Chilango 226
Chilango 226
POR NUESTROS
PERROS Y GATOS
AMOR
EXTREMO
P O R N U E S T R O S P E R R O S Y G ATO S
Estas dos historias son muestra del amor que sentimos por nues-
tros perros. Al leerlas, nos identificamos y descubrimos de lo que so-
mos capaces por nuestros lomitos. ¿Por qué los queremos tanto? En los
siguientes textos, Gabriela Warkentin y Adrián Román retratan ese amor
y esa forma tan llena de pelos que tiene de acompañarnos. Es una rela-
ción mutua: entre perros y humanos nos mimamos, nos alimentamos,
nos cuidamos y nos integramos como familias.
OCTUBRE 2022 7
LA ETERNA
Un día llegaron unos conejos a casa, no recuerdo de parte de quién,
en un pequeño jardín. Meses después nos recibió mi papá con los antebrazos
los conejos ya no se movían como solían y yacían sin piel. Mi mamá los cocinó.
MIRADA
Le quedaron de rechupete, hay que reconocerlo. Sigo pensando que mi papá
pudo haberse ahorrado eso de abrirnos la puerta con los brazos manchados
en los sentimientos de las infancias. Entendí que los conejos no serían buenas
DE MIS PERROS
estofado de conejo.
Por cierto, una navidad me topé de casualidad con un tuit de la gran Yásnaya
Aguilar con la receta de conejo enchilado con hojas de aguacatillo que hacía su
abuela. Si a ustedes también les gusta el conejo, busquen esa receta. Lo que
Cuando mi mamá aceptó finalmente que entrara a casa una poodle, a la que le
POR GABRIELA WARKENTIN pusimos Cholita, ésta exhibió comportamientos poco pulcros, como embarrarse
Cholita duró en casa menos que un telediario, como dicen los españoles.
Entró y se orinó en el tapete.
de colores que nos regalaban en las kermeses me emocionaban. Y eso que se morían antes de que los bautizaras. Permítanme una digresión para que entiendan por qué esa orinada pintaba
Seguro hay un lugar en el infierno para los que pintan pollitos de rosa y de azul. Y de verde. particularmente catastrófica para mis deseos de tener perro en casa. Resulta
Pero bueno, cada que podía hacerme de un animalito, lo llevaba adonde vivíamos. Gatos, me gustan los gatos, que mi mamá es, hasta la fecha, una enloquecida con la limpieza. Era capaz
aunque me provocan alergias. Pero son independientes a rabiar. Y hermosos, elásticos, de mirada canija. Varias veces de vaciar nuestros clósets y obligarnos a reacomodar todo si insistíamos en el
llegué a casa con algún gatito y cuando regresaba de la escuela mi mamá me decía “se fue”. Así, casual. ¿Y adónde desorden propio de la adolescencia. Que esa minúscula perrita entrara a casa
se iba a ir? Sigo sospechando de mi madre: seguro les abría la puerta y se hacía wey mientras se alejaban. No tengo y lo primero que hiciera fuera orinar el tapete no auguraba nada bueno. Pero mi
pruebas, pero tampoco dudas. Porque ahí está el meollo del asunto: yo siempre quise tener animales y mi mamá no. De mamá sonrió y dijo “se queda”.
la opinión del resto de la familia no me acuerdo porque lo que mandaba en casa era la mirada de mi mamá. Era una perritita salchicha. Me tocó nombrarla (al fin yo había sido quien había
Hay una fotografía que me encanta. Tengo 3 o 4 años, vivíamos en Alemania, de donde es mi papá. Y ahí estoy, estado chinga y jode con tener animal en casa) y le puse Hanni. Yo tenía entonces
en brazos de mi abuelo, que en mi memoria siempre será un tipazo, y en mis propios brazos un gato gordo que se 14 años y en mi infancia me había leído completa la serie de Enid Blyton que
deja cargar y apachurrar. Los tres felices: el abuelo, yo y un gato, en esa escala. Y todos sonriendo. Les prometo en inglés se titulaba St. Clare’s y en alemán, el idioma en que aprendí a leer, se
que el gato también sonríe. titulaba Hanni und Nanni (esa saga fue un fenómeno literario similar a la de Harry
No se me hizo con los gatos, los pollitos de las kermeses terminaban muertos a los pocos días y yo seguía Potter). Así que ese día llegó una salchichita a casa y a partir de entonces nunca
queriendo un animal. De perros ni hablar con mi mamá. más dejé de tener perros cerca de mí. Y espero nunca dejar de tenerlos.
