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Wagensberg

El documento describe una metáfora en la que la clasificación científica de objetos y fenómenos se puede representar como un árbol, con el "mundo vivo" como el tronco y las diferentes categorías taxonómicas (reino, clase, orden, etc.) como ramas. Explica que aunque hay muchas formas posibles de clasificar la realidad, la ciencia elige la clasificación que es más objetiva, inteligible y universal. También discute que aunque el mundo es comprensible a través de clasificaciones científicas, siempre es posible

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El documento describe una metáfora en la que la clasificación científica de objetos y fenómenos se puede representar como un árbol, con el "mundo vivo" como el tronco y las diferentes categorías taxonómicas (reino, clase, orden, etc.) como ramas. Explica que aunque hay muchas formas posibles de clasificar la realidad, la ciencia elige la clasificación que es más objetiva, inteligible y universal. También discute que aunque el mundo es comprensible a través de clasificaciones científicas, siempre es posible

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m è to d e wag e n s b e r g

EL MUNDO, DECIDIDAMENTE, ES INTELIGIBLE

n árbol tiene un único o un oso), que procede de la rama

U tronco enraizado en el
suelo del que emerge
un cierto número de ramas prima-
de grado cuatro llamada subtipo
(vertebrados, como un pez o una
pájaro), que procede de la rama de
rias, de las que emerge un cierto grado tres llamada tipo (cordados,
número de ramas secundarias de como un gusano o una hormiga),
las que emerge un cierto número que procede de la rama de segun-
de ramas terciarias… de las que do grado llamado reino (animal,
parte un cierto número de ramas como una medusa o una estrella
finales de donde brotan cierto nú- de mar), que procede de la rama
mero de vértices terminales, diga- primaria llamada superreino (eu-
© Jorge Wagensberg

mos hojas. Todas las hojas de un cariotas, como cualquier animal


árbol comparten el mismo tron- o planta) que procede del tronco
co. Muchas hojas, aunque quizá llamado mundo vivo (como cual-
no tantas, comparten una misma quier ente vivo con el que compar-
rama primaria, otras muchas, aun- timos el mismo código genético).
que quizás aún menos, comparten una misma rama Está claro que con el mismo pedazo de realidad, el
secundaria… y así hasta cierto número de finas ramas conjunto de todos los individuos vivos que existen o
finales de orden n – 1 que ya sólo tienen, si tienen, vér- han existido, se pueden hacer muchas otras clasifica-
tices terminales u hojas. Una buena metáfora es que ciones, es decir, se pueden proponer (inventar) muchas
para cualquier pedazo de realidad constituido por un otras frondas. Jorge Luis Borges, en un texto hilarante
conjunto de objetos y fenómenos (representable por (El idioma analítico de John Wilkins. Emecé editores,
n hojas) existe un conocimiento inteligible (represen- 1960) escribe que en cierta enciclopedia china:
table por la fronda de un árbol compatible con tales los animales se dividen en a) pertenecientes al empera-
hojas). La teoría matemática de los grafos arbóreos dor, b) embalsamados, c) amaestrados, d) lechones, e)
responde a esta pregunta crucial ¿Cuántas frondas o sirenas, f) fabulosos, g) perros sueltos, h) incluidos en
ramajes conectan n hojas? Y la respuesta (Cayley) es: esta clasificación, i) que se agitan como locos, j) innu-
n elevado a n – 2. Casi nada. La ciencia, sencillamente, merables, k) dibujados con un pincel finísimo de pelo de
elige una de ellas: la más objetiva, la más inteligible, camello, l) etcétera, m) que acaban de romper el jarrón,
la más dialéctica, la más universal. n) que de lejos parecen moscas
Una clasificación, como por ejemplo la clasifica- A lo que responde Michel Foucault en Les mots et
ción de Linné para los seres vivos, es una forma de les choses, une archélogie de les sciences humaines
comprensión, un árbol en el que sólo las hojas repre- (Gallimard, 1966):
sentan objetos reales, los individuos vivos. Tú mismo,
lector, eres una hoja de árbol con un DNI irrepetible, este texto de Borges me ha hecho reír durante mucho
que compartes con todos los lectores y con todos los tiempo, no sin un cierto malestar difícil de vencer
seres humanos que han existido en la realidad de este Por todo ello podríamos desautorizar (y sin embar-
mundo una misma rama de la especie del Homo sa- go disculpar) el célebre aforismo de Einstein:
piens sapiens, la rama de grado once, que procede de
lo más incomprensible del mundo es que el mundo sea
la rama, de grado diez, llamada género (Homo, como
comprensible
el Homo neardentalensis o como el Homo erectus),
que procede de la rama de grado nueve llamada fami- Un mundo totalmente ininteligible es aquel en el
lia (Hominidae, como los Australopitecus afarensis), que nada tiene que ver con nada, un mundo representa-
que procede de la rama de grado ocho llamada super- do por un bosque de árboles con una única rama y una
familia (Hominoidea, como los gorilas o los chimpan- única hoja. Y todo ello sin tener en cuenta que la rea-
cés), que procede de la rama de grado siete llamada lidad material del mundo (las hojas) consta de unas 10
suborden (Anthropoidea), que procede de la rama de elevado a 80 partículas que tienen una historia común.
grado seis llamada orden (primates, como el mono JORGE WAGENSBERG
araña o el mono barrigudo), que procede de la rama de
grado cinco llamada clase (mamíferos, como un lobo Director del Àrea de Ciència i Medi Ambient, Fundació La Caixa, Barcelona

256 Anuario 2009 MÈTODE

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