Trastorno obsesivo compulsivo (TOC)
CARACTERÍSTICAS GENERALES
La característica esencial de este trastorno es la presencia de pensamientos
obsesivos o actos compulsivos recurrentes. (No es un trastorno de personalidad, se
incluye dentro de los trastornos de ansiedad).
Los pensamientos obsesivos son ideas, imágenes o impulsos mentales que irrumpen
una y otra vez en la actividad mental del individuo, de una forma estereotipada. Suelen
ser siempre desagradables (por su contenido, o simplemente porque son percibidos
como carentes de sentido) y el que los padece suele intentar, por lo general sin éxito,
resistirse a ellos. Si bien pueden ser percibidos como pensamientos propios, son
involuntarios. Por ello se los denomina “intrusivos”.
Los actos o rituales compulsivos son formas de conducta estereotipadas que se
repiten una y otra vez.
No son por sí mismos placenteros, ni dan lugar a actividades útiles por sí mismas,
tienen la función de prevenir que tenga lugar algún hecho objetivamente improbable.
Suele tratarse de rituales para conjurar el que uno mismo reciba daño de alguien o se
lo pueda producir a otros.
Las personas con TOC suelen padecer ansiedad crónica desadaptativa y ciertos
niveles de depresión. La ansiedad pueden manifestarla como nerviosismo, aprensión,
irritabilidad, quejas somáticas o dudas que pueden manifestarse como ambivalencia o
indecisión. También es frecuente que las personas con TOC tengan ataques de
pánico. Como en el trastorno de angustia, esos ataques pueden ser espontáneos o
precipitados por estímulos específicos. Casi todas las personas con TOC suelen tener
una preocupación persistente. Comparados con los demás sujetos con trastornos de
ansiedad, los obsesivos presentan mayor ansiedad y un patrón de miedo más
persistente.
Suele ser frecuente encontrar que la persona con TOC ya tenía algunas
peculiaridades o características especiales antes de que se desencadenara el
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trastorno. Por lo general estas características, en ese momento, no suelen interferir
significativamente y producir malestar personal. Estos elementos precursores del
síndrome pueden detectarse en la adolescencia o incluso en la primera infancia .
Las obsesiones y compulsiones interfieren en las actividades diarias y causan un gran
sufrimiento emocional, puede sentirse avergonzado y apenado por la afección, pero el
tratamiento es eficaz.
La persona puede intentar ignorar o detener tus obsesiones, pero eso solo aumenta su
sufrimiento emocional y ansiedad. Finalmente, siente la necesidad de realizar actos
compulsivos (estos no son sólo conductas, también pensamientos), para tratar de
aliviar el estrés. Como verificaciones repetidas, (chequeos y rechequeos, concretas o
mentales) lavarse las manos muchas veces, etc.
A pesar de los esfuerzos por ignorar o deshacerse de los pensamientos o impulsos
que le molestan, estos vuelven una y otra vez. Esto conduce a más comportamientos
ritualistas, es el círculo vicioso del trastorno obsesivo compulsivo.
Es importante diferenciar las intrusiones normales y cotidianas de las obsesiones, que
pueden definirse como intrusiones valoradas de manera negativa y sesgada.
El trastorno obsesivo compulsivo a menudo se centra en ciertos temas, por ejemplo,
un miedo excesivo a contaminarse con gérmenes, lo que ocasiona el lavado
compulsivo de manos, u obsesiones de duda o responsabilidad patológica que
provoca la compulsión de verificar algo de manera total o repentinamente, o “algo malo
puede ocurrir de manera inmediata”.
DIAGNÓSTICO SEGÚN MANUALES INTERNACIONALES
Según los MANUALES DIAGNÓSTICOS (DSM IV; CIE 10) deben estar presentes y
ser una fuente importante de angustia, de incapacidad, durante la mayoría de los
días al menos durante dos semanas sucesivas, síntomas obsesivos, actos
compulsivos o ambos.
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Las obsesiones se definen por:
1. pensamientos, impulsos o imágenes recurrentes y persistentes que se
experimentan en algún momento del trastorno como intrusos e inapropiados, y causan
ansiedad o malestar significativos
2. los pensamientos, impulsos o imágenes no se reducen a simples preocupaciones
excesivas sobre problemas de la vida real
3. la persona intenta ignorar o suprimir estos pensamientos, impulsos o imágenes, o
bien intenta neutralizarlos mediante otros pensamientos o actos.
4. la persona reconoce que estos pensamientos, impulsos o imágenes obsesivos son
el producto de su mente.
Las compulsiones se definen por:
1. Comportamientos (p. ej., lavado de manos, puesta en orden de objetos,
comprobaciones) o actos mentales (p. ej., rezar, contar o repetir palabras en silencio)
de carácter repetitivo, que el individuo se ve obligado a realizar en respuesta a una
obsesión o con arreglo a ciertas reglas que debe seguir estrictamente.
