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El Significado de Las Parábolas

La parábola presenta tres puntos principales: 1. Jesús usó parábolas para revelar verdades espirituales de una manera sencilla y familiar. 2. Aunque otros también usaban parábolas, Jesús las usó de una manera única para dar nueva revelación. 3. La parábola del juez injusto enseña que debemos orar con persistencia, confiando en que Dios escuchará a Sus hijos aunque parezca demorarse.

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El Significado de Las Parábolas

La parábola presenta tres puntos principales: 1. Jesús usó parábolas para revelar verdades espirituales de una manera sencilla y familiar. 2. Aunque otros también usaban parábolas, Jesús las usó de una manera única para dar nueva revelación. 3. La parábola del juez injusto enseña que debemos orar con persistencia, confiando en que Dios escuchará a Sus hijos aunque parezca demorarse.

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El significado de las parábolas

Una parábola en la Biblia es una historia de la vida real para realizar una comparación o semejanza
para que una verdad espiritual sea revelada. Compara dos cosas de campos diferentes, con el fin
de elucidar lo poco familiar por medio de lo familiar.

Una parábola es más que una metáfora (Y Jesús les dijo: Mirad, guardaos de la levadura de los
fariseos y de los saduceos. Mt. 16:6) o un símil (He aquí, yo os envío como a ovejas en medio de
lobos; sed, pues, prudentes como serpientes, y sencillos como palomas. Mt10:16), la parábola es
una semejanza que usa una verdad evidente de un campo conocido (la naturaleza o la vida
humana) para comunicar una verdad nueva en un campo desconocido (el reino, la naturaleza y
acción de Dios).

A. Aunque Jesús usó parábolas de una manera única, no fue el único en usarlas
i. Las parábolas jugaron un papel importante en las tradiciones y enseñanzas de los rabinos en los
días de Jesús.
ii. Los fariseos usaban parábolas para explicar o ilustrar el significado de la ley mosaica del Antiguo
Testamento.
iii. Jesús no usó las parábolas solo para ilustrar revelaciones anteriores; Él las usó para dar nueva
revelación.
B. Aunque las parábolas son raras en el Antiguo Testamento, podemos encontrar algunos
ejemplos:.
i. Después del pecado de David con Betsabé, el profeta Natán confrontó al rey con una parábola.
ii. David respondió a la parábola con indignación, sin darse cuenta de que él mismo era el autor del
crimen en la parábola.
iii. La parábola de Natán fue una herramienta de enseñanza eficaz en un momento de crisis.
C. Las parábolas pueden aclarar el significado de lo que se está diciendo.
i. La palabra en español «parábola» proviene de la palabra griega parabole.
1. El prefijo para- describe algo que está junto a otra cosa (para-iglesia, para-legal).
2. La palabra bole se refiere a algo que se lanza o arroja.
ii. Una parábola, entonces, se incluye junto con otras enseñanzas para ilustrar un concepto o
aclarar el significado.
iii. Del mismo modo, los predicadores usan historias e ilustraciones para aumentar en el oyente la
capacidad de entender lo que se está diciendo.
D. Las parábolas pueden ocultar el significado de lo que se está diciendo.
i. Jesús concluyó la parábola del sembrador con «El que tiene oídos para oír, que oiga» (Marcos
4:9).
ii. Jesús llama a Sus oyentes no solo a escuchar los sonidos que se están emitiendo, sino a
comprender y abrazar Su enseñanza.
iii. La palabra griega para obediencia incluye la palabra para oír.
iv. La obediencia, entonces, es un acto deliberado de escuchar y prestar atención a una instrucción
u orden.
v. Las parábolas de Jesús penetran en los corazones y las mentes de algunas personas, pero no de
otras.
1. Para aquellos que tienen oídos para escuchar, las parábolas traen una comprensión más
profunda de las cosas de Dios.
2. Para aquellos que no tienen oídos para oír, las parábolas son instrumentos para ocultar y
oscurecer el misterio del reino de Dios.
Las parábolas, aunque son historias cortas y muchas veces se presentan de manera sencilla, no
deben interpretarse de manera superficial. La interpretación de estas historias impacta en nuestra
comprensión teológica y doctrinal, porque son formas en que Jesús enseñó verdades profundas, e
incluso fundamentales, acerca del reino de Dios, la salvación, la justicia y la misericordia.

Es importante que las interpretaciones de las parábolas se hagan en el contexto adecuado y que se
tomen en cuenta otras Escrituras bíblicas para llegar a una comprensión clara y coherente de la
verdad teológica. Es por ello que es fundamental dirigirse a las Escrituras bajo la guía del Espíritu
Santo, para evitar caer en interpretaciones erróneas y llegar a una comprensión integral de la
Palabra de Dios.

