UNIVERSIDAD NACIONAL “DANIEL ALCIDES CARRIÓN”
FACULTAD DE DERECHO Y CIENCIAS POLÍTICAS
ESCUELA DE FORMACIÓN PROFESIONAL DE DERECHO
TEMA:
“LA ASISTENCIA JUDICIAL INTERNACIONAL Art. (528 - 537)”
CURSO : DERECHO PROCESAL PENAL II
CATEDRÁTICO: Dr. YUPANQUI CORDOVA, José Luis
ESTUDIANTES : REQUENA ESPINOZA, Janely María
RIVERA REQUIZ, Elvis Jesen
RODRIGUEZ CASTAÑEDA, Lorena Stefany
ROJAS BUSTILLOS, Sarvia Oriely
ROJAS CALDERON, Denisse Lizeth
VILLEGAS ARCE, Julio Cesar
SEMESTRE : VIII
PASCO – PERÚ
2021
Agradezco a Dios que sin él no tendría la
fuerza para este proyecto, agradezco a mis
maestros y colegas que me ayudaron a
completar este trabajo.
Dedico este trabajo de investigación a mis
padres. Su gran fortaleza fue el motor que
me permitió avanzar incluso en los
momentos más difíciles.
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INDICE
Introducción……………………………………………………………………………………………………4-5
SECCION III
La Asistencia Judicial Internacional
Definición ………………………………………………………………………………………………………. 6
Articulo 528
Ámbito y Procedencia……………………………………………………………………………………. 7
Articulo 529
Motivos de Denegación………………………………………………………………………………… 8
Artículo 530:
Requisitos y tramite de la carta rogatoria……………………………………………………… 9-10
Articulo 531
Medios Probatorios………………………………………………………………………………………… 11
Articulo 532
Tramite de solicitudes………………………………………………………………………………….. 12
Articulo 533
Traslado al extranjero de persona privado de libertad…………………………………. 13- 14
Articulo 534
Salvoconducto………………………………………………………………………………………………. 15-16
Articulo 535
Prohibiciones ……………………………………………………………………………………………….. 17 - 18
Articulo 536
Requisitos y Tramite de la carta rogatoria y autoridades extranjeras…………….. 19 - 25
Articulo 537
Solicitud a las autoridades extranjeras para el traslado del detenido o condenado ..26-28
Caso Practico……………………………………………………………………………………………………..29-36
Conclusiones……………………………………………………………………………………………………..37-38
Bibliografía………………………………………………………………………………………………………… 39
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INTRODUCCION
La cooperación jurídica internacional en materia penal es un importante
mecanismo mediante el cual la Comunidad Internacional hace frente al delito
en general y, especialmente, a la delincuencia transnacional.
Puede definirse a la cooperación jurídica como el mecanismo mediante el cual
un Estado solicita colaboración a otro a fin de resolver satisfactoriamente
diferentes aspectos de un proceso judicial. Dicha asistencia puede solicitarse
en el marco de causas penales (en el sentido amplio del término), como así
también en procedimientos civiles, comerciales, laborales, etc.
La cooperación solicitada en causas penales se efectúa, generalmente, a fin de
clarificar las circunstancias de un hecho ilícito, identificar al autor o autores, y
someterlo a su jurisdicción.
Delitos con características transnacionales tales como el terrorismo, el lavado
de activos de origen ilícito, la trata de personas y el tráfico de estupefacientes
han provocado que herramientas como la cooperación jurídica entre Estados
se tornen imprescindibles. Sin esa entreayuda internacional, una gran cantidad
de procedimientos se verían desprovistos de pruebas elementales o se
encontrarían impedidos de materializar actos procesales imprescindibles para
proseguir con la investigación.
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De esta manera, las autoridades encargadas de conducir una investigación
penal pueden peticionar medidas a otros Estados dentro de un umbral cuyo
piso sería la remisión de copias de actuaciones judiciales, y con un techo que
llegaría
hasta un allanamiento de domicilio o intervención de comunicaciones
telefónicas o, incluso, detenciones preventivas y extradiciones.
En otras palabras, la producción de medidas en el marco de una investigación
penal, al utilizar la herramienta de la cooperación jurídica, carece de fronteras.
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SECCIÓN III: LA ASISTENCIA JUDICIAL INTERNACIONAL
La Asistencia Judicial Internacional constituye toda actividad que tiene por
finalidad, el coadyuvar con la justicia extranjera en su ejercicio jurisdiccional en
todos sus niveles. Entre los Principios Fundamentales Generales en que se
sustenta la Cooperación Judicial Internacional tenemos: el de utilidad; el de
cortesía internacional (Comitas Gentium); el de reciprocidad; el de equidad y
justicia. Actualmente, la cooperación judicial internacional está sustentada en
dos Principios aceptados por la Comunidad Jurídica Internacional siendo estos:
el Principio de Igualdad jurídica de los Sistemas Legales de los Estados y el
Principio de Buena Fe de los Actos Administrativos y Judiciales de los Estados.
En cuanto a la Asistencia Judicial Internacional en materia penal, conviene
tener presente que el Derecho Penal Internacional comprende el conjunto de
reglas jurídicas que determinan las condiciones en las cuales deben auxiliarse
mutuamente los Estados para la administración de justicia. Dicha Cooperación
se manifiesta ante la necesidad de brindar una respuesta al hecho de que,
mientras la defensa social en materia penal se ejerce primordialmente en
ámbitos limitados (Principio de Territorialidad), la delincuencia no conoce
barreras y se internacionaliza, en materia penal, puede definirse como: “ un
conjunto de actos de naturaleza jurisdiccional, diplomática o administrativa que
involucra a dos o más Estados y que tiene por finalidad la persecución y la
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solución de un hecho delictivo ocurrido en territorio cuando menos, de uno de
tales Estados”
Artículo 528.- Ámbito y procedencia
1. Esta sección rige los actos de cooperación judicial internacional previstos
en los incisos b) a j) del numeral 1) del artículo 511.
2. En estos casos, la solicitud de asistencia judicial internacional o carta
rogatoria sólo procederá cuando la pena privativa de libertad para el delito
investigado o juzgado no sea menor de un año y siempre que no se trate de
delito sujeto exclusivamente a la legislación militar
Comentario:
Según señala Prado Saldarriaga que hay tres grados de cooperación judicial
internacional atendiendo al grado de afectación de derechos personales que
estás pueden generar:
Un primer grado comprende a las medidas de asistencia leve o simple.