fanática de Cabral, pero Facundo me gustó como nombre. Ocho maravillosos años estuvo Facundo conmigo. Un
Porque me caen bien. Así de simple. Porque me gusta ver cómo se mueven,
perrazo de principio a fin: guapo, con una personalidad de gran caballero, fue mi mejor amigo y también de Tala,
cómo se tiran al sol, cómo saben estar en un presente feliz cuando los tratas
la señora que trabaja en mi casa. “¿Qué crees, Gabi? –me dijo un día–, hoy le enseñé a Facu la lluvia y también
bien, porque te escuchan sin cuestionarte (son mi público más atento). Y nada,
le dije que no les ladrara a las banderas, que no hacen daño” (salvo si las abraza un nacionalista enloquecido,
reitero que porque me caen bien y son y han sido la mejor compañía que puedo
pensé, pero ése es otro tema). Cuando Don Facundo murió, porque lo había invadido un cáncer terminal, lloré sin
tener. Me hace muy feliz llegar a casa y que me reciban con tanto gusto, me
contenerme. Y hoy lo tengo tatuado en el antebrazo.
hace muy feliz llevarlos a caminar y a correr, me hace muy feliz acurrucarme
con ellos a leer o ver la tele y, sí, me hace muy feliz que duerman a mis pies. En
Mi primer y único tatuaje (hasta ahora).
síntesis, me gusta tener perros porque me hacen ser una persona más feliz.
En enero de 2020 me llamó Lorena para decirme que su mamá, que rescataba perros, tenía a una salchichita
Déjenme contarles ahora de cuatro de mis perros más emblemáticos.
y a su bebé. Las habían recogido de un basurero en Chimalhuacán; ella había sido muy maltratada, y la bebita,
negra y peluda, estaba muy débil. Fui a verlas. Y sí, la madre estaba en los huesos, muy arisca; me miraba con
Sebastián fue, creo, el primer perro que sentí realmente mío y que me quiso
toda la desconfianza que dejaron los golpes que había recibido. La bebita, de apenas unos meses, parecía hija
hasta morir, literal. Un salchicha muy simpático que nunca aceptó cruzarse,
de otra mamá: gordita, grande, más desafiante. Dudé, nunca había tenido un perro maltratado, y menos así de
aunque algunas perritas le mostraran insistentemente sus encantos. Siempre
maltratado. No sabía si entendería cómo regresarla a la vida. Pero finalmente dije que sí. La bebita no sobrevivió,
me lo imaginé con un gazné al cuello y disfrutando de las vistas que más le
así que un día pasé a recoger solo a quien nombré Lorenza. Estaba asustadísima cuando llegó a mi casa, nos
gustaban. Tierno y adorable, cuando me separé del que fue mi marido y decidí
mordió a todos y quería escapar apenas se abría la puerta de la entrada. Flaca, varios huesos mal soldados
mudarme de casa, no pude llevármelo porque no había dónde tenerlo y yo
después de haber sido rotos a patadas por un ser humano despreciable, tenía una mirada de miedo abismal.
trabajaba de manera enloquecida. Además, en la casa que dejé estaba otra
Y entonces llegó la pandemia. Lorenza y yo nos quedamos solas en casa durante meses, acompañándonos en
perrita, mamá de Sebastián, e iba la señora que los cuidaba y paseaba diario
este nuevo silencio que cayó sobre todo el mundo, hasta volvernos inseparables. Su mirada, hoy, es mi certeza de
desde siempre. Pero Sebas se fue poniendo triste, muy triste. Cada que pasaba
que, a pesar de todo, las cosas van bien. Y que la vida puede tener otro sentido.
por él me miraba con una extraña intensidad que me partía el corazón (su mamá
Y ahora, hace poco, llegó Max, un mestizo que prometieron que sería pequeño y a estas alturas ya me abraza.
no, ella fue feliz quedándose en la casa de mi ex). Murió muy joven de lo que
Es un gran caballero que tiene la pata de enfrente chueca y porte de perro de película de gánsteres de los 40.
les pasa a muchos salchichas: quedan paralíticos por lesiones en la columna.
