Eneida: Epopeya de Virgilio
Eneida: Epopeya de Virgilio
La Eneida (en latín, Aeneis) es una epopeya latina escrita por Virgilio en
el siglo I a. C. por encargo del emperador Augusto con el fin de
glorificar el Imperio atribuyéndole un origen mítico. Virgilio elaboró una
Eneida
reescritura, más que una continuación, de los poemas homéricos de Virgilio
tomando como punto de partida la guerra de Troya y la destrucción de
esa ciudad, y presentando la fundación de Roma a la manera de los
mitos griegos.
Virgilio trabajó en esta obra desde el año 29 a. C. hasta el fin de sus días
(19 a. C.). Se suele decir que Virgilio, en su lecho de muerte, encargó
quemar la Eneida por considerar que la obra aún no había alcanzado la
perfección buscada.1
Índice
Características formales
Modelos de los que parte la obra
Fresco del Palazzo del Magnifico, en Siena,
Historia de la composición
pintado por Girolamo Genga y conservado
Argumento en la Pinacoteca Nacional [6] ([Link]
Resumen [Link]/[Link]?it/77/musei) de la misma ciudad:
Libro I Fuga de Troya (Fuga da Troia, 1507 - 1510). Eneas
Libro II carga con Anquises, su padre; su hijo, Ascanio,
Libro III está con ellos.
Libro IV La mujer que corre puede ser su esposa, Creúsa.
Libro V Al fondo puede verse el Caballo de Troya.
Características formales
La obra, de casi 10 000 hexámetros dactílicos, está dividida en 12 libros que a su vez se pueden agrupar en dos partes:2
Libros I a VI, en los que, a imitación de la Odisea, se narran los viajes de Eneas hasta llegar a Italia.
Libros VII a XII, en los que, a imitación de la Ilíada y del Ciclo troyano, se narran las conquistas de Eneas en
Italia.
Virgilio emplea figuras literarias como la aliteración, la onomatopeya y la sinécdoque; también el símil, la personificación y
otras metáforas, frecuentemente para dotar a los pasajes de tensión y de fuerza dramática.
Como en la Ilíada y en la Odisea, la narración de la Eneida comienza in medias res, en este caso con la flota troyana en la parte
occidental del Mediterráneo y dirigiéndose a Italia.
La justificación de la guerra entre dos pueblos con motivos míticos y de amores y desamores.
En la Ilíada, y en general en el Ciclo troyano, se presenta como causa humana de la guerra inmediata,
contemporánea o reciente el despecho de Menelao por el abandono de que es objeto por parte de
Helena, aunque este habrá de explicarse por asuntos de los dioses. En la Eneida, se presenta como
causa humana de futuras guerras el despecho de Dido por el abandono de que es objeto por parte de
Eneas, y también habrá de explicarse tal abandono por intrigas divinas.
El poema de Virgilio se compara también con las Argonáuticas de Apolonio, y es fácil que el poeta romano tuviera presente la
traducción latina de Varrón. También en este caso, hay similitudes y diferencias entre una obra y la otra en varios aspectos,
empezando por los amores de Dido y Eneas y los de Jasón y Medea.
Los modelos latinos más importantes de los que se valió Virgilio para la composición de la Eneida y para el contraste con ellos
son la Guerra púnica (Poenicum Bellum) de Nevio y, sobre todo, los Anales (Annales) de Ennio, el gran clásico de la épica
romana en ese tiempo. En varios pasajes de la Eneida se citan otros del poema de Ennio, a veces literalmente.
Historia de la composición
Ya en las Geórgicas, anunciaba Virgilio su intención de escribir una epopeya:4
Pronto, sin embargo, me dispondré a cantar mox tamen ardentis accingar dicere pugnas
las ardientes batallas
Caesaris et nomen fama tot ferre per annos,
de César y a llevar la fama de su nombre a Tithoni prima quot abest ab origine Caesar.
tantas edades cuantas son
Augusto estaba muy interesado en la composición de una obra de esas características, y se la pidió al poeta.
En principio, Virgilio tenía la intención de escribirla en prosa, pero después se decidió por el verso y, en concreto, por los
hexámetros dactílicos. Durante la elaboración de los cantos, hizo varias lecturas públicas para probar su sonoridad y el efecto
que tenían en el público. Se había propuesto forjar un poema abundante en detalles y con un alto grado de calidad.
Argumento
Resumen
Las peregrinaciones de Eneas duran siete años, hasta que, llegado el último, es acogido en el reino emergente de Cartago,
gobernado por Dido (llamada también Elisa de Tiro). Por un ardid de Venus y Cupido, Dido se enamora perdidamente de
Eneas y, tras la partida de este por orden de Júpiter, se quita la vida maldiciendo antes a toda la estirpe venidera de Eneas y
clamando por el surgimiento de un héroe vengador: de esta forma, se crea el cuadro que justifica la eterna enemistad entre dos
pueblos, el de Cartago y el de Roma, que conduciría a las guerras púnicas.
De camino a Italia, a Eneas se le aparece el alma de su padre Anquises y le pide que vaya a verlo al Averno: Eneas cede y,
acompañado de la Sibila de Cumas, recorre los reinos de Plutón, y Anquises le muestra toda la gloria y la pompa de su futura
estirpe: los romanos.
Llegados por fin los troyanos a Italia, el rey Latino los recibe pacíficamente, y, recordando que una antigua profecía decía que
su hija Lavinia se casaría con un extranjero, decide aliarse con Eneas y darle a Lavinia por esposa.
Trastornado por las Furias, Turno, rey de los rútulos y primo y pretendiente de Lavinia, declara la guerra a Eneas. Los dos
ejércitos adquieren aliados y se enfrentan fieramente, ayudados los troyanos por Venus y los rútulos por Juno, sin que
intervenga Júpiter. Se producen muertes en ambos bandos y, finalmente, Eneas mata a Turno.
