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Factores del Aumento del Delito en Veraguas

El documento analiza los factores que influyen en el incremento de los delitos en la provincia de Veraguas, Panamá. Algunos de estos factores incluyen comunidades vulnerables con pocas oportunidades laborales y alta pobreza juvenil, lo que lleva a algunos jóvenes a unirse a pandillas. Las encuestas muestran que más del 62% de la población se siente insegura. También hay más de 160 pandillas identificadas en Panamá, aunque la mayoría se encuentran en las provincias de Panam

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Factores del Aumento del Delito en Veraguas

El documento analiza los factores que influyen en el incremento de los delitos en la provincia de Veraguas, Panamá. Algunos de estos factores incluyen comunidades vulnerables con pocas oportunidades laborales y alta pobreza juvenil, lo que lleva a algunos jóvenes a unirse a pandillas. Las encuestas muestran que más del 62% de la población se siente insegura. También hay más de 160 pandillas identificadas en Panamá, aunque la mayoría se encuentran en las provincias de Panam

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Análisis de los Factores que influyen en el incremento de los

delitos en la Provincia de Veraguas

1. Planteamiento del problema

La delincuencia constituye un problema que frena el desarrollo del país ya que la


delincuencia se ha expandido, prosperan nuevas formas y se combinan
actividades delictivas que atrapan a jóvenes en los sectores más vulnerables, con
actividades ilícitas y redes de delincuencia organizada. Convirtiéndose en un tema
de conversación cotidiana y un tema central en la opinión pública.

La región de la República de Panamá se caracteriza por un número creciente de


comunidades vulnerables, una población creciente de personas en edad de
trabajar no calificadas, una población sin oportunidades laborales, pobreza infantil
y juvenil, y el impacto negativo de la pobreza temprana, así como la violencia
criminal, es una alta incidencia de la deserción escolar y las actividades juveniles
de riesgo, como el consumo de alcohol y drogas, el embarazo precoz y la
propagación de enfermedades infecciosas y de transmisión sexual. Cabe señalar
que, en materia de política pública, los gobernantes se han caracterizado por un
redoblado esfuerzo por desarrollar e integrar estrategias para producir evidencias
de información, violencia, delincuencia e inseguridad.

Las encuestas nacionales de seguridad ciudadana y de víctimas han mostrado


una alta representatividad a nivel nacional y estatal, mostrando que:
Más del 62% de la población se siente insegura. Los ciudadanos
creen que una mayor vigilancia policial significa una mayor seguridad
ciudadana, siendo las provincias de Chiriquí, Panamá, Panamá Oeste,
Coclé, las de mayor percepción de inseguridad. En tanto, solo el 45%
de los ciudadanos denunció el delito del cual fue víctima, mientras
que el 55% restante que no denunció reaccionó así por desconfianza
en las autoridades o no hacer más problemas. Quienes denunciaron
el hecho, el 71% dijo que no pasó nada con la denuncia. Cifra que
representó un aumento de casi 20 puntos con respecto al año
anterior. Además, los delitos de hurto y robo aumentaron en un 44%
según la percepción de los ciudadanos encuestados, siendo el
horario de mayor victimización de seis de la tarde a doce
medianoches. (p. 56)
Está claro que la delincuencia es un gran problema en Panamá. Estas situaciones
se reflejan en el temor de la población a las pandillas o bandas, la presencia de
delincuentes, la venta de drogas claramente en comunidades o zonas rojas, y,
sobre todo, la ausencia de la policía.

Estos grupos establecidos u organizados se convierten en puntos de formación


para jóvenes que, por diversas causas, como problemas familiares, gran pobreza,
ausencia de uno de los padres (padre o madre); tienden a pertenecer a grupos
donde el consumo de drogas y las actividades delictivas (robo y hurto) resultan
atractivas. Las bandas se construyen sobre la identidad grupal, donde se pierde
algo de individualidad, pero se gana reconocimiento, sintiéndose parte de una
unidad superior, pero al mismo tiempo, el amor que se dan los une para apoyar la
supervivencia por encima de todo.

