Estado de
Shock
Es una afección potencialmente mortal que se presenta
cuando el cuerpo no está recibiendo un flujo de sangre
suficiente. La falta de flujo de sangre significa que las
células y órganos no reciben suficiente oxígeno y
nutrientes para funcionar apropiadamente. Muchos
órganos pueden dañarse como resultado de esto. El shock
requiere tratamiento inmediato y puede empeorar muy
rápidamente. Hasta 1 de cada 5 personas en shock morirá
a causa de esto.
Entre los principales tipos de shock están:
Shock Cardiógeno: Debido a problemas cardíacos.
Shock Hipovolémico: Causado por muy poco volumen de sangre.
Shock Anafiláctico: Causado por una reacción alérgica.
Shock Séptico: Debido a infecciones.
Shock Neurógeno: Ocasionado por daño al sistema nervioso.
¿Qué lo puede originar?
El shock puede ser ocasionado por cualquier afección que
reduzca el flujo de sangre, incluso:
• Problemas cardíacos (como ataque cardíaco o insuficiencia
cardíaca)
• Reducción del volumen de la sangre (como con hemorragia
profusa o deshidratación)
• Cambios en los vasos sanguíneos (como con una infección
o una reacción alérgica grave)
• Ciertos medicamentos que reducen significativamente la
actividad cardíaca o la presión arterial
• Ritmos cardíacos lentos y cambios en el tono de los vasos
sanguíneos debido a lesiones en la columna
Un shock está a menudo asociado con un sangrado externo o
interno profuso debido una lesión seria.
Síntomas
Una persona en shock tiene su presión arterial
extremadamente baja. Dependiendo de la causa específica
y el tipo de shock, los síntomas pueden incluir uno o más
de los siguientes:
• Ansiedad o agitación/inquietud
• Labios y uñas morados
• Dolor torácico
• Confusión
• Mareos, vértigo o desmayos
• Piel pálida, fría y pegajosa
• Disminución o ausencia del gasto urinario
• Sudoración profusa, piel húmeda
• Pulso rápido pero débil
• Respiración superficial
• Estar inconsciente (falta de respuesta)
Primeros Auxilios ante el Shock
Tome las siguientes medidas si piensa que una persona está en shock:
• Llame al 911 o al número local de emergencias para solicitar ayuda médica inmediata.
• Examine las vías respiratorias, la respiración y la circulación de la persona. Comience a dar
respiración boca a boca y RCP, de ser necesario. Incluso si la persona es capaz de respirar por
sí sola, continúe verificando su frecuencia respiratoria al menos cada 5 minutos mientras llega
la ayuda.
• Si la persona está consciente y NO presenta una lesión en la cabeza, pierna, cuello o
columna, colóquela en posición de shock. Acuéstela boca arriba y levántele las piernas
aproximadamente 12 pulgadas (30 centímetros). NO le levante la cabeza. Si levantarle las
piernas le causa dolor o daño potencial, déjela en posición horizontal.
• Administre los primeros auxilios apropiados para cualquier herida, lesión o enfermedad.
• Mantenga a la persona caliente y cómoda. Aflójele la ropa apretada.
Si la persona está vomitando o babeando:
• Gire a la persona o la cabeza hacia un lado para que no se
ahogue. Si no sospecha de una lesión de columna.
• Si se sospecha una lesión de columna, en lugar de esto,
hágala “girar como un tronco”. Para hacer esto, mantenga la
cabeza, el cuello y la espalda alineados, y gire el cuerpo y la
cabeza como una unidad.
¿Qué no debemos hacer?
NO le dé nada a la persona por vía oral, ni siquiera de comer
o beber.
NO mueva a la persona si se sabe o sospecha de una lesión
en la columna.
NO espere a que los síntomas del choque más leves
empeoren antes de solicitar ayuda médica de emergencia.