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Género Épico

Este documento describe el género épico como uno de los primeros géneros literarios que se usaron. Se caracteriza por narrar las hazañas y aventuras de un héroe, ya sea histórico o mitológico, en un entorno bélico. Incluye ejemplos como La Ilíada, La Odisea y el Cantar del Mío Cid. Además, clasifica los diferentes estilos de poemas épicos como mitos, leyendas, fábulas, cantares de gesta y epopeyas.
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Género Épico

Este documento describe el género épico como uno de los primeros géneros literarios que se usaron. Se caracteriza por narrar las hazañas y aventuras de un héroe, ya sea histórico o mitológico, en un entorno bélico. Incluye ejemplos como La Ilíada, La Odisea y el Cantar del Mío Cid. Además, clasifica los diferentes estilos de poemas épicos como mitos, leyendas, fábulas, cantares de gesta y epopeyas.
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GÉNERO ÉPICO

Uno de los géneros literarios más importantes de la historia es el género épico, sin duda
alguna. Se trata de uno de los primeros géneros que se usaron y se considera que Homero fue
el padre y precursor del mismo. Este género se caracteriza por ser un texto en verso que narra
las hazañas y aventuras de un héroe que puede ser histórico o mitológico, siempre en un
entorno bélico. "La Ilíada" o la "Odisea" son dos de las primeras obras épicas de nuestra
historia, pero hay muchas más.
Qué es el género épico
Antes de empezar a hablar sobre las características del género épico es importante dejar claro
qué es. Se trata de un género literario que ha sido considerada como el más antiguo y es que ya
en la Antigua Grecia nos encontramos con importantísimas obras épicas que marcaron un
antes y un después en la historia de la literatura.
La etimología de "épico" proviene del griego "epikós", palabra que hace referencia a un tipo
de narración en verso que relataba las hazañas históricas que podían ser reales o formar parte
del corpus mitológico griego. Estos hechos estaban protagonizados por un héroe que podía
presentarse con poderes o con capacidades sobrehumanas y que representaba el ideal de
humano.
Clasificación. - Es puede clasificar en los diferentes estilos de poemas:
 Mito: se trata de un texto que narra un mito procedente de una cultura o una tradición.
Los personajes que aparecen en estos textos son sobrenaturales y las obras suelen
hablar de temas tan importantes como el origen del mundo, del hombre, etc.
 Leyenda: se trata de una narración que está inspirada en hechos reales pero que
cuentan con una gran dosis de imaginación y elementos ficticios haciendo que lo que
se narra sea muy diferente de lo que realmente sucedió. Las leyendas suelen contener
también elementos sobrenaturales y mágicos.
 Fábula: es un tipo de poema épico donde los personajes son animales o seres
inanimados. El objetivo de este tipo de texto es lanzar una moraleja, por tanto, tiene
una gran intención didáctica.
 Cantar de gesta: es un tipo de narración propia de la Edad Media y que está escrita en
verso. El protagonista es un héroe que encarna valores como la honra, el amor, la
fidelidad, etc.
 Epopeya: es una extensa narración épica que está protagonizada por un héroe
idealizado y que es el representante de todo un pueblo. El Cantar del Mío Cid o la
Divina Comedia son dos claros ejemplos de epopeyas conocidas de nuestra historia
literaria.
EJEMPLO DE GÉNERO ÉPICO

La Odisea narra la historia del héroe griego Odiseo, Ulises, el viaje de regreso a su reino de
Ítaca donde le esperan su esposa Penélope, rodeada de pretendiente, y su hijo Telémaco. Un
trayecto de aproximadamente un mes de navegación que se alarga aproximadamente diez
años, los mismos que duró la guerra de Troya.
Las dificultades de traducir la Odisea son principalmente su oralidad, la tradición oral en la
que se adentra y de la que nace, el particular dialecto homérico, el hexámetro dactílico en que
está escrita originalmente. Un trabajo de traducción que sólo es posible a partir del trabajo
filológico de Erasmo sobre el que se reconstruye el griego clásico.
Ejemplo de Mito. - 1. La caja de Pandora
Todos hemos oído en alguna ocasión la expresión “abrir la caja de Pandora”, y la mayoría
tiene al menos la noción de que esta expresión hace referencia a un mito griego, que nos habla
del precio de la curiosidad malsana y del nacimiento de los males del mundo, pero también de
la esperanza. Pese a que existen varias variantes de este mito, el más habitual y conocido es el
que sigue:
“Pandora fue la primera mujer humana, creada por Hefesto por orden de Zeus y siendo dotada
por los diferentes dioses de algunas de sus mayores cualidades y virtudes, pero también
incluyendo la capacidad de seducir y mentir. Su creación obedece al deseo del rey del Olimpo
de vengarse de Prometeo y los suyos.
El dios hizo que Pandora y el hermano de Prometeo, Epimeteo, se conocieran, y propició que
con el tiempo se casaran. Pero Pandora recibió también una caja destinada a su marido, en la
cual estaban encerrados todos los males del mundo, con instrucciones de no abrirla jamás. Sin
embargo, uno de los dones que había recibido Pandora era el de la curiosidad. Un día, la mujer
abrió la caja para mirar qué había dentro, algo que provocaría que todos los males salieran de
la caja y se repartieran por el mundo. Asustada, Pandora cerró la caja, pero en ella solo
quedaba la esperanza. Entonces Pandora se dedicó a ofrecer la esperanza a los hombres, con el
fin de ayudarles a soportar los males y vicisitudes del mundo".
Ejemplo de Leyenda. – 2. Leyenda de la luz mala

