PRIMERA APROXIMACIÓN AL CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO 1964
I. NOCIÓN GENERAL
1.1 Jurisdicción y competencia (La competencia es la medida de la jurisdicción)
La función jurisdiccional en el Estado venezolano es una y sólo una, y es ejercida en base a una de
las ramas del Poder Público por la Corte Suprema de Justicia y por los demás Tribunales que forman
parte del Poder Judicial. Sin embargo, si bien esto es cierto e incontestable en el sistema venezolano,
la prácticaca doctrinal y legislativa habla corrientemente de clases de jurisdicción, señalándose
entonces una jurisdicción ordinaria y otra especial. En este sentido también se habla de una
jurisdicción civil, mercantil, del trabajo, penal, de menores, etc., y también de jurisdicción contencioso-
administrativa.
- La jurisdicción es una función pero que la competencia es una medida, un quantum de esa
función.
- diferencia entre ellos, es apenas de extensión, de límites, de cantidad, en suma, de
competencia. La diferencia, no es cualitativa sino cuantitativa, los tribunales ordinarios tienen
una porción más larga, más extensa del Poder Jurisdiccional.
- Los Jueces son así órganos jurisdiccionales que sólo pueden ejercer el Poder Jurisdiccional
dentro de los límites de su competencia. Son, pues, órganos que se distinguen por su
competencia y no por la cualidad del Poder que ejercen.
2. La jurisdicción contencioso-administrativa en Venezuela
2.1 Evolución: En la Constitución de 1947 cuando se declara como procedimiento contencioso-
administrativo18, y sólo en la Constitución de 1961 donde se da competencia específica a los órganos
de la jurisdicción contencioso-administrativa para “condenar al pago de sumas de dinero y a la
reparación de daños y perjuicios originados en responsabilidad de la Administración”.
2.2 Evolución doctrinal: cuando la Administración decide un recurso administrativo, no realiza una
función jurisdiccional, que es propia y exclusiva del Poder Judicial, sino pura y simplemente realiza
una función administrativa. Este, además, es el criterio de la antigua Corte Federal y de Casación.
El sistema francés nació de la interpretación del principio de la separación de poderes realizada a la
luz de una peculiar tradición y evolución que tiene su origen en los días de la Revolución Francesa.
Basta citar los textos legales fundamentales para comprender este inicio del sistema de Derecho
administrativo francés, que gira en torno a ese principio de la separación de las autoridades
administrativas de las judiciales, que prohíbe al Poder Judicial juzgar a la Administración.
el Colegio de Abogados del Distrito Federal ha publicado mimeografiada una ponencia sobre la
“Revisión de las Decisiones Administrativas”, preparada por los magistrados Eloy Lares Martínez y
José Gabriel Sarmiento Núñez para la Conferencia Interamericana de Derecho Procesal reunida en
San Juan de Puerto Rico del 21 al 26 de julio de 1962. Lamentablemente, este trabajo no analiza el
sistema jurídico venezolano, sino que estudia solamente las principales disposiciones del
Anteproyecto de la Ley de Procedimientos Administrativos que se elaboraba en aquella época en la
Comisión de Administración Pública. Sin embargo, éstas son, fundamentalmente, las fuentes
doctrinales de esta materia en el Derecho venezolano.
las características fundamentales de la jurisdicción contencioso-administrativa, su competencia, el
procedimiento contencioso-administrativos los recursos contencioso-administrativos y la materia
contencioso-fiscal.
II. LAS CARACTERÍSTICAS FUNDAMENTALES
1. Noción previa
Ya hemos definido la jurisdicción contencioso-administrativa en Venezuela como aquel conjunto de
órganos jurisdiccionales encargados de controlar la legalidad y la legitimidad de los actos, hechos y
relaciones jurídico-administrativas originadas por la actividad administrativa.
2.Jurisdicción especial
La jurisdicción contencioso-administrativa es, ante todo, lo que se ha llamado por contraposición a la
jurisdicción ordinaria, una jurisdicción especial. Es decir, es una parte del Poder Jurisdiccional del
Estado cuyo ejercicio está encomendado a unos órganos jurisdiccionales determinados y
especializados por razón de la materia.
3. Jurisdicción especial para controlar la Administración
- La existencia de la jurisdicción contencioso-administrativa radica en la necesidad de una jurisdicción
especial para controlar la Administración y su actividad.