Incluye aquellas conceptuadas como de mero trámite(notificaciones) y
las instructorias o sea aquellas que se dirigen a la averiguación de
ciertos hechos acontecidos en un lugar determinado de otro Estado o a
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la obtención de pruebas en el mismo que sirven al Tribunal competente
(pericias, informes, tramitación de pruebas en el Estado requerido, e
incluso diligenciamiento de traslado voluntario de personas para
prestar testimonio en el Estado requerido bajo un estricto régimen de
garantías e inmunidades, etc.).
Un segundo grado abarca las medidas de asistencia procesal penal
internacional susceptibles de causar gravamen irreparable a los bienes
de las personas (registros, embargos, secuestros, algún otro tipo de
interdicción y entrega de cualquier objeto).
El tercer grado comprende aquellos niveles de cooperación extrema
susceptibles de causar gravamen irreparable en los derechos y
libertades propios de quienes alcanza. Siendo absolutamente
inadmisible desde el punto de vista de los principios de salvaguarda del
Derecho interno y de la propia Cooperación Judicial Penal Internacional,
la posibilidad de trasladar compulsivamente a personas a prestar
testimonio en etapa instructora de un Estado a otro. Este campo, pues,
del tercer grado quedaría entonces exclusivamente reservado a los
procedimientos de extradición.
Artículo 529.- Motivos de denegación
1. Podrá denegarse, asimismo, la asistencia cuando:
a) El imputado hubiera sido absuelto, condenado, indultado o
amnistiado por el delito que origina dicha solicitud;
b) El proceso ha sido iniciado con el objeto de perseguir o de
castigar a un individuo por razones de sexo, raza, religión,
nacionalidad, ideología o condición social;
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c) La solicitud se formula a petición de un tribunal de excepción o
Comisiones Especiales creadas al efecto;
d) Se afecta el orden público, la soberanía, la seguridad o los
intereses fundamentales del Estado; y,
e) La solicitud se refiera a un delito tributario, salvo que el delito se
comete por una declaración intencionalmente falsa, o por una
omisión intencional, con el objeto de ocultar ingresos
provenientes de cualquier otro delito.
2. En las solicitudes de asistencia previstas en el literal h) del numeral 1)
del artículo 511 se requiere que el hecho que origina la solicitud sea
punible en los dos Estados.
Artículo 530.- Requisitos y trámite de la carta rogatoria
1. Las solicitudes de asistencia judicial o cartas rogatorias que se formulen a las autoridades
nacionales se harán por escrito y deberán contener las siguientes indicaciones:
a) El nombre de la autoridad extranjera encargada de la investigación o del juzgamiento;
b) El delito a que se refiere la causa y descripción del asunto, la índole de la investigación o
juzgamiento, y la relación de los hechos a los que se refiere la solicitud;
c) Descripción completa de la asistencia que se solicita;
2. Cuando no se conozcan las pruebas en particular que se quiere obtener, basta con la
mención de los hechos que se buscan demostrar.
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3. Si la solicitud no se ajusta a lo dispuesto en este artículo o cuando la información
suministrada no sea suficiente para su tramitación, se podrá pedir al Estado requirente
modifique su solicitud o la complete con información adicional. Durante ese lapso la autoridad
nacional podrá adoptar actos de auxilio genéricos en la investigación o medidas provisionales,
como bloqueo de cuenta, embargos o confiscaciones preventivas, para evitar perjuicios
irreparables.
COMENTARIO:
Los actos de cooperación judicial internacional, entre ellos la asistencia judicial, se encuentran
regulados sistemáticamente en el Libro Séptimo del Código Procesal Penal, vigente desde el 1
de febrero de 2006.
Tales disposiciones designan como Autoridad Central en cooperación judicial, a la Fiscalía de la
Nación, la que a través de la Unidad de Cooperación Judicial Internacional y Extradiciones,
centraliza las consultas, coordinaciones y habilita el trámite nacional e internacional de una
petición activa o pasiva para nuestro país.
De acuerdo al ordenamiento procesal penal, la asistencia se rige por los tratados suscritos por
el Perú, y en su defecto, por el Principio de Reciprocidad y la legislación interna, en un marco
de respeto de los derechos humanos.
Cabe precisar que cuando la solicitud se funda en tratados o convenciones, prevalecerán los
requisitos contemplados en dichos instrumentos, caso contrario, deberán cumplirse los
requisitos que prevé nuestra norma procesal (artículo 530), que son los siguientes: 1. Nombre
de la autoridad extranjera encargada de la investigación o del juzgamiento, de los que emana
el pedido. 2. La índole de investigación o juzgamiento. 3. Delito a que se refiere la causa y la
descripción de los hechos. 4. Descripción completa y precisa de la asistencia que se solicita.
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Tipo de procedimiento: rUna solicitud de asistencia judicial pasiva, debe ser presentada
cumpliendo los requisitos y en la forma establecida por el Tratado respectivo. En ausencia de
Tratado, la petición deberá cumplir los requisitos de la ley peruana y presentarse a la
Autoridad Central, directamente o por conducto diplomático. En casos de urgencia, las
peticiones pueden ser adelantadas, por correo electrónico o fax, o a través de la OCN
INTERPOL Lima, con cargo a enviar el documento original a la brevedad posible. Recibida la
solicitud, la Autoridad Central, teniendo en cuenta las reglas de competencia, la remitirá al
Juez llamado por ley, quien emitirá la resolución de admisión y ejecutará el pedido siempre
que no sea contrario al ordenamiento jurídico peruano. Cumplido el diligenciamiento, el Juez
cursará las actuaciones a la Autoridad Central para su remisión al Estado requirente.
Artículo 531.- Medios probatorios
Para la recepción de testimonios, se especificarán los hechos concretos sobre los cuales debe
recaer el interrogatorio o, en todo caso, se adjuntará un pliego interrogatorio.
Si se requiere corroborar una prueba o un documento original se acompañarán de ser posibles
copias auténticas de aquellas que justificaron el pedido o, en todo caso, podrán condicionarse
a su oportuna devolución.
Si el cumplimiento de la solicitud de asistencia pudiese entorpecer una investigación en
trámite conducida por autoridad competente, podrá disponerse el aplazamiento o el
conveniente condicionamiento de la ejecución, informándose al Estado requirente.
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COMENTARIO:
Es exigencia del modelo de solicitud de asistencia que en las peticiones se precisen su objetivo,
como la recepción de testimonios, ya que el Estado solicitante deberá especificar sobre que
hechos debe hacerse el interrogatorio o en su defecto adjuntar un pliego de preguntas.
Si se requiere corroborar una prueba o un documento original se acompañarán copias
autenticadas de aquellas que justificaron el pedido o, en todo caso se pueden solicitar los
originales con la condición de devolverse oportunamente.
