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Teorías humanistas

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1 CLASIFICACION DEL OBJETO DE LA INVESTIGACION Y OBJETIVO DEL LIBRO 1,1. DEcLARACIONES PROGRAMATICAS DE LA PSICOLOGIA HUMANISTICA En las décadas de los cincuenta y sesenta aparecié en los Estados Unidos la «psicologia humanisticay como «tercera fuerza», junto al psicoanilisis y al conductismo. Se trata de una corriente psicolégica que, limitada en principio a aquel pais, . Hegé a Alemania y al resto de Europa en los afios sesenta’. El hecho de que se tratase al principio de un desarrollo ex- clusivamente estadounidense en el seno de la psicologia repre- senta un fendmeno en si mismo, dado que los conceptos de la psicologia humanistica fueron desarrollados de forma decisiva y personal también por psicélogos alemanes emigrados a los Estados Unidos tras la subida de Hitler al poder. Psicélogos psiquiatras como Kurt Goldstein, Erich Fromm, Fritz Perls, Charlotte Bihler, Ruth Cohn y muchos otros, armados con las ideas de la psicologia existencialista en germinacién, llegaron a unos Estados Unidos que, después de la sacudida de la crisis econémica, iniciaban un periodo de prosperidad con el programa del «New Deal», puesto en mar- cha por el presidente Roosevelt. Es interesante e importante ver cémo se vinculan el espiritu pragmatico, democratico y humanistico de Ja reforma econd- 1, En el apartado siguiente (1.2) se ofrece una visidn general diferenciada sobre la historia de la psicologia humanistica, 17 Tatroduccién mica del «New Deal» con las ideas europeas de la filosofia exis- tencialista y de la fenomenologfa, entre otras, para desembocar en el nacimiento de una nueva corriente psicoldégica. Cuando a finales de los sesenta se dan a conocer en Ale- mania y en el resto de Europa la psicoterapia conversacional, la terapia de la forma (Gestalt), la interaccién centrada en los temas y otros conceptos, se cierra posiblemente el circulo: las ideas aparecidas en Alemania, donde no pudieron desarrollarse a causa del fascismo, Ilegan a los Estados Unidos y vuelven a Europa, en un cierto modo, en forma de conceptos psicolé- gicos, : Los basados en estos puntos de partida y con su cardcter exalta. damente ingenuo, ademas de junto al gran impetu con el que iniciaron su trabajo los psicélogos reu- nidos en Ia recién formada AAHP’, influyeron también en los psicdlogos que acababan de llegar de Alemania. En el prélogo del primer numero del «Journal of Humanis- tic Psychology» su editor, Anthony Sutich, escribfa: «las psi- cologias existencialista y fenomenolégica, entre otras, surgie- ron en el curso de nuevos intentos para abrir la vasta y crucial vida interior del hombre, con vistas a iberar sis potencal- Bugental, en su famoso articulo The Third Force in Psy- chology’ habla de una «ruptura» que compara con aconteci- mientos histéricos tales como el final del feudalismo, Ia intro- duccién de la electricidad 0.el comienzo de los trabajos de la- boratorio en la psicologia experimental. Profetiza gue la psi- cologia humanistica traerd a la humanidad cambios revolucio- narios parecidos a los que supuso la ciencia en su tiempo, y asegura que representa un contrapeso eficaz frente a la creciente amenaza para la humanidad de un holocausto nuclear. Con apasionamiento casi exaltado, compara la aparicidn de la psi- cologia humanistica con el descubrimiento de América: «Es... 2. AAHP = American Association of Humanistic Psychology (fandada en 1962), 3, Journ, of H.P., 1961, 1, prdlogo, vi. 4, Journ. of H.P,, 1964, 1, 19-26, 18 : Objetivo del libro 7 como si un hemisferio totalmente nuevo de nuestro globo hu- biera sido descubierto por un nuevo Colén»°. Para Ch. Biihler las metas de la vida del ser humano son la autorrealizacién y la «satisfaccién». Formula, asimismo, cuatro rendencias basicas» del ser humano para la consecucién de la autorrealizacién y de la satisfaccién, en su lucha por alcanzar dichas metas finales: —n una entrevista, aparecida en el segundo némero de la revista, A. Maslow afirma sobre las metas de Eupsychia, la co- munidad ideal de hombres sanos: «En nuestra Eupsychia... todo el mundo seria psicoldgicamente sano, todo el mundo se- ria capaz de manejar ideas espontdneas y ya que habria pocas