Libro I
Juno, sabedora del glorioso destino que aguarda a los troyanos, pues habrán de fundar el Imperio Romano, intenta impedir que
lleguen a Italia. Para ello, pide a Eolo que se valga de sus vientos para hacer naufragar a los fugitivos, y a cambio le ofrece por
esposa a una de las ninfas de su propio séquito: Deyopea (Δηιόπεια), la de cuerpo más hermoso. Eolo, aunque no acepta el
soborno, sí accede a ayudar a Juno, y los troyanos terminan dispersándose en el mar. Al saberlo Neptuno, lo toma como una
injuria, ya que el mar es su dominio, y ayuda a los troyanos a llegar a las playas de Libia, pero no llegan todos juntos, sino en
dos grupos separados por la tormenta.8
Tal como le ha pedido su madre, Cupido infunde en Dido un apasionado amor por Eneas y, maternal, por Ascanio, al que
suplanta él mismo. Pero Dido juró a su esposo no volver a casarse.10
Durante el banquete en honor de los recién llegados y del encuentro de éstos con sus paisanos, Dido pide a Eneas que cuente
sus desgracias.
Libro II
Los libros II y III son relatos dentro del relato.11 Eneas, a petición de Dido, cuenta la caída y el saqueo de Troya (Libro II) y
las tribulaciones sufridas por él mismo y por su gente desde ese acontecimiento (Libro III).
El troyano cuenta hechos casi inmediatos a los que se refieren en el final de la Ilíada. El relato que hace Eneas de la toma de
Troya se abre con el episodio del caballo: Ulises, junto con otros soldados griegos, se oculta en un caballo de madera "alto
como un monte" (instar montis equum), mientras que el resto de las tropas griegas se oculta en la isla de Ténedos, frente a
Troya. Los troyanos, ignorando el engaño, entienden que los griegos han huido y hacen entrar el caballo en su ciudad. Piensan
que se trata de una ofrenda a los dioses, a pesar de las advertencias de Laocoonte, que es muerto con sus dos hijos por dos
monstruos marinos. Llegada la noche, Ulises y sus hombres salen del caballo y abren las puertas de la ciudad para que entren
los demás griegos, y entre todos someten a Troya al fuego y al terror. En el momento del asalto, a Eneas se le aparece en sueños
Héctor, le anuncia el fin de Troya y le manda que salve a los Penates y que huya.
Los ruidos del combate terminan por despertar a Eneas, que, viendo su
ciudad en llamas y a merced de los griegos, decide al principio luchar con
sus compañeros hasta la muerte. Visita el palacio del rey Príamo y
contempla la muerte del hijo de este, Polites, a manos de Pirro, que luego
decapita a Príamo.
Libro III
Eneas huye con los suyos a la ciudad de los tracios, que eran sus amigos.
Habiendo desembarcado allí, Eneas quiere cumplir su intención de fundar la
nueva ciudad en esa tierra. Para encender la hoguera sacrificial, toman ramas
de un arbusto, y estas empiezan a sangrar. Eneas se halla frente al túmulo de
Polidoro, y las ramas son las lanzas que empleó Poliméstor para matarlo. Una
voz suena desde el interior del túmulo: es la de la sombra de Polidoro, que
advierte a los troyanos de que el rey de Tracia está a favor de los griegos. Los
viajeros deciden entonces abandonar ese lugar contaminado.
Eneas y su gente van entonces a la corte del rey Anio, en Delos. Allí llegan a
saber por los oráculos de Apolo que habrán de buscar a la Madre Antigua
(antiqua mater) y fundar una nueva ciudad allí donde vivieron sus Esmalte de Limoges (ca. 1530): La sombra de
antepasados, desde donde sus generaciones venideras serán las únicas Creúsa se aparece a Eneas. Museo del Louvre.
dominadoras del mundo. Anquises piensa que el oráculo se refiere a Creta, el
lugar de culto de la diosa Cibeles y la tierra donde nació su
antepasado Júpiter, y allí se dirigen.12 Llegados a la isla,
fundan la ciudad de Pérgamo.
tormenta de tres días. Al cuarto día, entre las islas del Mar
Jónico, llegan a las llamadas Estrófades (Στροφάδες).
Desembarcan en una de ellas y allí encuentran rebaños sin vigilancia, de reses pequeñas y grandes. Ofrecen con algunas de
ellas sacrificios a Júpiter y comienzan el festejo. Las arpías los acosan volando por el campamento y sueltan sus deyecciones en
la carne. Eneas les prepara una emboscada que tiene éxito, y al conseguir escapar las criaturas, una de ellas, Celeno, augura al
troyano que, cuando lleguen a la tierra que están buscando, habrán de pasar hambre en ella.
Los viajeros abandonan las Estrófades, navegan después cerca de Ítaca, la isla de Ulises, uno de sus peores enemigos, y acaban
arribando a la playa de Accio. Allí celebran unos juegos, y dejan en el templo de Apolo el escudo de Abas, el capitán de una de
las naves.13
Más adelante, Eneas se entera de que un hijo de Príamo, Héleno, que
se ha casado con Andrómaca, viuda de Héctor que después de la
muerte del héroe troyano había sido concubina de Pirro, reina en
Butrinto, una ciudad cercana, y allí se dirigen los troyanos. Llegan a
Butrinto a principios del invierno, y ven que es una réplica de Troya.
Ya acogidos, Héleno predice a Eneas que llegará a Italia, pero que para
entrar en ella tendrá que sufrir un poco, pues allí habitan griegos. Le
dice que debe cuidarse también de Escila y de Caribdis, y le aconseja
que implore al numen de Juno y que atienda al oráculo de la Sibila de
Cumas.
Libro IV
El dolor que le causa a Dido la partida de Eneas hace que se plantee suicidarse, ya que no quiere ni volverse a casar con los
antiguos pretendientes ni seguir a la armada troyana para derrotarlos. Idea un plan secreto con ayuda de una sacerdotisa experta
en temas de amor, pero engaña a su hermana para que crea que no hay peligro por su vida, sino por las pertenencias de Eneas.
Mercurio vuelve a visitar a Eneas en sueño y apresura su ida, ya que le advierte de consecuencias funestas que puede tener.
Eneas le hace caso y, en medio de la noche, despierta a sus soldados y parten inmediatamente.
