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Curandera. Leer

Este documento presenta la introducción a una colección de relatos sobre oficios ancestrales andinos. La colección contiene 14 capítulos con historias de 9 cultores de la región de Atacama y los Andes en Chile y Bolivia. Los capítulos cubren oficios como tejeduría, hilandería, teñido, soguería, pastoreo, partería, curandería, música, alfarería, construcción, danza y metalurgia. Cada cultor participó en la elaboración de su relato para asegurar la precisión cultural

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Este documento presenta la introducción a una colección de relatos sobre oficios ancestrales andinos. La colección contiene 14 capítulos con historias de 9 cultores de la región de Atacama y los Andes en Chile y Bolivia. Los capítulos cubren oficios como tejeduría, hilandería, teñido, soguería, pastoreo, partería, curandería, música, alfarería, construcción, danza y metalurgia. Cada cultor participó en la elaboración de su relato para asegurar la precisión cultural

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CURANDERA Y

COMPONEDORA
Relatos de la cultora: Emiliana Mamani Quispe

MATERIAL EDUCATIVO OFICIOS ANCESTRALES


R E L ATO S A N D I N O S D EL D E S I E R TO D E ATA C A M A Y D E LO S A N D E S

1
Créditos

Dirección del Proyecto y co-autora:


Daniela Díaz Mourgues

Investigación y entrevista cultores/as:


Daniela Díaz Mourgues

Co-autor y Cultor participante:


Emiliana Mamani Quispe

Editora, aportes didácticos y poéticos:


Marcela Iglesias Mujica

Revisión de textos con pertinencia cultural


y coordinador en terreno:
Juan Carmelo Ramírez Rodríguez

Dirección de arte y diseño:


Catalina Risso Rodríguez

Ilustradora:
Catalina Hildebrandt San Martín

Fotógrafa Proyecto:
Andrea Vera Veloso

Otras fotografías:
archivos Fundación Caserta,
colaboradores y links respectivos

Imprenta:
Ograma Impresores
Santiago, 2021

ISBN:
978-956-09682-0-3
Todos los derechos reservados para Fundación Caserta.

2
www.caserta.cl

3
Carta Presidenta Ejecutiva,
FRANCISCA CORTÉS SOLARI

Honrando el saber de nuestros pueblos


Esta colección que hoy sale a la luz, ha sido fruto de un gran compro-
miso que he sentido por honrar la historia y memoria de los pueblos
originarios y la importancia de resguardar el origen.
Forma parte de un recorrido que inicié hace muchos años atrás, cuando
estando en San Pedro de Atacama, pude sentir la fuerza de su territorio,
del Lickanckabur y de la Quimal, que me llevaron a subir sus cumbres
y realizar oraciones, rezos, ceremonias personales, entre otros. Fue na-
ciendo así un camino de relación con el mundo andino, conociendo sus
símbolos, sus ritmos, además de ir comprendiendo e internalizando la
conexión con la naturaleza.
Ha habido, de alguna forma, una inspiración espiritual que me ha lle-
vado también a estar en este lugar poniendo el acento en el respeto al
agua, a los abuelos, abuelas y a sus enormes saberes, a sus cantos y di-
versas expresiones.
Resguardar el origen, tiene que ver con honrar ese pasado y sus diferen-
tes prácticas. Comprender que la agricultura fue un proceso de ensayo
y error que tomó mucho tiempo, que la ganadería, o la tradición de ali-
mento que ellos tienen, fue fruto de mucho observar los ciclos de las
estaciones, los ritmos del entorno y de la vida. Entender que, a través de
sus oficios, su cosmovisión, su cultura han podido sobrevivir en condi-
ciones o momentos de la humanidad que han sido distintos a los que hoy
conocemos. Y que eso tiene un valor en sí mismo que hay que conocer,
comprender y sobretodo salvaguardar.
La forma de conectarse con la naturaleza, de elevar la voz al cielo, de
trabajar con las estaciones, los ciclos de la luna, son sólo algunas de
las profundas enseñanzas de los pueblos originarios, que nos hablan de
una tradición sagrada que es importante conocer y transmitir.

4
Mi interés por los pueblos originarios me ha llevado a trabajar
con diferentes culturas. No solamente Mapuche, Aymara, Que-
chua o Lickanantay, sino también con líderes de diversas partes
de América Latina principalmente de México, Ecuador, Perú, Gua-
temala. Todo este recorrido me ha permitido participar en varias
ceremonias, donde también he ido aprendiendo de la Rueda de la
Medicina, la famosa profecía de la unión del águila con el cóndor,
del norte con el sur. Hay de esta forma, todo un mundo muy mági-
co entremedio de la decisión del trabajo y de la importancia de los
pueblos originarios para el futuro del mundo.
Tenemos muchos ejemplos de trabajo. En el caso de San Pedro de
Atacama, durante el 2017 se realizó el disco “Lickanantay, el canto
vivo de nuestros abuelos y abuelas”, donde tras dos años de investi-
gación, preparación y ensayos el músico Felipe Echavarría, junto a
otros artistas, lideró y acompañó a los abuelos y abuelas en la reco-
pilación de cantos ancestrales. Fue muy importante dar ese paso,
porque entendíamos que se estaban perdiendo tradiciones, can-
ciones, la lengua o lenguaje. Ahí hubo un trabajo precioso como
para resguardar o salvaguardar la cultura tradicional.
Hoy, y en conjunto con la historiadora y periodista Daniela Díaz
Mourgues, queremos presentarles la colección “Oficios Ances-
trales: Relatos Andinos del Desierto de Atacama y de los Andes”.
Con Daniela llevamos muchos años trabajando juntas, entendien-
do que para poder hacer un trabajo de esta forma, y con este nivel
de detalle, el cuidado y respeto a las comunidades es el primer
paso. A través de las voces de los propios cultoras y cultores Licka-
nantay y Quechua, podrán conocer en primera persona más sobre
su cultura, muy rica en saberes y en conexión y amor a la tierra.

5
Introducción:
Legado Andino

En la gran Cordillera de los Andes y en el oasis de San Pedro de Atacama,


donde el sonido del viento pasa susurrando, entre añosos algarrobos y
chañares, donde el agua va fluyendo y regando pastos y arenales, donde
la Pacha Mama o Patta Hoyri va nutriendo y amamantando a sus di-
versos seres que cohabitan estos parajes desérticos, existen mujeres y
hombres, que en sintonía con la naturaleza y con su entorno, van trans-
mitiendo generosamente parte de su historia y sus saberes.
A través de sus conocimientos, transmiten símbolos y mensajes de sus
raíces y cosmovisión. Una forma de habitar la Tierra con historia y tra-
dición, reflejando un valor y cariño inimaginable a sus costumbres y al
medio ambiente.
Cultoras y cultores que a través de sus manos van plasmando arte, iden-
tidad y sentidos que se materializan en tejidos y colores, greda, arcilla,
música, sanación, danzas, contemplación del cosmos, tintes de la natu-
raleza, metal, molienda y siembra, entre otros.
A través de sus sentimientos van grabando parte de su alma, buscando
mantener esa conexión con los ancestros, educando a las futuras ge-
neraciones para que sus formas, valores y saberes sigan más vivo que
nunca.
Fue el año 2017, cuando la historiadora y periodista, Daniela Díaz Mour-
gues, fue escuchando relatos y voces de mujeres y hombres de estas
tierras, historias y saberes llenos de aprendizajes y experiencia, mira-
das y puntos de vista. De esta forma se fue entramando y tejiendo un
proyecto que fue plasmado en un libro y posteriormente en una colec-
ción.
Oficios Ancestrales: Relatos Andinos del Desierto de Atacama y de los
Andes, es una colección de 14 capítulos, donde a través de fotografías,
líneas de tiempo, ilustraciones y relatos de 9 cultores Lickanantay

