UNIVERSIDAD PERUANA DE CIENCIAS APLICADAS FACULTAD DE
DERECHO
Curso:
Contratos I
Trabajo:
Lesión Contractual
Docente:
Ana María Avendaño Delgado
Estudiantes:
Neyra Lopez, Weslley Fabian - U20201e829
Arana Quispe, Rodrigo Nestor - U202111622
Aranibar Gallardo, Sophia Isabel - U20201F079
Soria Ramírez, Norman Sebastian - U202113558
Peña Molina, Alejandra - U202111359
Fecha:
5 de junio de 2023
ÍNDICE
INTRODUCCIÓN
1. CONCEPTO GENERAL
2. PARTES
ELEMENTOS CONSTITUTIVOS:
- ELEMENTO SUBJETIVO:
ESTADO DE INFERIORIDAD
CONOCIMIENTO POR PARTE DE LESIONATE
- ELEMENTO OBJETIVO
DESPROPORCIÓN.
3. CARACTERÍSTICAS
4. ANÁLISIS DEL CÓDIGO CIVIL
5. DOCTRINA NACIONAL
6. JURISPRUDENCIA
7. DOCTRINA INTERNACIONAL Y DERECHO COMPARADO
8. CASOS
9. CONCLUSIONES
Lesión Contractual
Introducción
La lesión contractual es una situación en la cual una de las partes contratantes sufre un
perjuicio económico a causa del aprovechamiento o necesidad apremiante de la otra parte.
Es una de las situaciones en las cuales el derecho le está permitido al derecho ingresar en
los contratos y aplicar medidas correctivas para alcanzar la justicia y equidad entre las partes.
Por ello, en el presente trabajo se explicara a detalle lo que es una lesión contractual, cuales
son sus características, sus elementos constitutivos, la opinión de la doctrina nacional, un
análisis de derecho comparado y jurisprudencia relevante.
1. Concepto general:
Se puede entender como lesión contractual a la figura jurídica que hace referencia a una
situación en donde una de las partes del contrato sufre un perjuicio excesivo y/o
desproporcionado en comparación con la contraprestación que recibe. Particularmente
podemos decir que se presenta cuando una persona, a causa de su falta de conocimiento,
inexperiencia, necesidad o alguna otra circunstancia desfavorable, realiza un contrato en el
que sus derechos se ven perjudicados.
Asimismo, la lesión implica un desequilibrio en las prestaciones de las partes contratantes, de
manera económica, material o en cualquier otra naturaleza.
Con respecto a nuestro ordenamiento judicial el Código Civil, deduce que la lesión es el
perjuicio económico que sufre una de las partes en un contrato oneroso y conmutativo, es
debido a la desproporción que sufre el contrato. Se considera que existe lesión cuando hay
desproporción entre las prestaciones que se produce por causas extrañas al riesgo propio de
ellos.
Cabe resaltar que la lesión protege al contratante que se encuentra en un estado de
inferioridad debido a la necesidad del apremiante por la que atraviesa, de esta forma no se
puede confundir a la lesión con los vicios del consentimiento, ya que se celebra un contrato
oneroso, aunque este afecte al contrato por la desproporción de las prestaciones. Por lo
tanto, se reconoce que el contratante asume la responsabilidad del contrato donde no es
víctima de engaño, no se ejerce violencia física para obligarlo, no es amenazado, no es fruto
de intimidación, por lo que la lesión no lo protege contra los vicios de la voluntad. Ya que la
lesión no se crea a partir del error, dolo, o la violencia.
2. Partes de la Lesión Contractual
La lesión exige entonces tres elementos para configurarse, un elemento llamado en la
doctrina objetivo, referido a un desequilibrio entre las prestaciones que consiste en la
diferencia entre el valor de la prestación otorgada en favor del contratante lesionado y el
supuesto valor real u objetivo de la prestación ejecutada en favor del contratante lesionante; y
otros dos de carácter subjetivo, referidos al estado de necesidad de uno de los contratantes.