El origen de esta leyenda se encuentra en una fosforescencia que se ve en cerros y quebradas


del noroeste argentino, durante los meses secos.

La leyenda sostiene que este es el farol de Mandinga (el Diablo con forma humana) y que su
aparición indica sitios donde se esconden tesoros. Se afirma que la luz sería el espíritu del
antiguo y difunto dueño de los tesoros, en su intento de alejar a los curiosos.

El día de San Bartolomé (24 de agosto) es cuando estas luces se ven mejor.

Ejemplo de Fábula 3. El lobo con piel de oveja

Observó el lobo un día cómo un pastor sacaba de paseo a su rebaño. Pero el hombre no dejaba
de vigilar a sus ovejas. El lobo tenía hambre y pensó cómo podría llegar hasta allí sin ser
descubierto.

– ¡Ya lo tengo! - se dijo el lobo- ¡Me disfrazaré de oveja y así el pastor no sabrá que soy un
lobo!

Buscó una piel de cordero entre las ovejas que ya cazó en otras ocasiones y se la puso por
encima. De esta forma, el lobo consiguió aproximarse al rebaño sin que el pastor se diera
cuenta.

El lobo imitó al resto de ovejas y al atardecer, el pastor se llevó el rebaño de vuelta a su granja.
El lobo ya se relamía pensando en el festín que iba a darse. Sin embargo, antes de cerrar la
verja, el pastor pensó en llevarse una de las ovejas para comer. Y escogió al lobo. Y así es
como el lobo fue sacrificado.

Moraleja: «Según hagamos el engaño así recibiremos el daño»

Ejemplo de Cantar de Gesta 4. Cantar de Mio Cid


Se estima que este poema anónimo, escrito en español antiguo, fue escrito alrededor del año
1200. La obra tiene 3735 versos de expansión variable, aunque predominan los de 14 a 16
sílabas métricas.

Con ciertas libertades por parte de su autor, el poema narra las hazañas de los últimos años de
vida del caballero de Castilla Rodrigo Díaz, conocido como el Campeador.

La obra narra las heroicas hazañas de los últimos años de vida del caballero desde su primer
destierro, en el año 1081, hasta su muerte en 1099.

El poema presenta dos grandes temas. Por un lado, el destierro y los intentos del Campeador
para conseguir el perdón real y recuperar el status social perdido. Por otro lado, el honor del
Cid y de su familia, que terminan realzados al final y así, las hijas del protagonista consiguen
casarse con los príncipes de Navarra y Aragón.

Ejemplo de Epopeya. - 5. La Iliada de Homero


La Ilíada es un poema de género épico que trata el asedio de la ciudad de Troya por los
aqueos, para rescatar a Helena, esposa del rey Menelao, la cual fue raptada por Paris, príncipe
troyano. Después de este hecho, se origina una guerra entre aqueos y troyanos.

Está compuesto por un total de 24 cantos en los que se narran diferentes sucesos acaecidos
durante el último año de la guerra de Troya, la cual se dilató durante un periodo de 10 años.

