LA URBANALIZACIÓN
En la época actual las ciudades se han transformado puntualmente, llegando a ser
un núcleo de oportunidades de vivienda, empleo, educación que lleva al ser
humano a desarrollarse plenamente, llevándolas a ser temáticas. Sin embargo, se
ha perdido la esencia propia de cada ciudad, así como sus costumbres y cultura
se ven opacadas por la intención de parecerse a una u otra ciudad, incluso hay
aquellas que tienen una “ciudad hermana” en otro lado del mundo. Sin embargo, la
sociedad del consumismo ha llevado a modificar el propósito de nuestras
ciudades, aportando un objetivo más “comercial y vendible”, en ejemplo podemos
poner los centros culturales que ya son más turísticos, así como áreas de
esparcimientos locales, siempre son mejorados con el propósito de incluir
pequeños comercios y un espacio agradable para el consumidor.
La urbanalización son los nuevos requisitos que han cambiado la perspectiva de
las ciudades alrededor del mundo.
La banalización es el proceso de hacer algo banal, ya sea un espacio, momento,
etc. Mediante la combinación de cuatro procesos: energía, diversión, suavidad y
limpieza que se aplica a los diferentes espacios, en ejemplo: un centro comercial
sería dotado de diversión, así como un café o área de descanso sería con
suavidad.
Sin embargo, para poder integrar un espacio a la urbanización debe tener los
cuatro requerimientos urbanos:
1.- Imagen de la ciudad: Este aspecto da a la ciudad otra perspectiva, donde la
ciudad no es solo la portadora de la publicidad de varias marcas o lugares que
fomentan el consumismo de esta; si no que la ciudad misma puede ser una marca.
El objetivo primario es que la ciudad se atractiva para visitar e invertir en ella, para
esto se necesita crear una imagen donde consumir a la ciudad sea un estatus quo.
Como ejemplo podemos citar a la ciudad de Nueva York, que con su logo I LOVE
NY ha podido crear una conciencia de consumo de esta gran ciudad; Chicago
también fomenta este tipo de imagen con CITY BEAUTIFUL donde ha utilizado
estatuas haciendo de la ciudad una galería. En estos dos ejemplos se expresa
claramente el objetivo de ser una ciudad vendible, visitable y invertible; elevando
el porcentaje de desarrollo de la misma.
2.- Seguridad urbana: El beneficio de vivir en una ciudad segura ha sido una de
las características más importantes al momento de elegir el lugar de residencia,
sin embargo, este aspecto ha pasado a ser parte de la urbanalización, ya que vivir
en una ciudad de que cuenta con vigilancia las 24 hrs, cero tolerancia y
reconocimiento fácil también es parte del estatus quo del consumidor. En ejemplo
están las privadas que seleccionan a sus habitantes, y condicionan su modus
vivendi dictándoles las diferentes actividades que harán dentro del territorio (que
auto deberán comprar, que tipo de fachada habrá en su vivienda, etc.) donde
habitar en un sitio privado, es reflejo de un estatus quo.
3.- Consumo a tiempo parcial: El ciudadano local goza de tener espacios de
diferente índole: recreación, ocio, etc., sin embargo, en la nueva urbanalización
estos espacios han sido enfocados de una manera diferente y hacia el consumidor
extranjero donde el mismo espacio tiene un uso a ciertas horas del día y cambia a
un uso distinto por la noche. Siendo este aspecto un problema de apropiación del
espacio por parte del ciudadano local, que debe ver ese lugar como un consumo a
tiempo parcial que está dirigido a personas foráneas.
4.- Playas de ocio: Este aspecto ha llevado a que la ciudad cambie drásticamente
ya que los espacios que anteriormente eran destinados a la recreación y el ocio,
espacios públicos en general, se transforman por áreas de espectáculos,
nuevamente, con el afán de atraer más turistas y ser una ciudad “visitada”.
Las ciudades contemporáneas han llegado a ser parte de la cultura del
consumismo, intentando atraer más turistas han degrado su identidad para buscar
ser competitivas con ciudades de otro lado del mundo, cambiándose a sí misma,
pareciéndose a otras culturas, llegando a ser una de las características negativas
de la globalización.
La ciudad crece y se desarrolla siempre buscando ser un punto de atracción para
el foráneo incluso cambia su morfología para cumplir con los requisitos de la
nueva urbanalización, sin embargo, la banalidad de este objetivo ha descuidado
su esencia misma, y contrario a la búsqueda implacable de adquirir más público,
resulta la ausencia del mismo, ya que su oferta es parecida a otra ciudad en otro
nivel.
La “urbe” ha cambiado su nombre por “el mercado” y el “ciudadano” ahora es el
“consumidor”.