Revoluciones e independencias
Durante el siglo XVIII España estableció 4 virreinatos:
● Virreinato de Nueva Granada
● Virreinato de Perú
● Virreinato de Río de la Plata
● Virreinato de Nueva España
Proceso de Emancipación de América
Causas que impulsaron el proceso:
● La prohibición a los criollos de la participación en cargos políticos y de
comerciar con otros países.
● Extensión de ideas liberales y nacionalistas de los criollos y los
ejemplos revolucionarios de Estados Unidos y Francia.
● Una invasión napoleónica de España y la Guerra de la Independencia,
que creó un vacío de poder en América.
El proceso Emancipador enfrentó a dos bandos: los realistas (leales a
España) y patriotas (partidarios de la emancipación).
Este se dividió en dos grandes etapas:
Primera etapa (1810-1814)
Donde el vacío de poder llevó a la formación de juntas de gobierno
americanas en nombre de Fernando VII, que rechazaban el poder
napoleónico. Pero de a poco estas juntas pasaron a convertirse en focos de
independencias, y empezaron a no reconocer el poder de los virreinatos y la
soberanía española para declararse independentistas.
En 1810 surgieron numerosos focos de emancipación desde México hasta
Argentina.
En México: Donde campesinos fueron dirigidos por Miguel Hidalgo, quien
movilizó a indígenas y mestizos contra españoles y criollos, los criollos
apoyaron al virrey y la rebelión fracasó. Tras el fusilamiento de Hidalgo y del
sacerdote que le siguió después, José María Morelos, llegó Agustin de
Iturbide. Iturbide consiguió el apoyo de Nueva España, y tras el retiro de los
españoles de la Ciudad de México, el 27 de septiembre de 1821 se firmó el
Acta de Independencia.
Esta primera etapa termina cuando en 1814 Fernando VII recupera el poder y
envía tropas a América que pudieron sofocar los principales focos
emancipadores y restaurar el poder realista sobre sus colonias.
Segunda etapa (1815-1825)
A pesar del control realista, los patriotas americanos no se rindieron, y se
organizaron en torno a dos focos emancipadores principales: desde el Norte
de Sudamérica al mando de Simón Bolívar, y desde el Sur con José de San
Martín.
Durante esta época se produjeron decisivas batallas como la de Maipú,
Bocayá y Carabobo, y Ayacucho, que terminaron con victoria de los patriotas
americanos. Entre ellas la más importante fue la batalla de Ayacucho, ya que
significó la derrota del virreinato del Perú y el final definitivo del dominio
español en América.
Entonces ya para el año 1825, la mayoría de los territorios americanos habían
obtenido su independencia salvo Cuba y Puerto Rico.
Consecuencias para España e Hispanoamérica tras el proceso
emancipador:
● Creación de nuevos Estados Americanos inspirados en el liberalismo.
● Una crisis económica en los nuevos países debido a la dependencia
del proteccionismo económico español.
● Una crisis política en la mayoría de los países debido a la desunión de
los nuevos estados.
● Una crisis social por las grandes diferencias entre los criollos y los
indígenas y mestizos.
● Para España una grave crisis económica debido a la pérdida de mano
de obra americana y de una fuente importante de materias primas y de
mercados. Perdiendo así su poder como potencia y quedando relegada
a un plano secundario en el panorama internacional.
La Revolución de Mayo
El proceso revolucionario del Río de la Plata
A comienzos del siglo XIX numerosos factores internos y externos pusieron
de manifiesto la profunda crisis que sacudía al Imperio Hispano. América se
lanzó a la revolución, participando del ciclo de las revoluciones que
conformaron el mundo contemporáneo.
Una revolución es un proceso de cambios profundos y generalmente
violentos, que provoca la desaparición de un sistema de organización política,
social, económica y cultural, dando lugar al surgimiento de nuevas
instituciones y formas de vida.
La Revolución de Mayo estallada en Buenos Aires, abrió el proceso que
culminó con la desintegración del antiguo virreinato, la independencia política
y la organización del Estado Argentino.