Especialmente, atiende a la cólera de Aquiles, guerrero griego que decide mantenerse al


margen del conflicto después de enfadarse con Agamenón, líder del ejército aqueo que le
arrebata a su esclava Briseida.
La Ilíada, junto a La Odisea, son epopeyas atribuidas a Homero. Los dos poemas suponen un
compendio de textos tradicionales que habían sido transmitidos verbalmente por los rapsodas
durante siglos.
CUENTOS Y NARRACIÓN

Un texto narrativo es un relato en el que se cuenta una historia real o ficticia que ocurre en un
lugar y tiempo concretos.
En la vida cotidiana, la narración forma parte esencial de nuestra forma de comunicarnos,
dado que se trata de una forma de contar una sucesión de hechos en la que un sujeto o grupo
de personajes realiza una serie de acciones que tienen un desenlace.
Tipos de cuentos narrativos. - Estos son algunos tipos de textos narrativos:
 Cuento: narración breve, con pocos personajes y desenlace rápido.
 Leyenda: narraciones que mezclan hechos reales y sobrenaturales.
 Mito: historia de corte fantástico que explica el origen de un lugar o un suceso.
 Novela: narración real o ficticia, mucho más extensa y compleja que un cuento.
 Poesía épica: narración de hechos legendarios reales o ficticios.
 Crónica: texto que sigue un orden temporal de los hechos para contar una historia.
 Noticia: género periodístico que narra brevemente un suceso actual.
 Reportaje: investigación periodística extensa sobre una persona o hecho.
 Biografía: narración sobre la vida de una persona y sus momentos más relevantes
El texto narrativo es también un recurso que utilizamos en nuestro día a día. Cuando enviamos
un mensaje de texto en el que contamos una situación o cuando escribimos un post en redes
sociales contando nuestras experiencias sobre una situación específica (un viaje, un encuentro,
una salida, etc.) estamos redactando un texto narrativo.
Ejemplo: El Principito
El principito narra la historia de un piloto que, mientras intenta reparar su avión averiado en
medio del desierto del Sahara, se topa con un pequeño príncipe proveniente del asteroide B
612, que le pide insistentemente que le dibuje un cordero y que nunca olvida una pregunta.
El piloto empezará a descubrir la fascinante historia del principito, que comienza en su
asteroide, donde vivía con tres volcanes y se entretenía arrancando las malas hierbas y viendo
puestas de sol.
Un día, en el suelo del asteroide, nace una flor. El principito la cuida y atiende con dedicación,
pero la flor es dramática y caprichosa, y esto le molesta. Entonces, decide abandonar su hogar
y emprender un viaje por el universo en busca de un amigo.
En la travesía, que llevará al principito a visitar varios asteroides hasta llegar a la Tierra,
conocerá a un variado grupo de excéntricos personajes que lo convencen de lo extraño que es
el mundo de los adultos, tan ocupados siempre en asuntos serios e importantes, que se olvidan
de disfrutar la vida.
En la Tierra, el principito entrará en contacto con animales, flores y personas. Será allí donde,
antes de encontrar al piloto, conocerá al zorro, quien le revelará la importancia de la amistad y
el valor del amor que siente hacia su flor. Será la nostalgia por ella y la decepción que le causa
el mundo de los adultos lo que lo motivará a regresar a su planeta.

EL ÁGUILA Y LA ZORRA
Un águila y una zorra que eran muy amigas decidieron vivir juntas con la idea de que eso
reforzaría su amistad. Entonces el águila escogió un árbol muy elevado para poner allí sus
huevos, mientras que la zorra soltó a sus hijos bajo unas zarzas sobre la tierra al pie del mismo
árbol.
Un día que la zorra salió a buscar su comida, el águila, que estaba hambrienta cayó sobre las
zarzas, se llevó a los zorruelos, y entonces ella y sus crías se regozijaron con un banquete.
Regresó la zorra y más le dolió el no poder vengarse, que saber de la muerte de sus pequeños;
¿Cómo podría ella, siendo un animal terrestre, sin poder volar, perseguir a uno que vuela?
Tuvo que conformarse con el usual consuelo de los débiles e impotentes: maldecir desde lejos
a su enemigo.
Más no pasó mucho tiempo para que el águila recibiera el pago de su traición contra la
amistad. Se encontraban en el campo unos pastores sacrificando una cabra.
Cayó el águila sobre ella y se llevó una víscera que aún conservaba fuego, colocándola en su
nido. Vino un fuerte viento y transmitió el fuego a las pajas, ardiendo también sus pequeños
aguiluchos, que por pequeños aún no sabían volar, los cuales se vinieron al suelo.
Corrió entonces la zorra, y tranquilamente devoró a todos los aguiluchos ante los ojos de su
enemiga.
“Nunca traiciones la amistad sincera, pues si lo hicieras, tarde o temprano del cielo llegará el
castigo”.

FRAGMENTOS DE CUENTOS NACIONALES. - Hay cuentos que nunca pasan de moda.