6
y Quechua, vamos aprendiendo de diversos oficios de la zona
andina: el oficio de la tejedora, la hilandera, teñidora, soguera,
pastora, partera, componedora de huesos, músico, alfarería, la
construcción de adobe, la danza tinku, el trabajo con metalurgia,
la agricultura, molienda y astronomía andina, entre otras prácti-
cas ancestrales.
Cada cultora y cultor, participó desde un comienzo en la elabora-
ción del texto, donde revisó y corrigió cada uno de los detalles de
éste, entendiendo que sin la fuerza de cada uno de sus relatos este
proyecto no habría sido posible.
Cada cual contó su experiencia desde sus vivencias, entendiendo
que cada habitante de esta y otras tierras, tiene sus propias histo-
rias personales, igualmente valiosas.
El proyecto no estuvo exento de dificultades -al estar ejecutándose
en plena pandemia, -pero supimos seguir adelante, por el compro-
miso y respeto a la historia y conocimiento de cada uno de las y los
cultores.
En este caminar, conocimos a Adriana Puca, artesana eximia, he-
redera de grandes tradiciones de Talabre, su pueblo. Hija de doña
Evangelista Sosa, también artesana y cultora de reconocimiento
internacional. De sus manos salen hermosos tejidos, así como en
los telares de la Pacha Mama, que tejen tradiciones y leyendas jun-
to al rugir de tanto en tanto, del volcán Láscar.

Trigidia Bautista Mollo, pastora, hilandera y tejedora del pueblo


de San Agustín en Bolivia. En las alturas de los Andes aprendió a
tejer también sogas, que después sirven para amarrar a sus tale-
gas y atar sus animales.

7
Teresita Bautista, pastora y teñidora del poblado de Alota en Bolivia.
Con sus manos teje las creaciones que reflejan las tradiciones heredadas
de sus abuelos, usando fibras naturales que después son impregnadas
con hermosos colores que representan las tonalidades de la puna andi-
na.

Jordan Muñoz Colque, joven descendiente de grandes líderes atacame-


ños del pueblo de Machuca. Ama la naturaleza y disfruta de aprender
y enseñar a otros jóvenes sobre la agricultura, cómo cuidar la Tierra y
conservar las tradiciones de nuestros ancestros.

Juan Carmelo Ramírez Rodríguez, nacido en el ayllu de Catarpe, forma


parte de la agrupación Mallku Likan. Hombre sabio y templado, habla
con el viento en la zampoña. Cargado de modales de antaño, respeta y
agradece en cada gesto, y enseña los valores andinos a las nuevas gene-
raciones, para que cuiden la memoria del pueblo Lickanantay.

Emiliana Mamani Quispe es de la localidad de Alota, Bolivia. Desde


niña aprendió el arte de sanar, mirando y escuchando las enseñanzas
de su madre y de sus abuelos en hermosas soledades de la Puna. Apren-
dió a conocer las hierbas que después usaría como medicina y también
ayuda a mujeres a parir.

Karenn Vera Tito, joven atacameña, nieta del reconocido Yatiri don Si-
món Tito. Su fe la lleva cada año a visitar el pueblo del gran líder Tomás
Paniri en Ayquina, donde baila junto a otros cientos de promesantes lle-
nando de colores el desierto atacameño.

8
Emmanuel Rowe Fernández, nacido en la ciudad de Calama, aprendió a
conocer el metal que se funde al calor de los crisoles andinos, es aliado
del fuego y juntos, son capaces de fundir el aluminio para elaborar her-
mosas figuras inspirado en el arte andino y el reciclaje para el cuidado
del medio ambiente.

Tomás Vilca Vilca, educador Tradicional, cultor e investigador de la


Lengua ckunza de los Lickanantay. Nació en la zona ancestral de Tulor
de San Pedro de Atacama y con mucho orgullo comparte parte de sus
tradiciones y experiencia. Bajo la mirada de las estrellas y del cosmos,
nos invita a reflexionar sobre la vida y sus diferentes procesos.

Este proyecto busca honrar y poner en el lugar que corresponde los


saberes ancestrales de algunos de los muchos cultoras y cultores que
anónimamente trabajan para que sus conocimientos perduren y se
mantengan para las futuras generaciones.

También reconocer el enorme valor de todos los Pueblos Originarios de


nuestra Tierra Austral, entre estos al pueblo Aymara, Atacameño-Lic-
kanantay, Quechua, Kolla, Diaguita, Mapuche, Huilliche, Lafquenche,
Rapa Nui, Chango, Cacahué, Kawésqar, Yagán, Selk´nam. Junto a ellos,
honramos con respeto y agradecimiento a los Chiquillanes, Puelches,
Picunches, Cuncos, Poya, Chonos, Aónikenk, entre muchos otros de los
que muy poco se sabe, aunque hoy extintos en su mayoría, son parte
crucial de nuestra historia y nuestra identidad.

9
10
En el mundo andino todo tiene vida o alma.
La tierra es nuestra madre y fuente de vida,
los cerros son protectores o Apus.
El río, el aire son animados y al compartir con ellos la vida,
somos parte de un todo, al cual debemos respeto.
Olvidarse de la tierra, no agradecer a los protectores,
puede ser origen de enfermedades o males. 1

Agradezco primero a Dios que me dio la vida, a mi mamá Hortensia Quispe y mi papá Pedro
Mamani que me trajeron a este mundo. A mis abuelitos, Asunta Quispe que me enseñaron a
vivir en esta tierra y sus tradiciones, agradeciendo a la Pacha Mama y a Dios por el trabajo.
Emiliana Mamani Quispe

11
I. El oficio de componer
huesos y otras recetas

Los hueseros(as), componedores(as) de huesos o sobadores(as)


son personas que a través de masajes y movimientos en los hue-
sos, los van colocando en su lugar 2 y van sanando dolencias.
Se caracterizan por tener una habilidad especial en las manos.
Con ellas van palpando, tocando y viendo la lesión que se tiene,
afirmando que sus manos pueden detectar directamente lo que
no está bien.
Muchos comentan que es como que sus manos actuaran por
cuenta propia, guiando y encontrando los lugares con proble-
mas. 3 Así, se van dando cuenta de lo que tiene la persona; si es
una luxación, una fractura o un edema 4, por ejemplo.
Emiliana Mamani Quispe, mujer quechua, nacida en el valle
de Tupiza, Bolivia, y que ahora vive en el pueblo de Alota, a
los pies de los Andes es componedora de huesos y sanadora de
otras dolencias. Ella describe su oficio de esta manera:
“No me acuerdo la primera vez que lo hice, esto está en mis ma-
nos. Esas cosas mi mano bien entiende, al hacer tacto, ya sabe.
Es como que se siente. Si te caíste, te sale un huesito, a veces por
hacer mucha fuerza y te queda con dolor, yo te puedo ayudar. No
sé porque soy tan fuerte, será la energía que tengo…
Al final yo hago de todo. Toda la medicina. Hago de partera, sa-
humerios, compongo huesos y también sé entregar a la Pacha
Mama, además de los rezos que hay que hacer para cada caso.
Y eso, esa es mi carrera o mi don.
Yo tampoco me doy cuenta, pero eso está en mi cuerpo, en
mi mente.
Todo eso sé y hago. Todo lo que soy y estoy haciendo.”