Cuando Dido se entera, comienza entonces su plan. Hace una gran pira con objetos de Eneas, rodeada toda de altares y
sacrificios. Se sube a ella y se clava una espada bajo el pecho, espada regalada por Eneas. En su discurso de muerte, clama por
un vengador.17
Luego vosotros, tirios, perseguid con odio a tum uos, o Tyrii, stirpem et genus omne
su estirpe futurum
y a la raza que venga, y dedicad este exercete odiis, cinerique haec mittite nostro
presente munera. nullus amor populis nec foedera
a mis cenizas. No haya ni amor ni pactos sunto.
entre los pueblos. exoriare aliquis nostris ex ossibus ultor
Y que surja algún vengador de mis huesos qui face Dardanios ferroque sequare
que persiga a hierro y fuego a los colonos colonos,
dardanios nunc, olim, quocumque dabunt se tempore
ahora o más tarde, cuando se presenten las uires.
fuerzas. litora litoribus contraria, fluctibus undas
Costas enfrentadas a sus costas, olas imprecor, arma armis: pugnent ipsique
contra sus aguas nepotesque.
imploro, armas contra sus armas: peleen
ellos mismos y sus nietos.
Por sus gritos y los de las doncellas, su hermana acude y la ve moribunda. Sube a la
pira y se lamenta de que le hubiera ocultado sus planes. Dido sigue agonizando
mientras su hermana la sostiene en sus brazos lavando su herida. Juno se apiada de ella
y manda a Iris a cortar el cabello rubio que une a las personas con la vida. Así,
haciendo el trabajo de Proserpina (Perséfone, esposa de Plutón, soberano de los
Infiernos), Iris cumple con el encargo de Juno y Dido muere entre los brazos de su
hermana. En su abordaje del despecho femenino, es uno de los capítulos más intensos
y conmovedores de la obra.
Los viajeros intentan ir a Italia, pero se desata otra tempestad y, cuando se calma, prueban a alcanzar otra vez Trinacia.18
Habiendo llegado a Trinacia, se dirigen los troyanos a las tierras de su amigo Acestes, por quien son bien recibidos.
Cumpliéndose ya un año de la muerte de Anquises, Eneas hace llevar a cabo sus funerales. Durante los sacrificios, una
serpiente se come las ofrendas del altar. No sabiendo si se trata de una mala criatura o del genio del lugar, Eneas prefiere
tomarlo como un buen presagio.
Después manda Eneas celebrarse unos juegos.19 Cloanto vence en la competición de remo. En la carrera, Salio y Niso
(hermano de Asio) tropiezan, y entonces vence Euríalo, pero los tres reciben premios. En la lucha, nadie quiere enfrentarse con
Dares, hasta que el anciano Entelo se atreve a hacerlo y lo vence.20 En el tiro con arco vence Acestes. Luego, Ascanio y sus
amigos hacen una representación de la guerra.21
Juno envía de nuevo a Iris: esta vez, para que suscite en las mujeres troyanas el deseo de no viajar más. Tomando Iris la forma
de la anciana Beroe, que no ha acudido porque está enferma, se dirige a las mujeres troyanas, que han sido dejadas apartadas de
los juegos, les dice que se le ha aparecido en sueños Casandra y que le ha dicho que hay que quemar las naves, pues ya se ha
alcanzado el objetivo del viaje, y cumple el encargo llevando a las mujeres a quemar las naves y comenzando el incendio ella
misma. Pirgo, que fue nodriza de Príamo, advierte a las otras de que Beroe no ha acudido porque está enferma, y que esta otra
es muy semejante a una diosa. Al punto, la mensajera se da a conocer yéndose de allí en forma de arco iris. Las troyanas,
exaltadas, toman la antorcha del altar de Neptuno y empiezan ellas a prender fuego a las embarcaciones.
Los hombres y los muchachos ven las llamas, y Ascanio, el hijo de Eneas, se acerca con su montura y consigue hacer entrar en
razón y «librarse de Juno» a las incendiarias.
Eumelo avisa a Eneas, que llega rápido al lugar. Una vez allí,
Eneas implora a Júpiter, y este hace que empiece a llover.
A medianoche, todos duermen, hasta Palinuro, el timonel, de lo que se ha encargado Somnus, el Sueño. Palinuro y el timón
caen al agua, y el resto sigue durmiendo. La nave va a la deriva, pero Eneas despierta, ocupa el puesto de Palinuro y corrige el
rumbo, y justo a tiempo, pues ya se dirigía la nave a los dominios de las Sirenas.
Libro VI
Los troyanos arriban a las playas de Cumas, y visitan la gruta de la Sibila acompañados de la sacerdotisa Deífobe, hija de
Glaucio.23 La Sibila es poseída por Apolo, y Eneas pide al dios sus oráculos y que permita que los troyanos se establezcan en
el Lacio. Apolo predice que se librarán batallas por causa de una mujer, pero que Eneas saldrá victorioso de ellas. El troyano
pide que se le diga cómo habrá de entrar en el infierno. La Sibila dice que Eneas habrá de presentar una rama dorada y que,
además, primero habrá de enterrar a un amigo suyo, insepulto hasta el momento.24
Eneas y la Sibila de Cumas. Ca. 1646. La sibila conduce a Eneas al inframundo.
Óleo en lienzo de François Perrier Obra de 1673 de Claudio de Lorena.
(1590 - 1650). Museo Nacional de Varsovia.
Eneas sale de la cueva y se entera de la muerte de Miseno, así que manda hacer sus funerales. Venus envía entonces dos
palomas para que lleven a Eneas al árbol donde está la rama dorada. Eneas la toma y la lleva a la cueva de la Sibila, que
entonces lo conducirá hasta un bosque.
Llegan al infierno, y arriban a la corriente cruzada por el barquero Caronte para llevar las almas al otro mundo. Eneas ve a
Palinuro, que le pide que busque su cuerpo en el puerto de Velia y lo sepulte para que así su sombra sea admitida en la barca de
Caronte. La sibila se opone, pues hacerlo sería contrario al destino marcado, pero se le promete a Palinuro que sus propios
enemigos le erigirán un cenotafio, y que un cabo o promontorio llevará su nombre.25
Para ser llevados en la barca de Caronte, Eneas y la sibila le presentan la rama dorada.
Jan Brueghel el Viejo: Eneas y la sibila en el inframundo Eneas y la Sibila de Cumas se disponen a montar en la
(Aneas en de sibille in de onderwereld, ca. 1600). barca de Caronte. Maestro de la Leyenda de Orfeo. 1500 -
1525.