- Los entes de la Administración que están sometidos a esta jurisdicción especial se encuentran,
además de las Administraciones Públicas territoriales, la Estatal, la Estadal y la Municipal, aquellas
otras personas jurídicas de derecho público denominadas Establecimientos Públicos, entre los cuales
se encuentran los Institutos Autónomos y ciertas Corporaciones Públicas como los Colegios
Profesionales.
4. Actos, hechos y relaciones jurídicas de derecho administrativo
Pero no toda la actividad de los órganos administrativos está sometida a la jurisdicción contencioso-
administrativa. Solamente los actos, hechos y relaciones jurídicas de Derecho administrativo tienen su
control en esta jurisdicción especial. Y nos encontramos ante un acto, un hecho o una relación
jurídico-administrativa cuando la Administración actúa en función administrativa, es decir, cuando la
actividad de la Administración tiene una finalidad de Servicio Público.
Entonces, el signo característico de la jurisdicción contencioso-administrativa es que los procesos a
ella encomendados son siempre originados por un acto administrativo, un hecho jurídico-
administrativo o una relación jurídica de Derecho administrativo, es decir, por una actividad de la
Administración regida por el Derecho administrativo.
5. El control de la legalidad y de la legitimidad
- legitimidad es la conformidad con el ordenamiento jurídico, para determinar esa legitimidad, bastará
preguntarse si el ordenamiento jurídico permite la existencia y realización de esa actividad.
-la jurisdicción contencioso-administrativa tiene por objeto el control de la legalidad y de la legitimidad,
el control de la legalidad se manifiesta por la competencia que tienen los órganos de la jurisdicción
contencioso-administrativa para “anular los actos administrativos generales o individuales contrarios a
derecho, incluso por desviación de poder”.
- el control de la legalidad de los actos administrativos no es el único objeto de la jurisdicción
contencioso-administrativa. Esta también tiene por objeto el control de la legitimidad de la actuación
administrativa.
- la ilegitimidad en la actividad administrativa surge, entonces, ante la ausencia de un título jurídico
que autorice el desarrollo de esa actividad, que legitime esa actividad; y, por tanto, será ilegítima la
actividad administrativa cuando atente contra el ordenamiento jurídico vigente.
- los órganos de la jurisdicción contencioso-administrativa son competentes para condenar al pago de
sumas de dinero y a la reparación de daños y perjuicios originados por la responsabilidad contractual
o extracontractual de la Administración, y para disponer lo necesario para el restablecimiento de las
situaciones jurídicas subjetivas lesionadas por la actividad administrativa
- el control de la legalidad de los actos administrativos se obtiene por el recurso contencioso
administrativo de anulación y que el control de la legitimidad de la actuación de la Administración se
obtiene por el recurso contencioso-administrativo de plena jurisdicción.
III. LA COMPETENCIA DE LA JURISDICCIÓN CONTENCIOSO-ADMINISTRATIVA
1. Noción previa
La competencia de la jurisdicción contencioso-administrativa no es más que el derecho y la obligación
que ella tiene de conocer y resolver determinados litigios.
El carácter de orden público de la competencia jurisdiccional no sólo se refiere a los particulares y
administrados, sino que también tiene especial referencia a los mismos órganos jurisdiccionales.
2. La delimitación de la competencia
A. El principio
La competencia de la jurisdicción contencioso-administrativa es una competencia en razón de la
materia, es decir, en razón de la naturaleza administrativa de los litigios que a ella deben ser
sometidos.
B. Límites del principio
1. Exclusión de las actividades de otros entes jurídicos extraños al Estado venezolano, quedan
excluidos de la jurisdicción contencioso-administrativa los litigios entre particulares de cualquier
naturaleza que éstos sean. Es imposible recurrir ante la jurisdicción contencioso-administrativa
cuando no se pone en causa la actividad del Estado venezolano, y concretamente la actividad de la
Administración.
2. Exclusión de las actividades del Estado venezolano ejercidas en función legislativa, jurisdiccional y
de gobierno, es decir, quedan excluidos de la competencia de esta jurisdicción las acciones en nulidad
dirigidas contra otros actos del Estado venezolano que no sean actos administrativos.
