Antiguo Testamento 1: Moclam
Antiguo Testamento 1: Moclam
Testamento 1
M OCLAM
Título del original inglés: Old Testament 1
Preparada por: Dr. W.J. Dumbrell
Primera revisión: Dr. D.G. Peterson (1984)
Segunda revisión: Dr. J.W. Woodhouse (1995)
Versión: 2.0
MOCLAM ofrece educación teológica, que es a la vez de alta calidad y accesible, para los hispanohablantes en toda
Iberoamérica.
Más información:
MOCLAM Ltda.
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Antiguo Testamento 1
Antiguo Testamento 1 examina los primeros cinco libros de la Biblia: Génesis, Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio.
En la Biblia hebrea estos cinco libros componen la sección conocida como ‘La Ley’. El curso tiene un doble propósito:
1. El primer propósito es darle a los alumnos un conocimiento claro de los contenidos de esta parte de la Biblia.
¿De qué trata el libro de Números? ¿Qué fue el tabernáculo y para qué se utilizaba? ¿Quién fue Moisés y qué
hizo? La respuesta de estás y de muchas otras preguntas se encuentran en Antiguo Testamento 1.
2. El segundo propósito de Antiguo Testamento 1 es dar a conocer algo del mensaje teológico de estos cinco libros.
Este curso le animará a reflexionar sobre el significado de lo que lee, especialmente al considerarlo en la luz del
evangelio de Jesucristo en el Nuevo Testamento.
Libros de referencia
Tal vez no habrá mucho tiempo para lectura adicional, sin embargo los alumnos que desean más información sobre los
temas tratado en el curso pueden consultar el Nuevo Diccionario Bíblico (Ediciones Certeza). El siguiente libro también
puede ser de ayuda: The Faith of Israel por W.J. Dumbrell (Baker, 1988).
Alumnos que quieren estudiar algunos de los libros en más detalle pueden utilizar Comentarios, se recomiendan los
siguientes:
• Genesis (Génesis), D. Kidner (Tyndale Old Testament Commentaries; Leicester: Intervarsity Press, 1967).
• Exodus (Éxodo), A. Cole (Tyndale Old Testament Commentaries; Leicester: Intervarsity Press, 1973).
• The Book of Leviticus (El libro de Levítico), G.J. Wenham (New International commentary on the Old Testament;
Grand Rapids Michigan: Eerdmans, 1979).
• Numbers (Números), G.J. Wenham (Tyndale Old Testament Commentaries; Leicester: Intervarsity Press, 1981).
• Deuteronomy (Deuteronomio), [Link] (Tyndale Old Testament Commentaries; Leicester: Intervarsity
Press, 1974).
Lectura
Por todo el curso se espera que lea largas secciones de la Biblia. Hay que leerlas, y volver a leerlas, con atención. Sería
de mucha ayuda hacer resúmenes de los libros estudiados.
Texto bíblico
Las asignaturas de MOCLAM han sido realizadas en base a la versión Reina-Valera 1960 de la Biblia y los exámenes
también se basarán en ella.
Cómo sacar provecho a la asignatura
Antiguo Testamento 1
El siguiente material se ha diseñado con el objeto de aumentar al máximo el beneficio que obtendrás de la asignatura
De Creación a Nueva Creación. Nos hemos esforzado por mantener el texto claro y preciso, así como por proporcionar
diversas secciones de ayuda para estimular el proceso de aprendizaje. En los apuntes encontrarás preguntas para
meditar, investigar y discutir.
Antes de comenzar...
Al principio de cada unidad hay una pregunta preparada para ponerte a pensar. El objetivo es que tengas un breve
momento de reflexión personal antes de comenzar a trabajar, lo cual te preparará para el estudio que te espera en la
unidad.
Investigación
En cada unidad hay un tema de “investigación”, diseñado especialmente para aquellos que están haciendo el curso en
grupo, donde el material puede servir de base para las reuniones grupales; sin embargo, estos proyectos también son
de gran beneficio individual. Cada tema te ayudará a familiarizarte más con el texto de la Biblia, complementará los
apuntes de la asignatura y te proporcionará experiencia práctica para desarrollar las técnicas de lectura bíblica. Hasta
cierto punto, podrás revisar la exactitud de tu investigación en los apuntes.
Ejercicio
En el transcurso de cada unidad hay uno o dos “ejercicios”. El primero es más simple y solo se te pide que hagas
una pequeña lectura adicional. El segundo requiere de un poco más de trabajo creativo. El hecho de hacer ambos
ejercicios ampliará y consolidará lo que has aprendido en la unidad. El segundo, en particular, te hará mejorar en la
lectura de la Biblia. Es importante que sepas que los ejercicios no se evalúen; por eso no se les ponen nota.
Reflexión
Cada unidad termina con una “reflexión” diseñada para que no te quedes con la pura información teológica, sino para
que vayas avanzando hasta lograr una transformación personal. Será solo el comienzo, pues esperamos que por ti
mismo continúes reflexionando mucho más allá del estudio de cada unidad; sin embargo, al menos estos serán los
primeros pasos.
Unidad 1
La Creación y
los Propósitos
de Dios
1. El propósito de Génesis 1 - 11
¿Cómo responde usted a las personas que dicen que no creen en la Biblia porque la ciencia ha refutado
el relato bíblico de la creación?
Lectura: Génesis 1 - 2.
1. El propósito de Génesis 1 - 11
El libro de Génesis nos presenta dos ‘comienzos’ importantes. Los primeros capítulos presentan un mundo creado
por Dios, en el cual se da cumplimiento a sus propósitos para la humanidad; sin embargo, la desobediencia de Adán
y Eva en Génesis 3 hace que la humanidad sea víctima de una serie de maldiciones. En los siguientes capítulos se
traza la propagación del pecado y de sus efectos sobre la raza humana (Gn 4 - 11). Génesis 11:1-9, con su relato del
equivocado y frustrado intento de construir la torre de Babel, aparece como el final de la primera sección del libro.
El segundo ‘comienzo’ es el llamamiento de Abraham en Génesis 12:1-3, nuevamente introduce una nota positiva
en la narración, y claramente comienza una nueva fase de la actividad divina. Génesis 3 - 11 ha mostrado que las
bendiciones que estaban destinadas a caer sobre la humanidad en general (1:28), a través de la creación, en gran
medida se han perdido como resultado del pecado del hombre. El llamamiento de Abraham hace evidente que estas
bendiciones solo podrán ser logradas a través de una humanidad redimida.
Creación Promesa a
Abraham
Caída
Prop
agación
del p
ecad
o
Génesis 1 - 11 Génesis 12
En resumen, la función de Génesis 1 - 11 parece ser la de mostrar el doloroso proceso del pecado humano, el cual resultó
en una nueva palabra de Dios en Génesis 12:1-3. Estos capítulos entregan un análisis crítico de la situación humana
y hacen muy evidente que el hombre, guiado por su propia voluntad, continuará empleando mal las bendiciones del
mundo ordenado de Dios. Todos los problemas actuales, tanto personales, sociales, económicos, ecológicos y raciales,
tienen su origen en el fracaso humano que aparece en estos capítulos.
Aunque los detalles particulares de estos capítulos son importantes, ellos solo pueden entenderse apropiadamente
en el contexto de toda la sección. Siempre debemos entender un texto bíblico particular en su contexto más amplio,
incluyendo su lugar en el libro como un todo, y también su lugar en la Biblia como un todo.
Lo que dice la Biblia, como un todo, es evidente. Al principio todo estaba bien (Gn 1 - 2); luego el hombre cometió una
falta y el pecado entró al mundo, pero al final Dios habrá logrado el propósito con el cual comenzó la creación. Dicho
de otra forma, la Biblia trata desde la creación hasta la redención de la creación. En Génesis 1 - 11 se nos muestra la
8 Antiguo Testamento 1
creación como el modelo o diseño al cual se conformará el mundo finalmente (caps. 1 - 2), y se presenta la necesidad
desesperada del hombre de la redención (caps. 3 - 11).
El tratamiento de Génesis 1 - 11 debe ser necesariamente breve. En este estudio trataremos en detalle solo los capítulos
1 - 2. Los alumnos que deseen estudiar los detalles con mayor profundidad deberán consultar algún Comentario sobre
Génesis.
Génesis 1:1 parece ser un resumen de todo el capítulo, ya que en otras partes del Antiguo Testamento la frase “los
cielos y la tierra” se refiere a la totalidad del universo creado. El verbo ‘crear’ (hebreo ‘bara’) siempre tiene a Dios
como sujeto, y siempre se refiere a darle existencia a algo totalmente nuevo. Génesis 1:1 utiliza esta palabra junto a la
expresión “en el principio” para expresar la idea de que Dios creó todo lo que existe por su propia acción soberana. A
medida que el capítulo avanza, se repite una y otra vez esta idea al decir que Dios creó todas las cosas por medio de
su palabra (1:1,6,9,11,14,20,24; ve Sal 33:6; Heb 11:3).
El primer acto de creación divina se describe en el versículo 3, donde se menciona la creación de la luz. El versículo 2
se puede considerar como un comentario descriptivo o explicativo en el que se indica que, cuando Dios comenzó la
creación, no había “nada” o que, en ese punto de la creación, aún no se formaba la tierra (la sintáxis hebrea de los vv.
2 y 3 hace posible esta interpretación). Sin embargo, el Espíritu (o aliento) de Dios estaba presente.
Aunque se le hace fácil al lector moderno considerar el lenguaje de Génesis 1 desde el punto de vista de la precisión
científica, tal método de interpretación no es admisible. El lenguaje y la estructura de este capítulo tienen un carácter
poético, y el propósito del autor es comunicar importantes verdades teológicas. Con la repetición de palabras clave
(“y dijo Dios... y fue así... Y vió Dios que... era bueno(a)... y fue la tarde y la mañana...”) se presenta en forma progresiva
una narración de seis días de actividad creativa.
En este contexto la palabra ‘día’ tiene varios significados. En Génesis 1:5 se utiliza esta palabra con dos significados,
es decir, en el sentido de “luz” en oposición a oscuridad, y como ‘un día completo’ (tarde y mañana). Por otra parte,
en 2:4b, en la frase “el día que Jehová Dios hizo la tierra y los cielos”, la palabra ‘día’ evidentemente se refiere a un
periodo más extenso y significa ‘cuando’.
Las palabras clave del versículo 2 “vacío” y “forma” (versión Dios habla hoy) proveen el esquema según el cual se
pueden estructurar los seis días de la creación: Dios da forma a los diferentes elementos de la creación y luego llena
el vacío con el contenido apropiado. Así:
Uno de los principales énfasis de este capítulo es el tema de la creación mediante la palabra de Dios. La repetición de
la expresión “Y dijo Dios, sea...” muestra que cada etapa del proceso de la creación es el producto de su voluntad y
mandato personales. La repetición de la expresión “Y vio Dios que era bueno(a)” muestra que la creación resultante
cumple perfectamente con el propósito divino. Esta idea se expresa también mediante el hecho de que Dios le da
nombre a las cosas (p. ej. vv. 5,8,10), y les asigna ciertos roles de acuerdo a su propósito divino. En muchas ocasiones,
se exalta en las Escrituras la bondad de Dios al darle existencia a su creación y al cuidar de ella constantemente (p. ej.
Salmo 104).
En esta presentación de la creación en seis días, es muy significativa la creación de la humanidad “a la imagen y
semejanza de Dios” (vv. 26-31). No somos la consecuencia accidental de fuerzas sin propósito que, casualmente, nos
colocan en una posición de relativa superioridad en relación al resto de la creación. Estos versículos indican que “se
ha alcanzado el objetivo principal, hacia el cual estaba dirigida toda la creatividad de Dios desde el versículo 1 en
adelante”.1 Aunque la humanidad fue creada el mismo día que los animales, y, evidentemente, comparte muchas de
sus características, el lenguaje indica que fuimos creados para tener una relación especial con Dios y con el resto de la
creación. La bien conocida frase “Hagamos al hombre a nuestra imagen” (1:26) podría ser traducida como “Hagamos
que el hombre SEA nuestra imagen”, tomando el concepto de la imagen como una referencia a la relación establecida
entre Dios y la humanidad. Así como en los templos de la antigüedad las imágenes o estatuas eran, para quienes las
adoraban, un vívido recordatorio del dios ausente, de igual modo el ser humano, en Génesis 1, parece tener la misión
de ser para el universo un recordatorio del gobierno divino, y, como tal, es el representante de Dios en la tierra. En
el contexto, nuestra función es la de ‘gobernar’ en el mundo de Dios: debemos llenar la tierra y dominarla. Esto no
significa que seamos libres para utilizar o maltratar a la creación como queramos, sino que debemos gobernarla según
la voluntad y propósito de Dios (2:15) ya que le pertenece a él. Sin embargo, el capítulo presenta claramente a la
humanidad en términos que corresponden a la realeza, con un mandato divino de gobernar la creación de Dios como
su representante. El Salmo 8 ofrece un comentario sobre Génesis 1, y exalta la extraordinaria dignidad que Dios le ha
concedida al hombre, coronándolo de gloria y de honra, y poniendo todas las cosas bajo sus piés. Este hecho hace
aun más trágica la rebelión en contra de Dios, descrita en Génesis 3, y requiere que Dios lleve a cabo un programa de
restauración y redención.
1 Gerhard von Rad, Genesis: A Commentary (Génesis: Un Comentario), (The Old Testament Library, Philadelphia: The Westminster Press; Revised edition,
1973), pág. 57.
10 Antiguo Testamento 1
mujer de esta situación ideal; sin embargo, ya que la Biblia finaliza con la idea de un paraíso recobrado (Apocalipsis
21 - 22), debemos considerar que el concepto del descanso es el gran objetivo hacia el cual se dirige la historia de la
humanidad. Aún ahora “queda un reposo para el pueblo de Dios” (Hebreos 4:9,10). El propósito de Dios al crearnos
fue el que disfrutáramos de dicha relación con él. La enseñanza bíblica acerca de la salvación pone en claro cómo se
recupera el descanso o reposo y se hace asequible al creyente.
Creación
REPOSO DE DIOS
Redimidos
por Dios
Rebelión /
Caída
En Génesis 1:26-31, se le da el dominio del mundo al ‘hombre’, para referirse en forma general al hombre y a la mujer.
En 2:4b-25, Adán, al principio, aparece solo en el jardín, donde se disfruta de la presencia directa de Dios; su necesidad
de una ‘ayuda idónea’ no se ve satisfecha por su relación con los animales (vv. 18-20), sino en comunión con quien es
evidentemente su complemento (vv. 21-23). De esta forma se enfatiza la especial complementariedad de los sexos, y
se muestra que la relación matrimonial es el cumplimiento del propósito de Dios al crearnos hombre y mujer (v. 24).
