Cooperación Internacional y Pueblos Indígenas
Cooperación Internacional y Pueblos Indígenas
TESIS DOCTORAL
PRESENTADA POR
Director
Madrid, 2015
TESIS DOCTORAL
LA COOPERACION INTERNACIONAL Y LOS PUEBLOS
INDIGENAS DE AMERICA LATINA: POLITICAS Y
ESTRATEGIAS DE DESARROLLO (2000-2010)
Madrid, 2014
A mi familia: A mi madre Juana Chávez Acuña, a mis
hermanos María, Oscar y Manuel. Para Angélika por
su apoyo y a mi hijo Freddy Pérez.
El imperio inca, tenía tres principios fundamentales: Ama Sua (No seas ladrón);
Ama Llulla (No seas mentiroso) y Ama Quella (No seas ocioso)
LA CULTURA INCA
“Alturas de Machu-Picchu”
Pablo Neruda, 1946 México.
2
INDICE
Índice 1: CUADROS, GRAFICOS Y MAPAS ..................................................................... 6
Índice 2: SIGLAS Y ACRONIMOS ...................................................................................... 8
Índice 3: ABSTRACT .......................................................................................................... 10
CAPITULOS
1 JUSTIFICACION Y PLANTEAMIENTO DEL ESTUDIO .................................. 20
1.1 INTRODUCCION ................................................................................................. 20
1.2 JUSTIFICACION DE LA INVESTIGACION ...................................................... 25
1.4 PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA .............................................................. 37
1.5 METODOLOGIA, OBJETIVOS E HIPOTESIS .................................................. 41
2 MARCO TEORICO: RELACIONES INTERNACIONALES, COOPERACIÓN
Y VISIÓN INDÍGENA ...................................................................................................... 56
2.1 FUNDAMENTOS DE LAS RELACIONES INTERNACIONALES ................... 57
2.2 LOS ACTORES DE LA COOPERACION INTERNACIONAL .......................... 71
2.3 FUNDAMENTOS TEORICOS DE LA VISION INDIGENA ............................. 76
2.4 ETNODESARROLLO Y LA TEORÍA DEL CONTROL CULTURAL............... 79
2.5 LA VISION DEL ETNODESARROLLO ............................................................. 83
2.6 EL ENFOQUE DE DESARROLLO CON IDENTIDAD ...................................... 85
2.6.1 Aproximación a un modelo comunitario indígena ............................................. 91
2.7 LA COOPERACION INTERNACIONAL PARA EL DESARROLLO ............... 94
2.8 LA COOPERACION Y LAS RELACIONES INTERNACIONALES ................. 98
2.8.1 Los pueblos indígenas un nuevo actor político ................................................ 101
2.9 EL DESARROLLO Y EL SUBDESARROLLO ................................................ 104
2.9.1 El desarrollo y el subdesarrollo Latinoamericano .......................................... 110
2.10 LOS ORIGENES DEL SUBDESARROLLO ...................................................... 113
3 PUEBLOS INDIGENAS, POBLACION E INDICADORES DE POBREZA .... 120
3.1 EL DESAFIO DE UNA DEFINICION SOBRE PUEBLOS INDIGENAS ......... 120
3.2 LA EVOLUCION DE LA POBLACION INDIGENA ........................................ 126
3.2.1 Población indígena actual en América Latina................................................ 129
3.2.2 Ubicación geográfica de los pueblos indígenas .............................................. 132
3.3 EL INDICE DE DESARROLLO HUMANO Y LOS PUEBLOS INDIGENAS . 134
3.3.1 El enfoque del desarrollo humano y los pueblos indígenas ............................. 136
3.4 PUEBLOS INDIGENAS: POBREZA Y DESARROLLO HUMANO 2006 ...... 139
3
3.4.1 Los pueblos indígenas de América Latina: Indicadores de pobreza ............... 142
3.4.2 Una profunda brecha en la población indígena 1994-2004 ............................ 144
3.4.3 El acceso a los servicios sociales de la población indígena ........................... 148
3.4.4 Las perspectivas de reducir la pobreza indígena ............................................ 155
3.5 CARACTERISTICAS DE LOS PUEBLOS INDIGENAS DEL PERU ............. 158
3.5.1 Aspectos históricos de la Cultura Inca ............................................................ 158
3.5.2 La reforma agraria en el Perú 1968 y las comunidades campesinas .............. 162
3.5.3 Perú contemporáneo: Crecimiento, desigualdad y pobreza indígena ........... 165
4 LA POLÍTICA DE COOPERACION INTERNACIONAL DE ESPAÑA ......... 174
4.1.1 Instrumentos y Actores de la cooperación española........................................ 175
5 LA COOPERACION MULTILATERAL Y LOS PUEBLOS INDIGENAS...... 184
5.1 LA POLITICA DE NACIONES UNIDAS Y LOS INDIGENAS ....................... 186
5.1.1 La Declaración ONU sobre los derechos de los pueblos indígenas 2007....... 186
5.1.2 Principales artículos de la Declaración de las Naciones Unidas 2007 ......... 189
5.2 DIRECTRIZ DE LAS NACIONES UNIDAS Y LOS INDIGENAS 2008 .......... 195
5.2.1 Temas claves relacionados al enfoque de los Derechos Humanos.................. 196
5.2.2 Fundamentos básicos del enfoque de Derechos Humanos .............................. 200
5.3 POLITICA DE LA UNION EUROPEA CON LOS PUEBLOS INDIGENAS ... 205
5.3.1 Las relaciones económicas de la Union Europea con América Latina ........... 205
5.3.2 Las Declaraciones de las Cumbres y los pueblos indígenas 1999-2015 ......... 211
5.4 LA POLITICA DE LA UNION EUROPEA Y LOS PUEBLOS INDIGENAS ... 214
5.4.1 La Política de Cooperación de la UE con los Pueblos Indígenas 1998 ......... 215
5.4.2 Directrices generales para el apoyo a los pueblos indígenas 1998 ................ 215
5.4.3 Alcances y logros de la UE sobre el trabajo con los pueblos indígenas 2002 226
5.4.4 Comentarios sobre la política de la UE con los pueblos indígenas 1998 ....... 233
5.5 LA POLITICA DEL BANCO MUNDIAL CON LOS PUEBLOS INDIGENAS 239
5.5.1 Política del Banco Mundial sobre los pueblos indígenas 1982-2005 ............. 239
5.5.2 Política del Banco Mundial 4.20 sobre los pueblos indígenas 1991 ............... 241
5.5.3 Política del Banco Mundial 4.10 sobre los pueblos indígenas 2005 ............... 246
5.6 LA POLITICA DEL (BID) Y LOS PUEBLOS INDIGENAS 1990-2006 .......... 251
5.6.1 La Política Operativa (PO: 723) de Desarrollo Forestal de 1991 .................. 253
5.6.2 Política Operativa del BID sobre los pueblos indígenas de 2006 ................... 257
5.7 EL CONVENIO 169 DE LA OIT SOBRE PUEBLOS INDIGENAS 1989 ........ 267
5.7.1 El Convenio 169 de la OIT y los países de América Latina .......................... 268
4
5.7.2 Aspectos principales del Convenio 169 de la OIT de 1989 ........................... 271
5.8 CONTEXTO Y RELEVANCIA DE LA COOPERACION MULTILATERAL. 278
6 LOS DERECHOS INDIGENAS Y LOS CONFLICTOS ETNICOS .................. 288
6.1 LOS DERECHOS INDIGENAS EN BOLIVIA, ECUADOR Y PERU ............. 289
6.2 EL MODELO COMUNITARIO Y EL ENFOQUE DE VIVIR BIEN ................ 296
6.2.1 Constitución Política del Perú 1993 ................................................................ 300
6.2.2 Reforma Constitucional es una tarea pendiente en el Perú? ........................... 300
6.2.3 Constitución Política del Peru 1993 y los derechos indígenas ....................... 307
6.2.4 El conflicto de los pueblos indígenas de la amazonia con el Estado............... 311
6.3 LA LEY DEL DERECHO A LA CONSULTA PREVIA EN EL PERU ............. 314
7 LA COOPERACION BILATERAL CON LOS PUEBLOS INDIGENAS ......... 322
7.1 LA COOPERACION DE ESPAÑA CON LOS PUEBLOS INDIGENAS .......... 324
7.1.1 Estrategia Española de Cooperación con los Pueblos Indígenas 1997 .......... 325
7.1.2 Aspectos relevantes de la estrategia de cooperación indígena 1997 .............. 327
7.1.3 Estrategia Española de Cooperación con los Pueblos Indígenas 2006 ......... 328
7.2 PUEBLOS INDIGENAS Y LA COOPERACION DE HOLANDA 1993 .......... 341
7.2.1 Pueblos Indígenas en la Política Exterior de los Países Bajos 993 .............. 342
7.3 LA COOPERACION DE ALEMANIA CON LOS PUEBLOS INDIGENAS .... 346
7.3.1 La Cooperación Alemana con las poblaciones indígenas 1996 ...................... 348
7.3.2 Estrategia Sectorial sobre Bosques y Desarrollo 2002 ................................... 350
7.3.3 Estrategia 142: La Cooperación Alemana con los pueblos indígenas 2006 ... 352
7.4 LA POLITICA DE DINAMARCA CON LOS PUEBLOS INDIGENAS ........... 362
7.4.1 Estrategia Danesa para la Ayuda a los Pueblos Indígenas 1994.................... 364
7.4.2 Estrategia de Apoyo Danés a los Pueblos Indígenas 2005 ............................. 368
7.5 LA COOPERACION NORUEGA CON LOS PUEBLOS INDIGENAS 2004 ... 377
7.5.1 El apoyo de Noruega a los pueblos indígenas ............................................... 379
7.6 CONTEXTO Y RELEVANCIA DE LA COOPERACION BILATERAL ......... 385
7.7 BALANCE Y PERSPECTIVAS DE LAS POLITICAS DE COOPERACION .. 391
7.8 IMPACTO DE LAS POLÍTICAS EN LA POBLACIÓN INDÍGENA ............... 395
8 CONCLUCIONES GENERALES DE LA INVESTIGACION ........................... 404
8.1 SINTESIS, VERIFICACION Y TEMAS PENDIENTES ................................... 404
8.1.1 Síntesis y alcance de los aspectos más relevantes y aportaciones técnicas .. 404
9 BIBLIOGRAFIA CONSULTADA .......................................................................... 429
9.1 AUTORES ........................................................................................................... 429
5
Índice 1: CUADROS, GRAFICOS Y MAPAS
CUADROS
6
Cuadro 31: Enfoques de desarrollo de la cooperación Multilateral ................................... 285
Cuadro 32: Conceptos básicos de la cooperación Bilateral y Multilateral ......................... 286
Cuadro 33: Constitución y derechos indígenas en Ecuador, Bolivia y Perú ...................... 294
Cuadro 34: Fundamentos básicos sobre los derechos colectivos ....................................... 296
Cuadro 35: Constitucionalismo multicultural en América Latina 1990-2010 ................... 303
Cuadro 36: El derecho de Consulta .................................................................................... 320
Cuadro 37: Políticas de cooperación Bilateral ................................................................... 322
Cuadro 38: Enfoques de desarrollo de la Cooperación Bilateral ...................................... 382
Cuadro 39: Principios básicos de las políticas de cooperación Bilateral ........................... 383
GRAFICOS
MAPAS
Mapa 1: Las diferentes regiones etnolingüísticas del Perú 1994 .................................................... 172
Mapa 2: Conflictos étnicos en América Latina 2013 ...................................................................... 319
7
Índice 2: SIGLAS Y ACRONIMOS
8
IDH: Índice de Desarrollo Humano,
IED: Inversión Extranjera Directa,
INALI: Instituto Nacional de Lenguas Indígenas,
INDEPA: Instituto Nacional de Pueblos Andinos, Amazónicos y Afroperuanos,
INEI: Instituto Nacional de Estadística e Informática (Perú),
IUDC: Instituto Universitario de Desarrollo y Cooperación,
IWGIA: Grupo Internacional de Trabajo sobre Asuntos Indígenas,
KfW: Kreditanstalt für Wiederaufbau KfW,
LCID: Ley de Cooperación Internacional para el Desarrollo,
MEM: Ministerio de Energía y Minas en el Perú.
MPPI: Marco de Planificación para los Pueblos Indígenas,
NORAD: Agencia Noruega de Cooperación para el Desarrollo,
NPIP: Programa de Pueblos Indígenas Noruego,
OCDE: Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico,
ODM: Objetivos de Desarrollo del Milenio,
OEA: Organización de Estados Americanos,
OIT: Organización Internacional del Trabajo,
OLADE: Organización Latinoamericana de Energía.
OMC: Organización Mundial del Comercio,
OMPI: Organización Mundial de la Propiedad Intelectual,
OMS: Organización Mundial de la Salud,
ONG: Organismos No gubernamentales de Desarrollo,
ONU: Organización de las Naciones Unidas,
OPIs: Organizaciones de Pueblos Indígenas,
OPRIO: Organización Regional de Pueblos Indígenas del Oriente,
ORAU: Organización Regional de Desarrollo de la Selva Peruana Ucayali,
PASA: Programa de Seguridad Alimentaria (Bolivia),
PBI: Producto Bruto Interno,
PDPI: Plan de Desarrollo de las Poblaciones Indígenas,
PETT: Programa Especial para la Titulación de Tierras,
PIDS: Plan Integrado de Desarrollo Social,
PNB: Producto Nacional Bruto,
PNUD: Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo,
PO: Política Operacional,
PPI: Plan para los Pueblos Indígenas,
PFLICAN: Programa Formación de Líderes de la Comunidad Andina de Naciones,
PPP: Plan Puebla Panamá,
PRODEPINE Proyecto de desarrollo de los pueblos indígenas y negros del Ecuador,
RSC: Responsabilidad Social Corporativa,
UNESCO: Organización Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura.
9
Índice 3: ABSTRACT
1. INTRODUCTION
Indigenous people’s tradition have preserved a vast historical and cultural heritage of
humanity. Indigenous languages represent the majority of world languages and indigenous
people have inherited a rich heritage and legacy of knowledge, artistic forms and religious
and cultural traditions.1 The general opinion is that indigenous people due to the processes
of colonization and nation-building have lost control of their self-management decisions
and implementation of their own development models. Today indigenous people demand
the recognition of their collective rights in their specific condition of native people. These
include not only the most basic human rights related with the lives and integrity, but also
the rights to their lands and territories, language, culture, world view , the right of self-
development, and other elements that are part of their cultural identity. The United Nations
Declaration of 2007 recognizes the right of indigenous people to self- determination,
understood as the right to freely determine their political status and pursue their economic,
social and cultural development.2
At the international level, the nineties decade (Patriños, 2005) was characterized by
the rise of the indigenous people of the Mexican state of Chiapas, known as the Zapatista
rebellion of 1994. In the following years, indigenous groups began to exercise their
political power even with more visibility. In Guatemala, the country of the indigenous
Maya Rigoberta Menchu and winner of the Nobel Prize, the bloody civil war ended in 1996
with the signing of the peace agreements, which included the Agreement on Identity and
Rights of Indigenous People. However, the recent political expression of indigenous people
in Latin America was felt more strongly, when in Bolivia the indigenous leader Evo
Morales was re-elected as constitutional president in 2009, and taking position of the
charge, he said: “I swear as President of the Plurinational State of Bolivia”.
1
Ban KI-moon: “Message on the International Day of Indigenous People’s of the world”. Secretary General
of the United Nations, August 9, 2010.
2
UNITED NATIONS: Declaration on the Rights of Indigenous People’s 2007 (article 3).
10
The ILO Convention 169, "On the Rights of Indigenous and Tribal People in
Independent Countries” of 1989, is the only legally binding instrument of international law
protecting indigenous rights. Likewise, the "United Nations Declaration on the Rights of
Indigenous People” of 2007, represents a political and moral commitment of the
international community to address indigenous issues, likewise constitutes a mechanism
against violations of human rights and discrimination. In this perspective, international
cooperation has designed development policies and strategies, in order to implement the
specific rights of indigenous people recognized in international law. Aid agencies and
international development agencies have also incorporated operational guidelines in their
policies oriented to the indigenous population in order to reduce poverty. 3
2. GENERAL OBJECTIVES
3. RESULTS
3
Spanish Agency for International Cooperation and Development: 2006. Ibid. Page 15. Spain
11
1. Study and assessment of development policies formulated by the agencies of Spain,
Germany, Denmark, Netherlands and Norway, stressing the principles and approaches
of indigenous development. Spain has designed a system based on "human rights” and
“self-development" approach, meaning this the right of indigenous people to implement
their own models of development. It also highlights the collective rights and its
elements, including the right to their lands and territories, self-development, education,
sustainable development, etc.
2. Study of development policies formulated by the World Bank (WB), the Inter-
American Development Bank (IDB), the United Nations (UN) and the European Union
(EU). In this respect the development approach of the UN based on "human rights ", the
IDB approach considering a "development with identity", or the EU focus approach on
"human rights and self-development” approach is highlighted. This also includes the
rights to their lands and territories, education, health, the principle of self-
determination, etc.
3. Systematization of the most relevant aspects of the rights of indigenous people , the
ILO Convention 169 of 1989, and the United Nations Declaration of 2007, among
others. Emphasizing that internationally there is a comprehensive legislation on the
rights of indigenous people. However there is an implementation gap in the
implementation of indigenous rights.
5. Case Study: the conflict between the Peruvian government and indigenous people in
relation to the right to "free, prior and informed consent".
Three basic variables can be highlighted by this research: First, the study of the main
international instruments protecting the rights of indigenous people. Secondly, an analysis
of policies and strategies for cooperation and development, which are intended to
12
implement the rights recognized to indigenous people. Thirdly, an analysis of the socio-
economic aspects and the situation of indigenous poverty. In essence, this research aims to
find the relationship between these three variables, in order to estimate the scope of policies
and strategies in relation to indigenous rights.
International relations and indigenous people’s. Research on International
Cooperation and Indigenous People based on the theory of international relations , the
science that deals with the study of reality and international problems. This guidance is part
of the model of global society, an approach that recognizes the existence of new actors, so
that the exclusive consideration of state actors is passed to a consideration that also takes
into account the non-state actors, including at the level of humans, operating in the global
society. The relationships that occur across state borders as a result of trade , tourism , new
technologies, and a vast network of transnational relations between private citizens,
associations, social movements and transnational corporations have reached a level of
development today we can say there is an existence of a global society. Consequently, the
international system has lost its state-centric character.4
In recent decades, there is a theoretical reflection on indigenous issues. One of the
goals of indigenous identity in the nineties was that the indigenous population achieved its
integration into the capitalist system, without losing their identity and values. The
Indigenous Fund notes that identity development is to exercise rights in the following
terms: “Indigenous people have the right to maintain and strengthen their distinct political,
economic, social and cultural legal, while retaining their right to participate fully, if they
so choose, in the political, economic, social and cultural life of the State” (Art. 5).5
In this context the development with identity is defined “as a process in which it is
essential to the organization and community participation and action planning based on the
needs and potentials detected by the same actors. The actors are the main agents of
development. It is not a development from "outside”, but from “within". The culture itself
is the initial capital for development because it is founded on the values, aspirations and
potential of the people. The development and cultural identity are not mutually exclusive,
but are part of the virtuous circle of sustainable and sound development from the cultural
standpoint”. Indeed, identity development raises the possibility of reconstructing, from a
territory, conditions that improve the quality of life, respecting the culture and tradition.
4
ARENAL, Celestino del: 2010, Ibíd. Page 37. Madrid - Spain.
5
Background of indigenous development: 2007. Ibíd. Page 95.
13
The socio-economic aspect of the indigenous populations. The United Nations say
there are about 5,000 indigenous tribes in 70 countries on five continents, totaling more
than 370 million people today. Of these, around 50 million live in Latin America, making
up 10% of the inhabitants of the region. In Latin America (IDB, 2006) there are about 400
different ethnic groups: in Bolivia 71% are direct descendants of Indians, in Guatemala
66%, Peru 47 % and 33% in Ecuador. In five countries (Peru, Mexico, Guatemala, Bolivia
and Ecuador) almost 90 % of the indigenous people of the region live with the highest
proportion to be found in Mexico and Peru.
In economic terms, the first regional assessment (Psacharopoulos and Patriños, 1994)
of the standard of living of indigenous people was much lower than the rest of the
population economic situation is found. Ten years later, in another follow-up study (Hall
and Patriños , 2005 )it was determined that , although they have implemented education and
health , indigenous are recording the highest and most persistent poverty rates in the region.
There is a "deep divide" in the various indicators of living standards between indigenous
and non-indigenous populations.
International Cooperation - development policies and strategies: Policies and
strategies formulated by international cooperation have as objectives the reduction of
poverty, sustainable development and respect for human rights of indigenous people. The
UN Declaration on indigenous rights of 2007. The Declaration contains a set of principles,
objectives and policy guidelines for the promotion and protection of rights of indigenous
people. It also poses a human rights-based approach, in this regard recognizing the basic
rights to lands and territories, autonomy, traditional practices, organization and
participation; the right to free, prior and informed consent; bilingual education; and
collective rights of indigenous people. In this perspective, the statement means a political
commitment of the United Nations and member states to compensate for injustices and
disadvantages of historical character. It is also an important instrument for the elimination
of human rights violations and discrimination against indigenous people. It recognizes the
right of self-determination, understood as the right to freely determine their political status
and economic, social and cultural development.
The declaration also calls upon States to consult in good faith with the indigenous
people to obtain their free, prior and informed consent before approval of any project
affecting their lands or territories, particularly in connection with the development,
utilization or the consent exploitation of mineral, water or other resources. However, in the
14
practical aspect declarations and action plans are not legally binding instruments, although
it develops rights legislation.
The EU policy on indigenous people 1998. The policy is a statement of principles and
political engagement with indigenous people. In this sense it recognizes the right of self-
management, to choose their own institutions, their political status and territory. It
recognizes the right to communal ownership of land, bilingual education and cultural
heritage; the right to “self-development" that is, the structuring of their own social,
economic and cultural development and; the principle of self-identification and the right of
prior consultation and collective rights.
The 1998 policy argues that the demands of indigenous people must be integrated as
cross-cutting issues at all levels of cooperation, including policy dialogue with
governments. It also considers a priority to strengthen the indigenous organization, in order
to strengthen their capacity to participate in the planning and implementation of
development programs. It promotes economic development, ethical trade and sustainable
management of their natural resources. However it is not a legally binding instrument for
Member States.
The World Bank policy with indigenous people 2005. The operational policy DO:
4.20 1991 promotes the recognition of tenure rights to land and resources. It also ensures
the participation of indigenous people in the phases of the project cycle. The policy
contains provisions on financing of projects, which requires the development of an
“indigenous development plan” of communities. It recognizes that indigenous people are
closely tied to land, forests, water and natural resources. The policy formulates a right-
based approach and the principle of “ethno-development”. However there is no reference to
the ILO Convention 169.
The Operational Policy 4.10 of 2005 recognizes the collective rights of indigenous
people to their lands and territories, the principle of self-identification, the right to prior
consultation and participation of indigenous people in the programs and projects. It also
notes that access to natural resources is vital to the sustainability of their cultures and
livelihoods. In this perspective, it formulates the criteria for sustainable development by
focusing on "ethno-development". It also contains provisions on the legal recognition of
land, territory, health, self-development and institutional strengthening.
The Interamerican Development Bank Strategy (IDB) 2006. The strategy is based on
the main international standards, such as: the ILO Convention 169 of 1989 and the
Declaration of the United Nations 2007. It aims to support development processes on the
15
economy and governance of indigenous people, prioritizing cultural and territorial integrity,
harmonious relationship with the environment and the respect of indigenous rights. The
strategy proposes an approach of “development with identity” and as elements of this
vision outlines the principles of human rights, the right to their lands and natural resources,
worldview, sustainable development, the right to bilingual education and medicine.
On the economic side it seeks to exploit the resources of the communities, in order to
enhance the comparative advantages for production. It promotes the creation of indigenous
companies in areas of products and services such as ecotourism, handicrafts, forestry,
mining, hydrocarbons, etc. In this context it proposes a model of intercultural economy that
suits the market from their own cultural perspective. However, the strategy does not
recognize the right of “free, prior and informed consent”, however it considers the "right of
inquiry”.
The ILO Convention 169 of 1989. The ILO Convention 169 is the principal legally
binding instrument of international law that protects the rights of indigenous people. Thus,
when a state ratifies this Convention is binding and therefore it has the obligation to adapt
its internal rules. Convention 169, assumes a public definition of indigenous people, noting
that awareness of their identity, is a criterion for determining indigenous groups.
The Convention promotes an appropriate cultural development for indigenous people,
recognizing the rights over land, territories, access to natural resources, health, education,
employment conditions and cross-border contacts. The ILO Convention 169 although does
not meet all expectations of indigenous people. It becoming legally binding is significant,
with its significance that it legally commits countries that have signed and ratified it to
adhere to them. The basic provisions of the Convention are three: 1) respect for the identity
of indigenous people, 2) effective participation in decision-making processes that affect
them, and 3) the establishment of appropriate institutions or mechanisms to manage
programs affecting indigenous interests (Bronstein, 1998).
The Spanish strategy for cooperation with indigenous people (ECEPI-2006). The
strategy has characteristics of a progressive strategy that contains principles, guidelines and
methodologies to be applied in light activities of cooperation reference. In this perspective,
maintains its corporate objectives to promote the strengthening of indigenous organizations,
and effective participation at all levels and stages of development (Strategy, 1997). It also
adopts a new approach based on human rights, in order to contribute to their self-
development and implement their own development models. The strategy incorporates
aspects of vital importance, which had not been considered before, such as the right to free,
16
prior and informed consent, including the right to refuse cooperation on projects affecting
their territories. However, the policy can be improved with more explicit provisions on the
rights of the "land” and the right of “self-determination”.
The Dutch policy of cooperation with indigenous people 1993. The Dutch policy of
1993, formulates a development approach based on respect for "human rights ", it also
emphasizes the importance of cultural rights, the rights to land, territories and natural
resources. It recognizes the principle of self-development, referring explicitly to
development activities. With regard to standards, is based on Agenda 21 and the ILO
Convention 169. The elements of the human rights -based approach, are related to the
principle of self-development, collective rights, free prior and informed consent, territorial
and cultural rights. On a definition of indigenous people, it considers the study of Martinez
Cobo (1986).
The German policy with indigenous people: Regional Strategy 142. The German
government in 2006 approved the regional strategy 142. This policy is a broad statement of
principles, guidelines and standards of mandatory reference for the decision -making on the
management, financing and implementation of development assistance projects aimed at
indigenous people. In this perspective, it makes a developmental approach to identity,
based on the application of political, civil, economic, social and cultural human rights,
including gender equality.
The policy establishes the right of self-development, and protection of rights to land
ownership, participation and strengthening of indigenous organizations. It also recognizes
the right to free, prior and informed consent emphasizing the need to respect the priorities
of indigenous people and supporting the development of “plans and strategies" that arise
from their own vision of development. The cooperation is based on two approaches, first in
a transversal approach, including the aspirations of indigenous people in all projects, and
second based on the direct support to indigenous organizations.
The Norwegian efforts to strengthen the work with indigenous people 2004. In 2004
Norway formulated its policy of working with indigenous people, which it has as its
guiding principle the ILO Convention 169. The strategy promotes activities and programs
to promote the rights of indigenous people. Norway was the first country to ratify
Convention 169 in 1990, since then, its work with indigenous people has been based on the
provisions of this Convention. The strategy poses human rights -based approach. It states
that development and human rights are inextricably linked. The rights-based approach
development aims to break the cycle of poverty. States that indigenous people represent the
17
"poorest of the poor" in society. The strategy prioritizes strengthening the collective rights
of indigenous people and ensures their participation in the issue of biodiversity. Norway
has not developed a specific policy on indigenous people; however it was the first country
to ratify the ILO Convention 169.
The Danish Strategy for Support to Indigenous People 2005. In 2005 Denmark
formulated its policy of support for indigenous people, based on a human rights approach.
The Strategy considers that the support for the right of self-determination is the cardinal
principle for defining indigenous rights at the international level. It argues that this right as
distinct people is the most basic, as it recognizes their cultures, languages, religions and
other aspects. In relation to the right to self-determination it considers the right to control
their future, and to freely determine their economic, social and cultural development
according to their own worldview. One aspect of particular relevance of the strategy is the
inclusion of economic and trade issues in the political agenda of international cooperation.
In this context, it states that indigenous people depend immediately from the land they
occupy and of natural and biological resources in their territories. It also supports the
preservation and development of sustainable methods of harvesting, fishing and hunting; it
also claims that products made by indigenous ensure a fair market.
Assessment of development policies and indigenous rights. Policies and strategies are
based on the principles of the ILO Convention 169 of 1989, the Declaration of the United
Nations 2007 etc. In this perspective, they establish objectives, principles and
methodologies for the implementation of the rights of indigenous people. They also have as
basic principles: human rights, democratization, poverty reduction and sustainable
development. The policies recognize the right to communal ownership of land, the principle
of self-development, self-identification, ethical trade, bilingual education, gender approach,
the right to self -determination and free prior consent regarding any activity within their
territories. It also recognizes the collective rights of indigenous people; these include their
history, languages, identities and cultures, together with their collective right to their lands,
territories and natural resources. It also recognizes the right to self-determination,
understood as the right to freely determine their political status. These principles constitute
a common basis for policy development.
However, there is a marked divergence between cooperation policy and practice. The
EU Policies (UE, 2002) are in a process of evolution. Also the Norwegian policy (2004)
shows that there are few resources for development projects. Policies are not always (ONU,
2008) accompanied by implementation. A report on the state of indigenous rights
18
concluded that there is a wide gap between international law and its practical application.
This is due in particular to the absence of binding legislation, or, in the language of rights
and safeguards approach (CEPAL, 2006), rights are recognized but they are not
accompanied by social guarantees (policies, programs and projects).
In relation to the impact assessment, the Spanish Cooperation Agency 2005 states that
one of the weakest aspects of the cooperation system is the very low weight of the
evaluation of the results and impacts achieved, and their replacement almost exclusive by
financial justification for the implementing funds. In 2002, the EU conducted an evaluation
on the implementation of its 1998 policy of indigenous support. The report admitted that
the assessment was not able to measure the impact of projects on the development of
indigenous people, due to the lack of a suitable database, and the absence of indicators to
assess the quality of implementation of the policy.
Outstanding issues for future research. Outstanding issues for future studies are
related to the approach of "development with identity", together with the approach of
"human rights", considering two collective rights and its elements such as the principle of
self-development, self-determination, autonomy, land and territory, among others. One
issue to be studied is the structural poverty of the indigenous population. Pointing at factors
that are associated with poverty (education, employment, health) it can be found that ethnic
identity remains a factor that influences a person living in poverty.
The UN Strategy (ONU, 2008) suggests an approach to development based on human
and culturally sensitive rights. Recognizes the right of self-determination, noting that
stands with self-government, autonomy and self-management.6 The IDB Strategy (BID,
2006) proposes a model of intercultural economy adapted to the market from their own
vision of development. The Spanish Strategy (2006) poses an approach based on "human
rights" and "self-development". The regional strategy 142 from Germany, made an
approach to development with identity, based on the human, economic and social rights.
The strategy of Denmark (2005), states the right to "self-determination”, which is based on
their cultures, languages and religions. However development policies have little
conceptual theoretical development.
6
See the Guidelines of the United Nations: 2008, Ibíd. Pages 34, 35 and 36.
19
CAPITULO I
1.1 INTRODUCCION
Han pasado más de 500 años, y se sigue hablando de los pueblos indígenas de América
Latina. Esta gran diversidad de pueblos, con prácticas culturales, cosmovisiones y
conocimientos particulares, representa una fuente de riqueza cultural importante para sus
respectivos países. En esta perspectiva su contribución al arte, las tecnologías, las
medicinas, y la conservación de la biodiversidad es apreciable. En síntesis las culturas
indígenas han heredado y legado un rico patrimonio de conocimientos, formas artísticas,
religiosas y culturales.7 La percepción general que se tiene de los pueblos indígenas, es que
actualmente se encuentran en una situación de pobreza, las causas tienen su origen en el
proceso de colonización, que originó el desplazamiento de sus propias tierras y territorios,
además de la continuada y sistemática discriminación de la sociedad y la falta de
reconocimiento de sus derechos específicos.8 En consecuencia, han perdido el control de las
decisiones sobre su autogestión y de la aplicación de sus propios modelos de desarrollo.
Los pueblos indígenas demandan el reconocimiento de sus derechos colectivos en su
condición específica de pueblos autóctonos y sociedades culturalmente diferenciadas. Estos
incluyen no solo los derechos humanos más básicos a la vida e integridad, sino también los
derechos sobre sus tierras y territorios, el idioma, la autonomía, la salud y educación, el
autodesarrollo y otros elementos de su identidad cultural. En este sentido, la Declaración de
las Naciones Unidas sobre los derechos de los pueblos indígenas 2007, reconoce el derecho
de los pueblos indígenas a su libre determinación, entendido como el derecho a determinar
libremente su condición política y perseguir su desarrollo económico, social y cultural.9
Según datos de las Naciones Unidas 2005, en la actualidad existen alrededor de 5.000
pueblos indígenas repartidos en 70 países de los cinco continentes, lo que suma más de 370
millones de personas en el conjunto de la población mundial. De ellos, en torno a 50
millones viven en América Latina, lo cual representa al rededor del 10% de los habitantes
de la región, alcanzando en algunos países entre el 60 y el 80% del total nacional.10 En el
7
Véase, el mensaje por el “dia internacional de los pueblos indígenas del mundo” del Secretario General de
las Naciones Unidas, Sr. Ban KI-MOON del 9 de agosto de 2010.
8
CARIÑO, Joji: “Pueblos Indígenas, Derechos Humanos y Pobreza”,AECI, Pág. 42. Madrid, 2004.
9
Ver la Declaración de las Naciones Unidas sobre los derechos de los pueblos indígenas de 2007 (Art. 3º).
10
En el país de Bolivia, según el estudio del BID de 2006, el 71% de su población es de raza indígena.
20
ámbito internacional la década del noventa (Hall y Patriños, 2005) estuvo marcada por un
notable alzamiento de la población indígena del Estado mexicano de Chiapas, conocido
como la rebelión Zapatista en 1994. En México, el sujeto social indígena comenzó a
plantear como demanda política la autonomía territorial.11 Los movimientos indígenas de
América Latina en los últimos años han empezado a ejercer su poder político de variadas y
nuevas formas cada vez más visibles, emergiendo como un nuevo actor político. En esta
tendencia en 1990 en Ecuador, tuvo lugar la sublevación del movimiento indígena (Bretón,
2001) que se caracterizó por la pertinencia de muchas de sus demandas sentidas como
propias por grupos importantes de la población mestiza, las sucesivas protestas entre 1990 y
1994, condujeron a negociaciones con el Gobierno y a cambios constitucionales. En Bolivia
se produjeron manifestaciones similares que culminaron con el derrocamiento del
Presidente Sánchez de Lozada 2003. Asimismo en Guatemala, patria de Rigoberta Menchú,
indígena maya ganadora del Premio Nobel, la guerra civil terminó en 1996 con la firma de
los acuerdos de paz, que incluyeron el acuerdo sobre identidad y los derechos indígenas.
En el año 2001, Alejandro Toledo un descendiente de quechuas andinos fue elegido
como el primer presidente de origen indígena del Perú. Al empezar su gestión realizo un
acto de asunción de mando en la ciudad histórica del Cusco, donde además se firmó la
Declaración de Machu Pichu: “Sobre la democracia, los derechos de los pueblos indígenas
y la lucha contra la pobreza”. Sin embargo, la reciente expresión política de los pueblos
indígenas se hizo sentir en América Latina, cuando en Bolivia el líder indígena Evo
Morales, fue reelegido como presidente Constitucional el 2009, y en donde, al tomar
posición del cargo, dijo: “Juro como Presidente del Estado Plurinacional de Bolivia”. En
este contexto, el gran desafío de la sociedad boliviana es construir un nuevo proyecto
intercultural y democrático que transforme las relaciones, estructuras e instituciones para el
conjunto de la sociedad y reconozca los derechos colectivos de los pueblos indígenas.12
En relación al aspecto socio económico, en 1994 el Banco Mundial realizo la primera
evaluación regional sobre el nivel de vida de la población indígena, en la que se comprobó
una situación económica muy inferior al promedio de la población total. Una década
después, en otro importante estudio de seguimiento 2005, se determinó que, pese a que se
han puesto en práctica programas sociales, los indígenas siguen registrando las mayores y
más persistentes tasas de pobreza de la región. En este aspecto, con el propósito de lograr
11
Véase, Rosa de la Fuente: “La autonomía indígena en Chiapas”. Editorial Catarata 2008, Madrid.
12
Véase el estudio de Esther del Campo: “Interculturalidad, Democracia y Desarrollo en Bolivia”. Editorial
Catarata. Año 2012. Madrid - España.
21
mejores resultados en la reducción de la pobreza de la población indígena (Hall y Patriños,
2005) se recomienda mejorar el capital humano, centrándose en los aspectos de la salud, la
educación y la mejora de acceso a los servicios sociales, financieros, laborales etc.
El Convenio 169 de la OIT, “Sobre los derechos de los pueblos indígenas y tribales”
de 1989, es en la actualidad el único instrumento jurídicamente obligatorio en el ámbito
internacional que tutela exclusivamente los derechos de los pueblos indígenas. Otro
instrumento de reciente aprobación es la “Declaración de las Naciones Unidas sobre los
derechos de los pueblos indígenas” el 2007, la importancia de la Declaración, esta, en qué
apertura el dialogo entre los Estados y los pueblos indígenas y, constituye un mecanismo en
la lucha contra las violaciones de los derechos humanos y la discriminación.13
Los Estados de la región en la aplicación de sus respectivas políticas públicas,
promueven la inversión privada y otorgan concesiones para la explotación de recursos
extractivos en minería, petróleo, gas, etc. En este sentido, existe incompatibilidad entre los
derechos reconocidos en la norma constitucional a los pueblos indígenas y la aplicación
del derecho a la “consulta previa” ante la aprobación de leyes que afectan sus tierras y
territorios. En relación a esta cuestión la Declaración de Naciones Unidas 2007, señala que
los Estados celebrarán consultas con los pueblos indígenas antes de aprobar cualquier
proyecto que afecte sus tierras, territorios y recursos, particularmente en relación con la
explotación de recursos minerales, petroleros, forestales, hídricos o de otro tipo.
Los pueblos indígenas están en los países subdesarrollados, donde, las relaciones con
sus respectivos Estados distan mucho de ser armoniosas, en la actualidad existen conflictos
étnicos.14 Los pueblos indígenas han venido cambiando el panorama político a un ritmo
rápido y se están convirtiendo en actores del proceso de adopción de políticas y de la puesta
en práctica de las decisiones que afectan su propia existencia.15 En este sentido, los pueblos
indígenas en el (Sobero, 2003) contexto internacional, especialmente desde la perspectiva
de las Relaciones Internacionales, no han sido lo suficientemente abordados. Los
movimientos indígenas que emergen como nuevos actores políticos y que demandan sus
derechos, además de su presencia y carácter generador de cambio en la agenda
internacional, no han recibido el interés que merece de la sociedad global.
13
La Declaración (ONU) sobre los derechos de los pueblos indígenas de 2007, enfatiza la importancia de este
tratado para luchar contra las violaciones de los derechos humanos de los pueblos indígenas.
14
Tesis Doctoral de SOBERO, Yolanda: “Conflictos Étnicos: El Caso de los Pueblos Indígenas”. Universidad
Complutense de Madrid. Año de 1997.
15
DAUDELIN, Jean, 1988. Citado en la Directriz de Noruega sobre los pueblos indígenas de 2004.
22
En los últimos años, los pueblos indígenas (Hall y Patriños, 2005) han tenido una
creciente influencia política en la región, sin embargo han avanzado muy poco en materia
económica y social durante la última década y continúan sufriendo altos niveles de pobreza,
menor educación y mayor incidencia de enfermedades y discriminación que otros grupos
de la sociedad. En esta evidencia, la Estrategia de cooperación indígena de Noruega 2004,
afirma que los pueblos indígenas están considerados dentro de la población como los “más
pobres entre los pobres” y continúan siendo excluidos en el proceso de desarrollo.16
En este contexto, la cooperación internacional ha formulado Políticas y Estrategias
de Desarrollo con el objetivo de implementar los derechos colectivos de los pueblos
indígenas reconocidos en el ámbito internacional. España el 2006 formulo la estrategia de
cooperación española con los pueblos indígenas (ECEPI), esta política tiene como objetivo,
contribuir al reconocimiento y al ejercicio efectivo del derecho de los pueblos indígenas a
articular sus propios procesos de desarrollo social, económico, político y cultural. En este
sentido, reconoce el principio de autodesarrollo, entendido como el derecho de los pueblos
indígenas a poner en práctica sus propios modelos de desarrollo. Asimismo, “La Estrategia
de apoyo Danés a los pueblos indígenas” de 2005, formula un enfoque de desarrollo basado
en los derechos humanos y, afirma que el derecho de autodeterminación es el principio
cardinal para definir los derechos indígenas en el ámbito nacional como internacional.17
La Unión Europea, en su política: “Sobre el apoyo a los pueblos indígenas” 1998,
señala que el objetivo general es realzar el derecho y la capacidad de los pueblos indígenas
de controlar su propio desarrollo social, económico y cultural. Además reconoce el
principio de autodesarrollo entendido como la configuración de sus propios caminos de
desarrollo. La Estrategia 142 de Alemania: “La cooperación para el desarrollo con los
pueblos indígenas en América Latina” de 2006, sostiene que apoyara a los pueblos
indígenas en el marco del derecho a un desarrollo con identidad, en la medida que esta
proteja las tierras y territorios que utilizan para su subsistencia. La “Estrategia del Banco
Interamericano de Desarrollo (BID)” de 2006, expresa un enfoque de desarrollo con
identidad en el ámbito económico, que comprende un proceso de fortalecimiento de los
pueblos indígenas, la armonía e interacción sostenida con su medio ambiente y, el respeto a
los valores indígenas, de acuerdo a su propia cosmovisión.18
16
Véase, la Estrategia de Noruega sobre el trabajo con los pueblos indígenas de 2004.
