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Eneida: Epopeya de Virgilio

La Eneida es una epopeya latina escrita por Virgilio en el siglo I a. C. por encargo de Augusto para glorificar el origen mítico del Imperio romano. La obra narra la huida de Eneas de Troya tras su destrucción y su viaje a Italia, donde funda la ciudad de Lavinio, precursora de Roma. Virgilio se basó en los poemas homéricos pero presenta la fundación de Roma como un destino divino. La Eneida consta de 12 libros y aunque Virgilio murió antes de

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Eneida: Epopeya de Virgilio

La Eneida es una epopeya latina escrita por Virgilio en el siglo I a. C. por encargo de Augusto para glorificar el origen mítico del Imperio romano. La obra narra la huida de Eneas de Troya tras su destrucción y su viaje a Italia, donde funda la ciudad de Lavinio, precursora de Roma. Virgilio se basó en los poemas homéricos pero presenta la fundación de Roma como un destino divino. La Eneida consta de 12 libros y aunque Virgilio murió antes de

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Eneida

La Eneida (en latín, Aeneis) es una epopeya latina escrita por Virgilio en
el siglo I a. C. por encargo del emperador Augusto con el fin de
glorificar el Imperio atribuyéndole un origen mítico. Virgilio elaboró una
Eneida
reescritura, más que una continuación, de los poemas homéricos de Virgilio
tomando como punto de partida la guerra de Troya y la destrucción de
esa ciudad, y presentando la fundación de Roma a la manera de los
mitos griegos.

Virgilio trabajó en esta obra desde el año 29 a. C. hasta el fin de sus días
(19 a. C.). Se suele decir que Virgilio, en su lecho de muerte, encargó
quemar la Eneida por considerar que la obra aún no había alcanzado la
perfección buscada.1

Índice
Características formales
Modelos de los que parte la obra
Fresco del Palazzo del Magnifico, en Siena,
Historia de la composición
pintado por Girolamo Genga y conservado
Argumento en la Pinacoteca Nacional [6] ([Link]
Resumen [Link]/[Link]?it/77/musei) de la misma ciudad:
Libro I Fuga de Troya (Fuga da Troia, 1507 - 1510). Eneas
Libro II carga con Anquises, su padre; su hijo, Ascanio,
Libro III está con ellos.
Libro IV La mujer que corre puede ser su esposa, Creúsa.
Libro V Al fondo puede verse el Caballo de Troya.

Libro VI Género Epopeya


Libro VII Subgénero Épica
Libro VIII Idioma Latín
Libro IX Título original Aenēis
Libro X País Imperio romano
Libro XI
Fecha de Siglo I a. [Link]
Libro XII publicación
Aspectos controvertidos del contenido de la obra Texto en Eneida en Wikisource
Los dioses, los hombres y el destino español
Eneas y Dido
Eneas y Turno
Destino de Eneas, Roma y Augusto
Influencia posterior
Antigüedad
Versiones medievales
Literatura en lenguas vernáculas influida por la Eneida
Traducciones a lenguas vernáculas
Obras literarias que tratan sobre personajes de la Eneida
La Eneida en la educación posterior a la Edad Media
Continuaciones
Música
Cine
Televisión
Véase también
Bibliografía
Notas y referencias
Enlaces externos

Características formales
La obra, de casi 10 000 hexámetros dactílicos, está dividida en 12 libros que a su vez se pueden agrupar en dos partes:2

Libros I a VI, en los que, a imitación de la Odisea, se narran los viajes de Eneas hasta llegar a Italia.
Libros VII a XII, en los que, a imitación de la Ilíada y del Ciclo troyano, se narran las conquistas de Eneas en
Italia.

Virgilio emplea figuras literarias como la aliteración, la onomatopeya y la sinécdoque; también el símil, la personificación y
otras metáforas, frecuentemente para dotar a los pasajes de tensión y de fuerza dramática.

Como en la Ilíada y en la Odisea, la narración de la Eneida comienza in medias res, en este caso con la flota troyana en la parte
occidental del Mediterráneo y dirigiéndose a Italia.

Modelos de los que parte la obra


Se dice que, más aún que una imitación de la Ilíada y de la Odisea, Virgilio se planteó una suerte de competición con Homero.
Así, frente a los 24 cantos de que se compone cada una de las epopeyas homéricas, la Eneida se compone de 12. Se pueden
encontrar paralelismos, con sus correspondientes oposiciones, entre las dos obras griegas y esta otra latina:

El regreso o nostos, más propio de la Odisea y de la primera mitad de la Eneida.


En la obra latina, el regreso no es el de un héroe a su hogar, sino el de parte de un pueblo a uno de los
lugares de origen de la estirpe de alguno o de algunos de sus héroes, lugar determinado por elección
divina y que los héroes habrán de averiguar. En la cronología mítica, el viaje del Eneas literario coincidiría
en el tiempo con los nostoi griegos.3 Como en la Odisea, en la Eneida hay una deidad que se opone a
que el héroe llegue a su destino (Poseidón en el poema griego y Juno en el latino), otras deidades que se
alían con ella, otras que ayudan al héroe (algunas, teniéndolo como su protegido: Atenea protege a
Odiseo; Venus protege a Eneas), cambios de alianzas y deidades que no toman un partido.

La justificación de la guerra entre dos pueblos con motivos míticos y de amores y desamores.
En la Ilíada, y en general en el Ciclo troyano, se presenta como causa humana de la guerra inmediata,
contemporánea o reciente el despecho de Menelao por el abandono de que es objeto por parte de
Helena, aunque este habrá de explicarse por asuntos de los dioses. En la Eneida, se presenta como
causa humana de futuras guerras el despecho de Dido por el abandono de que es objeto por parte de
Eneas, y también habrá de explicarse tal abandono por intrigas divinas.

El poema de Virgilio se compara también con las Argonáuticas de Apolonio, y es fácil que el poeta romano tuviera presente la
traducción latina de Varrón. También en este caso, hay similitudes y diferencias entre una obra y la otra en varios aspectos,
empezando por los amores de Dido y Eneas y los de Jasón y Medea.

Los modelos latinos más importantes de los que se valió Virgilio para la composición de la Eneida y para el contraste con ellos
son la Guerra púnica (Poenicum Bellum) de Nevio y, sobre todo, los Anales (Annales) de Ennio, el gran clásico de la épica
romana en ese tiempo. En varios pasajes de la Eneida se citan otros del poema de Ennio, a veces literalmente.

Historia de la composición
Ya en las Geórgicas, anunciaba Virgilio su intención de escribir una epopeya:4

Pronto, sin embargo, me dispondré a cantar mox tamen ardentis accingar dicere pugnas
las ardientes batallas
Caesaris et nomen fama tot ferre per annos,
de César y a llevar la fama de su nombre a Tithoni prima quot abest ab origine Caesar.
tantas edades cuantas son

las que han transcurrido desde que tuvo en


Titón su primer origen.

Georgicon, III, 46 - 48.

Augusto estaba muy interesado en la composición de una obra de esas características, y se la pidió al poeta.

En principio, Virgilio tenía la intención de escribirla en prosa, pero después se decidió por el verso y, en concreto, por los
hexámetros dactílicos. Durante la elaboración de los cantos, hizo varias lecturas públicas para probar su sonoridad y el efecto
que tenían en el público. Se había propuesto forjar un poema abundante en detalles y con un alto grado de calidad.

Mantiene la tradición que Virgilio leyó a Augusto y a su hermana


Octavia los cantos II, IV y VI, y que la mención de Marcelo en el
Canto VI causó el desmayo de Octavia.5

También según la tradición, Virgilio viajó a Grecia hacia el año 19


a. C. para revisar la Eneida. Tras encontrarse con Augusto en
Atenas y tomar después la decisión de volver a casa, hizo una
visita a una ciudad cercana a Megara, y allí cogió unas fiebres.
Luego, durante la travesía, se fue debilitando, y murió en el puerto
de Brundisium (Brindisi) el 21 de septiembre de ese mismo año,
habiendo expresado su voluntad de que se quemase el manuscrito
de la Eneida por estar inacabado y porque le desagradaba uno de
los pasajes del Canto VIII: en él, Venus y Vulcano tienen juntos
disfrute carnal, lo que no se consideraba acorde con la moralidad
romana. Tras la muerte del autor, Augusto prohibió a sus albaceas
literarios, Lucio Vario Rufo y Plotio Tuca, que cumpliesen esa
última voluntad, y mandó que se publicase la obra con tan poca
modificación como resultase aceptable.6
Jean-Joseph Taillasson (1745 - 1809): Virgilio leyendo la "Eneida"
a Augusto y a Octavia (Virgile lisant l’Énéide à Auguste et
La obra, al quedar incompleta, presenta versos que no llegan a Octavia). National Gallery de Londres.
conformar el hexámetro dactílico: algunos constan de un solo
hemistiquio. Por añadidura, al haber mandado Augusto que la
modificación que se hiciera fuese mínima, no es fácil distinguir el trabajo de los poetas que le dieron la forma que se conoce.

Argumento

Resumen

Eneas, príncipe de Dardania, huye de Troya cuando la ciudad fue


tomada por el ejército aqueo. Entre su gente, van con él su padre
(Anquises) y su hijo (Ascanio). Ante la confusión de la fuga
Eneas pierde a su esposa Creúsa, por lo que regresa y la llama
entre las ruinas de la ciudad. Esta se hace presente en forma de
aparición y le pide que no vierta más lágrimas por ella, ya que el
destino le ha asignado otra consorte de sangre real (La Eneida,
Libro II).

Juno, esposa de Júpiter, rencorosa todavía con toda la estirpe


troyana, trata de desviar la flota de supervivientes de su destino El viaje de Eneas.
inevitable: Italia.7

Las peregrinaciones de Eneas duran siete años, hasta que, llegado el último, es acogido en el reino emergente de Cartago,
gobernado por Dido (llamada también Elisa de Tiro). Por un ardid de Venus y Cupido, Dido se enamora perdidamente de
Eneas y, tras la partida de este por orden de Júpiter, se quita la vida maldiciendo antes a toda la estirpe venidera de Eneas y
clamando por el surgimiento de un héroe vengador: de esta forma, se crea el cuadro que justifica la eterna enemistad entre dos
pueblos, el de Cartago y el de Roma, que conduciría a las guerras púnicas.
De camino a Italia, a Eneas se le aparece el alma de su padre Anquises y le pide que vaya a verlo al Averno: Eneas cede y,
acompañado de la Sibila de Cumas, recorre los reinos de Plutón, y Anquises le muestra toda la gloria y la pompa de su futura
estirpe: los romanos.

Llegados por fin los troyanos a Italia, el rey Latino los recibe pacíficamente, y, recordando que una antigua profecía decía que
su hija Lavinia se casaría con un extranjero, decide aliarse con Eneas y darle a Lavinia por esposa.

Trastornado por las Furias, Turno, rey de los rútulos y primo y pretendiente de Lavinia, declara la guerra a Eneas. Los dos
ejércitos adquieren aliados y se enfrentan fieramente, ayudados los troyanos por Venus y los rútulos por Juno, sin que
intervenga Júpiter. Se producen muertes en ambos bandos y, finalmente, Eneas mata a Turno.