Este estado deberá ser conocido y aprovechado por la contraparte a fin de lograr el beneficio
calificado como injusto.
Deben concurrir entonces con la lesión (elemento objetivo o de desproporción), un estado del
sujeto lesionado y la ventaja obtenida conscientemente por la contraparte en el momento de
la conclusión del contrato (elemento subjetivo).
2.1.- Elemento objetivo: Desproporción
Este elemento objetivo de desproporción entre prestaciones nace en la fase de la celebración
del contrato, al contrario de la excesiva onerosidad de la prestación, donde uno de sus
requisitos es que sea sobreviniente al momento de la celebración. Ahora bien, la lesión se da
en la concertación del contrato y no en la ejecución del mismo. Según Barboza Beraun, esta
desproporción significa una falta de equivalencia de consideración entre las prestaciones ab
initio o ab origine.
En el uso del mecanismo contractual nace la idea que lo otorgado se compensa con lo
recibido. Cuando ello no sucede, el derecho vuelve la mirada hacia el desequilibrio advertido
para poner iniciar mecanismos de ajuste y/o sanción que permitan corregir desproporciones o
reprimir posibles abusos, respectivamente. Y esto, qué duda cabe, constituye una primera
alerta de lesividad en un contrato. (Carranza Alvarez. 2004.p.14)
Los códigos civiles, al determinar el grado de desproporción entre las prestaciones, han
optado por incluir fórmulas matemáticas o dejarla librada simplemente al criterio del juzgador.
El Código Civil peruano, en su artículo 1447, se alinea en la primera opción. Incluye una
fórmula según la cual sólo podrá ejercitarse la acción rescisoria por lesión, cuando la
desproporción entre las prestaciones al momento de celebrarse el contrato sea mayor a las
dos quintas partes
2.2.- Elemento subjetivo. Estado de necesidad apremiante del lesionado
El estado de necesidad es un requisito fundamental para que alguien contrate, pues
precisamente el contrato sirve para satisfacer las necesidades de las partes. Caso contrario,
no existirían contratos. En otras palabras, se contrata para satisfacer necesidades, y ello se
da con el intercambio de bienes y servicios. Ahora bien, en un caso de lesión también hay un
estado de necesidad de parte del lesionado, pero no un estado de necesidad cualquiera,
pues de ser así estaríamos frente a una contradicción total. (Barboza Beraún, 2009, p. 61)
Pero las necesidades que importan para que se active este requisito subjetivo de la lesión
deben tener la característica de apremiante, o sea de vida o muerte.
Por tanto, hablar de estado de necesidad no involucra que la persona que lo atraviesa tenga
la calidad de indigente o una situación económica precaria pues podría tratarse de una
persona con una situación económica privilegiada y holgada, sino que al momento de
celebrar el contrato tenga una dificultad económica que ni con su propio patrimonio pueda
hacer frente de allí que se vea obligado a contratar en situaciones perjudiciales para sí misma
por no tener otras alternativas que escoger.
El autor Alvaro Díaz Bedregal nos indica sobre los tres elementos de la lesión:
Valor desproporción:
El presupuesto principal requerido para configurar la lesión es que exista un valor objetivo de
la prestación ejecutada en favor de la parte lesionante y que, debido a las situaciones
subjetivas de necesidad de un lado y conocimiento y aprovechamiento de otro lado, este valor
no haya sido respetado en la transacción.
Apremio y costos de oportunidad:
Los efectos de la lesión generan un daño del costo de oportunidad en quien decide contratar
y luego ve frustrado su interés debido al pedido de rescisión del contrato hecho por su
contraparte. Esa persona pudo haber invertido los recursos que dedicó al contrato en otra
forma, pero sacrificó esa segunda posibilidad por entrar en un contrato que luego es
declarado ineficaz. Luego del proceso, nadie le resarcirá el daño que significa la frustración
de la inversión del mismo monto en un contrato válido, dedicando esos recursos a otro fin
Aprovechamiento e información:
Un punto adicional a tratar es el del aprovechamiento del estado de necesidad por parte del
lesionante. Se nos dice que para configurar la lesión debe ocurrir que el contratante
lesionante conozca el estado de necesidad impostergable de su contraparte y se aproveche
de ello para celebrar un contrato que lo beneficie injustamente.
