuevo pacto en Cristo. El viejo
pacto fue solemnizado por la sangre de animales sacrificiales; el nuevo pacto iba a ser
solemnizado por la sangre de Jesús. Jesús nos limpia con Su Sangre y nos libera de la
esclavitud del pecado.
Durante la cena, Jesús expuso a Su traidor, Judas, y lo envió para que hiciera lo que
tenía que hacer (Mateo 26:21-25). Después de esto, Jesús partió el pan y se lo dio a Sus
discípulos como símbolo de Su cuerpo dado por ellos. Tomó la copa y se las dio como
símbolo de Su sangre que se derramaría para limpiar sus pecados. Hebreos nos dice
que, sin derramamiento de sangre, no hay remisión de pecado (Hebreos 9:22). Todo
judío sabía esto.
De esta manera, Jesús estableció, para nosotros, la primera Cena del Señor. Él
expresó su significado y dijo que debemos tomarla en memoria de lo que Él hizo por
nosotros (Mateo 26:26-29).
Oración en el Huerto
Después de la cena de la Pascua, Jesús se fue con Sus discípulos al Monte de los
Olivos a orar. Jesús conocía lo que tenía por delante. La “copa” que Él le pidió a Su Padre
que le quitara era la manera en que moriría, pero Él era el único que podía quitar el
pecado de la humanidad. En esas horas de angustia, Su sudor se volvió en grandes gotas
de sangre. El nombre de este huerto era Getsemaní, que significa “prensa de aceite”.
Aun con todo esto, Jesús estaba decidido: “… pero que no sea mi voluntad sino la tuya”
74
(Marcos 14:36). No había otra manera – Jesús tenía que morir por nuestros pecados
como el sacrificio perfecto y necesario, en completa obediencia a la voluntad de Su
Padre.
Arresto de Jesús
En este momento, parecía que el enemigo había ganado la partida, y que Jesús era
una víctima desamparada. Pero esa no era la verdad. Jesús sabía lo que estaba
sucediendo y Él no se escondió. Él sabía que Judas lo iba a encontrar. Era parte del plan.
La hora en la historia había llegado cuando Jesús iba a ser ofrecido como pago del
castigo por el pecado de toda la humanidad (Juan 12:23-27). Esto estaba planificado y
preestablecido desde el principio (Génesis 3:15, Hechos 2:22-24, Efesios 1).
Ya era de noche, y al final de la oración de Jesús un grupo de hombres llegaron al
huerto, dirigidos por uno de los hombres de Jesús. Judas había negociado la traición de
Jesús con los líderes religiosos, quienes estaban encantados de descubrir a tan
inesperado “aliado” (Mateo 26:14-16, Lucas 22:3-6).
Debido a la popularidad de Jesús, los judíos no se arriesgaban a arrestarlo ellos
mismo. Ellos usaron a los romanos, la autoridad secular, para arrestar y matar a Jesús.
Su arresto fue premeditado, planificado e implementado por ambos, los judíos y los
romanos. Judas guio un destacamento de soldados romanos, no judíos. Parece que ese
grupo de soldados y los líderes religiosos era un grupo grande de hombres. Ellos
anticipaban que Jesús podía tener muchos seguidores con Él. Judas los llevó de noche,
con la esperanza de que Jesús no tuviera acceso al soporte público, y los soldados
podían arrestarlo fácilmente. Al final, Jesús se entregó sin resistencia, hasta el punto de
sanar la oreja del siervo del sumo sacerdote, que Pedro había cortado.
Durante el arresto, Jesús calmadamente preguntó a quién buscaban, y ellos
contestaron: “A Jesús de Nazaret.” Cuando Jesús les dijo: “Yo soy” (Juan 18:6), el grupo
entero se desplomó. En ese momento, Jesús destilaba fuerza. Aun así, los soldados lo
arrestaron, lo ataron y lo llevaron donde Anás, suegro del Sumo Sacerdote. Los
discípulos se dispersaron, lo abandonaron.
Barra lateral: Judas era el que manejaba el dinero de los discípulos, y parecía que
el amor por el dinero era su debilidad y la herramienta que Satanás usó para derrotarlo.
A nosotros también el enemigo nos puede llevar por el mal camino a través de nuestras
debilidades. Es mejor que estemos alertas en contra de la tentación. Si somos
descuidados con el pecado, fácilmente nos puede sorprender. Recuerde, Jesús escogió
a Judas como discípulo. Satanás viene muchas veces, en momentos inesperados con lo
que parece una propuesta neutral, y casi desprevenida, nosotros sucumbimos a su plan,
resultado en nuestra caída. Efesios 5:15-16 dice sean precavidos y sabios, porque los
días son malos.
El Evangelio nos cuenta particularmente en Lucas 22, una rígida diferencia entre la
negación de Pedro y la traición de Judas. El siguiente cuadro muestra esto:
75
Judas Iscariote Simón Pedro
Juicio de Jesús
El juicio de Jesús tuvo seis fases. Se ha escrito más de su juicio que sobre su
crucifixión y muerte, para mostrar la decepción y la injusticia absoluta del juicio. Jesús
no era culpable de hacer nada malo. No podemos repasar cada detalle, pero, a
continuación, se encuentra una breve explicación de La Vida y Enseñanzas de Cristo.
(Swalsing 2006)
1. Jesús estuvo en un juicio religioso ante Anás (Juan 18:12-23)
2. Jesús estuvo en un juicio religioso ante Caifás y algunos otros miembros del
Sanedrín (Mateo 26:57-68)
3. Jesús estuvo en un juicio final religioso (al amanecer) ante el concilio de
ancianos. La ley requería que fuera de día para el Sanedrín poder condenar a
una persona a muerte (Lucas 22:66-71)
4. Jesús estuvo en un Juicio Civil ante Pilato (Lucas 23:1-7)
5. Jesús estuvo en un Juicio Civil ante Herodes (Lucas 23:7-12)
6. Jesús estuvo en el Juicio Civil final ante Pilato otra vez (Mateo 27:11-26, Lucas
23:11-25)
Durante Sus tres juicios religiosos, que fueron más entrevistas que juicios, a Jesús
se le preguntó sobre dos temas principales: 1) Sus seguidores y 2) Sus enseñanzas. Los
líderes querían saber que tan profunda era la lealtad de Sus seguidores, y quienes eran.
Jesús protegió a Sus discípulos hasta el final. Esta era la “copa” que tenía que soportar
solo. Él no tenía una red subterránea. Jesús le dijo al Sumo Sacerdote que no tenía
secretos (Juan 18:20-21). El segundo tipo de preguntas eran con la intención de ponerle
una trampa religiosamente, le preguntaron por la autenticidad de Sus declaraciones y
enseñanzas.
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Los líderes judíos se dieron cuenta que no tenían nada legítimo en contra de Él. De
manera que, lo enviaron a los romanos, no con cargos religiosos, porque los romanos
no tenían autoridad sobre eso, pero con cargos políticos inventados, supuestamente
Jesús estaba incitando a una rebelión.
Los romanos sabían que Jesús era inocente, pero esa noche, ellos tenían una gran
y enojada turba judía con quienes tratar. Pilato no pudo encontrar ninguna razón para
acusarlo, de manera que lo mandó donde Herodes. Jesús era galileo, y Galilea era
jurisdicción de Herodes. Pilato no quería tener la responsabilidad por la muerte de este
hombre inocente. Primero, Herodes estaba feliz de ver a Jesús. Él quería verlo hacer
algún milagro, pero Jesús no tenía nada que decirle a Herodes, aun cuando enfrentaba
un trato duro y acusaciones. Herodes tampoco quería la responsabilidad, así que lo
envió de vuelta a Pilato.
Pilato no encontró ninguna falta legal en Jesús. Pero debido al miedo de una
revuelta, y para no mostrar blandura ante alguien que reclamaba ser rey, Pilato
sentenció a Jesús a muerte por crucifixión, otra profecía cumplida.
Pilato enfrentaba una situación difícil – debía condenar a un hombre inocente o
salvar su propia reputación. Escogió salvarse a sí mismo. La Biblia muestra a Pilato
usando el tazón con agua que simbolizaba el lavamiento de su culpa y lo absolvía de
cualquier acusación.
El así llamado “juicio” de Jesús, era una burla a la justicia. La traición de Judas y el
abandono de los discípulos era trágico. Y aun, como Hijo de Dios, en realidad Dios
mismo, no destruyó a Sus enemigos, lo cual pudo haber hecho. En su lugar, se confió a
sí mismo a Su Padre Celestial, y fue obediente hasta la cruz, condenado a pasar por una
horrible muerte.
La traición, el engaño, la infidelidad, y los testigos falsos son cosas muy comunes
en este mundo caído y dañado. Cuando situaciones similares nos suceden o a alguien
que amamos, gritamos “¡injusto!” y luchamos para saber cómo luchar contra eso.
