CURSO: EQUIDAD Y CALIDAD EDUCATIVA
REPORTE DE LECTURA: “Teoría y Práctica de la Micropolítica en las Organizaciones”
-Teresa Bardisa Ruiz
INTRODUCCIÓN
En el siguiente reporte de lectura, se abre debate sobre teorías de la organización,
explicando el significado de teoría y la práctica de la micropolítica en el ámbito de instituciones
educativas con los principales enfoques en la perspectiva político-ideológica centrada en la
escuela y el análisis micropolíticos de las organizaciones escolares.
Hace énfasis en lo difícil que es delimitar este ámbito y seleccionar el modelo de análisis
más adecuado para su desarrollo teórico porque la organización es un objeto de estudio de
diferentes campos, debido a que no se ha producido una visión completa sobre la comprensión de
las empresas burocráticas y esta ha sido copiada, aplicándola tal cual a la organización escolar,
ya que se ha puesto mayor énfasis e interés en otros temas, por lo cual es necesario desarrollar un
modelo de análisis e investigación propio enfocado en las escuelas y lo que sucede en su interior,
haciendo referencia a los directivos, profesores, alumnos y padres de familia, sin dejar de lado su
relación con el exterior.
El principal interés de este reporte de lectura es abordar los aspectos micropolíticos más
utilizados en las instituciones educativas y
DESARROLLO
1. Las organizaciones escoleres.
Primeramente, es necesario conocer el término de organización, el cual indica que se trata
de una unidad social característica que lo distingue de otras en diferentes grupos. Se dice que
tienen objetivos específicos, una división clara del trabajo, con tareas específicas, estructura para
coordinar actividades, una autoridad legitima y proceso de gestión para un funcionamiento
eficaz; lo anterior, podría ser de utilidad para ayudar a describir una organización escolar, sin
embargo, en el transcurso de este texto, es posible darse cuenta como esto no es factible debido a
la falta de apego para lograr objetivos específicos debido a que tampoco se cuenta con un cuerpo
de conocimientos único, sino que tienen diferentes enfoques teóricos.
A pesar de que, ahora esto se entiende de una manera más concreta, Ball (1989, citado
por Bardisa, sf), remarca que, la sociología de la organización escolar es un campo en el que se
ha hecho poco o ningún progreso. Las teorías y los conceptos apenas han cambiado desde los
años sesenta.
Por lo cual, hasta hace poco, el estudio de las escuelas desde la perspectiva organizativa
ha sido dominado por orientaciones sociológicas y psicológicas que enfocan su atención a
microprogresos dentro de las escuelas, no obstante, estos enfoques han ignorado el poder y la
política desarrollados dentro de la escuela. En pocas palabras, los principales modelos teóricos
de instituciones empíricas de organización fueron manejados de manera correcta en otros
ámbitos, pero el educativo-escolar, no fue uno de ellos.
Aun así, la teoría de la organización ha ayudado a mejorar la comprensión de ciertos
aspectos de las escuelas, principalmente los que se centran en la autoridad, autonomía
profesionalidad y toma de decisiones, esto también gracias al eje epistemológico, el cual ha
ayudado a comprender como una escuela es una organización, aunque este concepto fuese
tomado desde el ámbito socioeconómico y sea necesario ajustarlo a las necesidades de un
sistema educativo.
Posteriormente, la estructura y el control se asumieron como las dimensiones básicas de
la organización escolar. Sin embargo, hubo quieres conceptuaban la organización escolar como
un sistema débilmente articulado; Bush (1986, citado por Bardisa, sf) sostenía que existe un
sistema con diferentes componentes interdependientes con un grado de relación relativo porque
cada uno de ellos mantenía cierta identidad y autonomía, creando un equilibrio entre esta y el
control. Finalmente, se llegó a la conclusión de que no existía un concepto específico de
“organización” sino que este variaba dependiendo de las percepciones e intereses personales.
2. Perspectivas políticas de la escuela.
A continuación, se realiza un análisis desde las perspectivas políticas en las escuelas, esto
con la finalidad de comprender este modelo, es necesario relacionar dos enfoques que se
encuentran disociados.
1. El enfoque Interno, el cual analiza escuelas como sistemas de actividad política; hablando
de micropoliticaeducativa.
2. El enfoque Estructural, el cual presenta a la escuela como un aparato del estado
responsable sobre todo de la producción y reproducción de las ideas; hablando de
narcopolítica.