3.2 El huerto
Se considera al jardín de Edén como el centro de bendición del mundo, ya que de él fluyen las aguas que dan vida (vv.
10-14). Es interesante observar que en Apocalipsis 22:1-5 se repite esta imagen o metáfora cuando se representa la
nueva creación. Se debe considerar que la relación que existía en el jardín de Edén es el objetivo de la creación para
nosotros. La tarea del hombre en el jardín de Edén es el de ‘labrarlo’ y ‘guardarlo’ (v. 15), sirviendo de este modo a
Dios, y ejerciendo su dominio sobre el universo creado. Evidentemente, ¡el trabajo no se debe considerar como un
castigo, producto de la caída del hombre!
En la idílica situación del Edén, se provee un modelo de cómo el hombre debía gobernar el mundo. El mandato divino
de señorear el mundo en 1:26-28 debía ser ejercido dentro del perfecto conjunto de relaciones descrito en 2:4b-
25, es decir, entre el hombre y Dios, entre el hombre y los animales, y entre el hombre y sus semejantes (ilustrado
particularmente en la relación entre el hombre y la mujer). A medida que avanza el capítulo se enfatiza la importancia
primordial de la relación con Dios: es Dios quien crea el jardín de Edén y todas sus bendiciones, y es él quien establece
las condiciones de cómo se debe disfrutar de ellos. El hombre debe vivir sometido a la palabra o mandato divinos,
como una manera de honrarlo como Dios (2:16-17). Esta palabra de Dios no debe ser considerada en términos
negativos, ya que Dios dice: “De todo árbol del huerto podrás comer”. La restricción que se hace en el versículo 17 no
Unidad 1: La Creación y los Propósitos de Dios 11
es arbitraria: en el próximo capítulo veremos que tratar de alcanzar el conocimiento del bien y del mal significa tratar
de ser igual a Dios. Pretender tal cosa es romper la relación que existe con Dios en la perfección del Edén, y tal actitud
debe conducir a un juicio (3:22-24).
Ejercicio
1. ¿Por qué cree usted que en el relato de Génesis 1 se presentan tantos detalles acerca de la actividad
creadora de Dios? ¿Cómo deberíamos responder a esta revelación del carácter y propósito de Dios?
(Lea el Sal 104)
2. ¿Qué verdades fundamentales acerca de la voluntad de Dios para la relación entre el hombre y la
mujer distingue usted en Génesis 2:18-25?
Reflexión
Al presentar la Biblia el propósito de Dios en la creación, ¿no dice también ella cómo creó Dios?
12 Antiguo Testamento 1
Unidad 2
Rebelión
y juicio
¿Qué evidencia ha visto o experimentado usted durante las últimas 24 horas de que hay algo malo con
este mundo?
1.1 La caída
En relación a Génesis 2:16-17, se señaló que la humanidad fue creada para vivir sujeta al mandato o a la palabra
de Dios. De hecho, ésta es la libertad perfecta (ve v. 16) y, evidentemente, es la forma apropiada de honrar a Dios
como tal, y de relacionarse con él como Creador y Señor. En Génesis 3, el pecado comienza con la duda acerca de la
confiabilidad del carácter de Dios, y esto estimula la ambición por independizarse de él lo cual, a su vez, resulta en
desobediencia a Dios (vv. 1-6). Sin embargo, la caída de la humanidad no se puede entender simplemente como un
desafío al mandato de Dios y, por lo tanto, como un rompimiento de la relación que existe con él. En el jardín de Edén
hay dos árboles que se señalan en forma específica (2:9); se presume que Adán puede comer del árbol de la vida,
aunque, después de la caída, Dios no lo permite (3:24), probablemente como un acto de gracia, para que la condición
pecaminosa del hombre no se mantenga para siempre. Adán no debe comer del “árbol de la ciencia del bien y del
mal”, y se le advierte que “el día que de él comieres, ciertamente morirás” (2:17). En 3:5 se explica que comer del fruto
de este árbol significaría ser “como Dios, sabiendo el bien y el mal”, y en 3:22 Dios confirma que la caída ha implicado
justamente esto (“He aquí el hombre es como uno de nosotros, sabiendo el bien y el mal”). Así es que, comer del
“árbol de la ciencia del bien y del mal” es tratar de igualarnos a Dios, ya que este conocimiento, aparentemente, es
solo una prerrogativa divina. Solo Dios “conoce el bien y el mal”, en el sentido de que únicamente él establece lo que
es bueno y lo que es malo. En otras palabras, la caída es un acto masivo de presunción por medio del cual los seres
humanos buscan ser igual a Dios y tener el derecho a hacer sus propias leyes.
Se representa la caída como una revocación del modelo básico de relaciones señalado en Génesis 2. El mundo animal,
en la persona de la serpiente, convence a la mujer, quien incita a su marido a rebelarse junto con ella contra Dios. Luego
surge un sentimiento de culpa y de alejamiento de Dios y entre ellos mismos (3:7-13). Progresiva y oportunamente,
Dios distribuye el castigo para todos los que estuvieron involucrados en la rebelión (vv. 14-19). Las relaciones humanas,
especialmente las más íntimas, sufren una transformación, y la relación de la humanidad con el medio ambiente (fuera
del Edén) se caracteriza ahora por la frustración y el dolor (ve Ro 8:20-23). Al finalizar el capítulo, Dios expulsa a Adán
del jardín en el que inicialmente fue puesto (3:22-24), y le impide comer del árbol de vida y vivir para siempre.
14 Antiguo Testamento 1
Se presenta al pecado como una ruptura en la armonía de las relaciones establecidas entre los órdenes de la creación,
y no solo en la relación entre el hombre y Dios. Por lo tanto, el resto de la Biblia trata del plan de Dios para cambiar
esta situación y redimir a la humanidad y al mundo.
1.3 La gracia
En esta situación desesperada, el hombre aún vive bajo la promesa, en cierto modo enigmática, de Génesis 3:15 de
que el problema humano será resuelto desde dentro de la raza humana. El sentido de esta promesa se relaciona
claramente con la venida de Cristo. él es el hombre que revierte los efectos de la desobediencia de Adán por medio
de su propia obediencia perfecta (Ro 5:17-21). El rehusó tratar de igualarse a Dios y “se humilló a sí mismo, haciéndose
obediente hasta la muerte, y muerte de cruz” (Filipenses 2:58). Por medio de su muerte, venció a Satanás y eliminó
su dominio sobre la situación humana (Juan 12:31-33; Hebreos 2:14-15). Sin embargo, aun dentro del contexto de
Génesis 3, Dios manifiesta su gracia hacia la humanidad caída (ve los vv. 8-13,21).
Se muestra la propagación del pecado mediante cuatro narraciones principales: Caín y Abel (4:1-16), los hijos de Dios
y las hijas de los hombres (6:1-4), el diluvio (6:5ss), y la torre de Babel (11:1-9). En cada una de estas narraciones (y en
la narración de Gn 3) se sigue un modelo similar:
a. Pecado (p. ej. 4:1-8; 6:1-4).
b. Declaración del juicio de Dios (p. ej. 4:9-12; 6:5-7).
c. Gracia, con menor severidad en el juicio (p. ej. 4:13-15; 6:8 - 7:10).
Solo en la narración de Babel (11:1-9) Dios no demuestra su gracia.
En estos capítulos, deberíamos prestar atención a la importancia de las genealogías, las que describen el desarrollo de
dos linajes de la humanidad. En Génesis 4, la genealogía de Caín pasa por Lamec y llega a la generación del diluvio en
Génesis 6, donde se muestra que los efectos del pecado son universales. Sin embargo, la genealogía de Set en Génesis
5 pasa por Enoc hasta Noé, del cual se nos dice que “halló gracia ante los ojos de Jehová” (6:8). Este linaje piadoso
(santo) continúa a través de Sem hasta Abram (11:10-26).
Caín Se t
Enoc Enós
Irad Cainán
Mehujael Mahalaleel
Metusael Jared
Lamec Enoc
Matusalén
Lamec
Noé
16 Antiguo Testamento 1
2.3 El diluvio
El juicio del diluvio se presenta como una especie de inversión de la creación. Cuando Dios vio su creación llena
con toda clase de maldad “se arrepintió Jehová de haber hecho hombre en la tierra, y le dolió en su corazón” (6:6).
Dios responde dando a conocer su juicio sobre toda la creación, en un lenguaje que recuerda a Génesis 1 (“desde el
hombre hasta la bestia y hasta el reptil y las aves del cielo” 6:7). Cuando se describe este juicio en 7:11ss, nuevamente
el lenguaje sugiere una total destrucción del orden creado por Dios.
La salvación de Noé y de su familia surge como el resultado de la intervención directa de Dios. En Génesis 6:18ss Dios
actúa para salvar esta familia y a un grupo representativo de animales, aves, y reptiles para mantener su pacto. Esta es
la primera mención de la importante palabra bíblica ‘pacto’ (hebreo ‘berith’), y la traducción de 6:18 debería ser “haré
que mi pacto con ustedes permanezca”. Este versículo no significa que se inicia un pacto, sino que éste ya existe y se
debe mantener. En Génesis 9:8-17, donde se utiliza un lenguaje similar, es evidente que se refiere a un pacto que se
originó en la creación misma, y cuyo autor es Dios. Dios se comprometió con el mundo al crearlo; su ‘pacto’ muestra
su compromiso con la creación y él propone cumplir su propósito original, a pesar de la continua presencia del pecado,
y mantener las relaciones originadas por la creación. Debe haber un juicio, pero se presenta aquí la posibilidad de la
salvación por medio de éste, como una expresión de la misericordia de Dios. En Génesis 9:1-7 se presenta un nuevo
comienzo después del diluvio, comparable a Génesis 1:28, donde nuevamente se le ordena al hombre fructificar y
multiplicarse, llenar la tierra y sojuzgarla.
3. La torre de Babel
En las narraciones que muestran la propagación del pecado, cada episodio se caracteriza por un acto de gracia divina,
así vemos que Adán no muere inmediatamente, Caín es señalado con una marca para su protección, y el diluvio nunca
volverá a ocurrir. Solo en el episodio de Babel parece no haber tal respuesta de gracia divina. Por lo tanto, debido a
su posición al final de la secuencia, esta narración adquiere una importancia especial y plantea la interrogante de si la
raza humana continuará.
La narración habla del antiguo sueño humano de un lenguaje común, una cultura social, una unión racial, vínculos
económicos comunes. Sin embargo, Dios desciende y frustra esta situación. ¿Por qué? La razón parece estar en la
construcción de la ciudad y de la torre (v. 4). Algunos han sugerido que la torre (en hebreo ‘torre defensiva’) construida
hacia el cielo, indica una creencia en que el cielo (es decir Dios) es el área desde la cual provendría una amenaza a la
clase de ‘progreso’ aquí contemplada. Así, desde esta perspectiva, la narración se refiere al antiguo sueño humano de
un mundo en el cual se construye, mediante la cooperación de los hombres, un cielo en la tierra. Pero siempre es un
sueño imposible cuando no se considera a Dios, como en Génesis 11:19.
Este punto de vista, según el cual la verdadera ofensa a Dios es la construcción de la torre defensiva, es una posición
interesante pero que no tiene sustentación, ya que las palabras “cuya cúspide llegue al cielo” (v. 4) simplemente
significan “tan alta como el cielo”. Lo que realmente se condena es la arrogancia del hombre (v. 4 “hagámonos un
nombre”), que pretende promover la unidad humana en los niveles sociales, culturales y económicos, y que no
reconoce que la unidad humana se encuentra en una expresión en común de lealtad al reino de Dios. Por lo tanto, si
Génesis 3 representa la caída de la humanidad, Génesis 11 representa la caída de la sociedad. Así, el episodio de Babel
muestra la diseminación total del pecado y le proporciona una conclusión lógica a Génesis 3.
No hay ninguna respuesta inmediata de gracia por parte de Dios, pero la genealogía de Sem (11:10-32), de la cual
desciende Abram (posteriormente llamado Abraham, 17:5), nos conduce al nuevo comienzo en Abraham. Génesis 12:1
conscientemente nos recuerda la frase “y dijo Dios” de Génesis 1:3. Génesis 12:1-3 representa a Abraham como la
‘nueva creación’ y, así, presenta la respuesta divina a Génesis 3-11. En respuesta a los hombres de Babel que desean
hacerse un nombre, Dios engrandecerá el nombre de Abraham (12:2). La unidad que buscaban los constructores de
Babel, Dios la hará posible a través de Abraham.
4. Conclusión
Finalmente, resumamos la secuencia de Génesis 1 - 11. La caída de Génesis 3 anula la intención divina de Génesis 1 - 2.
Se describen los efectos de la caída hasta la destrucción de toda la raza humana, con excepción de las ocho personas
que se salvaron en el diluvio. Luego, en Génesis 9, la humanidad tiene un nuevo comienzo, y en 9:9ss se confirma el
pacto con el mundo. De este modo, el hombre tiene la seguridad de que se lograrán los propósitos fundamentales de
Dios para el mundo. Pero el pecado se extiende sin control, aun después del diluvio. Aquí debemos considerar a Babel
como el fin del camino y como el episodio que muestra los efectos de alcance mundial de la caída. Evidentemente,
aún sufrimos las consecuencias de la arrogancia humana de los constructores de Babel. De manera que, en términos
de sus efectos, el episodio de Babel tiene consecuencias de mayor alcance sobre al mundo que el diluvio, cuyas
consecuencias afectaron a una sola generación.
El propósito fundamental de toda la narración de Génesis 1 - 11 es explicar la lamentable situación de la condición
humana en un mundo que había sido declarado muy bueno y que, en Dios, potencialmente aún lo es. Dado el carácter
de Dios, podemos esperar que la próxima sección de las Escrituras trate sobre la tarea de la restauración del ser
humano y de su mundo mediante la redención, ya que, evidentemente, la respuesta divina a Babel es el llamamiento
de Abraham en Génesis 12:1-3. Mediante este acto divino serán anuladas las divisiones y distorsiones que los seres
humanos produjeron en el orden creado.
Creación
Caída
Marca de Caín
Caín Noé
Maldad
Babel
Genesis 1 - 11
18 Antiguo Testamento 1
Ejercicio
1. “Mas cuando el pecado abundó, sobreabundó la gracia” (Ro 5:20). Haga una lista de hechos de gracia
específicos por parte de Dios hacia los pecadores desde la caída (Gn 3), hasta el llamamiento de
Abraham (Gn 12:13). ¿Ha incluido en su lista algún acto de enjuiciamiento? Explique el por qué lo
hizo o dejó de hacerlo.
