Nombre: Gabriela Molina Macias
Curso: RPD15
Materia: Rehabilitacion fisica 2
Deber: Reeducacion intestinal y vesical en un lesionado medular.
Reeducacion intestinal.
En la lesión medular debido a la limitación de la
movilidad y los trastornos neurológicos se
producen cambios en la función intestinal lo
cual da lugar al intestino neurogénico, lo
cual imposibilita el vaciado natural y
voluntario, causando deposiciones no
deseadas.
Para una persona con una lesión en la
medula espinal los movimientos intestinales
requieren más tiempo y de planificación; a
fin de mantener un estilo de vida activo y saludable, ellos generalmente no pueden
sentir cuando tendrán un movimiento intestinal, su habilidad para detener el paso de
la heces puede perderse parcial o de total forma. Así, que necesita estimular con el fin
de tener un movimiento intestinal en el momento justo.
Un tratamiento bien designado ayudara a prevenir accidentes.
los componentes de un plan de manejo intestinal exitoso son:
Un movimiento intestinal regular al mismo día
Hábitos saludables de alimentación / dieta baja en grasas y alta en
fibras. Ya que lo que come y bebe es absorbido a medida que atraviesa
el aparato digestivo.
Beber abundante agua
Actividad física regular.
Normalmente el cuerpo desecha lo que almacena y el músculo anal mantiene el recto
cerrado hasta decidir ir al baño, en cambio, para una persona con una lesión se
dificulta, de tal manera que bloquea los mensajes enviados desde el aparato digestivo
a su cerebro sobre la necesidad de ir al baño.
Sera necesario que estimule so propio movimiento intestinal, las siguientes son:
Estimulación digital
Estimulación química
O la combinación de ambas.
Suministros:
Lubricantes solubles en agua
Toallitas húmedas
Guantes descartables
Supositorios
Lugar para descartar los desechos
Técnicas de estimulación intestinal en pacientes con lesión medular
Proceso de estimulación digital
(Dilata el músculo anal)
Lavarse las manos
Colocarse guantes en las manos
Agregar lubricante en la punta del dedo
Paso a seguir:
Ahora insertar el dedo cerca de una pulgada dentro del ano, no ir mas allá de la
articulación de su dedo índice para tratar de atrapar las heces endurecidas (fecaloma),
mueva su dedo de una manera circular o de lado a lado para relajar el músculo,
continuar con este proceso durante 1 min y al final mover el dedo hacia un costado
para darle paso a las heces. Utilizar esta técnica solo si han fallado las demás. Debes
realizarla con mucho cuidado para evitar fístulas, sangrado, etc. Y sobre todo cuando
hay hemorroides. Puedes notar dolor de cabeza, sudoración, si es así podrías estar
ante una disrreflexia, suspende inmediatamente la maniobra y consulta con tu medico.
( Ver capitulo de disrreflexia).
Supositorios o estimulantes químicos: Se insertan dentro del recto los mismos
lubricantes para el descenso de las heces y en algunos casos es proceso
químico – mecánico. Colócatelos ½ hora antes de sentarte en el inodoro para
que cuando vayas ya hayan hecho efecto.
Masaje abdominal: con la mano cerrada debes realizar movimientos rotatorios
desde el lado derecho subiendo hasta el centro, atraviesas el abdomen hacia el
lado derecho y bajas hasta la fosa ilíaca izquierda, es decir, siguiendo el
intestino grueso hacia el ano. Inclinarse hacia delante para aumentar la presión
intraabdominal.
Recomendaciones:
Asegurarse de limpiar bien su piel después de cada proceso
intestinal
Control diario del programa intestinal , establecer una rutina para
prevenir la mayoría de accidentes. Si los accidentes continúan, hable
con su enfermera de cabecera o médico para determinar la causa.
La postura más correcta es sentado en el inodoro, pues se favorece
la apertura del ano. Si debes realizarlas deposiciones en la cama, la
mejor postura es sobre el lado izquierdo con las rodillas flexionadas,
utiliza empapadores en lugar de cuña para evitar lesiones. Esto
puede ocurrir cuando la lesión es muy alta.
No debes permanecer demasiado tiempo sentado en el inodoro, si
lo necesitas para hacer deposición consulta con tu medico la
utilización de laxantes orales o ablandadores fecales, modifica la
dieta aumentando la fibra y vigila el tiempo que necesitas para
vaciar el intestino.
Debes conocer el aspecto y consistencia de tus deposiciones para
poder detectar posibles complicaciones o alteraciones en las
mismas.
REEDUCACION VESICAL
El entrenamiento vesical comienza
con micciones con horarios pre-establecidos,
adaptadas al diario miccional, es decir, si en el
diario miccional la frecuencia habitual es de
90 minutos, se puede comenzar con
micciones programadas cada 80 o 90 minutos.
Los deseos miccionales de urgencia entre estos lapsos pre-establecidos se intentarán
suprimir con distracciones mentales y contracciones de musculatura pélvica.
Una vez que la/el paciente consigue evitar fugas de orina durante 2-3 días, se aumenta
el lapso de tiempo entre cada micción por 15-30 minutos (si inicialmente orinaba cada
90 minutos, puede intentarlo cada 120 minutos por ejemplo).
Los intervalos se van aumentando progresivamente hasta conseguir alcanzar micciones
cada 3-4 horas sin incontinencia urinaria.
Un entrenamiento vesical exitoso lleva, en promedio, unas 6 semanas.
Recomendación: Es importante continuar con las micciones programadas aun cuando
se esté fuera de casa.
Los objetivos específicos son corregir patrones inadecuados de micción frecuente,
mejorar el control sobre la urgencia miccional, prolongar los intervalos de micción,
aumentar la capacidad de la vejiga, reducir los episodios de incontinencia y restablecer
la confianza del paciente en el control de la vejiga.
¿Qué hacer ante un episodio de urgencia?
Suspenda la actividad que esté realizando.
Siéntese y permanezca inmóvil, sin moverse. Estando tranquilo es más fácil controlar la
urgencia.
Respire lento, pausado, utilice respiraciones profundas que permitan relajación y
liberar tensión.
Realice contracciones del suelo pélvico de la forma que ha aprendido en
entrenamientos previos. No relaje totalmente los músculos, mantenga el tono
necesario para evitar la pérdida.
Concéntrese en suprimir el deseo de orinar.
Utilice maniobras de distracción mental: canciones, cálculos matemáticos, etc.
Una vez que pase la urgencia, no acude al servicio, espere a la siguiente micción
programada.
Ejercicios recomendables: Ejercicios de kegel.
Recomendación:
Beba líquidos en cantidad adecuada, no restrinja de forma importante la
ingesta de líquidos.
Evite los irritantes vesicales: Café, té, tabaco, alcohol, picantes, etc.
Reforzamiento positivo: Celebre la mejoría en los tiempos.