Iniciación
Body Piercing
Body Piercer: Yudelcy Varela
Aprendiz:
Socopó 2023
Historia del Piercing
La perforación de las orejas, la boca o la nariz para colocar ornamentos o joyas es una práctica
antigua que continúa presente en la mayor parte de las sociedades contemporáneas. Esta costumbre,
que está asociada a factores estéticos, tiene su origen en los rituales de iniciación a la vida sexual
o adulta de las sociedades tribales.
El paso de la adolescencia a la madurez también se relaciona con la capacidad de tolerar el
dolor, por lo que en ocasiones se conmemoraba esta transición con la realización de piercings. En
algunas tribus de Borneo, por ejemplo, se hacían perforaciones en la región de los genitales
masculinos y los jóvenes llevaban implantes de hueso en el glande.
En algunas culturas, el piercing está asociado a técnicas decorativas, como los tatuajes, la
colocación de aros en el cuello o anillos y cintas para comprimir los genitales, o a prácticas religiosas.
Así, los seguidores de ciertas religiones tradicionales asiáticas realizan un piercing ritual en las
mejillas y la lengua para dar testimonio de su estado de trance. Piercings similares han sido
documentados entre los sufistas, una corriente mística del islam y algunas variantes del hinduismo.
Pero estos rituales o ceremonias también eran habituales entre los nobles mayas, que
agujereaban sus lenguas y genitales como parte de un ritual sangriento, mientras que los fieles
devotos se perforaban la piel en las festividades religiosas. Mediante estas prácticas
pretendían romper los límites del ego y trascender alcanzando otros estados de conciencia. Los
indios americanos compartían el mismo concepto místico y realizaban danzas rituales suspendidas
mediante artilugios que se atravesaban en la piel.
Estas prácticas sobrevivieron al paso del tiempo, aunque con notables variaciones. En la época
victoriana algunos periódicos ya mencionaban la existencia de piercings con joyas en los pezones y
el pene. De hecho, uno de los piercings más populares recibe el nombre de Príncipe Alberto, quien
fuera marido de la Reina Victoria de Inglaterra ya que, según indican las crónicas de la
época, llevaba un anillo en el pene que le permitía colocar adecuadamente sus genitales a derecha o
izquierda dentro de los estrechos pantalones de los uniformes de la época.
Aunque se sabe poco sobre estas técnicas en el siglo XIX y principios del XX, existen
evidencias que indican que los piercings en la lengua, los pezones y los labios eran habituales en
Alemania después de la Segunda Guerra Mundial.
El renacer de algunas técnicas decorativas, como los tatuajes, hizo que el piercing se hiciera
popular entre el movimiento punk en la Europa de los años 70, que adoptó esta práctica como
medio de provocación y para expresar su disconformidad con la sociedad. Así, el piercing fue
pasando a otros colectivos, como los homosexuales o los sadomasoquistas, y alcanzó las altas
esferas de la moda y la cinematografía.
En los últimos treinta años, el estatus del piercing ha cambiado y quienes los llevan ya no son
personajes marginados de la sociedad. De hecho, la industria de los piercings y tatuajes es una de las
que más rápido ha crecido.
La aparición de nuevas modalidades decorativas, como el implante de objetos bajo la
piel para modificar la superficie y las quemaduras o cicatrices decorativas, auguran un próspero
futuro para este tipo de prácticas.
¿Qué es una perforación?
La perforación consiste en la implantación, generalmente decorativa o ritual, de un
pendiente en diferentes partes del cuerpo. Para su realización se lleva a cabo una pequeña
perforación con una aguja especial (llamada cánula o catéter[1]) en la zona deseada de la
anatomía, luego, se procede a introducir el pendiente en la cavidad efectuada con dicha aguja.
En el momento de realizarse un perforado, los clientes suelen tener en cuenta el material,
ya que siempre debe estar esterilizado, para prevenir infecciones. Las joyas que se van a
implantar, deben ser de titanio, acero quirúrgico u oro de 14 o 18 quilates En la primera
implantación, solo se pone titanio, porque es antibacteriano. En los posteriores cambios de
perforado ya es posible ponerse cualquier otro tipo de metal. Estos han de estar esterilizados y
guardados en bolsas o recipientes estériles hasta su uso, y ser aptos para su uso como
perforados.
