INFLUENZA AVIAR
También conocida como gripe aviar, es una enfermedad infecciosa que
principalmente afecta a las aves y que es causada por un virus de la influenza
aviar tipo A de la familia Orthomyxoviridae.
La mayoría de los virus influenza que circulan en aves no son zoonóticos. Sin
embargo, algunas cepas de la influenza aviar altamente patógena tienen la
capacidad de infectar a los seres humanos, representando una amenaza para
la salud pública. El principal factor de riesgo es el contacto directo o indirecto
con animales infectados o con ambientes y superficies contaminadas por
heces.
Influenza aviar de baja patogenicidad (IABP) que, típicamente, causa pocos o
ningún signo clínico.
Influenza aviar de alta patogenicidad (IAAP) que puede causar signos clínicos
graves y, potencialmente, altos índices de mortalidad.
Historia de la enfermedad
La primera descripción de la influenza aviar data de 1878 en el norte de Italia,
cuando se describió como una enfermedad contagiosa de las aves de corral
asociada a un alto nivel de mortalidad. Se la llamó la "plaga de las aves". A
principios del siglo XX se determinó que la "plaga de las aves" era a causa de
un virus; sin embargo, no fue hasta 1955 que se demostró que se trataba de un
virus de la influenza Aviar.
Llegando a 1980, los investigadores ya usaban este sistema para clasificar los
virus de la influenza más allá de la especie de origen. Esa tradición para darles
nombre a los virus se mantiene hasta hoy. Hacia 1981 el término "plaga de las
aves" fue sustituido por un término más apropiado “influenza aviar” en el Primer
Simposio Internacional sobre Influenza Aviar. Los virus de la influenza aviar
además se clasifican en dos categorías:
virus A de la forma altamente patógena de la influenza aviar (HPAI, por sus
siglas en inglés)
virus A de la forma de baja incidencia patógena de la influenza aviar (LPAI, por
sus siglas en inglés).
si bien hay informes de brotes del virus de la HPAI en América del Sur a
principios de la década de 1900, recién en el 2002 se detectó el primer virus
altamente patógeno de la influenza aviar en este continente. En mayo del 2002,
se aisló un virus H7N3 de la LPAI de aves de corral comerciales en Chile. En
junio, se obtuvo un virus de la HPAI del mismo subtipo en la misma bandada de
pollos. Además en el 2002, se identificó un caso humano de la infección por el
,
virus H7N2 de la LPAI en los Estados Unidos.
En todo el mundo y el Norteamérica se dan brotes de influenza aviar tipo A en
aves de corral de vez en cuando. Los brotes de algunos virus de influenza aviar
A en aves de corral han estado asociados a casos de enfermedad y muerte en
personas en Asia, África, Europa, el Pacífico y el Cercano Oriente. Pese a ser
muy poco comunes, algunos virus de influenza aviar A también han causado la
enfermedad en personas en Norteamérica.
Aunque los virus de la influenza aviar infectan y se propagan principalmente
entre aves acuáticas migratorias silvestres y aves de corral domésticas,
algunos virus de la influenza aviar también pueden infectar y propagarse a
otros animales. En el pasado, los virus de la influenza aviar han infectado en
ocasiones a mamíferos que comen aves o aves de corral (presumiblemente
infectadas), lo que incluye, entre otros, animales silvestres como zorros y
zorrillos, animales callejeros o domésticos como gatos y perros, y animales de
zoológico como tigres y leopardos.
Aunque los virus de la influenza aviar A por lo general no causan infecciones
en humanos, se han reportado casos muy esporádicos de infecciones en seres
humanos por estos virus. Las enfermedades en seres humanos a causa de
infecciones por virus de la influenza aviar han variado en gravedad, desde
casos asintomáticos o casos leves hasta enfermedades graves que resultaron
en muerte, los virus H5N1 del linaje asiático de la influenza aviar altamente
patógena han sido responsables de la mayoría de los casos de humanos
infectados por virus de la influenza aviar hasta la fecha a nivel mundial.
Distribución geográfica de la enfermedad.
la influenza aviar se ah registrado en todo el mundo, los focos de influenza
aviar altamente patógenos (H5N1) surgidos en Asia del sudeste a fines del
2003 son particularmente interesante, se expandió a las aves domésticas y
silvestres de otras regiones de Asia, así como a otras partes de Europa, el
Pacífico, el Medio Oriente y África. Aunque algunos países han erradicado el
virus de sus aves de corral domésticas, esta epidemia es recurrente y no se
espera su erradicación a corto plazo, a nivel mundial.
Forma de contagio de la enfermedad.