17
La Estrategia de apoyo a los pueblos indígenas (DANIDA) 2005, está disponible en: [Link]
18
La Estrategia del BID de 2006, propone un “desarrollo con identidad en el ámbito económico”, plantea el
diseño de un modelo de economía intercultural con acceso al mercado desde su propia perspectiva cultural.
23
En igual tendencia, la “Directriz de Naciones Unidas sobre los pueblos indígenas” de
2008, formula un enfoque de desarrollo basado en los Derechos Humanos y Culturalmente
Sensibles, esta política tiene como principios básicos la no discriminación, la igualdad de
género, la autodeterminación y, los derechos colectivos.19 En concreto, las políticas de
desarrollo formuladas por la cooperación internacional tienen como objetivos comunes:
lograr reducir los altos niveles de pobreza de la población indígena; alcanzar el desarrollo
sostenible y la observancia de los derechos humanos. Asimismo, presentan un enfoque de
desarrollo basado en los derechos humanos, en el marco del concepto de autodesarrollo,
desarrollo con identidad, etnodesarrollo y autodeterminación. Las políticas tienen como
estándares internacionales el Convenio 169 de la OIT de 1989, el Convenio sobre
Diversidad Biológica 1992, la Declaración de las Naciones Unidas 2007, entre otros.
Merece destacar a los países europeos que han ratificado el Convenio 169 de la OIT,
nos referimos a los países de España, Dinamarca, Noruega y Holanda. Estos países no
tienen pueblos indígenas dentro de sus límites territoriales. Sin embargo la ratificación
demuestra el compromiso político de estos países de proteger los derechos de los pueblos
indígenas y es una clara expresión de su solidaridad con el movimiento indígena y otros
Estados partes que han ratificado el Convenio 169 de la OIT. En relación a este asunto,
Alemania hasta la fecha no ha ratificado el Convenio 169 de la OIT, con la tesis que en su
país no existen minorías étnicas en el sentido del Convenio 169. En esta cuestión, y según
la interpretación oficial que hace del derecho internacional, el término pueblo implica el
reconocimiento del derecho a la soberanía estatal y autonomía. No obstante, ha formulado
la estrategia regional 142, dirigida a los pueblos indígenas de América Latina.
En el ámbito internacional no existe una definición consensuada del concepto de
“pueblos indígenas”, y la opinión que actualmente prevalece, es que no se requiere una
definición universal formal para el reconocimiento de sus derechos colectivos. El Convenio
169 asume una definición pública y señala entre otros criterios, que la “conciencia de su
identidad” deberá considerarse un criterio fundamental para determinar a los grupos de
población indígena. Las políticas de cooperación incluyen el concepto de auto
identificación como criterio definidor para determinar el tamaño de la población indígena.
19
Véase, las “Directrices sobre los asuntos de los pueblos indígenas” de las Naciones Unidas del año 2008.
24
1.2 JUSTIFICACION DE LA INVESTIGACION
25
implementación de políticas y estrategias específicas de desarrollo indígena. En esta
orientación, los organismos internacionales de promoción del desarrollo, como el Banco
Mundial (BM), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), las agencias de cooperación
de España, Dinamarca, Alemania, Holanda, vienen financiando planes de desarrollo en
territorios indígenas, en el contexto de estrategias de desarrollo que tienen como propósito
llevar a la práctica el enfoque de “etnodesarrollo”, el concepto de “desarrollo con
identidad”, 20
el “autodesarrollo” etc. Actualmente, se está en este proceso de ejecución de
planes y programas de desarrollo dirigidos a los pueblos indígenas y donde, como señala el
profesor Salvador Martí 2004, es el gran desafío y aún queda mucho camino por recorrer.21
La cooperación internacional viene diseñando políticas y estrategias de desarrollo
indígena, que tienen como objetivo principal reducir los niveles de pobreza indígena, en la
perspectiva de hacer efectivo los derechos colectivos reconocidos en diversos instrumentos
de carácter internacional, y de forma específica el Convenio 169 de la OIT de 1989.
Debemos destacar que es precisamente en esta fase de implementación práctica de las
políticas y estrategias de cooperación donde se enmarca el trabajo de investigación.
La gran mayoría de los pueblos indígenas viven en países en desarrollo, donde sufren
una marginación económica, social y política. Muchos de ellos, además, habitan en zonas
que se consideran cruciales para la conservación de la biodiversidad y mantienen prácticas
sociales y culturales que permiten una utilización sostenible de los recursos. En las últimas
décadas vienen demandando el reconocimiento de sus derechos colectivos sobre sus tierras
y territorios. De ahí que la cuestión de los pueblos indígenas venga recibiendo mayor
atención por parte de la comunidad internacional sobre sus derechos colectivos. 22
Los pueblos indígenas con su herencia cultural y su fortaleza social y ética, que se
basa en una relación armónica del hombre con la naturaleza y del individuo con la
sociedad, ofrecen elementos de solución a las contradicciones fundamentales que enfrenta
el mundo al principio del siglo XXI. El reto actual es como garantizar un nivel de vida
adecuado en términos sociales y económicos para una población indígena que hoy vive en
situaciones inaceptables de pobreza material y falta de oportunidades para superarla,
tomando en cuenta las tasas de crecimiento demográfico y las presiones cada vez más
20
SHELTON H, Davis (2002), analiza los planes de desarrollo indígena que se han implementado con el
apoyo del Banco Mundial. Citado por MARTÍ PUIG, Salvador 2004.
21
Salvador Martí 2004, sobre la evolución indígena, señala: Primero, la consolidación de organizaciones
sociales; la generación de una legislación sobre los derechos indígenas y la implementación de políticas
específicas de cooperación internacional, fase en la que actualmente se está y donde el avance es muy escaso.
22
Véase, el “Documento de trabajo de la Comisión, sobre el apoyo a los pueblos indígenas en la cooperación
al desarrollo de la Comunidad y de los Estados miembros”, (CE) del 11/05/1998.
26
fuertes sobre los recursos naturales y el equilibrio ecológico. El modelo de desarrollo
indígena, representa un mensaje poderoso en términos de cosmovisión, espiritualidad,
organización social, y destrezas en la aplicación de estrategias de sobrevivencia ante
condiciones de extrema adversidad y presión. Esta elasticidad y capacidad de adaptación en
condiciones adversas presenta para la sociedad lecciones importantes que requieren de un
respeto y de una voluntad de diálogo y aprendizaje de manejo de los asuntos indígenas.23
Diversos estudios revelan que existe una alta correlación entre la variable pobreza y
etnia; transcurridos diez años desde la Declaración del milenio (ONU, 2000), la incidencia
de la pobreza en los pueblos indígenas se ha mantenido. Es un hecho que la globalización
económica está agudizando la pobreza y la exclusión, y está generando niveles de
desigualdad desconocidos en la historia de la humanidad, y que la viabilidad social de esta
globalización requiere incorporar elementos de solidaridad, mediante acciones
redistributivas de la renta y reconociendo la existencia de bienes públicos globales, como la
paz, la seguridad, la sostenibilidad ambiental o la estabilidad económica. 24
El Plan Director de la Cooperación Española 2005-2008, entiende por pobreza
aquella situación de carencia de oportunidades, capacidades y opciones para sostener un
nivel de vida digno. Parte de estas oportunidades y opciones viene determinadas por el
nivel de ingresos disponible, en la medida en que tales ingresos condicionan el acceso a los
bienes y servicios necesarios para mantener un nivel de vida adecuado. De igual forma
señala que, junto a la carencia de oportunidades y de capacidades, la alta vulnerabilidad y
falta de empoderamiento o representatividad definen las dimensiones de la pobreza.
El Informe de Desarrollo Humano (PNUD, 1997) señala que la pobreza tiene un
carácter multidimensional y denota la exclusión de las personas de un nivel de vida
adecuado. Las dimensiones de la pobreza abarcan distintos aspectos de la capacidad
humana: económicas (renta, medios de vida, trabajo digno), humanas (salud, educación),
políticas (derechos, poder, voz), socioculturales (estatus, dignidad) y protección
(inseguridad, riesgo, vulnerabilidad). Además, la integración de la perspectiva de género es
esencial para poder reducir la pobreza en todas sus dimensiones, y el mantenimiento del
equilibrio de los recursos naturales es fundamental para la reducción de la pobreza.
En este sentido, la pobreza definida exclusivamente en términos de ingreso y
consumo en una economía de mercado, no refleja la realidad de los pueblos indígenas. Los
23
Véase, el documento de Ana DERUYTTERE, sobre: “Pueblos Indígenas, Globalización y Desarrollo con
Identidad: Algunas Reflexiones de Estrategia" del año 2001.
24
Ver el “Plan Director de la Cooperación Española 2005-2008”. Pág. 19, Año 2005. Madrid-España.
27
pueblos indígenas entienden la pobreza como la falta de reconocimiento de sus derechos
colectivos sobre la tierra, o el derecho de autogestión entendido como el derecho a poner
en práctica sus propios modelos de desarrollo.
En relación a los derechos indígenas, la Declaración de las Naciones Unidas sobre los
derechos de los pueblos indígenas del 2007, reconoce los derechos colectivos de los
pueblos indígenas, asimismo asevera que reconocer estos derechos específicos es garantizar
su supervivencia como grupos humanos. Estos derechos incluyen el reconocimiento sobre
sus tierras, territorios y recursos, a mantener sus culturas, sus identidades propias, el
derecho de autogobierno etc. Reconocer tales derechos es necesario para asegurar la
existencia, el desarrollo y el bienestar de los indígenas como colectividades distintivas.
En este contexto, la comunidad internacional ha formulado políticas de desarrollo,
dirigidas a los pueblos indígenas, con el objetivo de implementar sus derechos colectivos.
No obstante, existe una marcada divergencia entre las políticas y la práctica de la
cooperación. En efecto, se reconocen los derechos, pero estos no vienen acompañados de
los planes (financiación) para su realización. Pero, esto no significa que no existan algunas
acciones de cooperación, por ejemplo, España viene desarrollando proyectos dirigidos a los
pueblos indígenas (educación bilingüe, demarcación de territorios) etc. La ayuda llega a las
zonas rurales más alejadas y focalizadas como espacios en situación de extrema pobreza,
donde es escasa o no existe inversión pública del país receptor de ayuda.
Uno de los principales problemas para el estudio de los pueblos indígenas (Hall y
Patriños, 2006) es la escasa disponibilidad de datos y la falta de un sistema estadístico. En
este aspecto se subraya que los datos recogidos en esta investigación son todavía
insuficientes, debido a las características propias de la cuestión indígena. La información
estadística es escasa y varía mucho de una fuente a otra, siendo el principal problema que
no hay un consenso único en el ámbito internacional para la definición del término de
pueblos indígenas, lo cual hace que según el método empleado, los resultados de población
numérica varíen significativamente de un país a otro. En este aspecto la ausencia de una
definición única de identidad indígena constituye un desafío para los investigadores en
temas indígenas. Por consiguiente, para realizar trabajos comparativos a lo largo del
tiempo, dentro de un país y entre países, se debe recurrir a los conceptos más tradicionales
de indígenas. Pero en lo sustancial se pretende demostrar la hipótesis de inicio y también
incentivar otros estudios sobre este tema como es el objetivo de toda investigación.
El desarrollo de la investigación comprende tres aspectos principales: Primero el
estudio de los principales instrumentos internacionales que promueven y protegen los
28
derechos de los pueblos indígenas. Segundo, el estudio y análisis de las principales políticas
y estrategias de desarrollo formuladas por la cooperación internacional y, Tercero realizar
un análisis crítico sobre el proceso de reconocimiento de los derechos indígenas, es decir,
se reconocen los derechos pero estos no vienen acompañados de los planes respetivos para
su ejecución. En efecto, se pretende de acuerdo a la metodología descubrir las principales
relaciones de causalidad que existen entre los sucesos o variables de la realidad investigada.
La investigación comprende las políticas de desarrollo indígena formuladas por los
países de España, Dinamarca, Noruega, Alemania y los Países Bajos. De igual forma, las
políticas diseñadas por el Banco Mundial (BM), el Banco Interamericano de Desarrollo
(BID), la Organización de las Naciones Unidas (ONU), la Unión Europea (UE), y el
Convenio 169 de la OIT de 1989. En el aspecto temporal el estudio comprende el periodo
de 2000-2010, situándose el ámbito geográfico en la región de América Latina en forma
general, pero en forma específica la realidad étnica de los países andinos de Bolivia,
Ecuador y Perú. La investigación, se enmarca en la cooperación para el desarrollo con los
países pobres, siendo los pueblos indígenas un sector de la población considerados los más
pobres, en consecuencia un tema de estudio del ámbito de las Relaciones Internacionales.
La participación del autor, en la Maestría sobre Planificación Regional en el Weitz
Center for Development Studies (CERUR) Israel 1994, la Maestría en Cooperación
Internacional en el Instituto Universitario Ortega y Gasset (IUOG) el 2002, y también la
experiencia de trabajo en el Ministerio de la Presidencia del Perú en planes y programas de
desarrollo regional, constituyen aspectos modestos que incorporan una aportación práctica
al trabajo de investigación. Finalmente subrayar que pese a las dificultades que siempre
conlleva la realización de este tipo de trabajos, se debe mencionar el apoyo e interés del
Profesor José Sotillo, del Departamento de Relaciones Internacionales (UCM), siendo de
vital importancia su orientación profesional en el trabajo de investigación.
29
directrices, criterios de intervención, sectores de actuación tanto transversal como sectorial
etc. Asimismo, se busca realizar un análisis de los principales criterios de las políticas de
cooperación bilateral y multilateral, resaltando los aspectos comunes y divergentes de las
políticas de desarrollo indígena. Los capítulos de la investigación son los siguientes:
Capítulo I: Introducción, justificación y planteamiento de la investigación,
igualmente los objetivos, la metodología y las hipótesis de la investigación. De igual
forma en este apartado se realiza una breve descripción sobre los derechos de los pueblos
indígenas en el marco del Convenio 169 de la OIT de 1989.
Capítulo II: El marco teórico, que comprende los principios de las Relaciones
Internacionales, los fundamentos del desarrollo indígena, la cooperación en el ámbito de las
relaciones internacionales, los conceptos teóricos del desarrollo y subdesarrollo, las teorías
del desarrollo clásica y neoclásica, y la evolución histórica de la población indígena.
Capítulo III: Comprende los aspectos históricos de los pueblos indígenas de América
Latina, la definición del concepto de pueblos indígenas, las características principales de la
situación socioeconómica de la población indígena, los aspectos demográficos, geográficos,
y las características básicas de pueblos indígenas de Bolivia, Ecuador y Perú.
Capítulo IV: Expone la política de cooperación internacional de España, y los
diversos instrumentos y actores de la cooperación para el desarrollo. También señala los
Planes Directores de la Cooperación Española de 2005-2008; 2009-2012 y 2013-2016,
explicando los objetivos, principios, estrategias, prioridades horizontales y sectoriales, así
como los nuevos instrumentos y actores de la cooperación internacional.
Capítulo V: Análisis de las políticas de cooperación de la Organización de las
Naciones Unidas (ONU), la Unión Europea (UE), el Banco Mundial (BM), el Banco
Interamericano de Desarrollo (BID), y la Organización Internacional del Trabajo (OIT),
destacándose los principios y enfoques sobre los Derechos Humanos, los derechos
colectivos, el acceso a sus tierras y territorios, el derecho de autodesarrollo etc.
Capítulo VI: Estudia un caso práctico en el Perú sobre el derecho de Consulta Previa
y el Convenio 169 de la OIT. Asimismo el estudio de los derechos colectivos de los
pueblos indígenas y la Constitución política de los países de Ecuador, Bolivia y Perú. Las
políticas públicas en el Perú y el enfoque comunitario de Bolivia.
Capítulo VII: Comprende las políticas de desarrollo indígena de la Agencia de
Cooperación de Alemania (BMZ), la Agencia Española de Cooperación Internacional y
Desarrollo (AECID), la Agencia Danesa para el Desarrollo Internacional (DANIDA), la
30
Agencia Noruega de Cooperación (NORAD) y la Agencia de los Países Bajos (DGIS)
realizándose un análisis de las políticas de desarrollo en relación a los asuntos indígenas.
Capítulo VIII: Muestra las conclusiones generales de la investigación, donde se
realiza una sistematización de los aspectos más relevantes y de las aportaciones teóricas y
prácticas de la investigación. Además se hace una reflexión de los aspectos más relevantes
de la investigación, también se indica los temas para futuras investigaciones y finalmente la
verificación o reformulación de las hipótesis planteadas al inicio del estudio.
Capitulo IX: En este capítulo se especifica la bibliografía consultada en el desarrollo
del trabajo de investigación, la cual está clasificada por autores, textos, documentos, libros,
investigaciones, declaraciones, convenios, tesis de investigación, revistas, diarios, páginas
web y otros documentos. Del mismo modo, el trabajo de investigación incluye una relación
de cuadros estadísticos, gráficos y mapas de ubicación geográfica de la población indígena.
25
Ver el documento del Fondo Indígena sobre: “Sistema de monitoreo de la protección de los derechos y la
promoción del buen vivir de los pueblos indígenas de América Latina y el Caribe”. Bolivia, 2007.
31
supervivencia y sostenibilidad económica, y están intrínsecamente ligados a la identidad y
existencia de un pueblo. Los pueblos indígenas exigen la propiedad inalienable y colectiva
de sus tierras y territorios. La Declaración de las Naciones Unidas 2007, señala: “Los
pueblos indígenas tienen derecho a las tierras, territorios y recursos que tradicionalmente
han poseído, ocupado o utilizado” (Art. 26).
Para los pueblos indígenas, la base fundamental de su economía es el territorio, por
ello, se afirma que territorios y pueblos indígenas se pertenecen, por lo que cualquier
cambio de importancia en uno de los dos va a repercutir necesariamente en el futuro del
otro. La cosmovisión de los pueblos indígenas se basa en la relación armónica y holística
con todos los elementos de la madre tierra al cual el ser humano pertenece pero no la
domina. De esta forma el concepto de la acumulación es muchas veces ajeno a la cultura
indígena, y de hecho la mayoría de los idiomas indígenas carecen de conceptos como
“desarrollo”, “riqueza” o “pobreza”. Más bien, suelen enfatizar la “riqueza” que
constituyen sus tierras, territorios y recursos naturales, su patrimonio cultural. 26
Los derechos colectivos de los pueblos indígenas: La vulnerabilidad de los pueblos
indígenas está estrechamente ligada a la falta de reconocimiento jurídico y de aplicación
efectiva de sus derechos individuales y colectivos, especialmente lo concerniente a sus
derechos sobre sus tierras, territorios y recursos, con la dificultad añadida de la ausencia de
mecanismos para su participación en las sociedades respectivas. Los principales
instrumentos internacionales sobre los derechos humanos protegen los derechos del
individuo, los pueblos indígenas demandan el reconocimiento de sus derechos colectivos
para su supervivencia como grupos humanos. Estos derechos incluyen los derechos sobre
sus tierras y territorios, a mantener sus culturas, su autogobierno y su autodeterminación.
En este aspecto la comunidad internacional ha reconocido que hay que prestar atención
especial a los derechos colectivos de la población indígena. 27 A pesar de la gran diversidad
de pueblos y situaciones, la experiencia muestra que comparten una problemática común,
que se refiere a la violación, falta de reconocimiento y aplicación efectiva de sus derechos,
lo cual los convierte en grupos altamente vulnerables.28
El derecho de consentimiento previo, libre e informado: El espíritu del derecho a la
consulta y la participación constituyen la piedra angular del Convenio 169 de la OIT, este
26
Sobre el concepto de cosmovisión, véase el documento de Anne, DERUYTTERE sobre: “Pueblos
indígenas, globalización y desarrollo con identidad: algunas reflexiones de estrategia”. BID, Pág. 8, año 2001.
27
Programa Indígena (AECID) sobre “La situación de los pueblos indígenas en el mundo”, señala la
importancia de los derechos colectivos sobre sus tierras y territorios de los pueblos indígenas. Madrid, 2006.
28
PROGRAMA INDIGENA (AECID): 2006, Op. cit., pág. 9.
32
instrumento exige que los pueblos indígenas sean consultados en relación con los temas que
los afectan. En esta orientación también exige que los pueblos indígenas puedan participar
de manera informada, previa y libre en los procesos de desarrollo y de formulación de
políticas públicas que los afectan. Los principios de consulta y participación en el Convenio
169 no se relacionan únicamente con proyectos de desarrollo específicos, sino con
cuestiones más amplias de gobernanza, y de participación política en la vida pública.
El Convenio 169 señala que la consulta es fundamental para poder alcanzar un
diálogo constructivo y para la resolución efectiva de los diferentes desafíos asociados con la
implementación de los derechos de los pueblos indígenas y tribales. Actualmente existen
muchos conflictos entre el Estado, los pueblos indígenas y las empresas, en relación a la
explotación de recursos naturales ubicados en territorios indígenas (minería, petróleo, gas
etc.). En este sentido se hace necesario crear mecanismos de diálogo intercultural en base al
principio de la “consulta previa” como lo señala el Convenio 169 de la OIT.
El derecho de participación en las políticas públicas: Los pueblos indígenas no
participan en el diseño de las políticas públicas de sus respectivos Estados, asimismo no se
tiene en cuenta su derecho de autodesarrollo, entendido como la forma de poner en práctica
sus propios modelos de desarrollo. Igualmente en lo que respecta al diseño y la ejecución
de programas y proyectos de la cooperación, todavía no está garantizada la plena
participación de los pueblos indígenas durante todo el ciclo del proyecto, a esto debemos
añadir que la ejecución de los proyectos de desarrollo no están en manos de las
organizaciones indígenas. En este aspecto se hace necesaria la participación de los pueblos
indígenas en la formulación de las políticas públicas, con el propósito que sus demandas y
aspiraciones sean incluidas en las respectivas políticas de desarrollo nacional.
El derecho de autodesarrollo: Las culturas étnicas a causa de los procesos de
colonización externa o interna y de la creación de naciones han perdido el control de las
decisiones de aplicar sus propios modelos de desarrollo. También la falta de
reconocimiento de sus derechos sobre la tierra y territorio, constituyen algunos aspectos que
demandan los pueblos indígenas. La Estrategia de Cooperación Española con los Pueblos
Indígenas del 2006, sostiene que los pueblos indígenas tienen derecho al autodesarrollo,
entendido como la elaboración, aplicación y proyección de sus propios modelos y
concepciones de desarrollo, definidos desde sus respectivas identidades diferenciadas. En
síntesis el principio de autodesarrollo, se entiende como el derecho de los pueblos
indígenas a poner en práctica sus propios modelos de autogestión y desarrollo.
33
MARCO NORMATIVO 29
INSTRUMENTOS INTERNACIONALES
- La Declaración de las Naciones Unidas de 2007: “Sobre los derechos de los pueblos
indígenas”; Aprobado en la 61ª sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas
de 2007. La Declaración reconoce una serie de derechos individuales y colectivos a los
pueblos indígenas. Representa un compromiso político de los Estados miembros para
compensar injusticias históricas con los pueblos indígenas, y constituye un mecanismo
legal para la lucha contra la discriminación y la violación de los derechos indígenas.
- Convención sobre los derechos del niño de 1990: Aprobado por las Naciones Unidas el
(02-09-1990). Reconoce los derechos de los niños indígenas en el Art. 17d, 29 d y 30.
Este documento recoge las bases del derecho a la educación intercultural bilingüe.
- Informes del Relator Especial: Sobre los derechos humanos de los pueblos indígenas
(CDH); Informes nacionales, y recomendaciones sobre la situación de los derechos
humanos y libertades fundamentales de los indígenas. Identifica cuestiones que deben
ser atendidas por la cooperación para el desarrollo.
- Directiva operacional 4.10: “Sobre los pueblos indígenas” del Banco Mundial del año
2005. Establece el marco de aplicación para las prioridades de la política y la estrategia
29
Para una mayor información sobre los instrumentos de protección de los derechos de los pueblos indígenas.
Véase: “Estrategia Sectorial de Cooperación Española- ECEPI” Páginas 70 -78. Año 2006. Madrid.
34
del Banco Mundial con los pueblos indígenas. Documento base para la cooperación del
BM con los pueblos indígenas, en el marco del enfoque de etnodesarrollo.
CUMBRES Y CONFERENCIAS
- IV Conferencia mundial sobre la mujer: Realizada en Beijing en 1995 por las Naciones
Unidas. Principal documento sobre la igualdad de las mujeres, recoge un plan de acción
específico. En relación a los derechos de las mujeres indígenas la Declaración de
Beijing: señala en el Pár. 32. Plataforma, Pár. 8, 32, 34, y otros.
- Cumbres Unión Europea - América Latina: Desde la primera Cumbre de Rio en el año
de 1999 hasta la VII Cumbre en Santiago (Chile) el 2012. En forma parcial, impulsa el
fomento y protección de los derechos de los pueblos indígenas. Promueve una
asociación estratégica que busca crear una zona de libre comercio.
DOCUMENTOS REGIONALES
- Declaración Americana: “Sobre los derechos de los pueblos indígenas”, de la OEA del
05-06-2007. Su contenido inicial se encuentra en fase de discusión y se ha visto
35
modificado. De aprobarse será un documento fundamental en la cooperación con los
pueblos indígenas de América del Sur.
- Convenio Constitutivo del Fondo Indígena: El Fondo Indígenas fue creado en 1992, en
la IIª Cumbre Iberoamérica. Establece los objetivos y las prioridades del Fondo
Indígena para el desarrollo, así como las obligaciones de los Estados miembros. España
es miembro del fondo indígena, participo en su conformación desde sus inicios.
ORGANISMOS REGIONALES
- Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH): Tiene como objetivo atender las
violaciones de los derechos humanos en el ámbito americano. Crea jurisprudencia para
el reconocimiento de los derechos de los pueblos indígenas.
- Fondo Indígena: Reconoce los derechos colectivos de los pueblos indígenas. Promueve
el fortalecimiento y desarrollo político, económico, y social de los pueblos indígenas.
Asimismo canaliza recursos de la cooperación internacional para planes y programas de
desarrollo y, apoya proyectos de autodesarrollo de los pueblos indígenas.
- Grupo de trabajo sobre poblaciones indígenas (AFRICA): Creado para la región del
África, tiene como propósito la “Protección de los derechos humanos”. Examinar los
asuntos relativos a la promoción y protección de los derechos humanos de las normas
internacionales relativas a los derechos de los pueblos indígenas en África.
36
1.4 PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA 30
Los pueblos indígenas en muchos lugares del mundo sufren de una historia de
discriminación y exclusión que les ha dejado al margen de las sociedades dominantes en las
cuales existen. Por esta razón, tienen grandes dificultades para aplicar sus propios modelos
de desarrollo y por consiguiente la pobreza y la exclusión les afectan de manera severa. Los
pueblos indígenas, como colectividades, tienen culturas y cosmovisiones distintas y únicas,
y sus necesidades actuales y aspiraciones para el futuro pueden diferir de aquellas de la
población dominante. Su identidad étnica sólo puede ser aseguradas mediante el
reconocimiento de sus derechos individuales y colectivos como grupos autóctonos.
Los instrumentos internacionales de derechos humanos protegen los derechos del
individuo, los pueblos indígenas necesitan el reconocimiento de sus derechos colectivos
específicos para su supervivencia como grupos humanos. Durante las últimas décadas la
comunidad internacional ha reconocido que hay que prestar atención especial a los
derechos colectivos de los pueblos indígenas. Como resultado de ello, varios instrumentos
internacionales, como el Convenio 169 de la OIT y la Declaración de Naciones Unidas de
2007, tratan en forma específica sus derechos de los pueblos indígenas.
El Relator Especial de las Naciones Unidas sobre la situación de los derechos
humanos y libertades fundamentales de los indígenas, Rodolfo Stavenhagen, en su informe
del año 2006, señala que muchas comunidades indígenas denuncian los efectos negativos
que han sufrido a raíz del incumplimiento de las empresas petroleras con las normas de
protección de los derechos humanos y del medio ambiente, la comunidad de Cofán
(Ecuador) denuncia el deterioro y contaminación ambiental en sus territorios, problemas de
salud infantil y de nutrición como efecto de las actividades de estas empresas. A juicio del
Relator, este es uno de tantos casos en los que se pone de manifiesto la incompatibilidad,
entre los derechos colectivos constitucionales de los pueblos indígenas y las concesiones
petroleras otorgadas por el Estado. Las comunidades indígenas denuncian que no se aplica
adecuadamente su derecho a la consulta previa, garantizado en la Constitución Política.
El estudio del Banco Mundial, sobre los “Pueblos Indígenas, Pobreza y Desarrollo
Humano en América Latina 1994-2004” del 2006, señala que en el decenio 1994-2004, los
logros en materia de reducción de la pobreza fueron escasos para la población indígena,
30
Plantearse un problema de investigación, significa interrogarnos sobre aspectos de la realidad que
precisamente no se conocen, cuando establecemos estas interrogantes de un modo preciso, vinculando las
diversas facetas que intervienen en la consideración de los mismos, podemos decir que hemos logrado
formular el problema de indagación. SABINO, Carlos: “como hacer una tesis”. Venezuela, pág. 56, año 1994.
37
observándose que en la región de América Latina las tasas de pobreza cambiaron, pero en
relación a los pueblos indígenas que viven en la pobreza no tuvo mucha variación en la
mayoría de los países. Con respecto a la primera evaluación regional (Psacharopoulos,
1994) sobre el nivel de vida de los pueblos indígenas, sus resultados indican que existe una
situación económica muy inferior a la del promedio de la población. En otro valioso estudio
de seguimiento (Patriños, 2005) los resultados señalan que en estos últimos años se han
puesto en práctica programas sociales para mejorar el acceso a la educación y a los
servicios de salud, sin embargo los pueblos indígenas siguen registrando las mayores y más
persistentes tasas de pobreza de la región.
Recientes estudios (Hall, 2005) señalan que los pueblos indígenas de América Latina,
han aumentado su poder político durante la última década, pero esto no se ha traducido en
mejores resultados positivos, sobre la reducción de la pobreza indígena. En este contexto,
las políticas públicas no reconocen la propia concepción de pobreza de los pueblos
indígenas planteada desde su propia cosmovisión. La pobreza entendida por los pueblos
indígenas, es la falta de participación en la formulación de las políticas públicas que afectan
a sus intereses, el reconocimiento de sus derechos colectivos sobre la tierra y territorio, el
derecho a poner en práctica sus propios modelos de desarrollo, en concreto es reconocer
sus derechos sociales, económicos, políticos y culturales.
En el ámbito regional existe un progresivo reconocimiento constitucional de los
derechos de los pueblos indígenas, las demandas principales están en relación a reconocer
los derechos colectivos, la recuperación de sus tierras y la ejecución de políticas públicas
que hagan efectivo dicho reconocimiento. El Convenio 169 de la OIT de 1989, reconoce
derechos específicos a los pueblos indígenas; el Convenio sobre los derechos del niño, 1992
(ONU) reconoce los derechos de los niños indígenas a tener una educación intercultural
bilingüe; el Convenio sobre la diversidad biológica de 1992 reconoce derechos sobre sus
conocimientos tradicionales y la conservación del medio ambiente; la Declaración de las
Naciones Unidas sobre los derechos de los pueblos indígenas de 2007, reconoce una serie
de derechos individuales y colectivos; asimismo, la Estrategia de la Organización Mundial
de la Salud (OMS) reconoce la medicina tradicional indígena (2002-2005); la Directiva
Operacional 4.10 sobre pueblos indígenas 2005 del Banco Mundial plantea un enfoque
basado en el concepto de “etnodesarrollo”; la Resolución de 1998 de la Unión Europea,
establece su apoyo a los pueblos indígenas; y la Declaración de Machu Picchu 2001 sobre
la “democracia, los derechos de los pueblos indígenas y la lucha contra la pobreza”,
reconoce los derechos específicos de los pueblos indígenas (educación bilingüe, tierra etc.).
38
Los organismos de cooperación internacional también han formulado políticas de
desarrollo, con el objetivo de implementar los derechos específicos de los pueblos
indígenas y reducir los altos niveles de pobreza indígena. En esta orientación, la UE ha
formulado en 1998 el documento de trabajo sobre el apoyo a los pueblos indígenas.31 El
texto destaca, entre otras cosas, la importancia de involucrar a los pueblos indígenas en
todas las etapas de la cooperación, así también ha destacado la necesidad de definir roles y
formas de asociación, además, la UE, reconoce la importancia que otorgan los pueblos
indígenas al derecho de su autodesarrollo, esto es, a la configuración de su propio
desarrollo social, económico y cultural. Sin embargo, el aporte económico de los planes y
programas de cooperación de la UE con los pueblos indígenas es todavía escaso.32
La Política Operativa sobre Pueblos Indígenas del Banco Interamericano de
Desarrollo (BID) del 2006, diseña un modelo de desarrollo con identidad en el ámbito
económico con los pueblos indígenas, el cual comprende un proceso de fortalecimiento, la
armonía con su medio ambiente, la buena administración de los territorios y recursos
naturales, y el respeto a los valores y derechos indígenas.33 La Estrategia de Apoyo a los
Pueblos Indígenas de Dinamarca 2005, plantea un enfoque basado en derechos,
sosteniendo que el derecho de autodeterminación, es el principio cardinal para definir los
derechos indígenas en el ámbito internacional.34
Las políticas de desarrollo, contienen principios, directrices y enfoques de desarrollo
sobre los asuntos indígenas. Asimismo, reconocen los derechos colectivos de los pueblos
indígenas, el derecho a sus tierras y territorios, el principio de autodesarrollo, entre otros
elementos. Sin embargo, en la ejecución de estos planes de desarrollo existe un desfase
entre la formulación de las políticas y la práctica de la cooperación, es decir entre la teoría
y la aplicación práctica. Asimismo, hace falta el desarrollo de una política específica
dirigida a los pueblos indígenas, así como lo dispone el Convenio 169 de la OIT.
En este contexto, se observa que existe en el ámbito internacional una amplia
legislación sobre la promoción y protección de los derechos indígenas (Convenios,
políticas, estrategias, declaraciones, tratados, foros, leyes, resoluciones etc.) donde se
reconoce los derechos colectivos de los pueblos indígenas, al respecto surge la pregunta:
31
Resolución del Consejo de la Comisión Europea del 30 de Noviembre de 1998.
32
Véase, Directrices: “La labor Noruega para fortalecer el trabajo con los pueblos indígenas en la cooperación
para el desarrollo - un enfoque basado en los derechos”, páginas 9 y 10. Oslo, Noruega, año 2004.
33
Banco Interamericano de Desarrollo (BID): “Política Operativa sobre pueblos indígenas y estrategia para
el desarrollo indígena”: Pág. 8, Año 2006.
34
Ver la “Estrategia para el Apoyo Danés a los Pueblos Indígenas - temas económicos y relativos al
comercio” (DANIDA). Página 26, año 2005.
39
¿Existe una brecha de implementación sobre los derechos indígenas?, también ¿Hace falta
el desarrollo de una legislación secundaria para su aplicación práctica? Los pueblos
indígenas han logrado importantes avances, especialmente en el marco legal a nivel
nacional e internacional, respecto a sus derechos específicos. Sin embargo, estos avances no
han logrado revertir o detener el deterioro de las condiciones de vida de los pueblos
indígenas. En concreto se puede señalar que la legislación que protege los derechos de los
pueblos indígenas se encuentra en un proceso de evolución en su aplicación práctica.
La comunidad internacional ha formulado políticas y estrategias de desarrollo con el
objetivo de implementar los derechos específicos de los pueblos indígenas, en este aspecto
se observa que en la ejecución de estos planes de desarrollo existe una marcada diferencia
entre las políticas y la práctica de las actividades de cooperación, al respecto se pregunta
¿La legislación internacional reconoce los derechos indígenas, pero estos no vienen
acompañados de los respectivos planes (financiación) que garanticen su cumplimiento?
En el aspecto socioeconómico, durante la década 1994-2004, se han desarrollado
programas de educación, salud y servicios sociales a favor de los pueblos indígenas. No
obstante, el estudio del Banco Mundial 2005, revela que en este periodo muy poco se
avanzó en la reducción de las tasas de pobreza; entonces se pregunta ¿Cuáles son los
factores que dificultan reducir la pobreza indígena? Asimismo, los movimientos indígenas
se han convertido en nuevos actores políticos, sin embargo ¿Por qué a pesar de su creciente
influencia política, continúan teniendo altos niveles de pobreza?
Siguiendo esta tendencia y señalando factores que se sabe están estrechamente
asociados a la pobreza, como son la educación, el empleo, la salud y la esperanza de vida,
se comprueba que la identidad étnica continúa siendo un factor que influye a que una
persona viva en la pobreza. En el año 2004, la identidad indígena y la probabilidad de ser
pobre oscila entre 11% y 30%, según el país. Estos resultados son muy semejantes a los
encontrados en 1994, lo cual expresa que son muy pocos los cambios ocurridos a lo largo
del decenio. La interrogante que surge es la siguiente: ¿Que origina esta fuerte correlación
entre la variable pobreza y la identidad indígena? En este sentido son: el factor de la
discriminación; el bajo capital humano (educación y salud); la discriminación en el
mercado de trabajo; el limitado acceso a los servicios financieros etc.
En el marco de la promoción de la inversión privada los Gobiernos de la región
otorgan concesiones para la explotación de recursos naturales en territorios indígenas, en
este aspecto se pregunta: ¿Existe incompatibilidad en la concesión de proyectos extractivos
en territorios indígenas y los derechos colectivos reconocidos en la Constitución? En el
40
tema de la gobernabilidad, en relación al proceso de formulación de las políticas públicas,
se pregunta ¿Cuál es la participación de los pueblos indígenas en el diseño de las políticas
públicas? Asimismo, en el desarrollo de los programas de cooperación surge la siguiente
pregunta ¿Está garantizada la participación de los pueblos indígenas en las fases del ciclo
del proyecto? Igualmente, se plantea si en la formulación de las políticas y estrategias de
desarrollo, estas vienen acompañadas de su respectiva implementación, en esta orientación
la interrogante es: ¿Las políticas y estrategias de desarrollo cuentan con los recursos
necesarios para su implementación?, y finalmente ¿Cuál es el impacto de las políticas y
estrategias de cooperación en la población indígena?
La Unión Europea, en su política de apoyo a los pueblos indígenas de 1998, sostiene
que las políticas de desarrollo y las acciones de la cooperación con los pueblos indígenas se
encuentran en un proceso de evolución. En igual forma, la Directriz sobre los derechos de
los pueblos indígenas de las Naciones Unidas 2008, subraya que las políticas de desarrollo
no siempre vienen acompañadas de los planes y programas (financiamiento) para su
respectiva implementación. En suma, estas son las preguntas planteadas sobre la cuestión
de los pueblos indígenas, y teniendo en cuenta estas interrogantes podemos decir que
hemos logrado formular el problema de indagación de acuerdo a la metodología propuesta.
En esta tendencia, se pretende sustentar la hipótesis de trabajo, la cual deberá ser
contrastada con las conclusiones finales de la investigación, para confirmar o rechazar la
hipótesis planteada al inicio del estudio.35
35
Las hipótesis de trabajo se deben contrastar con las conclusiones finales del estudio, debiendo existir una
correlación entre los objetivos, la hipótesis y las conclusiones de la investigación, en caso estas sean
divergentes se deberá reformular las hipótesis de estudio. Ver, SABINO, Carlos, pág. 56 y 57, año 1994.
41
(Arenal, 2010) considera que el Estado sigue siendo una unidad política que desempeña un
papel relevante en la sociedad internacional, pero enfatiza el protagonismo indiscutible y
creciente de otros nuevos actores de las relaciones internacionales.