Apenas va a cumplir 2 años y se ha convertido en mi sombra absoluta, en mi compañía a cualquier hora del día,
Cuando ya estaba en las últimas y lo llevé con el veterinario de toda la vida, solo
en la sonrisa canina que me hace el día, cada día. Y tiene la mirada más dulce que le haya visto a perro alguno.
me miraba con esos ojos infinitos que nunca olvidaré.
Ya iremos contando nuestra historia juntos en la medida en que la vivamos, pero por ahora celebro que pocas
Facundo llegó a mi casa a pesar mío. Ya me había mudado finalmente a un
cosas me hagan tan feliz como llevarme a Max y a Lorenza a correr al campo. Y sí, que ambos duerman a mis pies
departamento propio, con más espacio que la guarida en que me refugié cuando
o pegados a mí.
me separé, y estaba por dejar el trabajo que me tenía ocupada las enloquecidas
Mucho ha pasado desde que Hanni se orinara en el tapete de mi mamá hasta que Max y Lorenza caminen
las 24 horas del día. Sigrid, una muy querida exalumna que por mí se había
conmigo por todos lados. Bueno, con decirles que mi mamá terminó teniendo hasta cuatro perros simultáneos
enamorado de los perros salchicha, me llamó un día para decirme que su perrita
y hoy la acompaña un Bruno que la arropa en su vejez. Pero lo que no ha cambiado es mi amor por los animales y,
había dado a luz y que por ahí andaba un muchachito perfecto para mí. Fui a
sobre todo, por los perros cuyas miradas me siguen siendo una brújula imprescindible.
verlo a regañadientes: no sentía estar lista para tener otro perro después de
Y no, no son mis hijos.
todo lo que se movía en mi vida. Pero fui, y nos caímos fatal. Él no me volteó
Son mis perros.
a ver, se regresó a su camita y me ignoró. Asunto arreglado, pensé, será para
Con eso me basta.
ANDREA CAMINK
12 OCTUBRE 2022
FAMILIA JAURÍA;
menos él. Me mira con una compasión profunda, como si sintiera lástima de verme
tan herido por tan poco. Es negro, como Aída, la cocker que Adamo Boari inmortalizó
PERROS
Esta ciudad en la que vivo fue sembrada en un terreno lleno de nopales repletos de
tunas; verdes, rojas, púrpuras. Tunas que se pudrieron al sol, porque ningún carroñero
las quiso comer. De ahí nacemos todos los que aquí habitamos; los 50 mil blancos,
los 8 mil indígenas y los 40 mil negros y mulatos. Todos provenimos de semillas de
tunas. También los perros, por eso son tantos, a veces creo que más que personas.
CHILANGOS
Aunque lo que más hay son moscas. Aunque a veces creo que hay más aromas que
moscas. Ayer dijeron que quieren matar a todos los perros, que no quede ni uno vivo
la constelación del Can Mayor, la estrella que más brilla vista desde la Tierra,
y que cada que ladra lanza largas lenguas de fuego que hacen que surja la canícula.
Por eso los perros están como locos, atacan y lanzan espumarajos. Atacan hasta la
POR ADRIÁN ROMÁN locura de la muerte, porque yo he visto a unos que aprietan las mandíbulas mucho,
y no les importan los palos, las patadas, no sueltan a la presa, a veces ni estando
muertos. También ha muerto ganado mayor y menor. La gente saca a sus muertos
Colonia Popotla, 2022
y los abandona en la calle, como si fueran perros, y los cuerpos de los canes se
hinchan en las acequias, y flotan, y sus vapores hacen que la rabia se expanda.
