UNIVERSIDAD ABIERTA PARA ADULTOS
Escuela de Psicología
Asignatura
Psicopatología II
Sección
2806-1
Nombre
Ana Altagracia Abad
Matricula
2020-01984
Tarea #1
Facilitadora
Milagros Abadesa Herrera
Fecha
28/4/23
Santo Domingo, R.D.
1. Después de realizar el OVA: Grupos A y B de los trastornos de
la personalidad, anexe una captura con los resultados obtenidos.
2. Presente un caso de trastorno de la personalidad; identifique los
signos y síntomas que presenta el individuo objeto de estudio.
Analízalo con los códigos y criterios diagnósticos del DSM-5 y
determina qué posible tipo de Trastorno de Personalidad del
grupo B manifiesta la persona, u otro tipo de trastorno que
identifiques. Presenta la información obtenida en un informe.
Paciente: SSB
Datos generales:
Edad: 24 años
Sexo: femenino
Escolaridad: bachillerato
Estado civil: soltera
Ocupación: desempleada
Estado mental:
Paciente alerta, bien orientada, con lenguaje lógico y coherente, que muestra cierta
labilidad afectiva asociada al proceso de reintegración a su familia y a las propias
necesidades de la etapa en que se encuentra, al asumir una individuación responsable.
Antecedentes personales patológicos
Padecimientos respiratorios y enfermedades infecciosas en la infancia, tratadas y sin
secuelas. Problemas de la conducta alimentaria manifestados desde la preadolescencia,
alrededor de los diez años. Problemas de conducta en el ámbito escolar asociados a
trastornos en el estado de ánimo con ideación suicida y fugas de casa en la adolescencia.
A la edad de diecisiete años, inicio del consumo de sustancias psicoactivas: cannabis,
cocaína, alucinógenos (“ácidos y hongos”) y anfetaminas (“tachas”).
Antecedentes de heredofamiliares
Por parte de la familia materna, existen antecedentes de diabetes e infartos. Se sospecha
de “algún” trastorno psiquiátrico en la bisabuela materna, no diagnosticado ni atendido
profesionalmente, y manifestaciones en el abuelo materno de violencia y conductas
“misóginas”. El tío materno, con antecedentes de crisis de ansiedad en tratamiento
psiquiátrico, falleció por suicidio consumado, según el reporte legal emitido. La abuela
materna padece problemas crónico-gastrointestinales. Los bisabuelos paternos murieron
a consecuencia de la diabetes, y el abuelo paterno presenta problemas de hipertensión.
Motivo de consulta
La paciente solicitó tratamiento psicológico a causa de problemas de baja autoestima,
asociados a un estado de ánimo depresivo y falta de motivación para cumplir sus metas
de autorrealización; siente que su vida no tiene sentido, aunque la relación con sus hijos
le brinda un cierto grado de aliento.
Reconoce conflictos en sus relaciones familiares y de pareja, y busca ayuda para tener
una vida más responsable, independiente, satisfactoria y productiva, que le permita
hacerse cargo de manera adecuada de sus necesidades y de sus hijos. El consumo de
sustancias se encuentra en remisión desde hace tres años.
Es necesario mencionar que le han retirado la custodia de sus hijos durante algunos
periodos; en el caso de su hijo mayor, éste quedó al cuidado de los padres de ella.
Además, sufrió violencia familiar y agresión psicológica, física, sexual, económica,
entre otras, por parte de sus parejas; ello afectó en mayor medida a su hijo de seis años,
por lo cual los padres de la paciente le han brindado al niño atención profesional.
Actualmente, el estado de salud física y emocional de la paciente es reportado como
estable y adecuado.
Diagnóstico
Paciente que cubre el criterio para diagnóstico de personalidad límite, de acuerdo con el
DSM IV, cuyas características se señalan en la tabla 1.