La epidemiología de la Influenza Aviar es compleja y su propagación varía
dependiendo de diversos factores como:
las prácticas de producción o agropecuarias: fácilmente entre granjas
por el movimiento de las aves domésticas vivas, por de las personas (en
particular cuando los zapatos u otras prendas están contaminados), de
vehículos, equipos, piensos y jaulas contaminados.
las aves silvestres y sus rutas migratorias, que pueden entrar en
contacto con las aves de corral y que, normalmente, pueden portar virus
en sus conductos respiratorio o intestinal, pero en general no se
enferman.
Las rutas de transmisión son las siguientes:
1. Directa: todos los virus de influenza aviar pueden transmitirse entre las
aves por contacto directo con secreciones y excreciones de aves
infectadas, principalmente heces, descargas nasales y saliva.
2. Indirecta:
1. por alimentos o agua contaminados por esas secreciones de aves
infectadas.
2. Por fómites contaminados de secreciones y excreciones incluyendo
locales, vehículos, equipos y prendas de vestir contaminados (los
virus altamente patógenos pueden sobrevivir durante largos
periodos en el medio ambiente, especialmente a bajas
temperaturas).
Hospederos
Son aves domésticas como silvestres, también puede afectar a mamíferos,
incluyendo al hombre.
Signos y síntomas de la enfermedad.
El periodo de incubación es de 3 a 5 días. Los síntomas varían según la cepa
del virus y la especie afectada. Afecta al tracto respiratorio y a otros órganos y
tejidos, pudiendo producir hemorragia interna masiva. Se pueden presentar los
siguientes signos clínicos:
Leve. - Los virus de baja patogenicidad IABP generalmente producen
infecciones asintomáticas, enfermedades respiratorias leves o disminución en
la producción de huevos y plumaje erizado.
Grave. -
Los virus de IAAP son altamente virulentos y los signos clínicos son
variables.
o muerte súbita de grandes cantidades de aves: normalmente,
la mayoría de la parvada muere.
o disminución en el consumo de alimento y agua y con las plumas
erizadas
o disminución en la producción de huevos, pérdida en la pigmentación
de los huevos y huevos deformes o sin cáscara.
o edema y congestión de carunculos y crestas.
o excreciones nasales y orales teñidas de sangre
o postración y depresión.
o Diarrea
o Tos, estornudos y signos nerviosos.
Diagnostico. - Las sospechas de IA pueden basarse en la observación de signos
clínicos, pero el diagnóstico se debe confirmar mediante pruebas de laboratorio,
incluido el aislamiento del virus. El virus puede recuperarse a través de muestras:
en aves vivas: exudados orofaríngeos, traqueales o cloacales. Las
heces, como muestras pueden sustituirse en las aves pequeñas.
en las aves muertas: exudados orofaríngeos, traqueales y cloacales (o
contenido intestinal) y las muestras de órganos (tráquea, pulmones,
sacos aéreos, intestino, bazo, riñón, cerebro, hígado y corazón).
en los huevos embrionados: la actividad de hemaglutinación indica la
presencia del virus de la influenza.
Muestra de tráquea y cloaca
Cultivos de embriones de pollo
Aislamiento viral
Prueba de Eliza
Pruebas serológicas.
Medidas de control. -
Se puede disminuir el riesgo de infección mediante:
Estrictas medidas de higiene y bioseguridad para evitar la transmisión del
virus en fómites
Eliminación de aves muertas y enfermas.
Limpieza y desinfección de galpones y equipos.
Vaciado sanitario (despoblación y población de las aves).
rápida destrucción de todos los animales infectados y expuestos (según
las normas de bienestar animal de la OIE) y la
eliminación mediante incineración de los cadáveres y de todos los
productos animales bajo estrictas medidas de bioseguridad.
cuarentena y vigilancia mediante controles estrictos del movimiento de las
aves y del personal y vehículos potencialmente contaminados
tratamiento adecuado del estiércol y el alimento
un periodo de espera de al menos 21 días antes de la repoblación.
No está permitido el tratamiento y la vacunación se puede considerar como una
medida de control preventiva o auxiliar durante un brote, al ser una enfermedad
de declaración obligatoria: puede implementarse cuando no sea posible aplicar
políticas de sacrificio sanitario, sea porque la enfermedad es endémica y, por lo
tanto, está muy presente, sea porque la infección es demasiado difícil de
detectar en los animales. La vacunación por sí sola no puede eliminar el virus y
ha sido desarrollada para formar parte de un programa de control integrado
adaptado a la situación local.
Se recomiendan el uso de oseltamivir, zanamivir que son medicamentos
antivirales, se puede tomar estos medicamentos en un plazo de dos días
después de la aparición de los síntomas.