ames Monroe (Condado de Westmoreland, Virginia; 28 de abril de 1758-Nueva York, 4
de julio de 1831) fue el quinto presidente de los Estados Unidos tras vencer a la
candidatura federalista en las elecciones de 1816. Antes de llegar a la presidencia
ejerció de soldado, abogado, delegado continental del congreso, senador,
gobernador, secretario de estado y secretario de defensa. Fue presidente de los
Estados Unidos desde 1817 hasta el año 1825.
Índice
1 Primeros años
2 Su etapa de gobierno
2.1 La esclavitud en el sur
2.2 El compromiso de Misuri
2.3 La invasión y anexión de Florida
2.4 Reconocimiento de las repúblicas hispanoamericanas
2.5 La Doctrina Monroe
3 Enlaces externos
Primeros años
James Monroe nació el 28 de abril de 1758, en una zona boscosa del condado de
Westmoreland, Virginia. El sitio está marcado y está a una milla de lo que hoy se
conoce como Salón de Monroe, Virginia. Fue hijo de Spence Monroe (1719-1774) y de
Elizabeth Jones Monroe, proveniente de una familia de clase baja, quienes se
casaron en 1752. Los padres de James Monroe murieron a temprana edad, dejando a un
James de unos 16 años al cuidado de su tío Joseph Jones. Su bisabuelo paterno
emigró a Estados Unidos desde Escocia en el siglo xvii. Monroe nació en este seno
el 28 de abril de 1758 y se educó en la Academia Campbelltown, escuela regida por
el Reverendo Archibald Campbell, de Washington Parish, entre los 11 y los 16 años.
En 1774 continuó sus estudios en el College of William and Mary, también en
Virginia, si bien los abandonó para unirse al Ejército Continental. Entre 1780 y
1783, prosiguió sus estudios de Derecho con Thomas Jefferson.
Sirvió con distinción en la Batalla de Trenton, donde fue herido de bala en el
hombro izquierdo. Después de su servicio de armas en la guerra, ejerció la abogacía
en la ciudad de Fredericksburg, una de las principales del estado de Virginia. Fue
durante aquel periodo cuando contrajo matrimonio con la joven Elizabeth Kortright
el 16 de febrero de 1786 en Nueva York.
Su etapa de gobierno
Un periódico de Boston denominó su etapa de gobierno como la era de los buenos
sentimientos, donde todo el mundo estaba en paz y los esfuerzos se centraban en el
progreso económico. No duraría demasiado ya que la expansión hacia el oeste reabrió
el debate entre estados esclavistas y abolicionistas. También la revolución
industrial provocaría, sobre todo en las ciudades de la Costa Este, nuevas
tensiones sociales de clases, producidas por el rápido crecimiento de los barrios
de clase obrera. En toda su etapa de gobierno, Monroe, rompiendo con la tendencia
federalista, trató de defender un país donde el estado era lo menos
intervencionista posible.
La esclavitud en el sur
La esclavitud, propia de los estados del sur, fue una institución muy ligada a la
producción de algodón. Hasta los más moralistas del norte dulcificaban sus
discursos por ser conscientes de la importancia del algodón en las exportaciones
del estado. El algodón abastecía a los mercados europeos y cubrió el hueco que dejó
el tabaco. Eli Whitney desarrolló un nuevo ingenio agrario denominado la
desmotadora. James Monroe era abolicionista.
El compromiso de Misuri
El Compromiso de Misuri en 1820 delimitó la línea geográfica que dividía los
estados esclavistas de los abolicionistas. El problema surgió con la incorporación
de nuevos estados en el Oeste, cuya determinación en torno a la adopción de la
esclavitud podía alterar el equilibrio político en la Unión. Misuri fue aceptado
como estado esclavista, a cambio de crear el estado de Maine para mantener la
igualdad en el senado. Pero se fijaba el paralelo 36º 30´al Norte del cual quedaba
prohibida la esclavitud.
La invasión y anexión de Florida
Entre 1817 y 1818 Andrew Jackson, pretextando la ocupación de la isla de Amelia por
piratas y los ataques de los seminolas contra Georgia invadió la Florida; España,
envuelta en el proceso de emancipación americana, fue incapaz de defender su
posesión y en 1819 prefirió ceder dicho territorio a cambio de cancelar las deudas
que ciudadanos españoles tenían con comerciantes estadounidenses por un valor de
cinco millones de dólares. La adquisición de la Florida terminaba de cerrar la
fachada atlántica de la Unión.
Reconocimiento de las repúblicas hispanoamericanas
En 1822 el presidente Monroe llegó a la conclusión de que España no podría
recuperar sus colonias americanas, y el 8 de marzo, envió un mensaje al Congreso
pidiendo la asignación de fondos para el envío de Ministros Plenipotenciarios a las
repúblicas de Chile, La Plata (actual Argentina), Gran Colombia, Perú y México.
España protestó, pero el Congreso aprobó la ley de asignaciones y el presidente
Monroe la firmó el 4 de mayo de 1822.
La Doctrina Monroe
Artículo principal: Doctrina Monroe
Véase también: Uso de la palabra americano(a)
La Doctrina Monroe sintetizada en la frase “América para los americanos”, fue
elaborada por John Quincy Adams y fue atribuida a Monroe. James Monroe propuso la
"doctrina" en donde se dirigía a los europeos con intención de que ninguno de los
países de ese continente interfiriera en América. "América para los americanos",
significaba que Europa no podía invadir ni tener colonias en el continente. Como se
estaba dando el proceso de Imperialismo tras la derrota de Napoleón en Waterloo, la
doctrina deducía que las potencias europeas se ocuparan de Asia y África pero que
América les pertenecía a los americanos, aunque dada la ambigüedad de este
gentilicio, podría ser una defensa a las independencias de Hispanoamérica para que
pudieran tener gobierno propio, o la exclusividad del dominio del continente
americano a los nacientes Estados Unidos de América.
Esta doctrina no ha sido en realidad muy efectiva debido a las múltiples
intervenciones europeas posteriores en suelo americano, como por ejemplo la toma en
1833 de las islas Malvinas por los ingleses, la ocupación española de la República
Dominicana entre 1861 y 1865, el bloqueo de barcos franceses a los puertos
argentinos entre 1839 y 1850, el establecimiento de Inglaterra en la costa de la
Mosquitia (Nicaragua), la invasión de México por las tropas francesas y la
imposición de Maximiliano de Austria como emperador, la ocupación de la Guayana
Esequiba por los ingleses y el bloqueo naval de Venezuela por Alemania, Inglaterra
e Italia entre 1902 y 1903, además de las diversas colonias en el Caribe que aún
conservan los gobiernos europeos tales como las Islas Vírgenes Británicas, las
Islas Turcas y Caicos, las islas de Aruba, Bonaire, Curazao, San Martín, Saba y San
Eustaquio bajo la corona neerlandesa, la Guayana Francesa y Guadalupe que son
departamentos franceses de ultramar que incluyen otras islas menores e islotes de
posesión francesa como lo son Martinica y San Pedro y Miquelón. Igualmente hay que
mencionar el caso de Groenlandia, tercer país más grande de América del Norte, que
aún permanece como colonia de Dinamarca.
Cabe destacar en este mismo orden de ideas que aún existen países de la
Commonwealth que es un remanente colonial del Imperio Británico como lo son Canadá
y las diversas islas caribeñas que son conocidas como las Indias Occidentales
Británicas (British West Indies en inglés) que incluyen además a otras regiones
continentales como Belice y Guyana.