Ya navegando, ven la cueva de Cerbero, los jueces de los muertos y los campos llorosos. Eneas ve a Dido, se lamenta por lo
sucedido y le pide perdón, pero ella no responde. Eneas ve también muchas almas de grandes guerreros de otros tiempos, como
Deífobo, que se casó con Helena después de morir Paris.
Pasado un rato, los pasajeros de la barca ven una bifurcación: una vía conduce al palacio de Plutón; la otra, al Tártaro. Después,
arriban a los bosques afortunados, y allí buscan a Anquises.
Tras un nostálgico encuentro, Anquises le cuenta a Eneas que las almas buenas, después de mil años, pierden la memoria y se
las manda nuevamente a la tierra en otros cuerpos. Anquises predice el gran linaje de Eneas: su hijo Silvio (que le nacerá de su
esposa Lavinia), Camilo, César, Máximo, Serrano, Romano, Marcelo y otros. También le cuenta las batallas a las que está
destinado, y cómo habrá de salir con bien de ellas.
Eneas regresa después al lugar donde le esperan
sus amigos por una puerta de marfil del Sueño. En
seguida, se dirigen todos al puerto de Cayeta.26
Libro VII
Mientras tanto, Juno, con la intención de causar una guerra que perjudique a los troyanos, envía a Alecto para que siembre la
discordia. Con una de sus serpientes, Alecto inyecta las furias en Amata, y esta se enfrenta con su esposo para que no dé la
mano de Lavinia a Eneas, sino a Turno. Al ver que Latino no cambia de parecer, Amata hace por poner de su parte a las otras
mujeres y esconde a Lavinia. Después, Alecto se dirige a Ardea, ciudad en la que reina Turno, y, para suscitar en el monarca el
odio a Eneas como usurpador, le hinca una de las serpientes, llena de furias. Turno decide entonces enfrentarse con Latino por
la mano de Lavinia.
Alecto ejerce después su influjo en los perros cazadores de Iulo (Ascanio), que conducen a su amo en pos de un ciervo del que
es dueño el latino Tirreo. Al enterarse los latinos, se emprende una batalla y resultan de ella las primeras víctimas. Alecto se
siente satisfecha, y, con ella, también Juno. Todos los latinos piden a su rey que declare la guerra a los troyanos, pero él se
resiste. Llegan mientras tanto los aliados, como Lauso, Aventino, Catilo y Camila.27
Libro VIII
El río Tíber habla a Eneas y le recomienda que busque la alianza con los
palanteos, a cuya ciudad podrá llegar precisamente siguiendo su curso. Eneas
prepara el viaje y reconoce entonces un buen augurio.
Acompañado por Acates, Eneas llega a la ciudad justo cuando el rey Evandro y
su hijo Palante están ofreciendo sacrificios a Hércules, y piden al rey establecer
una alianza para hacer frente a los rútulos. Evandro acepta, viendo que eran
ambas naciones descendientes de Atlante. Evandro invita a Eneas a tomar parte en
los sacrificios a Hércules.
Mientras tanto, Venus pide a su esposo Vulcano que fabrique armas para Eneas, y
Vulcano acepta.28 Paisaje con Ascanio asaeteando el ciervo
de Silvia (1682), de Claudio de Lorena,
Entonces, Venus avisa a su hijo de que le llegarán armas divinas. Luego, Evandro Ashmolean Museum, Oxford.
envía a Eneas con su hijo Palante a buscar más alianzas. Posteriormente, ya Eneas
recibe las armas prometidas por su madre y todos se maravillan de ellas.29
Libro IX
Juno envía a Iris para que lleve a Turno prontamente a la batalla. La mensajera informa al rey de que los troyanos están sin su
caudillo. Eneas ha mandado a su gente que, de ser atacada, se refugie tras la empalizada. Turno intenta incendiar la fortificación
y todo los demás. Entonces, Ops, madre de Júpiter, aparta del incendio las naves troyanas convirtiéndolas en ninfas.
Turno piensa que así los troyanos ya no podrán escapar, y hace que sus tropas descansen y se regocijen bebiendo vino.
Dándose cuenta de esto, Niso y Euríalo piden permiso para ir en busca de Eneas, a quienes este ha encomendado el mando:
Mnesteo y Seresto. Iulo promete muchos premios por la hazaña a Niso y Euríalo, y ellos parten inmediatamente.
Niso abre el camino dando muerte a algunos rútulos. En el camino, Euríalo se rezaga y es alcanzado por Volscente.
Advirtiéndolo, Niso regresa para rescatar a su amigo, se encomienda a Apolo y da muerte a varios rútulos. en la refriega,
mueren Euríalo, Niso y Volscente. Luego, las cabezas de los dos troyanos son exhibidas por los rútulos.
Mesapo logra abrir la empalizada y se inicia una sangrienta batalla. Ascanio entra en la batalla y da muerte a Numano. Marte
infunde fuerza en los latinos. Luego Turno queda cercado por los troyanos sin que le pueda ayudar Juno, pero se arroja al río y
se salva.
Libro X
Júpiter prohíbe a los otros dioses que participen en la batalla. Venus le pide clemencia para sus troyanos, y Juno se hace la
desentendida. Entonces, Júpiter decide que a nadie habrá de favorecer él en la batalla.
Llega por mar Eneas con alianzas firmadas. Le siguen guerreros como Másico, Abante, Asilas, Astur y otros. Se acercan a
Eneas las naves troyanas convertidas en ninfas y le informan de la batalla.
Libro XI
Eneas envía el cuerpo de Palante a su padre. Llegan luego emisarios latinos pidiendo tregua para poder enterrar a sus muertos, a
lo que accede Eneas. Mientras tanto, Evandro se lamenta por la muerte de su hijo, pero no retira su apoyo a Eneas. En el reino
de Latino, algunos se muestran aún a favor de Turno, pero otros piden que se entregue la mano de Lavinia al troyano Eneas.
Unos emisarios llegan de la ciudad de Diomedes, que recomienda a los latinos tener mucha cautela con Eneas por lo que este
ha hecho.