2. Compare los detalles de Génesis 1 y Génesis 7. ¿Hasta qué punto se puede decir que el diluvio es la
antítesis de la creación? ¿Cuál es la importancia de describir el juicio como la antítesis de la creación?
Reflexión
¿Qué relación puede ver usted entre el problema observado al comienzo de esta unidad y la rebelión de
la humanidad contra Dios?
Los Patriarcas
1. El trasfondo histórico
2. Génesis 12:1-3
2.1 La función de Génesis 12:1-3
2.2 Las promesas y su significado
2.3 El rol de Abraham
3. El pacto de Dios con Abraham
4. Isaac y Jacob
5. José
Antes de comenzar...
¿Cuáles son algunas áreas de su vida en las que usted depende de una promesa que alguien hizo?
Génesis 12 - 50 relata la historia de Abraham, su hijo Isaac, su nieto Jacob, y sus familiares. Estos son los ‘patriarcas’
de la futura nación de Israel, y estos capítulos son a menudo llamados ‘narraciones patriarcas’.
1. El trasfondo histórico
Generalmente, se sitúa la emigración de Abram desde Ur entre los años 2000 y 1800 a. C. Comúnmente se la relaciona
con las emigraciones generales de ese periodo, especialmente los desplazamientos de los amoritas; sin embargo,
parece no existir ninguna forma de establecer una cronología definitiva. Algunos han tratado de establecer un nexo
entre Abram y este primer periodo recurriendo a las costumbres sociales que aparecen en Génesis (p. ej. matrimonios
entre hermanos y hermanas, la costumbre de adoptar a un esclavo para proveer un heredero), y que no se dan más
tarde en el periodo bíblico. Se recomienda al lector consultar algún libro de historia de Israel para conocer los detalles,
pero se debería observar que las costumbres descubiertas por los arqueólogos guardan solo una semejanza muy
general con aquellas mencionadas en el libro de Génesis, y que se extienden por un periodo demasiado amplio como
para que sean de alguna utilidad para establecer una fecha de las narraciones patriarcales. Así es que, mayormente,
solo nos quedan los detalles internos que aparecen en Génesis 12 - 50. Si ubicamos el éxodo de Israel alrededor del año
1400 a. C., entonces las predicciones de Génesis 15:13-16 sugieren una fecha aproximada para Abram. Las costumbres
sociales del libro de Génesis, como se ha mencionado, no aparecen en otros libros bíblicos y parecen concordar con
una fecha temprana. La conclusión general de que las narraciones reflejan un periodo entre los años 2000 y 1600 a. C.,
sería una conclusión razonable. Sin embargo, más importante para nuestros propósitos es el significado teológico de
las narraciones, las que, por supuesto, deben apoyarse sobre una base histórica.
2. Génesis 12:1-3
Este pasaje tiene la función de enlazar la historia del mundo de Génesis 1 - 11 con la historia de la salvación, a la cual
se refiere el resto de la Biblia. Las similitudes entre Génesis 12:1 y Génesis 1:3 ya se indicaron en la Unidad 1 (la frase
“y dijo Dios”). Así, la historia de la redención comienza con el llamado de Abram, el cual, en un sentido es una ‘nueva
creación’. Al igual como Dios comenzó la historia del mundo con el acto de la creación, así Dios comienza la historia
de la redención con un acto similar. Así como Dios creó mediante su Palabra, igualmente salva mediante la Palabra,
tal como la escucha Abram en esta narración. La palabra “vete” de Génesis 12:1 es un llamado a romper las ataduras
del pasado y dirigirse hacia las metas establecidas por Dios. En el caso de Abram, él se ha de dirigir hacia “la tierra
que te mostraré”, pero el llamado de Abram es un modelo del llamado electivo de todos los creyentes. Génesis 12:1-3
es la ‘respuesta’ a Génesis 1 - 11, y es la nueva iniciativa que adopta Dios luego del episodio de Babel, con el cual está
unido por la genealogía (11:10-32).
22 Antiguo Testamento 1
2.2 Las promesas y su significado
Observe que en Génesis 12:2-3 tenemos cinco promesas; tres de ellas en el versículo 2 y dos en el versículo 3. Las
tres promesas del versículo 2 están dirigidas a Abram y a su casa (o sea, pensando principalmente en Israel); las del
versículo 3 están dirigidas al mundo en relación a Abram, y el propósito de estas dos promesas es cambiar la condición
dispersa de la humanidad a causa de Babel, como se sugiere por la referencia a “engrandeceré” el nombre de Abram
en el versículo 2 (note el contraste con los constructores de Babel que procuraban hacerse un nombre, Gn 11:4). Las
tres promesas del versículo 2 tienen que ver con TIERRA, PUEBLO y FAMA, en tanto que en el versículo 3 se nos dice
que el resultado del versículo 2 será la BENDICIÓN para el mundo. El verbo en 12:3b debe ser tomado, ya sea en un
sentido pasivo (“ser benditas”), o en un sentido medio (“obtener una bendición para sí misma”). El propósito es que
la salvación de los judíos en primer lugar llegue a ser, a través de los judíos, una bendición asequible para los gentiles.
Así, Génesis 12:1-3 se convierte en la base del subsiguiente curso de teología bíblica, y del pacto de Dios con Abraham.
Mediante la salida de Abraham de la tierra prometida hacia Egipto, y de su conducta allí (12:10-20), se demuestra en
seguida que la promesa no tiene relación alguna con el mérito humano. En lo que resta de los capítulos 12 - 14 se
muestra a Abraham estableciendo sus derechos sobre la tierra. Se puede interpretar su progresiva construcción de
altares como una santificación del territorio en cuestión, en tanto que el mandato de Dios en 13:17 es, en efecto, para
tomar posesión legal de la tierra. Podemos ver parte de la promesa de que Abram será importante a nivel universal,
en el encuentro de Abram con los cinco reyes en Génesis 14, en el cual Melquisedec le da la bienvenida como a un
gran héroe.
La mayor parte de las restantes narraciones que se refieren a Abraham están dedicadas al tema de un heredero. En
Génesis 17, la circuncisión, como un acto de consagración personal a Dios, se considera como un símbolo del pacto;
aunque, al igual que en el Nuevo Testamento (Ro 2:29), la circuncisión que se busca en el Antiguo Testamento es la
del corazón (Dt 10:16), la cual puede no tener una relación inmediata con la circuncisión externa. Luego que Abraham
es probado por Dios (Gn 22), termina el relato que se refiere directamente a él con su última intervención hablada en
Génesis 24:7 y 8, en la cual alude apropiadamente a la promesa de Génesis 12:1-3.
4. Isaac y Jacob
De Isaac se habla solo brevemente; en cambio se le da mayor énfasis a Jacob ya que será el padre de las doce tribus.
El relato de Jacob comienza y termina en Palestina, pero el momento crucial está en el capítulo 31, donde Jacob y
Labán llegan a un acuerdo y donde se ve que Jacob es bendecido por Dios con una descendencia numerosa. Entonces,
toda la serie de separaciones que ha experimentado Jacob (de su hogar, hermanos y tierra) se invierte cuando regresa
a la tierra. Así como Dios se le había aparecido en Betel cuando abandonaba su tierra (Gn 28:10-17), igualmente se
le aparece Dios cuando regresa próspero, con la posibilidad de una gran descendencia a futuro. Cuando pretende
regresar (Gn 32:22-32), Dios lo bendice, y cambia su nombre al de Israel (el cual significa, muy probablemente, ‘Dios
gobierna’). Deberíamos observar que el énfasis general de las tres narraciones patriarcales es mostrar cómo se cumplió
la primera parte de la promesa de Génesis 12:1-3 (nombre, descendientes y fama). Sin embargo, su dominio sobre la
tierra ha sido débil, y es evidente que será necesaria una nueva iniciativa divina a este respecto. La función del relato
de José será la de proveer un nexo entre los patriarcas y el éxodo, e indicar cómo Israel se convirtió en una nación muy
numerosa antes de alcanzar la posesión de la tierra prometida.
5. José
Central en la historia de José (Gn 37 - 50) es la escena del reconocimiento entre José y sus hermanos (ve Gn 45:7),
donde se revela el propósito de la ida de José a Egipto, el cual es dar vida a los ‘descendientes’. En Egipto hay vida para
todos, y José se halla en el centro mismo del poder en esa tierra en la cual hay vida. Nuevamente, al igual que en el
relato de Jacob, la escena del reconocimiento, en la que José se une a sus hermanos, da ocasión para que se revierta la
serie de separaciones (del padre, hermanos, tierra, etc.) que había sufrido José anteriormente. Así, el libro de Génesis
termina con Israel como un gran pueblo (ve Éx 1), pero sin una tierra propia. Génesis 12:1-3 ha bosquejado el plan del
futuro de Israel y el libro termina con Israel como una gran multitud, y con una tierra prometida que aún no posee. El
libro de Éxodo nos indicará la manera en que este gran número de descendientes recibirá una tierra para llegar a ser
una nación.
24 Antiguo Testamento 1
Al final de Génesis, Israel
tiene:
• mucha gente;
• pero tierra no.
Ejercicio
1. “Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré” (Gn 12:3). Refiérase a
incidentes específicos en Génesis para demostrar cómo Dios hizo efectiva su promesa en la vida de
Abraham y José.
2. Lea Génesis 12:1-3; 15:1-21; 17:1-27; 22:1-19. ¿Tenía condiciones previas el pacto que hizo Dios con
Abraham? ¿Tenía obligaciones que cumplir? El cumplimiento de la promesa ¿dependía en algún
modo del mérito humano?
Reflexión
El libro de
Éxodo
1. El propósito de Éxodo
1.1 Éxodo y Génesis
1.2 Las metas del éxodo
1.3 La importancia del tabernáculo
2. Una reseña del libro
3. El llamado de Moisés
4. Moisés el profeta
¿Por qué nos sentimos tan avergonzados cuando olvidamos el nombre de alguien?
1. El propósito de Éxodo
El propósito de Éxodo se muestra por la manera en que comienza y el punto en el que termina.
El propósito para el cual fue escrito Éxodo se hace evidente cuando observamos en qué lugares comienza y acaba. Se
recordará que el libro de Génesis, en sus dos partes, presentaba en primer lugar el propósito de Dios para el mundo
(Gn 1 - 2) como el telón de fondo ante el cual se mostraba el problema de la situación humana (3 - 11), y en segundo
lugar, comenzaba la tarea de la restauración (12:1-3), la cual se lograría primeramente a través de Israel, pero teniendo
al mundo como su propósito final (12 - 50). Génesis terminaba con el cumplimiento sustancial de una parte de la
promesa hecha a Abraham, es decir, con Israel en camino a constituirse en un gran pueblo. En este punto es donde
comienza el libro de Éxodo.
Israel es una nación muy numerosa, pero además es un pueblo oprimido, y se halla fuera de la tierra que Dios le
había prometido. El libro, como lo da a entender su título, se refiere principalmente a la forma en que se efectuaría
la liberación desde Egipto. El éxodo mismo comienza la tarea, que se completará la conquista, de liberar al pueblo de
Israel con el propósito de llevarlo a la tierra prometida. El libro de Éxodo hace notar constantemente que la meta del
éxodo es la tierra prometida (especialmente en Éx 15 y en los relatos del pacto en Éx 19 - 34).
Es importante observar el tema con el que acaba este libro. Una gran parte del relato de Éxodo se dedica a la
construcción del tabernáculo. Durante los cuarenta días en Sinaí, se le entrega a Moisés el plano del tabernáculo (Éx
25 - 31), y el libro mismo termina con la construcción del tabernáculo, detallada en Éxodo 35 - 40. Estas dos secciones
entregan información muy valiosa acerca del propósito de la redención; así, el libro termina con la construcción del
tabernáculo, y por lo tanto, con la idea de Israel adorando a Dios. De este modo, el cambio en Éxodo 1 - 40 es, en
términos generales, un cambio de la esclavitud hacia la liberación, expresada en adoración.
Pero existe aún un significado más profundo ligado a la construcción del tabernáculo. Significa, no tanto el método
de acercamiento a Dios mediante su triple función de atrio exterior, lugar santo y lugar santísimo, sino que actúa, a
28 Antiguo Testamento 1
través de su posición en el centro del campamento israelita, como un recordatorio visible de la presencia de Dios y, por
lo tanto, de su señorío. En la analogía con el templo, que más tarde lo reemplazará, el tabernáculo actúa como el lugar
donde Dios, en su gracia, ha escogido estar presente entre su pueblo. Es, en este sentido, un recordatorio visible del
señorío de Dios. El muy complejo medio de acercamiento a través del sacrificio y del sacerdocio, en su propia manera,
es un reconocimiento del protocolo que se debe observar cuando se está ante la presencia divina.
Entonces, si decimos que el libro de Éxodo pasa de Israel en esclavitud a Israel bajo el dominio de otro Señor, servir
al cual es la libertad perfecta, tendremos un resumen por medio del cual podremos abordar en forma conveniente
este libro.
Capítulos 1 - 11, Israel esclavo en Egipto - el tema principal es la opresión del pueblo
1 de Israel, del llamamiento de Moisés por Dios y del encuentro entre Moisés y Faraón.
Capítulos 19 - 31, Israel unido a Dios mediante un pacto - el tema principal centra en
3 lo que significa la especial relación existente entre Dios e Israel y que fue confirmada
en el monte Sinaí.
3. El llamado de Moisés
En éste y en los siguientes dos estudios acerca del libro de Éxodo será posible analizar solo algunos acontecimientos
y hechos importantes. Se aconseja a los estudiantes de este curso leer atentamente todos los capítulos a estudiar.
Éxodo 3 presenta el llamado de Moisés en Madián, cuyo resultado es su regreso a Egipto, lugar del cual ha huido,
para liberar a su pueblo. Evidentemente, el monte de Dios al cual llega Moisés en este capítulo es Sinaí (observe
que también se utiliza el nombre de “Horeb” en el v. 1, el cual puede ser tanto el nombre de la región como otra
denominación de Sinaí mismo). Debemos entender que la experiencia por la que debía pasar Israel en Sinaí (Éx 19),
se halla, en cierto modo, anticipada en la experiencia personal de Moisés. La lógica de esto es evidente. Al recibir el
nombre de Dios luego de su llamado (vv. 13-15), Moisés se convierte en el mediador ante Israel de nuevas facetas del
carácter de Dios en su relación con Israel. Es en base a la revelación de su nombre y de las promesas que van unidas a
él que Israel es llevado a Sinaí en el capítulo 19, y allí se cumple o confirma el pacto.