Preguntas:
1. ¿Cuáles son algunas de los asuntos personales con los que usted lucha como
ministro que tal vez involucran injusticia y traición?
2. ¿Cuáles son algunas tendencias humanas como respuesta para tratar esto?
3. Como pastor, ¿con qué clase de situaciones lucha usted en su congregación que
involucra traición e injusticia?
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túnica escarlata despectiva, y una corona de espinas. Fue brutal y vergonzoso, más allá
de las palabras.
Ya débil por la pérdida de sangre y el trauma de los azotes, Jesús fue llevado afuera
de la ciudad y lo forzaron a cargar la viga de su propia cruz. Estaba tan débil que no
podía cargar la pesada viga, así que un visitante de la ciudad, Simón de Cirene, fue
forzado a cargarla. Puedes imaginar la sed que tenía Jesús. Se le dio a beber vino
mezclado con hiel, lo que lo hacía amargo, imposible de beber. Tan horroroso como
pueda sonar, con esto se cumplía otra profecía (Salmo 69:20-21).
En el Gólgota (un lugar de crucifixión), clavos fueron puestos en las muñecas y los
pies de Jesús, mientras Su madre observaba. El dolor físico no tenía comparación con el
dolor que sentía por Su pueblo que lo rechazó. Él estaba llevando sobre sí todo el
pecado del mundo entero, sufriendo la ira de Dios, y muriendo bajo maldición. Él sabía
que no existía ningún otro camino para pagar por el pecado de la humanidad, para
reconciliar al ser humano con Dios.
Esta es la máxima revelación del amor de Dios.
Estando en la cruz, las primeras palabras de Jesús fueron “Padre, perdónalos,
porque no saben lo que hacen.” (Lucas 23:34). Imagínense, sin odio, ni amargura o
venganza, sólo misericordia y perdón. El mensaje de la cruz es perdón. Aún el peor de
los pecadores es bienvenido al Trono de la Gracia.
Después de algunas horas, Jesús murió. Dos fenómenos ocurrieron en ese
momento. Primero, la cortina del Templo, que separaba la Presencia de Dios de los
hombres y las mujeres comunes, se partió en dos, desde arriba hacia abajo. Sólo Dios
podía remover la barrera entre Él y nosotros por Su sacrificio perfecto.
Esa cortina tenía nueve metros de alto, ocho metros de ancho, y el grosor de la
mano de un hombre. Se necesitaba varios hombres para moverla. Esta era la señal que
en la brecha entre Dios y la humanidad se había tendido un puente. La puerta hacia la
Presencia de Dios estaba abierta. Esto es expiación.
Segundo, el cielo estaba oscuro y un terremoto ocurrió en ese mismo momento.
La gente temblaba. Todos los que estaban ahí reconocieron lo que estaba pasando.
Hasta el centurión romano que se había burlado de Jesús exclamó: “¡Verdaderamente
este era el Hijo de Dios!” (Mateo 27:54b).
Consumado es.
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• Jesús murió para mostrar la riqueza del amor y la gracia de Dios por los
pecadores.
“Difícilmente habrá quien muera por un justo, aunque tal vez haya quien se
atreve a morir por una persona buena. Pero Dios muestra su amor por nosotros
en esto: en que cuando todavía éramos pecadores, Cristo murió por nosotros”
(Romanos 5:7-8)
• Jesús murió para dar vida eterna a todos los que creen en Él.
“Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo unigénito, para que todo el
que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna” (Juan 3:16)
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• La muerte de Cristo una vez, completa y final.
“Porque con un solo sacrificio ha hecho perfectos para siempre a los que está
santificando” (Hebreos 10:14)
Integración
Toma un tiempo para reflexionar en los cinco aspectos del sacrificio expiatorio
descritos anteriormente. Piensa en cómo explicarías estas cinco áreas a una persona
que no conoce a Cristo. Muchas veces tomamos estos conceptos por sentados si hemos
sido cristianos por un tiempo, pero para una persona que no conoce a Cristo, poder
explicarle que Dios pagó un rescate, significa usar palabras o imágenes que tengan
sentido para ellos.
Oración Final
Señor, no existe un amor más grande que este. Unimos nuestras voces con todos
aquellos en el cielo que cantan: “Digno eres…, porque fuiste sacrificado, y con tu sangre
compraste para Dios gente de toda raza, lengua, pueblo y nación. De ellos hiciste un
reino; los hiciste sacerdotes al servicio de Dios… ¡Al que está sentado en el trono y al
Cordero, sean la alabanza y la honra, la gloria y el poder, por los siglos de los siglos!”
Amén
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Semana Final en la Vida de Jesús en la Tierra
21:25-22:14 20:9-19
12:1-12
Martes Tres parábolas de rechazo, 22:15-46 20:1-47
12:13-12:37
Cuatro preguntas 23:1-36; 24:1- 21:5-28
13:1-37
Siete “Ay” 51; 25:1-46 19:12-27
Último Tiempo
Tres parábolas sobre Su regreso
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Capítulo 8
Objetivos – El estudiante:
• Comprenderá que la escuela de desarrollo de liderazgo de Jesús se basó en un
discipulado relacional, y verá cómo funciona
• Aprenderse las ocho etapas del discipulado que usó Jesús, y comprenderá cómo
implementarlas en su congregación.
• Entenderá la visión de desarrollar discípulos en su congregación, y se
emocionará en crear un sendero para el crecimiento de cristianos maduros.
Comencemos
Imagina que en un mundo 7.5 billones de personas como en el 2017, sólo existe un
cristiano. Uno. Durante el 2017, este único cristiano lee Mateo 28:19 y reconoce que
él/ella necesita compartir el Evangelio, llevar a otros a Cristo y discipularlos. Así que,
durante el año 2017, este cristiano lleva una persona a Cristo y la discipula. Al final del
año, hay dos cristianos en el mundo.
El nuevo creyente también entiende que Dios lo ha llamado a, igual que todos los
creyentes, hacer lo mismo, así que el siguiente año, 2018, estos dos cristianos salen,
cada uno alcanza otra persona para Cristo, y las discipulan. Para el final del 2018 habrá
cuatro cristianos. El siguiente año, el mismo proceso, así que al final del 2019, serán
ocho, en 2020 – 16 etc. He aquí la pregunta: Si este proceso continúa, y cada nuevo
discípulo, discipula a una sola persona en todo un año, ¿cuánto se tardaría para que, el
mundo de 7.5 billones de personas, lleguen a ser seguidores de Jesús?
Sin embargo, cuando caemos en cuenta del tiempo que ha tenido la Iglesia desde
que Jesús nos dio la Gran Comisión en Mateo 28:16-20 de ir y hacer discípulos, vemos
que todavía falta mucho por hacer. El gráfico siguiente muestra el estado del
cristianismo comparado con otras religiones mundiales:
Comparando las tres principales religiones del mundo, el cristianismo ha perdido
números, el islam va en aumento, y el hinduismo sigue igual. (Age of The Sage Website
2017)
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RELIGIONES
CRISTIANISMO 32.50%
ISLAM 21.50%
NO-RELIGIOSOS 16%
HINDUISMO 14%
RELIGIONES CHINAS 6%
FIELES PRIMIGENIOS 6%
BUDISMO 6%
SIKHISMO 4%
JUDAISMO 2%
Profundizando
“Todo comenzó cuando Jesús llamó a unos pocos hombres para que lo siguieran. Esto
mostró de inmediato la dirección que tomaría Su estrategia evangelística. Su enfoque
no estaba en los programas para alcanzar a las multitudes, sino en los hombres a los
que las multitudes seguirían. Increíble como parece, Jesús comenzó reuniendo a estos
hombres alrededor de Él sin haber organizado antes ninguna campaña evangelística o
sin haber predicado nunca un sermón en público. Los hombres (la gente) iba a ser Su
método para ganar el mundo para Dios.”
Robert Coleman, Master en Planificación Evangelística
Yo soy el camino, la verdad y la vida – le contestó Jesús – Nadie llega al Padre sino por
mí. Juan 14:6
Este capítulo se enfoca en la Forma de Jesús de hacer las cosas, una forma del
discipulado descuidada en algunas iglesias hoy. Desafortunadamente, muchos
programas, pastores de alto perfil, y la presencia de los medios sociales, han dejado de
lado el método simple modelado por Jesús al escoger a 12 hombres para que fueran sus
discípulos. Él modeló la forma y les mandó a Sus seguidores que reprodujeran el mismo
método con otros. Antes de irse al cielo con Su Padre, Él dio la Gran Comisión:
Jesús se acercó entonces a ellos y les dijo: Se me ha dado toda autoridad en el cielo
y en la tierra. Por tanto, vayan y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos
en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo, enseñándoles a obedecer todo lo
que les he mandado a ustedes. Y les aseguro que estaré con ustedes siempre, hasta el
fin del mundo. Mateo 28:18-20
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Jesús tenía varios pasos discernibles en su ministerio con Sus discípulos que
veremos en este capítulo. Los estudiantes podrán ver cómo estos pasos podrían ser
usados en sus propios ministerios, y cómo ellos pueden implementar estas estrategias
para discipular a otros, quienes lo harán también con otros.