Libro I

Juno, sabedora del glorioso destino que aguarda a los troyanos, pues habrán de fundar el Imperio Romano, intenta impedir que
lleguen a Italia. Para ello, pide a Eolo que se valga de sus vientos para hacer naufragar a los fugitivos, y a cambio le ofrece por
esposa a una de las ninfas de su propio séquito: Deyopea (Δηιόπεια), la de cuerpo más hermoso. Eolo, aunque no acepta el
soborno, sí accede a ayudar a Juno, y los troyanos terminan dispersándose en el mar. Al saberlo Neptuno, lo toma como una
injuria, ya que el mar es su dominio, y ayuda a los troyanos a llegar a las playas de Libia, pero no llegan todos juntos, sino en
dos grupos separados por la tormenta.8

Mientras tanto, Venus, madre de Eneas, se presenta


con la forma de una virgen espartana y con un aspecto
de cazadora muy parecido también al de la diosa
Diana, y les informa de que las tierras donde están son
de la reina Dido.9 Pigmalión, hermano de Dido, había
hecho matar a Siqueo, tío de ambos y esposo de ella.
Dido huyó, compró unas tierras y fundó allí una
ciudad.

Eneas se dirige a la ciudad y, cuando llega, ve a los


compañeros de los que les había separado el mar.
Llegados a esa tierra, habían pedido a la reina
hospitalidad y que les ayudase a buscar a su caudillo.
Al presentarse este, Dido lo acoge junto con el resto de
los troyanos.
Turner: Dido funda Cartago (Dido building Carthage) o El nacimiento del
Con la intención de que Dido trate bien a Eneas, Venus Imperio Cartaginés (The Rise of the Carthaginian Empire, 1815). National
pide a su hijo Cupido que tome la forma de su sobrino Gallery.
materno Ascanio, lo suplante e infunda en la reina
amor por el troyano, y Cupido accede. Venus
adormece a su nieto Ascanio y lo lleva a Idalion, lugar de culto de ella.

Tal como le ha pedido su madre, Cupido infunde en Dido un apasionado amor por Eneas y, maternal, por Ascanio, al que
suplanta él mismo. Pero Dido juró a su esposo no volver a casarse.10

Durante el banquete en honor de los recién llegados y del encuentro de éstos con sus paisanos, Dido pide a Eneas que cuente
sus desgracias.

Libro II

Los libros II y III son relatos dentro del relato.11 Eneas, a petición de Dido, cuenta la caída y el saqueo de Troya (Libro II) y
las tribulaciones sufridas por él mismo y por su gente desde ese acontecimiento (Libro III).

El troyano cuenta hechos casi inmediatos a los que se refieren en el final de la Ilíada. El relato que hace Eneas de la toma de
Troya se abre con el episodio del caballo: Ulises, junto con otros soldados griegos, se oculta en un caballo de madera "alto
como un monte" (instar montis equum), mientras que el resto de las tropas griegas se oculta en la isla de Ténedos, frente a
Troya. Los troyanos, ignorando el engaño, entienden que los griegos han huido y hacen entrar el caballo en su ciudad. Piensan
que se trata de una ofrenda a los dioses, a pesar de las advertencias de Laocoonte, que es muerto con sus dos hijos por dos
monstruos marinos. Llegada la noche, Ulises y sus hombres salen del caballo y abren las puertas de la ciudad para que entren
los demás griegos, y entre todos someten a Troya al fuego y al terror. En el momento del asalto, a Eneas se le aparece en sueños
Héctor, le anuncia el fin de Troya y le manda que salve a los Penates y que huya.
Los ruidos del combate terminan por despertar a Eneas, que, viendo su
ciudad en llamas y a merced de los griegos, decide al principio luchar con
sus compañeros hasta la muerte. Visita el palacio del rey Príamo y
contempla la muerte del hijo de este, Polites, a manos de Pirro, que luego
decapita a Príamo.

En medio del caos, Eneas ve a Helena y, lleno de ira, se dispone a castigar


a la culpable de la guerra. Venus, madre de Eneas, se le aparece y le
manda contenerse: los verdaderos culpables son los dioses, no Helena.
Luego, Venus manda a Eneas que busque a su familia y a los dioses
Penates.

Eneas busca y encuentra a su padre Anquises y a su hijo Ascanio. En


principio, Anquises se resiste a partir, hasta que un presagio divino lo
Pierre-Narcisse Guérin: Eneas describe a Dido la caída
convence. Escapan entonces de la ciudad en llamas. Habiendo perdido de de Troya (Énée décrit à Didon la chute de Troie, 1815).
vista a su mujer, Creúsa, que ha sido apartada por Venus y luego ha sido Museo del Louvre.
una víctima más de la matanza, Eneas regresa a Troya en busca de ella.
Finalmente, tras aparecérsele la sombra de Creúsa y serle revelado por ella
que su destino es la fundación de Roma, Eneas vuelve con los suyos a las
afueras de Troya, y allí prepara lo necesario para la partida.

Libro III

Eneas huye con los suyos a la ciudad de los tracios, que eran sus amigos.
Habiendo desembarcado allí, Eneas quiere cumplir su intención de fundar la
nueva ciudad en esa tierra. Para encender la hoguera sacrificial, toman ramas
de un arbusto, y estas empiezan a sangrar. Eneas se halla frente al túmulo de
Polidoro, y las ramas son las lanzas que empleó Poliméstor para matarlo. Una
voz suena desde el interior del túmulo: es la de la sombra de Polidoro, que
advierte a los troyanos de que el rey de Tracia está a favor de los griegos. Los
viajeros deciden entonces abandonar ese lugar contaminado.

Eneas y su gente van entonces a la corte del rey Anio, en Delos. Allí llegan a
saber por los oráculos de Apolo que habrán de buscar a la Madre Antigua
(antiqua mater) y fundar una nueva ciudad allí donde vivieron sus Esmalte de Limoges (ca. 1530): La sombra de
antepasados, desde donde sus generaciones venideras serán las únicas Creúsa se aparece a Eneas. Museo del Louvre.
dominadoras del mundo. Anquises piensa que el oráculo se refiere a Creta, el
lugar de culto de la diosa Cibeles y la tierra donde nació su
antepasado Júpiter, y allí se dirigen.12 Llegados a la isla,
fundan la ciudad de Pérgamo.

Es pleno verano, sobreviene una fuerte sequía y mueren


hombres y bestias. Anquises pide a Eneas que vuelva a
consultar el oráculo de Apolo, aunque no hará falta, pues a
Eneas se le aparecerán en sueños los Penates, mandados por
Apolo. Por ellos sabrá del resentimiento del dios supremo, que
no se les permite quedarse y que las tierras aludidas por el
oráculo de Apolo son las de Italia o el Lacio. Anquises
recuerda que allí nació su antepasado Dárdano, y deciden
viajar a esos lugares.
Grabado de Johann Wilhelm Baur (1607 - 1640) para una edición de la
Los fugitivos se hacen a la mar, y habrán de soportar una obra de Ovidio Las metamorfosis: Eneas se reúne con Anio. 1659.

tormenta de tres días. Al cuarto día, entre las islas del Mar
Jónico, llegan a las llamadas Estrófades (Στροφάδες).
Desembarcan en una de ellas y allí encuentran rebaños sin vigilancia, de reses pequeñas y grandes. Ofrecen con algunas de
ellas sacrificios a Júpiter y comienzan el festejo. Las arpías los acosan volando por el campamento y sueltan sus deyecciones en
la carne. Eneas les prepara una emboscada que tiene éxito, y al conseguir escapar las criaturas, una de ellas, Celeno, augura al
troyano que, cuando lleguen a la tierra que están buscando, habrán de pasar hambre en ella.

Los viajeros abandonan las Estrófades, navegan después cerca de Ítaca, la isla de Ulises, uno de sus peores enemigos, y acaban
arribando a la playa de Accio. Allí celebran unos juegos, y dejan en el templo de Apolo el escudo de Abas, el capitán de una de
las naves.13
Más adelante, Eneas se entera de que un hijo de Príamo, Héleno, que
se ha casado con Andrómaca, viuda de Héctor que después de la
muerte del héroe troyano había sido concubina de Pirro, reina en
Butrinto, una ciudad cercana, y allí se dirigen los troyanos. Llegan a
Butrinto a principios del invierno, y ven que es una réplica de Troya.
Ya acogidos, Héleno predice a Eneas que llegará a Italia, pero que para
entrar en ella tendrá que sufrir un poco, pues allí habitan griegos. Le
dice que debe cuidarse también de Escila y de Caribdis, y le aconseja
que implore al numen de Juno y que atienda al oráculo de la Sibila de
Cumas.

Continuando su viaje, los troyanos pasan junto a los Montes


Ceraunios. Antes de dirigirse a Trinacia, ofrecen sacrificios a Juno y a
Minerva. Ya cerca de la costa de Trinacia, avistan el penacho del Etna.

Ya en el Estrecho de Mesina, por intentar evitar a Escila, casi acaban


diezmados por Caribdis, pero el remolino de la bestia los impulsa mar
Montes Ceraunios, en la actual Albania.
adentro, y así, perdidos, arriban a las costas de los cíclopes.14 Allí se
encuentran con un griego abandonado por Ulises y sus hombres:
Aqueménides (Ἀχαιμενίδης), que les pide que lo lleven con él y les
aconseja escapar pronto. Los cíclopes se aprestan a atacarlos, pero no
llegan a alcanzarlos.

Habiendo escapado de los cíclopes, Aqueménides conducirá a los


troyanos a Trinacia. Pasan por Ortigia, y luego por el puerto de
Drépano, donde muere Anquises.

Con la relación de estos hechos, Eneas termina de contar la historia a


su anfitriona.15

Libro IV

La reina Dido, por influjo de Cupido, se enamora del troyano Eneas,


que se está hospedando en su casa, en Cartago. La reina decide
compartir sus sentimientos con su hermana Ana. Le cuenta que sufre
un dilema, ya que se ha enamorado del héroe troyano, pero sigue
respetando la memoria de Siqueo, su difunto marido, muerto por Viaje de Eneas: la ubicación de la roca de Escila aparece
fratricidio (asesinado por su hermano). Su hermana la anima a seguir marcada en rojo.
adelante con su amor, ya que en todo el tiempo que había estado viuda,
había rechazado a muchos pretendientes. Al saberlo Juno, decide
aliarse con Venus para conseguir que Eneas se enamore a su vez
de Dido, con la intención de desviar la ruta de este hacia el reino
prometido de Roma, haciendo que se quedara en Cartago (Libia),
junto a Dido para siempre. Venus acepta la complicidad de Juno e
idean un plan para que ambos, solos, consumen el himeneo.

Eneas y Dido salen de caza. En el transcurso de la misma, las


diosas mandan una gran tormenta. Eneas y Dido quedan
refugiados en una cueva, donde se lleva a cabo el plan de la diosa,
con el que unen sus dos pueblos.

Actúa la Fama (el rumor), y la noticia del matrimonio llega a


Iarbas, rey de Numibia, y pretendiente rechazado de Dido. Este,
enfurecido, suplica a Júpiter que no permita que Eneas se quede
en esas tierras con Dido, ya que fue él quien le cedió los terrenos a
la reina para que reconstruyera la ciudad. Al saberlo Júpiter, Dido y Eneas salen de caza. Obra de 1774 de Jean-Bernard
temiendo que Eneas detenga su viaje, envía a Mercurio para que Restout (1732 - 1797).
recuerde al troyano que su destino es fundar Roma. Eneas y Dido
ya están haciendo construir una gran ciudad cuando llega
Mercurio a darle el mensaje. El troyano no sabe cómo decírselo a la reina, por lo que decide mandar a Sergesto, Seresto y
Mnesteo que preparen la flota con sigilo y secretismo.16 Pero vuelve a actuar la Fama, y Dido se entera de lo que está
ocurriendo. Cuando va a reprochárselo y a suplicarle que se quede a Eneas, este no da su brazo a torcer, ya que se defiende
hablándole de su futuro, decidido por los dioses. Dido no está conforme con la intención de Eneas, pero permite su partida.
Solo pide a su hermana que lo convenza para que zarpen con viento favorable y en mejores condiciones meteorológicas.

