SEGUNDA GUERRA MUNDIAL
El conflicto armado más grande y sangriento de la historia universal en el que se
enfrentaron los países que conformaban las potencias Aliadas y las Potencias
del Eje, entre 1939 y 1945. Tras seis años de dura lucha, el 14 de agosto de
1945, se declara el final de la guerra con la victoria de los Aliados. La guerra
provocó la muerte de más de 60 millones de personas.
Causas que originaron la Segunda Guerra Mundial
Alemania, derrotada albergaba un profundo resentimiento por la pérdida de
grandes áreas geográficas y por las indemnizaciones que debía pagar en función
de las reparaciones de guerra impuestas por el Tratado de Versalles en 1919.
Algunas de esas cláusulas establecidas dentro del tratado firmado por Alemania
fueron:
Pago de indemnizaciones por parte de Alemania a los Aliados por las pérdidas
económicas sufridas por los mismos a causa de la guerra.
Reducción del ejército alemán a la cantidad de 100.000 hombres, no posesión
de ningún arma moderna de combate (tanques, aviación y submarinos).
Reducción de la flota Alemana a buques menores a las 10.000 toneladas.
La gran recesión que se presentó en el mundo entre los años 20 y 30, que, en
Alemania, creó desempleo, caída del nivel de vida de la clase media, que a su
vez abonaron el camino para el surgimiento del revanchismo alemán y con ello
el impulso al partido Nacional-Socialista (Nazi).
Ideologías Anticomunistas
El Fascismo y el Nazismo.
Benito Mussolini estableció en Italia en 1922 la primera dictadura fascista. Su
régimen fue nacionalista y totalitario. La economía se organizó en base a
corporaciones gremiales que agrupaban a obreros y patrones. El corporativismo
es una de las características principales que identificaron al fascismo. La
preparación militar de la población fue otro de los objetivos del régimen fascista.
Nazismo: Adolf Hitler postulaba que según las leyes naturales, los más fuertes
debían imponerse a los más débiles. También consideraba que existía una
tendencia natural hacia la duración de las razas, idea en la que se basó para
luchar por la pureza de la raza aria, tronco étnico de lo germanos.
El débil comportamiento de la Sociedad de las Naciones
En 1935 Mussolini había atacado Etiopía y con gran despliegue de fuerzas no
tardó en vencer a las desorganizadas tropas del Negus Fallé Selassie ocupando
Addis Adeba. La Sociedad de Naciones aplicó unas sanciones económicas que
ni siquiera impidieron la llegada del petróleo necesario para la guerra a los
puertos italianos. Inglaterra permitió el paso de buques cargados de tropas por
el Canal de Suez y con estos hechos la Sociedad de Naciones se desprestigió
totalmente fortaleciéndose Italia y reforzándose el eje Roma-Berlín.
La Sociedad de las Naciones (dominada por Gran Bretaña) no pudo evitar el
estallido de nuevos conflictos internacionales ni cumplir la misión pacificadora
para la que supuestamente había sido concebida. No pudo imponer el cese al
fuego cuando Japón, Italia y Alemania empezaron las agresiones. A pesar de
que aplicó sanciones económicas y diplomáticas, los países culpables optaron
por salirse de la organización en lugar de acatarlas.
El Pacto de Acero
Hitler y Mussolini firmaron en mayo de 1939 el "Pacto de Acero", temible alianza
ofensiva, con la cual Alemania e Italia se comprometieron a prestarse ayuda
militar en caso de guerra, lo que se convierte entonces en el objetivo primordial
del nacionalismo. El Eje Berlín-Roma quedó así sellado definitivamente. Los
directores del vasto complejo siderúrgico Krupp estaban vinculados con los nazis
y fueron los principales responsables de suministrar el material necesario al
esfuerzo de guerra alemán.
La formación del Eje
Los tratados firmados por Alemania, Italia y Japón desde 1936, cuando los dos
primeros países acordaron el primero de ellos, hasta 1941(fecha en la
que Bulgaria se incorporó a los mismos) dieron como resultado la formación del
Eje Roma-Berlín-Tokio.
Pacto germano-soviético
La noche del 23 de agosto de 1939 en Moscú, Hitler logró que Stalin, a pesar de
sus divergencias ideológicas, firmara un pacto de no-agresión entre Alemania y
la Unión Soviética (URSS) donde acordaban no luchar entre sí. Esto permitiría
al Führer atacar Polonia, sin temor a una intervención soviética en el frente
oriental. De esta forma, Adolf Hitler tuvo el camino despejado. Adicionalmente,
se firmó un protocolo secreto en el que se concedía a Stalin libertad de acción
en Finlandia, Estonia, Letonia y en el este de Polonia y en Rumania.