Selección
Los 12 discípulos que Jesús escogió venían de estratos diferentes de la sociedad.
Ninguno era rico, aunque Juan y Santiago, los hijos de Zebedeo, parece que tenían más
que otros ya que su padre era dueño de más de un bote de pesca. Sólo Judas Iscariote
venía de un área más refinada de Judea. Un discípulo, Mateo, era un odiado recolector
de impuestos. Otro, Simón el Zelote, había sido parte de un grupo que quería derrocar
al gobierno romano. Ninguno de ellos poseía recursos extraordinarios o habilidades
naturales que los hubiera calificado, desde el punto de vista humano, para ser los líderes
de un movimiento que cambiaría al mundo.
Sin embargo, los Evangelios dan claves de qué los hizo la clase de hombres que
Jesús escogería. Juan 1 registra el inicio del llamado de Jesús a sus primeros discípulos.
Jesús llamó a Felipe para que lo siguiera, luego “Felipe buscó a Natanael y le dijo: Hemos
encontrado a Jesús de Nazaret, el hijo de José, aquel de quien escribió Moisés en la ley,
y de quien escribieron los profetas” (Juan 1:45). Ellos fueron a buscar al Mesías.
Inmediatamente, fueron disponibles. Lucas 5 nos dice que cuando Jesús llamó a Pedro,
Santiago, y Juan, ellos dejaron todo y le siguieron.
Ellos también fueron fieles y enseñables. Hubo altos y bajos en el camino con Jesús
durante los siguientes tres años. Ellos aprendieron conforme caminaban con él, con
excepción de Judas, nunca se dieron por vencidos.
Se nos muestra dos importantes principios en el proceso de selección. Primero,
Jesús continuó ministrando a las multitudes, mientras desarrollaba el liderazgo en Su
pequeño grupo de discípulos. Estaban los doce, y dentro de los doce, había tres, Pedro,
Santiago y Juan, quienes estuvieron con Jesús en momentos que los otros no estaban,
como en el tiempo de oración de Jesús en Getsemaní. También tenemos a los 70 que
Jesús envió (Lucas 10), y un grupo de mujeres que estaban con ellos para servirle a
Jesús: Marta, su hermana María y otras.
El segundo principio clave, mencionado en Lucas 6, es que Jesús pasó la noche en
oración, antes de escoger a los doce. A menudo nosotros evaluamos a otros
basándonos en sus habilidades, en lugar de los estándares de Dios. Cuando Samuel
escogió a David para ser el sucesor de Saúl, él aprendió una valiosa lección para escoger
líderes potenciales.
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Conforme piensas y oras por aquellos que Dios ha puesto en tu iglesia o círculo de
influencia, escribe los nombres de tres personas (hombres con hombres, mujeres con
mujeres) a quienes Dios ha puesto en su vida para que los pueda discipular.
Asociación
“Jesús no tuvo una escuela formal, ningún seminario, ningún curso de estudio
bosquejado, ninguna clase periódica en la cual involucraba a sus seguidores. Ninguno
de estos altamente organizados procedimientos, considerados muy necesarios hoy,
fueron parte de Su ministerio. Aunque suena increíble, todo lo que hizo Jesús fue enseñar
a estos hombres a estar cerca de Él. Él fue Su propia escuela y plan de estudios.” (Coleman
1963)
En los Evangelios, tenemos imágenes de la manera que Jesús ministró a las masas.
Mientras enseñaba y hacía milagros, Sus discípulos estaban con Él en todo tiempo. Ellos
caminaron, comieron y vivieron juntos. Marcos 3:14-15 muestra una progresión en la
capacitación de Jesús: “Designó a doce, a quienes nombró apóstoles, para que lo
acompañaran y para enviarlos a predicar y ejercer autoridad para expulsar demonios.”
Por un buen tiempo, el único objetivo de Jesús fue que Sus discípulos simplemente
estuvieran con Él. Esto es discipulado relacional. El ministerio de predicación y echar
fuera demonios vino luego.
Cuando Sus discípulos estaban con Él, dos cosas importantes sucedieron. Ellos
fueron testigos y aprendieron que lo que Jesús decía, eso era Él, verdaderamente lo era.
Él era el Mesías, el Prometido de la Escritura, el Hijo de Dios. Mientras lo seguían, ellos
vieron los milagros que hacía, la gente a la que sanó, los demonios que echó. Aun el
poder de una tormenta fue calmado con una simple orden de Jesús (Marcos 4:35-41).
Él era el digno y poderoso objeto de su fe, una fe que continuó creciendo y maduró
mientras pasaban tiempo con Él.
Unas de las declaraciones más dicientes de Jesús a Sus discípulos en cuanto a Su
intensión con ellos fueron: “Vengan, síganme… y los haré pescadores de hombres.”
(Mateo 4:19). En esta declaración, Jesús identifica tres áreas donde la transformación
toma lugar. Su primera declaración, “síganme”, significa que ellos (y nosotros también)
reconozcan quien es Jesús como Señor, Salvador y Líder. Él guía; nosotros seguimos. Es
muy simple, pero no fácil. Primeramente, Su invitación operó a nivel de la cabeza en
Sus discípulos. Existía un entendimiento y aceptación inicial de quién era, pero, al
continuar con Él, su entendimiento creció.
Su siguiente declaración, “y los haré”, sugiere un nivel más profundo de
transformación: en el corazón. Existe un momento en el discipulado cuando un cambio
fundamental se lleva a cabo en el corazón. Jesús hablo sobre este proceso en Juan 15:3,
“Ustedes ya están limpios por la palabra que le he comunicado.” Su palabra dada a ellos
había podado las ramas secas, creencias erróneas, y decisiones pobres y Él estaba
haciendo cambios en la manera que ellos pensaban sobre Él, sobre ellos, y sobre otros.
La meta con Sus discípulos, y con nosotros, es reproducir Su vida en nuestras vidas.
Ese es el fruto del Espíritu – que el carácter de Cristo sea formado en nosotros, poco a
poco. Un autor lo describe así: “discipulado, de corazón, involucra una transformación
en el nivel más profundo de nuestro entendimiento, afectos, y voluntad. Este proceso lo
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lleva a cabo el Espíritu Santo, a través de la Palabra de Dios, y en la relación con el pueblo
de Dios.” (Putman y Harrington 2013)
Hay una fase más en este proceso: Él los haría “pescadores de hombres”. Seguir a
Jesús cambia lo que hacemos. Así como fue cierto con Sus discípulos, es cierto con
nosotros: estamos en una misión de amor, alcanzar a un mundo perdido y dolido para
Cristo. Nosotros comenzamos a tener cuidado de las cosas que Dios tiene cuidado. Ésta
son las manos de este proceso de transformación. Cabeza…corazón…manos… Somos
cambiados desde adentro.
Para Jesús y Sus discípulos, y para nosotros y nuestros discípulos, es iniciar con una
simple relación con los que discipulamos. Ellos verán nuestras vidas, y observarán como
nuestra relación con Jesús se vive hacia fuera con el poder del Espíritu Santo, guiados
por la Palabra de Dios, en la comunión con el pueblo de Dios, sirviendo, amando y
compartiendo a Cristo uno con el otro y con aquellos fuera de la iglesia. Les mostramos
el camino, incluso cuando les contamos del camino de Jesús.
Pablo hizo esta atrevida declaración a los filipenses: “Pongan en práctica lo que de
mí han aprendido, recibido y oído, y lo que han visto en mí…” (Filipenses 4:9). Su
declaración exige una pregunta: ¿vivo una vida digna de seguir? Si así es, ¿por qué? Si
no, ¿por qué no? Probablemente la respuesta para la mayoría de nosotros es: “Algunas
veces mi vida es digna de seguir y otra no.” Todos somos una obra en progreso, pero
existen características claves para tener en mente mientras otros ven el modo en que
vivimos:
Preguntas de Reflexión:
1. ¿Soy transparente y honesto en mi vida?
2. ¿Busco vivir mi vida en el poder del Espíritu Santo, guiado por la Palabra de Dios?
3. ¿Busco vivir una vida de integridad, que lo de afuera concuerde con lo de
adentro? ¿Soy la misma persona en privado de la que soy en público, o trato de
mantener una imagen que no representa lo que realmente soy?
4. ¿En qué área(s) lucho, que afecta mi capacidad y mi tiempo para ser un buen
ejemplo para otros? (Lucho por no ser generoso; tengo problemas con el enojo;
estoy muy ocupado, etc.)