2. El objetivo de estos comportamientos u operaciones mentales es la prevención o
reducción del malestar o la prevención de algún acontecimiento o situación negativos
(imaginados como reales); sin embargo, estos comportamientos u operaciones
mentales o bien no están conectados de forma realista con aquello que pretenden
neutralizar o prevenir o bien resultan claramente excesivos
Las obsesiones o compulsiones provocan un malestar clínico significativo, representan
una pérdida de tiempo (suponen más de 1 hora al día) o interfieren marcadamente con
la rutina diaria del individuo.
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LAS CREENCIAS DISFUNCIONALES
Las creencias son supuestos fuertemente arraigados, creadas en el transcurso de
nuestra historia, a través de experiencias propias o ajenas, modelajes familiares,
enseñanzas, culturas en la que vivimos, etc.
Estas creencias dirigen nuestras acciones, algunas de ellas son funcionales, la
mayoría, y son las que nos permite interpretar el mundo que nos rodea y actuar en él,
en situaciones cotidianas de manera efectiva y automática, (de otra manera
deberíamos aprender el cómo vivir, trabajar, comer…todos los días) y otras
creencias/supuestos son disfuncionales, distorsionadas, y todos tenemos de ellas.
Las intrusiones son un evento mental normal que al ser evaluados de manera
desadaptativa son percibidos de manera catastrófica y estresante. El énfasis no está
puesto tanto en el contenido de las obsesiones, como lo está en la forma en la que
estas son evaluadas.
Algunas disfunciones pueden ser:
Sobrestimación de la importancia del pensamiento. : La sola presencia de un
pensamiento significa que es importante.
Ejemplos: “Si un pensamiento entra en mi mente debe ser importante”.
Fusión Pensamiento – Acción Moral: Los malos pensamientos son tan malos como
las malas acciones. Ejemplos: “Tener un mal pensamiento revela que realmente quiero
hacerlo”.
Fusión Pensamiento – Acción Probabilidad: Pensar algo aumenta la probabilidad de
que ocurra de verdad.
Ejemplos: “Si pienso en algo malo es más fácil que pase”.
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Sobreestimación del Peligro: Exageración de la probabilidad o gravedad del peligro.
Ejemplo: “Por tener este pensamiento pueden pasar cosas peligrosas o desgracias”,
“Por tener este pensamiento pueden pasar cosas muy graves.”
Responsabilidad Excesiva: Sentirse muy responsable de todo lo que sucede a su
alrededor. Creer que uno puede provocar y debe prevenir acontecimientos negativos
importantes. Ejemplo: “Si tengo alguna responsabilidad en algo, para mí la tengo
toda”.
Importancia de Controlar los Pensamientos: “Uno puede y debe controlar sus
pensamientos”. Ejemplo: “Sería mejor persona si controlara este pensamiento”. “Tener
este pensamiento significa que estoy fuera de control”.
Intolerancia a la incertidumbre: Dificultad con la ambigüedad, la novedad y el cambio
inesperado. Ejemplo: “puedo y debo despejar totalmente mis dudas”. ” Dudar sobre lo
que pienso me resulta insoportable”
Perfeccionismo: Hay una solución perfecta para cada problema, y hacerlo perfecto
es posible y necesario. Cualquier fallo tendrá consecuencias graves.
Ejemplo: “Debo conseguir dejar todo perfecto”. Debo reaccionar de la forma más
correcta posible.”.
Al identificar nuestras creencias irracionales y distorsiones cognitivas, podemos
desglosar más fácilmente por qué cada aspecto individual no es tan aterrador como
nuestra mente lo ha proyectado, y (juntos con nuestras exposiciones *) gradualmente
los picos comienzan a perder algo de poder en sus golpes.
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Para llegar a la raíz de nuestro TOC es importante que identifiquemos cuales son
nuestros miedos subyacentes.
Tratar de enfrentar directamente nuestros miedos desde la superficie puede parecer
insuperable. Sin embargo, si identificamos qué hace nuestro tema tan aterrador,
podemos desglosar gradualmente cada uno de los aspectos que alimentan el miedo.
Miedo a perder a nuestra familia
Miedo a ser considerado inaceptable por la sociedad
Miedo a ser un peligro/herir a los demás.
Miedo a perder nuestra "identidad", (ser un padre amoroso, un trabajador prestigioso
y/o eficiente, una persona socialmente exitosa…etc.)
Miedo a ser una mala persona/indigna de ser amada
Miedo a ir a la cárcel
Miedo a quedarse atascado con ansiedad crónica y / o culpa crónica
Aquí́ se puede ver cuántos miedos diferentes pueden estar en la raíz de nuestros
temas.
Para identificar estos miedos subyacentes, deberíamos preguntarnos "¿Qué hace que
este miedo sea tan aterrador? ¿Y de qué debería no tener miedo para poder hacer las
paces con eso?”