12
“(…) si está mal tu hueso, lo pongo en el lugar, lo
sano. Eso lo aprendí, es un don que tengo desde
chiquitita.”
13
14
15
II. Origen y evolución del oficio
a lo largo del tiempo

La enfermedad es uno de los grandes problemas con los que se


enfrenta la humanidad.
Cada sociedad ha desarrollado métodos para tratar sus malesta-
res, y es así como ha creado sus propias formas de curarlas. 5 La
sanación del cuerpo es tan antigua como las lesiones mismas.
En la antigua Grecia, el reconocido padre de la medicina,
Hipócrates (460 ­– ­­385 a. C.), ya describía técnicas manipulativas
sobre la columna vertebral, para corregir escoliosis con el uso
de las manos, los pies, cintas, pesos y el efecto de la gravedad. 6
También el papiro egipcio, encontrado por Edwin Smith
(1501 a. C.), contiene descripciones anatómicas y tratamientos
para lesiones de guerra; tales como suturas, fracturas, reduccio-
nes óseas, entre otros. 7
Se han encontrado curadores y componedores de huesos en
China, India, Japón, también en Rusia, y sobadores, hueseros o
calcitrantes entre los Mayas, Aztecas e Incas. 8
En general, se reconoce la existencia de al menos una persona
al interior de las diversas comunidades y culturas de la historia,
con conocimientos y poderes especiales, encargada de atender a
los enfermos y curarlos.

16
Hipócrates, padre de la medicina. 9

En las culturas andinas propiamente tal, es común que algunas


personas empiecen a sanar y establecer vínculos con lo sagra-
do, por lo cual es frecuente escuchar que hay personas elegidas
para este rol a partir de su interacción casual con un fenómeno
sobrenatural o una experiencia que haya puesto en riesgo la vida
misma de la persona 10, como la caída de un rayo.
Las y los hueseros, componedores de huesos o soberos, entre
otras formas de denominarlo, también han existido desde tiem-
pos remotos y han trasmitido sus conocimientos oralmente, de
generación en generación.
Hasta hoy en día prevalecen, y muchas personas prefieren aten-
derse con ellos, que con médicos de hospitales, pues comparten
su misma visión del mundo y de la vida. 11 Al mismo tiempo, la fal-
ta de médicos disponibles que pudieran ir a curar enfermedades
a los lugares más alejados de los centro urbanos, hizo necesario
que emergieran, desde las mismas comunidades, personas que
se dediquen a tratar los malestares y las dolencias. 12

17
18
Papiro egipcio de 1510 a. C. que describe como tratar lesiones de guerra. 13

19
III. Los componedores(as)
de hueso o hueseros en
Mesoamérica y el
territorio andino

En la cultura andina, los saberes y prácticas desarrolladas para


cuidar la salud, llegaron a un punto de desarrollo tal, que en el
siglo XIV uno de los territorios del imperio Inca recibió la deno-
minación de Kollasuyu, término quechua que se puede traducir
como el suyu o territorio de las medicinas.
Esta era una zona en el que se formaron personas con habili-
dades excepcionales para reconocer enfermedades y curarlas.
Incluso había comunidades enteras que tenían grandes conoci-
mientos y cualidades sanadoras, especialmente en herbolaria o
en uso de plantas medicinales.
Hubo un pueblo, o grupo cultural, especialmente reconocido por
el arte de la cura, llamado Kallawaya, que desarrolló un siste-
ma médico propio y que extendió su fama por todo el territorio
andino, llegando a su mejor momento, durante la vigencia del
imperio incaico.
En ese tiempo, los Kallawaya ya tenían gran fama como médicos
itinerantes, que se desplazaban a través de lugares que visitaban
en forma periódica, y que eran esperados por las familias a fin de
recibir sus atenciones.
Estos curanderos andinos, según los datos encontrados, reco-
rrieron toda América, teniendo presencia en la actual Colombia,
Venezuela, Chile y Perú.

“…eran errantes y siempre caminaron en


pareja, maestro(a) y discípulo(a), dando
solución a enfermedades y al mismo
tiempo, recogiendo hierbas, tierras y (foto derecha)
animales que les ayudaran a curar.” TEOTIHUACAN, México.

20
21
En la ilustración de Felipe Guamán Poma de Ayala se pueden observar a Kallawayas llevando en silla
al Inca Tupak Yupanki y a su esposa Mama Occlo-Coya a la corte de Cuzco, alrededor del año 1600. 14

Los Kallawaya tenían por lo menos dos especialidades básicas;


la de herbolarios y de ritualistas. Eran reconocidos y respeta-
dos incluso por los curanderos locales en lejanos territorios del
Tahuantinsuyo.
Existen cronistas españoles del siglo XVI, como Bernardo Sa-
hagún y Ruiz de Alarcón, que aportan valiosos puntos de vista
sobre los hueseros aztecas y sucesores del siglo XVI y XVII. Uno
de estos, es el caso de los médicos nahuas y la forma de reducir e
inmovilizar las fracturas.
Las recomendaciones en el Códice Florentino, manuscrito
comentado por Sahagún de los misteriosos conocimientos y cos-
tumbres indígenas de Mesoamérica, son claras:
“Primero se oprime, se estira, se acomoda lo que se rompió…,
se pone una bizma, se ata y se entabla la parte dañada.” 15
Para el caso de los Mayas, hay evidencias arqueológicas de frac-
turas curadas en esqueletos de Preclásico y Clásico. 16

22
Los datos detallados que ofrecen los in-
formantes de Sahagún acerca de cómo
reducir e inmovilizar las fracturas, cons-
tituyen información de primera mano
acerca de lo que hacían los médicos na-
huas del siglo XVI, cuyos herederos son
los numerosísimos hueseros, quienes vali-
dan día tras día esa milenaria tradición. 17

Tratamiento médico de las fracturas. Ilustraciones inspiradas en Códice Florentino. 18 y 19

Texoxotla-ticil o cirujano azteca. 20

Según Fran Bernardino de Sahagún, estos médicos curanderos


tenían grandes conocimientos de los vegetales, sabían el arte de
hacer sangrar, sobaban, reducían luxaciones y fracturas, saja-
ban y curaban las llagas, la gota, entre otros. 21

23
LOS AIRES

En el México prehispánico, para los nahuas, la medicina tradi-


cional tuvo un gran desarrollo.
Las articulaciones se consideraban como puntos débiles por los
que penetraban al organismo fuerzas sobrenaturales, que se alo-
jaban entre los huesos para causar trastornos. Las articulaciones
podían ser invadidas por seres fríos, conocidos genéricamente
con el nombre de Aires, provocando dolores en las coyunturas,
asociados a los descensos de la temperatura y el aumento de la
humedad.
Los daños a los nervios no solo eran procedentes del exterior,
sino que también podían proceder de la opresión de las flemas
producidas por el cuerpo, o derivar de las “fiebres acuáticas”, que
son las enfermedades que provocan un ascenso de la temperatu-
ra corporal, pero que tenían como origen la intrusión de los seres
sobrenaturales fríos.
En el caso del endurecimiento de los músculos, se consideraba
que los nervios mejoraban con el reblandecimiento de los baños
de vapor , para esto usaban los clásicos Temazcales, tiendas de
piedras calientes y baños de vapor que curaban enfermedades
del cuerpo y del alma.

