Dura es esta palabra; ¿quién la puede oír?
Hebreos 4:12
2 Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y
penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los
pensamientos y las intenciones del corazón.
JUAN 6 TEXTO
Palabras de vida eterna
60 Al oírlas, muchos de sus discípulos dijeron: Dura es esta palabra; ¿quién la puede oír? 61
Sabiendo Jesús en sí mismo que sus discípulos murmuraban de esto, les dijo: ¿Esto os ofende?
62 ¿Pues qué, si viereis al Hijo del Hombre subir adonde estaba primero? 63 El espíritu es el
que da vida; la carne para nada aprovecha; las palabras que yo os he hablado son espíritu y
son vida. 64 Pero hay algunos de vosotros que no creen. Porque Jesús sabía desde el principio
quiénes eran los que no creían, y quién le había de entregar. 65 Y dijo: Por eso os he dicho que
ninguno puede venir a mí, si no le fuere dado del Padre.
66 Desde entonces muchos de sus discípulos volvieron atrás, y ya no andaban con él. 67 Dijo
entonces Jesús a los doce: ¿Queréis acaso iros también vosotros? 68 Le respondió Simón
Pedro: Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna. 69 Y nosotros hemos creído
y conocemos que tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente. 70 Jesús les respondió: ¿No os he
escogido yo a vosotros los doce, y uno de vosotros es diablo? 71 Hablaba de Judas Iscariote,
hijo de Simón; porque este era el que le iba a entregar, y era uno de los doce.
Juan 6-60 VERSICULO CLAVE
Palabras de vida eterna
60 Al oírlas, muchos de sus discípulos dijeron: Dura es esta palabra; ¿quién la puede oír? 61
Sabiendo Jesús en sí mismo que sus discípulos murmuraban de esto, les dijo: ¿Esto os ofende?
Al oírlas
OIR O ESCUCHAR
Aunque se suelen -y se pueden- utilizar como sinónimos, los
verbos ‘oír’ y ‘escuchar’ no significan exactamente lo mismo. Si bien es cierto que
tienen relación con la percepción y comprensión de sonidos, el matiz clave que
las distingue es la intencionalidad del oyente. En el siguiente post te
explicamos qué diferencia hay entre oír y escuchar.
Esta distinción entre escuchar y oír es similar a la que se produce entre los verbos
‘mirar’ y ‘ver’. Uno ve sin querer, pero mira a [Link] en una
representación o concierto o sala de cine.
Si recurrimos al diccionario de la Real Academia Española (RAE), se especifica
que escuchar significa “prestar atención a lo que se oye”. Sin embargo, oír se
define como “percibir con el oído los sonidos”. Por tanto, la diferencia entre las
dos acciones tienen que ver con la voluntariedad y predisposición.
La acción de escuchar es consciente y deseada por el oyente, que tiene por tanto
una actitud activa para comprender lo que le dice otra persona o para
disfrutar de la música o de una película, por ejemplo. En este caso, esa misma
actitud facilita la interrelación con lo que se escucha, ya sea participando en una
conversación o disfrutando como el Oír aunque no quieras
La acción de oír es en cambio involuntaria. Es decir, no estamos esperando o
atentos a la llegada de un sonido. Sin embargo, al producirse ese sonido, lo
percibimos y sabemos procesarlo. Vaya, que queramos o no, lo oiremos pues el
oído está activo y cumple con su función. Dicho de otra manera: un ruido por
sorpresa -gritos, una detonación o un portazo- no se escucha, sino que se oye.
¿A qué vienes a oír a escuchar?
¿QUIENES ERAN ESTOS DISIPULOS?
QUE TIPO DE DISIPULO ERES
Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico
Discípulo significa: «aprendiz» y se usa de muchas formas en el NT. Puede incluir
a los incrédulos (v. Jua 6:64), a los creyentes que van más allá de la fe inicial hasta
el bautismo y la obediencia (Jua 8:31), o puede aludir a los apóstoles en particular
(Jua 2:11). El contexto determina cuál significado se quiere dar. Aquí, simplemente
significa aprendices. Algunos de la muchedumbre eran estudiantes que vinieron a
aprender. No todos habían creído en Cristo. Era difícil (duro) para los aprendices
judíos aceptar la idea de comer carne y beber sangre, pues para ellos estaba
prohibido incluso el probar la sangre.
Mateo 26:69-75
Pedro promete por su propia vida estar al lado de Jesús: aunque tenga que morir
contigo no te negaré; y lo hace, tres veces, después de lo cual tan sólo «llora
amargamente». En cada una de las negaciones él traiciona y se aleja cada vez
más, no sólo de Jesús sino también de sí mismo. La acusación por parte de los
presentes en la escena es cada vez más fuerte, transita desde el «tú estabas con
Jesús» hasta el «verdaderamente, tú también eres uno de ellos, pues hasta tu
habla te descubre». En esta última, no sólo está en juego el vínculo de Pedro con
Jesús sino también su pertenencia al grupo de los discípulos y su origen, el lugar
de nacimiento.[20] A esta serie que va in crescendo Pedro responde con una
negación también cada vez más fuerte: va desde el «no entiendo lo que dices»
hasta el «no conozco a ese hombre», maldiciendo y jurando.