En relación a la METODOLOGÍA de investigación, en el desarrollo de la tesis se ha
seguido los criterios metodológicos del profesor CALDUCH, quien reconoce que toda tarea
de investigación en el ámbito de las Relaciones Internacionales, como en el de cualquier
otra ciencia, requiere un conocimiento previo del proceso general de la investigación
científica para disponer de una guía clara de las etapas que debemos recorrer y los
requisitos que debemos cumplir en cada una de ellas antes de pasar a la fase siguiente. En
general, sobre los métodos de investigación señala cuatro categorías: a) Científica b)
Académica c) Divulgativa y, d) Periodística.
En este marco, se destaca los principios de la metodología de investigación
científica, la cual se define: “como aquella que se realiza para incorporar nuevos
conocimientos (investigación básica), métodos o técnicas de investigación (investigación
aplicada) a una determinada disciplina científica o bien para verificar (comprobar
empíricamente) la validez de los conocimientos, teorías o técnicas ya existentes”. En este
sentido se trata, por tanto, del tipo de investigación más creativo o innovador pero también
más exigente en cuanto a sus métodos y resultados. 36
En relación al método de investigación PEÑA, dice que éste “debe brindarnos ante
todo una concepción del mundo, o sea, el cómo vamos a percibir las cosas y los procesos, y
a partir de esto nos debe servir como el “hilo” conductor para penetrar en las cosas,
encontrar su esencia, descubrir la razón de ser de los procesos y entender su desarrollo y
transformación. Por lo tanto, el método, va a descubrir, no a crear, la realidad concreta y
objetiva de las cosas. En este aspecto, la creación científica del conocimiento se va a
encontrar determinada en última instancia por el método de estudio el substratum filosófico
que este contenga”. 37
En esta orientación KAPLAN, sostiene que los métodos “son principios lógicos o
filosóficos suficientemente específicos como para estar relacionados con la ciencia en
cuanto hacer distinto de otras empresas e intereses humanos. De esa forma, los métodos
incluyen procedimientos tales como la elaboración de conceptos e hipótesis, la realización
de observaciones, mediciones y experimentos, la construcción de modelos y teorías, la
36
Véase, CALDUCH, Rafael: “Curso de métodos y técnicas de investigación en relaciones internacionales”.
UCM. Disponible en: [Link] Pág.14.
37
Véase, PEÑA GUERREO, Roberto: 1978. Citado por ARENAL, Celestino del: 2010, Op. cit., pág. 453.
42
explicitación de explicaciones y la realización de predicciones”.38 De igual forma, todo
proceso de investigación exige la utilización de procedimientos operativos rigurosos,
adaptados al tipo de fenómeno que se estudia y al objetivo que se persigue.
En suma una investigación (Eco, 2001) es científica cuando cumple los siguientes
requisitos: 1) La investigación versa sobre un objeto reconocible y definido de tal modo que
también sea reconocible por los demás. Definir el objeto significa entonces definir las
condiciones bajo las cuales podemos hablar en base a unas reglas que nosotros mismos
estableceremos o que otros han establecido antes que nosotros 2) La investigación tiene que
decir sobre este objeto cosas que todavía no han sido dichas o bien revisar con óptica
diferente las cosas que ya han sido dichas 3) La investigación tiene que ser útil a los demás.
Un trabajo es científico (una vez observados los requisitos de los puntos 1 y 2) si añade
algo a lo que la comunidad ya sabia y si ha de ser tenido en cuenta, al menos en teoría, por
todos los trabajos futuros sobre el tema 4) La investigación debe suministrar elementos
para la verificación y la refutación de la hipótesis que presenta, y por tanto tiene que
suministrar los elementos necesarios para su seguimiento público.39 Finalmente, subraya
que una tesis tiene que ser original, que debe formular aspectos que todavía son muy poco
conocidos. En el desarrollo de la investigación se han utilizado los siguientes métodos:
1) El método DESCRIPTIVO: Este método consiste en realizar una exposición
narrativa, numérica y/o gráfica, lo más detallada y exhaustiva posible de la realidad que
se investiga. El objetivo de este método es disponer de un primer conocimiento de la
realidad tal y como se desprende de la observación directa que realiza el analista y/o del
conocimiento que ha adquirido a través de la lectura o estudio de las informaciones
aportadas por otros autores. Por tanto se trata de un método cuya finalidad es obtener y
presentar, con el máximo rigor o exactitud posible, la información sobre una realidad de
acuerdo con ciertos criterios previamente establecidos por cada ciencia (tiempo, espacio,
características formales, características funcionales, efectos producidos, etc.).
De acuerdo con esta finalidad, el método descriptivo nos debe aportar información
rigurosa e interpretada según los criterios establecidos por cada disciplina científica. Ello
significa que no basta con la información bruta y/o, la información ordenada. El rigor
exigido por este método presupone obtener toda la información necesaria sobre el
fenómeno que se investiga, pero sólo esa información. Junto al rigor, el método descriptivo
38
KAPLAN, Abraham. Citado por ARENAL, Celestino del: 2010, Op. cit. pág. 453. Madrid.
39
Véase, ECO, Humberto: “Como se hace una tesis - Técnicas y procedimientos de estudio, investigación y
escritura”, Páginas 43, 44. Mayo 2001, Barcelona.
43
exige la interpretación de la información de acuerdo con ciertos requisitos o exigencias
propios del objeto material o formal de la disciplina científica en cuyo seno realizamos la
investigación. Esta interpretación, aunque es subjetiva, no es en absoluto arbitraria, pues
debe ser coherente con los hechos, tal y como se presentan en la realidad, y consistente con
los requerimientos de la disciplina.40
La investigación descriptiva es aquella que reseña las características o rasgos de la
situación o fenómeno objeto. Sirven para explicar las características más importantes del
fenómeno que se va a estudiar en lo que respecta a su aparición, frecuencia y desarrollo de
la investigación descriptiva para llegar a conocer las situaciones, costumbres y actitudes
predominantes a través de la descripción exacta de las actividades, objetos, procesos y
personas. Su meta no se limita a la recolección de datos, sino a la predicción e
identificación de las relaciones que existen entre dos o más variables. Esta metodología
permite recoger los datos, analizar en relación a la hipótesis y/o teoría, exponiendo de
manera sintética las informaciones de manera objetiva y luego analizar los resultados, a fin
de extraer generalizaciones significativas que contribuyan al nuevo conocimiento.
En el trabajo de investigación se ha seguido el criterio del método descriptivo, en
sus formas, narrativo, histórico y estadístico; caracterizado por la búsqueda de rigor en la
información y su adecuada interpretación, en relación con la tesis sobre la cooperación
internacional y los pueblos indígenas. En esta orientación, se aborda el aspecto histórico de
los pueblos indígenas, la evolución de la población indígena, la región geográfica donde se
concentran los pueblos indígenas, la situación de pobreza estructural, los indicadores
socioeconómicos del nivel de vida etc. En los datos estadísticos, los informes técnicos y
los gráficos se tratan de identificar las relaciones que existe entre las variables de la realidad
social y económica de los pueblos indígenas. En esta perspectiva también se interpreta el
alcance de las políticas desarrollo formuladas por la cooperación internacional, que tienen
como objetivos implementar los derechos colectivos de los pueblos indígenas. En síntesis la
interpretación de los hechos bajo el prisma del objeto de estudio como un subsistema en la
ciencia de las Relaciones Internacionales.
2) EL método ANALÍTICO: Este método parte del conocimiento general de una
realidad para realizar la distinción, conocimiento y clasificación de los distintos elementos
esenciales que forman parte de ella y de las relaciones que mantienen entre sí. Se basa en el
supuesto de que el todo permite conocer y explicar las características de cada una de sus
40
CALDUCH, Rafael: OP. cit., pág. 24. Año 2003.
44
partes y de las relaciones que existen entre ellas. Ello presupone que en el proceso de
descomposición del todo en sus partes la pérdida de información no es esencial, pero esta
presunción no es del todo correcta.
El empleo del método analítico resulta imprescindible para poder aplicar con
posterioridad el método comparativo. Por otra parte, el empleo de este método nos permite
descubrir las principales relaciones de causalidad que existen entre los sucesos o variables
de la realidad investigada. Se convierte así en un método fundamental para toda
investigación científica o académica e imprescindible para poder realizar dos de las
operaciones teóricas más elementales: la conceptualización y la clasificación. 41
El método analítico ha permitido la acumulación de descripciones, con la finalidad
de distinguir la relación entre las variables objeto de estudio. En este aspecto, la
investigación se ha centrado en tres aspectos principales: Primero el estudio de los
principales instrumentos internacionales que protegen los derechos de los pueblos
indígenas. Segundo, el estudio y análisis de las principales políticas y estrategias de
desarrollo, que tienen el propósito de implementar los derechos indígenas. Tercero realizar
un análisis crítico del proceso de reconocimiento de los derechos de los pueblos indígenas.
En lo sustancial se pretende de acuerdo al método analítico descubrir las principales
relaciones de causalidad que existen entre las variables de la realidad investigada. En
concreto indagar las causas y la relación que existe entre la situación de pobreza de los
pueblos indígenas, los instrumentos legales que protegen los derechos indígenas y, la
implementación de las políticas de cooperación que hagan efectivo sus derechos.
El análisis de los principales instrumentos que protegen los derechos indígenas en el
ámbito internacional, la formulación de las políticas de desarrollo de los organismos de
cooperación internacional y, el diagnóstico de la situación de pobreza estructural de la
población indígena, han permitido su posterior conceptualización y clasificación de acuerdo
a los criterios metodológicos (concepto de desarrollo con identidad, el etnodesarrollo, el
modelo comunitario, la sistematización de convenios y tratados sobre los derechos
indígenas; así como un análisis comparativo de los principios, enfoques y metodologías de
las políticas de cooperación bilateral y multilateral).
El estudio también ha privilegiado la utilización de fuentes PRIMARIAS y visitas
de campo, con el propósito de desarrollar el trabajo de investigación. En este aspecto, la
documentación base ha sido los textos, tesis, tratados, convenios, declaraciones y revistas
41
CALDUCH, Rafael: Op. cit., pág. 25.
45
especializadas de la Biblioteca de la Universidad Complutense de Madrid, los documentos
sobre las Estrategias de cooperación de la Biblioteca de la AECID, las revistas
especializadas sobre cooperación y desarrollo del IUDC-UCM, los textos de la Universidad
Carlos III de Madrid, y la asistencia a eventos sobre pueblos indígenas en Casa América y
otros. En este mismo orden de cosas, también se ha consultado los textos y documentos de
la Biblioteca de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y la Universidad Católica
de Lima. Asimismo, la visita al Vice-Ministerio de interculturalidad, a la Comisión de
Pueblos Indígenas del Congreso de Diputados del Perú, la visita a diversas organizaciones y
comunidades indígenas de las regiones de Ayacucho, Cusco y Apurímac en el Perú.
En relación a las TÉCNICAS de investigación, es decir, a las herramientas
utilizadas para el análisis de la realidad estudiada, se ha empleado los principios teóricos
de la ciencia de las Relaciones Internacionales. Partiendo de un enfoque holístico y
multidisciplinar, se ha intentado integrar las aportaciones de otras disciplinas a las
categorías de las Relaciones Internacionales (la política exterior de los Estados en la
cooperación para el desarrollo, los organismos internacionales de promoción del desarrollo,
los pueblos indígenas como actor político etc.), de la Economía (análisis de estadísticas
sociales y económicas sobre la situación de pobreza indígena), de la Historia (evolución de
la población indígena, proceso de colonización y descolonización), del Derecho (estudio de
los instrumentos jurídicos que protegen los derechos de los pueblos indígenas) y de la
Antropología (conceptos del etnodesarrollo, biodiversidad, étnico, interculturalidad etc.). 42
La noción OBJETIVA tiene que ver principalmente con la proyección práctica de la
investigación, el hecho de haber trabajado en proyectos de cooperación internacional
dirigidos a las comunidades indígenas de la región sur del Perú. Esta experiencia ha
permitido observar de manera objetiva la realidad de los pueblos indígenas, su cultura, sus
instituciones sociales, políticas y económicas, y también la necesidad de formular un “Plan
de Desarrollo Indígena” que incluya sus aspiraciones y prioridades. Asimismo, se ha
seguido el conflicto étnico de los pueblos nativos de la amazonia con el Estado peruano el
2009, conflicto que se originó por la política del gobierno de promover proyectos de
inversión extractivos en tierras indígenas, sin realizar el derecho de “consulta” con la
población indígena, derecho reconocido en el Convenio 169 de la OIT.
Otro aspecto que falta especificar, tiene que ver la elección del tema de
investigación. En este sentido, nos referimos al aspecto subjetivo que originó este estudio,
42
Sobre la aportación de otras disciplinas al desarrollo de un cuerpo científico de las Relaciones
Internacionales. Ver el libro de CALDUCH, Rafael: Relaciones Internacionales, Madrid, 1991. Pág. 27.
46
el cual está en relación al hecho de ser oriundo de un pueblo andino (Bambamarca) del
norte del Perú, ciudad rodeada por comunidades indígenas, pueblos donde habitan los
indios del Perú profundo, estas reseñas sirvieron de inspiración para elegir el tema de
investigación. Asimismo, destacar que uno de los objetivos es conocer y visibilizar la
realidad de los pueblos indígenas, que hoy se encuentra en una situación de pobreza,
haciéndose necesario el apoyo de la cooperación internacional y de los Estados nacionales.
En resumen, desde una perspectiva metodológica, se ha optado por una
aproximación al método de investigación descriptivo y analítico, por ser los más adecuados
para la investigación sobre la cooperación y los pueblos indígenas. En consecuencia, la
huella en el camino queda visible y los resultados de esta investigación disponibles para
todos aquellos que quieran profundizar en el estudio de la cooperación, el desarrollo y los
pueblos indígenas de América Latina. Lo cual sería aún más enriquecedor, plantear estudios
desde la óptica de los derechos colectivos, los modelos de desarrollo comunitario, el
enfoque de derechos humanos, el etnodesarrollo, el desarrollo con identidad, las políticas de
cooperación y su impacto en la población indígena, el principio de libre determinación y
autonomía etc. Aspectos que deben ser abordados en el marco del nuevo paradigma de la
cooperación internacional basado en los “derechos humanos y culturalmente sensibles”.
OBJETIVOS GENERALES
47
en la ejecución de estos planes de desarrollo existe una marcada divergencia entre las
políticas y la práctica de la cooperación, esto debido en especial a la ausencia del
carácter vinculante de la legislación. En otros términos, se reconocen los derechos de
los pueblos indígenas, pero estos no siempre vienen acompañados de su respectiva
implementación (planes, programas y proyectos) que garanticen su cumplimiento.
OBJETIVOS ESPECÍFICOS 43
2. Estudio del “derecho de consulta”, un caso práctico sobre el conflicto de los pueblos
amazónicos con el Estado peruano 2009, en el marco del Convenio 169 de la OIT de
1989. Asimismo, la sistematización de los principales aspectos teóricos de las políticas
de desarrollo sobre los derechos colectivos de los pueblos indígenas.
3. Análisis y estudio comparativo sobre los derechos colectivos de los pueblos indígenas
reconocidos en la Constitución política de los países andinos de Bolivia, Ecuador y
Perú. Igualmente, breve descripción del modelo comunitario del Estado Plurinacional
de Bolivia, y del enfoque de desarrollo de “Vivir Bien”.
43
Los objetivos específicos tratan de explicar de un modo más concreto el alcance de los generales. Asimismo
los objetivos tanto generales como específicos buscan tener una estrecha correlación con la formulación del
problema, estos expresaran los resultados que se deseen obtener al final del trabajo, y entonces reflejara en
forma afirmativa las hipótesis iniciales. Ver SABINO, Carlos: 1994, pág. 65.
48
En los trabajos de investigación, la formulación de la HIPÓTESIS es uno de los aspectos
más relevantes, porque las hipótesis determinan el rumbo de la investigación, entendida
ésta última en su estricto significado etimológico44, constituyéndose en una guía para el
investigador al describir el camino para llegar a las conclusiones finales del estudio. En
consecuencia, a partir del análisis de la bibliografía existente, y del conocimiento práctico
sobre los asuntos indígenas, se formulan las siguientes suposiciones o hipótesis:
HIPÓTESIS DE TRABAJO
Los pueblos indígenas actualmente se encuentran en una situación de pobreza, las causas
tienen su origen en el proceso histórico de la colonización, que originó el desplazamiento
de sus propias tierras y territorios, además de la continuada y sistemática discriminación de
la sociedad dominante y la falta de acceso a los servicios sociales, financieros, laborales etc.
En consecuencia, han perdido el control de las decisiones sobre su autogestión y de la
aplicación de sus propios modelos de desarrollo. Los pueblos indígenas demandan el
reconocimiento de sus derechos colectivos en su condición específica de pueblos
autóctonos y sociedades culturalmente diferenciadas. Estos incluyen no solo los derechos
humanos más básicos a la vida e integridad, sino también los derechos sobre sus tierras y
territorios, el idioma, la autonomía, la salud, la educación, el derecho de autodesarrollo y
otros elementos que forman parte de su identidad cultural.
En esta perspectiva, el Estado como parte de su política exterior de cooperación y
los organismos internacionales de promoción del desarrollo han formulado “políticas y
estrategias de desarrollo” con el propósito de implementar los derechos de los pueblos
indígenas reconocidos en el ámbito internacional. En este contexto, existe una amplia
legislación sobre los derechos reconocidos a los pueblos indígenas (convenios, políticas,
tratados, conferencias, foros, declaraciones, resoluciones, etc.). Observándose, que existe
una gran brecha de implementación, en particular por el desfase existente entre la
legislación y la práctica jurídica y política. En igual tendencia, los organismos de
cooperación Bilateral y Multilateral han diseñado políticas y estrategias de desarrollo en el
marco del Convenio 169 de la OIT de 1989, con la finalidad de implementar los derechos
44
Siguiendo a CALDUCH, las “hipótesis son soluciones o respuestas que se intuyen, presumen o conjeturan
como las más adecuadas para abordar la resolución de los problemas o interrogantes formuladas. En otras
palabras, las hipótesis son suposiciones de respuestas o soluciones a los problemas que suscita la realidad
susceptible de verificarse, confirmándose o refutándose, a través de la investigación científica”. También
como lo ha señalado Pardinas: Hipótesis es una proposición enunciada para responder tentativamente a un
problema. Véase, PARDINAS, F.: Citado por CALDUCH, Rafael: Op. cit., pág. 33.
49
específicos de los pueblos indígenas. No obstante, en la ejecución de estos planes de
desarrollo existe una marcada divergencia entre las políticas y la aplicación práctica de las
actividades de cooperación. En efecto, se reconocen los derechos específicos de los pueblos
indígenas, pero estos no siempre vienen acompañados de (programas y proyectos) que
garanticen su cumplimiento, esto debido en gran parte a la falta de su carácter vinculante.
Los movimientos indígenas se han convertido en los últimos años en nuevos actores
políticos en la escena internacional. Sin embargo, a pesar de su creciente influencia política
esto no se ha traducido en una mejora de su nivel de vida. Diversos estudios coinciden en
señalar que continúan en una situación de pobreza, la cual se refleja (Anaya, 2006) en los
indicadores del nivel de vida de la población indígena, que son los más bajos en
comparación con el promedio de la población nacional, igualmente existe una alta
correlación entre la variable pobreza y ser indígena. En la década de 1994-2004 se han
registrado pocos avances en la reducción de la pobreza, los pueblos indígenas continúan
teniendo menos años de educación, menor acceso a los servicios de salud etc. En este
aspecto (Patriños, 2005) se recomienda mejorar el capital humano, mediante la aplicación
de políticas públicas que reconozcan el derecho a la educación bilingüe, la salud, el acceso
al mercado laboral, a los servicios financieros, entre otros etc.45
RAZONAMIENTO DE LA HIPÓTESIS
Los pueblos indígenas se encuentran en una situación de pobreza y de exclusión social, las
causas de la pobreza son de carácter histórico y estructural que tienen su origen en los
procesos de colonización externa o interna, que originó el desplazamiento de sus propias
tierras y territorios. Asimismo, en la continuada y sistemática discriminación de la sociedad
y la falta de reconocimiento de sus derechos colectivos. Actualmente la percepción general
que se tiene de las causas que explican su pobreza, es la falta de reconocimiento jurídico o
de aplicación efectiva de sus derechos sociales, económicos, políticos y culturales. En este
sentido su pobreza, entonces, ha de entenderse no como un bajo nivel de ingreso, sino como
la falta de la aplicación efectiva de sus derechos colectivos. Además, debido a sus propios
45
En relación a la cuestión metodológica, las hipótesis tienen dos criterios: por su importancia y por el
momento de su formulación. De acuerdo con su importancia se puede diferenciar entre hipótesis básicas e
hipótesis auxiliares. Las primeras son aquellas que se refieren al núcleo central de relaciones causales
explicativas del funcionamiento de la realidad que se investiga, en otras palabras, son hipótesis formuladas
respecto de las que se consideran causas originarias del fenómeno investigado. Por ejemplo, en una
investigación sobre la política exterior de un país realizada siguiendo el modelo realista, las hipótesis sobre
las relaciones de poder político-militar serían hipótesis básicas. Véase, CALDUCH, Rafael: Op. cit., pág. 33.
50
modelos de desarrollo, y valores comunitarios no participan en una economía de mercado,
ni de los beneficios de la globalización.
Los pueblos indígenas demandan el reconocimiento de sus derechos colectivos en
su condición específica de pueblos autóctonos y sociedades culturalmente diferenciadas.
Estos incluyen no solo los derechos humanos básicos para tener una vida digna y
fortalecida en el marco de su propia identidad cultural. Sino también el derecho sobre sus
tierras y territorios, el idioma, la salud, la educación, el autodesarrollo, la autonomía y otros
elementos de su identidad cultural.
En este sentido, los derechos indígenas están reconocidos en diversos instrumentos
internacionales de protección de los derechos de los pueblos indígenas, siendo el Convenio
169 de la OIT de 1989, “sobre pueblos indígenas y tribales en países independientes”, el
principal instrumento jurídicamente vinculante, que reconoce los derechos específicos de
los pueblos indígenas, y más recientemente la “Declaración de las Naciones Unidas sobre
los derechos de los pueblos indígenas” 2007,46 el cual reconoce los derechos individuales y
colectivos de los pueblos indígenas; el Convenio sobre Diversidad Biológica 1992 que
reconoce derechos sobre sus conocimientos tradicionales, la Directiva Operacional 4.10 del
Banco Mundial de 2005; la Resolución de 1998, de la Unión Europea sobre el apoyo a los
pueblos indígenas; la Declaración de Machu Picchu de 2001, sobre los pueblos indígenas y
la lucha contra la pobreza. Además, varios Estados de América Latina han reconocido los
derechos indígenas en sus respectivas normas constitucionales.
En este marco, los Estados de España, Dinamarca, Noruega, Alemania y Holanda
como parte de su política exterior de cooperación, y los organismos internacionales de
desarrollo, como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Banco Mundial (BM), la
Organización Internacional del Trabajo (OIT), y la Unión Europea UE, han diseñado
políticas y estrategias de desarrollo dirigidas a los pueblos indígenas, las cuales tienen
como objetivos la reducción de la pobreza, el desarrollo sostenible y la observancia de los
derechos humanos. Las políticas de desarrollo buscan implementar los derechos específicos
reconocidos a los pueblos indígenas en la legislación internacional, en relación a sus
derechos colectivos sobre las tierras, el autodesarrollo, el comercio ético, sus idiomas etc.
En igual tendencia, se observa que existe en el ámbito regional e internacional una
amplia legislación sobre la promoción y protección de los derechos indígenas, (Convenios,
46
La Declaración de las Naciones Unidas sobre los derechos de los pueblos indígenas de 2007, no es un
instrumento coercitivo del derecho internacional, sin embargo representa un marco para el desarrollo de
normas legales en el ámbito internacional y afirma el compromiso político y moral de las Naciones Unidas y
los Estados miembros para luchar contra la discriminación y la violación de los derechos humanos.
51
políticas, declaraciones, tratados, leyes, resoluciones etc.) que reconocen los derechos
colectivos de los pueblos indígenas, y sus elementos como el derecho a sus tierras, la
educación, el autogobierno, el derecho de libre determinación etc. No obstante, que existe
una vasta legislación sobre los derechos indígenas, la percepción que se tiene sobre esta
cuestión, es que existe una gran brecha de implementación entre la legislación y la
aplicación efectiva de los derechos colectivos, haciéndose patentes los problemas a los que
se enfrentan para su cumplimiento, especialmente por el desfase existente entre la
legislación y la práctica jurídica y política. Asimismo, falta adecuar la legislación nacional
de los países de la región a las disposiciones de la legislación internacional, en particular
del Convenio 169 de la OIT. En concreto, la amplia legislación que protege los derechos
colectivos de los pueblos indígenas, se encuentra en un proceso de evolución, falta
desarrollar una legislación secundaria para la aplicación efectiva de sus derechos
específicos. En relación a la implementación de las políticas de desarrollo, formuladas por
la cooperación internacional, se observa que existe una marcada divergencia entre las
políticas y la práctica de la cooperación, es decir se reconocen los derechos de los pueblos
indígenas, pero estos no vienen acompañados de los mecanismos para sus respectiva
implementación (planes, programas y proyectos) que garanticen su observancia.
Otros elementos que dificultan el avance del proceso de reconocimiento de los
derechos indígenas, son: la continuada discriminación, la falta de acceso a los centros de
poder y la presión de la sociedad dominante. En este aspecto existe la necesidad de diseñar
políticas públicas que atiendan a la especificidad de los pueblos indígenas, que admitan la
multiplicidad de modelos de desarrollo y de formas de vida, en el sentido de reconocer las
demandas indígenas que van desde el reconocimiento de sus tierras hasta el derecho de
autonomía y libre determinación. Estos son los derechos básicos que demandan los pueblos
indígenas, para lograr un desarrollo desde su propio territorio y para su identidad cultural.
En el proceso de reconocimiento de los derechos de los pueblos indígenas, por parte
de los Estados de América Latina, en muchos casos existe incompatibilidad entre los
derechos constitucionales de los pueblos indígenas y las concesiones para la explotación de
recursos naturales en territorios donde habitan los indígenas (petróleo, gas, minerales etc.).
Los pueblos indígenas denuncian que no se aplica adecuadamente su derecho a la
“consulta”, ante la promulgación de leyes que afectan sus tierras y territorios. Sobre este
asunto, la Declaración Naciones Unidas 2007, señala que los Estados celebraran consultas y
cooperaran de buena fe con los pueblos indígenas interesados por medio de sus
instituciones representativas antes de adoptar y aplicar medidas legislativas o
52
administrativas que los afecten, a fin de obtener su consentimiento libre, previo e informado
(Art. 19). En este aspecto, existen conflictos étnicos entre el Estado y los pueblos indígenas,
por la falta de una debida aplicación del derecho de “consulta” y de la creación de
mecanismos de diálogo intercultural, así como lo dispone el Convenio 169 de la OIT.
El estudio del Banco Mundial, sobre los “Pueblos Indígenas, Pobreza y Desarrollo
Humano en América Latina” del año 2006, manifiesta que en el periodo 1994-2004, los
resultados en materia de reducción de la pobreza de los pueblos indígenas fue escaso,
observándose que las tasas de pobreza cambiaron en la región, pero en relación a los
pueblos indígenas que se encuentran en una situación de pobreza no tuvo mucha variación
en los países de América Latina. En la primera evaluación regional del nivel de vida de los
pueblos indígenas, realizado el año de 1994 se encontraron indicadores de una situación
económica muy inferior a la del promedio de la población total. Con el propósito de
conocer la situación real de los pueblos indígenas, el Banco Mundial después de diez años
(2005), realizo otro estudio de seguimiento, en el cual constato que, pese a que se han
puesto en práctica programas sociales para mejorar el acceso a la educación, la salud etc.,
los indígenas siguen registrando las mayores tasas de pobreza de la región.
Las políticas de cooperación bilateral y multilateral, contienen principios, enfoques
y metodologías participativas, para la planificación, y la toma de decisiones en la práctica
de la cooperación. Las disposiciones están orientadas a reconocer y promover los derechos
de los pueblos indígenas en una gama de cuestiones, como el derecho sobre sus tierras y
territorios, el principio de libre determinación, el derecho de autodesarrollo etc. La
estrategia de España de 2006, formula un enfoque basado en los derechos humanos y el
autodesarrollo, la estrategia de las Naciones Unidas de 2008, plantea un enfoque de
desarrollo basado en los “derechos humanos y culturalmente sensibles”, entre otros.
El objetivo principal de las políticas y estrategias de la cooperación internacional, es
la erradicación de la pobreza, el desarrollo sostenible y la observancia de los derechos
humanos de los pueblos indígenas, así como, busca apoyar los procesos de autodesarrollo
de los pueblos indígenas. Las políticas tienen como estándares los principales instrumentos
internacionales de protección de los derechos indígenas, en forma específica el Convenio
169 de la OIT. Sin embargo la formulación de las políticas de desarrollo no viene siempre
acompañada de los mecanismos para su implementación, es decir los recursos destinados
para los programas y proyectos de desarrollo son todavía muy escasos.
Los pueblos indígenas como actores políticos en el ámbito internacional, desde la
perspectiva de las Relaciones Internacionales, no ha sido suficientemente tratados (Sobero,
53
2003), su presencia, y su carácter de inspirador y generador de cambio, además de sus
actividades y relaciones de ámbito transnacional que realizan con otros actores sociales,
políticos y de cooperación, no han recibido el interés que merecen de la sociedad global.
Asimismo, los movimientos indígenas desde su propia visión de desarrollo, también
demandan un “desarrollo con identidad”, en este aspecto manifiestan que los Estados
diseñaron políticas públicas con un enfoque de desarrollo vertical de “arriba hacia abajo” y
de “afuera hacia adentro”, lo cual consideran que es una imposición que amenaza con
sustituir la lengua, las prácticas sociales, culturales, políticas y económicas.
En el aspecto económico (Anaya, 2006) los indicadores del nivel de vida de la
población indígena son los más bajos en comparación con el resto de la población, también
diversos estudios concluyen que existe una alta correlación entre ser pobre e indígena. En
este contexto, debido a sus propios modelos de desarrollo de carácter comunitario no
participan de los beneficios de la economía de mercado. 47
En síntesis, la hipótesis está construida en torno a la idea central que los pueblos
indígenas se encuentran en una situación de pobreza, que las causas tienen su origen en el
proceso histórico y, en la actualidad se debe a la falta de reconocimiento de sus derechos
colectivos y la aplicación de sus propios modelos de desarrollo. Al respecto, existe una
amplia legislación internacional que reconocen los derechos de los pueblos indígenas, así
como, la cooperación internacional ha formulado políticas y estrategias de desarrollo con el
objetivo de implementar los derechos indígenas. Sin embargo, existe una gran brecha de
implementación entre la teoría y la práctica de la cooperación, haciéndose presentes
problemas relacionadas a su aplicación y cumplimiento. Esto debido en gran parte a la falta
del carácter vinculante de las políticas de cooperación, en el propósito de implementar los
derechos indígenas, mediante la ejecución de programas y proyectos de desarrollo indígena,
que garanticen su cumplimiento.
47
Véase, el informe del Relator Sr. James ANAYA, visita a la población indígena de Ecuador, el 2006.
54
CONCLUCIONES DEL CAPITULO I
El informe de las Naciones Unidas 2005, revela que en la actualidad existen alrededor de
5.000 pueblos indígenas, repartidos en 70 países de los cinco continentes, lo que suma más
de 370 millones a nivel mundial. En América Latina, viven 50 millones lo que representa el
10% de los habitantes de la región. Las culturas étnicas representan una diversidad cultural
enorme, en cuanto a sus lenguajes y cosmovisión. Sin embargo, debido a los procesos de
colonización, la creación de Estados y la discriminación de la sociedad, han perdido el
control sobre su autogestión y la aplicación de sus propios modelos de desarrollo.
El estudio del Banco Mundial 2005, subraya que a pesar de su creciente influencia
política en los últimos años, los pueblos indígenas han avanzado muy poco en materia
económica y social durante la última década (1994-2005) y continúan sufriendo mayores
niveles de pobreza, y discriminación que otros grupos. Los pueblos indígenas como nuevos
actores políticos en el ámbito internacional, no han sido suficientemente abordada (Sobero,
2003) su presencia, y su carácter de inspirador y generador de cambio en la agenda
internacional no ha recibido el interés que merece de la sociedad global.
En el ámbito internacional existe una vasta legislación que reconoce los derechos de
los pueblos indígenas. No obstante, existe una gran brecha de implementación, entre la
legislación y la realidad cotidiana haciéndose presentes los problemas en su aplicación y
cumplimiento. Los Estados como parte de su política exterior de cooperación, y de igual
forma los organismos internacionales han formulado “políticas y estrategias de desarrollo”
dirigidas a la población indígena. Sin embargo, en la implementación de las políticas de
desarrollo, que tienen el propósito de hacer efectivo los derechos reconocidos a los pueblos
indígenas, existe una marcada divergencia entre las políticas y la práctica de la cooperación.
En este sentido, la legislación internacional reconocen los derechos indígenas pero estos no
vienen acompañados de los planes que garanticen su cumplimiento.
Los pueblos indígenas demandan el reconocimiento de sus derechos colectivos y
autonomía, entendido esté, como la capacidad para gestionar su propio desarrollo
económico, social y cultural. Otros elementos están en relación al derecho a la ciudadanía,
el autogobierno, el derecho de consentimiento libre previo e informado, la seguridad
alimentaria, la educación y la salud. Los cuales constituyen derechos básicos que demandan
los pueblos indígenas para lograr un desarrollo con identidad desde su propio territorio.
55
CAPITULO II
En este capítulo, se exponen los fundamentos teóricos que sustentan la hipótesis o dentro de
los cuales se enmarca el problema, que viene hacer las bases conceptuales del proyecto de
investigación, como son: la teoría de las Relaciones Internacionales, la cooperación
internacional y el enfoque de etnodesarrollo y desarrollo con identidad. En este marco, la
cooperación internacional para el desarrollo, se sitúa como un subsistema de estudio de las
Relaciones Internacionales, de las que constituye un ámbito específico, y van dirigidas,
básicamente, a mejorar las condiciones de vida de la población de los países
subdesarrollados. Los pueblos indígenas constituyen un sector de la población considerados
los más pobres, en efecto, se considera que conforman el Cuarto Mundo. En este sentido,
los derechos de los pueblos indígenas han sido reconocidos en el Convenio 169 de la OIT
sobre los pueblos indígenas 1989 y, en la Declaración de las Naciones Unidas sobre los
derechos indígenas 2007. Asimismo, los organismos de cooperación Bilateral y Multilateral
han formulado políticas de desarrollo con el objetivo de implementar los derechos
reconocidos a la población indígena. Las demandas de los indígenas van desde el derecho
sobre sus tierras y territorios hasta el derecho de autonomía y libre determinación.
Los movimientos indígenas han emergido en la escena internacional como actores
políticos (Arenal, 2002), al respecto, en la década de los ochenta se han producido intensos
debates que han roto con el monopolio del Estado como actor único, y ahora se reconoce la
existencia de una pluralidad de nuevos actores emergentes. Se trata de una pluralidad que
engloba a las organizaciones internacionales de carácter interestatal (OI), actores regionales
como la (UE), las organizaciones no gubernamentales (ONG) de carácter internacional, las
organizaciones transnacionales (OT), las naciones sin Estado, las minorías étnicas y
pueblos indígenas, asociaciones, e individuos que actúan en el marco internacional.
La teoría de las Relaciones Internacionales, es una ciencia que se ocupa de estudiar
la realidad y los problemas de la sociedad internacional. En este aspecto, el paradigma de la
Sociedad Internacional, señala que a diferencia de la concepción tradicional que defendía la
consideración exclusiva de los actores estatales se pasa a una consideración que toma
también en cuenta los variados actores no estatales, supranacionales, transnacionales, sub
nacionales e, incluso, los seres humanos, que están presentes y actúan en la sociedad
mundial y que desempeñan también un papel más decisivo que los propios Estados.
56
En esta tendencia, la emergencia en el ámbito internacional (Sobero, 2003) de los
pueblos indígenas, desde la perspectiva de las Relaciones Internacionales, no ha sido
suficientemente abordada. El movimiento indígena, su presencia, y su carácter de generador
de cambio en la agenda internacional no han recibido el interés que merece. En
consecuencia la experiencia indígena de resistencia, su discurso y sus propuestas de
desarrollo permanecen ocultos a los ojos de la sociedad internacional. Esta realidad
contrasta con el carácter altamente novedoso de sus avances y reconocimientos alcanzados
en el terreno internacional (Anaya, 2006) y con el creciente protagonismo desarrollado a
nivel regional, estatal y local. En concreto, el estudio de la cooperación internacional y los
pueblos indígenas, constituye un tema del ámbito de las relaciones internacionales, en
forma específica, se enmarca en el paradigma de la sociedad transnacional.
48
Véase, SOTILLO, José: “El sistema de cooperación para el desarrollo - Actores, Formas y Procesos”.
IUDC-UCM. Página 64, Ediciones CATARATA, Madrid - España, 2011.
57
estrictamente políticos, donde se produce una ampliación en cuanto a los actores. En este
aspecto, de la consideración exclusiva de los actores estatales se pasa a una consideración
de variados actores no estatales, supranacionales, transnacionales, subnacionales y de seres
humanos, que actúan en la sociedad mundial: 49
La investigación, se circunscribe como un subsistema en el campo del estudio de las
Relaciones Internacionales, bajo el paradigma del Transnacionalismo o sociedad global. En
este aspecto se parte del supuesto que los pueblos indígenas constituyen un nuevo actor
internacional, que emerge en la escena política de América Latina. Asimismo, se entiende
que la cooperación internacional es realizada por los Estados, como parte de su política
exterior de cooperación (bilateral) y, por los organismos internacionales de desarrollo
(multilateral). Es necesario subrayar, que no se persigue en esta modesta investigación
elaborar un marco teórico y metodológico para la comprensión de la sociedad internacional,
en lo sustancial, se pretende destacar los principios básicos de la teoría de las Relaciones
Internacionales, con el propósito de enmarcar el objeto de estudio en los postulados de esta
disciplina y, tratar el tema indígena como un problema de la sociedad global.
Las Relaciones Internacionales vienen experimentando una dinámica de cambio, el
paradigma realista estatocéntrico que otorgaba al Estado el protagonismo exclusivo,
evolucionó a partir de la década del ochenta hacia la aceptación de un concepto más
amplio, de reconocer otros actores en el ámbito internacional. También se enfrenta ante un
mundo desarrollado, donde existen relaciones comerciales y financieras, el desarrollo
tecnológico, las comunicaciones y las cuestiones energéticas. El problema del subdesarrollo
y el desarrollo desigual entre los Estados, el hambre, la explosión demográfica, la violación
de los derechos humanos etc. Estas cuestiones, se presentan como problemas inseparables,
que pueden llevar a la guerra y el conflicto, los cuales advierten el carácter mundial del
sistema internacional y la naturaleza global y común de los problemas y, en consecuencia,
también de sus soluciones.
En efecto, se cuestiona (Arenal, 1984) el sistema de Estados como estructura del
sistema internacional. El paradigma del transnacionalismo más allá del Estado, va a
incorporar a una pluralidad de actores: organizaciones internacionales, empresas
multinacionales, organizaciones no gubernamentales, unidades políticas sub-estatales,
movimientos sociales y políticos, pueblos indígenas, individuos, entre otros. Así, el Estado
(Gobierno central) pierde su carácter de actor exclusivo, para entrar a competir con otros
49
Véase, ARENAL, Celestino del: Introducción a las relaciones internacionales. Año 2010, Madrid
58
actores. En este aspecto, el sistema internacional ha perdido, pues, el carácter estatocéntrico
que tenía anteriormente, procediendo, en consecuencia, a la adaptación de la teoría a las
nuevas realidades y dinámicas del sistema internacional.
Las Relaciones Internacionales como ciencia que se ocupa de estudiar la realidad y
los problemas internacionales constituye un fenómeno muy reciente, por cuanto se inicia en
los países anglosajones en el periodo entre las dos guerras mundiales. Después de la
Primera Guerra Mundial surge en el marco de las ciencias sociales una disciplina que se
enfrenta a la realidad y a los problemas internacionales desde una óptica y con unos
planteamientos que pretenden ser globales y no particulares o parciales.50
En concreto, se comienza a percibir que el tradicional sistema de Estados, que había
venido funcionando desde el siglo XVI, iba dejando paso a un nuevo sistema internacional
de características y dinámicas diferentes, en el que incluso aparecían actores estatales,
nuevas grandes potencias, especialmente los Estados Unidos, con políticas distintas de las
tradicionales, que anunciaban la noción y la realidad de lo que después de la Segunda
Guerra Mundial se denominarían superpotencias. Esta evolución y cambio de la sociedad
internacional y de la noción y realidad misma de gran potencia, que está en el origen y
desarrollo de las relaciones internacionales como ciencia, se ha materializado en dos
grandes procesos de cambio, cada uno de los cuales contiene una serie de dinámicas y
procesos de cambio parciales, en la configuración de ese proceso fundamental señalado.
