0% encontró este documento útil (0 votos)
96 vistas10 páginas

Resumen sobre Blastocystis hominis

Blastocystis hominis es un protista unicelular que se encuentra comúnmente en el intestino humano. Puede adoptar diferentes formas como vacuolar, avacuolar, granular y quística. Su papel como agente patógeno aún no está claro, aunque algunos estudios sugieren que puede provocar procesos inflamatorios e infecciones diarreicas. Se transmite a través de la ingestión de quistes procedentes de heces contaminadas.

Cargado por

Madeleine Flores
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
96 vistas10 páginas

Resumen sobre Blastocystis hominis

Blastocystis hominis es un protista unicelular que se encuentra comúnmente en el intestino humano. Puede adoptar diferentes formas como vacuolar, avacuolar, granular y quística. Su papel como agente patógeno aún no está claro, aunque algunos estudios sugieren que puede provocar procesos inflamatorios e infecciones diarreicas. Se transmite a través de la ingestión de quistes procedentes de heces contaminadas.

Cargado por

Madeleine Flores
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Universidad Autónoma de Querétaro

Facultad de Química
Semestre 2022-2

Materia:
Parasitología
Docente:
M.S.P Susana Flores Robles
Presenta:
Madeleine Geraldine Puc Flores

Resumen sobre

Blastocistis hominis

1
Universidad Autónoma de Querétaro
Facultad de Química
Parasitología
M.S.P. Susana Flores Robles
Alumna: Madeleine Geraldine Puc Flores

Breve resumen: Blastocystis hominis es un protista unicelular pleomórfico,


anaerobio estricto y enteroparasítico de gran prevalencia a nivel mundial que puede
encontrarse en el intestino humano y que podría provocar procesos diarreicos. Para
su diagnóstico en materia fecal se reconocen las formas vacuolar, avacuolar,
granular y quística. En muestras procedentes de medios de cultivo se han
reconocido además las formas de esquizonte y trofozoíto. Existen diversos tipos de
Blastocystis que, además de infectar a los humanos, pueden infectar animales de
granja, aves, roedores, anfibios, reptiles, peces e incluso cucarachas.
Su papel como causante de enfermedad en la especie humana no está aclarado y
muchos autores lo consideran un agente no patógeno, es decir no causante de
enfermedad, por lo que su hallazgo en heces sería carente de relevancia

Agente causal:
Historia y descubrimiento
En 1904 Prowazek, consideró a B. hominis
como una forma quistica de un flagelado.
En 1911 Alexeieff en su estudio sobre la
formación de quistes de Trichomonas
intestinales concluyó que representan a un
Ascomycete y le da el nombre de
Blastocystis enterocola.
En 1912 Brumpt lo consideró una levadura y
le dio el nombre de B. hominis.

Phylum: En 1917 Alexeieff lo consideró un vegetal y la


Sarcomastigophora relaciono con Blastomyces sp.
Subphylum: Sarcodina En 1922 Beaurepaire en un estudio sobre
Superclase: Rhizopoda Blastocystys hominis concluye que:
Clase: Lobosea
a) B. hominis se encuentra en diferentes
Subclase: Gymnamoeba
animales tanto de sangre fría y caliente, como
Orden: Amoebida
formas evolucionadas de flagelos o de
Género y especie: cualquier otro parásito vegetal o animal.
Blastocystis hominis b) B. hominis posee una forma vegetativa
diferenciada, parásita, cercano a ciertos
Blastomycetes y especialmente a
Saccharomycetes patógenos.

2
Universidad Autónoma de Querétaro
Facultad de Química
Parasitología
M.S.P. Susana Flores Robles
Alumna: Madeleine Geraldine Puc Flores
Epidemiología:
Actualmente, B. hominis es considerado como un parásito emergente a
pesar de que, desde 1899, Perroncito lo asoció con enfermedad
intestinal. En México, se han reportado frecuencias que van de 2.0% a
41.7%. La infección por B. hominis se adquiere por la ingestión de
quistes del parásito presentes en agua o alimentos contaminados con
heces humanas o de animales. En el intestino se dividen por fisión
binaria, observándose que los trofozoítos al penetrar en el epitelio
intestinal originan esquizontes e inducen en el huésped el desarrollo de
pequeñas ulceraciones, acompañadas de focos hemorrágicos,
principalmente en el colon.

