SI NECESITAS UN AMIGO
Una tarde, allá en la sierra, cuando comenzaba a ocultarse el sol, un zorro llegó corriendo
a un caserío. Estaba muy cansado y acezaba con la lengua afuera, pues lo venían
persiguiendo unos cazadores con sus perros. ¿Dónde podría esconderse?
De pronto vio, a un gato en lo alto de una tapia gozando de los últimos rayos del sol.
—¡Ay gatito querido! —le dijo el zorro—. ¡Qué suerte encontrarte! Dime, por favor,
¿quién puede esconderme en su casa esta noche? ¿Quién es tan bueno para evitar que
me cojan mis enemigos crueles? Rápido por favor, dime ¿Quién puede salvarme...?
—Bueno, anda a pedirle alojamiento a Esteban. Es un campesino que tiene un
corazón de oro —le dijo el gato.
—Sí, lo sé —replicó el zorro—, pero hace un mes le robé una oveja...
—Entonces trata de que te esconda Daniel. Él es muy bueno.
—Sí, es bueno; pero tengo miedo de que quiera vérsela conmigo, porque la semana
pasada le robé un cabrito...
—En ese caso corre donde Tadeo. Su casa está allá, al pie de ese cerro. Es un
hombre que nunca se niega a hacer un favor.
—¿Tadeo? ¡No, no! Desde el verano me la tiene jurada porque me comí a la
campeona de sus gallinas ponedoras...
—¡Caramba, zorro, estás en un gran lío! Quizás Carlos...
—¡Ay gatito! ¡Ni hablar! A Carlos le he robado un pavo...
—Pero ¿no hay nadie en este campo al que no hayas hecho algún daño? Entonces,
¿cómo quieres que te ayuden? Ningún campesino es tan tonto y cabeza hueca como para
salvar a alguien que solo le causa perjuicios.
—Y no los culpo.
—Deberías darte cuenta de que para tener amigos, hay que irlos ganando a lo largo
de toda la vida. Así, cuando los necesites, no te fallarán...
Ahora arréglatelas tú solo; pues te ha llegado el tiempo de cosechar lo que tú
sembraste.
Y diciendo esto, el gato desapareció en la oscuridad.
El zorro hizo una mueca y comenzó a huir nuevamente. Cada vez más cerca se oía el
furioso ladrido de los perros. Al poco rato en la oscuridad sonaron los disparos de los
cazadores. Y después ya no se oyó nada.
IVAN KRYLOW
(Adaptación
LA DESOBEDIENCIA
No vayas a cometer imprudencias -le dice a Rubén su mamá, cuando sale para la escuela. No te
prendas de los carros, mira que un accidente ocurre en un instante.
Pero Rubén apenas escucha, se sabe de memoria esos consejos, y los sigue sólo hasta doblar
la esquina. En cuanto no le alcanza a ver su mamá, empieza a hacer diabluras.
-Las madres se asustan por todo -piensa-, pero yo, que soy listo, no corro peligro alguno. Más
de mil veces ha dicho lo mismo y nunca me ha pasado nada.
Justo en ese momento aparece un carro: Rubén salta y se cuelga de la parte trasera del carro.
¡Qué velocidad! Es una delicia. De pronto, un movimiento violento y el niño siente un golpe
muy fuerte y pierde el sentido.
Cuando despierta, experimenta un dolor terrible en la pierna izquierda y grita; está en un
sitio desconocido, un señor con guardapolvo blanco le está palpando la pierna
ensangrentada. Se encuentra en el hospital, tiene una pierna fracturada y tardará mucho en
sanar.
¡Qué desesperación la de su mamá cuando ve llegar a su hijo en ese estado!
Durante el tiempo en que estuvo inmóvil, Rubén piensa en los peligros de la desobediencia.
Ahora comprende cuánta razón tienen los padres al prohibirnos ciertos juegos que nos
parecen divertidos, pero que pueden tener penosos resultados.