Estos dos procesos de cambio son, por un lado, el paso de la sociedad internacional a la
sociedad mundial y, por otro, el paso del conflicto a la cooperación. Ambos procesos son
como lógico, inseparables, dependiendo totalmente el uno del otro. 51
En esta orientación se considera a las relaciones internacionales como la ciencia que
se ocupa de la sociedad internacional y de todos sus problemas, desde la perspectiva de la
paz, considerada no solo como ausencia de conflicto y guerra, sino también como la
realización plena del hombre. Ante todo, por supuesto, las relaciones internacionales han de
continuar ocupándose del problema de la guerra y del conflicto internacional, problema
clásico de esta ciencia, que hoy como consecuencia de la aparición y desarrollo del arma
nuclear, se ha transformado en un fenómeno de consecuencias irreparables y decisivas para
la supervivencia del hombre. Pero, junto al peligro de la guerra nuclear y de la
proliferación de las guerras y conflictos, nuestro tiempo conoce otros problemas de
50
Véase, ARENAL, Celestino del: Introducción a las relaciones internacionales. Pág. 17. Año 2010, Madrid.
51
Véase, ARENAL, Celestino del, “La teoría y la ciencia de las relaciones internacionales hoy: retos, debates
y paradigmas”, Foro Internacional (México), vol. 29 (1989). Páginas 583-629.
59
dimensiones igualmente dramáticas, que están en íntima relación con la paz, entendida en el
sentido señalado, ya que son causa, o pueden serlo, del conflicto, tanto interno como
internacional y de la guerra, como, entre otros, el subdesarrollo y el desarrollo desigual
entre los Estados, el hombre y las privaciones socioeconómicas de todo tipo, la opresión y
el problema ecológico. Todos ellos, incluida la guerra, son inseparables y no conocen las
fronteras de los Estados, configurando una realidad amenazadora, que reclama la atención
urgente de las relaciones internacionales, no desde las perspectivas tradicionales, que se han
revelado incapaces de solucionar estos problemas, sino desde nuevas perspectivas,
superadoras del paradigma clásico y dominante del Estado y del poder.52
En relación a la cuestión terminológica, SPYKMAN considera más correcto hablar
de “relaciones interestatales”53 y WRIGHT, que considera como más adecuada la expresión
de “relaciones entre grupos de poder”.54 Otra opción es retener la expresión
“internacionales”, pese a sus limitaciones para referirse a la realidad objeto de estudio. Por
todo ello ARENAL, considera que la denominación más adecuada es la de “relaciones
internacionales”. Con ella se abarca el conjunto de las relaciones sociales que configuran la
sociedad internacional, tanto las de carácter político como son las políticas, económicas,
culturales, humanitarias, religiosas, etc., tanto las que se producen entre los Estados como
las que tiene lugar entre otros actores de la sociedad internacional y entre estos y los
Estados. De esta forma, y teniendo presente las consideraciones realizadas en torno a la
expresión “internacional”, puede decirse, en principio, que las relaciones internacionales es
la ciencia que se ocupa de la sociedad internacional.
En esta orientación, el CONCEPTO de Relaciones Internacionales, como sector de la
realidad social, ha sido objeto de numerosas definiciones con alcances y características muy
diferentes. El criterio más tradicional es el que procede a su definición sobre la base de
considerar que las Relaciones Internacionales tienen una naturaleza específica que las
diferencia de las demás relaciones sociales. En esta línea se insertan los realistas políticos,
para quienes, en términos generales, si la política internacional, como toda política, es una
lucha por el poder, sin embargo, en las relaciones internacionales la violencia, la fuerza
armada desempeñan un papel único y primordial. Como señala MORGENTHAU, “la
amplitud del campo cubierto por un concepto de poder político, para que sea útil al
entendimiento de la política internacional, debe ser más amplio que el campo cubierto por
52
Véase, ARENAL, Celestino del: 2010, Op. cit., pág. 20.
53
SPYKMAN, Nicholas, 1952, citado por ARENAL, Celestino del: 2010, pág. 22.
54
WRIGHT, Quincy, 1955, citado por ARENAL, Celestino del: 2010, pág. 22.
60
un concepto adoptado para operar en el campo de la política interna. Los medios políticos
empleados en el segundo son mucho más estrechamente circunscritos que aquellos
empleados en la política internacional”.55 La realidad internacional es, así, una realidad
esencialmente conflictiva, en la que el poder militar, la guerra, tiene siempre la última
palabra. Esta posición, es también mantenida por ARON, quien señala: “He buscado lo que
constituía la especificidad de las relaciones internacionales o interestatales y creo haber
encontrado esa característica especifica en la legitimidad y la legalidad del recurso a la
fuerza armada por parte de los actores”.56
La mayoría de los autores que utilizan el criterio del paradigma tradicional, es decir
el, paradigma del Estado, en cuanto que consideran que son los Estados, las unidades
políticas, los actores privilegiados y básicos del sistema internacional. Desde esta
perspectiva se tiende a separar el sistema interno y el sistema internacional, estimando que
éste presenta características propias. Las definiciones adoptadas en base a este
planteamiento desembocan, pues, en última instancia, en tesis estatalista, si bien no ignoran
la existencia de otros actores y factores. Así, DUNN considera que “las relaciones
internacionales se ocupan de las cuestiones que surgen en la relaciones entre grupos
políticos autónomos en un sistema mundial en el que el poder no está centrado en un
punto”.57 Otro autor VIRALLY, dice que las relaciones internacionales son “las que se
establecen entre grupos políticos distintos o entre sus miembros - individualmente o
reunidos en grupos secundarios” estima que esa concepción es demasiado extensiva, por lo
que prefiere “limitar el objeto de la disciplina únicamente a las relaciones entre poderes
políticos que escapan a la dominación de un poder político superior”.58
ARON define las Relaciones Internacionales como “relaciones entre unidades
políticas”, precisando, frente a la cuestión de si se incluyen en las mismas las relaciones
entre los individuos pertenecientes a cada una de esas unidades políticas, que “el centro de
la relaciones internacionales viene constituido por las relaciones que hemos llamado
interestatales, aquellas que ponen en relación las unidades como tales”.59 HASSNER, en la
misma línea, señala que son relaciones internacionales 60 “las relaciones de coexistencia, de
conflicto y de cooperación entre varias unidades políticas que constituyen centros de
decisión de autónomos y no sometidos a una autoridad superior común”.
55
Véase, ARENAL, Celestino del: 2010, Op. cit., pág. 403.
56
ARON, Raymond. 1967. Citado en ARENAL, Celestino del: 2010, Op. cit., pág. 403.
57
DUNN, Frederick, 1948. Citado por ARENAL, Celestino del: 2010, Op. cit., pág. 403.
58
VIRALLY, Michael, 1959. Citado por ARENAL, Celestino del: 2010, Op. cit., pág. 404.
59
ARENAL, Celestino del: 2010, Op. cit., pág. 404.
60
Véase, ARENAL, Celestino del: 2010, Op. cit., pág. [Link].
61
En el mismo sentido BRUCAN, señala: “Así pues, a manera de conclusión, diré que
las relaciones internacionales constituyen el sistema que abarca al conjunto de las
conexiones y relaciones - económicas, políticas, ideológicas, culturales, jurídicas,
diplomáticas y militares - entre Estados y Sistemas de Estados, sin exceptuar a las fuerzas
sociales que tienen el poder de actuar en la escena mundial. Puesto que las relaciones
internacionales se dan en una esfera que carece de autoridad política suprema, están
reguladas por la relación de fuerzas entre Estados y sistemas de Estados y sufren la
influencia de la conciencia de las personas”. 61
Sobre el concepto de Relaciones Internacionales, Max HUBER dice: “Es el conjunto
de los fenómenos sociales que expresan relaciones inmediatas de los Estados entre sí o
influyen directa o indirectamente en estas relaciones o están por ellas influidos, constituye
el problema de la internacionalidad. Es internacional una relación cuando se refiere a las
relaciones entre grupos sociales que están determinados por poderes estatales distintos, y
son internacionales en el sentido más estricto, jurídico, las relaciones entre los Estados
mismos”.62 En suma, las relaciones entre individuos, grupos sociales y gobiernos son
internacionales a partir del momento en que entre ellos se interpone el fenómeno de las
fronteras estatales. Lo más característico de los autores que siguen este criterio señala
ARENAL, es la ampliación que hacen del concepto de relaciones internacionales, pues
incluyen, tanto las relaciones políticas, sociales, económicas etc. Con ello indudablemente
acercan el concepto de relaciones internacionales a la realidad internacional.
En esta tendencia MERLE, define las relaciones internacionales como, “el conjunto
de transacciones o de flujo (transacciones) que atraviesan las fronteras o que incluso
tienden a atravesarlas”.63 Las ventajas que presenta, en su opinión, son, de un lado, que
permite incluir las manifestaciones más diversas, tanto por su origen como por su contenido
y, de otro, que tiene en cuenta el fenómeno fundamental que constituye la división del
mundo en Estados, pues hace de su existencia materializada por las fronteras la condición
necesaria y suficiente para que una relación pueda ser calificada de “internacional”.64
Habiéndose señalado los conceptos de relaciones internacionales formulados por los
autores que se incluyen en la concepción clásica, ahora nos ocuparemos de los conceptos
“nuevos” que hacen de la sociedad internacional la noción clave para la comprensión de los
fenómenos internacionales. Para los autores que siguen este criterio, las relaciones
61
BRUCAN, Silviu. 1971. Citado por ARENAL, Celestino del: 2010, Op. cit., pág. 404. Madrid.
62
HUBER, Max, 1973. Citado por ARENAL, Celestino del: 2010, Op. cit., pág. [Link].
63
MERLE, Marcel, Pág.148. Citado por ARENAL, Celestino del: 2010, Op. cit., pág. 406.
64
Véase ARENAL, Celestino del: 2010, Op. cit., pág. 406.
62
internacionales solo pueden definirse con referencia a su existencia en el seno de un
complejo de relaciones sociales que constituye la sociedad internacional. Como sostiene
MEDINA, “la categoría más amplia de la que puede partir para definir el concepto de
relaciones internacionales es, efectivamente, la noción de sociedad internacional. Aunque el
concepto de sociedad internacional pueda parecer excesivamente amplio para definir
nuestro objeto de estudio, creemos que es perfectamente identificable y que recoge en
forma adecuada las relaciones internacionales”.65 La referencia a la sociedad internacional
permite aprehender las relaciones internacionales desde una óptica distinta a la que utilizan
los autores clásicos, variando significativamente el alcance y sentido de las mismas.
Las relaciones internacionales dice PAPALIGOURAS, solo pueden entenderse en
relación a la noción de sociedad internacional, señala a ese respecto que cuando se habla de
sociedad internacional, “la palabra sociedad designa evidentemente un cierto tipo de
relaciones sociales y no el conjunto de las posibilidades de la existencia social”.66
SCHWARZENBERGER mas explícitamente afirma: “Para poder incluir en el término
asuntos internacionales todas aquellas cuestiones que son pertinentes para los propósitos de
los estudios internacionales solo tiene que aplicarse una prueba simple. Tenemos que
preguntarnos a nosotros mismos si estas cuestiones, y en qué grado, son pertinentes desde
el punto de vista de la sociedad internacional considerada en su totalidad (…). Son asuntos
internacionales las relaciones entre grupos, entre grupos e individuos y entre individuos,
que afectan de modo esencial a la sociedad internacional como tal”.67
MAIHISEN, considera que es la noción de sociedad mundial el punto de referencia de
las relaciones internacionales, se plantea la cuestión en los siguientes términos: “El
concepto de un sistema de Estados parece que ya no es adecuado como base de nuestro
estudio. Ha llegado a ser más común referirse al sistema internacional, ya que es evidente
que otras unidades distintas de los Estados están implicadas crecientemente en la materia.
La cuestión es si debemos ir más allá y adoptar el concepto de sociedad mundial como base
del estudio de la política”.68
En España, la noción de sociedad internacional como elemento definitorio de las
relaciones internacionales, ha encontrado en TRUYOL, MEDINA Y MESA su más clara
expresión. TRUYOL parte, en su definición de las relaciones internacionales, del criterio de
la internacionalidad, considerando que son “aquellas relaciones entre individuos y
65
MEDINA, Manuel, 1973. Citado por ARENAL, Celestino del: 2010, Op. cit., pág. [Link].
66
Véase, ARENAL, Celestino del: 2010, Op. cit., pág. 408.
67
SCHWARZENBERGER, Georg, 1951. Citado por ARENAL, Celestino del: 2010, Op. cit., pág. 408.
68
Véase, ARENAL, Celestino del: 2010, Op. cit., pág. 408.
63
colectividades humanas que en su génesis y en su eficacia no se agotan en el seno de una
comunidad diferenciada y considerada como un todo, que fundamentalmente es la
comunidad política o Estado, sino que trascienden sus límites“.69 El concepto formulado
por TRUYOL tiene, así, la virtualidad de abordar las relaciones internacionales en forma
dinámica, en base a superar la limitación expuestas por el paradigma del Estado, abriendo
el panorama de las relaciones internacionales, pero sin desconocer el papel que el Estado
desempeña en la sociedad internacional. Por su parte MEDINA, desde una posición similar,
considera que la categoría de la cual se debe partir para definir las relaciones
internacionales es la noción de sociedad internacional. Su planteamiento aunque parte
también del criterio de la internacionalidad, va igualmente más allá: “Nos interesan los
fenómenos internacionales no por el simple hecho de su internacionalidad, es decir, no
simplemente porque trascienden a las fronteras nacionales, sino en cuanto constituyen un
sistema social y político (…)”.70 Sistema social y político “dentro del cual surgen
relaciones, no solo entre los representantes de las unidades políticas autónomas sino
también entre individuos y grupos particulares, a través de las fronteras estatales”.71
Línea seguida por MESA, que, desde la perspectiva de la existencia de una sociedad
internacional, considera que estamos ante “un complejo relacional en el que tienen lugar
todos los grupos sociales o individuales cuya vocación les hacen salir del límite nacional y
desarrollar o completar sus actuaciones en el marco internacional”.72 Nuestra posición
señala ARENAL, respecto al concepto de relaciones internacionales, en cuanto sector de la
realidad social, se inserta en esta línea que hace de la noción de sociedad internacional la
categoría clave, el marco de referencia, en el que encuentran sentido esas relaciones
sociales. Considera igualmente que el Estado sigue siendo una unidad política que
desempeña un papel relevante en la sociedad internacional, pero afirma el protagonismo
indiscutible y creciente de otros actores de las relaciones internacionales.
En esta tendencia, TRUYOL y ARENAL coinciden en afirmar que “lo que da lugar a
una disciplina especial de las relaciones internacionales, es como en toda disciplina, más
que el objeto material, el punto de vista o perspectiva desde el cual dicho objeto material es
considerado; o sea, en la epistemología tradicional se denominara el objeto formal”73
GONIDEC apunta perfectamente en este sentido al decir que “la ambición de las relaciones
69
TRUYOL, Antonio, 1981, citado por ARENAL, Celestino del: 2010, pág. 409.
70
ARENAL, Celestino del: 2010, Op. cit., pág. 409.
71
MEDINA, Manuel, 1973. Citado por ARENAL, Celestino del: 2010, Op. cit., pág. 409.
72
MESA, Roberto, 1980. Citado por ARENAL, Celestino del: 2010, Op. cit., pág. 410.
73
TRUYOL, Antonio, 1981. Citado por ARENAL, Celestino del: 2010, Op. cit., pág. 411.
64
internacionales es superar los aspectos particulares para operar una visión global del
conjunto de los problemas internacionales, reunir lo que actualmente está disperso,
recomponer el todo, hacer inteligible lo que podría denominarse el “complejo relacional
internacional”, del que emergen con fuerza los acontecimientos actuales”.74
En consecuencia ARENAL puede decirse que las relaciones internacionales son la
ciencia que se ocupa de la sociedad internacional, desde la perspectiva de esa misma
sociedad internacional, y que la teoría de las relaciones internacionales es una teoría de la
sociedad internacional. En concreto dice ARENAL, que la concepción de las relaciones
internacionales descansa en tres postulados que considera básicos como punto de partida de
la teoría de las relaciones internacionales. El primero, que el objeto de estudio de las
relaciones internacionales, en cuanta ciencia y teoría, es la sociedad internacional como tal,
en toda su complejidad. El segundo, que la tarea del internacionalista no consiste en
perpetuar un análisis de las relaciones internacionales que ya no es reflejo de la realidad
actual, sino desarrollar aquel análisis que permita una comprensión de la sociedad
internacional de nuestros días y de sus problemas. El tercero, la convicción de que el
estudio de las relaciones internacionales es teoría al servicio de la práctica internacional y,
en última instancia, al servicio de una sociedad internacional más justa, libre y en paz.
El concepto de “sociedad internacional” asegura ARENAL, solo puede aplicarse a las
relaciones internacionales como disciplina científica, pues lo que caracteriza a las
relaciones internacionales frente a otras disciplinas que se ocupan también de los
fenómenos internacionales es, de un lado, su globalidad en cuanto que pretende estudiar las
relaciones internacionales y no solo alguno de los elementos y fenómenos que en ella se
producen y, de otro, aunque ello no siempre está presente en todas las teorías de las
relaciones internacionales, el énfasis que pone en el punto de vista propiamente
internacional, frente al punto de vista que parte del Estado.
74
ARENAL, Celestino del: 2010, Op. cit., pág. 411.
65
paradigma hoy denominado tradicional, realista estatocéntrico, que hacía del Estado y del
poder los referentes absolutos para el análisis de las relaciones internacionales.75 Hoy, sin
embargo, esa situación ha cambiado. Desde finales de los años sesenta han aparecido
nuevos paradigmas, nuevas concepciones que, enfrentándose críticamente con el paradigma
tradicional, tratan de ser reflejo adecuado de los cambios experimentados por la sociedad
internacional y tratan de ofrecer respuestas apropiadas a los nuevos problemas.
Desde esta perspectiva, [Link] ha señalado acertadamente que la teoría
internacional y, en consecuencia, el paradigma tradicional y los demás paradigmas han
girado y giran alrededor de tres cuestiones claves, que son: “(1). Las causas de la guerra y
las condiciones de la paz - seguridad - orden; un problema subsidiario fundamental es la
naturaleza del poder; (2). Los actores esenciales y/o las unidades de análisis; (3). Las
imágenes del mundo - sistema - sociedad de los Estados”. La primera cuestión es esencial,
por cuanto es la razón de ser del campo de estudio, mientras que las dos restantes nos dan
las claves para la solución de los problemas.76
Desde esta óptica solo cabe establecer, en consecuencia, la existencia actual de tres
paradigmas en las relaciones internacionales: (1). El paradigma tradicional, también
llamado realista o estatocéntrico, que es el que ha dominado el campo hasta fecha reciente;
(2). El paradigma de la dependencia, también llamado neo marxista o estructuralista; (3). El
paradigma de la sociedad global, transnacional o de la interdependencia, que presenta
también distintas formulaciones.77
El paradigma TRADICIONAL, paradigma que se basa en la teoría política y se
desarrolla de la mano entre otros, de MAQUIAVELO y HOBBES. Teoría política que, al
entronizar al Estado como suprema unidad política y al dividir la vida social en dos mundos
contrapuestos, - uno, el propio del Estado, en el que se presupone que a través del pacto
social reina el orden, la ley y la paz, y otro, el de la sociedad internacional, en el que reinan
la anarquía, el estado de naturaleza y la ley del más fuerte, lo cual determina una visión de
la realidad internacional en la que el Estado y el poder se transforman en el actor y el factor
de referencia para la política y la teoría.
Desde esta perspectiva, la característica específica de las relaciones internacionales
está en la legitimidad del recurso a la fuerza armada por parte de los Estados y en la
separación de las esferas de la política interna y de la política internacional. En esta los
75
ARENAL, Celestino del: 2010, Op. cit., pág. 26.
76
HOLSTI, K, J. Página 7-8. Citado por ARENAL, Celestino del: 2010, Op. cit., pág. 28.
77
ARENAL, Celestino del: 2010, Op. cit., pág. 29.
66
Estados operan “racionalmente” en función del interés nacional y de la relación de fuerzas.
78
El poder se transforma así, en el factor decisorio de las relaciones internacionales y el
equilibrio de poder en la dinámica y la política que, sin eliminar la naturaleza
sustancialmente anárquica del sistema internacional, asegura un mínimo orden que tiene
como fin la supervivencia y perpetuación de los propios Estados. En síntesis, puede decirse
que el paradigma tradicional ofrece una visión de la sociedad internacional, caracterizada
por tres postulados generales:
- Existe una regida separación entre la política interna y la política internacional. Esta
tiene su propia moral, en la que priman los valores del poder y de la seguridad y en ella
las motivaciones humanas no son relevantes.
- Los Estados y los estadistas son los actores fundamentales de las relaciones
internacionales. Los seres humanos solo cuentan como miembros de un Estado. Las
relaciones internacionales son y deben interpretarse como relaciones interestatales.
- Las relaciones internacionales son, por naturaleza, esencialmente conflictivas; son así,
la lucha por el poder y la paz. El poder es el factor fundamental de esa política.79
En ese contexto conflictivo, este paradigma está constituido por la seguridad nacional. Al
no existir un poder superior, los Estados han de velar por su propia seguridad. PUCHALA y
FAGAN han podido, así, denominar también esta imagen dominante de las relaciones
internacionales como el paradigma de la política de seguridad.80
78
Véase ARENAL, Celestino del, “Poder y relaciones internacionales: un análisis conceptual”, Revista de
Estudios Internacionales, vol. 4 (1983), páginas 501-524.
79
GILPIN, Roberto G.1984. Citado por ARENAL, Celestino del: 2010, Op. cit., pág. 31.
80
PUCHALA, Donal J. y FAGAN, Stuart I. Citado por ARENAL, Celestino del: 2010, Op. cit., pág. 31.
67
descansan principalmente en el desconocimiento de los procesos transnacionales y de los
actores no estatales, que tienen, en su opinión, un papel central en las actuales relaciones
internacionales. Dados los cambios que se han producido en el campo social, económico y
de las comunicaciones, no se puede hablar ya exclusivamente de una sociedad de Estados
con relaciones limitadas solo al campo diplomático y militar (Arenal, 2010).
Los principales postulados de este paradigma son los siguientes: El mundo, como
consecuencia del acelerado desarrollo social, económico, científico y comunicacional, está
caracterizado por el creciente fenómeno de la interdependencia y de la cooperación y se ha
transformado realmente en una sociedad mundial. Sus estructuras y dinámicas han
experimentado un cambio trascendental. Este fenómeno ha originado nuevos problemas y
retos, ha suscitado necesidades y demandas nuevas y ha dado lugar a la aparición de valores
e intereses comunes al conjunto de esa sociedad mundial. En este sentido, uno de los más
importantes cambios ha sido el debilitamiento del papel y significado del Estado, como
entidad soberana y como estructura capaz de garantizar el bienestar y seguridad de sus
ciudadanos, y la aparición de nuevos actores, tanto intergubernamentales como no
gubernamentales, de las relaciones internacionales, que, por su acción transnacional,
tienden a limitar aún más el margen de maniobra de los Estados. El sistema internacional ha
perdido, pues, el carácter estatocéntrico anterior. 81
En general puede decirse que los principales efectos materiales de la adopción de
este paradigma son los siguientes: En primer lugar, como consecuencia de la desaparición
de la distinción entre lo interno y lo internacional y del debilitamiento del significado de las
fronteras estatales, debido al fenómeno de la interdependencia, el campo de estudio se
amplía desde el sistema internacional clásico a un sistema mundial global en el que ya no
cabe separar lo interno y lo internacional. Se afirma, así, una visión e interpretación
holística de los fenómenos sociales. En segundo lugar, el cambio de la naturaleza de la
sociedad internacional, ahora mundial o universal, que ya no es esencialmente conflictiva,
sino también cooperativa, que ya conoce las fronteras estatales, ya que cualquier evento
tiene repercusiones mundiales, origina una ampliación de las dimensiones, estructuras y
procesos, objeto de consideración (Arenal, 2010).
Como consecuencia de lo anterior se produce una ampliación de la problemática
característica del estudio de las relaciones internacionales. Al clásico problema de la guerra
y la paz que continua presente, e incluso, se acentúa y dramatiza por efecto de las
81
Véase, ARENAL, Celestino del: 2010, Op. cit., pág. 33.
68
consecuencias del arma nuclear, se añaden los problemas derivados de las relaciones
económicas y culturales, del desarrollo y subdesarrollo, de la desigualdad y de las
privaciones socioeconómicas, del hambre y de la explosión demográfica, del agotamiento y
explotación de los recursos, del desequilibrio ecológico y de la opresión y violación de los
derechos humanos. Todos se presentan como problemas inseparables, que pueden llevar a
la guerra y el conflicto, que atestiguan el carácter mundial del sistema internacional y la
naturaleza global y común de los problemas y, en consecuencia, de sus soluciones.
También se produce una ampliación en cuanto a los actores. De la consideración exclusiva
82
de los actores estatales se pasa a una consideración que toma también en cuenta los
numerosos y variados actores no estatales, supranacionales, transnacionales, sub nacionales
e, incluso, de los seres humanos, que están presentes y actúan en la sociedad mundial y que
desempeñan también un papel más decisivo que los propios Estados. 83
El paradigma de la DEPENDENCIA es fruto, al igual que el paradigma de la
sociedad global, de la toma de conciencia de que la realidad internacional es mucho más
compleja de lo que aspira el paradigma tradicional. Su afirmación se produce precisamente
al mismo tiempo que el paradigma de la sociedad global. Sin embargo, su visión e
interpretación de la sociedad internacional responde a perspectivas ideológicas diferentes.
Aunque su centro de atención es, como en gran medida en el paradigma de la sociedad
global, las relaciones económicas internacionales, su interpretación de estas, en vez de en
términos de interdependencia, se plantea principalmente en términos de dependencia, es
decir, en términos de desigualdad y dominación. Parte, pues, de la naturaleza
desequilibrada e injusta del sistema internacional y pone de manifiesto la complejidad de su
estructura y los fenómenos de dominación y explotación que lo caracterizan. En este
sentido, el paradigma de la dependencia responde a una visión especialmente asimétrica y
negativa de la interdependencia.
Este paradigma, también llamado neo marxista, no es, sin embargo, nuevo, sino que
tiene sus raíces en la concepción marxista, que desde mediados del siglo XIX interpreta la
realidad social, y con ello las relaciones internacionales, desde planteamientos
absolutamente diferentes de los del paradigma tradicional. Con todo, su base hace
referencia principalmente a la teoría del imperialismo elaborada por Rosa Luxemburgo y
Lenin. Por otro lado, responde a nuevos fenómenos políticos y económicos de dominación
y explotación que aparecen en las relaciones internacionales a raíz del proceso de
82
Véase, ARENAL, Celestino del: 2010, Op. cit., pág. 34. Madrid
83
Véase, ARENAL, Celestino del: 2010, Op. cit., pág. 34. Madrid
69
descolonización y de la afirmación a nivel mundial del sistema capitalista. Este nuevo
hecho dota al paradigma de la dependencia de diferencias importantes, a pesar de su
trasfondo común, respecto del marxismo clásico. 84
Esta corriente, considera al mundo como único sistema económico, dominado por el
capitalismo transnacional. La naturaleza del sistema internacional es, así, conflictiva, si
bien, frente al realismo, se considera que la causa de ello está en los intereses y en la
naturaleza del propio sistema capitalista mundial. La característica fundamental de este
sistema mundial es la desigualdad económica global, el intercambio desigual que existe en
las relaciones económicas entre el centro y la periferia.
En definitiva, ARENAL lo que implícitamente se puede deducir de estas críticas
mutuas que se dirigen los tres paradigmas es que ninguno de ellos puede aspirar hoy a ser
exclusivamente el paradigma de las relaciones internacionales. A la vista de las
características de la actual sociedad internacional, parece claro que cada uno de estos
paradigmas se funda en exclusiva sobre una dimensión importante de las relaciones
internacionales, por lo que con ello tiende a ignorar las restantes dimensiones y a
distorsionar su interpretación de la realidad internacional.
Mientras que el paradigma tradicional se centra en los problemas de la paz, la
guerra, el orden y la seguridad, el paradigma de la sociedad global lo hace sobre el manejo
de la interdependencia y la necesidad de dar respuesta global a los problemas globales y
comunes, y el paradigma de la dependencia se reduce a los problemas de la dominación, la
explotación, la desigualdad y la igualdad. Problemas y dimensiones que, sin embargo, todos
ellos son, sin exclusivas de ningún tipo, características de la sociedad internacional.85
En concreto, la tesis se enmarca en el paradigma de la sociedad global, en el
supuesto que los pueblos indígenas constituyen un nuevo actor político en la escena
internacional de carácter no estatal. Los movimientos indígenas han irrumpido en los
últimos años en la arena política de los países de América Latina, con un discurso propio de
reivindicación de sus derechos colectivos, el derecho a su libre determinación, autonomía y,
la aplicación de sus propios modelos de desarrollo. Los pueblos indígenas están en los
países subdesarrollados, donde su relación con los Estados dista mucho de ser armoniosas,
existiendo conflictos entre la población indígena y los Estados por la explotación de
recursos naturales (minería, petróleo, gas) en el ámbito de sus tierras y territorios.
84
ARENAL, Celestino del: 2010, Op. cit., pág. 35. Madrid
85
ARENAL, Celestino del: 2010, Op. cit., pág. 37. Madrid
70
2.2 LOS ACTORES DE LA COOPERACION INTERNACIONAL
86
Véase, ARENAL, Celestino del: 2010, Op. cit., pág. 416.
87
ARENAL, Celestino del: 2010, Op, cit., pág. 417.
71
de enfrentamiento y, con ello, más inseguridad.88 Sumariamente, sus características más
sobresalientes, todas ellas en íntima interrelación, serian: ser una sociedad universal o
planetaria, profundamente heterogénea y compleja, crecientemente interdependiente y
global y políticamente no estructurada o integrada.
En este contexto, es una sociedad profundamente heterogénea y compleja en
comparación con la relativa homogeneidad que caracterizo a las sociedades internacionales
del pasado. La heterogeneidad, que se manifiesta en los planos geográfico y de recursos
naturales, demográfico, político, jurídico, militar, económico, cultural, científico, y un largo
etcétera, deriva no solo de la gran variedad de actores de las relaciones internacionales,
Estados, organizaciones internacionales, organizaciones no gubernamentales, empresas
trasnacionales, grupos sociales y políticos, sino igualmente de las profundas diferencias a
todos los niveles que existen entre los actores de una misma naturaleza.
Otra característica de la sociedad internacional, es su creciente interdependencia y
globalidad, producto del carácter espacialmente cerrado, físicamente limitado,
políticamente bloqueado de esa sociedad internacional, y de la heterogeneidad y
complejidad señalada. Esta realidad ha producido una transnacionalización de la mayor
parte de los problemas, que antes se limitaba a la esfera estatal, y, en consecuencia, una
internacionalización de los derechos, intereses y destino de los hombres. Todos los
problemas de nuestro tiempo, el problema de la paz y de la guerra nuclear, la explosión
demográfica, el agotamiento de los recursos, la degradación del medio ambiente, la
desigual distribución de la riqueza, el hambre y la miseria humana y la opresión, por no
citar sino algunos de los más dramáticos y urgentes, son expresión y productos de la
interdependencia y globalidad que caracterizan a la sociedad internacional, y de la ruptura
de la validez del referente estatal para hacer frente a los mismos.89
En relación a los actores internacionales, sean estos los Estados y las fuerzas
transnacionales, que juegan un rol destacado en las relaciones internacionales. En este
sentido partimos de la definición de sistema internacional: “Si hay un concepto que puede
unificar el análisis en relaciones internacionales es, sin duda, el concepto de sistema
internacional. Definido como el conjunto de interacciones entre los diferentes actores, pone
el acento sobre la totalidad antes que sobre las partes, sobre el bosque antes que sobre los
árboles y se confunde así con las relaciones internacionales como un campo de estudio”.90
88
Véase, CARRILLO, Juan A. Citado por ARENAL, Celestino del: 2010, Op. cit., pág. 417.
89
Véase, ARENAL, Celestino del: 2010, Op. cit., pág. 419.
90
KORANY, B: 1984. Citado por BARBÉ, E.: [Link]., pág. 131.
72
En este aspecto BARBE, afirma que la definición de sistema internacional debe ser
operativa, a partir del momento en que la misma ha de generar nuestro marco de análisis.
Siguiendo a BRAILLARD, la definición del término sistema ha de tomar en consideración
cuatro puntos: 1) un sistema está constituido por elementos; 2) entre esos elementos existen
relaciones o interacciones; 3) estos elementos y sus relaciones forman un todo, una
totalidad; y 4) está totalidad manifiesta una cierta organización.91 En virtud de dichos
puntos, BARBE señala que: el sistema internacional está constituido por un conjunto de
actores, cuyas relaciones generan una configuración de poder (estructura) dentro de la
cual se produce una red compleja de interacciones (proceso) de acuerdo a determinadas
reglas.92 La lógica sistémica se basa en la noción de unidades interactivas y en la forma en
que su comportamiento repercute en las relaciones internacionales. En consecuencia, en los
próximos capítulos se podrán ver una amplia gama de actores sobre la cooperación
internacional y los pueblos indígenas.
Conforme señala GARCÍA, una definición operativa del concepto de actor
internacional debe basarse en un enfoque funcional que prime la habilidad y capacidad del
actor, su relatividad/temporalidad y la diversidad que posibilita la consideración de
categorías diversas.93 Asimismo, BARBÉ, propone una definición de “actor internacional”
que consideramos adecuada para el análisis de los actores y sus interacciones en el
subsistema del estudio de la cooperación y los pueblos indígenas: El actor internacional es
aquella unidad del sistema internacional (entidad, grupo, individuo) que goza de habilidad
para movilizar recursos que le permitan alcanzar sus objetivos, que tiene capacidad para
ejercer influencia sobre otros actores del sistema y que goza de cierta autonomía.94
En la cuestión sobre la TIPOLOGÍA de los actores se han acuñado numerosas
tipologías en torno al concepto de actores de las relaciones internacionales. Una de las
referencias fundamentales para el estudio de los actores en el sistema internacional es la
obra de MERLE que, parte de una definición amplia de actor internacional. Al respecto
afirma: “Por “actor” hay que entender toda autoridad, todo organismo, todo grupo e,
incluso, en el caso limite, toda persona capaz de “desempeñar una función” en el campo
social: en nuestro caso concreto en la escena internacional”.95 BARBE, señala una tipología
91
BARBE, Esther: “Relaciones Internacionales”. 2ª Edición, 2003. Editorial Tecnos 2003, Pág. 132.
92
Véase, KAPLAN, M. 1957, citado por BARBÉ, E.: Op. cit., pág.133.
93
GARCIA-SEGURA, Caterina: “La evolución del concepto de actor en la Teoría de las Relaciones
Internacionales”, Papers, nº 41, 1993, páginas 13-31.
94
BARBE, Esther: 2003, [Link]., pág. 135.
95
MERLÉ, Marcel.: Sociología de las Relaciones Internacionales, Madrid, Edit. Alianza, 1978, pág. 341.
73
clásica, conformada por los Estados, las organizaciones intergubernamentales y las fuerzas
transnacionales.96
A pesar de su relevancia, se ha considerado que la clasificación de MERLE,
corresponde a un enfoque clásico, el cual resulta insuficiente en la perspectiva de la
incorporación de nuevos actores que han surgido en las relaciones internacionales. Por esta
razón se ha optado por adoptar la tipología propuesta por BARBÉ, quien señala que entre
las tipologías de actores internacionales construidas desde la corriente transnacionalista
destaca la de MANSBACH. 97 Esta clasificación considera seis tipos de actores:
96
BARBÉ, Esther: 2003, Op. Cit. pág.137.
97
MANSBACH, R. W. (1981). Citado por BARBÉ, E.: Op. cit., Págs. 137-140.
74
En relación al ámbito de la tesis se destacan varios actores, y subrayando que se entiende
por actor todo organismo, todo grupo, toda persona capaz de “desempeñar una función” en
la escena internacional. Entre los actores se encuentran el Estado (cooperación bilateral en
el marco de la política exterior de Estados); los actores gubernamentales interestatales
(cooperación multilateral como el BID, BM, UE, ONU); los actores interestatales no
gubernamentales; (movimientos indígenas y sociales), los actores no gubernamentales
interestatales (organizaciones no gubernamentales, Amnistía Internacional, IWGIA, Oxfam,
SNV, WWF-Países Bajos); y el individuo (Rigoberta Menchú, indígena maya de
Guatemala ganadora del Premio Nobel 2003). La actuación de tales actores viene
condicionada por una serie de factores geográficos, demográficos, económicos, ideológicos,
e históricos, que dotan a las relaciones internacionales de una extraordinaria complejidad.
En este contexto, autores como REYNOLDS señala que los Estados son actores
fundamentales de la escena internacional, en el sentido de que constituyen las entidades
jurídicas permanentes entre las que se establecen relaciones formales y se crean derechos y
obligaciones. En esta línea ARENAL, sostiene que el Estado sigue siendo una unidad
política que desempeña un papel relevante en la sociedad internacional, pero subraya el
protagonismo indiscutible de otros actores de las relaciones internacionales.
En este sentido, HOLSTI señala que “cada día millones de transacciones entre
individuos, organizaciones y gobiernos se realizan de manera rutinaria. La mayor parte no
comportan amenazas no contemplan la posibilidad del uso de la fuerza como trasfondo.
(…) Mientras el estudio de la política internacional se ha centrado habitualmente en las
causas de la guerra, no debemos olvidar las formas rutinarias de colaboración solo porque
el conflicto y la guerra parezcan más interesantes. La cooperación y la colaboración
internacional hacen nuestras vidas más fáciles, más confortables y más eficientes”.98
Las condiciones que favorecen el establecimiento de relaciones de cooperación son,
según HOLSTI, las siguientes: “la existencia de intereses, objetivos y necesidades similares
o complementarios entre las partes; la distribución equitativa de los costes, riesgos y
beneficios entre las partes; la confianza en que la otra parte cumplirá con la obligaciones; y,
finalmente, las interacciones que han de llevarse a cabo en términos de reciprocidad y de
confianza mutua”.99 En este sentido, ATINA nos indica que “la cooperación, como categoría
de las relaciones políticas internacionales es la forma de relación entre los gobiernos que
supera el simple nivel de la colaboración técnico-administrativa. En el origen de las
98
HOLSTI, K. Citado por BARBÉ, Esther: Op. cit., pág. 227.
99
Véase, BARBÉ, Esther: 2003, Op., cit. pág. 227.
75
relaciones cooperativas existe un cálculo individual que revela que el mejor modo de
conseguir uno o más objetivos nacionales fundamentales es cooperar con otro gobierno,
dando vida así a un tipo de relación con los mismos objetivos”.100
En los años noventa, una de las metas del indigenismo en América Latina fue que la
población indígena logre integrase al sistema de libre mercado, sin perder su identidad
étnica y valores culturales. En este aspecto, el Fondo Indígena 2005, realizo un proceso de
reflexión empírica conducente a sentar las bases y fundamentos teóricos de una propuesta
del enfoque de “desarrollo con identidad“.101Al respecto, las organizaciones indígenas han
realizado aportes relativos a la seguridad alimentaria, los derechos colectivos, la tierra, el
modelo de desarrollo basado en sus propias aspiraciones, el fortalecimiento y el diálogo etc.
100
ATTINA, F.1983. Citado por BARBÉ, Esther: 2003, Op. cit., pág. 227.
101
Véase, el documento del FONDO INDIGENA, sobre la Resolución CD-XXI-Nº15-14/04/04, en el cual
adoptó la creación de la Comisión de Desarrollo con Identidad y Políticas Públicas. Bolivia, 2004.
102
FONDO INDIGENA, “Debates sobre desarrollo: La visión de la ONU y la cooperación internacional”.
Web: [Link] - la Paz Bolivia, año de 2007.
103
Véase, CARDENAS, Víctor Hugo: “Los Pueblos Indígenas, el Desarrollo y la Democracia en América
Latina”, Conferencia dictada el 4 de febrero 1997 en el BID, Washington D.C.
76
El desarrollo indígena es desarrollo autónomo: El concepto de “autonomía”, debe
comprenderse tal como lo vienen planteando los pueblos indígenas en los últimos años:
implica la existencia y el reconocimiento de la capacidad de los pueblos para decidir sobre
su sistema organizativo (político-interno), gestionar ellos mismos su desarrollo económico,
social y cultural y conservar un grado razonable de competencia para autorregularse. No
implica el derecho, ni el proyecto de constituir Estados independientes (autonomía o
autodeterminación externa), pero sí un régimen jurídico y político nacional que haga
posible una coexistencia armónica y complementaria de la diversidad étnica y cultural.