El contexto internacional en tiempos de la revolución
1. Las guerras napoleónicas
El estado de guerra permanente en los primeros quince años del siglo XIX dio
oportunidad al proceso revolucionario en América Hispana. Francia y Gran
Bretaña se disputaban el dominio de Europa y el mundo. España no pudo
permanecer al margen de la guerra; su enemistad con Inglaterra la llevó a
aliarse con Francia. Cuando la flota británica derrotó a la española y España
perdió lo mejor de su flota, no pudo asumir la defensa de sus posesiones y
América quedó librada a sus propias fuerzas, iniciando el camino hacia la
independencia.
2. Independencia de Estados Unidos y sus proyecciones
La Declaración de la Independencia fue proclamada el 4 de julio de 1776 y se
fundamentó en las nuevas ideas del siglo XVIII. España apoyó a los rebeldes
americanos para perjudicar a Gran Bretaña, sin advertir que contribuía a
difundir el modelo en sus propias colonias. En 1787 Estados Unidos dio su
organización definitiva mediante una constitución. que adoptó la forma de
gobierno republicana, representativa y federal.
3. La Revolución Francesa
Fue el estallido revolucionario que marcó el fin de la monarquía absoluta y del
principio de legitimidad que fundamentaba la autoridad de los reyes en el
derecho divino. Las persecuciones al clero y los excesos de la época del
terror la tornaron impopular en América; sin embargo, La Declaración
Universal de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, tuvo gran
repercusión entre los jóvenes de la burguesía criolla.
4. La revolución industrial
La revolución industrial consistió en una serie de cambios económicos
producidos a partir de la invención de la máquina de vapor y el surgimiento de
las fábricas, que originaron profundas transformaciones en el mundo
contemporáneo. Se caracterizó por acelerar el proceso de elaboración de
productos, incrementar la producción en serie y reducir los costos. La
producción inglesa superó a la demanda: el futuro de la industria pasó a
depender del mercado externo.
Causas de la Revolución en América y el Río de la Plata
1. Debilidad y desprestigio de la monarquía
La decadencia española, fue un largo proceso que preparó el camino hacia la
revolución. En el siglo XVIII, Carlos III, logró la revitalización del Imperio, pero
la excesiva centralización y la prioridad de los intereses de la metrópoli,
provocaron el descontento entre los criollos.
A comienzos de siglo XIX el desprestigio de la monarquía se acentuó, Carlos
IV había delegado el gobierno en su favorito Manuel Godoy, incapaz de llevar
adelante una política de recuperación para España y sus dominios.
2. Descontento con el sistema de funcionarios
En la organización política del Imperio Hispano, el ejercicio de las
instituciones residentes recaía en funcionarios designados por la corona, en
su mayoría españoles peninsulares sin vinculación con los problemas e
intereses americanos. Legalmente no existían diferencias entre españoles
peninsulares e indianos, pero en la práctica los cargos más importantes
recalan en los primeros.
3. Rivalidad entre criollos y peninsulares
En el siglo XVIII las diferencias entre criollos y peninsulares se agudizaron
como consecuencia del incremento de inmigración desde la metrópoli. Los
recién llegados lograron dominar el comercio monopólico y hacer grandes
fortunas.
4. El enfrentamiento de intereses económicos
En el aspecto económico el descontento se manifestó en la organización
general del sistema comercial que privilegiaba los intereses metropolitanos. El
comercio organizado por intermediación de la metrópoli, bajo el sistema del
monopolio español, garantiza las ganancias de los intermediarios
peninsulares.
El contrabando y la apertura del comercio con neutrales permitió el contacto
con comerciantes norteamericanos, ingleses y portugueses. Los criollos
advirtieron las ventajas del comercio directo y adhirieron al sistema de
librecambio. Se inició una lucha contra el monopolio que España trataba de
mantener.
5. Cambios generados por las invasiones inglesas
Las invasiones inglesas pusieron de manifiesto la crisis política que aquejaba
al Imperio Hispano. Los ingleses fueron expulsados, pero se habían
producido transformaciones políticas y económicas, que prepararon el camino
de la revolución. La debilidad de la monarquía española quedó en evidencia
ante la imposibilidad de enviar refuerzos para la defensa de sus posesiones.
Surgieron líderes locales que tomaron la conducción abandonada por el virrey
y se comprobaron las ventajas del comercio directo con Gran Bretaña para
los comerciantes locales y los hacendados.