4. Moisés el profeta
El llamado de Moisés es un paso preliminar al llamado de Israel y pone en relieve la relación única entre Dios e Israel,
la cual será desarrollada en detalle en el subsiguiente curso de revelación del Antiguo Testamento.
El propósito para el cual fue llamado el profeta es importante dentro del concepto del oficio profético. Moisés es
único en este sentido porque inicia mediante su ministerio la relación de pacto entre Israel y Yahvé. Los profetas
posteriores trataron de asegurar que este pacto se mantuviera, al declarar el juicio de Dios sobre las condiciones y
circunstancias que lo ponían en peligro. Pero no se puede pasar por alto la naturaleza de pacto de la función mosaica.
En Deuteronomio 18:15-22 se hace evidente que el rol de las profecías israelitas es la de llevar a Israel devuelta a
la relación que tenía en Sinaí y que Moisés ayudó a crear. En suma, la actividad profética de Israel consistía en ser
mediador del pacto y portavoz directamente relacionado con los eventos de Sinaí. En cierto sentido, el profeta era la
personificación de lo que significaba el pacto. De este modo, en el llamado de Moisés, no es solo Moisés mismo sino
Israel quien es admitido en una nueva esfera de experiencia espiritual, una nueva forma de relación con Dios.
En Éxodo 3:13 Moisés pregunta el significado del nombre que le llevará a los israelitas esclavos en Egipto. Para los
escritores bíblicos el concepto del ‘nombre’ es bastante importante. En el mundo antiguo existía una estrecha relación
entre el nombre y el sujeto que lo llevaba. El nombre era una declaración acerca del sujeto. Si no conocía el nombre,
no conocía a la persona. Los israelitas, al igual que sus contemporáneos, habrían estado conscientes del hecho de que
la ausencia de un nombre habría hecho imposible un acercamiento a la deidad en cuestión. A menos que su Dios diera
primeramente su nombre, no existiría posibilidad de invocarle (ve Éx 20:24). En suma, el conocimiento del nombre
de Dios establecía una relación y hacía posible la adoración. Al entregar su nombre, Dios se entrega a sí mismo, y de
30 Antiguo Testamento 1
este modo, establece una nueva relación con Israel, la cual se instituya ahora, con Moisés por motivo de Israel. Lo que
sucede en Éxodo 19 - 24 complementará lo que es hecho aquí en Éxodo 3, pero no lo inaugurará. El pacto que será
hecho en el monte Sinaí es iniciado en la zarza ardiente.
Moisés debe decirle a los israelitas que el Dios que lo ha enviado es “el Dios de vuestros padres...” (v. 15). Esto nos
recuerda la naturaleza altamente individual de la religión patriarcal, en la cual la fe era una respuesta personal a un
Dios, cuya presencia se conocía en su propia experiencia.
Aunque un nuevo nombre está a punto de darse a conocer (Éx 3:14ss), la relación con el periodo patriarcal sugiere que
el nuevo nombre incluirá esta dimensión de la fe personal de la experiencia patriarcal.
La Biblia se complace en aclarar que el nombre divino ‘Jehová’ o ‘Yahvé’ fue dado a Israel solamente (Sal 79:6). Aunque
la Biblia utiliza varios nombres para Dios, tales como ‘El’ (el término general semítico para deidad), y la expresión
‘Elohim’ (la forma plural de dicha palabra), teológicamente, el nombre divino ‘Yahvé’ es más importante. No debe ser
usado “en vano” (Éx 20:7), es decir, no debe utilizarse con fines impropios, recordando la naturaleza de la relación
de pacto en la que el nombre se ha dado a conocer. Por otra parte, para los israelitas venerar el nombre de Yahvé
significaba reconocer los requerimientos de esa relación y el derecho exclusivo y único de Yahvé de ser adorado por
ellos.
El nombre ‘Yahvé’ ocurre con bastante frecuencia a través del libro de Génesis, incluyendo el periodo más temprano
(p. ej. Gn 4:26). Éxodo 6:3, por lo tanto, es algo sorprendente. Este versículo, sin embargo significa probablemente
que el significado del nombre ‘Yahvé’ no era entonces conocido o entendido extensamente. Éxodo 6:3 debe entenderse
entonces como ‘bajo el carácter de Yahvé (como ahora es entendido por Moisés) no me di a conocer’.
6. Conclusión
El contexto de Éxodo 3:13-15 es similar a los de Génesis (17:1; 26:24; 28:13), donde Dios se aparece a los patriarcas
(estas apariciones son llamadas ‘teofanías’), da a conocer su nombre y renueva una promesa anteriormente hecha.
Moisés pide una explicación de la nueva relación. Anteriormente, Dios se había relacionado con los patriarcas
individualmente; ahora él se relacionará con la nación como un todo. La mejor interpretación de la frase “Yo soy el que
soy” es “seré él que seré”. Lo que parece querer decir es que Dios será conocido por Israel en sus actos futuros. Todo
lo que Moisés puede decir en este punto es, sin embargo, que la divinidad que lleva ese nombre lo envió, pero que
Yahvé (“este es mi nombre para siempre”, v. 15) requiere que a partir de ese momento él sea conocido por este nuevo
nombre pactual. De este modo, invocar su nombre es apelar a la relación que la entrega del nombre ha hecho posible.
En estos versículos se enfatiza la continuidad con el periodo patriarcal (Gn 12-50) y las promesas de esa época (ve
p. ej. Éx 2:23-25). Sin embargo, la experiencia de esa época ahora será superada. El nuevo nombre indica que, desde
ese momento, Dios estará con Israel en todos sus acontecimientos nacionales. En Éxodo 19 - 34 se explica más
detalladamente los pormenores de esta nueva relación con la nación.
1. Lea atentamente Éxodo 1 - 3 y señale cada versículo que de algún modo se refiera al pacto hecho
con Abraham, Isaac y Jacob. ¿Por qué cree usted que estos primeros capítulos ponen tanto énfasis
en este tema?
2. A través de los hechos descritos en el libro de Éxodo, Israel llegó a conocer el carácter de Dios.
Escoja dos o tres aspectos de su carácter que están más claramente revelados en el libro, y dé las
referencias adecuadas para cada uno de ellos.
Reflexión
¿Deberían los cristianos ofenderse ante la blasfemia (el abuso del nombre de Dios)? ¿Qué le diría usted a
alguien que blasfema en su presencia?
32 Antiguo Testamento 1
Unidad 5
La redención
de Israel
El extenso relato del conflicto entre Moisés y Faraón (5:1 - 12:51) se centra en el problema de los derechos del Señor
y de Faraón con respecto al pueblo hebreo. Dios le dice a Faraón: “Deja ir a mi pueblo” (5:1), y Faraón le responde, “Yo
no conozco (es decir, “reconozco”) a Jehová, ni tampoco dejaré ir a Israel” (5:2). El relato posterior describirá cómo se
rectifica este desconocimiento. Uno de los propósitos de las plagas que Dios envía sobre Egipto es que Faraón sepa
“que yo soy Jehová en medio de la tierra” (8:22; ve 7:17; 8:10; 9:29; 11:7).
Si limitáramos este relato al de una liberación política, se perdería el verdadero significado del éxodo. En todo
momento, se presenta al éxodo de Israel como un hecho religioso, más bien que político. La contienda entre Moisés
y Faraón era un conflicto entre dos creencias contrarias, entre el Dios de Israel y los dioses de Egipto. Cada una de las
plagas era, en cierto modo, un ataque contra las prácticas religiosas egipcias de aquella época.
Moisés es la gran figura redentora del Antiguo Testamento, y es del relato del éxodo de donde proviene la mayor
parte del vocabulario de salvación del Antiguo Testamento. Las acciones de Moisés actúan en dos frentes: por una
parte, el actúa para salvar a Israel de Egipto, y por otra parte, salvar a Israel de sí mismo. Israel había caído en
el paganismo egipcio. Las posteriores apostasías en el desierto no tendrían sentido a menos que las pautas de la
idolatría ya hubieran sido establecidas por Israel en Egipto. Por lo tanto, la liberación de Israel en términos del libro de
Éxodo, significa libertad para servir, es decir: para adorar a Yahvé. Se debe establecer el derecho a dirigirse a Dios en
adoración. (Esto nos señala la importancia de Éx 3:13-15 y de la revelación del nombre divino descrito allí.)
Se describe a las plagas como “grandes juicios” (6:6; 7:4; ve 12:12). Es importante recordar que todo lo que le sucede
a Israel en este contexto es la manifestación del pacto que hizo Dios con Abraham en Génesis 12:1-3 (ve Éx 2:24; 3:6;
6:4,8). Los juicios sobre los egipcios concuerdan con la promesa “a los que te maldijeren maldeciré” (Gn 12:3).
En este caso, ¿cuál es el propósito de los juicios de Dios? Por una parte, hemos visto que éstos ocurren para que Faraón
reconozca al SEÑOR; sin embargo, también se pone bien en evidencia que los juicios son, en sí mismos, medios para
alcanzar un fin mayor, es decir, la redención de Israel: “os redimiré... con juicios grandes” (6:6; ve 7:4). Esta redención
(lograda mediante un juicio) también tiene el efecto de hacer que los egipcios reconozcan al Señor (7:5; ve 11:7). El
propósito del juicio es la salvación, y la salvación solo se alcanza mediante un juicio.
El reconocimiento de Dios por parte de Faraón y los egipcios, y por el pueblo de Israel (10:2), indica cuál es el objetivo
principal del juicio y la redención: que el nombre de Dios “sea anunciado en toda la tierra” (9:16). El nexo esencial
que vemos aquí entre salvación y juicio, que resulta en la alabanza de Dios, sigue siendo importante en el Nuevo
Testamento (ve Ap 19:12). Compare en este punto, el objetivo de la redención que menciona el evangelio cristiano en
Efesios 3:8-11.
34 Antiguo Testamento 1
PROMESAS HECHAS A ABRAHAM:
• tierra;
• muchos descendientes;
• bendiciones para toda la tierra.
Grandes actos de
juicio / salvación
(Éxodo 6 - 12)
Un aspecto notable en el relato de las plagas, y que se señala en el texto (9:15), es su extensión. ¿Por qué un conflicto
entre Dios y Faraón debería tomar tanto tiempo? El repetido endurecimiento del corazón de Faraón es la clave (p. ej.
7:13; 8:15; 9:12). Es esta respuesta de Faraón a las plagas (o a su desaparición) lo que explica el aparente fracaso de las
primeras plagas (p. ej. 8:32; 9:7). Sin embargo, el texto no nos permite concluir que Faraón frustró, o aún obstaculizó,
el propósito de Dios. En realidad, su endurecimiento promueve el propósito de Dios, y, de hecho, forma parte de ese
propósito (ve 4:21), lo que se indica en pasajes tales como 9:15-16; 10:1-2; 11:9. Pablo se refiere a esto en Romanos
9:17.
1.5 La pascua
En el contexto de la décima y última plaga (11:1 - 12:51), se instituye la Pascua (12:1-20). Se hace énfasis en el recordar
(12:14; 13:3), como el propósito de las posteriores celebraciones de la Pascua (ve 12:26-27). ‘Recordar’ es un tema
importante en Deuteronomio (ve la Unidad 10).
La historia de la liberación de Egipto mediante grandes juicios llega a su culminante conclusión con el cruce del mar
en Éxodo 14, acontecimiento que se exalta en Éxodo 15 mediante un cántico.
Los versículos 1-3 celebra la victoria de Dios sobre Faraón. Dios es aquí llamado ‘el SEÑOR’ (hebreo ‘Yahvé’), un nombre
que, como observamos en la Unidad 4, tiene una especial importancia en este libro. La imagen que se presenta es la
de Yahvé que interviene en la situación humana para ayudar a Israel, debido a un compromiso anterior con este pueblo
(v. 2). Esta es una clara referencia al pacto con Abraham.
En los versículos 4-12 se describe la manera en que interviene Yahvé; la victoria sobre los ejércitos de Faraón es solo de
él. El mar, que en la antigua mitología del cercano oriente representaba las fuerzas del desorden cósmico en oposición
al dios creador, es aquí un instrumento pasivo en las manos de Yahvé. Si hay alguna alusión a los relatos de la creación
mitológica, los cuales habrían sido bien conocidos por Israel, aquí se presenta la liberación de Israel de Egipto como
una nueva creación. La noción de la intervención de Jehová mediante una ‘guerra santa’ (discutido en mayor detalle
en la Unidad 10) llega a ser muy importante en la teología asociada con la conquista de Canaán. En la literatura bíblica
posterior, como Apocalipsis, la idea de Dios como un guerrero que lucha contra los enemigos de Israel, se traduce en
términos cósmicos. De este modo los hechos que controlan la historia se deciden mediante una ‘guerra en el cielo’ (p.
ej. Ap 12). El comienzo de este concepto se halla realmente en Éxodo 15.
Los versículos 13-18 describen la entrada a la tierra prometida y, de este modo, la forma en que se realizará la conquista.
Aquí, así como Israel había cruzado entre los muros de agua en el Mar Rojo (o Mar de Juncos), igualmente cruza ahora
por entre muros de pueblos temerosos (Edom, Moab, etc.) que simplemente se quedan paralizados cuando Israel
entra a la tierra prometida. La metáfora de una guerra deja paso a una metáfora de paz. En un lenguaje asociado a
menudo con un rey, Yahvé es descrito como un pastor que guía a su pueblo (v. 13) como un rebaño.
En el versículo 17 parece describirse a Palestina en términos teológicos como “el monte de tu heredad” (de Dios) (ve
Sal 78:54 “los trajo después a las fronteras de su tierra santa, a este monte que ganó su mano derecha”). La imagen del
‘monte santo’ habría sido muy familiar en la época. Generalmente, se consideraba que cualquier contacto entre los
dioses y el mundo ocurría en algún lugar sagrado, usualmente, un monte (p. ej. el monte Olimpo de la mitología griega).
Esta lugar podía describirse como el punto de contacto entre el cielo y la tierra. Palestina está siendo considerada aquí
como el lugar donde Dios será conocido; es decir, “en Judá; en Israel es grande su nombre” (Sal 76:1).
De este modo, Palestina se convierte en el santuario divino, donde se conoce y se adora a Dios. El versículo 18 aclara
que esta adoración debe involucrar el reconocimiento de la soberanía de Dios, el reconocimiento de Dios como rey.
