Autor: Horacio Silvestre Quiroga Forteza (Uruguay, 1878 – Argentina, 1937) fue un cuentista,
dramaturgo y poeta uruguayo.
LOCALIZACIÓN DE LA OBRA. INFLUENCIA DE LA VIDA DEL AUTOR.
Los cuentos que configuran esta obra fueron escritos por Horacio Quiroga a principios del siglo XX,
entre 1917 fecha en la que se publicó “Cuentos de Amor, de locura y de muerte”
Quiroga se vio influenciado por autores como Kipling y Edgar Allan Poe. A éste último lo descubrió
en su juventud, en la temporada que pasó en París
Según algunos críticos literarios, la etapa más brillante y decisiva en su carrera como escritor se
inicia con su libro “Cuentos de Amor, de Locura y de Muerte”, Esta obra es una colección de 15
relatos de los que vienen siete en el libro que estoy comentando.
Hablar de la obra de Horacio Quiroga no parece posible sin comentar su propia vida. La muerte, la
soledad, la decadencia, el fracaso y la lucha por evitarlos son constantes en la vida del autor y en la
de sus personajes. La muerte, personaje central en la mayoría de sus cuentos, fue también
protagonista en su historia personal: A los dos meses de edad murió su padre accidentalmente por
disparársele una escopeta. Más tarde, mueren dos hermanas suyas de fiebre tifoidea. Su padrastro,
paralítico, se suicidó con una escopeta cuando Quiroga era adolescente. En 1902, cuando
examinaba una pistola se le escapó un tiro que mató a su mejor amigo y en 1915 se suicidó su
esposa. Él mismo, cuando descubrió que tenía cáncer, optó por el cianuro para quitarse la vida.
La trágica vida de Horacio Quiroga, llena de suicidios y muertes, llegó a obsesionarlo de tal manera
que todos sus cuentos y novelas tienen un contenido macabro y morboso. Su estancia en Misiones
hace que todo este contenido se base en características de animales y su contacto con la muerte.
Podemos apreciar también en sus obras que el contacto con la naturaleza, con los animales de la
selva y con la vida primitiva también dejaron huellas en su obra literaria
“LA GALLINA DEGOLLADA”
PERSONAJES.
El cuento tiene dos personajes principales, Manzini y Berta. Es un matrimonio acomodado, joven. El
resto de los personajes el cuento son Bertita, la hija sana; los cuatro hijos deficientes y la sirvienta.
Berta es una mujer joven, que había sido feliz hasta que el primer hijo sufre una meningitis. Está
enferma de un pulmón y poco a poco va siendo cada vez más infeliz y amargada por las
enfermedades de sus hijos, llegando a despreciarles y abandonarles y a reprochar a su marido que
la culpa de lo que les ha pasado es suya por pensar que es una enfermedad genética.
Manzini es un hombre joven, acomodado. Como su esposa, al comienzo de su matrimonio es feliz,
pero poco a poco se va haciendo cada vez más irascible hasta que llega a echar en cara que la
enfermedad de su esposa es la causante de lo que les ha pasado a sus hijos. Ambos tienen un
fuerte deseo en la vida: Tener hijos normales, lo que se convierte en una obsesión.
Bertita es una niña, que los padres la tienen entre algodones, por lo que da la sensación de ser una
niña consentida.
La criada, es la que al final se encarga del cuidado de los hermanos.
Los cuatro hermanos deficientes, en torno a los cuales gira todo el cuento, ya que son los
culpables del deterioro del matrimonio y de la obsesión de sus padres por tener hijos normales. Los
cuatro son niños sanos y guapos al nacer, pero por culpa de la meningitis se quedan deficientes,
hasta el punto de no ser capaces de valerse por sí mismos. Están continuamente solos en un banco
del jardín de su casa.
3. TIEMPO Y ESPACIO.
La acción se desarrolla en las afueras de Buenos Aires, pues el autor nos da una pista para su
localización: “Después de almorzar, salieron todo. La sirvienta fue a Buenos Aires y el matrimonio
a pasear por las quintas”. Aunque no hay referencias directas de la época, por el contexto y los
personajes se puede decir que es contemporáneo del autor. Es un cuento que se desarrolla en un
ambiente burgués, por la forma de ser de los personajes y por detalles como que viven en una casa
con jardín en un barrio rico a las afueras de Buenos Aires, tienen un médico familiar que acude a la
casa y la criada se encarga de la atención y cuidado de los niños.
TEMA.
Las relaciones personales entre una pareja y su deterioro ante las adversidades, llegando a hacerse
acusaciones que jamás se hubieran hecho, hiriendo profundamente a la otra persona. También el
autor trata el tema de cómo algo que se desea tanto se convierte en una obsesión y una vez
conseguido por más que se cuide, se puede perder en cualquier momento.
ESTRUTURA DEL CUENTO.
Es un relato corto (7 páginas), narrado por un narrador externo, que conoce la historia, pero que no
tiene nada que ver con ella. Narra los hechos sin meterse en los pensamientos de los personajes.
El narrador va contando la historia intercalando diálogos, fundamentalmente entre los dos
personajes principales, Berta y Manzini.
Comienza narrando la historia en pasado, presentando a los 4 hermanos deficientes, su deficiencia
y el lugar donde viven (planteamiento), para pasar a narrar lo que había sucedido en aquel hogar
desde que nació el primer niño hasta que nace la niña (desarrollo) y casi sin darnos cuenta nos
lleva al final del cuento que es el momento en que los hermanos devoran a la niña (desenlace).
El narrador
omnisciente es un tipo de narrador externo, es decir, no es un personaje de la historia, sino alguien
ajeno a ella, que no se sabe quién es en realidad. Es por ello que, el narrador omnisciente, utiliza la
tercera persona del singular.
El narrador omnisciente describe lo que los personajes ven, oyen, piensan y sienten; e incluso puede
describir y narrar hechos que no hayan sido presenciados por ningún personaje. Es un narrador que
está, o puede estar, en todas partes y tiene la capacidad de poder penetrar la mente de todos los
personajes de la historia. Conoce sus pensamientos, sus deseos más íntimos…, puede conocer también
sus sueños, sus temores. El narrador omnisciente puede viajar al pasado si lo desea y conocer también el
futuro, utilizando para ello recursos temporales como la retrospección o la anticipación,
respectivamente.