El desarrollo indígena es desarrollo nacional: Los pueblos indígenas no desean
fundar sus propios Estados y dividir los países, tampoco aspiran a un “desarrollo aparte”,
estos criterios ciertamente son utópicos y regresivos, debe reconocerse que, los pueblos
indígenas comprenden su propio desarrollo como un componente del desarrollo nacional,
vinculado a los grandes objetivos de los países, claramente incorporado a las dinámicas del
mercado y, sobre todo basado en una enorme voluntad de poner su propio esfuerzo para
lograrlo. Los pueblos indígenas aspiran a participar plenamente de los beneficios de
desarrollo del conjunto de la nación y a participar en el diseño de las políticas, y planes
nacionales de desarrollo, en igualdad de condiciones con los otros sectores sociales.104
Los movimientos indígenas han puesto en el debate desde su propia perspectiva el
tema del desarrollo con identidad. La propuesta toma como base los principios de los
derechos humanos y, del Convenio 169 de la OIT de 1989. En este sentido el desarrollo
con identidad, se vincula estrechamente con el derecho a la vida, la tierra, territorio y los
recursos naturales de los pueblos indígenas. Igualmente, está relacionado con el derecho a
la ciudadanía, la libre determinación, la autonomía, el autogobierno, el derecho de
consentimiento libre previo e informado, la seguridad alimentaria, la cosmovisión, la
educación y salud con calidad y pertinencia cultural, que demandan los pueblos indígenas,
para tener una vida digna, respetuosa y fortalecida en el marco de su propia identidad y
dentro de sus propias formas de vida. En síntesis el desarrollo con identidad, es la
articulación entre el propósito del cambio y el deseo de continuar siendo diferente.105
La estrategia de desarrollo del BID sostiene que el “desarrollo con identidad” se
refiere: “a un proceso que comprende el fortalecimiento de los pueblos indígenas, la
armonía e interacción sostenida con su medio ambiente, la buena administración de los
territorios y recursos naturales, la generación y el ejercicio de autoridad, y el respeto a los
104
Ver FONDO INDIGENA: 2007, Op, cit., pág. 95.
105
Véase, COTI, Otilia Lux: “La visión de la ONU y la cooperación internacional”. Bolivia, Pág. 25 de 2007.
77
valores y derechos indígenas, incluyendo los derechos culturales, económicos, sociales, e
institucionales de los pueblos indígenas, de acuerdo a su propia cosmovisión”.106
Igualmente, el fortalecimiento de la identidad cultural y la promoción del desarrollo
socioeconómico sostenible son objetivos que se refuerzan mutuamente en lugar de ser
mutuamente excluyentes. Cuando los esfuerzos de desarrollo se basan en los valores
locales, en las aspiraciones y en la organización social, la cultura se convierte en un activo
en vez de un impedimento para el desarrollo. Por lo tanto, la población adopta más
fácilmente los cambios que los sacarán de la pobreza material.107
El desarrollo sostenible significa “crecimiento responsable a largo plazo”, entre las
nociones y enfoques que critican el axioma que postula el crecimiento económico como
único vector de desarrollo, la del desarrollo sustentable es, probablemente, aquella que ha
encontrado mayor difusión entre los enfoques alternativos del desarrollo, desde que fuera
propuesta en 1987 por la comisión mundial de medio ambiente y desarrollo (ONU). Esta
noción sugiere la “posibilidad de una síntesis entre desarrollo económico y preservación del
medio ambiente” 108
y su aceptación más difundida lo define como aquel capaz de
“satisfacer las necesidades de la generación presente sin comprometer la capacidad de las
generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades”.109
En los modelos convencionales de desarrollo, el bienestar ha sido definido como una
función del nivel de ingresos de los individuos, determinado a su vez por la calidad del
funcionamiento del sistema económico. En el desarrollo sostenible, en cambio, el bienestar
es definido como un fenómeno complejo, producto de la interacción de distintas esferas de
la vida, a la vez que una “responsabilidad compartida entre autoridades públicas y los
ciudadanos, que garantice a todas las personas el acceso a los bienes y servicios
económicos, humanos, sociales, públicos, ecológicos, espirituales y culturales”.110
106
Ver documento del BID sobre: “Política operativa sobre pueblos indígenas y Estrategia para el desarrollo
indígena”, año 2006. Disponible en la Página web: [Link]/sds/ind
107
DERUYTTERE, Anne: “Pueblos indígenas, globalización y desarrollo con identidad: algunas reflexiones
de estrategia.” Pág. 8, año 2001.
108
GALLOPÍN, Gilberto: “Sostenibilidad y Desarrollo Sostenible. Un enfoque sistémico” CEPAL, Serie
Medio Ambiente y Desarrollo. Nº 64. Santiago de Chile, 2004.
109
FONDO INDIGENA: 2007, Op. cit., pág. 30
110
YURJEVIC, Andrés. Citado por el Fondo Indígena: 2007, Op. cit., pág.34
78
“El desarrollo sostenible es un proceso de cambio progresivo en la calidad de vida del
ser humano, que lo coloca como centro y sujeto primordial del desarrollo, por medio
del crecimiento económico con equidad social y la transformación de los métodos de
producción y de los patrones de consumo y que se sustenta en el equilibrio ecológico
y el soporte vital de la región. Este proceso implica el respeto a la diversidad étnica y
cultural regional, nacional y local, así como el fortalecimiento y la plena participación
ciudadana, en convivencia pacífica y en armonía con la naturaleza, sin comprometer
y garantizando la calidad de vida de las generaciones futuras”.111
El estudio del Fondo Indígena 2007, señala también otros enfoques sobre el crecimiento y
el desarrollo, como el enfoque de desarrollo a escala humana, el desarrollo económico
local, el capital social, y el desarrollo humano, aspectos que contienen fundamentos
teóricos sobre la visión del desarrollo y la identidad étnica. 112
111
La Alianza para el Desarrollo Sostenible (ALIDES), es una estrategia integral de desarrollo regional que
abarca cuatro áreas prioritarias: democracia, desarrollo sociocultural, desarrollo económico y manejo
sostenible de los recursos naturales. Formula un concepto de desarrollo sostenible para Centroamérica 1994.
112
Ver documento del FONDO INDIGENA: 2007, Op. cit., págs. 41 al 89.
113
Véase, FONDO INDIGENA: 2007, Op. cit., pág. 95.
79
experiencia histórica y los recursos reales y potenciales de su cultura, de acuerdo con un
proyecto que se defina según sus propios valores y aspiraciones”.
80
definir y satisfacer los propósitos sociales, corresponden a recursos propios o ajenos a la
totalidad cultural. 114
Recursos Decisiones
Propias Ajenas
Propios Cultura autónoma Cultura enajenada
Fuente: BONFIL, 1982. En Fondo Indígena “debates sobre desarrollo”, la Paz Bolivia 2007
81
totalidad cultural. Según se ha visto, entonces, el etnodesarrollo se expresaría en la
supremacía de los elementos inscritos en el ámbito de la cultura propia (autónoma y
apropiada), sobre la cultura impuesta y la cultura enajenada. En base a estos principios se
señala una definición operacional de etnodesarrollo (Fondo Indígena, 2007).
En esta misma orientación (Nahmad, 1999) es más probable que el etnodesarrollo ocurra
cuando los pueblos indígenas tengan acceso a los recursos básicos para su reproducción
social, cuando hayan logrado alcanzar un nivel elevado de organización social y de
movilización política, hayan podido preservar su identidad cultural (especialmente su
propia lengua) hayan establecido lazos sólidos con instituciones del exterior, y cuando
tengan patrones de producción que les permitan subsistir y obtener ingresos en efectivo”.
Cultura Autónoma +
Cultura Autónoma
Cultura apropiada.
Cultura enajenada +
cultura impuesta + ------
Cultura enajenada +
cultura apropiada.
Cultura impuesta ------
Fuente: Zúñiga, 1995. En Fondo Indígena “debates sobre desarrollo”, la Paz Bolivia 2007.
82
Contribuye a lograr el etnodesarrollo, la organización propia y la existencia de una
base económica sólida. Requisito de lo segundo es la consolidación del territorio propio.
Las organizaciones indígenas demandan el reconocimiento de sus tierras y territorios
(jurisdicción, acceso a los recursos naturales). Ahora bien, el reconocimiento legal y
político de un territorio no es suficiente, se requiere que este pueda ser utilizado
económicamente. “Al argumento legal, los dueños del territorio deberán añadir la fuerza de
su utilización económica” (Albó, 1994). La soberanía sobre las tierras, territorios y sobre
todo respecto de los recursos naturales de los pueblos indígenas debe ser entendida en el
sentido más amplio de la palabra. En la gestión de modelos de desarrollo respetuosos de la
identidad, corresponde a ellos determinar su uso, tanto en lo tradicional como en la
innovación. En esto consiste, en definitiva, el asegurar la posibilidad de los pueblos
indígenas de recrearse a sí mismos (Fondo Indígena, 2007).
En vez de un indigenismo que pretende “salvar al indio de sí mismo” (Bonfil, 1982)
propuso el proceso de etnodesarrollo como alternativa a la integración y al desarrollismo.
Los pueblos indígenas mediante un discurso de reivindicación de sus derechos han ido
asumiendo el derecho de autonomía y autodeterminación y la diversidad cultural ha
empezado a ser reconocida como riqueza por los Estados y sociedades, de manera que el
indigenismo etnocentrista ha cedido campo al pluricentrismo y el reconocimiento de la
diversidad, aunque es una lucha viva del siglo XXI.
Las políticas indigenistas de la década de los noventa tuvieron como base las propuestas de
desarrollo comunitario las cuales dieron origen al enfoque de etnodesarrollo. En esta
perspectiva los postulados del indigenismo tuvieron como meta que la población indígena
logre integrase al sistema capitalista, sin perder su identidad y valores (Yeckting, 2008). En
relación al enfoque de etnodesarrollo y desarrollo con identidad (Celis, 2004), estos se
distancian conceptual e ideológicamente de la concepción del desarrollo clásico que
definió hace algunas décadas a la región de América Latina como subdesarrollada, es decir
como una región rural (no urbana), agrícola (no industrial), oral (no alfabetizada), con una
agricultura “no suficientemente tecnificada”, y sin las suficientes concepciones sobre el
desarrollo y la modernidad.
El etnodesarrollo enfatiza las diferencias que tiene con esta concepción, basándose
en ideas, pensamientos y mecanismos indígenas que intentan responder a la concepción
83
de desarrollo clásico. El etnodesarrollo enfatiza un para sí mismos, un hacer que explicita
las diferencias pero a favor de lo indígena, lo originario, éste último en el sentido de las
raíces. Es otra producción cultural que emerge para reivindicar el derecho a la diferencia y
a procesos de elaboración cultural y discursiva propios de los indígenas y para los
indígenas. En cambio el enfoque del desarrollo con identidad alude más bien a una
expresión política del aporte indígena para el conjunto de la sociedad nacional,
marcadamente y no conscientemente mestiza e híbrida. Alude a una cierta condición y
expresión de modos de ver el mundo, a principios y valores tradicionales y modernos, a
una lógica cultural y una construcción discursiva que expresa la especificidad de la cultura
originaria como columna vertebral de la construcción social y política de un bienestar
sostenido y sustentable, definido culturalmente. 117
En las últimas décadas el concepto de etnodesarrollo y el desarrollo con identidad,
se han situado en la agenda de diferentes actores institucionales estatales, de cooperación
internacional y de los movimientos indígenas, buscando un espacio en la meta del “bien
común” para salir progresivamente de la exclusión de los Estados nacionales.118 El Fondo
Indígena 2005, propone una definición práctica del concepto de etnodesarrollo:
119
El Etnodesarrollo desde la perspectiva del Banco Mundial 1996 es una nueva
concepción del desarrollo que trata de definir una forma de desarrollo autónoma y propia
para cada cultura y pueblo. En este sentido, el etnodesarrollo ya no es, como en la
definición clásica, sinónimo de crecimiento económico, sino de fortalecimiento, ampliación
y autonomía de cada pueblo para dirigir su vida y construir su futuro en base a sus raíces
históricas y prácticas culturales. El Banco Mundial considera las siguientes directrices en la
aplicación de políticas sobre el enfoque de etnodesarrollo:
117
Véase, la ponencia de CELIS, Angélica: “Del etnodesarrollo al desarrollo con identidad: Evolución de los
enfoques e instrumentos de desarrollo con el pueblo Mapuche.” CEPAL, Chile. Año de 2004.
118
FONDO INDIGENA: “Modulo de desarrollo con Identidad”. Banco Mundial, Bolivia, año 2005.
119
PATRIDGE, William y UQUILLAS, Jorge. Citado por el Fondo Indígena: 2005, Op. cit., pág. 79
84
- Derechos de propiedad claros, incluyendo la definición sobre territorio;
- Mantenimiento de la seguridad alimentaria respetando las prácticas comunitarias;
- Promoción de actividades promotoras de ingresos (agricultura, artesanía etc.). Una
forma de garantizar ingresos sería por ejemplo la participación de la comunidad en las
regalías producidas por la explotación de recursos existentes en su territorio;
- Mejora de las condiciones de salud integrando las visiones de la medicina tradicional
con la occidental;
- Mantenimiento de las organizaciones existentes para gestionar su autodesarrollo;
- Respeto a la identidad cultural indígena;
- Apoyo a la educación bilingüe intercultural;
- Garantizar la voz política de los indígenas no solo como ciudadanos individuales sino
como culturas o colectivos, para que se conviertan en agentes activos de su desarrollo;
- Garantizar un intercambio y relaciones positivas entre los pueblos indígenas y el resto
de la sociedad incluyendo al Gobierno;
- Promoción de la participación indígena en la conservación de los recursos naturales.
120
Véase el proyecto (PRODEPINE) ejecutado en Ecuador, a través del Consejo de Desarrollo de
Nacionalidades y Pueblos de Ecuador (CODENPE), y apoyado por el Banco Mundial. El Proyecto fue
diseñado en 1997, para implementar la política de etnodesarrollo con los pueblos indígenas del Ecuador.
85
política, así por ejemplo, los indígenas del Ecuador incorporaron en la década de los
noventa, la categoría de “Plurinacionalidad del Estado”, que hasta ese entonces era
desconocida en el debate político. El Fondo Indígena 2007, señala el siguiente concepto:
“Son todos los cambios de orden económico, social y político, que hacen que una
sociedad tenga altos niveles de producción que se expresan en incrementos en las
tasas de crecimiento económico, que a su vez se traducen en mejores condiciones de
vida, lo que permite mejores niveles de participación social y de responsabilidad
ciudadana, sin olvidar la parte sentimental y emocional, de experiencias que han
otorgado una determinada visión del mundo, comunicando ideales de vital
significativa cuyo arranque está en una misma raíz histórica particular”. 121
El Fondo Indígena 2007, subraya que el desarrollo con identidad, es la capacidad de ejercer
el derecho señalado en la Declaración de las Naciones Unidas 2007. Al respecto señala:
121
FONDO INDIGENA: 2005, Op. cit., pág. 138.
122
Véase, el documento del FONDO INDIGENA: Sistema de monitoreo de la protección de los derechos y la
promoción del buen vivir de los pueblos indígenas de América Latina. Pág. 1, La Paz Bolivia, año 2007.
86
generación y el ejercicio de autoridad, y el respeto a los valores y derechos indígenas,
incluyendo los derechos culturales, económicos y sociales, de los pueblos indígenas, de
acuerdo a su propia cosmovisión y gobernabilidad.
Este concepto se sustenta en los principios de equidad, integralidad, reciprocidad y
solidaridad, y busca consolidar las condiciones en que los pueblos indígenas puedan estar
bien y crecer en armonía con su entorno, aprovechando para ello, según sus propias
prioridades, el potencial de sus bienes culturales, naturales y sociales. El (BID, 2006),
plantea un modelo de economía intercultural, en la perspectiva de acceso al mercado desde
su propia visión cultural. El enfoque propone acciones en tres ámbitos:
La estrategia de desarrollo del BID, señala que estos tres ámbitos, se aplican en todos los
programas dirigidos a los pueblos indígenas, incluyendo la salud, educación, manejo de
recursos naturales, desarrollo productivo, proyectos de infraestructura, gobernabilidad, etc.
87
El (gráfico nº 2) ilustra este concepto en lo que se refiere al desarrollo económico y
muestra la dinámica entre el medio tradicional indígena, el contexto externo local y las
oportunidades y desafíos para el desarrollo indígena existentes en cada ámbito. El desarrollo
con identidad en el ámbito económico, se trata de un modelo intercultural, donde se articula la
economía indígena a la economía de mercado, definiéndose un traslape entre las dos esferas en
la cual se pueden desarrollar iniciativas de desarrollo que potencian las ventajas comparativas
de la cultura indígena respondiendo a demandas del mercado con una lógica de eficiencia y
viabilidad económica (Deruyttere, 2003).
En este apartado se pretende hacer una modesta reflexión sobre el desarrollo indígena y,
haciendo una recapitulación de algunos conceptos sobre la cuestión indígena, se habló que
las prácticas culturales de los pueblos indígenas, son un obstáculo para impulsar el
desarrollo. En este contexto se dieron políticas de desarrollo siempre de arriba hacia abajo,
y de afuera hacia adentro, relevando la lengua, las prácticas culturales y la autonomía
indígena. Empero, hoy se plantea un desarrollo desde y para la propia identidad. Un
desarrollo cuyo capital inicial, es justamente la riqueza cultural, social y política de los
pueblos indígenas.
Desde esta perspectiva, se concibe el desarrollo indígena como un proceso de cambio,
desde su propio territorio y para la identidad étnica, con autonomía económica, social,
política y cultural, que comprende el aprovechamiento de los recursos productivos para una
transformación de la estructura productiva. Los pueblos indígenas tienen una economía
tradicional de autoconsumo, haciéndose necesario desarrollar una economía de producción
con el propósito de crear una base económica sólida. En concreto se trata de lograr un
cambio de un modelo de economía tradicional a una economía intercultural con acceso al
mercado desde su propia visión de desarrollo.
En dicho contexto un enfoque de desarrollo con identidad, implica que los pueblos
indígenas, deben tener autonomía para la aplicación de sus propios modelos de desarrollo,
acceso a los recursos potenciales de tierra, territorio y recursos naturales. Asimismo lograr
un nivel elevado de organización social y de movilización política, establecer lazos sólidos
con el Estado y la sociedad global. Además, subrayar que las culturas étnicas son
sociedades dinámicas en constante evolución y adaptación desde sus propias perspectivas
culturales, no son sociedades estáticas y arcaicas como lo señala la sociedad dominante.
88
En base a estos criterios y, con la finalidad de contribuir al debate sobre el tema
indígena, se intenta delinear una definición sobre el desarrollo con identidad. Como
antecedente señalar, que en los años noventa, una de las metas del indigenismo en América
Latina fue que la población indígena logre integrase al sistema capitalista, sin perder su
identidad étnica y valores culturales.123 En este sentido y asumiendo las premisas del
desarrollo indígena, se propone una definición práctica:
Los elementos básicos del enfoque de desarrollo con identidad, se vinculan con los
principios del derecho a la ciudadanía, el principio de autodeterminación, el autogobierno,
el derecho de consentimiento, la educación y salud. No obstante, un desarrollo indígena
requiere de una organización propia, que tenga una base económica sólida en su propio
espacio, la presencia de organizaciones indígenas, sistemas de trabajo comunitario,
inversión y una gestión con autonomía. En esta orientación, con el propósito de crear un
patrón económico sólido en territorio indígena, se requiere reconocer el derecho a los
recursos productivos de la tierra, el territorio y los recursos naturales. Asimismo, se deben
aprovechar las ventajas comparativas de la cultura indígena, la diversificación de la
producción, y la inversión en actividades de producción. En este aspecto el desarrollo
implica la transformación estructural en el sistema productivo, el cual debe traducirse en
altas tasas de crecimiento económico. Laos pueblos indígenas demandan el reconocimiento
123
YECKTING VILELA, Fabiola: “Visiones del desarrollo en las comunidades: Impactos de tres proyectos”.
(1980-1995)”. Instituto Francés de Estudios Andinos (CNRS-MAEE). Perú. Pág. 180, Iª edición 2008.
89
de sus tierras y territorios, sin embargo, el reconocimiento del derecho a la tierra no es
suficiente, se requiere que este pueda ser utilizado en forma productiva y económica.
El modelo de desarrollo con identidad, se caracteriza por incluir el respeto a los
derechos colectivos. Asimismo, pone atención en el capital social existente, la tenencia de
sus tierras, el acceso al crédito y asistencia técnica (Patriños y Skoufias 2007). En relación
a la propuesta de un modelo de economía intercultural, que tenga acceso al mercado desde
su propia perspectiva cultural, esta cuestión implica la necesidad de desarrollar el mercado
de productos indígenas, ferias agropecuarias, acceso a servicios financieros, la creación de
empresas indígenas, la aplicación de la tecnología a las actividades productivas etc.
Los pueblos indígenas deben aprovechar las ventajas comparativas de su cultura
propia, como son el patrimonio cultural, el arte, la artesanía, las plantas medicinales, la
biodiversidad, su historia etc. Además como señala la estrategia de cooperación indígena de
Alemania del 2006, el “desarrollo con identidad” debe potenciar la explotación de recursos
artesanales, ambientales, los recursos genéticos, la agroindustria exportadora (soja, crianza
de bovinos) y el turismo. El desarrollo y la identidad cultural no se excluyen, sino que son
parte del mismo círculo virtuoso de un desarrollo sostenible.
Autonomía;
Libre
determinación
Economía
Tierra,
intercultural:
territorio y
acceso recursos
mercado
Desarrollo
con
identidad Autodesarrollo
Desarrollo
desde propio (propio
territorio modelo de
desarrollo)
Consulta
Educación y
previa, libre e
Salud
informada
90
2.6.1 Aproximación a un modelo comunitario indígena
“Los pueblos indígenas han vivido en una “economía verde” durante siglos. Cuando
las economías hoy día buscan modelos para un crecimiento sostenible deberían ver
cómo las sociedades indígenas han practicado esto. Antiguas tradiciones indígenas
pueden contribuir a resolver problemas modernos” (Ban Ki-Moon, ONU, 2011).
Los pueblos indígenas, habitan en zonas que se consideran cruciales para la conservación
de la biodiversidad y mantienen prácticas sociales y culturales que permiten una utilización
sostenible de los recursos. En el proceso histórico han sido sometidos a condiciones de
extrema adversidad (despojados de sus tierras, exterminio, explotación etc.). Sin embargo
han logrado resistir en forma silenciosa como cultura, entonces la pregunta es ¿cuáles son
estas estrategias que han permitido continuar con su existencia? En este sentido, creemos
que algunos elementos están en relación con la forma de organización comunal, sus valores
de cooperación, su cosmovisión, la armonía del hombre con la naturaleza del cual siente
que es su hogar, la madre tierra etc. Aspectos que han permitido lograr un desarrollo
sostenido, en base a valores comunitarios y de equilibrio con los recursos ambientales.
El Fondo Indígena 2005, ha expuesto los fundamentos teóricos del enfoque de
desarrollo con identidad, a partir de una comparación con las variables económicas del
libre mercado (crecimiento, consumidor y mercado). El crecimiento económico, es una
relación lineal respecto al tiempo y, una relación de exterioridad respecto a la naturaleza, es
decir, la naturaleza es una reserva de los recursos necesarios para el crecimiento. El
consumidor, es un ser humano individualista y cuya racionalidad fundamental es la libre
competencia y el beneficio. El mercado es el lugar donde se regulan los precios. 125
124
FONDO INDIGENA: 2005, Op, cit., pág. 101.
125
FONDO INDIGENA: 2005, Op. cit., pág. 110.
91
El desarrollo con identidad debe partir del reconocimiento de un sujeto comunitario
como el fundamento de tipo teórico a partir del cual puedan desprenderse las condiciones
metodológicas del modelo. El sujeto comunitario posee un carácter histórico, social,
cultural y organizativo altamente complejo y que difiere en aspectos sustanciales con las
concepciones de la economía de mercado que hacen de la figura del consumidor el eje
central de cualquier propuesta normativa. En lo sustancial deben considerarse estos criterios
básicos, para diseñar un modelo de desarrollo propio, basado en elementos comunitarios.
Un elemento básico, es el trabajo comunitario, en virtud de que existen tierras y
recursos que pertenecen a la comunidad, el mantenimiento y las obras que requieren esas
tierras y recursos, son realizados por el trabajo comunitario. El mercado como regulador de
racionalidades individuales y en el cual se expresan de una parte las decisiones individuales
de maximizar los beneficios, y, de otra, la libertad individual, tampoco tiene esa dimensión
en los mercados de las culturas indígenas. En estos pueblos, los mercados integran lógicas
de valores de uso y no lógicas de valores de cambio. Lo importante en los mercados
indígenas no es tanto la rentabilidad de las transacciones de una economía monetaria, sino
el intercambio en sí mismo, el cual origina la formación de redes económicas y de cohesión
social entre las comunidades indígenas. 56
En las antiguas sociedades indígenas de América Latina también existían mercados.
La palabra de origen maya “tiánguez”, significa, justamente mercado. Se sabe, de los
cronistas, que existían vastos mercados en todas las civilizaciones indígenas. El mercado
como sitio de intercambios de valores rituales, simbólicos o valores de uso, el cual crea
redes de producción entre las comunidades indígenas ha existido siempre. Pero en las
sociedades capitalistas, el mercado es el sitio en el cual se regula la producción, la
distribución y el consumo.
Otro elemento es la propiedad comunitaria de la tierra, en el territorio indígena
existen tierras individuales, comunitarias y los recursos comunitarios, como el agua, los
bosques y páramos. La existencia de estas tierras de propiedad comunal son las que
otorgan nuevas formas de relación, sobre todo en el uso sostenible de los recursos. Para los
pueblos indígenas la tierra y territorio están signadas por relaciones de tipo ritual y sagrado.
También existe el diálogo comunitario, no solo es una institución que permite regular los
flujos del trabajo comunitario, sino también la regulación social de toda la comunidad. Un
sistema de organización y trabajo comunal, es la institución del Ayni, el significado de este
sistema, en el idioma quechua es trabajo en reciprocidad, colaboración y solidaridad mutua.
92
El Ayni consistía en el trabajo solidario destinado al usufructo de las comunidades, cuyo
objetivo era la construcción de caminos, puentes, irrigaciones etc.
En el patrón indígena, el excedente económico es la parte de la producción que
sobra luego de reproducir la fuerza de trabajo utilizada en su proceso de producción. El
principio de la ritualización en las comunidades indígenas, implica que la formación
comunitaria del excedente guarda relación con la utilización comunitaria de ese excedente.
La comunidad adopta un aspecto más complejo con relación a la propiedad privada y a la
formación comunitaria del excedente, en el cual prevalecen relaciones de tipo ritual. Para
evitar esa acumulación, la comunidad busca la forma de “consumir” todo ese excedente,
dentro de un espacio ritual cuyo contexto es la celebración de sus divinidades ancestrales.
En síntesis, en estos pueblos los mercados integran lógicas de valores de uso y no
lógicas de valores monetarios. En el sistema capitalista, el excedente económico es la base
sobre la cual se articula y estructura las dinámicas históricas de la acumulación, donde, la
generación del excedente es social pero su apropiación es individual. Las variables del
mercado son el crecimiento, el consumidor y el mercado. El modelo comunitario se basa en
el sujeto comunitario, el trabajo comunitario y la propiedad colectiva de la tierra. Los
mercados y el comercio existieron desde que surgió la civilización, pero el capitalismo
como sistema económico no apareció hasta el siglo XVI en Inglaterra, en sustitución del
feudalismo. Según Adam Smith 1776, los seres humanos siempre han tenido una fuerte
tendencia a “realizar trueques, cambios e intercambios de unas cosas por otras”.
93
Cuadro 2: Modelo de libre mercado y comunitario indígena
Modelos
Variables Libre Mercado Comunitario Indígena
Principio Básico Propiedad privada como valor fundamental; Propiedad colectiva como valor fundamental;
Basado en la individualidad (competitividad). Basado en la colectividad (cooperación, reciprocidad). 127
Enfoque Las sociedades capitalistas necesitan crecimiento Crecimiento en base a una economía verde. Crecimiento
económico. Basado en resultados (eficiencia). auto sostenido. Basado en procesos (efectividad)
Mercado Mecanismo que asigna los recursos. Libertad individual y Intercambio de valores de uso y rituales. Redes
maximización de beneficios. Basado en sistema precios. extraeconómicas. Basado en la subsistencia (domesticidad).
Producción Producción se destina principalmente al mercado; Producción comunitaria y de autoconsumo. No se integra al
Basado en la productividad (monocultivo). mercado. Basado en la sostenibilidad (biodiversidad).
Proceso productivo Individual, mediante unidades de producción, tecnología. Cooperativa y colectiva, autoconsumo, conocimientos
Basado en la producción industrial (inorgánico). tradicionales. Basado en la producción natural (orgánico).
Medio ambiente La naturaleza como reserva de recursos naturales para el La Naturaleza como “ser vivo”, los humanos se considera
crecimiento económico. Ciclo de compra venta. parte de ella, sienten que es su hogar. Uso sostenible.
Visión Filosofía de la vida “ Vivir Mejor”, competencia, beneficios, Filosofía de la vida “Vivir Bien”, sembrar, construir, cooperar.
La tecnología aplicada al proceso productivo. Valores, primacía de la colectividad sobre la individualidad
Fuente: Elaboración y modificación en base al documento del Fondo Indígena 2005 y la AECID de 2004.
126
Véase, el documento del FONDO INDIGENA: 2005, Op. cit., pág. 124
127
CARIÑO, Joji: “Pueblos Indígenas, Derechos Humanos y Pobreza”. AECID. Pág. 31, Madrid, 2004
94
de la paz y la seguridad internacional, así como el enfoque coordinado de problemas
que afectan a la comunidad internacional”. 128
Su contenido, significado y objetivos han ido variando según han ido evolucionando la
percepción de las prioridades del desarrollo (económicas, humanas, etc.): hoy busca lograr
el desarrollo humano sostenible y se basa en una relación de “asociación”, según la cual las
prioridades son consensuadas entre los actores del norte y del sur.
128
Véase, PEREZ BRAVO, Alfredo y SIERRA MENDEL, Iván: “Cooperación Técnica Internacional - la
dinámica internacional y la experiencia Mexicana” SER - PNUD - México, 1998, pág.19.
129
GOMEZ GALAN, Manuel y SANAHUJA, José Antonio, “El Sistema Internacional de Cooperación al
desarrollo: Una aproximación a sus actores e instrumentos” Madrid, Editorial CIDEAL. 2ª Edición, 1999.
95
para promover y estimular el respeto a los derechos humanos y libertades fundamentales de
todos, sin distinción de raza, sexo, lengua o religión” .130
En este contexto y teniendo como antecedentes la gran depresión económica del año
1929, la posterior Segunda Guerra mundial 1945, y la creación de la Organización de las
Naciones Unidas (ONU) en 1945, emerge una nueva realidad económica internacional, de
la división del trabajo y del libre mercado. La cooperación para el desarrollo aparece como
un elemento de una nueva estructura económica mundial, de las relaciones internacionales
entre los países. La cooperación, interpretada como la ayuda de los países desarrollados,
dirigida a los países pobres, con el objetivo que estos logren mejores niveles de vida para
su población, se manifiesta en el contexto de un nuevo orden económico internacional, de
la división del trabajo, la libertad del mercado, la industrialización y la globalización
económica, que han determinado la especialización de países productores de materias
primas y países productores de manufacturas, que son en la actualidad los países
industrializados y los países subdesarrollados.
La cooperación internacional es un fenómeno relativamente nuevo, una exigencia
surgida, como consecuencia de la evolución de la sociedad internacional contemporánea
que se construye a partir de la II Guerra Mundial, con una doble perspectiva, el objetivo
político prioritario del mantenimiento de la Paz y la Seguridad Internacional y el
establecimiento de un nuevo orden económico basado en el libre mercado. En este sentido
la cooperación no se percibe, como una estrategia orientada a superar la pobreza de los
países más pobres, como un objetivo autónomo de la nueva sociedad internacional sino
como un elemento más, entre otros, susceptible de contribuir al establecimiento de la Paz y
la Seguridad Internacional. Sé sitúa, sin embargo, en primer término como rasgo definitorio
del esquema actual de las relaciones internacionales, ante la constatación a partir de los
años 60 cuando se produce el proceso de descolonización, de la existencia del
“subdesarrollo” como problema global y factor de conflicto capaz de poner en peligro esa
estructura económica y política instaurada originalmente (Muñoz, 2003).
En consecuencia, su estudio se debe plantear en forma rigurosa y científica,
mediante una aproximación al paradigma de la interdependencia de las relaciones
internacionales entre los Estados. La cooperación es el fruto de un proceso contradictorio,
la solución conciliadora e integradora ante una situación de conflicto que cuestiona la
130
Véase, SUNKEL, Osvaldo y PAZ, Pedro: “El Subdesarrollo Latinoamericano y la Teoría del Desarrollo”.
ILPES. Editorial Siglo XXI editores, SA. México 1981 Pág.18.
96
validez de las bases sobre las que se articulan las relaciones internacionales, surgida de la
flagrante desigualdad económica de unos Estados respecto a otros.
En este marco de relaciones económicas internacionales, surge la cooperación para
el desarrollo, como un factor de solidaridad, el cual se concibe entonces como la fórmula
más adecuada dentro de la coherencia del sistema establecido para conjurar los efectos del
subdesarrollo, frente a propuestas radicales que propugnan la modificación estructural del
esquema de libre mercado, con el fin de anular las causas del subdesarrollo, la cooperación
es la solución que ofrece el mismo sistema precisamente aquel que reproduce el
subdesarrollo, para paliar sus efectos. No obstante constituye una opción conservadora que,
contiene un elemento importante de solidaridad incorporado a las relaciones internacionales
concebidas como relaciones de poder, que se traduce en la adopción de medidas correctoras
de las desigualdades derivadas del funcionamiento normal del sistema económico, a través
de la concesión de un trato preferencial a los países menos avanzados (Muñoz, 2003).
Es cierto que también se puede hacer una interpretación del fenómeno según la cual
la cooperación no es más que una forma de mantener a los países en desarrollo en una
situación mínima por encima del límite de ruptura, en un proceso de retroalimentación de
un sistema que en sí mismo es perverso para el desarrollo, puesto que lo genera. Aunque
así fuera, las consecuencias que se han derivado de la cooperación para el desarrollo ya ha
desbordado esa perspectiva. La idea de reciprocidad incluso a partir de un trato
preferencial, la inserción en el comercio internacional y el libre acceso de los productos
(países pobres) a los mercados de los países industrializados, la obtención de beneficios
económicos a cambio de la concesión de ayuda para el desarrollo, podría ser igualmente
otro enfoque sobre la cual se debe sostener la cooperación en lugar de la solidaridad.131
En este aspecto es de vital importancia que los países en desarrollo se integren en la
economía mundial a través del comercio, para que puedan participar en los beneficios de la
globalización y el comercio internacional. El comercio es un motor de desarrollo donde la
participación de los países pobres es solo de tipo marginal, también se debe precisar que la
inversión es crucial para el desarrollo económico y la reducción de la pobreza. La Unión
Europea sobre la financiación del desarrollo 2004, sostiene que el comercio internacional es
una de las principales fuentes externas de financiación del desarrollo. En este sentido, otra
propuesta también seria integrar en las políticas de cooperación el apoyo para el desarrollo
131
Véase, MUÑOZ, María: Tesis Doctoral. La Cooperación para el Desarrollo con América Latina en el
marco de la Política Exterior de España Democrática. UCM. Pág.3. año 2003.
97
de capacidades productivas, transferencia de tecnología y la creación de infraestructuras
vinculadas a la producción y al comercio de exportación de los países en vías de desarrollo.
A través de la cooperación al desarrollo (Gómez y Sanahuja, 1999) se pretende
también contribuir a un contexto internacional más estable, pacífico y seguro para todos los
habitantes del planeta. Las actuaciones de la cooperación al desarrollo se sitúan en el marco
más amplio de las relaciones internacionales, de las que constituyen un ámbito específico, y
van dirigidas, principalmente, a mejorar las condiciones de vida de la población de los
países de menor renta relativa. Con esta finalidad intentan impulsar el crecimiento
económico y el bienestar social, favorecer formas de Gobiernos democráticos respetuosos
de los derechos humanos y contribuir a la preservación del medio ambiente. Las formas de
acción pueden ser muy diversas y abarcan desde concesiones comerciales a transferencias
directas de distintos tipos de recursos.
Los criterios de equidad y solidaridad internacional no son los únicos que están
presentes en la cooperación internacional para el desarrollo. El criterio de interés mutuo
constituye también un componente real de la misma. Aunque la principal finalidad de la
cooperación, como se había señalado, es contribuir al desarrollo de los países objeto de las
actuaciones de la cooperación, también pueden derivarse beneficios para el país que aporta
los recursos. Estos beneficios pueden ser de carácter intangible, como el disfrute de los
“bienes públicos” internacionales facilitados por la cooperación (unas relaciones
internacionales más pacíficas, estabilidad y seguridad favorables) u otros más concretos
como beneficios comerciales o empresariales que pueden obtener los actores del país más
desarrollado, mediante el uso de ciertos instrumentos de cooperación, así como, de forma
implícita, posibles ventajas de índole política o cultural, generalmente no declaradas. 132
132
GOMEZ GALAN, Manuel y SANAHUJA, José: Op. cit., pág. 18. Madrid 1999.
98
Una de las disciplinas que permite estudiar e indagar la cooperación para el desarrollo
son las relaciones internacionales, en la medida que plantea una comprensión
pluridimensional de las dinámicas de la sociedad internacional, una visión de conjunto que,
asentada en pilares como el político, el social, el económico, el geográfico, el histórico, el
jurídico o el cultural, permiten una aproximación gradual al ámbito del desarrollo y la
cooperación internacional. Sin embargo, en perspectiva histórica, la ayuda al desarrollo ha
sido tratada tradicionalmente desde la ciencia política (en cuanto a ejercicio de poder) y por
la economía (por repercusiones en el ámbito), señala (Sotillo, 2011).
Las relaciones internacionales son una ciencia abierta, mestiza en alguna manera, que
se apropia de otras formas de conocimiento, como una disciplina matriz, para encauzar una
propia que permita interpretar las claves del mundo en que vivimos. A partir de ahí, las
formas de interpretación son variadas y, en su relativa corta historia, las relaciones
internacionales han sido analizadas desde diferentes prismas, siempre con una clara
conexión entre las aportaciones científicas y la realidad internacional observada en un
contexto histórico determinado.
En el ámbito de las relaciones internacionales se destacan tres grandes corrientes de
pensamiento, escuelas o paradigmas: La Realista (con una visión pesimista de un mundo en
anarquía, el papel protagonista del Estado, la defensa del interés nacional por cualquier
medio, y el poder como elemento central); El Transnacionalismo (que parte de la
interdependencia, de una visión más compleja del mundo, con una opción más optimista
que descansa en la cooperación y en las organizaciones internacionales como formas para
tratar problemas que afectan a la humanidad, y que sitúa la búsqueda de la paz como
elemento central); La Estructural (desde raíces marxistas, ve el sistema capitalista mundial,
con sus formas hegemónicas de poder y con actores como las empresas trasnacionales,
como generador de un sistema de explotación generalizada de naturaleza estructural.) 133
En forma esquemática (Sotillo, 2011) podemos afirmar que el Realismo conecta
con quienes defienden la economía de mercado, en sus opciones más liberales, y rechaza la
cooperación para el desarrollo, por su ineficacia. Desde el Transnacionalismo, por su parte
se entiende que es un mecanismo básico del esfuerzo conjunto internacional para abordar
cuestiones como el hambre y la pobreza. Y desde el enfoque Estructuralista se rechaza de
plano la ayuda, al identificarse como un instrumento legitimador de la situación de
133
Véase, RODRIGEZ, Irene, y SOTILLO, José Ángel: “Relaciones Internacionales, Política Exterior y
Cooperación para el Desarrollo: reflexiones para un debate en el caso español”. En Revista Española de
Derecho Internacional, vol. LV, nº 1, 2003, páginas 149-186.
