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Alana

El documento narra la historia de Alana, una estudiante nueva que tiene un encuentro incómodo con Heaven en el baño de la escuela. Más tarde, Heaven planea con sus hermanos jugarle una broma a Alana en la fiesta de bienvenida anual de la escuela para tomar venganza por los problemas que les causó.

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Fabi Perales
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Alana

El documento narra la historia de Alana, una estudiante nueva que tiene un encuentro incómodo con Heaven en el baño de la escuela. Más tarde, Heaven planea con sus hermanos jugarle una broma a Alana en la fiesta de bienvenida anual de la escuela para tomar venganza por los problemas que les causó.

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Alana

Yo…yo…yo no tenía ni puta idea de que carajos había ocurrido. Me acerqué al lavabo mojando mi
cara con agua fría, tratando de sacarme de mi estado de shock.

¿En serio me acaba de hacer un chupón? ¿Sin siquiera conocerme? ¡¿Pero a este que le pasa?!

No podía procesar todo a la vez, levante mi cara húmeda y note la pronunciada marca que el
desgraciado me dejó, la oculté con mi cabello y salí disparada del baño.

Llego a la cafetería nuevamente y todo está normal…Sav sigue comiendo su almuerzo y el grupito
de Heaven habla como si nada hubiese pasado.

-Bueno Sav… pasaré el resto del descanso en la biblioteca...ne…necesito unos libros para mi última
clase -excusé y tomé todo rápidamente- Nos vemos mañana -dije y salí sin esperar respuesta.

Llegué a casa con el auto abollado y la cabeza abrumada, lo único que deseaba era sacarme esta
ridícula ropa y tirarme en mi cama. Claramente estaría sola durante unas buenas horas, papá
llegaba hasta la noche.

-Señorita Michaelson, ¿desea alguna botana? -preguntó la señora que ayudaba a mi padre a no
morir de hambre.

-Ehh solo Alana y no gracias, comí en la escuela-mentí- ahora si me disculpas me quedare en mi


habitación.

Entre en mi cuarto y lo primero que hice fue observar las vistas, mi padre no mentía cuando me
dijo que las vistas del atardecer son asombrosas. Me di una ducha rápida, los flashbacks del
incidente del baño llegaban a mi cabeza cada dos por tres, traté de ignorarlo campalmente, pero
se me hacía imposible no sentir cosquilleos al cerrar los ojos y recordar su suave y cálida
respiración por mi cuello.

Sacudí la cabeza y me cambié con algo cómodo, tiré las sabanas y me lancé tratando de conciliar el
sueño.

-Lana, despierta- escuche ruidos molestos - cariño? …cielito? …terroncito? - me removí en mi cama
y bufé- ¡Joder hija, despierta de una vez! -abrí mis ojos de golpe-

-Ay, ¿pero por qué tanto alboroto? Me podrías despertar con cariño padre. -zanje algo molesta,
odiaba que me despertaran, me ponía de mal humor.

-Disculpa? Vengo llamándote por apodos cariñosos y solo me diste la espalda y gruñiste-se quejó
ofendido- En fin, hora de cenar y además debemos hablar.

Uy, lo que se te viene cariño.

No me llames así.

Me levanté y bajé pisándole los talones a mi padre.


-y bien? ¿Me vas a explicar cómo fue qué pasó lo de tu escuela? -preguntó serio- Ehhh pues
choqué -dije obvia- recibí una mirada severa de su parte por lo que supe que no estaba para
juegos.

-Choqué porque tuve un inconveniente, me golpeé la cabeza y lue- ¿Te golpeaste la cabeza? ¿Estás
bien hija? -me cortó preocupado-

-Sí, si tranquilo que no fue nada grave. Bueno debemos reparar el auto y ...dos motos -susurre lo
último- Suspiró hondo y me miró.

-Está bien, me pondré en contacto con el taller y listo. Ahora, no manejarás más, desde mañana te
asignaré un chofer y tu nuevo uniforme llegó, debe estar en la lavandería. –informó mientras
ingería su cena- Bueno nena, debo terminar unos papeles y revisar correo por lo que estaré en mi
despacho, si necesitas algo me buscas.

-Claro pa, yo iré a descansar, nos vemos. –me levanté y volví a la habitación-

Estaba acostumbrada a que cosas extrañas me pasaran, pero esos chicos eran…misteriosa y
adictivamente guapos, tenía muchas preguntas sobre ellos, pero…prefería no involucrarme tanto,
aunque bien sé que mi curiosidad ganará…como siempre.

Desperté por el estúpido sonido de la alarma, me pare y fui al baño para poder asearme, cuando
alce la mirada hacia el espejo logre divisar que la marca ya no estaba roja, sino morada.

Estúpido Troglodita

Saqué molesta la bolsa de maquillaje y traté de cubrirlo con base y corrector, no voy a negar que
el recuerdo me pone la piel de gallina y no en un mal sentido….

-Buenos días padre

-Buenos días hija, ¿está bien el uniforme? –preguntó- Si, este está más que perfecto.

-El auto está esperándote fuera, se encargará de llevarte a donde necesites hasta que arreglemos
lo del auto, ahora si me disculpas voy tarde a una junta- se levantó ajustando su corbata y
acercándose a mí para darme un beso en la frente- Nos vemos Lana.

Abrí la puerta y bajé del auto, entré a la escuela encontrándome con la melena morena de Sav por
lo que corrí hacia ella.

-Hola Hola –saludé- Hey Alana

- ¿lista para historia? - pregunto con media sonrisa- eso creo.

