Efesios 4:29 Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la
necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes.
EN CONDUCTA
Proverbios 20:11 Aun el muchacho es conocido por sus hechos, Si su conducta fuere limpia y recta.
Danel 1:3 Y dijo el rey a Aspenaz, jefe de sus eunucos, que trajese de los hijos de Israel, del linaje
real de los príncipes, 4 muchachos en quienes no hubiese tacha alguna, de buen parecer,
enseñados en toda sabiduría, sabios en ciencia y de buen entendimiento, e idóneos para estar en
el palacio del rey; y que les enseñase las letras y la lengua de los caldeos. 5 Y les señaló el rey
ración para cada día, de la provisión de la comida del rey, y del vino que él bebía; y que los criase
tres años, para que al fin de ellos se presentasen delante del rey. 6 Entre éstos estaban Daniel,
Ananías, Misael y Azarías, de los hijos de Judá. 7 A éstos el jefe de los eunucos puso nombres: puso
a Daniel, Beltsasar; a Ananías, Sadrac; a Misael, Mesac; y a Azarías, Abed-nego. 8 Y Daniel propuso
en su corazón no contaminarse con la porción de la comida del rey, ni con el vino que él bebía;
pidió, por tanto, al jefe de los eunucos que no se le obligase a contaminarse.
Génesis 37:2 Esta es la historia de la familia de Jacob: José, siendo de edad de diecisiete años,
apacentaba las ovejas con sus hermanos; y el joven estaba con los hijos de Bilha y con los hijos de
Zilpa, mujeres de su padre; e informaba José a su padre la mala fama de ellos. 3 Y amaba Israel a
José más que a todos sus hijos, porque lo había tenido en su vejez; y le hizo una túnica de diversos
colores. 4 Y viendo sus hermanos que su padre lo amaba más que a todos sus hermanos, le
aborrecían, y no podían hablarle pacíficamente.
Efesios 4:29 Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la
necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes.
EN CONDUCTA
Proverbios 20:11 Aun el muchacho es conocido por sus hechos, Si su conducta fuere limpia y recta.
Danel 1:3 Y dijo el rey a Aspenaz, jefe de sus eunucos, que trajese de los hijos de Israel, del linaje
real de los príncipes, 4 muchachos en quienes no hubiese tacha alguna, de buen parecer,
enseñados en toda sabiduría, sabios en ciencia y de buen entendimiento, e idóneos para estar en
el palacio del rey; y que les enseñase las letras y la lengua de los caldeos. 5 Y les señaló el rey
ración para cada día, de la provisión de la comida del rey, y del vino que él bebía; y que los criase
tres años, para que al fin de ellos se presentasen delante del rey. 6 Entre éstos estaban Daniel,
Ananías, Misael y Azarías, de los hijos de Judá. 7 A éstos el jefe de los eunucos puso nombres: puso
a Daniel, Beltsasar; a Ananías, Sadrac; a Misael, Mesac; y a Azarías, Abed-nego. 8 Y Daniel propuso
en su corazón no contaminarse con la porción de la comida del rey, ni con el vino que él bebía;
pidió, por tanto, al jefe de los eunucos que no se le obligase a contaminarse.
Génesis 37:2 Esta es la historia de la familia de Jacob: José, siendo de edad de diecisiete años,
apacentaba las ovejas con sus hermanos; y el joven estaba con los hijos de Bilha y con los hijos de
Zilpa, mujeres de su padre; e informaba José a su padre la mala fama de ellos. 3 Y amaba Israel a
José más que a todos sus hijos, porque lo había tenido en su vejez; y le hizo una túnica de diversos
colores. 4 Y viendo sus hermanos que su padre lo amaba más que a todos sus hermanos, le
aborrecían, y no podían hablarle pacíficamente.