I. ¿Verdadero o falso? Marca con una "X".
- Rubén era un niño desobediente. V F
- El niño era muy listo y no corría peligro. V F
- El niño se sentó en la parte delantera del carro. V F
- Lo llevaron al hospital porque se fracturó el brazo. V F
- Rubén demoró mucho en sanar. V F
- Los padres tienen razón en prohibir ciertos juegos. V F
II. Observa las imágenes y escribe una oración para cada una de ellas.
III. Juzgando actitudes: Reflexiona, dialoga con tus compañeros y maestra, luego marca
con "X" la respuesta correcta.
1. ¿Crees qué Rubén era un niño listo?
No, porque no quería a sus padres.
Si, porque sabía sostenerse de los carros sin caer.
No, porque por divertirse no veía el peligro que lo rodeaba.
2. ¿Qué lección aprendió Rubén con lo que le ocurrió?
Que se debe sostener bien del carro cuando corre veloz.
Que los padres tienen razón al prohibirnos ciertas cosas.
Que debemos respetar las reglas de tránsito.
IV. Recordando datos de la lectura: Completa los espacios en blanco, utiliza las
palabras del recuadro.
trasera
Rubén es un niño ________, le gusta colgarse de la parte ________ de los carros. Su
mamá
___________ le aconseja que eso es ____________, porque puede sufrir un
_______________.
El niño piensa que es muy _________________ y que nada le sucederá. Aparece un
_______________ y Rubén se _______________ de él. De pronto, un
_________________ violento y el niño cae a la _________________. Despierta en un
_________________, tiene la ______________ izquierda fracturada. Es entonces que
comprende cuánta ____________ tienen los padres al _____________ ciertas cosas.
prohibirnos pista cuelga carro peligroso
movimiento hospital razón pierna listo
accidente desobediente trasera mamá
V. Descubriendo significados: Escribe la palabra que significa lo mismo a la que está en
negrita en la oración.
Utiliza las palabras que estan en el recuadro.
- No te prendas de los carros.
- Se sabe de memoria esos consejos.
- Yo soy listo.
- No corro peligro alguno.
- Tiene una pierna fracturada.
astuto recomendaciones quebrada
cuelgues riesgo
LA PRINCESA QUE BUSCÓ LA FELICIDAD
La princesa Au
los reyes la adoraban y su menor capricho era satisfecho.
Sin embargo,
Cuando sus padres los reyes le preguntaban por qué se
desconsolaba de aquel modo, ella respondía:
- Busco la felicidad y no la encuentro.
Una mañana temprano la princesa huyó del palacio para conocer el mundo. Caminó
mucho por los campos, y al fin, sintiéndose cansada, se sentó en el tronco de un
árbol caído y pensó:
- Si yo encontrara la felicidad, con gusto dejaría de ser princesa, bella y poderosa.
Apenas había acabado de pensar estas cosas, vio que se acercaba una mendiga
casi desnuda, ciega y encorvada por la edad y el sufrimiento.
Niña, dijo la mendiga, me muero de frío.
- Déjame abrigarme en tu manto de pieles.
- La princesa se quitó su abrigo y lo entregó a la mendiga.
- Mis hijos, dijo entonces la anciana, se mueren de hambre. Dame algo para
alimentarlos y vestirlos.
- ¿Cuántos hijos tienes?, preguntó la princesa.
- Cinco, respondió.
- Pues bien, toma mi collar de perlas para tu hijo mayor; mis brazaletes de
brillantes para tu hijo segundo; mi cinturón de piedras preciosas para el tercero; mi
bolsa llena de monedas de oro para el cuarto y los anillos de mis dedos para el
quinto.
- Gracias, dijo la mendiga. Tú debes ser un hada poderosa.
De pronto llegaron los caballeros y soldados del rey, que buscaban a la niña y la
llevaron al palacio real.
Los padres, al verla casi desnuda, creyeron morir de dolor; pero ella tranquila y
risueña, les dijo:
- No me compadezcan. Tengo lo que buscaba. He hecho un sacrificio y he
conseguido la felicidad.
Responde:
1. ¿Qué buscaba la princesa?
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2. ¿Qué iba a dejar si encontraba la felicidad?
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3. ¿Con quién se encuentra la princesa?
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4. ¿Qué regala la princesa a la mendiga?
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5. ¿Cómo logra encontrar la princesa la felicidad?
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