Morfología
Blastocystis sp presenta dimensiones variadas, que van desde 2 hasta 200 m, cuyo rango promedio
es entre 5 y 40 um. Por lo menos se le reconocen seis estadios morfológicos: ameboide, avacuolar,
vacuolar, multivacuolar, granular y de quiste.

Forma Descripción Ejemplo


Mide de 2.6 a 7.8 um, pero puede alcanzar hasta
200 um. Adquiere varias formas y al desplazarse
proyecta parte de su citoplasma en lo que se
Ameboide conoce como pseudópodos. Se puede identificar a
partir de heces diarreicas. Sus pseudópodos le
sirven no sólo para desplazarse, sino también para
fagocitar bacterias. Tiene de uno a dos núcleos
esféricos con un diámetro de 1 um.

Mide 5 um y tiene de uno a dos núcleos; en su


mayor parte está formado por una vacuola la cual,
Avacuolar aunque no se sabe con precisión su función,
puede servir como almacén de energía
probablemente a partir de hidratos de carbono

3
Universidad Autónoma de Querétaro
Facultad de Química
Parasitología
M.S.P. Susana Flores Robles
Alumna: Madeleine Geraldine Puc Flores

Es la más común, mide de 4 a 100 um, es


esférica, la mayor parte la ocupa una gran
vacuola

Fase Vacuolar

Es idéntica a la fase vacuolar, sólo que


presenta innumerables gránulos dentro de la
vacuola y su citoplasma. Tiene de uno a
cuatro núcleos o más; se piensa que puede
ser un estadio degenerado. Los gránulos
Fase granular pueden ser de tipo metabólico, lipídico y
reproductivo

Es la más pequeña, pero es la forma de


resistencia. Posee una pared quística de
multicapas. Presenta de uno a dos núcleos,
no tiene vacuola central

Fase quística

Ciclo biológico
Blastocystis sp. Se excreta al ambiente junto con las heces, en las formas de
trofozoito y quiste. Por ingestión con alimentos y bebidas contaminadas (fecalismo)
con el agente, pasa por el estómago, en el intestino ocurre la fase avacuolar y
después comienza a formarse una vacuola la cual se divide mediante el mecanismo
de fisión binaria y forma pequeñas vacuolas, dando lugar a la fase multivacuolar;
posteriormente continua su ciclo y da lugar a la fase granular, para pasar finalmente
a la forma ameboide. En las porciones finales del tracto gastrointestinal, a medida
que las condiciones de pH y humedad van cambiando, las heces se van
deshidratando y el protozoo adquiere la forma de quiste

4
Universidad Autónoma de Querétaro
Facultad de Química
Parasitología
M.S.P. Susana Flores Robles
Alumna: Madeleine Geraldine Puc Flores

Patogenia:
La patogenicidad aun en la actualidad, es un tema controvertido, no es claro y se necesita
investigaciones adicionales para determinar las diferencias de potencial patógeno de las
infecciones por este protozoo. Diversos estudios muestran el potencial patógeno de
Blastocystis sp. y han sugerido que está relacionado con la heterogeneidad y la diversidad
morfológica. Por su parte, el análisis genotípico plantea que este protozoo es genética y
antigénicamente diverso y sugiere que esta diversidad está relacionada con diversas
regiones geográficas y que existen varias cepas o St de dicho parásito.
Blastocystis sp. tiene su hábitat en el íleon y colon; ahí ocasiona un proceso inflamatorio en
la pared a nivel de la lámina propia. Los mecanismos de patogenicidad principalmente
descritos son por presencia de: sustancias tóxico-alérgicas del parásito (como parte de su
metabolismo) y se ha demostrado que tiene las siguientes características:

• Posee cisteín-proteasas. • Modula la respuesta inmune y la


• Produce IgAsa. liberación de citocinas de las
• Induce la apoptosis por cambios células epiteliales colónicas.
en la permeabilidad epitelial, • Provoca un re-arreglo de los
ocasionando que deje de filamentos de F-actina
funcionar la barrera celular.

