Depresión
31 de marzo de 2023
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Datos y cifras
• La depresión es un trastorno mental común. Se estima que en todo el
mundo el 5% de los adultos padecen depresión (1).
• La depresión afecta más a la mujer que al hombre.
• La depresión puede llevar al suicidio.
• Hay tratamientos eficaces para la depresión, ya sea leve, moderada o
grave.
Datos y cifras
• La depresión es un trastorno mental común.
• Se estima que, en todo el mundo, el 5% de los adultos padecen
depresión.
• La depresión afecta más a la mujer que al hombre.
• La depresión puede llevar al suicidio.
• Hay tratamientos eficaces para la depresión, ya sea leve, moderada o
grave.
Generalidades
El trastorno depresivo (o depresión) es un trastorno mental común. Implica un
estado de ánimo deprimido o la pérdida del placer o el interés por actividades
durante largos períodos de tiempo.
La depresión es distinta de los cambios habituales del estado de ánimo y los
sentimientos sobre el día a día. Puede afectar a todos los ámbitos de la vida,
incluidas las relaciones familiares, de amistad y las comunitarias. Puede deberse a
problemas en la escuela y laborales o causarlos.
La depresión puede afectar a cualquiera. Quienes han vivido abusos, pérdidas
graves u otros eventos estresantes tienen más probabilidades de sufrirla. Las
mujeres son más propensas a la depresión que los hombres.
Se estima que el 3,8% de la población experimenta depresión, incluido el 5% de
los adultos (4% entre los hombres y el 6% entre las mujeres) y el 5,7% de los
adultos mayores de 60 años. A escala mundial, aproximadamente 280 millones de
personas sufren depresión (1). La depresión es aproximadamente un 50% más
frecuente entre las mujeres que entre los hombres. En todo el mundo, más del
10% de las embarazadas y de las mujeres que acaban de dar a luz experimentan
depresión (2). Cada año se suicidan más de 700 000 personas. El suicidio es la
cuarta causa de muerte en el grupo etario de 15 a 29 años.
Aunque hay tratamientos conocidos y eficaces contra los trastornos mentales, más
del 75% de las personas afectadas en los países de ingreso bajo y mediano no
reciben tratamiento alguno (3). Entre los obstáculos a una atención eficaz cabe
destacar la falta de inversión en atención de salud mental y de proveedores de
atención de salud capacitados, así como la estigmatización asociada a los
trastornos mentales.
Síntomas y tipologías
En un episodio depresivo, la persona experimenta un estado de ánimo deprimido
(tristeza, irritabilidad, sensación de vacío) o una pérdida del placer o del interés
por actividades.
Un episodio depresivo es distinto de las variaciones habituales del estado de
ánimo. Estos episodios abarcan la mayor parte del día, casi todos los días,
durante al menos dos semanas.
Pueden presentarse varios síntomas más, como:
• dificultades para concentrarse
• un sentimiento de culpa excesiva o de baja autoestima
• falta de esperanza acerca del futuro
• pensamientos de muerte o suicidio
• alteraciones del sueño
• cambios en el apetito o en el peso
• sensación de cansancio acusado o de falta de energía.
La depresión puede causar dificultades en todos los aspectos de la vida, incluidas
la vida comunitaria y en el hogar, así como en el trabajo y la escuela.
Los episodios depresivos pueden clasificarse en leves, moderados o graves, en
función del número y la intensidad de los síntomas, así como de las repercusiones
en el funcionamiento de la persona.
Los episodios depresivos pueden pertenecer a diferentes tipologías:
• trastorno depresivo de un solo episodio: la persona experimenta un primer y
único episodio;
• trastorno depresivo recurrente: la persona ha padecido ya al menos dos
episodios depresivos, y
• trastorno bipolar: los episodios depresivos alternan con periodos de episodios
maníacos, que incluyen euforia o irritabilidad, mayor actividad o energía, y
otros síntomas como aumento de la verborrea, pensamientos acelerados,
mayor autoestima, menor necesidad de dormir, distracción y comportamiento
impulsivo e imprudente.
Causas concomitantes y prevención
La depresión es el resultado de interacciones complejas entre factores sociales,
psicológicos y biológicos. Quienes han pasado por circunstancias vitales adversas
(desempleo, luto, eventos traumáticos) tienen más probabilidades de sufrir
depresión. A su vez, la depresión puede generar más estrés y disfunción, y
empeorar la situación vital de la persona afectada y, por consiguiente, la propia
depresión.
La depresión está estrechamente relacionada con la salud física y, por
consiguiente, la salud física desempeña un papel en la depresión. Muchos de los
factores que influyen en la depresión (como la inactividad física o el uso nocivo del
alcohol) también son factores de riesgo conocidos para enfermedades como las
enfermedades cardiovasculares, el cáncer, la diabetes y las enfermedades
respiratorias. A su vez, las personas con estas enfermedades también pueden
estar sufriendo depresión a causa de las dificultades asociadas con el manejo de
su afección.