La imagen política de la escuela se centra en los intereses en conflicto entre los miembros de
la organización, para lograrlos suelen crear alianzas y coaliciones, como estrategias. Los
miembros de las escuelas no reconocen que en sus instituciones existen escenarios de actividad
política, lo cual hace imposible entender lo que ocurre en la institución y el por qué ocurre, de
este modo, Bardista (sf), considera la escuela como un sistema político para entenderla como
una institución menos racional y burocrática.
3. Enfoque micropolítico
Con respecto al enfoque micropolítico, este sigue siendo un tema tabú en los debates, no
tiene un campo de estudio establecido, sino que varias disciplinas se encargan de ello, por lo
cual, su significado también es disperso; pero se dice que esta política representa un cambio
respecto a modelos económicos y sociólogos, como el orden de las escuelas, reconociendo el
valor organizativo, este se encuentra negociado políticamente de manera constante y siempre
existe una diferencia interna de intereses, primordialmente por la influencia y el poder. Las
escuelas son propicias a estas actividades, principalmente por ser organizaciones débilmente
articuladas como ya se mencionó anteriormente, también porque las formas políticas suelen
competir en la toma de decisiones. Diversos autores, consideran que la micropolítica está
relacionada con la ideología, la diversidad de metas, los intereses, las estrategias, las luchas por
el poder y el control.
El principal interés de este tema es abordar los aspectos micropolíticos más utilizados.
4. Los intereses en juego: gpos de interés.
Entre ellos están los grupos de interés que al relacionarse se percatan de que buscan objetivos
en común, al estar solos como individuos quizás no tengan el poder necesario para incidir en la
toma de una decisión, sin embargo, estos diseñan estrategias para compartir sus recursos y de
este modo intercambiar influencias para tomar las decisiones y lograr dichos objetivos.
También han surgido estudios de grupos de interés, en los que se han percatado de su
utilidad, ya que abarcan las aspiraciones de más de una persona. Posteriormente, para una mejor
comprensión, se introduce el término de “micropolíticas”, el cual surge cuando un grupo de
interés trata de imponer su lógica de acción en la organización; debido a esto, Santos Guerra
(1997 , citado por Bardista, sf) sugiere que las dos dimensiones macro y micro, son necesarias
para entender la organización escolar y la de cada escuela concreta ya que esta suele ser única,
con valores e incertidumbre.
5. El poder de la escuela
Con respecto a los estudios políticos, se basan en el uso del poder, parten de tres modos de
entendimiento organizacional, el primero es el neomaquiavelismo, el cual habla de la sociología
del hombre y asume que funciona en orden y armonía cuando la sociedad y este, tienen los
mismos intereses, evitando un conflicto desestabilizador; de este modo las escuelas pueden
funcionar adecuadamente cuando son dirigidas por burócratas benevolentes.
En segundo lugar, está el marxismo, cuestiona la visión anterior, afirmando que los sistemas
de poder y control conservan el orden social y organizacional, no el consenso de ambos, para
ellos los conflictos son fuerzas normativas para producir un cambio en el sistema, en resumen,
imponen un sistema de control, lo analizan y se emplea para eliminar el conflicto para mantener
las desigualdades en sistemas jerárquicos.
Por último, la versión weberiana afirma que el orden de cualquier sociedad está siendo
negociado constantemente por la lucha política que emergen por diferentes sistemas, actualmente
el poder procede de las alianzas dominantes mas que de la autoridad formal.
No obstante, académicamente el poder se sigue definiendo por un sistema jerárquico basado
en los roles formales de la organización. En el caso de las escuelas, el poder se atribuye
principalmente al director porque es quien dispone la capacidad de tomar decisiones. En cambio,
en otros países, los planteamientos de la escuela se abogan por dar un mayor protagonismo a la
comunidad de profesores, produciendo un cambio en las relaciones de poder.
En este punto surge una interrogativa ¿Será posible compartir el poder de forma eficaz con
profesores, padres y otros actores sociales? ¿Pueden las escuelas ser gestionadas de forma
colectiva? A veces se tiende a evitar el término “poder” para en su lugar utilizar “autoridad”
aunque para muchos autores este concepto es erróneo, deformando la realidad ya que la toma de
decisiones se trata de un proceso político.
También es importante distinguir entre el poder y el control o dominio en las organizaciones,
según Bardista (sf) el poder es entendido como la habilidad para lograr un objetivo a pesar de
las adversidades y el control es entendido simplemente como el acto de alcanzar un objetivo.