Consagración
“La expectativa de Jesús era que los hombres que están con Él le obedecieran. No
se requería que fueran inteligentes, pero si debían ser leales. Esto llegaría a ser la marca
distintiva por la que serían conocidos.” (Coleman 1963)
Iban por el camino cuando alguien le dijo: te seguiré a donde quiera que vayas. Las
zorras tienen madrigueras y las aves tienen nidos – le respondió Jesús – pero el Hijo del
hombre no tiene donde recostar la cabeza.
A otro le dijo: ‘Sígueme’. Señor – le contestó – primero déjame ir a enterrar a mi
padre. Deja que los muertos entierren a sus propios muertos, pero tú ve y proclama el
reino de Dios – le replicó Jesús. Otro afirmó: Te seguiré Señor; pero primero déjame
despedirme de mi familia. Jesús le respondió: Nadie que mire atrás después de poner la
mano en el arado es apto para el reino de Dios. Lucas 9:57-62
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Preguntas:
1. Cuándo Jesús respondió a la declaración del primer hombre de seguirlo a donde
quiera que Él fuera, ¿de qué manera la respuesta de Jesús respondió a lo que el
hombre estaba diciendo que haría?
2. La excusa del segundo hombre para no seguir a Jesús inmediatamente suena
razonable. Explique la respuesta de Jesús.
3. Nuevamente, el deseo del tercer hombre de decir adiós a su familia era
razonable. ¿Por qué cree usted que la respuesta de Jesús fue de la manera que
fue?
Jesús reta a aquellos que deciden seguirlo a medir el costo (Lucas 14:25-35).
El costo de ser discípulos de Jesús es grande. En Lucas 9:23, Jesús dijo esto: “Si alguien
quiere ser mi discípulo, que se niegue a sí mismo, lleve su cruz cada día y me siga.” La
cruz no era una pieza de joyería; era un instrumento de ejecución, de muerte. Cuando
una persona era crucificada en una cruz, nunca bajaba viva. Seguir a Jesús significa darle
a Él toda nuestra vida.
El siguiente versículo (Lucas 9:24) ofrece tanto una promesa como una advertencia
“Porque el que quiera salvar su vida la perderá; pero el que pierda su vida por mi causa
la salvará.” Cuando escogemos seguir a Cristo, hay un cambio necesario que se lleva
acabo: mi vida por la de Él. Cuando morimos a nosotros mismos (a nuestra voluntad,
preservación, egocentrismo y egoísmo), y rendimos nuestras vidas a Jesús, Él nos da
todo lo que necesitamos para la vida.
Pablo resume esto muy bien: “He sido crucificado con Cristo, y ya no vivo yo, sino
que Cristo vive en mí. Lo que ahora vivo en el cuerpo, lo vivo por la fe en el Hijo de Dios,
quien me amó y dio su vida por mí.” (Gálatas 2:20).
La historia de la alimentación de los 5,000, en Juan 6, ilustra el por qué tan poca
gente pasa esta etapa. Después de que Jesús alimento a la multitud, ellos continuaban
atrás de Él, esperando más milagros para su propia satisfacción. Jesús les dijo que la
verdadera vida se encontraba, en Él, como el Pan de Vida. Cuando la mayoría de la gente
escuchó esto, se fueron. Aun cuando los 12 se quedaron con Jesús, su camino no fue
fácil. No fue hasta Su regreso al cielo, y cuando envió Su Espíritu Santo que ellos
tuvieron la dirección y el poder que necesitaban para ser capaces de rendirse por
completo y seguirlo.
Hudson Taylor, el gran misionero a China de los años 1800, aprendió la importancia
del intercambio de vida. Por años, trató por sus propios medios generar la clase de
fidelidad que él sabía que su Señor deseaba en él. He aquí como describió él su lucha:
“Me esforcé por alcanzar la fe, pero no lo logré. Trate de ponerla en práctica, pero fue
en vano. Al ver la sobreabundante medida de gracia suplida en Jesús, la plenitud de
nuestro precioso Salvador, hizo que mi culpa e impotencia crecieran. Los pecados
cometidos se veían como pequeñeces comparadas con el pecado de la incredulidad que
era la causa misma de su comisión y por ende no podía o no quería aceptar Su palabra.”
(Taylor 1939)
Pero llegó el momento en el cual reconoció que no era su propio esfuerzo lo que
traería la fe que él trataba tan fuerte de vivir, era Jesús obrando en él lo que haría la
87
diferencia. Él describió el cambio de la siguiente manera: “Pero, ¿cómo obtener fe
fortificada? No esforzándose por la fe, sino descansando en el Único que es Fiel.” (Taylor
1932)
¡Cuánto nos anima esto! Por nosotros mismos no podemos rendirnos
completamente a Jesús. Lo que podemos hacer es permitirle a Él que trabaje en
nosotros para llevarnos a ese lugar. Algunas veces el usa circunstancias que no podemos
controlar; otras veces personas; otras a través de Su Palabra; otras simplemente estar
conscientes de que no tenemos el poder para vivir la vida que Él desea que vivamos. Su
deseo es que nos rindamos por completo a Su voluntad para nuestras vidas. No es
nuestro esfuerzo ni nuestra habilidad lo que Él quiere, es nuestra disponibilidad a Él.
Impartición
“No podemos dar algo que nosotros no poseemos. La misma habilidad de darle a Cristo
nuestra vida es la prueba de esta posesión. No podemos negarnos a dar lo que poseemos
en el Espíritu de Cristo y quedárnoslo. El Espíritu de Dios siempre insiste en hacer que
Cristo sea conocido. Esta es la gran paradoja de la vida – debemos morir a nosotros
mismos para vivir en Cristo, y mientras morimos, debemos darnos en servicio y devoción
a nuestro Señor. Este fue el método de evangelismo de Jesús, visto primeramente solo
por Sus seguidores, pero a través de ellos luego llegó a ser el poder de Dios para alcanzar
al mundo.” (Coleman, 71-72)
La vida de Jesús fue la vida de dar a Sus discípulos. Así es el amor – siempre
entregándose a sí mismo. Jesús entregó lo que el Padre le había dado a Él (Juan 15:15;
17:4, 8, 14). Jesús les dio Su paz a Sus discípulos durante tiempos difíciles (Juan 16:33),
y su gozo (Juan 15:11; 17:13). Les dio las llaves del Reino, donde el poder del infierno
no prevalece (Mateo 16:19). Él les dio su todo – y al final, les dio Su vida. Durante el
tiempo con Sus discípulos, Jesús les dio su compasión por los perdidos y quebrantados
(Marcos 6:30-37), y les dio Su Palabra que transformó sus vidas (Juan 15:3).
La clave para este paso es dar en la promesa que Jesús hizo a Sus discípulos: “Y yo
le pediré al Padre, y él les dará otro Consolador para que los acompañe siempre” (Juan
14:16). La palabra consolador es traducida como defensor, o animador en otras
versiones de la Biblia. La palabra significa literalmente “uno llamado a estar a la par para
ayudar.” La palabra significativa para entender esta promesa es, otro. Jesús les dijo a
Sus discípulos que de la misma manera que Él había estado con ellos, el Espíritu Santo
vendría a ellos, y estaría con ellos para siempre. El Espíritu les enseñaría, los guiaría,
convencería de pecado, y los facultaría para vivir una vida que agradara a Dios.
Demostración
Puesto en palabras sencillas, Jesús les enseñó cómo vivir, y les mostró cómo amar.
En esta sección, nos enfocaremos en algunas áreas de los ejemplos personales de Jesús.
1. Oración – Los Evangelios muestran más de veinte ejemplos de Jesús orando. Los
discípulos vinieron a Jesús en Lucas 11 y le pidieron específicamente que les
enseñara sobre la oración. Él le dio un ejemplo en cómo hacerlo en el Padre
Nuestro (el cual ya estudiamos en el Capítulo 6, Las Enseñanzas de Jesús). A
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menos que ellos aprendieran a orar, no sucedería mucho en sus vidas. Jesús
también modeló oraciones regulares en Su relación con Su Padre, las cuales los
discípulos escucharon.
2. El uso de las Escrituras – Incluyendo los paralelos reportados en los Evangelio,
160 veces Jesús cita o alude a las Escrituras. Él conocía muy bien las Escrituras,
y entendía el poder que tienen para dar vida. Él explicó algunos pasajes a Sus
discípulos, y a menudo se refería a la Ley, los Profetas y a los Salmos. Les
demostró a Sus discípulos Su conocimiento de la Escritura, y su aplicación para
la vida.
3. Amar a otros – Jesús vino lleno de Gracia y Verdad (Juan 1:14). En Sus
encuentros con la gente, demostró Su discernimiento, sabía cuándo comunicar
Gracia, y cuándo hablar con la dura Verdad a la vida de la gente. Él pudo ser
compasivo cuando el hambriento necesitó comida o el quebrantado necesitó
sanidad, pero podía ser duro cuando confrontaba la hipocresía.