3. Características:
- Teorías de la lesión:
La teoría de la lesión protege el acto jurídico no permitiendo que se desnaturalice y convierta
en un instrumento de explotación, para lo cual se debe tener en cuenta todas aquellas
situaciones que ponen en relieve la notable desproporción en las prestaciones, sin perjuicio
que se pruebe lo contrario. Se dividen en dos:
Lesión objetiva, que se configura en los actos bilaterales onerosos cuando existe una
significativa desproporción entre las prestaciones, sin detenerse a examinar la actitud de
aprovechamiento del beneficiado.
Lesión subjetiva, que requiere para la configuración del vicio de lesión no solo desproporción
manifiesta de las prestaciones, sino también la presencia de dos elementos subjetivos, uno
relacionado con la parte lesionada (situación de inferioridad) y otro con la actitud de
aprovechamiento del lesionante
- Naturaleza jurídica:
Para entender esto es necesario analizar primero la situación del lesionado. El conoce el
verdadero valor de la prestación a su cargo; no ignora que tiene una necesidad apremiante
que debe satisfacer para evitar un perjuicio grave. Sabe que esa satisfacción puede obtenerla
a través de la ejecución de la contraprestación a cargo del lesionado. No se le oculta que el
lesionante, sabedor y consciente de la necesidad apremiante que lo aflige, atribuye
intencionalmente a su contraprestación un valor desmedido, lo que da lugar a que exista una
desproporción evidente entre prestación y contraprestación
Pese a conocer todo esto, el lesionado acepta pagar el valor atribuido por el lesionado a su
contraprestación, pues con ello podrá satisfacer su necesidad, evitándose un perjuicio que él
considera mayor.
Debe partirse de la premisa consistente en que si el lesionado no se encontrara en estado de
necesidad no habría accedido a la pretensión del lesionante y que, por lo tanto, su voluntad
varía exclusivamente debido a la existencia de esa necesidad.
- Buena fe y más principios:
El Dr. Arias Schreiber sostiene que probar el aprovechamiento del estado de necesidad en un
contrato es muy difícil. En cambio, propone que la buena fe, tanto en el comportamiento como
en la creencia, determinará si la persona que contrató con alguien que estaba
experimentando un estado de necesidad tenía conocimiento de la desproporción entre las
prestaciones y el estado de necesidad de la contraparte. En este caso, se generarían
beneficios muy inusuales o fuera de lo común para una parte y perjuicios de la misma
naturaleza para la otra parte, perjuicios que una persona en situaciones normales no
permitiría que le ocurrieran.
Si se demuestra la mala fe, es decir, la celebración de un contrato a pesar de tener
conocimiento de la situación de necesidad apremiante de la otra parte y la desproporción
entre las prestaciones, se configuraría la lesión.
- Efectos de lesión:
La lesión puede definirse como el perjuicio económico sufrido por una de las partes en un
contrato debido a la falta de equilibrio entre los valores de las prestaciones al momento de la
celebración. Este desequilibrio surge debido al estado de necesidad apremiante de una parte
y al aprovechamiento de esa situación por parte de la otra parte. Aunque el contrato sea
válido y no presente ninguna causa de nulidad o anulabilidad, los efectos del acuerdo resultan
perjudiciales o injustos para una de las partes, lo que va en contra de los principios legales.
Además el efecto rescisorio por lesión solo ejerce cuando la desproporción entre las
prestaciones al momento de celebrarse el contrato es mayor de las dos quintas partes y
siempre que tal desproporción resulte del aprovechamiento de uno de los contratantes de la
necesidad apremiante del otro, y esto lo podemos encontrar en el artículo 1455 del código
civil, nos dice que no procede la acción por lesión:
1.- En la transacción.