2.4 Resumen
Éxodo 15 presenta, en miniatura, el mensaje de todo el libro de Éxodo. Presenta la liberación de Israel de la
esclavitud en Egipto, describiendo su origen en el compromiso previo de Dios con Israel. Considera el éxodo
como la obra solo de Dios y reconoce que sus implicaciones significarán un pueblo separado habitando en
una tierra prometida. Esta tierra asumirá el carácter de un santuario, en el cual la respuesta requerida será el
reconocimiento por parte de Israel del reinado de Yahvé.
Es interesante notar que en el antiguo cercano oriente, los tratados internacionales entre un poderoso rey y los
pueblos sometidos tendían a seguir un modelo que incluía comúnmente los siguientes elementos:
36 Antiguo Testamento 1
a. una reseña de las acciones pasadas del rey hacia el pueblo sometido;
b. estipulaciones de lo que el rey requería del pueblo sometido;
c. promesas y/o advertencias de lo que sucedería si el pueblo cumplía o violaba los términos del tratado.
De un modo similar, a Israel se le recuerda primero la actividad de Dios en el pasado (Éx 19:4). Luego siguen
estipulaciones más promesas (vv. 5-6). En los versículos 5-6 se define la vocación de Israel.
Particularmente importantes son las frases paralelas ‘reino de sacerdotes’ y ‘gente (o nación) santa’. Las frases son
expresiones paralelas: ‘reino’ corresponde a ‘nación’, ‘de sacerdotes’ corresponde a ‘santa’. Ambas frases expresan
la idea de que Israel debe ser un pueblo apartado y separado de otras naciones, así como un sacerdote es separado
de la comunidad que él entonces procura servir. Paradójicamente, él puede solo servir hasta dónde se mantenga esa
separación. Como el ‘reino sacerdotal’ o ‘nación santa’, Israel debe exclusiva lealtad al Señor, como lo que requiere el
primer mandamiento. La implicación es que Israel debe servir a ‘toda la tierra’.
En la frase ‘gente (o nación) santa’, ‘santa’ significa ‘separada’. Uno es separado, sin embargo, para o por algo. Yahvé es
descrito más tarde en el Antiguo Testamento como el ‘Santo de Israel’. Con esta expresión se enfatiza su separación
para Israel. En Éxodo 19:6 se ha presentado la separación de Israel para Yahvé (ve v. 4 “Os he traído a mí”). La elección
de Israel entonces, involucra separación para el servicio.
Note que la libertad soberana de la elección de Dios se enfatiza con las palabras “mía es toda la tierra” (v. 5b).
La frase “mi especial tesoro” en el versículo 5 es también interesante. En otras partes del Antiguo Testamento esta
palabra significa ‘propiedad real’, es decir, la propiedad personal de un rey en contraste con el ámbito general sobre
el cual él gobierna y el cual también le pertenece (ve 1 Cr 29:3; Ec 2:8). Esta expresión muestra el gran valor y estatus
de Israel.
3.5 ‘Nación’
La palabra ‘nación’ (hebreo ‘goy’) plantea una interesante idea adicional. Esta palabra raramente se utiliza con respecto
a Israel en el Antiguo Testamento. Su uso aquí nos hace recordar las promesas abrahámicas y el rol político que Israel
debe desarrollar en el mundo: “haré de ti una nación grande” (Gn 12:2).
Israel será:
• escogida de entre las
naciones;
• un preciado reino de
sacerdotes.
Ejercicio
1. Lea Éxodo 6 - 13 dando atención a las siguientes ideas: juicio, redención o liberación, saber, recordar.
¿Cómo se relacionan estas ideas entre ellas en el texto?
2. Explique de qué manera se podría considerar Éxodo 19:4-6 como un resumen de todo el libro de
Éxodo.
Reflexión
¿Cómo le explicaría usted a una persona el concepto cristiano de ‘redención’, utilizando Éxodo?
38 Antiguo Testamento 1
Unidad 6
Israel en Sinaí
¿Son relevantes los diez mandamientos para la vida moderna en una sociedad secular?
viene
antes de La Ley
La Salvación
Los diez mandamientos se dividen a menudo en dos grupos: 1-4 (obligaciones hacia Dios) y 5-10 (obligaciones hacia el
prójimo). Estrictamente hablando, todos ellos se derivan del primero, proveyendo un conocimiento de la naturaleza
personal del Dios que llamó a Israel.
1.1 Primer mandamiento - no tener otros dioses “delante de mí” - Éxodo 20:3
Esta última frase es difícil de interpretar. Es posible traducirla como ‘debido a mi presencia’. En todo caso, la base de
este mandamiento, que da comienzo a la totalidad de ellos, parece ser el evento de la salvación. Este mandamiento no
es una declaración teórica de monoteísmo (‘no hay otros dioses aparte de mí’). En términos prácticos, tal prohibición
en el mundo antiguo significaba ‘no a las políticas independientes extranjeras’: no deben involucrarse con las naciones
leales a otros dioses.
Este mandamiento no prohibe la idolatría (el primero ya lo ha hecho), sino que controla la forma en que se debe adorar
a Yahvé (ve Dt 4:15). A diferencia de las divinidades paganas que pueden ser “controladas” mediante la utilización de
imágenes, Yahvé no puede ser manipulado. Lo que se enfatiza aquí es la trascendencia de Yahvé (su existencia aparte
del universo material), en tanto que el primer mandamiento enfatiza su inmanencia (su presencia con su pueblo).
40 Antiguo Testamento 1
1.3 Tercer mandamiento - uso inadecuado del nombre de Dios - Éxodo 20:7
La utilización del nombre divino era para Israel un medio de acceso a Dios, al igual que lo era la imagen para los
paganos. En Israel el nombre de Dios era el sustituto de la imagen; de este modo, Israel debe utilizar con reverencia la
revelación del carácter de Yahvé y el medio de acercamiento ligado a él.
Este mandamiento está ligado al concepto del descanso de Dios como la culminación de la creación y nos recuerda
que el ideal de vida es descansar en la presencia de Dios. Luego de completar su obra en el séptimo día en Génesis
2:1, Dios implícitamente invitó al hombre a participar del descanso final que entonces estaba preparado. El sábado
semanal es un recordatorio de esto. Ve Unidad 1, sección 2.7.
Esto no solo significa someterse a su autoridad, sino que también se refiere al cuidado social de los padres por sus
hijos, y, ciertamente, en este contexto, se refiere a la preservación de la fe pasada de padres a hijos (ve Dt 6).
Esto incluye el homicidio, pero realmente se refiere más generalmente a quitar la vida desautorizadamente. No se
refiere a la conducta en una guerra o a las ejecuciones judiciales. Abarca toda muerte ilegal que la comunidad no
sanciona.
En Israel, el robo era un delito civil y no criminal. Debido a que la mayoría de los mandamientos se refieren a delitos
cuyo castigo sería la muerte, algunos han sugerido que es el secuestro lo que está contemplado en este mandamiento,
es decir, el robo de una persona, el cual se castiga con la muerte.
Este no es un mandato general contra la mentira, sino contra la evidencia falsa en un procedimiento legal. Tal vez, es
un mandato directo contra el crimen judicial producido por un falso testimonio, o el ataque contra el buen nombre de
un israelita, lo que constituiría el asesinato de carácter de una persona.
Algunas personas sugieren que este mandamiento también prohibe el hecho de obtener el objeto deseado, al igual
que el deseo en sí mismo. En caso de ser así, evidentemente es bastante apropiado utilizar este mandamiento como
un resumen de la ley en su totalidad, o de la segunda mitad (ve Ro 7:7).
Los diez mandamientos ocupan evidentemente un lugar prominente en el pacto establecido en Sinaí. Sin embargo,
vale la pena observar que en el libro de Éxodo aparece otro grupo de leyes, es decir, las leyes sociales, civiles, y
agrícolas en Éxodo 21 - 23, normalmente llamadas ‘el código pactual’. Hay diferencias significativas entre el código
pactual y los diez mandamientos.
Los diez mandamientos, que en el texto hebreo son llamados las diez ‘palabras’, están escritos en la segunda persona
del modo imperativo y están dirigidos directamente a Israel. Las leyes del código del pacto, a las cuales el texto hebreo
llama ‘juicios’, se hallan en la forma de la tercera persona, y son transmitidas mediante Moisés (un ‘juicio’ era la
transmisión de una decisión, para la cual existía cierto precedente). La relación que existe entre los diez mandamientos
y el código del pacto parece evidente, es decir, que el código del pacto es una aplicación social de los principios más
generales de los diez mandamientos.
La Ley • Entregada a
través de Moisés
• Aplicación de
• Dirigida • Principios principios
directamente generales
a Israel
Los diez mandamientos, en su forma, parecen ser únicos en el mundo antiguo. Tienen el propósito de clarificar los
principios fundamentales de la vida dentro del pacto con Dios. Por otra parte, el código pactual refleja las leyes
basadas en casos comunes del antiguo cercano oriente, adaptadas a las situaciones específicas de Israel. Estas leyes
no regirían más allá de tal contexto, aunque los principios que expresan serían transferibles. Los diez mandamientos,
sin embargo, parecen ser universales y sin limitación de tiempo en su aplicación.
La ‘ley por casos’ del código pactual relaciona la ley con una situación específica y prescribe castigos. Por otra parte,
los diez mandamientos son declaraciones generales de los principios, y casi no se refieren a sanciones o castigos
relacionados a ellos. De este modo, deberíamos esperar (como realmente ocurre) que los diez mandamientos
continúen en la era cristiana y reflejen la relación con Dios y el pueblo que el nuevo pacto también manifestará. Esto
no ocurre con el código pactual, la mayoría de cuyas disposiciones no se aplican directamente más allá de la historia
de Israel en el Antiguo Testamento.
Puesto que la ley es una expresión de la voluntad divina, toda violación de la ley es pecado. El propósito de la ley
bíblica es relacionar la totalidad de la vida nacional e individual con la voluntad de Dios. La distinción que se hace a
menudo entre la ley moral, ceremonial, civil y religiosa, es desconocida para los escritores del Antiguo Testamento.
Para Israel, Dios es el único legislador, y la ley, o la voluntad de Dios declarada, llega a ser la propiedad de todo Israel
42 Antiguo Testamento 1
(no pertenece simplemente a las clases privilegiadas, como en Mesopotamia). Debido a que la voluntad de Dios es
clara y públicamente definida, la manipulación de la justicia es imposible.
Hay ciertas formas en las que los códigos legales bíblicas de Israel son notablemente diferentes de la leyes que se han
descubierto en otras sociedades antiguas.
Un principio establecido de la ley bíblica es lo sagrado de la vida humana. Por lo tanto las drásticas sanciones que
se encuentran en las sociedades contemporáneas en el mundo bíblico para crímenes contra la propiedad, no se
encuentra en el Antiguo Testamento.
Todos son iguales ante la ley bíblica e incluso la esclavitud en la sociedad israelita es una situación temporal, y el
esclavo debe ser tratado de modo tal que preserve su dignidad humana.
Finalmente, en tanto que los códigos extra-bíblicos (como el código mesopotámico “Hamurabi”, alrededor del año
1750 a. C.) tenían el propósito de regular la vida política y económica de las sociedades en que eran utilizados, la ley
israelita estaba diseñada para producir y preservar un pueblo especial. Estaba destinada a adaptar al individuo, no al
orden social del cual debía formar parte, sino a la sociedad del reino de Dios.
Cuando Moisés baja del monte (cap. 32) se encuentra con que se ha cometido un gran pecado de apostasía. El pueblo
había construido un becerro de oro para adorarlo (un símbolo divino muy común en el mundo antiguo). Dios da a
conocer su intención de aniquilar a los apóstatas (32:10), pero Moisés, mediante su oración en la cual apela a las
promesas patriarcales (32:11-13), aplaca la ira de Dios. Moisés rompe las tablas de la ley (32:19), reúne a los levitas
(32:26), realiza una eliminación de los idólatras (32:27-28), y regresa al monte para interceder por el pueblo. Como
resultado, Dios renueva sus promesas (33:1-3) debido a su fidelidad a las promesas hechas a los patriarcas.
Sin embargo, ahora existe una diferencia: “sube (a la tierra prometida)... pero yo no subiré en medio de ti” (33:3).
Ahora se le niega al pueblo la presencia directa e inmediata de Dios, y el papel de Moisés como mediador adquiere un
nuevo significado.
En este punto del libro se nos presenta ‘la tienda de reunión’ la cual es levantada o armada, significativamente,
“...lejos, fuera del campamento” (33:7). No se debe confundir esta tienda con la tienda de adoración o tabernáculo
(también llamada a menudo ‘tienda de reunión’). Esta tienda de reunión tiene una función reveladora; es aquí donde
Moisés continúa experimentando la presencia inmediata de Dios, a la cual ya no tiene derecho el pueblo. La promesa
de la presencia de Dios y del “descanso” es garantizada solo para Moisés (33:14). Sin embargo, Moisés inmediatamente
se identifica con su pueblo, intercede por ellos, y el resultado es que la presencia de Dios seguirá con Israel, aunque,
como veremos más adelante, no en la misma forma que había experimentado antes.
En Éxodo 34 se renueva el pacto entre Israel y el Señor. Aquí encontramos una importante declaración del carácter
de Dios (34:6-7), en la que se utiliza el importante término hebreo ‘jesed’ (‘misericordia’ o ‘amor’). Este término llega
44 Antiguo Testamento 1
Antes Después
Dios Dios
Moisés
El pueblo Idolatría
El pueblo ya no tiene
una relación directa
Éxodo 35 - 40 trata de la construcción del tabernáculo, cuyo plano le fue entregado a Moisés en el monte Sinaí. De
este modo, como anteriormente se indicó, el libro de Éxodo finaliza con Israel capaz ahora de adorar apropiadamente.
Se ha alcanzado el objetivo de la redención.
Ejercicio
1. ¿Qué alusiones se hacen en Éxodo 20 - 34 a las promesas hechas a Abraham? Indique dónde aparecen
estas alusiones, y cuál es su importancia en el contexto.
2. Discuta la relevancia de (a) los Diez Mandamientos, y (b) las leyes de Éxodo 21 - 23 para los cristianos
modernos, por una parte, y para la actual sociedad secular, por la otra.