4. Enseño Naturalmente – Jesús fue el Maestro de maestros. Él no tenía un grado
universitario, pero la gente era atraída a Él por Sus enseñanzas por lo que decía,
y por como lo decía. Era excelente contando historias, usaba ejemplos de la
cultura y de la naturaleza para ilustrar la verdad espiritual. En contraste con los
fariseos, las enseñanzas de Jesús eran prácticas y transformadoras. Él enseñó
también con Sus acciones, no sólo con Sus palabras, ya fuera tocar un leproso,
o echar a los cambistas del templo.
Delegación
Después de que Sus discípulos habían estado con Jesús por un tiempo, comenzó a
delegar Su ministerio a ellos.
Habiendo reunido a los doce, Jesús les dio poder y autoridad para expulsar a todos los
demonios y para sanar enfermedades. Entonces los envió a predicar el reino de Dios y a
sanar enfermos. ‘No lleven nada para el camino: ni bastón, ni bolsa, ni pan, ni dinero, ni
dos mudas de ropa – les dijo – En cualquier casa que entren, quédense allí hasta que
salgan del pueblo. Si no los reciben bien, al salir de ese pueblo, sacúdanse el polvo de los
pies como un testimonio contra sus habitantes’. Así que partieron y fueron por todas
partes de pueblo en pueblo, predicando el evangelio y sanando a la gente. Lucas 9:1-6
El ministerio inicial de los discípulos tuvo tres partes. Jesús proveyó el propósito –
proclamar el Reino y traer sanidad; Él proveyó el poder para llevar a cabo lo que Él les
pidió que hiciera; y dio la provisión. Ellos se fueron confiando en Jesús por las
necesidades del camino. Ellos no llevaron nada extra a su viaje.
El pasaje paralelo en Mateo 10 tiene más detalles explicando lo que Jesús les dijo a
Sus discípulos que hicieran. Lee este capítulo y responde estas preguntas:
1. En los versículos 16-20, ¿de qué los advirtió Jesús que podía suceder? ¿Qué
promesa les hizo?
2. ¿Por qué esperaríamos el mismo trato cuando nosotros compartimos con otros
el Evangelio?
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3. ¿En qué principios de este pasaje podemos depender, mientras esparcimos el
Evangelio en el mundo?
Luego Jesús envió a los 70 con la misma misión (Lucas 10). Después de Su
resurrección, Jesús les dio a Sus discípulos la Gran Comisión, instruyéndolos a que
fueran a todo el mundo, a compartir el Evangelio, a bautizar y hacer discípulos ellos
mismos. En Hechos 1:8, Jesús les promete el poder para que fueran capaces de hacerlo.
Ese mismo poder está accesible para nosotros hoy.
Supervisión
Jesús supervisó el esfuerzo de Sus discípulos, después de enviarlos a la misión. Él
hizo esto con los 12, como lo vemos en Marcos 6:30, y con los 72 (Lucas 10:17-20). A
menudo usaba sus experiencias para proveerles de ánimo y alabarlos (Lucas 10:18), y
como oportunidad para darles buena retroalimentación en forma de instrucción.
En el incidente mencionado en tres de los Evangelios, Jesús regresaba del Monte
de la Transfiguración para encontrar a Sus discípulos incapaces de echar fuera un
demonio de un joven (Mateo 17:15-20; Marcos 9:14-29; Lucas 9:37-43). Jesús sanó al
muchacho, pero también utilizó el momento para corregir e instruir a Sus discípulos.
En Juan 6:1-13, Jesús incluyó a Sus discípulos en el proceso de alimentar a los 5,000
como una oportunidad para que ellos experimentaran Su Poder, y como un momento
de enseñanza. En otros momentos, Jesús les enseñó sobre la paciencia, y sobre sus
prioridades. Lucas 9:49-56 menciona dos incidentes. El primero, Sus discípulos querían
impedir que otros (por no ser parte de su grupo) echaran fuera demonios. Jesús los
reprendió por eso. El segundo, Jesús envió mensajeros por adelantado a una villa
samaritana para preparar Su llegada. Cuando estos no quisieron dar la bienvenida a
Jesús, Sus discípulos querían pedir fuego del cielo para quemar la villa. Jesús les
recriminó, y se fueron a otra villa. Percepciones mundanas y malos temperamento no
eran apropiados.
Jesús continuamente usaba experiencias ministeriales como oportunidades para
proveer retroalimentación, alabanza o corrección. Él los estaba preparando para el
tiempo cuando Él se hubiese ido. Pero no lo haría sin cumplirles la promesa de la venida
del Espíritu Santo, quien siempre estaría ahí para guiarlos, corregirlos, y llevarlos a
efectuar el ministerio que Jesús los llamó (y a nosotros) hacer.
Reproducción
Jesús dedicó tres años preparando a Sus discípulos para el momento cuando
ascendería al cielo con Su Padre. Él les dejó Su ministerio a ellos. Cuando revisamos lo
sucedido, vemos que fueron inconstantes, su forma de aprendizaje fue tres pasos
adelante, dos para atrás. Recuerden, ellos no eran hombres que el mundo consideraría
material calificado para liderazgo. Ellos fallaron algunas veces, tuvieron éxito en otras,
pero, a pesar de sus inconsistencias, Jesús les confió a ellos Su ministerio. El hecho
sorprendente es que ellos tuvieron éxito, y dentro de muy pocos años el cristianismo
explotó alrededor del mundo civilizado.
Volvamos a la ilustración del inicio de este capítulo. Hemos tenido dos mil años
para hacer la tarea que Jesús inició y modelo con Sus discípulos. Todavía hay tanto que
90
hacer para obedecer el último mandato de Jesús de hacer discípulos de todas las
naciones (Mateo 28).
En la próxima sección, veremos algunas cosas que podemos hacer para poner en
práctica el método de Jesús de hacer discípulos que hagan discípulos.
Integración
“Lo que en realidad cuenta en la perpetuación definitiva de nuestro trabajo es la
fidelidad con la que nuestros conversos salen y hacen líderes de sus conversos, no
simplemente más seguidores. (Coleman, 1963)
1. Comparta: Jesús se asoció con toda clase de gente. Los amó y los invitó a tener
una relación con Él. Como Sus discípulos, debemos hacer lo mismo. Así que
hagámonos la siguiente pregunta: ¿Cómo quiere Dios que yo (y nosotros como
iglesia) entre en la vida de la gente y les muestre Su amor?
Relaciones de amor son el puente para comunicar el Evangelio e iniciar el
proceso de discipulado. Lo hacemos en nuestra interacción diaria con nuestros
vecinos, la gente en la calle, y aquellos que Dios trae a nosotros como una “cita
divina”. Como iglesia, alcanzamos a nuestra comunidad y suplimos sus
necesidades según como Dios nos permite.
91
discípulos nuevos aprendan a seguir a Jesús e inicien a alimentarse de la Palabra
de Dios.
Nota: Es más efectivo si los grupos pequeños se mantienen con género específico,
hombres con hombres, mujeres con mujeres. El nivel para compartir es más profundo,
y grupos con género específico ayudan a guardar la integridad de las relaciones.
Oración Final
Señor, nosotros también somos tus discípulos, escogidos por Ti. Estamos tan
agradecidos de que, de alguna manera, a través de todo el ruido de este mundo, te
92
escuchamos decir: “Sígueme”. Nuestro deseo más grande es estar cerca Tuyo, para ser
más como Tú, y atraer a muchos hacia Ti.
No hay otro como Tú. Gracias por tu Espíritu quien está con nosotros y nos ayuda
hacer todas estas cosas. Enséñanos a descansar en Ti, nuestro Único Fiel.
En tu nombre, Señor Jesús, oramos. Amén.
93
Capítulo 9
La Singularidad de Cristo
Ciertamente les aseguro que, antes de que Abraham naciera, ¡yo soy!
Juan 8:58
Objetivos – Los estudiantes:
• Entenderán qué Jesús es único, es tanto Dios como hombre.
• Verán la singularidad de Cristo cuando lo comparen con los fundadores,
profetas o deidades de otras religiones.
Comencemos
En Mateo 16:15, Jesús les pregunta a Sus discípulos: “Y ustedes, ¿quién dicen que
soy yo? Esta es la pregunta más importante; lo fue para ellos y sigue siendo para
nosotros hoy. Las opiniones que tenemos y las cosas que enseñamos sobre la identidad
de Jesús hace toda la diferencia en nuestras iglesias y en nuestras vidas. Pedro contestó
correctamente: “Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente”.
Profundizando
Pablo, en sus cartas, encapsula para nosotros quien fue Jesús, y lo que vino a
cumplir.