El surgimiento de un tirano
Cuando las tropas aliadas entraron en Alemania, a finales de la Segunda Guerra
Mundial, no podían creer lo que sus ojos veían. El panorama de los campos de
concentración y exterminio era tal, que tomaron registros de lo que encontraron
y así, nadie pudiera negar su existencia o los horrores que en ellos se cometían.
Adolf Hitler, era el hombre que estuvo tras estos horrores, el que también
prometió que formaría un Tercer Reich y que este perduraría por mil años.
Hitler, el hombre tras el imperio
Hitler tenía 43 años cuando lo nombraron. Su nombramiento se celebró en las
calles con marchas. ¿Supo Hindenburg lo que había echado a andar? Hitler
saludaba y sonreía emocionado. Goebbels escribió: La Revolución Alemana ha
comenzado.
Su reino duró 12 años y 4 meses. Causó una erupción violenta y destructora,
desolación, calculada carnicería de vidas y espíritu humano. Sobrepasó todas
las salvajes opresiones de las eras anteriores. Hitler fundó el Tercer Reich. Lo
gobernó despiadadamente, con astucia poco común. Lo condujo a las
vertiginosas alturas y a un espantoso fin.
Transcurso de la Guerra
El 1 de septiembre de 1939, las tropas alemanas invaden Polonia. El 3 de
septiembre, Gran Bretaña y Francia, que no habían reaccionado a raíz de la
anexión de Austria y que, en la Conferencia de Múnich, el 30 de
septiembre de 1938, habían consentido un primer desmembramiento de
Checoslovaquia, declaran la guerra a Alemania con la esperanza de que Hitler
se lanzara contra la URSS. En Italia, Mussolini, de acuerdo con Hitler, declara el
estado de no-beligerancia; Estados Unidos proclama su neutralidad; la Unión
Soviética y Japón firman un pacto de no-agresión; la Commonwealth se alinea
al lado de Gran Bretaña.
El 5 de octubre de 1939 el ejército alemán marchaba sobre las calles
de Varsovia. La nación estaba condenada. Su caballería no podía hacer nada
contra los tanques alemanes. Los bombarderos destruyeron el sistema de
transporte de Polonia, derribaron su pequeña Fuerza Aérea y aterrorizaron a las
ciudades. Cracovia cayó el 6 de septiembre. En tres semanas, Polonia es puesta
fuera de combate por la infantería y los ejércitos blindados alemanes en
combinación con el uso masivo de la artillería y aviación. Es la guerra relámpago
o blitzkrieg.
En 1940, siguiendo el ejemplo de Hitler, Mussolini llevó su pueblo a la guerra
contra Polonia y Francia. La URSS fue el más despreciado enemigo de Hitler, el
país que más sufrió en la guerra. En 1943 detuvieron el avance alemán
a Stalingrado e iniciaron un contraataque destinado a acabar en las ruinas de
Berlín. El vasto territorio ruso, la enorme población y los inviernos asesinos
hacían muy difícil conquistar Rusia. Los rusos resistieron heroicamente. Muchos
seguidores de Stalin estaban dispuestos a morir por la revolución.
Durante la Segunda Guerra los ingleses soportaron bombardeos y penurias,
mientras Hitler consumía Europa. En 1940 fue la invasión nazi a Francia y a los
países bajos. Después de la invasión polaca, Hitler esperó 7 meses para su
próximo movimiento. El 9 de abril de 1940 llegó a Noruega, lo sometieron en dos
meses. Luego cayó Dinamarca. El rey y los ministros se escondieron en
montañas nevadas, luego escaparon a Londres. Alemania había ganado una
fuente inagotable de minerales y bases desde donde atacar a Gran Bretaña.
El 2 de mayo de 1940 tanques alemanes entraron a Francia. La organización de
defensa era pésima y los alemanes tenían más aviones. El 3 de junio, doscientos
aviones bombardearon París. Once días después los nazis entraron a la capital
sin resistencia, marchando por los Campos Elíseos. Nada había sido planeado
previamente puesto que Hitler esperaba que la situación se resolviese de manera
similar a como se desarrolló con Checoslovaquia. Desde luego no esperaba que
Francia y Gran Bretaña cumpliesen sus compromisos con Polonia y que tras la
invasión se desencadenase la guerra con ambas potencias.