Reflexión
El sistema de
sacrificios
4. Las fiestas
5. El santuario
Este sistema fue diseñado para mantener la relación que el pacto había hecho posible. Los sacrificios:
La idea de propiciación o expiación es expresada en hebreo por el verbo ‘kipper’, que se traduce como “hacer expiación”
(p. ej. Lv 4:20). Muy probablemente, este verbo está relacionado a una antigua palabra semítica que significaba ‘borrar’
o ‘purificar’. En el Antiguo Testamento el verbo nunca toma como complemento directo a una persona. Solo los
48 Antiguo Testamento 1
objetos inanimados pueden estar directamente determinados por el verbo en hebreo. Si el significado fundamental
del verbo es ‘purificar’, entonces, el pecado está siendo tratado como contaminación. La elaborada ceremonia del
día de expiación o propiciación en Levítico 16, en la cual el sacerdote progresivamente purifica el santuario mediante
sacrificios, también sugiere este significado fundamental.
El orden en que eran ofrecidos los sacrificios nos ayudará a entender el significado del sistema. En el libro de Levítico
parece haber una cantidad de órdenes diferentes. En Levítico 1:1 - 6:7 el orden parece ser didáctico (o sea, que tiene
el propósito de enseñar), en el cual los sacrificios están agrupados según las similitudes. Aquí el orden es el de:
a. ofrendas quemadas (1:3-17);
b. ofrendas de cereales, generalmente relacionadas con las ofrendas quemadas (2:1-16);
c. ofrendas de paz (3:1-17).
Luego siguen las ofrendas directamente propiciatorias, es decir:
a. ofrenda por el pecado ([Link]), y
b. ofrenda por la culpa (5:14 - 6:7).
En 6:8 - 7:38, hay una extensa sección descriptiva que agrupa a los sacrificios en un orden diferente:
a. ofrendas quemadas;
b. ofrendas de cereales;
c. ofrendas por el pecado, y
d. ofrendas de paz.
Se define el contenido de este pasaje como ‘instrucción’ (torah, RV ‘ley’), Todo el pasaje trata de los detalles
administrativos, especialmente el problema de cómo se debía disponer del animal sacrificado. Así, los sacrificios que
no habían de ser consumidos iban primero, es decir, las ofrendas que eran quemadas en su totalidad (el holocausto: Lv
6:8-11), luego siguen las materias administrativas relacionadas con las ofrendas quemadas (6:12-13), después vienen
las ofrendas de cereales (6:14-23), las ofrendas por el pecado (6:24-30), las ofrendas por la culpa (7:1-10) y, finalmente,
las ofrendas de paz (7:11-38).
En Levítico 9, donde se describe el funcionamiento del sistema, nuevamente difiere el orden de las ofrendas:
a. ofrendas por el pecado, luego
b. el holocausto para Aarón y su pueblo (9:1-17), y finalmente
c. las ofrendas de paz.
Este orden aparece en otras partes del Antiguo Testamento donde se muestra el sistema en la práctica y no solamente
descrito. Observe la purificación del templo realizada por Ezequías en 2 Crónicas 29:20-36 (ofrendas por el pecado,
vv. 20-24; el holocausto, vv. 25-30; ofrendas de paz, vv. 31-35), y Números 15:24-25, Levítico 14:1-20 (curación de la
lepra), Números 6:16-17, Ezequiel 45:13-16. Este funcionamiento del sistema en la práctica sugiere, por su orden de
ejecución, que su razonamiento era:
3. El sacerdocio
La función del sacerdocio era enseñar la ley, administrar justicia y ofrecer sacrificios. La historia del sacerdocio es
compleja, y parte de la evidencia es difícil. El punto de vista general a este respecto es que, originalmente no existía un
sacerdocio establecido, pero que en el periodo mosaico la tribu de Leví fue especialmente separada para ministrar a
Israel y, de este modo, dejó de ser una tribu secular como lo había sido en el libro de Génesis (ve Gn 34 y 49). A partir
del periodo mosaico los sacerdotes debían ser levitas, no solo de la tribu de Leví, sino que también de la familia de
Aarón. Finalmente, David dividió el sacerdocio en 24 turnos (1 Cr 24:7-18). En el nivel inferior estaban aquellos levitas
que no eran sacerdotes y que, por el sistema, eran considerados sustitutos de los primogénitos de Israel (Nm 3:45).
Dentro de la familia de Aarón el sumo sacerdocio se mantenía dentro de la subfamilia de Eleazar (Nm 25). Siempre
existía una evidente división entre los sacerdotes y los levitas, pero Ezequiel acentuó esto exigiendo que, después
del exilio, el sacerdocio se restringiera a la casa de Sadoc, un sacerdote muy prominente en el periodo de David (2 S
8:17). Esto no parece haberse cumplido totalmente durante la colonización después del exilio, donde, generalmente,
la casa de Aarón vuelve a participar en el sistema y, así, como en la mayor parte de Ezequiel 40 - 48, puede haber sido
la expresión de un ideal para el día final.
Este punto de vista general (de que no había un sacerdocio fijo) debe ser modificado en vista de la evidencia del
Antiguo Testamento. Ciertamente, después del establecimiento del sistema parece que en Israel no cesa el derecho
de los laicos de ofrecer sacrificios en forma individual (ve Gedeón en Jue 6:20-28; Manoa en Jue 13:15-23; los israelitas
en general en 1 S 6:14-15; Adonías en 1 R 1:9; Elías en el Carmelo en 1 R 18:30-38; etc.). Aquí, probablemente,
debemos hacer una diferencia entre el culto oficial, nacionalmente representativo, en el cual solo los sacerdotes
podían hacer de ministros, y los altares locales que, ciertamente, parecen haber estado en uso en la mayor parte del
periodo histórico antes del exilio, y en los que los laicos podían ofrecer sacrificios. Tal diferencia también reconocería
el carácter representativo del sacerdocio.
4. Las fiestas
Había tres fiestas principales en Israel (ve Lv 23): la pascua (fiesta primaveral para conmemorar el éxodo), fiesta de los
primeros frutos (también se realizaba en la primavera y celebraba el comienzo de la cosecha) y fiesta de la recolección
de la cosecha o fiesta de los tabernáculos (en otoño, y celebraba el término del año agrícola). Todas estas parecen
haber sido fiestas de acción de gracias. A pesar de todas sus similitudes con las costumbres del antiguo cercano
oriente, no hay evidencia de ningún intento por asegurar la fertilidad de la tierra, tal como vemos en las fiestas
paganas contemporáneas. Más tarde, la fiesta de las semanas (primeros frutos o primicias) llegó a relacionarse con
la entrega de la ley en Sinaí, y la fiesta de los tabernáculos, con la estadía de Israel en el desierto camino a la tierra
prometida. El día de la expiación (propiciación) en el séptimo mes era una fiesta de culpa colectiva. Generalmente se
sugiere que existía una fiesta de año nuevo específica, con la cual se relacionaba al rey israelita, pero en el Antiguo
Testamento no existe una evidencia real de su existencia.
50 Antiguo Testamento 1
FESTIVALES ISRAELITAS
POSTERIOR
NOMBRE CELEBRACIÓN TIPO
VÍNCULO CON
5. El santuario
El templo, que eventualmente será construido en Jerusalén, representaría el palacio terrenal del rey celestial de
Israel. Expresaba el concepto de la soberanía de Dios. Así, la adoración en el templo era el protocolo para entrar a la
presencia real.
El tabernáculo en el desierto tenía en el fondo la misma idea, aunque su forma era la de una tienda, donde podía uno
dirigirse a Dios para obtener una resolución. La idea del gobierno divino era simbolizada tanto por el tabernáculo
como por el templo posteriormente construido, ya que ambos eran representaciones visibles de la presencia de Dios
en medio de su pueblo, y de su gobierno divino sobre Israel (ve 1 R 8:12-53).
Ejercicio
1. Lea con atención Levítico 16 y, en sus propias palabras, haga un resumen de las ceremonias que se
realizaban en el día de la propiciación. ¿Cómo establecían la gravedad del pecado?
2. “Y seréis santos...” Considerando Levítico 11:44-45; 19:2; 20:7,26, ¿Qué es la santidad en el libro de
Levítico? ¿Tiene un contenido ético o es solamente ceremonial? ¿Cuál es su motivación?
Reflexión
¿Hay algunos rituales necesarios en el cristianismo? ¿Por qué, o por qué no?
52 Antiguo Testamento 1
Unidad 8
El libro de
Números
4. La nueva generación
4.1 La transición desde la antigua a la nueva
generación
4.2 Números 22:2 - [Link] hacia Canaán
4.3 ¿Sucesor de Moisés
5. Conclusión
Antes de comenzar...
El libro de Números comienza con Israel aún acampando al pie del monte Sinaí, un mes después de haberse terminado
la construcción del tabernáculo, y trece meses después del fin del éxodo o salida de Israel desde Egipto (ve Nm 1:1;
Éx 40:17). Veinte días después, los israelitas levantan el campamento (Nm 10:11) y se dirigen hacia el desierto de Parán
(se recomienda al lector consultar un atlas de la Biblia).
Israel:
La siguiente
generación
MAR (22:2 - 36:13)
MEDITERRÁNEO
El Israel ideal
Rechazando el ideal
acampado en Sinaí
a través del desierto
(1:1 - 10:10)
(10:11 - 22:1)
El mensaje de Números
El libro pareciera comenzar de una forma poco prometedora para el lector moderno, ya que en los primeros cuatro
capítulos se enumeran las doce tribus y su distribución alrededor del campamento. En los capítulos 3 y 4 se da particular
atención a la organización de los levitas, cuya función está relacionada con el tabernáculo. El libro finaliza con Israel en
las praderas de Moab, lugar ubicado en el punto opuesto al de la entrada a la tierra prometida (caps. 35 - 36).
El título hebreo de este libro (‘En el desierto’), sin embargo, sugiere su significado y propósito. Se concentra en los treinta
y ocho años que le tomó a Israel avanzar desde Sinaí hasta el río Jordán. Números ofrece una serie de explicaciones
de porqué este viaje relativamente corto, llegó a prolongarse tanto. El tiempo en el desierto fue el periodo de gran
54 Antiguo Testamento 1
fracaso nacional, del cual Israel nunca se recobró realmente. Durante estos años se desarrollaron ciertas características
nacionales que iban reaparecer a través de toda la historia de Israel en la tierra prometida.
Mucho después, cuando Ezequiel hace una reseña de la historia de Israel y habla de su exilio (Ez 20), no hace ninguna
referencia al periodo de la monarquía (¡1 S a 2 R!), y atribuye la aflicción de Israel en aquel momento solo a las
decisiones que tomó en rebeldía hacia Dios durante su estadía en el desierto. Aunque al mismo tiempo, al igual que
los otros profetas del Antiguo Testamento, Ezequiel considera la situación en el desierto como el periodo durante el
cual se establecieron las estructuras gubernamentales ideales para Israel. De manera que cuando el profeta trata de
establecer un modelo mediante el cual el Israel redimido sea gobernado durante los últimos días, vuelve, en forma
sustancial, a la teología del periodo del desierto (Ez 40 - 48).
La idea del pueblo de Dios dirigiéndose a la tierra prometida es el tema que une al libro de Números. En este sentido,
es muy similar en concepción al libro de Hebreos en el Nuevo Testamento. En Hebreos, la vida cristiana es presentada
como una peregrinación hacia la tierra celestial de la promesa. Sin embargo, a diferencia del libro de Hebreos,
Números trata del rechazo por parte de Israel de un ideal, en vez del compromiso que encontramos en Hebreos,
por medio del cual se asegura un reposo en la ‘tierra prometida’. Al final del libro de Números, el futuro de Israel
se halla en una balanza. En este sentido, Números es un libro muy humano, que muestra no solo las oportunidades
que desperdició Israel en una situación espiritualmente muy favorable, sino también la manera en que la rebeldía
endureció progresivamente el corazón de la nación.
Los primeros cuatro capítulos de Números tienen el propósito de presentar el ideal: lo que Israel debería ser. En ellos
los numerosos descendientes de Jacob, se han convertido en una gran nación, y el énfasis que se le da a los lazos
familiares entre las tribus hace resaltar cómo cada clan israelita contribuye con la totalidad de ellos. En un orden ideal,
las tribus en el capítulo 2 se distribuyen en forma cuadrangular, en grupos de a tres, y en orden de batalla alrededor
del santuario central. Ellas se hallan concentradas, por así decirlo, alrededor del símbolo del reino de Yahvé, es decir,
el tabernáculo y el arca. Esto representa el ideal para Israel. Ezequiel más tarde adoptará esta descripción de Israel
cuando describa la redistribución de la tierra prometida (Ez 48). Ezequiel describe a doce tribus agrupadas alrededor
de un santuario central.
Números comienza, por lo tanto, con un fuerte matiz de disciplina nacional. Israel es equipado para la conquista y en
su medio se halla el símbolo de la soberanía de Dios. Para que la tierra prometida llegara a ser una realidad para Israel
se requería disciplina y auto-control, y la nación gobernada por Dios. La presencia de Yahvé en medio del campamento
es la única garantía de victoria (14:44), y la presencia de Yahvé como rey (23:21) es simbolizada por la nube que cubre
el tabernáculo. Esta nube, conocida también como el shekinah o ‘gloria’, precede al pueblo Israel en su marcha, y no
solo los guía sino que también regula las etapas de su camino. Cuando ella se retira, es una señal de castigo divino
sobre Israel (ve 9:15-22; 12:5-10). De este modo, la nube o gloria es la presencia manifiesta de Dios, tanto para salvar
como para juzgar a Israel durante este periodo en el desierto.
Hablando en forma general, Números 5:1 - 10:10 trata sobre la eliminación de los elementos profanos desde el
campamento: todo lo que amenace contaminar o producir impureza.
Vale la pena señalar la especial terminología aquí utilizada para designar a la comunidad en el desierto. En el libro de
Números es frecuente el uso de la frase ‘comunidad israelita’ (ve Nm 1:2 “la congregación de los hijos de Israel”), y
el término hebreo ‘edah’ (‘comunidad o congregación’) se traduce como ‘sinagoga’ por la versión griega del Antiguo
Unidad 8: El libro de Números 55
Testamento. Cuando esta ‘comunidad o congregación’ se reúne para adoración (ve Nm 16:2), el término entonces es
el hebreo ‘qahal’, el griego ‘ekklesia’, es decir, la palabra para ‘iglesia’ en el Nuevo Testamento.
La intención de estos primeros diez capítulos es definir al Israel ideal como una comunidad pactual compuesta por
doce tribus en cuyo medio habita la presencia divina. Se atrae su atención hacia su vocación como el pueblo de Dios,
mediante rígidas reglas destinadas a asegurar su pureza.