Somos una familia disfuncional y amorosa, como cualquiera de esta megaurbe. Somos una jauría; seis perros y dos
Ayer fue 30 de abril y pregonaron, frente al portal de las flores, que se debe
humanos. Dos cocker, dos airedale terrier, dos mestizos. Un macho y una hembra de cada raza, tres y tres. Todo en
matar a todos los perros de la ciudad. Que harán unos grandes agujeros allá por los
equilibrio. El otro humano se llama Luz. Hace más de 15 años que somos amigos. Ella es abogada. Nadie ha sido tan
albarradones para enterrarlos y que se hagan polvo, con todo y su enfermedad,
generoso conmigo en la vida. Garibaldi tiene 12 años, Barrabás 7, Lestat 14, Zoé 12, Jorge 10, Cachorroloko 3. Luz y yo
y algunos hoy han matado a sus perros y salen llorando, y los dejan en la calle, aunque
nacimos en 1978. Ocho humores encerrados en un depa, dentro de un barrio popular, que se asoma a la avenida.
ya les dijeron que habrá una multa de 10 pesos para el que los abandone, porque los
Garibaldi es mi maestra de la paciencia. A nadie quiero de esa forma, a nadie en la vida le he gritado tanto. Es el amor
de las carretas no pueden con tanto cuerpo. Quién sabe qué suceda mañana, hoy
de mis muertos hecho perra. Es Yoda, Virgilio que me acompaña a ese lugar profundo y autodestructivo en el que estoy.
todos les están rezando a Santa Quiteria y Santa Rita. El manto indescriptible de la
Es mi bisonte volador, mi bro, mi compa, mi valedora. Tengo amor y apego por ella. Es mi mecha para escribir. Tiene
madrugada nos abraza, se siguen escuchando ladridos.
lastimados el codo y la cadera, padece hipotiroidismo, tiene problemas en el corazón y ha perdido la vista de un ojo.
Isolda Sautto le sacó un tumor gigante y la matriz. Pero nada le hace perder el gusto por estar en la ventana ladrándoles
Popotla, 2022
a todos los escuincles que se atreven a interrumpir su preciado silencio. Le gusta contemplar el mundo y para ello se
Lestat tiene 14 años y un corazón generoso al que le gusta jugar. Su pelaje es
acuesta de ranita y coloca su cabeza, tiernamente, entre sus patas. Algo de su sabiduría me recuerda a Borges, algo
grisáceo, muy raro en su raza. Padece displasia de cadera, síndrome de cauda equina
de su bravura me trae la imagen del Púas Olivares, de Cuauhtémoc Blanco, de los que nunca se dan por vencidos. Es
y espondilolistesis. Su masa muscular ha disminuido en los últimos años, lo que
berrinchuda como Charles Barkley, y chaparrita, corpulenta y genial como Maradona.
provoca que su espina dorsal se marque cada vez más. A veces quiere que le aviente
Barrabás es tierno, sereno; sus ojos enormes resaltan entre todo su oscuro y abundante pelaje. Gente ha detenido
el balón de básquet, le gusta perseguirlo y cazarlo en el aire. Luz no sabe lanzarlo
su auto para admirarlo. Es leal y divertido. Es el perro con más misiones en este hogar. Da giros de felicidad antes de
así, Les le ladra para reclamarle. A veces, cuando le interesa nuestro desayuno,
subir al elevador y sonríe como solo saben hacer los perros. Le gusta oler a las mujeres. Camina rápido, obedece y sabe
lleva alguno de sus juguetes, un pulpo y un perro de peluche, y nos los lanza como si
esperar afuera de la tienda sin necesidad de correa. Cuando la ira me muerde y exploto, todos los perros salen huyendo
barrios a la redonda. Si Lestat fuera humano, se parecería a Wolf Rubinsky. Sería un güey y mearse donde también se mean los perros. Esta ciudad huele a caca de vaca, de caballo, de bueyes, de mulas y burros,
cabrón para los madrazos y generoso con sus amigos. Todas las mujeres querrían acostarse de cerdos, de gallinas, patos, guajolotes y otras aves. Huele a carne y sangre; aquí, cerca de la Gran Plaza, huele a los
con él. Hace un año estaba echado mientras comíamos; su cuerpo comenzó a convulsionarse, 20 mil que diario pasan por ella. Huele a pulque y huele a pato y ajolote cocinado, huele a carbón quemado, huele a la
Luz lo llevó de inmediato al doctor. Le retiraron un tumor y el bazo, estuvo una noche en manteca de las velas, huele a ocote y a las hojas que se queman en el sahumerio, huele a la basura que se amontona en
el hospital, regresó en la tarde, durmió cansado, y a las cinco de la mañana, como es su las esquinas, huele a esa exigencia que tienen los serenos de al menos matar un perro cada noche, huele a los putos
costumbre, comenzó a ladrar, exigiendo salir a su paseo. Cuando me ve triste viene a sentarse cuatro pesos que valen cien perros muertos para ellos.
