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TIC

Este documento resume la historia de la tecnología desde sus orígenes en el paleolítico hasta la era digital actual. Explica cómo la tecnología evolucionó de herramientas simples a máquinas más complejas impulsadas por la revolución industrial. También describe cómo las nuevas tecnologías de la información y la comunicación han convergido para formar un paradigma tecnológico definido por la digitalización e interconexión de sistemas. Finalmente, analiza cómo la tecnología interactúa con factores sociales, culturales y polític

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Este documento resume la historia de la tecnología desde sus orígenes en el paleolítico hasta la era digital actual. Explica cómo la tecnología evolucionó de herramientas simples a máquinas más complejas impulsadas por la revolución industrial. También describe cómo las nuevas tecnologías de la información y la comunicación han convergido para formar un paradigma tecnológico definido por la digitalización e interconexión de sistemas. Finalmente, analiza cómo la tecnología interactúa con factores sociales, culturales y polític

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 TIC

 Historia Jairo Murillo Chacon 22419070110487

Tecnología Al investigar la historia, puedo decir que se originó desde la


época del paleolítico inferior –600.000 años a. de C.–, cuando el hombre
comenzó a formar tecnología, al convertir los recursos naturales en
herramientas simples, como, por ejemplo, el tallado de piedras afiladas para
hacer incisiones en la piel de un animal muerto con el fin de comérselo. A
partir de este momento se produjo el efecto saliente del uso de las
herramientas depuradas para emprender el sometimiento del entorno a su
servicio (Fraioli, 1999, pp. 4-5; García, 1965, pp. 51-55). A comienzos del
siglo VI a. C. ya se podían identificar dos escuelas que debatieron
permanentemente sobre qué significaba saber. Este fue un tema de
discusión constante entre el confucianismo y el taoísmo, y luego entre los
filósofos griegos Platón y Protágoras. Todos ellos coincidieron en lo que no
significa saber: no equivale a capacidad de hacer, tampoco a utilidad; es
decir, aceptaron que la utilidad no era saber, sino arte, que en griego es
techné, y que la única forma de aprender una techné era con la práctica y la
experiencia. Este término, combinado con el vocablo griego logos –que es
la inteligencia que dirige, ordena y da armonía al devenir de los cambios
que se producen, según Heráclito (Goñi, 2002, pp. 45-47)–, forma la
palabra tecnología. Tal concepto surgió a mediados del siglo XVIII (1751 a
1772), cuando nacieron las primeras corrientes tecnológicas en Francia y
Alemania asociadas con el saber de la iluminación espiritual y el
perfeccionamiento humano. Esto constituyó el detonante del desarrollo
científico y del dominio de las fuerzas naturales mediante el surgimiento de
nuevos conceptos, provenientes de múltiples disciplinas sociales y hasta de
la futurología (Ferraro y Lerch, 1997, p. 13). A comienzos del siglo XX, el
sociólogo estadounidense Thorstein Veblen utilizó ampliamente el concepto
de tecnología y fue quien acuñó la noción “determinismo tecnológico”, que
está cimentada en dos conjeturas: primera, la base estratégica de una
sociedad es la condición fundamental que afecta todos los esquemas de
coexistencia social, como, por ejemplo, las instituciones, las formas de
interacción, el imaginario cultural y las cosmovisiones, y, segunda, las
innovaciones tecnológicas representan la fuente individual del cambio de la
sociedad que puedan modelar sus formas de pensar, a fin de satisfacer sus
necesidades desde sus hogares o lugares de trabajo mediante la
creatividad (Reggini, 2005, pp. 147-148; Rosales, 2010, p. 10). Ya para
comienzos del siglo XXI, la tecnología ha impulsado la transformación
social para que el ser humano goce de la bondad de aprender y producir
conocimientos (Chávarro, 2007, pp. 19- 20, 27, 73). Ahora bien, de las
visiones epistemológicas sobre la historia de la tecnología, sobresale la
influencia cognoscitiva de la obra del filósofo estadounidense Thomas
Kuhn: La estructura de las revoluciones científicas. Ahí este pensador
propone el concepto de paradigma tecnológico, que identifica la
transformación tecnológica actual en su interacción con la economía y la
sociedad. Hay que tener en cuenta que el sociólogo español Manuel
Castells, en su obra La era de la información: economía, sociedad y cultura,