El dolor que le causa a Dido la partida de Eneas hace que se plantee suicidarse, ya que no quiere ni volverse a casar con los
antiguos pretendientes ni seguir a la armada troyana para derrotarlos. Idea un plan secreto con ayuda de una sacerdotisa experta
en temas de amor, pero engaña a su hermana para que crea que no hay peligro por su vida, sino por las pertenencias de Eneas.

Mercurio vuelve a visitar a Eneas en sueño y apresura su ida, ya que le advierte de consecuencias funestas que puede tener.
Eneas le hace caso y, en medio de la noche, despierta a sus soldados y parten inmediatamente.

Cuando Dido se entera, comienza entonces su plan. Hace una gran pira con objetos de Eneas, rodeada toda de altares y
sacrificios. Se sube a ella y se clava una espada bajo el pecho, espada regalada por Eneas. En su discurso de muerte, clama por
un vengador.17

Luego vosotros, tirios, perseguid con odio a tum uos, o Tyrii, stirpem et genus omne
su estirpe futurum
y a la raza que venga, y dedicad este exercete odiis, cinerique haec mittite nostro
presente munera. nullus amor populis nec foedera
a mis cenizas. No haya ni amor ni pactos sunto.
entre los pueblos. exoriare aliquis nostris ex ossibus ultor
Y que surja algún vengador de mis huesos qui face Dardanios ferroque sequare
que persiga a hierro y fuego a los colonos colonos,
dardanios nunc, olim, quocumque dabunt se tempore
ahora o más tarde, cuando se presenten las uires.
fuerzas. litora litoribus contraria, fluctibus undas
Costas enfrentadas a sus costas, olas imprecor, arma armis: pugnent ipsique
contra sus aguas nepotesque.
imploro, armas contra sus armas: peleen
ellos mismos y sus nietos.

Aeneis, IV, 622 - 629.

Por sus gritos y los de las doncellas, su hermana acude y la ve moribunda. Sube a la
pira y se lamenta de que le hubiera ocultado sus planes. Dido sigue agonizando
mientras su hermana la sostiene en sus brazos lavando su herida. Juno se apiada de ella
y manda a Iris a cortar el cabello rubio que une a las personas con la vida. Así,
haciendo el trabajo de Proserpina (Perséfone, esposa de Plutón, soberano de los
Infiernos), Iris cumple con el encargo de Juno y Dido muere entre los brazos de su
hermana. En su abordaje del despecho femenino, es uno de los capítulos más intensos
y conmovedores de la obra.

Momento en el que Dido se coloca


Libro V sobre la pira y se clava la espada de
Eneas.
Ya habiendo zarpado, Eneas ve desde el mar la llama que arde en la costa de Cartago,
y demasiado bien sabe de qué se trata.

Los viajeros intentan ir a Italia, pero se desata otra tempestad y, cuando se calma, prueban a alcanzar otra vez Trinacia.18
Habiendo llegado a Trinacia, se dirigen los troyanos a las tierras de su amigo Acestes, por quien son bien recibidos.

Cumpliéndose ya un año de la muerte de Anquises, Eneas hace llevar a cabo sus funerales. Durante los sacrificios, una
serpiente se come las ofrendas del altar. No sabiendo si se trata de una mala criatura o del genio del lugar, Eneas prefiere
tomarlo como un buen presagio.

Después manda Eneas celebrarse unos juegos.19 Cloanto vence en la competición de remo. En la carrera, Salio y Niso
(hermano de Asio) tropiezan, y entonces vence Euríalo, pero los tres reciben premios. En la lucha, nadie quiere enfrentarse con
Dares, hasta que el anciano Entelo se atreve a hacerlo y lo vence.20 En el tiro con arco vence Acestes. Luego, Ascanio y sus
amigos hacen una representación de la guerra.21
Juno envía de nuevo a Iris: esta vez, para que suscite en las mujeres troyanas el deseo de no viajar más. Tomando Iris la forma
de la anciana Beroe, que no ha acudido porque está enferma, se dirige a las mujeres troyanas, que han sido dejadas apartadas de
los juegos, les dice que se le ha aparecido en sueños Casandra y que le ha dicho que hay que quemar las naves, pues ya se ha
alcanzado el objetivo del viaje, y cumple el encargo llevando a las mujeres a quemar las naves y comenzando el incendio ella
misma. Pirgo, que fue nodriza de Príamo, advierte a las otras de que Beroe no ha acudido porque está enferma, y que esta otra
es muy semejante a una diosa. Al punto, la mensajera se da a conocer yéndose de allí en forma de arco iris. Las troyanas,
exaltadas, toman la antorcha del altar de Neptuno y empiezan ellas a prender fuego a las embarcaciones.

Los hombres y los muchachos ven las llamas, y Ascanio, el hijo de Eneas, se acerca con su montura y consigue hacer entrar en
razón y «librarse de Juno» a las incendiarias.

Eumelo avisa a Eneas, que llega rápido al lugar. Una vez allí,
Eneas implora a Júpiter, y este hace que empiece a llover.

Solo se han perdido cuatro piezas de la flota, pero se aconseja


fundar una ciudad para quienes quieran quedarse y renuncien a
continuar el viaje. Nautes, el consejero más anciano, se muestra de
acuerdo.

Eneas aún está indeciso, y esa noche se le aparece en sueños su


padre Anquises, que le recomienda que haga lo que dice Nautes:
en el Lacio habrá que derrotar a un pueblo belicoso, así que
conviene que vayan solo los más aptos para ello. Anquises dice a
Eneas que, para que pueda darle más detalles de su destino, habrá
de ir a visitarlo al inframundo. Para llegar hasta allí, Eneas habrá
de consultar primero a la Sibila de Cumas y ofrecer sacrificios.

Los troyanos fundan la ciudad para quienes no quieren proseguir


el viaje, y le ponen el nombre de Acestes.22 Por fin, zarpan, y las
mujeres, que ahora sí querrían ir, los despiden entre llantos. Una
vez más, los viajeros intentan dirigirse a Italia.

Venus ruega a Neptuno que los troyanos ya no sufran males, y el


dios del mar le promete que llegarán a las puertas del Averno con
solo un hombre menos:

Palinuro cae al agua. Mayólica de Francesco Xanto Avelli da


una cabeza por unum pro multis
Rovigo. 1535.
muchas será dada dabitur caput

A medianoche, todos duermen, hasta Palinuro, el timonel, de lo que se ha encargado Somnus, el Sueño. Palinuro y el timón
caen al agua, y el resto sigue durmiendo. La nave va a la deriva, pero Eneas despierta, ocupa el puesto de Palinuro y corrige el
rumbo, y justo a tiempo, pues ya se dirigía la nave a los dominios de las Sirenas.

Libro VI

Los troyanos arriban a las playas de Cumas, y visitan la gruta de la Sibila acompañados de la sacerdotisa Deífobe, hija de
Glaucio.23 La Sibila es poseída por Apolo, y Eneas pide al dios sus oráculos y que permita que los troyanos se establezcan en
el Lacio. Apolo predice que se librarán batallas por causa de una mujer, pero que Eneas saldrá victorioso de ellas. El troyano
pide que se le diga cómo habrá de entrar en el infierno. La Sibila dice que Eneas habrá de presentar una rama dorada y que,
además, primero habrá de enterrar a un amigo suyo, insepulto hasta el momento.24
Eneas y la Sibila de Cumas. Ca. 1646. La sibila conduce a Eneas al inframundo.
Óleo en lienzo de François Perrier Obra de 1673 de Claudio de Lorena.
(1590 - 1650). Museo Nacional de Varsovia.

Eneas sale de la cueva y se entera de la muerte de Miseno, así que manda hacer sus funerales. Venus envía entonces dos
palomas para que lleven a Eneas al árbol donde está la rama dorada. Eneas la toma y la lleva a la cueva de la Sibila, que
entonces lo conducirá hasta un bosque.

Llegan al infierno, y arriban a la corriente cruzada por el barquero Caronte para llevar las almas al otro mundo. Eneas ve a
Palinuro, que le pide que busque su cuerpo en el puerto de Velia y lo sepulte para que así su sombra sea admitida en la barca de
Caronte. La sibila se opone, pues hacerlo sería contrario al destino marcado, pero se le promete a Palinuro que sus propios
enemigos le erigirán un cenotafio, y que un cabo o promontorio llevará su nombre.25

Para ser llevados en la barca de Caronte, Eneas y la sibila le presentan la rama dorada.

Jan Brueghel el Viejo: Eneas y la sibila en el inframundo Eneas y la Sibila de Cumas se disponen a montar en la
(Aneas en de sibille in de onderwereld, ca. 1600). barca de Caronte. Maestro de la Leyenda de Orfeo. 1500 -
1525.

Ya navegando, ven la cueva de Cerbero, los jueces de los muertos y los campos llorosos. Eneas ve a Dido, se lamenta por lo
sucedido y le pide perdón, pero ella no responde. Eneas ve también muchas almas de grandes guerreros de otros tiempos, como
Deífobo, que se casó con Helena después de morir Paris.

Pasado un rato, los pasajeros de la barca ven una bifurcación: una vía conduce al palacio de Plutón; la otra, al Tártaro. Después,
arriban a los bosques afortunados, y allí buscan a Anquises.

Tras un nostálgico encuentro, Anquises le cuenta a Eneas que las almas buenas, después de mil años, pierden la memoria y se
las manda nuevamente a la tierra en otros cuerpos. Anquises predice el gran linaje de Eneas: su hijo Silvio (que le nacerá de su
esposa Lavinia), Camilo, César, Máximo, Serrano, Romano, Marcelo y otros. También le cuenta las batallas a las que está
destinado, y cómo habrá de salir con bien de ellas.
Eneas regresa después al lugar donde le esperan
sus amigos por una puerta de marfil del Sueño. En
seguida, se dirigen todos al puerto de Cayeta.26

Libro VII

Finalmente, se dirigen al bosque del Lacio por el


que pasa el río Tíber. Vive en esas tierras Latino,
esposo de Amata. Ambos son padres de Lavinia,
que está comprometida con Turno, aunque se ha
predicho que no se casará con él, sino con un
extranjero.

Los troyanos celebran una comida, pero se


quedan con hambre. Entonces, Eneas recuerda
que se le predijo que, cuando sucediera eso,
Alexandre Ubeleski (1649 – 1718):
llegaría el fin de sus males. Manda Eneas cien Eneas y Anquises en el Hades (Eneasz i Anchizes w Hadesie).
emisarios a la corte del rey Latino, que los recibe.
En nombre de Eneas y apoyándose en los
oráculos, Ilioneo pide a Latino unas tierras donde puedan asentarse los troyanos. Latino reconoce en Eneas al yerno prometido,
y pide a los troyanos que su caudillo venga a verlo.

Mientras tanto, Juno, con la intención de causar una guerra que perjudique a los troyanos, envía a Alecto para que siembre la
discordia. Con una de sus serpientes, Alecto inyecta las furias en Amata, y esta se enfrenta con su esposo para que no dé la
mano de Lavinia a Eneas, sino a Turno. Al ver que Latino no cambia de parecer, Amata hace por poner de su parte a las otras
mujeres y esconde a Lavinia. Después, Alecto se dirige a Ardea, ciudad en la que reina Turno, y, para suscitar en el monarca el
odio a Eneas como usurpador, le hinca una de las serpientes, llena de furias. Turno decide entonces enfrentarse con Latino por
la mano de Lavinia.

Alecto ejerce después su influjo en los perros cazadores de Iulo (Ascanio), que conducen a su amo en pos de un ciervo del que
es dueño el latino Tirreo. Al enterarse los latinos, se emprende una batalla y resultan de ella las primeras víctimas. Alecto se
siente satisfecha, y, con ella, también Juno. Todos los latinos piden a su rey que declare la guerra a los troyanos, pero él se
resiste. Llegan mientras tanto los aliados, como Lauso, Aventino, Catilo y Camila.27

Libro VIII

El río Tíber habla a Eneas y le recomienda que busque la alianza con los
palanteos, a cuya ciudad podrá llegar precisamente siguiendo su curso. Eneas
prepara el viaje y reconoce entonces un buen augurio.