¿quién la puede oír? — Su enseñanza era dura
— difícil de aceptar — para los que esperaban que Cristo ocupara un trono
terrenal y que proveyera no solamente libertad del yugo de Roma, sino pan físico
en abundancia y muchas otras bendiciones materiales.
Fuente: Biblia de Estudio MacArthur
6:60 Al oirlas, muchos de sus discípulos dijeron: Dura es esta palabra; — La palabra
dura no significa que ellos no podían entender que el lenguaje de Jesús era figurado.
No fue que ellos pensaran que Jesús esperara que literalmente se comiera su cuerpo y
se bebiera su sangre. Eso no fue el problema. Todo el problema fue que esta enseñanza
de Cristo hizo clara la necesidad de su muerte. Tal enseñanza fue muy desagradable
para ellos. No era dura para entender, sino dura para aceptar que El había descendido
del cielo y que traía beneficios espirituales, y que no pensaba establecer un reino
terrenal como ellos querían (6:15).
Si esta enseñanza de Jesús hubiera sido muy dura para entender, y si sus discípulos
hubieran sido sinceros, habrían pedido una aclaración de lo que decía. Compárese Mat
13:36, “Explícanos la parábola de la cizaña del campo”; entonces Jesús les explicó la
parábola. De esta manera, a través de la enseñanza entendida, Dios trae a los hombres
a Cristo. Pero en esta ocasión muchos de sus discípulos no pidieron explicación, sino
que murmuraban y dijeron, “Dura es esta palabra”, y volvieron atrás. Es obvio que a
ellos no les gustó lo que Jesús decía.
— ¿quién la puede oír? — Su enseñanza era dura — difícil de aceptar — para los que
esperaban que Cristo ocupara un trono terrenal y que proveyera no solamente libertad
del yugo de Roma, sino pan físico en abundancia y muchas otras bendiciones
materiales.
APLICACIÓN
EN ESTOS TIEMPOS EN QUE LO BUENO LE LLAMAN MALO Y A LO MALO BUENO
DONDE EN LAS IGLSIAS DE CRISTO SOLO SE HABLE DE AMOR DE BENDICION
DE PROSPERIDAD Y NO SE TOCA JUICIO PECADO Y ARREPENTIMIENTO
DE LOS QUE OYEN?¿ O DE LOS QUE ESCUCHAN?
discípulos murmuraban de esto
MURMURACIÓN, MURMURAR
Heb. 3885 lun, לוןo lin, « = ליןquejarse» (Ex. 16:7); 8519 telunah, = ְּת לּונָה
«murmuración, queja, querella» (Ex. 16:8, 9, 12); gr. 1112 gongysmós, γογγυσμός,
«murmuración, murmullo», relacionado con el verb. 1111 gongyzo, γογγύζω =
«musitar, murmurar, gruñir, decir algo en un tono bajo», término onomatopéyico
que representa el significado mediante el sonido de la palabra, como en el
correspondiente «murmurar» castellano; indica la actitud de los obreros en la
parábola del señor de la viña (Mt. 20:11); de los escribas y fariseos contra Cristo
(Lc. 5:30); de los judíos (Jn. 6:41, 43); de los discípulos (Jn. 6:61); del pueblo (Jn.
7:32); de los israelitas (1 Cor. 10:10).
La murmuración del pueblo de Dios en el desierto como queja frente a una
situación que se le antoja insoportable e insufrible, recorre la historia
paragdimática del éxodo y llega hasta los escritos del NT como una claro ejemplo
de advertencia contra el vicio de la murmuración y sus funestas consecuencias,
solo detenidas por la oración intercesora de Moisés (cf. Nm. 11:33, 34; 12; 14:30,
31; 16:3; 21:4–6; Sal. 78:30). La murmuración nace de una situación objetiva de
carácter probatorio para las fuerzas ordinarias del ser humano, pero revela un
espíritu deconfiado y descontento que aumenta el malestar y propicia la derrota.
El murmurar contra el Señor es demostrar nuestra falta de fe en que Él sabe lo
que es mejor para [Link] Éxodo 16–17 leemos acerca de las murmuraciones
de los hijos de Israel.
Números 12
Quejas de Miriam y de Aarón
Nueva Versión Internacional
Quejas de Miriam y de Aarón
12 Moisés había tomado por esposa a una egipcia,[a] así que Miriam y Aarón empezaron a
murmurar contra él por causa de ella. 2 Decían: «¿Acaso no ha hablado el Señor con otro que
no sea Moisés? ¿No nos ha hablado también a nosotros?» Y el Señor oyó sus murmuraciones.