24
Temazcal

25
HUESOS QUE SANAN HUESOS

Algunos hueseros mayas, en Guatemala, cuentan his-


torias sobre personas que son elegidas a través de los
sueños y usan objetos sagrados.
“Los hueseros también adjudican el reconocido poder
de sus manos a un objeto al que ellos llaman hueso o
baq. Con este objeto, llevan a cabo el barrido inicial del
cuerpo, poniéndolo directamente sobre éste, y pasán-
dolo por toda la superficie de la piel.
Algunos hueseros dicen que el hueso se detendrá
abruptamente al pasar sobre una fractura. El hueso se
mueve de manera diferente cuando pasa sobre alguna
dislocación u otros tipos de lesiones, y sólo parece que
es movido por la mano del huesero, un punto en el que
particularmente insiste.
Como dijo un huesero, “Es un verdadero imán… por-
que se prende al hueso.” 22

K´JAKODOR

Este término significa frotador en el idioma quechua.


Esta tiene una serie de significados que se relacionan
con la acción de sanación. En aymara un término simi-
lar a éste, es el qh’aquri y proviene de la voz q’haq que
es el sonido que hace una articulación al movimiento,
cuando desprende gas, por una presión interna del lí-
quido sinovial que está dentro de la misma. 23

26
EL TULIURI O HUESERO

Es el especialista dedicado a tratar los males que ata-


can a los huesos del cuerpo y a las articulaciones, como
resultado de un desbalance de los extremos calor y
frío, o como castigo por las momias o chullpas.
Es común que ante una fractura de huesos largos,
hagan una sencilla reducción, y la inmovilicen con
mezclas de harinas, hierbas y secreciones animales.
También son usuales las frotaciones y masajes, en los
que suelen emplear ciertas grasas, a veces mezcladas
con jugos de ciertas hierbas, que suelen usarse por su
efecto antinflamatorio o analgésico.
Los casos más difíciles son tratados con aplicación de
una variedad de emplastos destinados a calmar el do-
lor o la inflamación, empleando para ello sustancias
vegetales o animales, la mayor parte de las veces con
buenos resultados. 24

¿Sabes a qué hace referencia la frase el “castigo de


las momias o chullpas? Comenta en grupo.

27
IV. Valores andinos
asociados al oficio

AMOR QUE SANA ESCUCHAR LAS SEÑALES

Sanar a otros, curar o aliviar sus ma- Muchos curanderos/as no eligen este
les, es un acto de sensibilidad y empatía oficio, sino que dicen que el oficio los
para con el dolor de los demás. Es un elige a ellos a través de los sueños, o de
compromiso de amor y cuidado que un evento mágico. Pueden ser perso-
requiere una entrega y dedicación cons- nas sensibles también, teniendo ciertas
tante, ya que la vida de otras personas facultades para poder ver, sentir, in-
está en las manos de quien da la cura. tuir, leer o palpar las señales que da el
Es así, como en diversas culturas y cuerpo del enfermo(a). Es también un
grupos humanos, siempre hay quienes instinto para curar.
dedican su vida al oficio de sanador o
sanadora. Por eso, uno de los valores
principales para ejercer este oficio, es el
amor por los demás y el hecho de com-
padecerse por el dolor ajeno.

28
AMOR POR LA MADRE TIERRA LA RESPONSABILIDAD
DE CURAR
Existe una profunda conexión y rela-
ción entre el sanador y la Madre Tierra. Este oficio requiere entrega total a la
Ellos pueden conversar; el que cura práctica y estudio, pues más que un
hace ofrendas, toma de la Tierra lo que arte mágico, es un compromiso pro-
necesita para sanar. Escucha con una fundo y vital, con gran sacrificio. La
aguda sensibilidad qué servirá y qué observación del cuerpo humano, el co-
no, para cada persona. Si no existiese nocimiento del poder regenerativo y
esta relación, no podría tratar el cuer- sanador de la naturaleza, la dedicación
po humano, que es también, parte de la a la búsqueda de las correctas medi-
naturaleza viva. cinas, la preparación de recetas, la
atención lúcida en el momento de cui-
dar y tratar a los enfermos, implican un
trabajo arduo y perseverante, con una
alta responsabilidad, pues está en juego
la salud y la vida de las personas.

¿Qué otro valor crees que puede cultivar este oficio en las personas que sanan?

29
30
V. Cultores y cultoras
del oficio hoy en día

Para las comunidades, es crucial contar con una persona que esté
comprometida y capacitada para cumplir su rol con dedicación.
Es por eso, que las diversas prácticas y rituales que se cumplen
para seleccionar y enseñar a los curanderos(as), tienen una gran
exigencia, con el fin de asegurar que lleguen a ejercer este rol de
servicio a la comunidad.
Solo pueden ser personas capaces y comprometidas al 100%, que
puedan responder al desafío. soportar y seguir adelante, a pesar
de las diferentes presiones de la comunidad y la tremenda res-
ponsabilidad que tendrá sobre sus hombros, cada vez que estén
frente a casos que requieran su intervención.
Hasta el día de hoy, su compromiso es de por vida. Una vez que se
asume dicha responsabilidad, será hasta que la muerte lo libere
de su compromiso con la comunidad. No hay salidas permitidas.
La obligación se acaba cuando el sanador queda inhabilitado por
vejez, o algún tipo de daño que afecte su estado de lucidez.

“Porque quien sana, trabaja con el dolor


humano, y muchas veces en sus manos
está la vida o la muerte de una persona.”
31
Yerbateras y yerbateros

Las y los yerbateros conocen el arte de conseguir las plantas,


de manejarlas, saber sus propiedades, además de la cantidad
necesaria para las preparaciones que debe consumir el enfer-
mo. Generalmente, se ubican en lugares que la gente conoce y
aprenden los nombres de las diferentes plantas medicinales
que usarán. Las reconocen según género, si son machos o hem-
bras; según su cualidad de frescas o cálidas, según su actividad
de humedecer o secar. Conocen la porción activa de la planta, el
tiempo del año y las condiciones en que se deben recolectar, la
manera de conservarlas, las manipulaciones que se pueden ha-
cer para obtener ciertas acciones, las diferentes combinaciones
con otras plantas, etc. 25
La fitoterapia, desde hace miles de años atrás, viene siendo tras-
mitida oralmente.
Las plantas se relacionan con la visión cósmica del mundo; las
flores están conectadas con el sol y con el mundo de arriba; las
hojas y el tallo son del mundo terreno, donde vive el ser humano
también; las raíces están en la tierra, el mundo de abajo.
En cuanto a las enfermedades, las de tipo cálido, que afectan
al hígado, riñones y estómago, deben equilibrarse con plantas
frescas como el escancel, diente de león, alelí, borraja, clavel,
chichera, geranio, malva blanca, aloe, entre otras.
Para las enfermedades de frío como la tos, gripe, dolor de cabeza,
dolor de cuerpo y dolor de huesos, deben usarse plantas cálidas
como el cedrón, esencia de rosas, hinojo, hierba luisa, malva olo-
rosa, menta, oreja de burro, orégano, perejil, romero, sangorache,
violeta, toronjil, sauco. 26

¿Conoces alguna yerbatera o yerbatero? ¿Te ha ayudado con algún padecimiento?

