Texto expositivo del poema Adonáis del escritor británico Percy Shelley.
Adonáis en una de las principales obras del poeta británico Percy Bysshe Shelley,
de la época del Romanticismo. Shelley escribió esta obra en honor a la muerte de
su querido amigo Keats, donde el poeta da vida en sus versos a divinidades
procedentes, por ejemplo, de la mitología griega con tal de relatar lo ocurrido de
una forma que sobrepasa el plano de lo terrenal. John Keats, fue un escritor,
contemporáneo de Shelley y miembro de la llamada escuela cockney, formada por
la segunda generación de poetas románticos ingleses.
Aparecen características propias de la vida rural. Los pastores, por ejemplo,
representan los poetas que han sobrevivido tras la muerte de Keats. En cuanto a
la naturaleza, observamos también el uso de metáforas relacionadas con las
estrellas
y el velo, que es un símbolo recurrente en la poesía de Shelley y refleja la forma
en la que al ser humano se le oculta la realidad a través de un mundo de
apariencia natural.
Shelley también hace referencia a la religión cristiana, y menciona en más de una
ocasión a Caín y a Cristo, por ejemplo:
“Él respondió que no, pero con una mano repentina
desnudó su frente marcada y ensangrentada,
que era como la de Caín o la de Cristo, ¡oh! que así debe ser!”
(estrofa XXXIV, versos 7-9).
Características del romanticismo en el poema Adonáis del escritor británico
Percy Shelley.
En el poema Adonáis, podemos encontrar características refrentes al
romanticismo, tales como:
Exaltación de los sentimientos y la subjetividad
Nostalgia por el pasado
La religión, las mitologías nórdicas y la espiritualidad.
La muerte.
En la estrofa XLIV podemos ver la personificación que Shelley emplea con
diversos
sentimientos, que en este caso son el amor y la vida:
“Cuando el pensamiento elevado
eleva un corazón joven por encima de su guarida mortal,
y el amor y la vida luchan en él por cuál
será su destino terrenal”
(versos 5-8).
Otro tema que aparece con frecuencia en el Adonáis es, por supuesto, la muerte,
que es también uno de los elementos principales del poema:
“¡Lloro por Adonais, está muerto!”
(estrofa I, primer verso).
También el deterioro, que aparece también en gran medida a lo largo del poema:
“Nos descomponemos
como cadáveres en un sepulcro: miedo y dolor
convulsionarnos y consumirnos día a día,
y frías esperanzas pululan como gusanos dentro de nuestra arcilla viva.”
(estrofa XXXIX, versos 6-9).