… quién, siendo por naturaleza Dios, no consideró el ser igual a Dios como a algo
a qué aferrarse. Por el contrario, se rebajó voluntariamente, tomando la naturaleza de
siervo y haciéndose semejante a los seres humanos. Y, al manifestarse como hombre, se
humilló y se hizo obediente hasta la muerte, ¡y muerte de cruz! Por eso Dios lo exaltó
hasta lo sumo y le otorgó el nombre que está sobre todo nombre, para que ante el
nombre de Jesús se doble toda rodilla en el cielo y en la tierra y debajo de la tierra, y
toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre. Filipenses 2:6-
11
“Porque a Dios le agradó habitar en él con toda Su plenitud y, por medio de él reconciliar
consigo todas las cosas, tanto las que están en la tierra como las que están en el cielo,
haciendo la paz mediante la sangre que derramó en la cruz.” Colosenses 1:19-20
El siguiente cuadro identifica Verdades Claves sobre la Vida de Jesús en estos textos:
94
El liderazgo de servicio de Cristo llegó a ser obediente al tomar la cruz
(Filipenses 2:8)
La Singularidad de Jesucristo
Él es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación, porque por medio de
él fueron creadas todas las cosas en el cielo y en la tierra, visibles e invisibles, sean
tronos, poderes, principados o autoridades: todo ha sido creado por medio de él y para
él. Él es anterior a todas las cosas, que por medio de él forman un todo coherente. Él es
la cabeza del cuerpo, que es la iglesia. Él es el principio, el primogénito de la resurrección,
para ser en todo el primero. Porque a Dios le agradó habitar en él con toda su plenitud.
Colosenses 1:15-19
95
importante, como lo es la identidad del héroe. Si nosotros no entendemos las
cualidades únicas de Dios, desde el comienzo, no entenderemos la singularidad de
Cristo.
Desde el comienzo la Biblia nos dice que Dios creó todo, para crear un lugar para
Sus hijos. En Él está el amor paternal, y de Él vinieron los hijos. Los hizo para que fueran
como Él, de cierta manera, de ciertas maneras importantes, que permiten tener
comunión con Él. Las personas están capacitadas para tener relación con Dios porque
Él es relacional, en Sí mismo. Existe como Padre e Hijo y Espíritu. Y el amor está ahí, ya,
entre ellos. Nosotros no pudimos realmente imaginarnos esto sobre Dios. Él tuvo que
decírnoslo. Pero cuando nos damos cuenta de esto, es un buen y claro lente a través
del cual muchas cosas cobran sentido.
En el principio ya existía el Verbo, y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios… Por
medio de él todas las cosas fueron creadas; sin él nada de lo creado llegó a existir.
Juan 1:1, 3
Nadie tiene amor más grande que el dar la vida por sus amigos. Juan 15:13
Amor así que debía venir a la creación, compartir la vida de carne y hueso, y ser
capaz de morir. Y aquí está el plan de Dios: Él mismo vendría, a la humanidad,
entregando la parte más preciada de sí mismo, Su Hijo. El Único que es la fuente de
amor, dejaría a un lado la gloria, se haría carne, y pondría Su propia vida para salvar a
Sus hijos.
Por tanto, ya que ellos son de carne y hueso, él también compartió esa naturaleza
humana para anular, mediante la muerte, al que tiene el dominio de la muerte – es
decir, al diablo – y librar a todos los que por temor a la muerte… Por eso era preciso que
en todo se asemejara a sus hermanos, para ser un sumo sacerdote fiel y misericordioso
al servicio de Dios, a fin de expiar los pecados del pueblo.
Hebreos 2:14-1
Desde el primer día, después de la rebelión. Dios comenzó a sentar las bases y
establecer el marco estructural al cual Él vendría. El Antiguo Testamento nos cuenta
96
todas estas preparaciones. Y en el cumplimiento de los tiempos, Él vino a vivir entre
nosotros.
Dios nos hizo lo suficientemente semejantes a Él, para que una joven mujer, a
través del poder del Espíritu Santo, fuera capaz de concebir lo que era Divino, llevar al
niño en su vientre por nueve meses, hasta el nacimiento. Dios creó toda vida y semillas
y criaturas sin nacer, y ciertamente los procesos naturales siguieron su curso. Pero el
comienzo de Jesús es único. Algo que nunca había sucedido, vino a suceder en el vientre
de una adolescente judía. Un bebé fue concebido directamente por el Santo Espíritu de
Dios.
Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que el Señor había dicho por medio del
profeta. ‘La virgen concebirá y dará a luz un hijo, y le llamarán Emanuel’ (que significa
‘Dios con nosotros’). Mateo 1:22-23
Esta venida de Dios al mundo, Su muerte, y Su resurrección sucedió sólo una vez.
No hay necesidad de repetición cíclica. Jesús cumplió con lo que vino hacer. Él hizo lo
que sólo Él podía hacer, y nada puede ser añadido a este majestuoso sacrificio de amor.
“Consumando Es”, dijo Jesús, poco antes de que muriera (Juan 19:30).
Porque hay un solo Dios y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre.
1 Timoteo 2:5
97
Este acto tremendo de amor sacrificial, hecho por el único Hijo de Dios, fue
suficiente para hacer que los cautivos fueran libres. Y continúa siendo suficiente para
salvar de pecado y muerte a todos los que ponen su fe en Él, los saca del reino de la
oscuridad a Su maravillosa luz, para reconciliarlos con Dios y unirlos para siempre a Su
vida eterna. Debido a Cristo y lo que hizo, los hijos son redimidos, hechos libres,
restaurados ante su Padre, bienvenidos a Su casa, y hechos herederos del Reino.
Nadie más ha reclamado estas cosas. Nadie nunca lo podría hacer.
El Hijo es el resplandor de la gloria de Dios, la fiel imagen de lo que él es, y el que sostiene
todas las cosas con su palabra poderosa. Después de llevar a cabo la purificación de los
pecados, se sentó a la derecha de la majestad en las alturas. Hebreos 1:3
Integración
Preguntas:
98
2. Mientras estudiábamos los métodos que Jesús usaba para relacionarse con la
gente, tanto con las multitudes como con Sus discípulos, ¿te habló Dios en
cuanto a áreas en tu ministerio que necesitan un cambio para reflejar más la
relación de Jesús con la gente?
3. ¿Cuál de las enseñanzas de Jesús que hemos estudiado en clase te impactó más?
¿Por qué?
Oración
Poderoso Dios, eres nuestro Padre, que gozo nos has dado a nosotros tus hijos.
Podemos conocerte, hablar contigo, escuchar Tu voz, caminar Contigo a través de esta
vida y estar Contigo para siempre. Tenemos acceso a Ti, debido a Tu precioso Hijo,
Jesucristo. Te alabamos Señor. Te agradecemos. Te amamos. Amén.
99
Apéndice: Comparación entre el Cristianismo y Otras Religiones
1. Una Comparación entre el Cristianismo y el Islam
Cuando Mahoma nació en lo que es ahora Arabia Saudita, los residentes eran
primeramente animistas, creían en muchos dioses y espíritus, Hoy, el Kaaba (cubo que
está dentro de la mezquita), un santuario, es el punto de enfoque del peregrinaje, Hajj,
a la ciudad de La Meca. Se decía que tenían más 300 ídolos antes de que Mahoma los
quitara. Comunidades judías también vivían en La Meca y en los pueblos de alrededor.
Mahoma fue influenciado por algunas de la enseñanzas y tradiciones judías y él conectó
el islam con el judaísmo en algunos puntos. Mucha gente de Europa, India y África
viajaban a La Meca por razones comerciales. Fue en este ambiente de naciones y
religiones que el islam surgió bajo la bandera de Allau Akhbar, Dios es el más Grande.
El credo La Ilaha il Allah, Muhammad ir Rasulullah (existe sólo un Dios y Mahoma es su
Siervo), estaba en contradicción con las creencias politeístas prevalecientes.
100
Según el autor Nico Nacnicol, el islam fue llevado a India por primera vez en el año
712 d.C. Los musulmanes ganaron poder político en India en 1193 d.C., cuando
Muhammad Ghuri estableció Delhi como la capital de su gobierno.
Existen cinco prácticas a las cuales todos los musulmanes intentan adherirse. Estas
prácticas son llamadas Los Cinco Pilares del Islam.
1. Creer en Dios
Los musulmanes creen en uno, único e incomparable Dios, quien no tiene hijo o
compañero, y ese único tiene el derecho de ser sólo él adorado. Él es el
verdadero Dios, y cualquier otra deidad es falsa. Él tiene los nombres más
magníficos y atributos sublimes perfectos. Nadie comparte si divinidad ni sus
atributos.
2. Creen en ángeles
Los musulmanes creen en la existencia de ángeles y que ellos rinden culto sólo
a Dios, lo obedecen y actúan sólo bajo Su mandato. Entre ellos está el Arcángel
Gabriel quien trajo la revelación al profeta de Dios.