Luego de esa breve conversación nos dirigimos al aula. Cuando estábamos por los pasillos
identifique el cuerpo alto y fornido del cavernícola sexy que me había marcado ayer. No pude
ocultar mis nervios al verlo, pero cuando hice el ademan de mirarlo a la cara, él solo la fijó en un
punto x…ignorándome del todo.

-Estoy más que segura que Hoshin nos pone proyecto de inicio, siempre hace eso –dijo Sav
sacándome de mis pensamientos-

- ¿Supongo? - dije recibiendo una mirada de pocos amigos de la morena-

Ingresamos al aula, Savannah se sentó al fondo como siempre y yo tomé asiento por el medio, a
los minutos sentí el calor corporal de otra persona por lo que volteé encontrándome con aquel
castaño de ojos miel…Hunter.

-Hey Michaelson, ¿tomado mí asiento? –cuestionó-

-Es Alana y…y-yo lo siento, no sabía que era tu asiento –me disculpé mientras tomaba mis cosas
rápidamente y me levantaba- Sentí un tirón en mi brazo antes de poder escapar.

- ¿A dónde vas? –rió- no te estaba corriendo Alana, solo estaba bromeando –sonrió coqueto y me
jaló para que me sentara nuevamente- Tranquila que yo no muerdo, más bien, te ayudaré con lo
que necesites –guiñó un ojo-

-Claro –lancé- uhmm gracias.

Durante el resto de la clase podía sentir miradas por mi nuca y el costado de mi cara, me di cuenta
que provenían de los gemelos. Había gran diferencia entre ellos, la de Hunter no me quemaba,
pero la de Hades sí.

Heaven

Sip, creo que le reinicié el sistema a Alana. La había dejado atónita y a juzgar por su reacción
parecía que estaba a un empujón de desarmarse. Volví a la cafetería con una sonrisa gigante y me
senté.

- ¿Hades ya volvió? - pregunté a Hunter- Si, está comprando comida, ¿sabes si le paso algo? Estaba
algo alterado cuando llego.

-ehh no, ni idea –respondí- Y? haremos la fiesta o que – habló Grace con emoción- Saben que es
tradición de todos los años la fiesta de bienvenida, este año no puede ser la excepción.

-No lo será. Propongo la casa de mi padre, no está en la ciudad así que no habrá problemas-
informé recibiendo una mirada de desaprobación por parte de Hunter-

-Heaven, a papá no le gustará la idea, no deberías hac- Me importa una mierda Hunter, yo igual
vivo ahí, además ni se va a enterar. La fiesta se hace ahí porque se hace.

Mejor tener territorio conocido cerca, así…podía hacer de las mías.

- ¿Alguien sabe alguna noticia del principito? - preguntó Hades- Supongo que Vincent llega para la
fiesta ¿no?
-Ese rubito no se pierde ni muerto una fiesta, pero la verdad no sé cuándo llega, en fin, luego
hablo con él, debo ir a clases, nos vemos en la casa.

Llegué a casa de mi madre entrando sin avisar, subí a mi habitación para tomar mis cosas e irme lo
antes posible, no quería cruzar palabra con aquella mujer. Antes de irme tomé mi celular y le
marqué al grano en el culo que desgraciadamente aprecio, Vincent, mi mejor amigo.

<<Llamada Vincet>>

-Hey bro

-Que pasa Heav

-Llegaras para la fiesta ¿no?

- ¿Por quién me tomas? No deberías ni cuestionarlo.

-Me lo imaginé, te estás perdiendo de muchas cosas rubio, llega pronto para ponerte al tanto,
Hablamos luego.

-Uhmm debido a tu tono es una chica ¿no?

-Trae tu trasero aquí y lo averiguarás. Hasta luego idiota.

-Yo también te quiero -rio-

Colgué y salí sin más. Llegué a casa de mi padre, era igual o más grande que la de mi madre, subí a
mi habitación y me tiré en la cama. La imagen de la cara perpleja de aquella pelirroja no me
abandonaba, debía admitir que era una chica misteriosa y muy pero muy linda, sería divertido
jugar con ella un poco.

Desperté con pereza y me alisté para salir, tomé uno de los autos de mi padre ya que mi moto
seguía sin ser reparada.

AGG, estúpida chica, ¿Por qué no veía por dónde maneja?

Estacioné en mi lugar y bajé para encontrarme con mis hermanos. Me apresure para alcanzarlos y
les di un zape en la cabeza a modo de saludo.

-Siempre tan cariñoso Heaven –sonrió falsamente- Hades solo me miro con repugnancia, casi casi
como siempre.

-Escuchen, ayer hable con Vincet y ya me confirmó que si llegará para la fiesta. Ahora, eso no es lo
que quería comentarles. Ustedes saben cómo son esas fiestas, sobre todo con los nuevos y debido
a los desastres que Michaelson nos ocasionó, propongo que juguemos con ella…un poco.

Se miraron entre ellos, Hunter dudaba un poco, pero al ver a Hades asentir no dudo en aceptar
también.
-Debemos de organizar todo, díganle a Grace que se encargue de los preparativos y que empiecen
a correr la voz de la maldita fiesta. Tengan por seguro que será una de las mejores –esbocé una
sonrisa macabra-

Ambos asintieron y se dirigieron a sus aulas. Me dirigí a mi casillero para poder dejar la mochila,
cuando por el rabillo del ojo veo a Alana llegar, esta vez portaba un uniforme que, si era de su
talla, marcando todas y cada una de sus curvas.

Noté el rojizo de sus mejillas al mirarme, pero no quise darle el gusto de saber que si la había
notado. Mi orgullo puede más y ella no es más que una niña nerviosa. La ignoré mientras pasó por
mi lado y luego me fui a mi clase.

Tenía la necesidad de que llegara esa fiesta, quizás esta sea más interesante y movida que la del
anterior año.

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