Acompañado por Acates, Eneas llega a la ciudad justo cuando el rey Evandro y
su hijo Palante están ofreciendo sacrificios a Hércules, y piden al rey establecer
una alianza para hacer frente a los rútulos. Evandro acepta, viendo que eran
ambas naciones descendientes de Atlante. Evandro invita a Eneas a tomar parte en
los sacrificios a Hércules.

Mientras tanto, Venus pide a su esposo Vulcano que fabrique armas para Eneas, y
Vulcano acepta.28 Paisaje con Ascanio asaeteando el ciervo
de Silvia (1682), de Claudio de Lorena,
Entonces, Venus avisa a su hijo de que le llegarán armas divinas. Luego, Evandro Ashmolean Museum, Oxford.
envía a Eneas con su hijo Palante a buscar más alianzas. Posteriormente, ya Eneas
recibe las armas prometidas por su madre y todos se maravillan de ellas.29

Libro IX

Juno envía a Iris para que lleve a Turno prontamente a la batalla. La mensajera informa al rey de que los troyanos están sin su
caudillo. Eneas ha mandado a su gente que, de ser atacada, se refugie tras la empalizada. Turno intenta incendiar la fortificación
y todo los demás. Entonces, Ops, madre de Júpiter, aparta del incendio las naves troyanas convirtiéndolas en ninfas.

Turno piensa que así los troyanos ya no podrán escapar, y hace que sus tropas descansen y se regocijen bebiendo vino.
Dándose cuenta de esto, Niso y Euríalo piden permiso para ir en busca de Eneas, a quienes este ha encomendado el mando:
Mnesteo y Seresto. Iulo promete muchos premios por la hazaña a Niso y Euríalo, y ellos parten inmediatamente.

Niso abre el camino dando muerte a algunos rútulos. En el camino, Euríalo se rezaga y es alcanzado por Volscente.
Advirtiéndolo, Niso regresa para rescatar a su amigo, se encomienda a Apolo y da muerte a varios rútulos. en la refriega,
mueren Euríalo, Niso y Volscente. Luego, las cabezas de los dos troyanos son exhibidas por los rútulos.

Mesapo logra abrir la empalizada y se inicia una sangrienta batalla. Ascanio entra en la batalla y da muerte a Numano. Marte
infunde fuerza en los latinos. Luego Turno queda cercado por los troyanos sin que le pueda ayudar Juno, pero se arroja al río y
se salva.

Libro X

Júpiter prohíbe a los otros dioses que participen en la batalla. Venus le pide clemencia para sus troyanos, y Juno se hace la
desentendida. Entonces, Júpiter decide que a nadie habrá de favorecer él en la batalla.

Llega por mar Eneas con alianzas firmadas. Le siguen guerreros como Másico, Abante, Asilas, Astur y otros. Se acercan a
Eneas las naves troyanas convertidas en ninfas y le informan de la batalla.

Eneas y sus aliados llegan al campo de batalla, y Turno no ceja en


su ataque. Empieza así un fiero combate. Turno pide a su
hermana, la diosa Juturna, que le ayude en la batalla. Tras haber
hecho grandes estragos, Palante es muerto por Turno, tomando
este algunas de sus armas. Lleno de ira, Eneas da muerte a
muchos rútulos.

En tanto, Júpiter provoca a Juno y esta le pide que demore la


muerte de Turno. Ella misma toma la figura de Eneas y,
confundiendo a Turno, hace que le persiga y así lo pone a salvo.
Turno, al darse cuenta del engaño, intenta volver sobre sus pasos,
pero la diosa no se lo permite.

Mecencio toma el lugar de Turno en la batalla, que es observada


por los dioses. Eneas hiere a Mecencio, cuyo hijo Lauso, que le
asiste y le ayuda a huir, es muerto por Eneas. Mecencio vuelve a
la batalla y también halla la muerte en las manos del troyano. Relieve de Louis-Léon Cugnot: Mecencio, herido, es socorrido
por su hijo Lauso.

Libro XI

Eneas envía el cuerpo de Palante a su padre. Llegan luego emisarios latinos pidiendo tregua para poder enterrar a sus muertos, a
lo que accede Eneas. Mientras tanto, Evandro se lamenta por la muerte de su hijo, pero no retira su apoyo a Eneas. En el reino
de Latino, algunos se muestran aún a favor de Turno, pero otros piden que se entregue la mano de Lavinia al troyano Eneas.

Unos emisarios llegan de la ciudad de Diomedes, que recomienda a los latinos tener mucha cautela con Eneas por lo que este
ha hecho.

Latino quiere ya detener la guerra dando tierras a los troyanos. Drances recomienda también darle la mano de Lavinia a Eneas.
Turno se opone y promueve nuevas batallas, apoyado por la reina Camila. Diana pide a su sierva Opis que proteja a esa
guerrera, y le da un arco para ese fin.

Los troyanos se acercan a las murallas latinas y se desata otra vez la contienda. Camila destaca por sus hazañas. Júpiter infunde
valor en Tarcón. Arruntes, encomendándose a Apolo, dispara una flecha a Camila y logra su objetivo de darle muerte. Opis se
lamenta entonces. Huyen los rútulos, pero Turno, enterado de los hechos, no abandona el campo. Llega la noche y se
interrumpe la batalla.

Libro XII

Latino y Amata piden a Turno que detenga la guerra, pero él, enamorado de Lavinia, manda a Eneas un mensaje retándole a un
combate singular. Eneas acepta.
Juno emplea un nuevo ardid: envía a la hermana de Turno, Juturna, a buscar que se rompan los acuerdos que se hagan, pues
sabe que Turno con las armas es menos diestro que Eneas.

Mientras tanto, se hacen los juramentos ante Júpiter para que el fin de la guerra se reduzca al combate entre Eneas y Turno.
Pero Juturna asume la forma del guerrero Camerto e insta a la intervención de los rútulos en la batalla. En eso, un augurio es
interpretado por Tolumnio como favorable a lo que pide Juturna en la forma de Camerto, y se rompen los acuerdos.

Eneas, en cambio, se opone a la ruptura de los acuerdos y quiere emprender el combate singular. Repentinamente, le hiere una
flecha que no se sabé quién ha dispardo. Turno hace entonces grandes estragos.

Iulo lleva a su padre a un lugar seguro. Venus inspira al anciano Yápige para que cure
a Eneas.

El héroe troyano recupera sus fuerzas y regresa a la batalla. Los rútulos huyen, pero
Eneas solo busca a Turno; este también busca el combate con Eneas, pero su hermana
Juturna se lo impide.

Venus infunde en la mente de Eneas la idea de dirigirse a la ciudad. La reina Amata,


viéndolos venir, piensa que Turno ha muerto y se mata, con gran pesar del rey Latino.

Cuando se entera Turno, se desprende de su hermana para ir en busca de Eneas, y este,


al oír que se acerca su adversario, se dirige a su encuentro.

Turno heredó de su padre Dauno una espada hecha por Vulcano, pero no es la que
lleva ahora, pues ha tomado por error la de uno de sus compañeros. En el combate con
Eneas, se rompe el arma de Turno, que huye en busca de la suya. Eneas lo persigue, Fresco de la Casa de Sirico (Pompeya):
Yápige extrayendo una punta de flecha
pero se le queda prendida la lanza entre las raíces de Rauno, árbol divino. Venus
de la pierna de Eneas, con el hijo del
desenreda la lanza; por su parte, Turno recobra su espada. El combate se reanuda. héroe, Ascanio, llorando junto a él;
detrás de Yápige, Venus. Siglo I. Museo
Mientras tanto, Júpiter pregunta a Juno qué espera de la guerra y le prohíbe volver a Arqueológico Nacional de Nápoles.
tomar parte en ella. Juno reconoce haber persuadido a Juturna de que ayudase a su
hermano, y acepta dejar de intervenir en la guerra, pero pide que
cuando se unan los troyanos a los latinos desparezca el nombre de los
primeros. Júpiter accede y envía una furia al campo de batalla para
que retire a Juturna.

Eneas hostiga a Turno, y este comienza a sentir temor. Eneas hiere


con la lanza a Turno, que por su parte tira a su contrincante una
enorme piedra que no lo alcanza. Ya rendido, Turno pide a Eneas que
le perdone la vida y se quede con Lavinia. El troyano duda al
principio, pero al darse cuenta de que Turno lleva armas de Palante,
carga de nuevo y mata al rey rútulo.

Aspectos controvertidos del contenido de


la obra Óleo en lienzo de Luca Giordano: Eneas vence a Turno
(Enea vince Turno).

Los dioses, los hombres y el destino

Los dioses intervienen en los asuntos humanos, pero los mortales no son meros juguetes de sus caprichos, y, muchas veces, un
mortal recibe ayuda de una deidad. La mayor parte de las deidades representa la fortuna, mientras que Júpiter representa el
fatum que ha de doblegarla: el aspecto teleológico de la historia.30 Hasta el momento en que se cumple el destino (fatum), los
demás dioses operan a veces contra él y otras veces a su favor.

Virgilio intenta mostrar que es voluntad de Eneas someterse a su destino, que a menudo está ligado al futuro próspero de Roma,
pero que otras veces está ligado a hechos que no tienen que ver con ese objetivo, como ocurre cuando desaparece Creúsa, y se
ha de mandar a Eneas que busque el cumplimiento de su misión. Aun habiendo sometimiento del héroe, dice Eneas a Dido31

No voy en pos de Italia por mi voluntad Italiam non sponte sequor

Aeneis, IV, 361.


Eneas y Dido

Se ha querido entender la relación de Eneas con Dido como un conflicto

entre el deber y el deseo: Eneas es un héroe desinteresado y al servicio de una causa superior, y además,
precisamente a instancias del dios supremo, Júpiter, que es también el dios de la felicidad personal.

entre la frialdad masculina y el amor sincero: se contrapone así la pietas (lealtad, devoción o sentido del
deber) de Eneas con el furor (locura o pasión) de Dido, como se hará luego con el de Turno, que además es
enemigo.

La mente permanece inmóvil, las lágrimas mens immota manet, lacrimae volvuntur
caen sin efecto inanes

Se ha discutido si esas lágrimas son las de Dido o las de Eneas. Ovidio, en las Heroidas, parece acogerse más bien a la segunda
interpretación.32

Eneas y Turno

Dado que Eneas mata a Turno cuando este ya está indefenso, para Lactancio el héroe es impius (desleal). ¿Como conciliar ese
acto de Eneas con el destino de los romanos tal como le aconseja a Eneas el alma de Anquises en el Canto VI?

perdonar a los vencidos y dominar a los parcere subiectis et debellare superbos


orgullosos

En principio, Eneas tiene la intención de perdonar la vida a Turno, pero, al ver que lleva las armas de Palante, lo mata con

ardorosa furia e ira furiis accensus et ira

Se explica este hecho porque la muerte de Palante por parte de Turno ha sido injusta: Turno ha sido presa del furor impius, y su
personaje, presentado como caprichoso y entregado a los más bajos instintos, sin ejercer control de sus pasiones, corresponde al
modelo del de Aquiles, en contraste con el nuevo héroe, lleno de pietas, representado por Eneas, al que se puede interpretar
como una estilización de Augusto en su papel de vengador de Julio César, tal como se haría años después de las lecturas de la
Eneida en el Templo de Marte el Vengador (Templum Martis Ultoris).

Destino de Eneas, Roma y Augusto

Tal vez el aspecto más problemático en la lectura moderna del poema sea la glorificación de la Roma imperial y de Augusto
como último objetivo de la historia .