frente a mí y me mira largo rato con sus grandes ojos, que parecen conocer muchos secretos En esta ciudad, si alguien quiere ofenderte te dice negro o mulato; a los negros les dicen perros o bozales. En esta
que yo nunca comprenderé, y me ladra luego, y me golpea la mano con su pata y acerca su ciudad, cuando las pulquerías cierran la gente se va a las plazas públicas a seguir bebiendo. La iglesia se queja de que los
cabeza para que me distraiga acariciándolo, para que la tristeza se vaya a la chingada. perros cogen al aire libre, a cualquier hora y a la vista de todos, y que a todos se les antoja, a niños y jóvenes y a los
Zoé es la verdadera líder de la manada, aunque les da chance a Garibaldi y a Lestat de adultos también. Tienen a un perrero para que estos animales no entren a sus templos, un tipo con un látigo que
que crean que ellos mandan. Sus ojos son redondos, oscuros y hablan claramente. Padece ahuyenta a estas bestias de la salvación que otorga el señor. Yo veo más espiritualidad en un perro que en un templo
displasia de cadera desde hace mucho, casi toda su vida. Ella es quien más esconde las o en un cura católico.
pastillas en sus cachetes y luego las escupe en alguna parte de la casa. Cuando el resto de la Los cuerpos de los perros, ensangrentados, guangos, sin vida, se apilan afuera del edifico del Ayuntamiento.
manada nos está pidiendo comida durante el desayuno, ella ladra desde el cuarto más lejano A veces los retiran hasta las nueve de la mañana. Cosme de Mier, oidor y superintendente, cuenta a las víctimas junto al
a la mesa, como si algo grave estuviera sucediendo, y los otros cinco perros corren a ver qué escribano policía. Los perros son el enemigo público número uno. Camino y miro una fogata. Largas lenguas de fuego
sucede. Zoé entonces aprovecha para venir con nosotros y pedir comida. A veces no le gusta apuntan al cielo; un mueble se quema y solo una vieja lo mira, seguro tiene frío. Se acercan algunos perros, unos se
que la toques ni que pases cerca de ella, a veces hace ruidos para que alguien la acaricie, a acurrucan en derredor y otros ladran, como advirtiendo presencias en la lumbre.
veces llega contenta, contoneándose toda, y me llena de besos, besos que duran horas.
