Un
eclipse se produce cuando un astro celeste se interpone entre otros dos astros.
Eclipses de sol se producen cuando hay luna nueva y esta se coloca entre la Tierra y el
Sol, bloqueando así una parte de la luz del Sol o incluso puede llegar a ocultarla toda. Se
produce el eclipse de sol total cuando la Luna bloquea toda la luz proveniente del Sol,
quedando este oculto detrás de la Luna, cuando se produce en pleno día su efecto es
cómo si se hiciera de noche por momentos.
Cuando la luna no logra ocultar toda la luz del Sol se produce un eclipse parcial, se nota
que el día se hace más oscuro pero sin llegar a parecer la noche cómo sí ocurre con el
eclipse total.
Y por último el eclipse anular se produce cuando la Luna oculta la parte central del Sol
dejando un anillo de luz solar, vemos como un círculo negro rodeado de un anillo de Sol,
de ahí su nombre «anular».
Un eclipse lunar (del latín eclipsis y este del griego antiguo Εκλείψεις) es un
evento astronómico que sucede cuando la Tierra se interpone entre el Sol y la Luna,
generando un cono de sombra que oscurece a la Luna. Para que suceda un eclipse, la
Tierra, la Luna y el sol; deben estar exactamente alineados o muy cerca de estarlo, de tal
modo que la Tierra bloquee los rayos solares que llegan al satélite, por eso los eclipses
lunares solo pueden ocurrir en la fase de luna llena.
Los eclipses lunares se clasifican en parciales (solo una parte de la Luna es ocultada),
totales (toda la superficie lunar entra en el cono de sombra terrestre) y penumbrales (la
Luna entra en el cono de penumbra de la Tierra).
Eclipse total Eclipse parcial Eclipse penumbral