A veces puede coincidir con una investigación o proceso en tramite en el Perú, por lo que si el
cumplimiento de la solicitud de asistencia los entorpeciera se podrá disponer el aplazamiento
o el conveniente condicionamiento de la ejecución, informándose al Estado requirente.
Artículo 532.- Trámite de las solicitudes
1. La Fiscalía de la Nación cursará las solicitudes de asistencia de las autoridades
extranjeras al Juez de la Investigación Preparatoria del lugar donde deba realizarse la
diligencia, quien, en el plazo de dos días, decidirá acerca de la procedencia de la
referida solicitud.
2. Contra la resolución del Juez de la Investigación Preparatoria procede recurso de
apelación sin efecto suspensivo. La Sala Penal Superior correrá traslado de lo actuado
al Fiscal Superior y a los interesados debidamente apersonados por el plazo común de
tres días, y resolverá, previa vista de la causa, en el plazo de cinco días.
3. En el trámite de ejecución del acto de asistencia judicial intervendrá el Ministerio
Público y se citará a la Embajada del país solicitante para que se haga representar por
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un Abogado. También se aceptará la intervención de los abogados de quienes resulten
ser partes en el proceso del que derive la carta rogatoria.
4. Sin perjuicio de lo anterior, en todo lo referente a las condiciones y formas de
realización del acto de asistencia, rige la legislación nacional.
5. Corresponde actuar la diligencia de asistencia judicial al propio Juez de la Investigación
Preparatoria. Luego de ejecutarla, elevará las actuaciones a la Fiscalía de la Nación
para su remisión a la autoridad requirente por intermedio del Ministerio de Relaciones
Exteriores.
COMENTARIO:
Es un acto de cooperación penal internacional mediante el cual el Estado que impuso una
sentencia condenatoria (Estado de condena), permite a un condenado previa presentación de
su solicitud, cumplir el resto de la pena impuesta en su país de origen (Estado de
cumplimiento), buscando su resocialización dentro de su entorno social, cultural e idiomático.
Dentro de este acto la Fiscalía de la Nación cursará las solicitudes de asistencia de las
autoridades extranjeras al Juez de la Investigación Preparatoria del lugar donde deba realizarse
la diligencia, quien, en el plazo de dos días, decidirá acerca de la procedencia de la referida
solicitud.
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Artículo 533.- Traslado al extranjero de persona privada de libertad
1. La comparecencia y el traslado temporal al extranjero de una persona privada de
libertad por la justicia peruana, sólo podrá autorizarse si el requerido presta su
consentimiento, con asistencia de un abogado defensor, y siempre que su presencia
en el país no fuera necesaria para una investigación y juzgamiento.
2. La autoridad extranjera deberá comprometerse a mantener en custodia física a la
persona traslada y la devolverá luego de acabadas la diligencias que originaron su
traslado, sin necesidad de extradición o en un tiempo que no exceda de sesenta días o
el que le resta para el cumplimiento de la condena, según el plazo que se cumpla
primero, a menos que el requerido, la Fiscalía de la Nación y la autoridad extranjera
consientan prorrogarlo.
COMENTARIO:
Puede darse el caso que el Estado extranjero solicite el traslado de una persona que se
encuentra privada de su libertad para la práctica de alguna dirigencia judicial en el exterior. El
traslado solo será autorizado si el requerido presta su consentimiento, con asistencia de un
abogado defensor, y siempre que su presencia en el país no fuera necesaria para una
investigación y juzgamiento, es decir que el traslado no entorpecerá actos de investigación
fiscal o judicial en los que se encuentre involucrado
El Estado requirente debe comprometerse a mantener en custodia física al trasladado y
devolverlo luego que culmine las diligencias para los que fue solicitado sin necesidad de
extradición o en un tiempo que no exceda de sesenta días o el que le resta para el
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cumplimiento de la condena, según el plazo que se cumpla primero, a menos que el requerido,
la Fiscalía de la Nación y la autoridad extranjera consientan prorrogarlo.
Artículo 534 Salvoconducto.-
1. La comparecencia de toda persona ante la autoridad extranjera, autorizada por la justicia
peruana, está condicionada a que se le conceda un salvoconducto, bajo el cual, mientras se
encuentre en el Estado requirente, no podrá:
a) Ser detenida o enjuiciada por delitos anteriores a su salida del territorio nacional;
b) Ser requerida para declarar o dar testimonio en procedimientos no especificados en
la solicitud;
c) Ser detenida o enjuiciada con base en la declaración que preste, salvo el caso de
desacato o falso testimonio.
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2. El salvoconducto cesará cuando la persona prolongue voluntariamente su estadía por más
de quince días a partir del momento en que su presencia ya no fuere necesaria.
COMENTARIO :
Definición de Salvoconducto : En términos generales, es un documento expedido por quien
tiene autoridad o poder bastante y que permite a quien se le concede transitar o
permanecer en un lugar sin riesgo. En referencia con el ámbito del público. Vendría ser la
autorización por el poder público respecto al tránsito o estancia permitido en un país o
territorio concreto.
Se puede presentar la situación en que un testigo no esté detenido bajo la custodia del Estado
requerido y que el Estado requirente desee asegurar el testimonio o la presencia de ese testigo
en su jurisdicción para el proceso, actuaciones judiciales o investigaciones. establece el marco
para el traslado y salvoconducto de un testigo del tipo descrito. Para efectuar el traslado de un
testigo que no esté encarcelado, se aplican las siguientes medidas y procedimientos:
• El testigo debe dar su consentimiento para prestar testimonio en un juicio o para
colaborar en una investigación, proceso o actuación judicial en el territorio del Estado
requirente.
• Mientras se encuentre en el Estado requirente, no podrá ser enjuiciado, detenido,
condenado ni sometido a ninguna otra restricción de su libertad personal en ese
territorio por actos, omisiones o declaraciones de culpabilidad anteriores a la fecha en
que abandonó el territorio del Estado requerido.
• El salvoconducto mencionado precedentemente cesará después de transcurridos
quince días consecutivos (o el período acordado por ambos Estados Parte) después de
la fecha en que se le haya informado oficialmente de que las autoridades judiciales ya
no requerían su presencia, haya tenido oportunidad de salir del país y, no obstante,
permanezca voluntariamente en ese territorio o regrese libremente al mismo después
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de haberlo abandonado. Pero la validez del salvoconducto y de sus efectos es
temporal.