3. Creen en las escrituras divinas
Los musulmanes creen que Dios reveló los libros a Su mensajero como prueba
para la humanidad y guía para ella.
101
4. Creen en profetas
Los musulmanes creen en todos los profetas y mensajeros de Dios, comenzando
con Adán, incluyendo a Noé, Abraham, Moisés y Jesús. También creen que el
mensaje final de Dios a los humanos fue revelado a Mahoma, el último y final
profeta.
5. Creen en el día del juicio
Los musulmanes creen que todas las personas regresaran a la vida después de
morir para el juicio de Dios de acuerdo con sus creencias y obras.
6. Creen en la predestinación (Al Qadar)
Los musulmanes creen que Dios le ha dado a cada humano libre albedrío para
hacer lo malo o lo bueno, y que los humanos son responsables por sus
decisiones. Esto también significa que Dios conoce todas las cosas en todo
tiempo y que tiene control sobre ello.
Estas prácticas y creencias muestran que los musulmanes y los cristianos tienen
muchas cosas en común en la manera que ven el mundo y llevan a cabo su fe. Aun
cuando hay puntos en común existen serias diferencias. La diferencia más significativa
es lo que creen sobre quién es Jesús y lo que hizo.
Jesús es mencionado 25 veces en el Corán. A menudo se refieren a Él como el
“Espíritu de Dios”. También es descrito como una palabra de Dios y se le llama Isa Al-
Masih, que significa Jesús, el Mesías. El Corán se refiere más comúnmente a Jesús como
Isa ibn Maryam, Jesús el hijo de María. Se dice que sopló vida en pájaros de arcilla,
realizó milagros y que fue sin pecado. En los últimos días es el que va a volver para
juzgar.
Qué enseña la Biblia sobre Jesús Qué enseña el Corán sobre Mahoma
Jesús es el Hijo de Dios (Juan 10:36) Mahoma fue un hombre (Surah 18:110)
Jesús conocía lo que había dentro de los corazones Mahoma no conocía lo que había dentro de los
de la gente (Apocalipsis 2:23) corazones de la gente (Surah 11:31)
102
Jesús es nuestro intercesor ante Mohammed no es nuestro intercesor ante el
Padre (1 Juan 2:1-2) Padre (Surah 9:80)
Jesús prohibió a Sus seguidores usar la espada (Mateo Mahoma instó a sus seguidores a usar la espada
26:52) (Surah 8:65)
Jesús fue sin pecado (1 Pedro 2:22) Mahoma fue pecador (Surah 47:19)
Las palabras de Jesús nunca cambian (Mateo 24:35) Las palabras del Corán fueron cambiantes
(Surah 16:101)
Jesús llamó a la gente para que Mahoma fue amonestado porque enviaba a la
viniera a Él (Mateo 11:28-30) gente lejos (Surah 6:52)
Jesús enseñó la monogamia (Mateo 19:5-6) Mahoma enseñó la poligamia (Surah 4:3)
La gente era libre para aceptar o rechazar el La gente fue forzada a aceptar el mensaje de
mensaje de Jesús (Lucas 10:10-11) Mahoma (Surah 9:29)
Estas diferencias no se expusieron para que usted pueda probar que Jesús fue más
grande que Mahoma. Ellas fueron dadas para ayudarle a entender aspectos de Jesús
que usted puede usar en historias o testimonios. No es necesario que mencione a
Mahoma. Cualquier musulmán está al tanto de sus propias creencias sobre él y es capaz
de hacer sus propias comparaciones.
103
Diferencias entre el Jesús de la Biblia y el Jesús del Islam
Cristo fue crucificado en la cruz y murió El islam niega que Cristo fue asesinado, el que murió
sólo fue “un impostor” (Sura 4:157-158)
(Mateo 27:35; Lucas 23:33; Juan 19:18)
Cristo es el Mesías El islam proclama que aquellos que creen que Cristo
(Hechos 26:23; Juan fue el Mesías no son verdaderos creyentes (Sura
10:24-25 5:15-20)
Cristo es Dios (Juan 1:1-14; Colosenses 1:15- Junto con la negación del islam de la Trinidad (lo cual el
16; 2:9; Romanos 1:3-4; Jeremías 23:5; Corán mal interpreta gravemente), el islam declara que
Hebreos 1; Apocalipsis 23:5 Cristo fue “sólo un mensajero”, y declara maldición sobre
aquellos que creen que Él es Dios (Suras 5:75; 9:30; Suras
4:171; 5:116, 117)
Mientras los musulmanes admiran a Cristo como profeta, y aceptan muchas de las
cosas verdaderas sobre Él (Sus milagros, el nacimiento virginal, sin pecado, etc.), niegan
lo que es lo más importante: qué como Hijo de Dios, solo Él podía proveer lo que ningún
hombre puede: el perdón de nuestros pecados. Al negar la realidad de la muerte de
Cristo, también niegan Su resurrección, sin la cual Sus proclamas, y nuestra fe, no tienen
valor.
Hemos visto que el Corán presenta a Cristo como único entre los otros profetas. Sin
embargo, niegan los aspectos que hacen que el Camino de Cristo sea verdaderamente
único entre todas las religiones. Esos aspectos son la muerte expiatoria de Cristo, Su
resurrección y Su deidad. Cuando los discípulos de Jesús comenzaron a seguirlo (Juan
1:37-49), ellos no entendían las enseñanzas en cuanto a Su propia muerte y
resurrección (Lucas 18:31-34). Ellos lo aceptaban como Mesías e Hijo de Dios (Mateo
16:16), pero su completo entendimiento de Jesucristo como Dios vino hasta después
de Su resurrección (Juan 20:28). A los discípulos cercanos de Jesús, los 12, les tomó tres
104
años completos de caminar con Cristo para entender estos aspectos cruciales del
Evangelio.
Esta sección tratará con las similitudes y diferencias entre el concepto cristiano de
la encarnación y la concepción hindú del avatar. Luego mostraremos las razones de las
singularidades de Jesús sobre los avatares hindúes.
Clarificación de Términos
Los hindúes entienden el término avatar como los cristianos entienden la palabra
encarnación. Según Wayne Grudem, en laTeología Sistemática, la palabra encarnación
en español se deriva de la palabra latina “incarnare”, que significa ‘hacerse carne y
continuar viviendo de esa forma’. Hoy en día, la doctrina de la encarnación en su forma
altamente desarrollada se puede ver en la cristiandad, aunque conceptos similares
existen en otras religiones tradicionales.
105
Avatar: Percepción Hindú
Avatar es una palabra en sánscrito (lengua clásica de la India) que significa “abajo-
viniendo”. Parinder define el concepto hindú de avatar de la siguiente manera: “El más
alto de los más altos”, “el más allá de lo que está más allá de todo” desciende a la tierra
para nacer en medio de nosotros para reestablecer el dharma (religión). Más adelante
explica la proclama del dios Gita, “Siempre que haya decadencia de la justicia y aumento
de la maldad me envío a mí mismo”. Así que, aun en la escritura hindú, se nota que la
divinidad baja a la tierra en forma de ser humano. Consecuentemente, algunos teólogos
cristianos han usado el término avatar para aplicarlo a Jesús, pero hay que hacer una
distinción cuidadosa entre el entendimiento hindú del avatar y el entendimiento
cristiano de la encarnación. Jesús el avatar, a diferencia de los avatares del hinduismo,
no es temporal ni estático, sino permanente y dinámico.
Los avatares hindúes han bajado a la tierra a destruir a los pecadores y salvar a los
así llamados justos y gente escogida, pero Jesús vino a este mundo a mostrar el amor
de Dios a todos, tanto a los buenos como a los malos, y a dar vida eterna aquellos que
creen en Él.
Las diferencias fundamentales entre los otros avatares y Jesús es que Jesús vivió
una vida sin pecado, lo cual es central para las creencias cristianas. La vida moral de los
avatares del hinduismo es cuestionable.
106
Estos puntos dejan en claro que Jesús es único sobre todos los avatares.
Por el otro lado, esto no significa que Cristo dejó de existir como divino. Jey J.
Kanagarai, en el libro El Evangelio de Juan, comenta, “la palabra logos se expresa mejor
‘uniformidad y continuidad’ entre el Logos-Hijo y el Padre”. Por otra parte, la palabra
griega skenoo en el versículo 1 tiene una connotación diferente: tienda, acampar,
tabernáculo, morada, etc. Juan, con su riqueza teológica, subraya dos puntos
importantes. Primero, el verbo expresa que Jesús entra en una nueva condición y llega
a ser algo que Él no era antes. Segundo, el concepto diferente del término griego skenoo
puede ser entendido como “tienda” o “tabernáculo” y en el Antiguo Testamente, la
tienda y el tabernáculo simbolizan la presencia de Dios. Por tanto, a través de la
encarnación, la presencia de Dios ahora está a disposición a través de Jesús.