Quien hace la perforación lo debe hacer con guantes de tipo quirúrgico, nuevos y no debe
tocar nada que no sea material esterilizado previamente, de igual forma, no debe fumar dentro
del estudio de perforación. A sí mismo, la piel debe estar limpia y desinfectada antes de
perforarse.
También hay que tener en cuenta que si se ha tenido infecciones producto de la colocación
del perforado anteriormente, probablemente vuelva a ocurrir la próxima vez.
Tipos de piercing y su origen
Septum: El aro atraviesa el tejido que se encuentra debajo del tabique nasal. Originario de la
India, África, Polinesia y Sudamérica, su objetivo era cerrar simbólicamente el tracto respiratorio
para evitar que los malos espíritus poseyeran al individuo.
Labio superior: Llamado Madonna en el Reino Unido y Marylin en Estados Unidos, este
tipo de piercing procede de los indios sudamericanos, algunas zonas de Kenya, Zambia y el norte de
Camerún.
Ceja: Se empieza a practicar por primera vez en Europa y en el norte de América en el siglo
XX.
Lengua: La perforación de la lengua ya era una práctica habitual entre los mayas y forma
parte de las tradiciones de algunas religiones, como el hinduismo.
Ombligo: Comienza a practicarse en Europa y Estados Unidos en el siglo XX, aunque se cree
que era común entre los aristócratas y los sacerdotes egipcios, que los empleaban como símbolo
de su nobleza.
Pezones: Las mujeres de la sociedad victoriana los empleaban para ensalzar su figura y
aumentar el tamaño de sus pezones. Durante mucho tiempo se pensó que los centuriones romanos los
utilizaban como símbolo de coraje y virilidad, pero no existen pruebas de ello.
¿Qué Debemos Saber Al Momento De Realizar Una Perforación?
Para colocar el perforado, primero se marca con un bolígrafo especial, el lugar a perforar,
luego se pasa a perforar con la aguja. Según el lugar, el proceso puede variar.
En algunos centros, usan algún tipo de anestesia local durante el proceso, que puede ser
desde hielo, hasta pulverizaciones de líquidos, como la benzocaína, aunque estas anestesias son,
a veces, completamente inútiles, pues en caso de una mala realización la anestesia que estos
ofrecen actúa a nivel cutáneo y el cliente seguirá sintiendo dolor. Suele hacerse con aquellas
partes del cuerpo en la que se registra más sensibilidad, como labios o lengua. Es peligroso
tomar una aspirina o cualquier otro analgésico previo a la perforación, ya que todos suelen
afectar a la coagulación de la sangre, por lo que el agujero tardará bastante más en curar.
Generalmente, hacerse un perforado no duele de forma excesiva o insoportable, ya que es un
solo momento de dolor.
Cicatrización De La Perforación
Después de realizado el perforado, la persona no debe exponerse a baños prolongados de
piscina o bañeras de hidromasaje durante los dos primeros meses. Exponerse al sol también es
perjudicial, ya que los rayos ultravioletas no son beneficiosos para la desinfección de la piel
perforada y no favorecen a la cicatrización.
Los aros deben limpiarse bien durante el periodo de curación y con las manos lavadas con
jabón neutro antes de tocarlo.
Dependiendo del lugar de ubicación del perforado, el proceso de curación tarda entre
cuatro y ocho semanas.
Tiempo de cicatrización
Cartílago de la oreja, de 26 a 52 semanas.
Lóbulo, de 6 a 8 semanas.
Ceja, de 6 a 8 semanas. El entrecejo suele tardar más en cicatrizar que los laterales
de la ceja.
Fosas nasales, de 6 a 8 semanas. El septum suele tardar menos y el puente nasal
suele tardar algo más que el cartílago.
Ombligo y barriga, de 2 meses a 1 año o hasta 1 año y medio (varía de persona a
persona).
Labios y alrededor, de 4 a 5 semanas rara vez hasta 2 meses.
Lengua, Unas 4 semanas
Frenillos bucales (labio superior e inferior), a partir de un mes, aunque suelen
tardar menos.
Tragus, de 10 a 12 semanas.