Es importante establecer arreglos de viaje que permitan al testigo regresar al Estado
requerido una vez vencido el plazo de quince días (o cualquier otro plazo que se hubiese
pactado). También es importante que se notifique claramente al testigo el momento a partir
del cual sus servicios ya no son necesarios y queda liberado de las obligaciones que dieron
lugar a su viaje al Estado requirente.
Es importante es la incorporación del salvoconducto como garantía para quien debe
comparecer a declarar en el extranjero, en virtud del cumplimiento de un acto de cooperación,
Ahora bien, referencia especial merece en este tipo de colaboración probatoria la figura del
salvoconducto.
Artículo 535 Prohibiciones.-
1. Los documentos, antecedentes, informaciones o pruebas obtenidas en aplicación de la
asistencia judicial no podrán divulgarse o utilizarse para propósitos diferentes de
aquellos especificados en la carta rogatoria, sin previo consentimiento de la Fiscalía de
la Nación
2. La autoridad judicial nacional al aceptar la solicitud de asistencia o, en su caso y
posteriormente, la Fiscalía de la Nación podrá disponer que la información o las
pruebas suministradas al Estado requirente se conserven en confidencialidad.
Corresponde a la Fiscalía de la Nación realizar las coordinaciones con la autoridad
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central del país requirente para determinar las condiciones de confidencialidad que
mutuamente resulten convenientes.
COMENTARIO:
Señala el artículo 535 que los documentos, antecedentes, informaciones o pruebas obtenidas
en aplicación de la asistencia judicial no podrán divulgarse o utilizarse para propósitos
diferentes de aquellos especificados en la carta rogatoria, sin previo consentimiento de la
Fiscalía de la Nación. La autoridad judicial nacional al aceptar la solicitud de asistencia o, en su
caso y posteriormente, la Fiscalía de la Nación podrá disponer que la información o las pruebas
suministradas al Estado requirente se conserven en confidencialidad. Corresponde a la Fiscalía
de la Nación realizar las coordinaciones con la autoridad central del país requirente para
determinar las condiciones de confidencialidad que mutuamente resulten convenientes. Si el
cumplimiento de la solicitud de asistencia pudiese entorpecer una investigación en trámite
conducida por autoridad competente, podrá disponerse el aplazamiento o el conveniente
condicionamiento de la ejecución, informándose al Estado requirente.
Límites a la transmisión y el uso de la información obtenida por conducto de la asistencia
El artículo 18, párrafo 19, de la Convención consagra el principio de limitar el uso de la
información obtenida por conducto de la solicitud de asistencia a la investigación,
procedimiento o el enjuiciamiento que sea objeto de la solicitud, a menos que se otorgue
permiso para que se la utilice en otros asuntos. La información que se obtenga y que sea de
naturaleza exculpatoria se puede revelar al acusado. En tal caso, “el Estado Parte requirente
notificará al Estado Parte requerido antes de revelar la información o las pruebas y, si así se le
solicita, consultará al Estado Parte requerido. Si, en un caso excepcional, no es posible notificar
con antelación, el Estado Parte requirente informará sin demora al Estado Parte requerido de
dicha revelación”.
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Suministro y Recepción de Documentos La Convención interamericana sobre Asistencia Judicial
Mutua establece, como regla general, en su articulo 24º, que los Estados Parte pueden
intercambiar documentos, antecedentes o informaciones de carácter publico. Solamente se
regula una norma de reserva para el caso en que se trate de documentos que no sean de
acceso general. En estas circunstancias el Estado requerido queda en facultad de denegar total
o parcialmente el suministro de la información o documentación solicitados. Con relación a las
informaciones o prueba suministradas por el Estado requerido, el uso de la mismas por el
Estado requirente esta condicionado por una clausula de especialidad. Esto es, conforme al
articulo 25º tales medios probatorios no pueden ser divulgados ni utilizados en propósitos
diferentes a aquellos especificados en la solicitud de asistencia, sin previo consentimiento de la
Autoridad Central del Estado requeridos. Es mas, si el Estado requirente solicitar autorización
para desviar el uso de la documentación obtenida, el Estado requerido podrá negar total o
parcialmente tal pedido. También el Estado requerido puede acordar con el requirente un uso
confidencial de la información o documentación transmitida. Iguales autorizaciones y
restricciones se han definido en los Convenios Bilaterales de la materia.
Art. 536.- Requisitos y Trámites de la carta rogatoria a autoridades
extranjeras.
1. Las solicitudes de asistencia judica
2. ial que se formulen a las autoridades extranjeras se harán por escrito y
en el idioma del país requerido deberán contener las siguientes
indicaciones:
a) El nombre de la autoridad peruana encargada de la investigación o del
juzgamiento;
b) El delito a que se refiere la causa y descripción del asunto, la índole
de la investigación o juzgamiento, y la relación de los hechos a los que
se refiere la solicitud;
c) Descripción completa de la asistencia que solicita y, en su caso,
remisión de la documentación permanente;
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3. Cuando no se conozcan las pruebas en particular que quieren obtenerse, se
mencionara los hechos que se buscan acreditar.
4. Corresponde a los jueces y fiscales, en el ámbito de sus respectivas
atribuciones, cursar la carta rogatoria a las autoridades extranjeras. Esta
se tramitará por intermedio de la fiscalía de la Nación
Es la carta rogatoria el mecanismo mediante el cual es viable la cooperación judicial
internacional. No es más que la petición que libra una autoridad judicial (en este caso
peruana) a su homologo extranjero, con el ruego que lleve a cabo una determinada
diligencia, práctica de prueba o extienda información del Derecho extranjero necesario
para el proceso que tramita.
Cabe recordar que es la lex fori o ley del tribunal que conoce el litigio, la que rige la
ordenación del mismo. Tratándose del cumplimiento de actos procesales en el exterior
por parte del Estado requerido, debemos preguntarnos qué ley es la aplicable al
diligenciamiento de los mismos; al respecto, la doctrina y el Derecho comparado
coinciden que en estricto no se aplica la lex fori en los supuestos de asistencia judicial
internacional, se aplica -entonces- la ley del Estado en donde se ejecuta el acto, con
algunas salvedades como la del plazo que se otorga al demandado para que conteste
la demanda (emplazamiento), el mismo que sí está sujeto a ley del Estado requirente
Sirve para las actuaciones judiciales (Notificación a extranjeros, personas
jurídicas, obtención de pruebas, etc.)
La solicitud se dirige a la Autoridad Judicial de la misma jerarquía del Estado
requerido, en el marco de la cooperación judicial.
Se remite directamente a la Oficina de Cooperación Judicial del MRE.