Hemos crecido escuchándolos de nuestros padres y abuelos y, con toda probabilidad, seguirán
vivos entre los niños del futuro. Son los cuentos tradicionales o populares, historias
universales que han sobrevivido al paso del tiempo.
El cuento tradicional es un relato de ficción breve y anónimo, que forma parte de la cultura
popular y cuyo origen es tan remoto como desconocido. Son historias transmitidas de boca en
boca entre familias y comunidades a lo largo de los siglos, por eso existen numerosas
variantes.
Los más antiguos provienen de la India, China y Oriente Próximo. La mayoría de los que
conocemos, nos han llegado gracias a la labor de estudiosos que recopilaron y versionaron los
más célebres de su tiempo. Por ejemplo, Don Juan Manuel lo hizo en El conde Lucanor;
a Charles Perrault le debemos El gato con botas, La Cenicienta, La bella durmiente y
Caperucita Roja, entre otros; mientras que los Hermanos Grimm rescataron cuentos como
Rapunzel, Blancanieves, Hansel y Gretel, así como nuevas versiones de La Cenicienta y La
bella durmiente.
El cuento popular tiene la estructura clásica de introducción, nudo y desenlace. Sus personajes
son seres humanos, criaturas mágicas o animales que piensan y hablan. En la trama, el
protagonista siempre tiene un conflicto que resolver, o bien superar diversas pruebas. Para
ello, contará con la ayuda de otros personajes u objetos mágicos hasta conseguir su objetivo.
El final del cuento tradicional siempre es feliz.
Ejemplo de fragmento de cuentos nacionales: Cien años de soledad (1967): 

I etapa: fundación y primeros años de Macondo


Desde que Úrsula Iguarán se casó con su primo José Arcadio Buendía, teme engendrar un niño
con cola de cerdo como consecuencia del parentesco. Por ello, se niega temporalmente a
consumar el matrimonio. Esto es causa de que Prudencio Aguilar se burle de José Arcadio
Buendía quien, ofendido, lo mata en duelo para salvar su honor. Desde entonces, el fantasma
de Aguilar lo persigue y José Arcadio decide irse del pueblo.
Inspirado por un sueño durante su travesía en la selva, José Arcadio Buendía decide quedarse
en ese punto del camino y fundar Macondo, pueblo que crece poco a poco.
El pueblo recibe con frecuencia las visitas de los gitanos. Su líder, Melquíades, trae siempre
artefactos y objetos que obsesionan a José Arcadio Buendía.
Para entonces, el joven matrimonio ya ha concebido a tres hijos: José Arcadio, Aureliano y
Amaranta. Además, adoptan a Rebeca, la hija de unos parientes. El incesto es una
preocupación constante en Úrsula, quien con los años observa cómo Receba y su hijo José
Arcadio se enamoran y se casan.
A Macondo llega la peste del insomnio, la cual trae consigo la del olvido. Un brebaje de
Melquíades pone fin a la peste. El éxito es tal que el gitano se queda a vivir en Macondo,
tiempo en el cual escribe unos pergaminos que solo serán descifrados muchos años depués.
El patriarca, José Arcadio Buendía, vuelve a encontrarse con el fantasma de Aguilar y
enloquece. La familia, entonces, lo amarra a un árbol del patio trasero, donde morirá de un
infarto.
II etapa: la guerra civil y el coronel Aureliano Buendía
Al estallar la guerra civil, Aureliano Buendía lucha contra los conservadores, comandando un
grupo de soldados de Macondo. Nombra a su sobrino Arcadio como jefe civil y militar del
pueblo.
Arcadio había sido el fruto de una relación de amantes entre José Arcado hijo y Pilar Ternera,
regente de un prostíbulo. Fue criado en casa de sus abuelos a condición de que se le ocultara
su origen. Creció pensando ser hijo del gran patriarca. Cuando es nombrado jefe de Macondo,
Arcadio se vuelve un dictador y tiraniza el pueblo. Muere fusilado por los conservadores.
Durante su actividad como líder de los liberales, el coronel Aureliano Buendía enfrenta un
total de 32 batallas, de las cuales sale siempre perdedor. Cansado, pronto el coronel
comprende que la lucha armada no tiene sentido.
Con el tiempo, Aureliano firma un tratado de paz, tras el cual intenta suicidarse. Regresa a
Macondo, donde pasará el resto de su vida haciendo y rehaciendo pescaditos de oro.

