Helmintos
Triquinosis
Agente causal
Trichinella spiralis
Distribución geogRáfica
La triquinosis es una parasitosis de distribución cosmopolita y está
La triquinosis relacionada con carnívoros infectados ya que en ellos se realiza el
en la ciclo biológico completo por presentar tanto la forma larvaria como la
República de adulto en un sólo huésped, siendo la rata de los basureros un
Mexicana es reservorio importante por mantener la infección constantemente. Pero
más frecuente sin duda el cerdo es determinante desde el punto de vista
de lo que se epidemiológico para que la infección se presente en el hombre.
piensa, ya que
se ha Esta parasitosis es más frecuente en países o regiones dende se
La triquinosis
identificado en consume carne cruda o insuficientemente cocida de cerdo o de algún
enfermedad, es
14% de los otro animal parasitado, como ocurre en Europa y Estados Unidos de
decir la
diafragmas de América; es poco frecuente en áfrica y Latinoamérica, y casi no
producida en
cadáveres existe en algunos países del Medio Oriente, de Asia e Islas del
el hombre por
estudiados en Pacífico, lo cual está muy relacionado con prácticas religiosas que
infecciones
el Hospital prohiben la ingestión de carne de cerdo.
masivas de
General de la
larvas de el
Ciudad de En México se han realizado varios estudios en cadáveres humanos
parásito T.
México. desde 1893 cuando Barragán encontró el 4% de infección. En 1944
Spiralis, se
Mazzotti observó el 12%, y Martínez Marañón y col. en 1,000
presenta en
diafragmas de humanos estudiados de una población no hospitalizada la identificaron
México como
en el 4.2%. A partir del decenio de 1980, se han presentado brotes epidémicos en varios
pequeñas
estados de la República Mexicana con diagnósticos clínico y serológico positivos.
epidemias
familiares o de
Fases de desarrollo
núcleos de
T. spiralis es un nemátodo pequeño y filiforme. El macho mide de 1.2 a 1.6
personas que
micrómetros de longitud y se encuentra en el tubo digestivo alto; después de fecundar a
ingirieron
la hembra permanece de 3 a 5 días y es eliminado con la materias fecales. La hembra,
carne del
como en todos los parásitos de este grupo, es más grande que el macho, mide de 2.2 a
mismo cerdo
3.5 micrómetros de longitud, también se encuentra en el tubo digestivo alto y deposita
infectado.
larvas por 4 a 6 semanas, tiempo después del cual es arrastrada con el bolo alimentario
y eliminada junto con la materia fecal. Las larvas depositadas (1,500 en total por cada
hembra), atraviesan la mucosa intestinal, alcanzan vasos sanguíneos o linfáticos, llegan
a cavidades derechas del corazón y pulmones, pasan a circulación arterial y se dirigen a
cualquier órgano o tejido, pero fundamentalmente a músculos con gran actividad, como
son el diafragma, intercostales, bíceps, cuadríceps, lengua y maseteros, donde se les
encuentra a partir del séptimo día de la infección provocando reacción inflamatoria y
proliferación de sarcolema e iniciándose el enquistamiento a las seis u ocho semanas. El
quiste es elipsoidal, mide aproximadamente 400 micrómetros y la larva que queda
atrapada en su interior mide 900 micrómetros de longitud, por lo que permanece
enrollada y viable durante 24 meses, tiempo después del cual se calcifica.
Localización en el huésped
Las larvas, al circular por vía sanguínea, pueden llegar a capilares de luz más estrecha
en los diferentes órganos y tejidos de los huéspedes, incluyendo al hombre. Por
movimiento activo, rompen dichos capilares y migran hasta que son atrapadas por la
reacción inflamatoria producida en torno a ellas, teniendo preferencia por los músculos
pobres en glucógeno pero con gran actividad, como los mencionados anteriormente. Sin
embargo, pueden invadir el encéfalo, miocardio, pleura, pulmones, globos oculares e
incluso líquido cefalorraquídeo.
Cuando las larvas invaden los tejidos, se establecen en forma paralela al eje mayor de
las fibras musculares, enrollándose sobre sí mismas cuando ya han sufrido las diferentes
mudas y se han transformado en larvas del cuarto estadio, que son las formas
infectantes.