Números 10:11 - 22:1 trata el tema de la conducción de Dios a través del desierto. Dios los guía como un pastor (ve
Nm 27:17) y ellos emprenden viaje en lo que, virtualmente, es una procesión litúrgica, dirigidos por sacerdotes, con
las tribus en orden, y la nube precediéndolos (10:11-28). Como prueba de que son pueblo de Dios, él los alimenta en
el desierto con maná y codornices (11:7,31-32), les da agua de una roca (20:11), entrega a sus enemigos en sus manos
(21:3) y finalmente los conduce a la entrada misma de la tierra prometida a la que estaban destinados (33:50 - 36:13).
Esta experiencia en el desierto es considerada en el libro de Deuteronomio como un tiempo de prueba para producir
purificación moral y espiritual antes de entrar a la tierra. Los capítulos 11 - 21 muestran a Israel en tiempo de prueba:
(hambre - cap. 11; temor de enemigos - caps. 13 y 14; disputas sobre el liderazgo - caps. 12, 16 - 17; sed - cap. 20;
serpientes en el desierto - cap. 21). Estas pruebas tenían el propósito de preparar al pueblo para su entrada a la tierra
prometida, la cual es presentada como un lugar similar al Edén (tal como en Dt; ve Nm 13:23-27). Israel llegará frente
a Jericó disciplinado y purificado y, como tal, invencible (26:63-65).
56 Antiguo Testamento 1
4. La nueva generación
El momento crucial en la narración de Números es la victoria sobre los cananeos en Horma (21:3). Había sido en este
mismo lugar (14:45) que la antigua generación había sido derrotada en un intento infructuoso por entrar a la tierra,
luego de haberse negado a hacerlo inicialmente. En este punto, habían dejado de ser peregrinos en camino al reposo
y se convirtieron en un pueblo errante y a la deriva en el desierto.
No existe nada que indique que la nueva generación sea diferente a la anterior. Inmediatamente después del episodio
de Horma (21:4-9, el relato de la serpiente de bronce) continúan las “murmuraciones”; sin embargo, los capítulos 21 - 36
tratan de las fortunas y las oportunidades por las que pasa la nueva generación. Para el capítulo 27, la nueva partida
desde el sur los llevará hasta el límite de Canaán.
Números también plantea el problema de cómo se proveerá de liderazgo para Israel después de la muerte de Moisés.
Josué, conocido por su valentía y fe (14:5-9), asumirá gran parte del rol de Moisés, pero la autoridad sacerdotal le es
entregada a la familia de Eleazar (20:25-28). Por otra parte, el oficio profético depende de la libre elección de Dios
(11:28ss).
Con relación a esto, notemos el deseo de Moisés en 11:29 de que todo el pueblo de Dios profetice (o sea, que tenga
una experiencia inmediata y directa del recibimiento del Espíritu y, de este modo, que participe en el liderazgo de
Israel, promesa que se cumple en Hechos 2).
Una gran parte de Números se refiere a la legislación sacrificial y a la regulación del culto (ve 15; 18; 19). Estos
capítulos surgen de su contexto en forma natural. Por ejemplo, el capítulo 15 trata de la provisión de la propiciación
del pecado, necesario por el error cometido por todo el pueblo, como se describe en el capítulo 14. Las regulaciones
para realizar sacrificios en forma correcta en los capítulos 18, 19 surgen de la rebelión sacerdotal en los capítulos
16 - 17. Los capítulos 28 - 29 ofrecen un calendario de festividades que deberá cumplirse una vez que el pueblo se
haya establecido en la tierra. Esto sigue en forma bastante lógica a la nueva comisión de Israel, implícita en el nuevo
censo de Números 26.
Ejercicio
1. El libro de Números trata del viaje del pueblo de Dios a su ‘descanso’ prometido. Haga una lista de
algunos de los motivos del fracaso de, prácticamente, todos los que salieron de Egipto para alcanzar
su lugar de destino. ¿Qué comparaciones y advertencias se pueden sacar para los cristianos en su
peregrinación hacia el descanso celestial (ve especialmente Heb 3 - 4; 11 - 12)?
2. ¿Qué aspectos del carácter de Dios y de su relación con Israel están relacionados con la nube de
gloria o ‘shekinah’ en el libro de Números? Dé referencias específicas para ilustrar su respuesta.
Reflexión
58 Antiguo Testamento 1
Unidad 9
El libro de
Deuteronomio
1. Estructura
2. Forma
3. Fecha
4. Propósito
1. Estructura
Deuteronomio comprende tres discursos finales de Moisés a Israel. Las principales partes del libro son las siguientes:
a. Una introducción (1:1-5), la cual proporciona el ambiente (lugar y época) e indica el propósito (“declarar
esta ley” 1:5) de los discursos que siguen.
b. El primer discurso (1:6 - 4:40) consiste en un resumen de lo que hizo Dios por Israel durante su viaje errante
desde Horeb (es decir, el monte Sinaí) hasta el Jordán (1:6 - 3:29). Concluye con una sección exhortativa
en la cual Moisés le insta a Israel a obedecer (4:1-40). Deuteronomio 4:41-43 es un breve apéndice que se
refiere al establecimiento de ciudades de refugio.
c. El segundo discurso comienza con una breve introducción 4:44-49, y continúa hasta el final del capitulo 28.
Este es el corazón del libro.
d. El tercer discurso de los capítulos 29 - 30 es realmente un llamado a aceptar las implicaciones del pacto del
Sinaí tal como han sido explicadas. Se presentan ante Israel las opciones de “vida” en el pacto o “muerte”,
es decir, la exclusión de la tierra prometida (ve 30:15-20).
e. Las últimas palabras de Moisés y su muerte. Los capitulos 31 - 34 representan un material adicional en el
que, principalmente, trata de la provisión de un sucesor para Moisés.
2. Forma
Los eruditos en los últimos años han visto paralelos entre Deuteronomio y la forma de los tratados estatales del
antiguo cercano oriente. Estos tratados, que regulaban las relaciones diplomáticas entre estados, tenían un patrón
o forma definida. Tenemos un mejor conocimiento de esta forma de tratado por los numerosos tratados estatales
hititas provenientes del segundo milenio a. C. que se han preservado hasta ahora. Este patrón bien definido, el mismo
que presenta Deuteronomio (ve J.A. Thompson, Deuteronomy, I.V.F., 1974), es lo siguiente:
a. Preámbulo, el que, en el caso de Deuteronomio, trata del mediador del pacto, Moisés (1:1-5).
b. Prólogo histórico, en el que se relata el curso de las relaciones entre el dador del tratado (el soberano) y
el receptor (vasallo), (1:6 - 4:49). En los tratados entre estados, esta sección demostraba el ‘derecho’ del
soberano a requerir la lealtad del vasallo. Deuteronomio 1:6 - 4:49 sirve una función similar.
c. Estipulaciones, las que regulaban la conducta entre las partes. En Deuteronomio estaban divididas, en
forma general, en una exposición de los diez mandamientos (5:1 - 11:32) y leyes adicionales (12:1 - 26:19)
d. Sanciones del pacto, diseñadas para proteger el funcionamiento del tratado: como debe ser ratificado, las
bendiciones y maldiciones que resultarán al cumplir o violar sus requerimientos, provisión para la lectura
periódica del tratado, etc. Estos temas se encuentran en Deuteronomio 27:1 - 30:20.
60 Antiguo Testamento 1
3. Fecha
Desde principios del siglo XIX se ha considerado los años 621/622 a. C. como la fecha más probable para el libro de
Deuteronomio en su forma actual. Esto se basaba en la hipótesis de que el ‘Libro de la Ley’ de Josías, que se encontró
cuando el templo estaba siendo reparado, era, en realidad, el libro de Deuteronomio (2 R 22:8 - 23:25). Según muchos
eruditos, este ‘descubrimiento’ era una ficción, creada para probar la autenticidad de una publicación reciente. Más
recientemente, la mayoría de los eruditos han admitido que Deuteronomio contiene material antiguo y, de este modo,
la discusión sobre cuándo fue escrito se ha volcado al problema de la compilación editorial del libro. Los puntos de
vista al respecto son:
a. que el libro es completamente mosaico (¡excepto el cap. 34!), o sustancialmente mosaico y muy cercano a dicho
periodo.
b. que data de la época de Josías.
c. que es posterior al exilio y que contempla una pequeña comunidad que vive alrededor de un santuario central.
Hay buenas razones para creer que la alternativa (a) debería ser aceptada. Los paralelos de los tratados hititas proveen
evidencia adicional para una fecha temprana.
4. Propósito
El propósito de los discursos de Moisés en el libro de Deuteronomio se explica en [Link] es para “declarar esta ley”. Estos
discursos están dirigidos a una nueva generación de israelitas, los que no habían estado presentes en el Sinaí (ve 1:35-
39). Ellos no habían visto la extraordinaria victoria de Dios sobre los egipcios. Pero es esta generación la que está a
punto de cruzar el río Jordán y entrar a la tierra prometida. Por lo tanto Moisés interpreta para ellos el pacto del Sinaí
(es decir, los contenidos de Éx y Lv).
El libro de Deuteronomio, por lo tanto, no presenta una ley nueva, sino que expone a la nueva generación la ley de
Dios dada en el monte Sinaí (5:22), y explica su posición con relación a los acontecimientos del monte Sinaí.
La exposición de Moisés involucra una aplicación de dicha ley a la nueva situación que el pueblo está por experimentar;
él aplica la ley dada en el Sinaí a la vida del pueblo de Israel en la tierra prometida.
Ley
Dada en Sinai
Aplicada para la
tierra prometida
Propósito de Deutoronomio
El marco en que transcurre el libro se indica en 1:1-3. El lugar es las planicies de Moab, al borde de la tierra prometida,
y la época es el año cuarenta (desde el éxodo).
Puesto que el propósito del discurso de Moisés es “declarar esta ley” (1:5), en cierto modo sorprende descubrir que
los primeros tres capítulos del libro no explican la ley, sino que son un resumen de la historia de Israel desde los
hechos ocurridos en el Sinaí. ¿Cuál es la importancia de esta visión panorámica?
El relato de la historia de Israel en Deuteronomio 1 - 3 enfatiza la constante rebelión de Israel, el juicio de Dios, y su
persistente misericordia. Israel se había rebelado contra Dios al no querer aceptar la tierra prometida (1:26). Como
resultado de esto, el juicio de Dios cayó sobre la generación que había salido de Egipto (1:35). Sin embargo, al seguir el
curso de esta historia, sigue siendo evidente que se cumplirá la promesa que Dios le hizo a su pueblo (1:39; 3:28). Esta
reseña histórica, en términos de juicio divino y misericordia divina, proporciona la base teológica para el argumento
del resto del libro.
En el capítulo 4 y, a la luz de esta experiencia de juicio y misericordia, Moisés le pide a Israel que obedezca los
mandamientos de Dios, y que aprenda de las lecciones del pasado para que puedan tomar plena posesión de la tierra
y de su bendición.
En el capítulo 4 se relatan los acontecimientos en el monte Sinaí. Este recuento indica que la vida de Israel está
firmemente cimentada en el pacto que allí se forjó. La nueva vida de Israel en la tierra prometida debe estar
directamente sometida a la voluntad de Dios revelada en el Sinaí.
La recapitulación que hace Moisés de la historia de Israel en los capítulos 13 ha enfatizado la novedad que representa
la actual situación: una nueva generación (1:35), un nuevo líder (1:37-38), y una nueva tierra.
Sin embargo, una particularidad del libro de Deuteronomio es la manera en que se dice que los que escuchan a
Moisés, la nueva generación, habían estado involucrados en lo que aconteció en el Sinaí (4:9-14). Esta idea se retoma
en el capítulo 5 y recibe su máxima expresión en 5:2-5. Tal forma de hablar se puede comparar con expresiones del
Nuevo Testamento tales como “morimos con Cristo” (Ro 6:8), “juntamente con él nos resucitó” (Ef 2:6 y Col 3:1). En
ambos casos, la participación de los oyentes en acontecimientos pasados no es solo retórica, sino que refleja la
naturaleza de los acontecimientos. La acción de Dios en el Sinaí (y en la muerte y resurrección de Cristo) involucró a
otras generaciones aparte de las que estaban presentes en el momento.
En los capítulos 5 - 11 se extienden y desarrollan dramáticamente
los temas de los capítulos 1 - 4. Nuevamente se revisan elementos
de la historia pasada de Israel. Con excepción de Sinaí mismo, los
Introducción y reseña de la
acontecimientos aquí mencionados no estaban incluidos en los 1-4
historia de Israel
capítulos 1 - 4. El propósito de esta reseña histórica es, generalmente,
el mismo que en los capítulos 1 al 4, pero la intensidad de la apelación 5 - 11 Reseña histórica adicional
es mucho mayor, y proporciona una poderosa introducción a las 12 - 26 Materias legales
leyes que, finalmente, comenzarán a aparecer en el capítulo 12.
Consecuencias de la
El capítulo 5 retoma el tema de la relación entre la nueva generación 27 - 28 obediencia y la
y los acontecimientos que ocurrieron en el pasado en el Sinaí (5:2- desobediencia
5). Luego, en 5:6-21, se reiteran los Diez Mandamientos como la
voluntad inalterada de Dios para su pueblo. La interpretación de los
acontecimientos en el Sinaí se centra completamente en las palabras de Dios (5:22-27). Al igual que en el capítulo 4,
eran las palabras de Dios, no la forma de su aparición, las que revelaban su voluntad (4:15). De modo que la respuesta
adecuada a Dios es una respuesta a sus palabras (es decir, obediencia - 5:29-33), no una respuesta a fenómenos físicos
(4:16-19).
En Deuteronomio 5:31 se establece el papel de Moisés como el constante mediador de la voluntad de Dios. El es el
intérprete de la ley, autorizado y nombrado por Dios. Esto proporciona el motivo principal de los discursos de Moisés
en el libro de Deuteronomio.
62 Antiguo Testamento 1
Los capítulos centrales del libro contienen, principalmente, materias legales. Evidentemente, hay muchas cosas
copiadas del libro de éxodo, pero también hay cambios importantes, y algunos elementos nuevos.
Las diferencias entre las leyes de Deuteronomio y las de éxodo tienen relación con la nueva situación: la nueva vida de
Israel en la tierra prometida (12:1, 18:9, 19:1-3). Moisés, el mediador de la voluntad de Dios revelada en el Sinaí, explica
esta voluntad divina tal como se aplica a la nueva situación (p. ej. 12:8-11, 14:22-26).
Algunas de las leyes anticipan circunstancias que los israelitas aún no experimentan, pero que ocurrirán en su vida
futura en la tierra prometida (p. ej. 13:1, 16:14-15).