Ya desde el principio de la obra, se percibe la lejanía del objetivo final de las tribulaciones de los troyanos:

de tan grande envergadura era el fundar el tantae molis erat Romanam condere
pueblo romano gentem

Aeneis, I, 33.

Augusto aparece en varios pasajes como la culminación de ese desarrollo. Se presenta la situación política buscada, y en parte
lograda, como un imperium sine fine, al tiempo que se busca mostrar compasión por las víctimas de la hegemonía romana.
Como en tantos otros casos, se ha de entender la obra como un producto de su tiempo y de su civilización. Fue escrita en una
época de cambios políticos y sociales de primer orden, en la que la última guerra de los tiempos de la república y la caída de
esta habían socavado hondamente la fe en la «grandeza de Roma». Augusto, el nuevo emperador, daba comienzo a una nueva
era de paz y prosperidad, en particular con la restauración de la moral tradicional romana. Se veía el poema de Virgilio como un
reflejo de esas intenciones, al presentar un héroe dedicado con lealtad a su nación y a la hegemonía de ella más que a su propio
beneficio, y emprendedor de un viaje para el engrandecimiento de Roma. La obra también suponía un intento de hacer legítimo
el papel de Julio César (y, de ahí, también el de su hijo adoptivo Augusto y el de sus herederos) renombrando a Ascanio,
llamado también Ilo (de «Ilión», nombre antiguo de Troya), como Iulo, y presentándolo así como ancestro de la gens Julia,
además de hacer mención de muchas grandes figuras del imperio como parte de una profecía oída por el héroe en el
inframundo.

Tras un siglo de sangrientas guerras civiles, muchos romanos vieron en Augusto un salvador, y él pidió abiertamente a Virgilio
una Augustea, un poema a la gloria de los dirigentes. Por eso, el héroe del poema estará inmerso en un plan del destino y habrá
de cumplir con su deber: deber, obligación, oficio, pietas constituirán el motivo conductor de la Eneida. Habiendo de dejar
clara la legitimidad del puesto de sucesor de Julio y la del imperio, la grandeza de este se cifra en su misión, y no se trata de un
destino vacío, sino de establecer leyes y traer la paz al mundo.

tú, romano, piensa en gobernar bajo tu poder a los pueblos

(éstas serán tus artes), y a la paz ponerle normas,

perdonar a los sometidos y abatir a los soberbios.

Eneida, VI, 851 - 853.

Tú, Romano, regir debes el mundo;

Esto, y paces dictar, te asigna el hado,

Humillando al soberbio, al iracundo,

Levantando al rendido, al desgraciado

Eneida, VI, 851 - 853 (traducción de Miguel Antonio Caro en octava real).

tu regere imperio populos, Romane, memento

(hae tibi erunt artes), pacique imponere morem,

parcere subiectis et debellare superbos.

Aeneis, VI, 851 - 853.

En la lista de romanos insignes que pronuncia el alma de Anquises para su hijo Eneas, el número de versos dedicados a
Augusto es comparable a los de Rómulo y Numa juntos.

Un aspecto propagandístico que llama la atención por su anacronismo es que en el escudo de Eneas está representada la Batalla
de Accio.

Una línea de investigación estadounidense establecida en los años 60 conocida como la Escuela de Harvard sostiene la teoría
de las dos voces: por un lado, en el poema se intenta la glorificación de Augusto; por otro, el final de la obra presenta al héroe
como perdedor moral, de acuerdo con la observación de Lactancio y de modo análogo a como en el final del Libro VI la vuelta
de Eneas y la sibila al mundo de los vivos se da por la puerta de marfil en lugar de ser por la de cuerno: tal como Eneas,
Virgilio ha hecho un esfuerzo por cumplir con lo que se le ha encomendado; pero al final de su vida prefiere que se haga
desaparecer su obra, a lo que Augusto, como era de esperar, se negará.

Influencia posterior
Véase también: Categoría:Obras inspiradas en la Eneida
La de la Eneida fue una importante influencia en la literatura a lo largo de los siglos,
sobre todo en la Edad Media. El personaje épico por excelencia en esa época era
Eneas, más aún que Ulises, cuyo prestigio no era muy alto: se consideraba a este
último un personaje astuto, que conquista Troya gracias a una estratagema; en la
Divina Comedia de Dante, por ejemplo, Ulises estará en los infiernos. En cambio, se
consideraba un honor descender de Eneas: así, en su Historia regum Britanniae,
Godofredo de Monmouth presenta a los britanos como descendientes de Britus o
Brutus, descendiente a su vez de Eneas.

Antigüedad
Véase también: Vergilius Romanus
Virgilio lee la Eneida a Livia, Octavia
Se considera la Eneida como una y Augusto (1812), de Jean-Auguste-
de las piedras angulares del canon Dominique Ingres, Museo de los
occidental. A pesar de tratarse de Agustinos, Toulouse
una obra incompleta, se empleó
en las escuelas de la civilización
romana.33 En ese ámbito, desplazó a los Anales de Ennio. El poema de
Virgilio ejerció un fuerte influjo en otras obras de la Antigüedad, incluidas
algunas cristianas, y se hicieron traducciones al griego. La Farsalia de
Lucano fue una contrapropuesta del poema de Virgilio, pero no alcanzó la
importancia cultural de este.

Aún después de la caída del Imperio Romano, se seguía considerando la


Eneida como un instrumento esencial para la educación latina.34 En la
cultura cristiana latina o cristiana occidental, la Eneida era uno de los
textos canónicos, y era empleado como objeto de comentario para servir a
propósitos educativos y filológicos.35 El más completo de los
comentarios conocidos de esa etapa histórica es obra de Servio, gramático
del siglo IV.36 37

Así como se consideraba la Ilíada como la obra suprema de la literatura


griega, en general se consideraba la Eneida como la obra cumbre de la
Servio comentando la obra de Virgilio (Servius literatura latina, y hasta la Antigüedad tardía se tuvo como obra ejemplar.
commentant Virgile). Maestro de Robert Gaguin. Siglo
XV. Bibliothèque municipale patrimoniale et d'études de
Dijon, ms. 0493, f. 056.
A finales del s. IV o principios del s. V, del círculo de Símaco surgió una
edición mejorada que se conoce como el Virgilio Vaticano (Vergilius
Vaticanus). Como indica su nombre, se conserva en la Ciudad del
Vaticano (Cod. Vat. lat. 3225; Vergilius Vaticanus).

Junto con las de Lucano y Claudiano, La Eneida sirvió de orientación a Coripo para su obra épica.

La tradición manuscrita fluye sin interrupción hasta la Edad Media, época en que se consideraba a Virgilio como el poeta por
excelencia.

Versiones medievales

A imitación de La Eneida, inspiradas en ella o una cosa y la otra, surgieron durante la Edad Media varias obras en lenguas
vernáculas:

Romance de Eneas (Roman d’Énéas, ca. 1160), obra épica en francés antiguo.38

Romance de Eneas (Eneasroman o Eneide, ca. 1183), de Heinrich von Veldeke, obra en alto alemán medio
basada en la anterior.39

Literatura en lenguas vernáculas influida por la Eneida

Se ha señalado la gran influencia del poema de Virgilio en el desarrollo de las literaturas europeas en lenguas vernáculas.

Algunas obras inglesas que muestran esa característica son estas:


Beowulf.
Brut de Layamon (Laʒamons Brut, ca. 1190 - 1215) o La crónica de Britania (en inglés moderno, Layamon's
Brut o The Chronicle of Britain). Es un poema en inglés medio con rima inicial, y a menudo también final,
entre los hemistiquios de cada verso. La obra, cuyo título alude a Bruto de Troya, se basa en el Roman de
Brut, trata en extensión los hechos del Rey Arturo y fue recogido y arreglado por Layamon, que se presentaba
en su escrito como clérigo.40
La Reina Hada (The Faerie Queen, 1590 y 1596), de Edmund Spenser, obra de la época isabelina.
El paraíso perdido (Paradise Lost, 1667), de John Milton.

La obra de Dante acusa una fuerte influencia de La Eneida. En concreto, la Divina Comedia, considerada también como parte
del canon occidental, tiene un estilo muy similar a ella a partir de su Libro VI (el del viaje al inframundo) y presenta a Virgilio
como guía de Dante en su visita al Infierno y al Purgatorio. Dante no hablaba griego, así que solo pudo basarse en la visión del
infierno de Virgilio, influida a su vez por el Canto XI de la Odisea.

Traducciones a lenguas vernáculas

Del poema de Virgilio también se hicieron traducciones a lenguas vernáculas europeas. Algunas son estas:

Al español, la de Enrique de Villena (1427 - 1428).


La primera traducción completa y fiel de la obra original que se hizo a una lengua ánglica fue la versión al
escoto medio que terminó en 1513 el obispo Gavin Douglas (ca. 1474 - 1522): Eneados, que incluía la
continuación de la obra de Virgilio que había escrito Maffeo Vegio en 1419.41 Aún en el siglo XX, Ezra Pound
consideraba que esta terminada por Douglas era la mejor traducción del poema de Virgilio entre las llevadas
a cabo en lenguas ánglicas.42 43
La alemana de 1515 de Thomas Murner (1475 - 1537): Vergilii Maronis Dryzehen Aenneadische Bücher von
troianischer Zerstörung und Uffgang des Römischen Reichs (Los trece libros de la "Eneida" de Virgilio Marón,
a partir de la destrucción de Troya, y los albores del Imperio Romano).44

La traducción inglesa del siglo XVII del poeta John Dryden.45

La mayoría de las traducciones clásicas del mundo anglosajón, incluidas la de Gavin Douglas y la de John Dryden, se hacían
con estrofas rimadas, procedimiento muy poco romano que por lo general se evita en las versiones modernas.

Entre las recientes traducciones inglesas en verso, se cuenta la de 1963 del poeta laureado británico Cecil Day-Lewis, que se
esforzó en reproducir el hexámetro de Virgilio.

Obras literarias que tratan sobre personajes de la Eneida

La historia de Dido y Eneas fue tratada en obras de Boccaccio (Amorosa visión, que presenta
rasgos similares a los de la Divina Comedia), Petrarca y Chaucer (La leyenda de la buena
mujer y La casa de la fama).

Otras obras literarias que tratan sobre esos personajes son estas:

MOLZA, Francesco Maria: Dido muriendo (Dido moritura).46

MARLOWE, Christopher: Tragedia de Dido, reina de Cartago (The Tragedie of


Dido, Queene of Carthage, ca. 1586), tal vez terminada por Thomas Nashe.47

BARCELÓ CHICO, Isabel : Dido, reina de Cartago, 2008.48

La Eneida en la educación posterior a la Edad Media

La educación latina se consideraba fundamental en la cultura occidental:

[...] desde 1600 hasta 1900, el aprendizaje del latín era la médula de la educación
europea, allí donde se diese.
[...] from 1600 to 1900, the Latin school was at the center of European education, wherever it was found.

49

En ese aprendizaje del latín, la obra de Virgilio se enseñaba en los cursos superiores. En la Inglaterra del siglo XIX, se
premiaba a los estudiantes sobresalientes con ediciones especiales de textos de Virgilio.49

Durante la época del clasicismo de Weimar y, sobre todo, durante el Romanticismo, menguó la reputación de Virgilio,
considerado entonces como un epígono, y se prefería al "genio original": Homero.