32
Las hierbateras(os) consideran a los
seres en un estado de equilibrio entre
pares de opuestos, lo cálido y lo frío,
lo húmedo con lo seco. 30 El ambiente,
el cuerpo, las plantas, los objetos, son
cálidos o fríos.
33
Cuando se rompe el equilibrio se
genera alguna enfermedad

Según la especialidad que tenga el médico tradicional, en su


momento indicará el inicio del procedimiento diagnóstico. En
Bolivia y Perú, los jampiris y qolliris suelen iniciar la actividad
poniéndose unas hojas de coca en la boca, luego de degustar-
la informan a los presentes el resultado a través del sabor que
les dejó:
“Si la coca masticada resulta dulce o de algún modo agradable,
entonces el curandero entiende que tiene permiso para atender a
este paciente. En cambio, si el sabor es amargo o si siente la boca
sin saliva y no puede sacar jugo a las hojas, entonces informa a la
familia que ese caso “no es para él.” 27

Guamán Poma de Ayala en su libro Primer nueva crónica y


buen gobierno, escrita en el año 1615 relata:

“… El contacto con dios rayo o Illapa, es


una marca para ser sanador u oráculo
que ve el destino, en el mundo andino.”

34
Se dice que muchos componedores
aprendieron curando a los animales
y viendo a los sanadores de mayor
edad ejercer este oficio. Otros
heredan el espíritu de curación de
algún familiar ya fallecido, o bien
cuando le cae un rayo en el campo.
35
Algunas fotos de personas siendo
atendidas por médicos tradicionales en
Cochabamba, Bolivia.

Niño feliz y confiado, siendo atendido por un huesero experto. 28

¿Conoces alguna persona que ejerza este rol en tu familia, comunidad o territorio?
¿Qué cura? ¿Cómo lo hace?

36
Técnica de los parchecitos de un componedor (Huesero Escobar). 29

Luxación en el hombro, vendaje sobre el emplasto de tabaco criollo. 30

Fíjate en los rostros de las personas que están siendo atendidas, ¿qué pensarán, y qué sentirán?
¿Qué te llama la atención? ¿En qué otro detalle te fijas? Comenta en grupo.

37
VI. Sabiduría y prácticas
asociadas al oficio

Emiliana es componedora de huesos y también


sanadora de otras dolencias, como la cura del em-
pacho, el mal de ojo, el susto, la cura por hierbas y
sahumerios a la Pacha mama.
Estas recetas que ella ha aprendido a lo largo de
su vida por tradición oral, ahora las comparte,
contenta de saber que este conocimiento puede
mantenerse vivo y ayudar a más personas.

“Lo que nosotros sabemos es bueno compartirlo,


porque así más personas saben como cuidar sus
propios cuerpos y su salud.”
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CÓMO APRENDÍ DE LOS HUESITOS

“Yo aprendí porque cuando jugaban a la pelota, siempre se en-


ronchaban. Después unas abuelitas se caían, se le ponían los
tobillos para el otro lado, y no podían caminar.
Y ahí aprendí de los huesitos, no sé cómo fue, pero aprendí. Los
sé arreglar, sé ponerlo en la posición, luego se sanan y van cami-
nando bien.
A veces, cuando caminamos nos enronchamos y de eso sabía ha-
cer masajes, arreglar y revisar los huesos, cuál está mal, cuál está
quebrado o trizado. Es clarito el dedo que está enronchado o que
está clizado.
Cuando le tocas, el huesito está medio salido...
Me acuerdo que aprendí cuando tenía como 20 años, por ahí...
más grande, porque yo sabía ir con los niños, cuando había de-
portes... a mí me gustaban los huesitos y me llevaban cuando no
iba a auxiliar.
En mi pueblo fue más. En Alota, pero también fue más profesional.
Ahora igual arreglo los huesos, para qué voy a decir que no.”

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RODILLAS, TOBILLOS Y NUDITOS

“Recibo más gente de las rodillas y tobillos, cuando no pueden


pisar. El quebrado no te duele, solo te adormece tu mano, pero
cuando esta torcido te duele, entonces ahí los doctores no pueden
hacer nada. Te pueden enyesar y ya listo, pero yo creo que ellos
hacen sanar enyesando... no sé —comenta Emiliana.
Yo solo con el masaje, o componiendo el huesito, lo voy curando.
Nosotros tenemos hartos nudos y hay que ver dónde arreglarlo.
Hay que ver dónde revisarlo, dónde está, y para dónde está. A mí
no me complica revisarlos. Cuando estás haciendo masajes, vas
buscando y tu mano llega a la posición y al lugar.
Luego hay que vendarlo y así.
Uso cremas, hierbas naturales. En la rodilla o tobillos, me siento
más experta, pero también en los nuditos y eso me gusta. Lo que
más se esguinza la gente, son los tobillos… eso es lo más común.”
Los nuditos me gustan porque es fácil de pillarle donde está lo
malo. Tenemos hartos nuditos. Los del pie son más difíciles. En
la rodilla se puede secar, entonces eso es más grave. A veces es
bueno tomar colágeno, eso hace bien. Hay que tomar calcio para
que uno se sienta más firme. Cuando están fracturados o infla-
mados se lleva al hospital.

POMADAS

Yo no doy tranquilizante para el dolor. Si hay fractura, no puedo


hacer nada. Los huesos para colocarlos en su lugar, ahí lo com-
pongo y al ratito se van sin dolor.
Con el masaje, el dolor se va. Eso sí hay que tener pomadas, al-
gunas de salvia, de alcanforada, que es blanquito y con eso hay
que hacer masaje. Pero si está clizado, yo ya sé que no tengo que
tocarlo, porque a veces con masaje se puede dañar más. Ahí tiene
que ir a un doctor.
Con aguardiente le hago masajes, o más el alcohol, donde lo paso
para que ayude.”

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MASAJES

“Cuando es grave, hay que hacer tres veces masajes. Por ejemplo,
hoy día haces masajes y luego de cuatro días de nuevo, porque
al momento no se puede hacer porque está dolido y recién se ha
sujetado y ni puedes moverle.
Después está más firme, entonces después de cuatro días le pue-
des hacer.
El huesito está en su lugar, entonces ya puedes moverle. Yo le
recomiendo que no hagan cosas pesadas, hielo casi no. Le hago
venda para que no estén con mucho movimiento. Cuando se arre-
gla, altiro quieren hacer cosas, pero si hacen cosas pesadas, el
dolor va a volver.
Hay que hacer ejercicio, pero es importante que se hagan revi-
sar. Manejar cositas de a poco, entonces ahí se ponen parches
leones o otros, para que le chupe los dolores, se salga lo que está
inflamado.
Hay que arreglar, porque o si no, la mano se empieza a enchuecar.”