hostilidades personales, existiria muy poco temor y, por con- siguiente, una gran espontaneidad y creatividad. La gente ten- dria confianza en si misma; se alegraria de las nuevas ideas, de las novedades y de los cambios. No habria necesidad de re- currir al pasado —la gente se adaptaria alegremente a Jas con- diciones cambiantes»’. co . . Carl Rogers formula afirmaciones parecidas. En su articulo Toward a Science of.a Person, aparecido en 1963, profetiza grandes transformaciones: «(la psicologia humanistica) con- ducira a formulaciones tedricas que resultardn tan sorprenden- tes para los psicdlogos convencionales como Jo fueron las teo- rias del espacio no euclidiano para los fisicos convencionales... Conllevard una visién del hombre.como arquitecto responsable de si mismo, subjetivamente libre y que elige>*. . En 1964, es decir dos afios después de la aparicién de Arti-- cles of Association, Bugental formula por vez primera algo pa- recido a unos principios de la psicologia humanistica. Bajo el titulo Basic Postulates and Orientation of Humanistic Psicho- logy menciona cinco principios: . 1. En su condicién de ser humano, el hombre es mas que 71961, 1, 8. cP., 1961, 2, 4. 8, Journ. of H.P., 1963, 2, 90. 19 Introduccién - __ ta sume deus componentes!,¢s decir, a pesar de la importancia que tiene el saber constituido por el conocimiento de las fun- ciones parciales del ser humano, Bugental subraya la peculia- ridad y el ser persona del hombre. 2 2, es decir, fa peculiaridad del ser hu- mano se expresa, por ejemplo, a través del hecho de que su existencia estd siempre ligada a relaciones interhumanas. 3. 1, es decir, inde- 7) pendientemente de cudnta conciencia sea asequible al hombre, aquélla de la que dispone representa una caracterfstica dsencial del ser humano y es la base para la comprensién de la expe- riencia humana. . . 4, ", eS decir, este postulado sigue de algén modo al anterior, puesto que cuando un ser humano vive conscientemente no tiene por qué permanecer en el papel pasivo del espectador, sino que me- - diante sus decisiones activas puede variar su situacién vital. 5, ', es decir, la persona vive orientada hacia un objetivo 0 unos valores que forman la base de su identidad, por lo cual se diferencia de otros seres vivientes. Este estar orientado tiene un doble ca- racter, esto es, el ser humano tiende en igual medida, por ejem- plo, a la tranquilidad y a la excitacion. Bajo el titulo Orientation of Humanistic Psychology sigue una toma de postura te6rico-cientifica: 1. El > es decir, la psicologia humanistica se vuelve con- tra la exigencia cientifica de objetividad. La psicologia huma- nistica insiste en que 2. La psicologia humanistica 2 «El hombre, como fiombre, supera la suma de sus partes» (Journ. of H.P., 1964, 1, 23). 10, «El hombre tiene su esencia en un contexto humanos (0.c.). 11, «El hombre consciente (eware}s (0.¢.). 12, «El hombre tiene capacidad de eleccién» (0.c, 24). 13. El hombre es intencionals (0.¢.). 14, ”, en el que fluyen todas las corrientes existen= tes de la vida y cultura humanas y que da lugar, en diferentes sitios de la Tierra, de forma simultanea, a pensamientos, ideas y conceptos semejantes. Denominaré po que media entre punto culminante de la crisis eco- némica mundial, y afio de la fundacién de la American Association of Humanistic Psychology. Hasta finales de la dé- cada de los veinte era el viejo espiritu pionero el que constituia la columna vertebral intelectual y moral de Ia sociedad esta- dounidense. La politica de quien era presidente en esa época, Coolidge (mandato 1923-29), se basaba en una filosofia que afianzaba el éxito del desarrollo de la sociedad estadounidense en valores tales como «trabajo duro», «moderacién» y sreli- giosidad». A pesar de ello —o precisamente por eso mismo— la catastrofe econémica era imparable. La «gran depresién», que alcanz6 su punto culminanite en 1929, bajo el nuevo pre- sidente Hoover, con el «viernes negro», hizo temblar hasta la médula no sélo la economia mundial sino también la nacién americana, A la autoconciencia de la época de los pioneros y de los fundadores, se le quité formalmente la base. Cuando Roosevelt accedié, en 1933, a la presidencia, habia en los Es- tados Unidos aproximadamente 15 millones de parados, es