En el siglo XX, hubo un resurgir del interés por el poema de Virgilio. Como en la antigüedad y en épocas posteriores, en el
siglo XX se reconocía la importancia de la obra hasta el punto de darse en los cursos de educación secundaria la costumbre,
como antaño, de memorizarla.50

Continuaciones

Ya desde antiguo hubo intentos de completar la Eneida con un [Link] libro. La notoria falta de la narración del casamiento de
Eneas con Lavinia y de la fundación de Roma en el poema de Virgilio llevó a algunos escritores a intentar enmendar esa
carencia:

1419: Maffeo Vegio, con su llamado Mapheus Vegius (Libri XIII Aeneidos Supplementum), del que habría
muchas impresiones durante el Renacimiento y que se incluiría en la traducción de 1513 del obispo Gavin
Douglas.51
Pier Candido Decembrio,52 que no llegó a acabar su obra.
Claudio Salvucci: La Laviniada (The Laviniad, 1994).
Ursula K. Le Guin: Lavinia (2008). ISBN 0-15-101424-8

Música
Véase también: Categoría:Dido (ópera)

En música, la Eneida ha inspirado a numerosos compositores argumentos para óperas. Las más conocidas son La Didone
(1641) de Francesco Cavalli, Dido and Aeneas (1689) de Henry Purcell - primera ópera en lengua inglesa - y la gran ópera
heroica Los troyanos (Les Troyens, 1858) de Hector Berlioz. Otra ópera bien conocida es la de Joseph Martin Kraus: Eneas en
Cartago o Dido y Eneas, VB 23 (Aeneas i Cartago eller Dido och Aeneas, 1781 - 1791, 1799).

Son bien conocidos también la comedia-zarzuela de 1698 Destinos vencen finezas, de Lorenzo de las Llamosas, y el melólogo
de 1811 Dido, de Franz Danzi.

Cine
1961: La guerra de Troya (La guerra di Troia), dirigida por Giorgio Ferroni (1908 - 1981) y con Steve Reeves
en el papel de Eneas.53 La acción discurre desde la muerte de Héctor y desde el punto de vista de Eneas.
1962: La leyenda de Eneas (La leggenda di Enea), secuela de la película anterior; esta película de 1962 fue
dirigida por Giorgio Venturini (f. 1984), y también contó con Steve Reeves en el papel principal.54
1991: La Eneida (en ucraniano, Енеїда; en ruso, Энеида), película de dibujos animados producida por los
estudios Ucranimafilm (Укранімафільм)[7] ([Link] y dirigida por Volodímir Dajnó (en
ucraniano, Володимир Дахно; en ruso, Владимир Дахно: Vladímir Dajnó; 1932 - 2006). Es una adaptación
del poema homónimo del escritor ucraniano Iván Kotliariévskiy (en ucraniano y en ruso, Іван Котляревський,
1769 - 1838). En el poema, parodia de la Eneida de Virgilio, el autor sustituye a los héroes de la Guerra de
Troya por los cosacos de Zaporozhia.55

Televisión
1971: La Eneida (Eneide o Le avventure di Enea), miniserie dirigida por Franco Rossi56
Franco Rossi ([Link] en Internet Movie Database (en inglés).</ref> que es
coproducción de la RAI con Alemania Occidental, Francia y Yugoslavia.57
Fotogramas de la miniserie publicados en la revista Radiocorriere (año XLIX, n.º 3, 16 de enero de 1972). Los originales son en color.

Anna Maria Gherardi representando Andrea Giordana representando el personaje de Alessandro Haber representando
el personaje de Amata, madre de Lavinia. Turno. el personaje de Miseno, trompetero de
Eneas.

Las escenas en exteriores se rodaron en Yugoslavia.

De esa obra para la televisión, se haría después un montaje para el cine: Le avventure di Enea (1974).

Véase también
Eneas
Dido
Quid non mortalia pectora coges, auri sacra fames
Obras inspiradas en la Eneida
Ilíada
Odisea

Bibliografía
Virgilio Marón, Publio (1992). Eneida. Madrid: Editorial Gredos. ISBN 978-84-249-1490-5.

Notas y referencias
En su aspecto en esta edición ([Link] este
artículo es en parte resultado de la traducción de los correspondientes de las Wikipedias en alemán ([Link]
[Link]?title=Aeneis&diff=108031989&oldid=107543383) y en inglés ([Link]
diff=516461497&oldid=516459340).

1. Los últimos días de la vida del autor son recreados en la novela La muerte de Virgilio (Der Tod des Vergil,
1945), del escritor alemán Hermann Broch.
Texto español ([Link]
mann-La-Muerte-de-Virgilio) en Scribd; la novela, a partir de la pág. 4 de la reproducción electrónica. Mala
reproducción.
Texto ([Link] en EPUB.
RIVAS ITURRALDE, Vladimiro: Broch y la muerte de Virgilio. Revista Casa del tiempo,[1] ([Link]
fusion/casadeltiempo/60_v_oct_2012/[Link]) septiembre del 2005. Universidad Nacional Autónoma de México.

Texto ([Link] en PDF.


2. Hexámetro dactílico: verso de seis pies métricos, unos dáctilos y otros espondeos. Se llama «espondeo» al
pie compuesto en la métrica clásica por dos sílabas largas (en la métrica moderna, por dos sílabas
acentuadas).
Definición de «espondeo» ([Link] en el sitio ([Link] del
DRAE.
Archivado ([Link] el 4 de noviembre de
2015 en Wayback Machine.
3. Véase el artículo dedicado a los regresos de los héroes griegos de la guerra de Troya.
4. Geórgicas, III: texto español en Wikisource; traducción de Eugenio de Ochoa.
Texto latino en Wikisource.
5. FOWLER: Virgil, en Hornblower y Spawnforth (edd.), Oxford Classical Dictionary, 3ª edición, Oxford University
Press, 1996, pág. 1.603.
Don Paul Fowler (1953 - 1999): clasicista inglés.
6. SELLAR, William Young; GLOVER, Terrot R.: Virgil (1911). Encyclopædia Britannica, 11ª ed., 28, pág. 112; en
inglés.
Texto inglés ([Link] facsímil
electrónico en Internet Archive.
William Young Sellar (1825 - 1890): clasicista escocés.
Terrot R. Glover (Terrot Reaveley Glover, 1869 - 1943): latinista y profesor de literatura clásica de la
Universidad de Cambridge.
7. Juno está llena de ira por no haber sido la elegida en el Juicio de Paris, porque su ciudad preferida, Cartago,
será destruida por los descendientes de Eneas y porque el príncipe troyano Ganimedes ha sido elegido para
ser copero de Júpiter en lugar de Hebe, que es hija de ella.
Véase el apartado "Odio de Juno a Eneas" del artículo dedicado a Juno.
8. El impreciso territorio llamado Libia en la antigüedad se corresponde a grandes rasgos con lo que hoy es el
Magreb.
Véase también "Antigua Libia".
9. Sobre la figura de las muchachas espartanas, véase el apartado dedicado a Esparta del artículo "La mujer en
la Antigua Grecia".
Cf. Vestal.
10. Virgilio presenta aquí el amor como un regalo y al mismo tiempo como una llama venenosa y destructiva.
11. Como ocurre en la Odisea, se da una analepsis o vuelta atrás en la historia: cual Odiseo socorrido por
Nausícaa y acogido en la corte del rey Alcínoo y la reina Arete, Eneas, habiendo encontrado al llegar a tierra
a su madre, que ha tomado la forma de una virgen, como Nausícaa, cuenta ahora sus desdichas a la
anfitriona Dido, que cumple la función de los tres anfitriones principales de Odiseo en el país de los feacios.
Pero Dido desempeña la función de Nausícaa solo como anfitriona y enamorada, ya que la primera ayuda, la
indicación del lugar donde habrá de ser socorrido el héroe, es tarea de la madre de éste.
12. Véanse el apartado titulado "Nacimiento y ascenso al trono" del artículo dedicado a Júpiter y el titulado
"Nacimiento" del artículo dedicado a Zeus.
13. Como uno más de los insertos propagandísticos, el episodio se desarrolla en el lugar de la Batalla de Accio.
14. Véase también el apartado titulado "Polifemo en la Eneida de Virgilio" del artículo dedicado a Polifemo.
15. La narración de estos últimos episodios es muy corta en comparación con la de la mayoría. No se da debida
cuenta de los funerales de Anquises ni de la acogida que hace a los troyanos el rey Acestes.
16. Sergesto (Sergestus) es el ancestro de la gens Sergia; Mnesteo (Mnestheus), de la casa de Asáraco, el de la
gens Memmia, de origen plebeyo.
17. El episodio intenta ofrecer una ilustración de estilo mítico del origen de la enemistad entre Roma y Cartago, y
de las guerras púnicas. Se entiende que el vengador es Aníbal.
18. Este Libro V se conoce también como Libro de los juegos y como Segunda estancia en Sicilia.
19. Cf. "Juegos fúnebres en honor de Patroclo".
20. Con respecto a Dares, véase "Dares Frigio".
21. Desfile ecuestre de jóvenes troyanos (Troiae lusus).
22. Es la localidad que hoy se llama Segesta.
23. La palabra «deífoba» tiene un significado similar al de «deiforme»: con forma divina. Puede entenderse que
quien los acompaña a la gruta es la propia sibila.
24. Con respecto a la rama, véase el apartado "Objetivo de la obra" del artículo dedicado a la obra de James
George Frazer La rama dorada.
25. En la Odisea, Circe le dice a Ulises que ha de visitar el Hades para que la sombra del adivino Tiresias le
revele el camino que ha de seguir para regresar a Ítaca. Circe también da a Ulises instrucciones sobre cómo
ha de proceder para llegar hasta el Hades, para entrar allí y una vez allí.
Odisea, X, 488 - 540 (en el texto griego, 487 - 540).
X, 488 y ss.: texto español ([Link] en
Wikisource.
X, 487 - 540: texto griego.
En la Odisea, la sombra que busca el héroe es la de un adivino, y acude a buscarla mandado por Circe;
Ulises entra solo en el Hades, y una de las sombras con las que habla es la de Anticlea, su madre, cuya
muerte desconocía hasta el momento.
Odisea, XI: texto español en Wikisource.
Texto griego en Wikisource.
En la Eneida, la sombra que busca el héroe es la de Anquises, su padre, y acude a buscarla porque se le
ha aparecido en sueños y se lo ha pedido; Eneas entra en el Hades acompañado por la sibila.
Eneida, VI: texto español en Wikisource.
Texto latino en Wikisource.
En la Odisea, la primera sombra que encuentra Ulises en el Hades es la de Elpénor, muerto al caerse
desde un techado de la casa de Circe cuando estaba durmiendo la borrachera. La sombra de Elpénor
pide que su cuerpo sea sepultado en la orilla del mar y, como remero que era, se clave un remo en el
túmulo. Ulises promete hacerlo.
Odisea, XI, 51 - 83.
XI, 51 - 83: texto español ([Link] en
Wikisource.
XI, 51 - 83: texto griego ([Link]
CF%83%CE%B5%CE%B9%CE%B1/%CE%BB#v50) en Wikisource.
En la Eneida, Palinuro es tomado por el Sueño (Somnus, equivalente romano del griego Hipnos), igual
que el resto de los ocupantes de la nave. La sombra de Palinuro, que es la primera con que se encuentran
Eneas y la sibila, también pide que su cuerpo sea enterrado, pero la sibila se opone porque sería contrario
al destino, y Eneas se somete a esa decisión.
Véanse también los artículos dedicados a Palinuro y al Cabo Palinuro.
26. La muestra más antigua conocida de la imagen literaria de la puerta de cuerno y la puerta de marfil, que
simboliza la diferencia entre los sueños que se cumplen y los que no, se halla en la Odisea.

Habló así entonces la discreta τὸν δ' αὖτε προσέειπε περίφρων


Penélope: Πηνελόπεια·

- ¡Forastero!: Hay sueños "ξεῖν', ἦ τοι μὲν ὄνειροι ἀμήχανοι


inescrutables y de lenguaje obscuro, ἀκριτόμυθοι

y no se cumple todo lo que anuncian a γίνοντ', οὐδέ τι πάντα τελείεται


los hombres. ἀνθρώποισι.