99
subdesarrollo que hunde sus raíces en el sistema capitalista mundial. Para un clásico, como
(Holsti, 1967) los elementos que configuran una relación de cooperación internacional son:
- La percepción de que dos o más intereses coinciden y pueden ser alcanzados por
ambas partes simultáneamente;
- La expectativa de una de las partes de que la actuación seguida por la otra parte, o
las otras partes si la cooperación fuese multilateral, en orden de lograr sus propios,
intereses y valores;
- La existencia de un acuerdo (expreso o tácito) sobre los aspectos esenciales de las
transacciones o de las actividades a realizar;
- La aplicación de reglas y pautas (protocolos de actuación) que dominaran las futuras
transacciones;
- El desarrollo de las transacciones o actividades para el cumplimiento del acuerdo. 134
En este sentido (Arenal, 1987), la razón de fondo que justifica la ciencia de las
Relaciones Internacionales es tanto moral como practica: ocuparse y dar respuesta a
algunos de los más importantes y cruciales problemas a que se enfrenta la humanidad en
nuestros días. En primer lugar, y sobre todo, el problema de la guerra - la noción de paz
debe enriquecerse con la toma en consideración de los principios de equidad, justicia y
libertad, lo que exige el establecimiento de relaciones positivas de cooperación. En segundo
lugar, y como base del anterior, el problema del subdesarrollo, y del creciente
empobrecimiento de los dos tercios de la humanidad, lo que implica presentar una relación
especial a los problemas derivados de la explosión demográfica, el hambre, el agotamiento
y control de los recursos naturales, la participación y difusión de la cultura y de los
adelantos científicos-técnicos y el intercambio desigual de las naciones. En tercer lugar, el
problema de la progresiva degradación y del medio humano y natural como consecuencia
del progreso científico y del desarrollo industrial. Finalmente, el problema de la libertad del
hombre y el respeto de los derechos humanos.135
Un repaso general a las principales corrientes teóricas, nos permite visibilizar, a grandes
rasgos, sus principales postulados. Sintetizando podemos describir las grandes líneas que
vinculan la cooperación para el desarrollo con las Relaciones Internacionales. En este
sentido se presenta una síntesis de las tres principales corrientes:
134
HOLSTI, K, J.: Citado por Sotillo: El sistema de cooperación para el desarrollo. (IUDC) Madrid 2011.
135
ARENAL, Celestino: “Introducción a la relaciones internacionales; Madrid” 2ª, Tecnos, 1987, pag.431.
100
- El Realismo: poder, Estados, interés nacional, anarquía, conflicto (diplomacia-guerra);
- El Transnacionalismo: problemas comunes a la humanidad, interdependencia,
organizaciones internacionales, cooperación;
- El Estructuralismo: raíces marxistas, efectos del sistema capitalista, empresas
multinacionales, conflicto económico, hegemonía política y dominación, lucha para
cambio de estructura. 136
136
Véase, SOTILLO Ángel: 2010, Op. cit., pág. 99.
137
Ver ARENAL, Celestino: “Introducción a las Relaciones Internacionales”, Pág. 27, Cuarta edición,
Editorial Tecnos, Año 2007, Madrid-España.
101
La primera construcción teórica domino el pensamiento hasta casi los años noventa,
que llegaron los enfoques a escala humana de las Naciones Unidas, posicionado a los
Derechos Humanos en el centro del desarrollo. La tercera propuesta está tomado fuerza en
la última década gracias a las reivindicaciones de una identidad indígena capaz de articular
sus propuestas y reivindicarlas por ellos mismos. En relación a los pueblos indígenas como
actores políticos se observa que en las últimas décadas la construcción de una identidad
indígena ha encontrado en América Latina un nuevo camino hacia la politización, dando
paso a la articulación de propuestas políticas y culturales. Este proceso ha tenido un nuevo
eje de articulación en torno a la definición de pueblos indígenas como colectivo
diferenciado y, en segundo lugar, en torno a su condición de sujeto político susceptible de
reivindicar derechos culturales políticos y territoriales.
Los pueblos indígenas en su condición de actor político y social, es clave para
reivindicar demandas de una larga historia de marginación, de reclamar el derecho sobre
sus tierras y territorios, así como, defender sus propios derechos económicos, sociales y
culturales. La diferencia más clara con la visión de sujetos de derechos es que al reclamar
ser considerados como actores políticos se está reclamando como un colectivo diferenciado,
con autonomía para aplicar sus propios modelos de autogestión. 138
La emergencia en el ámbito (Sobero, 2003) internacional de los pueblos indígenas,
desde la perspectiva de las Relaciones Internacionales, no ha sido suficientemente
abordada. El movimiento indígena, su presencia, y su carácter de generador de cambio en la
agenda internacional no han recibido el interés que merece. En consecuencia la experiencia
indígena de resistencia, su discurso y sus propuestas de desarrollo permanecen ocultos a los
ojos de la sociedad internacional. Esta realidad contrasta con el carácter altamente
novedoso de sus avances y reconocimientos alcanzados en el terreno internacional (Anaya,
2006) y con el creciente protagonismo desarrollado a nivel regional, estatal y local. 139
El célebre escritor peruano (Vargas, 2003) en relación a los movimientos indígenas
en América Latina, señala: “que el desarrollo y la civilización son incompatibles con ciertos
fenómenos sociales y el principal de ellos es el colectivismo. Ninguna sociedad colectivista
o impregnada con esa cultura es una sociedad que desarrolla, moderniza y alcanza la
civilización - el indigenismo en Ecuador, Perú y Bolivia está provocando un verdadero
desorden político y social, y por eso hay que combatirlo, si queremos alcanzar el desarrollo
138
Véase, el estudio de LANGA MARTINEZ, Laura: “Modalidades de Cooperación Bilateral Europea con
los Pueblos Indígenas de América Latina y Caribe”. IUDC., trabajo desarrollado bajo la tutoría de la profesora
Rosa Mª de la Fuente, UCM. Pág. 74, Año 2012 Madrid - España.
139
ARREGUI, José: 2009, Op. cit., pág. 54.
102
y elegir la civilización y la moralidad - creo que en el movimiento indígena hay un
elemento profundamente perturbador que apela a los peores instintos del individuo como la
desconfianza hacia el otro, al que es distinto; entonces se encierran en sí mismos”. Estos
argumentos hacen percibir las aspiraciones y las luchas de los movimientos indígenas como
un factor que está vulnerando la cohesión social en América Latina. 140
Para entender la emergencia de los indígenas en América Latina, quizás sea
pertinente citar un diálogo entre dos Presidentes que tuvo lugar en un encuentro de jefes de
Estado Latinoamericanos y que se dio tal como sigue141: El ex sindicalista, Presidente de
Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, comentó en una conversación entre homólogos que “su
gente”, los trabajadores brasileños, habían esperado durante décadas para llegar al poder. A
ello Alejandro Toledo, Presidente del Perú, le contestó: “Mi gente, en cambio, lleva 500
años”. Y si bien el mandatario Toledo difícilmente puede considerarse (más allá de su
ascendencia) un líder indígena, su respuesta a la interlocución con Lula, quizás nos puede
dar pistas sobre la importancia de analizar los porqués de la emergencia, a más de 500 años
de la conquista, de los indígenas en el espacio político de diversos países de la región.142
A partir de la década de los noventa, sin embargo, lo étnico emergió con un fuerte e
inesperado empuje. La irrupción del movimiento zapatista, el marcado acento multicultural
contenido en los acuerdos de paz en Guatemala, la articulación y protagonismo de la
confederación de organizaciones indígenas en Ecuador y Perú; la intensa movilización de
las organizaciones aimaras y quechuas en Bolivia; la capacidad reivindicativa de las
comunidades caribeñas en Centroamérica; la presencia organizativa de los mapuches en
Chile, son una pequeña muestra de la trascendencia que ha ido cobrando este fenómeno.
En este contexto, Salvador Martí 2004 se pregunta, ¿Por qué lo más ancestral de
América Latina ha emergido del silencio para situarse justo en el centro de la arena
política? En este sentido señala que para la visualización de lo indígena, en primer lugar se
dio la consolidación de una masa crítica de organizaciones que terminan por introducir el
tema de los derechos de los pueblos indígenas en la agenda, (Brysk, 2000). En segundo
lugar puede observarse una fase de inserción de redes organizadas en las instituciones del
sistema internacional y, con ello, la capacidad de generar legislación internacional. Y
finalmente, la etapa de la implementación de los tratados (políticas y planes de desarrollo).
140
Véase, la ponencia de VARGAS LLOSA, Mario: Seminario “Las Amenazas de la Democracia en América
Latina”, Bogotá, Colombia, año 2003.
141
NAIM, Moisés: Articulo, de un dialogo de presidentes de, publicado el 13 de octubre de 2003 en el diario
El País con el título “La globalización de los indígenas”.
142
Véase, MARTÍ PUIG, Salvador: “Sobre la emergencia e impacto de los movimientos indígenas en las
arenas políticas de América Latina”. CIDOB, Universidad de Salamanca. España 2004.
103
En relación a los nuevos actores de carácter no estatal (Arenal, 2002), se sostiene
que en el ámbito internacional se ha roto con el monopolio del Estado como actor único, y
ahora se reconoce la existencia de una pluralidad de nuevos actores emergentes. Se trata de
una pluralidad que engloba a las organizaciones internacionales de carácter interestatal, las
naciones sin Estado, las minorías étnicas y pueblos indígenas, asociaciones, individuos etc.
Actualmente se reconoce que las relaciones internacionales no son únicamente monopolio
de los Estados y han surgido interesantes propuestas como la concepción de la sociedad
internacional como un nuevo medievalismo caracterizado por 1) la integración regional de
los Estados, 2) la desintegración de algunos Estados, 3) el restablecimiento de la violencia
privada, 4) la progresiva relevancia de las organizaciones transnacionales (empresas, ONG,
movimientos políticos, sociales, etc., y 5) la unificación tecnológica del mundo. Reconocer
estos rasgos implica reconocer la existencia de actores no estatales que pueden desempeñar
un papel relevante en la transformación o ruptura del orden internacional. En definitiva nos
encontramos ante una sociedad internacional heterogénea, compleja y dinámica.
En su obra Adán Smith (1776), “la riqueza de las naciones”, expresa el pensamiento
clásico, igualmente, otro representante de esta corriente es J. S. Mill (1848), en su obra “la
riqueza es el indicador de la prosperidad o decadencia de las naciones”, estos autores
representan la corriente CLÁSICA del pensamiento económico. La teoría clásica, es un
punto de partida para las demás teorías, esta teoría se basa en el desarrollo del comercio y la
especialización de los países, es decir, abogan por la división internacional del trabajo, y la
expansión del comercio. Los autores (Sunkel y Paz, 1981) en relación al enfoque de los
clásicos, señalan: “Esta economía de cambio solo se extendía, y aun aquí de manera
incipiente, al sector manufacturero. Se basaba principalmente en el gran desarrollo del
comercio, por la especialización geográfica de la producción y la consecuente expansión
del capitalismo comercial y financiero, que crecía especialmente en torno a un comercio
internacional en rápido aumento protegido por los Estados nacionales”.
Los clásicos definen a la riqueza como un flujo de producción, en este sentido
consideraban más importante a la actividad industrial y al comercio que a la agricultura, ya
que según ellos, había más que ganar de estos sectores que de la actividad agrícola. El
Estado era un instrumento regulador de las políticas económicas, tenían como principio
básico, la libre competencia y el libre mercado, porque consideran que la manufactura tenía
104
una tendencia a cambiar el comercio internacional, esto se entiende así, ya que los ingleses
tenían una industria manufacturera muy desarrollada en comparación con el resto del
mundo, además las relaciones de intercambio les beneficiaban mucho por esta gran
disparidad de tecnología.
Los principales fundamentos de la escuela clásica, se pueden sintetizar en la obra de
Adam Smith. Quien logra sistematizar en su obra: “La riqueza de las naciones” toda una
teoría del crecimiento económico, en la cual formula el principio de la libertad económica,
donde sostiene que el Estado debe intervenir lo menos posible en la actividad económica.
El particular sabe mejor que el Estado lo que le conviene. En el enfoque clásico la división
del trabajo y el mercado ocuparon una posición central, en el sentido que la división del
trabajo eleva la productividad, porque cada hombre puede dedicarse a la actividad
económica para la cual la naturaleza lo ha dotado esencialmente.
La preocupación dominante de la escuela clásica fue la de enunciar “leyes
naturales” de un orden económico que tenía capacidad de auto regularse. El mensaje central
de Smith es que el capitalismo competitivo, si no es el mejor de todos los sistemas
económicos, es, en cualquier caso, el mejor de todos los sistemas posibles. Asimismo,
señala que resulta necesario eliminar al menos la mayoría de los monopolios y restricciones
al comercio interior y exterior, hay que permitir que cada hombre haga lo que quiera que es
lo suyo (y en particular con su capital). Hay que dar rienda suelta a la libertad natural y la
famosa mano invisible maximizara automáticamente la tasa de crecimiento del producto
nacional y se fomentara la difusión de una mayor opulencia entre el pueblo. De aquí se
deriva la preocupación fundamental de Smith por el crecimiento económico”. 143
Según la tesis central de la riqueza de las naciones, la clave del bienestar social
está en el crecimiento económico, que se potencia a través de la división del trabajo y la
libre competencia. Según esta teoría, la división del trabajo, a su vez, se profundiza a
medida que se amplía la extensión de los mercados y por ende la especialización. Por su
parte, Adam Smith considera la libre competencia como el medio más idóneo de la
economía, afirmando que las contradicciones engendradas por las leyes del mercado serían
corregidas por lo que él denominó la mano invisible del sistema.144
La teoría clásica es importante, desde el punto de vista que considera que existen
leyes naturales de un orden económico que tiene capacidad de autorregularse; los
143
BERZOSA, Carlos, BUSTELO, Pablo y IGLESIA, Jesús: 2001, Op. cit., pág. 69.
144
COHEN, Fernando: “Grandes pensadores de la historia. Las 25 cabezas más influyentes” Julio 2011,
España. Disponible en [Link]
105
elementos centrales a este respecto serian la división del trabajo y el mecanismo del
mercado, la división del trabajo mediante la especialización, elevaría la productividad, y
las mercancías que los individuos producen se cambiaran en el mercado, de esta manera se
incrementaría la producción y por consiguiente el bienestar general de la población. Otro
aspecto importante es la libertad económica, la libre competencia en el mercado, la cual
cuestiona las intervenciones del Estado en la vida económica, esto hizo que en muchos
países se suprimieran las intervenciones del Estado en la economía. El concepto del
desarrollo según la escuela clásica se define de la siguiente manera: (Sunkel, 1981).
145
SUNKEL, Osvaldo y PAZ, Pedro: 1981, Op. cit., pág. 24.
106
El auge del capitalismo en el siglo XIX, estuvo vinculado a este tipo de fenómenos;
tanto es así, que la innovación técnica se concebía como la fuerza motriz del capitalismo y
como un fenómeno inherente al desarrollo del sistema. Por consiguiente, (Furtado, 1982) en
la organización y en la técnica de producción reside la principal característica del nuevo
sistema económico. A la tecnología cabe, pues, el papel estratégico central de la economía
industrial. Y como la tecnología no es más que la aplicación al sistema productivo del
conocimiento científico del mundo físico, se puede afirmar que la economía industrial solo
encuentra límites de expansión del lado de la oferta, en la propia capacidad del hombre para
ahondar en el conocimiento del mundo en que vive (Sunkel, 1981).
Los autores que conciben el fenómeno del desarrollo como un proceso de
crecimiento, suelen definir el nivel de desarrollo en términos de ingreso por habitante, y el
proceso de desarrollo en términos de tasa de crecimiento, el ingreso por habitante es para
esta escuela el indicador, más adecuado para definir el nivel y ritmo de desarrollo. Otra
aproximación a la definición del desarrollo es la propuesta por Roastod: “Una de las etapas
por las que atraviesan los países y las sociedades en su progreso, especialmente progreso en
estado del bienestar y capacidad económica”.
Dicha definición se basa en la historia de muchas naciones europeas que fueron
atravesando distintas situaciones sociales que guardan muchos parecidos con otras vividas
después en países subdesarrollados. Sin embargo esta idea de ser una “etapa” dentro de un
proceso más largo cuenta con muchos detractores. Uno de dichos detractores, fue la
CEPAL y el autor quizá más incisivo en la crítica es André Gunder Frank, (Bustelo, 1992).
En ambos casos entre las objeciones planteadas pueden destacarse los siguientes
argumentos: el subdesarrollo puede llegar a no superarse nunca porque no son dos sistemas
sino uno solo, “como las ruedas de un coche en las cuales por mucho que corran las de
atrás jamás podrán alcanzar a las de adelante”. En segundo lugar, la comparación con las
naciones desarrolladas no es válida, porque estas nunca tuvieron por encima a ningún otro
país que pudiera interferir en su proceso de desarrollo. La escuela clásica, define el
subdesarrollo de la siguiente manera:
“Un país subdesarrollado se concibe como una situación de atraso, de desfase con
respecto a situaciones más avanzadas, como si se tratara de una carrera en la cual
unos están adelantados y otros se van quedando rezagados, pero donde todos
compiten en una misma pista, persiguiendo una misma meta, con idénticas reglas de
juego para todos y sin relaciones de ninguna especie entre los competidores”.
107
Para otros autores este concepto, no expresa el subdesarrollo en su real dimensión,
porque los conceptos del subdesarrollo y desarrollo, conducen a una apreciación muy
diferente, los mecanismos de acumulación de capital, de avance tecnológico, de asignación
de recursos, de repartición de ingresos etc., son de diferente naturaleza en uno y otro caso, y
si existe vinculación entre los grupos, estos tienden a favorecer a uno de ellos para su
beneficio. El subdesarrollo (Clelland y Hagen, 1973) se define en los siguientes términos:
146
Véase, SUNKEL, Osvaldo y PAZ, Pedro: 1981, Op. cit., pág. 207.
108
domina. De esta forma el concepto de la acumulación es muchas veces ajeno a la cultura
indígena, y de hecho la mayoría de los idiomas indígenas carecen de conceptos como
“desarrollo”, “riqueza” o “pobreza”. En la cosmovisión indígena no existe la lógica de un
proceso lineal progresivo, sino más bien conceptos como la circularidad, el futuro que al
mismo tiempo es pasado, el tiempo que se rige por los ciclos estacionales y agrícolas. Su
racionalidad económica no es de acumulación sino de relación armónica con el entorno y
uso respetuoso de los recursos naturales para el bienestar de toda la comunidad. Por lo tanto
en la economía indígena rigen los principios de reciprocidad y redistribución para que todos
los miembros de la comunidad tengan acceso a los mismos niveles de bienestar.
Muchas veces en el diálogo entre indígenas y no indígenas, los indígenas cuestionan
el uso del término “pobreza” como calificador de su situación frente a otros sectores de la
sociedad. Más bien, suelen enfatizar la “riqueza” que constituyen sus territorios y recursos
naturales, su patrimonio cultural, su organización social armónica y la ausencia de vicios
que resulten de la cultura de consumo de la sociedad dominante.147
En relación a la sociedad dominante y las culturas étnicas, (Oliva, 2005) este aspecto
se concibe desde la historia, en aquella época del descubrimiento del nuevo mundo, la
Europa colonizadora absorbió una nueva realidad cultural, la americana, como no podía ser
de otra manera, a partir de sistemas de referencia cultural propios. Todo ello dio lugar a
tremendas distorsiones y caracterizaciones negativas en el marco de un choque cultural,
basado en los encuentros violentos, en las prácticas de dominación, en el despliegue de
nuevas relaciones de poder y en el enfrentamiento generalizado.
A pesar de haber transcurrido 500 años desde la conquista, en el siglo XX, época de
la modernización, sé continuo despreciando todo aquello que tuviera que ver con las
tradiciones culturales indígenas. En gran medida el objetivo, en nombre del desarrollo, fue
acabar con las culturas indígenas que supuestamente mantenían en una situación de
subdesarrollo a sus miembros que a su vez suponían un problema para el desarrollo global
de las naciones que los acogían. De esta manera el evolucionismo clásico desapareció o
mejor dicho se fue transformando, pero esa negación de lo indígena y esa proyección
gregarista, primaria y atrasada de la vida social de estas comunidades, se mantuvo en el
tiempo, pero en el siglo XX, fue primero rescatado y posteriormente reforzado por el
economicismo y las teorías dualistas vinculadas al paradigma de la modernización en el
marco de las estrategias de desarrollo.
147
DERUYTTERE, Anne: 2001, Op. cit., pág. 7.
109
En este juicio se diagnosticaron en los países en vías de desarrollo dos grupos de
sociedades contrapuestas, las modernizadas, de tipo industrial y cultura compleja,
representadas por la población extranjera y sus descendientes, impulsores del progreso y
las tradicionales o arcaizantes caracterizadas por el atraso, la debilidad económica o
inexistencia de la propiedad privada, los sistemas comunitarios y el subdesarrollo. En su
cultura arcaica se plantea lo que les impide a los indígenas avanzar hacia el desarrollo.148
148
Véase, OLIVA MARTINEZ, J. Daniel: “La Cooperación Internacional con los Pueblos Indígenas.
Desarrollo y Derechos Humanos” CIDEAL. Editorial Proyectos. S.A. Madrid, 2005. Página 70.
149
SUNKEL, Osvaldo y PAZ, Pedro: 1981, Op. cit., pág.37.
110
“el crecimiento promueve el desarrollo humano a medida que la base de recursos se
amplia, en tanto que un mayor desarrollo humano genera más crecimiento a medida
que una población más sana y educada contribuye a mejorar el desempeño
económico”. 150
150
RANIS, Gustav y STEWART, Frances: “Crecimiento Económico y Desarrollo Humano en América
Latina” Revista de la CEPAL nº.78. Año 1981.
151
PREBISCH, Raúl: Planteo la teoría del desarrollo Latinoamericano acorde a la realidad de la región,
afirma la necesidad de “pensar con nuestras propias cabezas”. CEPAL 1981.
152
Véase el: Informe de Desarrollo Humano “La verdadera riqueza de las naciones: Caminos al Desarrollo
Humano”. PNUD, 2010.
111
“El desarrollo consiste en transformar las sociedades, mejorar las vidas de los
pobres, permitir que todos tengan la oportunidad de salir adelante y acceder a la
salud y la educación” (el malestar de la globalización, Joseph Stiglitz, 2002).
INTERMON OXFAM: “Contra la maldición de los recursos naturales”, Documento n° 134, dic. 2009,
153
112
diseñar una estrategia de desarrollo, que nos permita encontrar un modelo de crecimiento,
en base a nuestro esfuerzo interno, nuestros recursos y capacidades”.
En el tema del subdesarrollo (Galeano, 1970) señala: “La división internacional del
trabajo consiste en que unos se especializan en ganar y otros en perder. Nuestra comarca
del mundo que hoy llamamos América Latina, fue precoz: se especializo en perder desde
los remotos tiempos. Pero la región sigue trabajando de sirvienta. Continua existiendo al
servicio de las necesidades ajenas, como fuente y reserva de petróleo y el hierro, el cobre y
la carne, las frutas y el café, las materias primas y los alimentos con destino a los países
ricos que ganan consumiéndola, mucho más de lo que América Latina gana
produciéndolos”. Son mucho más altos los impuestos que cobran los compradores que los
precios que reciben los vendedores, y al fin al cabo, como declaro en 1968 Covey T. Oliver,
coordinador de la Alianza para el progreso, “hablar de precios justos en la actualidad es un
concepto medieval, estamos en plena época de la libre comercialización”. 154
En una reflexión final, en relación a la cuestión del desarrollo y subdesarrollo, se
podría decir que a los países industrializados no les convendría que los países pobres
alcanzaran un nivel igual que los países desarrollados, ya que las relaciones económicas de
intercambio no los beneficiarían, porque aumentaría el nivel de ingresos per cápita de los
países emergentes. En esta tendencia, las políticas del Fondo Monetario Internacional, que
tienen como objetivo lograr el desarrollo de los países subdesarrollados, y mejorar los
niveles de vida de su población, muestra que los resultados son muy pocos y su impacto
en los países pobres, muchas veces son contraproducentes, por las recomendaciones de
políticas de ajuste estructural, que generan muchas veces más pobreza en la población.
Si bien nadie discutirá que los países subdesarrollados han presentado históricamente
obstáculos internos para el progreso económico y social, resulta innegable que la incidencia
de la colonización occidental introdujo en tales sociedades distorsiones erógenas, que se
superpusieron a los bloqueos originarios. La colonización de las llamadas áreas atrasadas
supuso, por ejemplo fenómenos tales como: (Berzosa, 2001).
154
Véase, GALEANO, Eduardo: “Las venas abiertas de América Latina”. Uruguay 1970. Páginas 24 y 25.
113
- Agotamiento de los recursos naturales, mineros o agrícolas, en las regiones de
América Latina y el África;
- La apropiación de tierras por colonos procedentes de las metrópolis;
- Una especialización internacional en productos primarios;
- La desarticulación espacial de las redes de transporte, con el objeto de trasladar los
productos minerales desde las minas a los puertos de exportación;
- La destrucción del artesanado local por las importaciones de manufacturas
procedentes de las metrópolis;
- La creación de fronteras artificiales, que respondieron más a las rivalidades entre
potencias coloniales que a las diferencias étnicas y nacionales entre pueblos.
155
Véase, BERZOSA Carlos, BUSTELO Pablo, y IGLESIA Jesús: 2001, Op. cit., pág. 208.
114
centro, gracias a la cual se daba la reasignación de los recursos, la activación del uso de
estos y, en suma, la mal llamada modernización.
En definitiva, se afirma que la NATURALEZA del subdesarrollo, es producto de una
dominación históricamente fechada, es pues distinta de la del desarrollo. Puesto que tales
circunstancias estructurales son particulares y resultan básicamente de la situación de
dependencia de los países periféricos, las implicaciones teóricas son de diversa índole. En
primer lugar, el estudio de las economías subdesarrolladas exige un instrumental analítico
distinto del creado por y para el estudio de las economías desarrolladas: la Mono economía
pierde sentido en un mundo heterogéneo. En segundo lugar, el desarrollo en los países del
tercer mundo requiere no meramente esperar a que se transmita el crecimiento desde los
países avanzados gracias a la simple existencia del mercado mundial, si no que se requieren
de cambios estructurales, los únicos capaces de romper con lo que R. Nurkse llamo él
circulo vicioso de la pobreza, mediante auténticas estrategias de desarrollo. En tercer lugar,
las relaciones internacionales entre países centrales y periféricos no generan un beneficio
mutuo, ya que tales relaciones perjudican (o benefician menos) a los segundos.156
Cuando se explica la naturaleza del subdesarrollo, se dice que el subdesarrollo no es
un simple retraso en el desarrollo ni tampoco una etapa previa a este, por la que
supuestamente ya habrían pasado los países ricos. Por el contrario, es fundamentalmente un
producto histórico, resultado, en gran medida, de la colonización y del imperialismo que
han ejercido los países dominantes sobre una ya de por si sociedades atrasadas. Desarrollo y
Sub-desarrollo son, como sostiene A.G. Frank dos caras de una misma moneda, dos
manifestaciones de un único fenómeno: la expansión del capital a escala internacional.
El subdesarrollo se caracteriza por una larga serie de especificidades, que no son
equiparables a las registradas en el mundo pre desarrollado anterior a la revolución
industrial. Esos rasgos son básicamente la naturaleza (estructuralmente diferente) de su
economía y sus relaciones con países de mayor grado de desarrollo. El subdesarrollo es, por
tanto, un estadio particular, históricamente fechado, de situación económica de una parte
del mundo, que no es en absoluto similar a cualquier forma histórica conocida en los hoy
países desarrollados. No es una etapa en una historia universal lineal, sino el producto de
una evolución histórica particular.157
Lo que distingue a los países desarrollados de los subdesarrollados no es tanto una
diferencia de nivel o de grado como de naturaleza y estructural. No existe una senda única
156
Véase, BERZOSA Carlos, BUSTELO Pablo, y IGLESIA Jesús: 2001, Op. cit., pág. 213.
157
BERZOSA, Carlos: 2001, Op. cit., pág. 201.
115
o universal de desarrollo a escala mundial. Por el contrario, desarrollo y subdesarrollo son
dos manifestaciones de un único proceso, el de acumulación de capital a escala mundial. En
realidad, el subdesarrollo contemporáneo se distingue del pre desarrollo (la fase anterior a
la revolución industrial) de los países industrializados en al menos dos aspectos
importantes: la heterogeneidad estructural (denominada dualismo) y la dependencia.
La heterogeneidad estructural se refiere a la mera yuxtaposición de los sectores
tradicional y moderno, sin que estos se integren en una sola unidad económica, que se
manifiesta en el bajo grado de monetización de la economía y en una red insuficiente de
comunicaciones. Por lo general, el sector moderno está más integrado en la economía
mundial que el resto de la economía nacional. La dependencia se manifiesta en planos muy
diversos: comercial (tanto en lo que atañe a la dirección geográfica de los flujos
comerciales como a su composición por productos), productiva (fuerte peso, por lo general,
de las empresas extranjeras en la actividad moderna), financiera (respecto de la ayuda
extranjera o de la deuda externa), e incluso política y cultural. El resultado principal de la
dependencia es que el desarrollo económico de los países del tercer mundo está sometido a
la incidencia de variables externas sobre las que tienen escaso control. La naturaleza
desarticulada del subdesarrollo, resultante de la heterogeneidad estructural y de la
dependencia, implica fenómenos, como los siguientes: (Berzosa, Bustelo, Iglesia, 2001).
116
gravedad. La desigualdad a escala mundial es impresionante. A finales de los años ochenta,
según datos del PNUD, el 20% más rico de la población mundial recibía el 83% de la renta
mundial, mientras que al 20% más pobre correspondía apenas el 1,4% (una brecha de 59 a
1 que además aumento desde 30 a 1 en 1960). El análisis señala que la quinta parte más
rica de la población del planeta acapara el 83% del Producto Bruto Interno Mundial,
mientras que para el 60% más pobre la cifra es de menos del 6%. (Cuadro nº 3) 158
Cuadro 3: PNB Mundial y del PNB per-cápita, regional del mundo 1998
PNB. PNB.
Principales Regiones del Mundo Producto Nacional Bruto Per-cápita.
Fuente: Maddison, 2001 y cálculos propios. (Las cifras referentes al PNB indican su porcentaje por áreas
económicas al PNB mundial, mientras que los indicadores hacen referencia a la media mundial de dicha
magnitud).
158
BERZOSA, Carlos: 2001, Op. cit., pág. 201.
117
Cuadro 4: Enfoques del pensamiento económico
Nombre Línea de
Pensamiento
Económico
Contenidos
Adam Smith Capitalismo En general, se postulaba que, en la medida que los hombres actuaban
(1723-1790) Economía libremente en función de su propio interés y se promovía la libre competencia,
Clásica existía “una mano invisible”, que permitiría que los beneficios fueran para el
conjunto de la sociedad. Por lo tanto, criticaba fuertemente la intervención del
Estado en la economía.
David Capitalismo Se dedicó a investigar las causas del crecimiento económico, así como de los
Ricardo Economía factores que explican la distribución de la renta. Por otro lado, se interesó en
(1773-1823) Clásica los procesos de acumulación derivados de las importaciones y sus
repercusiones en la división del trabajo. Se puede decir que estos estudios
sentaron las bases de la Teoría de la División Internacional del Trabajo.
Karl Marx Marxismo Su pensamiento surge como respuesta a la crisis del capitalismo de la mitad
(1818-1883) del siglo XIX, con fuertes repercusiones a nivel de los trabajadores. En
esencia, establece que aquellos que son propietarios de los medios de
producción (empresarios capitalistas) se apropian de la “plusvalía”, es decir, la
diferencia que existe entre el precio de un producto y su costo (conformado
por el salario principalmente). Por lo tanto, existiría una distribución del
ingreso inequitativa, permitiendo una acumulación de capital por las clases
dominantes en desmedro de las clases trabajadoras.
Alfred Neoclásico Recrea el pensamiento de Adam Smith, bajo los postulados de la economía
Marshall del bienestar. Estableciendo la existencia de un equilibrio parcial entre la
(1842-1924) oferta y la demanda que da como resultado la determinación de los precios.
De otro modo, corresponde a la forma en que consumidores y productores
maximizan su utilidad o beneficio, para dar origen al equilibrio entre la oferta y
la demanda.
Max Weber Neoclásico Centró sus estudios en la naturaleza del capitalismo, donde la difusión de la
(1864-1929) racionalidad capitalista surge como consecuencia de los procesos culturales
en un contexto determinado. Sostiene que a nivel mundial es difícil poder
establecer una ética universal, a causa de la existencia de diferentes grupos
sociales con una identidad particular.
John Economía Frente a la crisis del sistema económico originado por la primera guerra
Maynard Keynesiana mundial y ante la existencia de modelos puristas que establecían la
Keynes liberalización completa de la economía y otros que creían que el Estado debía
(1883-1946) ser el único agente económico, surge el pensamiento keynesiano, que entrega
una fórmula combinada entre lo público y lo privado para alcanzar el
desarrollo. En este sentido, establece que los consumidores toman su
decisión de consumo en función de sus ingresos y los empresarios invierten
en función de sus expectativas. Por lo tanto, si bajan los ingresos de los
consumidores se puede incrementar el consumo a través del aumento del
gasto público y así aumenta la inversión por las mejores expectativas de los
empresarios.
118
CONCLUCIONES DEL CAPITULO II
119
CAPITULO III
Los principales instrumentos internacionales que protegen los derechos de los pueblos
indígenas, no asumen una definición específica sobre el término de pueblos indígenas, sin
embargo señalan las características de los pueblos indígenas, tomando como referencia las
definiciones ya existentes, sobre todo del “Estudio del Problema de la Discriminación
contra las Poblaciones Indígenas” de 1983 del Relator Especial de las Naciones Unidas,
José R. Martínez Cobo; y del Convenio 169 de la OIT, “ Sobre Pueblos Indígenas y
Tribales en Países Independientes” de 1989. En este sentido, los organismos de cooperación
internacional todavía no han adoptado una definición consensuada del concepto de pueblos
indígenas, y la opinión que actualmente prevalece en el ámbito internacional, es que no se
requiere una definición formal para el reconocimiento de sus derechos. El Convenio 169 de
la OIT formula una definición en los términos siguientes:
120
las sociedades que ahora prevalecen en esos territorios o en partes de ellos.
Constituyen ahora sectores no dominantes de la sociedad y tienen la determinación
de preservar, desarrollar y transmitir a futuras generaciones sus territorios
ancestrales y su identidad étnica como base de su existencia continuada como
pueblos, de acuerdo con sus propios patrones culturales, sus instituciones sociales y
sistemas legales”. 159
Las organizaciones indígenas también han asumido su propia definición, como es el caso de
la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAI) que señala:
“…Somos pueblos indígenas que tenemos un mismo origen, una historia común,
idiomas propios y que estamos regidos por nuestras propias leyes, costumbres y
creencias y formas de organización social, económica y política en nuestros
territorios. Luchamos políticamente por la reivindicación de nuestros derechos
160
individuales y colectivos, es decir como pueblos”.
Sobre una definición de pueblos en el ámbito latinoamericano es más complejo que nunca.
En algunos países a los indígenas se les considera como campesinos. En el Perú, Guatemala
y Bolivia, las palabras indio, indígena y mestizo, fueron, en algún momento más conceptos
sociales que étnicos (Momer, 1970). Aun en un mismo país, (Klein, 1982) los grupos
indígenas difieren y la evidencia de su diversidad cultural es abundante. En Bolivia existen
marcadas diferencias entre grupos de las tierras altas y los de las tierras bajas. 161
La Unión Europea en la política sobre el apoyo a los pueblos indígenas de 1998,
sostiene que la diversidad de los pueblos indígenas, la historia de cada uno y el contexto en
el que viven hacen que sea muy complicado encuadrarlos en una definición única. En este
sentido señala que la identificación, la noción y las implicaciones políticas del concepto de
pueblos indígenas es un tema especialmente delicado en partes de Asia y África, cuando su
aplicación no está muy clara. Ellos mismos, en general, rechazan las tentativas exteriores de
definirlos y subrayan su derecho a autodefinirse como un principio fundamental. En
general, afirma la Unión Europea que la cuestión de la definición debería abordarse con
flexibilidad y estudiarse más en contextos específicos. Sin embargo, resulta útil contar con
159
Véase el estudio de COBO, Martinez: “Study of the Problem of Discrimination against Indigenous
Populations” document: E/CN.4/Sub.2/1986/87.
160
Véase, el Proyecto Político de la CONAIE. Quito 1997, Pág. 47.
161
HALL, Gillette y PATRIÑOS, Harry: 2006, Op. cit., pág. 30.
121
una definición sobre la que trabajar, y la que proporciona el Ex-Relator Martínez Cobo, es
la que generalmente se considera más aplicable.162 En síntesis, la Unión Europea, respalda
el principio de auto identificación, como un criterio fundamental para la identificación de
los pueblos indígenas, considera que tienen derecho a este principio básico.
La política 4.20 del BM de 1982, aporta una definición concreta de estas
comunidades con el objeto de orientar sus actividades.163 En este aspecto sostiene que
comúnmente los pueblos indígenas se encuentran entre los “segmentos más pobres de la
población”, desempeñan actividades económicas que van desde la agricultura de
subsistencia en áreas de los bosques, hasta trabajos asalariados y actividades a pequeña
escala orientados al mercado. Los pueblos indígenas pueden ser identificados en
determinadas áreas geográficas y presentan las siguientes características:
En la Política Operacional 4.10 del Banco Mundial 2005, señala que debido a la diversidad
de pueblos indígenas y a la inexistencia de una definición universalmente aceptada de
pueblos indígenas, esta política no define un concepto. Afirma que en los diversos países,
pueden denominarse “minorías étnicas” “indígenas”, “aborígenes”, “pueblos autóctonos”,
“nacionalidades minoritarias”, “tribus registradas” o “grupos tribales”. 164
En igual tendencia, la estrategia indígena de Noruega 2002,165 considera que no
existe una definición aceptada a nivel internacional de pueblos indígenas. Una característica
típica de los pueblos indígenas es que no son el grupo dominante en la gran sociedad de la
que forman parte, aun cuando sean el pueblo que inicialmente poblaba la región. De igual
162
COMISION EUROPEA: Sobre el apoyo a los pueblos indígenas en la cooperación al desarrollo de la
Comunidad y de los Estados miembros. SEC (1998) 773 final, Bruselas, de fecha 11.05.1998.
163
BANCO MUNDIAL: Manual Operativo de la Directiva Operacional 4.20. Año 1982.
164
Véase, el documento del BANCO MUNDIAL: “Política Operacional OP: 4.10” año 2005
165
MINISTERIO DE ASUNTOS EXTERIORES DE NORUEGA: “Directrices - La labor noruega para
fortalecer el trabajo con los pueblos indígenas en la cooperación al desarrollo”; Noruega, 11-04-2002.
122
forma, tienen por regla general una idiosincrasia basada en los recursos naturales, sumada a
una cultura que social, cultural, o lingüísticamente se distingue del pueblo dominante. Esta
Estrategia reconoce al Convenio 169 de la OIT, como el único pacto internacional que
directamente se refiere a la protección de los pueblos indígenas, en tal sentido asume la
definición que este Convenio establece sobre los pueblos indígenas.
La Estrategia de Cooperación de Dinamarca 2005, en relación a la identificación de
los pueblos indígenas, considera que es un tema muy importante, puesto que repercute
directamente en el reconocimiento o no reconocimiento de ciertos derechos. La
incertidumbre en torno a los criterios para categorizar a un pueblo indígena como tal, se ha
percibido como una barrera para afrontar adecuadamente el tema indígena en los procesos
políticos así como en los proyectos y programas de desarrollo.
Si bien los términos de “pueblos” e “indígenas” aún están por definirse en el derecho
internacional, están llevándose adelante procesos internacionales importantes en el seno del
sistema de la ONU en aras de desarrollar un marco para los derechos de los pueblos
indígenas. Aunque algunos Estados han insistido en una definición formal, Dinamarca
junto con muchos otros países ha cuestionado los méritos de tal instrumento, argumentando
que la gran diversidad de pueblos indígenas en el mundo hace poco viable establecer una
sola definición que capte la amplitud de sus experiencias y existencias. En este contexto
señala que lo más cercano a una definición formal es el criterio contenido en el Convenio
169 de la OIT. El principio de la conciencia de identidad es la piedra angular de la
estrategia de apoyo danés a los pueblos indígenas. 166
El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) de 2006 señala, que las legislaciones e
instrumentos censales en los diferentes países manejan diversos conceptos que en algunos
casos pueden incluir criterios discriminatorios. Debido a esta gran heterogeneidad no existe
una definición única de quiénes son los pueblos indígenas. En este sentido, el BID adopta
como concepto operativo la definición establecida en el Convenio 169 de la OIT. 167
En este mismo tema la Directriz de las Naciones Unidas 2008, considera que la
comunidad internacional no ha aprobado una definición de pueblos indígenas, y la opinión
que actualmente prevalece es que no se requiere una definición universal formal para el
reconocimiento y la protección de sus derechos.168 La Declaración de las Naciones Unidas
166
Véase la “La Estrategia para el apoyo Danés a los Pueblos Indígenas”. (DANIDA, 2005). Disponible en
la Página Web: [Link]
167
Véase la “Estrategia de Desarrollo Indígena” (BID, 2006). Disponible en Web: [Link]/sds/ind
168
Organización de las Naciones Unidas (ONU): “Estrategia de las Naciones Unidas con los pueblos
indígenas” Grupo de las Naciones Unidas para el Desarrollo. Febrero del 2008.
123
del 2007, en relación a una definición del concepto de pueblos indígenas, afirma: “Los
pueblos indígenas tienen derecho a determinar su propia identidad o pertenencia conforme
a sus costumbres y tradiciones” (Art. 33). Además señala que el principio del auto
identificación como indígena o tribal es considerada un criterio fundamental, y ésta es la
práctica en las Naciones Unidas y sus agencias especializadas.