Latino quiere ya detener la guerra dando tierras a los troyanos. Drances recomienda también darle la mano de Lavinia a Eneas.
Turno se opone y promueve nuevas batallas, apoyado por la reina Camila. Diana pide a su sierva Opis que proteja a esa
guerrera, y le da un arco para ese fin.
Los troyanos se acercan a las murallas latinas y se desata otra vez la contienda. Camila destaca por sus hazañas. Júpiter infunde
valor en Tarcón. Arruntes, encomendándose a Apolo, dispara una flecha a Camila y logra su objetivo de darle muerte. Opis se
lamenta entonces. Huyen los rútulos, pero Turno, enterado de los hechos, no abandona el campo. Llega la noche y se
interrumpe la batalla.
Libro XII
Latino y Amata piden a Turno que detenga la guerra, pero él, enamorado de Lavinia, manda a Eneas un mensaje retándole a un
combate singular. Eneas acepta.
Juno emplea un nuevo ardid: envía a la hermana de Turno, Juturna, a buscar que se rompan los acuerdos que se hagan, pues
sabe que Turno con las armas es menos diestro que Eneas.
Mientras tanto, se hacen los juramentos ante Júpiter para que el fin de la guerra se reduzca al combate entre Eneas y Turno.
Pero Juturna asume la forma del guerrero Camerto e insta a la intervención de los rútulos en la batalla. En eso, un augurio es
interpretado por Tolumnio como favorable a lo que pide Juturna en la forma de Camerto, y se rompen los acuerdos.
Eneas, en cambio, se opone a la ruptura de los acuerdos y quiere emprender el combate singular. Repentinamente, le hiere una
flecha que no se sabé quién ha dispardo. Turno hace entonces grandes estragos.
Iulo lleva a su padre a un lugar seguro. Venus inspira al anciano Yápige para que cure
a Eneas.
El héroe troyano recupera sus fuerzas y regresa a la batalla. Los rútulos huyen, pero
Eneas solo busca a Turno; este también busca el combate con Eneas, pero su hermana
Juturna se lo impide.
Turno heredó de su padre Dauno una espada hecha por Vulcano, pero no es la que
lleva ahora, pues ha tomado por error la de uno de sus compañeros. En el combate con
Eneas, se rompe el arma de Turno, que huye en busca de la suya. Eneas lo persigue, Fresco de la Casa de Sirico (Pompeya):
Yápige extrayendo una punta de flecha
pero se le queda prendida la lanza entre las raíces de Rauno, árbol divino. Venus
de la pierna de Eneas, con el hijo del
desenreda la lanza; por su parte, Turno recobra su espada. El combate se reanuda. héroe, Ascanio, llorando junto a él;
detrás de Yápige, Venus. Siglo I. Museo
Mientras tanto, Júpiter pregunta a Juno qué espera de la guerra y le prohíbe volver a Arqueológico Nacional de Nápoles.
tomar parte en ella. Juno reconoce haber persuadido a Juturna de que ayudase a su
hermano, y acepta dejar de intervenir en la guerra, pero pide que
cuando se unan los troyanos a los latinos desparezca el nombre de los
primeros. Júpiter accede y envía una furia al campo de batalla para
que retire a Juturna.
Los dioses intervienen en los asuntos humanos, pero los mortales no son meros juguetes de sus caprichos, y, muchas veces, un
mortal recibe ayuda de una deidad. La mayor parte de las deidades representa la fortuna, mientras que Júpiter representa el
fatum que ha de doblegarla: el aspecto teleológico de la historia.30 Hasta el momento en que se cumple el destino (fatum), los
demás dioses operan a veces contra él y otras veces a su favor.
Virgilio intenta mostrar que es voluntad de Eneas someterse a su destino, que a menudo está ligado al futuro próspero de Roma,
pero que otras veces está ligado a hechos que no tienen que ver con ese objetivo, como ocurre cuando desaparece Creúsa, y se
ha de mandar a Eneas que busque el cumplimiento de su misión. Aun habiendo sometimiento del héroe, dice Eneas a Dido31
entre el deber y el deseo: Eneas es un héroe desinteresado y al servicio de una causa superior, y además,
precisamente a instancias del dios supremo, Júpiter, que es también el dios de la felicidad personal.
entre la frialdad masculina y el amor sincero: se contrapone así la pietas (lealtad, devoción o sentido del
deber) de Eneas con el furor (locura o pasión) de Dido, como se hará luego con el de Turno, que además es
enemigo.
La mente permanece inmóvil, las lágrimas mens immota manet, lacrimae volvuntur
caen sin efecto inanes
Se ha discutido si esas lágrimas son las de Dido o las de Eneas. Ovidio, en las Heroidas, parece acogerse más bien a la segunda
interpretación.32
Eneas y Turno
Dado que Eneas mata a Turno cuando este ya está indefenso, para Lactancio el héroe es impius (desleal). ¿Como conciliar ese
acto de Eneas con el destino de los romanos tal como le aconseja a Eneas el alma de Anquises en el Canto VI?
En principio, Eneas tiene la intención de perdonar la vida a Turno, pero, al ver que lleva las armas de Palante, lo mata con
Se explica este hecho porque la muerte de Palante por parte de Turno ha sido injusta: Turno ha sido presa del furor impius, y su
personaje, presentado como caprichoso y entregado a los más bajos instintos, sin ejercer control de sus pasiones, corresponde al
modelo del de Aquiles, en contraste con el nuevo héroe, lleno de pietas, representado por Eneas, al que se puede interpretar
como una estilización de Augusto en su papel de vengador de Julio César, tal como se haría años después de las lecturas de la
Eneida en el Templo de Marte el Vengador (Templum Martis Ultoris).
Tal vez el aspecto más problemático en la lectura moderna del poema sea la glorificación de la Roma imperial y de Augusto
como último objetivo de la historia .
Ya desde el principio de la obra, se percibe la lejanía del objetivo final de las tribulaciones de los troyanos:
de tan grande envergadura era el fundar el tantae molis erat Romanam condere
pueblo romano gentem
Aeneis, I, 33.
Augusto aparece en varios pasajes como la culminación de ese desarrollo. Se presenta la situación política buscada, y en parte
lograda, como un imperium sine fine, al tiempo que se busca mostrar compasión por las víctimas de la hegemonía romana.
