Drogas
Son aquellas sustancias cuyo consumo puede producir dependencia, estimulación
o depresión del sistema nervioso central, o que dan como resultado un trastorno
en la función del juicio, del comportamiento o del ánimo de la persona.
Tipos de drogas
Drogas legales o ilegales
El término droga legal o ilegal tiene que ver con la legislación del país donde se
consume la sustancia. El término ilegal se refiere a que su utilización no está
permitida por la legislación de dicho país. Y aunque el consumo propio de alguna
sustancia ilegal en ocasiones sí está permitida, la venta está penada con duras
sanciones administrativas y/o penales.
Las drogas legales sí que están permitidas, y suele existir un fin económico para
su utilización. Por ejemplo, los impuestos recaudados con el tabaco o el alcohol.
Clasificación según su vía de consumo
Puesto que la variedad de las drogas es muy amplia, según su vía de consumo,
éstas pueden clasificarse de distintas maneras:
Fumadas: hachís, marihuana, heroína, “crack”
Vía oral: drogas de síntesis, alcohol
Inspiradas: cocaína, speed (sulfato de anfetamina)
Inhaladas: pegamento
Inyectadas: heroína
Clasificación según su efecto sobre el sistema nervioso
Las drogas también pueden clasificarse según su efecto sobre el sistema
nervioso:
Depresoras del sistema nervioso
Alcohol
Hipnóticos: pastillas para conciliar el sueño y barbitúricos
Ansiolíticos: benzodiacepinas
Opiáceos: heroína, morfina, codeína y metadona
Tranquilizantes
Inhalantes
Estimulantes del sistema nervioso
Anfetaminas
Nicotina
Cocaína y otros derivados
Xantinas: cafeína teobromina
Sustancias psicodélicas o perturbadoras
Alucinógenos: LSD, mescalina…
Cannabinoides: hachís, marihuana…
Éxtasis, ketamina
Causas
Entre las causas de la drogadicción más habituales encontramos las siguientes.
1. Curiosidad
Tras numerosas investigaciones se ha llegado a la conclusión de que la
curiosidad es una de las principales causas que originan las conductas de
drogadicción.
Este factor se da sobre todo en la población más joven, lo cuales se inician en el
consumo de drogas influidos por la información recibida del entorno o los medios
de comunicación.
2. Vivencias traumáticas
Aunque no todas las personas que han experimentado una vivencia traumática o
con un alto contenido emocional desarrollen conductas o hábitos de drogadicción,
muchas otras encuentran en las drogas una vía de escape que les ayuda a
sobrellevar ciertas situaciones especialmente complicadas.
3. Alivio del estrés
Este punto está estrechamente relacionado con el anterior. Aquellas personas
cuyo ritmo de vida conlleva una gran presión o estrés, bien a nivel laboral, familiar
o social, pueden llegar a encontrar en las drogas una manera de relajarse y aliviar
estar tensión aunque sea por unos momentos.
4. Mejorar el desempeño
En ciertos ámbitos como los deportivos o académicos, es habitual que algunas
personas recurren al consumo de algún tipo de sustancia estupefaciente para
intentar mejorar su rendimiento.
5. Falta de motivación y objetivos
Son numerosos los casos de drogadicción personas que no encuentran ningún
tipo de motivación en su vida, por lo tanto buscan en las drogas la
experimentación de sensaciones agradables o de euforia.
6. Influencia del contexto familiar
Ciertos estudios establecen que la convivencia en un entorno familiar inestable,
ser hijo de padres drogadictos o los trastornos mentales en padres son factores
que facilitan el consumo de drogas en los más jóvenes.
7. Presión o influencias del círculo de amistades
Una de las causas más frecuentes de la drogadicción en adolescentes es la
presión que reciben de su grupo de amistades para iniciar el consumo. En grupos
en los que el consumo es habitual o frecuente, es muy posible que el menor inicie
y mantenga el consumo de drogas con la intención de encajar o de integrarse en
él.
8. Falta de habilidades sociales
Las propiedades de ciertas drogas de abuso facilitan que la persona se sienta
deshinibida y segura. Por lo tanto, aquellas personas de carácter introvertido o
con escasas habilidades sociales tienen más posibilidades de consumir alguna
sustancia en los momentos en los que se tenga que enfrentar a la interacción
social.
9. Imitación por admiración
Sobre todo en edades más tempranas, la influencia de ciertas personas
conocidas o personajes públicos puede conseguir que algunas personas quieran
imitar algunas de sus conductas entre las cuales se encuentra la experimentación
con las drogas.
10. Prescripción médica
En la mayoría de los casos, cuando pensamos en una adicción, solamente nos
vienen a la mente todo tipo de sustancias ilegales o alcohol. No obstante,
aquellos fármacos prescritos con riesgo de adicción y administrados de forma
errónea, son susceptibles de convertirse en posibles drogas de abuso o, al
menos, generar mucha dependencia.
Consecuencias o efectos
Efectos de las drogas
Los efectos de las drogas se pueden notar en pocos minutos después de uso, y
tienden a durar pocos minutos, siendo necesario una nueva dosis para prolongar
su efecto en el cuerpo. Así que es muy común que la persona quede viciada
rápidamente.