Marco Cabras: Ilustración del coronel Aureliano Buendía en su retiro militar, haciendo y
rehaciendo pescaditos de oro.
III etapa: la fiebre bananera
Aureliano concibe 17 hijos de madres diferentes. Uno de ellos, llamado Aureliano Triste,
promueve el tren a Macondo, lo que activa el comercio y permite la llegada de inventos como
el telégrafo y el cine. Esto atrae la inversión de un grupo extranjero en una plantación de
bananos.
La plantación genera la ilusión de prosperidad del pueblo, pero una huelga de trabajadores
hará que todo esto acabe en una auténtica masacre. Los inversionistas, luego de haber
explotado el pueblo, se retiran con su dinero y Macondo vuelve a la pobreza.
A partir de ese momento, el pueblo sufre lluvias constantes por casi cinco años. Úrsula, la
matriarca centenaria que ha cuidado de toda la familia, espera el fin de las lluvias para morir y
descansar el paz.
Durante los últimos tiempos de Úrsula, nace Aureliano (Babilonia), el último descendiente de
los Buendía. Aureliano es hijo natural de Meme y Mauricio Babilonia, un aprendiz de
mecánico que siempre es perseguido por un enjambre de mariposas amarillas.
La religiosa y tiránica madre de Meme, Fernanda del Carpio, se opone a la relación, saca a
Mauricio del camino, manda a Meme a un convento, le quita al niño y lo cría haciéndole creer
que ha sido encontrado en una canastilla.
IV etapa: el fin de Macondo
Pasan los años y poco a poco el pueblo se va vaciando. Aureliano Babilonia, que se
caracterizaba por ser sabio, pasa la vida descifrando los pergaminos que había escrito
Melquíades.
Entre tanto, regresa de Europa su tía Amaranta Úrsula, casada con Gastón. Sin saber de su
parentesco, ambos se enamoran, Gastón se va pero ella queda embarazada.
Durante el parto, en el que ella muere, da a luz a un niño con cola de cerdo. Aureliano intenta
buscar ayuda, pero al no encontrar más que a un cantinero, se emborracha y se queda dormido.
Cuando despierta y regresa, el niño ha sido devorado por las hormigas.
Finalmente, Aureliano logrará descifrar los pergaminos de Melquíades: «porque las estirpes
condenadas a cien años de soledad no tenían una segunda oportunidad sobre la tierra».
Entonces, todo Macondo será arrasado y sepultado por un huracán.
Árbol genealógico de la familia Buendía
CUENTOS Y LEYENDAS NACIONALES

Las leyendas de Bolivia son historias pertenecientes al género fantástico que se comenzaron a


contar hace muchísimos años. De hecho, algunas de ellas se remontan al tiempo en el que aún
no se conocía la escritura como la entendemos hoy en día.

En particular, las crónicas que se desarrollaron antiguamente en Bolivia, provienen de una


época anterior a la llegada de los conquistadores. Los temas más recurrentes en este tipo de
narraciones, tienen que ver con el origen del universo o las apariciones de animales o criaturas
mitológicas.
La Leyenda de la Viuda Alegre

Hace casi dos siglos, Martín fue a la fiesta del pueblo, ya que sus hermanos menores le habían
insistido que los acompañara. Él era un hombre bastante reservado que pasaba la mayor parte
de su tiempo trabajando.
Llegaron al sitio de la tertulia y de inmediato los fraternos de Martín encontraron con quien
bailar. Mientras tanto, él se sentó en un rincón y esperó a que la celebración terminara.
De pronto, se acercó a él una bella mujer delgada de ojos negros y cabello rizado que le dijo:
- ¿Qué haces aquí sólo?
- Yo solo vine a acompañar a mis hermanos. Las fiestas no me gustan, no soy ni buen
conversador, ni mucho menos un buen bailarín.

- A mí tampoco me gusta bailar, ¿por qué no vamos afuera para charlar un rato? El ruido de la
música ya no lo soporto.

Esa noche la luna estaba espléndida y el clima era bastante agradable. Los dos empezaron a
conversar y luego de un par de horas se besaron.

Súbitamente, la mujer miró al cielo y mencionó:

- Ya es muy tarde, debo irme a mi casa.

- Yo te llevo. Tienes razón, no es bien visto que una mujer soltera esté fuera de su hogar
cuando se aproxima la medianoche.

La mujer aceptó y los dos subieron al caballo de Martín. Sin embargo, el corcel en el momento
exacto en el que la chica se subió en su lomo, relinchó de una manera como nunca lo había
hecho antes.

Luego el sujeto tomó el camino que conducía al pueblo, más la dama le dijo:

- Mi casa está cerca del cementerio, por favor llevarme para allá.

- ¿Qué? Pero si en el camposanto no hay casas. Replicó Martín, aunque obedeció las
instrucciones que le habían dado.

En el preciso instante en el que llegaron afuera del panteón, la mujer lanzó un alarido de
terror. Hay quienes dicen que el grito fue tan fuerte que pudo escucharse hasta en el rincón
más recóndito de Bolivia.

El hombre volteó hacia atrás y quedó horrorizado al notar que la dama se había transformado
en un esqueleto andante.