3. La actividad legislativa y los actos legislativos; la jurisdicción contencioso-administrativa es
incompetente para conocer de litigios concernientes a la actividad legislativa y para conocer de
acciones de nulidad de los actos legislativos; Es necesario dejar claro esto: el control de la
constitucionalidad de las leyes y demás actos de los cuerpos legislativos es ejercido por el Tribunal
Supremo de Justicia, en sala Plena, es decir, la jurisdicción constitucional y no como jurisdicción
contencioso-administrativa.
4. La actividad judicial y los actos jurisdiccionales, la actividad de los órganos jurisdiccionales cuando
es ejercida en función jurisdiccional, y los actos jurisdiccionales que de ella resulten, no son
susceptibles de ser recurridos por ningún motivo ante los órganos de la jurisdicción contencioso-
administrativa.
Cuando los órganos jurisdiccionales dictan actos de nombramiento de determinados funcionarios,
esos actos son administrativos y no jurisdiccionales y, por tanto, son susceptibles de ser recurridos por
ilegalidad ante los órganos de la jurisdicción contencioso-administrativa. En el mismo caso se
encuentran los actos reglamentarios que tienen facultad para dictar determinados órganos
jurisdiccionales.
5. La actividad de gobierno y los actos de gobierno, se trata de actos del Poder Ejecutivo dictados en
ejecución directa de la Constitución y, por tanto, sometidos directamente a ella y con el mismo rango
jurídico que la Ley.
3. Los poderes del juez contencioso-administrativo
A. Noción previa
Los poderes del juez contencioso-administrativo son diferentes según se trate de la puesta en práctica
de su competencia de anulación o de su competencia de plena jurisdicción. Y ello principalmente
porque, en el primer caso, es competente para controlar la legalidad de los actos administrativos, y en
el segundo caso, es competente para controlar la legitimidad, y a veces la legalidad, de la actividad
administrativa.
B. Poderes del juez en su competencia de anulación
el juez de lo contencioso administrativo tiene facultad para declarar la nulidad de los actos
administrativos contrarios a derecho. Y también hemos visto cómo los actos administrativos contrarios
a derecho son aquellos dictados en contradicción con el Principio de la Legalidad Administrativa.
Por tanto, el juez de lo contencioso-administrativo, en su competencia de anulación, sólo tiene poder
para declarar la nulidad del acto administrativo impugnado, total o parcialmente, para declarar sin
lugar el recurso intentado porque no existe la ilegalidad invocada, o para declarar, en su oportunidad,
inadmisible el recurso por la ausencia de los requisitos procesales para intentarlo.
Sala Político-Administrativa, en su competencia de anulación sólo puede declarar o no la nulidad del
acto administrativo impugnado. Sólo puede constatar la existencia o no de una ilegalidad en dicho
acto y declarar su constatación.
C. Poderes del juez en su competencia de plena jurisdicción
Los poderes del juez, en su competencia contencioso-administrativa de plena jurisdicción, son
radicalmente distintos. En este caso el juez no debe limitarse a la declaración de nulidad de un acto
sino que, al contrario, tiene plena jurisdicción, completa jurisdicción para juzgar y resolver los litigios
que se le plantean, y de los cuales es competente para conocer.
la jurisdicción contencioso-administrativa controla la conformidad de la actividad administrativa con el
ordenamiento jurídico vigente, el juez de lo contencioso-administrativo tiene atribución:
a. Para condenar al pago de sumas de dinero a la Administración. Por ejemplo, la condena a la
Administración a pagar una suma de dinero que debe, según un contrato administrativo, a su
cocontratante.
b. Condenar a la reparación de daños y perjuicios originados por responsabilidad contractual o
extracontractual de la Administración.
c. Asimismo tiene atribución para disponer lo necesario para el restablecimiento de las situaciones
jurídicas subjetivas lesionadas por la actividad administrativa. Por ejemplo: una situación jurídica
subjetiva es la calidad de propietario. Cuando la Administración posee o detenta indebidamente la
propiedad ajena, la declaración con lugar de la demanda en reivindicación que contra ella intenta el
propietario, constituye un restablecimiento de la situación jurídica de propietario, subjetiva, lesionada
por la actividad administrativa. el juez contencioso-administrativo, no solamente puede también
declarar la nulidad de un acto administrativo, sino que también puede reformarlo cuando ello es
necesario para la satisfacción del derecho subjetivo invocado por el recurrente, o cuando ello es
necesario para el restablecimiento de la situación jurídica lesionada por la actividad administrativa.