“La energía de la gente es distinta, cuando se cura


a alguien con energía pesada, yo me siento dos días
mal, con sueño, o me duele mi cuerpo, como que
siento que algo me puede pasar.
Cuando yo me enfermo digo, y a mi quien me
curará, pero yo sé que alguien me protege.”
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QUEBRADA DEL EMPACHO,
SUSTO O MAL DE OJO

EL EMPACHO

“Esto pasa cuando comes mucha comida, que uno se empacha y


te enfermas y te agarra vómito, diarrea.
Hay veces cuando comemos mucho o exageramos, y nos da sue-
ño, es porque nos da empacho también.
Es porque tenemos estómago muy débil para la comida. Necesita-
mos mucho para digerir. Mucha energía. Por eso, otro empacho
es por la carne. Para eso es el mate.
Hay veces que a las wawita también le pasa, que es cuando toman
mucha leche, ahí empiezan a vomitar, diarrea o hacer caquita
muy fuerte.”

HIERBAS PARA CURAR EL EMPACHO

“(…) entonces, hay que dar ese matecito de paico, de rica rica, y
también copa copa, salvia… cambiando un día de uno, otro día
de otro. Una vez en la mañana y otra en la tarde; los más grandes
pueden hasta tres al día.
Cuando agarra diarrea hay que hacer mate de cáscara de grana-
da, cáscara de plátano y pepa de palta, con el cuesco. El cuesco
hay que tostarlo y hacer pasar mate. También los otros hay que
tostarle. Unto los tres y se hace pasar con agua hervida. Eso es
cuando hay diarrea sin cesar. Esos son remedios caseros.”

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Toronjil cuyano

Romero

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Llantén

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SUSTO

“El susto es cuando el alma se sale del cuerpo y ahí es como que
no estás bien con tu espíritu, no estás completo con tu espíritu.
Cuando está asaltado, el ánimo hay que llamarle también. Eso se
cura con sahumerios, con campanita, con incienso. De esa for-
ma, le llamo a su animito que se ha asustado y ahí clarito viene
con un vientito así, el espíritu.
Los niños en su mayoría, tienen susto. No duermen, se levantan
de la cama cuando están durmiendo. Ojos abiertos, gritan…esos
son sustos. Sueñan que alguien lo está levantando o lo está tiran-
do, entonces no pueden dormir. Se levantan, corren y podemos
perder a los niños, porque a veces por susto, se salen de la casa.
Ellos no se dan cuenta. Eso es el susto de los niños.
También cuando a los niños les da susto o cuando se caen, hay
que hacerles comer tierra, para que el espíritu se mantenga en
el cuerpo. De esta forma, tú estás junto con la tierra, para que no
te agarre.
Se dice que cuando se lava la ropa de las wawas, no se le debe
dejar colgada hasta tarde, porque se puede enfermar, tampoco
cuando hace mucho viento. También cuando un niño pequeño se
ha caído y le da susto, luego llora mucho, tiene pesadillas.
Ahí se llama al Yatiri, este lo ve y dice que el niño esta asustado y
hay que llamar su alma.
Ahí se toma una camiseta blanca al revés y se va al lugar donde
se cayó y empieza a llamarlo por su nombre, con mucho cari-
ño y después se viste al niño con la camiseta que se ha usado,
para llamarlo.”

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“También se usa nido de pájaro para sahumar las casas, para
sacar algunos males de las casas cuando las personas pasan en-
fermándose. Si alguna persona se enferma sin motivo y no se
sabe la enfermedad, se consulta a un Yatiri y éste ve la hoja de
coca y puede decir que le agarraron los abuelos. Entonces, tiene
que ir al lugar donde ocurrió y hacer un pago para pedir perdón.
Esto porque quizás la persona pasó rabia y tal vez pasó a llevar al-
gún hueso o un pedazo de cántaro. Eso es lo que me han contado
y he escuchado.”

¿Recuerdas de niño(a) haber sufrido un susto y que se te haya


pasado con algún método similar a los nombrados?
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Piedra alumbre, que junto con otros elementos,
usan las sanadoras para curar el mal de ojo.

54
EL MAL DE OJO

“Eso es cuando alguien te dice que no te vaya bien, que estés en-
ferma, que esto, que lo otro. Eso también se cura, pero con otras
medicinas también para eso. Se sahúma también para sacar eso
de malos ojos. Eso se puede sacar con alumbre, con millo que de-
cimos. Eso es la piedra de alumbre, pero tienes que preparar bien
con hoja de coca, con unas comiditas, con lana de cordero blanco
y negro y eso tienes que tener en tu cuerpo, para que te salga y
puedas sacar todo.
Eso se tiene que quemar, durante tres días y ahí sale. Ahí tiene que
ver si ha sido con pelo, perro o de qué forma, algún mal le han he-
cho… qué ojo le han hecho.”

BAÑOS PARA REUMATISMO

“Para eso se pueden hacer cremas y también baños con vapor con
plantas del campo.
Aquí no hay, pero allá sí, en los cerros hay hierbas medicinales.
Una que es picante, quenchamale se llama, también la lampaya, la
llareta. Esas tres son para reumatismo.
La raíz de la llareta hay que hacer hervir y después con eso hay
que bañar de la cintura para abajo, para los huesos, que están bien
fríos y se sienten bien fríos.
Después, se envuelve con un paño negro y se hecha a la cama, y
cuando se seca, tienen que pasar unas pomadas. Pomadas de coca,
de eucaliptos, de esos.
El negro se usa porque los huesos al estar fríos, tienen que calen-
tarse. El negro chupa al frío, entonces siempre debes usar negro
cuando estás sintiendo los fríos de tu piel. Te puedes pasar con
calcetas negras y ahí tus huesos se van a calentar rápido.
Yo por eso utilizo mis guantes, porque así me chupan el frío.”

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OTRAS RECETAS CASERAS,
DE LA CURANDERA

CORTADERA, MIEL Y LIMÓN, PARA LA FIEBRE BAJAR,


PARA EL CATARRÓN ¡A MASAJEAR!

“Para los resfríos, es cortadera y des- “Mi mamá me decía -me duele la cabeza
pués es limón. Todo eso juntos. La mijita, háceme masajes—, y yo le decía­­
mitad tostado y la otra mitad no. Todo —ya mami, siii..
eso con miel, con agua hervida tienes Entonces me lavaba las manos y le hacía.
que echarle y ahí te preparas. Después Eso es frotación con calor. A veces, cuan-
endulzas con miel y listo. La cortadera do tienes fiebre, debes hacer masajes
es una plantita así grande, aquí le di- con frescos. Hay unas cremas con rosas,
cen cola de zorro. Se pone en la plancha, pepinos y con eso debes hacer masajes,
en el fuego. Lo tuestas y listo. Todo eso hasta que se quite la temperatura.
para el resfriado.”
El dolor de cabeza o jaquecas lo haces
con rosas. Se lava la cabeza atrás, otra
persona te lo tiene que hacer, te lavan.”

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LAS PLANTA AMIGA, PARA LA TOS CURAR,
PARA LA BARRIGA ALGARROBO Y CHAÑAR

“Para cólicos nosotros tomamos salvia, “El chañar es para la tos, que se toma
molle o pimiento, que es bueno para como jarabe. Tienes que comprar arro-
el estómago. Se pone en ceniza calien- pe de chañar, pero así no más, nosotros
te. Lo quiebras y metes la ceniza en un comemos como uvas. Le remojamos,
trapito negro y te lo envuelves ahí y le tostamos y así se consume.
pones altirito en el estómago. El algarrobo igual, hay que hacer añapa.
Para disentería dicen que da cuando Comerse con harina tostada.
uno tiene demasiado frío en el estó- Puede ser una vez al día, algo así. Te ha-
mago. Ahí se hacen heces con sangre, ces un jarro y vas tomando.”
especialmente los niños, y pasa cuando
comen escarcha en invierno. A quienes
les ocurre este mal, entonces tienen
que tostar cáscara de granada con ha-
rina blanca tostada y tomar un cocho
de esto.”