Juan también expresa las cualidades del Logos, las cuales las experimentó la
comunidad, Jesús es glorioso, lleno de gracia y verdad (versículo 14). Esto presenta a
Jesús como único e incomparable.
Sugerencia de Evangelismo
*El material de este apéndice fue tomado del primer manual: Vida, Ministerio y
Singularidades de Cristo.
107
Bibliografía
Bible, L. A. (2004). Life Application Bible. In Life Application Bible. Wheaton Illinois:
Tyndale.
Chand, S. (2015). Leadership Pain: The Classroom for Growth. Nashville: Thomas
Nelson.
Guthrie, G. (1998). The NIV Application Commentary Hebrews. In The NIV Application
Commentary Hebrews (p. 166). Grand Rapids Michigan: Zondervan.
Kouzes, J., & Posner, B. (2007). The Leadership Challenge. San Francisco: Jossey Bass.
Piper, J. (2006). By Signs and Wonders: Where Christ Has Not Been Named. Desiring
God.
108
Richter, S. (2008). The Epic of Eden. In S. Richter, The Epic of Eden. Downer's Grove:
IVP.
Strobel, L. (1998). The Case for Christ. Grand Rapids Michigan: Zondervan.
Swalsing, J. (2006). The Life, Ministry and Uniqueness of Jesus. In J. Swalsing, The Life,
Ministry and Uniqueness of Jesus. Global Action.
Yancey, P. (1995). The Jesus I Never Knew. Grand Rapids, Michigan: Zondervan.
109
Notas de Pie
1
(Richter, 2008, p. 45)
2
(Glaser, 1988, Boletín de junio)
3
(Glaser, 1988, Boletín de junio)
4
(Smedes, 1998, p. 37)
5
(Swalsing, 2006, p. 27)
6
(Peterson, 1997, p. 74)
7
(Koerper R. , 2011, Notas de clase)
8
(Piper, 2006, episodio 1091 )
9
(Geikie, 1877, p. 13)
1
0(Low, 1998)
1
1 (Yancey, 1995, p. 155)
1
2 (Keller, 2008, p. 99)
1
(Metaxas, 2014, p. 61)
1
(Piper, 2006, p. 3)
1
(Burge, 2009, p. 152)
1
(Murray)
1
(Bonhoeffer, 1995)
1
(Koerper R, 2010, notas de clase)
1
(Swalsing, 2006, p. 63)
1
(Swalsing, 2006, pp. 64-65)
1
(Swalsing, 2006, p. 54)
1
(Ortiz, 1975)
1
(Age of The Sage Website, 2017)
1
(Coleman, 1963, p. 38)
1
(Coleman, 1963, p. 50)
1
(Putnam & Harrington, 2013, p. 49)
1
(Coleman, 1963)
1
(Taylor, 1932, p. 160)
1
(Taylor, 1932, p. 161)
1
(Coleman, 1963, pp. 71-72)
1
(Coleman, 1963, p. 110)
2
110
Acerca de los Autores
Phil Long fue presidente de Acción Global de 2012 a 2016. Ingresó al ministerio a tiempo
completo en 1998 y se ha desempeñado como pastor, misionero y asesor de iglesias en
más de 20 países. Su trabajo de vida y pasión han sido desarrollar líderes y ayudar a
plantar iglesias alrededor del mundo. Él es un graduado de Gulf States Bible College,
Louisiana State University y recibió su MBA de la Universidad de Indiana en 2003.
Ingresó al mundo de los negocios y trabajó en varios continentes, dándole la
experiencia, la diversidad y la influencia para entrenar a los líderes de manera efectiva.
Él es el dueño y presidente de un negocio en el sureste de los EU. Vive en Charleston,
Carolina del Sur con su esposa, Shary, una enfermera registrada. Tiene dos hijos adultos,
Wesley y Abby, que trabajan con él en los negocios y el ministerio.
111
Examen: La Vida de Cristo
2. Defina que es un “tipo”. ¿Cuáles son dos ejemplos de tipos en la Biblia en estas
tres áreas?: 8 puntos
5. ¿Cuáles fueron los tres roles que Juan el Bautista tuvo en el plan de Dios? 3
puntos
112
8. ¿Cuáles son los cinco tipos de milagros que Jesús hizo? 5 puntos
9. ¿Cuáles son los dos milagros más significativos dentro de los Evangelios? 2
puntos
10. ¿Cuáles son las cuatro cosas que Jesús hizo la última semana de su ministerio en
la tierra, previo a Su arresto? 4 puntos
11. Mencione las ocho etapas de ser discípulo que estaban en el esquema del
manual. 8 puntos
12. ¿Cuáles son las tres características que hacen de Jesús un personaje tan único?
3 puntos
13. ¿Cuáles son las dos características del Reino de Dios que Jesús enseñó? 2 puntos
14. Cuando Jesús vino como el Mesías, ¿qué era lo que se esperaba de Él referente
al reinado de Roma en Israel? 1 punto
113
SOBRE ESTE MÓDULO
Imagina que estas tendiendo tus redes en las costas del Mar de Galilea. Estas exhausto de pescar toda la
noche y para terminar de hacer las cosas peores, no atrapaste nada. El Rabí Jesús, te pide que lo lleves al
lago, donde continúa enseñando a las personas, éstas se empiezan a amontonar en la playa. Cuando Él
termina, te dice algo que te cambiará la vida. Te dice que vayas a aguas profundas y allí encontraras peces.
- ¿Quién se cree? Puede que Él sea un gran maestro, pero aquí, ¡yo soy el profesional! - Pero realmente
no tengo nada que perder. Así que te diriges a aguas profundas y atrapas tantos peces que tu barca
empieza a hundirse. ¡ahora tiene toda tu atención!
Esta es la historia del encuentro de Pedro con el Salvador en Lucas 5. Cuando Jesús llamó a Pedro y a los
otros discípulos a seguirle ese día, las vidas de esos hombres nunca volverían a ser igual. Nuestra oración,
mientras estudias la vida, la muerte y la resurrección de nuestro Salvador Jesucristo en este primer
módulo de Fundamentos es que tu vida también nunca vuelva a ser la misma. Veremos a Jesús en la
eternidad pasada, trazaremos su vida primero a través del Antiguo Testamento, después en los
Evangelios. Seremos testigos de sus milagros, lo escucharemos enseñar, lo veremos morir una muerte
horrible en la cruz, y celebraremos su victoria sobre la muerte ese domingo de Pascua. Nuestro anhelo es
que mientras tomas esta clase, puedas escuchar al Salvador llamándote de una manera nueva y que tu
puedas seguirle.
Phil Long fue presidente de Acción Global de 2012 a 2016. Ingresó al ministerio a tiempo completo en
1998 y se ha desempeñado como pastor, misionero y asesor de iglesias en más de 20 países. Su trabajo
de vida y pasión han sido desarrollar líderes y ayudar a plantar iglesias alrededor del mundo. Él es un
graduado de Gulf States Bible College, Louisiana State University y recibió su MBA de la Universidad de
Indiana en 2003. Ingresó al mundo de los negocios y trabajó en varios continentes, dándole la experiencia,
la diversidad y la influencia para entrenar a los líderes de manera efectiva. Él es el dueño y presidente de
un negocio en el sureste de los EU. Vive en Charleston, Carolina del Sur con su esposa, Shary, una
enfermera registrada. Tiene dos hijos adultos, Wesley y Abby, que trabajan con él en los negocios y el
ministerio.
R.J. Koerper es el Vice Presidente de Currículum y Capacitación para Acción Global y su programa de
entrenamiento “FUNDAMENTOS PARA LA IGLESIA GLOBAL”. Se graduó de Montana State University-
Billings con una Licenciatura en Psicología y recibió su grado de Maestría en Divinidades del Western
Seminary de Portland. Su carrera profesional incluye 29 años como Profesor Asociado en el Departamento
de Estudios Bíblicos / Teología en la Universidad Cristiana de Colorado. Además, R.J. ha pastoreado
durante varios años, y tiene una práctica privada de consejería. Él y su esposa, Ermie, viven en Golden
Colorado.
Susan Kerr es escritora y editora del Currículum de “FUNDAMENTOS PARA LA IGLESIA GLOBAL” para
Acción Global. Tiene un título de la Universidad de Tufts en Estudios Urbanos y una Maestría en
Arquitectura de la Universidad de Colorado. Ella vino a Cristo después de leer el Evangelio de Juan, y
durante treinta años se dedicó a estudiar, escribir y enseñar la Palabra viva de Dios. Ha publicado
veintisiete guías para docentes y comentarios sobre las Escrituras con la editorial internacional David C.
Cook's Bible in Life Curriculum. Ella enseña el Antiguo y Nuevo Testamento en Windsor Gardens Church
en Denver, Colorado.