de- cir, casi uno de-cada cuatro estadounidenses no tenia trabajo. La gigantesca reforma econémica introducida por Roose- velt; el «New Deals, iba ligada a una renovacién cultural, Al grupo de consejeros de Roosevelt pertenecian principalmente Personas que seguian el pragmatismo de orientacién humanis- tica de John Dewey. Las nuevas leyes para la promocién de los programas de trabajo estatales, la electrificacién de las zonas rurales, la mejora de la sanidad publica, los programas de cons- tiem- + ‘A una catrevista que me concedié Ruth Cohn para tratar del trasfondo filoséfico de su Coneeiny "Wo Somfimé en este pensamieniu y me explicé que el concepto «espiritu de la ¢pocee (Zeitgeist) persiste en el idioma ameticano como palabra alemana. 22 Objetivo del libro truccion de viviendas y Ja seguridad de los trabajadores me- diante sindicatos protegidos por la ley, se mezclaban con pro- gramas de bienestar social, igualmente bien dotados, que de- bian asegurar de nuevo una existencia digna a todos los ciu- dadanos, en especial a los nifios, parados, jubilados, pequefios canipesinos y comerciantes. Esta mezcla de medidas de orien- taci6n puramente econémica y humanistica tenia, entre otras, su explicacién en la personalidad de Roosevelt. En los libros de historia se puede releer que las emociones y la comprensién intuitiva tenfan para él la misma importancia que el pensa- miento y la actuaci6n racional, que para él era de gran impor- tancia, junto a la gran politica, mantener siempre el contacto con los ciudadanos de su pais. Las cuatro libertades”® que co- locé en el centro de la politica acompafiaban a la imagen del hombre que consideraba la naturaleza humana como funda- mentalmente buena y razonable, . La fase de reforma del «New Deal»,;: realizada con abun- dancia de medios —apoyada ideolégicamente por la inteligen- cié liberal del pais—, era en diltimo extremo una vinculacién de politica econédmica y social activa y de pragmatismo humanis- tico, soportada por la idea de una democratizacién a largo pla- zo de la sociedad estadounidense. El saneamiento de la eco-- nomfa debia ir parejo con un reforzamiento del individuo en provecho de la comunidad. De este modo, Roosevelt logré reorientar nuevamente el sentimiento social de la sociedad en los Estados Unidos hacia valores positivos; en lugar de la depresién nacional reaparecié, en un corto lapso de tiempo, un optimismo pragméatico y hu- manistico que atacé con conciencia reforzada las tareas coti- dianas y futuras. En su discurso con motivo de su tercer mandato” en el aio 1941, que desperté gran expectacién en la opinién publica mundial, Roosevelt vinculé las metas de una nacién democratica con las del individuo: «fa democracia no 20, Las cuatro libertades; 1. Libertad para hablar, 2. Libertad religiosa, 3. Estar libre de la necesidad, 4. Estar libre del miedo. : 21, Ningiin presidente antes ni después de Roosevelt ha gobernado hasta ahora durante mas, de dos mandatos; ef mismo Roosevelt se convirtié en 1945 en presidente por cuarta vez antes de fallecer ese mismo aio. 23 Introduccién esté muriendo... Sabemos que no puede morir, pues est4 cons- truida sobre la iniciativa de hombres y mujeres individuales unidos entre si en una empresa comtin —una empresa empren- dida y conducida por la libre expresién de la mayoria libre»”2, A continuaci6n compara, de manera expresiva, el ser de la na- cién con el del ser humano: «Una nacién, al igual que una per- sona, tiene un cuerpo; un cuerpo que hay que alimentar, cubrir y albergar... Una nacién, al igual que una persona, tiene una mente, una mente qué hay que mantener informada y alerta, que debe conocerse a s{ misma, que comprende las esperanzas y las necesidades de sus vecinos, todas las otras naciones que viven dentro del cfrculo préximo del mundo. Y una nacién, al igual que una persona, tiene algo mds profundo, mds perma- nente, mayor que-la suma de sus partes. Es ese algo que se tefiere en mayor medida a su futuro... La aspiracién democra- tica no es una simple fase reciente de la historia de la huma- nidad. Es Ja historia de la humanidad. ;, estaba escrita en la Car- ta Magna». . : , ~ La inmigracién de muchos europeos durante el dominio nazi fue un apoyo para la renovacién cultural y humanistica que empezaba en