No requiere pago de tasa a favor del MRE.
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Se canaliza a través de las Embajadas del Perú en el exterior (vía diplomática)
El juez solicita la ejecución del exhorto a través de las autoridades
competentes del país requerido.
CONVENCION INTERAMERICANA SOBRE EXHORTOS O CARTAS ROGATORIAS
Los Gobiernos de los Estados Miembros de la Organización de los Estados
Americanos, deseosos de concertar una Convención sobre exhortos o cartas
rogatorias, han acordado lo siguiente:
II. ALCANCE DE LA CONVENCION
Artículo 2.- La presente Convención se aplicará a los exhortos o cartas rogatorias
expedidos en actuaciones y procesos en materia civil o comercial por los órganos
jurisdiccionales de uno de los Estados Partes en esta Convención, y que tengan por
objeto:
a. La realización de actos procesales de mero trámite, tales como
notificaciones, citaciones o emplazamientos en el extranjero;
b. La recepción y obtención de pruebas de informes en el extranjero, salvo
reserva expresa al respecto.
Artículo 3.- La presente Convención no se aplicará a ningún exhorto o carta rogatoria
referente a actos procesales distintos de los mencionados en el Artículo anterior; en
especial, no se aplicará a los actos que impliquen ejecución coactiva.
III. TRANSMISION DE EXHORTOS O CARTAS ROGATORIAS
Artículo 4.- Los exhortos o cartas rogatorias podrán ser transmitidos al órgano
requerido por las propias partes interesadas, por vía judicial, por intermedio de los
funcionarios consulares o agentes diplomáticos o por la autoridad central del Estado
requirente o requerido según el caso.
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Cada Estado Parte informará a la Secretaría General de la Organización de los
Estados Americanos acerca de cuál es la autoridad central competente pare recibir y
distribuir exhortos o cartas rogatorias.
IV. REQUISITOS PARA EL CUMPLIMIENTO
Artículo 5.- Los exhortos o cartas rogatorias se cumplirán en los Estados Partes
siempre que reúnan los siguientes requisitos:
a. Que el exhorto o carta rogatoria se encuentre legalizado, salvo lo dispuesto
en los Artículos 6 y 7 de esta Convención. Se presumirá que el exhorto o carta
rogatoria se halla debidamente legalizado en el Estado requirente cuando lo
hubiere sido por funcionario consular o agente diplomático competente;
b. Que el exhorto o carta rogatoria y la documentación anexa se encuentren
debidamente traducidos al idioma oficial del Estado requerido.
Artículo 6.- Cuando los exhortos o cartas rogatorias se transmitan por vía consular o
diplomática o por intermedio de la autoridad central será innecesario el requisito de la
legalización.
Artículo 7.- Los tribunales de las zonas fronterizas de los Estados Partes podrán dar
cumplimiento a los exhortos o cartas rogatorias previstos en esta Convención en forma
directa, sin necesidad de legalizaciones.
Artículo 8.- Los exhortos o cartas rogatorias deberán ir acompañados de los
documentos que se entregarán al citado, notificado o emplazado, y que serán:
a. Copia autenticada de la demanda y sus anexos, y de los escritos o
resoluciones que sirvan de fundamento a la diligencia solicitada;
b. Información escrita acerca de cuál es el órgano jurisdiccional requirente, los
términos de que dispusiere la persona afectada para actuar, y las advertencias
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que le hiciere dicho órgano sobre las consecuencias que entrañaría su
inactividad;
c. En su caso, información acerca de la existencia y domicilio de la defensoría
de oficio o de sociedades de auxilio legal competentes en el Estado requirente.
Artículo 9.- El cumplimiento de exhortos o cartas rogatorias no implicará en definitiva el
reconocimiento de la competencia del órgano jurisdiccional requirente ni el
compromiso de reconocer la validez o de proceder a la ejecución de la sentencia que
dictare.
V. TRAMITACION
Artículo 10.- Los exhortos o cartas rogatorias se tramitan de acuerdo con las leyes y
normas procesales del Estado requerido.
A solicitud del órgano jurisdiccional requirente podrá otorgarse al exhorto o carta
rogatoria una tramitación especial, o aceptarse la observancia de formalidades
adicionales en la práctica de la diligencia solicitada, siempre que ello no fuera contrario
a la legislación del Estado requerido.
Artículo 11.- El órgano jurisdiccional requerido tendrá competencia para conocer de las
cuestiones que se susciten con motivo del cumplimiento de la diligencia solicitada.
Si el órgano jurisdiccional requerido se declarare incompetente para proceder a la
tramitación del exhorto o carta rogatoria, transmitirá de oficio los documentos y
antecedentes del caso a la autoridad judicial competente de su Estado.
Artículo 12.- En el trámite y cumplimiento de exhortos o cartas rogatorias las costas y
demás gastos correrán por cuenta de los interesados.
Será facultativo del Estado requerido dar trámite al exhorto o carta rogatoria que
carezca de indicación acerca del interesado que resultare responsable de los gastos y
costas cuando se causaren. En los exhortos o cartas rogatorias o con ocasión de su
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trámite podrá indicarse la identidad del apoderado del interesado para los fines
regales.
El beneficio de pobreza se regulará por las leyes del Estado requerido.
Artículo 13.- Los funcionarios consulares o agentes diplomáticos de los Estados Partes
en esta Convención podrán dar cumplimiento a las diligencias indicadas en el Artículo
2 en el Estado en donde se encuentren acreditados siempre que ello no se oponga a
las leyes del mismo. En la ejecución de tales diligencias no podrán emplear medios
que impliquen coerción.
VI. DISPOSICIONES GENERALES
Artículo 14.- Los Estados Partes que pertenezcan a sistemas de integración
económica podrán acordar directamente entre sí procedimientos y trámites
particulares más expeditos que los previstos en esta Convención. Estos acuerdos
podrán ser extendidos a terceros Estados en la forma que resolvieren las partes.
Artículo 15.- Esta Convención no restringirá las disposiciones de convenciones que en
materia de exhortos o cartas rogatorias hubieran sido suscritas o que se suscribieren
en el futuro en forma bilateral o multilateral por los Estados Partes, o las prácticas más
favorables que dichos Estados pudieran observar en la materia.
Artículo 16.- Los Estados Partes en esta Convención podrán declarar que extiendan
las normas de la misma a la tramitación de exhortos o cartas rogatorias que se refieran
a materia criminal, laboral, contencioso-administrativa, juicios arbitrales u otras
materias objeto de jurisdicción especial. Tales declaraciones se comunicarán a la
Secretaría General de la Organización de los Estados Americanos.