5
Cuadro clínico
Como parte de una casuística realizada
en un estudio con 250 niños a quienes se
les detectó Blastocystis sp. —y una vez
descartado la participación de otros
enteropatógenos—, se encontró que 218
pacientes cursaron con sintomatología
(87.2%) y 32 fueron asintomáticos
(12.8%).
Los signos y síntomas más frecuentes
encontrados fueron: dolor abdominal en
171 casos (78.44%), diarrea en 140
casos (64.22%), flatulencia en 52 casos (23.85%), meteorismo en 43 casos
(19.72%), constipación intestinal en 40 casos (18.34%), náusea en 18 casos
(8.25%), hiporexia en 16 casos (7.33%), vomito en siete casos (3.21%), fiebre en
cinco casos (2.29%) y exacerbación del proceso alérgico en cuatro casos (1.83%).
Las manifestaciones más frecuentes se han relacionado con el síndrome conocido
como colon irritable. Además, llama la atención un pequeño porcentaje de pacientes
con exacerbación de procesos alérgicos que también han sido reportados en la
literatura. La urticaria es un síntoma de la blastocistosis, especialmente asociado
con el St3 y St1, pero aún no se ha establecido con detalle la prevalencia de esta
manifestación.

6
Universidad Autónoma de Querétaro
Facultad de Química
Parasitología
M.S.P. Susana Flores Robles
Alumna: Madeleine Geraldine Puc Flores
Diagnóstico
Los coproparasitoscópicos (CPS) de concentración son los adecuados para la
identificación de quistes cuando se trata de materia fecal formada, pero si es
diarreica, lo indicado son los CPS directos en fresco a fin de identificar las demás
fases del protozoo. Adicionalmente, se puede realizar frotis directo con tinción de
hematoxilina férrica o la denominada “tricrómica de Gomori” a partir de la muestra
en fresco, sobre todo para diferenciar con mayor claridad las estructuras internas.
Los medios de cultivo más empleados son el medio de Robinson, Dulbecco, Jones,
y el de huevo. Otros métodos de diagnóstico de tipo serológico que se pueden
emplear son la inmunofluorescencia, el inmunoblot y el inmunoensayo enzimático
(ELISA). Dentro de los métodos de diagnóstico de biología molecular está la
reacción de la polimerasa en cadena (PCR, por sus siglas en inglés).

Tratamiento
Una vez identificado al agente es necesario el tratamiento. Para lo cual se emplea
metronidazol vía bucal en dosis de 30 a 40 mg/Kg/ día/10 días, trimetoprim con
sulfametoxazol 10 mg/Kg/día (con base a trimetoprim) durante 10 días y nitazoxanida
en dosis de 7.5 mg/ Kg/día/ durante tres días. Otros fármacos que han sido empleados
en la terapia de esta protozoosis son diyodohidroxiquinoleina, tinidazol, furazolidona,
ciprofloxacina, paromomicina con resultados variables. Sin embargo, se ha puesto de
manifiesto la falla terapéutica en
algunos casos, lo que demuestra la
necesidad de nuevas investigaciones
para ampliar las opciones de
tratamiento.

7
Universidad Autónoma de Querétaro
Facultad de Química
Parasitología
M.S.P. Susana Flores Robles
Alumna: Madeleine Geraldine Puc Flores
Prevención
MEDIDAS DE PREVENCIÓN
 Lavarse las manos antes y después de comer e ir
al baño.
 Evitar comerse las uñas.
 Ingerir alimentos bien lavados y cocidos.
 Beber agua potable.
 Llevar una alimentación balanceada.
 Evitar entrar en contacto con tierra o arena
procedente de lugares donde se tiene la sospecha que
existió la presencia de materia fecal.
 Evitar comer alimentos en la calle o en
establecimientos que no cuentan con las medidas de higiene necesarias.

8
Universidad Autónoma de Querétaro
Facultad de Química
Parasitología
M.S.P. Susana Flores Robles
Alumna: Madeleine Geraldine Puc Flores

ANEXOS:

9
Universidad Autónoma de Querétaro
Facultad de Química
Parasitología
M.S.P. Susana Flores Robles
Alumna: Madeleine Geraldine Puc Flores
REFERENCIAS:

1. Tay, L. y Velasco, G. (2002). Parasitología médica- 7ma edición. Ed. Méndez


editores: México
2. Antonio, B. F. M. (2014). Parasitología Médica (3rd ed.). McGraw-Hill.
3. Baruch, W. (2013). Parasitología humana (1.a ed., Vol. 1). McGraw-Hill
Education.
4. Becerril, M.A. (2008). Parasitología médica-2da edición. Ed. McGraw-Hill-
Interamericana: México
5. Páez, L. M. C., Corredor, A., & Barcena, L. J. (2012). Atlas de parasitología
(2.a ed., Vol. 1). Editorial El Manual Moderno.

10

También podría gustarte