Como en tantos otros casos, se ha de entender la obra como un producto de su tiempo y de su civilización. Fue escrita en una
época de cambios políticos y sociales de primer orden, en la que la última guerra de los tiempos de la república y la caída de
esta habían socavado hondamente la fe en la «grandeza de Roma». Augusto, el nuevo emperador, daba comienzo a una nueva
era de paz y prosperidad, en particular con la restauración de la moral tradicional romana. Se veía el poema de Virgilio como un
reflejo de esas intenciones, al presentar un héroe dedicado con lealtad a su nación y a la hegemonía de ella más que a su propio
beneficio, y emprendedor de un viaje para el engrandecimiento de Roma. La obra también suponía un intento de hacer legítimo
el papel de Julio César (y, de ahí, también el de su hijo adoptivo Augusto y el de sus herederos) renombrando a Ascanio,
llamado también Ilo (de «Ilión», nombre antiguo de Troya), como Iulo, y presentándolo así como ancestro de la gens Julia,
además de hacer mención de muchas grandes figuras del imperio como parte de una profecía oída por el héroe en el
inframundo.
Tras un siglo de sangrientas guerras civiles, muchos romanos vieron en Augusto un salvador, y él pidió abiertamente a Virgilio
una Augustea, un poema a la gloria de los dirigentes. Por eso, el héroe del poema estará inmerso en un plan del destino y habrá
de cumplir con su deber: deber, obligación, oficio, pietas constituirán el motivo conductor de la Eneida. Habiendo de dejar
clara la legitimidad del puesto de sucesor de Julio y la del imperio, la grandeza de este se cifra en su misión, y no se trata de un
destino vacío, sino de establecer leyes y traer la paz al mundo.
Eneida, VI, 851 - 853 (traducción de Miguel Antonio Caro en octava real).
En la lista de romanos insignes que pronuncia el alma de Anquises para su hijo Eneas, el número de versos dedicados a
Augusto es comparable a los de Rómulo y Numa juntos.
Un aspecto propagandístico que llama la atención por su anacronismo es que en el escudo de Eneas está representada la Batalla
de Accio.
Una línea de investigación estadounidense establecida en los años 60 conocida como la Escuela de Harvard sostiene la teoría
de las dos voces: por un lado, en el poema se intenta la glorificación de Augusto; por otro, el final de la obra presenta al héroe
como perdedor moral, de acuerdo con la observación de Lactancio y de modo análogo a como en el final del Libro VI la vuelta
de Eneas y la sibila al mundo de los vivos se da por la puerta de marfil en lugar de ser por la de cuerno: tal como Eneas,
Virgilio ha hecho un esfuerzo por cumplir con lo que se le ha encomendado; pero al final de su vida prefiere que se haga
desaparecer su obra, a lo que Augusto, como era de esperar, se negará.
Influencia posterior
Véase también: Categoría:Obras inspiradas en la Eneida
La de la Eneida fue una importante influencia en la literatura a lo largo de los siglos,
sobre todo en la Edad Media. El personaje épico por excelencia en esa época era
Eneas, más aún que Ulises, cuyo prestigio no era muy alto: se consideraba a este
último un personaje astuto, que conquista Troya gracias a una estratagema; en la
Divina Comedia de Dante, por ejemplo, Ulises estará en los infiernos. En cambio, se
consideraba un honor descender de Eneas: así, en su Historia regum Britanniae,
Godofredo de Monmouth presenta a los britanos como descendientes de Britus o
Brutus, descendiente a su vez de Eneas.
Antigüedad
Véase también: Vergilius Romanus
Virgilio lee la Eneida a Livia, Octavia
Se considera la Eneida como una y Augusto (1812), de Jean-Auguste-
de las piedras angulares del canon Dominique Ingres, Museo de los
occidental. A pesar de tratarse de Agustinos, Toulouse
una obra incompleta, se empleó
en las escuelas de la civilización
romana.33 En ese ámbito, desplazó a los Anales de Ennio. El poema de
Virgilio ejerció un fuerte influjo en otras obras de la Antigüedad, incluidas
algunas cristianas, y se hicieron traducciones al griego. La Farsalia de
Lucano fue una contrapropuesta del poema de Virgilio, pero no alcanzó la
importancia cultural de este.
Junto con las de Lucano y Claudiano, La Eneida sirvió de orientación a Coripo para su obra épica.
La tradición manuscrita fluye sin interrupción hasta la Edad Media, época en que se consideraba a Virgilio como el poeta por
excelencia.
Versiones medievales
A imitación de La Eneida, inspiradas en ella o una cosa y la otra, surgieron durante la Edad Media varias obras en lenguas
vernáculas:
Romance de Eneas (Roman d’Énéas, ca. 1160), obra épica en francés antiguo.38
Romance de Eneas (Eneasroman o Eneide, ca. 1183), de Heinrich von Veldeke, obra en alto alemán medio
basada en la anterior.39
Se ha señalado la gran influencia del poema de Virgilio en el desarrollo de las literaturas europeas en lenguas vernáculas.
La obra de Dante acusa una fuerte influencia de La Eneida. En concreto, la Divina Comedia, considerada también como parte
del canon occidental, tiene un estilo muy similar a ella a partir de su Libro VI (el del viaje al inframundo) y presenta a Virgilio
como guía de Dante en su visita al Infierno y al Purgatorio. Dante no hablaba griego, así que solo pudo basarse en la visión del
infierno de Virgilio, influida a su vez por el Canto XI de la Odisea.
Del poema de Virgilio también se hicieron traducciones a lenguas vernáculas europeas. Algunas son estas:
La mayoría de las traducciones clásicas del mundo anglosajón, incluidas la de Gavin Douglas y la de John Dryden, se hacían
con estrofas rimadas, procedimiento muy poco romano que por lo general se evita en las versiones modernas.
Entre las recientes traducciones inglesas en verso, se cuenta la de 1963 del poeta laureado británico Cecil Day-Lewis, que se
esforzó en reproducir el hexámetro de Virgilio.
La historia de Dido y Eneas fue tratada en obras de Boccaccio (Amorosa visión, que presenta
rasgos similares a los de la Divina Comedia), Petrarca y Chaucer (La leyenda de la buena
mujer y La casa de la fama).