Un patrón general en las relaciones interpersonales, en la autoimagen y efectividad, así
como una notable impulsividad, que comienza al principio de la edad adulta en diversos
contextos, como lo indican cinco (o más) de los siguientes ítems:
Esfuerzos frenéticos para evitar un abandono real o imaginado. Nota: no incluir los
comportamientos suicidas o de automutilación que se recogen en el criterio 5.
Un patrón de relaciones interpersonales inestables e intensas caracterizado por la
alternancia entre los extremos de idealización y devaluación.
1. Alteración de la identidad: autoimagen o sentido de sí m mismo acusada y
persistentemente inestable.
2. Impulsividad en al menos dos áreas, que son potencialmente dañinas para sí mismo
(por ejemplo, gastos, sexo, abuso de sustancias, conducción temeraria, atracones de
comida). Nota: no incluir los comportamientos suicidas o de automutilación que se
recogen en el criterio 5.
3. Comportamientos, intentos o amenazas suicidas recurrentes, o comportamiento de
automutilación.
4. Inestabilidad afectiva debida a una notable reactividad del estado de ánimo (por
ejemplo, episodios de intensa disforia, irritabilidad o ansiedad, que suelen durar unas
horas y rara vez unos días).
5. Sentimientos crónicos de vacío.
6. Ira inapropiada e intensa o dificultades para controlarla (muestras frecuentes de mal
genio, enfado constante, peleas físicas recurrentes). 7. Ideación paranoide transitoria
relacionada con el estrés o síntomas disociativos graves.
Tratamiento
En el área psicoafectiva, iniciamos un proceso terapéutico en sesiones tanto familiares
como individuales; en él destacamos el trabajo con la figura materna, y luego
involucramos al padre; estamos en vías de un trabajo conjunto con los integrantes de la
familia y, en seguida, extenderemos la intervención a aspectos de la red social de apoyo
y contención.
n lo individual, resalta la estabilidad que la paciente comienza a tener en aspectos
emocionales y la claridad de pensamiento para ser reflexiva, con capacidad de análisis,
introspección, autocrítica y juicio de realidad; puede distinguir entre situaciones que la
benefician y las que no, así como contener el surgimiento de sintomatología asociada a
los trastornos adictológicos y de personalidad. Sin embargo, continúa siendo frágil
emocionalmente, con labilidad o carencia de recursos y en proceso de reconstrucción
del autoconcepto, rescate de sus capacidades, y reorganización o reorientación de
objetivos y metas personales y familiares que le brinden satisfacciones respecto a la
autorrealización, autonomía e independencia para sostener un trabajo y una estabilidad
psicoafectiva suficiente y hacerse cargo por completo de sí misma y de sus hijos.
Mientras tanto, orientamos a la familia con la idea de que construya un ambiente de
estructura afectiva que genere experiencias de nutrición relacional, concepto del doctor
Juan Luis Linares (Linares y Campo, 2000), y que representa elementos como la
valoración, el reconocimiento, la aceptación y el afecto, que alimentan el surgimiento de
posibilidades y recursos a partir del acompañamiento, la supervisión y vigilancia con
afecto estructurado, es decir, sin caer en la sobreprotección y el consentimiento de actos
irresponsables y autodestructivos o que lastiman a otros.
3. Reflexión personal
Los trastornos de la personalidad son un grupo de afecciones mentales en las cuales una
persona tiene un patrón prolongado de comportamientos, emociones y pensamientos
que es muy diferente a las expectativas de su cultura. Estos comportamientos interfieren
con la capacidad de la persona para desempeñarse en las relaciones interpersonales, el
trabajo y otros contextos. Las causas de los trastornos de personalidad se desconocen.
Se cree que factores genéticos y ambientales están relacionados con su desarrollo.
Referencia
Carrillo, O. (2015). Trastorno límite de la personalidad: Un informe de caso desde la
visión sistémica con el enfoque de la nutrición relacional. Redes. Revista de
Psicoterapia Relacional e Intervenciones sociales (32), pp. 85-94.