Hay dos puertas para los leves δοιαὶ γάρ τε πύλαι ἀμενηνῶν εἰσὶν
sueños: ὀνείρων·

una, construida de cuerno; y otra, de αἱ μὲν γὰρ κεράεσσι τετεύχαται, αἱ δ'


marfil. ἐλέφαντι.

Los que vienen por el bruñido marfil τῶν οἳ μέν κ' ἔλθωσι διὰ πριστοῦ
nos engañan, ἐλέφαντος,

trayéndonos palabras sin efecto; οἵ ῥ' ἐλεφαίρονται, ἔπε' ἀκράαντα


φέροντες·
y los que salen por el pulimentado
cuerno anuncian,
al mortal que los ve, cosas que οἳ δὲ διὰ ξεστῶν κεράων ἔλθωσι
realmente han de verificarse. θύραζε,

Mas no me figuro yo que mi terrible οἵ ῥ' ἔτυμα κραίνουσι, βροτῶν ὅτε κέν
sueño haya salido por el último, τις ἴδηται.

que nos fuera muy grato a mí y a mi ἀλλ' ἐμοὶ οὐκ ἐντεῦθεν ὀΐομαι αἰνὸν
hijo. ὄνειρον

Odisea, XIX, 560 - 570 ἐλθέμεν· ἦ κ' ἀσπαστὸν ἐμοὶ καὶ παιδὶ
γένοιτο.

Odisea, XIX, 560 - 570: texto español ([Link]


en Wikisource.
XIX, 560 - 570: texto griego ([Link]
F%83%CE%B5%CE%B9%CE%B1/%CF%84#v560) en Wikisource.

Arthur T. Murray, traductor de la edición de la Odisea de 1919, de la Loeb Classical Library, hacía este
comentario:

Los juegos de palabras entre «κέρας» The play upon the words κέρας,
(«cuerno») y «κραίνω» («cumplir») y "horn", and κραίνω, "fulfil", and upon
entre «ἐλέφας» («marfil») y ἐλέφας, "ivory", and ἐλεφαίρομαι,
«ἐλεφαίρομαι» («defraudar») no "deceive", cannot be preserved in
pueden conservarse en inglés. English.

Otras muestras:
PLATÓN: Cármides (Χαρμίδης), 173a.

Escucha, pues, mi sueño, y juzga si ha ἄκουε δή, ἔφην, τὸ ἐμὸν ὄναρ, εἴτε διὰ
salido por la puerta de marfil o por la de κεράτων εἴτε δι᾽ ἐλέφαντος ἐλήλυθεν.
cuerno.

Texto español ([Link]


Texto inglés ([Link]
text%3DCharm.%3Asection%3D173a) en el Proyecto Perseus; se pueden emplear los rótulo
activos "focus" (para cambiar al texto griego) y "load" (para obtener el texto bilingüe).
Texto griego en Wikisource.

NONO DE PANÓPOLIS: Dionisíacas (Διονυσιακά), 34: 89 - 90.

Mientras dormía Morreo, lo engatusó Μοῤῥέα δ' ὑπνώοντα παρήφανεν ὄψις


una visión en un sueño, ὀνείρου,

seduciendo su mente tras entrar κλεψινόων ἐλέφαντος ἀναΐξασα


revoloteando por la puerta de marfil. πυλάων.

34: texto griego ([Link]


5%3Abook%3D34) en el Proyecto Perseus.
En el poema de Virgilio, Eneas y la sibila salen del infierno por la puerta de marfil, aquella por la que
los espíritus del inframundo mandan sueños falsarios a los vivos.

Eneida, VI, 893 - 901:

Allá en confines de misterio eterno Sunt geminae Somni portae, quarum


altera fertur
El Sueño volador tiene dos puertas,
cornea, qua ueris facilis datur exitus
Una de albo marfil, otra de cuerno, umbris,
A ensueños varios á la vez abiertas. altera candenti perfecta nitens
elephanto,
Transitan la primera, del Averno
sed falsa ad caelum mittunt insomnia
Fábricas de ilusion, sombras inciertas; Manes.
Las visiones é imágenes reales his ibi tum natum Anchises unaque
Sibyllam
Cruzan de la segunda los umbrales.
prosequitur dictis portaque emittit
Yendo hablando los tres, hé aquí
eburna,
despide
ille uiam secat ad nauis sociosque
Anquises á los dos por el abierto
reuisit.
Pórtico de marfil. Enéas mide
Tum se ad Caietae recto fert limite
Arrancando de allí, camino cierto portum.

Hácia amigos y naves, y decios ancora de prora iacitur; stant litore


puppes.
Ir tierra á tierra de Cayeta al puerto.

Ya, por fin, proa afuera áncoras tiran;

Las popas en la costa alzar se miran.

VI, 798 - 901: texto español ([Link]


vi/miguel_antonio_caro/798_901/%28offset%29/4), con índice electrónico, en el sitio ([Link]
[Link]/) InterClassica, de la Universidad de Murcia; traducción en octava real de Miguel
Antonio Caro. Archivado ([Link]
ducciones/obras/eneida/libro_vi/miguel_antonio_caro/798_901/%28offset%29/4) el 5 de marzo de 2016 en
Wayback Machine.

VI: texto latino en Wikisource.


Hay varias conjeturas dignas de consideración que intentan explicar este rasgo peculiar de la
Eneida.
Una de ellas es que la sibila y Eneas vuelven de noche.
Nicholas Reed: The Gates of Sleep in Aeneid 6 (Las puertas del sueño en la "Eneida", VI),
The Classical Quarterly, New Series, Vol. 23, nº. 2 (nov. de 1973), pp. 311 - 315.
Texto inglés ([Link]
&sid=21101120324993) en JSTOR.
Otra es que las acciones de Eneas, a partir de ese momento, de alguna manera son falsas.
Algunos eruditos sostienen que Virgilio está indicando que las implicaciones teleológicas del
pasaje justamente anterior, que trata sobre una suerte de reencarnación, no han de ser
tomadas literalmente.
Borges opina que lo que llamamos realidad no es tal para Virgilio, que considera como
auténtica realidad el mundo platónico de los arquetipos.
Borges hizo esta observación en una de las conferencias sobre las pesadillas que dio a
mediados de los años 70 en Buenos Aires :

Hay un pasaje en la Odisea en el que se habla de dos puertas, la de cuerno y la de marfil. Por
la de marfil llegan a los hombres los sueños falsos y por la de cuerno, los sueños
verdaderos o proféticos. Y hay un pasaje en la Eneida (un pasaje que ha provocado
innumerables comentarios): en el libro noveno, o en el undécimo, no estoy seguro, Eneas
desciende a los Campos Elíseos, más allá de las Columnas de Hércules: conversa con las
grandes sombras de Aquiles, de Tiresias; ve la sombra de su madre, quiere abrazarla, pero
no puede porque está hecha de sombra; y ve, además, la futura grandeza de la ciudad que él
fundará. Ve a Rómulo, a Remo, el campo, y, en ese campo, ve el futuro Foro Romano, la
futura grandeza de Roma, la grandeza de Augusto, ve toda la grandeza imperial. Y después
de haber visto todo eso, después de haber conversado con sus contemporáneos, que son
gente futura para Eneas, Eneas vuelve a la tierra. Entonces ocurre lo curioso, lo que no ha
sido explicado, salvo por un comentador anónimo que creo que ha dado con la verdad.
Eneas vuelve por la puerta de marfil y no por la de cuerno. ¿Por qué? El comentador nos
dice por qué: porque realmente no estamos en la realidad. Para Virgilio, el mundo verdadero
era posiblemente el mundo platónico, el mundo de los arquetipos. Eneas pasa por la puerta
de marfil porque entra en el mundo de los sueños - es decir, en lo que llamamos vigilia.
Jorge Luis Borges: Siete noches. Dos: La pesadilla.

Siete noches. Dos: La pesadilla.


Texto ([Link]
borges); pág. 15 del libro.
Estacio: Silvas, V, 4 (Lamento por la muerte de su padre / Epicedion in patrem Suum).

Desde allí vengas, mejor que por la inde tamen venias, melior qua porta
puerta mala malignum

por la de cuerno que vence al marfil, y cornea vincit ebur, somnique in


muestres en la imagen de un sueño imagine monstra,

lo que acostumbrabas. quae solitus.

Texto latino ([Link]


book%3D5%3Apoem%3D3) en el Proyecto Perseus; empleando el rótulo activo "load", que se
encuentra a la derecha a media altura de la página, se obtiene ayuda en inglés con el vocabulario
latino del texto. Para la cita, búsquese el superíndice 92.
27. Con respecto al personaje de Aventino, véase Aventino (rey).
28. En la Ilíada, Tetis, madre de Aquiles, pide a Hefesto armas para él.
Ilíada, XVIII, 368 - 617: texto español ([Link]
68_y_ss.) en Wikisource.
Texto griego ([Link]
#v360) en Wikisource.
29. Cf. Ilíada, XIX, 1 - 39.
Texto español en Wikisource.
Texto griego.
30. Véase el artículo dedicado a a diosa Fortuna.
31. Eneida, IV, 361.
IV: texto español en Wikisource.
IV: texto latino.
32. OVIDIO: Heroidas, VII: Dido a Eneas (Dido Aeneae).
Texto francés en Wikisource.
Texto inglés ([Link]
em%3D7) en el Proyecto Perseus; se pueden emplear los rótulos activos "focus" (para las anotaciones
en inglés o para el texto latino de la edición de 1907 de Rudolf Ehwald) y "load" (para visualizar
simultáneamente texto y anotaciones o para el texto bilingüe).
Texto latino en Wikisource.
Texto latino ([Link]
de la 2ª versión (ca. 5 a. C.) en el sitio ([Link] de la
Bibliotheca Augustana (Augsburgo).
Comentario de las "Heroidas" de Ovidio, VII (Dido a Eneas).
Texto inglés ([Link]
E710D?doc=Perseus%3Atext%3A1999.04.0061%3Apoem%3D7%3Acommline%3D2), con índice
electrónico, en el Proyecto Perseus.
MOYA DEL BAÑO, Francisca: Estudio mitográfico de las "Heroidas" de Ovidio.
Texto ([Link]
s%20Heroidas%20de%[Link]) en PDF.
VII (Dido a Eneas), a partir de la pág. 53 de la reproducción electrónica.
33. KLEINBERG, Aviad M. (2008): Flesh Made Word: Saints' Stories and the Western Imagination (Y la carne se
hizo verbo: las hagiografías y la imaginación occidental). Harvard University Press[2] ([Link]
(Publicaciones de la Universidad de Harvard), pág. 68. ISBN 978-0-674-02647-6.
Texto inglés ([Link]
alse) en Google Libros.
34. HORSFALL, Nicholas (2000): A Companion to the Study of Virgil (Vademécum del estudio de la obra de
Virgilio), Brill, pág. 303. ISBN 978-90-04-11951-2.
Texto inglés ([Link]
=false) en Google Libros.
35. BURMAN, Thomas E. (2009): Reading the Qur'an in Latin Christendom (La lectura del "Corán" en la
cristiandad latina, 1140 – 1560), Universidad de Pensilvania, pág. 84. ISBN 978-0-8122-2062-9.
Texto inglés ([Link]
alse) en Google Libros.
36. SAVAGE, John Joseph Hannah (1932): The Manuscripts of the Commentary of Servius Danielis on Virgil (Los
manuscritos del comentario de Servio sobre la obra de Virgilio). Harvard Studies, en Classical Philology,[3] (htt
p://[Link]/ucp/journals/journal/[Link])[4] ([Link] 43: 77 - 121. JSTOR 310668.