6. Los movimientos ideológicos que fundamentan la revolución
Tres grandes movimientos de ideas influyeron en los líderes criollos para
conformar los fundamentos filosóficos y jurídicos de la revolución.
Las ideas hispano-indianas de los siglos XVI y XVII
En el siglo XVII, el padre jesuita Francisco Suárez elaboró una doctrina
opuesta al absolutismo monárquico y antecesora de la soberanía popular. El
poder procedía de Dios, fuente de toda autoridad, quien lo delegaba en el
pueblo, que lo transmitía al monarca. Por lo tanto la monarquía tenía su
origen en la voluntad popular, como depositaria de la autoridad divina.
El iluminismo o Ilustración
El iluminismo o Ilustración fue el movimiento cultural y filosófico europeo
desarrollado en el siglo XVIII, que mediante la razón y la educación se
propuso resolver los problemas de la humanidad e iniciar una era de
progreso. Ubicaba al hombre como el centro del universo y le reconocía como
derechos inalienables la libertad, la igualdad, la seguridad, la propiedad, la
libre expresión y la asociación.
El despotismo ilustrado español
Se propone transformar la sociedad y la economía por acción de los
monarcas, dejando de lado los aspectos políticos de la ilustración.
Se fomentaron las actividades útiles: la industria, los oficios, el comercio, la
educación. La Iglesia quedó sujeta a la autoridad real (regalismo).
El proyecto criollo
Los criollos elaboraron proyectos para superar la crisis del Imperio Hispano.
El proyecto de los criollos se caracterizó por las siguientes propuestas:
● América era un Reino dependiente de la Corona de Castilla y no una
colonia perteneciente a la nación española.
● Caída la monarquía española, la soberanía popular debía reemplazar al
poder absoluto de los monarcas.
● Los nuevos gobiernos debían adoptar el principio de la división de
poderes.
● Los españoles americanos debían gozar de los mismos derechos que
tenían los peninsulares
● La sociedad debía organizarse bajo los principios de igualdad, libertad
y seguridad.
● En la religión debía mantenerse el respeto y la adhesión de esta.
● El librecambio era la base de la transformación económica.
● Era necesario ilustrar al pueblo a través de la educación.
7. Causa desencadenante: la invasión napoleónica a España
Con la finalidad de asegurar el bloqueo continental al comercio británico
Napoleón decidió someter a Portugal, aliada de Gran Bretaña. España,
vinculada a la política del emperador francés, autorizó el paso de tropas
francesas que debían combatir a los lusitanos. Napoleón aprovechó las
fuerzas residentes en la península ibérica y decidió tomar el poder.
La farsa de Bayona
Carlos IV reclamó la corona. Napoleón se ofreció para mediar entre los reyes,
invitando a la familia real española a la localidad francesa de Bayona. Bajo la
presión de Napoleón, Fernando VII devolvió la corona a su padre y Carlos IV
cedió sus derechos al Emperador, quien designó a su hermano José
Bonaparte rey de España e Indias.
El levantamiento del pueblo español y el movimiento juntista
El 2 de mayo de 1808, el pueblo de Madrid reaccionó contra las tropas
francesas. La insurrección fue rápidamente aplastada, pero en todo el país se
produjeron levantamientos a nombre de Fernando VII. Los españoles
sostuvieron que la soberanía revertía al pueblo, quien debía darse un
gobierno provisorio a nombre del legítimo monarca. Surgieron juntas
supremas en cada ciudad o región.
Simultáneamente se libró la guerra de la independencia española contra las
tropas francesas; José I tuvo que retirarse de Madrid. Napoleón tomó la
dirección de las acciones en España en 1809; refuerzos franceses derrotaron
al ejército español y ocuparon Andalucía.
Repercusión en América
Las autoridades residentes en América y los principales sectores de la
sociedad indiana siguieron con preocupación los sucesos de la península. La
totalidad de las provincias americanas juraron fidelidad a Fernando VII,
reconocieron a la Junta Central y rechazaron a José I.
El juntismo repercutió en varias ciudades que intentaron constituir juntas
como en España; este movimiento se generalizó hacia 1810, iniciando el
proceso revolucionario.