Popotla, 2022
Ciudad Muerte, siglo XVIII Yo no soy buen dueño, compañero, amigo o camarada de los perros. Si no me creen, pregúntenle a Cachorroloko. Le he
La noche no es igual para todos en estas calles. Unos están en su hogar, con la barriga gritado un chingo de veces de forma horrible por cosas insignificantes: porque se come la única comida que tengo en
llena y durmiendo como si fueran celestiales. Otros no logran descansar por culpa de tanto el día, porque se come mis audífonos de 3 mil baros, porque se traga mis tenis, mis libros, y por un rato creí que era un
ladrido. Otros están jugando en un lugar clandestino, otros le rezan a su dios y practican ritos asunto personal. Y sabe todo de mí: que me peleo con las señoras que se atreven a patearlos o pegarles con sus carros
aprovechando la oscuridad, unos más buscan el modo de entrar a alguna casa para robarla del mandado, con los pendejos que nos avientan la bici o el auto cuando vamos pasando, con los que me sugieren que
y vender las cosas en el Baratillo, otros se entregan al placer que brinda restregar el cuerpo no levanto la caca de mis perros, y me lanzo a discutir, y ella, Cachorroloko, se hace pequeña al oírme elevar la voz. Luz la
contra los del mismo sexo, otros cuidan las calles y unos más no amanecerán. No hay nada rescató poco tiempo después de rescatarme a mí. Luz la encontró en una jardinera, Zoé se la mostró. Estaba acurrucada
peor que ser sereno, pero para algunos es la única forma de asegurar la comida. Paso frente y casi sin respirar, con un trapo que no le cubría ni madres de su flaco cuerpo. Quién sabe cuánto llevaba en la calle, quién
a ellos mirándolos de reojo; son ocho. Camino por este empedrado desigual, que es abatido sabe de dónde venía. Para mí los perros tienen virtudes budistas y Cachorroloko es mi maestra del desapego; todo el
por las ruedas de los autos y los cascos de las bestias. Los serenos una vez se comportaron tiempo me está enseñando que nada es tan importante y menos personal, que todo se va, también el enojo y lo mierda
como nosotros, eran de los nuestros. Vagos sin oficio, dedicados al juego y al vicio, a cantar que podemos llegar a ser.
canciones prohibidas, y ahora son capaces de matarnos, como matan a los perros. Ahora van Jorge tiene una prótesis en el ojo. Es el más discreto de todos. El más berrinchudo, se mea en todos lados por
a formarse para recibir su aceite todos los días, encienden su farola y toman con bravura su cualquier cosa. No le gusta comer en otro plato que no sea el suyo. Si quiere decirte que está enojado contigo, se mea
palo de encino o su chuzo. Se colocan el capotón azul y caminan desanimados. en tus cosas. Luz lo encontró en el parque. Tuvo leptospirosis. Parece que lo golpearon y perdió los dientes. Es un güey
A esta hora todos duermen, los comerciantes de los portales de Mercaderes descansan valiente que nunca se ha sentido menos por sus carencias; se la pasa en el cuarto de Luz, gozando de lo generosa que ha
donde trabajan, el aire huele a pedos y sueño ajeno, a lo lejos se oye que alguien toca la sido la vida con él. Los miércoles llega Elena, su terapeuta, y enloquecen los seis perros, le brincan encima y la asaltan.
guitarra, gritos del entusiasmo que solo el alcohol es capaz de otorgar. Los serenos avanzan Ladran, los vecinos deben odiarnos. A veces abren su mochila para bajarle los premios. Parece que todos se graduaron
en la noche, unos tristes, porque no encuentran razón para hacer lo que les piden, y otros en malas mañas en un reclusorio, la extorsionan sentimentalmente. Ella se ríe y dice que con nadie se divierte más. Son
caminan fríos, ajenos, como pensando que a quién chingados le importa la vida de un perro. un sindicato. El Sindicato de Perros Anarquistas, el SPA. Somos una jauría, un mismo corazón en un mismo espacio.
PERRITOS
SUPERVIVIENTES
POR MARIANA RIESTRA
FOTOS DIEGO ESTRADA
AGOSTO 2021 19
KANDRA. Rescatada en octubre de 2020 en Ecatepec, Estado de VIDA. Rescatada de las calles con fracturas. Su recuperación implicó varias
México, estaba a punto de morir desnutrida y con sarna severa, cirugías y tratamientos, y por la gravedad de las lesiones tuvieron que
pero su veterinario le recetó un tratamiento con baños diarios amputarle las patitas traseras para mejorar su calidad de vida. Se le
y antibióticos durante mes y medio. Fue adoptada y ya está compró un carrito para facilitarle la movilidad. Le tomó varios meses
totalmente recuperada de la piel. Es una perrita con mucha recuperar la confianza en las personas y permitir el contacto físico.