Artículo 17.- El Estado requerido podrá rehusar el cumplimiento de un exhorto o carta
rogatoria cuando sea manifiestamente contrario al orden público.
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Artículo 18.- Los Estados Partes informaran a la Secretaría General de la Organización
de los Estados Americanos acerca de los requisitos exigidos por sus leyes para la
legalización y para la traducción de exhortos o cartas rogatorias.
VII. DISPOSICIONES FINALES
Artículo 19.- La presente Convención estará abierta a la firma de los Estados
Miembros de la Organización de los Estados Americanos.
Artículo 20.- La presente Convención está sujeta a ratificación. Los instrumentos de
ratificación se depositarán en la Secretaría General de la Organización de los Estados
Americanos.
Artículo 21.- La presente Convención quedará abierta a la adhesión de cualquier otro
Estado. Los instrumentos de adhesión se depositarán en la Secretaría General de la
Organización de los Estados Americanos.
Artículo 22.- La presente Convención entrará en vigor el trigésimo día a partir de la
fecha en que haya sido depositado el segundo instrumento de ratificación.
Para cada Estado que ratifique la Convención o se adhiera a ella después de haber
sido depositado el segundo instrumento de ratificación, la Convención entrará en vigor
el trigésimo día a partir de la fecha en que tal Estado haya depositado su instrumento
de ratificación o adhesión.
Artículo 23.- Los Estados Partes que tengan dos o más unidades territoriales en las
que rijan distintos sistemas jurídicos relacionados con cuestiones tratadas en la
presente Convención, podrán declarar, en el momento de la firma, ratificación o
adhesión, que la Convención se aplicará a todas sus unidades territoriales o
solamente a una o más de ellas.
Tales declaraciones podrán ser modificadas mediante declaraciones ulteriores, que
especificarán expresamente la o las unidades territoriales a las que se a plicará la
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presente Convención. Dichas declaraciones ulteriores se transmitirán a la Secretaría
General de la Organización de los Estados Americanos y surtirán efecto treinta días
después de recibidas.
Artículo 24.- La presente Convención regirá indefinidamente, pero cualquiera de los
Estados Partes podrá denunciarla. El instrumento de denuncia será depositado en la
Secretaría General de la Organización de los Estados Americanos. Transcurrido un
año, contado a partir de la fecha de depósito del instrumento de denuncia, la
Convención cesará en sus efectos pare el Estado denunciante, quedando subsistente
pare los demás Estados Partes.
Art. 537.- Solicitud a las autoridades extranjeras para el traslado del detenido o
condenado.
1. El Juez de la investigación preparatoria o en su caso el Juez Penal, a
requerimiento del Fiscal o de las otras partes, siempre que se cumplan los
requisitos de procedencia previstos en el Código y resulte necesario la
presencia de un procesado detenido o de un condenado que en el
extranjero está sufriendo privación de libertad, podrá solicitar su traslado
al Perú o las autoridades de este país, a fin de que preste testimonio
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colabore en las investigaciones o intervenga en las actuaciones
correspondientes.
2. La solicitud de traslado estará condicionada a la concesión por parte del
Estado Peruano del salvoconducto correspondiente y a las exigencias
mutuamente acordadas con la autoridad extranjera, previa coordinación
con la Fiscalía de la Nación.
3. Contra la resolución que emite el Juez procede recurso de apelación con
efecto suspensivo. Rige, en lo pertinente, el numeral 2) del articulo
517°.
La legislación procesal peruana, establece dos tipos de trámite para el traslado
pasivo de condenados extranjeros: el primero, contemplado en el artículo 543
del nuevo Código Procesal Penal, que se inicia con la presentación formal, vía
diplomática, de la solicitud de traslado del estado extranjero y anexos, dirigida
a la Fiscalía de la Nación; pedido que de estar completo será cursado a la
autoridad judicial competente del lugar donde el interno viene cumpliendo
condena. En caso faltara algún requisito, se completará la documentación
antes de su remisión al Poder Judicial.
El segundo, contemplado en el l artículo 544, según el cual, el gobierno
peruano puede instar el traslado del reo extranjero condenado en el país, en
mérito a un pedido directo formulado por el propio condenado sea a la
autoridad judicial que lo sentenció o a la autoridad penitenciaria. En este caso
será la Fiscalía Penal la que verifique que el pedido contenga todos los
requisitos, caso contrario completará la documentación que falte, para luego
remitir el cuaderno a la autoridad judicial competente del lugar donde el interno
viene cumpliendo condena.
En ambos casos, la autoridad judicial luego de celebrada la vista de la causa,
previo traslado al Fiscal y a las partes debidamente personados, emitirá
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decisión, que si bien tiene carácter consultiva, si resulta ser apelable ante el
órgano superior, declarada consentida la resolución judicial, el cuaderno de
traslado es remitido al Ministerio de Justicia.
Posteriormente, la Comisión Oficial de Extradiciones y Traslado de
Condenados del Ministerio de Justicia, emite informe con relación a la petición
formulado por el interno extranjero, y es el Consejo de Ministros el órgano que
emite decisión final sobre lo peticionado, mediante Resolución Suprema.
Finalmente, la decisión del Gobierno peruano es notificada al Estado receptor,
por la vía diplomática y a través de INTERPOL LIMA; en caso ambos estados
hayan emitido decisión favorable se pasa a la fase de ejecución, la misma que
se encuentra a cargo del Instituto Nacional Penitenciario.
La legislación procesal peruana, establece un trámite similar para el traslado
pasivo y activo de condenados. El artículo 544 del Código Procesal Penal,
establece que recibida la petición de traslado del condenado de nacionalidad
peruana, la Fiscalía de la Nación, en calidad de Autoridad Central remitirá los
recaudos y acompañados a la Fiscal Penal competente de la jurisdicción de
Lima (capital), la que a su vez luego de verificar la existencia de los requisitos
exigidos por la legislación interna y formar el cuaderno respectivo, lo remitirá al
órgano jurisdiccional competente de la Corte Superior de Justicia de Lima.
El trámite judicial que sigue la petición, es el mismo que el establecido para la
petición de traslado pasivo; esto es, la autoridad judicial luego de celebrada la
vista de la causa, previo traslado al Fiscal y a las partes debidamente
personados, emitirá decisión, que si bien tiene carácter consultiva, si resulta
ser apelable ante el órgano superior, declarada consentida la resolución
judicial, el cuaderno de traslado es remitido al Ministerio de Justicia.