Sin embargo, con el TOC, esto solo nos lleva hasta un cierto punto, porque los
miedos, aún irracionales, pueden sentirse totalmente reales y el cerebro sigue
respondiendo como si fuera una amenaza legítima. Descubrir lo disfuncional del
pensamiento, quitarle fuerza de verdad es importante.
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NEUROFISIOLOGIA DEL TOC
La ansiedad está procesada en el lado primitivo del cerebro, a la que no importa nada
de lo que ‘digamos’, sólo entiende lo que mostramos. Y lo único que hemos mostrado
en esta situación es que todavía tenemos miedo, y que estamos en 'modo de defensa’
tratando de neutralizar la 'amenaza'.
Así que es necesario cambiar nuestra estrategia. Esto se hace exponiéndonos a
nuestros miedos, permitiéndonos sentir ese 'peligro' y 'riesgo' y aprendiendo a
habituarnos a él (EPR *pág. 9). Una gran parte de todo esto es enfrentar la
incertidumbre de que nuestros miedos pueden ser ciertos (ya que .000001% de
probabilidad es bastante para que el TOC nos atormente).
OBSESIONES Y MIEDOS
Muchas obsesiones tienen su raíz en el miedo a perder nuestra "identidad”: sentido del
‘yo’ con el que nos identificamos.
En el núcleo de esta "identidad" se encuentran características percibidas sobre
nosotros mismos que valoramos profundamente. Hay innumerables posibilidades aquí,
pero algunos ejemplos típicos son: "una pareja leal", "un profesional exitoso” o "una
persona amable".
Cuando nuestro cerebro piensa que nuestra identidad está siendo atacada, responde
como si nuestra supervivencia estuviera en peligro. Nos vemos obligados a intentar
proteger internamente nuestra identidad (a través de compulsiones) y pronto tendemos
a estar atascados en el ciclo del TOC.
Por eso alguien que se identifica como "católico devoto" puede tener obsesiones
religiosas que amenacen esta identidad. Alguien que se identifica como "un chico
heterosexual" puede tener obsesiones de ser un desviado sexual, lo que lo haría sentir
terrible.
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Es importante ver cómo nuestros miedos están vinculados a nuestra "identidad" y
avanzar hacia ser más flexible con ella.
Si lo consideramos, esto es solo un grupo de creencias e ideas sobre
Nosotros mismos que hemos construido a partir de nuestras
experiencias e interacciones a lo largo de la vida.
En realidad, no se trata de quiénes somos, es solo una interpretación de nosotros
mismos, y no es necesario que nos aferremos a ello con tanta fuerza.
Ser más flexibles nos ayuda a superar la resistencia interna y a enfrentar nuestros
miedos, lo que nos permite ver que una pérdida de "identidad" no sea tan aterradora
como nuestra mente lo ha proyectado.
LAS COMPULSIONES INTERNAS
Son todos los rituales mentales que se realizan con el objetivo de neutralizar la
ansiedad a corto plazo.
Ejemplos típicos son:
- Rumiación (revisión y análisis mental en un intento de refutar los miedos) -
Neutralización del pensamiento (repetir mentalmente una palabra / frase después de
un detonante)
- Distracción (para evitar sentirse ansioso)
Estas compulsiones pueden ser particularmente difíciles de eliminar ya que nos hemos
enseñado repetidamente que este es el método para reducir nuestra ansiedad y ya
somos muy dependientes de ellas. A veces pueden comenzar a suceder
automáticamente
Para eliminarlas, lo primero es notar cuándo suceden, y lo segundo comprometerse a
no seguir participando activamente. Las compulsiones son la droga de quienes
padecen TOC y a las que somos adictos, así que el compromiso de eliminarlas es
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también una necesidad para la recuperación. No es para nada fácil de lograr y es un
proceso que requiere mucha perseverancia.
No solo estamos tratando de dejar una droga altamente adictiva, sino que esa droga
está directamente en frente a nosotros y constantemente disponible en todo momento
Cuando nos negamos a ceder a las compulsiones, sentiremos altos niveles de
ansiedad e incomodidad (síntomas de abstinencia). Cuando tenemos un disparador,
llega el impulso fuerte de ceder a nuestras compulsiones, sin embargo, debemos
recordar nuestro compromiso hacia la recuperación a largo plazo
A menudo, nuestro TOC exige que NECESITAMOS certeza AHORA. Es una de sus
formas favoritas de tentarnos a ceder a las compulsiones.
Es importante enfrentar la incertidumbre y una excelente manera de responder a esto
es: “TAL VEZ SI, TAL VEZ NO"
Luego, respire profundamente y trate de soltar la ilusión de control. Estar dispuesto a
sentir estos sentimientos incómodos como si fueran nuestra medicina (realmente es el
cerebro tratando de curarse a sí mismo), y darnos permiso para concentrarnos en una
actividad que valoramos. Cuanto más practiquemos esto, mejor vamos a tolerar la
ansiedad y la incertidumbre…
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