Según la Fiscalía, especializada en delincuencia organizada ilegal, en Panamá se


han identificado 160 bandas por provincia:

Cuadro No. 1 Bandas por Provincia


Provincia Cantidad Porcentaje (%)
Panamá Centro 60 pandillas 37,5%
San Miguelito 29 pandillas 18,13%
Panamá Oeste 6 pandillas 3.75%
Colón 35 pandillas 20,88%
Coclé 7 pandillas 4,38%
Santiago, Veraguas 1 pandilla 0,63%
Los Santos 1 pandilla 0,63%
Herrera 1 pandilla 0,63%
Chiriquí 18 pandillas 11,25
Bocas del Toro 2 pandillas 1,25%

Fuente: Fiscalía especializada en delincuencia


Grafica No.1 Bandas por Provincia

Bandas por Provincia


0.63
1.25
0.63 11.25
0.63 37.50
4.38

21.88

18.13

3.75

Pma Centro Sam Miguelito Pma Oeste Colon Cocle


Veraguas Los Santos Herrera Chiriqui Bocas del Toro

Además de robos, hurtos, consumo de sustancias ilícitas y portación de armas,


estos grupos tienen competencia entre sí, los cárteles de la droga y sobre todo la
lucha por el control territorial; Esto aumenta cuando otro grupo extranjero quiere
ingresar a una comunidad que ya está controlada por otra organización.
Las cifras de criminalidad en la República de Panamá muestran que la inseguridad
es uno de los mayores problemas que enfrentan los gobiernos. Por ello, se
lanzaron programas como Barrio Seguro para resocializar a las personas
involucradas en la delincuencia. Sin embargo, el procedimiento no produjo los
resultados deseados.

Desde una perspectiva personal, la delincuencia se aborda a través de programas


o estrategias preventivas que trabajan con jóvenes en riesgo social, facilitando su
participación en la educación y orientando a sus familias a crear mecanismos
coercitivos para enfrentar la delincuencia.

Además, esta la peligrosidad criminal cuyo concepto es muchas veces


complejo, las cuales han sido analizadas y estudiadas desde diferentes
perspectivas, desde el derecho penal hasta dimensiones del conocimiento
relacionadas con la sociología, la psicología y la criminología, entre otras.
Hoy nos encontramos con que el término "peligrosidad criminal" se utiliza
en la mayoría de las leyes penales de los países desarrollados.

La peligrosidad criminal se refiere a “aquel que puede causar daño o cometer


actos delictivos”. Según lo señala (RAE,2020).

El grado de riesgo, se definió como “calidad de peligroso”, y “peligrosidad criminal”


como "tendencia a delinquir generalmente reconocida a partir del comportamiento
antisocial (probabilidad de comportamiento futuro)".

Al revisar la historia del primer uso del peligro muestra que el alemán
Feuerbach utilizó el término y lo entendió como "la cualidad de una persona
que hace una suposición razonable de que infringirá la ley". Esto pasó a
estar incluido en el famoso Código Penal de Baviera en 1800.

Por lo que reveló Feuerbach, uno podría pensar que es obvio y lógico que
si uno conoce a alguien de quien se dice que es un peligro para la
sociedad, es muy probable que él o ella cometa un delito.

Según Garofalo, 1985, en el siglo XX, el carácter positivista de la escuela


italiana ya en sus libros de criminología conceptualizaba el “peligrosidad”
en una interpretación probabilística del concepto, definiéndola “como
capacidad criminal o delincuencial” de una persona, esto es, su afición por
ejecutar hechos criminales.

Analizando el párrafo anterior, podemos decir que las personas peligrosas


y no delictivas tienden a transgredir las normas establecidas por la
sociedad en cualquier momento de su vida. No debemos olvidar que hay
gente peligrosa que no ha delinquido y gente peligrosa que ya ha
delinquido.
Ferri (1933), diferenció la peligrosidad criminal de la peligrosidad social. La
peligrosidad social pensada desde el aspecto de “la mayor o menor
probabilidad de que un sujeto cometa un delito”, por otro lado, la segunda
referida a “la mayor o menor re-adaptabilidad a la vida social de un sujeto
que ya delinquió”.

Basándonos en Ferri, podemos decir que la peligrosidad social y la


peligrosidad criminal abarcan dos aspectos diferentes. La peligrosidad
social, por su parte, se define como la probabilidad de que una persona
considerada peligrosa cometa un delito. Personas que no han cometido
delitos, en cuyo caso es menos probable que infrinjan la ley.

La peligrosidad criminal, por otro lado, está relacionado con la rehabilitación


de quienes delinquen. En este caso, la rehabilitación de una persona tiene
los siguientes elementos muy importantes: Las políticas y programas
desarrollados por el Estado destinados a ayudar a quienes delinquen
después de haber sido excarcelados son productivos para la sociedad.

Para Antón, 1949, dice que, igualmente, se presenta (con la excepción de no


discernir los conceptos de peligrosidad social y criminal), que la peligrosidad se
refiere a “sujetos que no han cometido delito, aunque es de temer que lo cometan”

Tal comprensión de la peligrosidad social, condujo al establecimiento de


regulaciones que imponen ciertas normativas legales en el siglo pasado. Se
define como “medidas de seguridad predelictuales”, dirigida a personas que
han mostrado tendencia a permanecer socialmente aisladas o
desconfiadas del control y mantenerse alejado de la actividad delictiva.