En 1941, el 7 de diciembre, Estados Unidos fue atacado en Pearl Harbor por
fuerzas navales y aéreas japonesas. El Congreso declaró la guerra a Japón. El
ataque sorpresa del almirante Yamamoto resultó efectivo. Simultáneamente, los
japoneses atacaron a los británicos en Malasia y Hong Kong e instalaciones
americanas en Filipinas y Guam.
Con EEUU en la lucha, el panorama de los aliados mejoró. El ejército alemán fue
en ayuda del italiano ante las derrotas en África. Rommel fue enviado a ese
continente con órdenes de mantener posiciones contra los británicos. Fue
ambicioso y logró avanzar.
El 22 de junio de 1941, tres millones de soldados alemanes atacaron la URSS a
lo largo de un frente de 2800 km. A pesar de advertencias recibidas Stalin no
había movilizado sus tropas. Hitler esperaba conquistar la Unión Soviética en
dos meses, pero los soviéticos resistieron con tenacidad. Los invasores mataban
sin piedad. Los escuadrones fusilaron a cientos de hombres, mujeres y niños.
Comenzó el invierno más duro en diez años. La nieve y la temperatura
inmovilizaron a los vehículos alemanes y se congelaron los soldados. En
diciembre los soviéticos contraatacaron, obligando a los germanos a retroceder.
En junio de 1941 unidades blindadas y mecanizadas alemanas fueron sido
traídas de toda la Europa ocupada para iniciar una fulgurante ofensiva bajo el
nombre de Operación Barbarroja que destruirá al ejército rojo en el propio campo
de batalla. El comienzo es exitoso. Llegan a menos de 100 kilómetros de Moscú.
De todos modos, la ofensiva continúa una vez que las primeras heladas llegan y
congelan el suelo, aliviando a los alemanes. Los soviéticos resisten, y cada villa
es una carnicería en ambos bandos, cada vez se parece menos a lo que fue
Smolensk o Minsk, y el retraso para ser limpiada demora aún más el avance a la
capital. Una vez hecho, continuar la ofensiva hacia adelante. Pero había lugares
de donde los rusos no se retirarían.
En el centro, Moscú: La capital representaba un blanco inigualable en
importancia política. Contenía al gran imperio comunista. Hitler decía: "Solo hay
que patear la puerta, y toda la estructura podrida se desplomará".
En el Sur se albergaban las riquezas económicas naturales de la
URSS. Ucrania era "el granero de Europa", por sus extensas cosechas de
cereales, mientras que en Crimea se encontraban minas de hierro.
1943
Este año, Hitler intentó una contra ofensiva pero los soviéticos avanzaron más.
La Unión Soviética cambió definitivamente el curso de la Guerra: resistió el
bloqueo a Leningrado defendió y venció en Stalingrado, le ganó la batalla del
Arco de Kursk.
Soldados aliados cruzaban el canal de la Mancha hacia Normandía el 6 de junio
de 1944. La operación era reconquistar el norte de Europa tras cuatro años de
dominio nazi. En julio, un grupo de oficiales y civiles alemanes, consternados por
las derrotas en el campo de batalla y por las atrocidades cometidas, intentaron
dar un golpe. Pusieron una bomba en el cuartel de Hitler en Prusia, donde resultó
herido levemente. Los ocho golpistas fueron estrangulados y colgados en
ganchos de carne.
La URSS venció a los alemanes en 1944. Se liberó Leningrado. Los soviéticos
persiguieron a los alemanes y tomaron Albania
Holocausto (Auschwitz)
Cuando los ejércitos soviéticos avanzaron por territorio polaco en el verano de
1944, hasta alcanzar la línea del Vistula, descubrieron la espantosa tarea a la
que se habían estado dedicando las SS durante los tres últimos años. Aquellos
duros soldados, curtidos en todas las formas que adopta la muerte en los campos
de batalla, no pudieron contener el vómito y el espanto al entrar en Treblinka,
Sobibor, Maidanek, Belzec o Rawa-Ruska, donde hallaron claros indicios de que
millones de seres habían sido asesinados y reducidos a cenizas o sepultados en
interminables fosas comunes.