2.- En las ventas hechas por remate público.
4. Análisis de la Lesión Contractual en el Código Civil
Acción por Lesión Artículo 1447.- La acción rescisoria por lesión sólo puede ejercitarse
cuando la desproporción entre las prestaciones al momento de celebrarse el contrato es
mayor de las dos quintas partes y siempre que tal desproporción resulte del aprovechamiento
por uno de los contratantes de la necesidad apremiante del otro. Procede también en los
contratos aleatorios, cuando se produzca la desproporción por causas extrañas al riesgo
propio de ellos.
El artículo anterior hace mención a la lesión, ejercida por la desproporción entre las
prestaciones, cuando el contrato es mayor en 2/5 partes y que solo sea beneficioso para una
de las partes, asimismo también se ve incluido en los contratos aleatorios, siempre y cuando
se produzca desproporción por causas extrañas.
Presunción de aprovechamiento Artículo 1448.- En el caso del artículo 1447, si la
desproporción fuera igual o superior a las dos terceras partes, se presume el
aprovechamiento por el lesionante de la necesidad apremiante del lesionado.
Este artículo hace hincapié sobre el 1447, estableciendo el aprovechamiento por lesión de la
necesidad apremiante del lesionado, siempre y cuando la desproporción sea igual o superior
a 2/3 partes.
Apreciación de la desproporción Artículo 1449.- La desproporción entre las prestaciones
se apreciará según el valor que tengan al tiempo de celebrarse el contrato.
Este artículo hace mención que se apreciará el valor de las prestaciones al momento de
celebrarse el contrato, en caso se presente desproporción.
Consignación del exceso Artículo 1450.- Fenece el proceso si el demandado, dentro del
plazo para contestar la demanda, consigna la diferencia del valor.
El presente artículo, señala que se termina el proceso si el demandado añade la diferencia
del valor dentro del plazo para contestar la demanda.
Reajuste del valor Artículo 1451.- El demandado puede reconvenir el reajuste del valor. En
este caso, la sentencia dispondrá el pago de la diferencia de valor establecido, más sus
intereses legales, dentro del plazo de ocho días, bajo apercibimiento de declararse rescindido
el contrato.
Se hace mención sobre si el demandado puede reconvenir el reajuste del valor. Donde se
dispondrá la diferencia del valor, más los intereses legales, durante un plazo de 8 días, con
repercusión de declararse rescindido el contrato.
Acción de reajuste Artículo 1452.- En los casos en que la acción rescisoria a que se refiere
el artículo 1447 fuere inútil para el lesionado, por no ser posible que el demandado devuelva
la prestación recibida, procederá la acción de reajuste.
Nulidad de la renuncia a la acción por lesión Artículo 1453.- Es nula la renuncia a la acción
por lesión.
Se establece que cuando la acción rescisoria es inutil para el lesionado, por no ser posible
que el demandado devuelva la prestación, se procederá a la acción del reajuste. Por otro
lado, puede haber nulidad de la renuncia por la acción de lesión.
Caducidad de la acción por lesión Artículo 1454.- La acción por lesión caduca a los seis
meses de cumplida la prestación a cargo del lesionante, pero en todo caso a los dos años de
la celebración del contrato.
Improcedencia de la acción por lesión Artículo 1455.- No procede la acción por lesión:
1.- En la transacción.
2.- En las ventas hechas por remate público.
Este artículo señala que la lesión termina con su plazo a los 6 meses cumplida la prestación
del cargo por el lesionado o a los 2 años celebrado el contrato.
No procede la lesión, durante la transacción y en las ventas de remate público.
Lesión en la partición Artículo 1456.- No puede ejercitar la acción por lesión el
copropietario que haya enajenado bienes por más de la mitad del valor en que le fueron
adjudicados.
Se hace mención que la lesión no la puede ejercer un copropietario que haya podido enajenar
un bien por más de la mitad del valor en la que fueron adjudicados.