los Estados Unidos. Una mayor preocupa- ci6n por la literatura, la pintura, la mésica y otras dreas del arte estimulaba a ocuparse con mayor intensidad de cuestiones como la del valor y el sentido de Ja vida, Para muchias personas se hizo claro que el répido desarrollo ténico no podia conti- nuar imparable de esta forma, si no se queria poner en peligro la importancia del individuo o de la raza humana en su tota- lidad. La importancia de cada ser humano aparecié reducida de forma aterradora a la vista de la bomba atdinica. Muchas per- sonas se sintieron desamparadas. Aqui no se trata de la soledad existencial como estado fundamental de la existencia humana, sino de la forma neurdtica de soledad que acompaiia a la cre- ciente alienacién de los individuos respecto a si mismos y de otros seres humanos. : 22, En: Nothing to Fear; Selected Addresses of Franklin D. Roosevelt, 1932-45, edicisn, in- woduccién y notas histéricas de B.D. Zevin; Books for Libraries Press 1946, pag. 269, 23. Ove, 269-270 24 Objetivo del libro Se intensificé asimismo la preocupacién por las cuestiones filosoficas. Hubo un gran interés por la filosofia existencialista, que en Europa estaba en sus inicios conceptuales y que los cien- tficos inmigrantes llevaban casi consigo «en los equipajes». Los escritos de Soeren Kierkegaard, Martin Heidegger, Martin Bu- ber, Karl Jaspers y Jean-Paul Sartre, que se oponian a Ja filo- sofia reinante, fueron recibidos del mismo modo que Jos pen- samientos de la filosofia oriental (Zen, Tao) y las novelas, por ellos fuertementé influenciadas, de Hermann Hesse. ‘También en los campos de la psicologia y de la psiquiatria completaron jos europeos inmigrados la unién entre ser hu- mano y sociedad introducida por Roosevelt. Tenemos en primer lugar la Escuela de Berlin de psicologta de la Gestalt, cuyos maximos representantes, Max Wertheimer, Wolfgang Kéhler, Kurt Koffka y Kurt Lewin, emigraron jun- tos alos EE:UU. y trabajaron en diversas universidades del este de los EE.UU.™ . : La ensefianza de la psicologia de la Gestalt de que junto al hécho del orden establecido por cada sociedad, es decir, al or- den artificial (p. ej., a través de’ las leyes) existe en el mundo algo asi como un orden natural, que no debe crearse, sino que se da en libertad, muestra que: el orden y la libertad no se ex- cluyen y que: la investigacién de las leyes de dicho orden es una tarea importante de la ciencia psicolégica. El que el todo ya-no sea sélo la suma de sus partes, sino en muchos casos algo mds, y que la percepcién humana del mundo funcione de acuer- do con el principio de la Gestalt del orden en libertad y tenga cardcter dinémico, son resultados de la psicologia de la Gestalt, que no séjo condujeron, sin solucién de continuidad, a las ideas fundamentales de la politica de Roosevelt, sino que tuvieron también una enorme influencia en el desarrollo de la psicologia. En el psicoanilisis el circulo de aquellos que consideraban que el marco teérico rigido del psicoanilisis clasico necesitaba ampliarse, emigran casi en bloque al oeste de los EE.UU. Salvo TA. Wertheimer en la New School for Social Research de Nueva York, Kébler en el Swarth- more College de Filadelfia, Koffir en el Smith College de Madison (Wisconsia) y Lewin en el Institute for Child Behavior and Research en Jowa. 25 Introduccién Carl Gustav Jung”, emigraron, entre otros, Alfred Adler, Wil- helm Reich, Erich Fromm, Otto Rank, Fritz Perls, Ruth Cohn, Karen Horney, Frieda Fromm-Reichmann y Helene Deutsch, a los EE.UU. En él drea de la psiquiatria fueron sobre todo el existencia- lismo europeo de.Jean-Paul Sartre, el «anilisis de la existencia> de Ludwig Binswanger y Medard Boss, estrechamente ligado a Martin Heidegger, asi como la orientacién organismica de Kurt Goldstein, estrechamente vinculada a la Escuela de Berlin, las ideas que representaron un reto para la psiquiatria americana iimperante. Se reprochaba la concepcién médica de la enfer- medad mental, que anida en el ser humano como un germen y le impide actuar con responsabilidad. La nueva psiquiatria veia el sentido de la terapia en abrir al ser humano la posibilidad de redescubrir su propia personalidad -y su autenticidad personal. La nueva linea conductora del movimiento psiquidtrico de oposicién® no