La parábola del juez injusto


Lucas 18:1-8

Entonces Jesús les contó una historia para enseñarles que siempre deben orar y nunca perder la
esperanza. 2 Les dijo: «En un pueblo había un juez que no tenía temor de Dios y tampoco le
importaba lo que pensaran los demás. 3 En ese pueblo había también una viuda. Ella le insistía al
juez y le decía: “Hay un hombre que me está haciendo daño. ¡Pido justicia!” 4 Por un tiempo, el
juez no quiso ayudarla, pero después se dijo a sí mismo: “Aunque no temo a Dios y tampoco me
importa lo que piensen los demás, 5 ayudaré a esta viuda. Si no lo hago, me seguirá molestando y
me hará la vida insoportable”».

6 Entonces el Señor dijo: «Fíjense en lo que dijo el juez injusto. 7 ¿Acaso Dios no hará justicia a sus
elegidos que claman a él de día y de noche? ¿Se demorará en responderles? 8 Les aseguro que
Dios hará justicia rápidamente para defenderlos. Pero cuando el Hijo del hombre venga a la tierra,
¿encontrará aquí gente que crea en él?»

La mayoría de los estudiosos han llegado a estar de acuerdo en que cada parábola tiene un punto
central decisivo.
i. En lugar de que cada personaje demuestre un principio diferente, todos se combinan para
presentar un solo mensaje.
ii. Algunas de las parábolas más complejas pueden tener dos o tres puntos principales, pero la
mayoría tiene solo uno.
iii. Este método evita la tendencia de alegorizar para encontrar un significado oculto en cada
elemento de la historia, lo que puede llevar a una mala interpretación y confusión.
iv. La tarea que nos atañe, por lo tanto, es descubrir el único punto central importante de la
parábola.

Al principio, Lucas revela el objetivo de la parábola del juez injusto.


i. Jesús cuenta esta parábola para que los oyentes «siempre oren en todo tiempo y no
desfallezcan» (Lucas 18:1).
ii. Esta parábola se centra en la oración persistente en medio de dificultades y problemas
Como a este juez no le importaba Dios ni las personas, no le importaba la justicia.
Lamentablemente, muchos jueces y funcionarios, tanto entonces como hoy, se preocupan
principalmente por su propio cargo, prestigio y seguridad laboral.

La persistencia de la viuda
A. Cuando la viuda buscó la ayuda del juez, él se negó a ayudarla.
B. Incluso cuando el juez se negó a ayudarla por segunda vez, ella no aceptó un «no» por
respuesta.
C. Debido a que la viuda seguía regresando, el juez finalmente se cansó y accedió a su petición.
i. La mujer importunaba, es decir, que era «extremadamente persistente».
ii. Aunque al juez no le importaba la justicia, la persistencia de la viuda lo llevó a apoyar su causa

La justicia y la fidelidad de Dios


A. Esta parábola, como muchas otras, revela un contraste entre cómo se comportan las criaturas
caídas y cómo se comporta Dios.
i. Este contraste se expresa a menudo con las frases « ¿Cuánto más…?» y « ¿Y no hará Dios…?»
ii. En este pasaje Jesús pregunta: «¿Y no hará Dios justicia a Sus escogidos, que claman a Él día y
noche?».
iii. A diferencia del juez en la parábola, Dios se preocupa profundamente por Su pueblo y les
concederá justicia

Dios ha prometido defender y vindicar a Su pueblo.


Cuando los cristianos son vilipendiados y perseguidos por su fe, Cristo, que los declara
bienaventurados, los reivindicará (Mateo 5:10-12).
Aunque pensemos que Dios no escucha nuestras oraciones, Dios nos conoce íntimamente e
intervendrá para nuestro bien y para Su gloria.
iv. Debido a que servimos a un Dios que nos escucha y se preocupa por nosotros, debemos
perseverar en oración y no desmayar.
A la pregunta de ¿a cuántas personas con fe encontrará en la tierra? ¿Encontrará aquí gente que
crea en él?»
Se podría responder de dos maneras:
(1) Cuando Cristo regrese, encontrará fe en la tierra porque Él es fiel para guardar y preservar
a aquellos a quienes el Padre le ha dado.
(2) Se encontrará a muy pocos con fe porque Abundará el pecado por todas partes, y el amor
de muchos se enfriará;

Lo cierto es que el Señor Jesucristo, con esta parábola, no está hablando de la importancia de orar
con persistencia, sin desmayar. Es decir “orar sin cesar”.
La parábola del rico insensato