5. Doctrina Nacional
En el Perú, la figura del daño está recogida en el Código Civil, que prevé el caso de que
exista una cantidad desproporcionada de beneficio superior a las dos quintas partes y se
produzca por el uso de la coacción de unos sobre otros. En este caso, la parte agraviada
tendrá derecho a solicitar judicialmente la resolución del contrato. Esto va para el art. 1447
del Código Civil. También establece que si la desproporción es igual o superior a dos tercios,
el uso se considera válido salvo prueba en contrario.
Por otro lado, se concibe a la acción resarcitoria por lesión como un acto de justicia correctiva
mediante el cual al derecho le está permitido ingresar al contrato, este puede ser oneroso,
conmutativo, típico o atípico y se encuentre celebrado entre dos partes cuando advierta una
desproporción grosera, al momento de celebrarse, entre las prestaciones (elementos objetivo)
y un aprovechamiento de una de las partes (elemento subjetivo) del estado de necesidad
(elemento subjetivo) de la otra. Puesto que de lo contrario, o sea de ser permitido esta clase
acto, sería ir en contra de uno de los fines del derecho: la justicia.
6. Jurisprudencia Nacional
En nuestro Código Civil se ha establecido que el derecho de acción por lesión, permite exigir
la rescisión del contrato o el reajuste de la prestación a cargo de la parte demandada, según
sea el caso, es irrenunciable y caduca a los seis meses de cumplida la prestación a cargo de
la parte lesionante y, en todo caso, a los dos años de la celebración del contrato. La demanda
por lesión no procede en los casos de transacción y en las ventas hechas por remate público.
La lesión exige entonces tres elementos para configurarse, un elemento llamado en la
doctrina objetivo, referido a un desequilibrio entre las prestaciones que consiste en la
diferencia entre el valor de la prestación otorgada en favor del contratante lesionado y el
supuesto valor real u objetivo de la prestación ejecutada en favor del contratante lesionante; y
otros dos de carácter subjetivo, referidos al estado de necesidad de uno de los contratantes.
Este estado deberá ser conocido y aprovechado por la contraparte a fin de lograr el beneficio
calificado como injusto.
Casación:
[Link]
En la casación 3333-2015, la cual se sitúa en la ciudad de Tacna, podemos apreciar como la
señora Esther Llanos busca anular un contrato de compraventa con pacto de retroventa. Sin
embargo esto no podría ser posible debido a que el tiempo de poder presentar una retroventa
tiene un plazo máximo de 6 meses, esto según el artículo 1454 del Código Civil. En este
caso, habían transcurrido diecisiete meses desde el cumplimiento de la prestación, por lo que
se consideró que la acción por lesión había caducado. A pesar de las diferentes resoluciones,
la recurrente argumenta que la instancia de mérito ha interpretado de manera incorrecta el
artículo 1454, que establece el plazo de caducidad para la acción por lesión. Sin embargo, la
recurrente no ha explicado en qué consistiría esa interpretación errónea ni cuál sería la
interpretación correcta. Es por ello, que el Tribunal Supremo ha determinado que la instancia
de apelación aplicó correctamente la norma, ya que se verificó en el expediente que la parte
lesionante cumplió con su obligación el 29 de septiembre de 2012, y la demanda fue
presentada el 19 de marzo de 2014, lo cual excede ampliamente el plazo de caducidad
establecido en la norma. Concluyendo que, las alegaciones presentadas en los numerales 2 y
3 no tienen fundamento y deben ser rechazadas. Es de esta manera, como termina infundada
la demanda interpuesta por Esther Llanos y dispusieron la publicación de la presente
resolución en el Diario Oficial "El Peruano", bajo responsabilidad; en los seguidos por Esther
Llanos contra Yris Salas, sobre Rescisión de Contrato; y los devolvieron. Integrada esta Sala
por el Juez Supremo, el Señor Sánchez Melgarejo por licencia del Juez Supremo Señor
Mendoza Ramírez. Ponente Señor De la Barra Barrera, Juez Supremo.-
7. Derecho comparado
Con relación al derecho comparado analizaremos como es contemplado el concepto de lesión
contractual en los códigos civiles de Colombia, Argentina y España, así como cierta parte de
la doctrina de los respectivos países que opinan sobre los elementos, las semejanzas y
diferencias.
