Universidad de Guayaquil
Facultad de Ciencias Administrativas
Licenciatura en Contabilidad y Auditoría
Asignatura:
Fundamentos de Auditoría
Tema:
Modelo COSO de Control Interno
Integrantes:
• Baque Estupiñán Allison Lizbeth
• Chipre Rodríguez Lisbeth Lissette
• Granda Cajape Briggitte Melanie
• Macías Contreras Evelyn Lissette
• Murillo Balderramos Joselyn Esther.
Docente:
CPA. Ing. Víctor Romero Vega, MCA
2022_2023
Modelo COSO de Control Interno
El modelo “COSO” puede ser definido como: técnicas de control interno y criterios
para una eficiente gestión de la organización. Siendo así, el informe COSO plantea que el
control interno sea un proceso integrado, que forme parte de los procesos de los negocios y
no pesados mecanismos burocráticos añadidos a los mismos. Sin embargo, es más que un
conjunto de procedimientos de control, se trata más bien de un marco que considera la tarea
de un control interno de una empresa como un fenómeno complejo y dinámico.
En virtud de la diversidad de conceptos, definiciones e interpretaciones existentes en
torno al control interno es publicado, en 1992, el modelo COSO en los Estados Unidos
(Normas generales de control interno, 2007). El mismo que es definido como el producto de
un informe sobre el control interno y representando un proceso efectuado por el consejo de
administración, la dirección y el resto del personal de la entidad, diseñado con el objetivo de
proporcionar un grado de seguridad razonable en cuanto a la consecución de los objetivos
dentro de las siguientes categorías:
a) Eficacia y eficiencia de las operaciones;
b) Fiabilidad de la información financiera;
c) Cumplimiento de las leyes y normas aplicables.
La importancia del modelo COSO radica en que puede ser usado como base para
revisar la efectividad de los sistemas de control y determinar cómo mejorarlos (Alberto,
2004).
El modelo COSO pretende que los interlocutores tengan una referencia conceptual
común sobre el control interno para garantizar un buen gobierno corporativo. De esta manera,
el modelo COSO fue creado con la finalidad de conceptualizar el control interno,
principalmente para la emisión de información financiera.
El modelo COSO no define al control interno como un plan; por lo contrario, lo
presenta como un proceso, el cual es ejecutado por la junta directiva y por el resto del
personal de una entidad. El mismo que consta de cinco componentes interrelacionados, que
se derivan de la forma cómo la administración maneja el ente, los cuales se clasifican como:
ambiente de control, evaluación de riesgos, actividades de control, información y
comunicación, supervisión y seguimiento.
El control interno puede ser abordado mediante dos criterios: como un plan y un
proceso en una organización. El control interno es un plan de organización y el conjunto de
métodos y procedimientos que sirven para salvaguardar los activos y mostrar una
información contable fidedigna. Permite la eficiencia operativa y estimula la adhesión a las
políticas prescritas por la administración. Conjuntamente, asume que este plan es adoptado
por empresas públicas, privadas o mixtas.
El control interno tiene como principales objetivos: lograr las metas empresariales,
promover eficiencia operativa y la confiabilidad en la información financiera de las unidades
económicas.
El control interno debe ser proactivo y tomar el control interno como una prioridad,
partiendo de la adopción de una definición amplia que haga que la administración de este sea
una responsabilidad de todos los empleados. El control interno debe convertirse en una parte
natural de la cultura organizacional.
El modelo COSO es un instrumento eficaz en la evaluación del control interno, ya que
incluye todos los aspectos a ser considerados, tales como ambiente de control, evaluación de
riesgos, actividades de control, información y comunicación, así como el monitoreo.
Si bien todas las organizaciones necesitan llevar a cabo prácticas de control, este
informe está especialmente orientado a aquellas en las que, por su envergadura, requieren y
están en condiciones de aplicar mecanismos formales y preestablecidos de control para evitar
o reducir los fraudes, riesgos y conductas inadecuadas que puedan surgir, tanto por parte del
personal, como por clientes y proveedores.
Es importante resaltar el concepto de la responsabilidad o rendición de cuentas, como
uno de los factores clave para el gobierno o dirección corporativa de las organizaciones: en
este sentido, conviene recordar que un eficiente sistema de control puede proporcionar un
importante factor de tranquilidad (aunque no una seguridad absoluta), con relación a la
responsabilidad de los directivos, los propietarios, los accionistas y los terceros interesados.
Su importancia en relación con la auditoría es que ayuda al cumplimiento de sus
funciones y responsabilidades, proporcionando análisis objetivos y así evitan riegos y se
crean planes para su correcta gestión.
Además, con el estudio exhaustivo que permite realizar el COSO en cada uno de los
departamentos se obtendrá de una forma más detallada y evidenciada cuál es la parte más
débil de la entidad, puesto que el auditor al implementar esta medida llegará a la determinar
opciones que ayuden a mejorar el rendimiento de la empresa lo cual se verá reflejado en el
correcto manejo de las cuentas y en la presentación de los Estados Financieros.
Referencias
Alberto, M. (2004). Control interno de los nuevos instrumentos financieros.
Bogotá: Kimpres.
Santa Cruz Marín, Marinelly. (28 de octubre de 2014). El control interno
basado en el modelo COSO. Obtenido de
[Link]