En este capítulo se aborda el tema de la construcción social de las diferencias de género en chile,
el origen del tema “Presencia y ausencia” de los padres, se debe a que la autora analiza este tema
desde una forma histórica y contemporánea, para ello se enfoca en la historia del mestizaje en la
zona central de Chile, donde el encuentro entre mujeres mapuche y hombres españoles generó
una "escena original" de mestizaje, asimismo explicado de otra forma esta “escena” dejo una
marca en el imaginario colectivo chileno, caracterizado por la negación y el silenciamiento del
mestizaje, esto debido a la asociación que el mestizo era ilegitimo, y fuera de la sociedad colonial,
no perteneciente al patronímico, sino matronímico, sin embargo ha sido dejado afuera de todos
los linajes (nativos y peninsulares). Para eso la autora sostiene que es fundamental superar el mito
de las opciones y reconocer la realidad mestiza para comprender las dinámicas de género en los
mestizos chilenos. Asimismo, plantea que la identidad femenina se asocia con la presencia de la
madre, mientras que la identidad masculina se vincula a la ausencia del padre, generando una
relación desigual entre los géneros. Esta categorización mestiza también tiene implicancias en el
poder de hombres y mujeres en la vida social, donde la mujer ejerce un fuerte poder en el ámbito
familiar, mientras que el hombre se asocia con el poder político y económico en el ámbito público.
El texto "Presencia y ausencia: Género y mestizaje en Chile" de Sonia Montecino aborda la
construcción cultural de las diferencias de género en Chile desde una perspectiva histórica y
contemporánea. La autora sostiene que para comprender estas relaciones es necesario tener en
cuenta tanto la diacronía (movimiento que retoma el pasado) como la sincronía (referente al
presente).
Montecino plantea que Chile, al igual que el resto de América Latina, es parte de una cultura
mestiza que resulta de la síntesis entre lo indígena y lo europeo. El mestizaje cultural es
fundamental para comprender cómo se elaboran las categorías de género en esta cultura mestiza.
El texto se enfoca en la historia del mestizaje en Chile, especialmente en la zona central del país,
donde el encuentro entre mujeres mapuche y hombres españoles dio lugar a una "escena original"
de mestizaje. Esta escena involucra la procreación de una prole mestiza, que se encontraba en una
posición ambigua en la sociedad como ni indios ni españoles. Montecino argumenta que esta
escena dejó una profunda huella en el imaginario colectivo chileno, marcado por la negación, el
olvido y el silenciamiento del mestizaje.
La autora sostiene que esta negación del mestizaje se debe a la asociación del mestizo con lo
ilegítimo y lo subordinado en la sociedad colonial. El mestizo chileno fue vinculado a segmentos
bajos y pobres de la sociedad, lo que generó estigmas y avergonzó a quienes se identificaban
como mestizos.
Montecino argumenta que superar el mito de las opciones (blanqueamiento civilizatorio) y
reconocer la realidad de ser producto de ambos padres es crucial para comprender la condición de
género en los mestizos chilenos. En este sentido, plantea que la identidad femenina se asocia a la
madre y la identidad masculina se vincula a la ausencia del padre. Esta categorización propicia una
relación desigual entre géneros, en la que la mujer se posiciona como madre y el hombre como
ausente.
La autora también señala que la categorización mestiza tiene implicancias en el poder de mujeres
y hombres en la vida social. La presencia ligada a lo femenino implica un fuerte poder al interior de
la familia, donde la madre cumple un rol central en la socialización y reproducción doméstica. Por
otro lado, el hombre se mueve en el ámbito público y se asocia con el poder político y económico,
dejando a la mujer bajo su dominio simbólico.
En resumen, el texto analiza la construcción cultural de las diferencias de género en Chile a partir
del mestizaje y la presencia/ausencia de los padres. Montecino plantea la necesidad de superar
mitos y reconocer la realidad mestiza para comprender las relaciones de género en la sociedad
chilena.
En su texto "Presencia y ausencia: Género y mestizaje en Chile", Sonia Montecino examina la
forma en que se construyen culturalmente las diferencias de género en Chile, desde una
perspectiva histórica y contemporánea. La autora destaca la importancia del mestizaje cultural en
la configuración de las categorías de género en la sociedad chilena, resultado de la síntesis entre lo
indígena y lo europeo. En particular, Montecino se enfoca en la historia del mestizaje en la zona
central de Chile, donde el encuentro entre mujeres mapuche y hombres españoles generó una
"escena original" de mestizaje. Esta escena dejó una profunda marca en el imaginario colectivo
chileno, caracterizado por la negación y el silenciamiento del mestizaje. La autora argumenta que
esta negación está vinculada a la asociación del mestizo con lo ilegítimo y lo subordinado en la
sociedad colonial, lo que llevó a la estigmatización de los mestizos. Montecino sostiene que es
fundamental superar el mito de las opciones y reconocer la realidad mestiza para comprender las
dinámicas de género en los mestizos chilenos. Asimismo, plantea que la identidad femenina se
asocia con la presencia de la madre, mientras que la identidad masculina se vincula a la ausencia
del padre, generando una relación desigual entre los géneros. Esta categorización mestiza también
tiene implicancias en el poder de hombres y mujeres en la vida social, donde la mujer ejerce un
fuerte poder en el ámbito familiar, mientras que el hombre se asocia con el poder político y
económico en el ámbito público. En conclusión, el texto analiza cómo se construyen culturalmente
las diferencias de género en Chile a través del mestizaje y la presencia/ausencia de los padres, y
aboga por superar los mitos y reconocer la realidad mestiza para comprender las relaciones de
género en la sociedad chilena.