El 27 de enero de 1945 los soviéticos tomaron el campo de Auschwitz, la mayor
fábrica de muerte fundada por Hitler. La noticia ya no pudo ocultarse por más
tiempo. Pero no fue hasta marzo de 1945, tras la entrada británica en el campo
de Bergen-Belsen (donde pocos días antes había muerto Ana Frank) cuando se
conoció en el mundo occidental la inmensa magnitud cometida por aquel ejército
del crimen.
Los niños.
Niños deportados a Auschwitz.
A partir de 1942, los niños procedentes de todas las zonas ocupadas fueron
deportados a Auschwitz. En general los niños pequeños eran asesinados
inmediatamente por ser demasiado pequeños para trabajar. Si durante la
selección, una madre llevaba a su hijo en brazos, los dos eran enviados a la
cámara de gas, porque en estos casos se calificaba a la madre de no capacitada
para trabajar. Si era la abuela la que llevaba al niño, era ella la asesinada junto
al niño.
El exterminio.
En los primeros años, en el campo de concentración de Auschwitz, las
estrategias empleadas para el exterminio fueron el hambre y el trabajo. La
esperanza de vida de un preso sólo era de seis a nueve meses, debido al trabajo
duro y a la alimentación insuficiente. Además, se llevaban a cabo a diario algunos
asesinatos arbitrarios, con el fin de mantener la disciplina de los presos y también
para aterrorizarlos. Los fusilamientos no representaban el medio apropiado para
el exterminio en masa por los altos costes de la munición, el ruido de los disparos
y el estrés psíquico que producían en los hombres de las SS.
Mujeres en la Segunda Guerra Mundial
Desde el inicio de la invasión alemana a la URSS, las mujeres participaron como
combatientes, en igualdad de condiciones, en todas las ramas de la guerra,
excepto como pilotos de combate. Este prejuicio sería cuestionado por las
necesidades de la guerra y la insistencia de varios miles de mujeres que
contaban con experiencia de vuelo.
Actualidad
A pesar de la barbarie y masacre cometida por Hitler y sus seguidores y de las
consecuencias catastróficas que trajo para el mundo la Segunda Guerra Mundial
y el Holocausto perpetuado por los nazis todavía existen vestigios de esa
crueldad y el afán de conquista. Estados Unidos es uno de los principales
perpetuadores de estas ideas en su afán de militarizar el mundo en busca de
combustible y con el falso prospecto de que combate el terrorismo y atacando
con la consigna de que amenazan su seguridad nacional.
De manera precisa se refleja esta situación en las siguientes palabras de Fidel
Castro Ruz tomadas de su reflexión “Los peligros que nos amenazan”:
"(...) A la antigua Union Sovietica que aportó la vida de más de 25 millones de
sus hijos en la segunda guerra mundial, le quedó solo la capacidad de respuesta
estratégica del poder nuclear, que se había visto obligada a crear después que
Estados Unidos desarrolló en secreto el arma atómica lanzada sobre dos
ciudades japonesas, cuando el adversario vencido por el avance incontenible de
las fuerzas aliadas no estaba ya en condiciones de combatir.
Se inició así la Guerra Fría y la fabricación de miles de armas termonucleares,
cada vez más destructivas y precisas, capaces de aniquilar varias veces la
población del planeta. El enfrentamiento nuclear sin embargo continuó, las armas
se hicieron cada vez más precisas y destructivas. Rusia no se resigna al mundo
unipolar que pretende imponer Washington. Otras naciones
como China, India y Brasil emergen con inusitada fuerza económica.
Por primera vez, la especie humana, en un mundo globalizado y repleto de
contradicciones, ha creado la capacidad de destruirse a sí misma. A ello se
añaden armas de crueldad sin precedentes, como las bacteriológicas y químicas,
las de napalm y fósforo vivo, que son usadas contra la población civil y disfrutan
de total impunidad, las electromagnéticas y otras formas de exterminio. Ningún
rincón en las profundidades de la tierra o de los mares quedaría fuera del alcance
de los actuales medios de guerra.
El mayor peligro deriva de la decisión de líderes con tales facultades en la toma
de decisión, que el error y la locura, tan frecuentes en la naturaleza humana,
pueden conducir a increíbles catástrofes.
La Unión Soviética perdió unos 27 millones de personas en la guerra; soldados
soviéticos cayeron en Polonia, Budapest, Praga, liberando a sus pueblos,
cuando ya los soldados nazis habían sido expulsados de la URSS. En una de
sus misivas a Stalin, el premier británico Winston Churchill reconoció la valía de
la hazaña soviética: “Fue el Ejército ruso el que sacó las tripas a la máquina de
guerra alemana”.