Otras obras literarias que tratan sobre esos personajes son estas:
[...] desde 1600 hasta 1900, el aprendizaje del latín era la médula de la educación
europea, allí donde se diese.
[...] from 1600 to 1900, the Latin school was at the center of European education, wherever it was found.
49
En ese aprendizaje del latín, la obra de Virgilio se enseñaba en los cursos superiores. En la Inglaterra del siglo XIX, se
premiaba a los estudiantes sobresalientes con ediciones especiales de textos de Virgilio.49
Durante la época del clasicismo de Weimar y, sobre todo, durante el Romanticismo, menguó la reputación de Virgilio,
considerado entonces como un epígono, y se prefería al "genio original": Homero.
En el siglo XX, hubo un resurgir del interés por el poema de Virgilio. Como en la antigüedad y en épocas posteriores, en el
siglo XX se reconocía la importancia de la obra hasta el punto de darse en los cursos de educación secundaria la costumbre,
como antaño, de memorizarla.50
Continuaciones
Ya desde antiguo hubo intentos de completar la Eneida con un [Link] libro. La notoria falta de la narración del casamiento de
Eneas con Lavinia y de la fundación de Roma en el poema de Virgilio llevó a algunos escritores a intentar enmendar esa
carencia:
1419: Maffeo Vegio, con su llamado Mapheus Vegius (Libri XIII Aeneidos Supplementum), del que habría
muchas impresiones durante el Renacimiento y que se incluiría en la traducción de 1513 del obispo Gavin
Douglas.51
Pier Candido Decembrio,52 que no llegó a acabar su obra.
Claudio Salvucci: La Laviniada (The Laviniad, 1994).
Ursula K. Le Guin: Lavinia (2008). ISBN 0-15-101424-8
Música
Véase también: Categoría:Dido (ópera)
En música, la Eneida ha inspirado a numerosos compositores argumentos para óperas. Las más conocidas son La Didone
(1641) de Francesco Cavalli, Dido and Aeneas (1689) de Henry Purcell - primera ópera en lengua inglesa - y la gran ópera
heroica Los troyanos (Les Troyens, 1858) de Hector Berlioz. Otra ópera bien conocida es la de Joseph Martin Kraus: Eneas en
Cartago o Dido y Eneas, VB 23 (Aeneas i Cartago eller Dido och Aeneas, 1781 - 1791, 1799).
Son bien conocidos también la comedia-zarzuela de 1698 Destinos vencen finezas, de Lorenzo de las Llamosas, y el melólogo
de 1811 Dido, de Franz Danzi.
Cine
1961: La guerra de Troya (La guerra di Troia), dirigida por Giorgio Ferroni (1908 - 1981) y con Steve Reeves
en el papel de Eneas.53 La acción discurre desde la muerte de Héctor y desde el punto de vista de Eneas.
1962: La leyenda de Eneas (La leggenda di Enea), secuela de la película anterior; esta película de 1962 fue
dirigida por Giorgio Venturini (f. 1984), y también contó con Steve Reeves en el papel principal.54
1991: La Eneida (en ucraniano, Енеїда; en ruso, Энеида), película de dibujos animados producida por los
estudios Ucranimafilm (Укранімафільм)[7] ([Link] y dirigida por Volodímir Dajnó (en
ucraniano, Володимир Дахно; en ruso, Владимир Дахно: Vladímir Dajnó; 1932 - 2006). Es una adaptación
del poema homónimo del escritor ucraniano Iván Kotliariévskiy (en ucraniano y en ruso, Іван Котляревський,
1769 - 1838). En el poema, parodia de la Eneida de Virgilio, el autor sustituye a los héroes de la Guerra de
Troya por los cosacos de Zaporozhia.55
Televisión
1971: La Eneida (Eneide o Le avventure di Enea), miniserie dirigida por Franco Rossi56
Franco Rossi ([Link] en Internet Movie Database (en inglés).</ref> que es
coproducción de la RAI con Alemania Occidental, Francia y Yugoslavia.57
Fotogramas de la miniserie publicados en la revista Radiocorriere (año XLIX, n.º 3, 16 de enero de 1972). Los originales son en color.
Anna Maria Gherardi representando Andrea Giordana representando el personaje de Alessandro Haber representando
el personaje de Amata, madre de Lavinia. Turno. el personaje de Miseno, trompetero de
Eneas.
De esa obra para la televisión, se haría después un montaje para el cine: Le avventure di Enea (1974).
Véase también
Eneas
Dido
Quid non mortalia pectora coges, auri sacra fames
Obras inspiradas en la Eneida
Ilíada
Odisea
Bibliografía
Virgilio Marón, Publio (1992). Eneida. Madrid: Editorial Gredos. ISBN 978-84-249-1490-5.
Notas y referencias
En su aspecto en esta edición ([Link] este
artículo es en parte resultado de la traducción de los correspondientes de las Wikipedias en alemán ([Link]
[Link]?title=Aeneis&diff=108031989&oldid=107543383) y en inglés ([Link]
diff=516461497&oldid=516459340).
1. Los últimos días de la vida del autor son recreados en la novela La muerte de Virgilio (Der Tod des Vergil,
1945), del escritor alemán Hermann Broch.
Texto español ([Link]
mann-La-Muerte-de-Virgilio) en Scribd; la novela, a partir de la pág. 4 de la reproducción electrónica. Mala
reproducción.
Texto ([Link] en EPUB.
RIVAS ITURRALDE, Vladimiro: Broch y la muerte de Virgilio. Revista Casa del tiempo,[1] ([Link]
fusion/casadeltiempo/60_v_oct_2012/[Link]) septiembre del 2005. Universidad Nacional Autónoma de México.
Hay dos puertas para los leves δοιαὶ γάρ τε πύλαι ἀμενηνῶν εἰσὶν
sueños: ὀνείρων·
Los que vienen por el bruñido marfil τῶν οἳ μέν κ' ἔλθωσι διὰ πριστοῦ
nos engañan, ἐλέφαντος,
Mas no me figuro yo que mi terrible οἵ ῥ' ἔτυμα κραίνουσι, βροτῶν ὅτε κέν
sueño haya salido por el último, τις ἴδηται.
que nos fuera muy grato a mí y a mi ἀλλ' ἐμοὶ οὐκ ἐντεῦθεν ὀΐομαι αἰνὸν
hijo. ὄνειρον
Odisea, XIX, 560 - 570 ἐλθέμεν· ἦ κ' ἀσπαστὸν ἐμοὶ καὶ παιδὶ
γένοιτο.