Según Saumech (1960), “La peligrosidad criminal es la adición del total de


aspectos que caracterizan al individuo, considerando dimensiones tales como:
prontuario criminal, peculiaridad delictiva, referencias familiares, actividad laboral,
afectos, cultura histórica política, adicciones, entre otros (p.24).

Un indicador objetivo consiste en cuál de estas características tiene una


persona, determinando así el nivel de riesgo o de peligrosidad. Está
claramente establecido que cuanto más de estos aspectos mencionados
tiene una persona, más peligrosa es esa persona.

La delincuencia en la República de Panamá es uno de los problemas de


desarrollo más importantes, al igual que los crecientes disturbios civiles a
nivel nacional. Las tasas de criminalidad están aumentando a pesar de la
implementación de programas de reintegración por parte de gobiernos
responsables.

La situación actual en materia de delincuencia es sin duda un tema


preocupante para la sociedad y la nación. Porque en los medios de
comunicación, noticieros y demás herramientas narrativas se observan
todos los días hechos que afectan fuertemente a la población, y en muchos
casos no lo son los motivos de la conducta delictiva. Sin embargo, es lógico
suponer que hay muchos factores que han impulsado el aumento en
nuestro país y también han contribuido al aumento del riesgo de
delincuencia en Panamá y el interior.

Según las estadísticas de las instituciones a cargo, cada día se registran


dos muertes en la categoría de homicidio. Las cifras reportadas por las
instituciones muestran un aumento en el crimen en los últimos y primeros
meses de cada año. Lo mismo para 2018, 2019 y 2020.

Podemos demostrar este punto comparando las siguientes noticias que nos
dan una idea de la alta tasa de criminalidad actual. Un análisis de las
estadísticas del Ministerio Público muestra que el riesgo de delincuencia
aumenta día a día. Esto se debe a factores que afectan el riesgo de
delincuencia, como el alcohol, el abuso de sustancias, la ruptura familiar y
el desempleo, todos los cuales tienen un efecto negativo en las personas y
son peligrosos.

“La ausencia de un plan para luchar contra la criminalidad proyecta más


homicidios” (Testa, 2020) (p.17).

En concordancia con lo dicho en el párrafo anterior, cuesta creer que la


falta de un plan de lucha contra la delincuencia haya generado malestar
social, lo que, junto con otros factores contextuales, ha contribuido a
dificultar la delincuencia en nuestro país. Pero cuando digo "difícil de
controlar" me refiero a reducir la violencia y el crimen a niveles más bajos.
Teniendo en cuenta que vivimos en un país democrático con garantías y
derechos inherentes a todas las personas, independientemente de su
ideología política, religión, género, etc.

Según expertos locales encuestados por el medio La Estrella de Panamá,


los factores causantes del aumento de homicidios en el país son de diversa
índole, entre ellos el pago de facturas y la venta de drogas. Otro fenómeno
que se ha producido es la presencia cada vez más evidente de mujeres en
la región que muchas de ellas terminan asesinadas.
A partir de esto, no cabe duda de que el narcotráfico juega un papel
fundamental en el aumento de la violencia en el país, pues las mujeres son
utilizadas como narcotraficantes y muchas mujeres mueren por los peligros
de la sustancia, y fallecen en el intento.

En 2013, Friedrich Ebert-Stiftung analizó la situación de seguridad interna de


Panamá y afirmó:
“La seguridad ciudadana se está viendo afectada por crecimiento de la
delincuencia. La población exige más control y represión. El efecto del
narcotráfico se apodera de las calles, la violencia afecta la paz comunitaria.
Las pandillas se apoderan del país, son como un cáncer, invadiendo los
puntos más recónditos del territorio nacional. La fusión de estos grupos
delincuenciales con el crimen organizado genera olas de violencia,
principalmente en la ciudad capital”.

Por supuesto, la delincuencia tiene un grave impacto en la seguridad de la


sociedad. El problema es tan grave que no es solo porque el sistema judicial no
está haciendo su trabajo, es parte del sistema judicial y está involucrado en varios
tipos de actividades delictivas, especialmente el narcotráfico. El análisis muestra
que hay muchas pandillas operando en el territorio estatal, y esto es
responsabilidad del Estado, que no ha cumplido con sus deberes y ha creado las
políticas y estrategias necesarias para reducir la criminalidad en el país.

En 2017 se realizó la primera Encuesta Nacional de Victimización y Seguridad


Ciudadana (ENVI), brindando una encuesta institucionalizada para nuestro país.
ENVI recopiló datos en julio de 2016 e hizo preguntas que abarcaron el período de
julio de 2015 a junio de 2016. Se trata de una muestra censal de 16.296 viviendas
para personas de 18 años y más, publicada en 2017 y disponible en
www.siec.gob.pa. La investigación fue realizada por el Ministerio de Seguridad
Pública.