- Codigo Civil Colombiano:
En el Código Civil de Colombia (de ahora en adelante CCC) se contempla la figura de la
Lesión Contractual como aquella desproporción que afecta cuando el precio es inferior al
cincuenta por ciento del valor del bien en el caso de la venta, lo mismo aplica para el
comprador, cuando el justo precio que paga por la cosa es inferior a la mitad del precio que
paga por ella (artículo 1947). El CCC agrega el término “Enorme” en las lesiones
contractuales solo para efectos de la cuantía de la desproporción, siendo que en Perú debe
ser mayor a las dos quintas partes para la rescisión y dos tercias partes para el
aprovechamiento. De igual manera el artículo 1466 del CCC declara procedente la rescisión
del contrato por lesión enorme.
En Perú se estipula que la lesión no corresponde en la transacción o en las subastas públicas
(art 1556), pero en la legislación colombiana se contempla que no aplicará sólo en caso de
ventas de bienes muebles ni cuando sea subasta pública, agregando un tratamiento
separado para la venta de bienes muebles. Caso similar ocurre con la renuncia a este
derecho, en Perú es inválida la renuncia al derecho de rescisión por lesión (articulo 1453),
mientras que en Colombia es inválida toda cláusula contractual que prohíbe iniciar la acción
de rescisión por lesión (articulo 1950)
En cuanto a la prescripción de la acción rescisoria en Perú caduca a los 6 meses cumplida la
prestación a cargo del lesionado o en su defecto a los 2 años según el artículo 1454. En el
supuesto del CCC contempla que la acción de rescisión expira a los 4 años desde la fecha
del contrato.
Fernando Hinestrosa Forero, importante jurista de Colombia y su vez Ministro de estado,
aclara que el CCC es en su mayoría objetivo y solo toma en cuenta los elementos objetivos
de la lesión, los mismo que han sido detallados en puntos anteriores. Además de ello,
Hinestrosa detalla que a diferencia de otros países, en Colombia solo se aplica la lesión
contractual o la acción rescisoria en caso contemplados por la Ley y no en todos los contratos
típicos o atípicos que existan. Por último, Hinestrosa afirma que no es una vulneración a la
autonomía de la voluntad y la libertad contractual que el derecho pueda “entrometerse” en los
contratos pactados por privados, debido a que el CCC es meramente objetivo en este tema,
no considera a la lesión como un vicio o causal de nulidad, por cuanto le corresponde al juez
tener que proteger a la parte que está en desventaja para poder ejercer la correcta justicia
(Hinestrosa, 2005 pp. 111)
- Código Civil Argentino
A diferencia del CCC, el Código Civil Argentino (de ahora en adelante CCA) establece a la
Lesión como una causal de nulidad de los actos jurídicos en su artículo 954: “También podrá
demandarse la nulidad o la modificación de los actos jurídicos cuando una de las partes
explotando la necesidad, ligereza o inexperiencia de la otra, obtuviera por medio de ellos una
ventaja patrimonial evidentemente desproporcionada y sin justificación. “
Existe poca regulación sobre la lesión en el CCA, por lo que la mayor parte de principios
subjetivos y objetivos devienen de la doctrina y la jurisprudencia Argentina. Con respecto a la
parte objetiva, se da la facultad al juez y al lesionado de demostrar la desproporción cuando
se presenta la nulidad del acto jurídico celebrado.
En cuanto a las causales subjetivas, son similares a las que posee el Perú en su Código Civil.