Arthur T. Murray, traductor de la edición de la Odisea de 1919, de la Loeb Classical Library, hacía este
comentario:
Los juegos de palabras entre «κέρας» The play upon the words κέρας,
(«cuerno») y «κραίνω» («cumplir») y "horn", and κραίνω, "fulfil", and upon
entre «ἐλέφας» («marfil») y ἐλέφας, "ivory", and ἐλεφαίρομαι,
«ἐλεφαίρομαι» («defraudar») no "deceive", cannot be preserved in
pueden conservarse en inglés. English.
Otras muestras:
PLATÓN: Cármides (Χαρμίδης), 173a.
Escucha, pues, mi sueño, y juzga si ha ἄκουε δή, ἔφην, τὸ ἐμὸν ὄναρ, εἴτε διὰ
salido por la puerta de marfil o por la de κεράτων εἴτε δι᾽ ἐλέφαντος ἐλήλυθεν.
cuerno.
Hay un pasaje en la Odisea en el que se habla de dos puertas, la de cuerno y la de marfil. Por
la de marfil llegan a los hombres los sueños falsos y por la de cuerno, los sueños
verdaderos o proféticos. Y hay un pasaje en la Eneida (un pasaje que ha provocado
innumerables comentarios): en el libro noveno, o en el undécimo, no estoy seguro, Eneas
desciende a los Campos Elíseos, más allá de las Columnas de Hércules: conversa con las
grandes sombras de Aquiles, de Tiresias; ve la sombra de su madre, quiere abrazarla, pero
no puede porque está hecha de sombra; y ve, además, la futura grandeza de la ciudad que él
fundará. Ve a Rómulo, a Remo, el campo, y, en ese campo, ve el futuro Foro Romano, la
futura grandeza de Roma, la grandeza de Augusto, ve toda la grandeza imperial. Y después
de haber visto todo eso, después de haber conversado con sus contemporáneos, que son
gente futura para Eneas, Eneas vuelve a la tierra. Entonces ocurre lo curioso, lo que no ha
sido explicado, salvo por un comentador anónimo que creo que ha dado con la verdad.
Eneas vuelve por la puerta de marfil y no por la de cuerno. ¿Por qué? El comentador nos
dice por qué: porque realmente no estamos en la realidad. Para Virgilio, el mundo verdadero
era posiblemente el mundo platónico, el mundo de los arquetipos. Eneas pasa por la puerta
de marfil porque entra en el mundo de los sueños - es decir, en lo que llamamos vigilia.
Jorge Luis Borges: Siete noches. Dos: La pesadilla.
Desde allí vengas, mejor que por la inde tamen venias, melior qua porta
puerta mala malignum
Enlaces externos
Wikimedia Commons alberga una categoría multimedia sobre la Eneida.
Wikisource en latín contiene una digitalización de Aeneis.
Wikisource contiene traducciones al español de la Eneida.
Relación de personajes por orden alfabético ([Link]
en general sin remisión a versos.
Audiolibro de la Eneida ([Link] según la traducción española de Eugenio
de Ochoa.
Texto español ([Link]
_latinos/virgilio#obra), con índice electrónico, en el sitio ([Link] InterClassica, de la
Universidad de Murcia; traducción de Miguel Antonio Caro en octava real (1873-1876).
Texto español ([Link]
traducción de Graciliano Afonso de 1853, en verso endecasílabo; facsímil electrónico en Commons.
Texto latino en Wikisource.
Texto latino ([Link] Universidad de Chile.
Texto latino ([Link] en el sitio
([Link] de la Bibliotheca Augustana (Augsburgo); edición de
Roger A. B. Mynors, Oxonii 1969.
Roger A. B. Mynors (1903 - 1989): latinista británico.
Texto latino ([Link] en el sitio ([Link] The Latin
Library; reproducción digital de la edición de James B. Greenough: Bucolics, Aeneid, and Georgics of
Vergil, Ginn & Co.,[8] ([Link] Boston, 1900.
James B. Greenough (James Bradstreet Greenough, 1833 - 1901): clasicista estadounidense.
NAGY, Gregory: Virgil’s verse invitus, regina … and its poetic antecedents (El verso de Virgilio invitus,
regina... y sus antecedentes poéticos), 2013.
Texto, en inglés ([Link] en el sitio ([Link] del
Centro de Estudios Helénicos (CHS o Center for Hellenic Studies), institución de Washington afiliada a la
Universidad de Harvard y dirigida por el propio G. Nagy.
Para las citas: [Link]
invitus, regina, tuo de litore cessi. muy a pesar mío dejé ¡Oh Reina! tus
riberas.
Eneida (Aeneis), VI, 460
Trad. de Eugenio de Ochoa.
CAIRO, María Emilia. Vatum ignarae mentes. Estudio del discurso profético en la Eneida de Virgilio ([Link]
[Link]/handle/10915/34633). p. 299. Tesis doctoral. Universidad Nacional de La Plata. 2014.
Consultado el 28 de febrero del 2014.
Heu, vatum ignarae mentes! quid vota ¡Oh vana ciencia de los agüeros! ¿De
furentem, qué sirven los votos, qué valen los
templos a la mujer que arde en amor?
quid delubra iuvant? Est mollis flamma Mientras invoca a los dioses, una dulce
medullas llama consume sus huesos y en su
pecho vive la oculta herida.
interea et tacitum vivit sub pectore Trad. de E. de Ochoa.
vulnus.
NAGY, G.: Diachronic Homer and a Cretan Odyssey (El Homero diacrónico y una Odisea cretense), 2017.
Texto, en inglés ([Link] en el sitio del CHS; véanse los
apartados Ariadne and her garland (Ariadna y su corona) y Recalling the blond hair of Ariadne (Evocación
del cabello rubio de Ariadna).
Para las citas: [Link]
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