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Joselito, un niño de 10 años, ha estado practicando béisbol con su entrenador pero se siente frustrado porque no ha mejorado. Joselito ha estado desvelándose para practicar más, lo que lo agota. El entrenador le explica que el descanso es tan importante como el entrenamiento para mejorar, y que si sigue trabajando duro y creyendo en sí mismo, algún día puede ser tan bueno como los jugadores del equipo local.

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Joselito, un niño de 10 años, ha estado practicando béisbol con su entrenador pero se siente frustrado porque no ha mejorado. Joselito ha estado desvelándose para practicar más, lo que lo agota. El entrenador le explica que el descanso es tan importante como el entrenamiento para mejorar, y que si sigue trabajando duro y creyendo en sí mismo, algún día puede ser tan bueno como los jugadores del equipo local.

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Título de la obra: «Practicando para el futuro»

Autora: Janet Mora

2 Personajes:

Entrenador

Joselito (niño de diez años).

AMBIENTACIÓN: Una mañana del sábado en el campo de béisbol.

INTRODUCCIÓN: Joselito está practicando con el bate. El entrenador le lanza las bolas. Cerca de
ellos se encuentra el equipo local calentando para la final de la temporada.

Entrenador (gritando): Vamos Joselito

¡Que tú puedes!

Joselito (un poco agotado por el sol): Entrenador descansemos un poco por favor!

El entrenador le hace un gesto con la mano y sale del campo a tomar agua. Joselito se sienta en las
gradas a refrescarse y observar la práctica del equipo local.

Joselito: ¡Ojalá yo fuese tan bueno como ellos! No sé qué pasa. ¡Practico y practico y no me sale
nada bien!

Joselito sigue mirando desconsoladamente al equipo local. El entrenador entra de nuevo al campo
y le grita que ya es hora de retomar la práctica.

Entrenador: Vamos Joselito, tenemos que seguir practicando, últimamente tu desempeño ha


estado muy flojo.

Joselito: No es eso entrenador. Yo practico todos los días, de hecho, últimamente me quedo
despierto hasta tarde en la noche para tratar de mejorar mi velocidad al bate.
Entrenador: ¡Con razón tu cansancio! No estás durmiendo bien en las noches. ¡Tienes que
descansar!

Joselito: ¡Pero si descanso no llegaré a ser tan buenos como ellos! (Señalando al equipo local).

Entrenador: (con tono estricto) Si NO descansas no llegarás a ser tan bueno como ellos. Mientras
dormimos, nuestro cuerpo se repone de todas las energías gastadas en el día.

Joselito (quebrándose en lágrimas): No me regañe entrenador por favor. Yo pensaba que si no


dormía podía utilizar esas horas de sueño para mejorar mi práctica. ¡Tengo miedo de no ser tan
grande como ellos!

Entrenador (tono reflexivo): Tenemos que cuidar nuestro cuerpo. Del mismo modo en que nos
esforzarnos en cada práctica, tenemos que descansar. ¡Entrenar todos los días con mucha
disciplina, dedicación y responsabilidad te garantizará el éxito y de esta manera podrás llegar a ser
más grande que ellos! Eso sí, jamás dejes de creer en ti, porque la fe que nos tengamos es lo que
nos llevará por el camino para alcanzar nuestros sueños.

Joselito se seca las lágrimas con las mangas.

Entrenador (cambiando a tono alegre): Pero bueno, bueno, ya mucho entrenamiento por hoy. ¡A
dejar de llorar y vamos a ver la práctica de nuestro equipo local!

Joselito: Gracias por entenderme entrenador.

Vemos como Joselito y el entrenador se acercan a la práctica.

FIN.

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