En los capítulos 27 - 28 se explican en términos de bendición y maldición las consecuencias de la obediencia y de la
desobediencia a la ley que ha sido presentada.
En los capítulos 29 - 30 finalizan los discursos de Moisés. Se reafirma la relación de pacto entre el Señor y su pueblo
(29:1), la que no solo incluye a las generaciones de la época, sino que
también a las futuras (29:14-15).
Observe los fuertes términos con que finalizan los discursos de 29 - 30 Conclusión
Moisés (30:15-20).
5.5 Capítulos 31 - 34
Una vez que Moisés acabó sus palabras, las puso por escrito (31:9). Josué recibe la misión de ser su sucesor (31:7), y se
establece una rutina para que se realicen lecturas regulares de la ley, de modo que las generaciones futuras puedan
escucharla y obedecerla (31:1-13).
El hecho que se escribiera la ley es, evidentemente, un acontecimiento muy importante, y está relacionado con la
inminente muerte de Moisés. Josué no ha de recibir el papel de mediador de la voluntad de Dios que le fue entregado
a Moisés en el Sinaí, sino que, al menos en parte, este papel recae en
el libro de la ley (ve 31:19,26).
El cántico del capítulo 32 describe la constante fidelidad de Dios y la
• Escritura de la ley
fidelidad requerida de su pueblo. En el capítulo 33 Moisés bendice
31 - 34 • Bendición
al pueblo de Israel. En el capítulo 34 se llega al final del libro con el
• Muerte de Moisés
relato de la muerte de Moisés, y con un recordatorio de su destacado
papel en los propósitos de Dios.
Ejercicio
1. Debido a su forma de pacto, Deuteronomio parece ser una reafirmación y otra aplicación del pacto
que Dios hizo con Israel en el monte Sinaí. ¿Por qué fue necesaria esta reafirmación? ¿Cuál es el
propósito de la extensa visión panorámica de las relaciones de Dios con Israel (1:6 - 4:49)? ¿Por qué
son necesarias las sanciones del pacto (27:1 - 30:20)?
2. Reflexione sobre la importancia de que se escribiera el ‘Libro de la Ley’ (31:9). ¿De qué maneras
funcionaba este libro como hoy en día lo hacen las Sagradas Escrituras para nosotros?
64 Antiguo Testamento 1
Unidad 10
Ideas
principales
en el libro de
Deuteronomio
1. Recordar
2. Ley
3. Amor
4. La tierra prometida
5. Guerra santa
6. La doctrina de Dios
8. Resumen
Antes de comenzar...
1. Recordar
Frecuentemente, el libro de Deuteronomio exhorta a los israelitas a ‘recordar’ o a cuidarse de no olvidar (p. ej. 8:2,11).
El recordar juega un papel crucial en su respuesta a Yahvé.
De esta forma se resuelve el problema de relacionar la nueva generación de israelitas con los acontecimientos pasados
de redención (discutido en la Unidad 9). Los acontecimientos pasados no están desligados o alejados de la vida en el
presente, y el recordar proporciona el nexo entre el pasado y el presente.
En 7:17-18, por ejemplo, al recordar las acciones de Dios hacia Faraón en Egipto, los israelitas se dan cuenta de la
relación que tienen con Yahvé. Ellos no solo recuerdan acontecimientos lejanos, sino que una historia en la cual se
dice que estuvieron involucrados (7:19), ya que es la historia de la relación que ahora tienen con Yahvé. Darse cuenta
de esto debería hacer desaparecer su temor.
Los relatos de la historia de Israel en los capítulos 1 - 11, que son una preparación para las leyes que aparecen en los
capítulos 12 en adelante, son importantes. La obediencia a la ley debe ocurrir en el contexto de los recuerdos, ya que
los mandamientos no son principios abstractos, sino que son parte de la actividad misericordiosa de Dios hacia Israel,
una actividad que tiene una historia (ve 8:1-6). Israel no se convierte en el pueblo de Dios por cumplir la ley. Ya ha sido
redimido, por lo tanto, debe obedecer. No obedecer es no recordar (8:11).
En algunos pasajes se enfatiza aún más la importancia de recordar. Ellos obedecen los mandamientos para que puedan
recordar su historia (¡no al revés!). En 5:15, por ejemplo, el propósito de guardar el sábado es el de recordar (ve 15:5;
24:18,22).
Por lo tanto, el recordar juega el rol crucial de hacer que los israelitas estén constantemente conscientes de la
naturaleza de su relación con Yahvé, de su gracia, y de su obligación para con él (ve Lc 22:19).
Para recordar
2. Ley
La naturaleza de la ley de Israel es un énfasis importante de Deuteronomio. A este respecto necesitamos comprender
que el término predominante para denominar a la ley en el Antiguo Testamento (el Hebreo ‘torah’) no significa ‘ley’ en
el sentido judicial occidental. Una mejor traducción sería ‘instrucción’ o ‘guía para la vida’. La ley se basa en el pacto (Dt
4:13ss; 7:9,12ss; 9:5ss) y su tarea principal es la de preservar la exclusiva relación que existe entre Yahvé e Israel. El libro
hace un serio intento por llegar al individuo, y este es el motivo de que la ley se aplica tan a menudo en forma personal
y toma la forma de un sermón. El contexto de 6:20-25 es importante para la comprensión de la ley en Deuteronomio:
66 Antiguo Testamento 1
cuando un hijo le pregunte a su padre acerca del significado de la ley, el padre ha de responder refiriéndose a la
redención de Egipto. Esto significa que la ley opera solo dentro de un contexto de gracia. Explica la naturaleza de la
relación, pero no la inicia. Se presume que la ley no podía cumplirse a menos que ya se hubiese experimentado la
redención. Deuteronomio se halla muy cerca a la posición del Nuevo Testamento al respecto. Aunque, más tarde en
la historia de los judíos, la ‘ley’ degenera en un legalismo intolerante; en los círculos devotos de Israel nunca se pierde
la verdadera naturaleza del ‘torah’. Esto explica como la teología cristiana del Nuevo Testamento puede incluir tanto
la ley como el evangelio.
3. Amor
En el libro de Deuteronomio, el mandamiento de amar se compara con el amor de Dios y su elección de Israel. La
totalidad de la ley está comprendida en este solo mandamiento; amar al Señor con todo el corazón, con toda el alma y
con todas las fuerzas (Dt 6:5). Pero el amor significa más que el afecto o la devoción. En cada pasaje de Deuteronomio
en que aparece el amor, se lo relaciona con alguna actividad, tal como andar en sus caminos (10:12), guardar sus
mandamientos (5:10), obedecer sus palabras (13:3). De este modo, el amor requiere el involucramiento en actividades
que agradan a Dios. Tales actividades son el medio por el cual el participante expresa su compromiso con la relación
pactual. El amor es una participación comprometida en la ley del pacto. No es una obediencia servil a las reglas, sino
la comprensión y cumplimiento cada vez mayor de la voluntad divina. Sin embargo, este amor es entendido solamente
considerándolo en el contexto en que lo establece Deuteronomio. Al referirse constantemente a la redención como a
la liberación desde Egipto, el lugar del cautiverio, el autor implica que los israelitas son ahora esclavos de Yahvé. En este
contexto ellos deben amarlo. La terminología padre-hijo (8:1-5; 14:1), también enfatiza una respetuosa obediencia.
Sorprendentemente el ‘amor’ de Dios es asociado en Deuteronomio con ‘temor’. Algunas veces el amor y el temor se
mencionan juntos y parecen ser casi sinónimos (10:12ss). El temor nos recuerda la experiencia en el Sinaí, donde fue
revelada la santidad de Dios, y así incluye elementos de pavor, temor reverencial y respeto por la santidad de Dios. El
amor, por otra parte, es la respuesta a la gracia misericordiosa de Dios. El temor marca una actitud apropiada hacia
Dios; el amor es la respuesta apropiada a lo que ha sido hecho. El temor a Dios, entendido apropiadamente, resultará
en fe en Dios, mientras que el amor a Dios resultará en buenas obras.
4. La tierra prometida
En Deuteronomio se unen el pacto hecho a Abraham con el de Sinaí, mediante los cuales un pueblo unido, establecido
en Sinaí, llega a ocupar la tierra prometida a Abraham. La tierra en Deuteronomio es el don de Dios para Israel. Israel es
el extranjero que vive en la propiedad de Dios (ya que la tierra es de Yahvé), la cual se presenta como una buena tierra,
de la cual fluye leche y miel (8:7-9). Estos términos recuerdan al jardín de Edén. A lo largo del Antiguo Testamento, el
ideal de vida para Israel es el ‘reposo’ en la tierra que Dios le ha dado.
Por otra parte, la posibilidad de la maldición del pacto se expresa en términos de la destrucción de la agricultura de
Israel y eventualmente de la pérdida de la tierra (28:15ss).
La tierra es de Yahvé por derecho de conquista, ya que el libro de Deuteronomio también desarrolla una teología de
‘guerra santa’, mediante la cual la conquista era solo de Yahvé, e Israel era un virtual espectador (ve abajo). El tema de
la ‘guerra santa’ era un tema crítico para Israel, porque la idea de una tierra prometida que tenía que ser conquistada
habría sido una contradicción en términos.
El tema de la herencia de la tierra, una tierra que no era de Israel sino que le había sido dada por Dios, es importante
en Deuteronomio.
Además, puesto que la tierra era de Yahvé, debía ser una tierra ‘limpia’. De manera que todo vestigio de adoración
cananea debía desaparecer. Deuteronomio 13 es típico en este aspecto.
5. Guerra santa
La atmósfera de guerra impregna el libro de Deuteronomio. Sin embargo, no es la idea de guerra en general, sino una
guerra de naturaleza muy particular, la cual se podría describir como ‘guerra santa’.
El material pertinente en Deuteronomio incluye leyes concernientes a la guerra (20:1-20; 21:10-14; 23:10-14; 24:5;
25:17-19), discursos acerca de la guerra (p. ej. 7:16-26; 9:1-6; 31:38) y otros pasajes (p. ej. 6:18-19; 7:1-2; 11:22-25;
12:29; 19:1).
El concepto particular es de una guerra que pelea Dios por su pueblo. El modelo de la guerra santa es el éxodo de
Egipto: “No temáis; estad firmes, y ved la salvación que Yahvé hará hoy con vosotros; porque los egipcios que hoy
habéis visto, nunca más para siempre los veréis. Yahvé peleará por vosotros, y vosotros estaréis tranquilos” (Éx 14:13-
14). Significativamente, las leyes concernientes a la guerra en Deuteronomio 20 se introducen con referencia a dicho
acontecimiento (20:1).
La realidad fundamental del concepto de la guerra santa es “Jehová tu Dios está contigo”, y la consecuencia es que
uno no debería temer, aun si el enemigo tiene caballos y carros y un ejército más grande que el propio (20:1; ve
Éx 15:2). Esta fe en Dios es más importante que las armas o la pericia (20:3-4), o la cantidad de hombres (20:8).
Ya que la cantidad de hombres no es crucial en la guerra santa, un aspecto llamativo de las regulaciones concernientes
a la guerra es que otras consideraciones (tales como los intereses humanitarios) tienen prioridad sobre la necesidad
de tener varios hombres en el ejército. En 20:5-7, hay tres categorías de hombres que están exentos del servicio
militar, y se enfatiza principalmente el derecho individual de disfrutar las bendiciones del Señor.
Deberíamos notar que el Nuevo Testamento retoma el concepto de la guerra santa, pero ahora ésta no es “contra
sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo,
contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes” (Ef 6:12). Sin embargo, el principal deber del que lucha
en esta batalla aún es la fe (Ef 6:16), ya que la victoria decisiva en la lucha del cristiano ya ha sido ganada (Col 2:15).
68 Antiguo Testamento 1
6. La doctrina de Dios
La declaración principal se encuentra en Deuteronomio 6:4. Esta es una oración difícil de traducir, pero su probable
significado es “nuestro único Dios es Yahvé, solo Yahvé”. De modo que, ésta no es una declaración acerca de la
naturaleza o unidad de Dios. (Tales abstracciones están ausentes en el Antiguo Testamento y son ajenas a la mentalidad
de Israel.) Más bien, es una declaración acerca de la manera que se debe adorar a Yahvé exclusivamente. Ningún otro
dios debe rivalizar por la atención de Israel. Yahvé es un Dios celoso que exige fidelidad absoluta y que no aceptará
ninguna competencia.
Deuteronomio es particularmente cuidadoso, entonces, con el problema de la adoración correcta. Esta ha de ser
ofrecida en los lugares que Yahvé escoge cada cierto tiempo (ve el cap. 12), y donde él pondrá “su nombre para su
habitación” (12:5). La interpretación en Deuteronomio de la exigencia de un lugar de adoración principal es un tema
muy discutido. Probablemente lo que se contempla es una serie de santuarios oficiales, cualquiera de los cuales
podía, por un tiempo, servir como santuario principal. Tal vez la ubicación del arca en cualquiera de ellos era el
factor determinante. Ciertamente, la movilidad de Yahvé por todo el territorio se enfatiza en 2 Samuel 7:6, donde
por primera vez en el Antiguo Testamento surge el tema de un santuario fijo. Puede ser que los sucesivos traslados
del arca de un santuario a otro hayan tenido el efecto teológico de confirmar continuamente la totalidad de la tierra
prometida como el santuario de Yahvé. Incidentalmente, la frase “poner su nombre para su habitación”, es una antigua
frase que tiene sus raíces en una costumbre antigua de poner el nombre de uno en una construcción, inscripción, etc.,
como evidencia de pertenencia.
8. Resumen
En conjunto, Deuteronomio estipula para Israel una calidad de vida totalmente nueva bajo condiciones de redención.
Con todo, es análogo en su estructura al Evangelio de Juan en el Nuevo Testamento. Ambos libros tratan de la naturaleza
de la verdadera vida, la forma en que el creyente la obtiene, y la manera en que, por amor, debe demostrarse.
Ejercicio
1. “Cuando Jehová tu Dios te haya introducido en la tierra” (Dt 7:1). ¿Qué tentaciones en especial
provocaría en los Israelitas la entrada en Canaán, y cómo se propone la enseñanza de Deuteronomio
contrarrestar tales tentaciones? Dé referencias.
2. Estudie el máximo de los pasajes indicados en la sección 5 de esta Unidad, y describa con sus propias
palabras las principales ideas que aparecen en Deuteronomio relacionadas con la guerra.
¿Qué respuestas tendría para una persona que dice ‘me gusta adorar a Dios a mi modo’?
70 Antiguo Testamento 1