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Posteriormente, la Comisión Oficial de Extradiciones y Traslado de
Condenados del Ministerio de Justicia, emite informe con relación a la petición
formulado por el interno peruano, y es el Consejo de Ministros el órgano que
emite decisión final sobre lo peticionado, mediante Resolución Suprema.
Finalmente, la decisión del Gobierno peruano es notificada al Estado
trasladante, por la vía diplomática y a través de INTERPOL LIMA; en caso
ambos estados hayan emitido decisión favorable se pasa a la fase de
ejecución, la misma que se encuentra a cargo del Instituto Nacional
Penitenciario.
Ejecutado el traslado, el interno peruano es ubicado en uno de los
Establecimientos Penitenciarios del país, de preferencia en el lugar donde
reside su familia, a fin de que esto influya en el proceso de resocialización del
interno; y además se solicita al Poder Judicial se designe a la autoridad judicial
que se encargará de la ejecución de la pena.
LA COOPERACIÓN JURÍDICA INTERNACIONAL – ASISTENCIA JUDICIAL EN EL CASO
ODEBRECHT – LAVAJATO CON LA PGR BRASILEÑA
El impacto de este mega caso de corrupción que involucra a la empresa ODEBRECHT y
“otras”, se habría efectuado en 12 países, 10 de los cuales son latinoamericanos,
conforme la declaración oficial de culpabilidad, efectuada por esta persona jurídica
ante las autoridades del Departamento de Justicia de los Estados Unidos y la Fiscalía
del Distrito Este de Nueva York. Conforme tal situación, los fiscales peruanos de los
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sistemas de anti-corrupción y lavado de activos han curso sendas cartas rogatorias
(pedidos de asistencia judicial internacional) a las autoridades (judiciales y fiscales) de
USA, Suiza, Brasil, Panamá, Reino Unido, Francia Andorra, etc., con la finalidad de
recabar las evidencias que les sean útiles e idóneas para construir sus respectivas
Teorías del Caso y así procurar una administración de justicia conforme lo demanda
una sociedad democrática de derecho.
Los pedidos de cooperación internacional pueda ser atendido en la República
Federativa del Brasil, corresponde ser gestionado por las siguientes instituciones
brasileñas:
El Departamento de Cooperación Jurídica y Recuperación de Activos (DRCI), Ministerio
de Justicia del Brasil (AC), recibe las solicitudes de asistencia judicial internacional,
luego las transmite a la Procuraduría General de la República (PGR), quien a su vez
cursa el pedido al Procurador Regional competente, entidad que se encarga de la
admisión y diligenciamiento de los mismos.
Estando a una descripción propia de la delincuencia organizada transnacional, se debía
considerar que la entrega de la información a las autoridades competentes (fiscales),
donde había repercutido negativamente el efecto ODEBRECHT, tomaría lugar de forma
particular y singular a la vez. Una vez que en Brasil se levantó el sigilo (vencimiento del
plazo de confidencialidad) del acuerdo de delación premiada suscrito entre la PGR
brasileña y la empresa ODREBRECHT y sus representantes, a solicitud del procurador
general Rodrigo Janot Monteiro de Barros, a la Corte Suprema de dicho país, se
establecieron las bases de la entrega de información (evidencias), a los Estados donde
se habrían cometido ilicitudes penales, en los cuales estaban involucrados las personas
que dirigían, administraban y/o gestionan sus órganos de representación societaria.
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Estando a ello es que por parte de las autoridades competentes de la cooperación
judicial internacional del Brasil, se remite un documento, en el cual se fijan los
parámetros para dicha entrega, teniendo como plataforma tratados y convenios
internacionales sobre la materia, llevados a la protección de sus colaboradores y a la
reserva acerca de la existencia y el contenido de la solicitud. En primera línea, el
artículo 46°, párrafo 20 de la Convención de las Naciones Unidad contra la Corrupción,
al establecer: «El Estado Parte requirente podrá exigir que el Estado Parte requerido
mantenga reserva acerca de la existencia y el contenido de la solicitud, salvo en la
medida necesaria para darle cumplimiento. Si el Estado Parte requerido no puede
mantener esa reserva, lo hará saber de inmediato al Estado Parte requirente«. La
reserva y confidencialidad constituyen los pilares del éxito de la cooperación jurídica
internacional, sobre todo en casos -como el presente-, cuya información es de alta
sensibilidad. Cuestión aparte, toma lugar con la ejecución misma de la asistencia,
donde el propio procedimiento hace imposible la manutención de una absoluta
reserva.
En principio, la información por parte de la autoridad requirente, procede al amparo
de una solicitud formal de asistencia judicial internacional, empero, puede darse
perfectamente la modalidad de la «transmisión espontánea»; así, el parágrafo 4 del
mismo artículo: «… Sin menoscabo del derecho interno, las autoridades competentes
de un Estado Parte podrán, sin que se les solicite previamente, transmitir información
relativa a cuestiones penales a una autoridad competente de otro Estado Parte si
creen que esa información podría ayudar a la autoridad a emprender o concluir con
éxito indagaciones y procesos penales o podría dar lugar a una petición formulada por
este último Estado Parte con arreglo a la presente Convención«.
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Esto significaba, que el Estado requirente contase en su derecho positivo interno con
una legislación armónica, con la llamada justicia penal consensuada, que según
nuestro orden jurídico sería el proceso especial de colaboración eficaz, contemplado
en el libro V del NCCP (2004). Vaya que fue una gran ventaja contar con una legislación
propia de un modelo de política criminal, orientado a la eficacia y eficiencia en la lucha
contra el crimen organizado, pues de entrada, algunos Estados que justamente
carecían de dicha articulación legal, tuvieron problemas para la recepción de la
información, máxime si el fiscal requirente, antes de recibir la toma de declaración de
un colaborador debe firmar el denominado «termo de compromiso». Procedimiento
especial que tiene como antecedente la Ley N° 27378 del año 2000. No cabe duda, que
la inserción de la premialidad y su entusiasta proporcionalidad –apunta PEÑA
CABRERA- viene realmente a complicar el horizonte de la política criminal, y más
cercamente, a remover los cimientos de la dogmática penal e inclusive –llamada por
importantes sectores doctrinales- como absurda y caprichosa respuesta estatal.
SÁNCHEZ VELARDE apunta que el llamado Derecho Penal Premial ocupa un lugar de
suma trascendencia en el ámbito de los fines de la justicia penal sobre todo, si los
medios tradicionales de investigación judicial resultan insuficientes para la lucha
contra la criminalidad, máxime si ésta se encuentra organizada. Según esta estructura
procedimental, el apartamiento a la búsqueda de la «verdad material», es más que
evidente, lo que construye merced a la negociación de las partes, es una «verdad
formalmente construida», máxime, cuando es la declaración auto-incriminatoria y
otras diligencias investigativas las que definen esta categoría epistemológica
cognoscitiva
Los pedidos de asistencia judicial:
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están destinados a la obtención de pruebas, que pueden ser documentos o también
terabytes de información contenidos en sistemas informáticos bancarios o de las
empresas.