La Estrategia de Cooperación Española con los Pueblos Indígenas del 2006, adopta el
principio de auto identificación, entendido como un criterio fundamental para la
identificación de los pueblos indígenas. En el ámbito de su política la Cooperación
Española afirma que se hace eco de las definiciones internacionales más relevantes, y
reconoce el papel central del principio de auto identificación para reconocer a un pueblo
como indígena. En este sentido, España considera que el principio de auto identificación, es
el criterio principal para la identificación de los pueblos indígenas.169
No obstante, uno de los principales problemas para el estudio de los pueblos
indígenas (Hall y Patriños, 2006) es la escasa disponibilidad de datos y la falta de un
sistema estadístico. En este aspecto la ausencia de una definición única de identidad
indígena constituye un gran desafío para los investigadores en temas indígenas. Por
consiguiente, para realizar trabajos comparativos a lo largo del tiempo, dentro de un país y
entre países, se debe recurrir a los conceptos más estrictos o tradicionales de indígenas - por
ejemplo, utilizar la lengua como característica para su identificación. Sin embargo, es
importante aclarar que, por varias razones, no basta con confiar en un único indicador para
establecer la identidad indígena. Por ejemplo, las preguntas referentes a la identidad varían
de un país a otro, lo que impide la realización de estudios regionales o temporales.
En relación al principio de “auto identificación” como criterio para definir al indio,
muchos países entre ellos Guatemala, Colombia, Perú, Paraguay, y Venezuela, han
utilizado el método de la auto identificación para definir a una población de referencia.
Este se puede combinar con la aproximación de la concentración geográfica. En este
sentido las ventajas (González, 1994), de la auto identificación consisten en evitar las
dificultades relativas al dominio de la lengua, permiten a las personas la libertad de escoger
y no exigen pruebas especiales ni investigaciones genealógicas para determinar si una
persona es indígena o no.
Sin embargo, este método puede generar una subestimación numérica, en especial
cuando se le pregunta a la persona: ¿es usted indígena?, ya que la discriminación y los
169
Ver AECID: (ECEPI, 2006). Op. cit., pág. 9.
124
prejuicios sociales en una sociedad pueden inducir a negar o a restar importancia a sus
orígenes indígenas. Por ejemplo, algunos inmigrantes indígenas que llegan a la ciudad de
México y a Lima (Perú) han dejado de utilizar sus lenguas maternas o sus trajes
tradicionales, o ambas cosas (Urquillas, 2003). Esta tendencia sigue la línea teórica
(Becker, 1957) respeto a la discriminación, que sostiene que esta puede ser benéfica para la
mayoría o perjudicial para la minoría. Se podría deducir que es nociva para la minoría,
puesto que las personas pertenecientes a grupos minoritarios tendrían un incentivo para
ocultar o abandonar los rasgos que motivan la discriminación.
Asimismo, se puede dar que algunos (González, 1994) individuos crean que
recibirán beneficios especiales por el hecho de identificarse como indígena.170 Del mismo
modo, cada vez es más aceptado que el derecho a decidir quién es o quien no es indígena
pertenece exclusivamente a los pueblos indígenas, y este derecho de auto identificación, ha
171
sido asumido por los pueblos indígenas entre sus principales reivindicaciones. Según el
estudio del Banco Mundial (1994-2004), dice que para definir a los pueblos indígenas se
emplean tres métodos básicos: el auto identificación, la lengua que hablan y su ubicación
geográfica. No obstante dada la necesidad de aplicar una definición para efectos
investigación, el estudio sobre la “cooperación y los pueblos indígenas” adopta el derecho
que tienen los pueblos indígenas al principio “auto identificación”, como lo consideren más
apropiado de acuerdo a su identidad y a sus valores culturales.
En síntesis, el Convenio 169 de la OIT de 1989, la Declaración de las Naciones
Unidas de 2007, y también las diversas políticas de desarrollo indígena de la Unión
Europea, España, Alemania, y Dinamarca, incluyen en sus políticas de cooperación el
criterio de auto identificación, como un derecho que tienen los pueblos indígenas.172
Aunque el espectro étnico de América Latina es muy diverso, se tiende a clasificar a la
población de la región en dos grandes grupos: los indígenas y los no indígenas. Ninguno de
los dos representa comunidades homogéneas, ya que ambos incluyen una variedad de
culturas, identidades, idiomas, y tradiciones. Además, algunas comunidades indígenas
poseen más riquezas que otras y asimismo algunas muestran un mayor grado de integración
que otras. Con todo, los datos disponibles constituyen información agregada que por lo
general abarca, en su conjunto, a todos los grupos indígenas. Por ejemplo, los censos y las
170
HALL, Gillette y PATRIÑOS, Harry: 2006, Op. cit., pág.33
171
Véase, AECID: “El Programa Indígena”. Pág. 9 y 10, Madrid. Año 2006.
172
Véase, las Directrices de las Naciones Unidas sobre los asuntos de los pueblos indígenas. Pág. 9, año 2008.
125
encuestas de hogares suelen proporcionar información general sobre la población indígena,
sin distinguir entre comunidades. 173
Paraguay Censo de 1981, Censo Ubicación; percepción Censo 2000, segundo Auto identificación.
indígena de 1982. Censo indígena 2002.
Perú Censos de 1972 y Lengua Materna, Censo 1993, encuesta Lengua y
1981. Lengua hablada, de hogares 2001 Auto identificación.
Venezuela Censo 1981; censo Ubicación; percepción Censo de 2001. Lengua y
Indígena de 1982. Auto identificación.
Fuente: Celade (1992); Organismos de estadísticas de cada país.
173
HALL, Gillette y Patriños, Harry: 2006, Op. cit., pág. 30.
126
se llevara un censo y se obtuviera información demográfica detallada sobre poblaciones
indígenas, si no fuera factible se realizaran estimaciones especiales del total numérico. 174
En este marco, la población indígena del continente en su conjunto, según los
cálculos y estimaciones oscila entre catorce y treinta millones. Entre las cifras indicadas por
diversos investigadores pueden mencionarse, en números redondos, los siguientes: Walter
Willcox, en (1929) 14.000.000, Paúl Rivet, (1920) en 15.500.000, Ángel Rosenblat, en
(1940) 16.000.000, Johnston, en (1910) 16.000.000, Gilberto Loyo, en (1935) 17.200.000,
John Gillin, en (1949) 17.400.000, Donald D. Brand, en (1947) de 17 a 19.000.000, Moisés
Sáenz, en (1940) estimo en 20.000.000. Según un cálculo que pareció merecer general
aceptación en el primer Congreso Indigenista Interamericano (Patzcuaro, 1940), el número
ascendía a 30.000.000. En dicha cantidad se ha incluido no solamente a los indios de “raza
pura”, sino también a muchos millones de mestizos entre los cuales predomina la sangre
indígena. La Smithsonian Institución (Stewart, 1947), estimó que el número total de “indios
puros” en todo el continente no era superior a 13.000.000 millones. 175
Según las estimaciones estadísticas (Rosenblat, 1953) se calcula que alrededor del 80
por ciento de la población indígena e indoméstica del continente americano está localizada
en los cinco siguientes países: Bolivia, Ecuador, Guatemala, México y Perú. El bloque
lingüístico indígena más importante es el quechua, situado en Bolivia, Ecuador y Perú. Se
ha estimado que su población asciende a cerca de cinco millones, distribuida en la forma
siguiente: Bolivia y norte argentino, 750.000; Ecuador, 1.250.000; Perú, 2.890.000. Le
sigue en importancia el bloque maya, en México y América Central, que posiblemente
abarque una población de unos 2.500.000 individuos. Ocupa el tercer lugar el bloque
Aimara, en Bolivia y Perú, cuyo número ha sido estimado en cerca de 600.000 individuos.
El estudio de Rosenblat muestra como esta cifra sufrió una enorme disminución entre
la etapa del descubrimiento y la de la independencia debido a una serie de factores
destructivos, tales como las guerras de la conquista, el régimen esclavista de trabajo durante
gran parte del periodo colonial, las epidemias de origen europeo, la desnutrición, el
alcoholismo, etc., como también naturalmente, el proceso constante y creciente del
mestizaje. Por otra parte, muestra como a partir del periodo de la independencia la cifra ha
experimentado un aumento notable, llegando no solo a duplicarse, sino incluso a superar en
cerca de tres millones lo que se presume que era en la época del descubrimiento. En el
174
Véase el documento de la IV Conferencia de los Estados de América (OIT): Resolución sobre las
condiciones de vida y de trabajo de la población indígena, actas de las sesiones, Ginebra 1949.
175
OIT: Poblaciones Indígenas - Condiciones de vida y de trabajo de los pueblos autóctonos de los países
independientes. Estudios y doc. N.S. 35. Editorial Kundig, Pág. 29, Ginebra Suiza 1953.
127
(Cuadro nº 6), se indica, de un modo aproximado, la disminución sufrida entre el
descubrimiento y la independencia y el aumento experimentado a partir de esta última. 176
Fuente: Ángel Rosenblat. “Poblaciones Indígenas - Condiciones de vida y de trabajo de los pueblos
autóctonos de los países independientes”. Oficina Internacional del Trabajo OIT. Ginebra Suiza. 1953.
Total: 13.385.000
Fuente: OIT: “Poblaciones Indígenas - Condiciones de vida y de trabajo”. Ginebra Suiza. 1953.
176
Véase, “Condiciones de vida y de trabajo de los pueblos autóctonos” (OIT). Pág. 31, Ginebra. 1953.
128
La población indígena de América del Sur en el año 1492, (Ver cuadro nº 7) según la
177
investigación de Ángel Rosenblat estimaba que la población autóctona del continente
ascendía en la época del descubrimiento a unos 13.385.000 millones de población indígena,
Las estimaciones del Banco Interamericano de Desarrollo BID del 2006, señalan que el
número de personas indígenas varían de acuerdo a la fuente de información. En algunos
casos, los censos nacionales suelen subestimar la población indígena debido a problemas
relacionados con el aislamiento geográfico, las limitaciones metodológicas en el diseño de
los instrumentos censales y en su aplicación, y la falta de confianza en los organismos
178
censales. El número total de la población de América Latina se estima en 477,715
millones de habitantes, de los cuales 51,815 millones corresponden a población indígena, lo
cual representa el 11% de la población de la región. Existen alrededor de 400 grupos
étnicos diferentes en la región, cada uno de ellos habla un idioma distinto, tienen
organización social y modos de producción adaptados a los ecosistemas en que habitan.
A pesar de ser heterogéneos, los pueblos indígenas de toda la región tienen
aspiraciones similares basadas en una visión más holística de la interrelación entre el ser
humano y el medio natural y entre el individuo y la comunidad. Los indígenas viven en
todos los países de América Latina, a excepción de Uruguay. El (Cuadro nº 8), presenta
una estimación conservadora del número total de indígenas que viven en cada país. Según
las estimaciones en Bolivia 71% son descendientes directos de indígenas, en Guatemala
66%, Perú 47 %, y Ecuador el 33 %. Aunque en México vive la cuarta parte de los
pueblos indígenas de América, esa proporción representa el 14% de la población total de
ese país. En cinco países (Perú, México, Guatemala, Bolivia y Ecuador) vive casi el 90% de
los indígenas de la región y el mayor porcentaje se encuentra en México y Perú. 179
177
ROSENBLAT, Ángel 1953. El autor señala, que estas cifras son estimativas, que han sido obtenidas
combinando una diversidad de datos y apreciaciones incluidos en las crónicas de la conquista, informes
económicos del primer periodo colonial, documentos de la corona etc.
178
BID 2006: “Política operativa sobre pueblos indígenas y Estrategia para el desarrollo indígena”. Página
Web: [Link]/sds/ind-Washington, D.C. 20577. Pág. 52. Año 2006.
179
DERUYTTERE, Anne: “Pueblos indígenas, globalización y desarrollo con identidad: algunas reflexiones
de estrategia”. BID. 2001, pág. 3, Washington, D.C.
129
Cuadro 8: Población indígena de América Latina (BID) 2006
130
inconvenientes. Entre los factores que inciden en la confiabilidad de los datos censales se
mencionan: la prioridad gubernamental con respecto a un empadronamiento completo y
exacto, la independencia de los organismos censales de cualquier influencia política
indebida y el grado de confidencialidad y protección contra el mal uso que se le pueda dar
a la información (BM, 2003). Además se presentan inconsistencias en la recolección de la
información y en los métodos de cálculo, además de dificultades relacionadas con el
desarrollo de una definición adecuada del término indígena.180
Si bien los rangos de estimaciones se pueden deducir a partir de información censal,
otros datos los proporcionan una gama - quizás demasiado amplia - de ONG y estudios
antropológicos. Por ejemplo, mientras que el Estado ecuatoriano calcula que solo un 6% de
su población es indígena, la Confederación de Nacionalidades Indígenas de Ecuador dice
que es aproximadamente del 32%. También por ejemplo puede observarse que mientras el
estudio del Banco Mundial, 2005 señala que existe en el Perú un 17% de población
indígena, el estudio del BID considera un 47% de población indígena. Las estimaciones
varían, puesto que los datos censales son trabajados con diferentes criterios y metodologías.
Fuentes: Censos nacionales; Psacharopoulos y Patriños, 1994; Encuesta de medición del nivel de vida, Guyana, 1999;
Segundo censo indígena, Paraguay 2002; Encuesta de la fuerza laboral, Belice, 1999; Chapin (1989).
180
HALL, Gillette y PATRIÑOS, Harry: 2006, Op. cit., pág. 28.
131
Grafico 4: Población Indígena de América Latina (BM- 2005)
Bolivia 62%
Países América Latina
Guatemala 42%
Perú 17%
México 7%
Ecuador 6%
Los pueblos indígenas por lo general viven en zonas consideradas como las menos
acogedoras del continente: las regiones montañosas áridas de los Andes y Mesoamérica, el
Chaco Paraguayo y las zonas remotas de selva tropical de las cuencas del Amazonas y el
Orinoco y de América Central. En las zonas más accesibles, los pueblos indígenas fueron
exterminados o empujados por la colonización a regiones remotas y aisladas. Se estima
que más del 90% son agricultores sedentarios de subsistencia, descendientes de las grandes
civilizaciones precolombinas incas, mayas, aztecas y otras sociedades más pequeñas de la
meseta árida interandina y la región montañosa de Mesoamérica. Estos pueblos indígenas,
que suelen agruparse con agricultores no indígenas bajo la denominación de campesinos,
cultivan pequeñas parcelas (minifundios) y complementan sus escasos recursos con los
ingresos que ganan como trabajadores asalariados de temporada, en actividades mineras, de
cría de ganado y de producción de artesanías. En los últimos años, muchos indígenas han
emigrado a los cinturones de pobreza que rodean las grandes ciudades urbanas.
Sin embargo, esta tipología vigente durante muchos años de “comunidades indígenas
campesinas” versus “grupos indígenas tribales”, necesita ser ampliada para incluir a la
creciente población indígena en las ciudades y reconocer la articulación de las economías y
sociedades indígenas con la economía de mercado y la sociedad dominante. A pesar de los
difíciles entornos naturales en las que viven y las crecientes presiones que sufren, los
pueblos indígenas han logrado sobrevivir en zonas ecológicamente delicadas con limitada
capacidad de carga para sostener una población numerosa. Muchos de estos pueblos tienen
132
profundos conocimientos acerca del medio en que viven y de las diferentes especies de
plantas y animales y han desarrollado técnicas sofisticadas para el aprovechamiento
181
sostenible de estos recursos. Por lo tanto, es importante reconocer la relación estrecha
que existe entre las zonas de alta biodiversidad y la ubicación geográfica de los indígenas,
como lo demuestran los mapas recientemente elaborados en varias zonas de América
Latina, como la zona del Corredor Biológico Mesoamericano y la Amazonía.
Partiendo del supuesto de que la gran mayoría de los pueblos indígenas están entre
los más pobres, un cálculo aproximado indica que la cuarta parte de los habitantes de
América Latina que viven en la pobreza extrema son indígenas. Sin embargo, esta
proporción es mucho mayor en países que tienen poblaciones autóctonas relativamente
grandes, como Bolivia, Guatemala, Perú o Ecuador. El BID calculó que en los países donde
existen encuestas de hogares desagregados por grupo étnico, hasta una “cuarta parte de la
diferencia en los niveles de ingreso” se puede atribuir al sólo hecho de pertenecer a un
grupo étnico indígena. 182
Como se desprende de la experiencia de las últimas décadas, la enorme rigidez que
caracteriza a la desigualdad en la distribución del ingreso en América Latina, factor que
indudablemente limita las posibilidades de avanzar hacia la reducción de la pobreza
extrema. El acceso a los activos productivos es una de las condiciones para mejorar la
distribución del ingreso. Cuando se trata del capital humano, esta redistribución solo puede
hacerse de manera gradual, a lo largo del tiempo, a través de la educación y la salud. En el
caso de los activos físicos, el acceso al crédito y a la tecnología resulta esencial para los
pequeños y medianos productores rurales (indígenas) y urbanos y, por ende, para cambiar la
183
tendencia a la concentración del ingreso y la riqueza. En concreto, estudios empíricos
del Banco Mundial (BM), Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y otros organismos,
revelan que existe un alto grado de “correlación” entre la pobreza y el origen étnico.184
181
Véase, DERUYTTERE, Ane: “Pueblos Indígenas y Desarrollo Sostenible: El papel del Banco
Interamericano de Desarrollo”, Washington, D.C. 1997.
182
DUREYA, S.: “Measuring Social Exclusion”. Research Department. BID, Mujeres.
183
CEPAL: 2005, Op. cit., pág.33
184
Véase, PSACHAROPOULOS, G. y PATRIÑOS, H: “Los Pueblos Indígenas y la Pobreza en América
Latina”: un estudio empírico, Banco Mundial, 1994. En este estudio se correlacionan los indicadores de la
pobreza, como son los niveles de ingresos y la educación, con los datos sobre la pertenencia étnica basados en
información censal de cuatro países: Guatemala, México, Perú y la zona urbana de Bolivia.
133
3.3 EL INDICE DE DESARROLLO HUMANO Y LOS PUEBLOS INDIGENAS
El primer Informe sobre Desarrollo Humano (IDH) de 1990, comenzó con una premisa
simple que ha orientado todo su quehacer posterior: la verdadera riqueza de una nación
está en su gente. Al corroborar esta afirmación con un cúmulo de datos empíricos y una
nueva forma de concebir y medir el desarrollo, el Informe ha tenido un profundo impacto
en las políticas de desarrollo de los países. En una definición: “El desarrollo humano es un
proceso en el cual se amplían las oportunidades del ser humano, en principio, estas
oportunidades pueden ser infinitas y cambiar con el tiempo, sin embargo a todos los niveles
de desarrollo, las tres más esenciales son: disfrutar de una vida prolongada y saludable,
adquirir conocimientos y tener acceso a los recursos necesarios para lograr un nivel de
vida decente. Si no se poseen estas oportunidades esenciales, muchas otras alternativas
continuaran siendo inaccesibles”.
El Informe 1990 define el desarrollo humano como un proceso que “ofrece a las
personas mayores oportunidades” y que pone énfasis en la libertad del ser humano para
tener salud, educación y disfrutar de condiciones de vida dignas. Pero también hace
hincapié en que el desarrollo y el bienestar humano son mucho más que la suma de esas
dimensiones y que se traducen en un abanico más amplio de capacidades, que incluyen la
libertad política, los derechos humanos. El (IDH) sigue siendo una medida agregada del
avance en tres dimensiones básicas: salud, educación e ingresos. En este aspecto el Índice
mide los logros en tres dimensiones básicas del desarrollo humano: vida larga y saludable,
acceso a la educación y un nivel de vida digno. Para facilitar la comparación, el valor
promedio de estas tres dimensiones se define en una escala de 0 a 1: cuanto mayor es el
valor, mejores son los resultados alcanzados (PNUD, 2010).
En un análisis de la evolución del Índice de Desarrollo Humano (salud, educación e
ingreso) se observa que existen avances y retrocesos. El informe (PNUD, 2010) señala que
se han encontrado avances notables, pero también grandes diferencias entre países y en el
tiempo: el progreso es generalizado en educación, no tanto en salud y mucho más variable
en materia de ingresos. A pesar de las mejoras, se mantienen profundas desigualdades; la
brecha que separa a los países desarrollados de aquellos en desarrollo todavía es enorme y
algunos aspectos clave no muestran señales de convergencia.
El (Cuadro nº 10), muestra el IDH, centrándose en los países que tienen altos
porcentajes de población indígena, en particular Bolivia, Ecuador, Guatemala, México y el
Perú. Estas naciones muestran diferentes índices de desarrollo humano. En el caso de los
134
países de México, Perú y Ecuador, estos presentan un ÍDH alto, Bolivia y Guatemala tienen
un IDH medio. No obstante, el IDH refleja el promedio nacional del país, en este aspecto
el (Banco Mundial, 2005), señala que los diversos indicadores de desarrollo económico,
social y humano de los pueblos indígenas están por debajo del promedio nacional.
185
Véase el Informe sobre Desarrollo Humano: “La verdadera riqueza de las naciones”. PNUD 2010.
135
3.3.1 El enfoque del desarrollo humano y los pueblos indígenas
136
valores construidos alrededor de la primacía de la colectividad sobre la individualidad, y
asegurar que cada persona pueda tener la libertad para potenciar su autodesarrollo.
En concordancia con el enfoque de desarrollo humano que busca fortalecer el
autodesarrollo de las personas mediante la ampliación de sus oportunidades, y a raíz del
agotamiento del paradigma indigenista integracionista, han surgido conceptos/modelos
como el enfoque del etnodesarrollo y el desarrollo con identidad, nociones sensibles a la
diversidad étnica. Estos modelos buscan fortalecer las capacidades de los pueblos indígenas
para implementar estrategias de desarrollo de autogestión coherentes con sus formas de
organización. El enfoque de desarrollo con identidad busca resolver el conflicto entre los
modelos de desarrollo estatal y las necesidades y valores de los pueblos indígenas. La
visión de desarrollo con identidad se caracteriza por incluir el respeto a los derechos
indígenas, y la autonomía para la toma de decisiones. El desarrollo con identidad pone
atención en el “capital social” existente en las comunidades indígenas, la regularización de
sus tierras, el acceso al crédito y la asistencia técnica (Patriños y Skoufias 2007). 186
El enfoque de desarrollo humano considera el principio de la Libertad Cultural como
una herramienta para lograr el desarrollo, afirma que si bien es cierto que el grado de de-
sarrollo no puede estimarse en base a la riqueza o el acceso a los servicios educativos y de
salud, en lo sustancial estos indicadores expresan hasta qué punto una sociedad garantiza la
igualdad de oportunidades. En consecuencia, la pobreza indígena ha de entenderse no como
un bajo nivel de ingreso, sino como la privación de la que han sido objeto para desarrollar
sus capacidades que les permitan tener la libertad para decidir sobre su destino, y sus
propios modelos de desarrollo.
Asimismo, disociar la pobreza del nivel de ingreso es importante al evaluar las
condiciones que se requieren para impulsar el desarrollo humano de los pueblos indígenas,
pues la existencia de desventajas iniciales requiere de la aplicación de políticas públicas
focalizadas en función de las necesidades de la población indígena y no indígena.
Apreciemos el concepto que tiene un hombre indígena maya, sobre el desarrollo humano, al
respecto señala: “La educación, la salud y un ingreso propio, son parte importante del
concepto de desarrollo; sin embargo su concepción, es en el sentido individual del término.
El desarrollo como concepción cultural debe ser comunitario”. 187
186
Véase, el documento del PNUD: “Informe sobre Desarrollo Humano de los Pueblos Indígenas en México;
El reto de la desigualdad de oportunidades”. (CDI); Pág. 27, Octubre 2010 - México.
187
PNUD: 2010, Op. cit., pág.106.
137
En el tema sobre el origen étnico de la población y la pobreza en América Latina, se
considera que los países de la región (Bello y Hopenhayn, 2001) deberían alcanzar la meta
de reducción de la pobreza en un contexto de equidad de oportunidades para todos sus
ciudadanos, sin distinción de raza o etnia.188 Este es un reto importante en una región en la
cual las estimaciones de la población indígena oscilan entre 35 y 55 millones.189 En
América Latina los pueblos indígenas, que en Bolivia, Ecuador, Guatemala y Perú
representan más del 25% de la población, y los afro descendientes, que constituyen más de
un cuarto de la población en Brasil, Nicaragua y Panamá, son, en gran medida, los más
pobres de la región, presentan los peores indicadores socioeconómicos y tienen escaso
reconocimiento cultural y acceso a instancias decisorias.190 Entre los factores de su
situación de pobreza destacan la pérdida progresiva de tierras, el quiebre de las economías
comunitarias, el menor acceso a los servicios educativos y de salud. Los indígenas y afro
descendientes suelen ser víctimas de prejuicios étnico raciales, reciben menores
remuneraciones por trabajos parecidos al resto de la población y tienen más probabilidades
de trabajar en el sector primario de la economía, insertándose en pequeñas empresas o en el
sector informal. Influyen, asimismo, las dificultades de acceso al crédito y a nuevas
tecnologías que podrían permitirles aumentar y mejorar su producción y productividad.
Para superar las desigualdades por razones de raza y etnia, es preciso formular
políticas públicas en el ámbito de la educación, salud, empleo y propiedad de la tierra que
hagan efectivo los derechos indígenas. Al Estado le compete corregir las desigualdades,
articulando el desarrollo económico, social y ambiental en un marco de equidad e inclusión.
Por un lado, para eliminar los factores estructurales de la pobreza es preciso poner en
marcha políticas públicas que amplíen el acceso de los pobres tanto a los activos
productivos como al capital, especialmente la tierra, la educación general, la capacitación
para el trabajo y la tecnología, así como a la protección social.191
188
Mientras la raza se asocia a distinciones biológicas atribuidas a genotipos y fenotipos, especialmente con
relación al color de la piel, la etnicidad se vincula a factores de orden cultural (Bello y Hopenhayn, 2001).
189
Establecer el tamaño de la población indígena y afro descendiente (150 y 200 millones) a partir de las
fuentes actuales de información es particularmente difícil, porque los censos y las encuestas de hogares no
suelen identificar la raza o etnicidad de las personas y, si lo hacen, se basan en distintos tipos de variables y
criterios según el país. Ver BM (2003a), Barié (2003), Bello y Hopenhayn (2001), y el BID (1997).
190
La correlación existente entre la condición de indigencia y la pertenencia a un grupo étnico obedece a la
vinculación entre esta última variable y el contexto geográfico de residencia (Bello y Hopenhayn, 2001).
191
Un mecanismo (PNUD, 2010) eficaz para dotar a las personas de acceso al capital productivo es el crédito.
De hecho, existen experiencias exitosas de reducción de la pobreza que han basado su estrategia en sistemas
de crédito de bajo costo para la formación y consolidación de empresas pequeñas y microempresas.
138
3.4 PUEBLOS INDIGENAS: POBREZA Y DESARROLLO HUMANO 2006
Los pueblos indígenas de América Latina, a pesar de su creciente influencia política, han
avanzado muy poco en materia económica y social durante la última década y continúan
sufriendo altos niveles de pobreza, menor educación y mayor incidencia de enfermedades
y discriminación que otros grupos, (Hall y Patriños, 2006) los pueblos indígenas
representan el 10 por ciento de la población de la región y es el grupo más desfavorecido de
América Latina. A pesar de que la incidencia de la pobreza en América Latina es alta, la
misma es particularmente severa y profunda entre la población indígena.
En Bolivia y Guatemala, por ejemplo, más de la mitad del total de la población es
pobre, pero casi tres cuartos de la población indígena lo es. La pobreza entre los indígenas
en Ecuador está cerca de 87 por ciento y alcanza el 96 por ciento en las sierras rurales. En
México, la incidencia de la pobreza extrema en 2002 era 4,5 veces mayor en las
municipalidades indígenas en comparación a las no indígenas, lo cual se encuentra por
encima de la proporción de 3,7 en la década anterior. De todos los hogares pobres en el
Perú, un 43 por ciento son indígenas. En particular, el estudio encuentra que: Se han
registrado pocas ganancias en la reducción de la pobreza de ingresos entre la población
indígena durante la década de los pueblos indígenas (1994-2004). La brecha de pobreza de
los indígenas es más profunda y disminuyó más lentamente durante los años noventa. En
efecto, ser indígena aumenta la probabilidad de un individuo de ser pobre y esta relación se
mantuvo más o menos igual al comienzo y al cierre de la década (Patriños, 2005).
Los indígenas continúan teniendo menos años de educación, pero la brecha se está
reduciendo, y los resultados educacionales son sustancialmente peores para los indígenas,
lo cual es indicativo de la existencia de problemas en la calidad de la educación. Los
indígenas, especialmente mujeres y niños, continúan teniendo menor acceso a servicios
básicos de salud. En concreto, los índices de pobreza de la población indígena son más
altos y disminuyen más lentamente, en comparación con la población nacional.
En el reciente informe publicado por el BM (Hall y Patriños, 2005) sobre el mismo
tema, los datos estadísticos señalan que el hecho de ser indígena incrementa en un 13% la
probabilidad de ser pobre en Bolivia, un 16% en Ecuador, un 30% en México y un 11% en
Perú. Estos datos son muy similares a los que arrojaba el estudio precedente, por lo que se
concluye que en los últimos 10 años no se han conseguido grandes avances en esta materia.
Los pueblos indígenas siguen rezagados, la reducción de los niveles pobreza es muy escaso
a pesar de su mayor presencia y poder político en América Latina.
139
En el decenio 1994-2004, década internacional de los pueblos indígenas del mundo
(ONU, 1993), los logros en materia de reducción de la pobreza, fue escasa, observándose
que a nivel global las tasas de pobreza cambiaron, en relación a los pueblos indígenas que
viven en la pobreza los indicadores no tuvieron mucha variación en la mayoría de los
países. El Banco Mundial (Psacharopoulos y Patriños, 1994) presentó la primera evaluación
regional del nivel de vida de los pueblos indígenas, en la que se encontraron pruebas
sistemáticas de una situación económica muy inferior a la del promedio de la población.
En este aspecto, diez años después, en otro importante estudio de seguimiento del
Banco Mundial (Hall y Patriños, 2005) se determinó que, pese a que se han puesto en
práctica programas para mejorar el acceso a la educación y a los servicios de salud, los
indígenas siguen registrando las mayores y más persistentes tasas de pobreza de la región.
En relación a esta cuestión afirma, que a pesar que los pueblos indígenas de la región han
aumentado su poder político durante la última década, esto no se ha traducido en resultados
positivos, en términos de reducción de los niveles de pobreza. El estudio del Banco
Mundial 2005, concluye que:
Ante esta situación para lograr mejores resultados en la reducción de la pobreza el estudio
recomienda mejorar el capital humano centrándose en cuatro áreas específicas:
140
• Proveer educación de mayor alcance y mejor calidad por medio de programas de
educación bilingüe y bicultural para reducir la brecha en los años de escolaridad y
mejorar la calidad de la educación;
• Mejorar la rendición de cuentas en la entrega de servicios sociales para los pueblos
indígenas involucrando más a los padres y a la comunidad, y estableciendo objetivos y
visiones claras para el sistema;
• Promover el acceso equitativo a servicios de salud para los indígenas mediante la
implementación de programas centrados en la salud materna infantil;
• Mejorar la recolección de datos relacionados con la identificación de pueblos indígenas
para poder monitorear de mejor manera sus avances.
El Relator Especial de las Naciones Unidas 2006, en su visita al país de Ecuador, señala:
“A pesar del crecimiento económico de los últimos años, los diversos indicadores de
desarrollo económico, social y humano de los pueblos indígenas siguen por debajo del
promedio nacional. Ante los problemas acumulados de bajos ingresos y desempleo en las
comunidades indígenas, se ha incrementado la emigración de sus miembros. A la pobreza
rural se suma de manera creciente la difícil condición de los indígenas en el sector urbano,
que afecta especialmente a las mujeres indígenas”. De igual forma sostiene que “las
comunidades indígenas de la sierra ecuatoriana tienen una larga historia de integración
armónica y productiva con el medio ambiente, sus formas tradicionales de organización
social y económica les han permitido mantener una economía campesina de supervivencia
y la satisfacción de sus necesidades básicas durante muchas generaciones. Este equilibrio se
ha roto en décadas recientes por el creciente deterioro ambiental y la presión demográfica
sobre los recursos naturales”. 192
La Estrategia de Cooperación Española 2006, señala que las mujeres indígenas se
encuentran en una situación de mayor discriminación. Según datos del (FPCI), las mujeres
indígenas sufren en mayor medida que los hombres indígenas y con mayor intensidad la
pobreza, pudiendo hablarse de una feminización de la pobreza. Esto es consecuencia de que
las mujeres indígenas se enfrentan en sus sociedades a una triple discriminación: como
mujeres, como indígenas y, en su caso, como pobres, lo que acrecienta su exclusión y les
impide beneficiarse del desarrollo económico de sus Estados. 193
192
STAVENHAGEN, Rodolfo: Informe sobre: “La situación de los derechos humanos y las libertades
fundamentales de los indígenas", Apartado Resumen, visita a Ecuador, 2006. Nueva York.
193
El estudio (FPCI, 2004) señala la feminización de la pobreza indígena.
141
3.4.1 Los pueblos indígenas de América Latina: Indicadores de pobreza
América Latina es la región más desigual del mundo, la pobreza y el hambre en América
Latina (CEPAL, 2005) tienen que ver con las grandes desigualdades existentes en la
distribución de la riqueza. A pesar de haber registrado algunos notorios adelantos en
materia social, América Latina y el Caribe ostenta la lamentable característica de seguir
siendo la región más inequitativa del mundo.194 La región, que en los últimos años ha
experimentado un crecimiento moderado, ha sido incapaz de reducir la desigualdad en la
distribución del ingreso y en el acceso a activos productivos. En no menor medida, esto se
ha visto agravado por la falta de empleos, tanto en términos cuantitativos como cualitativos,
que permitan a los trabajadores liberarse del flagelo de la pobreza. Quienes viven en esa
situación ven que sus hijos tienen escaso acceso a servicios adecuados de salud y de
educación. Todos estos factores redundan en la muy alta probabilidad de que los hijos de
los pobres no consigan empleos de calidad y permanezcan en tal situación al llegar a la vida
adulta, lo que constituye una manifestación del círculo vicioso de la pobreza. Si bien esta
es una tendencia mundial que afecta a gran parte de los países en desarrollo, América
Latina en concreto muestra ser la región más desigual del mundo.
El (Cuadro nº. 11), muestra los indicadores de pobreza indígena en 1994, donde se percibe
que la población indígena tiene las más altas tasas de pobreza frente a la población no
indígena. En el caso del Perú el 79% de la población indígena está por debajo de la línea de
pobreza. Estos datos nos sirven como referencia sobre la pobreza de los pueblos indígenas
en la perspectiva de un análisis comparativo con el año 2004, con el propósito de observar
las variaciones en la reducción de la pobreza en el decenio 1994-2004.
Los indicadores de tasas de pobreza en el decenio 1994-2004 de los pueblos
indígenas, han variado muy poco, aunque a nivel global las tasas de pobreza cambiaron
considerablemente durante los años noventa, la proporción de pueblos indígenas que viven
en la pobreza no varió mucho en la mayoría de los países. Los pueblos indígenas siguen
rezagados a pesar de su mayor poder político (Hall y Patriños, 2005).
Véase, el documento de la CEPAL sobre “Los objetivos del desarrollo del milenio: una mirada desde
194
142
Cuadro 11: La pobreza indígena en América Latina 1994
(Porcentaje de la población por debajo de la línea de pobreza)
143
La década de 1994-2004, fue decepcionante para los pueblos indígenas, y que aunque
a nivel global las tasas de pobreza cambiaron considerablemente durante los años noventa,
la proporción de pueblos indígenas que viven en la pobreza no varió mucho en la mayoría
de los países. También señalan que “los índices de pobreza entre la población indígena son
más altos y disminuyen más lentamente” (Hall y Patriños 2005).
Indígenas No Indígenas
Primer Año Ultimo Año Primer Año Ultimo Año
Fuente: Elaborado en base al estudio de Hall, Guillete y Patriños Harry Anthony: Pueblos Indígenas, Pobreza
y Desarrollo Humano en América Latina. Banco Mundial. 2005.
Sin embargo, se pregunta ¿Quiénes son los pueblos indígenas de América Latina? Si
bien existe una gran diversidad, comparten ciertas características, como el idioma, la
cultura y el apego a la tierra; todas ellas derivadas de un ancestro que se remonta a los
habitantes originales de la región en tiempos precolombinos. Se calcula que existen entre
28 millones y 43 millones de indígenas en la región. En los cinco países con mayor
población indígena - Bolivia, Ecuador, Guatemala, México y Perú - esta representa una
significativa proporción demográfica (en Bolivia son mayoría). Existen cientos de grupos
indígenas: solo en México hay 56 grupos que hablan 62 idiomas.
En el informe del Banco Mundial de 1994, se puso claramente de manifiesto que el bajo
capital humano (educación y salud) explicaba las altas tasas de pobreza, vinculadas a la
exclusión social mediante la discriminación en el mercado de trabajo y el limitado acceso a
los servicios públicos de educación y salud. Las características principales son:
144
Las Tasas de Pobreza: En los cinco países mencionados, los indicadores de pobreza
de la población indígena se han mantenido prácticamente estancados en el último decenio.
En Bolivia, Guatemala y México, aunque bajaron las tasas nacionales de pobreza, en el
caso de los pueblos indígenas la reducción fue menor o no hubo disminución alguna. En
Ecuador y Perú, en cambio, aumentó la tasa de pobreza general, pero se observó poco
cambio en el caso de los indígenas. Esto sugiere que los indígenas pueden verse menos
afectados por las tendencias macroeconómicas, ya sean positivas o negativas, aunque en el
caso de Ecuador cabe deducir que, si bien es reducido el impacto negativo de una crisis en
los hogares indígenas, les lleva más tiempo recuperarse. La brecha de pobreza (la diferencia
entre el ingreso de los pobres y la línea de pobreza) en los pueblos indígenas también es
más profunda, y se contrajo más lentamente durante el decenio si se la compara con la del
resto de la población (Ver gráfico nº 5).
Fuente: Hall y Patriños: Pueblos Indígenas, Pobreza y Desarrollo Humano en América Latina 1994-2004. Año
2006. Banco Mundial. (Los indicadores de pobreza corresponden a los siguientes años: Bolivia (1997-2002),
Ecuador (1994-2003), Guatemala (1989-2000), México (1992-2002), y Perú (1994-2000)).
Con respecto a la situación de pobreza de los pueblos indígenas (Kempf, 2004) las
teorías que han considerado la falta de desarrollo económico como la principal causa de su
pobreza, han omitido cuestiones esenciales de la situación de estos grupos. Debido a que el
efecto “goteo” depende supuestamente del mercado, y los pueblos indígenas con frecuencia
145
son excluidos de éste o participan desde una posición desfavorable, resulta poco probable
que se beneficien del crecimiento económico general.195
Reducción de la pobreza: Durante la década internacional de los pueblos indígenas
del mundo (1994-2004) fueron escasos los avances relacionados con la reducción de la
pobreza de la población indígena. Durante los años para los cuales se dispone de
información estadística, en cuatro de los cinco países estudiados no se presentó
prácticamente ninguna disminución en el porcentaje de indígenas en situación de pobreza:
(Bolivia, 1997-2002; Ecuador, 1994-2003; México, 1992-2002 y Perú, 1994-2000 (Ver
cuadro nº 13), aunque en dos de ellos (México y Bolivia) si se observó una reducción en las
tasas de pobreza de la población no indígena durante el periodo comprendido entre 1989 y
2000, en Guatemala, las tasas de pobreza indígena descendieron, pero a un ritmo más lento
que las de la población no indígena. En Ecuador y Perú, aunque las tasas de pobreza
nacionales aumentaron en el periodo considerado, la población indígena se afectó mucho
menos en comparación con la no indígena con los incrementos observados.
En síntesis, considerados en su conjunto, estos hallazgos indican que los ingresos de
la población indígena resultan menos afectados por las iniciativas de reducción de la
pobreza emprendidas y las tendencias macroeconómicas, bien sean estas positivas o
negativas. Las tasas de pobreza en los cinco países de América Latina, objeto de estudio,
cambiaron muy poco para los pueblos indígenas durante el decenio de (1994-2004) y allí
donde la pobreza se redujo, el progreso fue más lento.196
No Indígena Indígena
Fuente: Hall y Patriños: Pueblos Indígenas, Pobreza y Desarrollo Humano en América Latina. 1994-
2004. Página 244. Banco Mundial. Año 2006.
195
Véase la Tesis Doctoral de KEMPF, Isabell: Desarrollo Humano Versus Empoderamiento: ¿Puede el
enfoque de desarrollo humano explicar adecuadamente la pobreza de los pueblos indígenas? El caso de los
Maasai en Kajlado Kenia. UCM, Pág. 28. Madrid, año 2004.