Perforaciones riesgosas y de cuidados altamente estrictos
Piercing web: se perfora a través del frenillo
Piercing rim: se atraviesa verticalmente la lengua.
Piercing snake: se perfora la punta de la lengua de lado a lado.
Alteraciones en la cicatrización
Al realizar una incisión en la piel, una herida, se activan los factores
de coagulación y cicatrización, estos últimos factores pueden, en algunos casos, alterarse por
diferentes causas y producir un engrosamiento de la cicatriz, lo que se conoce como queloide.
Riesgos médicos
Perforación de un nervio o de un vaso sanguíneo.
La perforación en el labio inferior puede provocar perdida de hueso periodontal en
los incisivos inferiores con posterior pérdida dental.
Desgarro por traumatismos de la joya insertada.
Cáncer de lengua al trozar el aporte sanguíneo de los principales vasos
y necrosis de la zona con daño irreparable.
Edema de glotis por varias causas alergias, infecciones, se produce una inflamación
de la lengua, la glotis, los tejidos de la boca "orofaringe" y como consecuencia, asfixia.
Rechazo del cuerpo, ya que cada cuerpo actúa ante una joya de distintas maneras,
puede ser que el cuerpo lo acepte y se cicatrice correctamente o lo rechace y al cabo de unos
meses no puedas llevarlo más.
Infección en el área o infección sistémica
portador de virus hepatitis C
Se puede producir una infección por varias causas, la más frecuente es que la herida
permanece expuesta en una zona de ingreso fácil a microorganismos especialmente la hepatitis
C que se adquiere por falta de higiene (instrumento mal esterilizado) y el contacto directo en
sangre. No desinfectar la zona adecuadamente, no utilizar el antiséptico adecuado, no seguir el
plan de cuidados para la perforación, atenciones para la cura posterior y utilizar objetos que
hayan sido utilizados por terceras personas y no hayan pasado un proceso de esterilización se
considera comportamiento de alto riesgo. Se deben seguir los cuidados estrictamente y aun así
no es posible evitar infecciones que en ocasiones pueden llegar a ser muy graves. En las zonas
labiales puede ocasionar algún desgarro en la encía con pérdida de hueso periodontal con daño
permanente en incisivos inferiores y posteriormente la pérdida dental inminente. Se ha
intentado utilizar perforados de plástico antitetánico sin ninguna ventaja aún.4 También hay que
remarcar casos extremos como perdida del cartílago, infecciones estomacales, y en el sistema
sanguíneo. Aun así, tomando precauciones siempre hay riesgos. El cáncer de hígado o
hepatocarcinoma derivado por virus de hepatitis C se mantiene como una infección silenciosa y
sin prácticamente síntomas hasta por veinte años posteriormente a la infección del virus.
Riesgos En La Zona Bucal
• Resección gingival: consiste en la retracción de las encías, dejando más superficie dental
al descubierto. Esto causa el movimiento y posterior pérdida de piezas dentales.
• Enfermedad periodontal: el continuo contacto entre el diente y un objeto metálico puede
causar la acumulación de placa bacteriana y por ello los problemas que esta trae.
• Traumatismos dentales: son bastante comunes y puede ir desde simple rozamiento hasta
el astillamiento o la fractura de alguna pieza.
• Alteraciones del habla: el hecho de tener un piercing, sobre todo en la lengua, altera la
pronunciación de algunas consonantes como R, N, T y L. Esto es debido al golpe que provoca
la joya con el paladar.
• Maloclusiones dentales: el hecho de tener un cuerpo extraño en la cavidad oral modifica
el movimiento de la lengua y así la posición de los dientes y por consecuente la mordida
• Halitosis: puesto que puede causar la acumulación de placa bacteriana también provoca
mal aliento.
• Alteraciones del gusto: Al ser un objeto metálico perforado dentro de la boca es posible
que afecte al sentido del gusto.
• Ingestión del piercing: puesto que son objetos desmontables, es posible que
involuntariamente se acabe tragando la joya.
Materiales De Las Joyas A Usar
Los elementos del zarcillo suelen estar hechos de acero quirúrgico o titanio. A pesar de
que el acero quirúrgico sea el material más utilizado, el titanio tiene la ventaja de tener una
curación más rápida, tener menor peso, más variedad en colores y, de ser el material más
biocompatible con el ser humano.