Lucas 12:13-21

Nueva Traducción Viviente


13 Entonces alguien de la multitud exclamó:—Maestro, por favor, dile a mi hermano que divida la
herencia de nuestro padre conmigo.14 Jesús le respondió:—Amigo, ¿quién me puso por juez sobre
ustedes para decidir cosas como esa?15 Y luego dijo: «¡Tengan cuidado con toda clase de avaricia!
La vida no se mide por cuánto tienen».16 Luego les contó una historia: «Un hombre rico tenía un
campo fértil que producía buenas cosechas. 17 Se dijo a sí mismo: “¿Qué debo hacer? No tengo
lugar para almacenar todas mis cosechas”. 18 Entonces pensó: “Ya sé. Tiraré abajo mis graneros y
construiré unos más grandes. Así tendré lugar suficiente para almacenar todo mi trigo y mis otros
bienes. 19 Luego me pondré cómodo y me diré a mí mismo: ‘Amigo mío, tienes almacenado para
muchos años. ¡Relájate! ¡Come y bebe y diviértete!’”.20 »Pero Dios le dijo: “¡Necio! Vas a morir
esta misma noche. ¿Y quién se quedará con todo aquello por lo que has trabajado?”.21 »Así es, el
que almacena riquezas terrenales pero no es rico en su relación con Dios es un necio».

La prosperidad material puede traer consigo peligros espirituales significativos.


Lamentablemente, muchas personas que han disfrutado de un nivel de vida holgado descuidan a
Dios y al prójimo en su afán por la comodidad y las riquezas.

La parábola del rico insensato, en Lucas 12, ofrece un poderoso recordatorio de que la comunión
con Dios es un tesoro mucho mayor que la riqueza material y las pertenencias personales

Recordemos que a Jesús se le había pedido que arbitrara una disputa sobre la herencia.
Según la ley judía, las disputas de herencia podrían ser resueltas por un rabino.
Además de ser un maestro, un rabino también podía fungir como abogado o árbitro legal.
En este caso, el joven quería que Jesús representara sus intereses creados.
Este hombre no estaba interesado en lo que Jesús tenía que decir, sino en lo que Jesús podía hacer
por él.
Para este hombre, Jesús representaba una oportunidad para obtener ganancias financieras. Pero
el Señor Jesús respondió con una advertencia contra la avaricia

Este hombre era rico debido a lo que la tierra había producido. Es decir que en última instancia,
este hombre no era rico por su propio trabajo, sino por la bendición providencial de Dios.
«Toda buena dádiva y todo don perfecto viene de lo alto, desciende del Padre…» (Santiago 1:17).

El hombre rico no reconoció a Dios como la fuente de su prosperidad.


Entre los pecados humanos más básicos está el rechazo a honrar a Dios como Dios y el rechazo a
estar agradecido con Él.
El Nuevo Testamento promueve continuamente una postura de acción de gracias delante de Dios
(“ni palabras deshonestas, ni necedades, ni truhanerías, que no convienen, sino antes bien
acciones de gracias” .Efesios 5:4 Y en Filipenses 4:6 leemos: “Por nada estéis afanosos, sino sean
conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias”;
Colosenses 2:7; 2 Tesalonicenses 1:3).
Al dirigirnos a Dios en un espíritu de acción de gracias, reconocemos que no somos
autosuficientes, sino que somos receptores de Su misericordia y gracia.
Algo que sobresale aquí es El egocentrismo del hombre rico
Aunque tenía más de lo que necesitaba, la prioridad principal del hombre rico era acaparar y
preservar su riqueza.
No buscó formas de enriquecer a sus vecinos o a su comunidad.
En cambio, decidió derribar sus graneros y construir otros más grandes.
El hombre rico no siguió la ley del Antiguo Testamento de devolver las primicias de su cosecha a
Dios. No quiso dar sus diezmos.
Como muchos cristianos hoy en día, este hombre se obsesionó con sus posesiones en la medida en
que no le dio a Dios lo que era legítimamente suyo.
Los cristianos profesantes que se niegan a diezmar deben examinar sus corazones para ver si
comparten la incredulidad del hombre rico. El rey David nos da una gran lección en relación a esto:
“Todo lo hemos recibido de tu mano, y ofrendamos a ti de lo que es tuyo”

El Señor Jesús destaca La necedad del hombre rico


Este hombre es descrito no solo como rico, sino también como insensato.
En las categorías bíblicas, un necio no significa que no sea inteligente o que no sea educado. Ser
llamado necio es un juicio moral.
Es el necio quien dice en su corazón: «No hay Dios» (Salmo 14:1).
En medio de su éxito, el rico insensato ignoró a Dios y solo tomó en cuenta sus propios intereses.
Este hombre vivía como si Dios no existiera y como si todo lo que importara fuera el placer y la
gratificación momentánea. Un hedonismo rampante.
La necedad es la antítesis de la sabiduría la cual comienza con el temor del Señor (Proverbios 1:7).
Mientras este hombre estaba celebrando, Dios trajo la acusación de la necedad contra é[Link] alma
del rico insensato fue demandada esa misma noche.
Dios no estaba impresionado ni satisfecho con la riqueza y las posesiones del hombre rico.
Tristemente, aunque era rico en tesoros, este hombre no era rico para con Dios y no estaba
preparado para encontrarse con el Señor.

Que los bienes terrenales no nos separen de nuestro Dios. Usemos nuestras posesiones para la
gloria de Dios.

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