Está demostrado que los programas de prevención reducen la depresión. Entre las
estrategias comunitarias eficaces para prevenirla se encuentran los programas
escolares para promover un modelo de afrontamiento positivo entre los niños y los
adolescentes. Las intervenciones dirigidas a los padres de niños con problemas de
conducta pueden reducir los síntomas depresivos de los padres y mejorar los
resultados de sus hijos. Los programas de ejercicio para las personas mayores
también pueden ser eficaces para prevenir la depresión.
Diagnóstico y tratamiento
Hay tratamientos eficaces para la depresión, incluidos los tratamientos
psicológicos y la medicación. Busque cuidados si presenta síntomas de depresión.
Los tratamientos psicológicos son el primer tratamiento contra la depresión.
Pueden combinarse con antidepresivos en casos de depresión moderada y grave.
Los antidepresivos no son necesarios en caso de depresión leve.
Los tratamientos psicológicos pueden enseñar nuevas maneras de pensar, de
hacer frente a las situaciones o de relacionarse con los demás. Pueden incluir
terapia conversacional con profesionales y con terapeutas no especializados
supervisados. La terapia conversacional puede llevarse a cabo cara a cara o en
línea. Puede accederse a tratamientos psicológicos a través de manuales de
autoayuda, sitios web y aplicaciones.
Los tratamientos psicológicos eficaces contra la depresión incluyen:
• la activación conductual
• la terapia cognitiva conductual
• la psicoterapia interpersonal
• el tratamiento para la resolución de problemas.
Los antidepresivos incluyen los inhibidores selectivos de la recaptación de
serotonina (ISRS), como la fluoxetina.
Los proveedores de atención de salud deben tener presentes los posibles efectos
adversos de los antidepresivos, las posibilidades de llevar a cabo uno u otro tipo
de intervención (por disponibilidad de conocimientos técnicos o del tratamiento en
cuestión) y las preferencias individuales.
Los antidepresivos no se deben utilizar para tratar la depresión en niños ni como
tratamiento de primera elección en adolescentes, en quienes hay que utilizarlos
con suma cautela.
Para el trastorno bipolar se utilizan diferentes medicamentos y tratamientos.
Cuidado personal
El cuidado personal puede ser clave en el manejo de los síntomas de la depresión,
así como en el fomento del bienestar general.
¿Qué puede hacer?
• Trate de seguir haciendo cosas que solía disfrutar
• Mantenga el contacto con amigos y familia
• Haga ejercicio a menudo, aunque solo sea dar un paseo
• Siga, si es posible, unos hábitos alimenticios y de sueño regulares
• Evite o reduzca el consumo de alcohol y no tome drogas ilícitas, que pueden
empeorar la depresión
• Cuente a alguien de confianza cómo se siente
• Acuda a un proveedor de atención de salud.
Si tiene pensamientos suicidas:
• Recuerde que no está solo, que muchos han pasado por esto y encontraron
ayuda.
• Cuente a alguien de confianza cómo se siente
• Hable con un trabajador de la salud (un médico o un consejero)
• Únase a un grupo de apoyo.
Si cree que existe el peligro de que, a corto plazo, pueda hacerse daño, póngase
en contacto con un servicio de emergencia o con una línea de atención telefónica
para situaciones de crisis.
Respuesta de la OMS
En el Plan de Acción sobre Salud Mental 2013- 2030 de la OMS se establecen las
etapas requeridas para ofrecer intervenciones adecuadas a las personas con
trastornos mentales, en particular con depresión.
La depresión y la conducta autolesiva/el suicidio figuran entre las afecciones
prioritarias abordadas en el Programa de Acción para Superar las Brechas en
Salud Mental (mhGAP) (en inglés). El Programa tiene por objeto ayudar a los
países a impulsar los servicios destinados a las personas con trastornos mentales,
neurológicos y por abuso de sustancias a través de la atención prestada por
trabajadores de la salud que no son especialistas en salud mental.
La OMS ha elaborado manuales breves sobre intervenciones psicológicas para la
depresión que pueden ser administradas a personas y grupos por terapeutas no
especializados. Un ejemplo es el manual Enfrentando problemas plus (EP+), en el
que se explica la utilización de la activación conductual, el manejo del estrés, el
tratamiento para la resolución de problemas y el fortalecimiento del apoyo social.
Además, en el manual Terapia interpersonal grupal para la depresión se describe
el tratamiento en grupo de la depresión. Por último, el manual Pensamiento
saludable versa sobre la utilización de la terapia cognitivo-conductual para tratar la
depresión perinatal.
Referencias
1. Instituto de Sanimetría y Evaluación Sanitaria. Global Health Data Exchange
(GHDx) [Link] (consultado el 4 de marzo
de 2023).
2. Woody CA, Ferrari AJ, Siskind DJ, Whiteford HA, Harris MG. A systematic
review and meta-regression of the prevalence and incidence of perinatal
depression. J Affect Disord. 2017;219:86–92.
3. Evans-Lacko S, Aguilar-Gaxiola S, Al-Hamzawi A, et al. Socio-economic
variations in the mental health treatment gap for people with anxiety, mood,
and substance use disorders: results from the WHO World Mental Health
(WMH) surveys. Psychol Med. 2018;48(9):1560-1571.