energía, alocada, dispersa, cariñosa y protectora. Su actividad Hoy es una perrita feliz, llena de energía, que corre y salta con sus dos
favorita es salir a pasear, correr en el parque, comer galletas patitas delanteras, ya que prefiere no ocupar el carrito. Disfruta jugar
de animalitos y jugar con sus tres hermanas perras y sus tres en el jardín con su manada y convivir con otros perros rescatados que
hermanos gatos. viven en su casa mientras encuentran una familia que los adopte.
REHABILITACIÓN
TOTAL
PARA ADOPTAR EN LA
CDMX Y ALREDEDORES
Adopta CDMX
IG @adoptacdmx
Héroes x Adopción
IG: @heroesxadopcion
Adoptist
IG: @adoptist
TLATELOLCO
Peludo Rescate
IG: @peludorescate
CONTRA LA VIOLENCIA
Y EL ABANDONO
1 7 DE CADA 10
perritos son
abandonados en su
primer año de vida.
2
La cifra de abandono de
perros y gatos crece un
20% ANUAL.
3
La mayoría de los
animales que terminan
abandonados fueron
adquiridos como regalo
de Navidad o Reyes.
4
La misma suerte corren
los animales que se
obsequian como regalo el
Día del Amor y la Amistad
o el Día del Niño.
Iztapalapa
2,824
Gustavo A. Madero
1,897
Álvaro Obregón
1,249
Tlalpan
1,245
Cuauhtémoc
1,360
Denuncias totales de
enero 2002 a agosto 2022:
16,381
SI SOSPECHAS DE
MALTRATO, DENUNCIA
La Procuraduría Ambiental
y del Ordenamiento Territorial
de la Ciudad de México inves-
tiga la legalidad de las acciones
de autoridades y particulares.
Si conoces un caso de maltrato
animal, denuncia:
POR INTERNET
www.paot.org.mx
POR TELÉFONO
5265 0780
PRESENCIALMENTE
En Medellín 202, Roma
TLATELOLCO
PLATAFORMA
ADOPTACDMX
C
ada vez nos gusta más, eso es cierto. tas regiones productoras del mundo, además, omo escribe Elizabeth von Arnim, “me Me sorprende su capacidad de estar siempre aler-
El consumo de vino mexicano en nues- desde luego, de probar, degustar y exponer pro- gustaría empezar diciendo que los padres, ta. Protege con responsabilidad a mis hijes, es una
tro país ha ascendido dramáticamente puestas de vino, que es la parte lúdica y diverti- los maridos, los hijos, los amantes y los hermana mayor muy paciente y tierna, pero sin duda
TENDENCIAS
en los últimos años y eso no pueden da de este tipo de encuentros. amigos están muy bien. Pero no son pe- su persona favorita es mi esposo. Entre ellos hay un
ser más que buenas noticias. Para un Algunos de los temas a tratar en las confe- rros”. Quienes tenemos perros sabemos universo único, lleno de complicidad y amor; pasan
país bien cervecero, que cada vez más rencias y ponencias están el futuro de la viticul- que son seres mágicos. Me gusta pensar los días hablando, se hacen compañía mutuamente
gente consuma vino (los mexicanos beben casi tura, la sostenibilidad, el cambio climático y la que cuando Cumbia agita su cola para saludarme, y su amistad es impenetrable.
