Existe una creciente preocupación por el hallazgo de principios activos de
medicamentos (PA) en ecosistemas acuáticos y terrestres, donde se han detectado
varios de estos, excipientes y sustancias activas derivadas (1). A pesar de que la
mayoría de los efectos agudos y crónicos que puedan tener en los ecosistemas y/o en
las personas son desconocidos, hay algunos efectos perjudiciales comprobados (2-5)
La contaminación por medicamentos ha recibido una atención creciente a partir de la
década de 1990 (6) y la Ecofarmacovigilancia es la disciplina derivada de la
Farmacovigilancia que estudia dicha problemática, analizando el ciclo de vida los
fármacos en los ecosistemas, que incluye el destino y efectos para los seres humanos
y para otros organismos en el ambiente (1,6,7). Aunque los PA se encuentran
generalmente en concentraciones del orden de ng/L o μg/L, se han encontrado
efectos negativos sobre la fauna como la feminización de peces macho por etinil
estradiol, muerte de buitres por diclofenaco (5,8), efectos adversos de
antihistamínicos sobre invertebrados acuáticos (9), de pentobarbital y diclofenaco
sobre aves rapaces y buitres (6), de ivermectina sobre escarabajos y moscas del
estiércol y crustáceos (5). Además, los efectos de los AP inciden en los ecosistemas a
través de la cadena alimenticia (7). Los PA llegan a los ecosistemas por rutas como la
excreción pos-consumo por humanos y animales, disposición inadecuada de
medicamentos, vertimiento de aguas residuales de las industrias farmacéuticas,
administración directa sobre cuerpos de agua o estanques en acuicultura (2,4). La
disposición de medicamentos no deseados y/o vencidos es considerada la segunda vía
de entrada de los medicamentos al ambiente (6). Usualmente en los hogares se
disponen los medicamentos junto con los residuos convencionales o por el sanitario,
terminando en rellenos sanitarios y en los ecosistemas. Esto es debido a los hábitos,
el desconocimiento sobre la forma correcta de realizar la disposición y por
desconocimiento sobre los efectos negativos que pueden generar en el ambiente
(4,10,11). Gran parte de la investigación sobre el tema se centra en la eliminación de
productos farmacéuticos durante los procesos de tratamiento de aguas residuales, sin
embargo, la eliminación a través de los residuos domésticos requiere mayor
investigación (4). En Colombia, el Decreto 4741 de 2005 y la Resolución 371 de 2009
reglamentan los elementos para la gestión integral de los medicamentos vencidos y
expone las actividades propuestas por el Ministerio de Ambiente y Desarrollo
Sostenible para abordar esta problemática mediante los planes pos consumo de
medicamentos vencidos (12,13), sin embargo, no están claros los alcances de las
medidas propuestas, la eficacia, ni el cumplimiento de dichos planes.
Un actor clave en la gestión integral de medicamentos sobrantes es el no los desea y
debe seguir las instrucciones de manejo seguro y entregarlos según el mecanismo de
devolución que se haya establecido, es decir, los Puntos Azules de recolección de
medicamentos vencidos; que son contenedores instalados en droguerías y
supermercados para que las personas depositen sus medicamentos vencidos. Hacen
parte de los Planes de Devolución de Medicamentos. Según la información de la
ANDI, los medicamentos depositados allí son manipulados únicamente por el
operador logístico capacitado y autorizado para el manejo de medicamentos
vencidos. Ellos los recogen en el punto donde fueron depositados, los transportan y
les dan la disposición final adecuada para garantizar la seguridad de las personas.
Estos puntos son parte de la iniciativa que lidera la Cámara Farmacéutica de la ANDI
(Asociación Nacional de Industriales). REVISTA DE SALUD PÚBLICA · Volumen 18 (1),
Febrero 2016 Indagar sobre los Conocimientos, Actitudes y Prácticas (CAP) de los
pacientes sobre la disposición de medicamentos permitirá desarrollar estrategias
educativas orientadas a una disposición correcta de medicamentos como parte de su
uso adecuado.
El presente estudio tiene como objetivo describir los CAP de la población que asiste a
un Hospital en Bogotá sobre la disposición de medicamentos no consumidos, con el
fin de tener una aproximación preliminar sobre este aspecto de la problemática
ambiental. Busca establecer un precedente sobre la necesidad de un abordaje
integral de la problemática.