En Argentina se refieren a la necesidad que puede ser entendida como la necesidad
apremiante que se ha regulado en Perú y el cual no fue regulado explícitamente en Colombia,
también se estipula la debilidad síquica que la pueden tener los pródigos y que les genera un
estado de indefensa, concepto el cual es un agregado de la doctrina y nuevo en los Códigos
anteriores vistos. Por último está la inexperiencia que hace alusión a la falta de conocimiento
o información, pero que mediante la jurisprudencia Argentina se ha dejado en claro que
existen casos excluidos en este punto como los casos donde la ley exige un mínimo de
conocimiento para las actividades a realizar o cuando la persona lesionada ha sido asesorada
por expertos en la materia.
Por último, la acción para declarar la nulidad del acto jurídico según el artículo 2562 prescribe
a los dos años desde la fecha en la cual la obligación a cargo del lesionado debía ser
cumplida y 3 años cuando la ley establece un plazo en casos específicos. Recalcamos la
nulidad del acto pues el CCA no contempla la posibilidad de la rescisión pues la lesión es
causal de nulidad del acto jurídico.
- Código Civil de España
El código Civil de España (de ahora en adelante CCE) contempla la figura de la lesión como
un medio de rescisión de los contratos, empero bajo causales explícitamente señaladas, por
lo tanto impidiendo su aplicación a todos los tipos de contratos como es el caso de Perú y
Argentina, es más, podríamos decir que en cuanto a este punto es más parecido a la
legislación Colombiana. El artículo 1291 que estipula ser rescindibles los contratos cuando:
“1.º Los contratos que hubieran podido celebrar sin autorización judicial los tutores o los
curadores con facultades de representación, siempre que las personas a quienes representen
hayan sufrido lesión en más de la cuarta parte del valor de las cosas que hubiesen sido
objeto de aquellos. 2.º Los celebrados en representación de los ausentes, siempre que éstos
hayan sufrido la lesión a que se refiere el número anterior…”.
Está marcada especificación de la lesión, según la doctrina, deja en claro que la legislación
española sólo prevé la lesión en su elemento objetivo, estableciendo que solo se rescindirá el
contrato cuando se vean afectados en la cuarta parte del valor del objeto, que también aplica
para los ausentes. Esta prohibición tajante queda clara cuando en el artículo 1293 del CCE se
menciona que: “Ningún contrato se rescindirá por lesión, fuera de los casos mencionados en
los números 1.º y 2.º del artículo 1291”
El artículo 1295 del CCE estipula que la acción de rescisión o acción rescisoria tiene como
efecto la devolución de las cosas que fueron objetos del contrato así como sus frutos. aunque
se expresa que no podrá correr la rescisión cuando el objeto se encuentre en posesión de un
tercero adquirente de buena fe, lo que limita más este derecho. Por último, la acción
rescisoria por lesión contractual prescribe a los 4 años y en caso de tratarse de menores o
persona que esté en tutela de otra, los 4 años empezarán a contarse desde el momento en
cual termine la tutela (artículo 1299), esto nos deja con la duda si el plazo de los 4 años para
las personas que no incurren en el enunciado del segundo párrafo del referido artículo aplica
desde el momento del contrato como en Perú o si de lo contrario aplica desde el momento en
el cual la obligación a cargo del lesionante finaliza. La doctrina opina que se aplican ambos.
De igual forma en la partición por lesión, aplica cuando se sufre un perjuicio en la cuarta parte
del valor del bien.
Conclusiones
- En conclusión, la lesión contractual es una figura jurídica encargada de proteger las
necesidades del apremiante frente a la desigualdad ocasionada por las prestaciones que se
presentan en el contrato, intentando buscar la equidad para ambas partes contratantes, sin
perjuicio alguno.
- Las instituciones de carácter social y especialmente la lesión como sistema legal de
redistribución de los recursos en una sociedad, deben ser analizadas en función a las
necesidades actuales y en relación a sus efectos jurídicos y prácticos.