El fiscal Castro indicó que su equipo ha enviado 87 pedidos de asistencia judicial, y los
países con más cantidad de solicitudes son Brasil, Estados Unidos, Suiza, Panamá y
Andorra.
Sumando las peticiones de todas las fiscalías que investigan casos vinculados a las
constructoras brasileñas, el Ministerio Público ha cursado 179 pedidos y han sido
atendidos 46. Brasil respondió 17 pedidos, pero están pendientes 48. Suiza absolvió 17
pedidos y tiene pendientes siete.
El jefe del Equipo Lava Jato reportó que Perú ya aceptó los términos de referencia para
que Brasil, mediante el mecanismo de cooperación judicial, entregue los sistemas
informáticos My Web Day y Drousys que usó Odebrecht para registrar los pagos
ilícitos. El acuerdo indica que la información solo debe ser utilizada para
investigaciones del Ministerio Público y no podrá ser entregada a ningún político ni
organización política.
El fiscal de la Nación comentó que en Brasil las autoridades llevan cuatro años de
investigación del caso Lava Jato, y Perú en año y medio ha logrado congelar 64 cuentas
bancarias y ha identificado dos mil operaciones financieras y 34 empresas en paraísos
fiscales usadas para el pago de sobornos a funcionarios o de aportes no declarados
entregados a partidos políticos.
Solicitudes de cooperación enviadas a Brasil:
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Perú envió 68 solicitudes de cooperación a Brasil en los últimos dos años en el marco
de la Operación Lava Jato, siendo; 18 en 2017 y 50 en 2018.
2017:
Citación
Notificación y solicitudes de informaciones
Obtención de copia de la sentencia dictada, así como de declaraciones
prestadas
Obtener copias autenticadas de diversas declaraciones prestadas
Testimonios y copia del testimonio
Localización y notificación
Testimonio
Testimonio
Obtener el testimonio del testigo
Cuentas y suministro de documentos que contengan informaciones
Creación de un ECI (Equipo Conjunto de Investigación)
Informaciones sobre correo electrónico
Testimonios, además de búsquedas en documentos
Testimonio
Copias autenticadas de las declaraciones
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Notificación
Testimonio
Secreto de las comunicaciones de los números de teléfono
2018:
Informaciones en el sistema
Testimonios
Testimonios de los testigos y los registros bancarios
Copias de las declaraciones prestadas
Informaciones y teléfonos
Notificación
Testimonio de los testigos
Documentos
Testimonios
Testimonios
Ubicación y citación
Testimonios
Testimonio
Testimonio de los testigos
Testimonio de los testigos
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Testimonio de los testigos
Testimonio de los testigos
Testimonio de los testigos
Testimonio de los testigos
Testimonio de los testigos
Testimonio de los testigos
Testimonio de los testigos
Testimonio de los testigos
Testimonios
Testimonios
Testimonios
Informaciones
Testimonios
Testimonios
Testimonios
Testimonio de los testigos
Testimonio
Testimonio
Testimonio
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Testimonio
Autorización para compartir el uso de pruebas en otros procedimientos
Testimonio de testigo
Testimonio de testigo
Testimonios
Testimonios
Notificación
Testimonios
Testimonio
Testimonio
Testimonio
Testimonio
Testimonio
Testimonio
Testimonio
Testimonios
CONCLUSIONES
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A modo de conclusión puede decirse que, si hasta hace no mucho tiempo la
cooperación internacional entre los Estados en materia penal se articulaba a
partir de los acuerdos bilaterales suscritos en el tema por los diversos países y
a falta de los mismos se enmarca dentro de los principios de voluntariedad y
reciprocidad , en la actualidad, es complejo encontrar una sola materia en la
que no exista una reglamentación de carácter regional o multilateral. Los
ámbitos de cooperación bilateral han quedado únicamente para mejorar los
términos de un acuerdo bilateral entre Estados con cierta relación histórica,
política o cultural, o bien para reglamentar una mínima actividad de
colaboración con aquellos otros países que, debido a sus particularidades, no
han logrado incorporarse en un ámbito regional de cooperación. Además de la
constatación de esta realidad, este breve repaso a la evolución y estado actual
de la política de cooperación jurídica internacional en materia penal pretendía
poner de manifiesto la complejidad de esta materia. Y es que, no es sólo que
existan diversos ámbitos, sino que en cada uno de ellos las técnicas
legislativas son múltiples y variadas, a lo que hay que unir que la
reglamentación sobre cuestiones de esta naturaleza, lejos de estabilizarse
aumenta incesantemente, lo que evidencia la necesidad aunar esfuerzos en la
lucha contra la delincuencia. Todo ello contribuye a crear un panorama
ciertamente complejo para los operadores jurídicos, lo que en última instancia
resulta sumamente preocupante dado que en la actualidad la cooperación
judicial depende la satisfacción en innumerables ocasiones del derecho a la
tutela judicial efectiva. Y este hecho debiera ser el que presidiese el futuro
desarrollo de la cooperación jurídica internacional en materia penal. Pues, si
bien es cierto que en los últimos tiempos han sido muchos los esfuerzos
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encaminados a articular respuestas rápidas y eficaces en el campo de la
cooperación judicial, aún estamos lejos de lograr que la justicia opere ante los
fenómenos transnacionales con la misma eficacia que lo hace ante los internos.
Pese a que en ocasiones parecemos caminar hacia el principio de
reconocimiento mutuo de las decisiones judiciales, en el desarrollo de otras
actuaciones particularmente en relación con los países de nuevo ingreso en el
caso de la Unión y en relación con aquéllos más distantes a nuestro entorno
cultural , siguen latiendo las desconfianzas que hacen que retornemos
recurrentemente hacia una cooperación basada en la idea del comites pentium,
de la que deriva el principio de reciprocidad, que aunque algunos creen
desaparecido, sigue haciéndonos dar marcha atrás en la construcción de un
espacio común que garantice la justicia.
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BIBLIOGRAFIA
-Colectivo de Autores, Curso de Derecho Internacional y Relaciones
Internacionales, Editorial Tecnos ,1994.
-Tunkin, G,El Derecho Internacional Contemporáneo, Moscú , 1973.
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