En consecuencia, ambos mecanismos van de la mano, sin embargo, el control pasa casi
desapercibido en la toma de decisiones de las organizaciones. También es importante entender
los procesos para la toma de decisiones, hay que conocer una serie de aspectos útiles para saber
si se cuenta con el apoyo de las entidades sociales, estas se enfrentan a desigualdades a la hora de
identificar a los miembros de la organización, creando varias divisiones, desde hombres y
mujeres, hasta los intereses compartidos.
De tal manera que la toma de decisiones se debe analizar junto a la autoridad y la influencia,
siendo la primera el derecho a tomar la decisión final y relacionada con el poder, y la influencia
persuadir a aquellos que tienen autoridad para tomar decisiones.
6. El control de los directores en la escuela micropolíticas
Un ejemplo claro es la autoridad de un director, esto tiene un origen jerárquico, teniendo en
coerción su autoridad debido a la influencia de ciertos individuos en este caso los profesores, los
cuales pueden iniciar procesos legales de sanción, esto, a su modo, seria visto como una falta de
habilidad de liderazgo, lo mismo ocurre en los diversos departamentos y materias.
Sin embargo, cabe remarcar que el poder de toma de decisiones no esta dado solamente a
quien dirige la escuela, sino también a otros miembros. El director también tiene otras funciones,
como el facilitar el desarrollo profesional de quienes trabajan en la escuela y de los estudiantes.
6.1 El director entre las dos orillas:
Por ende, el papel del director puede definirse entre dos extremos: como líder carismático
ante sus colegas o enviado por la administración educativa. Esto a su vez le hace encontrarse
entre si mantener un equilibrio entre la responsabilidad atribuida y las expectativas de
colegialidad. Las escuelas públicas, donde los directores están subordinados a un sistema de
control jerárquico, como gestores intermedios responden a sus administradores superiores, pero
también deben rendir cuenta a los padres como clientes y otros sectores sociales. En pocas
palabras: tienen autoridad dentro de la escuela, considerándose el responsable de resolver
discrepancias, el resolver las recomendaciones de la Administración respecto a diversos casos,
como la asistencia de profesores a actividades de formación también es otro tema que afecta a los
directores. Existe otro elemento que agrega dificultad de equilibrio al director y es la falta de
hábito en los profesores de rendir cuentas de su trabajo, así como la malinterpretación en cuanto
a su autonomía profesional cuando un director trata de reforzar su trabajo como colega. Por lo
cual, como solución, los profesores suelen enfocarse en el trabajo del aula sin entrometerse en la
actividad directiva y los directores dirigen la escuela eludiendo la inspección de los docentes, de
este modo se produce una impresión de “autonomía”, en otro caso, los directores también son
considerados mediadores entre administrativos y electores ya que están en medio de la jerarquía
organizativa y del entorno político.
Por otro lado, existen diversos factores analizados del porque los profesores no quieren ser
directores, entre los cuales destacan las demandas hacia la escuela, las cuales hablan del estado
de turbulencia en el que se encuentra. Profesores y directivos afirman que su trabajo ha
cambiado en la última década, volviéndose sobrecargado e intensificado, volviéndolos
vulnerables a cualquier propuesta de reforman, haciéndoles creer que su formación como
profesores no es suficiente; esto dificulta la posibilidad de la planeación coherente, aumentando
las carencias, volviendo más difícil incorporar nuevas metodologías.
7. La falacia….
Bardisa (sf) asegura que la escuela se encuentra conformada de una serie de interacciones
divididas de grupos unidos por intereses comunes, lo que compone un tipo de redes que debería
dar identidad a la institución y una cultura particular diferenciadora, pero lo cierto es que esto
es difícil ajustar. En los informes indica la necesidad de implicar a padres, profesores y alumnos
para el adecuado funcionamiento de las escuelas, sin embargo, esto se ve impedido por las
estructuras jerárquicas ya que imposibilitan la participación de tal modo que las decisiones de la
comunidad siguen sin ejercerse en la práctica.
7.1 3t3ewgw
Por tanto, la participación de los padres resulta más difícil debido a que los profesores afirman
que su presencia es inútil, porque carecen del conocimiento profesional de la enseñanza, pero la
escuela debe considerarse un lugar de debate público, al no tomarse en cuenta esto, el análisis se
vuelve exclusivo a la relación en el aula y el comportamiento del hijo dándose como un resultado
simple que su hijo no sabe o no estudia. Debido a la poca participación y falta de integración que
les otorga a los padres, las reuniones de padres suelen volverse monótonas o sin significado. La
escuela también les recuerda reiteradas veces su falta de conocimientos respecto al
funcionamiento de esta, finalmente, terminan renunciando a su poder de ejercer algún cambio.