menciona cinco elementos que definen el paradigma tecnológico: en primer
lugar, la información es el ingrediente básico, ya que las tecnologías de hoy
están hechas para actuar sobre la información y no la información para
actuar sobre la tecnología; luego, la capacidad de penetración de los
efectos de las nuevas tecnologías, ya que la información es una parte
integral de toda actividad humana; después, la lógica de interconexión de
todo sistema o conjunto de relaciones que utilizan estas nuevas tecnologías
de la información para impulsar la innovación en la actividad humana;
además, se basa en la flexibilidad que permite modificar la reordenación de
sus componentes; finalmente, la revolución tecnológica es la convergencia
creciente de tecnologías en un sistema altamente integrado, dentro del cual
las antiguas trayectorias tecnológicas separadas se vuelven prácticamente
indistinguibles (Castells, 1999, pp. 29-33, 88-89). Asimismo, el sociólogo
francés Patrice Flichy, en su libro Una historia de la comunicación moderna:
espacio público y vida privada, mira la evolución de la tecnología con las
nuevas tecnologías de información y comunicación del siglo XX y
caracteriza la fase de la comunicación global o del paradigma digital como
la mutación electrónica. Del mismo modo, el físico cubano Fidel Castro
Díaz-Balart (2002), en su obra Ciencia, innovación y futuro, también dice
que las tecnologías implicarán progreso, autoaceleración, transformación,
capacitación y divulgación, e impactarán fuertemente en los hábitos
económicos, políticos y sociales. En conjunto, se ha impuesto la
modificación de las mismas definiciones de las tecnologías ya que estas
han cambiado con el transcurso del tiempo, pero las bases teóricas
aportadas por el filósofo alemán Max Weber siguen siendo útiles: primero,
el dominio teórico de la realidad deviene de una nueva imagen del mundo,
pues no volverá a ser la misma luego de Copérnico, Galileo, Newton y
Darwin, gracias a la validez de verdad del conocimiento desarrollado con la
revolución científica de los siglos XVII y XVIII. En segundo lugar, la
incorporación del cálculo a las acciones humanas en pro de un determinado
fin práctico que garantiza el conocimiento interviniente de la habilidad. Y la
tercera: que la naturaleza pasa de ser sobrenatural a convertirse en una
serie de recursos para la utilidad del hombre. La característica más
reconocida del salto a la sociedad industrial que consideré fue la revolución
tecnológica, que tuvo como resultado un aumento considerable en la
capacidad de producción, aprovechamiento y consumo de energía. La
máquina de vapor fue el ícono inicial de las nuevas tecnologías de la
energía, los motores de combustión interna, la iluminación eléctrica, las
baterías y, en cierta medida, la energía nuclear. Vale la pena decir que los
historiadores de las tecnologías –verbigracia, el historiador británico
Thomas Carlyle en sus ensayos testimoniales: Signo de los tiempos–
pusieron de manifiesto los avances en las máquinas automáticas y las
herramientas de programación, en todos los sentidos, que tuvieron lugar a
partir de la década de los años cincuenta . Otra característica que menciono
es que el conjunto de tecnologías –microelectrónica, informática,
telecomunicaciones, automatizaciones, láser, biotecnología,
nanotecnología, energías renovables, nuevos materiales, etc.– ha entrado
en un proceso de afinidad creciente gracias al lenguaje digital que ha
permitido la comunicación digital entre uno y otras. Igualmente, las
tecnologías no son herramientas de aplicación, sino procesos por
desarrollar en el sentido de que los usuarios también pueden ser creadores
y, por lo tanto, convierten la habilidad y la creatividad mental en elementos
determinantes de producción. En lo que se refiere a la principal motivación
de las tecnologías, está el desarrollo de la internet hacia la década de 1970,
cuyo objetivo era conectar en red los grandes ordenadores de la época,
repartidos entre el Departamento de Defensa de Estados Unidos y los
centros académicos y de investigación. Cuando las tecnologías de internet
estuvieron maduras y el gobierno de estadounidense las liberó para su uso
comercial (a partir de la década de 1990), se introdujeron nuevas
interconexiones y herramientas simples para la difusión mundial de la
información y se convirtió en un medio de colaboración e interacción entre
individuos y tecnologías, independientemente de su localización geográfica.
La expansión de las tecnologías conllevó el asentamiento en paralelo de
una ideología industrial, que aumentó la producción y llegó a sobrepasar su