A diferencia de la plata, la cual se recomienda no usar, facilita el ingreso de infecciones, y
retrasa el proceso de cicatrización, además este material tiende algunas ocasiones a volverse
negra con el tiempo, y con ella, la piel.
Otros materiales secundarios son el oro y el platino (más escasos por su valía) y la silicona
plástica. Este último se recomienda para perforados bucales, ya que en otros lados del cuerpo
tendería a infectarse (si está recién hecha la perforación).
Además, su flexibilidad es más adecuada en ciertos lugares, donde uno de metal podría
dañar la boca a causa de algún traumatismo, alguna de las desventajas es que se estropean
relativamente rápido, y no suelen durar más de dos meses sin romperse, mientras que uno de
titanio podría pasar años sin romperse.
Regularmente, suelen ser pequeños aros rematados con una esfera, metálicos o plásticos.
Sin embargo los de mayor tamaño varían en forma y material.
Reacciones Alérgicas
Si se produce una reacción alérgica en la zona de contacto del objeto, se debe proceder a su
retirada. Dependiendo de la zona, de su importancia, y de su permanencia, en el tiempo se
deberá consultar a un médico. Si la reacción alérgica se produce en la lengua, o mucosas
bucales, se deberá acudir de inmediato a un centro de urgencias sanitarias.
¿Por Qué No Se Debe Usar La Pistola?
Contaminación Cruzada
Muchos conocemos la pistola para perforar, muchos sabemos dónde se puede obtener una
perforación con ella, muchos nos hemos perforado con esta, incluso, muchos nos hemos
enfrentado a las complicaciones por su uso, pero ¿quiénes se han preguntado realmente sobre el
daño que puede causar el uso de tal pistola?
Muchos creen que se trata de una manera rápida, fácil, barata, indolora y conveniente para
hacer una perforación, pero la realidad es otra, sobre todo en términos de higiene, daño al tejido
y la joyería. Aquí explicaremos un poco más a fondo.
Las pistolas pueden poner al perforador y al cliente en serios problemas al estar en
contacto con sangre o fluidos corporales de los clientes anteriores. Ya que por un lado, la
esterilización del aparato es imposible, pues la mayoría contiene partes de plástico que no
soportan el calor de un autoclave. La limpieza de las partes externas con alcohol -la manera más
común para limpiarla que hemos visto- es completamente inadecuada, incluso aunque en
algunas partes se usen las toallas antisépticas que a veces llegan a matar algunas patógenas, no
podrán eliminar las patógenas en el interior del aparato y como ya todos sabemos, el virus de la
hepatitis puede permanecer con vida por largos periodos, poniendo en riesgo a los usuarios.
Además, como en todo, las pistolas llegan a fallar y en ocasiones no se logra pasar la pieza
al primer intento, provocando que al quitar la joyería del aparato para intentar rehacer la
perforación, se corre el riesgo de que el sangrado provoque la contaminación del mostrador, la
tienda y los involucrados. Hay que saber que los “cursos” que se dan a las personas que
manejan las pistolas son sólo para disparar, por lo cual no tienen ni la más mínima idea sobre
qué hacer en caso de fallas de este tipo, sangrados, desmayos, infecciones, entre otros y es claro
que sus proveedores nunca les hablan de estos riesgos potenciales.
Los aretes fabricados para las pistolas parecen ser filosos pero es bien sabido que este tipo
de aretes no tienen suficiente filo para lograr una buena y limpia perforación, provocando un
daño mayor al tejido que puede desencadenar infecciones, cicatrizaciones hipertrofias y traumas
excesivos. En partes del cuerpo diferentes al lóbulo, el daño puede ser mayor, ya que el poste no
tiene la forma ni medida apropiada, y aún los aretes convencionales del lóbulo, también tienen
este mismo problema por lo que pueden afectar el proceso de cicatrización.
Así que si realmente te quieres perforar lo mejor es que busques a un profesional en la
materia que use únicamente equipo estéril, agujas de un sólo uso y fabricadas para este fin,
además, los materiales para una perforación inicial deben ser de grado de implantación.
Pinzas para perforación
Agujas y catéter para perforar