un litro de vino per cápita al año) habla también situación del mercado posterior al covid. Gran también agita el aire, mueve la energía y la transfor- Quienes vivimos con animalitos aprendemos des-
del auge gastronómico del que hemos sido tes- parte de la trascendencia del congreso se debe ma en algo mejor. de la paciencia y la empatía que cada ser vivo impor-
tigos en la última época. Pero, sobre todo, que también a que estarán presentes científicos Desde chiquita y a lo largo de mi vida he teni- ta y que ninguna especie es superior a otra. Hace
hayamos roto la barrera mental (incluso gene- de todo el planeta que hoy están al pendiente do varios perros, pero fue hasta que llegó Cumbia poco leí El gran libro de los perros, de Blackie Books,
racional) que nos impedía elegir vino mexicano de las dificultades que enfrenta el mundo del que todo cambió. Ella duerme en nuestra cama y se que reúne relatos, ensayos y poemas de la literatura
por encima del eterno vino español de nuestros vino. En él se definirán políticas desde la óptica acuesta con soltura en el sillón, vive entre nosotres canina universal. Tiene textos de Elena Garro, Jarvis
papás y abuelos, o de argentinos y chilenos de de la iniciativa privada y gubernamental para y exige la misma atención que mis hijes. Cumbia re- Cocker, Virginia Woolf, Federico García Lorca, Mark
las cavas del Superama, habla de un sentimien- hacer frente a problemas como el cambio cli- presenta el amor incondicional, algo que rara vez Twain, Lydia Davis, Julio Cortázar, entre otrxs escri-
to de pertenencia y orgullo por lo local que no mático, la escasez de agua y la producción del se hace presente en los vínculos humanos, porque torxs, y me maravillé con sus 445 páginas dedica-
se tiene, necesariamente, en otros aspectos de vino (actualmente se destina únicamente un constantemente nos frenamos y no nos expresamos das a los perros de la familia, a las perras famosas
nuestra vida. Hoy el vino mexicano es el más 25% del campo sembrado de uva a su produc- lo suficiente. y a los perros que piensan. Compilado por Jorge de
consumido en México. Eso hay que aplaudirlo. ción). Estas propuestas de carácter científico, Cuando estamos juntas y Cumbia me mira direc- Cascante, contiene canciones y reflexiones literarias
Como muestra de la buena inercia en la cons- sucediendo en terreno mexicano, ayudarán tamente, sus ojos color marrón atraviesan los míos caninas que son un bálsamo para el corazón.
trucción de una relación duradera con el vino, a que sigamos profesionalizando nuestra y me llena de paz; es su forma de decirme que todo El volumen incluye el poema “Pelos de perro”, de
México fue designado sede del Congreso Mun- industria vitivinícola: aprovechando mejor está bien, y que si algo va mal, ya pasará. Lydia Davis, que se refiere a la situación que más me
dial de la Viña y el Vino, de la Organización In- nuestros campos, diseñando regulaciones de Es una labrador negra y elegante de 40 kilos que aterra: “El perro ya no existe. Lo echamos de menos.
ternacional de la Viña y el Vino. Será su edición origen, haciendo mejor vino y, sobre todo, en- corre muy rápido. Es experta nadadora y juguetona; Cuando suena el timbre, nadie ladra. Cuando volve-
número 43 y se llevará a cabo del 31 de octubre tendiéndonos por fin como un país que bebe canta en las mañanas y tiene pestañas largas y oreja mos tarde, nadie nos espera. Seguimos encontrando
al 4 de noviembre en Ensenada, Baja California. y consume buen vino. torcida. Es muy risueña: juro por todxs lxs diosxs que sus pelos blancos por toda la casa y en nuestra ropa.
A este evento de relevancia internacional asis- Celebremos este tipo de eventos en nuestro la veo reírse y a veces hasta carcajearse. No le gus- Los recogemos. Deberíamos tirarlos. Pero es lo úni-
ten bodegas de más de 40 zonas vitivinícolas. país. Que el conocimiento pueda permear sobre ta dormir sola y tampoco estar lejos de su familia. co que nos queda de él. No los tiramos. Tenemos una
La idea es revisar qué momento vive el vino toda una industria que está ávida de ofrecer más Cumbia me cuida y yo la cuido. Somos verdaderas loca esperanza: si recogemos los suficientes pelitos,
y cuáles son los retos actuales de las distin- y mejores propuestas. Nos conviene a todos. amigas. Disfruto mucho estar con ella y la extraño tal vez podamos armar al perro de nuevo”.
cuando no está en casa. Te amo, Cumbia. No te vayas nunca.