Gottfried Leibniz
historia
Gottfried Leibniz nació el 1 de julio de 1646 en Leipzig, dos años antes de que terminara
la Guerra de los Treinta Años, hijo de Federico Leibniz, jurista y profesor de filosofía moral
en la Universidad de Leipzig, y Catherina Schmuck, hija de un profesor de leyes. Siendo
adulto, frecuentemente firmaba como «von Leibniz» y numerosas ediciones póstumas de
sus obras lo nombran como «Freiherr [barón] G. W. von Leibniz»; sin embargo, no se ha
encontrado documento alguno que confirme que se le haya concedido un título nobiliario,
fue_un polímata, filósofo, matemático, lógico, teólogo, jurista, bibliotecario y político
alemán.
Fue uno de los grandes pensadores de los siglos XVII y XVIII, y se le reconoce como el
«último genio universal», esto es, la última persona que pudo formarse suficientemente en
todos los campos del conocimiento; después ya solo hubo especialistas. Realizó profundas
e importantes contribuciones en las áreas de metafísica, epistemología, lógica, filosofía de
la religión, así como en la matemática, física, geología, jurisprudencia e historia.
Incluso Denis Diderot, el filósofo deísta francés del siglo XVIII, cuyas opiniones no podrían
estar en mayor oposición a las de Leibniz, no podía evitar sentirse sobrecogido ante sus
logros, y escribió en la Encyclopédie: «Quizás nunca haya un hombre que haya leído
tanto, estudiado tanto, meditado más y escrito más que Leibniz… Lo que ha elaborado
sobre el mundo, sobre Dios, la naturaleza y el alma es de la más sublime elocuencia. Si
sus ideas hubiesen sido expresadas con el olfato de Platón, el filósofo de Leipzig no
cedería en nada al filósofo de Atenas».
Biografía
Su padre falleció cuando tenía seis años, de modo que su educación quedó en manos de
su madre y de su tío, y según sus propias palabras, de sí mismo. Al morir su padre, dejó
una biblioteca personal de la que Leibniz pudo hacer uso libremente a partir de los siete
años, y procedió a beneficiarse de su contenido, en particular los volúmenes de historia
antigua y de los Padres de la Iglesia.
Para cuando tenía doce años había aprendido por sí mismo latín, el cual utilizó durante el
resto de su vida, y había empezado a estudiar griego. En 1661, a la edad de catorce años,
se matriculó en la Universidad de Leipzig y completó sus estudios a los veinte años,
especializándose en leyes y mostrando dominio de los clásicos, lógica y filosofía
escolástica. Sin embargo, su educación en matemáticas no estaba a la altura de franceses
o británicos.
En 1666 publicó su primer libro y también su tesis de habilitación, Disertación acerca del
arte combinatorio. Cuando la universidad declinó el asegurarle un puesto docente en leyes
tras su graduación, Leibniz optó por entregar su tesis a la Universidad de Altdorf y obtuvo
su doctorado en cinco meses. Declinó después la oferta de un puesto académico
en Altdorf y dedicó el resto de su vida al servicio de dos prominentes familias de la nobleza
alemana.
SU FILOSOFÍA
Sus 3 pilares de conocimiento
¿Qué es el innatismo de Leibniz?
Verdades de razón y verdades de hecho
Los primeros principios
Los principios[editar]
Leibniz recurría de forma libre a uno u otro de nueve principios fundamentales: 2526
Identidad/contradicción. Si una proposición es verdadera, entonces su negación es
falsa, y viceversa.
Sustancia. La sustancia es aquello que en un predicado se corresponde con el sujeto,
y que individualiza el mundo. Es la unidad individual básica del mundo, que tiene
capacidad de percepción y apetencia y cuyos atributos solo pueden venir causados
por sí misma (autocausados, puesto que es sustancia).
Identidad de los indiscernibles. Dos cosas son idénticas si y solo si comparten las
mismas propiedades. A este principio se le llama con frecuencia «ley de Leibniz». 27
Dicho principio ha sido objeto de grandes controversias, en particular de la filosofía
corpuscular y la mecánica cuántica.
Principio de razón suficiente. «Debe existir una razón suficiente (a menudo solo por
Dios conocida) para que cualquier cosa exista, para que cualquier evento se produzca,
para que cualquier verdad pueda obtenerse». (LL 717)
Armonía preestablecida.28 «La naturaleza apropiada de cada sustancia hace que lo
que le ocurre a una corresponda a lo que le ocurre a las otras, sin embargo, sin que
actúen entre ellas directamente». (Discurso de metafísica, XIV). «Un vaso que se cae
se hace añicos porque “sabe” que ha tocado el suelo, y no porque el impacto con el
suelo lo compela a partirse».
Continuidad. Natura non facit saltum. Un concepto análogo en matemáticas a este
principio sería el siguiente: Si una función describe una transformación o algo a lo cual
se aplica la continuidad, entonces su dominio y su rango serán ambos conjuntos
densos.
Optimismo. «Indudablemente Dios siempre elige lo mejor». (LL 311).
Plenitud. «El mejor de los mundos posibles actualizaría cada posibilidad genuina, y el
mejor de los mundos posibles contendrá todas las posibilidades, con nuestra
experiencia finita de la eternidad que no provee razones para disputar la perfección de
la naturaleza».
Principio de conveniencia: o «la elección de lo mejor», que a diferencia de la lógica
que parte del principio de la necesidad, esta tiene como base la contingencia
(Monadología, 46).