Se trataba de la "Viuda Alegre", un ente que intenta matar de un susto a sus víctimas.
La Cueva del Diablo de Potosí
Escritor: Gonzalo Díaz Díaz de Oropeza

Los habitantes de la Villa Imperial creen que la mancha oscura es un rastro que dejó el
diablo tras estrellarse sobre la roca. Según esta creencia, antes de la intervención del santo, en
determinadas horas, se perdían llamados por aquella cueva. Lo mismo ocurría cuando un
jinete, de improviso, cruzaba a toda carrera y no paraba hasta hacer pedazos a los hombres.
Para remediar aquella situación y expulsar al maligno que moraba en la quebrada, los jesuitas
tomaron acción.
«Colocado el santo y puesta una gran cruz en la cueva mayor nunca más se experimentó otra
desgracia, y desde entonces tiene esta Villa gran devoción a San Bartolomé y cada año van
españoles e indios a celebrar su fiesta con gran solemnidad”
Foto: Internet
Se dice que para los viajeros esta cueva se abría mostrando tesoros inimaginables y todo lo
que entraba no volvía a salir nunca más. Fue a tal punto que decidieron colocar rejas para
espantar a los viajeros curiosos y advertirles de la amenaza.
El Jichi
Los chiquitanos creen en el guardián que cambia de forma. A veces sapo y otras tigre, su
manifestación más común es la de la serpiente. Resguarda las aguas de la vida y por esto se
esconde en ríos, lagos y pozos. Para que no sean mal administrados. A veces, como castigo
para quien no valora este recurso, se va y deja atrás la sequía.

Al jichi hay que rendir tributo, porque si se molesta pone en peligro la prosperidad de la pesca
y la supervivencia de los pueblos. En algunas versiones, se cuenta que cuando un ser humano
ve al Jichi, sea hombre o mujer, este se lleva su alma y al llegar a su casa el ser humano que
fue robado empieza a tener actitudes locas y comienza a destrozar la casa.

Cuando las personas se dan cuenta de lo que ha pasado les cuesta agarrar, al hombre o mujer, a
quien le robaron el alma; puesto que se vuelven muy fuertes ya que se unieron a Jichi.
ESCRITORES NACIONALES

Gabriel René Moreno


(Santa Cruz de la Sierra, 1834 - Valparaíso, 1908)
Polígrafo boliviano. Residió muchos años en Santiago
de Chile, donde explicó literatura en la Universidad y
fue director de la Biblioteca Nacional. Algunos críticos
atribuyeron injustamente a esta circunstancia lo que
calificaban de desconocimiento de la realidad nacional
boliviana en el autor.

René Moreno señaló las lacras nacionales y llegó lejos


en su crítica, atacando con dureza la significación y la
obra de indios y mestizos en la estructuración nacional
y manifestando cierta tendenciosidad al estudiar la
obra del criollo y de la colonia. Sin embargo, la calidad
de su prosa, sus dotes de investigación y su paciencia de recopilador hacen de él una figura
señera en el campo de las letras bolivianas.

Su obra más interesante se titula Los últimos días coloniales en el Alto Perú. Después de este
trabajo siguen en interés, en el conjunto de su producción, Las matanzas de Yáñez y
el Catálogo del archivo de Moxos y chiquitos (1888), con una muy estimable Introducción.
Cultivó la biografía con amenidad y escribió las de Néstor Galindo (1868), Daniel
Calvo (1870), José Ballivián (1894) y Nicomedes Antelo, estas dos últimas las mejores.

Entre el resto de sus numerosas publicaciones destacan Introducción al estudio de los poetas


bolivianos (1864), que nos muestra al crítico en silueta no desdeñable; Anales de la prensa
boliviana (1886); Bolivia y Argentina (1901) y Bolivia y Perú (1905), verdaderos caudales
bibliográficos con notas diversas; y La Real Audiencia de Charcas. Como historiador y crítico
recibió la influencia de Hippolyte Taine y del conde de Saint-Simón.
Adela Zamudio
(La Paz, 1854 - Cochabamba, 1928) Poetisa boliviana. Como homenaje y reconocimiento a su
labor en pro de la igualdad de géneros, Bolivia celebra el día de la mujer en la fecha de su
nacimiento (el 11 de octubre). La constante evocación de su activismo, sin embargo, no ha
llegado a oscurecer el valor intrínseco de su obra poética, que se sitúa en la transición del
romanticismo al modernismo.

Adela Zamudio
Entre su dedicación a la enseñanza y su actividad literaria, Adela Zamudio desarrolló una
significativa labor sociocultural en pro de la emancipación intelectual y social de la mujer.
Dirigió la primera escuela laica de Bolivia en La Paz, y fundó asimismo la primera escuela de
pintura para mujeres (1911) y posteriormente para niños, en uno de los arrabales de la capital.