La encuesta dio como resultado lo siguiente:

1. Diecinueve encuestados fueron víctimas de al menos un delito. Mantienen


listas de robos no violentos, robos a domicilio y sobornos.

2. El estudio evaluó 630.123 delitos en 2015 y 2016, de los cuales solo el 13%
fueron denunciados formalmente ante los tribunales. El soborno (49%), el
robo no violento (13%) y el chantaje (9%) fueron los delitos más comunes
durante el período de referencia.

3. La ENVI ha permitido estimar el costo o costo económico de 205 millones


de balboas. De estos, el 42,8% fueron pérdidas relacionadas con delitos y
el 57,2% fueron gastos presupuestarios en dispositivos de seguridad
(alarmas contra robo, portones, etc.).
4. Se revelaron las principales conductas antisociales o delictivas observadas
en los hogares de los encuestados, poca iluminación (58,8%), beber en la
calle (47,8 %), riñas o peleas callejeras (39,5 %), consumo de drogas en la
calle (39,2 %).

5. El 60,5% dejó de llevar grandes cantidades de efectivo y el 49,5% dejó de


salir de noche. Demostrando cambios de conductas con esto.

Cuando se preguntó a los encuestados por qué no denunciaban los delitos que
habían sufrido, se obtuvieron las siguientes respuestas: El 32,5% manifestaron
conocer a los autores y preferían resolver y no denunciar, el 22,4 % cree que
las autoridades no resuelven nada, el 19,8% dijo que se debió a la falta de
pruebas y el 10,3% dijo que el proceso de quejas era engorroso, lento y que no
se hizo nada para remediar la violación.

Sin embargo, es importante recalcar que la televisión, los diarios y los


informativos digitales no deben ser los únicos responsables de estos datos.
Además, los países y las instituciones relevantes también deben generar datos
de manera regular para acercarse lo más posible a la situación y la realidad.
Diagnosticar los peligros delictivos de nuestra población. Como tal, debe
ejecutar encuestas e informes para compilar un conjunto de información
histórica al menos cada dos meses.

1.1. Problema de la Investigación

De acuerdo con lo expuesto en el planteamiento del problema surge la


siguiente interrogante que será respondida mediante la investigación:

¿Qué factores influyen en el incremento de los delitos en la Provincia de


Veraguas?
2. Hipótesis de la Investigación

H1: Los factores que influyen al incremento del delito en la provincia de


Veraguas están asociados a las condiciones socioeconómicas de la
población vulnerable.

H0: Los factores que influyen al incremento del delito en la provincia de


Veraguas no están asociados a las condiciones socioeconómicas de la
población vulnerable.

Variables

Variable dependiente: Peligrosidad Criminal

Definición conceptual: Se define como una serie de hechos antisociales


contra la comunidad.

Definición operacional: Se evalúa analizando el aumento o la disminución


de la actividad ilegal durante un período de tiempo. De igual forma, las
modalidades del delito y su grado de agresión.

Variable independiente: Factores que influyen en el aumento del delito.


Definición conceptual: Conjunto de factores que diferencian a una
población y contribuyen de alguna manera al aumento de la delincuencia.

Definición operacional: Evaluado a partir de las características


socioeconómicas y demográficas de los grupos de población.
BIBLIOGRAFIA

1. Antón Oneca, J. (1949): Derecho penal. Tomo I: Parte general.


Gráfica Administrativa, Madrid.

2. Ferri, E. (1933): Principios de derecho criminal delincuente y delito en la


ciencia, en la legislación y en la jurisprudencia. Traducción al español por
Rodríguez Muñoz. Reus, Madrid.

3. Marlen Testa (2020), La falta de un plan para combatir la criminalidad


dispara los homicidios. La Estrella de Panamá.
https://www.laestrella.com.pa/nacional/200221/falta-plan-combatir-
criminalidad-dispara

4. Observatorio de Seguridad Ciudadana (2017). VIII Informe de


Seguridad Ciudadana. IV Encuesta de Victimización y Percepción de
la Sociedad. Disponible en: https://www.camara.cl/pdf.aspx?
prmID=103154&prmTIPO=DOCUMENTO
COMISIONhttps://www.undp.org/content/dam/panama/docs/Docume
ntos_ 2017/undp_pa_viii_informe_seg_ciudadan_camara.pdf

5. Sistema Nacional Integrado de estadísticas criminales (SIEC). Ministerio


de Seguridad Pública. Estadísticas criminales por instituciones al mes de
febrero 2020. Marzo 2020.

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