Estudios demuestran la importancia entre las relaciones de directivos y padres de familia en las
políticas de organización escolar.
7.2. iuw
Esto hace ver como de cierta forma los padres son excluidos de las decisiones de la
institución, pero que, en cambio, los profesores están fuertemente involucrados en ellas. No
obstante, estos también suelen ser excluidos por diferentes razones, algunas veces se trata de una
autoexclusión, limitándose a realizar su trabajo en el aula como profesor, esto se entiende
también a la relación con sus alumnos e incluso con otros colegas de departamento, afectando de
tal manera las políticas del centro.
Rudduck(1991, citado por Bardisa, sf) señala como la educación está entre las ultimas
vocaciones en las que es legítimo todavía trabajar uno mismo en un espacio seguro contra los
invasores.
Esto produce una desvalorización en cadena, el docente queriendo su autonomía y
privacidad, los estudios siendo complejos, los alumnos que acuden a la institución sin aprender,
el director deseando la integración como adhesión a sus políticas, pero sin querer renunciar a su
dominio o control, provocando también que la organización se desestabilice.
De ahí también proviene el tipo de liderazgo, ya sea por celularismo o dispersión, esta
ultima influye en la estructura departamental de las secundarias, siendo no más que una
confederación para ordenar y distribuir suministros, así como para asignar clases; esta asignatura
de clases y la preparación de los temas era más individual, creada por el docente y sus propias
experiencias, haciendo inexistente un currículo o programa educativo fijo, cualquier cambio era
considerado como propio o individual, esto a su vez explicaba la falta de coordinación, control y
supervisión.
Sin embargo, estos últimos años, se han ampliado los sistemas educativos que integran a
alumnos con capacidades especiales, diferentes etnias, lenguas y religiones, también se hizo
frecuente al incrementar el trabajo social, la preparación de documentos para una nueva
perspectiva curricular, a pesar de ello, ha disminuido la posibilidad de desarrollo profesional,
pero aumentó el trabajo colaborativo haciéndose menos individualizado y este aun siendo más
completo, no alcanza los espacios políticos.
Por lo cual, es necesario crear un consenso que sea compatible con dirección a la mejora
de la escuela, también que a los alumnos se les permita trabajar junto a los profesores, currículos
fijos y bien desarrollados, que exista una buena coordinación y organización, que los equipos no
se sientan excluidos a la hora de tomar decisiones estableciendo roles y responsabilidades entre
todos los miembros de la organización.
7.3
Debido a esto, es importante que los docentes dejen de lado esa autonomía
autocomplaciente, ya que les impedirá participar en las decisiones globales de la institución. Por
su parte, el director no debe definir por si solo las metas del instituto, sino que deberá proponer
objetivos recolectando las aspiraciones individuales como buen líder.
7.4
Ahora bien ¿Dónde quedan las voces de los alumnos? Si en el aula se enseñan los valores
necesarios para actuar desde perspectivas participativa, los alumnos sabrían ejercer sus derechos,
pero esto no sucede, por ende, construyen sus valores, modo de comportamiento, roles propios y
tipo de liderazgo, al margen de la normativa de la institución debido a esto, aunque se unan con
padres de familia, siguen siendo minoría.
CONCLUSION
Hoyle (1986, citado por Bardisa, sf) definió como concepto de micropolítica las
estrategias por las cuales los individuos y grupos en contextos organizativos tratan de usar sus
recursos de poder e influencia para conseguir sus intereses. En conclusión, este análisis,
permite explicar cómo es que tales lógicas de funcionamientos son negociadas entre grupos,
perdiendo parte de su independencia y planteamiento deseado, de todas maneras, es de suma
importancia que los grupos cuenten con estrategias para intentar aumentar su nivel de coalición.
Otro punto importante, es conocer bajo que situaciones es necesario que los grupos actúen por
separado o en conjunto.
Por último, el tema de micropolíticas es importante, conocerlo es necesario para de este
modo descubrir como funciona una institución, como son las jerarquías de poder y saber como
nuestro papel, ya sea de director, profesor, padre de familia o estudiante, influye en la toma de
decisiones,