Mecanismo de infección y patogenia
Se considera a la triquinosis como una zoonosis que se mantiene en carnívoros
silvestres o selváticos. Sin embargo, el cerdo adquiere esta parasitosis por el tipo de
alimentación que recibe (desperdicios) o al ingerir ratas infectadas cuando no es criado
adecuadamente, de tal manera que el hombre al comer carne cruda o insuficientemente
cocida procedente de estos animales también adquiere la infección.
En nuestro medio es frecuente la presencia de esta parasitosis en forma de epidemia
familiar o de grupos que asistieron a reuniones o festejos en que se ingirió carne de
cerdo. El chorizo, sobre todo de elaboración casera, puede presentar larvas infectantes,
originando infecciones cuya gravedad varía de acuerdo con la cantidad de carne
ingerida. En cambio, cuando la elaboración de estos productos es a nivel industrial, si
existe un cerdo infectado, su carne se diluye con la de otros, no infectados, y pueden
presentarse infecciones leves o asintomáticas.
Las alteraciones producidas por T. spiralis son de tipo mecánico, traumático y alérgico;
la primera está representada por la presencia de larvas en los vasos sanguíneos que
obstruye en su fase de migración, así como por la forma de quiste que crece, comprime
y destruye células. La acción traumática se origina cuando las larvas perforan la mucosa
intestinal para alcanzar vasos sanguíneos o linfáticos, con la posterior ruptura de los
mismos y destrucción de células debido a los movimientos al quedar libres en los
espacios intercelulares. Finalmente, la acción alérgica se origina por la liberación de
sustancias metabólicas de las larvas.
La presencia de la larva en los tejidos desencadena la formación de una vaina adventicia
constituida por afluencia de macrófagos y eosinófilos, con una capa interna de músculo
en degeneración, células epitelioides y fibroblastos. El crecimiento de la larva origina
ruptura de fibras, hipertrofia e hiperplasia de sarcolema y la formación de una capa
externa hialina, fibrosa e infiltrada con capilares sanguíneos.
Manifestaciones clínicas
La triquinosis puede manifestarse clínicamente en tres fases o periodos de la infección
cuya severidad dependerá del número de parásitos ingeridos.
En la
triquinosis hay
tres periodos
clínicos
principales
Fase intestinal. Se inicia después de las 24 horas de la infección y es cuya severidad
causada por la fijación de las hembras y la penetración y el depende del
movimiento de las larvas en la mucosa intestinal, originando dolor número de
abdominal de tipo cólico localizado en mesogastrio, náusea, vómito, parásitos que
cefalea, diaforesis y malestar general, cuadro que semeja el de una están infectado
intoxicación alimentaria aguda. a una persona
determinada y
Fase de migración o invasión a músculos. Debida a la ruptura de que son:
vasos, a la reacción inflamatoria que se presenta en torno a los intestinal,
parásitos. Se caracteriza por la presencia de edema (que es más migración
notable en cara y párpados), fiebre, fotofobia, conjuntivitis, dolor larval y de
muscular (que se exacerba con el ejercicio impidiendo en ocasiones la estado.
deambulación o movilidad de la región afectada) e infarto ganglionar doloroso. En
ocasiones, pueden presentarse miocarditis y alteraciones de tipo meníngeo y cerebral,
cefalea, insomnio, irritabilidad, convulsiones, vértigo, disminución de los reflejos
osteotendinosos, decaimiento generalizado y pérdida de peso.
Fase de estado. Se presenta cuando las larvas ya se han establecido y formado el quiste
en los músculos. El síntoma dominante es el dolor; que se exacerba con el ejercicio,
sobre todo cuando los parásitos mueren debido a la reacción inflamatoria causada por la
liberación de los componentes somáticos del mismo.
Diagnóstico
Para el diagnóstico clínico de la triquinosis es muy importante el antecedente de
ingestión de carne de cerdo o de otros carnívoros relacionada con la sintomatología
digestiva, o las alteraciones dolorosas que se exacerban con el movimiento de las
regiones o músculos afectados.