era’una armonizacién de trastornos psiquicos en el sentido de las normas imperantes, sino una confrontacién con toda la amplitud de las experiencias de Ja existencia hu- mana, desde el desdnimo y la desesperacién hasta la experiencia del amor y el éxtasis, y con ello una abertura radical a todas las areas de la experiencia. Para ello hay dos aspectos de fun- damental importancia: por ui Jado la respuesta afirmativa y ofensiva de la parte amenazadora y dolorosa de la vida, lo que en principio parecia irreconciliable con el optimismo estado- unidense que en el momento actuaba sin fronteras”’, por el otro, la marcada conciencia politica de los psiquiatras orien- tados hacia la filosofia existencialista, que se expresaba en que ellos analizaban las estructuras sociales como «generadoras de enfermedad», y a la cabeza de ellas la institucién de la pequeha familia, en la que las estructuras politicas, en forma de edu- caci6n, son interiorizadas directamente por parte de los ado- 25, Jung simpatizé con los nacionalsocialistas y permanecié hasta su muerte en Suiza, 26. Ver Laing, R.: Reason and Violence, Tavistock 1964; vers. cast.: Razén y violencia, Pai- dés Tbérica, Barcelona 1984, . . 27. El optimismo estadounidense es de hecho una peculiaridad cultural de este pais que no puede trasladarse sin mds a otras culturas; muchas religiones y usos culturales que han tenido un éxito enorme en los Estados Unidos han sido de poca importanciz para Europa hasta Ja acrualidad. 26 : : E Objetivo del libro jescentes. El jardin de infancia, la escuela, el puesto de trabajo los medios de comunicacién contintian este proceso de alie- nacién del ser humano de si mismo y de sus semejantes. / ‘Ante este fondo se desarroll6, como polo opuesto a las co- rrientes psicolégicas establecidas del psicoanilisis y del con- ductismo, una «tercera fuerza», ‘Todas las psicdlogas y psicélogos, considerados en la pre-, sente investigacién como representantes principales de esta tendencia los encontramos, a comienzos de los afios 30, en jos EE.UU. . Aqui se encuentra el origen filosdfico, de concepeién del mundo y psicolégico, del abandono de lo antiguo y la orien- tacién hacia lo nuevo. Antes de diez aftos aparecieron ya los primeros pasos que indicaban la corriente: 1939: Rogers, C.: The Clinical Treatment of the Problem Child (en los capitulos Means of Chang- ing parental attitudes y Deeper Ther- apies Rogers ya esboza el concepto de «terapia relacional», que contiene ya las ideas esenciales de la ayuda para la’ autoayuda) Goldstein, K.: The Organism 1940: Goldstein, K.: Human Nature in the Light of Psycho- pathology : 1941: Fromm, E.: Escape from Freedom 1942: Rogers, C.: Counseling and Psychotherapy 1943: Maslow, A.: Dynamics of Personality Organization 1946: Perls, F.:_ Ego, Hunger and Aggression Fromm, E Man for Himself 28. Fritz Perls emigca primero a Sudafrica y lega én 1946 (¢l aio de aparicién de Ego, Hunger and Aggression) a Nveva York. Sélo dos de dichos psicSlogos tienen Ia ciudadania americana: ‘Abraham Maslow y Cat! Rogers: los dems, es decit, Kurt Goldstein, Charlotte Bahler, Frita Perls, Erich Fromm y Ruth Cohn pertenecen al eirculo de los emigrantes alemanes que, a excepcién ide Erich Fromm, nacido en Francfort, proceden rodos de Berlin, Ademés fueron importantes part el desarrollo de la psicologia humanistice: J.F.T. Bugental, Karen Horney, Rollo May, Harry Stack Sullivan, Gordon Allport, Frank Severin, Sidney Jourard, Ronald Laing, Viktor Frankl, D. Lee, E. Barron, E.G, Schachtel, C, Movstatas, A. v. Kam, H. Winthrop, D. Riesmann. 27 Introduccién. 1950: Maslow, A: Self-Actwalizing People: A Study of Psy- chological Health; Personality Sympo- sium Nr. 1 on values (1950) 1951: Perls, F.: Gestalt Therapy 1955: Fromm, E.: The Sane Society 1956: Maslow, A.: Towards a Humanistic Psychology, -en: : «A review of General Semantics» 13 - (1956) 10-22 Fromm, E.: The Art of Loving 1957: Maslow, A.: A Philosophy of Psychology: The Need for a Mature Science of Human Nature, “en: «Main Currents in Modern Thought» 13 (1957) 27-32. Poco a poco se formé un «movimiento» encabezado por ’ Abraham Maslow. En 1949, Maslow se encontré por primera vez con Anthony Sutich (que mis tarde seria editor del

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