IV. EL PROCEDIMIENTO CONTENCIOSO-ADMINISTRATIVO
1.Introducción
la jurisdicción contencioso administrativa comprende dos tipos de competencias distintas, con
caracteres propios: la competencia de anulación y la competencia de plena jurisdicción.
citado por el profesor Eloy Lares Martínez (2002), lato sensu, se entiende por Contencioso-
Administrativo el conjunto de litigios nacidos de los actos administrativos y de las operaciones
materiales de la Administración que resulten contrarios a derecho; estricto sensu, constituye el
conjunto de reglas jurídicas que rigen la solución por vía jurisdiccional de los litigios administrativos.
Se trata pues, de un contencioso o controversia con la Administración, por un acto ilegal o ilegítimo o
por una actuación administrativa que lesiona los derechos subjetivos de un particular. Se caracteriza
por la presencia de un sujeto activo (el Administrado), un sujeto pasivo (la Administración) o viceversa,
y la resolución de un conflicto por un órgano independiente y neutral, con potestades para restablecer
el orden jurídico (un Tribunal de lo Contencioso Administrativo). Es un sistema integrado tanto por los
órganos judiciales como por la normativa aplicable que rige la materia, tal como lo señaló la profesora
y Magistrada Emerita de la extinta Corte Suprema de Justicia, Josefina Calcaño de Temeltas (1997).
2. Características principales
A. Noción previa
Las características rectoras del procedimiento civil venezolano, entre las cuales podemos señalar la
escritura, la publicidad, la mediación y la concentración, son también aplicables en principio al
procedimiento contencioso-administrativo.
Sin embargo, al hablar del procedimiento en materia contencioso-administrativa, debemos señalar
fundamentalmente tres características propias que lo distinguen y especializan: el carácter
contencioso, el carácter inquisitorio y el carácter no suspensivo.
B. Carácter contencioso
La norma fundamental que consagra esta especial jurisdicción en Venezuela, se encuentra contenida
en el artículo 259 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, de 1999, Capitulo III
Del Poder Judicial y el Sistema de Justicia, Sección Primera, Disposiciones Generales, Artículo 259.
"La jurisdicción contencioso administrativa corresponde al Tribunal Supremo de Justicia y a los demás
tribunales que determine la ley. Los órganos de la jurisdicción contencioso administrativa son
competentes para anular los actos administrativos generales o individuales contrarios a derecho,
incluso por desviación de poder; condenar al pago de sumas de dinero y a la reparación de daños y
perjuicios originados en responsabilidad de la Administración; conocer de reclamos por la prestación
de servicios públicos; y disponer lo necesario para el restablecimiento de las situaciones jurídicas
subjetivas lesionadas por la actividad administrativa".
El procedimiento contencioso-administrativo de anulación tiene carácter contencioso aunque no pueda
decirse propiamente que existe un demandado, pues el recurso se dirige contra un acto y no contra la
Administración u otra persona pública. Sin embargo, en materia contencioso-administrativa la
situación es distinta respecto al procedimiento civil, pudiendo decirse que tiene un carácter
inquisitorio. Y este carácter inquisitorio se manifiesta, fundamentalmente, en la dirección del proceso y
en la búsqueda de la prueba.
C. Carácter inquisitorio
En el procedimiento inquisitorio, al contrario, el juez juega un papel activo en la búsqueda de la
prueba y en la dirección del proceso.
a. La dirección del procedimiento
En la jurisdicción contencioso-administrativa el juez tiene la dirección del proceso y en esto se opone
al procedimiento civil, en que son las partes quienes dirigen el proceso.
b. Las pruebas
El carácter inquisitorio del procedimiento contencioso-administrativo, no sólo se manifiesta por el rol
del juez en la dirección del mismo, sino por su intervención en materia probatoria, que lo convierten en
parte activa en la búsqueda de la verdad.
D. Carácter no suspensivo
los recursos contencioso-administrativos contra los actos administrativos, y concretamente el recurso
de anulación, no tiene ni produce efecto suspensivo. Y ello porque “admitir lo contrario equivaldría a
hacer posible paralizaciones de la acción administrativa por voluntad de los particulares”. El carácter
no suspensivo del procedimiento contencioso-administrativo es una consecuencia directa de la
ejecutoriedad del acto administrativo.
3. Los requisitos procesales