Los métodos de laboratorio para el diagnóstico de la triquinosis pueden ser directos e
indirectos. Entre los primeros tenemos a los parasitoscópicos, que confirman la
parasitosis. Se emplea la biopsia, que deberá ser tomada de los músculos en que el
paciente presenta mayor dolor; se recomienda que el fragmento sea de
aproximadamente 10 g para poder dividirlo en cuatro porciones, con las que se realiza:
• Compresión (triquinoscopía) entre dos portaobjetos, que se unen fuertemente
con cinta adhesiva transparente para observar adecuadamente al microscopio. Si
es positivo, se ven los quistes con larvas en su interior o éstos pueden estar
calcificados si corresponden a la fase clínica de estado mayor de 24 meses.
• Digestión artificial, que se realiza colocando un fragmento en un tubo de ensaye
que contiene pepsina al 0.5% y ácido clorhídrico al 0.7% en agua destilada a
37°C. Una vez digerido el músculo, se toma con pipeta Pasteur una muestra del
fondo, que se coloca en portaobjetos con su cubreobjetos correspondiente y se
lleva al microscopio. Si es positivo, se observan larvas moviéndose activamente.
• Xenodiagnóstico. El fragmento de biopsia se da a comer a una rata joven de
laboratorio y al cabo de 3 a 4 semanas se examina mediante biopsia para detectar
larvas en sus músculos.
• Histopatología. Se realiza con el último fragmento y los cortes se tiñen con
hematoxilinaeosina.
La búsqueda de adultos en coproparasitoscópicos generalmente es poco práctica.
Los estudios inmunológicos que se pueden utilizar son:
• Intradermorreacción de Bachman. Es de gran utilidad. Se vuelve positiva a
partir de la cuarta semana de infección, permaneciendo así durante varios años,
por lo que no permite diferenciar casos recientes de casos antiguos. Hay que
correlacionar los resultados con los aspectos clínicos del paciente y con otra
prueba.
• Reacción de floculación con bentonita. Es altamente específica; pero la
producción del antígeno es laboriosa, por lo que prácticamente ya no se utiliza.
• Método ELISA. Es altamente sensible: detecta anticuerpos específicos a partir de
la segunda semana de infección.
• Hemaglutinación indirecta. Se emplea con frecuencia y es cuantitativa.
• Inmunoelectroforesis. Es diagnóstica cuando se presenta el arco 5, siempre y
cuando no hay infección con otras cestodiasis.
• También pueden emplearse la inmunofluorescencia indirecta y la
inmunodifusión.
Entre los datos generales de laboratorio es importante la presencia de eosinofilia, que
habitualmente es por arriba del 10%.
Tratamiento
Aunque es difícil el diagnóstico de la triquinosis en su fase intestinal, cuando éste llega
a realizarse, se recomienda la piperazina en dosis de 50 mg/kg/día/ por 5 días y el
mebendazol en dosis de 400 mg/diarios/por 5 días.
Para las formas larvarias se recomienda el albendazol en dosis de 400 mg/dos veces al
día / durante 6 días.
Es importante el uso de corticosteroides para disminuir el proceso inflamatorio, así
como la administración de analgésicos para mitigar el dolor. El empleo de sedantes y
reposo es conveniente, sobre todo durante el tratamiento médico.
Profilaxis y control
Debido a que la triquinosis se adquiere principalmente por la ingestión de carne de
cerdo infectado con las formas larvarias de T. spiralis, es conveniente que la población
observe ciertas medidas, tanto familiares como comunitarias, como son la cocción de la
carne a temperaturas no menores de 77°C durante media hora, así como freír
adecuadamente el chorizo. Hemos observado que la congelación en refrigerador
doméstico tanto de carne parasitada como de larvas aisladas no les produce daño y
permanecen viables durante varios meses.
Es necesario que los criadores de cerdos, tanto en pequeña como en gran escala, eviten
que éstos deambulen en las poblaciones ya que en esta forma tienen acceso a todo tipo
de basura y ratas, así como evitar alimentar a estos animales con desechos de comida no
procesada.
También es importante el control sanitario en los rastros, mediante estudio
parasitoscópico o serológico de los cerdos destinados al consumo humano, así como
evitar la matanza clandestina que representa un serio peligro para la adquisición de esta
parasitosis y es práctica común en países subdesarrollados.