A continuación indicamos los efectos después del uso de cualquier droga ilícita:
1. Efectos inmediatos de las drogas depresoras
Las drogas como la heroína, la codeína, el tramadol y la morfina son narcóticos
que pueden causar euforia pero finalmente producen un efecto depresivo del
sistema nervioso central, causando efectos en el organismo como:
Menor capacidad de raciocinio y de concentración;
Sensación exagerada de calma y tranquilidad;
Relajamiento exagerado y sensación de bienestar;
Somnolencia;
Disminución de los reflejos;
Mayor resistencia al dolor;
Mayor dificultad en hacer movimientos delicados;
Disminución de la capacidad para conducir;
Disminución de la capacidad de aprendizaje en la escuela y del
rendimiento en el trabajo.
2. Efectos inmediatos de las drogas estimulantes
Las drogas estimulantes del sistema nervioso central como la cocaína, el éxtasis,
las anfetaminas y el crack provocan:
Intensa euforia y sensación de poder;
Estado de excitación;
Mucha actividad y energía;
Disminución del sueño y pérdida de apetito;
Hablar muy rápido;
Aumento de la presión y de la frecuencia cardíaca;
Descontrol emocional;
Pérdida de la noción de la realidad.
3. Efectos inmediatos de las drogas alucinógenas
Las drogas alucinógenas como marihuana, LSD, DMT, la ayahuasca (té de
hiervas amazónicas), los hongos alucinógenos y mescalina provocan:
Alucinaciones, principalmente visuales como alteración de los colores,
formas y contornos de los objetos,
Sensación alterada del tiempo y del espacio, sintiendo que los minutos
parecen horas o que los metros parecen Km;
Sensación de enorme placer o de miedo intenso;
Facilidad de entrar en pánico y exaltación;
Noción exagerada de grandiosidad;
Delirios relacionados con robos y persecuciones.
Prevención
1. Informar
Esto significa que no tenemos por qué esperar a que los adolescentes reciban
información acerca de las drogas desde el exterior, nosotros mismos podemos
informarnos bien y transmitir esa información, puesto que el hecho de que sea
alguien cercano y de confianza quien la transmita también puede resultar positivo.
2. Desarrollar sus habilidades sociales
En una gran cantidad de casos, los adolescentes se inician en mundo de las
drogas porque alguien de su propio grupo de amistad se las ofrece. En estos
casos la falta de habilidades sociales, así como una escasa educación emocional
y de técnicas asertivas provocan que, junto al temor a ser rechazado, el
adolescente acepte el consumo.
3. Fomentar el desarrollo de una autoestima positiva
Si al miedo de no encajar unimos que una gran parte de los adolescentes no
tienen una autoestima suficientemente alta o no se sienten lo suficientemente
seguros consigo mismos, encontraremos en estos rasgos un factor de riesgo muy
importante para el consumo de drogas.
Por lo tanto, ayudar al desarrollo de una autoestima alta que les aporte seguridad
en si mismos, será también de gran relevancia a la hora de evitar que los jóvenes
recurran a las drogas como forma para sentirse mejor con ellos mismos.
4. Desarrollar el sentido crítico
Un adolescente bien informado y con la seguridad suficiente, será mucho más
capaz de desarrollar un sentido crítico frente al consumo de drogas.
5. Favorecer el diálogo
Intentar hablar con los adolescentes, mostrar interés por sus preocupaciones, no
juzgar y ganar su confianza, ayudará a que estos se sientan cómodos hablando
con nosotros, nos cuenten sus problemas. De esta manera, nos será mucho más
fácil ayudarlos a que los resuelvan positivamente y no tengan que recurrir a las
drogas como una vía de escape o una forma de evitarlos u olvidarlos.
6. No intentar sobreprotegerlos
Aunque esta sobreprotección no sea más que un reflejo de la preocupación que
los padres o conocidos sienten acerca de los hábitos de los más jóvenes, estas
conductas tienden a ser contraproducentes.
Los jóvenes deben percibir en los padres, familiares o tutores una actitud de
aceptación, un lugar al que recurrir cuando de sienten mal o angustiados y, para
ello, deberemos transmitir que estamos abiertos a ello pero sin resultar un agobio.
7. No ser autoritarios
Al inicio del artículo comentábamos que la adolescencia se caracteriza por ser
una época de rebelión, en la que ir en contra de lo impuesto o establecido es casi
una necesidad vital.
Por lo tanto, los estilos de educación autoritarios en la que los padres o tutores
impongan su opinión o su manera de vivir de manera intransigente no resultarán
para nada efectivos a la hora de evitar el consumo de drogas. En todo caso
siempre es mejor recurrir al diálogo y al consenso.
8. Ser coherentes con nuestros actos
Raramente podremos evitar que los adolescentes consuman cualquier tipo de
drogas si estas también se consumen en casa. De la misma manera, para que el
mensaje en contra de las drogas se transmita de la manera más efectiva posible,
nuestra actitud en torno a ellas también ha ser estable y coherente.