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PARA LA ESPALDA BAJA Y CUANDO EL OÍDO TIENE
MATRIZ, HIGO Y PELO DE MAÍZ DOLOR, SIRVE LA FLOR
DE ROJO COLOR
“El pingo pingo es para dolor de espal-
da, lumbago, riñones y matriz o vientre. “Dolor de oído, es esa florcita rojita que
También el pelo de maíz de color amari- está ahora apareciendo. Se llama doc-
llo, sirve para los riñones y las hojas de ca, dedo o bálsamo. Se le pellizca y te
higo, como infusión. Eso te hace limpiar colocas en tu oído como un tapón y eso
todo, cuando está inflamado. Para la sis- te calma. También, cuando te pica por
titis o el dolor para hacer pipí, eso tienes adentro, con gripe, es lo que más te hace
que tomar, varia gente sanó con eso últi- calmar. Es como unas gotitas, te lo sa-
mo que te digo.” cas y te sale bien negro o verde, de esas
plantitas.
Todo el calor lo chupa, todo en el oidito,
cuidado de que no se entre todo. La pun-
tita. Aquí hay hartos de eso.”

¿Has usado algunas de estas recetas? ¿Conoces otras recetas así?


¡Compártelas con el grupo, como lo hace Emiliana!
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Rica rica (Acantholippia deserticola).
Foto por Mauricio Mercadante.

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SAHUMERIOS

“Un sahumerio para mí, es un agradecimiento a la


Tierra. Y lo estoy haciendo, porque sin hacerlo, yo
también me siento mal. Como que me falta algo, de
comer, o de dar a otra persona.
En los sahumerios hay diferentes momentos, según
como está la Tierra, las estaciones del año. Hay para
Todos los Santos, donde se entrega a las almas.
En el mes de agosto, estos días hay que hacer pago
a la Pacha mama, agradeciendo que está la Virgen
abierta, la Tierra. Entonces ahí hay que aprovechar
de darle, hacerle su pago.
Allá se hace al principio de mes.”
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UN EJEMPLO DE SAHUMERIO

“Yo presento esta mesa, que está preparado para todo y ahí yo les
digo a los invitados si ellos quieren dar un rezo, que lo den. Eso
también se entrega a la Pacha Mama, junto con esos misterios.
En ese misterio todo viene. Viene Pacha, viene trabajador, viene
casa. Vienen con sus figuras, los misterios. Si quieres rezar para
tu casa, trabajo, ahí le ponemos coquita, un poquito de purito, de
todo.
Ahí le hacemos un hoyito y ahí le echamos el wake. Entonces, le
quemamos el sahumerio hasta que pase y ahí termina todo. Ahí
donde hemos hecho el wake, ahí tenemos que enterrarlo.
No tiene que botarse, se entierra ahí mismo. Se entierra y se co-
loca en el hoyo. Se tapa, porque ellos tienen que aprovechar y eso
es sagrado. Es así.
Se usa un aguayo para hacer el sahumerio, para incensiar, para
pedir perdón. Hay que pedir al Señor, todo lo que uno quiera.
Para tu salud, para que no te estés enfermando, para que te vaya
bien. Poner una intensión, cada persona y así. Por lo menos, para
estos hitos. Eso lo hacemos en el año cinco veces.

Cuando lo haces con la fe todo se hace, cuando no,


entonces no resulta. Es la intensión, el corazón,
la fuerza y eso para participar a los niños, para
que aprendan, también sirve. Si no, de donde van
a saber, porque muchos no sabemos. Nadie nos
ha enseñado así, nadie, entonces es muy bueno
que salga en este libro.Esto para mí también es
importante. Me interesa que quede para las otras
generaciones.”

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“Nosotros no debemos olvidar y nuestros hijos
también tienen que saber cómo agradecer a la Pacha
mama. No debemos olvidar que ellos son los futuros
que van a vivir más que nosotros.
Esto es mi compartir, para decirles lo que yo sé.”

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Algunas preguntas para conversar
y reflexionar en grupo

1. ¿Qué aportes y beneficios crees que tiene la medicina tradicional


ancestral para las personas? ¿Qué diferencias hay con la medicina
alópata? ¿Porqué podrían ser complementarias?

2. ¿De qué manera se preservan los conocimientos de la medicina


tradicional? ¿qué puedes hacer tú para contribuir a ello?

3. ¿A qué sanadora o curandero conoces? ¿Sabes cómo aprendió lo que


hace?

4. ¿Conoces qué plantas son útiles para el caso de alguna enfermedad? ¿en
qué ocasión y cómo las tomas?

5. ¿Tienes plantas medicinales en tu casa, escuela o comunidad? ¿cuáles?


¿para qué sirven? Comenta en grupo.

6. ¿Conoces alguna receta de este tipo? Convérsalo con el grupo.

7. Si has sido atendida(o) por un sanador tradicional, ¿cómo ha sido tu


experiencia? Compártelo con el resto.

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NOTAS

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GLOSARIO

Alumbre: mineral usado en la medicina ancestral para ciertos


dolores en el cuerpo.
Bizma: composición de medicamentos o ungüentos fabricados
con hierbas y líquidos, semejantes al alcohol
Clisado: agrietado o que tiene grietas.
Chullpas: tumbas mortuorias construidas sobre la superficie y
que eran consideradas huacas sagradas.
Cortadera: arbusto de hojas filosas y largas que crecen a orillas
de los ríos, también llamado cola de zorro.
Cura del empacho: se refiere a cuando un niño tiene pegado algo en
el estómago. Una sanadora le friega con pomadas para mejorarlos.
“El ánimo”: se dice de la persona cuando está enferma o no tiene
buen ánimo.
Entrega a las almas: según la creencia indígena cuando una per-
sona se asusta se le va el espíritu y hay que llamarle por medio de
algún ritual pidiéndole a la tierra que lo entregue.
Está la Virgen abierta: se refiere a la Pachamama, donde según
la cosmovisión andina para el mes de agosto la tierra se abre
para recibir los regalos y ceremonias, comenzando así, un nuevo
ciclo agrícola.
Fitoterapia: terapias realizadas con productos de origen vegetal
para prevenir o curar enfermedades.
Herbolarios: tiendas donde se venden hierbas medicinales tam-
bién asociado a lo yerbateros.
Jampiris: médico tradicional aymara conocedor de las plantas y
lector de hoja de coca.
Mal de ojo: cuando una persona o un niño se enferma porque lo
han mirado con envidia.