Texto inglés ([Link]


&sid=21102216307791) en el sitio ([Link] de JSTOR; se presenta vista previa, y puede
leerse todo el escrito mediante registro.
37. SERVIO: Comentarios de los poemas de Virgilio (In Vergilii carmina comentarii), Eneida (Aeneis).
Texto latino ([Link] con índice
electrónico, en el Proyecto Perseus; empleando el rótulo activo "load", se obtiene ayuda en inglés con el
vocabulario latino del texto.
Texto parcial latino (Libro I) en Wikisource.
38. Roman d'Enéas: texto ([Link] en francés
antiguo; edición crítica de 1891, obra de Jean Jacques Salverda de Grave, en facsímil electrónico en el
Internet Archive.
39. VELDEKE, Heinrich von: Eneasroman o Eneide.
Texto ([Link] en alto alemán medio, con introducción en alemán
moderno.
40. LAYAMON: Bruto o Crónica de Bretaña.
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41. Eneados: texto en Google Libros.
1 ([Link]
false); 2 ([Link]
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42. POUND, Ezra; SOPANN, Marcella: Confucius to Cummings: An Anthology of Poetry (De Confucio a E. E.
Cummings: antología poética), New Directions,[5] ([Link] pág. 34.
43. WILSON, Emily: Passions and a Man (Las pasiones y un hombre), New Republic Online (11 de enero del
2007), donde se lee que Ezra Pound sostenía que Gavin Douglas había mejorado el original de Virgilio, pues
«había oído el mar».
Texto inglés ([Link]
ml).
Emily Wilson (n. 1971): clasicista britanica, profesora de la Universidad de Pensilvania.
44. MURNER, Thomas: Los trece libros de la Eneida de Virgilio Marón, a partir de la destrucción de Troya, y los
albores del Imperio Romano (Vergilii Maronis Dryzehen Aenneadische Bücher von troianischer Zerstörung
und Uffgang des Römischen Reichs, 1515).
Texto ([Link]
[Link]/urn/[Link]?urn=urn:nbn:de:bvb:12-bsb00002565-8) alemán en facsímil electrónico.
45. Las obras de Virgilio (The Works of Virgil, 1697): traducción inglesa de John Dryden.
Texto inglés ([Link] de la Eneida en Wikisource.
46. MOLZA, Francesco Maria: Dido muriendo (Dido moritura).
Texto latino ([Link] con índice
electrónico, en el Proyecto Perseus; versión de 1747 de P. Serassi. Empleando el rótulo activo "load", se
obtiene ayuda en inglés con el vocabulario latino del texto.
Francesco Maria Molza (1489 - 1544): poeta y humanista italiano.
47. MARLOWE, Christopher: Tragedia de Dido, reina de Cartago (Dido, Queen of Carthage, ca. 1586), tal vez
terminada por Thomas Nashe.
Texto inglés ([Link] en Wikisource.
Texto inglés ([Link] con índice
electrónico, en el Proyecto Perseus.
48. BARCELÓ CHICO, Isabel: Dido, reina de Cartago, 2008.
Texto ([Link] en PDF.
49. GRAFTON, Anthony; MOST, Glenn W.; SETTIS, Salvatore (2010): The Classical Tradition (La tradición
clásica). Harvard University Press (Publicaciones de la Universidad de Harvard), pp. 294 - 297. ISBN 978-0-
674-03572-0.
Texto inglés ([Link]
alse) en Google Libros.|
Glenn W. Most (Glenn Warren Most, n. 1952): clasicista y comparatista estadounidense que trabajó
también en Italia y en Alemania.
50. MONTANER, Carlos Alberto (2003): Las raíces torcidas de América Latina.
Texto ([Link] en PDF; pág. 199 de la reproducción electrónica.
51. VEGIO, Maffeo: Texto latino de la continuación de la Eneida ([Link] en el
sitio ([Link] The Latin Library.
52. Pier Candido Decembrio (1399 - 1477): literato, traductor e historador italiano.
53. La guerra de Troya ([Link] en Internet Movie Database (en inglés).
54. La leyenda de Eneas ([Link] en Internet Movie Database (en inglés).
55. La Eneida ([Link]
re=results_video) (1991).
Ficha en inglés de la película ucraniana ([Link] en el sitio
([Link] Animator.
Ficha en ruso ([Link]
56. Franco Rossi (1919 - 2000): director cinematográfico, director de doblaje y guionista italiano.
57. La Eneida (Eneide o Le avventure di Enea).
Fragmentos (en italiano, con citas textuales en latín):
Prólogo ([Link]
En la corte de Dido, Eneas relata la caída de Troya: 1 ([Link]
RQ); 2 ([Link]
La muerte de Dido ([Link]
L).
Tras abandonar Cartago, Eneas y los troyanos llegan a Sicilia y son acogidos por Acestes ([Link]
[Link]/watch?v=kDTlLe7dXAM&feature=mfu_in_order&list=UL).
Acestes y Eneas ([Link]
Eneas en el Hades ([Link]
L).
Lavinia ([Link]
Episodio ajeno al poema de Virgilio, pero inserto en la historia televisiva: una mujer pone en
conocimiento de Lavinia un cuento sobre la llegada de un extranjero ([Link]
v=xWJtUIcM8cM&feature=mfu_in_order&list=UL).
Eneas llega al Tíber ([Link]
v=SM5iIYez9wg&feature=mfu_in_order&list=UL).
Eneas encuentra a Evandro ([Link]
no).
Euríalo y Niso ([Link]
El duelo de Eneas y Turno: 1 ([Link]
g); 2 ([Link]
La Eneida ([Link] en Internet Movie Database (en inglés).: ficha de la
miniserie.

Enlaces externos
Wikimedia Commons alberga una categoría multimedia sobre la Eneida.
Wikisource en latín contiene una digitalización de Aeneis.
Wikisource contiene traducciones al español de la Eneida.
Relación de personajes por orden alfabético ([Link]
en general sin remisión a versos.
Audiolibro de la Eneida ([Link] según la traducción española de Eugenio
de Ochoa.
Texto español ([Link]
_latinos/virgilio#obra), con índice electrónico, en el sitio ([Link] InterClassica, de la
Universidad de Murcia; traducción de Miguel Antonio Caro en octava real (1873-1876).
Texto español ([Link]
traducción de Graciliano Afonso de 1853, en verso endecasílabo; facsímil electrónico en Commons.
Texto latino en Wikisource.
Texto latino ([Link] Universidad de Chile.
Texto latino ([Link] en el sitio
([Link] de la Bibliotheca Augustana (Augsburgo); edición de
Roger A. B. Mynors, Oxonii 1969.
Roger A. B. Mynors (1903 - 1989): latinista británico.
Texto latino ([Link] en el sitio ([Link] The Latin
Library; reproducción digital de la edición de James B. Greenough: Bucolics, Aeneid, and Georgics of
Vergil, Ginn & Co.,[8] ([Link] Boston, 1900.
James B. Greenough (James Bradstreet Greenough, 1833 - 1901): clasicista estadounidense.

SERVIO: Comentarios de la Eneida de Virgilio (In Vergilii Aeneidem commentarii).


Texto latino ([Link] con índice
electrónico en el Proyecto Perseus; empleando el rótulo activo "load", que se halla en la parte superior
derecha, se obtiene ayuda en inglés con el vocabulario latino del texto.
Texto en latín ([Link] en Wikisource.
BOCCACCIO: De mulieribus claris (Acerca de las mujeres ilustres); XXVI: De Amalthea seu Deyphebe
sybilla (Acerca de Amaltea o la sibila Deífobe).
Traducción al español; ed. de Pablo Hurus, de 1494.
Reproducción, con índices y grabados, en facsímil electrónico, en el repositorio ([Link]
Parnaseo, de la Universidad de Valencia.
Reproducción ([Link] del grabado;
pulsando en ella, se obtiene el texto.
Índices ([Link]
Sobre el nombre del repositorio, véase "Parnaso".
Reproducción en facsímil electrónico ([Link] en el
sitio ([Link] de la Biblioteca Digital Hispánica.
Texto ([Link]
latino, en el sitio ([Link] de la Biblioteca Italiana.

BULFINCH, Thomas: Mitología de Bulfinch (Bulfinch's Mythology).


I: La era de la fábula o Historias de dioses y héroes (The Age of Fable o Stories of Gods and Heros, 1855).
I, 31: Las aventuras de Eneas; las arpías; Dido; Palinuro (Adventures of Æneas - The Harpies - Dido -
Palinurus): texto, en inglés ([Link] en el sitio ([Link]
[Link]) del Internet Sacred Text Archive.
El mismo texto ([Link] en Wikisource.
Traducción ([Link] portuguesa en
Wikisource.
I, 32: Las regiones del Infierno; la Sibila (The Infernal Regions - The Sibyl): texto, en inglés ([Link]
[Link]/cla/bulf/[Link]), en el sitio del Internet Sacred Text Archive.
El mismo texto ([Link] en Wikisource.
Traducción portuguesa ([Link] en
Wikisource.
I, 33: Eneas en Italia; Camila; Evandro; Niso y Euríalo; Mecencio; Turno (Æneas in Italy - Camilla -
Evander - Nisus and Euryalus - Mezentius - Turnus): texto, en inglés ([Link]
bulf/[Link]), en el sitio del Internet Sacred Text Archive.
El mismo texto ([Link] en Wikisource.
Traducción portuguesa ([Link] en
Wikisource.

MARTINDALE, Charles: Vademécum de Cambridge de Virgilio (The Cambridge Companion to Virgil).


Cambridge University Press, 1997.
Texto ([Link] (enlace roto disponible
en Internet Archive; véase el historial ([Link]
93_CCOL0521495393_root), la primera versión ([Link]
ol0521495393_CCOL0521495393_root) y la última ([Link]
ccol0521495393_CCOL0521495393_root)). inglés con índice electrónico en el sitio ([Link]
b/20080907115213/[Link] Cambridge Collections Online.

NAGY, Gregory: Virgil’s verse invitus, regina … and its poetic antecedents (El verso de Virgilio invitus,
regina... y sus antecedentes poéticos), 2013.
Texto, en inglés ([Link] en el sitio ([Link] del
Centro de Estudios Helénicos (CHS o Center for Hellenic Studies), institución de Washington afiliada a la
Universidad de Harvard y dirigida por el propio G. Nagy.
Para las citas: [Link]

invitus, regina, tuo de litore cessi. muy a pesar mío dejé ¡Oh Reina! tus
riberas.
Eneida (Aeneis), VI, 460
Trad. de Eugenio de Ochoa.
CAIRO, María Emilia. Vatum ignarae mentes. Estudio del discurso profético en la Eneida de Virgilio ([Link]
[Link]/handle/10915/34633). p. 299. Tesis doctoral. Universidad Nacional de La Plata. 2014.
Consultado el 28 de febrero del 2014.

Heu, vatum ignarae mentes! quid vota ¡Oh vana ciencia de los agüeros! ¿De
furentem, qué sirven los votos, qué valen los
templos a la mujer que arde en amor?
quid delubra iuvant? Est mollis flamma Mientras invoca a los dioses, una dulce
medullas llama consume sus huesos y en su
pecho vive la oculta herida.
interea et tacitum vivit sub pectore Trad. de E. de Ochoa.
vulnus.

Eneida (Aeneis), IV, 65 - 67.

NAGY, G.: Diachronic Homer and a Cretan Odyssey (El Homero diacrónico y una Odisea cretense), 2017.
Texto, en inglés ([Link] en el sitio del CHS; véanse los
apartados Ariadne and her garland (Ariadna y su corona) y Recalling the blond hair of Ariadne (Evocación
del cabello rubio de Ariadna).
Para las citas: [Link]

Obtenido de «[Link]

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