demanda espontánea, con lo que ocasionó una importante inversión de
valores. La venta, más que la producción, pasó a ser el objetivo primordial.
En relación con las posibilidades de valor de las tecnologías sobre la
sociedad y la cultura, advierte el sociólogo español Manuel Castells, en su
obra ya mencionada, que únicamente los análisis específicos y las
observaciones empíricas serán capaces de determinar el resultado de las
interacciones de las nuevas tecnologías y las formas sociales. Hay que
tener presente que los postulados de los estudios de tecnología o estudios
de ciencia, tecnología y sociedad (CTS) y los ensayos del historiador
estadounidense Thomas Hugh (Impulso tecnológico) tratan cómo los
valores sociales, políticos y culturales afectan los procesos de innovación y
desarrollo tecnológico, y de cómo estos, al mismo tiempo, afectan a la
sociedad, a la política y a la cultura entre actores humanos y no humanos.
En efecto, el ingeniero holandés Wiebe Bijker desarrolló el concepto de
marco tecnológico para fundamentar la visión de la construcción social y
para explicar cómo el ambiente social estructura el diseño de una máquina.
Como botón de muestra, los grupos sociales configuraron un artefacto con
un núcleo técnico; por ejemplo, Bijker utilizó la bicicleta como armazón. El
resultado final dependió básicamente de la interacción entre tecnologías,
conocimientos y acción colectiva de los individuos . Tecnología de la
información El acrónimo “informática” se acuñó en Francia, en 1962, como
informatique. Se formó de la conjunción de las palabras information y
automatique, para dar idea de la automatización de la información que se
logra con los sistemas computacionales. Al investigar sobre la historia de la
información, se logró encontrar que desde el telégrafo surgió la codificación
de puntos y rallas. Luego se inventó el teléfono, en el que las señales se
transmitían gracias a corrientes eléctricas. La unión entre símbolos y
señales se hizo en la teoría de la información, que fue desarrollada
inicialmente por el matemático estadounidense Norbert Weiner. En su obra
Cibernética o control y comunicación en animales y máquinas presentó una
formalización de una teoría general de los sistemas tecnológicos de control
o cibernética e introduce la noción de feedback o retroalimentación.
Posteriormente, el matemático estadounidense Claude Shannon, en su
obra titulada Teoría matemática de la información, suministra definiciones
abstractas de los componentes de un sistema de comunicaciones (fuente,
transmisor, canal, receptor y destino) y teoremas generales sobre los
límites teóricos a la capacidad de flujo de información a través del canal
sujeto a ruidos. De esta manera, se estableció una medida de la cantidad
de información que luego se llamaría universalmente bit (binary digit). La
teoría de la información ha venido progresando gracias al desarrollo de las
técnicas de codificación binaria y la invención de una algebra lógica, del
matemático y filósofo británico George Boole. Vale la pena decir que el
inventor del código binario fue el filósofo inglés Francis Bacon, quien
discutió un sistema según el cual las letras del alfabeto podrían reducirse a
secuencias de dígitos binarios. Uno de los primeros usos del código binario
que se le dio fue en el telar mecánico inventado por el francés Joseph Marie
Jacquard, el cual influyó sobre el matemático británico Charles Babbage,
quien construyó un bastidor de cifras. Ambos inventos estaban basados en
el principio de programación binaria y de tarjetas perforadas. Con la llegada
de la máquina de Turing se reflexionó sobre los fundamentos y límites de la
lógica para resolver problemas lógicos y matemáticos, formulados en
términos de algoritmos. Luego llegaron los ordenadores, en los que se
podían almacenar en una memoria los programas sin la necesidad de
modificar sus instalaciones internas cada vez que se ejecutaba un
programa. El conocimiento de la evolución de la información en el tiempo
ha ayudado a analizar el impacto social en las diferentes culturas y en sus
distintas épocas de la historia de la humanidad

 Opinión

Yo pienso de la historia de tic que si a evolucionado tanto en el


hogar, industria, y que la tecnología al avance del tiempo va a ir cada
en aumento y que para el futuro ya todo va a hacer virtual o con mas
cosas digitales y que hará crecer la humanidad en acortar el tiempo
en los procesos asi como acortar las distancias y será mejor y
practico

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