Junto su actividad docente, repartida entre el magisterio y la pintura, a las que dedicó
numerosos estudios y conferencias, Adela Zamudio luchó con firmeza por la emancipación
social e intelectual de la mujer, por dar prestigio a la idea de feminidad; y aunque su rebeldía
estuvo inextricablemente ligada a unos altos principios cristianos, fue combatida de forma
feroz tanto por las autoridades eclesiásticas como por las civiles, hasta suscitar una célebre
polémica nacional en la pacata sociedad boliviana que le valió el solidario apoyo de gran parte
de los mayores escritores de su país.

Sus inicios creativos fueron la publicación de algunos poemas bajo el seudónimo de


«Soledad», con una lírica fluida en la que aparecían la naturaleza y los sentimientos como
temas principales, elementos que después terminaron por ser fundamentales en su obra, donde
supo expresarse sirviéndose de todos los géneros y formas retóricas. Las primicias poéticas de
la autora, al igual que las de la poetisa cubana Juana Borrero, sorprenden por su precocidad: a
los dieciséis años había publicado su primer poema, titulado Dos Rosas (1860).

El lugar más destacado entre la producción poética de Zamudio lo ocupa la obra Ensayos


poéticos, publicada en Buenos Aires en 1887, con un prólogo de Juan José García Velloso. En
las veinticuatro composiciones contenidas en este poemario aparecen reflejados todos los
temas recurrentes de la escritora -la vida, la naturaleza, las cuestiones filosóficas, los
sentimientos y la mujer-, expresados en el estilo armonioso y espontáneo que caracterizaron
una escritura entre tierna y pesimista, aunque también altiva y rebelde. Su siguiente libro de
poemas, Ráfagas, se publicó en París en 1913.

Como culminación de su trayectoria literaria, la poetisa fue reconocida como «la más elevada
exponente de la cultura femenina» por el presidente de la República, en un homenaje
celebrado en 1926; muchos de sus poemas merecieron también el honor de ser musicados y
cantados por el pueblo. Obtuvo así el reconocimiento que también alcanzaron, en un periodo
de la lírica hispanoamericana sumamente fértil en voces femeninas, otras poetisas como la
dominicana Salomé Ureña, la argentina Alfonsina Storni, la salvadoreña Claudia Lars y las
uruguayas María Eugenia Vaz Ferreira, Delmira Agustini y Juana de Ibarbourou.

Entre las restantes obras de Adela Zamudio cabe citar la novela epistolar Íntimas (1913) y
diversas narraciones que serían publicadas póstumamente en los volúmenes Novelas
cortas (1942) y Cuentos breves (1943). Autora además de varias novelas, cuentos, piezas de
teatro y ensayos pedagógicos y políticos, sus textos manifiestan una singular conjunción entre
rebeldía y misticismo
ESCRITORES DE RIBERALTA

Biografía de Hugo Villanueva Rada


(Riberalta, Beni, Bolivia, 1932 - 2006).- Poeta,
novelista y cuentista.
Cultiva la literatura infantil y es compositor de
música. Hizo sus estudios hasta su bachillerato en
Porto Velho, Brasil. Tiene el título de técnico
relojero cronometrista (1958), con estudios en
Buenos Aires, Argentina. Luego estudio dibujo
artístico e historieta (1962) en Río de Janeiro, Brasil,
donde también tomó cursos de música (1964). Es
más conocido como compositor de música; autor de
las canciones: Linda Riberalta, Pena de Amor, La
Lavandera, Princesita de Amor, y otras que han sido
interpretadas por ‘Los Cambitas’ y el ‘Trío Oriental’.
En 1972 con su canción Amor y carnaval obtuvo el
premio a la mejor canción en el concurso nacional de
música folklórica auspiciado por la alcaldía de La Paz.
Pedro Shimose destaca su faceta musical al decir: “A través de sus boleros, precisamente,
Hugo Villanueva ha cantado al amor, a la vida, a Riberalta y sus mujeres. Hugo dice que las
letras de sus canciones hablan por él, dicen que parte de su vida. Lo que Hugo Villanueva no
sabe es que al cantar los sentimientos de su pueblo, el ha entrado a formar parte de esa
categoría de trovadores que iluminan la vida y la hacen más bella”.
En cuanto a su faceta poética, en su Canto a América, retrata al navegante Cristóbal Colón:
“Señor Almirante, / vuestro nombre es amado / y reverenciado / en el mundo entero. / En las
escuelas / una de las primeras cosas / que aprenden los niños, / es a pronunciar el nombre / de
Cristóbal Colón, / vuestro nombre, almirante. / ¿Qué, qué habéis hecho, decís? / Dísteis al
Mundo / su mejor continente; / nos habéis regalado / a esta América que aún, / en gran parte, /
duerme, / pero que es la esperanza / de mejores días / para toda la Humanidad”.