196
PSACHAROPOULOS, George y PATRIÑOS, Harry: (compiladores), Indigenous People and Poverty in
Latin America: An Empirical Analysis. Washington, Banco Mundial. 1994.
146
Probabilidad de ser pobre si se es indígena: Controlando factores que se sabe están
estrechamente asociados a la pobreza, como la edad, la educación, la situación de empleo y
la región en la que se reside en un determinado país, la identidad indígena continúa siendo
un factor estadísticamente significativo que incide a que una persona sea pobre. Entre 1994
y 2004, en los cinco países que comprende el estudio, la identidad indígena aumento la
probabilidad de ser pobre entre 11% y 30%, según el país. Estos resultados son muy
semejantes a los encontrados en 1994, lo cual señala que son muy pocos los cambios
ocurridos a lo largo del decenio. La interrogante que surge para efectos de diseño de
políticas públicas es el siguiente: ¿Que origina esta fuerte asociación entre identidad
indígena y pobreza? ¿Es la discriminación?, ¿Acaso la calidad de la educación?
El estudio del Banco Mundial 2005, sostiene que ser indígena aumenta las
probabilidades de que un individuo sea pobre, relación aproximadamente idéntica a
comienzo y a fines del decenio (1994-2004). Reconociendo los factores básicos que están
sólidamente asociados con la pobreza, tales como la edad, la educación, la situación laboral
y la región dentro de un país, ser de origen indígena aún aumenta de manera significativa
las probabilidades que un individuo tiene de ser pobre (Cuadro nº 14). En los cinco países
incluidos en este informe, ser indígena aumenta estas probabilidades entre 11% y 30%,
según el país. Estos resultados son muy similares a los obtenidos en 1994, lo que sugiere
que esta relación ha permanecido bastante estable durante el decenio. La pregunta es ¿qué
es lo que sigue motivando esta fuerte correlación entre ser indígena y ser pobre?
Nota: Los resultados corresponden a una regresión logit que cálculo el incremento en la probabilidad
de que una persona sea pobre como consecuencia de su identidad indígena, controlando otros
factores tales como edad, composición del hogar, región, situación de empleo y nivel educativo.
Estos cálculos no se realizaron en los casos de Ecuador y Perú para 1994.
147
3.4.3 El acceso a los servicios sociales de la población indígena
La EDUCACIÓN indígena es uno de los principales factores para salir de la pobreza, pero
los indígenas siguen recibiendo menos años de educación que la población no indígena (6 y
10 años respectivamente en Bolivia, y 3 y 6 años en Guatemala). En los años noventa se
contrajo la brecha de escolaridad en todos los países, siguiendo las tendencias de los
decenios anteriores, pero el incremento promedio de los ingresos por cada año adicional de
escolaridad es ligeramente menor en los indígenas que en el resto de la población (6% y
9%, respectivamente, en Bolivia). Además, la brecha se amplía en los niveles superiores de
educación, lo que puede deberse a la calidad de la educación que reciben los indígenas. Las
recientes pruebas normalizadas de la región revelan que los estudiantes de origen indígena
obtienen calificaciones más bajas (7% a 27% menores) en lectura y matemáticas.
En los cinco países, el tamaño de la brecha para el promedio de la escolaridad de los
indígenas y los no indígenas de 15 y más años de edad es muy grande y oscila entre 2,3
años en Perú y 3,7 años en Ecuador. Al final de la década, Guatemala registraba los niveles
absolutos más bajos de educación indígena, con un promedio de solo 2,5 años de
escolaridad, mientras que Perú presentaba los más elevados, 6,4 años (cuadro nº 15). En
todos los países de estudio, a lo largo de los años noventa, esta brecha disminuyó
manteniendo el patrón observado en las décadas anteriores. En el Perú, por ejemplo, la
diferencia entre los niveles educativos de los indígenas y los no indígenas se ha reducido a
2,3 años, entonces cabe preguntarse: ¿por qué razón, si la brecha educativa se está cerrando,
no lo hace asimismo la brecha de pobreza?
Fuente: Hall y Patriños: Pueblos Indígenas, Pobreza y Desarrollo Humano en América Latina
1994-2004. Página 247. Banco Mundial. Año 2006.
148
En este sentido la población indígena (Hall y Patriños, 2005) sigue contando con
menos años de educación, pero la brecha se está acortando. Existe una brecha considerable
entre el nivel de educación promedio de la población indígena y aquel de la no indígena
(mayores de 15 años) en los cinco países estudiados. La brecha varía de 2,3 años de
escolaridad (Perú) a 3,7 años (Bolivia). Guatemala registra los niveles absolutos más bajos
de educación indígena, con un promedio que apenas alcanza los 2,5 años de escolaridad al
término del decenio; Perú, en cambio, registra los niveles mayores, que ascienden a 6,4
años. En todos los países la brecha de escolaridad siguió disminuyendo a lo largo del
decenio de 1990, siguiendo el curso de tendencias establecidas durante el decenio anterior.
En México, por ejemplo, la diferencia entre los niveles de educación indígena y no
indígena ha caído en dos tercios durante los últimos 30 años. ¿Por qué, si se está
estrechando la brecha de educación, no ocurre lo mismo con la brecha de pobreza? ¿Por
qué estas ganancias educacionales no se han traducido en un avance más rápido en la
reducción de la pobreza que padecen los pueblos indígenas? Parte de la explicación está en
relación con las menores ganancias de las que gozan los pueblos indígenas.
La educación intercultural BILINGÜE se ha expandido pero no es universal entre los
niños indígenas. Además, sigue siendo de mala calidad y cuenta con maestros mal
calificados. En 1980, menos de la mitad de los países de América Latina contaba con
programas bilingües para estudiantes indígenas; en 2004, sólo unos pocos aún carecían de
tales iniciativas. Si bien la mayoría de los países ha puesto en marcha estos programas,
muchos tienen una cobertura limitada y algunos son de calidad deficiente.
149
El Relator Especial sobre la situación de los derechos humanos de los indígenas,
señaló en su informe a la Comisión de Derechos Humanos (2005), cuyo tema central fue
“los pueblos indígenas y la educación” que: el derecho a la educación se revela clave para
millones de indígenas en todo el mundo, no sólo como un medio para salir de la exclusión y
la discriminación que han sufrido históricamente, sino también para el disfrute,
mantenimiento y respeto de sus culturas, idiomas, tradiciones y conocimientos.197
La educación intercultural bilingüe (CEPAL, 2003) partiendo de la realidad de cada
pueblo indígena y de sus conocimientos, se articula con los conocimientos no indígenas en
función de las necesidades que ellos mismos han definido, en consonancia con sus sistemas
socioculturales y con las relaciones que mantienen con entidades sociales más amplias.198
En consecuencia, no se limita a garantizar la recuperación, sostenimiento y desarrollo de las
lenguas, que implican, en gran medida, las formas de “ver y hablar el mundo” sino que
incorpora el enfoque intercultural a la propuesta educativa: promueve la recuperación de los
conocimientos, las técnicas y los valores de cada pueblo, usando las formas tradicionales de
socialización de los niños y niñas indígenas, e incorpora los aportes de la ciencia y la
cultura occidentales, para que puedan desenvolverse en sus contextos nacionales en
condiciones de igualdad y respeto. Para ello la educación intercultural bilingüe debe ser
reconocida en los sistemas educativos nacionales.
Las altas tasas de trabajo infantil, también podrían estar limitando los resultados en
materia de aprendizaje entre los niños indígenas. En los cinco países, los niños indígenas
siguen trabajando en una proporción mucho mayor que los niños no indígenas, pese a
incrementos en la totalidad de los años de escolaridad. Lo anterior significa que no sólo hay
más niños indígenas que trabajan y no asisten a la escuela, sino que la probabilidad de que
combinen el trabajo con la escuela también es significativamente mayor entre ellos. Los
datos específicos por país explican que las tendencias en las tasas de trabajo infantil son
sumamente distintas: en Guatemala, por ejemplo, la proporción de niños no indígenas que
trabajan se redujo de manera constante durante el decenio, mientras la proporción de niños
indígenas laboralmente activos apenas experimentó cambios (CEPAL, 2003).
En relación a la SALUD en la población indígena, en especial en las mujeres y los
niños, se observa que continúan teniendo un menor acceso a los servicios básicos de salud,
197
STAVENHAGEN, Rodolfo: Informe del Relator Especial sobre la situación de los Derechos Humanos y
las Libertades Fundamentales de los indígenas. Informe anual, 2005.
198
El estudio llevado a cabo con población indígena en la región sur del Perú, por HERNANDEZ Isabel y
CALCAGNO Silvia (CEPAL) sobre la Estrategia y Propuesta de Desarrollo Indígena, muestra los resultados
en la salud y la educación indígena. Véase, el Capítulo III. BI-ALFA. Perú, Paginas 47-70, Chile, 2003.
150
por lo cual persisten grandes diferencias en los indicadores de salud de los indígenas frente
a los no indígenas. Los indicadores de salud contemplados, que cubren desde la mortalidad
materna hasta los partos institucionalizados pasando por las coberturas en vacunación, son
sistemáticamente peores en la población indígena. Se resalta que esta situación es la que
hace que la baja cobertura en el aseguramiento en salud sea un problema permanente, en
especial para la población indígena. En los cinco países de estudio la cobertura en salud es
baja y no alcanza a beneficiar ni a un 50% de la población (cuadro nº 16). Por ejemplo, en
Bolivia, México y Guatemala la cobertura de las familias indígenas se encuentra
sustancialmente rezagada frente al resto de la población, por tal razón el comportamiento de
todos los indicadores de salud básica de la población indígena muestran resultados más
deficientes que el resto de la población.
Bolivia: (2002) 19 12
Ecuador: (1998) 12 12
Guatemala: (2000) 18 5
México: (2002) 43 17
Perú: (2001) 47 41
151
Grafico 7: La desnutrición crónica en Ecuador, Guatemala y México 1998
(Incidencia de la desnutrición en niños)
70 59 58
60
44
(Porcentual)
50
40 29 33
30
20 14
10
0
Ecuador Guatemala Mexico
No Indigena Indigena
Fuente: Hall y Patriños: Pueblos Indígenas, Pobreza y Desarrollo Humano en América Latina
1994-2004Pág. 252. Banco Mundial. Año 2006.
El Banco Mundial 2005, señala que las iniciativas para la salud indígena están dispersas
pero van en aumento. Los programas de salud adaptados a las poblaciones indígenas siguen
siendo poco comunes y la mayoría ha sido puesta en marcha entre los últimos 10 y 20 años.
Existen muy pocas políticas de protección social diferenciada y específicamente diseñadas
para los pueblos indígenas. Sin embargo, en varios países, se registran importantes
innovaciones en las políticas de protección social destinadas a la población pobre en
general. Este tipo de programas, que entregan recursos en efectivo directamente a las
familias pobres a cambio de mantener a los niños en la escuela y recibir atención básica de
salud, muestra resultados positivos tanto en términos de focalización como de resultados.
La tasa de mortalidad infantil en la infancia indígena es un indicador fundamental
para conocer las condiciones de vida y salud de un país, nación o pueblo. Sus tendencias en
el tiempo permiten examinar los cambios que se van produciendo a medida que las
personas, y comunidades pueden acceder a una situación de bienestar colectivo en un
contexto de equidad. Generalmente los indicadores de educación tienen una relación muy
estrecha con los logros en salud, esto se observa claramente en las tasas de mortalidad
infantil que son superiores en la población indígena que en la población no indígena. En
todos los países, existe una brecha significativa, en México va de 43.0 a 26.5 defunciones
por cada mil nacidos vivos, respectivamente y, aunque no es tan pronunciada como
Bolivia, Ecuador y Perú, pone en evidencia la desigualdad entre ambas poblaciones. En el
Ecuador la tasa de mortalidad infantil en la población indígena es de 67.6 y en la población
152
no indígena es 29.9, en el Perú es del 49.2 frente a un 18.5, en Bolivia la tasa es 73.9 y la
no indígena es 53.1. Guatemala presenta una tasa 64.0 y un 41.0 para la no indígena. 199
En todo el mundo, y sin distinción de condición étnica, económica o de género, la
mortalidad infantil y en la niñez es la expresión de una brecha en la implementación del
derecho humano a la vida, puesto que, desde el punto de vista epidemiológico, la gran
mayoría de esas muertes son prevenibles con condiciones de vida favorables y un sistema
de salud adecuado a las realidades de las comunidades. En efecto, entre las enfermedades
que más contribuyen a la mortalidad infantil se cuentan las infecciones respiratorias agudas,
las enfermedades diarreicas, el paludismo, el sarampión y la malnutrición, todas ellas
posibles de enfrentar con intervenciones seguras y eficaces (Claeson y Walkman, 2000).
Diversos estudios muestran que las inequidades en la mortalidad infantil se
concentran de forma más clara en determinados grupos. Así, por ejemplo, se evidencia la
persistencia de altas tasas de mortalidad infantil, así como brechas sistemáticas entre
menores de los pueblos indígenas y afro descendientes de América Latina en relación a
menores del resto de la población (CEPAL, 2006 y 2007). En América Latina, la
mortalidad infantil de los niños indígenas es un 60% mayor que la de no indígenas (48 por
mil nacidos vivos frente a 30 por mil, respectivamente). Si consideramos la probabilidad de
morir antes de los cinco años de vida, la brecha es aún mayor, con una sobre mortalidad del
70% (Del Popolo y Oyarce, 2005). Estudios específicos han documentado que los menores
de los pueblos Campa, Ashaninka y Machiguenga del Perú, Wayu de Venezuela, Tzoztil de
México y Xavante en Brasil tienen más riesgo de morir antes de cumplir un año que los no
indígenas (Montenegro y Stephens, 2006). El panorama regional es heterogéneo en
términos de la intensidad de la mortalidad. En un extremo se ubican Paraguay y el Estado
de Bolivia con las más altas probabilidades de morir en la infancia; y en el otro extremo se
encuentran Chile y Costa Rica con las menores tasas.200
199
Véase, PNUD: “Informe sobre Desarrollo Humano de los Pueblos Indígenas en México: El reto de la
desigualdad de oportunidades” - CDI; Comisión Nacional, Pág. 30, Octubre 2010, México.
200
Véase CEPAL: “Mortalidad Infantil y en la niñez de Pueblos Indígenas y Afro descendientes de América
Latina”. Pág. 13, Organización Mundial de la Salud OMS. Octubre 2010, Chile.
153
Grafico 8: Tasa de mortalidad infantil en población indígena 2000
80 73,9
67,6
70
60 53,1
49,2 51,1
Porcentual
50 43 41
40
29,9
30 26,5
18,5
20
10
0
Bolivia Ecuador Perú México Guatemala
No Indígena Indígena
Fuente: SISPPI (Bolivia, Ecuador, México y Guatemala), INEI - UNFPA. Censos 2007, (Perú).
(ª) Defunciones de menores de un año por cada mil nacido vivos.
201
Revista Española de Desarrollo y Cooperación, nº 12, del IUDC-UCM. Laura GONZALES: “La cuestión
indígena y las desigualdades de género en Bolivia: La lucha continua”. Hace un análisis del empleo e ingresos
de la población indígena en Bolivia. Año 2003, Pág. 98. Madrid.
154
BID calculó que hasta una “cuarta parte de la diferencia en los niveles de ingreso” se puede
atribuir al sólo hecho de pertenecer a un grupo étnico indígena.
Fuente: Encuesta Nacional de Hogares, INEI. Lima-Peru.2001 (Hall y Patriños: 2005 Pág. 235).
202
Ver: Patrinos y Psacharopoulos (1994), pág. 233.
155
baja calidad de la educación, las deficiencias en la salud infantil y las limitadas
oportunidades para insertarse en el mercado de trabajo. Y aunque su representación política
se ha incrementado en los últimos decenios, los grupos indígenas atribuyen su pobreza
fundamentalmente a la falta de apoyo, acceso a los servicios básicos y voz en el Gobierno.
En esta situación, ¿qué políticas deberán aplicarse en el futuro? Los resultados
sugieren que tendrán que ser lo suficientemente amplias para abarcar aspectos como la
tenencia de la tierra, la legislación laboral y el acceso al crédito. Desde el punto de vista
del desarrollo humano, el estudio del Banco Mundial (2005) recomienda mejorar la
educación, la salud y los servicios sociales dirigidos a la población indígena, en forma
explícita dirigidos en las siguientes acciones:
PRIMERO: “más y mejor educación para la población indígena”, en este aspecto se
necesitan programas funcionales de educación bilingüe: escuelas en las que los docentes
hablen el mismo idioma que los alumnos y enseñen en un entorno bilingüe, y en las que los
padres y la comunidad participen en el diseño de los programas y del material didáctico.
Unos programas bien concebidos y ejecutados, y rigurosamente evaluados, pueden
proporcionar resultados alentadores. En Guatemala, los niños indígenas que asisten a
escuelas bilingües suelen registrar mayores tasas de asistencia y menores tasas de repetición
y deserción escolar. La educación bilingüe, a pesar de ser más costosa por la necesidad de
capacitar a los maestros y por el material didáctico, puede generar ahorros al reducir la
repetición y, con ello, reducir el costo unitario y elevar el número de plazas disponibles.
Las autoridades también deberán redoblar esfuerzos para asegurar la escolarización
de todos los niños mediante incentivos tales como transferencias en efectivo. Por ejemplo el
programa mexicano Oportunidades, principal política orientada a combatir la pobreza en
México, que comprende a los sectores de la Educación, Salud y Alimentación (1997). El
impacto de este programa social en el periodo de 1997-99 se tradujo en un mayor nivel de
aprovechamiento escolar de los indígenas y en menores diferencias en las destrezas
adquiridas con respecto a la población no indígena.
SEGUNDO: “mejor salud”, es preciso centrarse en los altos y persistentes niveles de
desnutrición y en las consiguientes tasas de mortalidad infantil, la vulnerabilidad a las
enfermedades y los magros resultados escolares. Deberá promoverse la igualdad de
oportunidades para los indígenas mediante programas de salud materno-infantil y
planificación familiar. En ciertos casos será necesario que los sistemas sanitarios nacionales
incluyan procedimientos medicinales autóctonos que hayan demostrado eficacia. Ecuador,
por ejemplo, está ofreciendo a título experimental de medicina moderna y la tradicional.
156
TERCERO: “mejor prestación de servicios sociales”, el avance en los años noventa
de ciertos índices del capital humano de los pueblos indígenas, como la cantidad de
servicios de educación y salud, puede no haber tenido un impacto significativo en los
ingresos debido a la falta de representación en la prestación de los servicios. Habría que
estudiar estrategias para fortalecer la influencia de los beneficiarios en los proveedores de
servicios, como dotar a los padres de mayor poder a nivel escolar o a los pacientes a nivel
sanitario. Al centrar la provisión de servicios en los beneficiarios, estos podrían vigilar a
quienes los prestan y tener más voz en la formulación de políticas. México ya ha puesto en
práctica esta idea: el programa de educación compensatoria confiere a los indígenas un
pequeño pero importante papel en la gestión escolar y ha demostrado su eficacia en
diferentes evaluaciones (Shapiro y Moreno, 2004).
En el libro “Fire on the Andes”, publicado en 1934, el periodista Carleton Beals
escribió: “El cordón umbilical sin cortar del futuro de América del Sur es su dualidad, que
sigue siendo el secreto de la agitación política y la frustración nacional. Mientras no se
reconcilie esa dualidad, (la región) no conocerá una paz duradera y no logrará una
verdadera afirmación de su vida nacional”. El hecho de que 70 años después siga siendo
necesario redactar un informe sobre esa misma dualidad indica la profundidad de las
desigualdades y la magnitud de la tarea pendiente”. 203
REFLEXIONES: Los indígenas del Ecuador “opinan” sobre las políticas gubernamentales
El informe del Banco Mundial Voces de los pobres en una evaluación participativa de
la pobreza que se lleva a cabo en 50 países. En la evaluación realizada en el Ecuador se
entrevistó a varios indígenas. Aunque las respuestas se centraron en la falta de ingresos, la
deficiente calidad de la educación y la salud y otros indicadores tradicionales de la
pobreza. Varios de los entrevistados mencionaron los escasos esfuerzos del Gobierno por
atender sus necesidades o la falta de voz en los asuntos del Gobierno.
- “En el campo sufrimos porque no hemos recibido ninguna ayuda de los diferentes
gobiernos. No recibimos nada. Ellos no quieren ayudarnos”. (Testimonio de una
integrante de la comunidad indígena de la Amazonia ecuatoriana).
203
Véase, HALL, Gillette y PATRIÑOS, Harry: Indigenous Peoples, Poverty and Human Development in
Latin America. World Bank Policy Research Working Paper 3334 (Washington). Año 2005.
157
- “La plata no les llega a los pobres… porque el Gobierno no define ninguna política;
cada vez que hay un gobierno nuevo, cambia la política… Cada Gobierno tiene un plan
de trabajo diferente para engañar al pueblo” (Comentario de un indígena de la sierra).
- “El gobierno realmente no es el que gobierna; los que gobiernan son los ricos…A los
campesinos no se les oye ni se les valoran La prensa no informa sobre nuestros
derechos colectivos… Nunca se nos habla de comunidades que hagan planes… Muchos
de nosotros no sabemos nada de derechos públicos”. (opinión indígena ecuatoriano).
- “Antes había instituciones que nos ayudaban con proyectos, pero malversaban los
fondos. Cuando protestamos contra lo que habían hecho, decían que iban a crear otra
organización. También nos enteramos de las malas prácticas del Estado. Les están
aprendiendo a Dahik y a Verdura (ministros de Estado acusados de desfalcos).
(Comentario de una indígena de la sierra ecuatoriana). 204
La cultura inca, se desarrolló hasta el siglo XIV, los incas conquistaron en los andes un
imperio considerable, cuyo centro se encontraba en la ciudad del Cuzco y que se extendía
desde el sur de Colombia hasta el norte del actual Chile. En el Tahuantinsuyo (las “cuatro
direcciones” nombre del imperio inca) se hablaba runa-sini, que era el idioma quechua. Los
incas victoriosos impusieron a los pueblos conquistados su religión, dominada por el dios
sol, Inti. El inca, Hijo del Sol, reinaba como amo absoluto: Ningún pájaro vuela ni se
mueve ninguna hoja si yo no lo quiero.205 El imperio inca, tenía tres principios
fundamentales: Ama Sua (No seas ladrón); Ama Llulla (No seas mentiroso) y Ama Quella
(No seas ocioso). La nación inca fue gobernada bajo un régimen autocrático.
En relación a la Conquista del Imperio de los Incas (1532), la historiadora (Martín, 1988)
en su libro: “El Encuentro de Dos Mundos: Los Incas de Vilcabamba 1999”, dice, que:
204
Flores, 1999, citado en el estudio del Banco Mundial del 2005.
205
Véase la Enciclopedia de la Historia de la Humanidad: 1997, Op. cit., pág. 90.
158
“Como es lógico de pensar, había una total ignorancia por parte de los Incas sobre las
costumbres del mundo europeo, en el momento de realizarse el encuentro, surgieron los
desconciertos, cuando los habitantes de las Indias vieron a los españoles, se asombraban al
observar como leían en los libros, decían que ellos hablaban con unas sabanas blancas.
Hubo otros impactos: la presentación de la Biblia y la Cruz para convertir al Inca Atahualpa
en la fe y el cristianismo; aquello y otras sorpresas, como las animalias (caballos) con pies
de plata, alusivo a las herraduras, los arcabuces que desprendían rayos, los cascos, las
vestimentas de los guerreros a la antigua usanza, incluido un poco el aplicar la imaginación
para engañar, hace por parte de los españoles a los moradores de esa tierra y darles el
título de dioses (Viracochas); con esta tarjeta de visita, se complementa la falta de leyes, la
avaricia, la ambición por el oro y las comisiones de conquista amparadas en el Quinto Real.
Así, al parecer, empezó la historia de la conquista española en el Nuevo Mundo, hechos que
han quedado escritos en sus variadas crónicas”.
Una de las grandes sorpresas del descubrimiento y conquista de América, la
proporciono la rápida toma del Tahuantinsuyo, el gran imperio de los incas, por tan solo un
reducido grupo de hombres extranjeros, dado que el Estado Inca poseía un evolucionado e
importante orden social, basado en la existencia de un poderosísimo ejército, férreamente
disciplinado, en base de una sociedad jerarquizada y programada para efectuar constantes
campañas bélicas expansivas-represivas, tanto sobre cercanos como alejados pueblos o
etnias. Su dominio llego a ser el más extenso de todo el continente; Abarcaba más de cuatro
mil kilómetros y comprendía un área geográfica muy amplia: desde el sur de Colombia
hasta el norte de Chile, pasando por las actuales republicas de Perú, Bolivia, Ecuador y
parte de Chile y Argentina. Aproximadamente, doce millones de personas estaban
sojuzgados por el Gobierno, y contribuían a su mantenimiento. Tal organización es solo
comparable, en los pueblos de la antigüedad, al Imperio Romano. 206
Constituye un primer hecho histórico la llegada de Cristóbal Colon el 12 de octubre
de 1492 a lejanas y desconocidas tierras, situadas en un océano diferente ignorado hasta
entonces. La noticia sorprendió y lleno de curiosidad a los europeos de los últimos años del
siglo XV y a los del XVI. En la sociedad española del siglo XVI, reinaba desde (1517)
Carlos de Habsburgo. En este contexto, un 15 de Noviembre de 1532, Francisco Pizarro
entra en el corazón del Imperio Incaico, en la ciudad andina de Cajamarca, donde se hallaba
el Inca, a partir de ese momento cambia la historia, se produce el encuentro de dos mundos,
206
MARTIN RUBIO; María: “En el encuentro de dos mundos: Los incas de Vilcabamba”. En
conmemoración del V centenario del descubrimiento de América. Editorial ATLAS. Madrid 1988. Pág. 2-5.
159
la cultura India y la Española, episodios históricos que cambiaron y alteraron para siempre
el destino de los pueblos Amerindios.
La identificación de los primeros españoles llegados al Perú como la personificación
del dios Viracocha, constituye uno de los puntos altamente curiosos de la conquista.
Indudablemente, la caída del Imperio Inca, se debió primariamente a los graves problemas
internos, que existían en el orden político-social, los cuales incidieron muy decisivamente.
El pueblo inca, convergió con su propia problemática dinástica, que había degenerado en
una cruenta guerra civil, acaudillada por los dos líderes: Huáscar (Cusco) y Atahualpa
(Quito) hijos de Huayna Cápac.207
En relación a estos hechos históricos (Galeano, 1970), había de todo entre los
indígenas de América del Sur: astrónomos y caníbales, ingenieros y salvajes de la edad de
piedra. Pero ninguna de las culturas nativas conocía el hierro ni el arado, ni el vidrio ni la
pólvora, ni empleaba la rueda. La civilización que se abatió sobre estas tierras desde el otro
lado del mar vivía la explosión creadora del Renacimiento: América aparecía como una
invención más, incorporada junto con la pólvora, la imprenta, el papel y la brújula al
bullente nacimiento de la edad moderna. El desnivel de desarrollo de ambos mundos
explica en gran medida la relativa facilidad con que sucumbieron las civilizaciones nativas.
Sobre el impacto de la colonización, puede decirse que los conquistadores, tras vencer
la resistencia indígena en la ciudad imperial del Cuzco, procedieron a otro acto definitorio
de la colonización hispana: el reparto de tierras entre los conquistadores y la promulgación
de las ordenanzas sobre el buen trato debido a los indios: Ambos hechos eran
fundamentales. Por un lado, había que contentar a los participantes de la conquista y ya
colonos, y, por otro preservar a los indios de los abusos por parte de los españoles. Con el
proceso de colonización, los indios son despojados de sus tierras y de su cultura, para evitar
los abusos y la condición esclava de los nativos se dictaron leyes de protección, pero el
indio fue considerado solamente como mano de obra al servicio de los nuevos colonos,
estos hechos explican una de las causas estructurales de su situación de pobreza.208
Es muy posible que las civilizaciones Maya e Inca, incluso antes de la llegada de los
españoles, estuvieran ya en fase de aislamiento y repliegue, por causa de un notable
bloqueo técnico resultante del desequilibrio entre recursos y población, pero lo cierto es que
la colonización europea alteró para siempre el devenir histórico del subcontinente
207
MARTIN RUBIO, María: 1988, Op. cit., pág. 29.
208
MARTIN RUBIO, María: 1988, Op. cit., pág. 37.
160
americano.209 El impacto colonial en América no solo alteró el grado de autosuficiencia
alimentaria de sus sociedades, al desviarse productos para la exportación a las potencias
coloniales, sino que además provocó la apropiación de tierras por los colonos procedentes
de la metrópoli. Imposición externa de una economía de exportación e inserción forzosa en
la economía mundial mediante la especialización en productos primarios, fueron algunos
de los efectos del impacto colonial en América. 210
El Virreinato señala el comienzo del difícil y complejo proceso de formación de una
nueva economía. En este periodo, España se esforzó por dar una organización política y
económica a su inmensa colonia. Los colonos empezaron a cultivar el suelo y a explotar las
minas de oro y plata. Sobre las ruinas y los residuos de una economía socialista, echaron las
bases de una economía feudal.211 La minería fue la actividad fundamental del régimen
económico implantado por España en el territorio de los incas, donde prosperó antes una
sociedad genuina y típicamente agraria.
En la época de la republica (emancipación) en el Perú, era un asunto por resolver el
problema de la tierra, en este sentido la cuestión indígena se planteaba en el régimen de la
propiedad de la tierra. Cualquier intento de resolverla con medidas de administración o
policía, con métodos de enseñanza o con obras de vialidad, constituía un trabajo superficial
o adjetivo, mientras subsistía la feudalidad. El nuevo planteamiento sostenía, que el
problema indígena es el problema de la tierra. Las tesis de que el problema del indio es de
carácter étnico, moral, o religioso, fueron cuestionados por (Mariátegui, 1932) quien
sustentó que el problema fundamental del indio es la tenencia de la propiedad de la tierra,
en una economía de carácter feudal. 212
El estudio de (José A. Encinas, 1918) dice: “Sostener la condición económica del
indio - es el mejor modo de elevar su condición social. Su fuerza económica se encuentra
en la tierra, allí se encuentra toda su actividad. Retirarlo de la tierra es variar, profunda y
peligrosamente, ancestrales tendencias de la raza. No hay como el trabajo de la tierra para
mejorar sus condiciones económicas. En ninguna otra parte, ni en ninguna otra forma puede
encontrar mayor fuente de riqueza como en la tierra”.
209
OLIVA MARTINEZ, Daniel: “La cooperación Internacional con los Pueblos indígenas”: Desarrollo y
derechos humanos. CIDEAL. Madrid 2005. Pág. 67.
210
BERZOSA Carlos, BUSTELO Pablo, IGLESIA Jesús: “Estructura Económica Mundial”. Editorial
Síntesis. 2da. Edición Madrid. 2001. Página 201.
211
Véase la obra de MARIATEGUI, José Carlos: “7 Ensayos de la interpretación de la realidad peruana”.
Empresa Editora el Comercio S.A. Lima 1 Perú. 2005. Páginas 38, 39, 40, 41 y 42.
212
VALCARCEL, Luis: “Tempestad en los Andes”. Año 1965. Lima-Peru.
161
En relación al problema de la tierra y el indio (Mariátegui, 1927) sostenía que el
régimen de propiedad de la tierra determina el régimen político y administrativo de toda la
nación. La raza indígena es una raza de agricultores. El pueblo incaico era un pueblo de
campesinos, dedicados a la agricultura y el pastoreo. Las industrias, las artes, tenían un
carácter doméstico y rural. En tiempos de los Incas era cierto el principio de que la vida
viene de la tierra. Los trabajos públicos, las obras colectivas más importantes, tuvieron un
objeto militar, religioso o agrícola. La civilización inca se caracterizaba, en sus rasgos
dominantes, como una civilización agraria. Las características de la economía incaica,
eran: “propiedad colectiva de la tierra cultivable por el Ayllu o conjunto de familias
emparentadas, aunque dividida en lotes individuales, propiedad colectiva de las aguas,
tierras de pasto y bosques por la marca o tribu, o sea la federación de Ayllus establecidos
alrededor de una misma aldea, cooperación común en el trabajo, apropiación individual de
las cosechas y frutos”. 213
La reforma agraria en el Perú se inicia durante un Gobierno militar, el cual realizo reformas
estructurales en el país; lo paradójico es que estas reformas debieron hacerse en un
Gobierno democrático. El 24 de junio de 1968, día del indio, el General Velasco, dio un
mensaje a la nación, haciendo público la nueva “Ley de Reforma Agraria” que propone, en
verdad, una modificación sustancial de la estructura social del país.214 En su mensaje para
anunciar la dación de la ley de reforma agraria, el Presidente reconoció la injusticia y la
explotación en la que se mantiene sometido al campesinado y la urgente necesidad de
quebrar la marginación en que se encuentra y que permitirá el desarrollo industrial del país;
invoco la colaboración de los sectores populares, para la realización de la reforma agraria, y
termino parafraseando al líder precursor de la independencia, Túpac Amaru “campesino,
el patrón no comerá más de tu pobreza”.215
La nueva ley de reforma agraria; afecta principalmente al sector agrario de la
burguesía, considera todas las tierras del país como afectables a dicha reforma. Las
unidades de producción pasan a convertirse en cooperativas o en “comunidades
213
Véase, UGARTE, Cesar Antonio: “Bosquejo de la historia económica del Perú”. Página 9. Perú.
214
COTLER, Julio: “Crisis Política y Populismo Militar- El Gobierno de las Fuerzas Armadas”, 3ª. Edición,
Lima-Perú., 1975. Pág. 126
215
MATOS MAR, José: “Perú Hoy”, en capitulo: “Crisis Política y Populismo Militar “por Julio Cotler.
Siglo Veintiuno Editores S.A. 3ª Edición, Lima-Perú., 1975. Pág. 126.
162
campesinas”. El gobierno busca la compatibilidad entre reformas y mantenimiento de la
productividad en dichos centros. Ocho empresas que controlaban el 90% de la producción
de azúcar fueron intervenidas al día siguiente de la promulgación de la ley.
La reforma agraria (Furtado, 1982), intenta ser un instrumento de transformación de
las estructuras económicas, sociales y políticas del país. Sin lugar a dudas, constituye un
paso importante en el sentido de la integración de la sociedad civil peruana, marcada hace
muy poco por una estratificación social que se aproximaba al sistema de castas, y de
modificación de las bases del sistema de poder que controla el Estado Peruano. El rasgo
más sobresaliente de esta reforma consistió en la expropiación total de los complejos
agroindustriales de la costa y su transformación progresiva en cooperativas. Como los
salarios pagados en ese sector eran mucho más altos que el ingreso de un campesino de la
sierra, y gran parte de las inversiones son de carácter industrial y no agrícola, parece fuera
de duda que el objetivo de la expropiación fue más político que económico o social. 216
El Gobierno militar impulso un programa de reforma agraria que acabo con las
haciendas como instituciones rurales. Sin embargo, a pesar de la envergadura de la reforma
agraria, la política económica del Gobierno militar era más “pro industrial”, descuidando el
sector agrario, lo que se aprecia en el incremento de las importaciones de alimentos y en el
estancamiento de la producción agrícola interna.217
En relación al concepto de indio en el Perú, en este aspecto se pregunta es ¿lo indio
218
una definición esquiva? En este sentido (Fuenzalida, 1975) son tres los criterios que
definen la raza social de una persona, con hincapié distinto según la región en que se
apliquen: ascendientes, apariencia física y status sociocultural.219 Pero ya antes de que el
concepto fuera elaborado, y al menos en la región andina, los científicos sociales venían
explorando estos criterios en el complejo problema de la definición de indio y del mestizo.
El indio ha sido definido sucesivamente por su ocupación: “proletario rural” o
“campesino”.220 Por su cultura y lenguaje, “aquel que habla una lengua indígena, viste
trajes de factura casera, calza ojotas o anda descalzo, y masca coca”. Y por el “tipo de
establecimiento al que se asocia: el que ha nacido en una “comunidad indígena”, y
comparte su cultura. 221
216
FURTADO, Celso: El subdesarrollo latinoamericano. Iª edición, página, 101. México, 1982.
217
HUNEFELDT, 1997: Citado por Susan Vicent, “Cooperación internacional, desarrollo y comunidades
campesinas: ¿del asistencialismo al libre mercado? IEP, Ediciones, Lima-Perú. Página 9, año 2005.
218
FUENZALIDA VOLLMAR, Fernando: “Perú Hoy”, 1975, Op. cit., pág. 22 y 23.
219
WAGLEY, Charles: 1959. Citado por FUENZALIDA, Vollmar: “Perú Hoy”, 1975, Op. cit., pág. 22.
220
FUENZALIDA, Vollmar: “Perú Hoy”, 1975, Op. cit., pág. 22.
221
CASO, Alfonso: 1949. Citado por Fuenzalida Vollmar: “Perú Hoy”, 1975, Op. cit., pág. 22.
163
La misma terminología contribuye a oscurecer definiciones y se modifica según la
perspectiva que se adopte: un indígena no utilizara espontáneamente el término “indio” sino
que preferirá señalarse residencialmente como llajtaruna, hombre de pueblo, o como
haciendaruna, hombre de esta hacienda. Si es apurado a decirlo en castellano, se llamara a
sí mismo un natural, que quiere decir: “un lugareño”. La mayoría de estos términos han
pasado a incorporarse, como categorías, a las estratificaciones sociales.
La imagen de la sociedad peruana aparece constituida por tres segmentos
demográficos biológicamente discernibles: el indio, el mestizo y el blanco. Su descripción
más apretada circula todavía hoy en los manuales escolares: “la mayor parte de la población
peruana está conformada por la raza aborigen (49%), seguida de la población mestiza
(37%) y la blanca (13%). Solo el 1% lo conforman los de raza amarilla, negros y otros.
Mestizos e indígenas, forman el 99% de la población peruana”.222
A cada una de estas razas se le ha atribuido, en el prejuicio popular, una psicología
definida. “El indio, sobrio, honrado, veras y diligente en los tiempos de Incario”, se supone
degenerado gradualmente por efectos de la coca, del alcohol y de la explotación ejercida
sobre el por los conquistadores. El indio inteligente y capaz en otros tiempos, se ha hecho
incapaz hasta de razonar. Su deterioro biológico es prácticamente irreparable y por eso
representa una carga para la nación. En relación a estos criterios (Valcárcel, 1965), señala
que el indio contemporáneo no es un ser degenerado: “es, en realidad, el mismo hombre
del que con tanta admiración hablaron los antiguos historiadores”.223 En este sentido
(Basadre, 1958) afirma que “un pueblo que como el indígena, pese a todas sus dificultades,
224
se expresa y sigue expresándose en el arte, no es un pueblo perdido”. El historiador
peruano (Uriel, 1973) en su obra “el nuevo indio”, señala:
El español (…) de su amor con la india nace el cholo y la chola, que a su vez vienen
hacer también padres de la nueva indianidad. Sus odios, al mismo tiempo
acrecientan el drama de los Andes. De esos amores y de esos odios (…) surgió el
alma mestiza que da vigor emotivo a la tierra como carácter personal al hombre. 225
Los indios de la cultura inca, en realidad son los pueblos Quechuas, Aymaras, y
Chancas (Perú) Quichua y Shuar (Ecuador) los Aimara, Araona, Baure, Bésiro, Canichana,
222
BENAVIDES ESTRADA, J. Augusto: “Geografía del Perú y del mundo” Conforme al Programa Oficial
Vigente, aprobado por el Ministerio de Educación. Lima, Imprenta Universo. 1968.
223
VALCARCEL, Luis E: “Ruta cultural del Perú”, Nuevo Mundo, Lima, 1965.
224
BASADRE, Jorge: “La promesa de vida peruana”, Mejía Baca, lima, 1958.
225
GARCIA URIEL, José: “El nuevo indio”, Editorial Universo S.A. Iª Edición, Cusco, Perú. 1973.
164
Cavineño, Cayubaba, Chácobo, Chimán, etc. (Bolivia). Se trata de denominaciones que son
fruto de su larga experiencia histórica, cultural y política, y que tienen una importante
dimensión geográfica, ya que han sido generadas en íntima relación con sus territorios.
El estudio del Banco Mundial de 2006 señala que el Perú tiene una oportunidad sin
precedentes de convertirse en la próxima historia de éxito Latinoamericana. En este sentido,
sostiene que las decisiones de política pública que se tomaran en los próximos años podrían
situar al país en una senda de desarrollo similar a la que han seguido Chile, Costa Rica o
España durante las dos últimas décadas. Es decir, los próximos Gobiernos deberán
esforzarse para seguir este modelo de crecimiento, para lograr un Perú más rico, más
equitativo y más gobernable. El informe, también sostiene que esa transformación podría
lograrse con un programa de reformas centrado en tres objetivos. 226
El estudio asevera que el crecimiento económico del Perú ha tenido un impacto limitado en
la pobreza. A pesar de la expansión económica sin precedentes en el periodo 2001-200