72
Médicos nahuas: se le conoce como los encargados de la me-
dicina náhuatl, quienes tenían mucho conocimiento como
componedores de huesos y otros males, siempre enfocando la
medicina como algo integral.
Millo: piedra alumbre.
Misterios: algo que no se sabe pero que igual se le rinde homena-
je o se le hace pago.
Nuditos: se refiere a las coyunturas de los huesos.
Qolliris: voz aymara que se refiere a los sanadores o curanderos.
Sahumerios: se hace con diferentes plantas que se queman en
las brasas. Ese humo es medicinal y se utiliza en algunas cere-
monias indígenas.
Soberos: personas que hacen friegas con pomadas, aceites y gra-
sas de animales.
Temazcales: es un rito ancestral donde se aplican baños de va-
por acompañado con cantos y hierbas medicinales.
Wake: se refiere a hacer un agradecimiento a lo sagrado, es decir,
a la tierra, los cerros, el agua, etc.
Yatiri: persona sabia de gran conocimiento en medicina ances-
tral, lectura de hoja de coca y ceremonias indígenas.

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Referencias bibliográficas y
fotográficas

1 Vela, Alejandro. Medicina Tradicional de las 3 redes de salud Proyecto de Apoyo a la Reforma de Salud, p. 23
2 Rodríguez, Iru Pablo. Etnografías corporales. Dialogo entre las manos y el cuerpo como medio de sanación,
un acercamiento etnográfico al trabajo de los hueseros de cliza en Cochabamba, Bolivia. Universidad Mayor
de San Andrés, p. 3
3 Ídem.
4 Ídem.
5 Salvador, Pedro. La cirugía invisible: el caso de los hueseros Escobar de Cliz, Revista Española de Antropo-
logía Americana, vol. 41, núm. 1, 2011, p.128.
6 Secretaría General de la Comunidad Andina. Mejoramiento de la nutrición en poblaciones indígenas de la
CAN. Lima, 2011, p. 32.
7 Rodríguez, Iru Pablo. Etnografías corporales. Diálogo entre las manos y el cuerpo como medio de sana-
ción, un acercamiento etnográfico al trabajo de los hueseros de cliza en Cochabamba, Bolivia. Universidad
Mayor de San Andrés, p. 3
8 Servando Z. Hinojosa. Directivas Vocacionales entre los Hueseros Mayas de Dos Comunidades Guate-
maltecas, 2000, p. 5
9 https://es.wikipedia.org/wiki/Hip%C3%B3crates#/media/ Archivo:Hippocrates_pushkin02.jpg.
10 Iru Pablo. Etnografías corporales. Dialogo entre las manos y el cuerpo como medio de sanación, un acerca-
miento etnográfico al trabajo de los hueseros de cliza en Cochabamba, Bolivia. Universidad Mayor de San
Andrés, p. 5
11 Fagetti, Antonella. Los que saben. Testimonios de vida de médicos tradicionales de la región de Tehuacán.
Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades, Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, Puebla.
México: 2003.
12 Servando Z. Hinojosa, Directivas Vocacionales entre los Hueseros Mayas de Dos Comunidades Guate-
maltecas, 2000.
13 Foto consultada de Vargas, Alex, López, Marcelo, Lillo, Claudio, & Vargas, María Josefina. El papiro de
Edwin Smith y su trascendencia médica y odontológica. Revista médica de Chile, 2012, https://dx.doi.
org/10.4067/S0034-98872012001000020. También de https://en.wikipedia.org/wiki/File:Edwin_Smi-
th_Papyrus_v2.jpg
14 Poma de Ayala, Felipe Guamán. Nueva Cronica y Buen Gobierno, Paris: Institut d’Ethnologie, 1936. Ima-
gen en https://es.wikipedia.org/wiki/Archivo:Kallawayas.png
15 Viesca, Carlos y Ramos de Viesca, María. Aportaciones de la medicina náhuatl prehispánica., Arqueología
Mexicana, número 130, pp. 66-73. También en Saldaña, Juan José. Historia Social de las Ciencias en Amé-
rica Latina. Coordinación de Humanidades., México, 1996, p. 147.
16 Viesca, Carlos y Ramos de Viesca, María. Aportaciones de la medicina náhuatl prehispánica., Arqueología
Mexicana, número 130, pp. 66-73. También en Saldaña, Juan José. Historia Social de las Ciencias en Amé-
rica Latina. Coordinación de Humanidades., México, 1996, p. 147.
17 Tratamiento médico de las fracturas. Códice Florentino, lib. X, ff. 111v y 112r. Digitalización: Raíces.
En https://arqueologiamexicana.mx/mexico-antiguo/el-tratamiento-de-las-fracturas. Tomado de
Viesca, Carlos y Ramos de Viesca, María. Aportaciones de la medicina náhuatl prehispánica., Arqueología
Mexicana, número 130, pp. 66-73.

74
18 Ídem.
19 Ídem.
20 Foto extraída de Frisancho Velarde, Óscar. Concepción mágico-religiosa de la Medicina en la América
Prehispánica. Acta méd. Peruana [online]. 2012, vol.29, n.2 [citado 2019-09-21], pp.121-127. Disponible
en: <http://www.scielo.org.pe/scielo.php?Script=sci_arttext&pid=S1728-59172012000200013&lng=es&n-
rm=iso>. ISSN 1728-5917. Dibujo de Prácticas médicas en la Antigua América, IE, México, 1987, M.
Guzmán Peredo.
21 Ídem.
22 Marco Antonio. Medicina tradicional y la medicina basada en la evidencia. El caso de un huesero de dos
comunidades afromestizas de Veracruz, México, Antropología., 42 , 2008, p. 72.
23 Rodríguez, Iru Pablo. Etnografías corporales. Dialogo entre las manos y el cuerpo como medio de
sanación, un acercamiento etnográfico al trabajo de los hueseros de cliza en Cochabamba, Bolivia.
Universidad Mayor de San Andrés, p. 5.
24 Ídem.
25 Íbid., p.125.
26 Íbid., p.124.
27 Velasco, Oscar. Aún nos cuidamos con nuestra medicina - Inventario sistematizado de las prácticas sani-
tarias tradicionales existentes en las poblaciones originarias de los países andinos”, Organismo Andino de
Salud – Convenio Hipólito Unanue , Comisión Andina de Salud Intercultural – Lima: ORAS – CONHU;
2010, p.119.
28 Foto de Salvador, Pedro, en artículo Los hueseros Escobar. Hibridación entre la medicina tradicional y
la biomedicina en Cochabamba, Bolivia. Nuevo Mundo Mundos Nuevos, consultado el 4 de noviem-
bre de 2019, http://journals.openedition.org/nuevomundo/61317; DOI : 10.4000/nuevomundo.61317.
Descargable en https://journals.openedition.org/nuevomundo/61317
29 Foto consultada de Salvador, Pedro. La cirugía invisible: el caso de los hueseros Escobar de Cliz, Re-
vista Española de Antropología Americana vol. 41, núm. 1, 2011, p.133. Descargable en https://dialnet.
unirioja.es/servlet/articulo?codigo=3599497
30 Foto de Pedro Pablo Salvador Hernández, Luxación en el hombro: Vendaje sobre el emplasto de
tabaco criollo, URL:http://journals.openedition.org/nuevomundo/docannexe/image/61317/img-3.
jpg,Extraída de artículo Pedro Pablo Salvador Hernandez, Los hueseros Escobar. Hibridación entre la
medicina tradicional y la biomedicina en Cochabamba, Bolivia , Nuevo Mundo Mundos Nuevos . URL:
http://journals.openedition.org/nuevomundo/61317 ; DOI : 10.4000/nuevomundo.61317.
*Fotografías Andrea Vera Veloso: portada y páginas 1, 10, 13, 14, 15, 30, 33, 39, 41, 42, 46, 47, 49, 50, 51
y 57.

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