- Posee dos elementos primordiales: el elemento objetivo el cual se basa en el monto
desproporcionado que una de las partes ha sufrido y el elemento objetivo, el cual se basa en
el estado de necesidad apremiante o aprovechamiento usado en favor del lesionante.
- Con respecto a nuestro ordenamiento jurídico, se establecen las facultades de la
lesión y los casos donde se puede buscar la equidad del contrato, evitando el
aprovechamiento de alguna de las partes.
- La lesión contractual en derecho comparado abarca una gama de semejanzas y
coincidencias, legislando la lesión es su ámbito solo objetivo como el caso de Colombia o
cambiando el ámbito de aplicación a causales específicas como el caso de España.
Respuesta de los casos:
Caso 1:
¿Se configura el concepto de lesión contractual en el presente caso? De ser
positiva su respuesta identificar cuales son los elementos objetivos y subjetivos.
De ser negativa su respuesta argumente.
Respuesta:
Si se configura la lesión contractual en el presente contrato, pues según el artículo 1447
del Código Civil la lesión se da por aprovechamiento de uno de los contratantes o la
necesidad apremiante de una del otro. Aquí Jose es la parte con necesidad apremiante y
Roberto la parte que se usa de esta necesidad para realizar el contrato de compra-venta,
esto a su vez constituye los elementos subjetivos. El elemento objetivo vendría a ser la
cantidad que ha sido desproporcionada, es decir el valor del bien era de US$ 200.000,00,
pero se pagó por el US$ 115.000,00 lo que vendría a suponer un pérdida económica de
más las dos quintas partes (US$ 85.000,00).
Caso N° 2:
Determine si se trata de una lesión contractual por aprovechamiento de la
necesidad apremiante o no. ¿Cuánto tiempo tiene María para pedir la rescisión del
contrato de compraventa?
Respuesta:
Se trata de una lesión contractual por necesidad apremiante y no por aprovechamiento
de la necesidad apremiante, pues este último tema es tratado por el artículo 1448 del
Código Civil como el resultado de la desproporción del artículo 1447 cuando se trate de
las dos terceras partes del valor o justo precio del bien. En este caso el aprovechamiento
fue de más de las dos quintas partes (400.000/5=80.000) pues el terreno fue vendido en
200.000 cuando su precio era de 400.000 soles. El plazo que posee María para presentar
la acción de rescisión es de 6 meses contados a partir del cumplimiento de la obligación
por parte del lesionante o 2 años desde que se inició el contrato.
Caso N 3:
Determine si, ¿Existe una lesión contractual en este caso?¿Quién incurre en una
lesión?
Respuesta:
En este caso, se podría argumentar que Juan ha sufrido una lesión contractual. La lesión
contractual ocurre cuando una de las partes en un contrato se aprovecha de la falta de
conocimiento o experiencia de la otra parte, obteniendo ventajas desproporcionadas o
imponiendo términos desfavorables. En este caso, Pedro es quien se aprovecha de la
falta de conocimiento de Juan y le omite dicha información necesaria de la venta del
vehículo.
Bibliografía:
- Hinestrosa, Fernando. (2005). “Estado de necesidad y estado de peligro. ¿Vicio
de debilidad?”. Revista de derecho privado. Recuperado de
[Link] [consulta:
02 de junio de 2023]
- Rascon, Cesar. (2021). Sobre la Recepción de la laesio ultra dimidiam como
causa de Rescisión de los Contratos en el Derecho Español. Recuperado de
[Link]
2021-70077100794 [Consulta: 02 de junio de 2023]
- Corte suprema de justicia. (2015). Casación 3333-2015 Tacna rescisión de
contrato. Corte suprema de justicia de la república sala civil.
[Link]
is.pe_.pdf [Consulta: 02 de junio del 2023].
- Torres Vázques, Aníbal. “La Lesión”. Recuperado de
[Link] pp. 1-33.
- Diaz Bedregal, Alvaro. (2001). “La Lesión”, Revista de derecho privado.
- Barroza Beraun, Eduardo. (2009). “¿Existen los contratos de lesión?”.