LIBROS
Novela: Camano (1999); La historia de Manso (2002).
Poesía: Canto a América (1992); El niño y el árbol (1993).
Cuento: Cuentos de Riberalta (1989); Pepe el ratón (1990); La aventuras de colita dorada
(1991); Papá Caimán (1992); El delfín azul (1992); Amor y suspenso (1994); Cuentos del
norte de Bolivia (1995); La aventura del Colita Dorada (2002); Cuenchacobito y la Garza
Rayada (2002); La guerra de los árboles (2002); Viajando por Bolivia con Pepe el ratón
(2002).
SHIMOSE KAWAMURA, PEDRO (Riberalta, Beni,
Bolivia, 1940).- Poeta, cuentista, crítico literario,
compositor de música popular y dibujante.
Según anota el propio autor: estudió derecho, ciencias
políticas, y filosofía y letras en la UMSA de La Paz
(1959-1961). Siguió su formación en la Escuela de
periodismo en la Universidad Católica de Lille, en
Francia y en la Universidad Complutense de Madrid
(1964-1965). Ha sido redactor del diario ‘Presencia’ de
La Paz (1960-1968). Docente de la carrera de literatura
de la UMSA (1969-1970). Director del Departamento
de Actividades Culturales de la UMSA (1970-1971).
Ganador de una infinidad de premios literarios. Le fue
otorgado el Premio Nacional de Cultura (1999) por el
Estado Boliviano. Radica actualmente en España donde
hace de investigador de temas literarios, vinculado al
Instituto de Cooperación Iberoamericana. Su cuento ‘El
último miedo’ ganó el Primer Premio del Concurso de Cuentos de la Alcaldía de La
Paz (1969).
El rumano Stefan Baciu ha dicho que la obra de Shimose “es una de las más representativas
voces en la nueva poesía de un país encerrado por largos años es un posmodernismo de falsos
tonos que sólo fue destruido después de la guerra del Chaco. Rompiendo con la atrasada
vanguardia, que también llegó tarde a Bolivia, Shimose fue uno de los primeros poetas
capaces de dar un salto hacia el futuro, llegando a una notable renovación con medios
personales”.
En términos de César Chávez Taborga, “Con Shimose se está frente a una vocación plural,
multifacético. Su poesía, de recia arquitectura, adquiere verticalidad y toma elevación y luz a
manera de catedrales sonoras cuando invoca a Dios y al Hombre”.
En oportunidad de recibir el Premio Nacional de Cultura, Shimose aseveró: “En lo más
profundo de la conciencia humana la poesía seguirá interrogando al destino; seguirá
recordándole al poder que todo es perecedero y que la arrogancia humilla a los desheredados”.
Su poema ‘Taquirari del siringuero’ que es parte de su libro Quiero escribir versos pero sólo
me sale espuma, dice: “Amor, encendé la lamparita, / dame el sombrero, ché jau / dame el
perro, / dame el chivé, me voy de madrugada, / dame el morral y el canto de los pájaros, / de
mañaninga / rayaré el tallo y la resina / dame la chicha en mate y la cuchilla, / préstame el
fuego, / cuídame el limonero, / espántame la víbora y el tigre, / volveré con el humo y las
tichelas, / con el llanto de los árboles. / Dame la estrada y la señal del río, / que no vengan  las
lanchas / a quitarme lo sufrido, / dame la naranja y el naranjo / dame el guapurú y la luna
llena, / amor, yo te daré un hijo / que sepa hacer las cuentas. / Me voy, alúmbrame la tristeza, /
quémame el sernambí. / Volveré al mediodía”.
LIBROS
Poesía: Triludio en el exilio (1961); Sardonia (1967); Poemas para un pueblo (1968); Quiero
escribir, pero me sale espuma (Premio ‘Casa de las Américas’, La Habana, 1972); Caducidad
de fuego (1975); Al pie de la letra (1976); Reflexiones maquiavélicas (1980); Bolero de
caballería (1985); Poemas (compilación 1961-1985, 1988); Riberalta y otros
poemas (1996); No te lo vas a creer (2000); Caducidad del fuego (2005); De naufragios y
sonámbulos (antología, 2009).
Cuento: El coco se llama drilo (1976).
Estudio: Diccionario de autores iberoamericanos (1982); Historia de la literatura
latinoamericana (1989); Poetas del oriente boliviano (2011).

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