3 A propósito, Moisés era muy humilde, más humilde que cualquier otro sobre la tierra.
4 De pronto el Señor les dijo a Moisés, Aarón y Miriam: «Salgan los tres de la Tienda de
reunión». Y los tres salieron. 5 Entonces el Señor descendió en una columna de nube y se
detuvo a la entrada de la Tienda. Llamó a Aarón y a Miriam y, cuando ambos se acercaron, 6 el
Señor les dijo: «Escuchen lo que voy a decirles:
»Cuando un profeta del Señor
se levanta entre ustedes,
yo le hablo en visiones
y me revelo a él en sueños.
7 Pero esto no ocurre así
con mi siervo Moisés,
porque en toda mi casa
él es mi hombre de confianza.
8 Con él hablo cara a cara,
claramente y sin enigmas.
Él contempla la imagen del Señor.
¿Cómo se atreven a murmurar
contra mi siervo Moisés?»
9 Entonces la ira del Señor se encendió contra ellos, y el Señor se marchó. 10 Tan pronto como
la nube se apartó de la Tienda, a Miriam se le puso la piel blanca[b] como la nieve. Cuando
Aarón se volvió hacia ella, vio que tenía una enfermedad infecciosa.
JUAN 6
66 Desde entonces muchos de sus discípulos volvieron atrás, y ya no andaban con él. 67 Dijo
entonces Jesús a los doce: ¿Queréis acaso iros también vosotros? 68 Le respondió Simón
Pedro: Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna. 69 Y nosotros hemos creído
y conocemos que tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente. 70 Jesús les respondió: ¿No os he
escogido yo a vosotros los doce, y uno de vosotros es diablo? 71 Hablaba de Judas Iscariote,
hijo de Simón; porque este era el que le iba a entregar, y era uno de los doce.
AL PRNCIPIO Y AL FINAL
Juan 6
14 Aquellos hombres entonces, viendo la señal que Jesús había hecho, dijeron: Este
verdaderamente es el profeta que había de venir al mundo.
15 Pero entendiendo Jesús que iban a venir para apoderarse de él y hacerle rey, volvió a
retirarse al monte él solo.
28 Entonces le dijeron: ¿Qué debemos hacer para poner en práctica las obras de Dios? 29
Respondió Jesús y les dijo: Esta es la obra de Dios, que creáis en el que él ha enviado.
35 Jesús les dijo: Yo soy el pan de vida; el que a mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí
cree, no tendrá sed jamás
40 Y esta es la voluntad del que me ha enviado: Que todo aquel que ve al Hijo, y cree en él,
tenga vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero.
41 Murmuraban entonces de él los judíos, porque había dicho: Yo soy el pan que descendió
del cielo. 42 Y decían: ¿No es este Jesús, el hijo de José, cuyo padre y madre nosotros
conocemos? ¿Cómo, pues, dice este: Del cielo he descendido?
51 Yo soy el pan vivo que descendió del cielo; si alguno comiere de este pan, vivirá para
siempre; y el pan que yo daré es mi carne, la cual yo daré por la vida del mundo.
Lucas 13:23-35 SOLO AL FINAL
23 Y alguien le dijo: Señor, ¿son pocos los que se salvan? Y él les dijo: 24 Esforzaos a entrar por
la puerta angosta; porque os digo que muchos procurarán entrar, y no podrán. 25 Después
que el padre de familia se haya levantado y cerrado la puerta, y estando fuera empecéis a
llamar a la puerta, diciendo: Señor, Señor, ábrenos, él respondiendo os dirá: No sé de dónde
sois. 26 Entonces comenzaréis a decir: Delante de ti hemos comido y bebido, y en nuestras
plazas enseñaste. 27 Pero os dirá: Os digo que no sé de dónde sois; apartaos de mí todos
vosotros, hacedores de maldad
Gálatas 5.19–21 TLA
19 Todo el mundo conoce la conducta de los que obedecen a sus malos deseos: no son fieles
en el matrimonio, tienen relaciones sexuales prohibidas, muchos vicios y malos pensamientos.
20 Adoran a dioses falsos, practican la brujería y odian a los demás. Se pelean unos con otros,
son celosos y se enojan por todo. Son egoístas, discuten y causan divisiones. 21 Son
envidiosos, y hasta matan; se emborrachan, y en sus fiestas hacen locuras y muchas cosas
malas. Les advierto, como ya lo había hecho antes, que los que hacen esto no formarán parte
del reino de Dios.
1 Corintios 6.9–10 NTV
9 ¿No se dan cuenta de que los que hacen lo malo no heredarán el reino de Dios? No se
engañen a sí mismos. Los que se entregan al pecado sexual o rinden culto a ídolos o cometen
adulterio o son prostitutos o practican la homosexualidad 10 o son ladrones o avaros o
borrachos o insultan o estafan a la gente: ninguno de ésos heredará el reino de Dios.